3)Abril-2026
Construcción, abajo a la izquierda, de objetivos emancipatorios vs. las luchas que siguen orientadas hacia la inclusión social. Diferenciemos:
3)Antiextractivismo o anticapitalismo vs. Instalación de agenda ambiental.
DISPUTAS / RUPTURA O CONSENSO CON ONU / ANTICAPITALISMO
Disputas de territorios al Capital y Estado vs. disputa de la ‘historia’
Recordemos que la mayoría de los diversos de abajo, a fines de 2001 hasta mediados de 2002, ocupamos algunos de los principales espacios públicos para rechazar el neoliberalismo y la democracia representativa. Lo concretamos afirmándonos en nuestras dignidades. Sin embargo, hoy predomina la creencia en que vivimos en democracia o que el Estado no es neoliberal. Este embaucamiento degenera en liderazgos con la soberbia de estar generando acontecimiento de trascendencia mayúscula e histórica.
Glaciares: se está construyendo
la demanda colectiva más grande de la historia
14 de abril de 2026
Por Enrique Viale, Lucas Micheloud | Tiempo Argentino
La Reforma fue gestada en un proceso institucional profundamente viciado, atravesado por irregularidades e ilegalidades manifiestas. Pero ya hay señales de que la sociedad no está dispuesta a quedarse de brazos cruzados. Más de 750.000 personas ya han acompañado con su firma la demanda colectiva, que no para de crecer. (…)
No hay margen para la indiferencia ni lugar para la resignación. La historia, como siempre, está en disputa. Y frente a un intento de retroceso de esta magnitud, la única respuesta posible es más organización, más participación y más lucha colectiva. Porque esta reforma no es un punto de llegada. Es un punto de partida. Y lo que viene, lo vamos a construir juntos y juntas.
La Ley de Glaciares no se toca.
Enrique Viale, Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas, y Lucas Micheloud
Fuente: https://rebelion.org/glaciares-se-esta-construyendo-la-demanda-colectiva-mas-grande-de-la-historia/
Aterricemos en que toda el agua dulce (aguas superficiales y subterráneas) fue entregada a Mekorot por el gobierno de Cristina y Alberto Fernández a través de Wado de Pedro, ministro nacional del Interior. Con el objetivo de instaurar apartheid hídrico que garantice el enorme consumo de agua por todos los extractivismos rurourbanos y en el especial de la megaminería y el fracking.
Veamos que, en vez de seguir a quienes nos movilizan en la defensa de la ley de glaciares, debemos construir el Fuera Mekorot y estaremos yendo hacia frenar, para luego erradicar, todos los extractivismos rurourbanos porque el Fuera Mekorot será posible mediante unión de las defensas y recuperaciones comunalizadas de territorios al generalizar la toma de partido contra el Capital y su Estado extractivistas.
El mapa de Mekorot en Argentina
11 septiembre, 2025 publicado por Redacción La tinta
Casi en las sombras, la empresa pública de Israel, Mekorot, ya diseña y gestiona los planes hídricos en la mitad de las provincias argentinas. ¿Qué les promete a las comunidades sin acceso al agua? ¿Qué dice cada convenio? ¿El agua tiene que tener precio? ¿Tiene que ser para todos o solo para los proyectos mineros? ¿Por qué el desembarco de una empresa clave en el genocidio del pueblo palestino pone en peligro nuestra soberanía?
Por Martina Kaniuka para Perycia
La intención del Gobierno nacional de vender AySa puso en agenda a Mekorot, la empresa estatal de agua del Estado de Israel ―denunciada por la ONU por apartheid de agua y limpieza étnica en Palestina― que cumple distintos roles en el manejo y la gestión del agua de 12 de las 23 provincias de nuestro país.
Diego Berger, directivo de Mekorot, negó que estén detrás de la compra de la empresa argentina, dijo que las leyes israelíes prohíben quedarse con activos de otros países y hasta defendió la gestión pública. De todas maneras, reconoció la voluntad de seguir asesorando a quien quede a cargo, tal como hace en la mitad del territorio argentino.
¿Qué servicios presta la empresa y cuál es el rol que desempeña en las provincias que firmaron convenio a través del Consejo Federal de Inversiones (CFI)? ¿En qué consisten las gestiones acordadas por la empresa? ¿Cuáles son los costos, garantías y cláusulas? ¿Qué aportes tecnológicos tiene para solucionar los conflictos hídricos en los territorios? ¿Qué les promete a las comunidades? ¿Qué denuncian las asambleas ambientalistas? ¿Por qué el desembarco de Mekorot constituye una amenaza para nuestra soberanía?
Los servicios
Mekorot es la empresa estatal de aguas de Israel. Desde los primeros asentamientos en la Palestina ocupada, se ha encargado de sistematizar, automatizar y desarrollar tecnología capaz de proveer de agua al territorio israelí ocupante al filo del desierto.
“Todo lo que hacemos es para los israelíes: la familia en su casa, el granjero en el campo, el trabajador en la industria. Entendemos sus necesidades y planificamos y diseñamos el mapa de agua de Israel para colocarla en el ciclo global del agua”, reza el sitio web de la empresa que promete hacerlo “empujando los límites del conocimiento y expandiendo las capacidades en materia de agua, tornando todo riesgo en posibilidad y cada desafío en una oportunidad para asegurar la disponibilidad de agua segura y de alta calidad”.
Mekorot ha desarrollado infraestructura para poder, a través de una base de datos monitoreada remotamente con inteligencia artificial, procesar y controlar los datos de los procesos de suministro, además de monitorear la calidad, protección y sistemas de respaldo para la planificación de Recuperación de Desastres (DRP), con la posibilidad de generar hasta 25 millones de bits de datos cada día, llegando a controlar y medir, en tiempo real, el agua de hasta 3.000 instalaciones, 1.000 pozos, 700 estaciones de bombeo y 13.000 kilómetros de ductos.
La desalinización del agua es otro de los servicios ofrecidos por la empresa. “Sabha”, que fue una de las primeras seis instalaciones desaladoras construidas, inicialmente se basó en la evaporación, dando paso al método de ósmosis inversa que posibilita convertir el agua de mar en agua potable para el consumo humano.
En la tercera línea del desierto de Negev, con una superficie de 14.000 kilómetros cuadrados en la región meridional de los territorios palestinos ocupados, limitando con Jordania al este y con el desierto del Sinaí al oeste, separado del mar Rojo por la ciudad de Eilat al sur, Mekorot pone a prueba la reutilización del agua antes desalinizada. La planta de tratamiento de aguas residuales de Shafdan recicla cada gota de agua (servida, desechos cloacales, riego, consumo doméstico, lluvia, etc.). 140 millones de metros cúbicos de agua son reciclados al año desde el área metropolitana central de Israel hasta la gestión agrícola avanzada en el desierto del sur.
Las aguas subterráneas tampoco escapan de la planificación y gestión hidrológica de la empresa que obtiene agua desde pozos de hasta 1.500 metros de profundidad en áreas desérticas y marinas. El agua subterránea producida es enviada a un sistema único de suministro que integra los diferentes tipos de agua, para el uso que se predetermine.
Mekorot ofrece la perforación de nuevos pozos y la rehabilitación de los existentes, realiza estudios de geología e hidrología para pronósticos de perforación, soporte geológico e hidrológico durante la perforación y el bombeo. También realiza el control, seguimiento y tratamiento de los niveles de agua en acuíferos.
Actualmente, presta servicios ―“operaciones internacionales”― de consultoría, asesoría técnica, control, saneamiento, gestión y gobernanza de agua en Azerbaijan, India, Marruecos, Bahrein, Brasil, Colombia, México, Chile, Uruguay, Chipre, República Dominicana y Argentina.
Las denuncias contra el “milagro israelí”
En el año 1992, Mekorot fue denunciada por apartheid de agua por la Organización de Naciones Unidas (ONU) a través del documento titulado “Recursos hídricos del territorio palestino ocupado”, en el que advierte sobre la violación de los derechos de los palestinos sobre el agua. Allí son señalados los proyectos de desviación del agua desde la cuenca del río Jordán palestino al territorio israelí ocupado y las restricciones impuestas a través de la represión por parte del ejército sionista a los agricultores: “(…) En el verano de 1990 ―dice el documento de la ONU― la crisis del agua fue tan grave que los pozos se secaron en aldeas enteras de Cisjordania. En Hebrón, la zona más afectada, el agua dulce se vendía desde camiones cisterna privados y en el mercado informal: ‘La situación empeoró cuando Mekorot aumentó la extracción en las llanuras costeras para satisfacer las demandas del calor del verano’”. En síntesis, el agua se desvía a los colonos para llenar piletas de natación, pero se niega a la población palestina para los usos más elementales.
Argentina se rige por el Régimen de Gestión Ambiental de Aguas ―Ley 25688―, pero es cada provincia la que define cuál es su propia política hídrica, sin tener una estrategia conjunta para la gestión del agua en todo el territorio. Con el cambio climático ―pero, sobre todo, con el cambio de la matriz productiva a una de corte extractivista― el objetivo del CFI es la creación de un modelo de agua centralizado.
Es por eso que, en el año 2022, con Wado de Pedro como ministro del Interior, se armó la comitiva que viajó a Tel Aviv, para ver con sus propios ojos el oasis israelí y vivenciar el modelo de gestión del agua que, además de cimentarse sobre la violación de los derechos humanos de los palestinos, es un modelo de gestión completamente distinto al nuestro. No es un modelo federal, es el modelo centralizado que puede optimizar más rápidamente la inversión de la infraestructura.
La emergencia hídrica que acusan varias de las provincias involucradas en los acuerdos no se debe únicamente a la cuestión climática. Hay muchos proyectos emplazados en los territorios que constituyen la ampliación de la frontera extractivista y necesitan agua: los proyectos mineros, la frontera agropecuaria, la ampliación de hidrocarburos. Todos requieren agua. Mucha agua.
Silvia Ferreyra es representante de la campaña Fuera Mekorot, una confluencia de organizaciones que se nuclean en torno a la acción global de denuncia por la privatización del agua y en solidaridad con el pueblo palestino. Sus iniciativas forman parte y son promovidas por el movimiento Boicot, Desinversión y Sanción – BDS, espacio conformado en 2005 por sindicatos, partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil palestina.
Sobre los convenios, Silvia le explica a Perycia que “hay una confluencia de los gobernadores de avanzar sin ninguna preocupación contra todos los obstáculos que se le pongan en el medio, porque saben que todo ese modelo de proyecto necesita agua, entonces mientras le brinden lo que necesitan, van a mantener estos convenios y por eso es que Mekorot se puede presentar como la empresa del Estado de Israel. El problema es que hay un convenio entre un Estado y una empresa internacional que viene a prestar el servicio”.
Todos los convenios tienen un piso de elementos en común: son convenios de asesoramiento, de consultoría y, posteriormente, de diseño de los planes maestros de agua de cada una de las provincias, y, posteriormente, con el avance de un nuevo convenio, la gestión o gobernanza del agua. Actualmente, el más avanzado es el Plan Maestro de Agua de la provincia de Mendoza.
Los acuerdos fueron firmados en el Centro Cultural Kirchner el 13 de febrero de 2023. Del acto, participaron el ministro Wado de Pedro; Eylal Sela, embajador de Israel en Argentina; Jitzhak Aharonovich, presidente de la corporación; y los gobernadores de Santa Cruz, Chubut, Neuquén, Río Negro, Mendoza, San Juan, La Rioja, Catamarca, Jujuy, Formosa. En el caso de otras dos provincias, Santiago del Estero y Santa Fe, el CFI niega que se haya firmado convenio con Mekorot, pero sus gobiernos lo afirman ante la prensa.
De las 12 que han firmado, en solo 5 casos se ha podido acceder a su contenido. El resto sigue siendo una incógnita, a pesar de que legisladores provinciales, la propia campaña de Fuera Mekorot y asambleas por el agua han solicitado la información. “Los convenios se firman con el CFI y la empresa y la provincia, y le dan 60 días de plazo para que se siente la provincia con la empresa y negocie los planes, gestiones y los costos. Hay un período entre la firma de convenio y de ahí sabemos la letra chica de lo que efectivamente va a hacer la empresa”, agrega Silvia Ferreyra.
La letra chica
Los términos de los contratos con la empresa, a excepción del contrato para el diseño de un Plan Maestro de Aguas en la provincia de Río Negro ―firmado por la exgobernadora Arabela Carreras cuando ya no ejercía el cargo y sin pasar por la Legislatura provincial previamente― no se conocen.
Los convenios y contratos con Mekorot son secretos y han sido firmados violando la Constitución nacional ―artículo 124: que establece que “corresponde a las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio”―. También se firmaron a espaldas de las Constituciones provinciales que establecen que todo contrato con un Estado extranjero debe tener tratamiento legislativo. Violan además el derecho al libre acceso a la información ambiental (Ley 25831) y el deber de proveer información a la opinión pública (Ley 27275). En el caso de Jujuy, el 70% del agua se encuentra en territorio habitado por comunidades originarias y el convenio y el contrato se firmaron sin una consulta previa, sin consentimiento libre e informado de la Mesa de Agua, que invitó a “actores específicos” (voces interesadas que incluye a empresarios y cabilderos locales), casualmente omitiendo a las comunidades, desconociendo el Acuerdo de Escazú (Ley 27566).
A partir del contrato al que se accedió en Río Negro ―a través de los pedidos de las legisladoras Ayelén Spósito y Magdalena Odarda― se conoció que Mekorot aplica una Cláusula de Confidencialidad, mediante la cual la propiedad intelectual, la información técnica sobre nuestros bienes naturales que recabe en virtud de los análisis hidrográficos, los catastros, los estudios socioambientales, las proyecciones y toda la información que hasta ahora eran dominio del Estado nacional y provincial, pasan a pertenecer a la empresa, sin derecho a reclamo sobre la misma.
Lo único que le queda a la provincia es un informe final. Ese informe, en la mayoría de los casos, contiene el análisis de la situación actual del sector del agua y del potencial de los recursos hídricos (aguas superficiales y subterráneas), la creación de proyecciones de la demanda de agua (urbana, rural y de riego) para crear un sistema de asignación que permita regular la demanda de agua, la definición de planes alternativos de abastecimiento de agua y el análisis económico, balance prospectivo y recomendaciones para el desarrollo de un Plan Maestro.
Las condiciones comerciales de los contratos que son completamente diferentes para cada provincia y se someten a la legislación de Inglaterra. En caso de duda sobre la interpretación de los cumplimientos y obligaciones de la empresa, los conflictos o desacuerdos se dirimen en los tribunales británicos.
¿Quién quedará con sed?
Desde el año 2020, el agua comenzó a considerarse un activo en la bolsa de Wall Street. Como con el petróleo, el trigo, el oro, hoy se puede especular con el bien natural que fue reconocido como derecho humano imprescindible por la ONU en 2010 y por la OMS en 2014. Y especulando, cada una de las provincias que firmó con Mekorot ―con RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) o sin él― lotea sus bienes naturales al mejor postor.
Fuente: https://latinta.com.ar/2025/09/11/el-mapa-de-mekorot-en-argentina/
Ruptura con la ONU vs. Conciliación de clases
Discrepemos con Guillermo Folguera (doctor en biología, licenciado en Filosofía, profesor universitario e investigador independiente del CONICET) muy reconocido por estar con las defensas de territorios del extractivismo. ¿Por qué disentir? Difundió que la etiqueta de “socioambiental” no es insulto y él se identifica como tal.
Historiemos significados e implicancias del lenguaje de la ONU:
🌹¿Por qué la ONU redujo
la naturaleza a medio ambiente?
El portal de la ONU define el «medio ambiente» como un sistema formado por elementos naturales y artificiales que están interrelacionados y que son modificados por la acción humana. En el de RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL Y SUSTENTABILIDAD se completa: “Se trata del entorno que condiciona la forma de vida de la sociedad y que incluye valores naturales, sociales y culturales que existen en un lugar y momento determinado.
Como parte de la Responsabilidad Social, el «medio ambiente» tiene otros conceptos íntimamente ligados como la sustentabilidad y la sostenibilidad para asegurar nuestro futuro. Adicionalmente, tiene a la economía circular y el valor compartido para lograr impactar lo menos posible al medio ambiente”.
En 1987, Naciones Unidas publicó el informe “Nuestro Futuro Común”, también conocido como Informe Brundtland. Es el documento donde hay constancia por primera vez del concepto Desarrollo Sostenible.
El Equipo Slow Fashion Next explica:
(…) El informe Brundtland – Nuestro futuro común
En respuesta a la continua preocupación por el deterioro de la capa de ozono, el calentamiento global y otros problemas medioambientales asociados con el aumento del nivel de vida de la población mundial y la industrialización, en 1983 se creó la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo.
La publicación del Informe Brundtland fue todo un hito histórico ya que por primera vez se registra el concepto de Desarrollo Sostenible. Así se dio ¡por fin visibilidad! a la problemática económica, social y medioambiental que venimos enfrentando desde hace décadas.
El Informe Brundtland no solo trata de temas relacionados con el desarrollo sostenible. También aborda otras temáticas como el papel de la economía internacional, energía e industria, y propuso principios legales de protección medioambiental. Sin embargo, es especialmente conocido por su definición de Desarrollo Sostenible:
«Aquel desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de satisfacción de las necesidades de las futuras generaciones». (…)
Consecuencias del Informe Brundtland
El informe estableció las bases para la cumbre de Río de Janeiro celebrada en 1992, que a su vez llevó a la creación de la Comisión sobre Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas (CDS). el concepto de Desarrollo Sostenible ha sido incluido en todos los programas de la ONU. Grandes acontecimientos del siglo XX como la antes mencionada Cumbre de Río, la definición de los Objetivos del Milenio o los Objetivos de Desarrollo Sostenible en 2015. Además, alertó sobre el impacto ambiental diferenciado entre los países industrializados y en desarrollo, abogando por mejoras sanitarias y educativas en estos últimos. En resumen, el Informe Brundtland lideró un cambio de paradigma hacia un enfoque más consciente de las interacciones entre el desarrollo humano y la salud del planeta, catalizando esfuerzos globales hacia un futuro más sostenible.
Fuente: https://slowfashionnext.com/blog/que-es-el-informe-brundtland/
—-
🌹¿Cómo la ONU instala a «medio ambiente»
en la agenda política internacional?
Origen de una década en la que el medio ambiente saltó al plano internacional
Su origen se remonta a 1970, un periodo en donde la protección del medio ambiente no era una prioridad en la agenda política.
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano de 1972 celebrada en Estocolmo sentó las bases de la toma de conciencia mundial sobre la relación de interdependencia entre los seres humanos, otros seres vivos y nuestro planeta. Así mismo, se estableció el 5 de junio como el Día Mundial del Medio Ambiente y se creó el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la agencia de la ONU encargada de establecer la agenda ambiental a nivel global, promover la implementación coherente de la dimensión ambiental del desarrollo sostenible en el sistema de las Naciones Unidas y actuar como un defensor autorizado del medio ambiente.
En 1992, más de 178 países firmaron la Agenda 21, la Declaración sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo y la Declaración de Principios para la Gestión Sostenible de los Bosques en la «Cumbre de la Tierra», celebrada en Río de Janeiro (Brasil).
Desde entonces, todos los esfuerzos por crear conciencia medioambiental crecieron exponencialmente: la Cumbre de la Tierra de Johannesburgo en 2002; la Declaración en 2008 del Año Internacional de la Tierra; la declaración oficial de la ONU del Día Internacional de la Madre Tierra en 2009; Río+20 , donde se elaboró un documento que contenía medidas y prácticas para implementar un desarrollo sostenible; o las más recientes, como la Cumbre del Clima o la COP25, ambas enfocadas al cumplimiento del Acuerdo de París.
Así, cada año, en las Naciones Unidas se conmemora a nuestra Madre Tierra a través de la iniciativa «Armonía con la Naturaleza«, una plataforma para el desarrollo sostenible global que celebra anualmente un diálogo interactivo con motivo del día internacional. Los temas incluyen métodos para promover un enfoque holístico de la armonía con la naturaleza y un intercambio de experiencias nacionales sobre criterios e indicadores para medir el desarrollo sostenible en armonía con la naturaleza.
Fuente: https://www.un.org/es/observances/earth-day/background
—-
🌹¿Cuáles interpretaciones opuestas hay
en diferenciar medio ambiente y naturaleza?
- La naturaleza es exterior a aquél que la conoce; es objetiva está sometida a leyes universales, independientes del observador. El medio ambiente, al contrario, designa una relación del sujeto con un medio, y siempre se da en función de una especie, un grupo, un individuo. Por lo tanto, no hay medio ambiente en sí.
Javier Cabello plantea: ¿Naturaleza o medio Ambiente?
Respetamos la naturaleza, pero gestionamos el medio ambiente
(…) A partir de la revolución industrial, nuestra capacidad de alterar los ecosistemas no ha hecho más que crecer. Ante tal impacto, algunos pensadores se preguntan si realmente sigue existiendo la Naturaleza, y eso da una idea del enorme desafío ético y científico al que nos enfrentamos. Para acabar, aclararé que lo que necesitamos proteger y respetar es la Naturaleza, mientras que lo que hemos de gestionar es el Medio Ambiente. Somos parte de ambos sistemas, como especie biológica estamos sujetos a los procesos evolutivos y ecológicos que caracterizan a la Naturaleza, mientras que como ente social somos responsables de la «salud» del Medio Ambiente. En todo caso, si nos «comprometemos» con el Planeta estaremos atendiendo a nuestras dos identidades.
Fuente:https://www.diariodealmeria.es/opinion/articulos/Naturaleza-medio-Ambiente_0_1620138087.html
2) Gloría María Vargas en su resumen de “Naturaleza y medio ambiente: una visión geográfica” dice: «Se presenta la evolución del uso del concepto de naturaleza dentro del pensamiento geográfico, así como la substitución del mismo por el término medio ambiente. De igual forma, hace un análisis de cómo la temática ambiental gana relevancia, principalmente mediante la colonización a la escala global. Se muestran los inconvenientes de considerar la problemática ambiental apenas en el ámbito de lo global y se discute si la preferencia por esta escala no trae consigo razones epistemológicas y geopolíticas. Por último, se hace una reflexión sobre la importancia de considerar el territorio y la escala en las cuestiones ambientales, subrayando con ello los aportes teóricos y metodológicos que la ciencia geográfica hace, en su vertiente social, a estas cuestiones».
Gloría María Vargas aclara aún más en su Introducción:
«En el desarrollo histórico de la geografía como ciencia se refleja una de las características del pensamiento occidental, a saber, la separación de los fenómenos en dos esferas distintas e independientes, la de los fenómenos naturales de un lado, y la de aquellos considerados producto de la acción humana, por otro (Vargas,2004).
Esta separación llevó a la fractura interna de la geografía en sus vertientes física y humana, la primera de ellas más relacionada con las ciencias naturales y la segunda con las sociales. El sendero del pensamiento geográfico quedó fuertemente influenciado por esta separación y condicionó la evolución conceptual y temática de la ciencia geográfica.
Las repercusiones de esta separación son variadas y pueden confirmarse en algunas áreas o temas de la disciplina más que en otras, entre ellas, en lo que se refiere a los asuntos del medio ambiente. En general, el medio ambiente es tratado desde la geografía física, en parte por el propio desarrollo de la vertiente social de la disciplina que, como se explica en este artículo, ignoró durante varias décadas lo relacionado con la naturaleza.
La preferencia por conceptos como el de espacio y territorio alejó a la geografía humana de estos temas y explicitaron la omisión de las cuestiones relacionadas con la naturaleza.
En este artículo presentamos algunos tratamientos dados al tema de la naturaleza en el desarrollo de la geografía, sin ánimo de agotar la cuestión o de hacer una exposición exhaustiva de la misma, para luego tratar de la substitución que este concepto ha sufrido por el de medio ambiente. Posteriormente, relacionamos esta temática con la escala global y mostramos como su preferencia no sólo trae consigo implicaciones epistemológicas, sino también en la esfera de la geopolítica.
Terminamos haciendo énfasis en la importancia de territorializar todo lo referido a las relaciones naturaleza-sociedad; es decir, de considerar los aportes de la geografía en el dimensionamiento y análisis de estas cuestiones. Con esta reflexión subrayamos la importancia de la disciplina y sus aportes teórico metodológicos en lo referente a las relaciones naturaleza-sociedad.
La naturaleza en la geografía
Se puede afirmar que el asunto de la naturaleza ronda a la geografía, principalmente como cuestionamiento de si es o no objeto de su estudio. Preguntas como si la naturaleza es la contenedora de la vida social o si es apenas una categoría separada de lo social, han surgido dentro de la geografía. La cuestión acaba trayendo a la luz el lugar de la disciplina en el campo del conocimiento mediante la pregunta de si ésta es una ciencia natural, social, o una combinación de ambas.
En la historia del desarrollo de esta ciencia, esta cuestión se ha encarado de tres formas diferentes, que corresponden a tres diferentes visiones de la naturaleza (Capel, 1981; Holt–Jensen, 1988; Barnesy Gregory, 1997):
• la naturaleza como entidad a ser dominada;
• la naturaleza como una entidad que domina;
• la naturaleza con la que se entra en armonía.(…)
Revista Geográfica Venezolana, Vol. 46(2) 2005, 289-304
Fuente: https://www.redalyc.org/pdf/3477/347730349003.pdf
—-
🌹¿Quiénes interpelaron a la ONU
para que asumiera instalar a ‘medio ambiente’
en la agenda internacional?
En el año 1968, en Roma, se reunieron 35 personalidades de un total de 30 países, entre ellos científicos, investigadores y gente de la política con un rasgo en común: su preocupación por los cambios medioambientales que están afectando a la sociedad y al planeta. Así se funda este grupo conocido como el ‘Club de Roma’, precursor del desarrollo del Informe Meadows. Se formalizan como asociación dos años más tarde.
José Miguel Cruces H. señala que “el Club de Roma apuntó a alertar sobre las posibles consecuencias de continuar las tendencias actuales de crecimiento de la población mundial, de la industrialización, de la producción de alimentos y el agotamiento de los recursos. A la vuelta de cien años, de continuar esta tendencia -decían- el planeta alcanzaría los límites del crecimiento, por lo cual sería necesario establecer unas normas de estabilidad ecológica y económica que pudieran ser mantenidas por mucho tiempo de cara al futuro”.
Dada la repercusión mundial que este grupo y sus informes causaron, muchos fueron los autores que participaron de una intensa polémica en torno a los lineamientos básicos propuestos. El organismo internacional que prácticamente se hizo cargo del desafío lanzado por el Club de Roma y que además se hizo por largo tiempo depositario -aún lo hace- de estas inquietudes ambientales, ha sido indudablemente el de las Naciones Unidas. Son varios los organismos subsidiarios de la ONU y múltiples los programas, proyectos y eventos promovidos desde su seno. Aún hoy existen expresiones muy serias de la preocupación que alberga en la búsqueda de básicamente- formas de mitigar los efectos nocivos que sobre el ambiente provoca el modelo vigente de desarrollo. Estas manifestaciones, unidas a las que otros grupos o individualidades han propuesto, conforman un verdadero ‘dossier’ en torno a la problemática ambiental.
Entre 1972 (Estocolmo) y 1992 (Río), han sido muchos los aportes que ha desplegado este organismo multilateral en pro del ambiente, fundamentalmente a través de sus organismos FAO, PNUMA y PNUD”.
El modelo Bariloche
Una de las críticas a los planteamientos del Club de Roma más cercanas a nuestro interés regional, la hizo un notable equipo de intelectuales latinoamericanos, quienes -a sugerencia de una reunión realizada en Río de Janeiro- diseñó un modelo alternativo a dicha perspectiva. Entre los rasgos fundamentales establecían: a) el objetivo de una sociedad mundial igualitaria(…); b) la dirección de la producción hacia las necesidades humanas y no hacia la ganancia; c) la amplia capacidad de sustitución de capital por mano de obra; y d) la aspiración a construir una sociedad no consumista, o que el consumo no sea un valor per se (Herrera, 1976).
Este modelo, cuyo valor intrínseco se ubica precisamente en ser una alternativa opuesta a la propuesta por el Club de Roma, entrañó sin embargo fuertes críticas. Entre otras, el exagerado valor que se le asigna a los factores sociopolíticos (…)
Empero, Teitelbaum (1974), es de la opinión que la crítica principal que el grupo latinoamericano hizo al modelo del MIT, fue precisamente que éste dejaba de lado el factor sociopolítico, es decir, que estaba elaborado partiendo de la inmutabilidad del orden social vigente quedando, así. como constantes todas las variables sociales.
No obstante, críticas aparte, la propuesta latinoamericana ha sido uno de los más valiosos aportes a esta discusión en tanto que introduce, como actor principal, a un aspecto del cual se habían cuidado de tratar las anteriores propuestas. Para los proponentes del modelo Bariloche, no puede dejarse afuera la variable sociopolítica, precisamente una de las de mayor peso a la hora de diseccionar el problema ambiental. (…)
Vol. 18 (1) 1.997 Fuente: https://www.revistaespacios.com/a97v18n01/11971801.html
ATENDAMOS a Lev Vygotsky para descubrir porqué, desde hace 30 años, la ONU usó lenguaje eufemístico para bloquear la lucha de clases o la emancipación social de los pueblos planetarios.
Vygotsky explicó, fundamentando, cuán importante es el lenguaje para el desarrollo del pensamiento y de la percepción (elaboración del conocimiento y del compromiso correspondiente) sobre la cotidianidad en perspectivas y raíces sustentadoras, en contextos sociales e internacionales, etc.
Destaquemos algunos términos en plena vigencia desde décadas o más: recursos naturales, países en vía de desarrollo o cambio climático. Respecto a este último, luego de 30 COPS o de 30 años sólo hubo medidas parciales y falsas soluciones porque no se decide erradicar el capitalismo y se menoscaban causas. ¿Cómo van a plantear y programar dar fin al sistema que los representa o los enriquece en su carácter de burócratas?
Al igual que el Consejo del Salario mínimo, vital y móvil o las Paritarias son simulacros de democracia: las Cumbres Anuales que realiza la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) donde se reúnen los 196 países más la Unión Europea que conforman a las Partes.
Anticapitalismo generalizado en Argentina y todo el Abya Yala
Recurrimos para aclararnos sobre este desafío nuestro, abajo a la izquierda, al colombiano Renán Vega Cantor:
Licenciado en Educación en Ciencias Sociales de la Universidad Distrital, Economista de la Universidad Nacional de Colombia, Magíster en Historia de la Universidad Nacional de Colombia y Doctor de la Universidad de París VIII. Fue miembro de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas. Profesor de la Universidad Pedagógica Nacional. Premio Libertador al Pensamiento Crítico (Venezuela, 2007) por su obra Un mundo incierto, un mundo para aprender y enseñar. Jurado del Premio Casa de Las Américas (2013). Dirige la revista CEPA (Centro Estratégico de Pensamiento Alternativo fundada por Orlando Fals Borda). Es integrante del Consejo Asesor de la Revista Herramienta, en la que ha publicado varios de sus trabajos.
Situémonos como humanidad en:
El capitaloceno
27 de febrero de 2017
Por Renán Vega Cantor
Al borde del precipicio
Varias informaciones recientes indican el acelerado proceso de destrucción de la naturaleza y de trastorno climático en el mundo, así como de la miseria de millones de seres humanos, afectado por catástrofes que se pretenden naturales pero que tienen un claro origen social, aunque eso no sea evidente a primera vista. Sin pretender ser sistemáticos recordemos algunas de las noticias que se registraron en el 2016 sobre caos climático, extinción de especies, pérdida de biodiversidad y las mal llamadas “catástrofes naturales”. (…)
Las características del capitalismo, su lógica de funcionamiento, explican que se haya convertido en una destructiva fuerza, que ataca a la mayor parte de los seres humanos y destruye la naturaleza, habiendo originado el capitaloceno (La época del capitalismo). Algunos de los elementos centrales de su funcionamiento son los siguientes:
· Primer elemento: la acumulación capitalista que crece en forma exponencial e ininterrumpida en la búsqueda insaciable de ganancias. Para obtener ganancias se debe explotar intensivamente a los trabajadores y expoliar el medio ambiente, sin interesar si se destruyen a otras formas de vida. Se supone que puede haber crecimiento al infinito, como requisito de la acumulación de capital, en una tierra cerrada y limitada en recursos.
· Segundo elemento: para obtener ganancias el capital rebasa las fronteras nacionales y se expande por el mundo en búsqueda de fuentes de materias primas, trabajo barato y nuevos mercados de inversión y consumo. Incluso, algunos lunáticos hoy hablan de la “colonización de Marte”, como forma de huir de la tierra. Esta expansión tiene como motor principal la competencia desenfrenada de capitales, que primero compiten a escala local y luego en el mundo entero.
· Tercer elemento: obtener réditos en el corto plazo, porque, como decía Keynes, en el largo plazo todos estaremos muertos. Esto supone que no se tienen en cuenta los tiempos de la naturaleza, sino los tiempos del capital y los negocios. Como consecuencia se aniquila a los ecosistemas, tal y como lo evidencia la explotación mineral o de hidrocarburos, ya que no se tiene en cuenta el tiempo de reposición de los ecosistemas (cuando hablamos de bienes renovables) y se actúa en contra de los límites naturales.
· Cuarto elemento: para conseguir el incremento de ganancia en forma permanente se produce un crecimiento ininterrumpido de las fuerzas productivas-destructivas, lo que se expresa entre otras cosas en el desarrollo de la tecnociencia, lo que lleva a inventar tecnologías más potentes, y que consumen mayores cantidades de materia y energía, para extraer más materia y consumir hasta la última porción de energía disponible. Esto genera una particular forma de arrogancia tecnocrática, para la cual no hay límites naturales, ni de ninguna otra índole, y que postula que tarde o temprano se encontraran las soluciones técnicas a los problemas que ha generado el capitalismo.
· Quinto elemento: se estructura una jerarquía de valores que exaltan la competencia, el individualismo, el egoísmo, la codicia, la sed de ganancias, el consumismo, la explotación de otros seres humanos, como propias de la “naturaleza humana”. Esos valores son inculcados desde la escuela, y por los medios de comunicación, lo que legitima al capitalismo, que es visto como el orden natural de las cosas, un sistema eterno e insustituible.
· Sexto elemento: la producción de mercancías obliga a su consumo, para poder obtener ganancia por parte de los capitalistas. Esto conduce a impulsar el consumo, creando necesidades artificiales e innecesarias, como puede verse hoy al examinar gran parte de las mercancías que se generan en el capitalismo, muchas de las cuales son inherentemente nocivas.
Con estos elementos, puede concluirse sin mucho esfuerzo que el capitalismo es insustentable a corto plazo. Como indican Fred Magdoff y John Bellamy Foster: El sistema capitalista mundial es insustentable en: (1) su búsqueda por una acumulación sin fin de capital tendiente a una producción que debe expandirse continuamente para obtener ganancias; (2) su sistema agrícola y alimentario que contamina el ambiente y sin embargo no garantiza el acceso cuantitativo y cualitativo universal de comida; (3) su desenfrenada destrucción del ambiente; (4) su continua reproducción y aumento de la estratificación de riqueza dentro y entre los países; y (5) su búsqueda por la “bala de plata” tecnológica para evadir los crecientes problemas sociales y ecológicos emergentes de sus propias operaciones34.
El término capitaloceno hace referencia a un periodo de tiempo reciente, una nueva era geológica, y a una categoría analítica y explicativa.
En el primer sentido, establece una cronología para englobar un conjunto de procesos cuyo nexo articulador es la existencia y el predominio de la relación social capitalista, desde el momento mismo de su génesis, como capitalismo de guerra en el siglo XVI, en algunos lugares de Europa y que luego, se expande por el resto del mundo durante los últimos siglos, adquiriendo una fuerza e impacto mundial tras la revolución industrial a finales del siglo XVIII.
En el segundo sentido, es una noción que se dirige a dar una explicación de los fundamentos de funcionamiento del capitalismo y sus impactos destructivos sobre el planeta tierra. Busca explicar en forma racional las raíces de lo que sucede. Aunque el capitaloceno representa un período muy corto, su impacto es tal que la mayor parte de las transformaciones que ha generado tienen un carácter de irreversibles. El capitalismo es una fuerza geofísica global, eminentemente destructora, aunque se suponga que es creadora, su carácter devastador es de tal dimensión que puede catalogarse como un nuevo meteorito, pero de origen social, similar al meteorito que se estrelló contra el Golfo de México hace 65 millones de años y que produjo la quinta extinción de especies y arrasó con el 90 por ciento de la vida que por entonces existía en la tierra35.
Al hablar de capitaloceno no importa tanto que se le conciba como una época histórica o una era geológica, y lo menos interesante es argüir que hoy no pueden leerse los registros estratigráficos que demuestren su existencia. Es poco importante que exista un reconocimiento estratigráfico del capitaloceno.
Lo fundamental es el sentido político del término y al desafío cognitivo de orden colectivo que debería generar, que conduzca no solamente a cambiar nuestra comprensión de la realidad, sino lo que es más importante y decisivo, nuestro accionar como sociedades.
El asunto es crucial, no es una cuestión terminológica ni una querella entre geólogos. Tiene que ver con el esclarecimiento de las razones y de las causas que producen la destrucción de la naturaleza, la extinción de especies, el vuelco climático, la acidificación de los mares, la destrucción de los corales…. El capitaloceno sí está dejando huellas de tipo geológico.
Al respecto, uno de los cambios geológicamente más significativos, aunque aparezca casi invisible para nosotros, es la modificación en la composición de la atmosfera: las emisiones de bióxido de carbono (CO2), cuya contribución al calentamiento global es innegable –lo que produce cambios climáticos, concretamente elevación de la temperatura, que no se presentaban hace millones de años– y que permanecen durante miles de años en la atmósfera.
Asimismo, el desplazamiento de plantas y animales hacia los polos, un movimiento migratorio forzado por el aumento de la temperatura, que ya se está presentando, va a dejar su registro fósil, en idéntica forma que la elevación del nivel del mar en varios metros, con lo cual se hundirán ciudades completas. (…)
Fuente: https://www.rebelion.org/docs/223396.pdf
Actualicemos el cuadro de situación y nuestro desafío abajo a la izquierda:
Imperialismo sanguinario y sin máscaras
21 de abril de 2026
Por Renán Vega Cantor/ Rebelión
Este libro lo hemos estado escribiendo desde hace unos años, con la elaboración de ensayos y artículos periodísticos, ha sido preparado en los últimos meses, en medio de las agresiones que Estados Unidos realiza contra el mundo y nuestra América. Originalmente, habíamos pensado en titularlo Un imperialismo agonizante, pero a raíz de los brutales acontecimientos del 3 de enero de 2026 en Venezuela, cuando fue bombardeado Caracas, fueron asesinados más de un centenar de latinoamericanos (entre ellos 32 cubanos) y fueron secuestrados Nicolás Maduro y su esposa Cilia Floréz, decidí modificarle el título y dejar el que ahora se publica: Estados Unidos, un imperialismo sanguinario y sin máscaras.
Hemos preferido este último no porque hayamos cambiado nuestra concepción sobre la agonía del imperialismo estadounidense, sino sencillamente queremos enfatizar en el carácter abiertamente agresivo e intervencionista que de nuevo asume Estados Unidos, en virtud de su propia crisis estructural y de hegemonía. Esto lo ha llevado a quitarse la máscara que ha usado durante el siglo XX en que se presentaba a sí mismo como un país benefactor y amigo de la humanidad. Hemos agregado el vocablo de sanguinario, que parece una tautología, porque todo imperialismo ha sido violento y ha producido dolor, sufrimiento y muerte a través de su historia. Y Estados Unidos no es la excepción a esa regla histórica, puesto que la confirma de manera fehaciente a lo largo de su violenta trayectoria, siendo de lejos, el imperialismo más sangriento y asesino que ha existido en toda la historia de la humanidad, aunque eso no es percibido de esa forma por la “opinión pública” de nuestro tiempo, embrutecida con propaganda emitida por los mismos Estados Unidos y sus lacayos ideológicos, mediáticos y académicos en las últimas décadas. Al punto que, después de 1991, con la desaparición de la Unión Soviética, se habló de “imperialismo humanitario” en la época de Bill Clinton para justificar el bombardeo de Yugoslavia y su disolución o de “imperialismo benévolo”, en los gobiernos de Barak Obama y Joe Biden para encubrir su política criminal en Libia, Afganistán, Ucrania, el asedio contra Venezuela y un interminable etcétera.
Hasta hace pocos meses, adicionalmente, funcionaba a las mil maravillas el “imperialismo blando”, a través de la USAID, multitud de ONG, proyectos de “cooperación internacional”, periodistas y académicos a sueldo (que pululan en Colombia para no ir tan lejos), que se encargaban de limpiar la imagen de Estados Unidos, eso sí remunerados en dólares, al que presentaban como el campeón de la democracia, los derechos humanos y la libertad.
El “imperialismo blando” no solo ocultaba al “imperialismo duro” (el de las guerras, agresiones, invasiones, bombardeos, masacre de millones de personas y de los bloqueos y sometimiento financiero) sino que negaba su existencia y eso lo hacía con la reproducción del discurso liberal de la globalización, los derechos humanos, la sociedad civil, la oenegización de la sociedad y la política. Eso era patrocinado por el propio imperialismo estadounidense para limpiar su imagen de terror y de muerte. Todo eso ha desaparecido en los últimos meses, aunque sus beneficiarios se nieguen a reconocerlo y digan que simplemente vivimos un cambio efímero, resultado del autoritarismo de Donald Trump, pero que pronto volverán personajes del Partido Demócrata que retomaran los ideales globalistas y reconstruirán el “imperialismo blando”. (…)
El carácter sanguinario del imperialismo estadounidense se evidencia claramente con la agresión militar abierta contra Irán que comenzó el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel bombardearon a Teherán y otras ciudades de aquel país, asesinaron a su alta dirigencia y, como para que no queden dudas de su sed asesina, masacraron a 180 niñas en una escuela.
Este ataque se realizó conjuntamente entre el Estados Unidos e Israel con dos pretensiones fundamentales: una, destruir a Irán y subordinarlo a los Estados Unidos para pulverizar a los BRICS y golpear a China (el objetivo supremo y el rival principal para los ideólogos de Estados Unidos, tanto de los trumpistas como los globalistas); y dos, generar las condiciones para crear el “Gran Israel”, el sueño húmedo de los genocidas del sionismo que encabeza ese asesino químicamente puro que es Benjamín Netanyahu.
Con la arrogancia triunfalista de pretendida superioridad en todos los órdenes (militar, científico, tecnológico, económico, político, cultural y hasta racial), Estados Unidos e Israel suponían en forma optimista que se iba a replicar el guion de Venezuela, cuando Estados Unidos obtuvo de manera rápida todos sus objetivos, con el secuestro de Nicolás Maduro y la imposición de un gobierno obediente y subordinado. Pensaban que en Irán iban a repetir la historia, que consistía en proceder a destruir a sangre y fuego, generando pavor y conmoción, a través de la “Furia épica” (como Estados Unidos denomina a su guerra contra Irán), descabezarían al Estado, impondrían un títere de turno y al cabo de pocas horas (un máximo de 72 se dijo en las primeras de cambio) todo estaría resuelto favorablemente para Trump y Netanyahu. Ellos imaginaban que iban a ver en vivo y en directo (como sucedió el 3 de enero con el bombardeo de Caracas) la entrada triunfal de sus vasallos.
Esa arrogancia evidencia una profunda ignorancia y subestimación de Irán, porque, en contra de la propaganda occidental, la guerra no fue relámpago, el régimen no se derrumbó y respondió de manera efectiva desde las primeras horas del ataque aleve del imperialismo estadounidense-sionista.
En contra de lo vaticinado, en los 40 días que lleva la guerra (en el momento en que escribimos estas líneas) Irán ha demostrado tener más fortaleza de la que se le atribuía, porque ha plantado cara a los agresores y, por primera vez, desde la Segunda Guerra Mundial Estados Unidos se ha encontrado con un rival de peso que lo está atacando como nunca había sucedido desde la década de 1940, con un gran poder de fuego directo.
Estamos viviendo una forma de guerra, completamente distinta a las que ha enfrentado Estados Unidos y que a la larga siempre han perdido (Corea, Vietnam, Irak, Afganistán), cuya característica esencial radicaba en que Estados Unidos destruía todo lo que encontraba a su paso, tomaba el control del terreno y luego la resistencia interna en el país agredido se organizaba y, al cabo de una lucha prolongada, eran derrotados y expulsados los estadounidenses. Lo que hoy está sucediendo es completamente distinto (aunque, desde luego, si se llegase a producir una invasión terrestre de Estados Unidos, nuevamente enfrentarán una eficaz guerra de guerrillas), porque a Estados Unidos y a Israel se les está atacando directamente e Irán está minando el poder duro de Estados Unidos en el Golfo Pérsico, sobre todo sus bases militares, desde las cuales coordinó los ataques contra Irak en 1990 y 2003, y en forma directa al territorio del régimen sionista.
Eso no había sucedido nunca, y menos con la intensidad, precisión y efectividad que ha desplegado Irán. Aunque la propaganda sionista e imperialista, junto con una descarada censura, oculta la magnitud de los daños infringidos a los agresores, están claramente establecidos algunos hechos: destrucción de, por lo menos, 13 bases militares en los países del Golfo, de radares, de aeropuertos militares, de aviones de diverso tipo (entre ellos aviones cisterna, los F-15 y hasta los que se consideraban indetectables e indestructibles F-35), de infraestructura militar, energética e hídrica y ataques directos a los intocables portaviones de Estados Unidos. Y esto lo hace Irán como respuesta a los ataques criminales de Israel y Estados Unidos, que han destruido escuelas, hospitales, centrales eléctricas, plantas desalinizadoras de agua y, en forma bestial, las plantas de energía nuclear de Irán. Este ha respondido y ya atacó a Dimona en Israel, la sede del programa atómico sionista y donde se almacenan centenares de ojivas nucleares.
Irán se estuvo preparando durante décadas para esta guerra, sabía que tarde o temprano iba a venir y, actúa con resolución y con el presupuesto de que la soberanía es innegociable. Ha asumido esta guerra asimétrica, con la convicción de que, en términos militares, económicos y tecnológicos, con respecto al poder de fuego y destrucción de Estados Unidos e Israel está en inferioridad de condiciones, pero que, siendo una guerra larga y de desgaste, cada día que resista representa una derrota para el eje sionista-imperialista. Por eso, ha asumido una guerra con su propia tecnología (barata y fácil de confeccionar), que está demostrando que la engrandecida y supuestamente todopoderosa tecnología bélica del imperialismo se puede enfrentar y derrotar. Por esta razón, por primera vez estamos viendo una derrota en tiempo real de Estados Unidos e Israel, algo inimaginable hasta hace unas semanas.
Esta guerra tiene un significado que va más allá de lo militar, porque acelera la crisis del petrodólar, cuestiona la alianza entre grandes corporaciones tecnológicas y el aparato militar (con el ataque a sedes de Amazon, Google y otras empresas en Israel, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos), muestra las fisuras de la alianza interimperialista, porque parte de Europa se ha demarcado de la guerra y no porque hayan dejado de apoyar al eje agresor, sino porque, por primera vez, ven factible que los misiles de Irán lleguen a su territorio.
Esta guerra de agresión reafirma el verdadero rostro de sangre, muerte y destrucción de Israel y Estados Unidos. Con independencia del resultado final, la guerra del Golfo Pérsico deja algunas lecciones que deberían ser examinadas en nuestros países del Sur Global. Al respecto se destacan estos elementos: al imperialismo se le puede enfrentar y derrotar; para conseguirlo hay que prepararse adecuadamente y construir su propia arquitectura tecnológica militar para contar con independencia operativa y estratégica; la soberanía no se negocia de ninguna manera con los poderes imperialistas; y, desgraciadamente, se confirma que para no ser atacados es preciso tener armas nucleares. Esto último va a conducir en el futuro inmediato a la proliferación nuclear, justo lo contrario de uno de los objetivos demagógicos mencionados para justificar esta guerra de agresión (que Irán no tuviera armas nucleares, porque si las hubiera tenido no habría sido atacado como lo está siendo en estos momentos).
Otras lecciones de esta guerra en una perspectiva antiimperialista y anticapitalista son dignas de destacar: las bases de Estados Unidos no son ninguna garantía de seguridad ni defensa, porque es desde allí donde se agrede a países vecinos y en Nuestra América y en Colombia se debería tomar nota de este hecho para expulsar las bases gringas que se encuentran en nuestros territorios; los países que prestan su territorio para alojar bases de Estados Unidos o que permiten el paso de aviones de Israel en su espacio aéreo no son neutrales, son una parte esencial de la guerra imperialista y por eso deben ser atacados y golpeados como lo hace Irán; la lucha transforma la realidad en forma dramática y acelerada, al punto que el mundo en general y Asia Occidental en particular ya no volverán a ser el mismo, porque la presencia imperialista y sionista está seriamente cuestionada y su dominio muestra fisuras irreparables, que indican el fin de la hegemonía occidental de cinco siglos en todo el mundo; un país, Irán en este caso, puede aprovechar sus ventajas geográficas (el Estrecho de Ormuz) para cobrarle a los barcos extranjeros un peaje y determinar quiénes pueden transitar y quiénes no, al tiempo que plantea la sustitución del petrodólar por el yuan dólar, como prueba de que el fin del dominio estadounidense no es una quimera lejana, sino que se está realizando ante nuestros ojos.
Y, por último, este cambio demuestra que Israel [el Rabo] puede existir gracias a Estados Unidos [el Perro], porque ha sido su punta de lanza en Oriente Medio. Han sido una simbiosis imperialista y colonialista, eficaz para el dominio en Asia Occidental, que a veces no se sabe si es el rabo el que mueve al perro o lo contrario[6]. Al debilitarse Estados Unidos, que lo más seguro es que sea expulsado de la región y no vuelva a poner un pie allí por mucho tiempo o en forma definitiva, Israel queda huérfano y también debilitado por los golpes que le ha asestado Irán, Hezbolá y los Huties.
Claro, también puede suceder que, ante su derrota estratégica, los sionistas e imperialistas opten por la Opción Sansón, esto es, detonar bombas nucleares en territorio iraní, con lo cual estaríamos entrando a una apocalíptica Tercera Guerra Mundial. Y esta opción es posible, porque sencillamente Estados Unidos e Israel lo único que saben es matar, destruir y bombardear, valiéndose de su poderío aéreo, y por eso amenazan con hacer retroceder a Irán a la edad de piedra. Pero, a pesar de eso, lo que Irán está realizando es una gesta antiimperialista que debe ser apreciada en su verdadera dimensión, como un quiebre histórico de la dominación imperialista y colonialista de Occidente de cinco siglos. Y en el resto del Sur Global, empezando por Nuestra América se debería tomar nota de todo lo interesante y novedoso que está aconteciendo en el Golfo Pérsico, que se está convirtiendo en la tumba del sangriento y moribundo imperialismo estadounidense. (…)
Una versión preliminar de este escrito fue publicada por Izquierda, abril de 2026.
Notas: (…)
Fuente: https://rebelion.org/imperialismo-sanguinario-y-sin-mascaras/
Valoramos el suma qamaña (aymara) o sumak kawsay (quechua) utilizado en Bolivia, y buen vivir, utilizado en Ecuador. Consiste en un modo de vivir que no es modelo a seguir. Es creación por cada pueblo o comunidad de una práctica cotidiana de respeto, armonía y equilibrio tanto en sus relaciones sociales como del trabajo o interacción e intercambio con la naturaleza lugareña.
Compartimos ese ideal a concretar de buenos vivires convivires abajo. Nos exige arrancar del sentipensar y sentipensamiento que, según Eduardo Galeano, es la capacidad de las clases populares de no separar la mente del cuerpo, y la razón de la emoción.
Arturo Escobar, al introducir su libro “Sentipensar con la Tierra: Las Luchas Territoriales y la Dimensión Ontológica de las Epistemologías del Sur” *, sostiene que los saberes derivados de las luchas en defensa de los territorios:
Son más adecuados que los saberes hasta ahora generados en la Academia, para promover una transformación social. Esto se debe a dos motivos: el primero es que los saberes generados en las luchas territoriales brindan elementos fundamentales en la toma de conciencia de la profunda transición cultural y ecológica que enfrentamos en las crisis interrelacionadas del clima, la alimentación, la energía, la pobreza, y los significados; y el segundo, que estos saberes están particularmente sintonizados con las necesidades de la Tierra.
Tal como indica el título del artículo, aquéllos que los producen sienten-piensan con la Tierra; apuntan hacia aquel momento en que los seres humanos y el planeta podrán finalmente coexistir de manera recíprocamente enriquecedora.
*(Enero – Abril 2016 ) Revista de Antropología Iberoamericana, Volumen 11 Número 1 Pp. 11 – 32 Madrid: Antropólogos Iberoamericanos en Red.