5)Abril-2026
Construcción, abajo a la izquierda, de objetivos emancipatorios vs. las luchas que siguen orientadas hacia la inclusión social. Diferenciemos:
5) Enfrentamiento al Pacto de Julio desde unión de comunidades territorializadas vs. Movilización o construcción de masiva presión social contra el RIGI y a favor de leyes ‘protectoras’
INVOLUCRAMIENTO EN AUTORGANIZACIÓN DE ABAJO/ DESOBEDIENCIA A LA DEMOCRACIA / ALTERNATIVAS
Involucrar en las autoorganizaciones de lucha abajo vs. seguir formas e instituciones de las demandas al Estado como si fuese neutral
Generalicemos la percepción (conocimiento y toma correspondiente de partido respecto a) que:
LAS AUTOORGANIZACIONES
DE LAS LUCHAS DE
DIVERSIDADES DE ABAJO
SON NUESTROS REFERENTES y ARRAIGO
¿Por qué? Todas tienen en común rebelarse contra el aplastamiento capitalista de sus respectivas dignidades colectivas e individuales. Este pararse en la dignidad de las diversidades de abajo (o de oprimidos, avasallados, humillados, reprimidos, encarcelados, etc.) es el desafío medular a asumir para salir de las emergencias socioeconómica del 90% y socioecológica cuya expresión más rotunda es la climática.
Hagamos centro en el despliegue del actualizado nazi fascismo por el sistema mundo capitalista en Palestina y ¡no! por gobiernos de turno o por derechas explícitas. ¿Cuál es el objetivo hoy distinto al pasado? El acelerado apoderamiento total del territorio de Gaza.
Para el incesante crecimiento de ofertas de la sociedad de consumo, el neoliberalismo representando al 2% humano, pretende ir acaparando territorios del Sur Global y arrasarlos hasta tierras a mercantilizar. Las desertifica en su imperativo de extraerles los que nombra de modo eufemístico: recursos naturales. Clasificándolos así niega destruir la salud de la naturaleza dependiente de ecosistemas. En cada uno de estos últimos sus distintas especies forman una comunidad en armonía entre ellas y con el lugar geográfico. Al desintegrarlos, el neoliberalismo conduce hacia la extinción de la vida planetaria, pero, ¿cómo frenarlo?
Las movilizaciones y la ocupación de las calles hoy internan en callejones sin salida frente a la omnipotencia del establishment transnacional y transnacionalizado debida a 42 años de expropiación y mercantilización de los bienes comunes tanto sociales como naturales, también de sobreexplotación a los trabajadores, los pueblos y la naturaleza de Argentina.
En confrontación con el Capital y su Estado hallamos, en todo el país, autoorganizaciones de las diversidades de abajo que se han parado en su dignidad. Son las referentes y las raíces del protagonismo deliberativo de los pueblos de Argentina que, asumiendo sus respectivas autodeterminaciones, abrirán caminos hacia el cambio social. Será más temprano que tarde.
Recordemos que la emergencia socioeconómica del 90% y la socioecológica origen de la climática RESULTAN DE la expansión de extractivismos rurourbanos mediante avasallamiento total de derechos tanto de los trabajadores y pueblos como de la naturaleza, estos últimos son las condiciones para la existencia de la vida planetaria.
En los hambrientos y los condenados por la Miseria Planificada tengamos presentes a su origen en: despojo, expulsión, desarraigo, envenenamiento, desplazamiento forzoso a malvivir en las periferias de las grandes ciudades que, a su vez, están siendo gentrificadas o violencia de sustitución de su población original por otra con un mayor poder adquisitivo.
CORREPI, como las izquierdas partidarias, olvidan e ignoran la violencia primordial en Argentina y todo el Sur Global. Reside en el régimen extractivista imperante durante el neoliberalismo impuesto con terrorismos paraestatales y estatales. Estimarlo es descubrir lo que comparten las defensas y recuperaciones de territorios para otro modo de habitar el país-continente con las autoorganizadas luchas por las varias facetas de justicia social.
Sucede que el régimen extractivista se basa en la conversión -durante 41 años- del latifundista. Y como éste es neofeudal, antidemocrático, racista, patriarcal y de sometimiento total a los imperialismos en comunidad de negocios con las elites locales. Menosprecia tanto a quienes excluyó y emplea cada vez más precariamente, como a quienes defienden el territorio o sea su arraigo como comunidad, culturas compartidas y espiritualidades e historias en simbiosis con la naturaleza lugareña. Considera al 90% como población sobrante y estorbo al mirar, en exclusivo, por acaparar tierras para mercantilizarlas.
Con ese objetivo, acelera e intensifica la desintegración-desalojo de pequeñas- medianas comunidades y concentra la población del país en megalópolis. Donde se multiplican cárceles súper pobladas (bajo Estado de excepción) de jóvenes avasallados en sus derechos desde sus nacimientos.
Disciplinamiento que se afianzó mediante ocupación de las principales barriadas de desposeídos con fuerzas militarizadas del Estado Policial. Lo inició Néstor Kirchner en acuerdo con la nueva amenaza a la seguridad hemisférica como definió la OEA en 2003. Lo consolidó Cristina Fernández mediante creación del Ministerio de Seguridad, vertebrado en la gendarmería, como respuesta a la toma del Parque Indoamericano por muchos sin techo en diciembre de 2010. También CFK promulgó la ley antiterrorista en diciembre de 2011, fue a poco de asumir su segundo mandato respaldado en un rotundo triunfo electoral, pero intentaba ajustazo nombrándolo sintonía fina. La ley antiterrorista se centra en agravar la criminalización de la pobreza y la judicialización de la organización para la lucha contra el avasallamiento de derechos.
Durante el confinamiento, con la justificación de protección de la Covid19, se sojuzgó bajo Estado policial militarizado a las barriadas pauperizadas. Sin embargo, en el año 2020, Cristina y Alberto yendo al Congreso convirtieron en ley del agro al hambreador y desertificador Plan 2020-2030 del bloque dominante del sistema globalizado de agronegocios. Y en el año 2022 el gobierno de los Fernández creó Comandos Unificados de las Fuerzas Federales con las de cada provincia, el primero para desalojar de su territorio a la comunidad de la machi Betiana Colhuan Nahuel. En forma casi simultánea legitimó la ocupación e invasión territorial de Mekorot que implantó apartheid hídrico a los palestinos mediante fuerzas militares de su genocida Estado de Israel.
Es decir, Cristina Fernández con mayor poder político que Alberto Fernández reforzó el destino común del 90%. ¿Cuál? de exterminio por hambre y desertificación implícito en el Plan 2020-2030. Aún más, cerró el círculo perverso del neoliberalismo que genera la profundización de las sequías mediante el enorme consumo de agua potable por todos los subsidiados (con ajustazos e hiperinflación) extractivismos rurourbanos.
¿Cómo lo completó? mediante la planificada instauración del apartheid hídrico por Mekorot con fuerzas militares y de seguridad e inteligencia del genocida Estado sionista de Israel.
El neoliberalismo está maximizando su opresión que refuerza con represión. No le es suficiente multiplicar incendios intencionales para apropiarse de territorios de modo rápido.
Además, los imperialismos hegemonizados por EE.UU. compiten con los de China-Rusia en expandir los extractivismos por el Abya Yala.
¿Cómo frenar a ambos en sus proyectos necropolíticos o de desertificación del continente entero? Ante todo, es comenzar la desobediencia a la democracia que prohíbe la autodeterminación de los pueblos de Argentina. Es superar esperanzas en otro gobierno al plantarse contra el objetivo de las elecciones como los 41 años prueban. Que es legitimar la continuidad en la profundización del acaparamiento oligopólico de posibilidades de vida y trabajo. Por eso polariza en candidatos de los poderes económico e imperialistas.
Para vitalizar nuestra toma de partido anticapitalista y darle perspectivas de cambio social introduzcamos la palabra y actividades de las silenciadas e invisibilizadas autoorganizaciones en defensa y recuperación de territorios de toda la Argentina. Sería la manera de despertar solidaridad e involucramiento por aprecio del compartir sus luchas procurando que los territorios del país-continente sean para la vida humana/no humana y para la dignidad de los pueblos e individuos.
Entablaría también diálogos sobre cómo esas resistencias en simultáneo arraigan relaciones sociales en consonancia con:
-asamblearse para el ejercicio de la democracia directa;
-comunalizarse o desprivatizar y desmercantilizar los bienes comunes tanto sociales como naturales;
-territorializarse o ir sintonizando con las culturas, espiritualidades e historias de convivencia entre la sociedad y la naturaleza lugareña en perspectiva cósmica.
Desobedecer vs. potenciar a la vigente democracia
Las defensas y recuperaciones de territorios construyen otra sociedadmientras enfrentan al fascista Pacto de Julio
El Pacto de Julio arraiga a la Constitución Nacional de 1994 en la confrontación con las defensas-recuperaciones de territorios desde la modernización del cómo y para qué el PJ y la UCR han dominado los territorios. Implica el Estado Neoliberal que, sobre la base del Estado Corporativo de Perón, ha adquirido unificación de amplio espectro de las guerras contra los pueblos de Argentina. Ahora, como sucede con la expansión de la IIRSA desde inicios de este siglo, para la fragmentación social y la dispersión política e ideológica del conflicto central con el Capital y su Estado, este último aparece provincial e incluso municipal.
De suerte que abajo se enfoca lucha localizada o sea sin orientarla hacia poner fin a la total y totalitaria desterritorialización y reterrorialización del país para convertirlo en fuente de los recursos naturales, falsamente denominados así para justificar su extracción.
También la actual y local lucha se descontextualiza del pasado reciente. Que es reconocer el perfeccionamiento establecido por el gobierno de los Fernández: predominio del Estado policial militarizado sobre el de derechos formales; los Comandos Unificados de las Fuerzas Federales con las de cada provincia; y la ocupación e invasión territorial de MEKOROT que impuso, militarmente, el apartheid hídrico a los palestinos.
Wado de Pedro, como ministro de Interior del gobierno FF, le entregó el agua dulce de Argentina a MEKOROT, todas sus aguas superficiales y subterráneas.
Como si fuese poco para denunciar la criminalidad de lesa humanidad de CFK oculta tras Alberto Fernández: consideremos que Cristina Fernández es la principal responsable del hambre, la pobreza estructural y la desertificación del país. En efecto, lo es por el Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial (2010-2020) y por su continuidad profundizadora al presentarse en el Congreso para convertir en ley del agro al Plan 2020-2030 del bloque dominante y único beneficiario del sistema transnacionalizador e imperialista de agronegocios.
HOY el desafío es unión de las diversas autoorganizaciones por la vida-dignidad de los pueblos de Argentina sin fronteras ni muros burgueses contra el fascismo del Pacto de Julio. Es decir, de todas las luchas por las distintas facetas de la justicia social con las defensas y recuperaciones de territorios de la Argentina hermanada con todas las del Abya Yala y del mundo, en particular las del Sur Global.
Requerimos desplegar horizontalmente la desobediencia a la democracia porque nos concilia con el sistema opresor-represor. Pero la eficacia en ese propósito depende de la unión de las luchas por justicia social entre sí con las defensas y recuperaciones de territorios en base a reconocimiento mutuo como constituyentes del protagonismo deliberativo de los pueblos de Argentina. Desafía, ante todo, a derrotar al peronismo que suscita e impone, desde 42 años, la conciliación con la criminalidad de lesa humanidad y lesa naturaleza del régimen extractivista.
El peronismo encabezado por Santiago Laudat encubrió al Pacto de Julio mediante la ley Bases con su RIGI para desviar las defensas y recuperaciones de territorios de su presente e historia en contra de ese poder avasallador tanto de los derechos de la naturaleza o su salud como de los trabajadores, pueblos e individuos de abajo. Y conducirlas a seguir presas de los poderes públicos representativos del establishment. Tuvo y tiene éxito.
Coincidamos con Grain en su interpelación a nuestra obediencia debida a las leyes y creencia en el RIGI como determinantes del saqueo.
A nivel mundial: una agresiva ola de «leyes de semillas» favorables a las corporaciones, contra los agricultores y la biodiversidad
Por GRAIN Semillas
29 de agosto de 2025
La industria de las semillas ha crecido y se ha consolidado enormemente en las últimas décadas. Hoy en día, cuatro empresas controlan el 56 % del mercado mundial, con un valor de 50 000 millones de dólares estadounidenses. [1] Esto refleja el desarrollo del fitomejoramiento como una actividad comercial independiente de la agricultura en sí, y el abandono de la investigación agrícola y de las semillas como bienes públicos.
La mayoría de quienes utilizan semillas comerciales son agricultores que producen para grandes mercados, contratistas o empresas agroindustriales. Los pequeños agricultores suelen depender de semillas de canales públicos, de otros agricultores o de sus propios suministros. Incluso en países altamente industrializados, los agricultores comerciales guardan semillas de su cosecha, si pueden, en lugar de comprar semillas frescas cada año. [2]Con la vista puesta en este mercado potencialmente masivo, las corporaciones emplean dos estrategias para expandir su presencia y sus ganancias. Una es biológica: la hibridación. En las condiciones adecuadas, los cultivos híbridos ofrecen un aumento significativo en la producción, pero solo durante una generación. Por lo tanto, los agricultores no tienen interés en conservar las semillas. Los híbridos se han utilizado desde la década de 1930, creando un mercado muy lucrativo para los obtentores. Sin embargo, no todos los cultivos pueden hibridarse.
La segunda estrategia es legal: los derechos de propiedad intelectual y las leyes de comercialización. Estas normas impiden a los agricultores conservar, intercambiar y vender semillas, en el caso de los sistemas de propiedad intelectual, o pueden desincentivar el uso de cualquier semilla que no sea comercialmente certificada, en el caso de las leyes de comercialización.
Leyes de semillas que socavan las semillas de los agricultores (..)
—
(…) La defensa de las semillas de los agricultores en la práctica
A pesar de décadas de privatización y de una industria de semillas hiperconcentrada, las semillas almacenadas en las fincas aún representan entre el 70 y el 90 por ciento de lo que se planta cada año en la mayoría de los países (e incluso, cuando es posible, en el Norte global). [17]
Los sistemas agrícolas siguen siendo la principal fuente de semillas para los pequeños productores de Asia y África. Las semillas locales suelen estar mejor adaptadas a las condiciones locales, como los suelos, las plagas, las enfermedades y el clima. Su promoción fortalece la biodiversidad y la resiliencia del sistema alimentario, protege la salud de la comunidad mediante una mejor nutrición y permite a los agricultores gestionar los riesgos. El uso de semillas conservadas en las fincas, incluso con variedades industriales, ayuda a los agricultores a controlar el costo de producción, lo que también puede beneficiar claramente a los consumidores.
En lugar de intentar formalizar los derechos de los agricultores en leyes administradas por el Estado que pueden ir en contra de sus intereses y estar mucho más allá de su alcance, deberíamos luchar agresivamente para revertir la privatización de las semillas e invertir en medidas prácticas para fortalecer y promover las semillas de los agricultores. [18]
MASIPAG, en Filipinas, es un buen ejemplo de cómo esto puede funcionar. Desde la década de 1980, han trabajado para defender las semillas de los agricultores contra la Revolución Verde y la agricultura industrial. En su opinión, las leyes de semillas se centran en protegerlas como producto básico y como lo que el mercado demanda. No se las considera protectoras de los pequeños agricultores, cuyo conocimiento y cultura están arraigados en la diversidad de las semillas locales, ni de los sistemas utilizados para transmitir este conocimiento. MASIPAG trabaja para fortalecer el apoyo público para que los agricultores tengan el poder y la libertad de cultivar, conservar e intercambiar semillas —y no solo variedades tradicionales— que necesitan en sus fincas, como una práctica común que no debería ser restringida por nadie ni por ninguna ley. Al hacerlo, como una alianza entre agricultores y científicos, continúan la práctica que los agricultores han llevado a cabo durante milenios, pero que repentinamente fue declarada «ilegal» cuando el gobierno filipino aprobó la Ley de Protección de Obtenciones Vegetales. En opinión de MASIPAG, es más eficaz y relevante fortalecer estas protecciones sociales y comunitarias, que permiten que las prácticas agrícolas prosperen y que los agricultores conserven su poder e independencia. [19]
En la India, grupos como la Sociedad de Desarrollo del Deccan también se han centrado durante décadas en fortalecer el control directo de las mujeres dalit sobre las semillas locales a través de prácticas comunitarias de almacenamiento de semillas, caracterización, biodiversidad, intercambios de semillas, capacitaciones entre agricultores, promoción de cultivos indígenas, mercados locales y medios de comunicación controlados por los campesinos para transmitir el mensaje correctamente. [20] Estas mismas prácticas están siendo adoptadas por innumerables comunidades a nivel local, regional e incluso nacional en África, las Américas, Europa y el Pacífico.
La lucha por los derechos de los agricultores y sus semillas es claramente una lucha por el poder. Ese poder debe construirse desde las bases comunitarias. No provendrá de leyes y aparatos estatales que los agricultores quizá nunca controlen. Si bien puede ser tentador impulsar políticas que reconozcan las semillas de los agricultores como un derecho fundamental o un bien público, los últimos treinta años de experiencia demuestran que las probabilidades de subordinarlas a los intereses corporativos son muy altas.
.Notas: (..)
Comprobemos olvido y ninguneo de 40 años de expansión del neoliberalismo en quienes potencian a la democracia que privilegia el régimen latifundista de propiedad y lo ha convertido en régimen extractivista.
Soberanía alimentaria en Argentina:
una situación que se agrava y propuestas para cambiar el modelo
16 de abril de 2026
El Informe Anual de la Situación de la Soberanía Alimentaria en Argentina (Iassaa) de la Red Calisas evidencia un agravamiento de los indicadores tras dos años del gobierno de Javier Milei, con el desmantelamiento de las políticas para la agricultura familiar y la producción de alimentos sanos para la población. Sin embargo, el informe no se queda en la denuncia y ofrece indicadores para activar políticas que se traduzcan en un Plan Estratégico para la Soberanía Alimentaria.
Por Red Calisas*+
La Red Calisas suma esfuerzos desde 2002, coordinados y solidarios a fin de evaluar la evolución de la Soberanía Alimentaria en Argentina. Desde entonces, la Red presentó las ediciones anuales del Informe Anual de la Situación de la Soberanía Alimentaria en Argentina (Iassaa) que abordaron aspectos teóricos-metodológicos en torno al tema, dando cuenta tanto de los retrocesos en materia de soberanía, como de sus consecuencias ambientales, concentración económica en el sistema agroalimentario y crecimiento de la “malnutrición”. También lograron reflejar la diversidad y heterogeneidad de resistencias y propuestas alternativas que emergen desde los territorios y sus comunidades organizadas, destacando ese ejercicio de la soberanía popular.
Ya en esos primeros informes existía la inquietud de generar indicadores sintéticos de dimensiones y variables que permitieran reflejar rápida, eficaz y sucintamente “el estado de la Soberanía Alimentaria”, pero, a partir de 2024, se hace evidente que la utilización de indicadores constituye una herramienta adecuada a las necesidades manifestadas por los actores sociales y políticos, complementando a la vez otros análisis de mayor profundidad. Con ese propósito, los Indicadores de Soberanía Alimentaria tienen como finalidad aportar herramientas de diagnóstico y posibilitar la toma de decisiones sobre la problemática alimentaria, contemplando el derecho de los pueblos a decidir sobre su sistema alimentario.
¿Qué cambios se produjeron en la situación de la Soberanía Alimentaria desde la publicación del Iassaa 2024? En esa oportunidad habíamos concluido que:
- “Los Indicadores de Soberanía Alimentaria constituyen una herramienta útil para describir el estado actual de la Soberanía Alimentaria y su evolución”.
- “El país se encuentra en crisis. Si bien cuenta con una alta capacidad de producción, la concentración de la tierra, el predominio del monocultivo y la dependencia del comercio internacional afectan la autonomía en la provisión de alimentos”.
- “El retroceso en políticas públicas orientadas a la agricultura familiar y al acceso equitativo a los recursos naturales profundiza las desigualdades dentro del sector agropecuario y compromete el acceso a los alimentos por parte de la población”.
- “Para avanzar hacia la Soberanía Alimentaria es fundamental una mayor diversificación productiva, el acceso equitativo a la tierra y los recursos naturales, y el fortalecimiento de políticas públicas que fomenten la producción agroecológica y el consumo de productos locales”.
En el 2025 observamos que no sólo se repiten las mismas conclusiones, sino que se agravan a niveles alarmantes por la profundización de todas las políticas alimentarias en detrimento de la Soberanía Alimentaria y de los Derechos Humanos que convergen en ella: a una alimentación adecuada, a la salud, al agua y saneamiento, al trabajo y a condiciones laborales dignas, a la tierra y a los bienes naturales.
Derechos a los que Argentina ha adherido en tratados internacionales como la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (Undrip, por su sigla en inglés) y Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Campesinos y de Otras Personas que Trabajan en las Zonas Rurales (Undrop, por su sigla en inglés) y el Acuerdo de Escazú (que protege los derechos de acceso a información, participación ciudadana y justicia en asuntos ambientales). Todos ellos han sido afectados por las políticas del actual gobierno, donde no se observa una sola medida a favor de los Derechos Humanos y la Soberanía Alimentaria.
Por ello, el objetivo general del informe se centró en evaluar avances y retrocesos de la Soberanía Alimentaria en Argentina, siendo su objetivo específico aportar a la construcción un sistema de indicadores cuali-cuantitativos de escala nacional para analizar integralmente las diferentes dimensiones de la Soberanía Alimentaria, facilitando el análisis de su evolución a través del tiempo.
Red Calisas nada dice del Plan Estratégico Agroalimentario Agroindustrial 2010-2020 que condujo al acaparamiento económico territorial, a la desertificación y al hambre por el sistema de agronegocios cuyo bloque dominante es dictadura debido a la conversión en ley del agro de su Plan 2020-2030 gracias al gobierno de Cristina y Alberto Fernández.
Se limita a reproducir la consigna de décadas que desinforma sobre la verdadera función del desendeudamiento-endeudamiento eterno y aleja del desafío anticapitalista. Dirige la atención a la ley Bases y su RIGI que implican la actualización y afianzamiento del cuerpo jurídico en desarrollo desde más de medio siglo. Al referirse los dos años de Milei no asume que el Estado hace posible agravar el neoliberalismo y sólo hay modificación de su funcionamiento acentuando la capacidad de opresión-represión.
Dos años de Milei contra la soberanía alimentaria
Crece una ilegítima deuda externa, en tanto se generaliza una deuda interna que afecta sobre todo a los sectores medios y los más vulnerados de la sociedad; la inflación que se mantiene con valores preocupantes afecta sobre todo a los alimentos y servicios; creciente endeudamiento externo y fuga de capitales; caída de los ingresos de trabajadores formales e informales, de los jubilados y pensionados; ajuste y desregulaciones sistemáticas en todos los sectores y actividades a nivel nacional y con el mercado externo constituyen datos relevantes de la gestión de dos años de gobierno.
La toma de posición en los organismos internacionales, su distanciamiento de los BRICS y su incondicional adhesión a las políticas del gobierno de los Estados Unidos suman un elemento fundamental al diagnóstico. El reciente acuerdo comercial bilateral con ese país, las iniciativas definidas y previsibles en el marco del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) y su impacto en el ambiente y la vida en las provincias no pueden estar ausentes del mismo.
La demolición del Estado también ha sido una clave saliente. Despidos y cesantías, cierre, vaciamiento o parálisis de organismos y programas y privatizaciones se llevaron adelante, Ley de Bases mediante, inspirados en el “desprecio infinito” por el Estado, tal como se manifiesta en las decisiones y declaraciones del presidente Milei y colaboradores cercanos, con el manifiesto apoyo de medios de comunicación, amplios sectores del Estado, corporaciones económicas y grupos de poder.
Además de los evidentes y generalizados casos de corrupción, no puede estar ausente en el análisis la caracterización del presidente Milei y su modo de gestionar el poder. Los permanentes insultos y adjetivaciones peyorativas, los vetos e incumplimientos de decisiones parlamentarias constituyen situaciones de violencia y autocracia atentatorios con una democracia representativa, participativa y federal que garantice los derechos de todxs lxs habitantes de Argentina, y la Soberanía Alimentaria entre ellos. (…)
Red Calisas privilegia las políticas públicas de carácter compensatorio de la criminalidad capitalista de lesa naturaleza y lesa humanidad que radica en la intensificación del sistema de agronegocios. Descontextualiza por completo sus propuestas del sistema mundo capitalista y su local que hoy impone la profundización-extensión del régimen extractivista avasallando totalmente derechos humanos sin respetar siquiera leyes internacionales.
Políticas Públicas de incidencia en el sistema alimentario implementadas, derogadas y/o modificadas
El actual escenario normativo e institucional muestra un desmantelamiento sistemático de políticas vinculadas a la seguridad y la Soberanía Alimentaria, la agricultura familiar, campesina e indígena y la agroecología. Se disolvieron organismos claves como el Instituto Nacional de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena (Inafci), la Comisión Nacional de Alimentos (Conal), el Instituto Nacional de Semillas (Inase), la Dirección Nacional de Agroecología (Dinae) y se derogaron programas estratégicos como el ProHuerta, Cambio Rural INTA y múltiples instrumentos de apoyo territorial. Es clave advertir el retroceso en los mecanismos de protección de tierras, semillas y bienes comunes, que afecta especialmente a campesinos y comunidades indígenas.
Las políticas alimentarias centrales (Ley de Emergencia Alimentaria, Programa Alimentar Comunidad, Ley de Promoción de la Alimentación Saludable) permanecen parcialmente activas, con fuertes recortes y restricciones de acceso. En paralelo, avanzan políticas que facilitan y promueven el uso de agrotóxicos, transgénicos, y sus paquetes tecnológicos asociados, junto a medidas de desregulación comercial, que favorecen a megacorporaciones extranjeras en contra de nuestra Soberanía Nacional, no sólo alimentaria. El conjunto de políticas profundiza la desigualdad territorial y debilita seriamente el rol del Estado como garante de derechos, debilitando instituciones para la Soberanía Alimentaria, la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena (AFCI) y la alimentación saludable, fortaleciendo un modelo de concentración y acaparamiento empresarial y de expoliación de bienes comunes.
Propuestas para un futuro con soberanía alimentaria
Se hace evidente que ninguno de los problemas existentes en el sistema alimentario han sido resueltos, más bien se han agravado, resultado de las crecientes desigualdades provocadas por las políticas públicas implementadas por el gobierno de Javier Milei. Por ello es urgente dar respuesta a las graves situaciones de esta crítica emergencia y, en base al aprendizaje social ya realizado, incorporar estas prioridades en un Plan Estratégico para la Soberanía Alimentaria, consensuado por los sectores populares, que permita avanzar participativamente en la democratización del sistema alimentario y el buen vivir de los habitantes en todos los territorios. El alimento saludable y el agua constituyen derechos irrenunciables.
Entre los temas prioritarios no pueden faltar iniciativas para garantizar el acceso a los alimentos básicos para toda la población y asegurando también el carácter sano, seguro y saludable de aquellos dirigidos a población vulnerable. Lograr el efectivo cumplimiento de la Ley de Alimentación Saludable constituye una valiosa herramienta también de organización y movilización comunitaria que contribuye en ese sentido.
Urge desarrollar y fortalecer estrategias colectivas para la producción, distribución y consumo de alimentos agroecológicos; las producciones de cercanía constituyen un importante paso inicial para reducir costos, generar trabajo y arraigo y hacer sustentables los procesos. Las iniciativas al respecto deben complementarse con políticas y estrategias participativas a todos los niveles, a fin de enfrentar el desafío de alimentar saludable y en forma sostenible a los habitantes de las ciudades; en ellas viven unos 40 millones de habitantes que dependen básicamente de sus ingresos monetarios para acceder a los alimentos. ¿Cómo alimentar las ciudades? Es un tema central en la agenda, el compromiso de los actores sociales y políticos es imprescindible.
Avanzar en la democratización del sistema alimentario es fundamental, requiere la participación de la universidad pública, del sistema de ciencia y técnica y de los actores sociales y políticos organizados.
A tal fin, se considera que la actualización y contextualización de los indicadores desarrollados en el Iassa 2025 exponen la situación de la Soberanía Alimentaria y constituye un elemento para orientar políticas y estrategias de los sectores populares, por lo que se considera necesario la conformación de un Observatorio de la Soberanía Alimentaria en Argentina. A la vez, instancias similares de nivel provincial y local deberían observar y proponer para sus respectivos territorios.
Descargá el Informe Anual de la Situación de la Soberanía Alimentaria en Argentina (Iassaa) en https://soberaniaalimentaria.ar/
*La Red de Cátedras Libres de Soberanía Alimentaria y colectivos afines (Red Calisas) nuclea a más de 60 espacios constituidos en universidades públicas, instituciones de educación superior y organizaciones sociales comprometidas por una alimentación sana, segura, sabrosa y soberana.
Consideremos que las autoorganizadas defensas de territorios de la Argentina y las recuperaciones del territorio ancestral por comunidades Mapuche Tehuelche están enfrentando al Pacto de Julio que unifica consolidando territorialidad al Estado Neoliberal cuyos cimientos son el Estado Corporativo que Perón fundó en 1944 y sus poderes de terrorismos paraestatales programados e iniciados por Perón durante su tercer gobierno constitucional y de terrorismos estatales. Confrontan creando poder mediante el asamblearse, comunalizarse y territorializarse. Asumen que la lucha no está en las calles donde dominan los Comandos Unificados de las Fuerzas Federales con las de cada provincia. Advierten la inflexión del neoliberalismo tanto en el país como en el mundo y confían en ir construyendo la autodeterminación de los pueblos que lo frene y luego lo erradique.
Aprenden de los pueblos originarios desde décadas a la ofensiva de ir recuperando sus territorios ancestrales creados por simbiosis de culturas con la naturaleza como fruto de siglos del trabajo comunitario y constructor de equilibrios ecológicos según latitudes geográficas.
Tal humanización del modo de habitar la Pacha se afianzará mediante unión plurinacional en solidaridad con los palestinos echando a Mekorot y las fuerzas militares y de seguridad e inteligencia del genocida Estado sionista de Israel.
Reflexionemos sobre cómo el Movimiento de Trabajadores Sin Tierra (MST) de Brasil se desprendió de la convicción inculcada por el Papa Francisco y el gobierno progresista de Lula de luchar por sus derechos o inclusión en el capitalismo.
Día Internacional de Lucha Campesina:
“Transformar el dolor y el luto en organización”
16 de abril de 2026
Organizaciones campesinas de todo el mundo conmemoran los treinta años de la masacre de 19 integrantes del Movimiento Sin Tierra de Brasil. Ayala Ferreira, integrante de la dirección de la organización rural, recuerda aquel día trágico, describe lo que sobrevino y mira al futuro:
«La reforma agraria no va a ser dada, tiene que ser conquistada». La disputa por los territorios, los bienes naturales, la violencia y la esperanza. (…)
“La defensa de la naturaleza, la democratización en el acceso a la tierra tiene que ser una lucha combinada entre todos los sujetos que viven de la naturaleza, en sus territorios, y de la relación con la tierra en la producción agrícola. Hay un esfuerzo por consolidar cada vez más esa unidad para conquistar los derechos vulnerados en nuestro país”, explica la integrante del Movimiento Sin Tierra.
—¿De qué manera se sostiene esa alianza?
—Desde el MST hemos contribuido con acciones de solidaridad cuando los pueblos indígenas se han movilizado, donando alimentos, contribuyendo con espacios para que sus voces aparezcan, aprendiendo mucho con su forma de ver el mundo, que es muy distinta de otras. Ese diálogo aporta mucho a la formación de la militancia en nuestras organizaciones, para unir nuestras reflexiones y en consecuencia nuestra capacidad de combinar las acciones. Es mucho más lo que nos une que lo que nos separa. Y nos alegra tener en los pueblos indígenas, quilombolas y en otras organizaciones del campo a nuestros aliados de primera línea.
¿Cuál es la situación del campesinado y de la lucha por la reforma agraria en América Latina?
—Tenemos muchas cosas en común. Por ejemplo, la concentración de la tierra y un desarrollo del capitalismo que legitimó esa concentración. Nuestros países tienen una concentración grande de tierras que deberían ser destinadas a la agricultura y a los trabajadores rurales. Pero también ha surgido, en los países de América Latina y del Sur Global, una reflexión sobre la ofensiva de las potencias imperialistas sobre los bienes comunes de nuestros países, como los minerales, el agua y los bosques. Esa ofensiva es una búsqueda de control cada vez más desenfrenada por lo que hay en nuestros territorios. Y cuando vemos dónde están los recursos minerales, las tierras raras, los minerales estratégicos, están en tierras indígenas, quilombolas y en asentamientos de reforma agraria. Viene una nueva ofensiva que implica otra fase de violencia para controlar los bienes de nuestros territorios. Veo un escenario de recrudecimientos de esa violencia.
—En ese escenario, ¿ve alguna esperanza?
—Siempre tenemos que alimentar la esperanza. Esa esperanza es lo que mueve a los trabajadores y trabajadoras. A pesar de la realidad adversa, tenemos que seguir resistiendo en un proceso cotidiano de organización, de reflexión, de movilización y de lucha. Porque si hay algo que puede transformar la realidad es la capacidad de lucha del pueblo. Entonces la esperanza no muere. Está presente en nuestro horizonte cotidiano. Por eso es importante preservar la memoria: para que quienes estamos vivos podamos estar presentes en la lucha, apuntando a quienes violan derechos de los trabajadores y trabajadoras y denunciando lo que son capaces de hacer cuando los trabajadores se organizan. Y también reafirmar, a través de la memoria, que tenemos la tarea histórica de seguir luchando por nuestras conquistas.
El desafío primordial de reforma agraria integral es hoy de radical reestructuración rurourbana por desprivatización y desmercantilización de las tierras. Implica su carácter anticapitalista, antirracista, anticlerical, antipatriarcal y decolonial del poder, el saber y el ser.
Convoca, abajo a la izquierda, a encaminar el involucramiento de una creciente mayoría hacia la unión entre las defensas de los territorios y la amplia solidaridad ante catástrofes socioterritoriales a consecuencia de cómo el capitalismo mercantiliza la naturaleza.
Analicemos significados e implicancias de las defensas y recuperaciones de territorios que procuran erradicar el capitalismo o los extractivismos rurourbanos abriendo caminos hacia la socialización del modo de habitar el planeta Son las únicas que confrontan con el Capital y su Estado en las varias jurisdicciones existentes. Se esfuerzan por poner fin a las expropiaciones del establishment de bienes comunes tanto sociales como naturales y a su expoliación a trabajadores, pueblos e individuos subalternos. Consisten en:
-Resistencias al avasallamiento de derechos de las diversidades de abajo y de la naturaleza, estos últimos componen su funcionamiento-evolución esencial a la vida humana/no humana.
-Autoorganizaciones de vecinos e indígenas comunalizadas y territorializadas o sea empoderadas de sentidos colectivos de vida y de ser parte de la naturaleza cuya salud determina la humana.
-Cosmovisiones que aprendieron de los pueblos originarios cuya historia de siglos fue posible por trabajo comunal en armonía con la naturaleza o sea respetando sus derechos para transformarla conforme a necesidades e intereses de la comunidad.
-Pluriversos por aprecio a las diversidades de abajo; biodiversidades de la naturaleza lugareña y de los cultivos comunitarios en vez de la agricultura familiar y vastos monocultivos de la agricultura capitalista; a la sustitución del urbanismo y la ciudadanía de carácter homogeneizador por asambleas de deliberación sobre problemas fundamentales y toma de decisión incluyente de todos quienes comparten territorio, pero comprometidos con la confederación democrática de las comunidades.
-Construcción de autonomía por las autoorganizaciones en lucha y por las comunidades a las cuales se pertenece que les exige trabajo independizado del Capital y su Estado, lo cual las distancia de quienes sumidos en la desesperación por emplearse ejecutan los ecocidios con sus consecuentes genocidios silenciosos.
-Posicionamiento contra el productivismo e industrialización del capitalismo poniendo de relieve caminos que el protagonismo deliberativo de los pueblos asumirá al responsabilizarse en crear sus respectivos «buenos vivires». Es decir, mira por nuevas relaciones intra e intercomunales y recuperar el trabajo que humaniza al cuidar de optimizar la salud de la naturaleza.
Las respectivas autodeterminaciones de los pueblos, así como su confederación democrática regional e internacional, exigen independizar al Trabajo del Capital. Ya está independizándose del Capital. ¿Cómo? Las autoorganizaciones son de trabajadores luchando para frenar, y luego erradicar: el despojo-acaparamiento de tierras, la exclusión social, la expoliación laboral y la total mercantilización de la naturaleza. En suma, le están quitando al Capital su poder dictatorial por lucha de singulares subjetividades colectivas con arraigo en hacer imposible la negación capitalista de sus dignidades humanas.
Agreguemos que las defensas y recuperaciones de territorios miran hacia afirmarse como comunidades autónomas, cuya autogestión se fundamenta en el trabajo mirando por necesidades e intereses comunales y concretado por subjetividades contentas de dejar el condicionamiento contrario a su poder de decisión e inventiva.