NECESITAMOS UNIÓN DE LAS LUCHAS

Nombrar “Frente” a la unión es por reconocimiento mutuo de su pluralidad nacional e intercultural entrelazamiento mirando a abrir caminos poscapitalistas mediante freno al acelerado e intensificado exterminio capitalista de la vida y de sus condiciones de existencia.

“Cultural” se refiere a dos principios conductuales que fueron guías para la Otra Campaña del Zapatismo: caminar preguntando y desplegar de modo horizontal al antagonismo irreconciliable con el Capital y su Estado. Ambos principios requieren desaprender la lógica capitalista y los contenidos-formas de los vínculos cotidianos e interpersonales que el sistema institucionalizó y naturalizamos.

Se desprende cuán importante es adquirir diálogo deconstructivo comenzando esa elaboración mancomunada por los propios integrantes del Frente.

Ejemplifiquemos porqué es imprescindible este proceso de cuestionamiento a los esquemas conceptuales y comportamientos reactivos de las izquierdas predominantes tanto ante las medidas gubernamentales como ante la urgencia de soluciones:

Casi en las sombras, la empresa pública de Israel, Mekorot, ya diseña y gestiona los planes hídricos en la mitad de las provincias argentinas. ¿Qué les promete a las comunidades sin acceso al agua? ¿Qué dice cada convenio? ¿El agua tiene que tener precio? ¿Tiene que ser para todos o solo para los proyectos mineros? ¿Por qué el desembarco de una empresa clave en el genocidio del pueblo palestino pone en peligro nuestra soberanía? Por Martina Kaniuka, para Perycia.

Publicada 5/9/2025

(…) Las denuncias contra el “milagro israelí”  

En el año 1992 Mekorot fue denunciada por apartheid de agua por la Organización de Naciones Unidas (ONU) a través del documento titulado “Recursos hídricos del territorio palestino ocupado”, en el que advierte sobre la violación de los derechos de los palestinos sobre el agua. Allí son señalados los proyectos de desviación del agua desde la cuenca del Río Jordán palestino al territorio israelí ocupado y las restricciones impuestas a través de la represión por parte del ejército sionista a los agricultores: “(…) En el verano de 1990 – dice el documento de la ONU- la crisis del agua fue tan grave que los pozos se secaron en aldeas enteras de Cisjordania. En Hebrón, la zona más afectada, el agua dulce se vendía desde camiones cisterna privados y en el mercado informal: ‘La situación empeoró cuando Mekorot, aumentó la extracción en las llanuras costeras para satisfacer las demandas del calor del verano’”. En síntesis, el agua se desvía a los colonos para llenar piletas de natación, pero se niega a la población palestina para los usos más elementales.

En el mismo documento, Naciones Unidas denuncia que la empresa desde 1976 siembra nubes con yoduro de plata (llevada a cabo por Shaham, Electrical and Mechanical Services Ltd., subsidiaria de Mekorot), lo que anualmente aumentó los recursos de agua subterránea alrededor del lago Tiberíades entre un 15 y un 18 por ciento, interfiriendo con las precipitaciones de la región en los tramos superiores de la cuenca hidrográfica del río Jordán, impidiendo la lluvia sobre el territorio palestino ocupado y contaminando el agua.

Durante la 48ª sesión del Consejo de Derechos Humanos, en el año 2021, el CETIM (Europe Third World Center), en colaboración con la Asociación Internacional de Abogados Democráticos (AIUD) y el Comité de Trabajo Agrícola de la Unión (UAWC-Palestina), intervino durante el debate sobre el Informe del Alto Comisionado sobre la asignación de recursos hídricos en los territorios palestinos ocupados. Allí declaró: “En violación del derecho internacional, la ocupación israelí niega a los palestinos el acceso al agua.  La proporción palestina de agua potable y de agua utilizada con fines agrícolas se está reduciendo dramáticamente. Mientras que el colono israelí promedio consume 487 litros por persona por día, la mayoría de los palestinos en el Valle del Jordán consumen entre 15 y 30 litros por persona por día, que es inferior al mínimo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 100 litros diarios (para consumo e higiene)”. (…)

Fuente: https://perycia.com/2025/09/el-mapa-de-mekorot-en-argentina/

(…) en el año 2022, con Wado de Pedro como ministro del Interior, se armó la comitiva que viajó a Tel Aviv, para ver con sus propios ojos el oasis israelí y vivenciar el modelo de gestión del agua que, además de cimentarse sobre la violación de los derechos humanos de los palestinos, es un modelo de gestión completamente distinto al nuestro. No es un modelo federal, es el modelo centralizado que puede optimizar más rápidamente la inversión de la infraestructura. (…)

Lo único que le queda a la provincia es un informe final. Ese informe, en la mayoría de los casos, contiene el análisis de la situación actual del sector del agua y del potencial de los recursos hídricos (aguas superficiales y subterráneas), la creación de proyecciones de la demanda de agua (urbana, rural y de riego) para crear un sistema de asignación que permita regular la demanda de agua, la definición de planes alternativos de abastecimiento de agua y el análisis económico, balance prospectivo y recomendaciones para el desarrollo de un Plan Maestro.

Las condiciones comerciales de los contratos que son completamente diferentes para cada provincia y se someten a la legislación de Inglaterra. En caso de duda sobre la interpretación de los cumplimientos y obligaciones de la empresa, los conflictos o desacuerdos se dirimen en los tribunales británicos. 

¿Quién quedará con sed?

Desde el año 2020, el agua comenzó a considerarse un activo en la bolsa de Wall Street. Como con el petróleo, el trigo, el oro, hoy se puede especular con el bien natural que fue reconocido como derecho humano imprescindible por la ONU en 2010 y por la OMS en 2014. Y especulando, cada una de las provincias que firmó con Mekorot ―con RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) o sin él― lotea sus bienes naturales al mejor postor. 

Fuente: https://latinta.com.ar/2025/09/11/el-mapa-de-mekorot-en-argentina/

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