Marzo-2026

Qué sistema

Conciliación de clases/ Concentración y centralización capitalista/ Alternativas emancipatorias

Conciliación de clases

Tesis de Doctorado

Fecha: 2019

De Ana Sofía Jemio (Universidad de Buenos Aires. Facultad de Ciencias Sociales. Buenos Aires, Argentina).

«En febrero de 1975, la presidente constitucional María Estela Martínez de Perón ordenó a las fuerzas armadas y de seguridad aniquilar el accionar de “elementos subversivos” en Tucumán. En apariencia, había poca novedad en esa orden: hacía tiempo que las fuerzas armadas estaban involucradas en la represión interna contra la llamada subversión. Sin embargo, el Operativo Independencia modificó las formas de la violencia estatal ejercida hasta entonces. El índice de esa novedad fue la instalación de Centros Clandestinos de Detención y el consiguiente uso sistemático de la desaparición forzada de personas.

El objetivo general de esta tesis es contribuir a la comprensión del Operativo Independencia (febrero de 1975 – marzo de 1976) como fase inicial del genocidio perpetrado en Argentina entre 1976 y 1983. Los términos “fase inicial” y “genocidio” aluden a dos grandes discusiones político-académicas en las que se inscribe esta tesis: cómo periodizar el ejercicio de la violencia estatal y cómo conceptualizarlo.

Con respecto a la periodización, me propongo demostrar que la violencia estatal ejercida durante el Operativo Independencia tiene las mismas características estructurales que la desplegada por el gobierno dictatorial. Esto implica que en Tucumán el cambio cualitativo en las formas represivas no se produjo con el golpe de Estado sino con el comienzo del Operativo Independencia.

En el capítulo 1 se recorren las discusiones sobre cómo periodizar el proceso represivo argentino en la segunda mitad del siglo XX. Luego, se reconstruyen y analizan los modos de organización del aparato represivo de Estado, las normativas que lo regularon, sus formas de operación y el perfil de las víctimas en el caso bajo estudio (capítulo 3 a 6).

Con relación a los debates sobre la conceptualización, en esta tesis propongo entender al Operativo Independencia como la fase inicial del genocidio. Esta proposición es de un orden o nivel de verificación diferente al anterior. Es posible verificar si la modalidad represiva del Operativo Independencia es o no estructuralmente igual a la implementada por la dictadura. En cambio, que esta nueva forma de castigo estatal consista en un genocidio no es una proposición que verificar sino una interpretación a fundamentar.

¿En qué consiste esta interpretación? En términos generales, significa llamar la atención no tan solo sobre una modalidad de ejercicio de la violencia y el exterminio sino, ante todo, sobre una forma de dominación. Porque la esencia del genocidio no está necesariamente en las muertes que produce sino en lo que se propone con ellas: transformar y someter a quienes quedan vivos.

Consiste, concretamente, en sostener que el genocidio se propuso transformar los modos de ser, hacer y estar en el mundo del conjunto de los sectores populares. El capítulo 2 procura dar densidad histórica a estas afirmaciones recorriendo la lucha de clases en la provincia en el período 1955-1975.

Esta hipótesis interpretativa ha funcionado como un norte teórico y metodológico. Por un lado, ha orientado el modo de abordaje de aquellos capítulos que trabajan los aspectos estrictamente represivos desplegados durante el Operativo Independencia. A la hora de estudiar las víctimas directas, los espacios clandestinos de detención o la forma de despliegue de las tropas y fuerzas represivas (capítulos 4 a 6) la preocupación siempre está puesta en el impacto de esas prácticas sobre el territorio en el que se desarrollan.

Por otro lado, me ha llevado a incorporar como parte de mi objeto de estudio una multiplicidad de medidas relevadas en el trabajo de campo que no se reducían al uso de la violencia física sobre los cuerpos: censos poblacionales, controles de circulación, actos cívicos militares, torneos deportivos, campañas de vacunación, reparación de escuelas y hospitales, entre otras. La reconstrucción histórica de estas medidas (capítulos 7 y 8) tiene como objetivo específico identificar y caracterizar los distintos mecanismos de poder que se desarrollaron de manera complementaria y articulada con las prácticas estrictamente represivas.

En este sentido, la segunda hipótesis de esta tesis es que en las prácticas desarrolladas por el Ejército en el sur de la provincia se identifican al menos tres tipos de mecanismos de poder con características y objetivos específicos: a) las prácticas estrictamente represivas, b) las prácticas de control poblacional, y c) los mecanismos de construcción de legitimidad. Estos mecanismos implican la puesta en juego de distintas técnicas de poder que no se reducen al uso de la coerción, aunque esta tuvo un papel fundamental y directriz en la estrategia general; en su multiplicidad, se articulan en una estrategia compleja que supone distintas formas de intervención sobre la población con el objetivo de disciplinarla y heteronomizarla.

Como cierre de esta tesis, se analizan los reglamentos militares vigentes durante el Operativo Independencia que establecían los lineamientos generales para la lucha contra el llamado enemigo interno. Este análisis muestra dos elementos que refuerzan las hipótesis sostenidas en esta tesis. Uno: en los reglamentos la figura del enemigo interno funciona como el punto axial que articula una serie de técnicas de intervención sobre el cuerpo de los llamados enemigos con un conjunto de técnicas cuyo blanco principal será la población en su conjunto. Dos: en pleno desarrollo del Operativo Independencia se renovaron los reglamentos militares, emergiendo una nueva figura –el enemigo “subversivo”–. Esta configuración mantiene importantes líneas de continuidad con los reglamentos del período previo. Pero, al mismo tiempo, implica rupturas importantes que dan cuenta de la emergencia de algo nuevo.»

Fuente: https://repositorio.sociales.uba.ar/items/browse?advanced%5B0%5D%5Belement_id%5D=94&advanced%5B0%5D%5Btype%5D=is+exactly&advanced%5B0%5D%5Bterms%5D=Fil%3A+Jemio%2C+Ana+Sof%C3%ADa.+Universidad+de+Buenos+Aires.+Facultad+de+Ciencias+Sociales.+Buenos+Aires%2C+Argentina

 

A 50 años de golpe en Argentina

Memoria antidictatorial,
solidaridad antinegacionista

10 de marzo de 2026

Por Sergio Ferrari | Rebelión

La brutalidad represiva de los Videla, Massera y Agosti no se olvida. Tampoco la juventud desaparecida y torturada. Marzo, mes de la memoria y de la SOLIDARIDAD, con mayúsculas.

En este momento político y justo a medio siglo del último golpe de Estado en Argentina, esta solidaridad se expresa hoy en dos direcciones: la reivindicación y defensa de la memoria, la verdad y la justicia, y la denuncia del proyecto antisocial del actual Gobierno Milei.

Una declaración contundente

Para el medio centenar de organizaciones argentinas, latinoamericanas y suizas que firmaron la declaración Del Golpe de 1976 al proyecto neoliberal de Milei, se trata de desenmascarar ante la opinión pública un proyecto económico-social que tiene grades similitudes –casi un continuismo– con el de los militares de entonces. (…)

Fuente: https://rebelion.org/memoria-antidictatorial-solidaridad-antinegacionista/

50 años del “Documento reservado” de Perón:
Rucci, la Triple A y la “guerra al marxismo”

Andrea Robles en Semanario 15 de octubre de 2023

 

El documento reservado [1]

El 1º de octubre de 1973 fue repartido en una reunión convocada por el Consejo Superior Peronista, a la que asistió su plana mayor, Raúl Lastiri, el sucesor de Héctor Cámpora en la presidencia, yerno de José López Rega, este último mano derecha de Perón, quien ya era presidente electo, ambos también estuvieron presentes junto a gobernadores y vicegobernadores del peronismo. A raíz de una filtración, esta “orden reservada” fue publicada al día siguiente en los diarios La Opinión y Crónica. Dos hechos fueron emparentados con el documento: el asesinato de José Ignacio Rucci, secretario general de la CGT, una semana antes, y la aparición de la Triple A, la organización paraestatal comandada por López Rega, al mes siguiente.

Pasado medio siglo de que se conociera el “documento reservado” quisiera detenerme en tres cuestiones que me parece muestran a las claras su naturaleza y objetivo, así como también la definición en torno a la situación planteada. Me parece útil evaluar entonces si se trata de una cuestión del pasado, qué vigencia tiene su discusión en la actualidad.

1) “Guerra contra el marxismo”

Lo primero que nos salta a la vista es la reiteración que hace el documento del objetivo: combatir al marxismo, en el que además se habla de estado de guerra y de guerra contra el marxismo. (…)

2) El asesinato de José Ignacio Rucci

Vayamos a la segunda cuestión que quiero resaltar, se trata del motivo que dispara el documento: el asesinato de Rucci.

Rucci asumió la secretaría general de la CGT, en 1970, con el apoyo de Perón. Al mando de los poderosos sindicatos nacionales fue el gran promotor de una “policía interna” en el peronismo para liquidar a activistas y dirigentes obreros. De regreso de su visita a Perón, en Madrid, en febrero de 1973, creó la Juventud Sindical Peronista (JSP). La JSP se unió a los objetivos de las agrupaciones más activas del peronismo de ultraderecha en el ámbito sindical, como el Comando de Organización y la Concentración Nacional Universitaria, que ya venían actuando contra el activismo, y que pocos meses después confluirán en el armado de la Triple A. Su secretario de prensa Osvaldo Agosto nos lo confirma de esta forma: “La Juventud Sindical Peronista fundada por Rucci, pero aprobada previamente por Perón, fue una organización que se pensó y se creó de arriba hacia abajo… su principal tarea era confrontar con la JTP en el terreno que fuera. Por eso los gremios aportaron a sus militantes más jóvenes. La razón de ser de la JSP era la acción” [3]. En sus filas estuvieron conocidos exponentes de la burocracia sindical como el “Momo” Venegas, Jorge Omar Viviani, José Rodríguez, Hugo Moyano y –el últimamente tan renombrado– Luis Barrionuevo.

A su vez, no hay que olvidar que Perón encomendó la organización de su arribo al país: a su asesor de Seguridad y, nombrado al asumir su gobierno, subsecretario de Deportes –dependiente del Ministerio de Bienestar Social, como se sabe, a cargo de López Rega–, al militar Jorge Osinde; a Rucci, junto a otros exponentes del sector ortodoxo del peronismo; y a Juan Manuel Abal Medina, el único con buenas relaciones con la Tendencia. Tampoco, que en sus declaraciones después de la Masacre de Ezeiza, Perón responsabilizó duramente al ala izquierda del peronismo por los enfrentamientos, provocando la salida de facto de Cámpora del gobierno. De hecho, se ha inferido que el asesinato de Rucci estuvo vinculado al protagonismo que tuvo en esos acontecimientos.

La asunción de Perón fue vivida como un triunfo propio para las masas. Perón logró consenso político, desviando coyunturalmente una perspectiva independiente de las masas, pero encumbrado en grandes expectativas en su gobierno. Con el Pacto Social –la política por excelencia del gobierno de congelamiento de precios y salarios–, no pudo evitar que la clase trabajadora buscara ganar terreno para recuperar las conquistas perdidas y a sus organizaciones de manos de la burocracia. Debido al compromiso de la izquierda peronista con Perón, el descontento con el gobierno, que se empezó a colar, fue capitalizado por la izquierda clasista. Valga el ejemplo del trotskista Partido Socialista de los Trabajadores (PST), del que mi padre fue dirigente, que constituyó una significativa minoría en el movimiento obrero. (…)

3) Recursos del Estado

Por último, quiero destacar una oración que puede pasar desapercibida, pero tiene una importancia fundamental: “Deberán participar en la lucha iniciada, haciendo actuar todos los elementos de que dispone el Estado para impedir los planes del enemigo y para reprimirlo con todo rigor”.

¿Y de cuáles elementos dispone el Estado, además de los legales –para los cuales no era necesario un documento reservado–, “para impedir los planes del enemigo y para reprimirlo con todo rigor”? Empecemos por la clásica definición del Estado. Para Marx, el Estado moderno es la expresión de los antagonismos irreductibles entre burguesía y proletariado. Y su función esencial es la reproducción del orden capitalista. A su vez, en el siglo pasado, en el período de entreguerras, tanto León Trotsky como Antonio Gramsci dieron cuenta de los cambios que operaron en las formas de poder estatal [7], que el revolucionario italiano definió alrededor del concepto Estado integral o Estado ampliado. Brevemente, el concepto de Estado ampliado de Gramsci define el carácter inmanentemente social que adquiere a través de prácticas estatales enraizadas en la sociedad civil y sus aparatos hegemónicos.

Para León Trotsky esta ampliación, que refuerza el poder burgués del Estado, se da en dos sentidos: 1) en la estatización de los sindicatos, 2) en la creación de fuerzas paraestatales como mecanismo complementario de la represión legal. En relación a los sindicatos, la clase obrera pierde la autonomía de sus organizaciones que pasan a ser controladas por el Estado –mediante el cobro compulsivo de las cuotas sindicales, de las obras sociales, etc.– a través de una burocracia, agente de la burguesía, con una doble función política y policial. Es decir, canaliza “a su manera” las reivindicaciones por medio de cierta puja distributiva, pero lo hace imponiendo la atomización y, en la actualidad como nunca antes, una férrea división entre los trabajadores, de planta, terciarizados, contratados, monotributistas, precarizados, no registrados, rotos, de las apps, etc.–, para imposibilitar que las luchas superen los marcos reivindicativos económicos, es decir, el estadio defensivo.

Es a Perón a quien la burguesía tiene que agradecer la gran operación, al estatizar los sindicatos mediante el decreto N° 23.852 de 1945 que habilita diversos mecanismos de ligazón entre el Estado y los sindicatos y de fortalecimiento de las direcciones sindicales, de impulsar en grados no vistos hasta entonces la burocratización de las organizaciones para contener y controlar a la vigorosa clase obrera argentina [8]. Parafraseando a Trotsky podemos decir que, si no fuera por la burocracia sindical –y, agrego, su función de minar la capacidad de fuego de la clase trabajadora como clase nacional–, la policía, el ejército, los tribunales, el senado, el gobierno, aparecerían ante los ojos de las masas proletarias como lamentables y ridículos juguetes. La burocracia sindical es la columna vertebral del peronismo y del Estado burgués argentino. Los hechos agudos de la lucha de clases de la primera mitad de la década de 1970 permiten verificar que no es el Estado un campo de batalla, jamás pierde naturaleza burguesa. Son las organizaciones de la clase trabajadora, las que la burocracia socava, las que se convierten en un centro de disputa para una estrategia emancipadora. (…)

Fuente: https://www.laizquierdadiario.com/50-anos-del-documento-reservado-de-Peron-Rucci-la-Triple-A-y-la-guerra-al-marxismo

(…) En este momento político y justo a medio siglo del último golpe de Estado en Argentina, esta solidaridad se expresa hoy en dos direcciones: la reivindicación y defensa de la memoria, la verdad y la justicia, y la denuncia del proyecto antisocial del actual Gobierno Milei.

Una declaración contundente

Para el medio centenar de organizaciones argentinas, latinoamericanas y suizas que firmaron la declaración Del Golpe de 1976 al proyecto neoliberal de Milei, se trata de desenmascarar ante la opinión pública un proyecto económico-social que tiene grades similitudes –casi un continuismo– con el de los militares de entonces. (…)

Concentración y centralización capitalista

Resumen de ponencia

Economías criminales y apropiación de naturaleza/territorios: claves para pensar el extractivismo en el siglo XXI Latinoamericano

Por Emiliano Teran Mantovani*

Ejes tematicos: Ambiente, cambio climático, transiciones y desarrollo social | Violencias colectivas y políticas de seguridad en contextos de avance de las derechas | ⁠Economía, debates sobre los modelos y alternativas de desarrollo y crisis sistémica

 En los últimos lustros en América Latina y el Caribe se registra una notable expansión del crimen organizado, lo que ha venido de la mano de su complejización organizativa, su sofisticación y transnacionalización, así como su diversificación económica, pivotada y dinamizada, de manera fundamental, en torno a la explosión del narcotráfico.

En este proceso, destaca el incremento sensible de su participación en los procesos de extracción/apropiación/comercialización de naturaleza. El alza de los precios de las materias primas desde la primera década del siglo XXI, los menores riesgos que implica el negocio de commodities comparado con el tráfico de drogas y las ventajas que este ofrece para el lavado de activos, junto con las políticas internacionales de “Guerra contra las drogas” impulsadas por el Gobierno de Estados Unidos en la región, constituyen factores importantes que propiciaron la diversificación de la economía criminal.

Las actividades más apetecidas han sido la minería ilegal de oro, el tráfico de madera, de vida silvestre y de especies acuáticas, la extracción de hierro, carbón, coltán, diamantes, petróleo y el acaparamiento de tierras. Dependiendo del commodity, el peso de las economías criminales puede ser muy importante y constituir un determinante fundamental en el desarrollo de las cadenas de valor transnacional (como ocurre con el oro o la madera). Esto tiene no solo serias implicaciones sociales y ecológico-territoriales, sino también en la propia reconfiguración del régimen extractivista y los procesos de acumulación de capital.

En esta línea, esta presentación tiene dos objetivos. Primero, reflexionar sobre el concepto de extractivismo a la luz de esta expansión de las economías criminales, y lo que identifico como una carencia en el mismo para abordar formatos más allá de los emprendimientos extractivos formales corporativos y/o estatales. El enorme grueso de la literatura sobre extractivismo ha analizado los rasgos del modelo, sus implicaciones económicas y los impactos múltiples que el mismo genera a partir de estudios que evalúan las actuaciones de empresas privadas (nacionales e internacionales), así como estatales. No obstante, las extracciones ilícitas han sido muy poco examinadas a la luz de su relación con este tipo de régimen, quedando más bien al margen de este.

En este sentido, me interesa articular estas diversas formas de extracción/apropiación/comercialización de naturaleza en el concepto de extractivismo, reconociendo que la forma ilícita/criminal, antes que representarse solo como un fenómeno anómico o al margen, debe entenderse como un elemento constitutivo del extractivismo; y por otro lado, explicitar las nuevas dimensiones y pesos que las economías criminales transnacionalizadas en el siglo XXI tienen en este régimen de expolio de la naturaleza.

Analizaré para ello la composición del extractivismo, esto es, los balances y pesos relativos que tienen estas diferentes formas en las constituciones históricas del mismo. Antes que expresiones que deban ser evaluadas solo de manera segregada, pretendo poner de relieve el entrelazamiento estructural que se genera entre vertientes legales/formales y dinámicas de despojo que incluyen a las economías ilícitas y criminales. Como segundo objetivo, desde una perspectiva combinada de economía/ecología política, me interesa desgranar algunas dimensiones de estos nuevos escenarios del extractivismo ilícito/criminal que contribuya a ampliar los entendimientos de estas dinámicas de apropiación de naturaleza/territorios.

En lo específico, analizaré sus impactos en la ampliación de fronteras de commodities y nuevas formas de territorialización, sus capacidades para generar una mayor integración de subjetividades a las cadenas lícitas/ilícitas globales de commodities, las importantes reconfiguraciones que se producen en las gobernanzas del extractivismo, y en los propios procesos de formación de Estado en la región. Estos elementos, por tanto, intentan ofrecer algunas claves para pensar el extractivismo en el siglo XXI Latinoamericano.

*Emiliano Teran Mantovani
Centro de Estudios del Desarrollo . Universidad Central de Venezuela
Fuente:  https://conferenciaclacso.org/programa/resumen_ponencia.php?&ponencia=Conf-1-7406-62794&eje=1

El crimen organizado en la encrucijada contemporánea
de la geopolítica y la geoeconomía del capital

9 de marzo de 2026

El crimen organizado, al ser parte de los andamiajes de los procesos de acumulación de capital, ni de lejos es un fenómeno que se circunscriba a las escalas territoriales nacionales.

Es un fenómeno en esencia transnacional y parte de los flujos globales que signan al mundo contemporáneo. Sin embargo, el pensamiento residual se obstina en pretender convencer –a través de su complejo mediático/cinematográfico/digital– que el crimen organizado es una anomalía circunscrita al ámbito estrictamente nacional y que los mismos Estados emprenden una cruzada para combatirlo en una lógica de “policías y ladrones”, en una lucha entre “el bien y el mal”. Tampoco se trata de una disputa intra o interregional entre organizaciones criminales que combaten en aras de apropiarse el territorio.

El crimen organizado es el engranaje visible y el lubricante de una esclerotizada arquitectura monetario/financiera global que se fundamenta en la economía subterránea y en la necroeconomía. Lo que provee el crimen organizado es la liquidez y el flujo de dinero en efectivo para sostener procesos de acumulación a gran escala y que enlazan a mercados financieros, sistemas bancarios y amplios segmentos de la economía formal. El crimen organizado no es el lado marginal del capitalismo, la anomalía o la patología de un sistema económico que drena pobreza; es parte consustancial de las estructuras de poder que reproducen la desigualdad y la concentración de la riqueza.

El dinero en efectivo circulando de manera masiva crea estructuras de poder por sí solas que escapan a la fiscalización de los Estados. Además, existe una vinculación estrecha del crimen organizado –y su control del territorio en países como México– con el mercado de la plata y los mercados de valores como la City de Londres. Si se controlan los flujos de plata, se incide en el precio internacional de este metal; precio que es estipulado en la London Bullion Market Association (LBMA). 

Que se disminuyan los flujos de minerales como la plata, es un asunto que se disputa en los mercados financieros (Londres, New York, Miami, etc.). Si una organización criminal que garantizaba esos flujos de plata es socavada, se corre el riesgo de que esa reducción de flujos afecte el rumbo del propio mercado de derivados financieros de la City de Londres. De ahí que la “guerra contra las drogas” es solo el espectáculo mediático que encubre e invisibiliza esas dispuestas financieras y monetarias, en el marco de las luchas geopolíticas por reconfigurar el control de las finanzas y de los recursos ilícitos. Lo que parece una disputa entre el Estado mexicano y las organizaciones criminales no es más que una breve manifestación de procesos más amplios relacionados con las transiciones en el sistema monetario internacional y la viabilidad o no del dólar como moneda de referencia; con el control de activos estratégicos como el oro y la plata, y con la hegemonía financiera que pretende ostentar la élite plutocrática liderada por Donald Trump.

Las redes financieras globales que manejan recursos de procedencia ilícita tienen una profunda relación con el crimen organizado transnacional, pues éste funge como un brazo paramilitar que contribuye a controlar territorios dotados de recursos naturales como los minerales. Como organizaciones armadas, las empresas criminales ejercen el control territorial en regiones mineras; al tiempo que usan a la minería ilegal para el blanqueo de activos ilícitos. De allí una primera manifestación del carácter geoeconómico y geoestratégico del crimen organizado. 

En cuanto a la minería ilegal destacan las 200 toneladas de mercurio que empresas criminales mexicanas movilizaron –entre el año 2019 y el 2025– a países como Perú, Bolivia y Colombia –donde son controladas por organizaciones armadas– para separar el oro de las piedras con que es extraído (https://shre.ink/AfYX). El estado de Querétaro cuenta con yacimientos de mercurio de los más grandes del mundo. El alza histórica en los precios del oro –precios que también se fijan en la LBMA– incentiva la minería ilegal y la deforestación de bosques en la Amazonía. Se trata de una red transnacional mercantil que declara en las aduanas que el mercurio es un componente para la construcción o la decoración, según el informe Traficantes no dejan piedra sin levantar de la Enviromental Investigation Agency.

La oficialmente llamada “guerra contra las drogas” financia una violencia generalizada para controlar esos territorios dotados de recursos naturales y metales preciosos. A su vez, propicia la reconfiguración de las empresas criminales al interior de algún país estratégico, sin que ello suponga cambios estructurales en torno a la economía clandestina y de la muerte. Se trata de un problema sistémico de la economía mundial y de sus contradicciones profundas; no es un fenómeno que remita a capos y criminales, en tanto el último eslabón de la cadena jerárquica de mando. De ahí que personalizar el problema es para consumo de la prensa convencional, con el fin de crear cortinas de humo.

Si esa lucha contra las drogas fuese real, su énfasis no sería colocado en los cultivos y en las rutas para el tráfico de sustancias ilícitas; el meollo tendría que colocarse en el sistema bancario/financiero, en el blanqueo de activos ilícitos y en los procesos de re-inversión en la economía legal. Que en el caso del HSBC no se llegase a sus últimas consecuencias es solo una muestra de ese desatino premeditado.

Que el crimen organizado lubrique a la economía mundial es un fenómeno de larga data. Tiene sus orígenes en los siglos XVIII y XIX. Las guerras del opio, que devastaron a China en el siglo XIX fueron una muestra de esa concentración de recursos de procedencia ilícita en el imperio británico. Así que lo observado el mundo contemporáneo no escapa a esa tendencia histórica que relaciona orgánicamente al capitalismo con la violencia en múltiples de sus formas.

La lucha por la construcción y control de las significaciones precisa de la mayor compresión de esa relación de los procesos de acumulación de capital con la violencia criminal. La construcción de una economía política del crimen organizado sería solo un primer paso en ese ejercicio de comprensión profunda en aras de identificar los resortes geopolíticos y geoeconómicos de las actividades ilícitas.

Académico en la Universidad Autónoma de Zacatecas, escritor y autor del libro “La gran reclusión y los vericuetos sociohistóricos del coronavirus. Miedo, dispositivos de poder, tergiversación semántica y escenarios prospectivos”. Twitter: @isaacepunam

 Fuente: https://rebelion.org/el-crimen-organizado-en-la-encrucijada-contemporanea

Alternativas emancipatorias

 

Entrevista a Peter Hudis, autor de «Frantz Fanon: Philosopher of the Barricades».

«Fanon sostuvo que había que pasar de la lucha racial a
la lucha por unificar la nación, y luego a la lucha social…»

23 de febrero de 2026 

(…) Fanon quería que el sujeto oprimido se enorgulleciera de quién era, que recuperara su cultura y herencia y exigiera la restitución de todo lo que le había sido arrebatado por siglos de colonialismo de asentamiento. Quería un mundo de reconocimientos mutuos. Definió su humanismo como un mundo en el que nos reconociéramos mutuamente por nuestra dignidad y valor como sujetos y como seres humanos. Es una meta elevada, pero pensaba que ese debía ser el objetivo de toda lucha auténtica por la libertad.

Lograr ese tipo de reconocimiento mutuo no es simplemente una cuestión de autoexpresión. Tampoco se trata de un reconocimiento en términos de conceder igualdad de derechos. Es más profundo que un reconocimiento jurídico: tiene que implicar el reconocimiento de la humanidad real del otro y de su dignidad como persona, negándose a permitir que alguien sea visto o tratado como una cosa o como un objeto.

Eso no puede lograrse, sugería Fanon, sin una transformación social profunda. En última instancia, no se va a resolver este problema sin una perspectiva anticapitalista. También es necesario ir más allá de los parámetros tradicionales en los que se enmarcan las perspectivas anticapitalistas, que con demasiada frecuencia se centran en las formas de propiedad en lugar de transformar las relaciones humanas alienadas que hacen posibles tales formas.

No estoy sugiriendo que Fanon haya elaborado la respuesta a este dilema, a esta contradicción entre las dos tendencias dominantes con las que tenemos que lidiar hoy, y estoy simplificando las propias tendencias por razones de tiempo. Pero sí estoy sugiriendo que Fanon nos proporcionó herramientas conceptuales importantes para pensar por fuera de los marcos habituales cuando se trata de la cuestión de la raza y el racismo, y sobre cuál sería una alternativa viable al capitalismo (algo que necesitamos con urgencia, porque el capitalismo está destruyendo nuestro planeta y el tiempo se está agotando para revertirlo).

Traducción: Pedro Perucca

Fuente: https://rebelion.org/fanon-sostuvo-que-habia-que-pasar-de-la-lucha-racial-a-la-lucha-por-unificar-la-nacion-y-de-la-lucha-nacional-a-una-lucha-social/

Qué democracia

Legalidad-legitimidad de la gran burguesía/
Bloqueo de la lucha de clases/Alternativas emancipatorias

Legalidad-legitimidad de la gran burguesía

 Bloqueo de la lucha de clases

(…) Cuando hablamos de fractura colonial, aludimos al hecho de que el capitalismo, como sistema-mundo, “está dividido jerárquicamente entre un centro y una periferia de naciones que ocupan posiciones fundamentalmente diferentes en la división internacional del trabajo, y en un sistema mundial de dominación y dependencia”30, y que sólo por esa división estructural y en función de ella se hace posible el “crecimiento del centro del sistema a tasas insustentables”, cuyo costo inexorable es “la continua degradación ecológica de la periferia”31.

Así, el extractivismo expresa esa fundacional y estructurante división imperialcolonial de la producción y el consumo material a escala mundial. Surge de y con la conquista y colonización de “América” y se va consolidando y transformando correlativamente a la mundialización del capital. El extractivismo es, por tanto, un fenómeno indisociable del capitalismo; como éste, a su vez, lo es de la organización colonial del mundo. No sólo está en las raíces ecológicas, geo-económicas y geopolíticas del capitalismo, sino que es un efecto y una condición necesaria para el funcionamiento de la acumulación a escala global. (…)

*Crítica de la razón progresista. Una Mirada marxista sobre el extractivismo/colonialismo del Siglo XXI” por HORACIO MACHADO ARAOZ. Revista Actuel Marx. Intervenciones N° 19, segundo semestre 2015

¿Qué sería hacer lo imposible?
La potencialidad del movimiento socioambiental

19 de junio de 2024

El ambientalismo como movimiento y el ecologismo como ideología anticiparon la crisis climática global, de la mano del capitalismo extractivista, pero aún generan resistencia e indiferencia en el campo popular.

Por Pablo Sessano

«(…) Más allá de la resistencia, no se verifica un movimiento convergente que auspicie la emergencia de un proyecto político unificado y con solidas bases ideológicas alternativas. Generar ese movimiento es lo que implica pasar de la resistencia al acto políticamente constructivo.

Hacer de la resistencia un actuar ofensivo sistemático y orgánico, como parte de un proyecto político y pedagógico tendiente a impactar y cambiar conciencias. Y, desde luego, impedir por todos los medios la continuidad del saqueo y desvelar las mentiras de las falsas soluciones. Es todo un paquete que también implica probablemente abandonar no solo anteriores identidades sino intereses sectoriales e incluso personales para avanzar con humildad hacia esa construcción que si no es posible es porque no lo hemos intentado realmente.

La autocrítica también es necesaria. Necesitamos abrir un gran debate al interior del ambientalismo y del ecologismo en Argentina. Porque únicamente de esta imperfecta confluencia podrá surgir lo verdaderamente alternativo, esa es la potencialidad de nuestro lado. Y celebro que Juan Pedro Frère Affanni haya traído la pregunta y ojalá Tierra Viva sirva para viabilizar el mensaje. No hay más tiempo que perder, la patria y la madre tierra nos lo demandan. (…)»

 Fuente: https://agenciatierraviva.com.ar/que-seria-hacer-lo-imposible-la-potencialidad-del-movimiento-socioambiental/

 

Carta al sector socioambiental:
un llamado a disputar lo electoral

27 de diciembre de 2024

Un grupo de educadores, abogados, académicos y militantes publicó una «carta a las asambleas y los activismos» para reabrir el debate sobre la «creación de instrumentos electorales». Reivindican las experiencias populares que enfrentan al extra  ctivismo, pero convocan a disputar las elecciones y gobiernos. Un debate clásico en un presente de ultraderecha.

Por Eduardo Sosa, Elizabeth Bergallo, Enzo Oscar Culasso Orue, Jorge Oscar Daneri, Manuel Antonio Ludueña, Marta Maffei, Pablo Bergel, Pablo Sessano, Rulo Bregagnolo

Compartimos estas reflexiones urgentes y críticas. No son nuevas y suelen resultar polémicas al interior del activismo socioambiental y de otros colectivos sociales. El extractivismo neocolonial de las corporaciones transnacionales y locales, avanza despojándonos aceleradamente de nuestros bienes comunes, nuestra autonomía y soberanía territorial y cultural e invita a revisar nuestras miradas. (…)

Fuente: https://agenciatierraviva.com.ar/carta-al-sector-socioambiental-un-llamado-a-disputar-lo-electoral/

  Alternativas emancipatorias 

El desafío es seguir movilizados por el agua,
los derechos de la naturaleza y de los pueblos

12 de marzo de 2026

Declaración del Movimiento por el Agua y los Territorios

Rebelión

Por lo mismo, resulta indispensable movilizarnos este domingo 22 de marzo, día mundial del agua, en todos los territorios, para que seamos una sola voz por la Naturaleza y los derechos de los pueblos.

Este miércoles 11 de marzo de 2026 entramos en una nueva fase política con repercusiones en los derechos de los pueblos y la Naturaleza, frente a lo cual como movimiento que articula a organizaciones socioambientales de todo el país, declaramos:

Estamos habitando una crisis ecológica y climática en el mundo, profundizada por las guerras, que hoy incluso ponen en riesgo la seguridad de las personas. En Chile ya lo vimos con los incendios, que solo este año en la región del Biobío dejaron a 21.800 personas damnificadas. Es un problema sistemático de un modelo de producción y consumo que pone las ganancias de unos pocos por encima de la Naturaleza y las personas.

Pese al agravamiento de la crisis climática, el capitalismo y las potencias imperialistas profundizan el saqueo y la violencia para asegurar ganancias, abandonando compromisos climáticos y el derecho internacional.

En Chile la privatización se mantiene, con dueños del agua que secan los territorios; el extractivismo se agudiza y a las empresas se les entrega “chipelibre” para destruir y no asumir responsabilidades. Es más, la legislación chilena fue debilitada durante estos 4 años por el gobierno saliente de Gabriel Boric que impulsó leyes regresivas para permitir que proyectos contaminantes no sean evaluados en sus impactos.

Ahora nos enfrentamos a un gobierno entrante de ultraderecha que promueve el negacionismo climático, demoniza el ecologismo y fomenta divisiones entre comunidades y trabajadores para entregar en bandeja el país a los empresarios, quienes se muestran como “los grandes promotores del progreso”. Pero en realidad ese “progreso” significa destrucción de la Naturaleza, de las economías locales y el empeoramiento de la salud de la población.

En respuesta a ello, el desafío es continuar la defensa ecológica más unidos y articulados que nunca, aprender de las soluciones a la crisis que surgen desde los territorios y potenciar la fuerza histórica del movimiento social y ambiental chileno. La defensa de la desprivatización de los bienes comunes naturales y su gestión comunitaria; la soberanía alimentaria y energética; los derechos de la Naturaleza y de los animales; así como las economías ecológicas, son tareas colectivas.

Por lo mismo, resulta indispensable movilizarnos este domingo 22 de marzo, día mundial del agua, en todos los territorios, para que seamos una sola voz por la Naturaleza y los derechos de los pueblos.

¡LA RESISTENCIA SE CONSTRUYE EN COMUNIDAD!

Movimiento por el Agua y los Territorios

Fuente: https://rebelion.org/el-desafio-es-seguir-movilizados-por-el-agua-los-derechos-de-la-naturaleza-y-de-los-pueblos/

Qué Trabajo

Expropiado y explotado por burguesía / Ecocida y genocida /
Alternativas emancipatorias

Expropiado y explotado por la burguesía

Chile en el nuevo tablero:
poder, soberanía, élites y control interno

13 de marzo de 2026

Por Alejandro Mora Donoso| Rebelión

Seamos honestos, el poder ya no radica en el pueblo por qué su poder fue expropiado por la burguesía

Dos cucharadas y a la papa. Los cambios políticos siempre reabren preguntas de fondo sobre la dirección estratégica del país. En el caso de Chilito, tres dimensiones resultan particularmente relevantes, anoten por ahí, para ver si cuaja este queso: por un lado, la soberanía en un sistema internacional en guerra, el comportamiento de las élites económicas locales y el endurecimiento del aparato estatal, aún más.

1. Soberanía en un mundo atravesado por conflictos globales

Chile no se mueve en el vacío. Su política exterior se desarrolla en un escenario internacional marcado por la creciente rivalidad entre potencias y por conflictos armados que tensionan el sistema global, citando a Karmy sobre la israelizacion de las élites y la palestinización de los pueblos.

En ese contexto, el país se encuentra en una posición compleja. Por un lado, las burguesías locales mantienen vínculos históricos de cooperación política y militar con Estados Unidos y por otro, su principal socio comercial es actualmente China, destino central de las exportaciones de cobre, litio y productos agroindustriales.

Este equilibrio obliga a Chile a practicar una diplomacia pragmática, excluyendo lógicamente los intereses populares para preservar la autonomía de la burguesía local, sin romper los vínculos que sostienen su inserción económica internacional. La verdadera pregunta, entonces, no es si Chile puede aislarse de estas tensiones, sino cuánta capacidad tendrá una derecha como Kast para administrar su soberanía dentro de un sistema global cada vez más israelizado (fascista y genocida).

2. El comportamiento de las élites y los acuerdos entre burguesías

Un segundo factor clave es el rol de las élites económicas y políticas. Durante décadas, distintos sectores de la burguesía chilena han mantenido acuerdos implícitos que han garantizado estabilidad institucional y continuidad en el modelo económico, político social y lamentablemente impunidad en temas de derechos humanos e incluso una subyugación mayor de la clase trabajadora al sistema casi de esclavitud moderna y prácticamente inviable con la vida digna y saludable.

Sin embargo, cuando emergen sectores políticos más ideológicos o menos dispuestos a sostener esos consensos, el sistema puede entrar en zonas de mayor fricción. Una derecha gobernante con menor disposición a negociar podría tensionar esos acuerdos históricos entre grupos económicos nacionales e intereses internacionales.

En ese escenario, el riesgo no necesariamente radica en un quiebre inmediato del modelo económico, sino en el aumento de las tensiones dentro de las propias élites, especialmente en un contexto donde la competencia geopolítica entre potencias también atraviesa los mercados y las inversiones.

3. El descrédito del aparato estatal y el control interno

El tercer punto tiene que ver con la posibilidad de un endurecimiento del aparato estatal frente a escenarios de conflictividad social o política.

Chile posee instituciones que limitan el poder ejecutivo, como el Congreso Nacional o la Corte Suprema. Sin embargo, la historia latinoamericana demuestra que en contextos de crisis los Estados pueden ampliar sus mecanismos de control mediante estados de excepción, legislación de seguridad o mayor vigilancia interna. Gran parte de esa avanzada burguesa ya está hecha y naturalizada durante el gobierno Boric.

La preocupación no radica únicamente en el uso de estas herramientas, sino en la posibilidad de que se conviertan en mecanismos permanentes para administrar conflictos políticos o sociales.

Entonces, Chile enfrenta hoy un escenario en el que convergen tres dinámicas: una rivalidad geopolítica global creciente, posibles tensiones dentro de las élites económicas y una mayor presión sobre las instituciones del Estado.

Ninguno de estos factores determina por sí solo el rumbo del país. Pero juntos dibujan un panorama donde la pregunta central deja de ser simplemente quién gobierna, para transformarse en otra más profunda, ¿qué capacidad tendrá Chile para sostener su estabilidad política y su autonomía estratégica en un mundo cada vez más fascista?

Seamos honestos, el poder ya no radica en el pueblo por qué su poder fue expropiado por la burguesía tras el estallido, todo aquel que se opuso a esa idea fue exiliado y convertido en paria.

Entonces durante la administración Kast, veamos.

Fuente: https://rebelion.org/chile-en-el-nuevo-tablero-poder-soberania-elites-y-control-interno/

Reforma laboral,
desindustrialización y resistencias:
claves de una Argentina más allá de Milei

7 de marzo de 2026

Por Sergio Zeta | Rebelión

La aprobación de la reforma laboral en el Congreso, casi en simultáneo con la reforma de la ley penal juvenil, el cierre de Fate, la ley de glaciares, los nuevos instrumentos represivos, los acuerdos económicos y militares con los Estados Unidos y la Unión Europea y el despliegue de la “motosierra”, constituyen batallas parciales de una guerra encaminada a aplastar al pueblo trabajador y a expoliar la naturaleza hasta su destrucción.

Hablar de guerra contra los pueblos no constituye una figura retórica ni una exageración. Warren Buffet, un ultra millonario de Estados Unidos, como portavoz de muchos otros, expresó “hay una lucha de clases, está bien, pero es mi clase, la clase rica, la que está haciendo la guerra y la estamos ganando». Lo que podría parecer un exabrupto, describe crudamente una realidad que hoy expresan los ricos del mundo sin pudor.

Esta guerra despeja cualquier duda acerca de la posibilidad de humanizar al capital desde un Estado supuestamente “presente” y mediador, si no se adoptan medidas radicales contra un enemigo que no se dispone a tregua alguna y que encima se siente ganador. El Genocidio en Palestina –y los recientes ataques a Venezuela e Irán- no sólo revela el rostro horrible y purulento del capital, sino señala que el futuro –a nivel global- ya llegó hace rato. (…)

Necesitamos que nuestra voz y nuestras acciones desenmascaren a los reales enemigos del pueblo. Transmitir que acabar con el capitalismo colonialista, patriarcal y cada vez más facho no es una utopía irrealizable. Defender que es posible otra forma de existencia a esta que estamos padeciendo y a nadie conforma. Visibilizar que en esta “democracia” no tenemos enfrente a adversarios con quienes se puede consensuar, sino a enemigos del pueblo que nos odian y nos quieren cansados/as, humillados/as, vencidos/as, fragmentados/as.   

Nos han intentado convencer que no tenemos fuerza, que el avance y riqueza del país depende de la voluntad empresaria por invertir. Pero el reciente paro, aún convocado tímidamente por la CGT, les hizo perder, según el gobierno, 575 millones de dólares. Una nueva constatación de que la riqueza del país no la producen las empresas sino las y los trabajadores. Los empresarios, los “héroes” de este gobierno, son quienes la fugan, derrochan, o dirigen a producciones que al pueblo no les sirve ni interesa, con la ganancia como único vector.

Las izquierdas nos encontramos en una situación, si bien no sencilla, propicia para construir con y desde el pueblo trabajador una alternativa y un rumbo, ya no sólo diferente, sino antagónico al actual. Con propuestas concretas y un futuro visible.

Habrá que renegar de las rencillas de consorcio, aportar a la articulación de las luchas de nuestro pueblo y abrirse a quienes no leyeron nuestros manuales, pero van decididamente contra la podredumbre del capital.

El interés, apoyo y simpatía que viene despertando una figura como Myriam Bregman tal vez no alcanza, pero resulta un buen indicio de que las ideas de un mundo sin opresiones, sin injusticias, con derechos incuestionables para los/as trabajadores/as es posible y se puede construir. Y eso no hay otra manera de hacerlo que no sea colectivamente.

* El autor es miembro del portal huelladelsur.ar

 Fuente: https://rebelion.org/reforma-laboral-desindustrializacion-y-resistencias-claves-de-una-argentina-mas-alla-de-milei/

Reforma laboral de Milei:
convertir en ley la precarización

6 de marzo de 2026

Por Sebastian Enricci. | APU

La Cámara de Senadores sancionó de manera definitiva la llamada Ley de Modernización Laboral con la corrección introducida por la Cámara de Diputados en una votación que arrojó 42 votos afirmativos, 28 negativos y dos abstenciones. Una sesión que será recordada como una derrota histórica para unos y otros por igual. (…)

 (…) La dimensión histórica de esta ley exige una comparación por analogía; porque en términos simbólicos es como si se entregara formalmente la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas al Reino Unido, ya que así como la soberanía territorial constituye el núcleo identitario del Estado, la protección del trabajo formó parte de la soberanía estructural del pacto social argentino. La cesión no es geográfica sino social e implica la erosión de derechos. El Estado no desaparece pero reconfigura su función y aumenta riesgos e incertidumbre hacia quienes dependen de un salario. En ese movimiento se consolida una “descomposición selectiva del Estado bajo continuidad democrática”, en la que no se erosionan todas sus capacidades sino aquellas destinadas a equilibrar la desigualdad estructural entre capital y trabajo.

Desde la Casa Rosada se presenta la norma como la modernización necesaria para crear empleo, formalizar trabajadores y reducir litigiosidad. Sin embargo, la balanza se inclina hacia una precarización institucionalizada que reduce garantías históricas y normaliza una subordinación estructural donde la administración del dolor se convierte en técnica de gobierno y la pregonada libertad mielista es invocada como emancipación mientras se reduce la dignidad de los trabajadores.

En este escenario cabe preguntarse dónde quedan las luchas universales por los derechos del trabajador, desde los mártires de Chicago hasta Sacco y Vanzetti, desde las grandes tradiciones sindicales hasta las figuras argentinas como Agustín Tosco. Dónde queda la doctrina social de la Iglesia Católica y su justicia social, replicada con matices en otros credos, que reconoció en el trabajo la importancia de dignidad, el desarrollo y la superación humana. Esa experiencia histórica consolidó la convicción de que la protección laboral no es privilegio de castas sino una respuesta institucional ante la disparidad entre los trabajadores y los empresarios.

La Argentina que institucionalizó la indemnización por despido, las vacaciones pagas, el aguinaldo y la negociación colectiva como bases de su equilibrio social se ve ahora convertida en un laboratorio donde la desregulación se experimenta bajo el desamparo estatal y dentro de la continuidad del sistema democrático.

La sanción definitiva de esta reforma demuestra que es parte de un proceso mayor que opera por acumulación, que redefine el alcance material de los derechos y que se traducirá en un error histórico fatal que alterará el equilibrio sobre el cual se construyó la convivencia democrática argentina y cuya magnitud solo se comprenderá cuando sus efectos negativos no puedan controlarse.

Sebastian Enricci. Periodista y Autor de La descomposición de un Estado. Argentina 2023-2025 (2026)

Fuente: https://rebelion.org/reforma-laboral-de-milei-convertir-en-ley-la-precarizacion/

 Ecocida y genocida

Argentina en venta

10 de marzo de 2026

Por Julio Gambina (…) Una feria para las inversiones en Nueva York

En ese marco y con el crecimiento de la producción y exportación de energía, la Argentina presenta en Nueva York su feria para futuras inversiones: “Argentina Week”.

A la ciudad neoyorkina se trasladó la cabeza del ejecutivo nacional para ofertar al país, especialmente la disponibilidad de bienes comunes. La expectativa son inversiones mineras, energéticas, agro ganaderas y del sector de la economía del conocimiento, potenciando la alianza con el capital financiero mundial.

Fuente: https://argentina.indymedia.org/2026/03/10/argentina-en-venta/

¿Qué hay detrás de la desindustrialización?

24 de febrero de 2026

Por Julio C. Gambina| Rebelión

La lógica del consumidor es comprar “barato y bueno”, sin discriminar origen de la producción.

El razonamiento para el vendedor: si resulta más caro producir, entonces se importa.

Ambas lógicas de la compra-venta están ocurriendo en la Argentina de la mano de las importaciones promovidas por la política económica liberal libertaria.

Todo con el objetivo de bajar la inflación a cualquier costo, con especial impacto en el desempleo y la precarización laboral, y más allá de los preciso está el proyecto de reestructuración regresiva del orden económico local, un proyecto que se viene amasando hace medio siglo. (..)

 (…) Cambio estructural regresivo

Más allá de las regresivas consecuencias, el tema de fondo es el cambio del modelo productivo y de desarrollo, un proceso iniciado hace medio siglo y profundizado en turnos de liberalización acelerada, durante la dictadura genocida, la década del ´90 (Menem y De la Rúa), la gestión Macri y exacerbado con Milei.

La Argentina se integró al mundo capitalista bajo el proyecto de la generación del ´80 del siglo XIX, para modificarlo con la industrialización sustitutiva procesada durante el siglo XX. Desde el 75/76 se inició un proceso reaccionario para restaurar la matriz conservadora de subordinación al capital transnacional. Es un proceso en consolidación en esta tercera década del siglo XXI.

El objetivo de la política pública es transformar a la economía local en un apéndice de servicios a los capitales externos que ingresen para dinamizar el sector primario exportador.

De ese modo, se afirma el sector agro-ganadero, la minería, la energía y aquella producción asociada a la innovación tecnológica contemporánea relativa a la digitalización y la inteligencia artificial.

Todos actuando en el marco de la extranjerización del sistema financiero, cuyo origen remite a la ley de entidades financieras de la dictadura genocida de 1977 y una recurrencia al financiamiento externo y local, gran condicionante de política en este medio siglo transcurrido.

Si la reestructuración se inició bajo dictadura, ahora el proceso aparece consensuado electoralmente y desafía a construir otros consensos para la reversión del reaccionario curso de la organización económico social del país.

Fuente: https://rebelion.org/que-hay-detras-de-la-desindustrializacion/

(…)Viendo el presente con las perspectivas de Mariátegui y Marini, es posible percibir cómo la famosa “década ganada”, la del “desarrollo con inclusión social”, la de la integración regional y la derrota del “imperialismo norteamericano”, ha significado, en realidad, la reconfiguración e intensificación de nuestra inserción colonialperiférica como abastecedores primario-energéticos de la voracidad recargada del sociometabolismo del capital a escala global; ahora en su fase de explotación no convencional, en tiempos de agotamiento del mundo.

Los indicadores sobre la concentración, extranjerización y reprimarización de la economía regional son contundentes. Las exportaciones de bienes primarios se duplicaron entre 1990 y 2000, pero se triplicaron entre 2000 y 2010. Los porcentajes de exportaciones primarias sobre el total de exportaciones superan el 90 % en los casos de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Paraguay y Panamá; llegan al 88 % en los casos de Chile y de Perú; 71 % en Uruguay y Honduras; 68 % en Colombia y Argentina y 57 % en Brasil54. En todos los casos, el principal destino de las exportaciones es la República Popular China, que se ha convertido también en uno de los principales exportadores a la región, de mercancías industriales y de capitales. Los ferrocarriles, factorías mineras, frigoríficos y puertos ingleses del siglo XIX han transmutado hoy en las inversiones chinas en proyectos extractivos y en los planes de infraestructura del IIRSA. Así las cosas, cuesta entender la miopía de la razón progresista que celebra la derrota del imperialismo (o al menos su debilitamiento). Resaltan el distanciamiento de Estados Unidos y consideran a China una “potencia no imperialista”55. En esa mirada que prioriza el mundo de la diplomacia (CELAC, UNASUR, ALBA) –como se ha dicho–, “están implicados reduccionismos analíticos sobre el imperialismo (…) y se ha perdido de vista que el imperialismo es esencialmente el dominio molecular del capital financiero” y que esto, “pese a las regulaciones e impuestos establecidos por algunos gobiernos de izquierda (…) no se ha modificado”56; diríamos más, se ha intensificado. En función de lo ya expresado, si las formas explícitas del imperialismo no asoman por las áreas progresistas de la región, ¿no será que (hasta ahora) no han sido necesarias? (…)

*Crítica de la razón progresista. Una Mirada marxista sobre el extractivismo/colonialismo del Siglo XXI” por HORACIO MACHADO ARAOZ. Revista Actuel Marx. Intervenciones N° 19, segundo semestre 2015

El rol de Boric en la ofensiva neofascista en el Wallmapu.

 14 de marzo de 2026

Por Héctor Llaitul Carrillanca

La administración Boric será recordada como la peor de los gobiernos postdictadura para la lucha del Pueblo Nación Mapuche. Al hacer un balance de las acciones desarrolladas por su gestión destacan:

– Militarización del Wallmapu a través de los belicistas Estados de Excepción, que se mantuvieron de forma permanente los 4 años de su gobierno.

– El fallido Acuerdo de Paz y Entendimiento, que resultó ser una farsa y una burla para las comunidades, razón por la cual recibió un rechazo transversal de todo el movimiento mapuche. Su resultado más concreto fue la nula devolución de tierras.

– Modernización del aparato represivo del Estado que implicó, entre otros aspectos, la adquisición de tecnología israelí para uso y abuso policial en el Wallmapu.

– Restablecimiento de la Doctrina de Seguridad Nacional que dio paso al marco ideológico para la persecución y represión, como en tiempos de la dictadura de Pinochet, y que en la actualidad define al pueblo mapuche como el enemigo interno del Estado chileno.

– Continuidad de la criminalización de la Causa Mapuche mediante una legislación mucho más dura, que contempla un tipo de normas y leyes todavía más crueles y represivas, como la ley de usurpaciones (anti tomas), ideada para restablecer terrenos a las forestales. La ley Naím Retamal o de gatillo fácil, para dejar impunes a policías y militares que cometen actos de represión. El perfeccionamiento de la ley Antiterrorista, para perseguir inclusive a las redes de apoyo de los que luchan.

– Persecución y encarcelamiento de la mayor cantidad de comuneros mapuche, jamás vista en gobiernos anteriores, y que hoy superan los 150 Presos Políticos Mapuche (PPM). Prisioneros que son sometidos a trato degradante y de vulneración de sus derechos políticos y culturales, con casos de tortura.

– Represión a toda manifestación y movimiento por los derechos esenciales del Pueblo Nación Mapuche, principalmente los concernientes a las recuperaciones de tierras, donde además se frenó lo avanzado en materia de restitución territorial de muchas comunidades. Lo anterior, a través de políticas represivas llevadas a cabo por jueces, policías y fiscales, muchos de los cuales son reconocidos antimapuche y operaron en un contexto de militarización donde las prerrogativas y acciones están a la orden de las Fuerzas Armadas.

En definitiva, el gobierno de Boric utilizó la represión, la militarización, la cárcel, la tortura y diversos abusos contra nuestro pueblo con el propósito de fortalecer el sistema de dominación.

Asimismo, intensificó las políticas neoliberales a ultranza. No sólo las registradas en sus medidas económicas a favor del empresariado en el territorio ancestral, sino que también a nivel país, como la ratificación del TPP 11; la firma de tratados de libre comercio con la Unión Europea, China y el imperialismo estadounidense; la privatización del cobre a manos de capitales canadienses; la privatización del litio y entrega a trasnacionales donde la figura de Ponce Lerou, ex yerno de Pinochet, fue privilegiado, siendo además un personaje que participó activamente en la privatización del territorio ancestral mapuche.

Entonces, ¿qué hicieron Boric, el Frente Amplio, el Partido Comunista, y la ex Concertación como gobierno? La respuesta es clara y contundente: traicionaron al pueblo Mapuche y nos entregaron a la institucionalidad opresora, permitiendo así la perpetuidad del sistema de dominación. Sin lugar a dudas, pretendieron, con toda la fuerza del Estado, detener la lucha por la reconstrucción de la Nación, la defensa y recuperación de nuestras tierras ancestrales. Hicieron caso omiso de nuestras demandas históricas.

Nuestra lucha fundamental es contra el régimen capitalista que devasta y depreda nuestro territorio histórico. Nuestra lucha es contra los empresarios inescrupulosos que a través de sus inversiones destruyen nuestro itrofil mongen.

Somos un Pueblo Nación que tiene una historia de lucha centenaria contra la dominación e invasión, y sabemos muy bien cómo las élites, la burguesía chilena, ha construido su poder sobre la base del despojo, opresión, explotación e injusticias contra nuestro pueblo.

Hoy Boric se va con su discurso arrogante, pero será recordado como un déspota que buscó utilizarnos como bandera de lucha y que luego nos traicionó, poniéndose del lado de los poderosos de siempre.

Boric pasará a la historia como un individuo siniestro que facilitó todas las condiciones a la ultraderecha para la llegada del gobierno de Kast, y dar curso sin problemas, a una ofensiva neofascista que supondrá una nueva guerra de exterminio para los mapuche. De hecho, Boric ha dejado la impunidad asegurada a los represores del movimiento mapuche, ofreciendo vía libre al capital forestal, y revelando su verdadero rostro reaccionario y traidor a la causa mapuche.

Boric será recordado, más allá de las medidas denunciadas, por haber dejado todo listo a los fascistas, favoreciendo a los poderosos, a los principales grupos económicos, toda vez que su administración reprodujo el modelo neoliberal, permitiendo el reacomodo del gran capital en el Wallmapu y en el Chile actual.

Estas políticas, en términos estructurales e ideológicos, han creado las condiciones para la acumulación y reproducción del gran capital en los territorios usurpados, situándose contra los procesos de restitución territorial autonómico que dignamente llevamos adelante las comunidades y las organizaciones en resistencia. Ello agudizará las contradicciones y la lucha territorial recrudecerá.

La lucha mapuche no se detiene frente a una nueva ofensiva del fascismo. Ya nuestros antepasados nos enseñaron el camino de la resistencia, de nuestros pu lonko aprendimos el marrichiweu ka weuwaiñ pu peñi pu lamngen.

¡¡Libertad a los PPM CAMCHE y a todos los weichafe encarcelados!!

Fuente: https://www.lemondediplomatique.cl/el-rol-de-boric-en-la-ofensiva-neofascista-en-el-wallmapu-por-hector-llaitul.html

Alternativas emancipatorias

Raúl Quirino

🛑FIN DEL ORDEN NEOCOLONIAL 🛑

● Repudiamos la desposesión territorial, el desplazamiento forzado de poblaciones y el exterminio planificado de derechos de personas vulnerables, trabajadores, excluidos y familias de barrios populares, que estan siendo ejecutadas por el presidente MILEI y el EJE SIONISTA EE.UU -ISRAEL- OTAN

● ¡NO SOMOS PARTE DE LAS INSTITUCIONES DEL REGIMEN, NI DE LA VIOLENCIA INSTITUCIONAL DEL GOBIERNO NACIONAL, Ni DE LOS SHOW DE DIPUTADOS Y SENADORES INTEGRADOS Y FINANCIADOS POR EL ESTADO CAPITALISTA!

● Promovemos desde abajo la organización de fuerzas politicas contrahegemonicas, arraigadas a cada comunidad y cada territorio, no subordinadas al electoralismo ni las instituciones del régimen de acumulación capitalista extractivista y neocolonial vigente.

● Como parte de las Asambleas Autoconvocadas y las Resistencias Descoloniales, REIVINDICAMOS las AUTONOMÍAS COMUNITARIAS Y LAS AUTODEFENSAS DE CADA HÁBITAT, FABRICA o BARRIO POPULAR.

☆ Autoconvocados Zarate Campana

☆ ASAMBLEA DEL PARANÁ

Mientras no organicemos la AUTODEFENSA DE CADA TERRITORIO… ¡TODAS LAS FORMAS DE VIDA ESTAN EN PELIGRO!

“TRUMP MATA 200 PERSONAS”: así titula la noticia un medio norteamericano.

● La lucha contra la violencia del régimen sionista imperialista liderado por TRUMP y NETANYAHU y apoyado docilmente por MILEI… ¿se limita a informar los daños en Gaza e Irán, a “condenar” al agresor o a condolerse con las víctimas?

● En Argentina tenemos una certeza:
a) Que el enemigo es MILEI y el EJE EE.UU ISRAEL OTAN,
b) Que éste enemigo no es lejano ni “global”… ¡sino que está entre nosotros!
c) Que este brutal enemigo no solo mata niños y poblaciones civiles lejanos… ¡sino que en este preciso momento también nos está atacando!

● Como para que no queden dudas de su Plan de Expansión, Saqueo y Ordenamiento Militar, pese a la matanza de 86 niñas… ¡MILEI acaba de respaldar el ataque criminal de sus mandos de EE.UU e ISRAEL contra Irán!

● No esperemos las soluciones del “orden internacional”, ni de los organismos “garantes de la paz mundial”, ni los “servicios para la paz” de las fundaciones, ni los “llamamientos” del clero● Tampoco confiemos en sus ofertas de “libertad y progreso” a cambio de ser sus complices o sicarios.

● El primer paso en cada uno de los conflictos de tu hábitat, territorio, barrio o fábrica… es identificar la forma en que enemigo y sus socios político-empresariales te están atacando.

● Ahora mismo el enemigo viene contra nosotros, sea PRECARIZANDO LA VIDA de trabajadores, desocupados y Barrios Populares, sea privatizando el agua con MEKOROT, o avanzando con FUEGO en la Patagonia, con el CIANURO en la Cordillera, o envenenando con Monsanto los alimentos y las tierras fértiles u ocupando con el Comando Sur y las corporaciones trasnacionales las cuencas, las costas, las aguas y las islas del PARANÁ.

● Todo esto está ocurriendo.
● En Campana el flagrante Plan de Ocupación TECHINT de toda la cuenca del Arroyo de la Cruz, con su secuela de barrios populares inundados, empobrecimiento crónico y enfermedades emergentes, encubiertos por Universidades, Instituciones y gobiernos nacionales, provinciales y municipales, nos escupe diariamente la cara.

● No nos sirven las peregrinaciónes a los altares del capitalismo, ni los golpes a las vallas, ni las actuaciones en CABA, ni el show del parlamentarismo televisivo capitalista… si no construimos nuestro propio poder autonomo y solidario en cada lugar que habitamos.

● No nos sirven los “repudios” ni las declaraciones abstractas: Para enfrentar al enemigo primero tenemos que identificarlo y después es necesario ocupar posiciónes materiales en cada hábitat, barrio, territorio, fábrica y comunidad.

● No dudamos que toda lucha contra MILEI es una lucha contra el EJE TRUMP- EE.UU- ISRAEL- OTAN- COMANDO SUR.

● Y esta no es un “batalla cultural” que se pueda librar en los medios de comunicación controlados por el sionismo y los residuos de la vieja oligarquía conservadora, y tampoco con la CGT, los Sindicatos y la partidocracia corrupta y genuflexa legitimada por el Estado Capitalista.

● Necesitamos tomar conciencia que somos parte inseparable de un exterminio etnico, cultural y genocida, que preludia daños aun mayores en tu propio hábitat y en tu propia familia.

● El enemigo que mata familias en Gaza o Teheran es el mismo que te priva del techo, el trabajo y la salud y al mismo tiempo toma por asalto nuestras reservas de agua, cuencas, glaciares y los bienes de los Andes, del Mar Argentino o del Paraná.

● Por ahora no fuimos bombardeados, pero no debemos olvidar que nuestra pasado reciente fue el Terrorismo de Estado y que en 2026 se estan utilizando contra nosotros armas burocráticas de parecida letalidad, como la degradación sistemática y planificada de toda protección humana, alimentaria, sanitaria, laboral, social o territorial.

● Te convocamos a sumarte a las Asambleas y Resistencias Autónomas y Comunitarias de tu territorio.

● Frente la violencia del enemigo, sin “líderes” ni “conducciones” ni aparatos electorales, necesitamos organizar nuevas formas colectivas de lucha por la dignidad de los trabajadores y contra la desposesión de la Tierra y la Biosfera.

● El PLAN DE SOMETIMIENTO al EJE EE.UU ISRAEL OTAN impulsado por MILEI y sus apoyos, en favor de los intereses de las corporaciones mineras, petroleras, Forestales y Agroportuarias trasnacionales está en plena ejecución.

● Mientras no organicemos la AUTODEFENSA DE CADA TERRITORIO… ¡TODAS LAS FORMAS DE VIDA ESTAN EN PELIGRO!

1 marzo 2026
🔹Autoconvocados Zarate Campana
🔹ASAMBLEA DEL PARANA
autoconvocadoscampana [at] gmail.com

https://www.facebook.com/raul.quirino.54

Fuente:https://www.indybay.org/newsitems/2026/03/04/18884718.php?show_comments=1#18884720

Qué Abya Yala

Historia y presente/ Ofensiva del sistema mundo capitalista / Alternativas emancipatorias

Historia y presente

Argentina y el saqueo de los bienes comunes.
El papel del FMI, del tesoro y el gobierno de EEUU

13 de noviembre de 2025

Por Julio C Gambina

Intervención leída el 7/11/2025 en inglés en la reunión de economistas y ecologistas por una revolución en la financiación internacional del clima, en la PRE COOP30, Belem, Brasil.

Buenos días. Un gusto compartir con ustedes este debate. Muchas gracias por la invitación, Frederic, y por reunir a este conjunto de intelectuales, profesionales, para un debate que resulta estratégico en este tiempo. Tenemos poco tiempo y quiero hacer una presentación muy concreta pensando en mi país, en la Argentina y en el momento actual. Aquí estamos discutiendo el tema de necesidades financieras y cambio climático y bueno, Argentina, en este momento está insistiendo en un problema histórico que viene desarrollando desde hace medio siglo que es el endeudamiento público. Un endeudamiento público que constituye una hipoteca para el conjunto de la sociedad argentina.

Y es una hipoteca que genera unos intereses que año a año compiten con las necesidades del gasto social, entre otros en salud, educación y muchos otros rubros.

Argentina está siendo financiada en estas horas directamente por el Tesoro de Estados Unidos e incluso por intermedio del Tesoro y el Gobierno de Estados Unidos por el Fondo Monetario Internacional. E incluso con esta dinámica de Tesoro, Gobierno, Fondo Monetario Internacional, hay una decisión de la banca transnacional de asistir a la Argentina gerenciada en estas horas por JP Morgan.

La pregunta que muchos se hacen en el mundo, e incluso en Estados Unidos, en un tiempo de cierre del gobierno, de shutdown, es por qué esta vocación financiadora en la coyuntura argentina y mundial de crisis, porque se asiste financieramente a la Argentina. Y hay razones políticas y razones económicas.

Entre las políticas podemos mencionar cómo la ultraderecha global, o una fracción de la ultraderecha global, liderada por Donald Trump, necesita que la ultraderecha gobernante en la Argentina, encabeza de Javier Milei, se constituya una punta de lanza para intervenir con la política exterior estadounidense en toda la región. Principalmente en Chile, que estamos a días de un proceso electoral y el todopoderoso Estados Unidos quisiera que Chile sea totalmente funcional y subordinado, como es la Argentina, a la política exterior estadounidense. Pero también lo hace sobre Colombia, ejerce una fuerte presión política en Colombia para que en el proceso de renovación presidencial del próximo año Colombia vuelva al redil de la influencia hegemónica de Estados Unidos que es lo que permitió que una cantidad de bases militares estadounidenses se asentaran en territorio colombiano.

La Argentina es el único país de los cinco de mayor desarrollo relativo que está totalmente subordinado a la lógica del gobierno estadounidense, ya que Brasil y México, los dos más grandes, no son totalmente funcionales, ni los que le siguen en tamaño relativo a la Argentina como Chile y Colombia. Las razones políticas o geopolíticas tienen que ver con esa intencionalidad de reafirmación del poder político de Estados Unidos en la región con su principal competidor, en el ámbito mundial que es China, que ha crecido en su peso comercial, económico, financiero, en toda la región.

Pero también hay razones económicas, que las razones económicas están, por ejemplo, en la base del asedio militar sobre Venezuela. El problema económico es que Estados Unidos necesita dominar y hacerse de los bienes comunes de Argentina y de la región, de los recursos naturales en la jerga tradicional. Y claro, estamos hablando de Argentina y Estados Unidos que están gobernadas por presidentes que son negacionistas del cambio climático y por lo tanto no tienen ningún problema en avanzar en la explotación de recursos naturales, en el saqueo de los bienes comunes, porque si históricamente Argentina, por ejemplo, y Estados Unidos han sido competidores, economías no complementarias.

Bueno, en la coyuntura de esta tercera década del siglo XXI, hay complementariedad porque Estados Unidos necesita del saqueo de los bienes comunes en Argentina porque necesita la apropiación de la Patagonia, de la abundante agua que se requiere para el desarrollo de las nuevas tecnologías, de los centros de datos imprescindibles para la aplicación de las nuevas tecnologías del blockchain en que se asientan las monedas en desarrollo. Las cibermonedas. Requiere Estados Unidos de la Patagonia, del clima frío, del agua, del uranio, de la energía, de la tierra. Por eso la necesidad del apoyo financiero para asegurar la permanencia en la gestión del capitalismo argentino de la ultraderecha.

Son razones políticas y razones económicas que explican la intervención del gobierno de Estados Unidos para afirmar la dependencia de la Argentina, la dependencia del conjunto de países de la región, y es una forma de afirmar el papel que tiene Estados Unidos en la dominación que ejerce como Estado más poderoso del capitalismo mundial, y el papel que Estados Unidos despliega en las organizaciones internacionales, especialmente las financieras. Y así como definió en 1944, un sistema financiero funcional a la dominación de Estados Unidos desde su moneda nacional, el dólar. Hoy, en el 2025, necesita reestructurar el sistema de relaciones internacionales y por eso rompe las normas tradicionales, ejerce el rol unilateral de aplicar sanciones e intenta reorganizar en primer lugar su patio trasero, América Latina y el Caribe, para una disputa global.

Claro, primero disciplinó a Europa y ha subordinado a Europa a su lógica, acaba de hacer acuerdos con Japón para subordinar también a Japón a su dinámica y en la etapa actual intenta hacerlo con América Latina y el Caribe para generarse mejores condiciones económicas y políticas para su disputa global por el gobierno hegemónico del sistema mundial con China. Por eso la discusión previa a la COP 30 tiene la importancia de que los pueblos definan sus propias prioridades para la reestructuración de la economía y la sociedad mundial en función de las necesidades y los intereses de los pueblos. Muchas gracias.

Blog de Julio C Gambina
Fuente: https://kaosenlared.net/argentina-y-el-saqueo-de-los-bienes-comunes-el-papel-del-fmi-del-tesoro-y-el-gobierno-de-eeuu/

América Latina:
campo de batalla entre EE.UU. y China

17 de marzo de 2026

Carina Poch Vivancos | Rebelión

En los últimos años, la atención mediática internacional ha estado centrada en conflictos en Oriente Medio, sin embargo, Latinoamérica sigue siendo un escenario estratégico donde se enfrentan dos de las principales potencias mundiales: Estados Unidos y China. Aunque pueda parecer que la región ha perdido protagonismo, su relevancia política, económica y social continúa atrayendo la mirada de los actores globales.

China ha incrementado de manera significativa su presencia en Latinoamérica durante las últimas décadas. Su influencia se percibe principalmente en el ámbito económico: se ha convertido en el principal socio comercial de países como Brasil, Chile y Argentina, especialmente en la exportación de recursos estratégicos como cobre, soja o petróleo. Pero Pekín no se limita a la economía: sus inversiones en infraestructuras, nuevos puertos y rutas comerciales buscan consolidar su influencia política, asociándose tanto con partidos de izquierda como de derecha que buscan alternativas al tradicional predominio estadounidense.

Ante este avance, Estados Unidos ha tenido que replantear su estrategia. Latinoamérica ya no puede considerarse el “patio trasero” de la política exterior estadounidense. Washington ha reforzado su apoyo a gobiernos afines, a veces pasando por alto principios democráticos, lo que ha generado críticas internacionales. Así, mientras China consolida su presencia económica y política, EE.UU. mantiene su papel histórico, influyendo en el discurso político, especialmente en países con gobiernos de derecha. Brasil, Chile o Ecuador son ejemplos donde el apoyo estadounidense a fuerzas políticas específicas contribuye a la polarización y a tensiones internas. (…)

América Latina sigue siendo un tablero donde se juegan intereses globales, pero su verdadero poder reside en la habilidad de sus propios gobiernos para decidir qué futuro quieren construir.

Carina Poch Vivancos. Periodista especializada en política internacional y geopolítica.

Fuente: https://rebelion.org/america-latina-campo-de-batalla-entre-ee-uu-y-china/

«En el tablero geopolítico de 2026, los corredores comerciales han dejado de ser simples infraestructuras para convertirse en el campo de batalla definitivo. No se lucha por territorios, sino por el control de los flujos que mueven la economía mundial. Y en el centro de esta tormenta, emerge un país que concentra las miradas de todas las potencias: Irán. Lo que está en juego no es un programa nuclear ni una disputa ideológica. Es algo mucho más profundo: quién controlará el sistema circulatorio de la economía global durante las próximas décadas. La «verdadera guerra» por Irán es, en esencia, una guerra por el modelo de globalización que prevalecerá en el siglo XXI.»

La guerra de los corredores:
el modelo de globalización del siglo XXI

16 de marzo de 2026

Por Alejandro Marcó del Pont | El tábano economista

(..)Para entenderlo, hay que mirar el mapa con otros ojos. No como una colección de fronteras, sino como una red de arterias por donde viajará la energía y las mercancías que mueven el mundo. Y en ese mapa, Irán ocupa una posición que ningún otro país puede igualar, es el único territorio que ofrece una conexión terrestre continua entre el Mar Caspio y el Golfo Pérsico, y simultáneamente entre China y el Mediterráneo. Imaginemos el tablero euroasiático. Al norte, Rusia busca desesperadamente una salida al sur que esquive las sanciones occidentales. Al este, China necesita una ruta terrestre segura hacia Europa que burle la armada estadounidense.

Al sur, India ansía acceder a los mercados de Asia Central sin tener que pasar por su rival paquistaní. Irán es la respuesta a todas estas necesidades. Su geografía es única: posee costas en el Caspio y en el Golfo Pérsico, y su territorio conecta naturalmente Asia Central con Mesopotamia y el Mediterráneo. Quien controle Irán tendrá la llave que abre o cierra la integración de todo el continente euroasiático. Por eso, cuando hablamos del conflicto actual entre EE. UU./Israel e Irán, miramos al lugar equivocado si solo observamos los intercambios de misiles.

La verdadera guerra se libra por los corredores, y los ataques israelíes a posiciones iraníes en Siria y Líbano que tienen un objetivo estratégico claro: impedir que Teherán consolide su salida al Mediterráneo. Como señala un reciente análisis académico, la región de Medio Oriente ha resignificado su participación internacional, convirtiéndose en un centro neurálgico y estratégico para las iniciativas de conectividad multidimensional.

En esta partida global, hay tres grandes proyectos compitiendo por dominar el flujo de mercancías entre Asia y Europa. Cada uno representa una visión geopolítica diferente y tiene a grandes potencias respaldándolo. El primero es el Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur (INSTC), el proyecto que Rusia, India e Irán han impulsado silenciosamente durante años. Se trata de una red multimodal de 7.200 kilómetros que conecta Mumbai con San Petersburgo a través de los puertos iraníes y el Mar Caspio. Los datos son elocuentes: esta ruta reduce los tiempos de tránsito entre un 40% y un 60%, y los costes hasta un 55% en comparación con la ruta tradicional a través del Canal de Suez.

Para hacerse una idea, lo que antes requería 40 días de navegación ahora puede hacerse en 25. Las mercancías que fluyen por esta arteria son el corazón de la economía euroasiática: petróleo crudo, solo las exportaciones de Rusia a India alcanzaron 88,9 millones de toneladas en 2023-2024, fertilizantes, India aumentó sus importaciones desde Rusia un 20%, trigo, carbón, metales y productos agrícolas. El recientemente completado ferrocarril Rasht-Astara ha sido un hito crucial: permite que las mercancías rusas lleguen al océano Índico sin pisar el Canal de Suez, esquivando así cualquier posible bloqueo occidental (en amarillo en el mapa).

El segundo corredor es la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI), conocida como la Nueva Ruta de la Seda, el megaproyecto con el que China aspira a reconfigurar el comercio global. Lanzada en 2013, posiciona a Irán como puente entre Asia Central, el Golfo Pérsico y el Mediterráneo. En 2019, Teherán firmó un acuerdo de cooperación de 25 años con Pekín valorado en 400.000 millones de dólares, enfocado en infraestructuras ferroviarias y portuarias (en rojo en el mapa).

En 2025 se inauguró un ferrocarril directo desde Xian a Teherán, profundizando una integración que ya es imparable. Las ventajas son abrumadoras: mientras que la ruta marítima tradicional requiere entre 30 y 40 días para llevar mercancías de China a Europa, el corredor terrestre a través de Irán reduce ese tiempo a solo 15 días. Para productos de alto valor como electrónica o maquinaria, la diferencia es determinante. Pero hay un factor geopolítico aún más importante: esta ruta permite a China evitar el llamado «Dilema de Malaca», el riesgo de que la armada estadounidense pueda bloquear sus suministros energéticos en el estrecho que da acceso al océano Índico. El corredor China-Irán-Turquía es, en palabras de los estrategas chinos, el «bypass definitivo» contra la hegemonía naval estadounidense.

Ante el avance de estos proyectos euroasiáticos, Estados Unidos e Israel impulsaron en 2023 el Corredor Económico India-Oriente Medio-Europa (IMEC). Anunciado con gran pompa en la cumbre del G20, este corredor pretende conectar India con Europa a través de Arabia Saudita, Jordania e Israel. Su objetivo es explícitamente geopolítico: crear una ruta que evite completamente a Irán, aislando a Teherán y ofreciendo una alternativa bajo control occidental. El puerto israelí de Haifa se convertiría en la puerta de entrada de las mercancías indias a Europa, compitiendo directamente con el iraní Chabahar. Sin embargo, el IMEC enfrenta obstáculos considerables. La guerra en Gaza y la escalada regional han retrasado su desarrollo. Además, como ha señalado recientemente el embajador de Egipto en India, el Canal de Suez no puede ser excluido del comercio global, proponiendo en su lugar una red comercial más flexible que integre a Egipto en lugar de marginarlo.

Para entender la magnitud de lo que está en juego, hay que observar los «cuellos de botella» del comercio marítimo tradicional. Estos puntos son extremadamente vulnerables, y quien los controle puede influir decisivamente en los precios globales de la energía.

Por el estrecho de Ormuz, de solo 33 kilómetros de ancho en su punto más estrecho, transitan aproximadamente 20,5 millones de barriles diarios de petróleo, lo que representa entre el 20% y el 25% del consumo mundial. En marzo de 2026, las tensiones han reducido los tránsitos diarios a menos de 40 buques en días de crisis, acercándose peligrosamente a cero. La capacidad de Irán para amenazar este paso es su principal arma de disuasión. Como señalan los analistas, más allá de un bloqueo físico, el simple aumento de la percepción de riesgo puede disparar las primas de seguro y hacer que el estrecho sea intransitable en la práctica.

El estrecho de Bab el-Mandeb, que conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén, ve pasar 6,5 millones de barriles diarios. La inestabilidad generada por los ataques hutíes ha forzado el desvío de gran parte del tráfico hacia el Cabo de Buena Esperanza, encareciendo los fletes un 40%. El Canal de Suez, por su parte, cerró 2025 con una caída del 3,4% en el tránsito de buques. Las toneladas transportadas se estancaron en 525 millones, evidenciando que las rutas alternativas están empezando a absorber carga. Egipto ha perdido aproximadamente 13.000 millones de dólares en ingresos por peajes en el último año.

En este complejo tablero, ¿qué papel juega Israel? La respuesta es simple, pero contundente. Su supervivencia como potencia regional dominante depende de que Irán no consolide su posición como nodo central de Eurasia. La estrategia israelí tiene varias capas. Primero, la fragmentación del eje chiita. Israel busca romper la continuidad terrestre Teherán-Bagdad-Damasco-Beirut. Si este eje se consolida, Irán obtiene una salida al Mediterráneo que anula la relevancia del IMEC. Los ataques en el Líbano y Siria responden directamente a este objetivo.

Segundo, la promoción del Corredor Económico India-Oriente Medio-Europa (IMEC). Israel apuesta a convertirse en el guardián comercial del Mediterráneo oriental. El puerto de Haifa compite directamente con el iraní Chabahar por ser la puerta de entrada de las mercancías indias a Europa. Tercero, el concepto del «Gran Israel». Aunque a menudo se presenta como una reliquia bíblica, la visión de un Israel que se extiende desde el Nilo hasta el Éufrates tiene implicaciones geopolíticas muy concretas. Implica el control efectivo o la influencia hegemónica sobre territorios clave para los corredores alternativos: la costa libanesa y siria, el valle del Jordán, y las rutas que conectan Irak con el Mediterráneo. Desde la perspectiva iraní, el «Gran Israel» y el «Gran Oriente Medio» de Estados Unidos son dos caras de la misma moneda: un orden regional donde Israel es la potencia dominante y los estados nacionales árabes y persas están fragmentados y debilitados.

Analicemos los probables ganadores y perdedores de esta competencia geopolítica. India es, paradójicamente, la gran favorecida. Es el único país que participa simultáneamente en el INSTC y en el IMEC. Invierte en Chabahar para acceder a Asia Central, pero también desarrolla el corredor con Estados Unidos e Israel. Esta posición de equilibrio le otorga una capacidad de negociación única.

Rusia ve en el Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur (INSTC) su salvavidas económico hacia el sur. Ante el cierre de mercados europeos, la ruta que conecta con India a través de Irán se ha vuelto existencial. El comercio bilateral casi se duplicó en 2024. China juega la partida más larga. Su BRI avanza independientemente de quién gane las batallas inmediatas. Puede financiar infraestructuras en ambos lados y adaptarse a cualquier escenario. Su capacidad para integrar a Irán en su red comercial, pese a las sanciones, es una demostración de poderío geoeconómico.

Egipto enfrenta una amenaza de supervivencia. El Canal de Suez pierde su monopolio a medida que el INSTC y el IMEC ganan tracción. Los ingresos por peajes, vitales para su economía, están en riesgo estructural. La propuesta egipcia de convertir el corredor en una red más flexible es un intento desesperado por no quedar marginado. Irán, si pierde la guerra, corre el riesgo de quedar reducido a una vía exclusiva para China y Rusia, perdiendo el acceso a los mercados globales. La diferencia entre ser un pivote global o un apéndice regional es, para Teherán, una cuestión de supervivencia. Los puntos de estrangulamiento tradicionales, como Ormuz, Bab el-Mandeb y Suez, ven erosionado su papel a medida que los corredores terrestres ofrecen alternativas más seguras y predecibles. La volatilidad y las primas de riesgo jugarán en su contra.

Si Estados Unidos e Israel lograran una victoria militar decisiva sobre Irán, con un cambio de régimen que alinee a Teherán con Occidente, el mapa se reconfiguraría radicalmente. China perdería su acceso terrestre seguro a Europa, Rusia quedaría embotellada en el norte, y el Corredor Económico India-Oriente Medio-Europa (IMEC) se consolidaría como la ruta dominante. Israel se convertiría en el nodo central del comercio entre Asia y Europa.

Sin embargo, este escenario requiere una intervención militar masiva y un control posterior del territorio iraní, algo que parece improbable dada la fatiga de guerras en Oriente Medio y la profundidad estratégica de Irán. El escenario más probable a corto plazo es el de estancamiento y coexistencia entre rivales. Irán sobrevive, comienza a reconfigurar el Medio Oriente, pero sigue bajo sanciones. La inestabilidad crónica en Ormuz y Bab el-Mandeb desvía tráfico hacia las rutas terrestres. El INSTC y la BRI prosperan como alternativas más seguras, mientras el IMEC avanza lentamente, afectado por la inestabilidad regional. En este escenario, los grandes beneficiados son claramente Irán, Rusia, China y la India.

La volatilidad energética será la norma, con precios sensibles a cualquier chispa en la región, lo que pone bajo la lupa la matriz energética mundial y su vulnerabilidad. Un escenario menos probable pero no imposible sería una negociación entre las grandes potencias para establecer reglas claras que garanticen el flujo por los estrechos a cambio de concesiones mutuas. Esto requeriría un nivel de cooperación que hoy parece utópico, pero no puede descartarse si los costes del conflicto se vuelven insoportables para todos.

Lo que estamos presenciando no es una guerra convencional. Es una batalla por la arquitectura misma del comercio global en el siglo XXI. Y en esta batalla, las victorias militares pueden ser irrelevantes si no van acompañadas del control efectivo de los flujos económicos. Irán seguirá siendo el pivote, el cerrojo que abre o cierra la integración euroasiática. ¿Israel seguirá siendo la tenaza que busca cerrarle el paso al Mediterráneo? China, Rusia, India y las potencias occidentales seguirán tejiendo alianzas y financiando infraestructuras.

Pero al final, la pregunta decisiva no es quién controla más territorio, sino quién controla los caminos por donde viajará la energía y las mercancías que mueven el mundo. Como señala un reciente análisis, en esta vinculación entre los proyectos geopolíticos y la participación de los actores regionales, se hace necesaria una condición clave y escasa: la estabilidad. Tan escasa como el agua en la región. Y sin ella, ningún corredor, por ambicioso que sea, podrá cumplir su promesa. La guerra de los corredores no ha hecho más que empezar. Y sus consecuencias definirán el equilibrio de poder global durante las próximas décadas.

Fuente: https://rebelion.org/la-guerra-de-los-corredores-el-modelo-de-globalizacion-del-siglo-xxi/

  Ofensiva del sistema mundo capitalista

«Luego de la visita de Petro a la Casa Blanca, el pasado de 3 de febrero, el acuerdo de reciprocidad militar e inteligencia suscrito con el gobierno de Trump ha empezado a ejecutarse de manera efectiva y sin rubor. La tinta sobre el papel de lo acordado aún estaba fresca y Petro no había pisado suelo colombiano, mientras las bombas en el Catatumbo caían como parte de la reafirmación de la voluntad entre las partes».

«La supuesta izquierda y los autodenominados demócratas y progresistas celebraron el triunfo diplomático del macondiano que reside temporalmente en la Casa de Nariño, aupando la sumisión de Petro ante el gobierno norteamericano. Detrás de todo esto se ha traído un paquete de colaboracionismo que reinstala la intromisión yanqui bajo el principio de neutralidad benévola a los asuntos regionales, que explican el silencio de la política exterior colombiana a los actuales hechos internacionales, entre ellos el arreciamiento al bloqueo energético a Cuba y los lánguidos mensajes sobre la crisis desatada contra Irán desde Israel con apoyo norteamericano.

El internacionalismo y la solidaridad de los pueblos, tan anteriormente machada por el Aureliano en las sesiones de la Naciones Unidas, ha sido silenciada con un pacto histórico de complicidad con el régimen norteamericano, con la avenencia de permitir reestructurar la política de seguridad para intervenir en el conflicto armado colombiano de manera directa, bajo una nueva ola de terror que se cierne sobre el territorio colombiano y extenderla en la excusa de la guerra al narcotráfico hacia el resto de países del continente».

Tras la cortina de humo

13 de marzo de 2026

Por Pedro Páramo | Rebelión

(…) Guerra sucia

La persecución, hostigamiento y asesinato a líderes sociales en las regiones donde se desarrolla el conflicto armado ahora cuenta con la licencia del gobierno del cambio, para llegar supuestamente a la boca del pez insurgente que alimenta la resistencia y la subversión en zonas donde la fuerza pública y sus colaboradores paramilitares y grupos que se presentan como guerrilleros, hacen la limpieza a fin de aplacar las formas autónomas comunitarias que no se han sometido a la guerra de la paz total.

Con el silencio de los medios de comunicación oficiales, las zonas rurales ahora empiezan a ser azotadas por la modalidad de extensión militar, un plan de acoso y hostigamiento que presiona a las comunidades y sus pobladores, como parte de la técnica de asedio sicológico que combina el terror con la coacción. Unos limpian físicamente, mientras otros se encargan de la presión judicial para ir aumentando el miedo y generando la zozobra, el destierro y el finalmente el desplazamiento de las comunidades.

Despojo a los pobladores es lo que está produciendo todo este nuevo modelo de terror. Las supuestas confrontaciones entre grupos disidentes armados, que así es como lo presenta el ministro de defensa ante los medios de comunicación, no son más que operaciones de limpieza del territorio, para facilitar la expansión militar de la etapa de contrainsurgencia que se ha acordado con la Casa Blanca para recuperar el control y el despliegue de fuerzas que se consideran estratégicas ante la ofensiva internacional que ha emprendido Trump sobre nuestra América.

De la mano del terror, viene también la persecución a los familiares de los dirigentes insurgentes. Como si fuera una guerra personal, los familiares, civiles que no están vinculados a la dinámica militar de la confrontación, ahora son parte del botín de guerra fuera de la distinción que establece el Derecho Internacional Humanitario (DIH), de combatientes y no combatientes.

Todo esto no ha sido aplicado en el gobierno del cambio. La guerra de la paz total ha desatado bombardeos y confrontaciones donde el saldo de civiles, entre ellos niños ha pasado con la total impunidad y sin el rubor de la supuesta conciencia nacional que se autoproclama la izquierda democrática que apoya al actual gobierno. 

Guerra hibrida

Estamos en desarrollo de esta modalidad de guerra que se instaló en el continente curiosamente en la famosa época gloriosa del “ciclo progresista”. No es extraño que su orientación ideológica provenga de la formulación de los Think Tank neoliberales del Banco Mundial, entre ellos la de su doctrinario Robert McNamara que comprenden las políticas sociales como dispositivos geopolíticos de control para “someter sin luchar”.

Sin duda, el actual gobierno progresista trabaja bajo esta orientación que sustenta su bajo un dispositivo de control que se pese a su retórica emancipadora, modernizan la contrainsurgencia. Esto se puede explicar en los cuatro mecanismos de la contrainsurgencia progresista que Raúl Zibechi ha logrado esclarecer como parte del proceso que estamos viviendo actualmente:  1.Convertir la pobreza en problema técnico, la concentración de riqueza puede ser reformada pero no despojada; 2. La imposibilidad de transformaciones estructurales, obliga a administrar la desigualdad mediante políticas focalizadas; 3. Bloquear el conflicto social, premiando a organizaciones dóciles y criminalizando a las combativas y; 4. Disolver la auto organización autónoma, absorbiendo cooperativas, redes comunitarias y territorios en programas estatales.

Bajo la lógica de la cooptación social y la represión selectiva, la guerra hibrida se consolida en un dispositivo de captura institucional a todas las formas de lucha que se manifiesten por fuera de la dinámica de dominación estatal.  Aquella que no se sometan tienen el tratamiento el enemigo interno que se ha fabricado para activar el modelo de contrainsurgencia bajo la cartelización y el tratamiento de mafias al servicio del narcotráfico de las formas autónomas comunitarias. La subversión social y la resistencia está clausurada como respuesta a la dominación.

Es en esta dinámica de un discurso dual, los gobiernos progresistas han matizado la paz social como la claudicación de la resistencia popular. Si se someten la paz del gobierno actúa, si se resisten la fuerza del Estado aplaca y aniquila. La solución política en esta dirección solo se aplica al modelo de negociación de paz para tiempos de guerra y limita el contenido y su alcance a simples transacciones de intereses de grupo que desestima el nivel de politización sobre las reivindicaciones sociales, políticas y económicas históricas sobre las existen y se reproducen las luchas en los territorios.

Bajo la aplicación de la neutralidad por la vía de la cooptación y el refinamiento de modos de burocratización y compra de conciencias, la guerra hibrida combina un modo contrainsurgente de inocular la desmovilización social y la encausa hacia la instrumentalización estatal a través del aparataje institucional, hasta hacerla servil al establecimiento. Todo esto sin duda, esta en escena en la actual política del cambio y su proyecto de sumisión estratégica a la dominación del imperialismo norteamericano.

Contrainsurgencia continental

No es curioso que los planes se concentren en las zonas cercanas al Amazonas y la Orinoquía, desde el corredor del Meta, el Guaviare y Caquetá. Las zonas estratégicas que colindan con Venezuela, Ecuador y Brasil, son parte del epicentro de las reservas energéticas de tierras raras, petroleras, acuíferas y de biodiversidad que los norteamericanos reclaman para sí dentro de la doctrina neocolonial sobre la cual se oriental actualmente su política de guerra exterior.

La ofensiva continental se está cocinando en el territorio nacional, mientras el país está omnubilado con la cortina de humo electoral que ha despertado nuevamente la esperanza del cambio en el personalismo y la representación de  un proyecto que ha continuado la política de guerra bajo el matiz de un discurso criminalizador que descarga sus objetivos en la población rural de las zonas mas apartadas del país, que poco han sido escuchadas y más bien marginadas por cuenta de vivir en el marco del conflicto armado, del cual son revictimizadas por la política de persecución y hostigamiento del actual gobierno.

Mientras la cortina de humo electoral se desarrolla, a la par avanzan las fuerzas militares y sus cómplices en el territorio, expandiendo el control y la presencia del comando sur, auspiciado por el acuerdo que Petro le concedió a Trump para seguir su ofensiva continental hacia Venezuela y Brasil y con ello, hacerse a las principales economías de la región. Colombia de nuevo, como hace cien años repite su historia de sumisión, ayer en la Republica liberal hoy en el era del Pacto Histórico con el imperialismo.

Posdata:

Si Cepeda quiere realmente transformar el cambio no puede excluir la realidad que ha instalado su predecesor inclinado ante la Casa Blanca. Es hora también que se pronuncie sobre lo realmente histórico que lo hace ser favorable a un electorado para dirigir una nueva historia de este macondo traicionado por su actual Aureliano. ¡Amanecerá y ojalá no nos defraudemos!

Fuente: https://rebelion.org/tras-la-cortina-de-humo/

Alternativas emancipatorias

El principio del fin de la paz hemisférica

10 de marzo de 2026 

Por Rafael Bautista S.

Una vez que la tendencia principal

sigue un curso invariable

–en un determinado periodo de tiempo–

sólo la anticipación a las consecuencias

puede suspender la tendencia.

En el 2014, la CELAC proclamó a Latinoamérica como “zona de paz”; proclamación que afirmaba el compromiso de vocación democrática, defensa de los DD.HH. y la preponderancia de la diplomacia, reivindicando las resoluciones pacíficas por sobre toda apuesta ofensiva conducente a la guerra. Eso se terminó. Y los recientes acontecimiento lo están corroborando.

Primero, Honduras y Bolivia se apartan de “El Grupo de La Haya”, cuyo propósito era hacer prevalecer, según el derecho internacional, la defensa de Palestina y exigir a Israel la responsabilidad por la crisis en Gaza; lo cual señala un alineamiento explícito con la geopolítica del “Gran Israel”, promovida por Washington y el sionismo judeo-cristiano-anglosajón (es menester recordar que el proyecto sionista no es sólo regional –evocado hasta por Zelensky–, tampoco sólo de contención ante la expansión china conectada a Europa, vía el corredor geoestratégico que le brinda Irán, sino de demarcación ontológica de Occidente: el mundo, o es mío o no es de nadie).

Segundo, la condena implícita de varios países de la región contra Irán, llamando “injustificable” al recurso iraní del derecho a la defensa, cuando es el fuego gringo-sionista el que, unilateralmente, suspende las negociaciones (que, según el ministro de exteriores de Omán y principal mediador entre Irán y Estados Unidos Badr Al Busaidi –en medio de su consternación, mientras la lluvia de bombas caían sobre Irán, el 28 de febrero–, Teherán había aceptado comprometerse, por primera vez, a no acumular uranio enriquecido y a degradar el existente; es decir, había aceptado casi todas las exigencias de Washington y eso le comunicó al grupo liderado por el vicepresidente J. D. Vance, horas antes de que empezara el bombardeo).

Tercero (para redondear el asunto), la reunión que encabeza el presidente Trump, a la cual asisten la mayoría de mandatarios de Latinoamérica, este 7 de marzo en Mar-A-Lago y que ha denominado: “Shield of the Americas Summit”. Este encuentro no es uno más, sino que, ante el descrédito de la OEA y promoviendo las exequias de la CELAC, constituye una nueva Cumbre de las Américas que pretende sustituir la institucionalidad regional vigente (desde la creación de la OEA), por otra más dúctil a los propósitos de Washington.

Con un carácter decididamente más ofensivo, pasa a constituirse, ante la guerra desatada en el Medio Oriente, en un involucramiento nefasto para toda la región; sabiendo que, desde la eliminación de uno de los principales capos del narcotráfico en México, el secuestro del presidente Maduro, las medidas adoptadas contra Cuba y la amenaza abierta al gobierno mexicano, se dibuja un panorama enrarecido y preso de la incertidumbre creciente en la región, señalada en los índices bursátiles (que siempre manifiestan más que la política escenificada).

Trump hace prevalecer su política amenazante y es aquí donde entra en juego la estabilidad continental. Porque esta amenaza se deriva de la otra amenaza que Marco Rubio les hizo a los países europeones en la última “Conferencia de Seguridad de Munich”. Se trataba del lamento de un moribundo, un poderoso hecho a la víctima y lo peligroso que eso implica:

“El gran Imperio occidental ha entrado en declinación terminal, acelerada por revoluciones comunistas ateas y levantamientos anti-coloniales…, muchos creen que el dominio occidental ha llegado a su fin…, pero nuestros predecesores reconocerán que esa fue una opción que se rehusaron a aceptar. Eso es lo que el presidente Trump quiere y lo quiere hacer junto a ustedes… Queremos aliados que estén orgullosos de nuestra cultura y de ser herederos de una gran y noble civilización… No tenemos interés en ser administradores de semejante declive…, buscamos renovar la más grande civilización en la historia humana…, buscamos revitalizar una alianza que no se paralice por miedo alguno, como el cambio climático, la guerra, la tecnología… Nuestro único temor es la vergüenza de no dejar a nuestra nación más poderosa, orgullosa y opulenta”.

Es la reafirmación de la nueva Cruzada mundial que se inició con la declaración de guerra contra el terrorismo, el 2001, después del autoatentado a las torres gemelas. Es la descripción del cómo pretende ser la respuesta imperial ante su propia decadencia. El mundo entero es una amenaza para el Imperio; los pobres y los inmigrantes son una amenaza, por eso humilló en su cara deshonrada a los presidentes invitados a su propiedad de Mar-A-Lago: “no tengo interés en aprender su maldito idioma, ni tengo tiempo”.

El desprecio es colosal y reafirma lo que ya una vez dijo la jefa del Comando Sur, Laura Richardson: “de Latinoamérica sólo nos interesa sus riquezas y que éstas no estén a disposición de China”. Sabe Washington y el Estado profundo que se iniciaba una lucha anti-colonial con la “primavera democrática” liderada por el comandante Hugo Chavez; que los procesos revolucionarios ya no eran sólo emancipatorios (locales y anti sistémicos) sino, acentuadamente, buscaban una transformación de las estructuras coloniales y dependientes y apuntaban a una liberación continental (cosa que los gobiernos progres no entendieron).

Para Trump y para toda la idiosincrasia anglo-sajona-sionista, un mundo compartido no es opción para un Imperio. El mundo, o es de ellos o no hay mundo para nadie. La más grande civilización (para ellos) es la mayor causante de genocidios en el mundo. Gaza y Abya Yala –desde 1492– dan testimonio de aquello. Por eso no es raro escuchar al senador Lindsey Graham decir que, las nuevas guerras se planifican en Israel. La aniquilación y el genocidio siguen siendo rentables para los negocios. El Imperio se expresa de ese modo: no le teme a la guerra, porque la provoca y la inicia, tampoco les teme a los verdaderos costos de su expansión civilizatoria, como la crisis climática, hídrica, energética, humanitaria, etc.; lo único que no admite es renunciar a su soberbia, al poder y su opulencia.

Mientras tanto, el primer ministro de Canadá Mark Carney, se rehusó pública y oficialmente a las exigencias energéticas de Trump (la “oferta generosa” de Trump consistía, siempre y cuando “Canadá garantizaría la continuidad de las exportaciones de energía a Estados Unidos en los niveles actuales y a los precios actuales durante los próximos 10 años”, a suspender todos los aranceles a los bienes canadiense, no sufrir con sanciones contractuales y el intercambio total de inteligencia). Aún se desconoce la respuesta rusa a la propuesta de Trump de levantar las sanciones al petróleo ruso, como un modo de contención a la subida de precios del crudo a nivel mundial.

Más allá de las declaraciones del secretario del Tesoro, Scott Bessent, reconociendo el ofrecimiento de levantar parte de las sanciones contra Rusia, para reducir, de ese modo, el alza de los precios energéticos, Washington no hace sino confesar la inutilidad estratégica que representó el secuestro del presidente Maduro. Washington está lejos de vencer (a no ser pírricamente, hasta el propio ahogamiento económico y financiero) la guerra contra Irán; sobre todo cuando el gobierno persa decidió cerrar el estrecho de Ormuz, bloqueando el tránsito del 25% del petróleo y, si a ello, sumamos las amenazas de Ansar Allah (o hutíes de Yemen) del cierre del Estrecho de Bab al-Mandab, se paralizaría el 40% del suministro mundial de petróleo.

Las empresas de producción bélicas, como Raytheon, Lockheed Martin, Northrop Grumman y Boeing, ya incrementaron el presupuesto de un nuevo arsenal de armamento de última generación y dejaron sentado que esto no será de modo inmediato. Irán acaba de transformar el concepto de la guerra y demostró que el poderío militar gringo y sionista es apenas un espejismo que, pese a su costo, a su agresividad y peligrosidad, no es ni eficaz ni eficiente en el nuevo concepto que diagrama las nuevas tácticas y estrategias militares del siglo XXI. Si los drones y los misiles hipersónicos iraníes (no los de última generación) son capaces de eludir los sistemas de defensa aérea Patriot, THAAD, Aegis SM3, los interceptores Aegis SM-2 y SM-6, el radar de alerta temprana mejorado AN/FPS-132 de Qatar (UEWR), etc., esto significa que la batería de fuego aéreo iraní tiene la capacidad de enceguecer a todo el sistema de defensa enemigo [1]. Por eso Irán fue primero por los radares y las bases militares gringas en Qatar, Emiratos Árabes, Arabia Saudita, etc.; ya que la estrategia iraní no se plantea un triunfo convencional sino el hacer que el mantener la presencia imperial sea tan insoportable, que la presión regional obligue a Washington e Israel, a ceder en sus pretensiones.

A nivel global, las consecuencias de esta guerra, lleva a un colapso de los mercados, debido al incremento de los precios del crudo, que multiplican los costos de producción de mercancías que, hoy en día, dependen, casi todos, de los derivados del petróleo. Esto podría conducir –de seguir la guerra– a la paralización de la producción global en días, si atendemos a los analistas financieros que calculan el incremento creciente del precio del barril (el índice del precio del Brent ya superó el límite de los 110 dólares por barril). El petróleo está en toda la cadena de suministros y la subida del crudo hace que se multipliquen los precios en toda la cadena económica global, lo cual provoca la desaceleración en la producción; y los mercados no esperan a que la escasez suceda, sino que la determinan en los precios cuando ya es inobjetable.

Si Irán triunfara, sería no sólo para frenar el proyecto sionista del Gran Israel sino para que los propios países del Medio Oriente ya no consientan la presencia del Imperio. Por eso, una vez que Trump repite la costumbre de Washington de supeditarse a la influencia del AIPAC [2] y del sionismo gringo-judeo-cristiano, se encuentra sin muchas opciones para seguir haciendo creíble el MAGA. Pero, el Imperio en decadencia, aún puede trasladar sus pérdidas y los costos de sus guerras futuras en su “backyard”. Eso es lo que se vislumbra en la reunión de Mar-A-Lago que, más que una confluencia, representa un alineamiento disciplinado para salvar al dólar, como literal arma de destrucción masiva.

Sin mucho ruido, porque también la permisividad de los gobiernos lo permite, los intereses de las burguesías locales han ido reconfigurándose según los intereses anglo-sionistas. Los propios gobiernos, como es el caso de Colombia o México (ciber espionaje por parte del software Pegasus, de procedencia israelí), han ido cediendo soberanía en todos los aspectos de tecnologías de impacto crítico y se hallan penetrados por la inteligencia del MOSAD (incluso más que la CIA); esto le resta a los Estados el control efectivo sobre su propia administración autónoma de información estratégica. Lo que es peor, les compromete en el nivel delicado de los secretos de Estado.

Entonces, los acontecimientos van configurando la apuesta que posee Washington en su baraja de opciones. Hacernos pagar su guerra y su fracaso, vía deuda, es lo de menos. El problema es la diseminación del conflicto como parte de la contención a China. Todos coinciden que la guerra contra Irán es, en realidad, una advertencia contra China. Irán constituye el eje de los corredores geoestratégicos, tanto de la conexión China-Europa, como de la ruta Norte-Sur que patrocina la Federación Rusa e integra al Asia.

La reciente remoción del presidente del Perú, tiene que ver con la pugna contra China en Sudamérica. Washington se resiste a convivir con otra potencia en su backyard. La presencia china representa la apertura de Sudamérica a la economía del siglo XXI, o sea, al Pacífico. Eso haría sustituible a la geoeconomía del dólar. Tampoco las burguesías hegemónicas aceptarían aquello, porque el dólar no es sólo una moneda sino toda una religiosidad mundana que sirve piadosamente al Moloch de este tiempo que, en los “archivos Epstein”, se constata el proverbial sacrificio de niñas (lo mismo significa el genocidio en Gaza y el último bombardeo gringo-israelí a una escuela en Teherán. Eso el mundo pretende desconocer desde 1492, como fecha inaugural del mundo moderno).

Dolarizar toda la economía sudamericana es la primera medida que surgirá, como política de contención, de la “Cumbre del Escudo para las Américas”. Y ésta será la primera medida de capitulación monetaria que lo administrará la FED, por sobre nuestras soberanías estatales. Ahí se entiende la actualizada demonización del Estado por parte de los gobiernos alineados al dólar y la transición conceptual que entra en vigencia, una vez que las relaciones internacionales dejan de tener reglas convenidas: en un orden que abandona el respeto a la soberanía se impone un simple régimen global de garantías.

Pero la garantía no es gratis y lo oferta el mercado financiero; con el siguiente añadido: la deuda obligada lleva a la quiebra y la garantía consiste, no en superar la quiebra, sino en mantenerla en desmedro de los pobres (que cada vez serán más, por las medidas que se adopten para custodiar la quiebra).

Tal situación es un palpitante estado de guerra no declarado, de inflamación exponencial. Eso ya se está viviendo en algunos países de la región, de modo que la amenaza es inobjetable y la única garantía que brinda el Imperio, tampoco es solución alguna. En realidad, el escudo que se pretende instalar, significa colocar a nuestras economías como escudo exclusivo del dólar. Se hipoteca el destino mismo de nuestros países, sin posibilidad de integración a la economía del siglo XXI y nos confina a un subdesarrollo más crónico, cuya fisonomía es la guerra dispersa con capacidad de atravesar cordones fronterizos. Guerras civiles internas con irradiación transfronteriza. ¿Cómo se administra semejante escenografía?

El Imperio vende a nuestros países garantías transitorias pero saturadas de costos exponenciales. Latinoamérica no interesa como “zona de paz” sino pasa a ser el laboratorio de una nueva balcanización. Gaza es la imagen que se impone como el nuevo infierno en la tierra, en los términos de la doctrina “core and the gap” [3]. Por eso el senador Lindsey Graham decía que las nuevas guerras se planifican en Israel, añadiendo que “las leyes internacionales, son para los débiles”. La ingeniería neomalthusiana ya lo proclaman abiertamente las agendas globalistas de control de la población mundial (agendas patrocinadas y financiadas por grupos de poder –cuyos operadores aparecen curiosamente en los “archivos Epstein”– que sostienen económicamente a la ideología woke, el transhumanismo y las diversidades sexuales). El problema, para los billonarios, son siempre los sobrantes que vomita la gula del capital.

Ese es el contexto que vincula los intereses sionistas en Sudamérica. por eso, los “Acuerdos de Isaac”, anunciados por Milei y la Fundación Genesis en junio de 2025 que, supuestamente promueven la cooperación, el comercio, la tecnología e inteligencia, cumplen propósitos encubiertos, señalados ya como el “plan de captura sionista de Latinoamérica”; con Argentina a la cabeza de compromisos políticos y de seguridad al servicio de los planes sionistas que planean nuevas Gazas, donde se promueva el proyecto del Gran Israel. Incluso circula un nuevo mapa de todo el bloque de países proclives a los planes sionista en Sudamérica, incluido Brasil, por la fuerte presencia evangélica pro-sionista.

Cuando Trump, en la Cumbre de Mar-A-Lago, les dice a los presidentes que puede mandar un misil directo a la sala de estar del líder narco más importante de su país, está diciendo que puede hacer eso con cualquiera que se atreva a desobedecer. Por eso en la “Cumbre Escudo de las Américas”, se hace una pequeña pero significativa transición del concepto: ya no es la “guerra contra el terrorismo” que se desató el 2001 sino que es, ahora, como amenaza a Latinoamérica, la guerra contra el narco-terrorismo. Trump precisa de nuevas guerras para sostener la caída del orden unipolar. No para ganarlas precisamente, sino para diseminar la guerra como la nueva normalidad.

Esa es la amenaza. Y a los presidentes, a nombre de sus países, no les queda otra que aceptar las condiciones que se les imponga. Tal el grado de entreguismo, obediencia y sumisión absoluta de los representantes de las elites latinoamericanas; las verdaderas colonizadas y escandalosamente dependientes del Imperio. Por ello hasta se sonríen cuando Trump les dice que no le interesa aprender su maldito lenguaje.

Más aún, el guion de la escalada bélica lo están cumpliendo, de modo oficial y comedidamente, los peones, como es el caso de la presidenta de Costa Rica, asegurando que “México es un referente de a dónde no queremos llegar”. El lenguaje diplomático ya no será más el mismo, ante la ausencia de líderes legítimos, y desencadenará en enfrentamientos verbales cada vez más recurrentes, con las consecuencias que eso engendra.

Lo que a Washington le interesa es, sobre todo, contrarrestar la influencia china en la región y, para ella, detrás de su demagogia de cooperación, libertad seguridad y prosperidad regional, su agenda se enfoca en el control y la administración del narcotráfico y de la migración irregular, homologados en la fórmula –sin diferenciación delimitada– del narcoterrorismo, provocando lo opuesto a aquello que se dice garantizar: la seguridad regional.

Si la Cumbre se realiza antes de la visita de Trump a China es porque los acuerdos conducentes a frenar la influencia china, constituyan un modo de presión que presuma Trump ante el presidente Xi Jinping; condenando a nuestros países en la imposibilidad de contar con la inversión china en infraestructura, tan necesaria para la región. Ello conducirá a disputas de poder entre las oligarquías decadentes y obedientes al dólar y las nuevas elites económicas que dependen del comercio con China.

Aquí una digresión. En nuestro país, El Alto y la parte altiplánica, tienen la gran oportunidad de remediar y superar su postración económica, provocada por el favoritismo de gobiernos con fuerte presencia cruceña (oligarquía agroindustrial, maderera, soyera, hasta mediática), abriéndose al pacífico. Por eso era tan vital, en tiempos de Evo, de insistir en el proyecto de la bioceánica para hacer de Bolivia un corredor geoestratégico de conexión de dos grandes de la economía global y miembros del BRICS, como son Brasil y China. Pero la miopía geopolítica del “gobierno del cambio” nunca tomó en serio esa posibilidad.

El panorama es más que preocupante y a nuestros pueblos les toca tomar la iniciativa y, una vez más, levantar el espíritu abatido por la fractura del bloque popular (aquí y en todos los países cuyos gobiernos de izquierda tuvieron y traicionaron la confianza del pueblo). En Bolivia, hay que decirlo: las medidas del nuevo gobierno no son sólo inconstitucionales (a lo cual está acostumbrada la derecha) sino de traición a la patria, en todos los ámbitos. Este gobierno improvisado no gobierna, sólo es el portavoz de intereses nacionales y extranjeros que están apostando sus prerrogativas a costa de toda una nación, de su futuro, su presente y su pasado. No permitir la balcanización de nuestros países, pasa por la remoción de gobiernos que están hipotecando todo lo que nos queda.

La Paz, Chuquiago Marka,   9 de marzo de 2026

Rafael Bautista S.          rafaelcorso@yahoo.com

Autor de:

El ángel de la Historia. Volumen II.

La disputa del arco sudamericano y la geopolítica del reseteo global. 2024

Dirige “el taller de la descolonización”

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Fuente: https://redlatinasinfronteras.wordpress.com/2026/03/11/bolivia_taller-de-la-descolonizacion-el-principio-del-fin-de-la-paz-hemisferica/ 

«El desprecio es colosal y reafirma lo que ya una vez dijo la jefa del Comando Sur, Laura Richardson: “de Latinoamérica sólo nos interesa sus riquezas y que éstas no estén a disposición de China”. Sabe Washington y el Estado profundo que se iniciaba una lucha anti-colonial con la “primavera democrática” liderada por el comandante Hugo Chavez; que los procesos revolucionarios ya no eran sólo emancipatorios (locales y anti sistémicos) sino, acentuadamente, buscaban una transformación de las estructuras coloniales y dependientes y apuntaban a una liberación continental (cosa que los gobiernos progres no entendieron).»

Crítica de la razón progresista.
Una mirada marxista sobre
el extractivismo/ colonialismo del siglo XXI

Resumen

«El presente artículo es un alegato contra la ceguera colonial con que cierta vieja izquierda (eurocéntrica, productivista y ahora “anti-neoliberal”), viene reaccionando frente a la crucial crisis ecológico/civilizatoria que marca decisivamente esta fase ulterior del capital. Resurgida al calor de la última ola progresista en América Latina, esta izquierda ha protagonizado un nuevo ciclo de recolonización de la naturaleza americana, bajo la consigna de la “superación del neoliberalismo”. Nuestra argumentación procura exponer los extravíos teórico-políticos que implican las actuales políticas progresistas, presentando una revisión de las nociones de extractivismo, neoliberalismo e imperialismo ecológico.

Planteamos que los regímenes extractivistas definen, en realidad, la naturaleza histórico-estructural del capitalismo colonialperiférico-dependiente y que, como tal, el extractivismo es una dimensión sociometabólica del capital a escala global, que atañe a su naturaleza intrínsecamente imperialista. En ese marco, consideramos el Consenso de Beijing como la expresión emblemática de la reconfiguración del colonialismo/ colonialidad en el siglo XXI.»

*Crítica de la razón progresista. Una Mirada marxista sobre el extractivismo/colonialismo del Siglo XXI” por HORACIO MACHADO ARAOZ. Revista Actuel Marx. Intervenciones N° 19, segundo semestre 2015

«La presencia china representa la apertura de Sudamérica a la economía del siglo XXI, o sea, al Pacífico. (…)

Aquí una digresión. En nuestro país, El Alto y la parte altiplánica, tienen la gran oportunidad de remediar y superar su postración económica, provocada por el favoritismo de gobiernos con fuerte presencia cruceña (oligarquía agroindustrial, maderera, soyera, hasta mediática), abriéndose al pacífico. Por eso era tan vital, en tiempos de Evo, de insistir en el proyecto de la bioceánica para hacer de Bolivia un corredor geoestratégico de conexión de dos grandes de la economía global y miembros del BRICS, como son Brasil y China. Pero la miopía geopolítica del “gobierno del cambio” nunca tomó en serio esa posibilidad.»

El horizonte de un mundo otro tiene
que ser la comunidad

23 enero, 2025

Por Rafael Bautista en Red Latina Sin Fronteras

*40º Encuentro de
la Unión de Asambleas de Comunidades.
¡UAC 40! *

Del 1 al 3 de mayo de 2026, en Villa La Bolsa, Valle de Paravachasca, Córdoba.

A 20 años de la formación de la UAC, invitamos a reunirnos nuevamente en este gran espacio de encuentro de territorios, unidad, aprendizajes, resistencias, reexistencias, diversidad, arte, espiritualidad, integración, amor. ¡Cuántas cosas hemos hecho! Tejimos esta red que cada día nos sigue encontrando. Poniendo en el centro la horizontalidad, el respeto, la construcción colectiva, la conexión con la tierra, lo ancestral, las semillas, los nuevos brotes. Acciones de defensa del agua pura, producciones de alimentos sanos, intercambio de saberes, evolución de las conciencias. (Diptico UAC https://asambleasdecomunidades.org.ar/wp-content/uploads/2012/09/dipticoUAC.pdf)  

Ante el saqueo, precarización, despojo y miseria que nos impone todos los días la lógica capitalista, es urgente la necesidad de afianzar la autodeterminación de las comunidades y los espacios organizados que nos permitan vivir dignamente y decidir cómo queremos habitar los territorios.

Red Muqui

Subiendo la Montaña  · Chimizapagua  ·

⚠️🌎Concluye el Encuentro Internacional

“Extractivismo en reconfiguración: disputa geopolítica, minerales críticos y resistencias en América Latina”

✊No somos territorios de sacrificio.

Los pueblos del Perú y de América Latina articulan resistencias frente al extractivismo.

El encuentro reunió a lideresas, líderes sociales y especialistas de la región para analizar la reconfiguración del extractivismo en el contexto de la disputa global por minerales críticos y territorios, así como sus impactos en los derechos colectivos, el agua, los ecosistemas y la vida de las comunidades.

🛑Frente a este escenario, las organizaciones reafirmaron la necesidad de fortalecer la articulación regional y las alternativas desde los pueblos para defender el territorio, la vida y la justicia ambiental.

📢En los próximos días difundiremos la declaratoria de los pueblos.