1)FRENEMOS AL RÉGIMEN EXTRACTIVISTA

1) Esclarecer sobre el colaboracionismo de las izquierdas electoraleras

Conciencia de clase

Las teorías de la colaboración de clases ocultan que, bajo este esquema, el proletariado jamás tiene cabida en la verdadera dirección y organización de la vida política.

Al imponer una supuesta armonía bajo la tutela del Estado, lo que se hace en la práctica es relegar a la clase trabajadora a un rol puramente pasivo de producción y subordinación. Se prohíbe la organización independiente de los trabajadores en nombre del interés nacional, dejando el monopolio de las decisiones políticas y de la planificación económica en manos de las élites dominantes. Bajo esta mirada el trabajador pasa a ser un simple ejecutor de las directivas del capital, bloqueando de raíz cualquier posibilidad de que la clase obrera tome las riendas de las instituciones estatales.

En definitiva, la idea de que el capitalista y el obrero son órganos del mismo cuerpo resulta ser una ficción ideológica, pues el único modo de eliminar la explotación no es uniendo al esclavo con el amo en nombre de la nación, sino mediante la destrucción del aparato estatal burgués y la toma del poder por parte de la clase trabajadora. Cualquier teoría política que pretenda construir un programa para las mayorías populares partiendo del negacionismo de la lucha de clases está condenada al fracaso o a la complicidad. La realidad objetiva nos demuestra a diario, a lo largo y ancho de un planeta convulsionado por protestas y huelgas, que las divisiones sociales no son un invento teórico, sino un hecho material irrefutable. Desconocer los intereses antagónicos que dividen a la sociedad no es neutralidad ni pragmatismo: es una ceguera ideológica que impide diagnosticar correctamente la realidad y que desarma a los trabajadores ante el poder económico.

Frente a los discursos que apelan a una falsa unidad nacional para adormecer el conflicto social, el análisis marxista-leninista ofrece una conclusión tajante: no se puede teorizar ni gobernar a favor de la clase trabajadora sin asumir que la lucha de clases es el motor real de la historia.

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