Agosto-2023

La construcción de
la abstención electoral
mirando hacia la de
¡No terricidios!!

En agosto de 2004, no bien me jubilé y gracias a Martín Azcurra, comencé el portal Confraternizarhoy que tuvo varias modalidades de contenidos y sentidos durante esos años.

A raíz del cambio de servidor en 2021 debí desarrollarlo en WordPress, ese año quedó reducido a una secuencia de entradas. Por eso, decidí intentar administrarlo como portal con la ayuda de mi sobrino nieto mayor César Óscar Cedrón. Pero este año 2023 a partir de abril WordPress, por mi error insalvable, impidió publicar y también leer lo ya publicado. Para ayudarme amigos técnicos me aconsejaron cambiar al servidor de su cooperativa. Ya funciona a medias, debo recuperar contenidos desde junio de 2021 hasta marzo 2023 que archivé en Word y es demasiado para hacer sola su actualización de modo rápido, aun cuando aprovecho a mejorarlos.

Debido al 19 aniversario del portal y a los inconvenientes para recuperar sus últimos años, el tema de agosto 2023 es como una síntesis -situada en el presente- de estos últimos años.

La construcción de la abstención electoral mirando hacia
la de ¡No terricidios!!

¿TERRICIDIO?

Comencemos por aclarar qué significa «terricidio» para Moira Millán

Moira Millán: “Resistencia es
nuestra lucha contra el terricidio”

 24 de mayo de 2021

El 22 de mayo fue el Día de Acción Global contra el Terricidio. Entrevistamos a Moira Millán, weichafe mapuche, integrante del Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir, para hablar sobre la resistencia identitaria, ancestral y antipatriarcal que llevan adelante las mujeres indígenas del Wallmapu contra el terricidio.

Por Luz Ailín Báez

(…)-LAB: En febrero de 2020 el Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir organizó el primer campamento climático llamado “Pueblos contra el terricidio”, en el territorio que ustedes recuperaron hace ya 21 años, el Lof Pillán Mahuiza. ¿Cómo llegaron a esto?

-MM: Caminando los territorios. Tardé casi 3 años en recorrer todos los territorios de todo el país. Desde Ushuaia a la Quiaca. Es un movimiento sin precedentes en la Argentina: somos las mujeres indígenas organizadas y estamos en todo el país. En el 2015 hicimos la primera gran marcha [hacia el monumento a Julio Argentino Roca en Perú al 100, y luego al Congreso Nacional] con 15 mil personas que participaron. Luego realizamos una ocupación pacífica del Ministerio del Interior en octubre de 2019. Y en febrero de 2020 se hace este campamento climático, en los 20 años del aniversario del Lof Pillán Mahuiza. Fue un salto importante para el Movimiento de Mujeres Indígenas porque ahora tenemos proyección internacional. Empezamos a invitar compañeres de todo el mundo para emplazar el concepto terricidio como un crimen de lesa humanidad y lesa naturaleza e hicimos nacer allí al movimiento de Pueblos contra el Terricidio.

-¿Qué es el terricidio?

-El terricidio es la síntesis de todos los mecanismos de muerte que encontró el sistema para arrancar la vida del planeta. Implica una visión tridimensional: no es solamente el espacio tangible, es decir los ecosistemas, sino también los humanos como pueblos habitando los ecosistemas, y también la cultura que emana de ellos, el ecosistema espiritual. Entonces decimos: el terricidio es la síntesis de los genocidios, ecocidios y epistemicidios. Y el epistemicidio lo planteamos como algo estructural: en la lógica de entender “el arte-habitar de los pueblos indígenas” aparece el mundo perceptible, el mundo espiritual como algo estructurante de la vida. Entonces decimos: cuando se asesina la tierra, se asesina también los lugares sagrados y con él, los idiomas, las formas de ceremoniar, las formas de hablarle a la naturaleza, se está asesinando una alternativa de vida en el mundo. Y eso es gravísimo. La gente dice: ¿por qué inventan una palabra si ya existe el término ecocidio? Porque ecocidio queda corto. Y es importante darle la dimensión que verdaderamente tiene.

-¿Qué es resistir para vos?

-Rita Segato me hablaba de un compañero de ella que decía Resistir y Re Existir. Resistir es vivir porfiadamente. Es arrancarle al enemigo nuestro derecho a vivir. No hay mejor expresión de triunfo frente al enemigo que nos ha querido exterminar, que estar vivos. De eso se trata nuestra lucha contra el terricidio, con desesperación por la vida. Por abrazar la vida y abrazar con mucha fuerza el modo de entender la vida que tenemos los pueblos indígenas. Eso es resistir.

Cuando vamos a recuperar territorio estamos resistiendo. Nos resistimos a la muerte. Abrazamos la vida. Cuando luchamos porque se reconozca nuestro derecho a la salud desde nuestras plantas, nos resistimos a morir con los fármacos y con toda la contaminación del huinca. Abrazamos la vida cuando decimos no a los modelos productivos extractivistas, contaminantes y sembramos la tierra y tratamos de compartir los alimentos de otros lugares. Abrazamos la vida y resistimos todo el tiempo. Incluso cuando nos descolonizamos de las religiones opresoras y cuando expresamos nuestra verdadera espiritualidad. Resistimos cuando tenemos peumas [sueños] y nos juntamos en círculos, contamos nuestros sueños y sabemos que son oráculos en nuestro espíritu. Orgullosas de nuestras ancestras que murieron para que hoy estemos acá, vivas. Por eso entiendo lo de Vivas Nos Queremos, más que el Ni una menos.

* Publicada originalmente en Mundo Lesa
Fuente:https://marcha.org.ar/moira-millan-resistencia-es-nuestra-lucha-contra-el-terricidio/

¿VOTAR?

Advirtamos que hasta ahora, la mayoría de nosotros hemos votado contra quienes creemos más nefastos. Pero ¿cuántos hemos hecho revisión crítica de cómo a lo largo de la democracia desde diciembre de 1983 hasta hoy, sin interrupción alguna, hubo creciente acaparamiento oligopólico de la economía y los territorios? Este acelerado enriquecimiento sideral de quienes nos dominan resultó en la pobreza estructural de todas las provincias aun cuando en distintos grados de intensidad, del 60% de niños y adolescentes y del 80% de ancianos. También engendró el desmantelamiento de los bienes comunes sociales o Estado de derecho que no nos regaló Perón sino hubo institucionalidad de los derechos humanos como fruto de luchas cruentas de diversidades de los abajo contra el contubernio de capitales y estados imperialistas con los locales.

Señalemos al Partido Justicialista(PJ) bajo liderazgo de Carlos Menem, como responsable fundamental del afianzamiento del neoliberalismo que instauró la dictadura militarizada del contubernio entre los capitales y estados imperialistas con los locales. La Unión Cívica Radical (UCR) lo secundó en razón de su menor eficacia para la gobernabilidad del saqueo gran capitalista e injusticias crecientes tanto en las varias facetas de la social como en la socioterritorial.

¿Por qué el PJ posee tanto poder de disciplinamiento sobre los pueblos de Argentina? Gracias al general Juan Domingo Perón que reprodujo la institucionalidad montada por Mussolini para sometimiento de los de abajo y sobre todo procuró el del proletariado al yugo del oficializado como poder real para generalizar la convicción de su carácter de invencible.

 A la comunidad de súper negocios (o contubernio) a costa de nuestras vidas presentes y futuras se la oficializa como poder real -a la vez de facto- ocultando que lo es tanto por el genocidio para derrotar a las izquierdas subversivas de su orden opresor-represor como por la democracia usurpadora de la autodeterminación de los pueblos de Argentina. Esto último se evidencia en el artículo 22 de la Constitución Nacional: «El pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta Constitución. Toda fuerza armada o reunión de personas que se atribuya los derechos del pueblo y peticione a nombre de éste, comete delito de sedición».

La vigente democracia es representativa del llamado poder real o sea legaliza y legitima su criminalidad de lesa humanidad y lesa naturaleza. Ya que le otorga libertad e impunidad para enriquecerse ilimitadamente y dominarnos mediante incesante expropiación de bienes comunes (sociales y naturales) y creciente explotación tanto de la naturaleza como de los trabajadores y los pueblos principalmente en los países periféricos.

Miente que este empobrecimiento genocida es «la» economía y «el» progreso. Cada vez le cuesta más mantener a los pueblos en desconocimiento de estar malviviendo a causa del antagonismo irreconciliable con el capitalismo.

Hasta ahora inculcó la creencia en las elecciones como expresión de la voluntad popular y éstas le permitían legitimar la constante profundización de la desertificación, la exclusión social, las flexibilidad e informalidad laborales, la precarización de la vida social y la familiar, etc. A sus cuarenta años, como en otros países hermanos, despierta un enorme descontento popular. A consecuencia del último hubo notable aumento de la abstención electoral, del voto en blanco y del voto nulo.

NO VOTO-VOTO EN BLANCO-VOTO NULO y
el voto a MILEI

Dos expresiones del descontento popular

Los poderes establecidos con terrorismos paraestatales y estatales desde el gobierno constitucional de Juan Domingo Perón en los 70, constituyeron la democracia post dictadura y así nos forzaron, a los diversos de abajo, a honrar la deuda externa que ellos contrajeron durante el gobierno de facto de la Junta Militar desde 1976 a 1983 y a aceptar su neoliberalismo o crecimiento en la apropiación total de los bienes comunes sociales primero y luego hasta hoy la de los bienes comunes naturales.

Respecto a los resultados de las PASO del 13 de agosto de 2023, esos poderes silencian e invisibilizan que la primera expresión ronda el 40%. En cambio, se consagran a promover el rechazo a Milei por explicitar (objetivos del capitalismo de los cuatro candidatos de derecha) que avasallará los derechos humanos. Ahora esa manipulación de los miedos genera la negación del presente tal cual es y se prefiera votar al actual ministro de economía Sergio Massa que desde hace un año maximiza el empobrecimiento radical de la población de Argentina.

Aún más, el PJ posibilitó el ascenso de Milei para asegurar la polarización adecuada a la lectura maniquea del elector que el Kirchnerismo modeló. En Rebelion.org del 26/08/2023, Carlos A. Villalba (de Usina del Pensamiento Nacional y Popular) comunica:

«El justicialismo lo cuidó, le sumó candidatos a listas vacías en muchos distritos, repuso boletas, incluso las trasladó hasta las escuelas, se encargó de que no le rapiñaran votos en los establecimientos en los que no tenía fiscales… La espuma fue subiendo. A esas acciones se le sumó la más poderosa, entregar boletas cortadas, por un lado, solita, la presidencial de Milei y, por el otro, el resto de la sábana oficialista (lo que explica, junto al reconocimiento a su gestión, que el fenómeno no se llevara puesto, también, al gobernador Axel Kicillof), y se sintió el efecto».

En comentario a la conclusión siguiente de Matías Blaustein en su posteo: «(…)A esto llegamos con los Menem, los Scioli, los Albertos y los Massa. Hay que volver a poner el eje en la organización por abajo, la resistencia y la lucha».

DIGO: Faltan otros gobiernos de turno durante los 40 años de desarrollo del neoliberalismo, también no se destaca a Domingo Cavallo que implementó sin anestesia el Consenso de Washington o la transnacionalización de los bienes comunes sociales y el colapso de economías regionales cuya consecuencia fueron los estados fallidos de provincias que el capitalismo local menosprecia como poblaciones señalándolas como zonas de sacrificio y como desiertos para justificar sus ecocidios-genocidios.

Agreguemos que en los noventa hubo Constitución Nacional de 1994 gracias al Pacto de Olivos (Menem-Alfonsín) que en nombre del federalismo impuso el neofeudalismo favorecedor de la ocupación e invasión territorial por las transnacionales cuya acumulación de riquezas e ingresos o empobrecimiento tanto del país como de sus pueblos se realizó/a mediante incesante expansión de extractivismos rurourbanos o ecocidios-genocidios.

Destaco el olvido de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner que han sido esenciales a las actuales emergencias socioeconómica del 90% de abajo y socioterritorial cuya manifestación más contundente es la climática.

Recordemos que Néstor y Cristina Kirchner:

Convirtieron la masiva rebelión antineoliberal de 2001-2002 en un movimiento regido, después de la muerte del primero, por la obediencia debida a ELLA o a la JEFA;

Tuvieron éxito, todavía vigente- en instalar la lectura maniquea de la realidad de Argentina gracias a dirigencias de partidos y movimientos de izquierda que prefirieron acomodarse en el Estado opresor-represor o adoptaron el disenso fraudulento al conformar, las luchas de diversidades de abajo, con reivindicaciones y participación tanto en elecciones como en la Cámara de Diputados y las Legislaturas.

Siguieron consolidando el nuevo patrón de acumulación gran capitalista que estableció el gobierno de facto de Eduardo Luís Duhalde y en su alabar el crecimiento económico a tasas chinas como si fuese del país y de sus pueblos naciones ocultaron que el boom de los commodities desertificó y hambreó e implicó concentración y transnacionalización económica territorial.

Silenciaron e invisibilizaron la ley de emergencia alimentaria resultante de sucesivas prórrogas del artículo de un decreto del 15 de enero de 2002 y que rige hasta hoy.

Preguntémonos las causas de esta flagrante contradicción con la existencia de democracia. Comprobemos que obedecen al modo capitalista de producción y de mercantilización de la naturaleza. Que deforesta desalojando y desterritorializando pueblos originarios o arrasando comunidades, culturas, sabidurías, espiritualidades. Que acapara las tierras de campesinos y productores concentrando y transnacionalizando económica y territorialmente Argentina mediante el sistema de vastos monocultivos transgénicos cuya existencia depende de venenos o agrotóxicos.  

Este avance en la destrucción de la soberanía alimentaria, en la malnutrición, en la desnutrición y en el hambre fueron reforzados por el gobierno de Cristina Fernández mediante el Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial 2010-2020 que el actual gobierno de los Fernández continuó como 2020-2030 y lo legalizó presentándose en el Congreso junto al poder concentrado que lo planificó. Leamos a Dario Aranda «Una ley a la medida del poder concentrado».

En fin, los gobiernos del matrimonio K promulgaron leyes antiterroristas, códigos contravencionales y código penal según ley Blumberg. Todavía más los gobiernos K se caracterizan por aumento notable del gatillo fácil o pena de muerte extrajudicial, desapariciones forzadas, cárceles superpobladas de jóvenes desposeídos de todo por el capitalismo y bajo Estado de excepción.

Cristina Fernández, como presidenta, impulsó la ley Monsanto de privatización de las semillas, pero no pudo promulgarla por la gran lucha desde diversidades de abajo. También hizo a la ley Chevron (que se impuso como hoy Gerardo Morales ejecuta la reforma constitucional de Jujuy) para súper explotar la formación geológica Vaca Muerta que implica destrucción integral e inhabitabilidad de la provincia de Neuquén y de parte de Mendoza, Río Negro, La Pampa. Además de la devastación de parte de Chubut y Entre Ríos al quitarles grandes volúmenes de arena. La infraestructura exportadora de hidrocarburos no convencionales, pertenece a la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA), arrasa otras provincias. Además, tamaña ruptura de equilibrios ecológicos perturba a todo el país y el continente.

Seguro me quedo corta en subrayar cuán nefastos fueron los gobiernos del matrimonio Kirchner. En fin, la impune Cristina Fernández es la responsable de los Scioli, los Albertos y los Massa e incluso del gobierno de Mauricio Macri al imponerlo como intendente de CABA mediante división de los progresismos, al modelar su imagen como el enemigo público. De esa manera, garantizó la eficiencia de polarizar el amplio consenso a sus dos presidencias o liderazgo incuestionable. También para sustituir el desprestigiado bipartidismo por la “grieta” y canalizar el enojo de la población con el mal gobierno en su opositor Mauricio Macri que pero, fundamentalmente, como representante político de la notable concentración-centralización económica y territorial a consecuencia de haber gestionado la extraordinaria expansión de los extractivismos rurourbanos durante más de una década.

 Fundamentos de quienes elegimos la abstención electoral, el voto en blanco o el voto nulo como confrontación con el orden opresor-represor.

 40 AÑOS PRUEBAN QUE GANEQUIENGANE CONTINÚA PROFUNDIZANDO EL MALVIVIR DE UNA CRECIENTE MAYORÍA DE LOS DIVERSOS DE ABAJO. PORQUE LAS POLÍTICAS DE LA VIGENTE DEMOCRACIA PRIVILEGIAN EN EXCLUSIVO A LOS SÚPER NEGOCIOS DE CAPITALES Y ESTADOS IMPERIALISTAS CON SOCIOS MENORES EN LOS LOCALES.

Por eso, sabemos que Ganequiengane habrá continuidad en la aceleración e intensificación de la expropiación de bienes comunes de la naturaleza u ocupación territorial económica para la acumulación gran capitalista local e imperialista y de sus burocracias. Sin embargo, estamos inmersos en la crisis estructural del capitalismo y no, en el período del boom de los commodities como desde principios del siglo hasta 2008. Desde ese año el sistema mundo capitalista y el local están en crisis estructural, más grave que las anteriores ya que no se recupera, sólo con ajustazos y profundización del sistema eterno de endeudamiento-desendeudamiento puede proseguir garantizando extraordinarias rentabilidades a los oligopolios. Pero, entonces, requiere agrandar-fortalecer al Estado policial militarizado e ir enterrando al Estado de derecho formal.

Recordemos que pese al rotundo triunfo electoral de Cristina Fernández de Kirchner en 2011 hubo simultaneidad de promulgación de ley antiterrorista y promoción del ajustazo que, como costumbre del peronismo que los K perfeccionaron, se lo nombró «sintonía fina» con lenguaje eufemístico.

Hoy los tres candidatos a presidente que tienen posibilidad de serlo agravarán la conversión del Estado de derecho formal en Estado policial militarizado tendiendo a estado terrorista que ya practican los Comandos Unificados de todas las fuerzas federales.

¿Por qué? Comparten el objetivo fundamental de hacer gobernable al capitalismo local centrado en la aceleración e intensificación de los extractivismos rurourbanos o ecocidios-genocidios y subsidiarlos de modo directo e indirecto para que los oligopolios obtengan rentabilidades extraordinarias.

Implica dictadura disfrazada de democracia.

De ahí la importancia de generalizar la desobediencia al artículo 22 de la Constitución Nacional que prohíbe la autodeterminación de los pueblos y naciones de Argentina. En efecto señala: «El pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta Constitución. Toda fuerza armada o reunión de personas que se atribuya los derechos del pueblo y peticione a nombre de éste, comete delito de sedición».

Visiones abajo a la izquierda que bloquean nuestro compromiso con la «lucha de clases».

Aclaremos cómo actualizamos el concepto de «lucha de clases». Es el desafío, de las diversidades de abajo a la izquierda, de asumir el antagonismo irreconciliable de la Vida y de la Dignidad humana con el Capital.

Hoy el sistema mundo capitalista y su local, expropiando nuestro trabajo presente e histórico tanto nacional como internacional, nos han hundido en situación límite a quienes componemos la Argentina en carácter de subordinados forzosos. Nos han arrojado a emergencia socioeconómica al 90% de nosotros y la socioterritorial, cuya manifestación más contundente es la climática que afecta a la humanidad entera.

Despertarnos respecto a cómo estamos siendo conducidos hacia la extinción de la vida planetaria, nos plantea generalizar nuestra percepción sobre lo crucial que los pueblos de Argentina sean protagonistas autoconcientes de sus propias historias y la común. Desde lo personal de cada cual, implica el descubrimiento del trasfondo de nuestra impotencia social y nuestra toma correspondiente de partido.

Significa, como agrupamientos e individuos, comprometernos con multiplicar espacios en común a lo largo y ancho del país-continente entre todas las existentes luchas por justicias social y socio territorial. Conlleva encuentros para deliberar y decidir sobre los problemas de esencia vital a esas singulares subjetividades colectivas con origen en sublevarse frente a la negación de sus respectivas dignidades humanas por el capitalismo e imperialismos.

Pero no sólo debemos confrontar con el Capital, su Estado y los K sino ante todo debemos esforzarnos por una política de la red de medios alternativos, comunitarios y populares que ponga en discusión el predominio cultural e ideológico entre las izquierdas de enfoques como:

A) Fpds Neuquén

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📣Argentina: Saqueo del FMI profundiza la desigualdad y propicia avance de la derecha.

Frente al ajuste y el descontento popular la salida es colectiva. Queremos dignidad para nuestro pueblo 🔥

La devaluación definida por el gobierno e impulsada por el FMI, produjo un salto inflacionario y profundizó las condiciones de pobreza, miseria y caída en los ingresos de las mayorías populares.

Ante esta situación solo hay promesas de anuncios y ninguna medida concreta por parte del gobierno para contrarrestar los efectos de una crisis económica cada vez más profunda. La derecha intenta montar sobre el descontento popular, operando de diversas formas para debilitar al gobierno de Fernández y Massa, en medio de la campaña política presidencial, ante esta situación que viven las mayorias populares.

Los alimentos y otros productos de primera necesidad, siguen subiendo por encima de la inflación y las grandes empresas formadoras de precios (de todos los rubros) y el capital financiero, rápidamente han salido a tomar ganancias en medio de la devaluación. Mientras los y las abajo buscamos como subsistir en medio del agravamiento de la miseria.

Tanto Massa, Bullrich, como Milei, están de acuerdo con las medidas antipopulares demandadas por el FMI, con menos o más represión, con diferentes formas de graduar el ajuste, desde la tijera a la motosierra y las consecuencias están a la vista.

Frente al saqueo del FMI y la toma desmedida de ganancias por grandes empresas, en medio de una devaluación feroz que se monta sobre el 50% de la pobreza, y el consecuente acrecentamiento de la miseria de las grandes mayorías populares, exigimos al gobierno medidas urgentes, sin dilaciones, para paliar la crítica situación que vive nuestro pueblo, para que se garantice el acceso al derecho la alimentación, a la salud, a la tierra, al trabajo y los salarios dignos.

Desde el FPDS y frente al creciente descontento social, producto del ajuste y la miseria, rechazamos y repudiamos las voces que piden una salida represiva, al mismo tiempo que exigimos al gobierno y a todos los actores políticos, poner freno al ajuste a medida del FMI y las grandes patronales, y brindar un piso de dignidad a nuestro pueblo trabajador.

Entendemos además que tendremos que avanzar en la organización y movilización, con protagonismo en las calles, trabajando en la unidad desde abajo, para lograr nuestros objetivos, y al mismo tiempo cerrar los caminos de avance de la derecha y su cara mas fascista, que pregonan el odio en medio de esta crisis social y política.

Convencides que la salida es colectiva, llamamos a estar en alerta y buscar desde los sectores organizados una alternativa orientada a recuperar la dignidad de nuestro pueblo.

💥Pan, trabajo y recomposición de urgente de los salarios y los ingresos populares.

📣La deuda es con el pueblo, basta de ajuste.

📣Fuera el FMI.

Hay que frenar la avanzada de la derecha; y las políticas de odio, estigmatización, y criminalización de los sectores populares.

¡Arriba los y las que luchan!

Frente Popular Dario Santillan – 24 agosto 2023.

Destaquemos los párrafos siguientes:

La derecha intenta montar sobre el descontento popular, operando de diversas formas para debilitar al gobierno de Fernández y Massa, en medio de la campaña política presidencial, ante esta situación que viven las mayorías populares.

-Frente al saqueo del FMI y la toma desmedida de ganancias por grandes empresas, en medio de una devaluación feroz que se monta sobre el 50% de la pobreza, y el consecuente acrecentamiento de la miseria de las grandes mayorías populares, exigimos al gobierno medidas urgentes, sin dilaciones, para paliar la crítica situación que vive nuestro pueblo, para que se garantice el acceso al derecho la alimentación, a la salud, a la tierra, al trabajo y los salarios dignos.

En el primero se desentiende que el gobierno de los Fernández y su designado súper ministro han continuado profundizando las injusticias sociales y la socioterritorial como la del fracking. Tampoco reconoce que el Partido Justicialista a partir de los setenta, como consecuencia de los terrorismos paraestatales y estatales comenzados por el gobierno Perón-Perón, se homogeneizó de derecha y esta caracterización se consolidó durante el gobierno de Menem-Cavallo con las privatizaciones que incluyeron como socios menores a los jerarcas sindicales y a la clase política.

Ni destapa que el progresismo del matrimonio K es la mimetización del PJ con las aspiraciones de la gran mayoría en este siglo y que sus gobiernos como todos los gobiernos progresistas han sido esenciales a la expansión de la ocupación e invasión económica territorial por las transnacionales extractivistas con las consiguientes miseria, desertificación, desindustrialización y desintegración de las comunidades de vida e historia. En fin, desatiende o ningunea cómo Cristina Fernández de Kirchner ha condenado a la devastación total de la provincia de Neuquén mediante el fracking que tanto alaba.

En el segundo, atribuye la situación de miseria en que se hallan las grandes mayorías populares a actores y acciones del capitalismo mundializado y de su local. Esto lo conduce a fetichizar al FMI; a ilusionar con frenar, desde subjetividades gran capitalistas, a la tendencia a incesante incremento notable de ganancias que es propia del capitalismo; y a seguir sosteniendo al gobierno que durante cuatro años prosiguió profundizando el avasallamiento total de derechos humanos, primero, en las oficializadas como “zonas de sacrificio” y luego se consolidará el ya existente en el país entero.

La mayoría abajo comparte con el FPDS la elusión de analizar la realidad tal cual es y el proyectarle soluciones que las retardan -de hecho- por basarse en conciliar con el sistema opresor-represor. Es imprescindible confrontarlo o sea esforzarse en hacer cuanto nos prohíbe. Implica luchar por cambiarlo de raíz desde entablar vínculos sociales de reciprocidad, cooperación y solidaridad. 

Por el contrario, las consignas del FPDS sólo son reivindicativas en sintonía con las de las izquierdas mayoritarias. Lo posicionan en contra de los 30.000 y de todos los otros de izquierda pertenecientes a los 60-70 cuya lucha era hacia la emancipación social y nacional.

Hoy este conformismo de las izquierdas sociales y partidarias por restringirse a exigir a la representación política del sistema opresor-represor es nefasto por la actualidad del neoliberalismo, la única existencia posible del capitalismo contemporáneo, mirando hacia multiplicar los ecocidios-genocidios como modo oligopólico de acumular riquezas e ingresos en el Abya Yala.

—-

Subrayemos que el usar la lógica del Capital junto a la desatención sobre cómo real y efectivamente procede China explican el contento con un simulacro de multipolaridad, pero sobre todo con que haya futuro promisorio dentro del capitalismo.

B) Amanda Cánepa

ARGENTINA Y OTROS CINCO PAÍSES ENTRAN A LOS BRICS EN 2024 Y
AVANZA LA MULTIPOLARIDAD

Los BRICS duplican con creces el número de miembros

Argentina, Egipto, Irán, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Etiopía serán los nuevos miembros del grupo BRICS desde el 1° de enero de 2024.

El bloque BRICS, compuesto por Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica, anunció este jueves, último día de la XV Cumbre del grupo que se celebra en la ciudad sudafricana de Johannesburgo, la lista de países invitados a convertirse en nuevos miembros.

De acuerdo con el presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, al bloque económico se sumarán los siguientes países:

Argentina

Egipto

Irán

Emiratos Árabes Unidos

Arabia Saudita

Etiopía

Los países invitados se convertirán en miembros plenos de los BRICS el 1 de enero de 2024.

Tras la ampliación, el PIB de los BRICS representará el 37 % del PIB mundial y el 46% de la población mundial, declaró en su discurso el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.

El presidente ruso, Vladímir Putin, agradeció a su homólogo sudafricano su «habilidad diplomática» durante la discusión de la ampliación de los BRICS. El líder ruso señaló que el grupo continuará ampliando su influencia en el mundo.

Además, el primer ministro de la India, Narendra Modi, indicó que su país siempre ha creído que la incorporación de nuevos miembros «reforzará aún más a los BRICS como organización». «Esto también reforzará la creencia de muchos países del mundo en un orden mundial multipolar», afirmó Modi. El líder indio subrayó que los nuevos miembros infundirán «nuevos momentos y una nueva energía» a la cooperación en el grupo.

Por su parte, el presidente de China, Xi Jinping, calificó la expansión del bloque económico como «un nuevo punto de partida» para la interacción en el marco de los BRICS y declaró que es «un día histórico» para el grupo. Además, Xi agregó que los nuevos miembros de los BRICS darán una «nueva calidad» al mecanismo de interacción del grupo. Según el líder chino, la medida de invitar nuevos miembros muestra la determinación de los países BRICS de ampliar su internacionalización.

Prestemos atención a:

Moro Flores

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FESTEJOS:

Muchos «nacionales y populares», festejan el anuncio de la entrada de Argentina a los BRICS (¿qué será eso?, se preguntará usted), es el nuevo mercado de comercio mundial, encabezado por China, Rusia, La India, algunos países de África, árabes, Brasil, Irán, y ahora Argentina.

Si bien esto, es ponerle un nombre, a algo que viene sucediendo hace bastante tiempo. Desde los tiempos del boom de la soja, y los llamados commodities». China, es uno de los principales exportadores de esas materias primas, y ahora, también lo harán con el litio y otras yerbas, que le sean útiles a su propio desarrollo capitalista.

Ahora bien, el boom de la soja, ¿a quién benefició? A los grandes, y medianos terratenientes, dueños de la tierra. A las corporaciones y acopiadores de granos, que se encargan de la comercialización…Eso les generó un enorme poder de presión, sobre el «poder» político, y más de una vez lo puso en jaque, si no atendían sus reclamos de mayores beneficios. Mientras el campo, o las zonas rurales, se despoblaban del peonaje, que antes se dedicaban a tareas agrícolas ganaderas. Eso trajo el monocultivo, la sobre explotación del suelo, la tala indiscriminada de montes nativos, para sembrar ese yuyo. Y ni hablar de la contaminación con la utilización de cantidades industriales de venenos (glifosato, etc.). Para los dueños un negocio redondo, para el pobrerío, enfermedades, migración, y nada.

Lo mismo pasa y pasará con la minería. Derroche de millones de litros de agua potable, para lavar rocas, mezclados con soluciones cianuradas, ácido sulfúrico, etc. Para las mineras y «proveedores», negocio redondo, para las comunidades, y poblaciones, cáncer, desalojos, y cárcel si se oponen.

Entonces, ¿qué festejan? Acaso piensan que los Chinos son buenos…¿Por qué nos prestaron yuanes para pagar una ilegal deuda?. ¿O porque aspiran a ser los nuevos mandantes del orden global?

O sea, que mientras no haya una real aspiración de ser un país independiente, soberano, y privilegie el desarrollo para el bienestar general del pueblo…

¡NO HAY NADA PARA FESTEJAR!

 C) Examinemos fragmentos del artículo (https://rebelion.org/francia-vanguardia-en-la-lucha-obrera-por-los-salarios/:

(…) La movilización exigía aumentos salariales, la defensa del derecho a huelga y en apoyo a los trabajadores de la petrolera TotalEnergies, que se encontraban en huelga desde finales de septiembre.

Dos días antes, el domingo 16, una manifestación con 140.000 participantes recorría las calles de París bajo el lema “contra la vida cara y la inacción climática”. La convocaba  la Nueva Unión Popular, Ecológica y Social (NUPES), coalición dirigida por Jean-Luc Mélenchon, de Francia Insumisa junto al Partido Socialista, Europa-Ecología-Los Verdes (EELV) y el Partido Comunista. También contaba con el apoyo del Nuevo Partido Anticapitalista (NPA), diversas asociaciones ecologistas y de solidaridad y algunas federaciones sindicales estudiantiles. (…)

(…) La defensa del poder adquisitivo de salarios y pensiones es imprescindible. Unir las luchas y la huelga general en cada país, con jornadas de lucha europeas. La inflación en la Unión Europea (UE) fue del 10,9%. En Gran Bretaña, del 10’1%. La elevación de precios ha estado asociada no a un exceso de demanda sino a la realización de beneficios astronómicos de las grandes empresas.

Hay que frenar una transferencia de dinero directo de los bolsillos de la clase obrera y los sectores populares a las empresas. Hay que exigir la escala móvil de salarios y pensiones, indexándolos al aumento de la inflación. Hay que exigir la intervención del Gobierno sobre los precios de los productos de primera necesidad, entre ellos la vivienda y los suministros básicos, y la nacionalización bajo control obrero de energéticas y la banca. (…)

Observamos que las izquierdas en Argentina comparten esos objetivos y exigencias. Claro que alcanzar la unión y contundencia de Francia requeriría poner fin a medio siglo de representación de facto de la CGT peronista o nazifascista.

Ahora preguntémonos:

a) ¿Nuestra vida y lucha sólo puede aspirar a un poder adquisitivo que nos permita satisfacer necesidades e intereses familiares?

b) ¿Las organizaciones sindicales y los partidos de izquierda sólo se deben dedicar a lo definido en el último párrafo del artículo?

c) ¿Las organizaciones ecologistas sólo se pueden solidarizar con la huelga de trabajadores petroleros y por ende, contradecirse en sus fines?

d) ¿Podemos naturalizar, en Argentina, que los trabajadores con mayor poder adquisitivo sean los que industrializan (de modo auxiliar a la concretada en el capitalismo central) los extractivismos o ecocidios-genocidios y que sus aumentos resulten inflación por cómo el sistema mundo perfeccionó la expoliación gran capitalista?

e) ¿Podemos, abajo y a la izquierda coherente con su esencia común-ista, no cuestionar el carácter abstracto y desactualizado de la contradicción del Trabajo con el Capital frente a la actual subordinación del primero al segundo hasta el extremo de ejecutar la desertificación del planeta que la sufrimos como emergencia climática?

¿O podemos seguir confiando en que por ser obrero y dirigente sindical tendrá un gobierno enfrentado con el Capital? Lula ha demostrado y demuestra que no es así.  Tampoco los partidos comunistas han resultado revolucionarios y el de China ejemplifica la degradación a la cual se llega por institucionalizarse en el capitalismo.

Experiencia de los pueblos indígenas de Ecuador que nos enseñan, abajo a la izquierda, cómo construir el voto nulo.

En Ecuador, las naciones indígenas no sólo se confederan arraigando el Estado plurinacional sino que emiten Pronunciamiento donde se analiza la situación para fundamentar su voto nulo y proponer debate sobre la Minga por la vida o proyecto político y económico del Parlamento de los Pueblos que se conformó por iniciativa de un Consejo Ampliado de la Confederación luego de las protestas populares que se registraron en Ecuador entre el 3 y el 12 de octubre de 2019, contra la eliminación del subsidio a los combustibles y otras medidas de corte neoliberal impuestas por el gobierno de Lenin Moreno.

Minga por la vida para enfrentar la crisis

15 julio, 2020

(…) El análisis colectivo fue que, para la gran mayoría de la población, a 4 meses del inicio de la pandemia, aún les resulta difícil e imposible cumplir las normas de “aislamiento y distanciamiento social”, pues alrededor de 3,8 millones de familias habitan en viviendas precarias; y 1,37 millones de hogares viven en condiciones de hacinamiento y sin acceso a servicios sanitarios básicos.  Esta situación provoca que la crisis sanitaria deje como uno de sus trágicos resultados más de 21.000 fallecidos entre marzo y junio de este año , muchos más de los registrados el año pasado, en el mismo periodo.

Apawki Castro, dirigente de Comunicación de la CONAIE señaló que esta realidad el país no puede soportar, y la ciudadanía está harta de candidatos con discursos engañosos que prometan “arreglar el país en los primeros 100 minutos de Gobierno”, como sociedad estamos cansados de demagogia y populismo como única forma de hacer política. Tampoco el país puede caer en una consulta popular como la que propone Nebot, casi como un capricho personal, con el solo afán de empezar a moldear un Estado para los intereses socialcristianos. El país no tiene ni el dinero ni se merece una burla política con una consulta de ese tipo, señaló. 

Con respecto a la estrategia correista, mencionó que su objetivo es polarizar, adjudicándose la supuesta representación de la izquierda, algo que la historia ya ha demostrado que no es así, con lo cual no solo debilitan a las organizaciones, sino que representan un obstáculo para todo el campo popular, siguen siendo una traba para el avance de las organizaciones populares. 

En el Ecuador existe una tercera vía que son las organizaciones sociales, pueblos y nacionalidades, obreros, estudiantes, comunas, barrios, colectivos y todo el pueblo oprimido y explotado, desde donde surge una propuesta base, cuya intención es generar un espacio de debate y de unión de los pueblos, una base para la construcción del poder popular.

Sobre la propuesta del Parlamento de los Pueblos denominada “Minga por la vida”, Apawki Castro enfatizó que es la respuesta ante un escenario de crisis extrema producida por las políticas neoliberales implementadas desde los últimos años del correísmo y radicalizadas durante el gobierno de Moreno en acuerdo con las élites económicas del país, lo que ha traído una crisis catastrófica que se ha descargado sobre la clase trabajadora. La pandemia Covid-19, ha agudizado el escenario de crisis, no es la causa; y de manera miserable este gobierno ha aprovechado la pandemia para implementar políticas como la reforma laboral y recortes presupuestarios, que es una vieja aspiración de los grupos empresariales para elevar sus tasas de ganancia. 

La “Minga por la vida” basa su propuesta económica en la redistribución de la riqueza, que la crisis la paguen los ricos, se propone una contribución del 1% sobre los activos de los 270 grupos económicos más grandes; así como una contribución del 2 % sobre el patrimonio individual superior al millón de dólares. La necesidad urgente de una Ley de Impuesto sobre las grandes fortunas en manos de los grupos hegemónicos Lasso, Egas, Noboa, etc., incrementar el impuesto a la renta a las empresas con utilidades mayores al millón de dólares; tasas impositivas máximas a los grandes grupos económicos (270), así como a las ganancias extraordinarias (de empresas con utilidades que superen el 20% anual sobre el patrimonio); aumentar en 2 puntos porcentuales el impuesto a la renta a las empresas y personas que tengan depósitos en paraísos fiscales. 

Por otro lado, el Colectivo Nacional señaló que se necesita aliviar la economía del sector pequeño y microempresario y así lograr equidad de oportunidades, por ello, la propuesta incluye eliminar el impuesto a la renta para micro y pequeñas empresas, asegurar y reducir el IVA al 10%. Cobrar las deudas tributarias de los grandes grupos de poder económico, suspensión del pago de la deuda externa y la realización de una auditoría a la deuda externa adquirida desde 2014 hasta la fecha, así como la renegociación de los contratos de los sectores estratégicos. En lo económico-social existen dos propuestas fundamentales, la renta básica universal y la universalización del Sistema de Seguridad Social, el Estado debe garantizar su contribución al IESS, este no puede seguir siendo la caja chica de cada gobierno de turno.

Esperamos que esta propuesta sea un punto de debate con todos los sectores del país, y la herramienta de unidad de la clase popular, solo la organización nos sacará de la crisis y el desastre en el cual nos encontramos. El 30 de julio se lanzará de forma amplia y masiva esta propuesta desde el Parlamento de los Pueblos. 

¡Viva la unidad de los pueblos, campesinos, trabajadores, obreros, mujeres y hombres!

Fuente: https://conaie.org/2020/07/15/minga-por-la-vida-para-enfrentar-la-crisis/

Advirtamos que la propuesta coincide con la de los progresistas, nacional populistas e izquierdas electoraleras de Argentina. Sostiene que el cambio social provendrá sólo de «la redistribución de la riqueza, ¡que la crisis la paguen los ricos!».

Construcciones ya existentes del ¡NO! TERRICIDIOS O DEL ANTICAPITALISMO REAL Y EFECTIVO

Es hora de despertares y sentipensares de una creciente mayoría de los trabajadores y los otros sectores populares que los involucre en las defensas y recuperaciones de territorios. Es asumir la lucha por la casa común o la simbiosis de sociedad (humana y local) con la naturaleza que construyeron los pueblos originarios durante siglos dando origen a la diversidad de ecorregiones con sus respectivos equilibrios ecológicos en arrasamiento acelerado e intensificado por el capitalismo en el Abya Yala. Pero, ¿cómo?

Expandir la monopolización de la tierra y la concentración de la población en ciudades, convierte al capitalismo en opresor de la humanidad y de la naturaleza

Propongo a las izquierdas de Argentina, respetuosamente, que hagan revisión crítica de los 40 años y sobre todo de los gobiernos K y del actual de los Fernández. Comprobarán en qué consiste el neoliberalismo del único capitalismo posible y existente desde los setenta. Progresa aumentando el empobrecimiento de trabajadores y pueblos; la precarización de la vida laboral, social e individual; la destrucción de las soberanías alimentarias condenando a sometimiento x los supermercados, malnutrición, desnutrición y hambre de una creciente mayoría, etc.

¿Cómo lo realiza? Ante todo, mediante la implantación de la contrarreforma agraria integral o sea concentración y transnacionalización económica territorial, reterritorialización (regeografiando nuestro continente para la eficiencia del saqueo a gran escala mediante la IIRSA y el Proyecto Mesoamérica), desertificación del país-continente por exterminio masivo de la vida y arrasamiento de las condiciones para la vida hacia la inhabitabilidad planetaria.

Veamos por qué recuperar:

El Llamado de Yakarta

10 julio 2013

Llamamiento de la VI Conferencia de la Vía Campesina Egidio Brunetto – 9 al 13 de junio de la Vía Campesina Egidio Brunetto – 9 al 13 de junio

(Yakarta, el 12 de Junio de 2013) Nosotros, La Vía Campesina, venimos a extender nuestro llamado urgente a tejer hilo a hilo la unidad a nivel global entre organizaciones del campo y la ciudad para participar activa, propositiva y decididamente en la construcción de una nueva sociedad, basada en la soberanía alimentaria, la justicia y la igualdad. Nos encontramos aquí convocados por el espíritu de nuestros amigos y líderes, y todos aquellos cuyo coraje y compromiso con nuestras luchas nos inspiran. La Vía Campesina, un movimiento internacional campesino que reúne a más de 200 millones de campesinas y campesinos, pueblos indígenas,  pescadores, recolectores y trabajadores agrarios. Con la creatividad de las mujeres y el entusiasmo de nuestros jóvenes venimos de 150 organizaciones y 70 países. Estamos en Asia, hogar de la mayoría de campesinas y campesinos del mundo para festejar nuestros primeros veinte años de lucha.

Comenzamos nuestro camino en Mons (Bélgica) en el año 1993 y articulamos nuestra visión radical de la Soberanía Alimentaria en 1996 en Tlaxcala (México), logrando reposicionar al campesinado, hombres y mujeres como actores sociales centrales en los procesos de resistencia a la agenda de comercio neoliberal y en la construcción de alternativas. Los pueblos de la tierra somos actores indispensables en la construcción, no sólo de un modelo de agricultura distinto, sino de un mundo justo, diverso e igualitario. Somos nosotras y nosotros los que alimentamos a la humanidad y cuidamos la naturaleza. Las generaciones futuras dependen de nosotros para el cuidado de la tierra.

Hoy más que nunca, otro mundo es urgente y necesario. La destrucción de nuestro mundo a través de la sobrexplotación y desposesión de los pueblos y la apropiación de los bienes naturales está produciendo la actual crisis climática y profundas desigualdades que amenazan a la humanidad en su conjunto y a la vida misma. La Vía Campesina dice un rotundo NO a esta destrucción impulsada por las corporaciones.

Nosotros estamos construyendo nuevas relaciones entre los seres humanos y con la naturaleza sobre la base de la solidaridad, la cooperación y la complementariedad. En  el corazón de nuestra lucha está en la formulación de una ética para la vida que atraviesa todas nuestras acciones y búsquedas. La Vía Campesina se ha comprometido a dar visibilidad a todas las luchas locales alrededor del mundo, asegurando que sean entendidas desde una perspectiva internacional y contribuye a involucrarlas en un gran movimiento global por la soberanía alimentaria, el cambio social y la autodeterminación de los pueblos del mundo.

Llamamos a todas nuestras organizaciones, a nuestros aliados y amigos, amigas, hermanas y hermanos en la lucha, y a todos aquellos comprometidos con un futuro mejor a continuar caminando juntos y juntas, a rechazar la agenda de la “Economía Verde” y a continuar construyendo la Soberanía Alimentaria.

Nuestras luchas

Soberanía Alimentaria Ya – Transformando el mundo

La Soberanía Alimentaria es el eje central de la lucha por un proyecto de justicia social que hoy convoca a amplios sectores del campo y la ciudad. La soberanía alimentaria es el derecho fundamental de todos los pueblos, naciones y estados a controlar sus alimentos y sus sistemas alimentarios y a decidir sus políticas asegurando a cada uno alimentos de calidad, adecuados, accesibles, nutritivos y culturalmente apropiados. Ello incluye el derecho de los pueblos para definir sus formas de producción, uso e intercambio tanto a nivel local como internacional.

Durante las últimas dos décadas nuestra visión de la Soberanía Alimentaria ha inspirado a una generación de activistas comprometidos con el cambio social. Nuestra visión del mundo implica una revolución agrícola que significa profundas transformaciones agrícolas, socioconómicas y políticas. La Soberanía Alimentaria ha enfatizado la importancia crucial de la producción local y sustentable, el respeto por los derechos humanos, precios justos para los alimentos y la agricultura, comercio justo entre países y la salvaguarda de nuestros bienes comunes contra la privatización.

Hoy estamos frente a la mayor crisis de nuestra historia y la misma es una crisis sistémica. Las crisis alimentaria, laboral, energética, económica, climática, ecológica, ética, social, política e institucional están llevando al colapso en muchas partes del mundo. En simultáneo, la crisis energética se agudiza día a día frente al agotamiento de los combustibles fósiles y es enfrentada con falsas soluciones que van desde los agrocombustibles a la energía nuclear, la cual ha demostrado ser una de las peores amenazas para la vida sobre la tierra. 

Rechazamos el capitalismo, que en este momento se caracteriza por un agresivo flujo del capital financiero y especulativo hacia la agricultura industrial, la tierra y la naturaleza. Esto ha generado un inmenso acaparamiento de tierras, la expulsión de campesinas y campesinos de su tierra, la destrucción de pueblos, comunidades, culturas y sus ecosistemas, creando migraciones y desempleo masivos. Esto genera masas de migrantes económicos y refugiados climáticos y desempleados, incrementando las inequidades existentes.

Las transnacionales en complicidad con los gobiernos y las instituciones internacionales están imponiendo, bajo el pretexto de la Economía Verde, monocultivos de transgénicos, la megaminería, las grandes plantaciones forestales, la imposición de plantaciones de agrocombustibles, la construcción de grandes represas, el fracking y los oleoductos o la privatización de nuestros mares, ríos, lagos y nuestros bosques. La Soberanía Alimentaria recupera el control sobre nuestros bienes comunes devolviéndolos a manos de las comunidades.


La Agroecología  es nuestra opción para el presente y para el futuro

La producción de alimentos basada en la agricultura campesina, el pastoralismo y la pesca artesanal sigue siendo la principal fuente de alimentos en el mundo. La agricultura campesina de base agroecológica constituye un sistema social y ecológico que está conformado por una gran diversidad de técnicas y tecnologías adaptadas a cada cultura y geografía. La agroecología elimina la dependencia de los agrotóxicos; rechaza la producción animal industrializada; utiliza energías renovables; permite garantizar alimentación sana y abundante; se basa en los conocimientos tradicionales y restaura la salud e integridad de la tierra. La producción de alimentos en el futuro estará basada en un creciente número de personas produciendo alimentos en forma diversa y resiliente.

La agroecología protege la biodiversidad y enfría el planeta. Nuestro modelo agrícola no solo puede alimentar a toda la humanidad sino que también es el camino para detener el avance de la crisis climática enfriando el planeta a través de la producción local en armonía con nuestros bosques, alimentando la biodiversidad y la reincorporación de la materia orgánica a sus ciclos naturales.

Justicia social y climática, y solidaridad

A medida que avanzamos y construimos a partir de nuestra diversidad cultural y geográfica, nuestro  movimiento por la soberanía alimentaria se ve reforzado, integrando la justicia  y la igualdad social. Practicando la solidaridad por sobre la competencia, rechazamos el patriarcado, el racismo, el imperialismo y luchamos por sociedades democráticas y participativas, libres de explotación de las mujeres, los niños, los hombres o la naturaleza.

Demandamos justicia climática ya mismo. Quienes más sufren este caos climático y ecológico no son los que lo han provocado. Las falsas soluciones de la economía verde para continuar el crecimiento capitalista están empeorando la situación. Se crea una deuda ecológica y climática que debe ser corregida. Por esta razón demandamos la inmediata detención de los mecanismos de mercados de carbono, geoingeniería, REDD y los agrocombustibles.

Ratificamos la necesidad y nuestro compromiso de luchar en forma permanente contra las corporaciones transnacionales, entre otras cosas, boicoteando sus productos y rechazando cooperar con sus prácticas de explotación. Los Tratados de Libre Comercio y los acuerdos de inversión han creado condiciones de extrema vulnerabilidad e injusticias para millones. La implementación de estos tratados trae como resultado la violencia, la militarización y la criminalización de la resistencia. Otra consecuencia trágica de los mismos es la creación de una masa masiva de migrantes mal pagados, con trabajos inseguros e insalubres y con violaciones de sus derechos humanos y discriminación. La Vía Campesina ha logrado colocar los derechos de los campesinos y campesinas en la agenda del Consejo de los Derechos Humanos de la ONU y llamamos a los gobiernos a ponerlos en práctica. Nuestra lucha por los derechos humanos está en el corazón de la solidaridad internacional e incluye los derechos y protección social de los agricultores migrantes y trabajadores de la alimentación.

Las luchas por el derecho a la tierra, a la alimentación, al trabajo digno, contra la destrucción de la naturaleza, son criminalizadas. Son cientos los compañeros y compañeras que han sido asesinados en los últimos años y otros muchos ven amenazadas sus vidas o son perseguidos y encarcelados, frecuentemente con el apoyo o la complicidad de las autoridades públicas.

Un mundo sin violencia y discriminación contra las mujeres

Nuestra lucha es para construir una sociedad basada en la justicia, la igualdad y la paz. Exigimos el respeto de todos los derechos de las mujeres. Rechazando el sistema capitalista, patriarcal, la xenofobia, la homofobia y cualquier tipo de discriminación, reafirmamos nuestro compromiso en lograr una equidad total entre hombres y mujeres. Esto requiere el fin de toda forma de violencia contra las mujeres, doméstica, social e institucional, tanto en las zonas rurales como en las zonas urbanas. Nuestra Campaña contra la Violencia hacia las Mujeres está en el corazón de nuestras luchas.

Paz y desmilitarización

Vivimos un incremento de conflictos y guerras para la apropiación, proliferación de bases militares y criminalización de la resistencia. La violencia es intrínseca a este sistema capitalista mortal basado en la dominación, la explotación y el pillaje. Nosotros estamos comprometidos con el respeto, la dignidad y la paz.

Nos duelen y nos honran los cientos de campesinas y campesinos que han sido amenazados, perseguidos, encarcelados, asesinados por sus luchas. Continuaremos exigiendo rendición de cuentas y castigo para quienes violan los derechos humanos y los derechos de la naturaleza. Demandamos también la liberación inmediata de todos los presos políticos.


Tierra y territorios

Defendemos una Reforma Agraria Integral que ofrezca plenos derechos sobre la tierra, reconozca los derechos legales de los pueblos indígenas a sus territorios, garantice a las comunidades pesqueras el acceso y el control de las zonas y ecosistemas de pesca y reconozca el acceso y el control de las tierras y las rutas de migración de pastoreo. Esta es la única manera de asegurar un futuro para los jóvenes del campo.

La Reforma Agraria Integral, vista como una distribución masiva de tierras junto con el apoyo con recursos para la producción y el sustento, debe garantizar el acceso permanente a los jóvenes, las mujeres, los desempleados, los sin tierra, para complementar a las pequeñas fincas, a los desplazados y todos aquellos que estén dispuestos a participar en la producción a pequeña escala de alimentos agroecológicos. La tierra no es una mercancía. Deben reforzarse las leyes existentes y crear nuevas para protegernos de la especulación y un marco jurídico que impida la especulación con ellas y su acaparamiento. Continuaremos nuestra lucha en defensa de las tierras y los territorios.

Semillas, bienes comunes y agua

Enaltecemos a las semillas, el corazón de la Soberanía Alimentaria, con el principio Semillas Patrimonio de los Pueblos al Servicio de la Humanidad, reafirmado hoy por cientos de organizaciones en todo el mundo. Nuestro desafío pasa hoy por seguir manteniendo a nuestras semillas vivas en manos de nuestras comunidades, por multiplicarlas en el marco de nuestros sistemas campesinos. Continuaremos la lucha contra su apropiación a través de diversas formas de propiedad intelectual y su destrucción por su manipulación genética y otras nuevas tecnologías. Nos oponemos a los paquetes tecnológicos que combinan transgénicos con el uso masivo de pesticidas.

Seguimos hoy enfrentando la Leyes de semillas que, de la mano de los intereses de las corporaciones, son privatizadas y mercantilizadas. Seguimos enfrentando a los transgénicos  y luchando por un mundo libre de transgénicos.

Los ciclos de la vida fluyen a través del agua y ella es una parte esencial de los ecosistemas y la vida. El agua es un bien común y como tal debe ser protegido.

Construyendo desde nuestras fortalezas

Nuestra gran fortaleza es crear y mantener unidad en la diversidad. Nosotros tenemos una visión del mundo inclusiva, amplia, práctica, radical y esperanzada como invitación a unirnos en la transformación de nuestra sociedad y la protección de la Madre Tierra.

  • Las movilizaciones populares, la confrontación con los poderosos, la resistencia activa, el internacionalismo, el compromiso con los movimientos de base locales son esenciales para lograr cambios sociales efectivos.
  • En nuestra heroica lucha por la Soberanía Alimentaria continuaremos construyendo alianzas esenciales con los movimientos sociales, los trabajadores y organizaciones urbanas y de las periferias, con migrantes, con quienes luchan contra la megaminería y las megarepresas, entre otras.
  • Nuestras principales herramientas son la formación, la educación y la comunicación. Estamos fomentando el intercambio de conocimientos acumulados hasta el presente con metodologías y contenidos de formación cultural, política e ideológica y técnica; multiplicando nuestras escuelas y experiencias de educación de nuestras bases y desarrollando nuestras herramientas de comunicación desde nuestras bases. 
  • Nos comprometemos a crear espacios especiales para potenciar a nuestros jóvenes. Nuestra mayor esperanza hacia el futuro es la pasión, energía y compromiso de nuestros jóvenes articulada en los jóvenes de nuestro movimiento.

Nos vamos de esta VI Conferencia Internacional de La Vía Campesina dando la bienvenida a las nuevas organizaciones que se han integrado al Movimiento, seguros de nuestras fortalezas y llenos de esperanzas hacia el futuro.


¡Por la tierra y la soberanía de nuestros pueblos!

¡Con solidaridad y lucha!

Fuente: https://viacampesina.org/es/llamamiento-de-yakarta/

Estamos situados, como humanidad y como pueblos de Argentina, en una inflexión histórica de agudización de la lucha de clases porque los opresores viven desde 2008 una crisis estructural de su sistema social y a sus subordinados forzosos nos condenan a distintas maneras de exterminio. Cuando dependen de nuestro trabajo. Lo expropian y nos roban los beneficios mediante el fraude de reparto equitativo ganancias-salarios. Recordemos a Cristina Fernández en su cinismo presidencial de invertir la relación Capital-Trabajo mediante mandato a los trabajadores de cuidar el crecimiento de los empresarios y no ser tontos de no comprender que su bienestar depende del enriquecimiento patronal.  

Hoy generalicemos la ruptura del Pacto Social que establecieron los Fernández (Alberto y Cristina) aprovechando su rotundo triunfo en las PASO de 2019. Es decir, hicieron virar el Nunca Más a Macri-Cambiemos hacia un contubernio entreambos (pese a presentarse como de antagonismo irreconciliable) para garantizar la continuidad y profundización de la acumulación gran capitalista local e imperialista. Durante los cuatro meses hasta asunción de los F-F,  el gobierno de Macri agravó la precarización tanto de la vida como del trabajo, en tanto que los F-F construyeron la gobernabilidad de la intensificación de ajuste y de extractivismos. La concretaron con el bloqueo a las luchas de las diversidades de abajo a través del Pacto Social y el Plan Argentina contra el Hambre.

Necesitamos, también, tener en cuenta cuán nefasto ha sido y es el papel del Papa Francisco, pero también de los dirigentes progresistas o socialdemócratas. Han bloqueado el imprescindible internacionalismo revolucionario que sólo será obra de los pueblos y sus trabajadores al confrontar -de modo consecuente y coordinado- las respectivas alianzas de capitales y estados imperialistas con los locales.

Constatemos cómo fue posible la involución de la Vía Campesina al analizar los encuentros internacionales de organizaciones de los pueblos, un año después del Llamado de Yakarta, subordinándose al Papa-Vaticano y a toda la Iglesia Católica.

Tres días históricos: Declaración final

Encuentro Mundial Movimientos Populares
octubre 2014

En el marco de la finalización del EMMP, queremos hacer llegar a la opinión pública un breve resumen de lo que sucedió durante estos tres históricos días.

1. Convocado por el Pontificio Consejo Justicia y Paz, la Academia Pontificia de las Ciencias Sociales y diversos movimientos populares del mundo bajo la inspiración del Papa Francisco una delegación de más de 100 dirigentes sociales de todos los continentes nos reunimos en Roma para debatir en base a tres ejes –tierra, trabajo, vivienda– los grandes problemas y desafíos que enfrenta la familia humana (especialmente exclusión, desigualdad, violencia y crisis ambiental) desde la perspectiva de los pobres y sus organizaciones.  

 2. Las jornadas se desarrollaron intentando practicar la Cultura del Encuentro e integrando compañeros, compañeras, hermanos y hermanas, de distintos continentes, generaciones, oficios, religiones, ideas y experiencias. Además de los sectores representativos de los tres ejes principales del encuentro, participaron un importante número de obispos y agentes pastorales, intelectuales y académicos, que contribuyeron significativamente al encuentro pero siempre respetando el protagonismo de los sectores y movimientos populares. El Encuentro no estuvo exento de tensiones que pudimos asumir colectivamente como hermanos.

3. En primer lugar, siempre desde la perspectiva de los pobres y los pueblos pobres, en este caso de los campesinos, trabajadores sin derechos y habitantes de barrios populares (villas, favelas, chabolas, slums), se analizaron las causas estructurales de la desigualdad y la exclusión, desde su raigambre sistémica global hasta sus expresiones locales. Se compartieron las cifras horrorosas de la desigualdad y la concentración de la riqueza en manos de un puñado de megamillonarios. Los panelistas y oradores coincidieron en que debe buscarse en la naturaleza inequitativa y depredatoria del sistema capitalista que pone el lucro por encima del ser humano la raíz de los males sociales y ambientales. El enorme poder de las empresas trasnacionales que pretenden devorar y privatizarlo todo –mercancías, servicios, pensamiento– son primer violín de esta sinfonía de la destrucción.

4. Durante el trabajo en talleres se concluyó que el acceso pleno, estable, seguro e integral a la tierra, el trabajo y la vivienda constituyen derechos humanos inalienables, inherentes a las personas y su dignidad, que deben ser garantizados y respetados. La vivienda y el barrio como un espacio inviolable por Estados y corporaciones, la tierra como un bien común que debe ser compartido entre todos los que la trabajan evitando su acaparamiento y el trabajo digno como eje estructurador de un proyecto de vida fueron algunos de los reclamos compartidos.

5. También abordamos el problema de la violencia y la guerra, una guerra total o como dice Francisco, una tercera guerra mundial en cuotas. Sin perder de vista el carácter global de estos problemas, se trató con particular intensidad la situación en Medio Oriente, principalmente la agresión contra el pueblo palestino y kurdo. La violencia que desatan las mafias del narcoterrorismo, el tráfico de armas y la trata de personas fueron también objeto de profundo debate. Los desplazamientos forzados por la violencia, el agronegocio, la minería contaminante y todas las formas de extractivismo, y la represión sobre campesinos, pueblos originarios y afrodecendientes estuvieron presentes en todos los talleres. También el grave problema de los golpes de estado como en Honduras y Paraguay y el intervencionismo de grandes potencias sobre los países más pobres.

6. La cuestión ambiental estuvo presente en un rico intercambio entre la perspectiva académica y la popular. Pudimos conocer los datos más recientes sobre contaminación y cambio climático, las predicciones sobre futuros desastres naturales y las pruebas científicas de que el consumismo insaciable y la práctica de un industrialismo irresponsable que promueve el poder económico explican la catástrofe ecológica en ciernes. Debemos combatir la cultura del descarte y aunque sus causas son estructurales, nosotros también debemos promover un cambio desde abajo en los hábitos y conductas de nuestros pueblos priorizando los intercambios al interior de la economía popular y la recuperación de lo que este sistema desecha.

7. Nuevamente, pudimos concluir que la guerra y la violencia, la agudización de los conflictos étnicos y la utilización de la religión para la legitimación de la violencia, así como la desforestación, el cambio climático y la pérdida de la biodiversidad, tiene su principal motor en la búsqueda incesante del lucro y la pretensión criminal de subordinar a los pueblos más pobres para saquear sus riquezas naturales y humanas. Consideramos que la acción y las palabras de los movimientos populares y la Iglesia son imprescindibles para frenar este verdadero genocidio y terricidio.

8. Particular atención merece la situación de las mujeres particularmente golpeadas por este sistema. Reconocemos en esa realidad la urgente necesidad de un compromiso profundo y serio con esa causa justa e histórica de todas nuestras compañeras, motor de luchas, procesos y propuestas de vida, emancipatorias e inspiradoras. También exigimos la finalización de la estigmatización, descarte y abandono de los niños y jóvenes, especialmente los pobres, afrodecendientes y migrantes. Si los niños no tienen infancia, si los jóvenes no tienen proyecto, la Tierra no tiene futuro.

9. Lejos de regodearnos en la autocompasión y los lamentos por todas estas realidades destructoras, los movimientos populares, en particular los reunidos por este Encuentro, reivindicamos que los excluidos, los oprimidos, los pobres no resignados, organizados, podemos y debemos enfrentar con todas nuestras fuerzas la caótica situación a la que nos ha llevado este sistema. En ese sentido, se compartieron innumerables experiencias de trabajo, organización y lucha que han permitido la creación de millones de fuentes de trabajo digno en el sector popular de la economía, la recuperación de millones de hectáreas de tierra para la agricultura campesina y la construcción, integración, mejoramiento o defensa de millones de viviendas y comunidades urbanas en el mundo. La participación protagónica de los sectores populares en el marco de democracias secuestradas o directamente plutocracias es indispensable para las transformaciones que necesitamos.

10. Teniendo en cuenta el especial contexto de este encuentro y el invalorable aporte de la Iglesia Católica que en cabeza del Papa Francisco permitió su realización, nos detuvimos para analizar en el marco de nuestras realidades el imprescindible aporte de la doctrina social de la iglesia y el pensamiento de su pastor para la lucha por la justicia social. Nuestro material principal de trabajo fue la Evengelii Gaudium que se abordó teniendo en cuenta la necesidad de recuperar pautas éticas de conducta en la dimensión individual, grupal y social de la vida humana. Es dable desatacar la participación e intervención de numerosos sacerdotes y obispos católicos a lo largo de todo el Encuentro, viva encarnación de todos aquellos agentes pastorales laicos y consagrados, comprometidos con las luchas populares que, consideramos, deben ser reforzados en su importante labor.

11. Todos y todas, muchos de nosotros católicos, pudimos asistir a la celebración de una misa en la Basílica de San Pedro celebrada por uno de nuestros anfitriones el Cardenal Peter Turkson donde se presentaron como ofrendas tres símbolos de nuestros anhelos, carencias y luchas: un carro de cartoneros, frutos de la tierra campesina y una maqueta de una casilla típica de los barrios pobres. Contamos con la presencia de un importante número de obispos de todos los continentes.

12. En este ambiente de debate apasionado y fraternidad intercultural, tuvimos la inolvidable oportunidad de asistir a un momento histórico: la participación del Papa Francisco en nuestro Encuentro que sintetizó en su discurso gran parte de nuestra realidad, nuestras denuncias y nuestras propuestas. La claridad y contundencia de sus palabras no admiten dobles interpretaciones y reafirman que la preocupación por los pobres está en el centro mismo del Evangelio. En coherencia con sus palabras, la actitud fraterna, paciente y cálida de Francisco con todos y cada uno de nosotros, en especial con los perseguidos, también expresa su solidaridad con nuestra lucha tantas veces desvalorizada y prejuzgada, incluso perseguida, reprimida o criminalizada.

13. Otro de los momentos importantes fue la participación del hermano Evo Morales, presidente de la Asamblea Mundial de los Pueblos Indígenas, que participó en carácter de dirigente popular y nos ofreció una exposición centrada en la crítica al sistema capitalista y en todo lo que podemos hacer los excluidos en términos de tierra, trabajo, vivienda, paz y ambiente cuando nos organizamos y logramos acceder a posiciones de poder, pero de un poder entendido como servicio y no como privilegio. Su abrazo con Francisco nos emocionó y quedará por siempre en nuestra memoria.

14. Entre los productos inmediatos del encuentro, nos llevamos dos cosas: la “Carta a los Movimientos Populares” para trabajar con las bases de los sectores y movimientos populares, la cual nos comprometemos a distribuir masivamente junto al Discurso del Papa Francisco y las memorias; y la propuesta de crear un Espacio de Interlocución permanente entre los movimientos populares y la Iglesia.

15. Junto a este breve comunicado, le pedimos especialmente a todos los trabajadores y trabajadoras de prensa que nos ayuden a difundir la versión completa del discurso del Papa Francisco que, repetimos, sintetiza gran parte de nuestra experiencia, pensamiento y anhelos.

Repitamos juntos al: ¡Tierra, Techo y Trabajo son derechos sagrados! ¡Ningún trabajador sin derechos! ¡Ninguna familia sin viviendas! ¡Ningún campesino sin tierra! ¡Ningún pueblo sin territorio! ¡Arriba los pobres que se organizan y luchan por una alternativa humana a la globalización excluyente! ¡Larga vida al Papa Francisco y su Iglesia pobre para los pobres!

Fuente: https://movimientospopulares.org/2014/10/declaracion-final-encuentro-mundial-movimientos-populares/

Preguntémonos sobre: la historia de la Iglesia Católica contra la emancipación de pueblos e individuos y su poder gran capitalista, latifundista, medioeval…Su capacidad de manipulación e imposición se verifica en reducir la lucha campesina a obtener reconocimiento de sus derechos por la institucionalidad nacional e internacional del capitalismo.

Pese a la represión de los poderes en distintas formas e intensidades, la construcción del ¡NO! TERRICIDIOS avanza en Argentina y en todo el Abya Yala e incluso en Francia donde:

En marzo de 2021, jóvenes rebeldes, habitantes comprometidos con la defensa de sus territorios y campesinos publicaban el “Llamamiento de los levantamientos de la tierra”. En él se reivindicaba la necesidad imperiosa de tres gestos. El primero, “tirar del freno de emergencia” y desmantelar las industrias tóxicas que destruyen la tierra. La tierra tanto en su sentido agrícola como en aquel que la comprende como el hogar de la vida, su condición de posibilidad, como Gaia. El segundo, reapropiarse de dicha tierra para convertirla en un común que haga posible la defensa del campesinado y su expansión. Y el tercero, ocupar los lugares de decisión en los que en la próxima década se dirimirá el destino de los terrenos que la desaparición de granjas dejará a merced de la agroindustria y los especuladores.

La “batalla de Sainte-Soline” no es flor de un día, sino el punto culminante de una campaña de movilización y alianzas que el pasado marzo cumplía ya casi dos años de vida

Este llamamiento se convirtió en el pistoletazo de salida de una dinámica de movilizaciones que incluyó todo tipo de acciones: desde la defensa de terrenos agrícolas urbanos amenazados por la edificación hasta sabotajes a las industrias del cemento, pasando por la destrucción de megabalsas, los bloqueos de carreteras en construcción o la defensa de zonas boscosas y humedales. El esquema es siempre el mismo. Al inicio de cada temporada anual se designan una serie de territorios amenazados que, mes a mes, serán el escenario de encuentros in situ. Los miembros de los levantamientos, simbiotizándose con los colectivos locales y amplificando sus capacidades, ponen en pie un campamento temporal para recibir a personas venidas de todos los rincones de Francia y organizan movilizaciones en los lugares amenazados que, en la mayor parte de los casos, culminan con una acción de sabotaje (“desarme”, en sus términos) colectiva y festiva.

Consideremos cómo se despliega y perfecciona el Estado represor contra las autoorganizaciones populares en defensa de la vida planetaria en Argentina y el Abya Yala. También conozcamos:

Sobre el ataque a los «levantamientos de la tierra»
en Francia

Por Adrián Almazán Gómez| 21/08/2023

El Gobierno de Macron inicia una ofensiva legal contra el movimiento ciudadano que reúne ya a más de 100.000 personas en defensa del territorio

El 25 de marzo, 30.000 personas se dan cita en el distrito rural francés de Sainte-Soline bajo la bandera de los Soulèvements de la terre (levantamientos o sublevaciones de la tierra, diríamos en castellano). Columnas de manifestantes repletas de niños, coloridos animales totémicos, fanfarrias, máscaras de gas y escudos chocan frontalmente contra una línea policial que defiende con profusión de armamento… el vacío. Granadas, cañones de agua y gases lacrimógenos para salvaguardar el enorme hueco abierto por el proyecto de una megabalsa de riego. Armas de guerra para defender un cráter –indestructible por definición e insuperable símbolo de la barbarie de la agricultura industrial– de los cutters con los que el movimiento se propone liberar el agua. Tras 5.015 proyectiles disparados en algo más de hora y media, es decir, casi un proyectil por segundo, tantos como en todo 2009, el balance es de 200 manifestantes heridos, 40 gravemente mutilados y dos en coma (por suerte a día de hoy ya despiertos).

Aunque sin demasiada intensidad, y en muchos casos desfigurado por la ambigüedad populista de los medios de comunicación, el huracán que la jornada de Sainte-Soline creó en el Estado francés comienza a alcanzar también nuestras costas. Algunas personas dentro y fuera del ámbito ecologista han comenzado a preguntarse: ¿qué son los levantamientos de la tierra? ¿De dónde han salido? ¿Cómo es posible unir a 30.000 personas bajo la bandera del ecologismo, el anticapitalismo, el feminismo, la crítica colonial o el sabotaje al desarrollismo? ¿Deberíamos imitarlos?

Antes de Sainte-Soline 

Un primer paso imprescindible para responder a estas preguntas es comprender que la “batalla de Sainte-Soline” no es flor de un día, sino el punto culminante de una campaña de movilización y alianzas que el pasado marzo cumplía ya casi dos años de vida. En marzo de 2021, jóvenes rebeldes, habitantes comprometidos con la defensa de sus territorios y campesinos publicaban el “Llamamiento de los levantamientos de la tierra”. En él se reivindicaba la necesidad imperiosa de tres gestos. El primero, “tirar del freno de emergencia” y desmantelar las industrias tóxicas que destruyen la tierra. La tierra tanto en su sentido agrícola como en aquel que la comprende como el hogar de la vida, su condición de posibilidad, como Gaia. El segundo, reapropiarse de dicha tierra para convertirla en un común que haga posible la defensa del campesinado y su expansión. Y el tercero, ocupar los lugares de decisión en los que en la próxima década se dirimirá el destino de los terrenos que la desaparición de granjas dejará a merced de la agroindustria y los especuladores.

La “batalla de Sainte-Soline” no es flor de un día, sino el punto culminante de una campaña de movilización y alianzas que el pasado marzo cumplía ya casi dos años de vida

Este llamamiento se convirtió en el pistoletazo de salida de una dinámica de movilizaciones que incluyó todo tipo de acciones: desde la defensa de terrenos agrícolas urbanos amenazados por la edificación hasta sabotajes a las industrias del cemento, pasando por la destrucción de megabalsas, los bloqueos de carreteras en construcción o la defensa de zonas boscosas y humedales. El esquema es siempre el mismo. Al inicio de cada temporada anual se designan una serie de territorios amenazados que, mes a mes, serán el escenario de encuentros in situ. Los miembros de los levantamientos, simbiotizándose con los colectivos locales y amplificando sus capacidades, ponen en pie un campamento temporal para recibir a personas venidas de todos los rincones de Francia y organizan movilizaciones en los lugares amenazados que, en la mayor parte de los casos, culminan con una acción de sabotaje (“desarme”, en sus términos) colectiva y festiva.

Sindicalistas campesinos de la Confédération Paysanne, militantes autónomos, naturalistas combativos, feministas, jóvenes del movimiento climático, defensores del territorio… Todos/as ellos/as se han venido dando cita mes tras mes, siendo testigos de un aumento exponencial de su potencia y apoyos. Si en las primeras acciones de 2021 los levantamientos atraían a unos pocos cientos de personas, en 2022 su número escaló hasta acercarse a los miles, catapultándose hasta las decenas de miles que protagonizaron la batalla de Sainte-Soline.

Reapropiación de la tierra 

No obstante, la dinámica ofensiva de los levantamientos no es más que una de las tres patas estratégicas con las que esta nueva constelación de movimientos en defensa de la tierra lleva dos años dando cuerpo a los tres gestos que reivindicaron en su manifiesto. Tan importante como la defensa de la tierra y el “desarme” del capitalismo industrial son la reapropiación de la tierra y la reconstrucción de una capacidad autónoma de subsistencia

La primera es la tarea que se ha impuesto el colectivo Reprise de terres (toma de tierras). Este aglutina a habitantes de territorios en lucha y de proyectos agroecológicos, investigadoras y militantes ecologistas, hortelanas urbanas, campesinos o sindicalistas agrarios. Un colectivo plural atravesado también por multitud de perspectivas: militantes, campesinas, feministas, urbanas, decoloniales… Todos ellos comparten una constatación y una inquietud. La constatación: durante los próximos diez años la mitad de los/as agricultores/as franceses/as se jubilarán, lo que supondrá que aproximadamente un cuarto de todas las tierras agrícolas del país tendrán que cambiar de manos y, si nadie se opone a ello, también de uso. La inquietud: que todas ellas acaben en manos de especuladores, urbanistas, ingenieros, constructores o agroindustriales que pongan en marcha un nuevo cercamiento masivo y prosigan metódicamente con una destrucción de la tierra que nos empuja a marchas forzadas hacia el precipicio.

Frente a este riesgo, el colectivo Reprise de terres insta a construir un movimiento masivo de recuperación y defensa de los terrenos agrícolas. Compras, expropiaciones, tenencia comunal… Lo que sea necesario para frenar en seco el proyecto desarrollista y conseguir que en 2050 uno, dos o hasta tres millones de nuevos campesinos hayan puesto en marcha proyectos agroecológicos en el territorio. Estos no tendrían únicamente en sus manos la posibilidad de avanzar hacia la autonomía alimentaria y económica, sino también la posibilidad de defender la vida de Gaia. Tanto favoreciendo un manejo campesino compatible con la biodiversidad como directamente liberando tierras que pudieran reasilvestrarse y quedar en manos de nuestros compañeros vivientes. Agroecología y reasilvestramiento, por tanto, caminan de la mano en la propuesta de este colectivo.

Reapropiación de los saberes 

La tercera pata estratégica, como decíamos, pone su foco en la necesidad de una reconstrucción y reapropiación de la subsistencia, de la capacidad social autónoma de sostener la vida, libre por tanto del yugo de un salario con el que comprar mercancías y capaz de reapropiarse al menos de parte de los servicios que brinda hoy el Estado. Sin duda la base de esta subsistencia tiene que ser la tierra, sin la cual la vida, humana y no humana, es imposible.

Pero el colectivo Reprise de savoirs (Reapropiación de saberes) nos propone ir más allá. Si a día de hoy nos resulta casi impensable oponernos a los desmanes de la industria (contaminación, urbanización, desigualdad Norte-Sur, agresión a Gaia) es sobre todo porque, como auguró Ivan Illich hace ya más de 50 años, nos hemos vuelto absolutamente dependientes de ella. ¿Qué comunidad es hoy capaz de construir o mantener su casa, fabricar su ropa, cultivar sus alimentos, cuidar a los cercanos, etc.? Rota la cadena de transmisión del conocimiento heredado y capturada la innovación por expertos alineados con los intereses del capitalismo industrial, los habitantes de los países del centro del mundo nos vemos condenados a ser espectadores impotentes de la catástrofe industrial.

El colectivo Reprise de savoirs nos propone revertir este estado de impotencia y comenzar a reaprender todo aquello que necesitamos para garantizar nuestra subsistencia colectivamente. Para ello lleva ya varios veranos organizando talleres en diferentes puntos de Francia dedicados a la cantería, la albañilería, el cultivo de alimentos, el horneado de pan, el cuidado desde una perspectiva ecofeminista o la carpintería, entre otros. En lo que llevamos de año, son ya 21 los talleres celebrados y planeados. Estos espacios aspiran a ofrecer a la población urbana una oportunidad de habitar temporalmente comunidades rurales y, junto a otros, profundizar en sus conocimientos para la autonomía. Un gesto que, quizá, despierte el deseo de abandonar los trabajos que son hoy cómplices del capitalismo industrial para sustituirlos por oficios orientados a la subsistencia. Ese gesto de “deserción feliz”, como algunos lo llaman, ocupa ya el centro del trabajo de al menos tres colectivos en el Estado francés.

De la Tierra a la tierra

Esta anatomía somera permite ya no solo capturar la exuberancia estratégica de este nuevo movimiento social, sino también constatar hasta qué punto está siendo capaz de avanzar en la integración, encarnación y operativización de todo el universo conceptual que el pensamiento ecologista lleva varias décadas construyendo. Autonomía, comunes, ecofeminismo, Estado, Gaia, ludismo o viviente son solo algunos de los términos que podemos encontrar en los documentos políticos del movimiento, entre los que destaca el libro On ne dissout pas un soulèvement. Este pequeño diccionario, que constituye lo más cercano a un manifiesto político que el movimiento ha construido, recoge una cuarentena de voces entre las que se incluyen algunos de los nombres propios cruciales del pensamiento político francés contemporáneo: Descola, Baschet, Stengers, Berlan, Pruvost, Despentes, Jarrige, Izoard, Azam, etc.

Quizá uno de sus gestos políticos clave ha sido pasar de la defensa de la Tierra en abstracto, tan propia del movimiento climático, a la defensa de la tierra con minúscula

Es indudable que no podemos entender ni la naturaleza de este movimiento ni su éxito al margen de este ejercicio de territorialización y asimilación de la crítica ecologista y su aparataje conceptual. De hecho, quizá uno de sus gestos políticos clave ha sido pasar de la defensa de la Tierra en abstracto, tan propia del movimiento climático o de algunos sectores del movimiento ecologista, a la defensa de la tierra con minúscula. Es esta tierra la que puede ser a la vez hogar de la vida de Gaia y escenario de los conflictos económicos más importantes que desgarran el capitalismo contemporáneo. La tierra, así, permite acercar y anudar, en términos del movimiento, la lucha contra “el fin del mundo” y la lucha “por llegar a fin de mes”.

Composición como potencia estratégica

No obstante, desde mi punto de vista, la clave del éxito de los levantamientos a la hora de afectar el debate público, y la práctica del ecologismo, el anticapitalismo, el feminismo, la crítica a la colonialidad y el antidesarrollismo, reside más bien en su madurez y generosidad estratégica. Resulta de enorme interés ver cómo en el libro anteriormente citado las entradas de plumas ilustres conviven con reflexiones estratégicas de todos los actores que vienen agrupándose bajo la bandera de los levantamientos de la tierra. El leit motiv de todas ellas coincide: nuestro discurso y nuestra práctica, aislados, son incapaces de hacerle frente a la destructividad del capitalismo industrial. Ni el sabotaje y la acción directa de los colectivos autónomos, ni el sindicalismo agrario o la defensa jurídica del territorio, ni la desobediencia civil del movimiento climático, ni la producción de conocimiento científico de los naturalistas han sido capaces de evitar quedar atrapados en diferentes trampas: la marginalidad y la represión, en el primer caso; el bloqueo institucional, en el segundo; la trituración mediática, en el tercero; o la impotencia, en el último.

¿Y cómo superar estos límites? No tratando de hegemonizar una estrategia sobre todas las demás, apostando a que su crecimiento cuantitativo será capaz de solventar sus insuficiencias cualitativas. Tampoco aliándose o construyendo un frente en el que cada bando se une temporalmente en un equilibrio inestable que obliga a dedicar gran parte de la energía a guardar la retaguardia y defender el territorio político propio de las intromisiones del resto. Para superar colectiva y virtuosamente esos límites los levantamientos de la tierra, de la mano de Blue Monk en su contribución a On ne dissout pas un soulèvement, nos invitan a “componer”.

Las acciones políticas que este nuevo movimiento está poniendo en marcha se parecen a la composición de una partitura musical, en la que se forma “una extraña unidad que no puede más que declinarse en plural”. Componer no es lo mismo que unificar o formar un frente militar.

Para que tenga éxito la composición tiene que respetar e impulsar la pluralidad en el marco de una escucha atenta capaz de simbiotizar las fortalezas de cada movimiento para operar un cambio de escala y superar las diferentes impotencias individuales. Sustituir la cacofonía o la oposición binaria por el sutil arte del acuerdo y el apaño. Sólo en ese marco puede llegar a surgir, como en el Blue Note del jazz, una armonía a partir de la disonancia.

Las luchas en plural abandonan su balcanización endémica y se metamorfosean en una única lucha por la tierra.

Es esta composición la que está permitiendo una fortaleza sin precedentes y una capacidad de acción ampliada de los levantamientos de la tierra. Compuestas, cada estrategia se colegitima y puede masificarse. Cientos de personas abrazan el sabotaje, pero también las fracciones más radicales del movimiento dejan de dedicar el grueso de su energía a la denuncia del reformismo o la ingenuidad de la guerrilla científica del naturalismo. Las luchas en plural abandonan su balcanización endémica y se metamorfosean en una única lucha por la tierra que incluye la defensa de la biodiversidad, la acción sindical, la reconstrucción agroecológica, la autodefensa feminista, el sabotaje o la acción directa no violenta.

Además, la escucha que implica la composición obliga a poner el cuerpo en el centro. Depende de que se tejan con éxito lazos afectivos y solidaridades cruzadas. La composición no puede generarse más que en un territorio concreto, encarnada en colectivos y personas específicas. De ahí que los levantamientos no se puedan separar del trabajo cotidiano de sus grupos locales, en los que se desarrolla la alquimia del encuentro y de la confianza. Todo ello en el marco de una centralidad de los cuidados, sin los cuales esta composición sería o efímera o directamente imposible.

La represión contra los levantamientos

A la vista de lo expuesto, personalmente no me cabe duda de que por supuesto el movimiento contestatario en el Estado español podría enriquecerse mucho si incorporara las reflexiones y aprendizajes que, desde mi punto de vista, han permitido a los levantamientos llegar hasta el punto de visibilidad, capacidad e influencia política-cultural en el que se encuentran en la actualidad. No sé si deberíamos imitarlos, pero desde luego este nuevo movimiento supone un soplo de aire fresco con el potencial de permitirnos poner en marcha una ofensiva mucho más decidida que la actual contra la destructividad del capitalismo industrial en este Siglo de la Gran Prueba. Es más, diría que es el ejemplo perfecto de aquello que muchos de nosotros entendemos por decrecimiento y del tipo de estrategia necesaria para construirlo.

No obstante, antes de pensar en “recrear” este movimiento tenemos que tener en cuenta dos cosas. Por un lado, los levantamientos están siendo objeto de una violencia represiva sin precedentes por parte del Estado francés. Por supuesto, bajo la forma de dispositivos policiales monstruosos que, en las últimas convocatorias, han llegado incluso a alcanzar en número la mitad del total de personas manifestantes, haciendo así en gran medida imposible el despliegue de las acciones del movimiento y continuando con la deriva militarista y la violencia explícita contra los manifestantes que se vivió en Sainte-Soline. Pero Macron tampoco ha dudado en utilizar todo el poder de represión burocrática con el que cuenta el Estado para tratar, casi a la desesperada, de ahogar este grito de la naturaleza que se defiende.

Como el propio movimiento ha señalado: “No se puede disolver lo que brota por doquier”

El 21 de junio el gobierno francés decretó oficialmente la ilegalización de los levantamientos de la tierra, de todos sus miembros y de la participación en cualquiera de sus acciones. Un movimiento que vino precedido, el día anterior, por la detención en sus propias casas de más de 15 activistas que habían participado previamente en las acciones del movimiento. Es así como el Gobierno francés pretende acabar de un plumazo con una red que ya cuenta con más de 110.000 miembros registrados, 180 comités locales y el apoyo de cientos de miles de personas y de cientos de colectivos y sindicatos. Como el propio movimiento ha señalado en el manifiesto de apoyo antirrepresivo que sigue abierto a firmas, el Gobierno se entrega a la infructuosa e imposible tarea de disolver un levantamiento, ya que “ce qui repousse partout ne peut être dissous” (“no se puede disolver lo que brota por doquier”). Un empeño que no por imposible deja de ser doloroso e impactante para decenas de vidas hoy, y quién sabe si cientos en el futuro cercano.

Las ZAD y el mundo rural: la singularidad francesa

Por otro lado, es innegable que las condiciones de partida del movimiento contestatario francés en el momento en que los levantamientos se pusieron en marcha eran en muchos aspectos cruciales profundamente distintas a las del movimiento del Estado español hoy. No es este el lugar de realizar un análisis en profundidad de estas diferencias y similitudes, pero sin duda dos ingredientes básicos en el proceso que ha dado lugar a este nuevo movimiento se encuentran lamentablemente ausentes en nuestro territorio.

  • El primero sería el movimiento de las Zonas a Defender, que ha protagonizado la práctica y las reflexiones del movimiento en defensa del territorio del Estado francés durante la última década. Como ya tratamos de relatar junto con Helios Escalante hace cinco años, este nuevo modelo de lucha exitoso contra el capitalismo industrial supone todo un punto de inflexión. Primero, porque en la práctica ha sido ya un laboratorio de las prácticas de territorialización y composición que antes relatábamos. Segundo, porque ha devuelto al movimiento la ilusión y la fuerza de la victoria, que quedó encarnada paradigmáticamente en la paralización de la construcción de un nuevo aeropuerto para Nantes en las tierras de la ZAD de Nôtre Dame des Landes, a día de hoy un espacio dedicado a la subsistencia gestionado comunitariamente.
  • Un segundo elemento profundamente diferencial entre el Estado francés y el español, que da en parte también cuenta del éxito de las ZADs en el pasado, es la fisionomía de su mundo rural. Mientras que la construcción territorial franquista se basó en el vaciamiento y la destrucción sistemática del mundo rural –que utilizan hoy los grandes proyectos energéticos donde en el pasado utilizó las tecnologías hidráulicas–, el capitalismo francés no requirió en el siglo XX un aplastamiento tan completo de su mundo rural para expandirse y crecer. Eso ha llevado a la existencia en este inicio del siglo XXI de una estructura productiva y sociológica rural mucho más fuerte y organizada que la del Estado español. Existen, además, mecanismos de protección de la tierra agrícola infinitamente más robustos que los nuestros, al fin y al cabo pensados y diseñados por los protagonistas de la burbuja inmobiliaria. Además, Francia cuenta con una población rural mucho mayor, una dinámica de repoblación rural más robusta y, sobre todo, con la existencia de un sindicalismo agrario contestatario, el de la Confédération Paysanne, con una escala y presencia territorial inconcebibles de este lado de los Pirineos. Parece evidente que sin todo lo anterior la posibilidad efectiva de defender el territorio que los levantamientos están desplegando se vería sensiblemente mermada.

No obstante, lo que los levantamientos nos enseñan es que hoy más que nunca necesitamos un ecologismo social radical que ponga en el centro la defensa de la tierra, precondición de la autonomía social y material. Nos permiten imaginar acciones más allá de la construcción de hegemonía electoral vía guerrilla comunicativa. Nos demuestran que se equivocan los que opinan que el ecologismo ya no puede permitirse soñar con la libertad y tiene que conformarse con quedar encerrado en el estrecho y embarrado cuadrilátero de la política institucional. Es más, lejos de toda ilusión populista, nos muestra en actos que ningún Estado va a dejar de ser lo que siempre ha sido: un aparato represivo que desplegará su violencia “legítima” contra cualquiera que, para defender la tierra, ataque a los intereses del capitalismo industrial. Si levantamos la mirada del suelo y prestamos atención a lo que está sucediendo apenas a unos cientos de kilómetros de nuestras casas, podremos ver que, al contrario de lo que muchos nos quieren hacer creer, asumir con toda rotundidad la gravedad de la actual crisis ecosocial, la posibilidad real de un “fin del mundo” que supondría inevitablemente el “fin de la vida humana”, no tiene por qué ser sinónimo de inacción ni abono para el nihilismo, sino una invitación que haga germinar un decrecimiento rebelde y comunal que aterrice nuestras luchas por la vida.

Adrián Almazán Gómez. Profesor de filosofía en la Universidad Carlos III de Madrid, licenciado en física y miembro de Ecologistas en Acción y del colectivo La Torna.

https://ctxt.es/es/20230801/Firmas/43820/francia-soulevements-de-la-terre-emmanuel-macron-cambio-climatico.htm

Fuente: https://rebelion.org/sobre-el-ataque-a-los-levantamientos-de-la-tierra-en-francia-2/