Cuestionemos análisis de los incendios

por izquierdas reformistas (I)

¿Por qué? Los descontextualizan de cómo:

– el genocidio palestino sitúa en la centralidad de la disputa capitalista de territorios con los pueblos;

–todos los gobiernos de turno desde diciembre de 1983 privilegiaron la acumulación del establishment transnacional y transnacionalizado por sobre la vida humana/no humana y la dignidad de los pueblos de Argentina.

Implicó ‘democratizar’ su expropiación y mercantilización de los bienes comunes tanto sociales como naturales. También a su creciente explotación de los trabajadores, campesinos, pequeños-medianos propietarios y de la naturaleza.l

 

 (…) El bosque es vida

El bosque es vida es una afirmación profunda que resalta el papel vital de los bosques como ecosistemas que sustentan la biodiversidad, regulan el clima, purifican el aire y el agua, y proveen recursos esenciales para humanos y animales, siendo fuentes de alimento, medicinas y conexión espiritual, esenciales para la salud del planeta y la supervivencia humana. (…)

Contextualiza:

(…) Su destrucción es fruto de los incendios, cada vez más recurrentes y de mayores proporciones, la expansión agropecuaria (soja, ganadería) y la minería/extractivismo, causando deforestación, pérdida de biodiversidad, y alteración de ecosistemas. (…)

En 2007 se sancionó la Ley 26.331, conocida como ley de Bosques, fue consecuencia de un amplio proceso de movilización social. Se opusieron a ella grandes intereses del sector agropecuario, con buena llegada a las bancadas legislativas. El gobierno nacional tardó más de un año en sancionar el decreto reglamentario y las provincias, que en el término de un año debían clasificar sus bosques, se tomaron varios años para hacerlo. A su vez, esta clasificación debía actualizarse cada cinco años, pero las provincias se han demorado en cumplir con este requisito. Los procesos de actualización en varias provincias provocaron conflictos intensos que se prolongan hasta la actualidad.

Según datos oficiales, en el período 1998-2022 se perdieron cerca de 6,4 millones de hectáreas en las distintas regiones forestales de Argentina. De ese total, el 57,6 por ciento, que equivale a más de 3,6 millones de hectáreas, fue deforestado durante la vigencia de la ley. Desde 2020 en adelante la causa más intensa de pérdida de bosques son los incendios forestales, que vienen ocurriendo en diversas zonas del país. (…)

Silvio Schachter no asocia con que, en 2019, incendios forestales sin precedentes atravesaron el Amazonas y destruyeron miles de kilómetros cuadrados de selva tropical …

Renán Vega Cantor denunció una planificación de esos incendios en la Amazonía Colombiana. A esta realidad sudamericana agreguemos que, en Argentina, Cristina y Alberto Fernández concurrieron al Congreso para convertir en ley del agro al Plan 2020-2030 del bloque dominante sobre el sistema globalizado de agronegocios. De suerte que continúa agravando consecuencias del Plan Estratégico Agroalimentario Agroindustrial 2010-2020: la deforestación, la desertificación, el despojo a comunidades campesinas e indígenas, la exclusión social, la explotación laboral y el hambre. Aún más, en simultáneo a esa instauración de la dictadura de los oligopolios del sistema de agronegocios, hubo una gigantesca deforestación de Chaco.

Silvio Schachter reconoce:

«La política de desfinanciación de áreas vitales para protección ambiental como la política forestal mientras coincide con el apoyo irrestricto a la megamineria, no es solo patrimonio de Milei, pero este gobierno lo llevó a niveles extremos».

No se percata de cómo el neoliberalismo mediante el genocidio palestino en vivo y directo patentiza haber virado de la desinformación sobre su progreso contra la vida y los pueblos a la ostentación y explicitación de su obrar. Se exhibe tal cual es por saberse omnipotente y sentirse en peligro de perder su hegemonía.

Fuente: https://rebelion.org/bosques-calcinados-los-incendios-del-negacionismo-ambiental/