NECESITAMOS UNIÓN DE LAS LUCHAS
NECESIDAD DE LA UNIÓN ENTRE LAS AUTOORGANIZADAS LUCHAS DE ABAJO AL CONSTITUIR FRENTE CULTURAL POLÍTICO.
Nombrar “Frente” a la unión es por reconocimiento mutuo de su pluralidad nacional e intercultural entrelazamiento mirando a abrir caminos poscapitalistas mediante freno al acelerado e intensificado exterminio capitalista de la vida y de sus condiciones de existencia.
“Cultural” se refiere a dos principios conductuales que fueron guías para la Otra Campaña del Zapatismo: caminar preguntando y desplegar de modo horizontal al antagonismo irreconciliable con el Capital y su Estado. Ambos principios requieren desaprender la lógica capitalista y los contenidos-formas de los vínculos cotidianos e interpersonales que el sistema institucionalizó y naturalizamos.
Se desprende cuán importante es adquirir diálogo deconstructivo comenzando esa elaboración mancomunada por los propios integrantes del Frente.
Ejemplifiquemos porqué es imprescindible este proceso de cuestionamiento a los esquemas conceptuales y comportamientos reactivos de las izquierdas predominantes tanto ante las medidas gubernamentales como ante la urgencia de soluciones:
- Hay amplio consenso respecto a que las reivindicaciones y el fuera gobierno de Milei se conseguirán por gran movilización, paros y cortes de rutas. Es decir, no analizan el grado de barbarie en la ofensiva del poder concentrado contra el Sur Global que abarca no sólo los países condenados a los extractivismos o ecocidios-genocidios desde el oficializado “descubrimiento” de nuestro continente. Sino también son poblaciones sobrantes e incluso estorbos las de los expulsados de sus países hacia ser inmigrantes en el capitalismo central.
ATENDAMOS que
–Los imperialismos tanto de Occidente como los de los BRICS sólo persiguen el acaparamiento de territorios para arrasarlos y convertirlos en tierras a mercantilizar.
-Las izquierdas electoraleras redujeron a conflictos entre ellas al movimiento asambleario de fines del 2001 hasta mediados de 2002 en que abandonaron la antineoliberal rebelión popular ante el llamado a elecciones de Eduardo Duhalde del PJ. Prefirieron candidatearse a derrotar al establishment y sus burocracias o contribuir a enfrentarlo con creciente consecuencia.
En ese 2002 no dieron importancia a que era presidente de facto y sobretodo acababa de desplegar terrorismo de estado asesinando a Darío Santillán y Maximiliano Kosteki e hiriendo a otros muchos piqueteros. Desde entonces suscitan e imponen como política correcta, en coincidencia con Cristina Fernández (quien proclamó al capitalismo como el sistema más eficiente encubriendo que lo es en robarnos), conformar partidos y frentes políticos para candidatearse en las elecciones. Comprobamos desde principios de siglo hasta ahora se mantienen como simple testimonio sobre que vivimos en «democracia».
Cuando lo cierto es su prohibición de la autodeterminación de los pueblos y privilegio del régimen latifundista que convirtió en régimen extractivista. Esencialmente concilia con la opresión-represión y la actualiza afianzándola como dictadura directa del establishment a partir del balotaje de 2023 en que ambos candidatos hicieron públicas: -su adhesión al genocidio de los gazatíes para apoderamiento total de la Franja de Gaza y degradarla en tierras a mercantilizar; -su ratificación de las relaciones carnales de Argentina con EE.UU. ya establecidas por Sergio Massa durante más de un año de presidencia de facto.
Las izquierdas electoraleras han claudicado hasta el extremo de fomentar la lucha para demandar inclusión social en vez de procurar la desobediencia a la democracia (representante del establishment) promoviendo el protagonismo de los pueblos de deliberar y decidir compromiso con sus respectivas autodeterminaciones.
- Existe contradicción flagrante entre la extraordinaria movilización en defensa de la ley de glaciares y la despreocupación por el real y efectivo acaparamiento de Mekorot del agua dulce (aguas superficiales y subterráneas). Valoremos el siguiente análisis:
Casi en las sombras, la empresa pública de Israel, Mekorot, ya diseña y gestiona los planes hídricos en la mitad de las provincias argentinas. ¿Qué les promete a las comunidades sin acceso al agua? ¿Qué dice cada convenio? ¿El agua tiene que tener precio? ¿Tiene que ser para todos o solo para los proyectos mineros? ¿Por qué el desembarco de una empresa clave en el genocidio del pueblo palestino pone en peligro nuestra soberanía? Por Martina Kaniuka, para Perycia.
Publicada 5/9/2025
(…) Las denuncias contra el “milagro israelí”
En el año 1992 Mekorot fue denunciada por apartheid de agua por la Organización de Naciones Unidas (ONU) a través del documento titulado “Recursos hídricos del territorio palestino ocupado”, en el que advierte sobre la violación de los derechos de los palestinos sobre el agua. Allí son señalados los proyectos de desviación del agua desde la cuenca del Río Jordán palestino al territorio israelí ocupado y las restricciones impuestas a través de la represión por parte del ejército sionista a los agricultores: “(…) En el verano de 1990 – dice el documento de la ONU- la crisis del agua fue tan grave que los pozos se secaron en aldeas enteras de Cisjordania. En Hebrón, la zona más afectada, el agua dulce se vendía desde camiones cisterna privados y en el mercado informal: ‘La situación empeoró cuando Mekorot, aumentó la extracción en las llanuras costeras para satisfacer las demandas del calor del verano’”. En síntesis, el agua se desvía a los colonos para llenar piletas de natación, pero se niega a la población palestina para los usos más elementales.
En el mismo documento, Naciones Unidas denuncia que la empresa desde 1976 siembra nubes con yoduro de plata (llevada a cabo por Shaham, Electrical and Mechanical Services Ltd., subsidiaria de Mekorot), lo que anualmente aumentó los recursos de agua subterránea alrededor del lago Tiberíades entre un 15 y un 18 por ciento, interfiriendo con las precipitaciones de la región en los tramos superiores de la cuenca hidrográfica del río Jordán, impidiendo la lluvia sobre el territorio palestino ocupado y contaminando el agua.
Durante la 48ª sesión del Consejo de Derechos Humanos, en el año 2021, el CETIM (Europe Third World Center), en colaboración con la Asociación Internacional de Abogados Democráticos (AIUD) y el Comité de Trabajo Agrícola de la Unión (UAWC-Palestina), intervino durante el debate sobre el Informe del Alto Comisionado sobre la asignación de recursos hídricos en los territorios palestinos ocupados. Allí declaró: “En violación del derecho internacional, la ocupación israelí niega a los palestinos el acceso al agua. La proporción palestina de agua potable y de agua utilizada con fines agrícolas se está reduciendo dramáticamente. Mientras que el colono israelí promedio consume 487 litros por persona por día, la mayoría de los palestinos en el Valle del Jordán consumen entre 15 y 30 litros por persona por día, que es inferior al mínimo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 100 litros diarios (para consumo e higiene)”. (…)
Fuente: https://perycia.com/2025/09/el-mapa-de-mekorot-en-argentina/
- Domina la lectura sesgada de la realidad argentina mediante focalización en el gobierno de Milei y descontextualización tanto del pasado reciente como de las guerras a los pueblos de la Tierra sin leyes ni siquiera las internacionales.
Aterricemos en que toda el agua dulce (aguas superficiales y subterráneas) fue entregada a Mekorot por el gobierno de Cristina y Alberto Fernández a través de Wado de Pedro, ministro nacional del Interior. La concretó con el objetivo de instaurar apartheid hídrico que garantice el enorme consumo de agua por todos los extractivismos rurourbanos y en el especial de la megaminería y el fracking.
Volvamos a Martina Kaniuka:
(…) en el año 2022, con Wado de Pedro como ministro del Interior, se armó la comitiva que viajó a Tel Aviv, para ver con sus propios ojos el oasis israelí y vivenciar el modelo de gestión del agua que, además de cimentarse sobre la violación de los derechos humanos de los palestinos, es un modelo de gestión completamente distinto al nuestro. No es un modelo federal, es el modelo centralizado que puede optimizar más rápidamente la inversión de la infraestructura. (…)
Lo único que le queda a la provincia es un informe final. Ese informe, en la mayoría de los casos, contiene el análisis de la situación actual del sector del agua y del potencial de los recursos hídricos (aguas superficiales y subterráneas), la creación de proyecciones de la demanda de agua (urbana, rural y de riego) para crear un sistema de asignación que permita regular la demanda de agua, la definición de planes alternativos de abastecimiento de agua y el análisis económico, balance prospectivo y recomendaciones para el desarrollo de un Plan Maestro.
Las condiciones comerciales de los contratos que son completamente diferentes para cada provincia y se someten a la legislación de Inglaterra. En caso de duda sobre la interpretación de los cumplimientos y obligaciones de la empresa, los conflictos o desacuerdos se dirimen en los tribunales británicos.
¿Quién quedará con sed?
Desde el año 2020, el agua comenzó a considerarse un activo en la bolsa de Wall Street. Como con el petróleo, el trigo, el oro, hoy se puede especular con el bien natural que fue reconocido como derecho humano imprescindible por la ONU en 2010 y por la OMS en 2014. Y especulando, cada una de las provincias que firmó con Mekorot ―con RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) o sin él― lotea sus bienes naturales al mejor postor.
Fuente: https://latinta.com.ar/2025/09/11/el-mapa-de-mekorot-en-argentina/
En consecuencia, en vez de seguir a quienes nos movilizan en la defensa de la ley de glaciares, debemos construir el Fuera Mekorot y estaremos yendo hacia frenar, para luego erradicar, todos los extractivismos rurourbanos porque el Fuera Mekorot será posible mediante unión de las luchas por la vida que abarcan a las procurando justicia social con las defensas y recuperaciones comunalizadas de los territorios para la vida humana/no humana y la dignidad de los pueblos de la Argentina sin fronteras ni muros burgueses. Ya que generaliza la toma de partido contra el Capital y su Estado extractivistas.