Planteemos nexos entre las “zonas de sacrificio” y la criminalización de los desposeídos

“¿Qué es lo colonial?, ¿qué es la colonización? ¿y qué es lo colonizado? (…)

Es poder, abuso, extracción, deshumanización, muerte y negación. Lo colonizado es lo desposeído, lo tratado como inferior, lo que no tiene derechos, lo salvaje. Pero no, lo salvaje es lo colonizador que arrasa con toda cultura y civilización. No hay virtud alguna en lo colonizador. No es mejor. Cosifica a las personas, desintegra culturas, roba tierras y aniquila posibilidades.

La lógica colonial es la lógica del avasallamiento, de la muerte y de la negación de los derechos de los otros sobre su propia tierra, de la que son desposeídos al mismo tiempo que son «poseídos» por un sentimiento de inferioridad. Es la lógica de la negación de la civilización porque deshumaniza a otros pueblos y a otras culturas, a otros modos de ser, de creer, de vivir, y puede por ello acabar con ellos amparados en la creencia de que están en su derecho. La lógica colonial es otra perspectiva para entender el mal: la relacionada con los que están convencidos de que pueden ocupar, sin posibilidad de reconocimiento de la alteridad, la tierra de otros, desposeerles de su hogar y desahuciarles de la vida. Es la lógica de la escuadra y el cartabón, de los autodenominados «civilizados» de la historia, del reparto en el que no hay parte ni nada se comparte para los pueblos que cultivaron y habitaron la tierra que se disputa. (…)

Esta es la tragedia del siglo XXI: la consolidación e interiorización silenciosa de una estructura de corte fascista donde afirmar la existencia pasa por negar los derechos del otro y destruirlo. No se olvide que, como indicó Hannah Arendt, colonialismo, imperialismo y fascismo van de la mano.

“el avance de la derecha es el dato dominante en el mundo y, por lo tanto, también en América Latina; y acá tenemos una derecha distinta, pero emparentada con la de Europa y de Estados Unidos, que no es el fascismo clásico y que no conviene interpretarla en términos de mero populismo. Pero la prioridad de batallar contra esa derecha con una decisión, con acción por abajo, movilización popular, y la contundencia que nos legaron Chávez o Fidel y no las vacilaciones que predominan en la actualidad. Especialmente en los distintos exponentes del progresismo, que no solo incumplen las promesas de sus gobiernos permitiendo que la derecha recobre permanentemente fuerza, sino que frente a la derecha no muestran decisión. La izquierda necesita audacia, convicción y exponer con nitidez un programa y una estrategia porque no alcanza simplemente con luchar. (…)

Fuente: https://huelladelsur.ar/2026/02/03/claudio-katz-y-las-estrategias-de-la-izquierda-por-la-emancipacion-de-los-pueblos-un-itinerario-intelectual-y-politico/