Último tema

Tema de junio 2022
La consigna «Trabajo, dignidad y
cambio social» guía la unión entre los de abajo hacia…

Qué Sistema

De liberación del trabajo, la dignidad y la lucha de las diversidades de abajo por el cambio social

Conciliación de clases/ Concentración y centralización capitalista/
Alternativas emancipatorias

Conciliación de clases

Necesitamos, abajo y a la izquierda coherente con su esencia común-ista, que una creciente mayoría de los oprimidos, por el sistema mundo capitalista y su local, rompa con la conciliación de clase implícita en que haya identificación con los ricos o sea con los grandes expropiadores o usurpadores de tierras y de otros bienes comunes al protestar sólo por las tomas de tierras o de edificios que realizan quienes han sido despojados de todos sus derechos humanos durante esa acumulación gran capitalista de riquezas y poder.

Es crucial esta subversión para inviabilizar al capitalismo, de ahí que éste procure la rutina o normalidad de la conciliación de clases. Y una de las metodologías para concretarla es: 

 Leo Santillan

 Stdp0of1rb 1ete0ri7tl8 ide  ·

«Un Darío pop, para estómagos sensibles»

Por Damian Ripetta

Y arrancaron los homenajes despolitizados a Darío Santillán. Claro, hoy (5 de febrero) cumpliría 41 años. Volverlo inofensivo, tierno, candoroso es la tarea del momento, como hicieron con tantos compañeros. Volverlo amable, digerible para gente de pocas convicciones, o de garrocha fácil. Un Darío Santillán que no incomode el confort crítico de los livings progresistas, un Darío que no genere acidez. Parafraseando a Galeano algunos. Vistiéndolo de mártir popular otros. «Comprometido», pero desideologizado. En el barro, pero despolitizado.

¿Qué es acaso una «injusticia» para los que comercian favores y gentilezas con el gobierno «popular»?

Darío luchaba contra las «injusticias», ¿Cuáles? ¿De quién? Nada, nada. Según parece, a Santillán y a Kosteki los asesinaron policías desbocados, que no seguían ordenes de un poder, de un partido en el poder. De un gobierno que parió al kirchnerismo. Y ninguna chance de comparar «esa» miseria con «ésta» miseria, por supuesto.

Falsearlo y ponerlo de rodillas, se vuelve una cosa sola. Recuerdo muchas indignaciones hoy cómplices cuando el kirchnerismo quiso cooptar su imagen en unos afiches en el 2012. No pudieron entonces, no podrán ahora. Darío es nuestro, de los que no se rinden. De los que no comercian humanos por prebendas. De los que no teorizan estupideces para justificar la miseria que él y otros enfrentaron. Es de los que siguen, de los tercos, de los inconformistas, de los que no tienen precio. Es de los que, como su familia, mantuvieron sus banderas en alto. Sus banderas, que son las de tantos cientos de miles.

Hoy Darío Santillán cumpliría 41 años, lo mataron con 21. Lo falsean muchos. Lo recordamos nosotros».

Concentración y centralización capitalista

Ubiquémonos en un enfoque esencial para viabilizar los extractivismos (mediante consenso por desinformación y estigmatización) a través de:

Razón instrumental, dominación de la naturaleza y modernidad:
la Teoría Crítica de Max Horkheimer y Theodor Adorno

Por Guido P. Galafassi

Introducción

La concepción moderna de sociedad en donde es crucial la categoría dominación, tiene en la ciencia a uno de sus pilares fundamentales. Y esta dominación está fuertemente relacionada con el manejo instrumental de la naturaleza y de los recursos sociales y económicos. Y para este manejo instrumental es prioritario primero conocer “científicamente” a la realidad natural y social sobre la cual se va a actuar.

Las raíces de la “nueva ciencia” se encuentran en los primeros intentos del siglo XV y XVI por desarrollar un conocimiento secular (desvinculado de la explicación religiosa medieval) sobre la realidad y que por sobre todo tenga algún tipo de validación empírica. La nueva ciencia se basaba en la obtención de un conocimiento probado a partir de la observación y la experimentación a diferencia del conocimiento tradicional que se deducía fundamentalmente de los textos y verdades clásicas.

Pero, además, esta nueva ciencia se sustentará en su utilidad inmediata para funcionalizar el conocimiento adquirido dentro del nuevo concepto de racionalidad basado en la explotación productiva de la naturaleza con el fin de lograr un progreso material de la sociedad. Así, si en el medioevo, la aspiración intelectual de los hombres se reducía a desentrañar el sentido moral y la finalidad existencial de la vida concentrándose casi por completo en la interpretación de la Revelación Divina llevada a cabo por las autoridades eclesiásticas, los hombres de la modernidad comenzaron, por el contrario, a cuestionarse por las causas intramundanas, es decir terrenales de la humanidad, causas que deberían definirse mediante la observación sensible, en vez de recurrir a la tradición para interrogarse sobre la finalidad ultraterrena.

Y como la nueva concepción de la vida terrenal que se empieza a construir en el Renacimiento estará basada en la administración de las habilidades humanas en términos de su propia validación independientemente de las determinaciones religiosas, la nueva ciencia se basará por tanto en el conocimiento de la realidad natural y humana para servir eficientemente a los nuevos principios filosóficos, sociales y políticos.

El objetivo entonces de esta nueva ciencia será el de “detectar regularidades en el curso de la naturaleza. Esto ocurre precisamente en la sociedad burguesa, donde el hombre concreto despojado de los medios de producción no es más el sujeto de la actividad productora, sino un simple elemento material de dicha actividad. Pero, ya no se trata de la sociedad industrial dividida en clases de propietarios y explotados, la crítica teórica frankfurtiana va más allá, apuntando al problema más radical de la sociedad industrial como modelo paradigmático de una racionalidad opresiva, que se ha convertido en la única regla de juego para el ejercicio, ya imposible, de una humanidad integral.

La reivindicación frankfurtiana entonces, ya no se contenta con reajustar el proceso de producción, sino que invoca la necesidad de detener este modelo, antes que aniquile el último rincón en el que aún se refugia la conciencia de la propia humanidad. Así, se llega en Horkheimer a una revisión más profunda de sus tesis, en donde se fundaban sus argumentaciones en el principio marxista de la praxis como fundamento de toda teoría, avanzando en sus análisis críticos sobre el pragmatismo contemporáneo que define todo el proceso social moderno.

Ya en el prólogo de la «Crítica de la Razón Instrumental» argumenta, «los problemas económicos y sociales de nuestro tiempo han sido exhaustivamente tratados por investigadores científicos competentes. El presente ensayo toma por otro camino. Nuestro objetivo aquí es investigar la noción de racionalidad que sirve de base a la cultura industrial actual» (Horkheimer, 1969:11).

Es que el problema, y aquí ampliamente compartido por los otros autores del círculo interior Frankfurtiano, ya no es la división en clases de la sociedad industrial donde por un lado se ubican los propietarios y por el otro los explotados; el dilema a resolver cala más hondo, y se pregunta por la esencia que hace que ese sistema exista.

El título de propiedad de los instrumentos de producción que separa a poseedores de desposeídos es la razón de ser de un sistema industrial opresivo que ahoga todo intento de humanidad fuera de este marco. Entonces, frente a la reivindicación original de transformar y reajustar este proceso de producción, la consigna ahora es preguntarse por el modelo paradigmático de racionalidad que lo sostiene y que le dio origen. De la razón como totalidad a la razón como instrumento.

Entonces, la mirada está puesta sobre el modelo de racionalidad que impregna todo hecho cotidiano en nuestra sociedad moderna y que define el camino a seguir en las tareas del hombre común. Un hombre común, que al decir de Horkheimer, concibe a las cosas razonables, a las cosas con razón, como aquellas cosas útiles, condición capaz de ser distinguida por todo hombre medio. Porque lo que posibilita en última instancia los actos razonables, es la capacidad de clasificación, conclusión y deducción, características esenciales y definitorias de la racionalidad dominante.

Es decir, una razón que no repara en preguntarse por el contenido específico, es decir por el funcionamiento abstracto del mecanismo pensante. Y aquí es donde Horkheimer se dedica a profundizar el concepto de razón, y más precisamente lo que él llama la «razón subjetiva» como aquella que ordena los medios al fin.

Para el pragmatismo contemporáneo, lo racional es lo útil, entonces, una vez decidido lo que se quiere, la razón se encargará de encontrar y definir los medios para conseguirlo. Entonces es racionalmente correcto, y por lo tanto verdadero, lo que sirve para algo. «En última instancia, la razón subjetiva resulta ser la capacidad de calcular probabilidades y de adecuar así los medios correctos a un fin dado.

Esta definición parece coincidir con las ideas de muchos filósofos eminentes en especial de los pensadores ingleses desde los días de John Locke». (op.cit.:17). Esta razón subjetiva que articula medios con fines, consiste en la “adecuación de modos de procedimiento a fines que son más o menos aceptables y que presuntamente se sobreentienden”.

Es decir que el acento está puesto en discernir y calcular los medios adecuados, quedando los objetivos a alcanzar como una cuestión de poca importancia en referencia a indagar sobre si son o no razonables. Es que estos fines son racionales también en un sentido subjetivo, es decir que son útiles al sujeto para lograr su autoconservación.

El fin capaz de ser racional por sí mismo, es decir ayuda de experiencias sistemáticamente organizadas para, a partir del conocimiento de dichas regularidades, poder provocar o evitar a voluntad determinados efectos o, con otras palabras, para poder dominar, lo más posible, la naturaleza” (Horkheimer, 1995:18). Y es a partir de esta concepción del conocimiento que se construirá la validación moderna de lo que es y sobre que principios se estructura la naturaleza. Así, las nociones de uniformidad y regularidad serán dos características claves para poder sustanciar un conocimiento que sea útil al desarrollo material de la humanidad. Si no existiera una cierta regularidad y uniformidad en la velocidad de un cuerpo en caída libre, o en el resultado de una reacción química, o en las consecuencias que la presencia de un fármaco tendrá sobre determinadas manifestaciones infecciosas, o en la temperatura a la cual un determinado elemento químico cambiara de estado, la obtención de este conocimiento no tendría ningún valor para el progreso material de la sociedad.

Es que el valor de las “leyes de naturaleza”, leyes que deben ser precisamente descubiertas por la ciencia moderna, está en relación directa con la perfectibilidad a partir de la cual se rige la repetición futura de los hechos que pretenden explicar (para predecir) estas leyes. Es decir, que será necesario descubrir las leyes que rigen la naturaleza, no por el solo hecho de contemplar y admirar la creación divina, sino para causas mucho más mundanas que tienen que ver justamente con la posibilidad de predecir la naturaleza para así poder ejecutar prácticas que posibiliten su manejo y control. Es que, “la posibilidad de unas leyes de la naturaleza, y, por consiguiente, la del dominio de ésta, aparece en la nueva ciencia del Renacimiento en dependencia lógica de la presuposición de que el acontecer natural está sujeto a una regularidad” (op. cit.).

Crecimiento y progreso en la modernidad

Como componentes destacados de la modernidad y que tiene especial relevancia, está el hecho de la afirmación del sujeto pensante, es decir del sujeto racional. Es el sujeto, el individuo por sí solo, por su sola razón, por sus propias fuerzas, independiente de toda autoridad religiosa, sociológica y política, el que debe encontrar la verdad entendida como correspondencia con la realidad. Es decir, hay una lucha, una afirmación del racionalismo, una afirmación de la autonomía del individuo, de lo que el individuo puede hacer por sí solo. Correlativo con esto, la búsqueda de riqueza y el afán de lucro, se van constituyendo no solo en un fin digno de ser perseguido por sí mismo, sino en un fin que va a ir excluyendo a todos los otros. La búsqueda de la riqueza, lo que podemos llamar la mentalidad mercantilista se va imponiendo cada vez más en este mundo. Es decir, estamos ante dos expresiones paralelas de la misma modernidad, la definición filosófica y la definición socioeconómica. (…)

Ciencia y sociedad burguesa

Es en la «Teoría Crítica» de Max Horkheimer y Theodor Adorno donde se trata de desenmascarar el carácter ideológico de lo que en la modernidad ha llegado a llamarse «ciencia positiva». La independencia de la génesis histórico-fáctica de los resultados obtenidos en la ciencia moderna es lo que le da el carácter de positividad, sustentada por un método formalizado que garantiza la verdad definida en un procedimiento autocentrado que excluye toda injerencia de cualquier contexto de la investigación.

Así, cualquier ley de la naturaleza enunciada científicamente es por definición verdadera en si misma, independiente en forma absoluta de cualquier condición psicológica y social a partir de la cual se llegó a descubrirla. La historia de la ciencia es a la ciencia un simple anecdotario sin ninguna capacidad de incidir en ésta más que en la confección de una cronología ilustrativa de hechos autoafirmados por sí mismos, lo que explica la independencia formal de cualquier teoría científica. Esta búsqueda de aislamiento de un dominio de la teoría pura de toda mediación a través de una praxis social llega hasta nuestro siglo en la separación establecida pro Husserl entre el acto histórico- psicológico en que se piensa un objeto, y el acto formal en que ese objeto queda constituido «en sí mismo».

Esta «teoría tradicional» se choca con la materialidad e historicidad de los objetos por ella analizada a partir de las posiciones de la «teoría crítica» como un nuevo saber del mundo, asumiendo y haciendo suyo esta materialidad histórica de los objetos y sabiéndose parte activa del mundo que pretende conocer. Así, “mientras que el especialista, en cuanto científico, ve la realidad social, junto con sus productos, como exterior, y en cuanto ciudadano, percibe su interés por ella a través de artículos políticos, de la afiliación a partidos o a organizaciones de beneficencia, y de su participación en las elecciones, sin unir ambas cosas – y algunas otras formas de comportamiento– en su persona de otro modo que, a lo sumo, mediante una interpretación psicológica, hoy, en cambio, el pensamiento crítico está motivado por el intento de suprimir y superar realmente esta tensión, de suprimir la oposición entre la conciencia de fines, la espontaneidad y la racionalidad esbozadas en el individuo y las relaciones del proceso de trabajo, fundamentales para la sociedad” (Horkheimer, 1974:242).

Es que la ciencia moderna responde fundamentalmente a conocer los elementos que permitan realizar un manejo instrumental tanto de la naturaleza física como de los mecanismos sociales y económicos. Los costos altísimos de mucha de la investigación científica actual desde la biología molecular a la física nuclear, pasando por la sociología o economía, no hacen más que reforzar esta situación; haciendo que solo sean planteables como objetivos que merezcan algún interés aquellos que posibiliten algún retorno en términos de resultados tecnológicos. Así, la ciencia pasa a ser la sección de I+D de la enorme planta tecnológica constituida por el mercado productivo a escala planetaria.

Esta instrumentalidad del saber científico que obliga a preguntar siempre para qué sirve, no puede desligarse del núcleo mismo de la objetividad, como esencia positivista, ligando la ciencia al proceso histórico-material en el cual cobra su función como instrumento social. Avanzando aún más en esta consideración, Horkheimer denuncia a la «ciencia pura» como un solapado instrumento de dominio que alejándose del servicio social por el cual debería definirse, se convierte a través del proceso de absolutización en la valoración de sí misma, en freno de todo progreso y en el regulador del orden social (burgués) en el que tuvo su origen. Es decir, la ubica bajo el concepto de «ideología» de la ortodoxia marxista, como una interpretación racional que sirve como instrumento de dominación de una clase sobre otra, encubriendo su sentido instrumental bajo una pretendida ahistoricidad.

 Pues, “… en la medida que el concepto de teoría es independizado, como si se lo pudiera fundamentar a partir de la esencia íntima del conocimiento, por ejemplo, o de alguna otra manera ahistórica, se transforma en una categoría cosificada, ideológica.” (op.cit.:228). Pero aquí es necesario aclarar la preferencia del primer Horkheimer por un concepto de teoría que se define de un modo mediato a partir del esencial primado de la praxis. Opone de alguna manera el materialismo histórico a la larga tradición idealista de raíz platónica, en donde las teorías se determinan solo por sí mismas, sin más valor que la verdad que contienen, constituyéndose lógicamente como teorías, independientemente de su génesis histórica.

Así, Horkheimer aboga por una concepción que permita superar la parcialidad que resulta de separar de la praxis social total, los procesos intelectuales particulares. De superar la idea según la cual la ciencia representa una esfera separada, sin que se perciban las interrelaciones entre las distintas actividades conceptualizadas de forma aislada. Porque en realidad, la vida de la sociedad, es considerada por Horkheimer, como resultado del trabajo en forma conjunta de los diferentes procesos de la producción, que no deben ser vistos como autónomos e independientes.

Pues todos estos procesos no son otra cosa que “…aspectos particulares del modo como la sociedad se enfrenta con la naturaleza y se mantiene en su forma dada. Son momentos del proceso social de producción, aun cuando ellos mismos sean poco o nada productivos en el verdadero sentido. Ni la estructura de la producción, dividida en industrial y agraria, ni la separación entre las llamadas funciones directivas y las ejecutivas, entre los servicios y los trabajos, las ocupaciones manuales y las intelectuales, son situaciones eternas o naturales; ellas proceden, por el contrario, del modo de producción en determinadas formas de sociedad” (op.cit.:146).

De esta manera, la ciencia que considera la conformación de la praxis como más allá respecto de ella misma, amparándose en la separación entre pensar y obrar, representa para Horkheimer una renuncia a la propia humanidad. Una renuncia en si misma interesada en salvaguardar el sistema vigente a partir de encubrir su función instrumental. Esta ciencia reniega de su función instrumental como una instancia de dominio y se ampara en la definición de sus supuestos como categorías teóricas eternas en vez de condiciones históricas que posibilitan su ejercicio. En este esquema conceptual el hombre deja de ser el sujeto de esa praxis que es el saber y se convierte en su objeto, ejecutándose sobre el una descripción dogmática de su verdadera y ahistórica esencia.

Consideraciones finales: más allá del materialismo dogmático

En el contexto de la razón subjetiva que domina la vida contemporánea, la única medida es la eficacia, todo es bueno si funciona bien para el fin propuesto. Así, la única salida para una crítica a la razón pragmática es situarse fuera de su lógica, en una razón cuyo eje de verdad exceda el mero campo del proceso material concreto, y se logre situar en un fin propuesto más allá del curso histórico. Y es aquí, donde el rescate de la filosofía reasume todo su peso e importancia, una filosofía que se construye sobre, «…formas relativamente independientes del pensar que Aristoteles describe como contemplación teórica… La filosofía aspiraba a una intelección que no había de servir a cálculos utilitarios, sino que debía estimular la comprensión de la naturaleza en si y para si» (op.cit.:112). Desde esta posición, Horkheimer retorna a una posición socrática, a través de la resurrección de una razón que implicaba la noción de verdad absoluta, y que se presentaba como intuiciones objetivas, casi como revelaciones, para la que la verdad es fin y nunca medio; una razón que reflejase la verdadera naturaleza de las cosas. «Cuando se concebía la idea de razón, ésta había de cumplir mucho más que una mera regulación de la relación entre medios y fines; se la consideraba como el instrumento destinado a comprender los fines, a determinarlos» (op.cit:21). La crítica a la modernidad entonces, llega con este pasaje, a uno de los momentos más profundos en el pensamiento de Horkheimer.

Rescatar el pensamiento socrático, ese amparado en la razón objetiva, significa marcar, con toda la evidencia posible, el camino errado por el cual se ha desplazado la modernidad posterior al iluminismo. El pensamiento utilitario que signó a ésta, refleja las antípodas del pensamiento socrático en busca de la comprensión y la definición de los fines. La modernidad, de la mano de la ilustración, ha tomado uno de los recorridos posibles, aquel que lleva a la reducción de la razón a una simple forma de buscar lo más útil.

En lugar de aprovechar todo el potencial liberador que llevan en su seno las ideas modernas al surgir de entre el encorsetamiento medieval, en lugar de discurrir por el camino crítico del pensar en la totalidad rescatando esta impronta de los clásicos griegos, el pensamiento moderno ha preferido elegir el camino, más fácil sin dudas, que lo lleva a quedar limitado a la búsqueda de maneras y modos de adecuación de la acción humana a una verdad establecida, en cambio de pensar sobre esta misma noción de verdad.

Esta crítica, marcando la ausencia de un pensamiento de la totalidad al cual se ha negado el iluminismo y sus continuadores, es precisamente aquello por lo que se identifica la labor intelectual sobre todo de Horkheimer, aunque también de Adorno y Marcuse. “Dialéctica del iluminismo” y “Crítica de la razón instrumental” incursionan por una crítica tan profunda y radical del pensamiento y la sociedad occidental, que sin duda, todo lo posterior solo representará una aclaración de sus tesis principales.

Crítica radical, implica aquella que intenta llegar hasta los orígenes del problema, hasta las raíces del modo moderno de concebir la vida. Pero paradójicamente, a medida que la teoría se volvía más radical, la conexión con una praxis radical, tal cual marca el pensamiento primero de la escuela, se hace cada vez más difusa. La desilusión que produjo en este grupo de pensadores la práctica del “socialismo real” y la evidencia de una clase obrera incapaz de encarnar la alternativa al sistema, al quedar su accionar incorporado dentro del propio funcionamiento del mismo, diluyendo su carácter revolucionario, llevó a una marcha intelectual que se alejaba cada vez más del marxismo ortodoxo.

El conflicto entre clases fue sustituido por un conflicto más amplio entre el hombre y la naturaleza. Un conflicto que hunde sus raíces desde antes del capitalismo, y que al parecer puede trascender a éste luego de su fin. Este conflicto hombre – naturaleza implicaba tanto las relaciones en el exterior como en el interior humano. Así, en un contexto más amplio de ver a la modernidad en su totalidad, el modo capitalista de explotación, representa solo la forma histórica que adopta el proceso de dominación en la era burguesa de la sociedad occidental. En Horkheimer ya afloraba esta posición en “Los orígenes de la filosofía burguesa de la historia” donde claramente vincula a la concepción renacentista de la ciencia y la tecnología con la dominación política. Y esta dominación llega hasta el siglo XX asumiendo formas no económicas de coerción, cada vez más directas.

Ahora, la teoría crítica reafirma la relación que se establece en sus orígenes entre libertad y tradición moderna, pero también llama la atención sobre los peligros que puede entrañar esta relación ante la posibilidad de tomar caminos contrarios, pero que están inscriptos en sus bases fundadoras. De aquí, queda claro la posición que adoptan estos pensadores, incluyéndose dentro de la tradición moderna, pero alertando sobre sus peligros y cuestionando los principios fundamentales que la sustentan. Su posición es de crítica al modelo de racionalidad moderna imperante en el contexto del siglo XX que le toco vivir, pero sin la intención de liquidar esta tradición moderna, sin la intención de ubicarse en una línea antirracionalista, sino por el contrario, como esfuerzo por recuperar una racionalidad progresista y liberadora contenida de alguna manera en la construcción iluminista de la modernidad.

Frente al discurso hegemónico de una modernidad homogénea y homogeneizante, entendida como el triunfo del racionalismo empirista o idealista, del capitalismo como única posibilidad de organizar económica y socialmente la humanidad, del estado-nación democrático-representativo como única verdad política, existe otra posibilidad de interpretación del designio moderno, pero que sin embargo está inscripta en los principios mismos de la construcción de la modernidad.

Una modernidad de la crítica, de la resistencia a la reducción parcializante de la “unidimensionalidad” contemporánea, de la búsqueda del sentido de totalidad que posibilite integrar todos los aspectos de la vida humana en un camino de síntesis superadora, en lugar de la fragmentación y segmentación a que lleva la racionalidad instrumental. Inspirados en una interpretación marxista de los acontecimientos sociales, los pensadores frankfurtianos sin embargo, no se redujeron nunca a un materialismo dogmático, que no hizo más que seguir el camino de la ciencia positiva, sino por el contrario trataron de revitalizar el ímpetu crítico original de las teorías de Marx, (rescatando de éste, precisamente su dimensión de totalidad en el análisis de lo social).

El grupo de pensadores de esta escuela, englobados en el Instituto de Investigación Social, se convirtieron en un centro renovador de la teoría marxista, que aspiraba a superar la esclerosis del marxismo oficial y a irradiar una nueva praxis más allá de los estrechos límites de la política socialdemócrata. Así, el objetivo central de Horkheimer en particular, aunque de todo el grupo en general, fue promover toda suerte de investigaciones que estuvieran relacionadas con la crítica de la sociedad y de las nuevas formas de alienación. Pero en esta perspectiva, filosófica y sociopolítica a la vez, englobaron de forma novedosa al psicoanálisis, como base desde la cual se podía desarrollar una psicología capaz de comprender las mediaciones entre la estructura social y la personalidad del individuo. De profundizar la relación entre el hombre y su naturaleza interior, que los llevó, entre otras cosas a preguntarse por los mecanismos psicológicos de los procesos de dominación. Es decir, conjugaron una interpretación del marxismo en su compleja totalidad, con las posturas teóricas del psicoanálisis que permitía enriquecer las observaciones y elaboraciones intelectuales de la sociedad, al incorporar al sujeto con sus motivaciones, significaciones, valores y mecanismos de acción y represión. Esta demás aclarar, que tanto marxismo como psicoanálisis son producciones intelectuales claramente identificadas con la construcción de la modernidad. De aquí, nuevamente que es difícil no situar a estos pensadores dentro de la tradición moderna.

La crítica a la modernidad es fuerte en estos intelectuales, pero es con la intención de rehabilitar la potencia liberadora de una posición sin claudicaciones, que permitiera realizar un salvataje ético de la humanidad en decadencia por el capitalismo racionalizante de este último siglo.

* Theomai, núm. 9, primer semestre, 2004, p. 0 Red Internacional de Estudios sobre Sociedad, Naturaleza y Desarrollo Buenos Aires, Argentina Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=1240090

Alternativas emancipatorias

Pongamos en debate la opinión de Daniel Campione en:

 Hacia un nuevo internacionalismo

13-04-2022/ Rebelión

(…) Hoy tenemos rebeliones populares que en mayor o menor medida se enfrentan al poder del capital y recorrieron buena parte del mundo, antes de la pandemia. Se vivió todo un ciclo de grandes movilizaciones, desde Chile hasta Líbano, pasando por Francia. De más reciente data son las protestas contra el racismo en EE.UU.

Viejas y nuevas opresiones sacuden a los pueblos y apuntan a los núcleos mismos de los poderes presentes e históricos imperialistas, coloniales, esclavistas. Hemos asistido en 2021 a un paro nacional y rebelión popular en Colombia, en un cuestionamiento inédito de una elite corrupta y represora que lleva décadas en el poder.

Todo eso nos marca el posible sentido de un nuevo internacionalismo, un impulso que logre aunar esos esfuerzos, que extienda la solidaridad y la identificación. La lucha de clases es internacional por su contenido, como pensaron los clásicos del pensamiento socialista.

El contenido internacional de la lucha de clases

Y en este mundo globalizado más intercomunicado y trasnacionalizado que nunca, necesitamos el internacionalismo de los pueblos. Es el modo de enfrentar la mundialización del poder del capital. Los nuevos elementos de crisis que acarrea la pandemia e incluso las conmocionantes consecuencias de la guerra en Ucrania, pueden marcar nuevos rumbos para estas rebeliones.

No podría ser una internacional sólo de partidos, sino de diversos agrupamientos políticos y sociales, con las formas organizativas más diversas y con la lucha contra el sistema social basado en la alienación y la explotación como bandera.

MI OPINIÓN

En nuestro siglo y en el Abya Yala, minorías componentes de las grandes mayorías enfrentan a los poderes opresores y se yerguen desde la puesta en práctica (o los proyectos) de transformaciones estructurales al modo capitalista de producción y a su sociedad de consumo.

La defensa de la Amazonía como imprescindibles simbiosis ecoculturales para la vida y salud planetaria ha adquirido carácter internacionalista revolucionario al igual que las luchas contra los principales hambreadores (Monsanto, Bayer y Syngenta) y contra la acumulación oligopólica de riquezas que sume a la humanidad en emergencia climática. De ahí que la «lucha de clases» se da entre estos intereses irreconciliables con el Capital Estado transnacionalizado e imperialista cuyo crecimiento económico arrasa las condiciones de vida y trabajo del presente-futuro.

A diferencia de Daniel Campione enfoco la «lucha de clases», al menos en los países sometidos a subdesarrollo por el contubernio de capitales y estados imperialistas con los locales, como disputa de territorios sin fronteras ni muros burgueses que están concretando las resistencias de comunidades-naciones originarias y asambleas socioecológicas al avasallamiento extractivista de derechos de los pueblos e individuos y los de la naturaleza.

¿En qué me baso para sostener como medular (para el enfrentamiento con el Capital-Estado) a las recuperaciones y defensas de territorios? Estos últimos, como nos enseñan las naciones indígenas, implican: comunidades con culturas, espiritualidades e historias de sus respectivas simbiosis con la naturaleza. De modo que las subjetividades colectivas emergentes de esas luchas por la vida y la salud de la naturaleza que incluyen las humanas, arraigan otra sociedad y otro mundo posibles e imprescindibles en la actual crisis civilizatoria en que el capitalismo sumió y sume a la humanidad como la pandemia patentiza.

Sin embargo, el sistema mundo capitalista y sus locales aceleran e intensifican los extractivismos a partir del Covid-19 menospreciando que la enfermedad se originó por dichos modos de producción y mercantilización de la naturaleza, a la cual denominan valorizarla cuando exterminan las biodiversidades o sea a las creadoras de equilibrios ecológicos.

Los extractivismos generan las actuales emergencias socioeconómica del 99% hasta el extremo de condena a estar desposeídos de todo a más de la mitad de los menores de 18 años en Argentina y socioecológica, cuya expresión más rotunda es la climática. Hacen a la concentración y transnacionalización tanto de la economía como de los territorios mediante acaparamiento de tierras y sus otros bienes comunes naturales con las consiguientes expropiaciones, exclusión social y súper explotación de los trabajadores. La última se debe ante todo a destruir las economías locales y a expulsar las mayorías hacia las grandes ciudades para malvivir en sus periferias.

Frenar los extractivismos y luego erradicarlos por completo es el desafío central para los pueblos de Argentina y del Abya Yala que ya están afirmándose desde sus territorios en lucha de larga data contra el saqueo, la contaminación ambiental y las varias facetas de la injusticia social. Es ir edificando el poder encaminar los «buenos vivires» abajo en forma de reforma agraria integral. Ésta debe concretarse como entrelazamientos de comunidades y naciones del Abya Yala para la lucha indeclinable contra las expropiaciones realizadas por el sistema expoliador. Lucha que exige enfrentamientos anticapitalista, antiimperialista, antirracista, anticlerical y antipatriarcal.

Al examinar el presente y el pasado verificamos cuánto ya se ha construido de modo nacional e internacional, al menos en el Abya Yala, respecto a alternativas emancipatorias de esos cinco pilares de la opresión-represión. Porque en todo el continente y toda la Argentina hay resistencias silenciadas e invisibilizadas como lo son también los genocidios a consecuencia de los ecocidios generados por los extractivismos. Al mismo tiempo, se desarrollan importantes movimientos sociales que tienden a independizarse del Estado para ser consecuentes con sus objetivos de poner fin a la negación por el capitalismo y su Estado de sus respectivas dignidades humanas.

Durante las resistencias surgen cuestionamientos a la colonialidad tanto del saber como del poder e investigación sobre fundamentos a su consigna “el agua vale más que el oro o el petróleo”. De suerte que disputan no sólo territorios sino también la percepción (los conocimientos y el compromiso) de una creciente mayoría sobre el binomio indisoluble de las luchas por justicia social con las procurando justicia socioecológica.

Se rebelan contra la globalización que implanta el pensamiento único y uniformiza tanto las singulares subjetividades colectivas como la naturaleza destruyendo la enorme variedad de simbiosis ecoculturales que son productos de siglos del trabajo humano haciendo a la habitabilidad planetaria. En suma, alumbran un pluriverso y la valoración de nuestras diferencias para nuestros diálogos de elaboración mancomunada del internacionalismo revolucionario por los pueblos planetarios.

Atendamos qué plantea:

Ruben Tala

Acuerdo con la esencia de lo dicho. Hoy el enfrentamiento más total y radical al Estado/Capital viene de las luchas territoriales y socioambientales. No de las luchas obreras.

La política de la izquierda en general asume que en todos los países o la mayoría sigue existiendo el movimiento obrero poderoso que existió hasta los 70. No registraron los cambios de los últimos 50 años.

Si bien la actualidad nacional e internacional parece darle la razón a Rubén Tala en su interpretación de mi opinión, recordemos al Cordobazo y las otras puebladas como los Rosariazos, los Tucumanazos… que prueban el potencial de acción insurgente de la clase trabajadora y que surge sólo rompiendo la subordinación a las burocracias sindicales y políticas del Partido Justicialista.

En los ’70, la clase trabajadora adquiere representatividad de todos los otros componentes populares, los interpela a protagonizar rebeliones antidictatoriales de unión en diversidad.

Ya en ese entonces la «lucha de clases» o sea la lucha contra el bloque opresor muestra a los trabajadores actuando desde y con sus pueblos. Hoy, en el Abya Yala, las asambleas socioterritoriales surgen sobre todo de trabajadores que se autoorganizan junto a los otros vecinos para resistir el avasallamiento capitalista de derechos de los pueblos y los de la naturaleza. Es decir, ante la gravedad de las emergencias en que el sistema sume a la humanidad, dejan sus rutinas y especializaciones que los vuelve indiferentes a todo lo que no sean lo implícito en la falsedad tramposa del deber de ganarse la vida. Es iniciarse en asumirse persona completa o de erguirse desde su dignidad humana por identificación plena con poner fin a la destrucción de la naturaleza, las comunidades y sus ecoculturas. Destaquemos que las defensas y recuperaciones de los territorios tanto de las comunidades-naciones indígenas como de las asambleas socioecológicas están encaminando el compromiso con los sentidos humanistas y humanizadores del trabajo que caracterizó a la antropogénesis.

Qué Democracia

De liberación del parasitismo mortal de burocracias y Estado policial militar para recuperar tierras y los otros bienes comunes.

Legalidad-legitimidad de la gran burguesía/
Bloqueo de la lucha de clases/Alternativas emancipatorias

Legalidad-legitimidad de la gran burguesía

Es clave en la actual inflexión histórica generalizar la ruptura con la legalidad-legitimidad de la gran burguesía para no entramparnos en las elecciones. Porque como dice Susana desde Tinogasta (en la provincia de Catamarca) a los gobiernos de turno les debemos: 

Susana de Tinogasta

srdSmc2flhhul0 l8688 

¡Gracias Fernández-Jalil-Nóblega-Paulón por la destrucción, la sequia, la contaminación, el saqueo y muerte, con la que están condenando a los pueblos!

 Bloqueo de la lucha de clases

Es clave en la actual inflexión histórica generalizar la ruptura del Pacto Social que establecieron los Fernández (Alberto y Cristina) aprovechando su rotundo triunfo en las PASO de 2019. Es decir, hicieron virar el Nunca Más a Macri-Cambiemos hacia un contubernio entreambos (pese a presentarse como de antagonismo irreconciliable) para garantizar la continuidad y profundización de la acumulación gran capitalista local e imperialista. Durante los cuatro meses hasta la asunción de los F-F,  el gobierno de Macri agravó la precarización tanto de la vida como del trabajo, en tanto que los F-F construyeron la gobernabilidad de la intensificación de ajuste y de extractivismos. La concretaron con el bloqueo a las luchas de las diversidades de abajo a través del Pacto Social y el Plan Argentina contra el Hambre.

Es hora de tener en cuenta cuán nefasto ha sido y es el papel del Papa Francisco, también el de los dirigentes progresistas o socialdemócratas y socialcristianos. Han bloqueado el imprescindible internacionalismo revolucionario que sólo será obra de los pueblos y sus trabajadores al confrontar -de modo consecuente y coordinado- las respectivas alianzas de capitales y estados imperialistas con los locales. Pero hay otra cuestión previa e ineludible que consiste en cuestionar a las Naciones Unidas.

El 5 de junio:

Día Mundial del Medio Ambiente fue proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en el año 1972, coincidiendo con el inicio de la Conferencia de Estocolmo, cuyo tema principal fue precisamente el medio ambiente.

En el marco de la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente se deben centrar los esfuerzos en motivar a las personas y comunidades, para que se conviertan en agentes activos del desarrollo sostenible y de protección del medio ambiente.

Por ello que se invita a las personas a mejorar sus hábitos de consumo. A las empresas a desarrollar modelos más ecológicos. A los gobiernos a proteger las zonas salvajes. A los profesores a educar en valores naturales. A los jóvenes a alzar la voz por el futuro del planeta. La protección del medio ambiente requiere del apoyo de todos.

Año 2022: Una Sola Tierra

Anualmente se elige un tema central relacionado con el medio ambiente, para conmemorar este Día Mundial.

Para el año 2022 el tema central es «Una Sola Tierra». Con ello se pretende visibilizar la emergencia que afronta nuestro planeta referida al clima, evidenciando el acelerado calentamiento global y la escasa capacidad de adaptación de las personas y la naturaleza.

Por otra parte, la pérdida de hábitat ha impactado a más de un millón de especies, encontrándose en peligro de extinción.

Unido a ello la contaminación ambiental impacta de manera negativa y radical en el aire, tierra y agua.

Esta campaña se orienta a concienciar sobre tales problemáticas, fomentando la protección y restauración de nuestro planeta mediante la ejecución de diversas acciones, lo que implica la transformación de las sociedades y economías globales hacia la inclusión, justicia y respeto con la naturaleza. (…) Leer

Si prestamos atención al presente de Argentina, del Abya Yala y de mundo, comprobamos cuánto cinismo e hipocresía hay en ese discurso de las Naciones Unidas y lo pueden hacer porque  la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente en Estocolmo (1972)define: “Medio ambiente es el conjunto de componentes físicos, químicos, biológicos y sociales capaces de causar efectos directos o indirectos, en un plazo corto o largo, sobre los seres vivos y las actividades humanas”, citado en el libro “Agenda 21” de Foy (1998)

Subrayemos su abstracción total y totalitaria de la naturaleza desestructurándola por completo que, junto a quitarle evolución e historia, explica la pasividad de las grandes mayorías de estar sumidas en el ecocida-genocida modo capitalista de producción y mercantilización que conduce a la extinción de la vida planetaria. También que no se hayan alertado con motivo de la pandemia.

NO SIGAMOS ENTRAMPÁNDONOS CON EL LENGUAJE EUFEMÍSTICO COMO ES HABLAR DE «MEDIO AMBIENTE O AMBIENTE» EN VEZ DE «NATURALEZA» QUE NO NOS RODEA SINO QUE FORMAMOS PARTE DE ELLA.

POR CIERTO, El CAPITALISMO EN NOMBRE DE VALORIZARLA LA ESTÁ DEVASTANDO Y ANTE LA PANDEMIA ENGENDRO DE ESTA GUERRA, ACELERA E INTENSIFICA LA EXPANSIÓN DE ECOCIDIOS CON SUS CONSECUENTES GENOCIDIOS SILENCIOSOS, SILENCIADOS E INVISIBILIZADOS.

URGE EL INVOLUCRAMIENTO MAYORITARIO EN LAS DEFENSAS Y RECUPERACIONES DE TERRITORIOS QUE ES COMPROMETERNOS CON LAS SIMBIOSIS ECOCULTURALES DE SIGLOS DE TRABAJO MIRANDO POR ARMONIZAR LAS NECESIDADES E INTERESES COMUNALES CON LA SALUD DE LA NATURALEZA.

PARA ELLO ES CLAVE EL RECHAZO A LAS NACIONES UNIDAS SOBRE SU PROPAGANDA: QUE ESTAMOS SALVADOS. YA NO SEREMOS MÁS PAÍSES Y CONTINENTES DE SACRIFICIO PARA EL GRAN CAPITAL.

SE TRATA DE MULTIPLICAR EL REPUDIO A LA ONU PORQUE, FRENTE A LAS GUERRAS DEL CAPITALISMO CONTRA LOS PUEBLOS Y LA NATURALEZA DEL PLANETA, INVITA A LAS PERSONAS A MEJORAR SUS HÁBITOS DE CONSUMO; A LAS EMPRESAS A DESARROLLAR MODELOS MÁS ECOLÓGICOS; A LOS GOBIERNOS A PROTEGER LAS ZONAS SALVAJES; A LOS PROFESORES A EDUCAR EN VALORES NATURALES. A LOS JÓVENES A ALZAR LA VOZ POR EL FUTURO DEL PLANETA.

Alternativas emancipatorias

Es clave en la actual inflexión histórica generalizar la ruptura con el Estado. Veamos cómo la fachada democrática está cediendo paso a la dictadura desembozada.

Federico Soria

tosonrepSdu:y6 19rm03u7 3 1fasal1Ai4ha1he6374  ·

LA PRIVACIÓN ILEGÍTIMA DE LA LIBERTAD DE ALDO FLORES Y ENZO BRIZUELA REVELA DETALLES MACABROS DE LA DICTADURA MEGAMINERA EN ANDALGALÁ

La violencia estatal ejercida hacia los compas privados ilegítimamente de la libertad, por cuenta y orden de las corporaciones megamineras, no ha hecho mella en sus convicciones, a pesar de su estado de salud…

Mientras tanto, el fiscal con apellido nefasto, está padeciendo las consecuencias de su deliberado mal accionar y no puede salir a la calle, debido al escarnio social de su indecorosa conducta, complaciente con la UTE conformada por el gobierno, la universidad pública y las corporaciones megamineras. Al mismo tiempo, la Policía de Catamarca establece zonas liberadas y estado de sitio de hecho, por zonas o sectores, donde las patotas sindicales de la megaminería hostigan y amedrentan a vecinas y vecinos que resisten en el territorio.

Enzo Brizuela padeció apremios ilegales en las mazmorras policiales donde permanece secuestrado. Los yutas que lo violentaron fueron apartados de su custodia, pero lamentablemente la justicia no quiso dar sus nombres, aunque tarde o temprano se sabrán…

Al ser víctima de agresión policial, pidió ser revisado por un médico y se lo denegaron. La doctora Viviana Passarelli tuvo dichos injuriosos y discrininatorios hacia él y se negó a constatar sus lesiones, pidió otro médico y se lo denegaron. Enzo continúa bien, a pesar del maltrato físico y su afección respiratoria, sigue con su huelga de hambre seca que continuará hasta ser liberado.

Aldo Flores tuvo una insuficiencia cardíaca, durante la audiencia inquisidora del fiscal Martín Camps, que debido a la violencia verbal y psicolofica sufrida, derivó en un pre-infarto. Fue trasladado al Hospital de Andalgalá, «donado» (o no tanto)* por Minera Alumbrera, donde ni siquiera hay una curita. Por este motivo fue derivado de urgencia a la capital de Catamarca, donde lo intervinieron colocándole una endoprótesis en una arteria obstruida. Está recuperándose bien y hay compas de Andalgalá y la capital haciéndole el aguante.

Evidentemente, la dictadura minera en Andalgalá tiene todo un andamiaje estructural armado para funcionar aceitadamente y mantenerse impune, donde no solo los funcionarios judiciales y policiales son parte de ésta, sino también otras personas, como por ejemplo la ya mencionada doctora y el ocasional denunciante-estrella

Dicen que dicen que la doctora Viviana Passarelli tiene varias denuncias por maltrato a pacientes y personal del hospital de Andalgalá. Además, la acusan de fraguar pericias médicas cuando le toca intervenir en casos de maltrato policial, para proteger a los violentos. También dicen que dicen que hace unos años atrás, firmó un informe técnico que denunciaba el aumento exponencial de casos de cáncer en Andalgalá, a poco de empezar la contaminación de Minera Alumbrera, el cual fue entregado a la Asamblea el Algarrobo. Pero parece que después hubieron un montón de razones para darse vuelta como una media. Hoy tiene una empresa propia que terceriza servicios de salud privada y ambulancias a Minera Agua Rica y Alumbrera.

Con respecto al denunciante que se prestó para el montaje de la megaminera Mara, el fiscal Martín Camps intentó mantener su identidad en reserva, pero como en Andalgalá se sabe todo, esos «secretos de sumario» terminan siendo absurdos, sobre todo, tratándose de una causa armada como ésta…

El denunciante es Duilio Martinelli, de 37 años, un mercachifle de Catamarca, distribuidor de las gaseosas Manaos y otras mercaderías en los pequeños comercios de los pueblos que rodean a Andalgalá, que esperemos que de ahora en adelante no le compren más a este señor…

Actualmente está en pareja con una joven empresaria de Andalgalá, dueña de una estación de servicio que le vende grandes cantidades de combustible a la minera (decenas de miles de litros por semana), obviamente pasando por alto las restrcciones vigentes y desde ya, contribuyendo al desabastecimiento en la zona. Para contextualizar, digamos que se trata de una persona no muy consustanciada con su pueblo en tiempos de crisis…

La dictadura minera impuesta en Andalgalá tiene el sesgo de los psicópatas en el poder estudiados por la ciencia de la Ponerología Politica: Necesitan de muchos obsecuentes complementarios para que su imposición perversa funcione y se mantenga en el tiempo… Por eso, en estas luchas tan desiguales, nadie que se sitúe del lado del opresor estará libre de pecado hasta no arrojar la primera piedra, o mas bien (como suele ocurrir en estas situaciones) hasta que la piedra se caliente y empiece a quemar esas manos que nunca van a estar limpias…

#LibertadAlosPresosPoliticos

#AndalgalaResiste

#FueraMineraAguaRicaAlumbrera

Es importante que hoy recordemos cómo los autoorganizados trabajadores desocupados explicaron su consigna:

 TRABAJO, porque es de lo que nos privan y lo que exigimos como derecho impostergable, porque a pesar de la desocupación nos sentimos parte de la clase trabajadora. En nuestra experiencia cotidiana organizamos el trabajo en forma autónoma y por fuera de la lógica capitalista.

DIGNIDAD, porque sin dignidad no hay futuro. Porque a pesar de las dificultades, no nos rendimos ni nos entregamos, sino que nos sostenemos de pie y sin mendigar limosnas y caridad de quienes son responsables de la situación de miseria en la que vivimos; porque heredamos la dignidad de las luchas históricas de nuestros antepasados, y la mantenemos viva como principal bandera hacia el futuro que queremos para nuestros hijos, de un país en donde los derechos populares esenciales como el trabajo, la salud, educación, vivienda, alimentación, vestimenta, libertad de organización y expresión, sean respetados .

CAMBIO SOCIAL, porque ese futuro digno deberá construirse sobre una sociedad justa e igualitaria, y para eso habrá que transformar de raíz este sistema, terminando de una vez por todas con la explotacion del hombre por el hombre, con la dominacion y la alienación. Ese Cambio Social se expresa en las nuevas relaciones y formas de organización que estamos construyendo por fuera de la lógica del sistema capitalista, y se proyecta al futuro en la necesidad de extender y masificar las luchas del pueblo hasta conquistar este objetivo de transformación.

Es desafío crucial para superar las emergencias actuales que concibamos cómo las defensas y recuperaciones de territorios se interrelacionan al movimiento de trabajadores desocupados. Pero sólo con el que se ha mantenido coherente en sostener esa decisión de la consigna «Trabajo, dignidad y cambio social». Se desprende el imperativo de construir la otra democracia posible a partir de involucrarnos en:

¡La Madre Tierra está Viva! 

Mensaje de la Dra. Vandana Shiva

Por el Día de la Madre Tierra, 22 de abril de 2022

La Tierra está viva

Terra Madre, Gaia, Pachamama, Vasundhara… La Tierra Viva es un sistema vivo auto-organizado y autorregulado. Es autopoética, escribe la poesía de la vida, crea la sinfonía de la vida, a través de la armonía de todos los organismos vivos participantes, desde los microbios hasta los mamíferos.

Desde la molécula, a la célula, al organismo, a los ecosistemas y al planeta, la vida se basa en la no separación, la armonía y la coherencia cuántica. Resonancia autoorganizada con otros seres autoorganizados.

“La vida, en el ideal, es un dominio que captura y almacena energía y moviliza su cuántica coherentemente en ciclos perfectamente acoplados que no generan entropía… En un universo cuántico coherente, todos los seres están localizados como partículas/objetos sólidos y deslocalizados como ondas cuánticas. las funciones se extienden finalmente por todo el universo. Por tanto, todos los seres están mutuamente enredados y mutuamente constitutivos. Por lo tanto, dañar a otros efectivamente nos daña a nosotros mismos, y la mejor manera de beneficiarse a uno mismo puede ser beneficiar a los demás”. – Mae Wan Ho [1]

Living Earth ha desarrollado la biodiversidad de nuestro planeta vivo, desde virus y biomas, hasta ecosistemas y especies durante más de 4 mil millones de años. Gaia teje la red de la vida, los hilos y las relaciones que conectan la biodiversidad de su Familia Terrestre : Vasudhaiva Kutumbkam. A través de su biodiversidad y biosfera, la Tierra Viva ha autorregulado su clima, enfriando las temperaturas desde los 290 grados del planeta caliente sin vida, hasta los 13 grados. A través de los procesos de la vida, la Tierra redujo la atmósfera rica en dióxido de carbono al 98% con 4000 ppm de dióxido de carbono, a 0,03% a 270 ppm. [2]

La Madre Tierra desarrolló su sofisticada tecnología de fotosíntesis de «captura y secuestro de carbono» que permite que las plantas y los microbios capturen la luz solar y el dióxido de carbono en la atmósfera y lo transformen en oxígeno, nuestro aliento. El oxígeno acumulado en la atmósfera y la tierra se transformó de la atmósfera original rica en CO2 que atrapaba el calor a la atmósfera reducida en CO2 a través del proceso de oxidación de las plantas y los organismos vivos. Esto permitió que las temperaturas se regularan a niveles que sustentan la vida humana y biológica en la tierra.

A través de su biodiversidad y biosfera ella crea, mantiene y sostiene, regenera y renueva su Infraestructura de Vida incluyendo el Sistema Climático. La Madre Tierra nos invita a participar en su biosfera de microbios y plantas, animales en la co-creación de la armonía que es la sinfonía de la vida.

Somos un hilo en la Red de la Vida.

Somos Hijos de la Tierra, No sus Amos y Dueños.

Somos miembros de una familia de la Tierra (One Earth Family).

Hace 200.000 años, la Tierra viviente creó las condiciones para que nuestra especie evolucionara, se sustentara y cubriera nuestras necesidades básicas de alimento, vestido y refugio como miembros de la biosfera.

Estamos vivos porque la Tierra está Viva. Aprender a vivir como parte de la biosfera como lo han hecho los indígenas, las mujeres, los pequeños campesinos es nuestro trabajo por la Tierra, por el futuro humano.

La Madre Tierra es Viva y Tiene Derechos

“La Madre Tierra es una comunidad indivisible de seres diversos e interdependientes con quienes compartimos un destino común y con quienes debemos relacionarnos en beneficio de la Madre Tierra”. [3]

La diversidad es el principio organizador de la naturaleza, la base del surgimiento, la evolución y la resiliencia. La diversidad en formas y expresiones, flujos y relaciones es cómo la naturaleza crea valor y fuerza. La naturaleza no crea monocultivos y uniformidad. La naturaleza no crea cercos y muros de división y separación, de propiedad y propiedad privada.

Somos una hebra viva y consciente en la red palpitante de la vida. Todos somos miembros de Una Familia Terrestre, interconectados a través de la vida. Somos parte de la Tierra, y no estamos separados de ella. Somos hijos de la Madre Tierra, no sus amos y dueños. Estamos entre los hermanos más jóvenes de la familia de la Tierra y tenemos mucho que aprender de nuestros mayores, los microbios y las plantas.

Los regalos de la naturaleza son para el sustento de todos los seres de la Familia Terrestre, no solo para los humanos. Todos los seres tienen derecho a los Dones de sustento de la Tierra. No somos una especie privilegiada que puede tomar la parte de los demás y llevar a otras especies a la extinción, o privar a nuestros semejantes de alimentos y agua.

La Economía de la Naturaleza y los procesos ecológicos de Regeneración que sustentan la vida, es un Bien Común de Vida.

La biodiversidad de la Tierra y el suelo, la tierra y el agua no son “invenciones humanas”, no son “propiedad privada” de unos pocos multimillonarios y sus corporaciones. Son los bienes comunes, la infraestructura de la vida, no la «materia prima» industrial que se extrae para obtener ganancias, o los activos financieros que se intercambian.

Cada organismo, desde el microbio más pequeño hasta el mamífero más grande, es parte de la red de la vida. Todos los seres vivos son seres sintientes y tienen un valor y un valor intrínsecos. No son objetos para ser poseídos y manipulados. Su valor no proviene del mercado y no puede reducirse a dinero.

Los paradigmas y visiones del mundo centrados en la tierra no ponen a los humanos en el centro. No ponen en el centro la deseconomía del extractivismo. Ponen la vida y los procesos vivos que sustentan la vida en el centro. Ponen las monedas de la vida en el centro.

Retribuir a la Tierra para la regeneración y compartir sus dones entre otros es el corazón de ser miembros de una familia terrestre.

La vida es un flujo regenerativo circular . Vivir es participar en los ciclos de la vida. Cuidar y Compartir es la Economía Regenerativa – Oikonomia , o el Arte de Vivir. 

La Economía de la Naturaleza es la economía de la vida, nutriendo a todos en permanente renovación y regeneración.

Participar en los Ciclos de Renovación y Regeneración de la naturaleza basados ​​en las monedas vivas y los flujos de energía, alimento, agua, aire, vida es Oikonomia , el Arte de Vivir.

La naturaleza no funciona en flujos extractivos lineales de un solo sentido. La Madre Tierra trabaja en múltiples y complejas Economías Circulares Vivientes basadas en ciclos ecológicos de renovación, reciclaje y la ley del retorno, la ley del dar. Las economías circulares vivas crean economías de permanencia a través de la regeneración y la renovación. Los dones de la Tierra no se agotan. La semilla se convierte en plantas, las plantas dan semillas. La comida es la moneda del ciclo de la nutrición, alimentando a todos los seres en la red de la vida. El agua es la moneda en el ciclo hidrológico, apagando la sed del suelo, de las plantas, de los animales, de la atmósfera.

La economía de la naturaleza es una economía autopoiética de entropía negativa, a diferencia de los sistemas industriales mecánicos que son alopoéticos . se basan en insumos externos de energía y recursos y crean energía desperdiciada como entropía.

Los ciclos de la naturaleza son sistemas de cero residuos y cero contaminación, a diferencia de los sistemas industriales que generan residuos y contaminación impulsados ​​por energía externa.

El cuidado de la Tierra y su biodiversidad es la Economía Real en la que participamos, cubriendo las necesidades de otros en nuestra Familia Terrestre que nos proveen a nosotros.

Cooperación, Mutualidad, Sinergia son los principios de la Economía de la Naturaleza, no la competencia y el extractivismo. La escasez es una construcción que se utiliza para apoderarse de las tierras y los recursos de las personas. La construcción de la escasez y la codicia son la base de los conflictos y las guerras. La paz fluye cuando todos los seres cooperan en la reciprocidad y la entrega de regalos para crear abundancia y sustento para todos, haciendo de la conservación y la regeneración la base de las economías vivas y los medios de subsistencia.

Por eso oramos, “ Que la paz de la tierra, del aire, de la atmósfera, de las aguas, de las plantas, de los árboles… Que esa paz esté con vosotros ”.

Cocrear noviolentamente con la Madre Tierra es tejer paz, y proveer para las necesidades básicas de alimento y agua, vida y sustento de la última persona. Como dijo Gandhi: “La Tierra tiene suficiente para las necesidades de todos, no para la codicia de unos pocos”. 

Tenemos el deber de proteger los sistemas vivos de la Tierra y la infraestructura de la vida que nos proporciona aire limpio, agua limpia y alimentos limpios. Todos los seres tienen derecho a los dones de la Tierra. Todos los seres tienen derecho a estar vivos ya su parte del espacio ecológico. Ninguna persona, por muy rica que se haya hecho a través del extractivismo, tiene derecho a apropiarse de la parte ajena en la participación en la Economía de la Naturaleza, la Economía de la Vida.

Vivir es participar en los procesos de la vida.

Vivir es comunar. Vivir es Reivindicar los comunes de la vida y resistir los nuevos cercamientos a través de la financiarización de la naturaleza.

“La moneda de la vida es la vida, no el dinero”

La Madre Tierra nos conecta con su vida y la Familia Terrestre a través de flujos de monedas vivas de energía y respiración, agua y alimento.

Moneda significa flujo. Es el fluir de la vida y el amor a través de la red de vida en la naturaleza y la sociedad lo que nos sostiene como uno. Como he repetido muchas veces: “La moneda de la vida es la vida, no el dinero”. La comida es la moneda de la vida. El agua es la moneda de la vida. La respiración es la moneda de la vida. La energía viva es la moneda de la vida. El cuidado es la moneda de la vida. Las diversas monedas de la vida hacen crecer la infraestructura de la vida para que todas las vidas prosperen.

La emergencia ecológica es consecuencia de la economía de la Avaricia, del extractivismo para hacer dinero, y hacer del dinero la medida del valor, e incluso la medida del ser humano. Es la base de la inhumanidad, de la violencia y de las guerras contra la Tierra y contra las personas, en nombre del acaparamiento de recursos para el mercado.

El comercio colonial se basó en la mercantilización y comercialización de la naturaleza, sin dejar nada para la naturaleza y las comunidades locales. Los colonizadores se enriquecieron. La naturaleza y las personas colonizadas se empobrecieron.

La enfermedad ahora se ofrece como la cura. Los mercados y el dinero se ofrecen como solución a las catástrofes ecológicas que han causado. El crecimiento económico, que no es más que una medida de cuánto se extrajo de la naturaleza y la sociedad para convertirlo en dinero, capital, finanzas, se ofrece como una solución a las crisis ecológicas a las que ha llevado el extractivismo y el dinero.

Las leyes de Gaia son la base de la vida en la tierra. Preceden a la producción, preceden al comercio y preceden al mercado. El mercado depende de Gaia. Gaia no depende del mercado. Tanto la tierra como la sociedad son lo primero. Son soberanos y autónomos. No pueden ser mercantilizados y reducidos al mercado.

En un corto período de 500 años de colonialismo, los Robber Barons redujeron Terra Madre, la Madre Tierra a Terra Nullius, muerta, Tierra Vacía, propiedad para poseer, materia prima para explotar. Las comunidades centradas en la Tierra que viven en paz con la Tierra como parte de la Tierra fueron declaradas «primitivas». Oikonomia, el Arte de Vivir se transformó violentamente en Crematística , el Arte de Hacer Dinero.

Hicieron desaparecer las monedas de la vida y las reemplazaron con dinero y finanzas.

En 100 años de la Era del Petróleo, los Robber Barons desplazaron el carbono vivo de la biodiversidad con la energía falsificada del carbono muerto fosilizado, interrumpiendo la autorregulación de los Sistemas de la Tierra, dándonos contaminación, guerras y catástrofes climáticas.

El Cambio Climático, la Emergencia de Extinción, las catástrofes económicas y las guerras tienen sus raíces en la codicia y las guerras contra la Tierra y sus Pueblos. Están enraizados en el control de la vida al controlar el flujo de semillas que van de un agricultor a otro, el flujo de agua en un río, el flujo de alimentos para nutrir a todos los seres en la red alimentaria, el flujo de dinero que refleja la encarnación de bienes reales y recursos, el fluir de la libertad y la democracia, del conocimiento y la información. Controlar el flujo es controlar la vida y la libertad. Así es como se hace el dinero y se acumula el poder en manos de unos pocos.

Ahora los Robber Barons que nos dieron el petróleo quieren crear nuevos mercados de carbono, nuevas propiedades en los servicios ecológicos de la naturaleza, al reducir la Biodiversidad y la Naturaleza a activos financieros para poseer y comercializar [4] .

En 2021, Rockefeller y la Bolsa de Valores de Nueva York lanzaron Intrinsic Exchange Group (IEG) [5] cuya misión se centra en “ser pioneros en una nueva clase de activos basada en activos naturales y el mecanismo para convertirlos en capital financiero” [6] . Los Robber Barons están elaborando un nuevo colonialismo, una nueva propiedad, un nuevo cercamiento de los bienes comunes, que no solo quieren poseer la naturaleza, sino también sus servicios ecológicos. Los activos incluyen “Sistemas biológicos que proporcionan aire limpio, agua, alimentos, medicinas, un clima estable, salud humana y potencial social” [7] .

Los Robber Barons de hoy, los filantrocapitalistas, los Blackrocks y los Vanguards, están tratando de poseer y privatizar toda la naturaleza y nuestras vidas. Están mutando en señores de la vida a los que tendremos que pagar rentas para respirar, comer, beber. Lo que la naturaleza proporciona gratis como regalo ahora será una mercancía que «compraremos» a un alto costo y a través de créditos sociales digitales en la nueva economía que se basa en la antigua colonización.

La máquina de dinero está tratando de poseer la última semilla, la última gota de agua, el último río, extinguir el último bosque y la última granja, el último insecto y la última brizna de hierba. Al crear monedas ficticias y finanzas ficticias, la naturaleza se reduce a un «activo financiero», que se multiplica milagrosamente a $ 4000 billones.

La crisis financiera de 2008 fue el resultado de la expansión mágica de los Robber Barons financieros de la economía de $ 90 billones de bienes y servicios reales como casas y alimentos en una economía financiera ficticia de $ 512 billones. La economía financiera creció a costa de millones de personas que quedaron sin hogar y sin alimentación como resultado. Cuanto más se convierte el mundo real en un activo financiero, más crecen las personas sin hogar y el hambre.

Wall Street y las compañías de activos financieros ahora están viendo una economía financiera ficticia de $ 4000 billones al extraer ganancias de los «activos de la naturaleza», o los bienes y servicios que produce la Tierra. Esta mercantilización es un encierro de los bienes comunes de la vida. Es un intento de poseer el último río, el último bosque y la última hectárea de tierra. Es una receta para desplazar y desposeer a los verdaderos custodios de la naturaleza, los pueblos indígenas y los pequeños agricultores, dejándolos sin acceso a la tierra, los bosques y el agua y sus culturas y medios de vida centrados en la Tierra. El hambre, la pobreza, la precariedad y el despojo crecerán. Esto es una violación a la Economía de la Naturaleza, Derechos de la Madre Tierra, Derechos de todos los seres y Derechos Humanos.

La creación de nuevos algoritmos para multiplicar las finanzas y aumentar los recursos financieros no puede regenerar la vida perdida en la naturaleza a través de la destrucción ecológica. Se puede convertir la naturaleza en dinero a través del extractivismo. Pero no se puede convertir el dinero en efectivo en la naturaleza.

Un campesino africano captó la diferencia ontológica y ecológica entre el dinero y la vida con una simple metáfora:

“No se puede convertir un ternero en una vaca enyesándolo con barro” [8]

La financiarización de la Madre Naturaleza, reduciéndola a un «activo» y una mercancía para la venta, continúa la ceguera ontológica de cómo la Madre Tierra crea y sostiene la vida a través de sus monedas autopoéticas y sus flujos de vida.

El dinero es un mero medio de intercambio de bienes y servicios reales producidos a través del trabajo real. El dinero se transformó en la misteriosa construcción del «capital», que podía crear riqueza negando la creatividad de la naturaleza, las mujeres, los agricultores, los trabajadores, podían cercar los bienes comunes y poseer los bienes comunes como propiedad privada. El “capital” luego se transformó en “inversión”. La inversión mutó, a través de múltiples construcciones, en «retornos de la inversión», donde aquellos que no hacen un trabajo real pero controlan la riqueza creada por la explotación de la naturaleza y las personas acumulan más riqueza y usan la riqueza para explotar aún más la naturaleza y la sociedad. Crece la crisis ecológica. Crece la pobreza, la miseria, la exclusión.

La financierización de la naturaleza es el último paso en la mutación de “invertir” de brindar atención a ganancias y hacer dinero.

El significado original de “invertir” era hacer algo hermoso, vestir. Apenas diez años después de la creación de la Compañía de las Indias Orientales en 1610, el significado de inversión cambió de ser diversas formas de «vestir» y «entorno» a «usar dinero para producir ganancias» en relación con el comercio colonial corporativo.

Fue John Locke quien lo amplió a la “circulación del dinero” para satisfacer las necesidades de la propiedad privada, estructuras centradas en el dinero construidas por el comercio colonial. Y la ilusión de que el dinero es la moneda de la vida ha permitido recompensar e incluso adorar a los que hacen dinero y a los que hacen dinero, mientras que nuestro sentido de interconexión se extingue y, con él, nuestro potencial para la compasión.

Para ellos ‘Invertir en el planeta’ significa extraer la última gota de vida de los Sistemas de la Tierra, extraer la última libertad de los humanos y otras especies para ser sustentados por la tierra, sus flujos, sus monedas.

Necesitamos volver al significado original de “invertir”, como vestir y hacer belleza. Necesitamos vestir la Tierra con biodiversidad de árboles en nuestras granjas y bosques, biodiversidad de cultivos en nuestros campos y jardines. Necesitamos intensificar la biodiversidad, intensificar la fotosíntesis, intensificar los flujos de vida de la naturaleza. Necesitamos plantar semillas y cuidar el suelo vivo para que la semilla, el suelo y el sol puedan intensificar el flujo de sus energías vivas, sanando ciclos rotos. Necesitamos invertir Amor, Cuidado y Compasión para Regenerar la Tierra y detener las guerras contra la Tierra y sus pueblos.

La paz, la sostenibilidad y la justicia exigen el fin de las guerras contra la Tierra en nuestras mentes, nuestras vidas.

La Era Colonial ha esclavizado nuestras mentes y roto nuestra relación con la Tierra. La Era de los Combustibles Fósiles ha fosilizado nuestras mentes y corazones, convirtiéndonos en engranajes indefensos en la máquina del petróleo, la máquina del dinero, engranajes que la máquina está lista para sustituir con robots e IA.

La Madre Tierra nos está despertando para liberarnos de la arrogancia antropocéntrica que hace que los humanos ricos y poderosos sean ciegos a la vida, la creatividad, las tecnologías y la economía de la naturaleza y les permite negarnos nuestra participación y lugar legítimos como Seres de la Tierra en la Economía de la Vida de la Madre Tierra para garantizar la vida y el bienestar, el alimento y el agua para todos.

A medida que el dinero y las finanzas se alejan cada vez más de la economía de la naturaleza y de las economías reales de sustento que crea la gente, a medida que las finanzas se multiplican misteriosamente y se concentran en manos de unos pocos multimillonarios, sus fondos de administración de activos y las corporaciones que poseen, es hora de recuerda la profecía de los nativos americanos cree.

“ Cuando se corte el último árbol, se coma el último pez y se envenene el último arroyo, te darás cuenta de que no puedes comer dinero. ”                                                       

Sembrando Nuestro Futuro Común con la Madre Tierra

Somos seres biológicos, seres ecológicos, seres de la tierra, seres inter, seres espirituales. Somos una Familia Terrestre. Las semillas no son máquinas. Las plantas no son máquinas. Los animales no son máquinas. No somos máquinas. Nuestras mentes no son máquinas. Somos seres conscientes, inteligentes, solidarios, con potencial para imaginar y cultivar un futuro de paz y no violencia, de abundancia y bienestar.

La vida es complejidad autoorganizada e inteligencia en constante evolución, interacción, cambio y emergencia. De la semilla he aprendido el poder de la autopoiesis , organizada desde adentro La Biodiversidad de Semillas y Plantas ha sido mi maestra de abundancia y libertad, de cooperación y entrega mutua.

Semilla, semilla no contaminada, Bija, Seme, Semilla- es fuente de vida, de regeneración y de abundancia. Semilla renueva y múltiplos. Regeneración de semillas. Por sí mismo. Por los siglos de los siglos… La semilla encarna la continuidad de la evolución.

De la Semilla podemos aprender auto-organización, co-creación, regeneración. Podemos regresar a la Tierra para hacer crecer la vida en la diversidad y participar en el flujo de la vida para satisfacer nuestras necesidades. En un momento en que los Robber Barons tienen planes de poseer toda la naturaleza, toda la Tierra, y obligarnos a comprar nuestras necesidades, debemos seguir el ejemplo de mis hermanas en Chipko que nos recordaron que los bosques no eran minas de madera, eran fuentes de suelo, agua y oxígeno. Declararon que abrazarían los árboles para protegerlos y no permitir que los cortaran.

En el Día de la Madre Tierra y todos los días que vivimos y respiramos, seamos quienes seamos, donde estemos, abracemos a la Madre Tierra en agradecimiento por el aliento, el alimento, el agua, la vida que ella da y declaremos nuestro profundo amor por la vida. 

La madre tierra no está en venta 

Cuando comencé el movimiento Seed Freedom para guardar semillas, viajé por el país para crear conciencia sobre las leyes de propiedad intelectual de Gatt/WTO a través de las cuales las corporaciones querían poseer semillas como propiedad. Las tribus de Chattisgarh que desarrollaron 200.000 variedades de arroz me dijeron que la semilla es un bien común que debe regenerarse compartiendo. El arroz se llama Akshat, lo ininterrumpido, lo atemporal, el aliento de vida. Me pidieron que regresara y me uniera a ellos para el festival de Akti, Akshaya Tritiya, un festival para celebrar el ciclo ininterrumpido de la vida, no como observadores, sino como participantes en el ciclo de regeneración y cuidado. En una oración que se dice en Akshaya Tritiya, la Madre Tierra nos da instrucciones de que el propósito de nuestras vidas es el amor y la compasión por todos los seres.

“Relacionarse con todos los seres vivos a través del amor y la compasión es el propósito de la vida”

David Korten nos despierta al potencial que tenemos para participar en la “gozosa euforia que proviene del cumplimiento de nuestra responsabilidad de compartir el cuidado de la vida” [9].

Referencias (…)

Fuente: https://redlatinasinfronteras.wordpress.com/2022/06/02/dra-vandana-shiva-la-madre-tierra-esta-viva/

Qué trabajo

De afirmación en sentidos verdaderos del trabajo, de la dignidad humana y del cambio social.

Expropiado y explotado por burguesía / Ecocida y genocida /
Alternativas emancipatorias

Expropiado y explotado por burguesía

Destaquemos la centralidad de los extractivismos. Concentran y transnacionalizan tanto a la economía como al territorio de Argentina. Implican retroceso del país a especializarse en exportar commodities y sumirse más en subdesarrollo o mayor pobreza estructural, atraso científico técnico respecto a atender necesidades e intereses populares, sometimiento al sistema mundo capitalista. Y no es sólo por el gobierno de Macri sino por toda la democracia fiel al contubernio de capitales y estados imperialistas con los locales que implantó el neoliberalismo o capitalismo contemporáneo mediante terrorismos paraestatales y estatales en los setenta.

Aún más, la democracia restringida se empeña en viabilizar el acelerado acaparamiento gran capitalista de bienes comunes sobre todo derrotando las luchas de los expoliados, lo concreta por maceración ideológica, desinformación, desnutrición y superexplotación laboral. Quizás, para estos propósitos, la metodología más efectiva e iniciada y promovida por el Kirchnerismo (la versión del Partido Justicialista mimetizada con las necesidades y aspiraciones de este siglo) sea la descripta por:

Damian Ripetta

Se te festeja Ajuste, Fernández…

La «economía popular» es un eufemismo para referirse a los trabajadores tercerizados, sin derechos ni convenios colectivos que los amparen, casi todos cobrando debajo de la canasta básica y varios de la de indigencia. El presidente, liberal él, no es casual que haya festejado el acto de la UTEP.

La UTEP es el sueño mojado de la doctrina social de la iglesia católica, el anhelo sindical de la Unión Industrial, la suma de condiciones de lo que sería el movimiento obrero en su conjunto si avanzase la reforma laboral hasta sus últimas consecuencias. Es, en resumen, la brutalidad capitalista hecha sobrevivencia.

¿Y quieren que festejemos eso?

 Moro Flores

Economía de la miseria…(lo único que pretenden es un ministerio para tener rentados a sus punteros)

Mariano Jegier

La UTEP no es el sindicato de los tercerizados sino el agrupamiento de los excluidos. En general no tienen ni patrón y tienen «trabajos» de supervivencia suplementados por la ayuda estatal directa. el tercerizado o el trabajador en negro todavía está más o menos adentro de la clase trabajadora. La gestión del capital hoy implica administrar la paz social para garantizar los negocios. Resistir es desde otro lugar.

—-

 Damian Ripetta

reSntat562hh7f 06tt4l0  ·

Gente que funda un gremio amarillo como la UTEP (esto es, pro-patronal), que no tiene elecciones internas (esto es, que ni siquiera cuenta con elecciones amañadas sino directamente no existen), que reivindica la precarización de diez millones de personas (esto es, la institucionaliza marginándolas de los convenios colectivos existentes, perpetuando su estado), y que reivindica lo peor de la simbología cristiana (como la Virgen María), esa gente reivindica al Gringo Tosco.

Por eso hay que tratarlos como lo que son y dejar de hablar timoratamente de «compañeros con diferencias tácticas».

Los atajos políticos, todos ellos, conducen al abismo.

Reparemos que el Kirchnerismo desvió, a una notable mayoría, de persistir arraigada en la consigna «Trabajo, dignidad y cambio social»

Rubén Kotler

pSdetos1uich7 8f25f544u  ·

El discurso del emprededurismo es un discurso nefasto que tiende a romantizar la precarización laboral por medio del supuesto de la superación personal. El Estado debe garantizar en todo caso un acceso al empleo con cierta dignidad y un salario que permita vivir sin sobresaltos. El capitalismo va encontrando las formas de disfrazar las desigualdades que genera con un poderoso discurso que cala en mucha gente que a fuerza de alimentarse a tortilla y agua, piensa que va a llegar a empresario del tipo Galperín. Es tan nefasto como eficaz el discurso y no deja de ser primo hermano del discurso de la meritocracia.

Ruben Tala

El Estado actualmente no es que no está garantizando el empleo digno. Está garantizando que el mercado laboral sea como es e incluso preparando el terreno para una mayor precarización.

Advirtamos nuestra necesidad de prestar atención a dignidades de abajo silenciadas e invisibilizadas.

 Damian Ripetta

Siempre del lado de Mariano de la vida

Hoy cumpliría años Mariano Ferreyra. Hoy cumpliría 35 años arrebatados a los 23 a balazos por la maldita burocracia sindical.

Mariano, socialista, se encontraba luchando junto a otros compañeros contra la precarización laboral y los despidos de Ugofe. La cana liberó el terreno, la patota ferroviaria de Pedraza, Favale, Fernández, etc. arremetió a los tiros dejando a varios heridos y a Mariano asesinado.

Recuerdo ir con mis compañeros de entonces a concentrar en Callao y Corrientes y de ahí bajar hacia Constitución. Ese día hubiésemos tomado la sede de la UF a puño limpio, tanta era la bronca.

Meses después, el inmundo de Carlos Tomada (entonces ministro de Trabajo) y su segunda Noemí Rial, seguían asesorando a los dirigentes de la UF, desnudando esa complicidad ominosa del gobierno, las patronales y las dirigencias sindicales contra los trabajadores.

Fue en el 2010. Los responsables materiales (e intelectuales de la UF) fueron condenados por la lucha de todas las organizaciones y, por supuesto, la suya (el PO). En comodoro Py, cuando salió la sentencia, reconozco que quería más, me costó digerirlo y sonreír. Sé y sabía que todos queríamos más. Los que siguen libres son todos los responsables políticos del asesinato. Incluida la Jefa, incluido Tomada. Rial falleció hace 3 años.

En un acto de cinismo repugnante en su momento dijeron que la bala que mató a Mariano rozó el corazón de Kirchner (que murió pocos días después). No, no lo rozó nada. Kirchner fue artífice en recomponer y relegitimar la burocracia sindical en sus primeros años de gestión, tras su enorme desprestigio por su accionar en el menemismo y el 2001. El accionar criminal de la burocracia sindical no es ni fue ajeno a las necesidades del gobierno y las patronales.

Hoy Mariano cumpliría 35 años. Era uno de los nuestros. Todos los socialistas son nuestros compañeros. Un abrazo a sus familiares y a quienes lucharon con él (menos al oportunista asqueroso de Pablo Ferreyra que fue legislador por el partido que lo asesinó haciendo bandera de su hermano).

Mariano Ferreyra, presente. Siempre.

—-

Guillermo Folguera

srnpel ch31a1c1c9af  ·

Escuchar.

Escuchar lo que las personas y las comunidades que sufren directamente este modelo extractivista tienen para decirnos.

Pero escuchar verdaderamente, dejando que nos interpele.

Y en ese movimiento reconocer, por ejemplo, el enojo que hay con la instituciones que se dicen públicas, pero que están al servicio de lo privado. Al mejor postor.

Universidades Nacionales, Institutos, Centros de Investigación, Ministerios más cerca de las empresas que de esas comunidades.

Si todavía nos importa qué lugar estamos ocupando en el mundo, más vale que hagamos algo al respecto.

 Ecocida y genocida

Consideremos que los poderes comunales de afirmación en los sentidos verdaderos del trabajo, de la dignidad humana y del cambio social exigen generalizar el empoderarse del:

Pensamiento crítico. OTAN y opresión nacional

Por Petri Rekabarren, Resumen Latinoamericano, 28 de mayo de 2022.

Las naciones oprimidas nos enfrentamos a una disyuntiva ante la que no podemos permanecer, de modo alguno, al margen, ni tampoco debemos reducirla al significado de la Cumbre de la Organización Terrorista del Atlántico Norte del 29 – 30 de junio de Madrid. No negamos su importancia para la acumulación ampliada del capital y para el avance del imperialismo; tampoco restamos un ápice a su crucial función en el mantenimiento del Estado español como el espacio geoproductivo de reproducción del bloque de clases dominante, así como su imbricación profunda con el núcleo del Estado francés que sojuzga allende de los Pirineos a zonas de Euskal Herria y de los Països Catalans.

Valoramos más que nadie estas realidades sin las cuales ya no se entiende la opresión nacional que padecemos, pero también pensamos que el terrorismo organizado que aspira a mundializarse definitivamente es solo una parte más del gigantesco entramado de aparatos destinados a mantener la supremacía imperialista y con ella la preservación del capitalismo occidental como el dominante en el mundo en este contexto largo de crisis total nunca vista en la historia, sobre todo para aplastar en sangre cualquier posibilidad revolucionaria que abra la puerta al avance del comunismo. Es desde esta perspectiva desde la que se comprende que la OTAN es una parte importante, pero una parte de la totalidad de la dictadura del capitalista, desde la que desarrollamos nuestro planteamiento resumido en algunos puntos básicos.

Primero: Empezando por lo inmediato, la Cumbre de Madrid será el fin de la fase que entre 2010 y marzo 2022 el imperialismo intensificó sus agresiones en todo el mundo, pero especialmente contra cuatro objetivos: Venezuela y Cuba, Oriente Medio, Rusia y China. Paso a paso, la OTAN fue creando tensiones mayores en todas ellas con un objetivo estratégico: empezar la década de 2020 desde una posición de fuerza suficiente para imponerse a esos países y explotarlos, cosa que no ha logrado en ninguna de ellas. Al contrario, en todas ha sido contenida cuando no derrotada más o menos estrepitosamente. Este largo fracaso ha impedido en buena medida que el capitalismo occidental saquease y explotase masivamente a esos pueblos para, junto a la explotación interna, intentar salir del agujero en el que se había hundido en 2007.

Segundo: En Madrid, la OTAN va a relanzar sus ataques con más fuerza y, sobre todo, va a ampliar su penetración en la «sociedad civil» ya decidida en 2010 para movilizarla como fuerza activa de cara a las guerras abiertas actualmente y a las más intensas que ya está preparando. La militarización capitalista impone el sacrificio de la «sociedad civil» en beneficio de la burguesía para que asuma el creciente autoritarismo contra las libertades, los efectos de la carestía e inflación, el empobrecimiento al alza, los recortes del gasto público y social pese a que se alargan las «colas del hambre», la censura y la mentira, la educación reaccionaria, el impulso abierto o soterrado del nazismo y del irracionalismo a partir de las enseñanzas que la OTAN extrae de Ucrania.

Tercero: La OTAN sabe que es básica la activación de la «sociedad civil» como fuerza conscientemente imperialista, decidida a todo porque sin ella tendrá más difícil derrotar a un movimiento obrero interno que está despertándose, facilitar que la burguesía poderosa canibalice a la débil y obsoleta, lograr que los Estados sobreendeudados paguen buena parte de esa deuda, atar a los Estados y pueblos que dudan en seguir obedeciendo a Occidente y atacar a los que defienden su independencia, sus recursos y sus vidas. Sabe que el tremendo agravamiento de la crisis, así como el retroceso de Occidente en la economía mundial, acrecienta la urgencia de activar la «sociedad civil» como sostén de masas reaccionarias que aguanten la dureza de lo que se avecina.

Cuarto: La aguda crisis mundial tensiona al máximo las irresolubles contradicciones del capitalismo español arrastradas desde sus inicios históricos. Por ello todas sus burguesías necesitan a la OTAN porque es la única estructura que garantiza que el Estado tenga el ejército suficiente para defender su unidad estatal frente a las reivindicaciones de las clases y naciones que explota en su interior, y para mantenerse y hasta expandirse por el Norte de África y Nuestramérica como subimperialismo, como potencia media dentro de la jerarquía dirigida por Estados Unidos. Las burguesías del Estado saben que su economía pierde competitividad industrial y con ella pierde puestos en la jerarquía imperialista, lo que le lleva a reforzar la explotación interna y el intento de reavivar el saqueo subimperialista: ambas cosas exigen reforzar el centralismo españolista en todos los sentidos, incluido el fanatismo patriotero de la «sociedad civil».

Quinto: El reformismo estatal quiere impedir cualquier protesta obrera y popular radical contra la OTAN porque puede ser un semillero de conciencias que se organice más tarde de manera ofensiva contra el capitalismo, no solo contra la OTAN. A la vez, el reformismo también quiere impedir cualquier crítica a las bases yanquis en el Estado, especialmente las que encadenan a la nación andaluza, intentando borrar la reivindicación de «Bases fuera» porque sabe que esas bases y la propia OTAN son el esqueleto militar que vertebra al Estado, y anularlas lo debilitaría en sus raíces.

Sexto: Las izquierdas del Estado están divididas en algo tan decisivo como la definición de Rusia como imperialista o no imperialista, una de las cosas que determina el bando a tomar en la agresión de la OTAN contra las repúblicas populares del Donbass. En realidad es una guerra defensiva de Rusia para apoyar la independencia popular del Donbass y para derrotar ¿definitivamente? la creciente agresión occidental con Rusia, en especial desde la industrialización británica, endurecida desde entonces porque tanto en la fase colonial como en la imperialista del capitalismo rigen las leyes tendenciales de la acumulación del capital y de la caída de la tasa media de ganancia.

Séptimo: El capitalismo sabía y sabe que solo balcanizando Rusia puede apoderarse de sus inmensos recursos y, desde comienzos del siglo XXI, preparar el ataque a China. El capital occidental sabe que debe acabar primero con el gobierno de Putin para luego destrozar al proletariado ruso y a los partidos comunistas y revolucionarios que han aguantado las represiones desde 1991, también ordenadas por el mismo Putin hasta no hace mucho. Occidente sabe que un sector creciente de la burguesía rusa apoya a Putin en su giro estratégico hacia China, tomado después de que Occidente humillara con desprecios sus intentos de ser admitido en el club dominante de la Unión Europea. Intenta que ese sector burgués y las franjas populares conservadoras abandonen a Putin volviéndose a creer las promesas occidentales siempre incumplidas.

Octavo: La agresión otánica busca al menos cuatro grandes objetivos. Uno, debilitar estructuralmente al ejército ruso, asfixiar a la burguesía para que se pase a Occidente sacrificando a Putin y empobrecer tanto al proletariado para que se rinda aceptando pasivamente la sobreexplotación salvaje que impondría Estados Unidos y la Unión Europea. Dos, dejar las manos libres a los ucranazis para que terminen el genocidio de las repúblicas populares del Donbass iniciado en 2014 y para que culminen la creación de un régimen dictatorial nazi iniciado en 2010 que sería la base de expansión internacional de la extrema derecha y el nazismo, expansión teledirigida por la OTAN. Tres, avanzar hacia la frontera de China y de Eurasia entera para lograr un saqueo casi inconcebible ahora; y cuatro, destruir así las esperanzas que muchos pueblos explotados y dominados ponen en los cambios mundiales para defenderse mejor de las exigencias y agresiones imperialistas. Esto explica por qué solo una minoría de Estados apoya a la OTAN y por qué es un deber internacionalista apoyar a Donbass-Rusia.

Noveno: Pero además de esta diferencia, la crítica de las izquierdas españolas a la OTAN sufre de un límite insuperable: si ya desde comienzos de la década de 1950 era imposible creer que la revolución en el Estado podía realizarse sin que el imperialismo entrara para aplastarla, ahora la OTAN está presente como fuerza represiva decisiva desde el inicio de un futuro proceso revolucionario, tal cual lo ordena el mismo objetivo de la OTAN. Esto hace que OTAN y Estado sean ya una unidad material y simbólica soporte del capitalismo. Quiere esto decir que es imposible echar a la OTAN del Estado si no se destruye el Estado como tal, incluida su carga nacionalista reaccionaria, y viceversa.

Décimo: Pero las izquierdas españolas son eso, españolas, y aunque hay grandes diferencias entre ellas no pueden romper con su naturaleza, como sí lo lograron los bolcheviques, entre 1917 y 1922, cuando empezó a surgir el nacionalismo gran-ruso barnizado de socialismo como no se cansó de denunciar Lenin hasta su muerte en enero de 1924. La lucha radical contra la OTAN es inseparable de la lucha contra «España» no ya solo como el espacio geoproductivo material y simbólico de acumulación del capital en el Estado tal cual existía hasta 1950 en una primera fase y hasta 1980 en una segunda, sino sobre todo es una pieza clave de la OTAN para controlar el flanco sur-occidental de la Unión Europea y el África atlántica, tarea que se ha ido intensificando desde 1980 pero que ya es central desde 2022. Las izquierdas españolas deben asumir la unidad entre «España» y OTAN porque es imposible acabar con una sin hacerlo con la otra.

Undécimo: La oposición a la OTAN de los reformismos socialdemócratas de las naciones oprimidas, convertidos en muleta «de izquierda» del Gobierno, es blanda, sin visión estratégica ni base alguna teórico-histórica, lo que les impide ver la unidad OTAN-«España». Ello es debido a que, por un lado, tragan de un modo u otro lo que el PSOE impone: Sahara, ley Mordaza y recortes de derechos, monarquía, empobrecimiento generalizado, apoyo al nazismo otánico, etc.; y, por otro lado, lo que es decisivo, que su ideología reformista les impide comprender lo que realmente se está cociendo en los hornos de la explotación capitalista.

Duodécimo: La «fiesta de primavera» de Podemos en Valencia, con la participación de ERC, BNG y EE-Bildu, es un ejemplo más. Alguien dijo que si se rasca la superficie de la ideología reformista encontramos entre otras cosas, la intolerancia dogmática como última defensa corporativa ante la innegable razón comunista y un pacifismo carente de la mínima ética. Pero el ejemplo aún más crudo y definitivo es su participación en la Comisión de Secretos Oficiales, que se rige por una ley franquista apenas retocada hasta hoy, destinada a garantizar que las clases y naciones oprimidas sigan ignorando qué sucede realmente en los entresijos de la burocracia en el poder. Un viejo dicho dice que si se quiere impedir una investigación democrática peligrosa para el poder, hay que crear una Comisión al efecto: el secreto volverá a imponerse, ahora legitimado por el reformismo.

Decimotercero: Bastantes izquierdas revolucionarias de las naciones oprimidas tampoco han llegado a comprender esa unidad «España»-OTAN, lo que explica la relativa tardanza en la organización de la denuncia in situ, en la misma nación oprimida, del significado de la OTAN como fuerza directamente insertada aunque aún «invisible» en la opresión nacional de clase que sufren. La debilidad argumentativa para explicar por qué la lucha contra la Cumbre ha de ser en cada nación oprimida y no en Madrid, como sueñan las izquierdas españolas, indica su retraso en la comprensión de las tremendas contradicciones «nuevas» y esenciales que azotan al Estado, al imperialismo y al capitalismo, así como la nueva fase de antagonismos mundiales que se ha abierto desde hace una década. La decisiva lucha de liberación nacional de clase de las naciones oprimidas en lo relacionado con la OTAN únicamentre puede realizarse desde las respectivas naciones, por cuanto son marcos autónomos de lucha de clases.

Decimocuarto: El antagonismo mundial actual está llegando a un nivel nunca conocido anteriormente, nivel que revaloriza al máximo las luchas de liberación nacional de clase de los pueblos oprimidos por su independencia socialista, y de los Estados y pueblos libres por la defensa a muerte de su soberanía frente a los endurecidos ataques imperialistas. Uno de los méritos de Lenin fue anunciar, ya en 1916, que la lucha contra la opresión nacional adquiriría cada vez más trascendencia conforme se pudriese el capitalismo. También en esto, la historia le está dando la razón, pero incluso en pueblos oprimidos aparecen, periódicamente, grupos que derivan a un intelectualismo abstracto que se distancia incluso del marco material de lucha de clases en una nación oprimida, pese a sus buenas intenciones iniciales.

De todos modos, si bien solo falta algo más de un mes para la Cumbre, debemos intentar profundizar en estas cuestiones porque son las que marcan el paso de una fase de la lucha de clases mundial a otra fase iniciada hace muy poco tiempo. Seguiremos esta evolución porque es decisiva.

Fuente: https://www.resumenlatinoamericano.org/2022/05/28/pensamiento-critico-otan-y-opresion-nacional/

 Alternativas emancipatorias

Apreciemos qué advierte Petri Rekabarren: El antagonismo mundial actual está llegando a un nivel nunca conocido anteriormente, nivel que revaloriza al máximo las luchas de liberación nacional de clase de los pueblos oprimidos por su independencia socialista, y de los Estados y pueblos libres por la defensa a muerte de su soberanía frente a los endurecidos ataques imperialistas. 

Pero, opino, que el antagonismo del sistema mundo capitalista con los pueblos planetarios y sobre todo con los de su periferia no los interpela a emanciparse sólo de la OTAN, si bien hoy les es imprescindible derrotarla en su plan de creación de un régimen dictatorial nazi en Ucrania iniciado en 2010 que sería la base de expansión internacional de la extrema derecha y el nazismo.

Pienso que, fundamentalmente, China está afianzando la expansión de los extractivismos o ecocidios-genocidios y por ende el subdesarrollo o empobrecimiento estructural de los pueblos del Abya Yala y de África. Lo paradójico es que la dirige el Partido Comunista. Claro, se ha envilecido por sus burocratismo, estatismo y capitalismo de estado al igual que los de casi -o de- todos los de otros países.

Discrepo también en que la defensa de la soberanía de los pueblos (que no de los Estados) se circunscriba a confrontar con los imperialismos. A mi entender la independencia de clase de las y los trabajadores exige ante todo frenar para luego erradicar el capitalismo local o sea a los extractivismos que son los modos de producción y mercantilización del contubernio establecido por los capitales y estados imperialistas con los locales. En consecuencia, se trata de comenzar por la ruptura de la conciliación de clase que promueve y garantiza la democracia esencialmente antisubversiva cuyo Partido Justicialista ha sido y es el más eficaz e imprescindible gestor de la creciente expoliación tanto de los trabajadores como de la naturaleza y del necesario consenso y sometimiento mayoritario a la dictadura de los oligopolios imperialistas con sus socios locales.

De ahí que cabe suscitar la atención sobre puebladas orientadas hacia la liberación social y nacional de clase:

Argentina. Memoria. El Cordobazo: Un destello en la oscuridad

 Por Juan Carlos Giuliani*, Resumen Latinoamericano, 28 de mayo de 2022.

1966.- El pueblo soporta la dictadura de las botas y los monopolios. En su vientre se van gestando respuestas cada vez más audaces y masivas. La nueva interrupción del orden institucional clausura los canales de participación a una juventud harta del autoritarismo y hambrienta por expresarse políticamente.

1969.- Estalla el “Cordobazo”. Tiempo después otras puebladas incendian la Patria. La historia revelará que en la Argentina se estaba cocinando por esos días el caldo de cultivo nutriente de la lucha armada contra la usurpación de la Soberanía Popular perpetrada por las Fuerzas Armadas guionadas por las clases dominantes. Están a punto de parir las organizaciones político-militares que signaron la década del 70. Los jóvenes conmovidos por la rebelión popular contra el Onganiato ascenderán -a sangre y metralla- hasta los escalones más elevados de la lucha revolucionaria.

Se abre una nueva etapa en el enfrentamiento inconcluso que viene desde el fondo de nuestra historia entre el pueblo y las minorías oligárquicas. Se reanuda una guerra que nunca había terminado, que volvía de antiguas edades de la Nación, cuando otros hombres se desangraron por el mismo sueño.

Es tiempo de piedra y barricada, de bronca contenida y dientes apretados. Explota la furia popular que viene de la larga Resistencia Peronista iniciada en 1955. La Revolución Cubana es una luz que persiste. Camilo Torres en Colombia y la heroica muerte del Che en Bolivia, se suman como señales de un camino de liberación de Latinoamérica. Renacen los países del Tercer Mundo mientras el Mayo Francés, la epopeya de Mao y Vietnam dejan una huella indeleble.

El pueblo se va alzando en la protesta y se agudiza el enfrentamiento con el Gobierno Militar. Gana la calle y demuestra su fortaleza en la movilización. En las consignas unitarias y convocantes. No obstante, el gigante invertebrado es vulnerable y corre el riesgo de que la lucha se deshilache con el tiempo.

Todo o nada

Se trata de tomar el poder. De cuestionar las bases sobre las que se asientan los privilegios del bloque hegemónico y establecer una estrategia de lucha integral para restituir la Soberanía en manos del pueblo.

La discusión afiebró a toda una generación. Del debate se pasará casi de inmediato a la acción. La espiral de violencia contra el régimen alcanzará los picos más altos del Siglo XX. Los proyectos del continuismo militar encuentran en el pueblo la última frontera. Ha llegado el tiempo del “caño” y el fusil. Ya no queda espacio para la indiferencia.

1970.- No es casual que el “Aramburazo”, con el que hizo su aparición pública Montoneros, haya sido justamente en el primer aniversario del “Cordobazo”. Ni que varios de los dirigentes del PRT-ERP y otros sectores revolucionarios hayan abrevado en esta experiencia de masas antes de lanzarse a conformar organizaciones político-militares.

La violencia organizada fue asumida por una amplia franja de la militancia como un salto cualitativo en la confrontación con la Dictadura. Mientras las burocracias pactan y concilian con los militares y las patronales y los trabajadores juegan sus cartas bravas en cada huelga, el conflicto armado y las acciones insurgentes se extienden como una mancha de aceite.

En la Argentina se aprende en carne propia que en la revolución se triunfa o se muere.

1973.– El “Cordobazo” tuvo una indudable influencia en la aparición de las formaciones especiales. Desalojada la Dictadura del poder y celebradas las elecciones del 11 de marzo, algunas organizaciones dejaron las armas y se insertaron en el nuevo proceso de masas. Después de la “Masacre de Ezeiza” el 20 de junio se clausuró la etapa de ofensiva popular que permitió el regreso de Perón al país tras 18 años de exilio y abrió el camino a la reacción del enemigo en todos los frentes. Así las cosas, la “Primavera Camporista” duró lo que la luz de un fósforo.

La agonía y el éxtasis

1976.-La muerte de Perón, la entronización del terrorismo de Estado de la mano del “Lopezreguismo”, la descomposición del Gobierno de Isabel y el Golpe de Estado del 24 de marzo operan como fatales disparadores de la tragedia. La restauración oligárquica, ya se sabe, fue impiadosa.

Menem, el Gobierno de la Alianza y Macri perfeccionaron en gran medida el Modelo Económico pergeñado por Martínez de Hoz y la dictadura genocida basado en la reprimarización de la economía, el industricidio, la preeminencia del capital financiero y el extractivismo que arrasa con nuestros bienes comunes.

El Gobierno de Macri pugnó, sin éxito, desmontar la lucha en defensa de los derechos humanos y condena de la tiranía oligárquico-militar que abraza la mayoría de nuestro pueblo. A medida que transcurre el tiempo y que no se consiguen remover los obstáculos para construir una sociedad más justa, libre y solidaria, el origen, desenvolvimiento y epílogo de aquella lucha son merecedores de una mirada más comprensiva. Sobre todo por parte de los jóvenes. A esta altura del partido, nadie niega que son 30.000 y fue un genocidio.

2022.- Ha corrido mucha agua bajo el puente. Sin embargo, la democracia formal que se reconquistó en 1983 no ha resuelto los problemas fundamentales de nuestro pueblo. Se trata de una experiencia fallida. No se ha horadado el poder oligárquico ni se ha logrado constituir la fuerza social capaz de revertir la falta de Justicia, Igualdad y Soberanía.

A 53 años del “Cordobazo” queda una certeza: Contra quienes todavía enarbolan la “Teoría de los dos Demonios”, está demostrado que protesta social y lucha armada no son antagónicos. Y que en un espacio y tiempo histórico determinado configuran las dos caras de una misma moneda. Sin el “Cordobazo” y las otras puebladas resulta difícil imaginar la dinámica de la violencia en aquellos cruciales, excitantes y dramáticos años.

Tan fugaces como un relámpago en la noche, aunque su estruendo aún retumbe incesante en la memoria colectiva.

*Vocal de la Comisión Ejecutiva Regional de la CTA Autónoma Río Cuarto. Congresal Nacional de la Central en representación de la provincia de Córdoba

Fuente: https://www.resumenlatinoamericano.org/2022/05/28/argentina-memoria-el-cordobazo-un-destello-en-la-oscuridad/

Pensemos discrepando con Juan Carlos Giuliani en: 2022.- Ha corrido mucha agua bajo el puente. Sin embargo, la democracia formal que se reconquistó en 1983 no ha resuelto los problemas fundamentales de nuestro pueblo. Se trata de una experiencia fallida. No se ha horadado el poder oligárquico ni se ha logrado constituir la fuerza social capaz de revertir la falta de Justicia, Igualdad y Soberanía.

Reflexionemos por qué el desafío, abajo y a la izquierda coherente con su esencia común-ista, es romper la conciliación de clases construida por la democracia vigente desde fines del año 1983 sin interrupción alguna, al contrario, afianzando su carácter opuesto a la liberación del país y de sus pueblos de ser expoliados hasta su extinción.

Para ello, es fundamental derrotar a quienes nos quieren convencer que otro capitalismo es posible pese a la demostración -de usar esa fe- para seguir profundizando el acaparamiento oligopólico de riquezas por todos gobiernos progresistas.

Hoy vemos a los distintos progresistas o reformistas alabando a Petro aun cuando afirmó proponerse el desarrollo del capitalismo en Colombia.

Debemos los consecuentes anticapitalistas y revolucionarios entablar los diálogos indispensables, entre las diversidades de abajo, a la construcción mancomunada del cómo autoorganizarnos para nuestros poderes comunales en contra de ellos y los partidos de estado, sobre todo del Partido Justicialista en sus distintas mimetizaciones cuya principal es el Kirchnerismo.

Apreciemos opiniones que nos interpelan a luchar con ese rumbo emancipador:

Oscar Ruiz de Huidobro

A 53 AÑOS DEL CORDOBAZO SEGUIMOS SOÑANDO

Hoy hacen 53 años de aquel jueves 29 de mayo de 1969 donde el “Cordobazo” dividió las aguas de la lucha de clases en Argentina. Quizás, en este domingo soleado haga menos frío que entonces. Pero, tal vez sentimos mucho los 9 grados porque los años nos tiraron encima hasta la intemperie de la quietud del tiempo. Desde la vejez irremediable, pero aún indomable, algunos tratamos de subir y bajar por la línea del tiempo con los cronopios de Julio incitándonos a rebelarnos en la mochila.

Entonces pensamos. Esperamos que algunos no se enojen. Soñamos que otros busquen los por qué y los para qué en el todo y sus partes que nos rugían como pumas en celo en el 69. Confieso que sentimos mucha nostalgia por aquella rebeldía que mezclaba amor y odio de clase. Con la coyuntura golpeándonos la vida tomamos un poco de aquella poción de amor por el otro y odio profundo al que nos explotaba y oprimía. Nacemos de nuevo.

Son los viejos nacimientos triunfantes que vienen hacía a nosotros entre tanta muerte y nos llenan de insurgencia la sangre. Como no regresar en sueños por lo menos a las puebladas tucumanas pre Cordobazo si nos dicen que “el consumo crece por seis trimestres consecutivos”, mientras 7 millones de changuitos bajo la línea de pobreza nos piden que hagamos algo. ¿Por lo menos suena contradictorio?

En los dos últimos años se anunciaron más de mil “créditos de inversión por 53 mil millones de dólares” para supuestamente ampliar la matriz productiva que generaría miles de puestos de trabajo. O sea, el poder dominante toma créditos. Mientras la tasa de desempleo sigue al 7%, y la tasa de empleo informal da un porcentaje del 35%. Otro ejemplo concreto, en diciembre de 2015 la tonelada de trigo cotizaba $12.000 con una alícuota de retenciones del 23%. Hoy la tonelada de trigo cotiza $45.000 con una retención del 12%.

¿Acaso todo esto no significa, más transferencia de ingresos, al poder dominante? Veamos números oficiales para obtener una respuesta. En el 2020 el 20% de los más ricos obtuvo el equivalente a 13 veces lo que ganó el 20% más pobre. O sea que, en pocas palabras, en plena pandemia, los ricos se hicieron cada día más ricos y los pobres cada vez más pobres. ¿Alguien puede explicarnos esto?

Si nadie puede explicarnos estos números. ¿Por qué no soñar entonces con nuevos procesos revolucionarios que dividan agua como en el proceso de lucha 68¬69? Shsss…no se enojen… razonen. Si es cierto lo que dicen algunos: La “relación de fuerzas no nos alcanza”. Nosotros, una partecita de los sobrevivientes a 7 dictaduras y algunos gobiernos “democráticos” les decimos: ¡Si no luchamos, no podremos equiparar jamás la correlación de fuerzas!

A lo mejor por eso, a 53 años de las puebladas previas que coronaron el “Cordobazo” algunos viejos y viejas que luchamos y no pudimos alcanzar la Segunda y Definitiva Independencia, la Revolución y el Socialismo por todas las vías posibles, hoy, cerramos los ojos y sin dejar lugar a dudas seguimos convocando a ejercer en el quehacer cotidiano lo que cobija la juventud de nuestros sueños libres.

Damian Ripetta

otodeS5hm24u0h748u   ·

Necesitamos crear dos, tres, muchos Cordobazos. Contra el ajuste, contra el pacto con el FMI, por la suma de todos nuestros derechos. Muchos actos de rebeldía organizada de la clase trabajadora que la emancipen.

Viva siempre esa rebeldía. Viva siempre la insurrección. Viva siempre el Cordobazo,

Sin embargo, observamos en el mundo contemporáneo, así como en Argentina y el Abya Yala, que la lucha de clases se da al:

Defender el territorio, la vivienda y los bienes comunes

30 de mayo de 2022

Por Iñaki Gil de San Vicente | Rebelión

El 7 de mayo en Gasteiz y por iniciativa del colectivo Araba Bizirik! se debatió sobre la lucha de clases en la defensa del territorio ante las crecientes presiones y agresiones contra sus formas públicas y comunales de propiedad, contra la represión de las movilizaciones en su defensa que han llegado, por ahora, al nivel de multa económica mediante la ley Mordaza. Y el 14 de mayo en Bilbo, organizado por el sindicato de la vivienda AZET, se trató sobre el aumento de los métodos de alienación, control, intimidación y represión que utiliza el capital para frenar y derrotar las movilizaciones obreras en exigencia del derecho/necesidad de la vivienda pública.

Dos debates que, pese a sus diferencias aparentes, atañen una misma reivindicación que va adquiriendo urgencia según se agudizan las contradicciones del capitalismo en general y en Euskal Herria en particular, en donde se extiende a Nafarroa1 e Hiparralde: la propiedad colectiva del territorio, y en síntesis la propiedad privada como la causa última de la explotación social en todas sus formas, la patriarcal, la nacional y la clasista. La urgencia de acelerar el avance por esta senda ya era patente en 2021 cuando se celebró un debate internacional en Hernani al respecto, seguido al poco tiempo por otro en Gasteiz. Ofrecemos aquí2 una de las ponencias.

Es innegable que estos debates apuntan en directo a la contradicción antagónica entre dos modelos de nación vasca: la burguesa centrada en la propiedad privada, y la proletaria centrada en la propiedad comunista. Es tan innegable la existencia de la lucha de clases en el interior de Euskal Herria que una de ellas, la burguesa, aplica sin remordimiento la represión de la española ley Mordaza con la nación proletaria vasca, cuando precisamente es legítimo, necesario y justo3 derogar en su totalidad y con carácter retroactivo esta injusta e ilegítima ley utilizada por el gobiernillo vascongado contra el pueblo trabajador. Araba Bizirik! y AZET están en el lado obrero de la barricada y por ello sufren la represión política en forma de multa económica.

Ambos debates surgen de luchas que, a su vez, están insertas en las oleadas que crecen en el mundo4 y que confluyen en los mismos objetivos básicos por mucho que les separen la distancia y el desarrollo capitalista: en Italia5 se reinicia un movimiento de recuperación de empresas, locales y espacios privatizados que nos recuerda a la gran experiencia argentina; en Catalunya y Euskal Herria, por citar dos casos, las movilizaciones por la vivienda nos recuerdan a las uruguayas con sus viviendas cooperativizadas; las decenas de millones de trabajadoras en la India que luchan por sus tierras y condiciones de vida nos recuerdan a la defensa del territorio alavés; en EEUU surge una lucha multifacética desde sanidad y educación hasta fábricas y viviendas, pasando por la autoorganización contra el hambre y el empobrecimiento imparable como en otros muchos sitios del mundo, como sucede en Sri Lanka, o en Sudáfrica6.

El resurgir de la lucha de clases ya se veía en ciernes antes de la pandemia de 2020. Ahora vuelve con fuerza porque se está agravando la crisis a niveles nunca visto por razones de fondo, no por «culpa de Putin» como quieren hacernos creer. Según el nivel de organización, formación sociopolítica, teórica, sindical, etc., según la raigambre de la memoria y cultura de lucha en su múltiple variedad interna al pueblo obrero en el que se libran esos conflictos, aparecen tarde o temprano relaciones internas con la larga historia de la defensa de formas de propiedad comunal, con sus relaciones de autoayuda, costumbres y hábitos colectivos sobrevivientes en la cultura popular a pesar de represiones y trabas.

Esto es lo que está sucediendo en la defensa del territorio de Araba que conserva una muy alta riqueza en biodiversidad reconocida oficialmente, amenazada por el arrasador avance de la trituradora capitalista para instalar mega parques eólicos y fotovoltaicos, industrias intensivas de producción agrícola, una red ferroviaria de alta velocidad…, proyectos que de llevarse a cabo además del destrozo que producen abren la puerta a ataques posteriores.

Frente a esto, las movilizaciones denuncian que «La falta de un plan de ordenación del territorio que permite actualmente que cualquier ubicación pueda ser escogida por empresas transnacionales ajenas a la vida del territorio» lo que plantea la urgencia de decretar legalmente la «exclusión» de centrales de producción de energía, prohibición que debe ser reforzada por un plan estratégico de descarbonización, desarrollo de energías renovables, etc., en un contexto de «defensa del mundo rural, los pueblos y concejos; su soberanía […] la custodia del territorio que nos acoge». En base a esta soberanía de los concejos y pueblo, se lucha por un «tren social» con mucha frecuencia de viajes locales que vertebren el territorio desde una lógica endógena conectada con la producción/reproducción general, en contra de uno de alta velocidad que destroza, aísla y empobrece al territorio. Así mismo se exige «una protección real de las tierras cultivables frente a los intereses de las multinacionales» y que las plantas fotovoltaicas sea sólo en tierras «sin valor agrológico ni impacto medioambiental».

Como síntesis: «la protección del medio rural y del entorno natural como patrimonio de todas las personas que habitan en los pueblos y en las ciudades; un refugio para el disfrute respetuoso de todas las personas y no un recurso para las multinacionales […] es necesario salvaguardar y preservar nuestros espacios naturales y el modo de vida rural, sustento de la vida y patrimonio intangible de nuestra identidad cultural […] indispensable para nuestra salud social y un bien común esencial para las generaciones presentes y futuras».

Araba Bizirik! tituló el debate como: «Lucha de clases y defensa del territorio», porque al definirlo «bien común esencial para las generaciones presentes y futuras» se insertaba en la doctrina de Marx que ya en sus primeros textos de 1842-43 defendió el derecho consuetudinario de los pueblos sobre sus bienes y tierras comunales, negando validez al derecho del capital a apropiarse de ellos, a expoliarlos, a privatizarlos. Luego escribió que: «Ni la sociedad en su conjunto, ni la nación ni todas las sociedades que coexisten en un momento dado, son propietarias de la tierra. Son, simplemente, sus poseedoras, sus usufructuarias, llamadas a usarla como boni patres familias y a transmitirla mejorada a las futuras sociedades»7.

La defensa del territorio como bien común de las generaciones presentes y futuras exige que ahora mismo ese territorio sea defendido contra todo ataque capitalista y en especial contra su parte más feroz, las transnacionales que son tan poderosas que están imponiendo leyes exclusivas para ellas por encima y al margen de los Estados —lex mercatoria–, con las que adquieren una impunidad cuasi absoluta. La mejor oposición al avasallamiento sólo la puede realizar la clase obrera, el pueblo trabajador en su conjunto, porque se juega nada menos que su vida y «salud social», su identidad cultural. Sólo el proletariado puede imponer un desarrollo socioeconómico antagónico con el burgués, capaz de revertir el calentamiento global, recuperar la capacidad de carga y de reciclaje de la naturaleza volviendo al metabolismo socionatural anterior a la industrialización capitalista, de socializar las fuerzas productivas garantizando la cultura y la sanidad socialista, etc.

Sólo puede hacerlo el proletariado porque para ello es imprescindible un poder obrero, un Estado socialista. El pueblo trabajador tiende por experiencia a integrar en su democracia de los consejos, de los soviets, de las comunas…, la soberanía de los concejos y pueblos rurales que se autogobiernan en sus territorios en estrecha conexión con la democracia obrera de las ciudades, fábricas, escuelas. Sólo este poder popular está capacitado para derrotar las amenazas, chantajes, extorsiones y ataques socioeconómicos y político-militares de sus Estados imperialistas al servicio de las transnacionales, que tienen en la OTAN un instrumento de terror destructivo.

La defensa del territorio comunal, colectivo, propio del pueblo, es una constante en la historia desde que el cáncer de la propiedad privada empezó a pudrir la vida libre. Sin retroceder apenas en el tiempo, sabemos que «El indio es capaz de todo sacrificio cuando se trata de la recuperación de sus tierras»8 La razón no es otra que para los pueblos precapitalistas las tierras propias y comunales, al margen ahora de sus diversas conexiones con formas de propiedad privada, son la base material y simbólica de su vida, de su convivencia y de su vivienda.

La antropogenia no se hubiera dado sin esa interacción vital entre el lugar de vivienda y el de con-vivencia diaria, con el desarrollo de la lengua y de la cultura. La especie humana es la única que al obtener alimentos –raíces, frutos, insectos, pesca, ramoneo, carroña, caza…- en los que la mujer aportaba alrededor del 70%, no los consume en el momento, allí mismo, sino que espera a llevarlos a la comunidad, domina el hambre en bien del colectivo. Lo que se denomina «hogar» es el sitio junto al fuego domesticado que servía de protección, tranquilidad, placer, descanso, reproducción, ayuda mutua, además de las fricciones interpersonales lógicas e inevitables.

Esta interacción entre vivienda y convivencia se ha ido transformando a lo largo de los modos de producción precapitalista en la medida en que, durante ese transcurso, han avanzado formas de propiedad privada y han retrocedido formas de propiedad comunal, con el forzamiento de cambios en la interacción vivienda-convivencia, especialmente en la opresión patriarcal. Las clases explotadas siempre han defendido con desesperación la necesidad objetiva de la vivienda según podía existir entonces, como protección imprescindible para sobrevivir, dependiendo sus logros de las relaciones de fuerza en las luchas de clases del momento.

La vivienda capitalista y en especial las obreras de las barriadas populares es la síntesis de las contradicciones burguesas. El espacio/tiempo urbano-industrial es un campo de batalla decisivo para la guerra social que se libra a diario: la dureza de la represión contra los movimientos que revindican el derecho/necesidad de viviendas libres, sociales, construidas con criterios humanos en vez de burgueses, etc., esta represión que pretende ocultarse debajo de las multas económicas de la ley Mordaza, que ha llegado a la brutalidad de castigar con 70.000 euros al Sindicato de la Vivienda de Araba, que ayuda a organizar las movilizaciones contra los desahucios9.

Ahora no podemos analizar en profundidad todo lo que surge de la defensa y recuperación de los bienes comunes, por eso nos remitimos a la ponencia arriba ofertada, pero sí tenemos que decir que lo que palpita en el interior de la represión contra Araba Bizirik! y AZET, por ceñirnos a nuestro debate, es parte de la necesidad que tiene el capital de aplastar10 una de las formas cruciales de la lucha de clases en su quinta esencia:

avanzar mediante la recuperación de los bienes comunes hacia el comunismo debilitando en su misma base la fuerza material y simbólica de la propiedad privada. La necesidad de la represión es obvia al verse cómo se multiplican las protestas sociales11 por el mundo ante la extrema virulencia de la crisis provocada por el capital.

El territorio, la vivienda, las empresas cerradas, la sanidad y los servicios públicos privatizados…, llevan históricamente a las clases explotadas a intentar recuperarlas una y otra vez, a tomar posesión de esos bienes en actos que tienen una enorme valía pedagógica revolucionaria porque anticipan, prefiguran12 de algún modo y con todas sus limitaciones cómo puede ser la libertad, el comunismo. Esta forma de lucha de clases se vuelve tanto más decisiva en las grandes crisis capitalistas como hemos dicho, y de ahí el odio de la represión burguesa contra ellas tanto en Argentina13 o en el Estado español14, por ejemplo.

La vivienda es una imprescindible mercancía polivalente muy rentable de la industria inmobiliario-financiera que el pueblo obrero no tiene más remedio que comprar hipotecándose durante años, o alquilándola con precios abusivos. Es una mercancía pensada y diseñada para su exclusivo y excluyente uso familiar-individual, pensada para propagar el individualismo burgués en todas sus facetas, obligando a la compra de los equipamientos básicos por cada unidad familiar en contra de la lógica del uso colectivo basado en un diseño arquitectónico que prime el ahorro de tiempo y de energía con la racionalización del espacio y la potenciación de la vivencia comunal.

Sin mayores precisiones, la polivalencia de esa mercancía para el capital consiste además de en las ganancias que aporta, también y entre otras, en estas áreas: Una, es el espacio material que bajo la cobertura del «dulce hogar» realiza la primera fase educativa de creación según los cánones patriarco-burgueses de fuerza de trabajo dócil y sumisa, de carne de cañón e incluso de fuerza reaccionaria, reserva de irracionalismo fanático introyectado en la estructura psíquica desde la primera infancia que será posteriormente movilizado por la burguesía según sus necesidades; en una segunda fase, coopera con la industria educativa privada y/o con el sistema educativo estatal en la especialización de esa fuerza de trabajo según su origen de clase, de sexo-género y nacional.

Dos, simultáneamente es el marco en el que se recompone psicosomáticamente la fuerza de trabajo agotada por la explotación, opresión y dominación en todas sus formas, lo que refuerza la explotación patriarcal y adulta interna contra las mujeres, la juventud y la tercera edad, sobre todo cuando el Estado reduce más y más los servicios públicos, las prestaciones sociales, los salarios diferidos e indirectos. Bajo estas presiones, la vivienda obrera es sometida a múltiples presiones internas ya que no está –ni estará– diseñada para eso, sino para ocultar todas las violencias en el gélido agujero negro de la mal llamada «vida privada».

Tres, además ese espacio «privado» es el idóneo para racionar el siempre escaso salario disponible según las necesidades burguesas de la formación y reciclaje de la fuerza de trabajo, nunca en función de la libertad y emancipación antiburguesa. Esto obliga a la familia proletaria a aceptar en el silencio cerrado de su vivienda la austeridad y el sacrificio que ello conlleva en un mundo dominado por la alienación consumista15. Para imponer la disciplina de gasto que exige el capital, actúan casi con impunidad las normas, órdenes y castigos patriarco-burgueses, generando tensiones y violencias que se descargan contra la mujer, hijas, hijos y tercera edad, a lo que hay que unir el hecho de que el par vivienda-familia es el sumidero de las frustraciones de los maridos y hermanos cobardes ante la autoridad y valientes contra su familia.

Por lo que vemos, la vivienda y sobre todo el espacio/tiempo urbano-industrial de las grandes barriadas obreras es la síntesis de las contradicciones capitalistas y por ello mismo es uno de los motores de la lucha de clases. Una de las preguntas a las que intentamos responder en el debate de AZET, Sindicato de la Vivienda, en Bilbo fue precisamente la de que teniendo en cuenta la crudeza cotidiana de la malvivencia obrera: ¿cómo logra el sistema de dominación capitalista, basado en la propiedad privada, legitimar su absoluto poder dictatorial sobre todo lo relacionado con la vivienda? ¿Cómo logra la burguesía minorizar, integrar, paralizar, dividir y en último caso reprimir las luchas populares por el derecho/necesidad de una política comunista de la vivienda?

Pensamos que las respuestas giran siempre alrededor de la crítica marxista del fetichismo de la mercancía16, una de cuyas formas más esclavizadoras es el consumismo en cuanto «nueva religión»17 que ha desarrollado el neuromarketing18 para ordenarnos cómo obedecer inconscientemente al imparable comercio electrónico. Las respuestas parten de la crítica del fetichismo y después de responder a las dudas concretas que cada una ha de resolver, vuelven a esa teoría crítica sustantiva, enriqueciéndola. Podríamos recurrir al símil de la zanahoria y del palo para dar una primera explicación general, para concretarla después. La vivienda, además de una necesidad imperiosa y por ello mismo, es el fetiche sagrado para la clase obrera alienada y subyugada por los valores patriarco-burgueses. El cochecito utilitario comprando casi siempre al límite de la capacidad salarial es una de las obsesiones fetichistas más arraigadas entre el proletariado integrado, a lo que hay que sumar más recientemente el fetiche de las vacaciones, etc.

La vivienda y la familia patriarco-burguesas como «hogar feliz», «nido de amor», «descanso del guerrero», etc., pudre a la clase obrera alienada y le condena a arrastrarse de por vida tras un sueño inalcanzable porque el consumismo siempre le exigirá ir más allá en los gastos para mantener la apariencia frente al exterior, la imagen oficial de felicidad, de «triunfo en la vida». La dependencia hacia el «qué dirán» es tan fuerte no sólo porque el grueso de nuestro consumismo se basa en una gran medida19 en lo que nos dicen otras personas, sino porque sobre todo se nos ha inculcado miedo a emanciparnos del rebaño social.

El símil de la zanahoria y del palo aplicado a este caso nos permite comprender que la clase obrera alienada colabora con el capital ya que, debido al efecto dopante del consumismo y en especial a que el fetichismo invierte el efecto por la causa, oculta la explotación y crea la falsa libertad como realmente cierta, por todo esto no sólo cree ser feliz sino que realmente lo es en su alienación burguesa: es un esclavo feliz que no siente el dolor de las cadenas hasta que no intenta moverse. La burguesía dispone de muchos medios de dopaje; sólo citamos uno: buscar soluciones milagrosas a los problemas desde la pasividad de la obediencia como la multiplicación de los juegos de azar20 por ejemplo, por no hablar de la industria deportiva.

También existe el esclavo infeliz, que siente intensidades de dolor pero ignora sus causas y no puede combatirlas excepto mediante las «soluciones» que le impone u ofrece la misma burguesía que le oprime. La gigantesca industria de la drogodependencia múltiple, por ejemplo, desde la legalidad hasta la ilegalidad más iracunda pasando por los claroscuros de lo alegal, es uno de los métodos más efectivos para sedar21 al esclavo logrando que su infelicidad sea funcional al mercado.

Pues bien, dada la precariedad existencial de quienes malvivimos de un salario directo o diferido siempre inseguro, haremos esfuerzos desesperados para no perder la vivienda, para pagar el alquiler, para no ser desahuciado, aun a costa de aceptar humillaciones y abusos, y de no dar ninguna excusa para que la represión en cualquiera de sus formas ponga en peligro inminente la vivienda. Llegamos así al miedo vivencial que permanece adormilado hasta que la ferocidad del capital llama a las puertas de las y los vecinos para amenazarlos y desahuciarlos: el miedo cuando asciende a terror paraliza toda resistencia.

El proletariado consciente también necesita vivienda, vacaciones y probablemente un cochecito, pero su conciencia crítica le salva de adorar al fetiche porque ha aprendido en su rebelión cotidiana contra la dictadura del mercado22 que lo decisivo es ser sujeto colectivo consciente de sí, que no objeto pasivo individualizado adorador de fetiches inalcanzables. Esta experiencia se aprende con la lucha, con la praxis aunque ello cueste realizar una huelga de mil días23, o movilizaciones sostenidas durante meses en calles y plazas. Todos los estudios críticos enseñan que los explotados se autoliberan en el mismo proceso de empezar a reunirse para debatir qué reivindicaciones plantear y cómo hacerlo, que esa praxis debilita la sumisión a la autoridad24, pudiendo destruirla.

Pero esos mismos estudios y la entera experiencia sintetizada en forma de teoría, muestran que ese aprendizaje colectivo es mucho más rápido y eficaz si en el seno del pueblo trabajador actúan organizaciones revolucionarias capaces de aguantar la represión que inevitablemente caerá sobre ellas.

EUSKAL HERRIA, 27 de mayo de 2022

Notas:

Fuente: https://rebelion.org/defender-el-territorio-la-vivienda-y-los-bienes-comunes/

Qué Abya Yala

De decolonialidad del saber y el poder de la humanidad por aprecio de: trabajo, dignidad y potencial de cambio social de sus naciones indígenas.

Historia y presente/ Ofensiva del sistema mundo capitalista /
Alternativas emancipatorias

Historia y presente

El término Abya Yala es en sí mismo un símbolo de identidad y respeto hacia las raíces de los pueblos originarios; y en ese sentido, el poema Abya Yala Wawgeykuna (Hermanos Americanos), originario del pueblo Quechua de Argentina, hace un llamado a la unidad de los pueblos a mantener presente su origen y a continuar su camino siguiendo las huellas de sus ancestros. Tal como su título indica, Abya Yala Wawgeykuna.

Comentarios 8585 comentarios en moderación

Artes, saberes y vivencias de indígenas americanos, el libro que sostienen en sus manos es un tributo a la filosofía de ese poema, pues intenta plasmar el pasado y el presente de distintos pueblos originarios: sus modos de vida, sus manifestaciones artístico-culturales, sus creencias… y al fin y al cabo, su identidad. Leer

Estamos sumidos en una inflexión histórica como país, como continente y como mundo. El sistema mundo capitalista con sus locales maximiza el acaparamiento de tierras y bienes comunes hasta el extremo de arrasar la Cordillera, los océanos, los bosques nativos y las selvas. Es hora de generalizar la percepción (conocimiento y posicionamiento) sobre:

 EL ENFOQUE DEL DECRECIMIENTO COMO ESTRATEGIA DE EMPODERAMIENTO Y TRANSFORMACIÓN SOCIAL. Un estudio de caso de los grupos de consumo agroecológico de Granada (España)

 Por Consuelo Díaz Escobar

 TRABAJO SOCIAL GLOBAL 2014, 4 (6), 49-71

(…) Tanto en la teoría como en la práctica, el «desarrollo» ha sido una forma de imposición del poder sobre otras sociedades; el desafío marxista trató de hacer surgir otras formas de poder basados en principios socialistas, aunque fracasa en el sentido de que se reproducen patrones de desarrollo occidentales.

En la actualidad, los estudios sobre postdesarrollo arrojan luz sobre el momento de transición en el que nos encontramos, visibilizando las formas de imposición a través de la violencia y la supremacía de algunos estados. Se pone en tela de juicio el proyecto modernizador y civilizador de «desarrollo» encaminado al destino imperial, en el que se da por sentado la lógica del «desarrollo» económico capitalista, incluyendo implícitamente un tema importante para las corrientes críticas del «desarrollo», la geopolítica del conocimiento y el poder (Rist, 2002).

En la actualidad, le globalización económica ha adquirido tal importancia que ha relegado a un plano menor los debates sobre «desarrollo», aunque la profundización de la pobreza mantiene el debate sobre justicia y desarrollo. Se hace necesario repensar el concepto de «desarrollo» y la modernidad, de forma que se tengan en cuenta que las trayectorias desarrollistas son múltiples y variadas, más allá del imperio global, y de la imposición de los patrones etnocéntricos del «desarrollo»; se hace necesario reinventarnos en el Norte, asumiendo responsabilidades históricas y esto requiere la voluntad de aprender del Sur, abriéndonos a otras corrientes de pensamiento reflexivo (Unceta, 2009).

Lo que los intelectuales de esta corriente teórica señalan es la necesidad de tomar en cuenta otros tipos de modernidad alternativos y alternativas a la modernidad, así como una pluralidad de discursos, cambiando las prácticas de saber y de hacer, atendiendo a las necesidades de los contextos locales (Escobar, 2005).

Dentro de esta teoría general, el enfoque del Decrecimiento plantea la necesidad de crear alternativas al «desarrollo», cuestionando la propia base ideológica de éste, su institucionalidad y sus discursos de legitimación, basados en la necesidad imperiosa del crecimiento económico, el aprovechamiento de la naturaleza y la fe en el progreso (Gudynas, 2004).

Este enfoque, apela a la idea básica de que el crecimiento ilimitado en un planeta con recursos finitos es insostenible, y por otro lado, en la búsqueda de respuestas a los problemas sociales y políticos fuera del paradigma del «desarrollo». Constituye una apuesta teórica, pero imbuida de un marcado carácter práctico y voluntad transformadora. Se parte de la idea de que, a través de decisiones colectivas conscientes, el decrecimiento será un punto de partida para reorganizar las sociedades hacia modelos de vida sostenibles de forma que se produzca un cambio de sentido hacia lo más pequeño, más lento, y más local, cambiando las relaciones de competencia por las de cooperación, y el crecimiento ilimitado por la autolimitación (Latouche, 2009a).

Algunos puntos recogidos en la propuesta decrecentista de Serge Latouche (2009b) se condensan en los siguientes: reencontrar una huella ecológica sostenible; reducir los transportes; relocalizar las actividades económicas; restaurar la agricultura campesina; reducir del tiempo de trabajo; reducir el impacto sobre la biosfera en nuestra forma de producir y consumir; reciclar y reutilizar; reorientar la investigación tecnocientífica; reapropiarse del dinero y reducir progresivamente el espacio de la banca.

A este planteamiento se van incorporando otras cuestiones desde posturas críticas feministas e interculturales.

Así, merece la pena mencionar que la propuesta de Latouche (2009a) hace referencia al decrecimiento como “un slogan político con implicaciones teóricas”, que busca ”romper el lenguaje estereotipado de los adictos al productivismo”, expresando la idea de renuncia al objetivo del crecimiento ilimitado para cambiar la lógica del «desarrollo». Por tanto, es una idea con mucha potencialidad política, pero que debe tomar en cuenta las posturas y planteamientos del Sur global, puesto que en ciertas áreas esta apuesta no tendría sentido, ya que más que el abandono del mito del crecimiento económico, lo que cabría considerar es un reordenamiento sustancial de su estructura productiva.

Este planteamiento surge en América del Sur bajo la elaboración del concepto del «Buen Vivir», como alternativa a la ideología del progreso, en un esfuerzo por salir de la modernidad occidental, que se nutre de elementos que provienen de las cosmovisiones de pueblos indígenas y otras tradiciones que han denunciado la obsesión con el crecimiento económico (Gudynas, 2011).

Además, la idea de «desarrollo» se caracteriza también por reproducir el androcentrismo dominante en el mundo occidental, puesto que no cuestiona la asignación de roles distintos a hombres y mujeres y la subordinación de éstas en las sociedades y por tanto no toma en cuenta criterios de equidad social en el planteamiento de una nueva cultura económica más justa al servicio de los seres humanos. En este sentido, el campo de estudio que aborda las relaciones entre feminismo y ecología, el Ecofeminismo, parte de la idea de superación de las conexiones entre dominación de la naturaleza por los seres humanos y la subordinación de las mujeres a los hombres, fruto de la jerarquización patriarcal, que justifica la opresión sobre ambas.

Aunque existen numerosos y distintos puntos de vista en las propuestas ecofeministas, en este estudio se plantea que sus aportaciones son importantes si se quiere lograr una alternativa al modelo de desarrollo neoliberal capitalista y patriarcal, en la que tanto hombres como mujeres trabajen para construir otra cultura que ponga en el centro el cuidado de la naturaleza y los bienes comunes de la humanidad, así como el cuidado de las personas y sus relaciones desde la equidad social (Puleo, 2008).

De esta forma, tanto el enfoque del decrecimiento como el del ecofeminismo, así como la perspectiva del “Buen Vivir”, pueden enriquecerse para avanzar en la construcción de unas sociedades más justas, igualitarias, sustentables y solidarias.

2. La cuestión de la alimentación a nivel globalizado. (…)
Fuente: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5304713

Necesitamos, como humanidad, plantearnos:

¿Hasta dónde podemos ir más allá de los límites del Planeta?

17 de junio de 2022

 Por Aurélien Boutaud y Natacha Gondran

En los últimos meses, varios artículos científicos han llamado la atención sobre el hecho de que se han superado nuevos límites planetarios. Muchos medios de comunicación se han hecho eco de esta preocupante información.

Pero, ¿qué significan estos famosos límites? ¿Cómo debemos interpretar estos excesos? Y, por último, ¿debemos preocuparnos realmente?

El sistema terrestre lleva 11.000 años funcionando bajo el régimen del Holoceno

Para responder a estas preguntas, recordemos que los investigadores que estudian los límites planetarios proceden de un campo disciplinario denominado ciencias del sistema terrestre.

Estas ciencias entienden el planeta como una entidad que implica complejas interacciones entre la atmósfera, la litosfera, la hidrosfera y la biosfera (el mundo vivo). Y, como cualquier sistema, la Tierra tiene capacidades de adaptación que le permiten mantener un estado de equilibrio dinámico entre estos elementos: este estado de estabilidad relativa se denomina régimen.

Pero a veces este equilibrio se rompe hasta el punto de que el sistema terrestre empieza a funcionar de forma muy diferente.

Por ejemplo, la Era Cuaternaria (que comenzó hace unos 2,6 millones de años) está marcada por cambios regulares en los patrones climáticos. Debido a las variaciones de la posición de la Tierra respecto al Sol, el clima de nuestro planeta pasa regularmente de un régimen glacial (que puede durar hasta 100.000 años) a un régimen interglacial (que suele ser más corto).

Así pues, llevamos más de 10.000 años viviendo en un régimen del sistema terrestre que los geólogos llaman Holoceno.

El régimen del Holoceno ha demostrado ser especialmente favorable para el florecimiento de la especie humana. La buena noticia es que se espera que este régimen dure más de 10.000 años. La mala noticia es que estamos amenazando el equilibrio de este régimen. En otras palabras, estamos a punto de cruzar un punto de inflexión.

Cruzar un límite planetario significa cruzar un punto de inflexión que nos saca del Holoceno

Gran parte de la literatura científica sobre los límites planetarios se basa en este concepto de punto de inflexión. ¿De qué se trata?

En un régimen como el del Holoceno, el ecosistema de la Tierra tiene capacidades de regulación que le permiten absorber las perturbaciones, las llamadas retroalimentaciones negativas. Por ejemplo, si las emisiones de CO2  aumentan de forma anormal, los océanos secuestrarán parte de ese CO2  y limitarán así las perturbaciones climáticas.

Por desgracia, estos amortiguadores pueden romperse, como una banda elástica que se ha estirado demasiado. Entonces entrarán en juego las retroalimentaciones positivas.

Por ejemplo, al calentarse, el permafrost liberará grandes cantidades de metano a la atmósfera, lo que aumentará el efecto invernadero y, por tanto, el calentamiento.

Una vez desencadenados, estos fenómenos amplificarán y acelerarán la agitación, hasta el punto de hacer imposible la vuelta a la normalidad. El cambio de régimen es entonces inevitable: el clima encontrará un nuevo punto de equilibrio, caracterizado por un efecto invernadero y una temperatura muy superior a la del Holoceno.

Algunos científicos hablan del escenario de un régimen climático de invernadero caliente, que tendría efectos catastróficos en todas las variables del sistema terrestre.

¡Cuidado, cruzar un límite planetario no es lo mismo que cruzar un límite!

Sin embargo, los científicos se enfrentan a un gran problema: es extremadamente difícil determinar con precisión cuándo se produce un punto de inflexión.

Los científicos son conscientes de los peligros de cruzar ese límite e instan a los responsables de la toma de decisiones a evitar cruzar el límite inferior de la incertidumbre. Es este límite inferior el que proponen llamar límite planetario.

Para entender mejor la diferencia entre la frontera y el límite, imaginemos el caso de un lago helado en el que el grosor del hielo se hace más fino a medida que nos alejamos de la orilla. Aunque conozcamos el grosor del hielo en varios puntos, es muy difícil determinar a qué distancia se romperá el hielo bajo el peso de una persona. Como mucho, puede decirse que más allá de cinco metros, por ejemplo, hay riesgo. Este valor equivale a un límite.

En cuanto al clima, la modelización muestra que por debajo de una concentración de 350 ppm de CO2  en la atmósfera, el régimen del Holoceno no está amenazado. En cambio, por encima de 500 ppm el cambio climático es casi seguro. El límite planetario se encuentra en algún lugar entre estos dos polos.

Ya hemos superado la marca de 420 ppm: por tanto, hemos cruzado el límite planetario del clima.

Pero, ¿hemos cruzado el punto de inflexión? Eso sigue siendo un misterio. Lo único que sabemos con seguridad es que estamos jugando con fuego. Un poco como una persona que decidiera atravesar un lago congelado más allá de la zona de seguridad mencionada anteriormente…

Más allá del clima, ya se han cruzado varias fronteras planetarias

Esto es aún más preocupante porque el clima no es el único elemento del sistema terrestre que se está viendo gravemente afectado.

La biodiversidad, que determina la resistencia de la biosfera, está peligrosamente amenazada. Los ciclos biogeoquímicos del nitrógeno y el fósforo se han visto profundamente alterados por la agricultura intensiva, hasta el punto de crear vastas zonas muertas en los océanos. La deforestación ha provocado desequilibrios en los ciclos del agua y del clima que ahora están adquiriendo una dimensión global.

Más recientemente, se ha señalado el impacto de los contaminantes químicos, así como el preocupante descenso del contenido de agua en el suelo.

De las nueve variables globales que se monitorizan actualmente, cinco tienen violaciones documentadas de los límites, e incluso seis, si tenemos en cuenta el estudio publicado más reciente. Esto no significa que lo peor sea seguro. Pero el aumento de estas alarmas debería alertarnos claramente de que estamos a punto de salir del Holoceno con consecuencias catastróficas.

La transición no sólo debe ser climática, sino también ecosistémica

¿Qué lecciones podemos extraer para las sociedades humanas?

En primer lugar, debemos comprender que el clima es fundamental para mantener el equilibrio planetario y que es urgente detener las emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero.

En segundo lugar, debemos tener en cuenta las múltiples dimensiones del problema. Porque, a pesar de su importancia, la resolución del cambio climático no debe lograrse a expensas de otras variables globales. Por ejemplo, aumentar masivamente el uso de la biomasa u oscurecer la atmósfera para limitar la radiación solar podría tener efectos catastróficos en otras variables fundamentales del sistema terrestre.

Por último, probablemente deberíamos favorecer soluciones que aborden la raíz del problema, dejando de imaginar que podremos superar los límites planetarios sólo con la tecnología.

Respetar estos límites requiere tanta innovación económica, social, cultural, política y geopolítica. En otras palabras, se trata sin duda de superar otro límite: el de nuestra imaginación.

Aurélien Boutaud, investigador asociado de la UMR 5600 EVS, Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS)

Natacha Gondran, profesora de Evaluación Ambiental, UMR 5600 Environnement Ville Société, Mines Saint-Etienne – Institut Mines-Télécom

Texto original: https://theconversation.com/jusqua-quand-pourrons-nous-depasser-les-limites-planetaires-183781

Traducción : viento sur

https://vientosur.info/hasta-donde-podemos-ir-mas-alla-de-los-limites-del-planeta/
Fuente: https://rebelion.org/hasta-donde-podemos-ir-mas-alla-de-los-limites-del-planeta/

Comprobamos que el «desarrollo» del capitalismo se contrapone no sólo con el binomio indisoluble entre la justicia social y la socioecológica sino también con la vida planetaria. Valoremos, entonces, cuán imprescindible es la concepción de los pueblos andinos sobre un modo de vida y de sociedad-mundo en confrontación con el sistema mundo capitalista y sus locales. Se trata de principios y no de un modelo.

Los pueblos originarios del Abya Yala Sureño nos interpelan a comunizarnos creando el peculiar «Buen Vivir» durante la lucha de cada pueblo-nación por su autodeterminación.

¿Qué significa el «Buen Vivir» o Sumak Kawsay?

El Sumak Kawsay es un vivir en comunidad, un convivir; no puede existir una vida plena al margen de una comunidad, pues en ella se materializan las diferentes formas de solidaridad y de respeto a la naturaleza que permiten la consecución y el mantenimiento del Sumak Kawsay.

De la comunidad surge el comunitarismo como sistema socioeconómico y político basado en la reciprocidad, la solidaridad, la igualdad y la autogestión, que promueve la participación activa y el bienestar de todos sus miembros.

En la comunidad se practica la forma de democracia indígena en la que las decisiones se toman por consenso, lo que garantiza la armonía en la comunidad, la convivencia armónica, ya que todos sus miembros aceptan y comparten una decisión en la que han participado mediante el diálogo, ganando en unos aspectos y cediendo en otros.

Interculturalidad: forma de interacción entre diferentes comunidades en la que ningún grupo cultural está por encima de otro, favorece la convivencia entre culturas y la armonía social del Sumak Kawsay y es la base para la construcción del Estado plurinacional. Respeto mutuo y complementariedad en la integración cultural de lo diverso.

«Buen Vivir» Comunitario: realización material y espiritual del individuo-comunidad.

Plurinacionalidad: El Estado plurinacional puede concebirse como una forma de organización de gobierno integrado por la unión de varios pueblos y nacionalidades de un territorio; implica el reconocimiento de que en un mismo Estado pueden cohabitar diferentes pueblos y nacionalidades. El reconocimiento de derechos en igualdad de condiciones ocupa un papel central. Implica la coexistencia de diferentes naciones dentro de un mismo Estado, pero no implica el fraccionamiento del país, sino que lo configura como una unidad en la diversidad. Es la posibilidad de una convivencia real entre las diferentes culturas construyendo y participando de manera conjunta.

El Sumak Kawsay está unido a la plurinacionalidad y tiene una dimensión política y de autodeterminación de las nacionalidades y pueblos indígenas porque depende de decisiones políticas consensuadas y colectivas sobre su propio futuro en procura del bienestar comunitario o de la colectividad y no de intereses individuales.

¿Cuál es la relación entre los seres humanos y la naturaleza? El Sumak Kawsay, como forma de vida en armonía con la naturaleza, no es simplemente una forma de economía sostenible, sino que tiene un sentido más transcendente que enlaza con las creencias de los pueblos indígenas. Los pueblos indígenas entienden la naturaleza, con una perspectiva holística, como un ente vivo que lo engloba todo, incluidos los seres humanos. La naturaleza es la vida y la vida está en todos los elementos de la naturaleza. Para el indígena su destino es cuidar a la naturaleza como un ente del que forma parte; por eso, no debe tomarse de ella más que lo necesario para la subsistencia, pidiendo permiso mediante rituales (como los de la siembra, los de la cosecha o los de la caza) y dándole las gracias por sus dones mediante las ofrendas (tumines).

Fuente: https://www.ecuadorencifras.gob.ec/documentos/web-inec/Sitios/LIBRO%20buen%20vivir/files/assets/downloads/page0092.pdf

Tengamos en cuenta a Wikipedia definiendo:

Sumak kawsay

«Sumak kawsay» es un neologismo en quechua creado en la década de 1990 como propuesta política y cultural de organizaciones indigenistas y adoptada posteriormente por los gobiernos del movimiento por el socialismo del siglo XXI en Ecuador y Bolivia.

El término alude a la implementación de un socialismo que sea más independiente de las teorías socialistas europeas y que esté más bien, ligado a un pensamiento y estilo de vida comunitario y ancestral de las etnias quechuas que debería ser promovido como nuevo modelo de organización social y estatal. En Ecuador se ha traducido como buen vivir aunque expertos en lengua quechua coinciden en señalar que la traducción más precisa sería la vida en plenitud.1​ En Bolivia la palabra original en aimara es suma qamaña que se ha traducido como vivir bien.23

En su significado quechua original, sumak hace referencia a la realización ideal y hermosa del planeta, mientras que kawsay significa «vida», una vida digna, en plenitud, equilibrio y armonía. Existen nociones similares en otros pueblos indígenas, como los mapuche (Chile), los guaraníes de Bolivia y de Paraguay que hablan de sus teko kavi (vida buena) y teko porã (buena vivir o buen modo de ser),4​ los Achuar (Amazonía ecuatoriana) pero también en la tradición Maya (Guatemala), en el Chiapas (México), entre los Kunas (Panamá), etc.5

Desde la última década de 1990 el sumak kawsay se desarrolla como una propuesta política que busca «el «bien común» y la responsabilidad social a partir de su relación con la Madre Naturaleza y el freno a la acumulación sin fin, que surge como alternativa al desarrollo tradicional».6

El «buen vivir» plantea la realización del ser humano de manera colectiva con una vida armónica, equilibrada, sustentada en valores éticos frente al modelo de desarrollo basado en un enfoque economicista como productor de bienes de valores monetarios.2​ Inicialmente el concepto es utilizado por movimientos indígenas de Ecuador y Bolivia junto a un grupo de intelectuales para definir un paradigma alternativo al desarrollo capitalista adquiriendo una dimensión cosmológicaholística y política. En la primera década del siglo XXI se ha incorporado a la Constitución de Ecuador (2008) y a la Constitución del Estado Plurinacional de Bolivia (2009).

Diversos teóricos especializados en el tema como los economistas Alberto Acosta o Magdalena León señalan que no se trata de una teoría acabada y completamente estructurada sino de un trata de una propuesta social aún inacabada y por tanto perfectible.

 Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Sumak_kawsay

  Ofensiva del sistema mundo capitalista

Advirtamos la confrontación del Capital Estado con la vida planetaria al acelerar e intensificar la expansión de los extractivismos. Eduardo Gudynas destaca: unas semanas antes del encuentro en Estocolmo, a inicios de marzo de 1972, se publicó un librito titulado “Los límites del crecimiento”. En sus páginas, por primera vez se ofrecía un análisis de las interacciones entre el ambiente, la población y estrategias convencionales de desarrollo. No sólo era novedoso el tema sino su metodología, ya que su escala era planetaria, apuntaba a un futuro que alcanzaba el 2100, y se logró por medio de las computadoras de aquellos años, enormes máquinas que parecían armarios .

En su esencia en esas páginas se indicaba que, si persistían las tendencias de desarrollo, tales como el aumento de la industrialización, contaminación o población, ese crecimiento chocaría contra varios límites en un futuro cercano. Los recursos naturales que se consumían, como el petróleo, son finitos y se agotarían, y las capacidades de la Naturaleza de amortiguar la contaminación y otros impactos está también son acotadas. Las proyecciones indicaban que en algún momento a mediados del siglo XXI se sumarían serios problemas, sea por el agotamiento de recursos naturales o una debacle ecológica, que a su vez llevaría a crisis de contaminación y pérdida en la disponibilidad de alimentos. Esos y otros factores desembocaban en un posible colapso civilizatorio. El vistazo al futuro era, por lo tanto, de enorme gravedad. Recapacitemos sobre:

Detrás del debate entre ambiente y desarrollo
está la fe en el crecimiento perpetuo

4 de junio de 2022

Por Eduardo Gudynas | Rebelión

El 5 de junio es el Día Mundial del Medio Ambiente. Es una jornada de enorme importancia, casi siempre aprovechada para que unos alerten sobre la crisis ecológica y otros anuncien medidas que la enfrentarían, fructífera en promesas y publicidades que poco contribuyen a las soluciones reales. A pesar de todo eso sigue siendo un momento clave.

Se escogió ese día porque remitía directamente a la primera conferencia de las Naciones Unidas del más alto nivel sobre la problemática ambiental, que se celebró en Estocolmo (Suecia), del 5 al 16 de junio de 1972. Por lo tanto, celebraremos los cincuenta años del aquel encuentro.

Los preparativos para el evento insumieron, fueron muy largos y estuvieron repletos de tensiones, que en más de una ocasión puso en riesgo su realización. Las tensiones no se disiparon y eso explica que algunos gobiernos contaran con enormes delegaciones en Estocolmo, como las de Estados Unidos, varias naciones europeas pero también no pocas del sur, como la de Brasil. Esta no era una cumbre diplomática más sino que sería el escenario de una nueva batalla en la guerra sobre las concepciones del desarrollo.

Un elemento clave en esas discusiones ocurrió unas semanas antes del encuentro en Estocolmo, cuando a inicios de marzo de 1972, se publicó un librito titulado “Los límites del crecimiento”. En sus páginas, por primera vez se ofrecía un análisis de las interacciones entre el ambiente, la población y estrategias convencionales de desarrollo. No sólo era novedoso el tema sino su metodología, ya que su escala era planetaria, apuntaba a un futuro que alcanzaba el 2100, y se logró por medio de las computadoras de aquellos años, enormes máquinas que parecían armarios (1).

En su esencia en esas páginas se indicaba que si persistían las tendencias de desarrollo, tales como el aumento de la industrialización, contaminación o población, ese crecimiento chocaría contra varios límites en un futuro cercano. Los recursos naturales que se consumían, como el petróleo, son finitos y se agotarían, y las capacidades de la Naturaleza de amortiguar la contaminación y otros impactos está también son acotadas. Las proyecciones indicaban que en algún momento a mediados del siglo XXI se sumarían serios problemas, sea por el agotamiento de recursos naturales o una debacle ecológica, que a su vez llevaría a crisis de contaminación y pérdida en la disponibilidad de alimentos. Esos y otros factores desembocaban en un posible colapso civilizatorio. El vistazo al futuro era, por lo tanto, de enorme gravedad.

Esas conclusiones estaban resumidas en una de las gráficas del libro, y que a la fecha de hoy se volvió un clásico. Hoy nos resultan arcaicas, pero las gráficas de los distintos modelos mundiales impresas por teletipos en enormes hojas de papel, simbolizaban todo el glamour del poder de las computadoras. Permitían visualizar con toda facilidad un inminente colapso.

Lo relevante para entender el debate en ese momento histórico está en observar las reacciones a “Los límites”. Fueron casi instantáneas, una avalancha por momentos. En sus expresiones más simplistas denunciaban que se vaticinaba el fin del mundo o un colapso planetario. En otras versiones los argumentos se diversificaban. En el New York Times, tres economistas, sostenían que era “vacío y engañoso”, cuestionaba el uso de las computadoras, la escala planetaria y los lapsos de tiempo tan amplios, por lo que sus conclusiones no serían confiables (2). Casi al mismo tiempo, desde la revista científica Nature también indicaron que el reporte era una colección de debilidades, con un tufillo apocalíptico, y cuyos resultados por supuesto que estaban errados (3).Otras revisiones agregaban críticas adicionales, muchas de ellas considerando que se estaba ante la resurrección de Thomas Malthus desde lo cual se achacarían todos los problemas ambientales a la multiplicación poblacional.

En resumen, la academia en su mayoría cuestionó furibundamente al libro, y en especial lo hicieron los economistas (dos de ellos, que luego serían premios Nobel en economía, dieron ácidas críticas, algunas de ellas infundadas e incluso mezclando ataques personales a sus autores). Una mayoría más que llamativa.

Desde los ámbitos políticos las respuestas fueron similares. Desde las trincheras conservadoras y liberales se atacó a “Los límites” por cuestionar el crecimiento económico o la incapacidad de creer que la ciencia resolvería los problemas ambientales; desde la izquierda se lo denunció como una maniobra de los centros de poder capitalista para reforzar su dominancia. En los centros políticos y económicos, las revistas Newsweek, The Economist, ForeignAffairs y muchas otras, se empalagaron con críticas al documento.

Un ejemplo dramático ocurrió en América Latina. “Los límites”, y al mismo tiempo todo el programa de la conferencia de Estocolmo, fue denunciado, cuestionado, y criticado por la derecha militar del gobierno de Brasil hasta los intelectuales de inspiración marxista. Todos ellos, siguiendo distintos recorridos, consideraban que el crecimiento económico era indispensable para el desarrollo. Por lo tanto, si se impedía crecer o se enlentecía, entonces las economías nacionales se derrumbarían y la pobreza se multiplicaría. Si la conferencia de Estocolmo aceptaba la tesis de “Los límites” entonces América Latina en especial, y el Tercer Mundo en general, no podría desarrollarse (según las ideas sobre “desarrollo” en los 70s). Es por esa razón que el gobierno militar brasileño envió a Estocolmo a su ministro del interior; por detrás estaba la obsesión con asegurar entre otros programas las de “desarrollar” la Amazonia a “cualquier costo” para que dejara de ser un “desierto verde”, según el lenguaje de esa época. Estos acuerdos entre políticos tan dispares es otro aspecto destacado.

Esos temores desembocaron en diferentes posiciones de las naciones ante Estocolmo. Las naciones industrializadas occidentales buscaban lograr consenso internacionales básicos para incorporar el cuidado del ambiente, los gobiernos del bloque soviético se alinearon con Moscú y decidieron boicotear la reunión denunciándola como un intento imperialista de control, y un conjunto de naciones de lo que en ese momento se identificaba como Tercer Mundo estaban más que preocupados. A juicio de ellos, se escondía la intención o el temor que se aplicaran trabas y restricciones a un despegue del desarrollo al que aspiraban países como Brasil o China.

Más allá de esas orientaciones, todos esos gobiernos estaban convencidos en la necesidad del crecimiento económico. Todos eran firmes creyentes. Estaban enfrentados por distintos modos de entender el desarrollo en unos casos, y en otros por el deseo de repetir el desarrollo de las naciones industrializadas. Por lo tanto, por detrás de los discusiones y acusaciones en Estocolmo en 1972 estaba la fe en el crecimiento para asegurar el desarrollo.

Esos consensos en rechazar que existan límites ecológicos, e incluso físicos, al crecimiento económico es uno de los hechos más impresionantes de la historia contemporánea. La coincidencia entre los más distintos actores políticos y casi toda la academia, revela un mito profundamente arraigado en las culturas contemporáneas: el del crecimiento perpetuo. Es como si muchos creyentes en el desarrollo salieran en defensa del dogma considerando el reporte como una herejía intolerable. No debe creerse que la principal reacción era de alarma porque unos modelos anunciaban un colapso civilizatorio, sino que era por atacar un dogma esencial.

Los límites” es en realidad un reporte de investigación, bajo la autoría de Donella Meadows, Dennis Meadows, Jorgen Randers y William Behrens, y con la participación de casi dos decenas de investigadores. El estudio fue promovido por el Club de Roma, un grupo que incluía a empresarios y políticos, y se realizó en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Se han intercambiado todo tipo de historias y advertencias sobre los promotores del análisis, y algunas de ellas pueden ser atendibles, pero eso no puede impedir un análisis riguroso sobre el reporte.

A pesar de todo, el libro sigue siendo un éxito, y hace unos años atrás se estimaba que se vendieron 12 millones de copias y fue traducido a 37 idiomas. En los años siguientes se realizaron actualizaciones con mejoras en los datos y en los modelos, y todas ellas confirmaron las ideas básicas y las conclusiones del reporte de 1972 (incluyeron por ejemplo actualizaciones a los 20, 30 y 40 años). El balance final muestra que los equivocados estaban casi siempre en el bando de los que rechazaron a “Los límites”, pero casi ninguno de ellos lo aceptó.

Un examen atento de los cuestionamientos de aquellos años hace inevitable preguntarse si sus autores leyeron realmente «Los limites«. Por ejemplo, se les achacó desatender las capacidades de la ciencia o la posibilidad que se descubrieran más reservas de recursos naturales, pero Meadows y su equipo no sólo lo hicieron, sino que modelizaron escenarios otros escenarios, incluyendo una mayor disponibilidad de recursos naturales o tecnologías más exitosas. Pero de todos modos el crecimiento enfrentaba límites. Nada de eso sirvió, y el coro de detractores cantaba como si esas diferentes opciones no estuvieran en las páginas del libro.

Hoy nos resulta obvio comprender que los recursos naturales que sostienen las economías son limitados, y algunos se están agotando ante nuestros ojos (como ocurre con los hidrocarburos), y también sabemos que hay colapsos ecológicos (como sucede con la deforestación o el cambio climático). Pero “Los límites” era más que eso, no es que solamente advirtiera sobre la crisis ecológica, incluso con premoniciones como señalar la posibilidad del cambio climático. Lo relevante está en que mostraba que la idea del crecimiento económico perpetuo era una fantasía.

Cualquier organización económica está enmarcada en un contexto ecológico, ya que depende de ella para obtener recursos, agua y energía, y a la vez deposita en ella todos sus desechos. Como consecuencia, es imposible que crezca para siempre. Más tarde o más temprano se agotarán esos recursos, ya no habrá más rincones en el planeta para cultivar o toda el agua estará contaminada. Dicho en términos sistémicos, las economías nacionales y la economía global, que se suponen crecerán por siempre, están enmarcadas, encerradas y contenidas dentro de un sistema mayor, la Tierra. Un planeta que no crece ni se expande.

Que se expusiera ese mito resultó intolerable para todas las escuelas de la economía convencional. Es que los resultados de “Los límites” torpedeaban las bases teóricas compartidas por todas ellas, y es por esa misma razón por la cual también terminó siendo insoportable para la derecha y la izquierda política. La fe en el crecimiento eterno es una de las columnas que sostiene la modernidad, asociada a la idea de progreso, y a partir de ella con raíces que se pueden rastrear a la Ilustración. Lo que ese informe provocó fue mucho más que una discusión sobre impactos ambientales sino que también puso en tela de juicio a uno de los sostenes de la propia modernidad occidental.

En este nuevo Día Mundial del Ambiente, cincuenta años después, pocos serán los que rechacen la relevancia de la dimensión ambiental, pero si somos sinceros se verá que esa disputa sigue sin resolverse. No faltará un ministro o algún académico que diga que la solución a la debacle ecológica es crecer más, dejando en claro que es necesario volver a leer “Los límites del crecimiento”.

Notas

1. La traducción al castellano, Los límites del crecimiento económico, se publicó también en 1972 por el Fondo de Cultura Económica, en  México.

2. The limits to growth, World dynamics, Urban dynamics, revision por P. Passell, M. Roberts y L. Ross, New York Times, 12 abril 1972.

3. Another whiff of doomsday, Nature, Vol 236, marzo 1972.

E. Gudynas es analista en el Centro Latino Americano de Ecología Social. El artículo se publicó originalmente en Ambiental.net el sitio web de CLAES.

Fuente: https://rebelion.org/detras-del-debate-entre-ambiente-y-desarrollo-esta-la-fe-en-el-crecimiento-perpetuo/

Subrayemos qué señala Eduardo Gudynas:

Cualquier organización económica está enmarcada en un contexto ecológico, ya que depende de ella para obtener recursos, agua y energía, y a la vez deposita en ella todos sus desechos. Como consecuencia, es imposible que crezca para siempre. Más tarde o más temprano se agotarán esos recursos, ya no habrá más rincones en el planeta para cultivar o toda el agua estará contaminada. Dicho en términos sistémicos, las economías nacionales y la economía global, que se suponen crecerán por siempre, están enmarcadas, encerradas y contenidas dentro de un sistema mayor, la Tierra. Un planeta que no crece ni se expande.

Que se expusiera ese mito resultó intolerable para todas las escuelas de la economía convencional. Es que los resultados de “Los límites” torpedeaban las bases teóricas compartidas por todas ellas, y es por esa misma razón por la cual también terminó siendo insoportable para la derecha y la izquierda políticas. La fe en el crecimiento eterno es una de las columnas que sostiene la modernidad, asociada a la idea de progreso, y a partir de ella con raíces que se pueden rastrear a la Ilustración. Lo que ese informe provocó fue mucho más que una discusión sobre impactos ambientales sino que también puso en tela de juicio a uno de los sostenes de la propia modernidad occidental.

Aproximemos el análisis de Eduardo Gudynas a la realidad de enfrentamientos militarizados que concretan el Capital-Estado de Chile y de Argentina contra el pueblo-nación Mapuche.

Adrián Moyano: “el pueblo mapuche es dominado
por dos Estados coloniales”

La cuestión mapuche es un asunto que agita las agendas de Argentina y Chile, más aún tras la asunción de Gabriel Boric y el comienzo del proceso constituyente. ALAI conversó al respecto con el escritor y activista Adrián Moyano

POR GERARDO GAMARRA

 3 DE JUNIO DE 2022

Adrián Moyano es un periodista y escritor argentino, radicado en Bariloche, provincia de Río Negro. Es además un estudioso de la cosmovisión mapuche, así como un activista de la causa política que reivindica una nación ancestral en el territorio de dos Estados modernos: Chile y Argentina. 

El último libro de Moyano es Digno de renombre de Bravo: El longko Keupü y la resistencia mapuche en la cordillera (1872-1884). Allí retoma la figura de aquel líder mítico, con la intención de discutir algunos supuestos históricos de la mal llamada “Campaña del Desierto” , responsable de un auténtico genocidio. Conversamos con el escritor sobre la cuestión mapuche, la política estatal y las expectativas abiertas en Chile.

Gerardo Gamarra: A partir de tu trabajo en todos estos años en los que has acompañado las luchas de de la nación mapuche, ¿qué reflexión te suscita el contexto actual, con la emergencia de diferentes gobiernos progresistas en la región?

Adrián Moyano: En una mirada de largo plazo estamos en el mismo lugar que a fines del siglo XIX, cuando dos Estados -Chile y Argentina- se apropiaron del territorio mapuche hasta entonces libre, ejerciendo una dominación colonial, sobre todo a partir de la “Pacificación de la Araucanía” en Chile y la “Campaña del Desierto” en Argentina.

Los dos Estados trajeron el capitalismo y las instituciones estatales, con lo que establecieron una relación de sujeción colonial en desmedro del pueblo mapuche, cuya resistencia sigue incólume, más allá de periodos en los cuales la represión del Estado pudo hacerla menguar en parte.

Eso lo vemos cotidianamente cuando por ejemplo, del lado argentino, las resistencias mapuches se oponen a actividades extractivas del modelo que abrace el gobierno de turno. En estos casos la respuesta siempre es la misma, estén gobernando las derechas neoliberales o las expresiones que se consideran más progresistas.

Evidentemente no es lo mismo alentar la represión e inclusive festejar la muerte de compañeros como Santiago Maldonado o Rafael Nahuel -como hicieron algunas figuras de la derecha argentina- que el no hacerlo, o propiciar espacios de consulta, de dialogo. Pero cuando la opción es de hierro, cuando se trata de megaminería, fracking o derechos territoriales mapuches, las experiencias progresistas también soslayan y actualizan esa situación de dominación colonial.

En términos de largo plazo, estructurales, esa es la imagen, la de dos Estados aliados, con distintos grados de intimidad con las corporaciones trasnacionales. En Chile es más visible el predominio de las forestales, de la salmonicultura, y ahora también de las fuentes de energía renovable, el turismo, la especulación inmobiliaria, etcétera. Y del lado de Argentina es mayor la presencia de las petroleras, las megamineras, y también de “nuevos” latifundistas y capitales que han llegado recientemente y profundizaron la apropiación de la tierra.

A grandes rasgos ese es el cuadro, un aggiornamento de la dominación colonial que sufre el pueblo mapuche a mano de dos Estados.

G.G: Hablando particularmente de Argentina, ¿cuáles son los mecanismos legales y políticos con los que se consigue mantener este cuadro de situación que describís?

A.M: Hay una característica singular: ninguna de las tres provincias que registran mayor presencia mapuche están dirigidas por el mismo signo político que dirige la nación. En Neuquén gobierna el Movimiento Popular Neuquino (MPN) desde la vuelta a la democracia; en Río Negro gobierna Juntos Somos Río Negro,  y en Chubut gobierna una fuerza que no comulga con el Frente de Todos.

Sin embargo, cuando hay conflictos, como sucedió por ejemplo en Chubut en diciembre de 2021 cuando la legislatura intentó aprobar la Ley de Zonificación Minera -que permitía el avance de las corporaciones megamineras en lo que localmente se denomina la meseta- el gobierno nacional hizo silencio y se quedó observando. En ese momento hubo una represión generalizada no solo contra el pueblo mapuche sino contra todos los sectores que estaban presentes cuestionando la megaminería.

Lo que se está soslayando es la Constitución Nacional, el Convenio 169 de la OIT y, en el caso de Río Negro, también la Ley Integral del indígena y las ordenanzas que reconocen al pueblo mapuche y ordenan políticas públicas interculturales, las que no tienen realmente cumplimiento efectivo.

Esto se tornó más evidente a mediados del año pasado cuando apareció una nueva megaminera en espacios territoriales que están a 150 kilómetros de Bariloche sobre la Línea Sur y comenzó a realizar tareas de cateo dentro de las comunidades. Éstas, por supuesto, reaccionaron.

Hubo intentos de hacer exploración en doce comunidades y se conformó un bloque comunitario que declaró públicamente que no iba a permitir la entrada a las megamineras. También estuvieron presentes en la Marcha Intercultural por el 10° aniversario de la derogación de la Ley Anticianuro.

Recientemente el gobierno local intentó constituir una Dirección de pueblos originarios, cuando ya hay una entidad oficial donde están representadas las comunidades. Con la presentación del proyecto de hidrógeno verde -que también abarcaría centenares de hectáreas e involucra directamente a algunas comunidades- el Secretario de Minería declaró que el gobierno provincial no tiene registro catastral de las comunidades. Por lo tanto, a su entender, esas son tierras fiscales.

Se persiste en la negación, se continúa con la invisibilización, cuando la abrumadora mayoría de las comunidades rurales de la región fueron conformadas a posteriori de la Campaña del Desierto, con los sobrevivientes de la campaña, sedentarizados a la fuerza. ¿Cómo puede ser que llegue un emir de Qatar y su testaferro, y ya tengan los papeles de tierras que tienen enterradas a varias generaciones de mapuches a las que el Estado ni registra ni considera? Esto es una consecuencia del racismo estructural sobre el que están fundados los Estados nacionales.

G.G: Para completar el cuadro regional, ¿qué horizontes pueden abrirse con la llegada de Gabriel Boric a la presidencia de Chile?

A.M: En el caso de Chile hay un ingrediente que es el proceso de reforma constitucional, donde el pueblo mapuche es protagonista, a tal punto que la presidenta del primer semestre de la Convención Constituyente fue una destacada intelectual mapuche.

También debemos considerar el borrador presentado, en donde se avanza en una declaración de plurinacionalidad. Por intermedio de esta, Chile reconocería no solo a nación mapuche sino también a los seis pueblos originarios que están presentes en la jurisdicción chilena.

En Argentina estamos a años luz de esa discusión. También es diferente el peso específico que tienen el pueblo mapuche y sus demandas en la política argentina y en la chilena, aún considerando que en Argentina hay 40 pueblos originarios, mientras que en Chile son siete.

La agenda política mapuche, en Argentina, toma relevancia a instancias de una derecha neoliberal que necesita de un enemigo público para construir la correlación de fuerzas que considera favorable. Esto es notorio de 2016 a esta parte, con las muertes de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel.

Recuerdo las palabras de Pedro Cayuqueo, un historiador y periodista chileno, que afirmó que si las demandas del pueblo mapuche fueran realmente problemáticas para la seguridad del Estado argentino, esto hablaría muy mal de sus capacidades. Se trata de un conjunto de demandas con presencia fuerte en tres provincias, pero que fueron nacionalizadas a fuerza de estigmatización.

Tanto de la experiencia presente del gobierno de Boric, como de la Constituyente, hay que trazar cierta semblanza. El pueblo mapuche nunca constituyó una unidad política, y tampoco la constituye ahora. Hubo en Chile comunidades que convocaron al proceso constituyente, otras escépticas, y estuvieron también las que intentaron boicotearlo. Las mismas diferencias hay en relación al nuevo gobierno.  No creo que sea unánime la visión del conjunto del pueblo mapuche respecto de la etapa que se abrió en los últimos años.

Desde ya hay quienes apuestan a un camino institucional. Siempre recuerdo las declaraciones de un histórico alcalde de Tirúa, Adolfo Millabur, que decía que una constitución nueva no va a resolver los problemas mapuches, pero que es una oportunidad para correr el cerco.

Desde una perspectiva más personal tengo expectativas. Puede abrirse un camino novedoso si se aprueba la Constitución, y esperamos que así sea. De trata de una experiencia inédita y debemos estar muy atentos.

Fuente: https://www.alai.info/entrevista-adrian-moyano-dominacion-colonial-pueblo-mapuche/

Alternativas emancipatorias

Respondemos a Adrián Moyano respecto a la Constituyente y al gobierno de Boric con una entrevista a Héctor Llaitul. Como ha transcurrido más de un año examinemos dos artículos cuyos títulos son “Boric desistió de la vía del diálogo y militarizó el Wallmapu, ¿más de lo mismo?” leer y “Una política errada: Militarización del Wallmapu, pero disfrazada de “Estado de excepción acotado” leer

Nación Mapuche. Entrevista a Héctor Llaitul, Werken de la Coordinadora Arauco- Malleco: Sobre el pseudo acuerdo nacional de la burguesía y la farsa del proceso constituyente

Por Victor Herrero A., Resumen Latinoamericano, 3 de marzo de 2021.

«Los que han participado de las vías institucionales no han logrado prácticamente ningún derecho fundamental para nuestro pueblo; simplemente son políticas de subordinación»*-

🔴Hace unos días el senador Francisco Huenchumilla propuso sentar en una misma mesa a representantes del Estado, agricultores, empresas forestales y distintas comunidades mapuche. Su idea es iniciar un diálogo entre las partes supervisado tal vez por la ONU. ¿Qué piensa la CAM respecto de una iniciativa como ésta?:

-De partida, hay un aspecto que es interesante en la propuesta, que tiene que ver con internacionalizar la causa mapuche. A nosotros nos parece procedente, porque las razones por las cuales nosotros estamos luchando hoy día tienen que ver con la recuperación del territorio, la recuperación de la autonomía, que son nuestras demandas fundamentales. Ahora, este enfoque no tiene tanta cabida en la sociedad chilena, debido al manejo que hacen los medios y la clase política del tema, va en contra de su discurso oficial.

Sin embargo, a nivel internacional, tenemos más acompañamiento, se entiende mucho mejor la causa mapuche y que tenemos la razón, que estamos por justicia para nuestro pueblo. Ese aspecto nos parece interesante. No sé si la ONU sea la instancia correspondiente, pero sí [debería contar] con observadores o garantes en esta búsqueda de una solución. Habría que explorar eso un poco más. Si bien Huenchumilla tiene buenas intenciones, no olvidemos que él es un político, representa el establishment político en Chile. Es militante de la Democracia Cristiana, fue intendente por lo mismo, y también maneja el tema mapuche.

Pero nosotros le hicimos la crítica en su momento de que él no ve el fondo del problema, o sea, no analiza las razones de fondo de este conflicto, que tiene que ver con que acá ha habido una arremetida del capitalismo en el Wallmapu. Esta arremetida, a través de políticas extractivistas, de la apropiación de nuestros recursos, ha golpeado fuertemente lo que es el territorio ancestral mapuche. Por eso ha habido una agudización de este conflicto histórico.

Él propone medidas cortoplacistas, medidas dentro de la institucionalidad y no necesariamente medidas que tengan que ver con los estructural, que ataquen el fondo del problema, que se relaciona con la restitución del territorio para la nación mapuche y con la posibilidad concreta de construirnos desde la autonomía, la soberanía para nuestro pueblo-nación. Entonces, hay un aspecto que podemos aceptar dentro de esta propuesta, que es la posibilidad de ser interlocutores válidos, porque nosotros estamos en la resistencia, en la contraparte y, por lo tanto, debemos tener una voz. En un sentido estamos de acuerdo, cuando él dice que no se debe conversar con aquellos que tranquilamente están tomando mate o los que son amigos de los partidos políticos, sino que si el Estado quiere encontrar una solución tiene que conversar con quienes estamos representando la resistencia mapuche.

Ahora bien, un acuerdo como lo está planteando la derecha o este gobierno, ahí nosotros tenemos nuestros reparos, porque no nos vamos a sentar [en una mesa de diálogo] con una pistola en la mesa, no nos vamos a sentar si tienen desplegados a los militares en puntos neurálgicos del territorio mapuche. Eso nos ofende, nos agrede y violenta como pueblo-nación. Porque nosotros tenemos la razón y siempre hemos tenido la razón respecto de nuestras demandas territoriales y políticas.-

🔴Lo que se ha visto en los últimos meses, incluso en los últimos años, es un mayor nivel de violencia en la Araucanía. Desde la derecha y sectores más duros dicen que no se pueden sentar a conversar con personas involucradas en acciones violentas. Por lo tanto, parece haber aquí una suerte de diálogo de sordos, ¿no le parece?:

-Claro, eso tiene que ver con que nuestras reivindicaciones de tipo territorial y política chocan de frente con los intereses del gran capital. El problema está ahí y por eso la derecha toma una posición tan cerrada en defensa de los poderosos. Esto no es como se presenta mediáticamente, como lo quiere presentar el gobierno o los medios, de que nosotros tendríamos conflictos con la sociedad chilena o con los agricultores. No, no es así el asunto.

El problema que nosotros tenemos es que la restitución territorial y política choca de frente con los intereses de los capitalistas, en este caso, con las forestales, que son las que tienen las propiedades usurpadas en el territorio mapuche. Tiene que ver con las grandes inversiones capitalistas, es ahí donde está la matriz de este problema, no hay otra situación. Por lo tanto, se entiende que este gobierno haya profundizado la política represiva.Nosotros aún estamos disponibles para conversar y por eso valoramos la propuesta de Huenchumilla. Pero nosotros no vamos a conversar para dar continuidad a las políticas de integración o políticas sociales, que a nuestro juicio son puras migajas, y que en el fondo no resuelven en ningún sentido lo que son las demandas de nuestra gente por territorio y autonomía. Y esto quedó en evidencia con el fracaso de la política indígenas y el fracaso de la política de entrega de tierras. El fracaso de la política indígena es que al final cientos o tal vez miles de demandas que han sido canalizadas a través de la institucionalidad, ninguna ha sido resuelta. Y es porque toca los intereses de los ricos.Esas, creemos, son las razones por las cuales hay una agudización del conflicto, es decir, hay una nula voluntad de querer resolver los temas de fondo respecto de nuestras demandas. –

🔴La postura de la CAM es bastante conocida [reivindican acciones en contra de infraestructura de grandes empresas forestales]. Pero esa no es la única postura en el mundo mapuche. Acá en Santiago, cuando uno ve acciones como la quema de una casa, ya no se entiende el discurso en contra de las grandes forestales, porque lo que se ve son acciones en contra de personas comunes y corrientes. ¿Cómo ve usted eso?:

-Lo que pasa es que aquí ha habido una estrategia comunicacional muy fuerte. Los medios están al servicio de las grandes empresas y del poder político. Lo que nosotros observamos es una campaña de demonización de la causa mapuche. Así ocurrió en el pasado con el caso Luchsinger, que es un caso excepcional, que claro que es una situación compleja. Pero si analizamos el momento mismo en que surge la causa mapuche, aquí hay una crisis que se agrava porque los gobiernos decidieron salvaguardar los intereses de los poderosos, en este caso de las forestales, grandes latifundios y de grupos económicos que arremeten con fuerza en nuestro territorio.

Esa ha sido la constante. Y si hoy día existe militarización, drones, helicópteros, blindados, tanquetas, fuerzas especiales, que reprimen a las comunidades, es porque se protegen las inversiones capitalistas. Nosotros hemos denunciado todo este escenario, prácticamente de guerra en contra del pueblo-nación mapuche, pero tenemos muy pocas salidas.Lo que sí existe es un proceso, en marcha, de deslegitimar la causa mapuche. Y siempre ha sido así. Antaño se nos mostraba como salvajes, en situación de barbarismo, después como alcohólicos, en fin, siempre ha habido una estigmatización de nuestra gente y de nuestros procesos. En el último tiempo se nos presentan como delincuentes, terroristas, y la última campaña en nuestra contra da a entender que seríamos narco-terroristas mapuche. Han sido parámetros con los que se han manejado los medios también.

Nosotros como organización – y por eso damos esta entrevista- tenemos muy claro que la lucha es en contra del capital, de las forestales, en contra del latifundio, de un sistema de propiedad usurpada. Y aquí el país está al debe, en el sentido de la restitución de los territorios y de la autonomía. Eso no quiere decir que no haya incidentes aislados [en contra de particulares], pero no se puede generalizar la lucha mapuche. No se puede decir que nuestros enemigos sean los camioneros, los gremios o pequeños agricultores, eso no es así.

Nuestros enemigos son las forestales. Hay cientos de recuperaciones en contra de las forestales. Nadie habla de esos procesos, que existe esa disputa territorial, que la mayoría de los enfrentamientos y de los hechos de violencia giran en torno a las forestales. Eso podemos decir al respecto [de su pregunta]. No se puede caer en el juego de la manipulación, en estas teorías tipo goebbelianas de mentir y mentir porque algo queda, de las verdades producidas. El “conflicto mapuche” es contra un sistema de propiedad, porque las empresas forestales hoy día tienen entre cinco y ocho veces más territorio que los mapuche. Solo dos grupos empresariales, sólo dos forestales, tienen más territorio que todo el pueblo nación mapuche.Hoy el pueblo-nación mapuche tiene entre 500 mil y 800 mil hectáreas; la forestal Mininco y la Forestal Arauco tienen más de 3,5 millones de hectáreas. Imagínese la desproporción e injusticia que existe. Y no estamos hablando de que esa propiedad usurpada esté al servicio de los sectores sociales, no; están al servicio de la acumulación del capital, por no hablar de la depredación de los suelos, del ecocidio que están generando estos monocultivos. Todos estos procesos han golpeado fuertemente a las comunidades mapuche.

🔴Entonces, ¿en qué condiciones estarían dispuestos sentarse en una mesa como la que propuso el senador Huenchumilla? ¿Y bajo qué circunstancias no lo harían de ningún modo?:

-Hoy día existe un escenario más bélico en contra de la causa mapuche. Esta agudización de contradicciones que ha traído hechos de violencia política no es responsabilidad del mundo mapuche, que quede claro: es responsabilidad del Estado. Este no sólo ha desoído nuestras demandas, sino que ha arremetido en contra de los mapuche para defender los intereses de los poderosos y de los ricos. La confrontación la ha puesto el Estado, los gobierno de turno, hasta llegar a instalar una verdadera guerra en contra de los mapuche por sus demandas. Hoy se ha instalado un verdadero escenario para la guerra, con lógicas del enemigo interno, lo que se conoce como conflicto de baja intensidad, aún no de guerra. Ese conflicto lo ha instalado el Estado, hace tiempo que ellos vienen militarizando el territorio mapuche. De hecho, el asesinato de Camilo Catrillanca por parte del Comando Jungla es evidencia de la lógica de guerra que ha instalado Piñera.El gobierno hizo un llamado a un acuerdo nacional, pero siempre bajo la lógica de la seguridad, de la militarización y del Estado policial. En ese plano es difícil poder conversar. En la práctica el Estado pone la pistola sobre la mesa para negociar. Nosotros no podemos conversar con amenazas permanentes de Estado de Sitio. Nosotros vivimos eso hace casi dos décadas: tenemos comunidades sitiadas, tenemos asesinados políticos, hay prisión política, persecución indiscriminada y también selectiva en contra de los principales representantes de nuestro pueblo; el caso huracán, la ley antiterrorista, la ley de seguridad interior del Estado.-

🔴Usted fue víctima en el caso Huracán, ocurrido en el segundo gobierno de Michelle Bachelet. Parece no haber tantas diferencias entre la centro izquierda y la derecha en las dinámicas que usa el gobierno central en la Araucanía:

-Claro, y por eso no nos plegamos plenamente a la propuesta de Huenchumilla, porque él fue un representante del gobierno de Bachelet. Y en su gobierno se dio continuidad a las políticas en contra de nuestro pueblo.-

🔴Pero todavía no me responde la pregunta. ¿En qué condiciones la CAM estaría dispuesta a sentarse en una mesa de diálogo?:

-Primero, tendrían que ofrecernos garantías para que podamos llegar a esa instancia. Garantías básicas, porque ha habido varias iniciativas en el pasado llamando al diálogo, al acuerdo, pero nos han dejado marginados. Esto parece el cuento del tío; siempre están diciendo que van a conversar con los sectores que están en la resistencia, pero terminan hablando con su propia institucionalidad, y terminan desarrollando políticas en función de salvaguardar los intereses de los ricos y de las forestales en este caso.

🔴-Cuando dice que terminan hablando con los mismos, en el caso del mundo mapuche, ¿se refiere a ENAMA, por ejemplo?:

-Va más allá de ENAMA, me refiero a todos los representantes de los partidos de la institucionalidad. Los representantes de la derecha y de la Nueva Mayoría conversan entre ellos y dejan de lado al mundo autónomo mapuche, eso siempre es así. Si conversan con representantes de la resistencia, eso podría ser un avance. También lo sería contar con un garante u observadores internacionales.-

🔴Antes se recurría a la Iglesia Católica o a una mediación papal. ¿Lo descartan?:

-Lo descartamos por los compromisos que existen entre la oligarquía, los ricos y la Iglesia. Yo creo que es mejor la participación de estamentos internacionales, que tengan como norte la paz, la justicia social. Y ahí estaremos disponibles a conversar, pero para tratar temas de fondo.Hay que hablar sobre los temas de fondo, que tienen que ver con la territorialidad. Actualmente, existen casi mil recuperaciones de tierra. Algunas provienen de la vía institucional y otras del control prácticamente armado, eso lo debemos reconocer. Porque aquí hay una confrontación con fuerzas de ocupación, eso es real. Aquí no estamos diciendo que el pueblo nación mapuche es un grupo violentista en sí, lo que nosotros hacemos es autodefensa, porque no queremos que las fuerzas de ocupación nos asesinen o maten.Las fuerzas de ocupación están ahí para cualquiera que quiera verlas: los blindados, las Fuerzas Especiales, no solo Carabineros, hoy en día también hay militares. Ellos están con armamento para la guerra. Y ahí nuestra reflexión es que no podemos tener una movilización pacífica, cuando el bando opuesto está dispuesto a asesinarnos, a masacrarnos.Estamos disponibles para conversar, pero temas de fondo. Y no sé si Huenchumilla lo habrá presentado en esos términos. Porque, claro, él se basa en la tesis de que estén los representantes del Estado, los representantes de las forestales, de los agricultores, y nosotros vamos a quedar en minoría, tres contra uno, contra toda la institucionalidad y ordenamiento jurídico del Estado, que para nosotros es de opresión, ligado a un razonamiento colonial.

🔴¿Decretar estado de sitio es echarle bencina al fuego?:

-Por supuesto. Ha sido una medida histórica en contra del pueblo nación mapuche. Este llamado a unidad que hace Piñera, de querer buscar una supuesta solución, siempre es con la mirada de que hay que profundizar la represión. Pero no están diciendo nada respecto de justicia para el pueblo mapuche. Esa es una solución que llevará a que el conflicto sea más profundo, más encarnizado, más agudizado.Si nos vienen a agredir, tendremos que defendernos y resistir de alguna manera. Esa ha sido una característica de nuestro pueblo. Es una situación que analizamos entre las comunidades, estamos juntándonos, haciendo mucho trawün, articulando a las fuerzas, llamando a la unidad para la resistencia, en eso estamos nosotros.-

🔴¿Dan por cerrado cualquier tipo de avance en lo que resta de este gobierno?:

– Es que es iluso pensar que va a haber un avance para el pueblo mapuche con un gobierno de derecha. De hecho, es más una ultraderecha, que está en sintonía con esta casta de poder que existe acá en el Wallmapu, lo que algunos denominan la Araucanía. Es una casta de una derecha fanática, anti mapuche, muy racista, de tipo colonial, que creen tener un poder que ni siquiera se puede cuestionar. Estamos en una desventaja en ese sentido, pero la fuerza para que esto tenga otro camino tiene que ver con la sociedad civil, con otros estamentos de la sociedad, no necesariamente un acuerdo nacional con los representantes de la institucionalidad.

🔴¿Cuáles son las garantías para nosotros en un acuerdo nacional como el que propone Piñera?:

– Lo único que ahí se va a lograr es que se profundicen las políticas represivas. Ahora el Congreso discute la modificación de la ley antiterrorista, cuando los organismos internacionales han dicho una y otra vez que no procede aplicar la ley antiterrorista a un pueblo originario. Sin embargo, ahí están queriendo modernizarla, queriendo hacerla más efectiva (…) para penalizar y aumentar las penas en contra del pueblo mapuche. Eso significa cárcel, significa muerte.

🔴¿Cómo explica la sólida representación de la derecha política que ha tenido la Araucanía hace décadas? :

Nosotros convivimos con esta casta de poder que ocupó La Araucanía hace ya 140 años a sangre y fuego, de una ocupación militar en la que el Estado está involucrado totalmente. Se financió y se dio rienda suelta a un ejército que masacró nuestro pueblo para someter y exterminar a comunidades mapuche y hacerse del territorio, por eso se perdió más del 95% del territorio ancestral.Los que recibieron el botín de esa guerra fueron la burguesía, los militares, el inquilinaje que viene detrás, y se vienen reproduciendo hace casi un siglo con una mentalidad y cultura anti mapuche. Se instaló una cultura de derecha y, además, con el paso de las décadas los mapuche ya no son la mayoría demográfica en la región. Creer que el pueblo mapuche vota por la derecha es una irresponsabilidad, es un contrasentido. El pueblo mapuche prácticamente no vota. Aquí los que están votando son los lacayos, los serviles, los inquilinos, el peonaje que tiene el latifundio y que tienen los colonos, y las forestales que tienen comprado prácticamente a todo el mundo acá. Eso explica un poco la fuerza que tiene la derecha en materia electoral.Si hasta la supuestamente “nueva” derecha acá es recalcitrante. Basta con ver a Evópoli, cuyos representantes defienden a brazo partido a las forestales y son los que más piden el Estado de Sitio ahora.-

🔴El proceso constituyente tiene cupos reservados para pueblos indígenas. ¿Puede venir de ahí un avance?:

-Es más de lo mismo, en el sentido de reproducir la forma de hacer política para abordar las demandas de nuestro pueblo. Los partidos políticos, que ya están subordinados al poder político y económico que están acá en la zona, hacen un llamado a participar bajo un ordenamiento jurídico e institucional que no ha cambiado sustancialmente.

Nosotros no participamos por esa vía, porque estamos en la idea de reconstruir nuestro pueblo con nuestras propias formas culturales, ideológicas, espirituales. Es un poco la unión de hacer el weichan, con el kimun con el rakiduam mapuche. No podríamos participar en la institucionalidad opresora. Esa es nuestra posición desde la CAM y desde el movimiento autonomista. Los que han participado de las vías institucionales no han logrado prácticamente ningún derecho fundamental para nuestro pueblo; simplemente son políticas de integración, de subordinación. A nosotros no nos parece que a través de esa vía consigamos mucho.

Estamos por la vía del control territorial y la autonomía de facto. De hecho, vamos recuperando metro a metro y desde ahí vamos transformando una realidad que nos golpea a diario a través del latifundio y de las forestales. Nosotros estamos desarrollando un proceso para sentar las bases para la liberación del pueblo-nación mapuche, y eso pasa por una estrategia de resistencia, por un lado, y de reconstrucción, por otro lado. Luchamos muy concretamente en terreno, para desalojar esas estructuras y cambiarlas por nuestro mundo mapuche, desde el ámbito social, valórico, espiritual de nuestra gente, que pensamos que es absolutamente mejor que estas políticas destructivas, extractivas y ultra capitalistas.-

🔴Las prácticas económicas en la Araucanía, como el extractivismo y el daño medioambiental que menciona, no son muy distintas a las del norte del país. Es un tema que va más allá de la causa mapuche, ¿no cree?:

-Más allá de los efectos ecológicos que han producido las políticas extractivistas, la ocupación por desposesión de territorios ancestrales mapuche ha producido lo que hoy día se está viendo, una respuesta organizada por parte de nuestro pueblo. Se trata de una respuesta social, política y también material y militar, ¿y por qué no? Si nosotros estamos siendo violentados, arrasados en nuestras formas de vida. Aquí la gente debe tener claro que las forestales han devastado este territorio, lo tienen sin agua, territorios que los tiene convertidos prácticamente en desiertos, cuando antes había una biodiversidad increíble. Las inversiones capitalistas nos han transformado. Estas políticas de monocultivo, políticas energéticas, y ahora vienen por el agua, aquí ha habido una profundización del modelo de desarrollo en el marco de un capitalismo a ultranza, salvaje, por eso la lucha se ha tornado tan fuerte.-

🔴Mirando hacia el futuro, cuando habla de autonomía, autodeterminación, soberanía, ¿a qué se refiere? ¿A otro país dentro de Chile? ¿A una confederación? Porque la idea del Estado nacional unitario es una idea fundacional muy arraigada en el país ¿Tiene en mente algún ejemplo internacional?:

– No tenemos una referencia internacional, pero miramos con mucho respeto varios casos, sobre todo los que dicen relación con procesos de liberación de los pueblos. –

🔴¿Palestina podría ser un símil?:

-Nosotros compartimos muchos elementos con la lucha palestina y la de pueblos originarios que reivindican la reconstrucción de sus naciones originarias. Pero el trasfondo nuestro, la matriz ideológica y cultural de nuestra propuesta, tiene que ver con lo que se vivió antaño, lo que desarrolló nuestro pueblo, lo que nos permitió ser una nación. Si nosotros estamos reivindicando este concepto, tiene que ver con esos elementos que tenían nuestros antepasados, que dieron cuenta de que sí era posible una nación mapuche. Luchamos por ese legado, en el sentido de que debemos dejar de ser estas comunidades reduccionadas, cárceles al aire libre. Queremos reconstruir comunidad, donde el sentido sea lo colectivo, lo comunitario y de ahí a construir el valor del lof, que son centros neurálgicos para articular estamentos mayores, que son los rewe, los aylla rewe y posteriormente los butalmapu que son estas grandes regiones mapuche para finalmente reconstruir la nación mapuche, esa es nuestra propuesta política.

Entonces nuestros referentes son lo que nos legaron nuestros antepasados. Por eso no participamos en la institucionalidad opresora, tenemos nuestras propias expresiones, con nuestros lonkos, machi, werken, weichafe, ahí vamos a reconstruir ese tejido social. Nosotros tenemos un norte estratégico, que es la liberación de nuestro pueblo, sobre la base de un proyecto de autonomía, que hoy la entendemos como una independencia ideológica, política, de reafirmación de lo propio, una autonomía que implica también mucho trabajo con reconstruir nuestro pueblo desde abajo, desde la base. Ahí viene una propuesta de autonomía que es más amplia, y eso lo tiene que ir discutiendo cada comunidad, cada estamento. Qué tipo de autonomía, zonas demográficas y geográficas tendremos, lo iremos resolviendo en su momento con la capacidad que tengamos. Por ahora estamos en los procesos de reconstrucción de los lof y de la resistencia a través del control territorial. Para lograr la liberación de nuestro pueblo, necesitamos el territorio, el que hoy en día está principalmente en manos de las inversiones capitalistas. Ese el punto que ha generado el conflicto en sí y eso nos tiene que hacer reflexionar de por qué un gobierno empresarial, de derecha, le pone tanto afán en defender a los grupos económicos. Nosotros estamos peleando aquí con la familias Matte, Angelini y Luksic. Ellos son los verdaderos enemigos de la causa mapuche.-

🔴¿Qué pasa con los agricultores que ya llevan generaciones en el territorio?:

Hay que hacer diferenciaciones. Hay agricultores que no tienen grandes problemas con la causa mapuche, porque no están vinculados a la usurpación. Pero otros están en territorios usurpados, y han hecho uso y abuso de los territorios en contra de los mapuche. Que no se vengan a hacer las víctimas ahora, cuando estuvieron prácticamente un siglo abusando de los mapuche. Aquí lo que se está haciendo es justicia, pero principalmente contra las estructuras de poder. Hay agricultores que han respetado al mundo mapuche y esos agricultores no han tenido conflictos con la causa mapuche. Hay agricultores de derecha, fascistas, anti mapuche; ellos tienen que cosechar lo que han sembrado no más.-

🔴¿Se refiere a la gente agrupada en APRA?:-

No, ellos son un grupo muy selecto, muy manipulado, no están ahí todos los sectores organizados de los agricultores. Nosotros nunca hemos hecho una declaración en contra de todos los agricultores, y eso lo saben. Hemos conversados con algunos de ellos, que han tomado la decisión de no meterse y algunos también están en contra las forestales, porque no pueden producir, algunos por falta de agua. Imagínese cuando ven que la mayoría de las fuerzas de Carabineros están concentrados en defender forestales y no agricultores, que ven cómo defienden a los poderosos y no a la gente trabajadora. En esto también hay un artificio construido, de que nuestra lucha es en de la sociedad chilena, en contra de los agricultores o los camioneros. Nosotros respetamos a los camioneros, si son personas que se ganan su vida trabajando, no podríamos ir en contra del mundo pobre. En el último tiempo el empresariado, en especial las forestales, se hace el desentendido, cuando los grandes empresarios tienen una participación y responsabilidad directa en este conflicto. Hacer suponer que se trata de un conflicto con los agricultores o los camioneros sólo redime de responsabilidad a las grandes empresas.

Interferencia.cl

Fuente: https://www.resumenlatinoamericano.org/2021/03/03/nacion-mapuche-entrevista-a-hector-llaitul-werken-de-la-coordinadora-arauco-malleco-sobre-el-pseudo-acuerdo-nacional-de-la-burguesia-y-la-farsa-del-proceso-constituyente/

Empoderemos a una creciente mayoría en el Abya Yala y en el mundo con el pensar de Juan José Bautista: La modernidad capitalista constante y sistemáticamente está violando a nuestra Pachamama, sin importarle en lo más mínimo las nefastas consecuencias que estas prácticas provocan en los equilibrios globales dentro del circuito natural de la vida humana.

Pensar con el maestro ancestro Juan José y desde otro locus histórico-cultural, implica hacerlo desde una cosmovisión radicalmente distinta a la moderna capitalista; una manera completamente otra de ser-estar-producir-sentir-inteligir en el mundo que supone un compromiso de gran envergadura revolucionaria, si por revolución nos abrimos de una vez por todas a pensar el despliegue de todas las fuerzas reproductivas y procreativas que aseguren la afirmación plena de la Vida, del Buen Vivir, ahora más que nunca como un antídoto indispensable frente a la necropolítica neoliberal generalizada y a su vez como donación con el fin de sumar fuerzas solidarias, gratuitas, contrahegemónicas, libertarias, a favor de las transformaciones radicales que afirmen objetivamente todas las formas de vida que cohabitan en esta Madre-Tierra.

¿Qué significa pensar con Juan José Bautista desde Abya Yala?

Por Varios autores | 01/06/2022Rebelión

En el título de este homenaje al maestro ancestro Juan José Bautista Segales, se contiene ya su principal intención y sentido.

Supone pensar ancestralmente “con” el pensador y “desde” Abya Yala, resaltando la milenaria cosmovisión de nuestros pueblos indígenas y su digna resistencia ejercida desde la conquista y colonización. Esta realidad cultural llevó a nuestro maestro ancestro a hacerse las preguntas fundamentales de nuestro tiempo histórico. Cuando en 2014 el maestro Juan José publicó su premiado libro, ¿Qué significa pensar desde América Latina?, planteó una pregunta fundamental, como los grandes pensadores, la cual nos sigue interpelando hasta el día de hoy. Para quienes hemos tenido el placer de leer su obra, podríamos decir, muy sintéticamente que, pensar desde Abya Yala significa pensar desde nuestro lugar de enunciación, desde nuestra realidad situada, desde nuestros problemas cotidianos, desde nuestros espacios de experiencias y con nuestras propias categorías, desde todo lo que ha sido negado y encubierto por el proyecto suicida de la modernidad capitalista impuesto por Europa desde 1492.

Contra la linealidad temporal occidental y moderna, Juan José nos llevó a lo largo de las tres partes que conforman su texto, a una especie de pachacuti en el cual pasado, presente y futuro constelan en una espiral que nos interroga a todas y todos como latinoamericanos. En la Primera parte nos plantea la pregunta sobre el “Pensar”. ¿Qué significa pensar? ¿Qué significa pensar críticamente? ¿Qué significa pensar más allá de la modernidad, es decir, desde la transmodernidad? En la Segunda parte, “De la crítica”, establece un diálogo teórico con sus maestros. Si bien en la primera parte conversa con la obra de Enrique Dussel, aquí lo hace con Hugo Zemelman, particularmente sobre la crítica de la razón latinoamericana desde el horizonte histórico y epistémico. Después el diálogo es con Franz Hinkelammert y la necesidad de pasar de una crítica ontológica a una crítica “transontológica”, exponiendo así un juicio radical al “fetichismo” y a la “idolatría” de la modernidad occidental,con lo cual se puede visibilizarmás claramente la irracionalidad de la racionalidad moderna. Finalmente, en la Tercera parte, “De la racionalidad”, el diálogo es con Karl Marx, o como diría Juan José, “para pensar con Marx más allá de Marx”. Aquí el maestro presenta y desarrolla las bases para pensar otra racionalidad posible y necesaria, la cual permita el tránsito hacia otra filosofía, desde otro locus que sea transmoderno y postoccidental, es decir, una filosofía desde Abya Yala, desde Amerindia.

Esto significa pensar desde la concepción de la naturaleza no como objeto, sino como sujeto, como Pachamama, que nos permita el tránsito de la sociedad moderna a la comunidad de Vida; de la forma-social mediada ya por relaciones de dominio y explotación capitalistas a la forma-comunitaria, donde la reciprocidad arquetípica, los sistemas de prestación andinos (ayni), conforman una coordinación orgánico-trascendental entre los seres humanos y todos los órdenes de lo viviente. Estas ideas se cristalizan ejemplarmente en su taxativa interpelación por el pasaje de la “dialéctica del desarrollo desigual” a la “dialéctica del desarrollo de la vida”.

De esta manera, frente al actual panorama de muerte, de exterminio, de consumo irracional de los medios que nos permiten la sobrevivencia, del intento de destrucción sistemático y acelerado de nuestra Madre Tierra, nuestro hogar común, ¿Qué significa pensar desde América Latina? nos muestra que no todo está perdido y que justamente pensar desde nuestra Abya Yala, significa pensar desde la Vida, desde su afirmación y reproducción permanentes. Significa dejar de pensar desde el “ego” moderno, desde el individualismo narcisista y aniquilador. Comenzar a comprender, como bien lo han sabido nuestros pueblos indígenas que todo está vivo y este planeta es un enorme vientre, todo lo que está dentro de él constituye una compleja e interdependiente red de Vida. ¿Qué significa pensar desde América Latina? es un “canto”, una “flor”, en el sentido que el gran Nezahualcóyotl les daba a estas palabras, desde y para la Vida, un canto de esperanza y de lucha que nuestro querido maestro ancestro Juan José, generosamente nos ha donado.

Sin embargo, la gran pregunta que se nos abre, como él muchas veces lo señalara al referirse a algún maestro, es ¿cómo nos hacemos merecedores de esto, de dicha donación? Es más, desde el 11 de mayo de 2021, cuando él hace la gran transformación existencial y pasa a formar parte de nuestra comunidad de ancestros, la pregunta que surge es ¿cómo nos hacemos merecedores de su vida y su obra? Por eso también, frente a la pregunta que da título a la obra que comentamos aquí, se desprende otra, aún más profunda y aguda: ¿qué significa pensar con Juan José desde Abya Yala? Como él bien nos enseñara, tenemos que pensar desde los problemas concretos de nuestra realidad interpelante. No sólo desde textos europeos o de teorías que fueron pensadas desde otras realidades y contextos históricos. Por eso es importante tomarse en serio la milenaria ancestralidad de nuestros indígenas de Abya Yala y también su resistencia, en particular a partir de su encubrimiento sistemático desde 1492. Esta cosmovisión nos plantea otra forma de relacionarnos con la naturaleza, distinta al modo crematístico impuesto por la modernidad capitalista. En efecto, para el núcleo de reflexión de nuestros indígenas de Abya Yala el nexo basal, la relacionalidad primera, pasa por pensar a la naturaleza como madre, como sacra fuente donadora de Vida. De aquí que cada acto de extractivismo sea lisa y llanamente un acto de violación. La modernidad capitalista constante y sistemáticamente está violando a nuestra Pachamama, sin importarle en lo más mínimo las nefastas consecuencias que estas prácticas provocan en los equilibrios globales dentro del circuito natural de la vida humana.

Pensar con el maestro ancestro Juan José y desde otro locus histórico-cultural, implica hacerlo desde una cosmovisión radicalmente distinta a la moderna capitalista; una manera completamente otra de ser-estar-producir-sentir-inteligir en el mundo que supone un compromiso de gran envergadura revolucionaria, si por revolución nos abrimos de una vez por todas a pensar el despliegue de todas las fuerzas reproductivas y procreativas que aseguren la afirmación plena de la Vida, del Buen Vivir, ahora más que nunca como un antídoto indispensable frente a la necropolítica neoliberal generalizada y a su vez como donación con el fin de sumar fuerzas solidarias, gratuitas, contrahegemónicas, libertarias, a favor de las transformaciones radicales que afirmen objetivamente todas las formas de vida que cohabitan en esta Madre-Tierra. La Pachamama por y con la que se lucha en las calles, junto a la comunidad de parientes humanos, parientes de la tierra como los cerros, los ríos, los mares, y los parientes espirituales, nuestros ancestros, cuando los convocamos en los grandes acontecimientos de transformación política, y donde, como nos dice el maestro, “aunque estamos solos nunca nos sentimos solos”. Juan José nos recordó ferozmente la materialidad de este horizonte nuestro; indígena, andino, raigal, trascendente y por sobre todo comunitario. Y supo de la magnitud de esa comunidad, tanto más ancha y profunda de la que ven nuestros ojos, dónde la lucha no la batimos solas/solos, nos acompañan nuestros ancestros, parientes espirituales, caudales de la historia presentes en cada batalla ganada.

Pensar con Juan José desde Abya Yala es recuperar nuestra memoria histórica y con la utopía de reproducir y afirmar la Vida, luchar con sus fuerzas en el tiempo mesiánico y hacia la trasformación futura; el reino de la libertad de plena construcción presente. Esa fuerza es nuestra fuerza, la que nos interpela para un cambio realmente radical y revolucionario, desde la trascendentalidad interna del sistema, su exterioridad critica, donde el bloque histórico de las/los oprimidos entre en la historia. Pensar con Juan José desde Abya Yala es hacer visible un hecho referencial, el lugar existencial de una comunidad de Vida que otorga sentido e inteligibilidad a la historia y que son las grandes cosmovisiones. Un horizonte histórico-cultural que para el maestro tiene su propia razón histórica, su propio modelo ideal como contenido para la afirmación y reproducción de la Vida, la naturaleza y la subjetividad humana; un marco biocéntrico, antropológico que pone la Vida como sagrada.

Con su lucha y en su honor, pensar junto a nuestro hermano Juan José, es hacerse cargo de toda una consecuencia epistemológica que impacta el pensamiento latinoamericano desde sus bases, desde la producción de sentido, de Vida y de comunidad; desde la situacionalidad histórica y cultural de Abya Yala como lugar primeramente existencial. Es posicionarse radicalmente contra el fetichismo y la secularización delmundo moderno,interrogando sus propias contradicciones, su modelo ideal, su principio de imposibilidad; conocer “su gran mito”. Comprender junto al legado del maestro este momento de crisis geopolítica global, el colapso del sistema colonial, el imperialismo norteamericano y el modelo neoliberal como horizontes agónicos del actual sistema-mundo. Es interpelar este sistema civilizatorio necrófilo, ecocida y epistemicida, desde una ciencia crítica radical, una “ética-critica” que parte de la afirmación y reproducción de la comunidad de Vida como origen de todo pensar; como praxis transontológica hacia un nuevo orden político situado, descolonizado y pluriversal. Pero es también pensar desde la autocrítica como forma de autoconocimiento, no en el sentido solipsista moderno, sino desde el horizonte del “arusquipai” aymara que proponía el maestro; de las relaciones de solidaridad y alteridad del “Yo te confió”, “tú me confías”, donde el sujeto se reconoce siempre en relación con su comunidad. Pensar Abya Yala desde el marco categorial que nos hereda Juan José, es también entonces luchar contra el racismo epistémico que habita entre nosotras/os, donde la sabiduría ancestral, el horizonte místico de nuestras cosmovisiones, siguen sometiéndose una y otra vez a la prueba de la blancura, al rasero occidental que impone la ciencia moderna, al intelectualismo académico y a su negación colonial como doxa.

Pensar desde nuestro horizonte amerindio,es interrogar nuestros marcos éticos, nuestros modelos ideales, nuestro universo de observación desde un locus donde no hay forma de demostración empírica, como decía el maestro, “es “creo” o “no creo”. Es inteligir la realidad de otro modo, desde el horizonte de cosmovisión la de la tierra y el otro/a sufriente,que para el maestro no solo es “creer”, sino que ponerse existencialmente en ese lugar.Este estar-siendo juntas/juntos, nos impone desde la praxis politica, la recuperación de la memoria histórica del continente; la memoria larga de Abya Yala, La tierra madura, la espiritualidad andina, amazónica, la Gran Comarca y las rebeliones de en/los sures globales. Las luchas anti-sistémicas, populares, campesinas, obreras y de las mujeres, junto a los Ajayu: las y los ancestros, parientes espirituales sin los cuales no hay Bolivia liberada, no hay revolución bolivariana, no hay horizonte político ni Latinoamérica nuestra. Nuestro querido hermano dejó el camino señalado y hoy se ha hecho el camino. Lo cobija el vientre de su madre, su tierra, el Uywiri, protector de las comunidades y su lugar sagrado. Lo acompaña la fuerza de su familia terrenal; sus hijos y su compañera de vida, sus parientes y amigos, en quienes habitará por siempre. Sus discípulos, la militancia, a quienes dona su obra para hacerla carne en el presente. Su comunidad de lucha, a la que consagró su vida en el tiempo del peligro. La fuerza y claridad revolucionaria de Juan José es hoy nuestra fuerza. Su legado tendrá en frente la eternidad, la semilla de los pueblos libres, para seguir creciendo.

Abdiel Rodríguez Reyes, Panamá

Christian Soazo Ahumada, Chile

Dany Velázquez Romero, Bahía-Brasil

María Magdalena Becerra, Chile

Fuente: https://rebelion.org/que-significa-pensar-con-juan-jose-bautista-desde-abya-yala/

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.