3)Exigencias para autodeterminación

La Izquierda Diario del 29 de octubre de 2020

La brutal represión en Guernica contra las familias sin techo demuestra que las decisiones no son casualidad. Si el represor Berni sigue en su cargo y si el Gobierno cedió a la rebelión policial armada es por un objetivo claro: los necesitan para reprimir.

(…) el Gobierno Bonaerense de Axel Kicillof, apoyado por Alberto Fernández y otros mandatarios, se victimizó frente a la extorsión policial armada que reclamó aumento de sus haberes.

A la luz de los hechos, el desenlace de esa crisis queda cada vez más claro. Si el Gobierno cedió ante el chantaje, fue porque lo que se estaba discutiendo era el precio de la represión.

Lejos del antagonismo que quisieron plantear, la realidad es que el Gobierno quiere a la policía bonaerense y a todas las fuerzas de seguridad para reprimir las luchas obreras y populares en una crisis histórica que genera récords de pobreza y desocupación, mientras acordó con los acreedores privados y va hacia un acuerdo con el FMI.

Lo mismo puede decirse de Berni: si a pesar de todos los escándalos, como el de la desaparición seguida de muerte de Facundo Castro, sigue en su cargo, es por lo mismo: así como en su función durante el gobierno de Cristina Kirchner reprimiendo a los obreros de Lear y tantos otros, hoy está en su cargo para el mismo rol, como se comprobó en Guernica.

Fuente: https://www.laizquierdadiario.com/Represion-en-Guernica-para-esto-mantuvieron-a-Berni-en-su-cargo-y-aceptaron-el-chantaje-policial

(…) la reivindicación al caudillo de la ultraderecha peronista, promotor de las bandas paraestatales quemataron a cientos de dirigentes obreros y populares a principios de los años 70, fue todo un mensaje en clave electoral de Fuerza Patria. Más aún cuando el “homenaje” se hizo el mismo día en que se cumplieron 15 años del crimen de Mariano Ferreyra a manos de una patota de la Unión Ferroviaria. (…)

(…) El precio del cálculo y el hegemonismo

En estos días me pregunto, con la angustia compartida por millones, si ustedes, Cristina Fernández de Kirchner, Axel Kicillof y Myriam Bregman, son plenamente conscientes del costo de la entrega y destrucción de nuestra Patria, del dolor y sufrimiento que se expanden. A Cristina y Axel les reclamo que abandonen los cálculos electorales; a Myriam le reclamo que la pureza de principios y la afirmación de la propia identidad no sea una excusa para mirar de costado la construcción de un instrumento de lucha amplio.

Cristina es una estadista, demonizada e injustamente presa del poder real, en peores condiciones que genocidas y narcos. Axel es un dirigente formado y con esforzada gestión en una provincia sometida al sistemático ataque y desfinanciamiento del gobierno nacional. Los dos, en el grado que corresponda, son referentes de millones, y es difícil creer que ignoren el precio cotidiano que en el llano cobra la falta de orientación de la acción política para resistir. Pero precisamente por eso, su inacción estratégica no es un lujo que puedan permitirse, sino una condena que profundiza el sufrimiento de quienes los votaron con esperanza.

Antes que nada, y para que quede claro el sentido de mi vocación unitaria, entiendo que ella implica trabajar con quienes piensan distinto. Así ha sido en estos años, pese a diferencias de fondo con la expresidenta, quien dijo y repitió que «el capitalismo es el mejor sistema para la producción y distribución de riqueza». También, con quienes, junto al gobernador bonaerense, y más allá de respuestas coyunturales, entienden al keynesianismo y sus variantes como sinónimo de justicia social. No lo son, aunque está a la vista que existen recetas mucho más agresivas y destructivas que aplica el establishment. (…)

(…) Una urgente convocatoria a una coalición antifascista con puntos mínimos

A contramano de esta realidad, muchos de los que no somos peronistas pero admitimos su hasta ahora papel central en el movimiento nacional y popular, que lo hemos acompañado en más de una ocasión, estamos convencidos que tiene la responsabilidad de asumir la convocatoria a una amplia coalición antifascista, como alternativa inmediata al gobierno actual, en base a un acuerdo de puntos mínimos económicos y sociales, incluida la libertad de Cristina Kirchner, Milagro Sala y todos los presos políticos y sociales. Que debe llamar a la movilización popular para desplazar a Milei, para llevar esos acuerdos sector por sector, territorio por territorio, con la perspectiva de que sean plataforma de estricto cumplimiento en los primeros 100 días de un nuevo gobierno. (…)

Fuente: https://rebelion.org/el-precio-del-calculo/

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