6)Mayo-2026
Enfoques contrapuestos sobre disputa del presente-futuro mundial. El de Claudio Katz señalándola en la competencia de China con EE.UU. vs. El de quienes asumimos como causa común de los pueblos a la resistencia palestina.
6) OBJETIVO DE DESARROLLO vs. EL DE BUENOS VIVIRES
Aclaremos: la diferencia primordial consiste en que los “buenos vivires” o “buen vivir” basa el cambio radical en nuevas relaciones sociales entre las diversidades de abajo y con la naturaleza. Mientras el desarrollo ha significado e implica el progreso de las fuerzas productivas.
En las defensas de los territorios para la vida humana/no humana y la dignidad de los pueblos se señala que «desarrollo» es despliegue (creído de ser ilimitado en un planeta finito) de las tecnologías que no sólo concentran-centralizan en el 2% las posibilidades de presente-futuro. También extinguen la vida planetaria de distintas maneras. Por tanto, las defensas de los territorios luchan por erradicarlo y re-existen asambleándose, comunalizándose y territorializándose.
¿Qué significan estos contenidos y sentidos de afirmarse en la dignidad humana del agrupamiento en resistencia al exterminio capitalista de la vida humana/no humana y sus condiciones de existencia planetaria?
El asamblearse mira por partir desde constituirse como democracia directa que delibere y decida sobre los problemas fundamentales de la convivencia en ese lugar geográfico, pero componente de la Madre Tierra cuya salud incluye la humana y está siendo arrasada por el capitalismo, como lo patentiza la emergencia climática.
Este situarse se ahonda y arraiga en el sistema mundo capitalista a erradicar por obra de los pueblos planetarios al unir sus respectivas autodeterminaciones. De manera que, en simultáneo a debatir sobre qué y cómo construir para la autonomía, es imprescindible la discusión de cómo ir expandiendo y profundizando el entrelazamiento de comunidades y pueblos.
Entonces, el compromiso con hacer realidad el Sumak Kawsay (en quechua de Ecuador) o el Suma Qamaña (en aymara de Bolivia) como esfuerzo en armonizar las relaciones dentro de la comunidad y de ésta con la naturaleza exige otro modo de hacer política o de procurar el bien común.
Marcelo Barrera y Juan Rey* nos explican cómo fue el proceso del Zapatismo en adquirir otro modo de hacer política. Sin embargo, sólo reflexionemos sobre lo siguiente:
(…) Con una concepción política inscripta en la tradición marxista-leninista, su plan era “introducir” la verdad revolucionaria en la conciencia de los indígenas. Pero ese ideario choca de plano con la realidad de éstos. “Tu palabra es dura”, les advierten las comunidades. No tenían respuestas frente a esa universalidad desconocida. Es ahí cuando el EZLN sufre su “bautismo”, el cual lo marcará, e incluso (junto a otros elementos) definirá su dinamismo como movimiento. Darse cuenta que, en lugar de hablar y enseñar, deberían escuchar y aprender. Ahí precisamente residirá una de las ideas fuerza de su hacer política de nuevas formas. (…)
* El andar zapatista y la otra campaña
Intersticios. Revista sociológica de pensamiento crítico
Fuente:https://intersticios.es › article ›
Asociemos, en base al principio de escuchar-aprender, la política de autoorganización en asambleas horizontales con contextualizarlas en cómo Paulo Freire –a través de su libro Pedagogía del oprimido- orientó el rumbo a seguir:
“En un régimen de dominación de conciencias, en que los que más trabajan menos pueden decir su palabra, y en que inmensas multitudes ni siquiera tienen condiciones para trabajar, los dominadores mantienen el monopolio de la palabra, con que mistifican, masifican y dominan. En esa situación, los dominados, para decir su palabra, tienen que luchar para tomarla. Aprender a tomarla de los que la retienen y niegan a los demás, es un difícil pero imprescindible aprendizaje: es «la pedagogía del oprimido». La pedagogía de Paulo Freire, siendo método de alfabetización, tiene como idea animadora toda una dimensión humana de la «educación como práctica de la libertad» (…)
La práctica de la libertad sólo encontrará adecuada expresión en una pedagogía en que el Oprimido tenga condiciones de descubrirse y conquistarse, reflexivamente, como sujeto de su propio destino histórico. Una cultura tejida con la trama de la dominación, por más generosos que sean los propósitos de sus educadores, es una barrera cerrada a las posibilidades educacionales de los que se suban en las subculturas de los proletarios y marginales.
Por el contrario, una nueva pedagogía enraizada en la vida de esas subculturas, a partir de ellas y con ellas, será un continuo retornar reflexivo sus propios caminos de liberación; no será simple reflejo, sino reflexiva creación y recreación, un ir adelante por esos caminos: «método», «práctica de la libertad», que, por ser tal, está intrínsecamente incapacitado para el ejercicio de la dominación. (…)”.
Fuente:https://pelotadetrapo.org.ar/wp-content/uploads/2023/08/Pedagogia-del-oprimido-Paulo-Freire.pdf
Apreciemos, ahora, «comunalizarse» y «territorializarse». Este último lo indagaremos en la Síntesis del Tema de mayo.
Enfoquemos «comunalizarse» en ir construyendo sentidos colectivos de vida del compartir un lugar geográfico o una función pública. Comienza en la defensa de su desaparición forzada por el neoliberalismo en la etapa de acelerar e intensificar la expropiación total y totalitaria del planeta y en especial del Sur Global. Continúa en el imperativo de comprensión y aprendizaje mutuo para crear y cultivar la reciprocidad tanto de la comunicación como de los vínculos propios a la convivencia de vida y trabajo.
¿Cómo concretar el sentipensarse comunidad de cada cual y del colectivo responsable de una función pública? Regresemos al método del Zapatismo de escucha y aprender junto con los destinatarios de su política o labor. Pero no aislarlos entre sí sino componiendo una comunidad o varias. Paulo Freire completa ese nuevo entablar relaciones sociales cuando sostiene:
“El diálogo es el encuentro amo- roso de los hombres que, mediatizados por el mundo, lo “pronun- cian”, esto es, lo transforman y, transformándolo, lo humanizan, para la humanización de todos”.
Comprobamos que las comunidades se arraigan en, y desarrollan, autonomía. En contraposición a esta afirmación en la dignidad humana, el Estado encarcela y judicializa a sus referentes. Reflexionemos sobre entrevista de Andrés Figueroa Cornejo al werken Ernesto Llaitul de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM de carácter autonomista) y vocero de los 5 jóvenes comuneros mapuche imputados en el llamado Caso Lautaro.
(…)– ¿Y cómo se verifica el asedio político a la resistencia mapuche?
«A través de la creación de una Fiscalía de alta complejidad; de fuerzas de tareas de carabineros y la PDI; de la presencia del ejército; estados de excepción; leyes represivas. Y no olvidamos que esta política es una herencia de la administración Boric. Es más, fue en su gobierno que la Fiscalía, en esta causa, pidió para mi hermano Pelentaro una condena de 100 años.»
– Se supone que existe una legalidad que debiera limitar el arbitrio del Ministerio Público…
«Pero el Estado unas veces la acata y otras veces no, dependiendo de su conveniencia. En este caso, la Fiscalía dice que ‘no hay una persecución contra el movimiento mapuche’, y que un día cualquiera carabineros recibió un supuesto llamado de una persona, denunciando los acontecimientos en la zona rural de la comuna de Lautaro, y en ese mismo instante comenzó la persecución en un área bien precisa de las comunidades, tras la figura de ‘delito en flagrancia’ (o sea, justo cuando un delito está siendo cometido). (…)
-Muchos analistas aseguran que desde hace unas décadas el pueblo mapuche está sufriendo una suerte de «II Pacificación de La Araucanía» (intento de genocidio indígena con fines colonialistas por parte del Estado chileno durante la segunda parte del siglo XIX) …
«En la actualidad, puede verse esa continuidad colonial contra el movimiento mapuche en las leyes anti-usurpaciones, gatillo fácil, la antiterrorista, de inteligencia, etc.»
– ¿Cuál es el carácter de la lucha mapuche?
«Primero que todo, es de resistencia para seguir existiendo como pueblo nación mapuche. Por supuesto, nosotros tenemos un proyecto autonomista y de recuperación territorial con el fin de autogobernarnos, vivir de acuerdo a nuestra historia y ser libres. Nosotros fuimos un pueblo soberano, que posee su propia lengua, cultura y filosofía. Pero debemos seguir batallando contra un sistema que sólo busca avasallarnos.» (…)
– Ustedes luchan para preservar la humanidad. ¿Las formas de vida del movimiento mapuche funcionan como una suerte de freno a las fuerzas destructivas del modo de producción basada en la explotación de las personas y la expoliación de la naturaleza y que van tras la ganancia privada? ¿Son ustedes una alternativa, un proceso a contracorriente de la presente autodestrucción capitalista?
«Como pueblo, en nuestro desenvolvimiento, en nuestro combate por sobrevivir, nos encontramos con fenómenos como el extractivismo que confrontan directamente con nosotros. Las hidroeléctricas, forestales, la minería de ‘tierras raras’, son los intereses y capitales que nos arrebatan nuestro territorio. Y nosotros nos levantamos en contra de esas industrias que se contraponen a nuestra cosmovisión y espiritualidad. Esas contradicciones irreconciliables nos han llevado hasta la situación actual.»
Fuente: https://rebelion.org/werken-ernesto-llaitul-y-caso-lautaro-como-movimiento-mapuche-resistimos-para-seguir-existiendo/
Consideremos el negacionismo, mayoritario entre los diversos de abajo, sobre que la autonomía de las comunidades sea efectiva o realizable. Implica desconocimiento de cuán trascendente es el presente e historia del Zapatismo. Por tanto, es fundamental saber sobre el siguiente libro.
El libro México: autonomías de norte a sur en escenarios violentos (IWGIA-El Colegio de Michoacán, 2026), coordinado por Araceli Burguete Cal y Mayor y María del Carmen Ventura Patiño, es muy pertinente para la academia y las luchas y resistencias de los pueblos originarios.
La obra cubre procesos en 16 estados de la República de norte a sur y 29 pueblos indígenas, a partir de un acucioso trabajo de campo y la revisión de archivos históricos, agrarios, hemerográficos y documentales, en un contexto de múltiples violencias, ocasionadas por la recolonización de los territorios por parte de las corporaciones del crimen organizado, la militarización, el paramilitarismo, la contrainsurgencia y sus impactos en la vida autonómica de base comunitaria. Esta problemática ha sido analizada desde lo que se ha considerado como acumulación militarizada-delincuencial, necropolítica, necrocapitalismo, neoextractivismo, dispositivos de miedo y pedagogías del terror, capitalismo caníbal, entre otros sugerentes términos y conceptos.
Se trata de un trabajo colectivo de 332 páginas, con 14 capítulos y una introducción. Las autoras y autores cubren un perfil doctoral en las ramas de la sociología, antropología, ciencias políticas y sociales, historia, educación, desarrollo rural, estudios regionales, conformando un colectivo de investigación con visible compromiso ético, inmerso en las temáticas de los pueblos indígenas y sus territorios asediados por la violencia sistémica y multidimensional, marcada por el despojo y la apropiación de la propiedad social, el saqueo de sus bienes naturales, la imposición de megaproyectos, la militarización y la economía criminal propia de la actual fase de acumulación capitalista. El libro desarrolla las respuestas de los pueblos desde los procesos autonómicos aplicados a los autogobiernos y los sistemas de seguridad, en defensa de sus derechos, bienes y territorios. (…).
Gilberto López y Rivas, en La Jornada, finaliza su nota:
Una característica del libro es el manejo del concepto de autonomía como instrumento de resistencia de los pueblos frente a una ofensiva de violencia exacerbada, más allá de otras formas de autogobierno. En ese sentido, la construcción del sujeto autonómico en los pueblos originarios del continente americano ha tenido flujos y reflujos, y se ha enfrentado permanentemente a la oposición y represión de los gobiernos y los poderes fácticos; no obstante, estos procesos se acumularon en la memoria histórica de los pueblos indígenas. En esa memoria están la resistencia, muchas veces heroica, a la dominación y explotación y la lucha constante por el respeto a sus formas tradicionales de organización política, a sus manifestaciones culturales y religiosas, que atraviesan los capítulos. Una a una, estas historias contribuyeron a la consolidación de las demandas, hasta arribar a los actuales gobiernos autónomos.
Sin embargo, si quisiéramos situar en una fecha determinada la aparición de la gesta histórica por los autogobiernos indígenas, hay que remontarse al movimiento aymara y pachacuti que sacudió las formas de organización política en Bolivia en el año de 1952. Asimismo, el establecimiento constitucional de un régimen de autonomía regional en la costa Caribe de Nicaragua, en 1987, tuvo impacto a nivel continental en la medida en que mostró que las autonomías constituyen una alternativa viable para que los Estados nacionales respondan a las demandas históricas de los pueblos y puedan remontar situaciones de conflicto, incluso armado, que ocurren en naciones con población pluriétnica.
Las coordinadoras y autores se destacan por su compromiso con los sujetos investigados, su entereza en el cada vez más riesgoso trabajo de campo, su rigor analítico y su claridad en la escritura de cada capítulo. Sin duda, esta obra será de consulta obligada en las instituciones superiores de enseñanza de las ciencias sociales. Asimismo, su lectura sustenta los diagnósticos críticos de los gobiernos autoconsiderados progresistas que, como el actual, se han apropiado de los reclamos de los pueblos y aplican “políticas de apoyo social que constituyen la nueva cara de las relaciones clientelares y alimentan una cultura asistencial que despolitiza, desmoviliza y descentra la mirada de las contradicciones estructurales”. Enhorabuena, colegas.
Fuente: https://rebelion.org/mexico-autonomias-de-norte-a-sur-en-escenarios-violentos/