Qué Democracia

Octubre 2020

Dice, Intendenta local del PJ, querer barrios cerrados y ¡NO! tierra para vivir de los excluidos.

 

 

 

Legalidad-legitimidad de la gran burguesía/Bloqueo de la lucha de clases/Alternativas emancipatorias

 

 

Legalidad-legitimidad de la gran burguesía

 

Dejemos de naturalizar la legalidad-legitimidad del poder real o a su democracia. Reparemos que captura el funcionamiento de los poderes públicos para implantar 'democráticamente': la injusticia social que, a la vez, es injusticia ecológica. Ubiquémonos:"En Guernica, las áreas que están ocupando muchas familias forman parte del emprendimiento San Cirano, que contempla la construcción de countries y barrios privados en zonas de humedales. (...) Poco se dice en el debate público –y menos en los principales medios de comunicación, concentrados en denunciar la violación a la titularidad formal de las tierras en disputa– sobre las grandes intervenciones que distintas empresas constructoras y desarrolladoras están realizando sobre estos ecosistemas, ni sobre los riesgos ambientales y sociales que ello implica".

 

La toma de Guernica y la justicia ambiental:

la dimensión oculta del debate
Septiembre de 2020

Pablo Pereira y Marina Wertheimer*

Desde el martes pasado se siente un breve alivio entre las 2500 familias que vienen sosteniendo la toma de Guernica, en el partido de Presidente Perón. El juez que interviene en la causa, Martín Rizzo, firmó una resolución que posterga el desalojo de la ocupación más grande de la provincia de Buenos Aires, prevista para la semana pasada, extendiendo el plazo al 1° de octubre.

En la sentencia judicial firmada el pasado 11 de septiembre, Rizzo ordenaba al Poder Ejecutivo provincial elaborar un plan que ofreciera alternativas habitacionales para los ocupantes, a partir del cual se generó un dispositivo interministerial –compuesto por los ministerios de la Comunidad, de Justicia y de las Mujeres de la provincia– que se viene reuniendo con distintos intendentes del conurbano bonaerense y con representantes de los ocupantes y distintas organizaciones sociales y políticas. En estos encuentros se resolvió censar a la población y buscar opciones de vivienda para las familias que vienen sosteniendo la toma.

Desde un inicio, les ocupantes, organizaciones sociales y de Derechos Humanos apostaban a la extensión del plazo del desalojo para así “ganar tiempo” para encontrar soluciones superadoras. Tras haber finalizado el censo los días 18 y 19 de septiembre, autoridades provinciales, junto a la intendenta de Presidente Perón, Blanca Cantero, y otros intendentes de la zona oeste del AMBA, se encuentran discutiendo programas de vivienda social y alternativas como el otorgamiento de créditos blandos. Según trascendió en distintos medios, la opción que barajan desde el oficialismo es ofrecer soluciones habitacionales en las localidades de proveniencia de cada familia, alertando sobre la inconveniencia de erigir asentamientos sobre áreas inundables.

En Guernica, las áreas que están ocupando muchas familias forman parte del emprendimiento San Cirano, que contempla la construcción de countries y barrios privados en zonas de humedales.

Los humedales urbanos

Mientras el Congreso de la Nación demora el debate sobre la Ley de Humedales, es importante hacer notar que estos ecosistemas –particularmente, aquellos que se desarrollan en áreas urbanas– fueron intervenidos al punto de su invisibilización como entidades ecológicas con dinámicas propias. Estos ecosistemas con presencia temporaria o permanente de agua superficial o subsuperficial genera procesos biogeoquímicos distintivos, lo que los diferencia de ambientes terrestres y acuáticos. Sus funciones están asociadas a bienes y servicios ambientales tales como la amortiguación de excedentes hídricos en cuencas, su rol como reservorios de agua dulce y refugio de biodiversidad, así como la retención de contaminantes, entre muchos otros.

Sin embargo, históricamente fueron considerados “pajonales”, “yuyales”, “zonas improductivas” o focos de generación de enfermedades, por lo que su rellenado y dragado para actividades urbanas, forestales y agroganaderas fue acelerando su degradación. Desde la firma de la Convención Internacional sobre Humedales que tuvo lugar en Ramsar (Irán) en 1971 hasta el día de hoy –y en un contexto de crisis climática– los humedales fueron adquiriendo enorme relevancia como elementos de las características sobre las que se apoyan los asentamientos urbanos y periurbanos.

En efecto, gran parte de la urbanización de Buenos Aires y de su área metropolitana se hizo avanzando sobre estos singulares ecosistemas mediante rellenos, endicamientos, terraplenes, entubamiento y rectificaciones de cursos de agua. Décadas de construcciones y cemento sobre estos ecosistemas explicarían, en buena medida, la recurrencia de inundaciones cada vez que llueve con un poco de mayor intensidad. Sin embargo, la dimensión ambiental de los procesos de urbanización suele quedar como ámbito separado: por un lado, se tramitan las políticas urbanas y de vivienda, y por otro carril se gestiona “lo ambiental”.

Volviendo al caso de la toma de Guernica, poco se dice en el debate público –y menos en los principales medios de comunicación, concentrados en denunciar la violación a la titularidad formal de las tierras en disputa– sobre las grandes intervenciones que distintas empresas constructoras y desarrolladoras están realizando sobre estos ecosistemas, ni sobre los riesgos ambientales y sociales que ello implica.

Viviendas de lujo y lagunas artificiales para unos, inundaciones para otros

El Country & Club San Cirano está proyectado sobre 361 hectáreas, con 1600 lotes de 950 metros cuadrados repartidos en cinco barrios. Entre sus amenities, el proyecto incluye tres lagunas para la práctica de deportes náuticos. Lejos de ser una novedad, constituye parte de una tipología residencial destinada a un público de altos niveles de ingresos, inaugurada por Nordelta (partido de Tigre) en los años 2000.

La mayoría de estos emprendimientos inmobiliarios fueron construidos sobre humedales. A través de dragados y pozos se generan lagunas artificiales y se eleva la cota natural del terreno para permitir edificaciones. Así, estos barrios pueden ofrecer lagunas artificiales, marinas y muelles que facilitan el acceso de parcelas individuales a cuerpos de agua. A través de imágenes satelitales de Google es posible observar, por ejemplo, para la cuenca baja del río Luján (municipios de Tigre, Escobar, Campana, Pilar), decenas de lagunas en forma de “riñón” que dan cuenta de estas intervenciones. La belleza que ofrece esta tipología urbanística, sin embargo, se basa en una exotización y homogeneización de la biodiversidad original, en detrimento de la calidad ambiental general. Como dijimos, al elevar y construir sobre el humedal se bloquea la filtración de agua por crecidas y lluvias, derivando los excedentes a barrios aledaños -en general, de menores recursos- que no han elevado su cota, lo que genera inundaciones donde antes no se producían.

Toda la zona sur de Buenos Aires –desde la zona costera de Berazategui, Quilmes, hasta los loteos ilegales para emprendimientos privados en el sistema de humedales de la Laguna del Ojo del partido vecino de San Vicente, pasando por esta zona de Presidente Perón– viene siendo objeto de un boom inmobiliario más reciente que la zona norte del Gran Buenos Aires, debido a sus precios del suelo comparativamente menores. En su mayoría, las grandes urbanizaciones han determinado cambios de usos de suelo, lo cual viene siendo denunciado por asambleas ambientalistas y movimientos vecinales que buscan asegurar la protección de importantes extensiones de tierra como reservas naturales.

A diferencia del activismo de estos vecinos y organizaciones, el impacto ambiental de los grandes emprendimientos privados encuentra poco eco en los grandes medios, acaso porque sus capitales accionarios muchas veces provienen de orígenes similares. Esto genera que las advertencias acerca de construir sobre humedales (o sobre otros bienes comunes de la naturaleza) aparezcan únicamente cuando son los sectores de menores recursos quienes se asientan y construyen en estos ecosistemas, aún a riesgo de inundarse.

Un falso debate

En el caso de que las familias finalmente logren obtener soluciones habitacionales en sus localidades de origen, ¿alzará la voz algún representante del status quo sobre los riesgos ambientales de que los grandes emprendedores inmobiliarios continúen rellenando y dragando para la construcción de barrios cerrados?

La ocupación de tierras por necesidad –la cual es incuestionable, al margen de la injerencia de “pequeños especuladores”– debe hacernos ver que el problema central está en el avance de la lógica privatista del mercado de suelo, donde la normativa para los grandes propietarios es laxa: obtención de tierras a bajo costo, permisos de obra por fuera de normativas urbanas –cuando las hay– y escasa o nula regulación ambiental.

Lo que muestra la experiencia de Guernica, así como las recientes tomas de tierras que se multiplican por toda el área metropolitana, es que existe una profunda problemática habitacional atravesada por una crisis climática que resulta insoslayable. La ciudad crece, de modo formal, vía un mercado desregulado que excluye a la mayor parte de la población del acceso al suelo urbano, y que convierte a la ocupación de tierras –u otras formas irregulares– en su única forma de acceso al hábitat, exponiendo a los sectores de menores recursos a mayores riesgos ambientales. 

Es importante reconstruir la trama de los procesos de urbanización y los modos en que estos ecosistemas han sido intervenidos y apropiados para que, finalmente, las tierras más bajas queden como últimas alternativas para quienes más necesitan “tierra para vivir”. 

Cómo queremos habitar Buenos Aires, hasta dónde debe extenderse su mancha urbana, qué posibilidades tenemos sus habitantes de acceder a espacios verdes –los cuales, lejos de ser un lujo, son una cuestión de calidad de vida e incluso (como bien mostró esta pandemia) de salud– constituyen temas que deben ponerse sobre la mesa, teniendo en cuenta criterios de igualdad y equidad. El derecho a la vivienda digna y a un ambiente sano deben ser elementos para construir una sociedad –cultural y ambientalmente– más justa.

* Sociólogo. Integrante del Área de Estudios Urbanos del Instituto de Investigaciones Gino Germani (AEU – IIGG) y Editor de Florestanía (www.florestania.com.ar)

* Doctora en Ciencias Sociales (UBA) e Integrante del AEU – IIGG

Fuente: https://rededitorial.com.ar/revistaignorantes/especial-guernica/

 

 

Dejemos de personificar y descontextualizar al Estado represor. Tengamos presente que su función principal es garantizar la seguridad de negocios del Capital. También historiemos al Estado mediatizado por la casta política con larga especialización en la manipulación sobre las opinión e ideas de las mayorías para embaucarlas que los extractivismos de la elites son convenientes al progreso y bienestar populares.

 

 

Argentina. Berni en Guernica: en plena negociación, aprietes y merodeos policiales atemorizan a las familias

 

Resumen Latinoamericano /Anred / 7 de septiembre 2020.

 

Mientras delegados y delegadas de las familias de la toma de Guernica se encontraban este martes en la mesa de negociación con autoridades del gobierno bonaerense, les llegaban fotos y videos de policías bonaerenses de civil merodeando el predio en ese mismo momento con motos, cuatriciclos, y hasta un helicóptero. El gesto, provocador y atemorizante, en plena negociación, se da mientras el ministro de Seguridad bonaerense Sergio Berni comienza a mostrarse en los pasillos durante las negociaciones. “Los amedrentamientos y aprietes policiales no son señal de búsqueda de una solución al reclamo de tierras, sino todo lo contrario”, expresaron voceros y voceras de la toma, que hoy desde las 12 realizarán una conferencia de prensa en el Obelisco porteño, para anunciar una nueva movilización este jueves a la gobernación bonaerense. El Ministerio de Desarrollo de la Comunidad, a cargo de Andrés “Cuervo” Larroque, informó que habrían 3 mil lotes disponibles en el distrito de Presidente Perón, pero que recién se podrían entregar en seis meses, sin respuestas concretas sobre qué pasará mientras tanto con las 2500 familias, sobre las que pende una orden de desalojo para el 15 de octubre. La Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) realizó este miércoles desde las 11.30 su típico “verdurazo” en la toma, en apoyo a la lucha de las familias.

 

Ayer se desarrolló una nueva reunión de la mesa de negociación entre los y las delegadas de las 2500 familias de la toma de Guernica y las autoridades del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad Bonaerense, a cargo de Andrés “Cuervo” Larroque. Según informaron desde el cuerpo de delegados y delegadas de la toma, se encontrarían “más cerca de conquistar tierra para vivir”, ya que “si bien luego de más de dos semanas de haber presentado una propuesta elaborada por vecinos, vecinas y profesionales, que el gobierno no respondió a pesar de su compromiso a hacerlo, trajeron a la reunión de ayer la información de que habría 3 mil lotes disponibles en el distrito de Presidente Perón, lo que alcanzaría para satisfacer la necesidad de tierra para vivir de todas las familias que estamos luchando en Guernica”, expresaron.

Sin embargo, detallaron que los funcionarios oficiales aseguraron que se podrían “entregar recién en seis meses, y que deberíamos abandonar el actual territorio antes del 15 de octubre, fecha del desalojo“. “¿Pero dónde piensan los funcionarios que vamos a vivir todas las familias que estamos en Guernica durante esos meses? – se preguntaron – La respuesta a esta pregunta deja planteado la necesidad urgente de suspensión del desalojo, para poder hacer efectiva cualquier solución a nuestro reclamo“, remarcaron.

 

Asimismo, relataron que mientras se estaba desarrollando la mesa de negociación, les llegaban videos y fotos de aprietes y merodeos policiales atemorizantes: “en el mismo momento que se realizaba la mesa de negociación, y con Berni dando vueltas por la zona, policías de civil con motos y cuatriciclos direccionados por el ministerio de Seguridad provincial, ingresaron a la recuperación de tierras de Guernica. Los amedrentamientos y aprietes policiales no son señal de búsqueda de una solución al reclamo de tierras, sino todo lo contrario”, sentenciaron.

El hecho se da en el mismo momento en el que Sergio Berni, el ministro de Seguridad del gobierno de Axel Kicillof, comenzó a hacerse presente en los pasillos de la sede de Guernica en la que se desarrollan las reuniones de la mesa de negociación. Berni viene sosteniendo desde el principio que el gobierno debe dejar de dilatar el diálogo y llevar adelante el desalojo el próximo 15 de octubre, que dispuso el juez de garantías número 8 de Cañuelas, Martín Miguel Rizzo. Como antecedente, es recordada su actuación en 2010, cuando Berni encabezó el operativo del Ministerio de Acción Social que “negoció” el desalojo de miles de familias del Parque Indoamericano, luego de un operativo represivo con tres personas muertas.

Al cierre de esta nota, el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad, a cargo de Andrés “Cuervo” Larroque, se hacía presente en la toma de Guernica, asegurando que no hubo aprietes ni recorridas policiales por el barrio, cosa que ya fue comprobada por los videos de las maniobras que filmaron los y las vecinas.

El cuerpo de delegados de la toma de Guernica realizará hoy desde las 12 una conferencia de prensa en el Obelisco porteño, donde anunciará una nueva movilización para mañana a la gobernación bonaerense en La Plata, donde pedirán una reunión con Kicillof, y le reclamarán por “Tierra para vivir”, la “suspensión del desalojo”, y “basta de aprietes”. “Nos movilizamos para exigir que el gobernador Kiciloff nos reciba y nos de una respuesta sobre la solución al conflicto que le presentamos hace más de 10 días, y sobre el cual el gobierno no se ha pronunciado aún. La propuesta que las familias hicimos es la adjudicación de los terrenos cuya titularidad no fue acreditada por los supuestos propietarios que se presentaron en la causa, más el 10% de las 361 hectáreas reclamadas por la empresa Bellaco S.A. (para la construcción de un countrie) de acuerdo al artículo 51 de la ley de Acceso Justo al Hábitat (14.449) de la provincia de Buenos Aires. Le exigimos al gobernador que suspenda el desalojo previsto para el 15 de octubre y se ponga en pie una verdadera mesa de negociación para avaluar esta propuesta. Exigimos también el fin de los aprietes y las amenazas para que las familias abandonen el predio”, expresaron en un comunicado.

 

En tanto, la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) desde las 11 realizó uno de sus típicos “verdurazos” en la toma de Guernica, donando 10 mil kilos de frutas y verduras a las familias, que luchan por tierra para vivir. “La mejor herramienta que tenemos como pueblo en estas situaciones difíciles es la solidaridad. Vamos a manifestar nuestra solidaridad donando el alimento que producimos a las compañeras y compañeros de Guernica porque la lucha por la tierra de las familias productoras y de las familias sin techo es la misma”, dijo Zulma Molloja, vocera de la UTT. “Es necesario que el Estado intervenga de manera activa con políticas públicas que garanticen el derecho a la tierra y a la vivienda digna para todos y todas”, expresó, por su parte, Rosalía Pellegrini, también vocera de la UTT.

Fuente: https://www.resumenlatinoamericano.org/2020/10/07/argentina-berni-en-guernica-en-plena-negociacion-aprietes-y-merodeos-policiales-atemorizan-a-las-familias/ 

En consecuencia, la creciente «desigualdad social e injusticia social-ambiental» es originada por el sistema mundo capitalista y su local al perseguir el lucro oligopólico como casi exclusivo objetivo.

 

La minería no es esencial: impulsan campaña en Catamarca
21 julio 2020

Mientras vuelven las Caminatas por el Agua y la Vida alrededor de la plaza de Andalgalá, desde la organización Pucará, convocaron a realizar una campaña para que el Gobierno Nacional y los Gobiernos Provinciales deroguen los decretos

que declaran la actividad extractiva de la megaminería como esencial.

Por Redacción La tinta

“Por las mismas razones de siempre,
resguardar la montaña que nos da lo esencial:
que es el agua”.

La Campaña por el Agua, la Salud y la Vida comenzó a ser impulsada hace una semana con la intención de que la actividad minera deje de ser declarada como esencial en el territorio nacional.

Desde Pucará Pueblos Catamarqueños en Resistencia y Autodeterminación, manifestaron que, ante la declaración de emergencia sanitaria y económica en la mayoría de las ciudades del mundo y la disposición de medidas de aislamiento social obligatorio en Argentina y en aquellos países donde existen emprendimientos mineros, “los gobernantes han decretado que esta es una actividad esencial y, por lo tanto, exenta de las restricciones y prohibiciones impuestas para otras actividades económicas, sociales y culturales”.

Es por ello que, desde Pucará y junto a organizaciones, asambleas y vecinxs de diversas naciones y territorios de Argentina, promueven esta campaña mientras sostienen que “las actividades esenciales son aquellas que resultan indispensables para la vida de las poblaciones”.

“¿Qué tiene de esencial la megaminería? ¿Esencial para qué y para quiénes? Si bien el extractivismo se viene desarrollando en América Latina desde que comenzó su colonización, las múltiples formas que tomó en los últimos 30 años han provocado innumerables casos de contaminación de los cuerpos, el agua, el aire y la tierra, poniendo en riesgo la salud de humanos y no humanos. ¿Hasta cuándo permitiremos el avance de las empresas trasnacionales que –junto con los gobiernos- se enriquecen a costa de los territorios, los bienes comunes y la vida de los pueblos?”, expresaron.
En el formulario que se puede completar online, afirman que la minería saquea territorios, desplaza a las personas y atenta contra la biodiversidad que hace posible la vida en el planeta, siendo, además, una de las principales causas de la crisis ecológica a nivel mundial.


“Si lo importante es cuidar la vida y la salud de la población, como enuncian discursivamente los gobiernos, debemos apoyar las actividades productivas que propician la soberanía alimentaria y promueven el buen vivir en las comunidades. Cuidar a quienes trabajamos nuestra tierra, a quienes producimos alimentos y otros productos esenciales para vivir, a aquellxs que habitamos cada territorio y podemos desarrollar una economía local que asegura la reproducción de la vida y el ambiente”, agregaron.

A esto, se suma que, debido a la constante circulación de trabajadores para la minería (descuidadxs y puestxs en riesgo), las empresas han sido las responsables del ingreso del COVID-19 en localidades y provincias que se mantenían como zonas blancas libres del virus.

Para firmar la adhesión y exigir la derogación de los decretos que declaran a la minería
como actividad esencial: https://bit.ly/campañaPUCARA


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Fuente: https://latinta.com.ar/2020/07/mineria-esencial-campana-catamarca/

 

 

Verificamos que el gran capital está libre de guardar cuarentena, su economía es legalizada como actividad esencial pese a que la deforestación y el modo capitalista de producción agropecuaria son los principales causantes de la pandemia. Subrayemos su criminalidad de lesa naturaleza e impunidad:

 

 

El fuego del agro

13 de octubre de 2020

La provincia de Córdoba se encuentra bajo una catástrofe ambiental. Son más de 200 mil hectáreas las que se incendiaron en lo que va del 2020. Las responsabilidades se advierten del lado del empresariado para favorecer al sector del agronegocio, la especulación inmobiliaria y la minería a cielo abierto. Los últimos diez años reflejan, en esta provincia, focos de incendio en Sierras Chicas de Punilla, sobre todo en la extensión más grande, que es la que tiene que ver con todo el costado de la ruta nacional 38, la cual abarca todo el Valle de Punilla y también el Valle de Paravachasca. Diego Aranda integra la asamblea ambiental de esta localidad, conformada por vecinos y vecinas autoconvocados y autoconvocadas, y analizó las razones que causaron los voraces incendios, y comentó sobre el trabajo que llevan adelante en la asamblea.

Por Federico Paterno (ANCAP)

Desde la asamblea denuncian que los incendios son una nueva manera de desmontar, para diferentes proyectos, y diversos intereses privados y estatales. Con una repetición estratégica de los lugares incendiados, que dejan libre el avance del desarrollo inmobiliario y la urbanización en la sierra de Córdoba, sin dejar de mencionar la quema del bosque nativo. En la actualidad sólo queda un 3% de bosque nativo en su estado natural. La Ley de Bosques 9814 es la que debería resguardarlo. Esta Ley Provincial de Ordenamiento Territorial del Bosque fue aprobada en el año 2010 después de esperar dos años en los que hubo debates y charlas entre organizaciones, la Universidad de Córdoba y asambleas ambientales. Dos días después de sancionada la Ley, se terminó aprobando otro proyecto que había sido presentado por la Federación Agraria de Córdoba. “En el 2016 el Ejecutivo Provincial intenta modificar esta Ley y presentar un nuevo proyecto de ley en contra de la conservación del Bosque Nativo, y fue gracias a la movilización de las organizaciones que se logró paralizar ese tratamiento de ley”, explicó Aranda.

LA AUTOVÍA QUE REDUCE EL BOSQUE

La Ley 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental, está queriendo en la actualidad ser modificada por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable que conduce Juan Cabandie, quien hace pocos días afirmó que hay “aspectos a mejorar”. Sobre esto el activista ambiental se refirió y dijo: “Es un proyecto que avanza sobre las zonas amarillas de la categoría número 2 de conservación del monte nativo, es un proyecto que intenta introducir ganadería integrada, sobre todo de animales de gran porte vacuno en el monte nativo, lo cual va a eliminar los pastizales autóctonos y los pastizales de altura. Si bien hay una Ley Provincial como la 9814 y también una Ley Nacional la 26.331, hay intento de modificaciones de esa Ley. La provincia de Córdoba debería haber actualizado su mapa de ordenamiento territorial que indica la 9814, esta ley señala que cada 5 años la provincia debe actualizar sus mapas de ordenamiento territorial, es decir actualizar cuáles son las zonas de conservación de la provincia de Córdoba, desde el 2015 que no se realiza esto”.

Los incendios que la provincia sufrió hace diez años, tienen como característica reiterada que siempre ocurren al costado de la Ruta Nacional 38 que abarca todo el Valle de Punilla y el Valle de Paravachasca. En particular en el valle de Punilla hay un proyecto del Gobierno cordobés de construir una autovía de montaña, la construcción y el proyecto ya aprobado tienen como dato relevante que una parte de este emprendimiento pasaría por dónde hace pocas semanas se produjo uno de los grandes focos de incendio. Este proyecto implica la reducción del bosque nativo del 76% al 68%, según informan desde el Foro Ambiental de Córdoba. No sólo hay un interés empresarial e inmobiliario detrás de la construcción de la autovía, aseguró el integrante de la asamblea, sino también se encuentra detrás de esto el Estado Provincial, “los diferentes movimientos alertamos sobre esta situación”, denunció.

LA ASAMBLEA

La conforman organizaciones de base, ambientalistas, y vecines autoconvocades del valle de Paravachasca, con un trabajo siempre en relación a las acciones vinculadas a la defensa del Bosque nativo y a la exigencia de ordenamiento territorial del Bosque. Otra de las tareas que viene llevando a cabo tiene que ver con  la actualización de los mapas provinciales, a partir de la tensa situación que se vive a causa de los incendios y cómo vienen trabajando la construcción de información propia. “Desde la asamblea y organizaciones venimos denunciando que los incendios que prenden fuego el monte nativo es una nueva manera de desmontar”, aseguró Aranda.

La asamblea cuenta con un equipo técnico propio que está destinado a la diagramación de mapas que sirvan de relevamiento, a nivel geográfico, de la utilización del suelo en relación al bosque nativo. Zonas de conservación del bosque dividida en categorías: roja, verde y amarilla, según su conservación. “Venimos denunciando situaciones de desmonte en nuestro territorio, fumigaciones que también desde hace un tiempo lo venimos trabajando con diferentes organizaciones, lo que tiene que ver con localidades como Dique Chico por ejemplo, un caso emblemático el último año, donde se viene llevando a cabo una resistencia logrando resoluciones comunales para delimitar la distancia en cuanto a las aplicaciones con agrotóxicos”, comentó. Forman parte también de la Coordinadora en Defensa del Bosque Nativo, integrada por más de 100 organizaciones socioambientales de diferentes provincias y representantes regionales de cada asamblea ambiental.

Los focos de incendio en la provincia que gobierna Juan Schiareti del Partido Justicialista, tiene en los últimos días como dato para resaltar, la denuncia penal que recibió el Gobernador, de parte del biólogo y Presidente de la Funam (Fundación para la Defensa del Medio Ambiente) Raúl Montenegro y el abogado Juan Smith, por no haber declarado la alerta roja a tiempo. La denuncia se encuentra en la fiscalía del distrito 2. El biólogo, en declaraciones públicas advirtió el peligro que vive la biodiversidad de la provincia a causa de los desmontes y los intensos incendios. En sus últimas declaraciones, el Director de Defensa Civil Diego Concha, aseguró que pedirá a la fuerza pública para dispersar a les vecines que interfieran en el trabajo de los bomberos en los focos de incendios. Hay brigadas de vecines que están trabajando para combatir el fuego y ante esta situación la respuesta del titular de Defensa Civil es avanzar contra la propia comunidad con la fuerza pública y no con la capacitación e insumos necesarios.

Sólo entre los años 1997 y 2017 se quemaron 700 mil hectáreas en las sierras de Córdoba. Guillermo Galliano es columnista de Radio Universidad en Córdoba y preside la Fundación Mil Aves, declaró en el último mes: Camino a Falda del Carmen, Falda del Cañete, ahí había bosque nativo, con toda la biodiversidad que ahí habita, veamos qué hay ahora: todos countries, barrios cerrados”. Datos concretos de defensa civil afirman que el 98% de los incendios son adrede, por causa directa de la mano del hombre. El avance del agronegocio y los negocios inmobiliarios están bajo la lupa en esta catástrofe ambiental.

Más noticias...
Fuente:
https://www.anred.org/2020/10/13/el-fuego-del-agro/

 

 

Advirtamos el grado de cinismo del gobierno nacional de A.Fernández y C.Fernández que presenta planes de educación ambiental y de política ambiental mientras lanza planes de megaminería, de gas por fracking, ...y Plan 2020-2030. Les Fernández encubren la criminalidad de lesa humanidad y de lesa naturaleza del contubernio de capitales y estados imperialistas con los locales que se enriquecen mediante ecocidios y sus correspondientes etnocidios y genocidios silenciosos. Reflexionemos sobre qué explica el biólogo Raúl Montenegro:

La humanidad está viva gracias la biodiversidad y a la diversidad ecológica, y sus “servicios ecosistémicos”. Con mucho sufrimiento la humanidad se puede adaptar al Cambio Cimático Global, pero no hay supervivencia posible “sin” biodiversidad nativa.

Aún sabiéndolo hay gente que incendia y deforesta, se siguen aplicando a mansalva más de 350 millones de litros o kilogramos de plaguicidas por año -otra de las fuentes silenciosas de destrucción de la biodiversidad- y se incorporan sin Evaluación de Impacto ambiental eventos transgénicos como el trigo modificado genéticamente para resistir sequía y glufosinato.

Bioceres, Bayer-Monsanto Syngenta y otras corporaciones aumentan la biodiversidad no probada -e indeseada- mientras sucumbe la biodiversidad que nos da vida.

Sectores corporativos y gubernamentales intentan archivar el proyecto de Ley de Humedales; se beneficia con retenciones a las megamineras y los señores de la soja, entre ellos al grupo Grobocopatel; se protege descaradamente a los grandes terratenientes extranjeros como Joe Lewis que usurparon con dudosos papeles tierras ancestrales de pueblos indígenas; se pretende la cría masiva de cerdos para exportarlos a China y se pretende importar su reactor nuclear Hualong One, experimental, tan peligroso como los reactores ya instalados Atucha I, Atucha II, Embalse y los en construcción Carem 25 y RA-10. Todas estas iniciativas tienen algo en común: amenazan la agonizante biodiversidad nativa.

 

 

 

CARTA ABIERTA

CÓRDOBA, DONDE DESAPARECE

LA BIODIVERSIDAD QUE

NI SIQUIERA CONOCEMOS

14 de octubre de 2020

 

Por Prof. Dr. Raúl Montenegro, Biólogo.

Director, Campus Córdoba del Right Livelihood College. Presidente de FUNAM. Profesor Titular Plenario en la Cátedra A de Biología Evolutiva Humana, Facultad de Psicología, Universidad Nacional de Córdoba.

Email: biologomontenegro@gmail.com 

Celular y WhatsApp +54 9 351 5125637

 

Cifras de Córdoba hoy: quedan menos de 360.000 hectáreas de bosque nativo en buen estado de conservación, de las 12 millones de hectáreas que había a comienzos del siglo XX (sin descontar lo quemado en 2020). De los tres ambientes que caracterizaban a Córdoba (Provincia Biogeográfica Chaqueña, Provincia Biogeográfica del Espinal, Provincia Biogeográfica de la Estepa Pampeana) ya han sido practicamente exterminados el Espinal y la Estepa Pampeana (apenas quedan relictos, los sistemas masivos ya no existen). Incendios hoy: más de 290.000 hectareas quemadas desde enero a fines de septiembre de 2020. Desmontes: más de 37.000 hectáreas entre 2014 y 2019. Biodiversidad? El gobierno (y en general la academia, “mi” academia incluida) no tienen ni idea de lo que existe ambiente por ambiente. Es más fácil hablar de “biodiversidad” que intentar describir “la biodiversidad”. En Córdoba y en Argentina no tenemos mapas de biodiversidad. Se sigue creyendo que los bosques son árboles, los arbustales arbustos y los pastizales pastos.

Peor aún, lo único que se le ocurre al gobernador de Córdoba Juan Schiaretti después de cada temporada de incendios en Córdoba son dudosos y poco transparentes Programas de Reforestación (post fuegos), que no “plantan” biodiversidad.

La única posibilidad de reconquista de la biodiversidad en lugares quemados y desmontados es a partir de la ecosucesión secundaria, esto es, el pasaje paulatino de especies y poblaciones desde ambientes nativos que no se quemaron y no fueron destruidos. La miopía con que se analiza la biodiversidad desde el gobierno e incluso desde las universidades es sorprendente. Hoy desaparecen localmente especies y poblaciones que ni siquiera se sabía que estaban. La biodiversidad comprende desde virus, bacterias y hongos a vertebrados, insectos y plantas verdes. El ser humano ha clasificado en todo el mundo menos de 1,5 millones de especies, pero se estima que la biodiversidad planetaria tiene entre 8 y 30 millones de especies vivas (el 90% insectos). En su inmensa mayoría ni siquiera fueron “bautizadas” científicamente.

Solamente a nivel de virus, organismos a base de ADN o ARN, según el ICTV existen 6.590 especies clasificadas, entre ellas el temible Betacoronavirus SARS-CoV-2 que ha puesto patas para arriba la humanidad. Pero la cantidad de especies estimadas y sin clasificar de virus se ubica entre 500.000 y 1.000.000 de especies.

Y cuando decimos que la biodiversidad se desconoce no solamente hacemos referencia a la diversidad “específica”, de especies, y de diversidad “genética” (la cantidad de individuos de cada especie) sino al menos evaluado espectro de ecoespecies (poblaciones de la misma especie que viven desde hace generaciones en diferentes ambientes y situaciones geográficas).

Córdoba se desangra de biodiversidad sin que siquiera sepamos lo que se perdió y está perdiendo. Y como no hay Mapa de Biodiversidad, ni se han medido sistémica y sistemáticamente los índices de biodiversidad, apenas podemos balbucear que solo queda menos del 3% de bosque nativo en buen estado de conservación.

Los árboles porque se quedan quietos, las aves porque son bonitas y los pastizales de altura de las sierras de Córdoba porque conmueven solo son parte de una biodiversidad desconocida.

Estamos agotados de gritarle a los gobiernos y a buena parte de los sistemas académicos, que se olvidaron de la biodiversidad “en serio”. Casi nadie habla de las marchas de la hormiga legionaria Neivamyrmex, practicamente desaparecida de las sierras, ni de las bacterias y virus de los suelos, ni de las especies raras de nuestros ambientes nativos, ni de la hipérbola equilátera, la curva de la biodiversidad que caracteriza a los ecosistemas nativos, en que se relacionan especies y poblaciones por especie.

La humanidad está viva gracias la biodiversidad y a la diversidad ecológica, y sus “servicios ecosistémicos”. Con mucho sufrimiento la humanidad se puede adaptar al Cambio Cimático Global, pero no hay supervivencia posible “sin” biodiversidad nativa.

Aún sabiéndolo hay gente que incendia y deforesta, se siguen aplicando a mansalva más de 350 millones de litros o kilogramos de plaguicidas por año -otra de las fuentes silenciosas de destrucción de la biodiversidad- y se incorporan sin Evaluación de Impacto ambiental eventos transgénicos como el trigo modificado genéticamente para resistir sequía y glufosinato.

Bioceres, Bayer-Monsanto Syngenta y otras corporaciones aumentan la biodiversidad no probada -e indeseada- mientras sucumbe la biodiversidad que nos da vida.

Sectores corporativos y gubernamentales intentan archivar el proyecto de Ley de Humedales; se beneficia con retenciones a las megamineras y los señores de la soja, entre ellos al grupo Grobocopatel; se protege descaradamente a los grandes terratenientes extranjeros como Joe Lewis que usurparon con dudosos papeles tierras ancestrales de pueblos indígenas; se pretende la cría masiva de cerdos para exportarlos a China y se pretende importar su reactor nuclear Hualong One, experimental, tan peligroso como los reactores ya instalados Atucha I, Atucha II, Embalse y los en construcción Carem 25 y RA-10. Todas estas iniciativas tienen algo en común: amenazan la agonizante biodiversidad nativa.

Hay algo que no está funcionando en nuestra percepción del ambiente, y en nuestras sociedades. Ignoramos criminalmente la diversidad cultural al no asumir que somos un país multiétnico, donde desaparecen pueblos originarios y lenguas. Donde la matanza de hermanos Qom en Napalpí por la Gendarmería recién fue reconocida por la justicia civil ahora. Donde naturalizamos la pobreza y la riqueza, ambas inaceptables. Donde toleramos la inequidad, el hambre y la corrupción, que afortunadamente se ha vuelto delito imprescriptible. Donde una provincia de Córdoba es arrasada por el fuego mientras un gobernador se apura a declarar la Emergencia Agropecuaria, que beneficia sobre todo a la Mesa de Enlace rural, y deja que sucumba la biodiversidad bajo el fuego demorando pedidos de auxilio a otras provincias, sin haber hecho prevención y preparación para fuegos que todos sabíamos iban a ser graves.

Algo funciona definitivamente mal cuando nos vemos forzados a a denunciar penalmente al gobernador Juan Schiaretti por incumplir sus funciones ante los incendios (la acción que Juan Smith y yo iniciamos en la Justicia Provincial, Distrito 2, Turno 5).

Algo está muy mal cuando los funcionarios de Juan Schiaretti se limitan a declarar en conferencia de prensa -silenciosamente molestos por la denuncia penal- que Córdoba tiene el mejor Plan Provincial de Manejo del Fuego de Argentina. Una humorada inaceptable con trasfondo trágico.

Quienes habitan Córdoba, y quienes habitan otro lugares, y países, deben saber que en función de todos los números descritos arriba -y muchos otros- la provincia vive la peor catástrofe ambiental de toda su historia, porque nunca antes hubo tan poco ambiente nativo, tanta destrucción en unos pocos meses, y tanta irresponsabilidad gubernamental.

Pero no solo vivimos esa peor catástrofe, con fuegos que continúan mientras escribo esta carta abierta. La provincia de Córdoba tiene hoy la mayor vulnerabilidad de toda su historia a las sequías, a las lluvias, a los vientos y a las tormentas.

Parafraseando a Martin Luther King la gran tragedia de los pueblos no son solamente los rugidos de los gobernantes autoritarios e incompetentes, sino también el silencio de la gente buena. Urge que el rugido de los incompetentes no quede impune.

Hasta tanto no haya castigo judicial a los responsables gubernamentales por sus incumplimientos -algo difícil en una provincia donde el poder ejecutivo tiene un fuerte apoyo de sectores del poder judicial- urge multiplicar el castigo social. Un castigo social contundente, respetuoso de las leyes. Un castigo social a fuerza de tinta, teclados, redes sociales, medios de comunicación sensibles, protestas que respeten los protocolos, presentaciones judiciales, pedidos de juicio político y cuanta herramienta lícita tengamos a mano.

Es necesario nuestro rugido, no solamente por nosotros y por nuestras familias y nuestras comunidades y por la naturaleza, sino también por las generaciones de cordobeses que todavía no nacieron, y que siguen amenazadas por corporaciones insensibles, funcionarios incapaces y personas que se inclinan ante el poder político partidario y económico.

Nunca tanto como hoy resuenan las palabras de Sandro Pertini: “A veces hay que luchar no solamente sin miedo, sino también sin esperanza”.

Fuente: https://redlatinasinfronteras.wordpress.com/2020/10/14/argentina_cordoba-donde-desaparece-la-biodiversidad/

 

 Bloqueo de la lucha de clases

 

Necesitamos generalizar la percepción (conocimiento y toma de partido respecto a) que la democracia continuó a la dictadura militarizada del contubernio de capitales y estados imperialistas con los locales en la función de imponernos la derrota o conciliación con esos opresores-represores. Es prioritario tener presente a:

 

Contrainsurrección

 

3 de octubre de 2020

Por Pablo Nariño (Rebelión)

En 1947 se firmó el Acta de seguridad nacional, a partir de la cual se creó el Consejo Nacional De Seguridad y la CIA. Acababa de terminar la II Guerra Mundial, y la Doctrina de Seguridad Nacional emergía de los EE.UU. y se incrustaba en la mayoría de países de América Latina. Bajo el presupuesto que junto a las amenazas externas como las vividas en la II Guerra Mundial, el Estado cuenta con una amenaza representada por la misma ciudadanía; un enemigo interno latente, del cual hay que defenderse, ya que la “seguridad nacional” se refiere a la seguridad del Estado, a través de su aparato represivo, y del terrorismo oficial.

Fuerzas militares de decenas de países incluyendo las colombianas pasaron por el adoctrinamiento correspondiente en la Escuela de las Américas; allí se instruía en técnicas de contrainsurgencia: interrogatorios, torturas, infiltración, inteligencia, secuestros y desapariciones de opositores políticos, combate militar, y guerra psicológica. Se ejecutaron golpes de Estado militares, se militarizó la sociedad, se fortaleció el aparato represivo de todos estos países y se configuró en el continente la Doctrina de Seguridad Hemisférica como estrategia de control territorial de los EE.UU. Con el pretexto de garantizar el orden interno y combatir el comunismo se propendía por estructurar e implementar la doctrina económica y política neoliberal; detrás del terrorismo de Estado -antes y ahora- está el interés por imponer y mantener la catalaxia.

La Doctrina de Seguridad Hemisférica fundamentó las dictaduras del Cono Sur, coordinó su accionar durante varias décadas y se combinó con la Doctrina de la Contrainsurgencia; durante las décadas del 60 y 70 en el caso colombiano, aumentó la autonomía de las Fuerzas Armadas dentro del Estado, la brutal represión contra los ciudadanos se convirtió en objetivo estratégico como técnica de protección de los intereses de las clases dominantes.

Las fuerzas militares colombianas desarrollaron la estrategia paramilitar y operaciones encubiertas; tomando al pie de la letra la definición de contrainsurrección dada por las fuerzas militares de los EE.UU. como “aquellas medidas militares, paramilitares, políticas, económicas, psicológicas y cívicas adoptadas por un gobierno con el fin de derrotar una insurrección subversiva”.

A pesar de la ausencia de golpes de Estado militares al estilo de Chile, Argentina, Brasil, etc., en Colombia se han vivido momentos históricos de ocupación militar parcial del Estado, por ejemplo, bajo el régimen del Estatuto de Seguridad, el de la Seguridad Democrática en la primera década del 2000, y todo parece indicar que estamos asistiendo a otro momento de ocupación militar iniciado con el ascenso fraudulento a la presidencia de Iván Duque.

Esa capacidad de las Fuerzas Armadas colombianas de ocupar periódicamente el Estado, manteniendo la comparsa electoral, gravita en sus altos grados de autonomía dentro del Estado. Recordemos que hasta 1987 las fuerzas militares colombianas contaron con el poder para juzgar civiles, porque es la ciudadanía el epicentro de la lucha contrainsurgente, de allí que, hablando desde el enfoque de la DSN, Orlando Zafra Galvis coronel relacionado con la estructuración de la “Triple A”, asegurara en 1987 “La guerrilla es apenas un apéndice de la subversión y tiene una importancia menor de la que generalmente se le atribuye”, y en un manual del ejército editado por el comando general en 1987, se divide a las fuerzas subversivas en dos: Población Civil Insurgente y Grupo Armado, donde la llamada Población Civil Insurgente se encuentra inmersa en las esferas política, social, laboral, educativa, y judicial; es decir se refiere a sindicalistas, sectores intelectuales, grupos juveniles, estudiantiles, indígenas, jueces, campesinos; movimiento popular y líderes sociales como enemigo interno, o como “el brazo desarmado de la subversión”. Hay que agregar que ese enemigo interno incluye a los “indiferentes e indecisos” que para Landazábal Reyes “forman parte de las filas del adversario, al que prestan apoyo por el sólo hecho de dejarlo prosperar”.

Hace más de un mes Iván Duque anunció el inicio del Plan Colombia Crece, este debe entenderse no sólo como un plan para la guerra interna, para la represión en zonas rurales y la expulsión de miles de campesinos de áreas cuyos recursos naturales se les entregarán a las multinacionales; sino también como un plan de guerra de alcance continental, por lo recursos de Venezuela y la Cuenca del Caribe. Así, esta nueva versión del Plan Colombiaresponde, por un lado, a los intereses actualizados de la Doctrina de la Seguridad Nacional en cuanto a etapa de ocupación militar del Estado colombiano, bajo el accionar de la Doctrina de la Contrainsurgencia y la seguridad interna del Estado, y por otro al reajuste de la Doctrina de Seguridad Hemisférica, que pugna en la actualidad por guerras de rapiña de carácter multinacional, bajo conducción estratégica de los EEUU.

Obviamente como se ha visto en otros momentos de la historia colombiana, el correcto funcionamiento de la DSN implica una articulación interna y total de ejército, policía y sistema judicial, de allí la furiosa arremetida por parte del gobierno nacional contra las cortes y algunos tribunales de justicia díscolos, y la insistencia del ejecutivo por subordinar las cortes.

Simultáneamente, el Estado viene copando inmensas regiones del país a través del despliegue y accionar paramilitar, la represión militar y policial contra la población civil, sean líderes sociales, excombatientes o simplemente indiferentes, es decir contra el “enemigo interno”. Esto queda evidenciado en 65 masacres en lo que va corrido del año, en la muerte de 23 colombianos a manos de la Policía en 2020, en la naturalización de ver las estaciones de policía y CAI convertidos en centros de tortura, en más de 1000 líderes asesinados desde la firma del acuerdo de paz y 230 firmantes de paz.

Los hechos del 9 y 10 de septiembre, en los que unos policías torturan hasta la muerte a un colombiano, el pueblo protesta airado en las calles y la policía entonces asesina a 15 ciudadanos más, hiere a 72 con armas de fuego y viola a 3 mujeres, no es el inicio de un golpe de Estado contra Claudia López, ya se sabe de acuerdo a las declaraciones del General Vargas en plenaria virtual del Senado que “cada acción fue coordinada con ella y su equipo en el PMU”. Nos enfrentamos es a una nueva ocupación del Estado por parte de las fuerzas armadas y de policía, claramente coordinada desde el ministerio de defensa; lo de Bogotá es una expresión de ello. En otras palabras, si existe un golpe de Estado, es en todo el territorio nacional.

El conflicto a pesar de las negaciones se agrava y expresa de manera nítida entre el pueblo colombiano y las elites, fundamentalmente en sus expresiones social, económica y política, no olvidemos que, en el marco de la aplicación de la DSN, la paz con justicia social, es sólo “propaganda subversiva”, para esta Doctrina la paz es la seguridad del Estado y de los intereses de quienes lo dirigen y operan, frente a los impulsos transformadores de la ciudadanía.

Por eso la única reconciliación viable es del pueblo con el pueblo en la movilización, la unidad de una ciudadanía fragmentada durante décadas por la violencia económica y la manipulación psicológica. Mientras no se haga justicia, un llamado a la reconciliación con los determinadores y perpetradores del terrorismo de Estado, no pasará de ser un demagógico llamado a la impunidad.

Fuente: https://rebelion.org/contrainsurreccion/

 

Requerimos situarnos en que la confrontación actual con mayor gravitación sobre posibilidades de  real y efectiva democracia en sus múltiples facetas no se da entre la ultraderecha y la derecha enmascarada de progresista. Se concreta en las luchas de autoorganizaciones populares por territorios y vida contra los extractivismos que desintegran las tramas de ambos para saquear lo que el capitalismo estima son recursos naturales a mercantilizar.

 

En todo el Abya Yala se está recurriendo a sofisticado armamento bélico y tropas especializadas en garantizar la tranquilidad de expoliar a la Naturaleza, a los pueblos y a les trabajadores.

 

¿Militarizar los extractivismos mineros sudamericanos?

 15 marzo, 2019

Por Eduardo Gudynas

En América del Sur está en marcha un lento aunque persistente avance de una militarización de la gestión ambiental enfocada en los extractivismos mineros. Aunque en Perú son bien conocidos los sucesivos despliegues de policías y militares en la Amazonia del sur del país para enfrentar la minería ilegal de oro, siempre es relevante observar lo que ocurre en las naciones vecinas. Atendiendo ese propósito aquí se comparten algunas observaciones sobre las tendencias más recientes en América del Sur.

 

Colombia: el ambiente como cuestión de seguridad nacional

En estos días, Colombia ofrece el ejemplo más relevante. Allí, el actual presidente, Iván Duque presentó el Plan Nacional de Desarrollo que guiará su gestión, con la novedad de incluir la gestión ambiental dentro de las políticas de seguridad y defensa nacional (1). Temas como biodiversidad y agua aparecen ahora junto a objetivos como defender las fronteras y la soberanía territorial.

Como consecuencia se militariza la gestión ambiental. Para ese fin se crea una fuerza de “Protección Integral Ambiental” conformada por militares y policías, que podrá coordinar con fiscales y autoridades ambientales. El Ministerio del Ambiente se suma al Consejo de Seguridad Nacional, las cuestiones ambientales deberán ser incorporadas en la Estrategia de Seguridad Nacional y posiblemente en la Estrategia Nacional de Inteligencia.

Desde esta mirada basada en la “seguridad”, la Naturaleza es presentada como un “activo”. Este no es un concepto neutro, ya que proviene del ámbito empresarial y fortalece una fragmentación de la Naturaleza que prioriza el valor económico de los recursos. Se proponen instrumentos de ordenamiento territorial a gran escala, las llamadas “Zonas Estratégicas de Intervención Integral”, con objetivos tanto en la seguridad como en el ambiente, de mediana duración (5 años), y que servirían para transitar hacia las explotaciones “legales” de los recursos naturales.

 

El gobierno colombiano no oculta que toma estas medidas para controlar la explotación ilegal de recursos naturales, tales como maderas y minerales, y en especial el oro. Admite una situación que no deja de impresionar: en ese país el 86% del oro extraído proviene de prácticas ilegales. Además, el 44% de los municipios del país hacen alguna minería ilegal sea en oro como en carbón u otros productos. Esta deriva debe alertar a los gobiernos de Perú, Ecuador y Bolivia, donde también se padece el avance de la minería ilegal de oro. Colombia muestra un futuro posible, donde la minería ilegal se volvió tan generalizada que dejó en la marginalidad a las prácticas formales legales. Es una evolución donde se acentúan impactos como la deforestación o la contaminación de mercurio.

De todos modos, el plan de desarrollo colombiano no busca detener ese tipo de minería, sino que desea controlarlo y transformarlo en emprendimientos formales. Su objetivo es que el Estado determine cuáles empresas y bajo cuáles condiciones explotarán, por ejemplo, el oro, y en poder obtener una parte de los excedentes económicos que eso produce.

 

Militarización de la gestión ambiental en América del Sur

Debe advertirse que movimientos análogos hacia la militarización de la gestión ambiental también ocurran bajo los gobiernos progresistas. En efecto, en Venezuela, Nicolás Maduro se volcó a liberalizar la explotación minera en el llamado Arco Minero del Orinoco como uno más de sus intentos desesperados por superar la crisis del país (2). Allí creó una “Zona Económica Militar”, donde las fuerzas armadas están encargadas de controlar y encaminar la explotación minera. En los hechos en la región se vive una disputa por el oro, con distintas denuncias sobre la participación de los militares tanto en las empresas formales como en las redes ilegales, inmersa en la destrucción ambiental y la violencia. La retórica oficial alude al socialismo del siglo XXI y al enfrentamiento al imperialismo, pero como en Colombia, no se busca tanto detener la minería de oro sino controlar los excedentes económicos que genera.

En Brasil, el nuevo gobierno de Jair Bolsonaro también está retomando una mayor presencia militar en el control de recursos naturales y territorios, especialmente en la Amazonia. Se mezclan muy distintos componentes con ciertas dosis de fantasías reaccionarias. Bolsonaro promueve la liberalización en el porte de armas y considerar como “terrorismo” las ocupaciones de tierras rurales, hay días que reclama que los indígenas deben ser “soldados” pero en otros días postula convertirlos en “empresarios” en el uso de sus territorios, y más frecuentemente los margina como obstáculos al progreso.

Mezcla eso con denuncias de complots internacionales para apropiarse de la Amazonia. En especial cuestionó la iniciativa del “corredor AAA” (o triple A), que agrupa áreas protegidas y territorios indígenas que se extienden de un lado a otro del continente, desde Perú (en el norte amazónico) y Ecuador, a lo largo de la zona norte de Brasil y regiones adyacentes de Colombia, Venezuela y las Guayanas (3). Bolsonaro también critica al corredor por considerar que esto opera en forma análoga a la autodeterminación de los pueblos indígenas. En todo esto no está solo ya que hay mandos militares le apoyan (4).

Es posible que esto explique las intenciones del gobierno Bolsonaro de resucitar el viejo programa militar de la “Caja Norte” del Amazonas, que incluye todos los territorios brasileños al norte del río Amazonas a lo largo de aproximadamente 6 500 km de fronteras con Perú, Colombia, Venezuela, Suriname, Guyana y la Guayana Francesa. Esa iniciativa fue lanzada en 1985, con el propósito de asegurar la defensa nacional de lo que identificaban como reservas naturales estratégicas, y estaba en manos del Ministerio de Defensa.

A su vez, también se ubica en esa perspectiva la decisión del Ministro de Minas y Energía, el almirante Bento Albuquerque de abrir las tierras indígenas a la explotación minera. No es menor que esto fuese revelado en los días de Carnaval, para disipar las seguras reacciones negativas dentro de Brasil, ni que fuese dicho en el congreso de los Prospectores y Desarrolladores Mineros de Canadá, en Toronto. El militar advirtió que los indígenas serán consultados pero no podrán vetar la implantación minera (5). El discurso gubernamental repite conceptos muy conocidos en los países andinos, tales como la necesidad de la minería para asegurar el progreso, evitar la conflictividad, desplazar a emprendimientos ilegales, usar tierras ociosas, “flexibilizar” las “trabas” de controles ambientales, etc.

 

Tendencias emergentes

Es posible adelantar algunas conclusiones sobre esta derivada militar y policial sobre los extractivismos. 

·         La primera es no olvidar que la militarización de la gestión ambiental no es nueva, y por ejemplo en Brasil se arrastra desde los gobiernos militares desde mediados del siglo XX. Pero en la actualidad se está acentuando y es más evidente en varios países.
La presencia policía o militar en el control de recursos naturales y territorios ocurre en Argentina (especialmente alrededor del fracking), Bolivia (protegiendo a empresas petroleras dentro de territorios indígenas, por ejemplo),Chile (incluyendo acciones policiales en tierras mapuches o represión a los que resisten el “robo” del agua),Ecuador (protección policial y militar a la expansión minera), Perú (con la sucesión de estados de emergencia, intervenciones policías y militares, e incluso por los acuerdos con la policía nacional para proteger a mineras y petroleras), y los casos ya analizados de Colombia y Venezuela.

 

·         El segundo aspecto es que esto discurre tanto bajo gobiernos conservadores como progresistas. No deja de ser impactante las similitudes entre, por un lado, Colombia, y por otro lado, Venezuela. Esto deja en evidencia la superficialidad de una buena parte de los debates dentro de cada país. Por ejemplo, mientras en Perú están aquellos que denuncian como radicales de la izquierda política a quienes alertan sobre los impactos de la minería, ese mismo tipo de dichos son señalados como radicalismos conservadores en Venezuela. En realidad estamos ante una problemática más profunda que involucra las raíces en las concepciones contemporáneas del desarrollo y de la Naturaleza.

 

·         Un tercer asunto es que la disputa no está realmente centrada en cómo proteger la Naturaleza, sino en cómo regular la minería para controlarla y obtener parte de sus excedentes económicos. Por ejemplo, es claro que en Colombia el Estado busca desplazar y reemplazar a los grupos ilegales como árbitros y organizadores de la minería de oro. De este modo se refuerza una mercantilizan del ambiente. La contracara es invisibilizar o excluir otros entendimientos de la Naturaleza como pueden ser aquellos basados en sus valores ecológicos, estéticos, religiosos, históricos.

·         En cuarto lugar, se legitima a militares y policías como actores en la gestión ambiental. Este es un cambio sustantivo en los fines que se esperan de ellos, y casos como el de Colombia pueden desembocar en ver a generales hablando sobre el manejo de áreas protegidas y territorios indígenas. La comunidad de ecólogos, biólogos y otros científicos queda una vez más relegada.

·         Un quinto aspecto es reconocer y comprender que esta militarización puede tener muchos apoyos locales, especialmente allí donde hay una alta incidencia de violencia criminal. Aunque bienvenidos, el paso del tiempo muestra que la presencia militar en muchas ocasiones termina alimentando más violencia, como ocurre en Colombia. Las comunidades locales, especialmente campesinos e indígenas, quedan atrapadas entre los militares y policías por un lado, y los grupos ilegales y criminales por el otro.

·         Como sexto punto, la diseminación de esta lógica de la seguridad obliga a considerar posibles tensiones entre países. Es posible que esto esté comenzando a ocurrir en las regiones Amazónicas del norte. En efecto, allí la propuesta de corredor biológico AAA, afecta al Arco Minero del Orinoco dentro de Venezuela y además se superpone al plan militar Caja Norte de la frontera brasileña.

 

Finalmente, es evidente que este tipo de estrategias no podrá detener los impactos sociales y ambientales de buena parte de los extractivismos. Los generales no controlan ni el precio de mercado ni la demanda externa, y se vuelve imposible colocar a un soldado o un policía en cada río amazónico o en cada cerro. Entretanto se gastan enormes recursos financieros que podrían ser aprovechados en sostener reconversiones productivas en las zonas que más lo necesitan.

Sin embargo, a pesar de todo esto, lo que  hoy se observa en Colombia y otros países vecinos, parece apuntar a que la tozudez una vez más prevalecerá, para insistir en medidas ambientales y territoriales que ya sabemos que son inefectivas.

 

Notas

(1) Bases del Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022, Departamento Nacional de Planeación, Bogotá, 2019.
(2) Una mirada estructural del megaproyecto Arco Minero del Orinoco, M. Vitti, en Revista SIC, 27 junio 2018, http://revistasic.gumilla.org/2018/una-mirada-estructural-del-megaproyecto-arco-minero-del-orinoco-i/
(3) Triplo A: o controverso corredor ecológico que ligaria os Andes ao Atlântico, F. Ortíz, 23 octubre 2017, (o)eco, https://www.oeco.org.br/reportagens/triplo-a-o-controverso-corredor-ecologico-que-ligaria-os-andes-ao-atlantico/
(4) El que fuera comandante en jefe del ejército, Eduardo Villas Boas, en su cuenta de twitter califica al corredor como una “cuestión de soberanía” reclamando analizar los “riesgos”. Este general antes dirigió el comando militar de la Amazonia – https://twitter.com/Gen_VillasBoas/status/1042435900448354304
Jair Bolsonaro, en 2015, en su Facebook, lo calificaba como “nueva amenaza a la soberanía brasileña en la Amazonia”, realizada con el “pretexto” de enfrentar el cambio climático, y que siguiendo el ejemplo de la “autodeterminación de los pueblos indígenas” terminaría en una “amputación” territorial.
https://www.facebook.com/pg/jairmessias.bolsonaro
(5) No Canadá, ministro de Minas e Energia diz que avalia liberar mineração em terra indígena, M. Beck, O Globo, 4 marzo 2019, https://oglobo.globo.com/economia/no-canada-ministro-de-minas-energia-diz-que-avalia-liberar-mineracao-em-terra-indigena-23499219
Eduardo Gudynas es analista en el Centro Latino Americano de Ecología Social (CLAES). Entre sus publicaciones más recientes, en Perú, se encuentra “Extractivismos y Corrupción”, editado por CooperAcción y RedGE. Seguimiento en Twitter @EGudynas y en
www.AccionyReaccion.com

CoperAcción
Fuente: https://movimientom4.org/2019/03/militarizar-los-extractivismos-mineros-sudamericanos/

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México: Refuerzan represión creando

la “policía minera” en plena “4T”

11 de octubre de 2020

Nace la “policía minera” en plena “4T”

Zósimo Camacho 

octubre 8, 2020

Una de las últimas travesuras de Alfonso Durazo Montaño al frente de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) –antes de irse a buscar el gobierno de Sonora– es la creación de la “policía minera”. El 28 de septiembre pasado encabezó la ceremonia con que se graduó la primera generación de esta nueva policía de elite: 118 elementos que se “especializaron” en dar seguridad a los polémicos consorcios que se encuentran en permanente conflicto con comunidades indígenas y campesinas de todo el país.

¿O no debemos atribuir a la cabeza del sector tal trastada sino al titular de la corporación específica de la que emana el nuevo cuerpo policiaco? Nos referimos al licenciado en administración de empresas por la Universidad del Noroeste Manuel de Jesús Espino Barrientos, mejor conocido como Manuel Espino, comisionado del Servicio de Protección Federal (SPF).

Sí, estamos hablando de la, probablemente, personificación más clara de las contradicciones de la 4T: un expresidente del Partido Acción Nacional (PAN); expresidente de la Organización Demócrata Cristiana de América; exintegrante de organizaciones como la Asociación Católica de la Juventud Mexicana y, según investigaciones del periodista Álvaro Delgado, de la Organización Nacional del Yunque; militante hasta la fecha de otras igualmente de la derecha y ultraderecha mexicanas como la Asociación de Scouts de México y Desarrollo Humano Integral y Acción Ciudadana (DHIAC). Además, férreo activista contra los derechos de las (consideradas por él) “antinaturales” parejas del mismo sexo y contra el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo.

Pero no vayamos a pensar que se trata de un conservador, ¿verdad? Cómo podría serlo si hoy es integrante del gobernante Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y funcionario del “juarista” gobierno de México que impulsa la “Cuarta Transformación”. Vaya, hasta se le puso al frente de uno de los órganos administrativos desconcentrados más importantes de la seguridad pública: el que se encarga de la protección de todas las instalaciones federales. En sus manos está el control de los edificios gubernamentales y las plantas estratégicas del país.

Pues bien, de la corporación que dirige Manuel Espino salen los elementos que ahora conforman la “policía minera”. Algunas maniobras habrán hecho Durazo y Espino para convencer al presidente, Andrés Manuel López Obrador, de utilizar a una institución de seguridad pública para beneficiar los intereses privados de los empresarios mineros.

De hecho, el artículo 3 del Reglamento de Protección Federal señala que “El Servicio de Protección Federal tiene a su cargo la prestación de servicios de protección, custodia, vigilancia y seguridad de personas, bienes e instalaciones a las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal, así como a los órganos de carácter federal de los Poderes Legislativo y Judicial, organismos constitucionalmente autónomos y demás instituciones públicas que así lo soliciten”.

Y continúa, en un segundo párrafo, como estirado paraguas para la creación de Durazo-Espino: “Además de lo dispuesto en el párrafo anterior, podrá participar en la ejecución de las acciones para el resguardo de instalaciones estratégicas, en términos de las disposiciones jurídicas aplicables y prestar servicios a personas físicas o morales cuando se requiera preservar la seguridad de bienes nacionales, de actividades concesionadas o permisionadas por el Estado, u otras que por su condición, relevancia o trascendencia de sus actividades, contribuyan al desarrollo nacional, así como a representaciones de gobiernos extranjeros en territorio nacional, de conformidad con los lineamientos generales que al efecto establezca la Secretaría de Gobernación”.

Ni cuando el PAN gobernaba formalmente recibieron tal regalo los consorcios mineros. Ya no será necesario que paguen guardias blancas como hasta ahora. Contarán con protección a cargo del erario. La nueva corporación fue creada al gusto de las cámaras industriales.

Falta por ver qué protocolo aplicarán ante las disputas que mineras y comunidades sostienen a lo largo de la geografía mexicana. El Observatorio de Conflictos Mineros de América Latina documenta 55 conflictos activos en México.

La Red Mexicana de Afectados por la Minería (Rema) no da crédito que se le premie con una policía de elite a un sector que “despoja, deforesta, no paga impuestos, incumple contratos con los campesinos e indígenas, viola resoluciones judiciales, está involucrado en la violencia, crímenes como el de Mariano Abarca o Bernardo Vázquez, contamina irremediablemente cuencas como el río Sonora en total impunidad, deja población enferma, fulmina los suelos, no aporta a la economía local más que miseria y pobreza”.

Durazo sabe a qué juega. Quiere ser gobernador del estado de la República más “minero”. Sonora es el principal productor de cobre, grafito, wollastonita, carbón antracítico y el único productor de molibdeno en todo el país. Sólo en esta entidad se extrae el 24 por ciento de todo el oro que produce la nación. Cuenta con los yacimientos de litio más grandes del mundo. También produce de manera importante plata, fierro y minerales no metálicos como barita, silica, yeso, sal y zeolitas.

Sonora, de acuerdo con información del gobierno del estado, tiene concesionado a la industria minera el 23 por ciento de la superficie total de la entidad. Se trata de  43 mil kilómetros cuadrados en 5 mil proyectos. Tal extensión de tierra es mayor que la suma de la superficie de los estados de Querétaro, Aguascalientes, Colima, Morelos, Tlaxcala, Hidalgo y la Ciudad de México.

Vaya que Durazo, como inminente candidato, llegará con buenas credenciales ante los que mandan en el estado… Mientras, la 4T oficializa e institucionaliza las guardias blancas, aquellos grupos armados al servicio de mineros y hacendados en la Colonia y el porfiriato. ¿Pues no que este gobierno sabe mucho de historia?

Fragmentos

Los zapatistas sacudirán Europa. Romperán el cerco del país y en pleno aniversario 500 de la caída de México-Tenochtitlan y el inicio de la Colonia española en América estarán en suelo europeo. Van a decirles que ellos no fueron conquistados por la Corona Española: resistieron y resisten. Su rebeldía se mantiene. Van reconocer a sus iguales en aquellas geografías que también padecen explotación. Otro movimiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y del Congreso Nacional Indígena (CNI) que, sin violencia de por medio, cuestionan frontalmente al sistema capitalista y a la “4T”. 

En su comunicado “Una montaña en altamar” (http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2020/10/05/sexta-parte-una-montana-en-alta-mar/) también informan de los estragos de la pandemia de Covid-19 en las filas zapatistas. Reportan 12 muertes atribuidas al SARS-Cov-2. Antes que muchos gobiernos, tomaron con seriedad la enfermedad: “Estas 12 ausencias son responsabilidad nuestra.  No son culpa de la 4T o de la oposición, de neoliberales o neoconservadores, de chairos o fifís, de conspiraciones o complots. Pensamos que debimos haber extremado más todavía las precauciones”. Hoy ya se prepararan, con la asesoría de médicos y científicos, para enfrentar un posible rebrote… Y en Nayarit, toda la fuerza del estado contra un trabajador y líder obrero. El secretario general del Sitem (Sindicato de Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado, Municipios, Instituciones Descentralizadas de Carácter Estatal y Empresas Privadas del Estado de Nayarit), José Antonio Bautista Crespo, fue aprehendido desde el pasado 2 de octubre por haber encabezado las protestas contra la Embotelladora del Nayar-Coca Cola. Ministerio público y Poder Judicial estatal han retorcido la ley para mantenerlo en prisión por supuestas infracciones que no ameritarían cárcel. Incluso se le negó la libertad bajo fianza. Los trabajadores protestaban porque no se les habían pagado sus salarios. 

¿A qué se debe tanta saña? Resulta que la embotelladora es parte del Grupo Alica, del cual es dueña la familia del gobernador, Antonio Echevarría García. El panista se comporta como virrey en su estado. Es un ejemplo grotesco del cacicazgo colonial en pleno sigo XXI. Toño Bautista debe estar libre.

 

https://www.contralinea.com.mx/archivo-revista/2020/10/08/nace-la-policia-minera-en-plena-4t/

 

CENCOALT  Centro de Comunicación Alternativa

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Fuente: https://redlatinasinfronteras.wordpress.com/2020/10/11/mexico-refuerzan-represion-creando-la-policia-minera-en-plena-4t/

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México: La Otra Europa denuncia la guerra abierta contra el EZLN y las comunidades zapatistas

18 de septiembre de 2020

La Otra Europa denuncia 

Responsabiliza a AMLO por la guerra abierta contra el EZLN y las comunidades zapatistas

Al CCRI-CG EZLN

Al Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

A la Comisión Sexta del EZLN.

Al Congreso Nacional Indígena.

Al Concejo Indígena de Gobierno y su vocera, María de Jesús Patricio Martínez.

A la Sexta Nacional e Internacional.

A las Redes de Resistencia y Rebeldía en Apoyo al CIG

A los medios de comunicación, independientes, alternativos o como se llamen.

A las Resistencias y Rebeldías en todo el mundo que luchan contra el Capitalismo.

Al pueblo de México y al Mundo.

12 de septiembre de 2020

 

Desde la Europa de abajo y a la izquierda, las organizaciones que formamos parte de la Red Europa Zapatista recibimos con mucha rabia e indignación las noticias que nos llegan desde México. En el contexto de pandemia mundial, tanto el Estado en sus tres niveles como los paramilitares y el narco, están intensificando la larga guerra que le tienen declarada a las, los y loas compañeras del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y las comunidades insurgentes. En lo que va del año el Congreso Nacional Indígena (CNI) ha perdido a 7 de sus compañeros asesinados por el mal gobierno local, agresiones que aún no se han esclarecido. Abrazamos el dolor de su incalculable pérdida y junto a las, los y loas compas exigimos justicia y verdad, ya que no habrá perdón ni olvido.

Denunciamos la militarización del Estado de Chiapas y en concreto de los Municipios Autónomos Zapatistas, ya que además de atentar contra la Autonomía zapatista, en nada sirven para evitar los ataques del narco y los paramilitares a las bases de apoyo zapatista.

Desde nuestras latitudes reconocemos y señalamos al EZLN como un referente en la lucha por los derechos de la humanidad y el medioambiente que habitamos, y en particular, de las comunidades indígenas insurgentes. Hace ya casi 37 años que la valiente vida de este ejército del y para el pueblo plantó la semilla de esperanza en el pueblo mexicano y, tras darse a conocer en el levantamiento frente a la autoridad y contra los abusos del poder de 1994, la esperanza en que otro mundo es posible viajó a todo el mundo. Nos reconocemos y acogemos los aprendizajes de su historia, el ejemplo que suponen las comunidades zapatistas y sus 43 centros zapatistas que han roto tanto el cerco con el que el Mal Gobierno de López Obrador trata de exterminar la realidad alternativa que supone el zapatismo, como el Estado de Chiapas.

Igualmente vergonzoso aún nos resulta que recientemente medios propagandísticos traten de relacionar al EZLN con el narcotráfico. ¡Qué poco conocimiento tienen del zapatismo y de la prohibición del consumo de drogas y alcohol en el territorio zapatista, asumida por l@s milician@s, por las comunidades y por sus bases de apoyo! Gracias a éstos y al resto de principios zapatista, pueden afirmar con orgullo que durante los más de 26 años de zapatismo, ninguna mujer ha sido asesinada en los Municipios Autónomos. En un país donde las desapariciones, los feminicidios, el asesinato de periodistas, cuerpos de represión corruptos y paramilitares, sí, lo reafirmamos bien alto, el EZLN es un referente que además ha promovido el entendimiento y luchas comunes de los Pueblos Indígenas en el Congreso Nacional Indígena.  Quizás por eso, tanto el ejército como los paramilitares golpean duro a las y los miembros del CNI. Además del asesinato en 2019 de Samir Flores Soberanes este año se han sumado los más de 7 asesinatos de miembros del CNI.

Desde el pasado 11 de septiembre, 17 efectivos de la Guardia Nacional son investigados por el asesinato de Jessica Silva mientras se manifestaba, junto a su compañero herido de gravedad tras los disparos, contra el desvío de agua a Estados Unidos desde la represa “La Boquilla” Chihuahua.

Responsabilizamos al Gobierno de AMLO y al Estado en sus tres niveles de gestión por la guerra abierta contra el EZLN y las comunidades zapatistas, de los asesinatos que directamente cometen las fuerzas y cuerpos de represión del Estado; así como de los que comete el crimen organizado ante la indiferencia del Gobierno.

Además de la denuncia pública que realizamos el 26 de agosto contra los ataques de ORCAO que saquearon e incendiaron dos bodegas de maíz y café pertenecientes a bases de apoyo zapatistas, en el crucero Cuxuljá, entre Oxchuc y Ocosingo, en el municipio autónomo de Lucio Cabañas; señalamos igualmente los ataques al Ejido de Tila en los que el Ayuntamiento ha abatido las empalizadas que había levantado el Ejido para protegerse de la pandemia y en el último ataque  los paramilitares asesinaron a un compañero ejidatario e hirieron 3 más. También nos sumamos a la denuncia de los compañeros de San Salvador Atenco que han venido sufriendo agresiones por parte del grupo “Los Oaxacos”, presuntamente integrantes del grupo paramilitar Antorcha Campesina del Estado de México. Grupo que viene actuando contrainsurgentemente desde hace más de 30 años.

Por ello, no nos cansaremos de repetir que apoyamos la insurgencia contra el mal llamado progreso de los macroproyectos del Corredor Transístmico, el Plan Integral de Morelos y del mal llamado Tren Maya. Tampoco olvidamos que el próximo 27 de septiembre se cumplirán 6 años de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, porque fue el Estado exigimos justicia y verdad de nuevo.

En estos días la Caravana Nacional por una Vida Digna para los Pueblos Indígenas ha llegado al Zócalo para exigir el cumplimiento de los acuerdos de dotación de servicios públicos como la sanidad en el Concejo Indígena y Popular de Guerrero – Emiliano Zapata (CIPOG-EZ).

Desde la Europa Zapatista, como parte de las Redes de Rebeldía y Resistencia,  nos sumamos a la Segunda Acción Global Contra la Guerra al EZLN, los Pueblos y la Vida, “Samir Vive” entre el 16 y 20 de septiembre. Tal y como acordamos, esta Segunda Acción Global comienza el día 16 de septiembre para denunciar que la celebración de Independencia de l@s de arriba representa para l@s de abajo el despojo de la Vida, la militarización de los Territorios y la guerra contra los Pueblos; ante ello, nosotr@s decimos, NOTENEMOS NADA QUE CELEBRAR EN EL DÍA DE LA INDEPENDENCIA, que no sea el “otro grito de la otra independencia que estamos levantando” SCIM. Las actividades se cerrarán el día 20 de septiembre porque no olvidamos, no perdonamos y no traicionamos la memoria de nuestro hermano Samir Flores Soberanes, a quien el mandón le arrebató la vida por defender la Madre Tierra y luchar contra los Megaproyectos de muerte.

Por nuestra parte, registramos esta denuncia en las Embajadas de México en Europa para exigir el Fin de la Guerra contra el EZLN, los Pueblos y la Vida, para que se la hagan llegar al Gobierno de López Obrador, porque cuando atacan al EZLN, atacan a la vida, y por lo tanto, nos atacan a toda la humanidad.

#FueraParamilitaresDeTerritorioZapatista

 

Colectivos y personas que forman la Red Europa Zapatista:

Asamblea de Solidaridad con México. Valencia, País Valencia, Estado Español

ASSI – Acción Social Sindical Internacionalista. Estado Español.

Centro de Documentación sobre Zapatismo (Cedoz). Madrid, Estado Español

Confederación General del Trabajo (CGT), Estado Español 

Comitato Chiapas “Maribel”. Bergamo, Italia

Humanrights – Chiapas. Zurich, Suiza

País Vasco

Union syndicale Solidaires. Francia

Y Retiemble. Madrid, Estado Español

Adherentes a La Sexta. Barcelona, Estado Español

Associació Solidaria Cafè Rebeldía-Infoespai. Catalunya

Espiral de solidaridad-Semilla de resistencia. Grecia

Asamblea Libertaria Autoorganizada Paliacate Zapatista. Grecia

Mut Vitz 13. Francia

CSPCL (Comité de Solidaridad con los Pueblos de Chiapas en Lucha). Paris, Francia

Cooperazione Rebelde Napoli. Italia

Grupo CafeZ y Casa Nicaragua. Lieja, Bélgica

MUT-Vitz34

Barcelona

Espoir Chiapas

Red Ya-Basta-Netz. Alemania

Gruppe B.A.S.T.A. Münster, Alemania

Carina Garcia Sanagustin. Barcelona, Catalunya

Fuente: https://redlatinasinfronteras.wordpress.com/2020/09/18/mexico-la-otra-europa-denuncia-la-guerra-abierta-contra-el-ezln-y-las-comunidades-zapatistas/

 

En consecuencia, requerimos situarnos en que la confrontación actual con mayor gravitación sobre posibilidades de real y efectiva democracia en sus múltiples facetas no se da entre la ultraderecha y la derecha enmascarada de progresista. Se concreta en las luchas de autoorganizaciones populares por los territorios y la vida contra los extractivismos que desintegran las tramas de ambos para saquear lo que el capitalismo estima son recursos naturales a mercantilizar.

 

El sistema mundo capitalista y sus locales han elegido militarizar el Estado policial al máximo para implantar ocupaciones económico territoriales por mega emprendimientos.

Nosotres, les diverses de abajo y les de izquierda coherente con su esencia comun-ista, dependemos de generalizar debates que susciten compromisos con frenar las necropolíticas hacia el 1% humano. En ese rumbo (de cuestionamiento a los planes de voracidad ilimitada de acaparamientos lucrativos que originarán exterminio masivo) se halla:

 

Hacia una Vacunología Crítica

19 de julio de 2020

 

La empresa que la probará en 30.000 personas fue sancionada aquí y en Estados Unidos

 

Por Medardo Ávila Vázquez

 

Pfizer y BioNTech anunciaron que a través de un “centro de investigación médica” realizarán en argentinos las pruebas de eficacia de una nueva vacuna ARNm para coronavirus, aunque en realidad recién están comenzando el trámite de autorización ante las autoridades regulatorias, nuestro ANMAT. Eligieron nuestro país porque parece que aquí hay una larga experiencia de pruebas clínicas en humanos de medicamentos para la Big Pharma (los grandes laboratorios farmacéuticos).

 

El mercado de los ensayos clínicos

Esto nos lleva a recordar que en 1993, después de muchos años sin contar con un embajador norteamericano en el país, el Presidente Menem logró que Bush nombrara uno. James Cheek declaró al llegar que, además de hincha de San Lorenzo, tenía dos grandes áreas de negocios bilaterales para desarrollar. Una era la introducción de cultivos transgénicos, principalmente soja, en nuestra agricultura. Y la otra era el desarrollo de la práctica de ensayos clínicos de nuevos fármacos para los laboratorios farmacéuticos.

Después de más de 25 años, todos conocemos la expansión de los cultivos de soja y maíz transgénicos, la trasformación social que ocasionó, sus ventajas económicas y el perjuicio ambiental y sanitario que esta producción acarrea. Es menos conocido el crecimiento del negocio de los ensayos clínicos: la Big Pharma necesita generar nuevos productos para el mercado de medicamentos cuyas patentes le reporten ganancias rápidas y exorbitantes, para ello debe probar, testear, comprobar la eficacia de los mismos en pruebas clínicas en pacientes humanos. Estos son los ensayos clínicos que se realizan suministrando la nueva molécula a pacientes con arritmias, cánceres, epilepsias, infecciones, etc., y contrastando sus respuestas con un grupo de pacientes control al que se le suministra un medicamento viejo o incluso placebo.

El gran desarrollo de estas prácticas ocurre luego de la instauración del paradigma de la ciencia neoliberal (E. Lander 2001) en Estados Unidos. La modificación de la Ley de Patentes trasforma el concepto de los descubrimientos científicos, ahora ya no se descubre la cura de una enfermedad, sino que la inventan y, por lo tanto, ese descubrimiento no es propiedad colectiva del conocimiento humano, sino propiedad privada de una persona o grupo que financió la investigación, generando una vergonzosa apropiación de conocimientos acumulados por siglos.

La inversión en la actividad crece año a año y se multiplican las CRO (Organizaciones de investigación por contrato) que llevan adelante pruebas clínicas en cualquier ciudad de cualquier país (aquí los CRO se denominan Centros o Institutos de Investigación Médica, que se encuentran generalmente vinculados a centros médicos privados). El sistema es muy simple, existe un protocolo de investigación diseñado centralmente para probar una droga en pacientes con condiciones de inclusión precisas en los que se registra las respuestas según el protocolo preelaborado. Requieren muchos voluntarios (para la vacuna de Pfizer 30.000 personas) que son reclutados por los CROs en distintos países. A los reclutadores (aquí se hacen denominar investigadores) se les paga un monto significativo por paciente que complete el protocolo, por cánceres en estadios específicos pueden llegar a pagar U$S 10.000 por paciente, en neumonías por neumococo U$S 400. El paciente no recibe ningún pago, cínicamente dicen que eso sería antiético. Con el dinero por cada paciente el CRO tiene que resolver el cuidado del voluntario, algo que aquí no lo hace y todos los gastos son afrontados por su obra social o el hospital público y ese dinero queda para el investigador, un gran y próspero negocio que inaugura una nueva categoría: el tráfico o trata de pacientes.

En los años ’90, más de 25.000 argentinos prestaron anualmente su cuerpo a los laboratorios para la prueba de drogas. Según El Cronista.com, el año pasado el mercado global de ensayos clínicos movía 20.000 millones de dólares y España y Alemania eran los más activos, acumulando el 10% de la inversión. Argentina había reducido su participación por las exigencias de ANMAT, pero desde 2016 se aceleraron las autorizaciones y ya llegaba a 1,7% de la inversión global, unos 267 millones de dólares, comprometiendo la salud de más de 100.000 personas. Las expectativas durante el gobierno de Macri eran captar, como España o Alemania, 1.000 millones de dólares anuales para nuestro mercado de pruebas humanas.

Estas prácticas fueron intensamente reguladas en los países centrales debido a las denuncias de abusos. Es así como se exigen seguimientos a largo plazo, la mayoría de las veces, por toda la vida del voluntario ya que se desconoce en qué momento puede aparecer un efecto adverso grave. Por ello se les exige que se les asigne un seguro de salud de por vida, algo que no se exige en la Argentina, ni en Brasil, ni en la India. Acá es mucho más barato y nuestros médicos son excelentes en completar los formularios de datos clínicos que son analizados a nivel central.

Pruebas de Vacunas

Las vacunas son las preferidas de la Big Pharma, sus consumidores son los sanos, muchos más numerosos que los enfermos que sólo en esa condición necesitan un medicamento. La historia está llena de dolorosas y trágicas experiencias. En la Argentina los médicos Héctor Abate y Miguel Tregnaghi fueron condenados por la muerte de 16 bebes de familias de bajos recursos vacunados en pruebas de un laboratorio que hoy es Pfizer.

Las vacunas han generado una controversia mundial entre defensores y detractores sobre todo desde que la Big Pharma y Bill Gates lograron controlar los comités claves de la OMS y la FDA norteamericana. Un tufillo a negocios pocos éticos rodea todo el tema, y una de las más preciadas herramientas de la medicina moderna es puesta en duda, muchísimas veces con razón, porque ha sido absolutamente prostituida. Los médicos, sobre todo los pediatras honestos (que somos la inmensa mayoría) necesitamos construir una Vacunología Crítica que pueda separar la paja del trigo en un campo muy revuelto.

Vacunas maravillosas pararon la poliomielitis, la viruela y el tétanos. Otras mataron miles de personas. La tragedia reciente de SANOFI es esclarecedora y no queremos que se repita frente a las vacunas para coronavirus. La empresa de origen francés desarrolló una vacuna para el Dengue, la Dengvaxia°, que logró autorizaciones en Estados Unidos y en la OMS de la mano del doctor Antony Fauci, el epidemiólogo jefe en el gabinete de Trump y uno de los más fuertes lobistas de la Big Pharma. Esa vacuna, cuya patente parece estar también a nombre del doctor Fauci, se aplicó en 600.000 filipinos entre 2016 y 2017; el problema fue que en la epidemia que sufrieron en 2018 y 2019 muchas de las personas previamente vacunadas desarrollaron la forma grave del Dengue, y recién cuando los niños muertos llegaron a 600 el derechista Presidente filipino Rodrigo Duterte prohibió la vacuna.

SANOFI, según el mismo artículo del Cronista.com, tiene 80 empleados en Argentina, pero cuenta con 450 investigadores externos que se desempeñan en 320 centros de investigación desde donde llevan adelante 35 ensayos que comprometen a un  promedio de 87 personas por estudio.

 Vacuna Coronavirus en la Argentina

Vacunas contra Virus del Dengue, el virus de la bronquiolitis (VRS) y sobretodo coronavirus u otros, no generan una respuesta que impida la infección y muchísimas veces, en forma paradojal, generan casos muchos más graves que matan a las personas o las comprometen en su vitalidad. Esta respuesta no depende de los niveles de anticuerpos que la vacuna genera.

La bronquiolitis en los niños menores es un problema de salud pública, porque mata a muchos bebés todos los años, no tenemos medicación eficiente para esta enfermedad y solo se cuenta con sostén hasta que el cuadro remita. Una vacuna segura sería lo ideal, pero todas las vacunas para este virus desarrollaron alta mortalidad en animales de pruebas.

Coronavirus nos afecta en la niñez, provocando cuadros respiratorios de vías aéreas altas. Los niños menores de 2 años desarrollan en promedio 12 episodios de este tipo de infección, incluso con fiebre, muchas de ellas por rinovirus o coronavirus. Para la industria habría sido un gran negocio incorporar a los calendarios oficiales una vacuna contra coronavirus, si hubieran podido desarrollarla. No lo lograron porque por más que elevaran los anticuerpos muchos individuos hacían formas graves de la enfermedad. Eso pasó también con coronavirus del SARS 1 (primo hermano de coronavirus de la actual pandemia).

Pfizer y BioNTech quieren probar en argentinos una nueva vacuna para coronavirus SARS 2 con tecnología de ARNm. Varias cuestiones son muy polémicas, para no decir peligrosas: se aplica una forma de evaluación amparada por el doctor Fauci que se denomina “Programa Velocidad de la Luz”. Con el objetivo de lograr rápido la vacuna se omiten, no se realizan directamente, pruebas en animales. Vamos directamente a los humanos.

La tecnología de vacunas ARNm nunca se utilizó para infecciones, es un recurso para generar inmunidad celular en cáncer, es decir, que células killer propias se dirijan a destruir células tumorales del propio paciente. En este caso consiste en introducir un gen sintético ARN a las células inmunitarias para que estas fabriquen la proteína S de coronavirus y que posteriormente la presencia de esa proteína S genere la respuesta de anticuerpos que evite la infección. Muchos investigadores incluso de Harvard expresan preocupación porque se desconoce la seguridad y es biológicamente plausible que genere efectos secundarios como inflamación sistémica y respuestas autoinmunes inesperadas.

Aparentemente hubo ensayos en Estados Unidos con 45 adultos sanos que desarrollaron anticuerpos. Pero la presencia de anticuerpos no significa que neutralicen al virus, pueden opsonificarlo (fijarlo) y generar una cascada inflamatoria muy difícil de frenar para lxs terapistas. El ensayo debería incluir seguimiento a largo plazo y verificar que la respuesta se genera en la realidad cuando los vacunados con títulos altos de anticuerpos entren en contacto con el virus circulante en la comunidad. Allí es cuando se debe verificar la verdadera eficacia clínica (no bioquímica) de la vacuna, si se infecta o no, si se enferma o no y observar reacciones a largo plazo, mínimo 5 años.

Hoy Pfizer pretende probar en pocos meses respuestas bioquímicas y no asume ninguna responsabilidad a mediano ni a largo plazo. ¿Debemos esperar una posible catástrofe como en Filipinas? Pfizer es una empresa con un profuso legajo de transgresiones éticas en todo el mundo. Sus acciones en Nueva York subieron un 2% cuando se conocieron los resultados de la fase 1 con los 45 voluntarios americanos (BioNTech tuvo una acreencia del 8% en sus acciones). En 2009 en Estados Unidos, Pfizer tuvo una condena porque había pagado sobornos a médicos para que recetaran cuatro medicamentos, entre los que se encontraba un antiinflamatorio retirado del mercado en 2005 por preocupaciones sobre su seguridad. En 2012 un tribunal de Buenos Aires lo condenó por “conducta delictiva” y por “financiar un oscuro sistema de coimas y sobornos a médicos en el marco de la cadena de comercialización de medicamentos” en la Argentina. En repudio a los altos precios de las vacunas de Pfizer, Médicos sin Fronteras le rechazó una donación de un millón de dosis de vacunas Prevenar 13, utilizada contra la bacteria Streptococcus pneumoniae que produce la neumonía.

Interferencia de vacunas con coronavirus

Muchos problemas e incertidumbre sufre el equipo de salud enfrentando a esta pandemia, por lo novedoso de la situación que genera la enfermedad y por los intereses que se cruzan y niegan certidumbres. LA OMS promovió la vacunación masiva con la vacuna antigripal (para virus influenza) antes de la llegada de la pandemia. A pesar de que un paper de la revista Vaccine de enero de este año demostraba que las personas vacunadas contra el virus influenza tenían un riesgo casi del 40% de infectarse con coronavirus, o sea que estábamos poniendo una vacuna que datos recientes generados en más de 3.000 personas mostraba que esa vacuna aumentaba el riesgo de infección por coronavirus en general. Ahora en julio aparecen los primeros informes de hospitales y geriátricos españoles e italianos donde se encuentran que los pacientes que murieron estaban vacunados contra influenza de una manera significativamente mucho mayor que los muertos no vacunados con la antigripal. El argumento para colocar la vacuna era evitar la sobreinfección con más de un virus, algo que las series de casos de los hospitales de Nueva York demostraron que fue prácticamente inexistente. Conclusión: los laboratorios vendieron todas las vacunas antigripales que pudieron fabricar y los Estados presurosos compraron, por no aplicar criterios a análisis críticos independientes y honestos.

Lo único que nos queda ahora es esperar que la ANMAT resista con dignidad la presión del lobby farmacéutico y el gobierno priorice la salud de la población desechando el canto de sirenas de una vacuna por demás improbable.

* Red Universitaria de Ambiente y Salud 

 Fuente: https://www.elcohetealaluna.com/vacuna-para-coronavirus/ 

 

 

 

Necesitamos, a diferencia del kirchnerismo que enseñaba a leer la realidad pero con una interpretación conveniente a la gobernabilidad del sistema de saqueo, el análisis de los problemas reales y las falsas soluciones capitalistas. Una construcción conjunta de conocimientos e ideas fuerzas por debate amplio y profundo entre les diverses de abajo. Por ejemplo, sobre que "el cambio climático y el déficit de crecimiento en los cultivos del que hablan los que promocionan el HB4 (empresarios de Bioceres, científicos involucrados con el desarrollo del ogm y funcionarios públicos) son en realidad, consecuencias propias de un modelo de agricultura que deforesta e incendia para provocar un cambio de uso del suelo (aumento de los gases de efecto invernadero) generando extremos climáticos (fuertes precipitaciones con inundaciones a períodos largos de sequía), con el combo perfecto de la dependencia a cantidades exorbitantes de sustancias químicas (casi 600 millones de litros/kilos por año) y fertilizantes sintéticos (+4.600 millones de litros kilos por año) cuyas consecuencias son las pérdidas cuantiosas de nutrientes naturales de los suelos a los que dejan prácticamente inertes.

 

Ante ese proceso devastador, en vez de proponerse un cambio de raíz sustancial para iniciar un proceso de remediación con una agricultura regenerativa, se decide volver a poner a prueba la capacidad de resiliencia de los biomas, generando estos parches biotecnológicos, y lo más penoso, de la mano de una ciencia estatal, que no peca de ingenua ni es neutra ni es abstracta, ya que éticamente no se puede desentender que ese evento biotecnológico se pone en clave dentro de un modelo enfermo que funciona de modo sistémico, demandando más uso de venenos y fertilizantes fósiles y cuyas consecuencias adyacentes no pueden ser ignoradas, menos aún en el contexto de un colapso ambiental sanitario en que el planeta se encuentra inserto y aún no ha salido.

 

 

El Gobierno aprueba

el primer trigo transgénico

con uso de peligrosos agrotóxicos

8 de octubre de 2020

 

Luego de 5 años de haber recibido el visto bueno de la CONABIA y el SENASA, se aprobó por el Ministerio de Agricultura de la Nación (aunque de modo condicional a un permiso de Brasil) el primer Trigo Transgénico, que incorpora la biotecnología conocida como HB4 con la inserción de genes que dan resistencia a la sequía y tolerancia al agrotóxico Glufosinato de Amonio. HB4 es un evento biotecnológico desarrollado por la ciencia estatal argentina por el cual se interviene el genoma del cultivo insertando un gen del girasol que aumenta su resistencia al stress hídrico y que suma como variante apilar los genes que dan tolerancia al Glufosinato de Amonio y el Glifosato, indistinta o conjuntamente. Se trata de un método del agronegocio para paliar los efectos de la sequía que es una consecuencia directa del cambio climático del que el modelo agroindustrial es gran parte responsable.

Por Naturaleza De Derechos.

La particularidad de la biotecnología HB4 es que reconoce como fuente de conocimiento a la ciencia estatal argentina en sociedad con el agronegocio. Ello fue posible gracias al acuerdo empresarial estatal que dio origen a la empresa INDEAR, la cual está compuesta con el aporte de gestión empresarial de BIOCERES y la participación del aparato de la ciencia estatal (CONICET) que pone a disposición el conocimiento científico que se produce con fondos públicos.

La aprobación comercial del Trigo Hb4 más que un avance de la ciencia argentina, tal como lo presentan los medios hegemónicos, es la consagración de un sistema vicioso de mercantilización del conocimiento científico estatal que socialmente la sociedad civil solventa, pero que termina beneficiando económicamente a las corporaciones y actividades extractivistas, cuyos riesgos y consecuencias dañosas son absorbidas luego, en definitiva, por la sociedad en su conjunto. Conocimiento y consecuencias socializados por y sobre la sociedad, beneficios exclusivos para las corporaciones y sector agroindustrial. El ideólogo de ese esquema aplicado, desde principios de la década pasada, que pone el aparato de la ciencia estatal al servicio exclusivo de las corporaciones extractivistas tiene nombre y apellido: Roberto Salvarezza otrora (2013-2015) Presidente del CONICET y ahora el actual Ministro de Ciencia y Tecnología, siguiendo el camino iniciado por su precesor y maestro: Lino Barañao.

En mayo de 2013, la empresa Bioceres, había obtenido la licencia para el uso y explotación del gen HB4 (extraído del girasol por la ciencia estatal), y firmó acuerdos para el desarrollo conjunto con la firma francesa Florimond Desprez de la variedad de este trigo transgénico que acaba de obtener la aprobación comercial, aunque condicionada a la aceptación por Brasil, principal país exportador del cereal argentino.

El Trigo HB4 de Bioceres no cuenta con evaluaciones de impacto ambiental en todos los biomas y no posee ensayos a largo plazo en laboratorio sobre los efectos crónicos y cancerígenos, por la sencilla razón que la reglamentación no lo exige. Recordemos que en la Argentina no hay una legislación de presupuestos mínimos sobre OGM, sino tan solo resoluciones administrativas del Ministerio de Agricultura que minimizan sus impactos en el ambiente y en la salud humana y no permiten el acceso a la información ni la participación ciudadana. En la Argentina no rige el Protocolo de Cartagena. De estar vigente, todos los transgénicos que hasta hoy cuentan con aprobación comercial estatal, incluido el Trigo HB4, serían manifiestamente ilegales, por no cumplirse con los criterios de análisis de riesgos mínimos que dicho instrumento del Convenio de Diversidad Biológica establece.

También debe tenerse en consideración, que el argumento de la sequía es sólo una pantalla, en realidad el Trigo HB4 apila también el gen que le da tolerancia al Glufosinato de Amonio como alternativa al agrotóxico Glifosato. Esto último es particularmente muy grave, porque el trigo es un alimento esencial que forma parte de la dieta diaria en nuestra sociedad, y con la tolerancia al Glufosinato (sin perjuicio de la alteración genética ), se suma un riesgo significativo a la alimentación de la población al consumir pan, harinas, pastas con residuos de este agrotóxico que opera en el organismo humano como un disruptor endocrino.

El Glufosinato de Amonio, forma parte del plan B del agronegocio argentino, ante la eventualidad que en la Unión Europea se prohíba el Glifosato, o como ya está sucediendo en muchos países, siendo el caso más emblemático y reciente el de México. La mayoría de los últimos OGM aprobados en la Argentina cuentan como evento transgénico principal o secundario, la incorporación del gen que da tolerancia al Glufosinato de Amonio en los cultivos de maíz, soja, caña de azúcar y trigo. Una estrategia para perpetuar el envenenamiento de la población. Pues de prohibirse el Glifosato, los OGM con la tolerancia al Glufosinato, permitirán la continuación del control químico con este veneno.

El evento HB4 del Trigo de Bioceres-Conicet, además de representar un peligro para la salud humana genera un riesgo muy grande para la diversidad genética, concretamente para las variedades nativas y criollas de trigo, ya que se trata de un cultivo cuyo proceso de polinización es por anemofilia, es decir, a través del aire o el viento, por lo tanto los riesgos de contaminación con el gen HB4, son muy altos.

La intervención del Genoma ha sido defendida durante años por la ciencia funcional al agronegocio bajo la argumentación de que la técnica transgénica opera como un juego de mecano donde se pueden incorporar piezas sin que se produzca ningún tipo de alteración. Sin embargo, tal como Naturaleza de Derechos lo hizo saber a la Asamblea de los Pueblos del año 2016 en La Haya (Holanda), en el marco del Tribunal Monsanto, dicha empresa reconoció ese mismo año en un expediente judicial que tramita en la justicia argentina – en el que reclama los derechos de patentes de secuencias genéticas – que la técnica de inserción de genes tuvo como respuesta un efecto inesperado del genoma, conocido como silenciamiento génico, admitiendo de ese modo el concepto de Genoma Fluido, que imposibilita hablar de estabilidad y seguridad cuando el mismo es intervenido antrópicamente, y por lo tanto, las consecuencias imprevisibles, estando en juego la diversidad biológica y la salud humana, deben abrirle el paso al principio precautorio.

Recientemente Naturaleza de Derechos tuvo acceso al expediente administrativo de la SOJA HB4 que Bioceres presentó ante las autoridades golpistas bolivianas este año. Ahí se pudo comprobar que Bioceres y el Conicet realizan el mismo ardid de las grandes corporaciones biotecnológicas para emular la inocuidad alimentaria y la seguridad ambiental de los OGM. Bioceres cuenta como a uno de sus fundadores a Moisés Burachik (también miembro de ILSI, organización del agronegocio y las corporaciones alimenticias), que evidentemente aprendió bastante bien las prácticas maliciosas y mendaces de Monsanto y Bayer para esconder los verdaderos impactos de los OGM, cuando era el encargado de dar el visto bueno rutinariamente a las semillas transgénicas de dichas corporaciones de la biotecnología, respecto al análisis (simulado) de inocuidad alimentaria, que realizaba en representación del SENASA.

Los argumentos de la escasez de alimentos, las consecuencias del cambio climático y que los cultivos más importantes a nivel mundial -soja, trigo, arroz y maíz- tienen un crecimiento inferior con respecto a lo que aumenta la población mundial, tampoco son admisibles para justificar la aprobación del Trigo HB4, además de ser absolutamente falaces y cínicos. Falaces por cuanto no hay escasez de alimentos, sino que hay niveles altísimos idénticos de desigualdad en el acceso como en el desperdicio de los mismos. Y decimos cínicos ya que el cambio climático y el déficit de crecimiento en los cultivos del que hablan los que promocionan el HB4 (empresarios de Bioceres, científicos involucrados con el desarrollo del ogm y funcionarios públicos) son en realidad, consecuencias propias de un modelo de agricultura que deforesta e incendia para provocar un cambio de uso del suelo (aumento de los gases de efecto invernadero) generando extremos climáticos (fuertes precipitaciones con inundaciones a períodos largos de sequía), con el combo perfecto de la dependencia a cantidades exorbitantes de sustancias químicas (casi 600 millones de litros/kilos por año) y fertilizantes sintéticos (+4.600 millones de litros kilos por año) cuyas consecuencias son las pérdidas cuantiosas de nutrientes naturales de los suelos a los que dejan prácticamente inertes.

Ante ese proceso devastador, en vez de proponerse un cambio de raíz sustancial para iniciar un proceso de remediación con una agricultura regenerativa, se decide volver a poner a prueba la capacidad de resiliencia de los biomas, generando estos parches biotecnológicos, y lo más penoso, de la mano de una ciencia estatal, que no peca de ingenua ni es neutra ni es abstracta, ya que éticamente no se puede desentender que ese evento biotecnológico se pone en clave dentro de un modelo enfermo que funciona de modo sistémico, demandando más uso de venenos y fertilizantes fósiles y cuyas consecuencias adyacentes no pueden ser ignoradas, menos aún en el contexto de un colapso ambiental sanitario en que el planeta se encuentra inserto y aún no ha salido.

Por eso, es claro que no existe ni ignorancia ni analfabetismo científico, ni político y menos aún a nivel de las grandes corporaciones. Se sabe muy bien de que se trata, de ahí el ardid malicioso de no legislar los OGM ni los agrotóxicos, proscribir la participación ciudadana, y como contrapunto no exigir a las empresas los debidos ensayos sobre los riesgos ambientales y alimentarios, las cuales, a su vez, siguiendo ese derrotero de ocultamiento, contratan científicos y científicas de la ciencia pública dispuestos/as a mercantilizar el conocimiento para afianzar los permisos de autorización de OGM con altas rentabilidades para un sector de la economía, pero que los costos y los riesgos de daño grave e irreparable que representan las externalidades de esos OGM son soportados y efectivamente absorbidos por la sociedad en su conjunto. Un proceso de injusticia ambiental que ahora suma el guiño del aparato de la ciencia estatal y que se traduce, sin eufemismos, en un ecocidio planificado perfecto del capitaloceno, con un tiro de gracia para la soberanía alimentaria que ya ni siquiera encuentra un resquicio en el pan de cada día.————————–Repaso histórico sobre la lucha contra los OGM por Naturaleza de Derechos en la Argentina.

Desde el año 2012, Naturaleza de Derechos ha cuestionado ante los tribunales de justicia, el procedimiento de aprobación de OGM en Argentina, a su vez, demandando también a las tres grandes corporaciones del agronegocio Monsanto, Bayer y Dow por sus eventos trangénicos de soja y maíz.

En ese proceso judicial se solicitaron varias medidas cautelares. Medida de no innovar consistente en la suspensión de los eventos transgénicos en discusión (Soja Intacta y Maiz de Monsanto/Bayer y Soja 2,4d de Dow/Corteva), una medida innovativa que ordene que el proceso de evaluación de los impactos prevea un correcto análisis de los riegos ambientales y de inocuidad alimentaria, con una instancia de participación ciudadana para que la sociedad civil y los expertos expusieran los motivos del por qué no deben aprobarse más transgénicos en nuestro país.

En el año 2014, tanto en primera como en segunda instancia, no se hizo lugar a esas medidas cautelares que hoy están pendientes de una resolución por parte de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Es importante destacar que en esa causa judicial se pudo acceder, por segunda vez a un expediente administrativo sobre aprobación de la soja transgénica en la Argentina (las dos veces de la empresa Monsanto). La primera vez fue sobre la Soja RR1, en el año 1996, donde se comprobó la escases de información científica (que a su vez estaba en idioma inglés) y la existencia de cuestionamientos de un profesional técnico del Estado sobre la aprobación, no obstante, el actual canciller Felipe Solá, estampó su firma para habilitar la soja transgénica en nuestro país. 15 años después, en el marco del proceso judicial que lleva adelante Naturaleza de Derechos, se pudo obtener todas las actuaciones administrativas referidas a la Soja Intacta de Monsanto (RR2) comprobándose que la misma no cuenta con evaluaciones de impacto ambiental en más del 80 % del territorio argentino donde se ha liberado, asimismo los ensayos en laboratorio en cuanto a la inocuidad alimentaria fueron realizados en plazos brevísimos con lo cual no están descartados los efectos crónicos y cancerígenos que efectivamente se han detectado en las evaluaciones realizadas a plazos largos por el equipo de científicos del CRIIGEN de Francia, a cargo del profesor Eric Seralini.

Asimismo se comprobó que la CONABIA (órgano asesor que participa del proceso de aprobación de OMG dictaminando sobre los impactos ambientales) que cuenta con 47 miembros, sólo 11 firmaron a favor de la aprobación de la Soja Intacta de Monsanto. Eso fue posible gracias a la falta de un reglamento interno. Tras advertirse, en el mes de Setiembre de 2013, semejante desquicio administrativo, quien era Director de Biotecnología, Martin Lema, dictó – en el mes de Diciembre del mismo año – un reglamento de funcionamiento de la CONABIA, dejando atrás más de dos décadas de vacío procedimental lo cual da cuenta del nivel de improvisación e informalidad con el que funcionaba dicho comité asesor. Igual el nuevo reglamento fue un despropósito, pues estableció que el quorum mínimo se conforma con la presencia de 4 miembros más el secretario ejecutivo de la CONABIA pudiéndose alcanzar una aprobación del OGM con tan solo 5 votos, sobre 47 miembros en total.

El procedimiento de aprobación de OGM tuvo algunas reformas en el año 2019, pero obviamente no tuvieron la dirección de la justicia ambiental, sino profundizar un proceso administrativo que consolide la vía rápida para las aprobaciones de OGM en la Argentina, en el cual las empresas presentan evaluaciones de riesgos dibujadas, con una CONABIA funcional a las corporaciones del agronegocio y cero participación de la sociedad civil.

Más noticias..

 

Fuente: https://www.anred.org/2020/10/08/el-gobierno-aprueba-el-primer-trigo-transgenico-con-uso-de-peligrosos-agrotoxicos/

 

 

Democraticemos destapando cómo nos embaucan los poderes constituidos por dictadura militarizada hasta el extremo de ejercer terrorismo genocida de estado y por la democracia encubridora del poder real. En esa maceración ideológica no sólo participan los grandes medios sino sobre todo los partidos de estado donde se destaca por eficiencia el Partido Justicialista ahora camuflado de progresista.

 

Adivinen cumpas: a quiénes acusará el reciente creado NODIO por la Defensoría del Público para proteger a la ciudadanía de noticias falsas y discursos sembradores de odio. Dirá que es mentira si señalamos que el primer trigo transgénico más que un avance de la ciencia argentina, tal como lo presentan los medios hegemónicos, es la consagración de un sistema vicioso de mercantilización del conocimiento científico estatal que socialmente la sociedad civil solventa, pero que termina beneficiando económicamente a las corporaciones y actividades extractivistas, cuyos riesgos y consecuencias dañosas son absorbidas luego, en definitiva, por la sociedad en su conjunto. Conocimiento y consecuencias socializados por y sobre la sociedad, beneficios exclusivos para las corporaciones y sector agroindustrial. El ideólogo de ese esquema aplicado, desde principios de la década pasada, que pone el aparato de la ciencia estatal al servicio exclusivo de las corporaciones extractivistas tiene nombre y apellido: Roberto Salvarezza otrora (2013-2015) Presidente del CONICET y ahora el actual Ministro de Ciencia y Tecnología, siguiendo el camino iniciado por su precesor y maestro: Lino Barañao”.

 

Reparemos en cuál es uno de nuestros desafíos actuales: “No podemos aceptar que, en nombre de la reactivación económica o en el altar de las exportaciones, la Argentina se convierta en una factoría de cerdos para China (o para quien sea). Los criaderos industriales de animales ilustran un modelo agroindustrial cruel e insustentable que no sólo genera focos de contaminación en el plano local y regional sino también se convierten en incubadoras de nuevos virus altamente contagiosos y, por ende, en fábricas de nuevas pandemias”.

 

 

 

“Este convenio con China nos coloca

aún más lejos de

la deseada Soberanía Alimentaria

 

21 de julio de 2020

La periodista y autora del libro “Malcomidos” Soledad Barruti, advierte sobre el tratado que se está negociando entre Argentina y China, en el cual nuestro país pasaría de producir 6/7 millones de cerdos por año a 100 millones. Este incremento podría transformarse en un desastre de proporciones inimaginables para nosotros, con un impacto similar a lo que fue la incorporación de soja trasgénica.

 Mediante una carta explica las potenciales consecuencias que puede acarrear esta forma de producir alimentos. Asimismo solicita adhesiones para evitar un acuerdo que según Barruti “podría transformarse en un desastre de proporciones inimaginables para nosotros.; similar a lo que fue la incorporación de soja transgénica que convirtió el campo en un experimento a cielo abierto donde se arroja un 1400 por ciento más de venenos que hace 25 años, a los bosques en versiones cada vez más reducidas de sí mismos, y a nuestra alimentación en la de la tierra de los malcomidos”.

ANRed reproduce la carta de Soledad Barruti

Julio de 2020

La actual pandemia por Covid-19 que tiene en vilo a toda la humanidad está estrechamente vinculada a cuestiones socioambientales y productivas, que están invisibilizadas. Al igual que ocurrió con el ébola, la gripe aviar y la porcina, el SARS y otras zoonosis, se trata de un virus que emergió por alguna de estas causas: hacinar animales para su cría industrial y/o su venta, y desintegrar ecosistemas acercando a las especies entre sí.

En los criaderos industriales, los animales son sometidos a aplicaciones de una cantidad de antibióticos y antivirales para prevenir las enfermedades y engordarlos rápidamente. Por ende, estos centros industriales se convierten en un caldo de cultivo de virus y bacterias resistentes. Una vez que un microorganismo muta, se fortalece y puede provocar nuevas infecciones con daños incalculables. Como consecuencia, hay que tomar medidas como el confinamiento de una gran parte de la población mundial o la matanza de miles de millones de animales.

Dos años atrás China sufrió un fuerte brote de Gripe Porcina Africana (PPA). Este virus -G4 EA H1N1-, altamente contagioso, afecta a los cerdos alterando de muchas formas su vitalidad. Para evitar su propagación en ese país, se estima que se habrían sacrificado aproximadamente entre 180 y 250 millones de cerdos (de modos sumamente crueles como quemarlos o enterrarlos vivos), lo que disminuyó la producción entre un 20% y 50 %.

Hace poco tiempo, la revista científica PNAS publicó sobre el potencial pandémico actual de la Peste Porcina, y su peligrosidad fue advertida también por la Organización Mundial de la Salud: el G4 EA H1N1 podría mutar y resultar infeccioso para los humanos.

Erradicar la Peste Porcina y a la vez garantizar a su población el consumo de esa carne es una preocupación para China. Para alcanzar sus objetivos el gobierno de ese país autorizó a muchas de sus empresas a invertir en otros territorios, y a aumentar las importaciones de carne de cerdo (si bien no fue oficializado en qué cifra, se estima que será al menos un 75% más para este año).

En este contexto, el 6 de julio pasado la cancillería argentina difundió la comunicación entre el Ministro de Relaciones Exteriores y Culto, Felipe Solá, y el ministro de Comercio de la República Popular China, ZhongShan, donde se anuncia una “asociación estratégica” entre ambos países, referida a la producción de carne porcina y se anuncia una “inversión mixta entre las empresas chinas y las argentinas” para “producir 9 millones de toneladas de carne porcina de alta calidad”, lo que “le daría a China absoluta seguridad de abastecimiento durante muchos años”.

Para entender la magnitud de lo que significan 9 millones de toneladas de carne tengamos en cuenta que éstas representarían 14 veces el total de lo producido por el país en todo el 2019.

No podemos aceptar que, en nombre de la reactivación económica o en el altar de las exportaciones, la Argentina se convierta en una factoría de cerdos para China (o para quien sea). Los criaderos industriales de animales ilustran un modelo agroindustrial cruel e insustentable que no sólo genera focos de contaminación en el plano local y regional sino también se convierten en incubadoras de nuevos virus altamente contagiosos y, por ende, en fábricas de nuevas pandemias.

El riesgo para la salud colectiva es innegable, pero corre el peligro de ser desatendido, como lo fue en 1996 con la introducción de soja transgénica. Entonces Felipe Solá era Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca y aprobó la introducción de esas semillas que solo crecen en combinación con un paquete de venenos aumentando el uso de agrotóxicos en un 1400 % en casi 25 años de agronegocio transgénico. Esa soja que hoy ocupa el 60 por ciento de la tierra cultivada del país, que empuja el desmonte en las provincias del norte volviéndonos uno de los 10 países con más deforestación del mundo, y que luego es exportada a países como China para alimentar animales como los cerdos.

El modelo agroindustrial dominante se presenta como el único generador de divisas y garante de bienestar en un discurso publicitario jamás cumplido que viene impulsado por las grandes corporaciones y poderes globales. Lo hacen ocultando las graves consecuencias que generan y negando las alternativas que impulsan diferentes organizaciones sociales y experiencias interdisciplinarias, que alientan otro paradigma productivo, sano y agroecológico.

Este convenio con China nos coloca aún más lejos de la deseada Soberanía Alimentaria. Nuestras tierras ahora no solo estarán ocupadas por los granos transgénicos que se exportan para alimentar animales, sino también por los galpones que encierran a esos animales, que luego terminan exportándose, mientras la producción alimentaria local, de economías regionales y producción de alimentos sanos, sigue marginalizándose. Por último, estas granjas impulsarían además una mayor demanda de soja, exacerbando un modelo agroindustrial con elevadas consecuencias sociosanitarias y ambientales.En estos tiempos de pandemia, desigualdades y crisis socioecológica, resulta fundamental avanzar en un pacto ecosocial y económico, a través del aprovechamiento del enorme territorio nacional, realizando una mejor y más justa redistribución de la tierra, de la riqueza, de los medios de producción y la comercialización, de la mano de un modelo sano, agroecológico, solidario y soberano.

Enviar adhesión a: noalasfalsassoluciones@gmail.com

Fuente: https://www.anred.org/2020/07/21/este-convenio-con-china-nos-coloca-aun-mas-lejos-de-la-deseada-soberania-alimentaria/

 

 Alternativas emancipatorias

 

Insistamos en que el kirchnerismo construyó hegemonía para hacer posible la legitimación de la ocupación y devastación de los territorios. Para tal misión tuvo a su favor el tan elogiado crecimiento económico del boom de los commodities. Sobre esos primeros años indujo la creencia mayoritaria en que estábamos en un presente promisorio y participábamos de una gesta patriótica. Todo al revés de la realidad porque hubo primarización de la economía, expansión del sistema de soja transgénica-agrotóxicos, de la megaminería, de la IIRSA que resultaron en concentración y transnacionalización económico territorial con la correspondiente profundización de las exclusión social, desigualdad social e informalidad-flexibilidad laborales.

 

Raúl Prada Alcoreza nos alerta: "Mantenerse en el modelo extractivista es no sólo preservarse en el círculo vicioso de la dependencia, sino en reproducir la dominación colonial. Mientras se sigue en este modelo, no se puede hablar seriamente de descolonización, a no ser que se quiera hacer propaganda, incluso del colonialismo más peculiar de los últimos tiempos. Decir que se ha resuelto el problema del colonialismo porque se ha llegado al gobierno, porque se ha llegado a ocupar el lugar del otro, del dominador, del amo, del patrón, haciendo después lo mismo que éste. Esto no es otra cosa que hacer, cumplir, las tareas coloniales y de dominación, que ya no cumple el dominador, el amo, el patrón, porque simplemente ya no está".(...)

 

Subversión comunitaria

Por Raúl Prada Alcoreza

Índice:

Propaganda, imperio e imperialismo                                                 

Expropiación de lo común

Lo común no es estatal ni privado

 

(...)

 

Sobre los conceptos colonialismo, capitalismo, imperialismo e imperio

A estas alturas no podemos recurrir a un texto despreciativo de lo indígena, como el leído por el vicepresidente, para caracterizar al colonialismo, de acuerdo a cómo pensaban los conquistadores, al comienzo de la colonización. No se trata de saber cómo pensaban los conquistadores, sino de cómo funcionaba y funciona el diagrama de poder colonial.

El concepto de colonialismo, como todo concepto, tiene su historia, no sólo por sus antecedentes, sino porque sufre mutaciones, desplazamientos y transformaciones, en el espacio-tiempo. En esto intervienen enfoques distintos, corrientes contrastadas, teorías concurrentes; así como experiencias de los pueblos. Podemos decir que el concepto de colonialismo ha venido logrando mayor cuerpo, mejorando su composición, haciendo más inteligible la problemática de la que trata. Hay como ritmos de variación entre las configuraciones de colonialismo y colonialidad, articulados con el concepto operador de colonización. La colonización como acción desbordante habría instaurado y establecido el colonialismo como sistema de dominación. La persistencia, en ciclos largos del colonialismo, terminaría cristalizándose en una forma de sociedad, cuyas características se describen en la colonialidad múltiple; colonialidad del poder, colonialidad del saber, colonialidad del cuerpo, colonialidad de género, colonialidad económica; etc. Para comprender el concepto múltiple de colonialidad, es indispensable entender el alcance conceptual del concepto de colonialismo interno. Pues este concepto ayuda a comprender la continuidad colonial después de las llamadas independencias, la conformación de las repúblicas y los Estado-nación, en las llamadas sociedades postcoloniales. Entonces el concepto de colonialismo adquiere connotación no sólo en la descripción de la historia colonial, sino en sus relaciones teóricas en la formación discursiva sobre colonialismo, colonialidad, colonización

Hoy podemos decir que el colonialismo no solo es el procedimiento por excelencia de la reiteración recurrente de la acumulación originaria de capital, por despojamiento y desposesión, sino que el colonialismo es toda una economía política racial, pues inscribe la diferencia racial en los cuerpos.

 

La dominación, es decir, el ejercicio de poder, se ejerce racialmente. Este es el aporte de los estudiosos y estudiosas del colonialismo y de las distintas formas de colonialidad. Independientemente de la discusión entre perspectivas teóricas, entre Estudios poscoloniales, Estudios de la subalternidad, crítica de la razón postcolonial, genealogía de la colonialidad, investigaciones etnohistorias y antropológicas, el significado compartido entre los distintos puntos de vista, es este de la geopolítica racial del colonialismo. Esto es importante, no por decir algo que parece decir a simple vista, lo que todo el mundo sabe, esto de la percepción del prejuicio racial, sino porque se estudian las distintas prácticas, técnicas, procedimientos, imaginarios, de racialización de las relaciones sociales. La importancia de esos estudios radica en lo que develan sus investigaciones; las formas específicas de colonización, de colonialidad, de colonialismo, formas representativas, formas institucionales, formas de saber, formas de poder.

 

En otro texto dijimos que el diagrama de poder colonial, que es un diagrama múltiple, pues articula distintos diagramas de poder, tiene como materia de poder a las sociedades nativas. Primero, marca a los cuerpos de las sociedades nativas, los separa, dualiza a las sociedades, jerarquizando la dominante sobre la dominada; después, subordina a las sociedades nativas a la sociedad dominante; para luego subsumirlas, diluyéndolas en la sociedad “mestiza”.

 

¿De qué manera esta colonización múltiple, que se concreta en la colonialidad múltiple, efectuada en distintos “planos” y espesores, inscripción en la superficie del cuerpo, inscripción en el espesor del cuerpo, inscripción en la virtualidad de los imaginarios, coadyuva en la acumulación capitalista?

Se entiende que la acumulación originaria de capital tiene que ver con el despojamiento y desposesión de territorios, recursos, saberes, técnicas, instituciones, cultura, lenguas. En lo que respecta a la acumulación ampliada de capital, el colonialismo y la colonialidad han logrado niveles espeluznantes de súper-explotación, desde la esclavización hasta el trabajo asalariado, pasando por distintas formas de servidumbre, aprovechando también la diferencia de “género”, súper-explotando más a las mujeres.

 

También sabemos que la geopolítica colonial del sistema-mundo capitalista ha establecido una geografía que distingue centros de periferias, condenando a las segundas a ser exportadoras de recursos naturales, en la división mundial del trabajo. En otras palabras, el colonialismo condena a las periferias a un capitalismo dependiente, basado en el modelo extractivista. Esta división del trabajo, a escala mundial, genera súper-ganancias a los centros industriales del sistema-mundo. Mantenerse en el modelo extractivista es no sólo preservarse en el círculo vicioso de la dependencia, sino en reproducir la dominación colonial. Mientras se sigue en este modelo, no se puede hablar seriamente de descolonización, a no ser que se quiera hacer propaganda, incluso del colonialismo más peculiar de los últimos tiempos. Decir que se ha resuelto el problema del colonialismo porque se ha llegado al gobierno, porque se ha llegado a ocupar el lugar del otro, del dominador, del amo, del patrón, haciendo después lo mismo que éste. Esto no es otra cosa que hacer, cumplir, las tareas coloniales y de dominación, que ya no cumple el dominador, el amo, el patrón, porque simplemente ya no está.

(...)

 

Otra relación colonial, que podríamos llamar neocolonial o, si se quiere, incluso trans-colonial, es lo que se ha convertido en deuda infinita. Desde las tesis del marxismo austriaco, del que Rudolf Hilferding era uno de los teóricos más destacados, que son las tesis que retoma Vladimir Lenin, se puede decir que es la composición y combinación entre capital financiero y Estado lo que le dio características propias a la acumulación ampliada en las “fase(s) superiores del capitalismo”, hablamos, por cierto, de la concentración y la centralización fabulosas de capital. A esta composición es a lo que se llamó entonces y en Europa, capitalismo de Estado; es a esta combinación, de alta concentración monopólica de capital, producción, financiera, de mercados, por lo tanto, control geopolítico efectivo, incluyendo el dominio militar, que se llamó imperialismo. La exportación de capital amarró fuertemente a los estados periféricos a los centros, no solo industriales, sino financieros. Entonces se puede decir que el imperialismo tiene como una composición de edificación “estructural”, basada en esta gran concentración de capital, concentración de producción, concentración industrial, sobre todo, en la “etapa superior del capitalismo”, concentración financiera.

Concentraciones y centralizaciones sostenidas, por lo que llama Samir Amin, monopolio del complejo tecnológico-militar. Esta alta composición y combinación explosiva lleva rápidamente a una dominación financiera de toda la estructura del capitalismo y del capital; donde la burguesía financiera domina a la burguesía industrial. Esta “fase superior”, imaginada por Lenin como la “última”, desencadenó la primera y la segunda guerra mundial, por la competencia imperialista, por las ineludibles contradicciones imperialistas. En esa “fase superior” había varios imperialismos concurrentes. Al finalizar la segunda guerra mundial, la victoria de los aliados, capitalistas y “socialista”, sobre el III Reich, derivó en la conformación de dos híper-potencias, si se quiere, dos súper-imperialismos; uno, el híper-imperialismo estadounidense; el otro, el súper-imperialismo soviético, que Mao Zedung llamó social-imperialismo. Esto ya no lo imaginó Lenin. Entonces, lo que la escuela del marxismo austriaco conceptualizó no era “la última fase del capitalismo”, no era, ahora podríamos decirlo, usando a Fukuyama, el fin de la historia. Hay formas imperialistas mucho más descomunales, que no son tampoco la “última fase”. El mundo se partió en dos; la orbe capitalista y la llamada orbe “socialista”.

Hoy sabemos que tampoco terminó ahí la historia del imperialismo; sobrevino una tercera “fase superior”, pasando por la primera, que conoció Lenin, también por la segunda, que conoció Mao Zedung. Esta tercera “fase superior” es el que corresponde a la dominación única y casi absoluta de la mega-potencia capitalista, industrial, tecnológica, comunicacional y militar de los Estados Unidos de Norteamérica. Hemos pasado, de un mundo dual a un mundo unilateral. En este contexto “superior” del capitalismo, que no parece ser el último, se ha dado lugar a una nueva integración de capitales, sobre todo financieros, articulando sólidamente la dominación mundial, institucionalizando esta dominación y control capitalista, redefiniendo una nueva estrategia geopolítica del sistema-mundo capitalista, que ya no se basa en los repartos del mundo, sino en los flujos financiero, rápidos, extremadamente rápidos, por la digitalización y la cibernética, llamados “capitales golondrinas”.

Lo que no se ha dejado de manifestar reiterativamente, en las distintas “fases” del capitalismo, en las distintas “fases superiores del capitalismo”, es la reincidencia de las crisis cíclicas y orgánicas del capitalismo. Las llamadas crisis de sobreproducción, que también pueden ser interpretadas como de sobre-acumulación, así como de sobre-concentración financiera, han llevado a una abrumadora disponibilidad financiera, que no encuentra salida, para seguir valorizando el dinero. La estrategia del sistema financiero mundial es la especulación; inventó, lo que se ha venido en llamar, “burbujas financieras”. Se trata de la valorización especulativa dineraria, ocasionando un sistema capitalista inflacionario. El costo de esta valorización ficticia recae indudablemente sobre las sociedades y los pueblos del mundo.

En este decurso, lo que conoció Lenin, partiendo de las tesis de la escuela austriaca, es la exportación de capitales, en la escala de su tiempo; es decir, conoció la inversión capitalista en las periferias colindantes y distantes de los centros imperialistas. Lo que no conoció es la “exportación” propiamente financiera, la relativa a los prestamos del sistema financiero mundial a los Estados, en la gigantesca escala en la que se dio durante la segunda mitad del siglo XX. Los mecanismos de este endeudamiento, la contabilidad de las amortizaciones, de los intereses, de los refinanciamientos y por lo tanto de los re- endeudamientos, derivó en la deuda infinita; una deuda impaga. Una deuda que no solamente ya habría pagado su amortización, más de una vez, sino que, por todo el engranaje financiero, no puede dejar de seguir pagándose. Este es el gran negocio financiero y la forma perversa del nuevo sometimiento de los estados a esta dominancia del sistema financiero internacional. Nueva dominación imperial y colonial del ciclo largo del capitalismo vigente.

A esta nueva composición y combinación integral del capitalismo, cuya forma descomunal es única, es decir, la concentración y centralización unificadas en un orden mundial consolidado, Antonio Negri y Michael Hardt le llaman imperio, usando la metáfora del imperio romano y de la paz romana. Independientemente de la polémica apasionada que ha desatado esta tesis, independientemente de la configuración cuestionada del imperio, recurriendo a la figura piramidal propuesta por el historiador griego Polibio para la explicación del dominio del imperio romano, lo sugerente de la tesis es haber interpretado la transformación estructural del capitalismo, su dominio absoluto y control sobre el orbe, haber comprendido su transformación imperialista en imperio; es decir, si se quiere, en la forma unificada de “imperialismo”, la forma unificada de concentraciones y centralizaciones, realizadas por la lógica financiera, la lógica de la mundialización y la genealogía del poder.

A estas alturas, seguir recurriendo a Lenin, al libro El imperialismo, la última fase del capitalismo, es un anacronismo. No le hace bien a la escuela austriaca, que son los elaboradores de las tesis sobre la transformación imperialista del capitalismo, no le hace bien al marxismo, que se supone es dinámico y se actualiza, no le hace bien a la lucha contemporánea contra el capitalismo, el imperialismo, el imperio y el colonialismo. Hay intelectuales, que se proclaman marxistas, que se han desgarrado las vestiduras atacando el libro de Negri y Hardt Imperio, recurriendo al manual de Lenin. Creen que esa es la mejor forma de demostrar que son “revolucionarios”, pues son fieles a las “fuentes”. Esto no es más que fidelidad a los santos escritos.

Se puede explicar el anacronismo del vicepresidente por el apego a la propaganda, por la opción tomada por el gobierno, el realismo político y el “pragmatismo”, que los llevó a la intensificación y expansión del modelo extractivista colonial del capitalismo dependiente. El vicepresidente requiere convencer a los convencidos que siguen siendo “revolucionarios” y anti-imperialistas, aunque su anti-imperialismo corresponda a una lucha con los fantasmas del imperialismo de la mitad del siglo pasado, y no una lucha concreta con el imperialismo de carne y hueso de la actualidad. El enojo de los intelectuales anti-Negri, que se desesperan ante las nuevas interpretaciones sobre la dominación imperial, dejando atrás las sagradas escrituras de Lenin, se explica también, pues muchos de ellos están acostumbrados a los escenarios académicos, congresos, conferencias y foros, donde también hay que demostrar que son “revolucionarios”, mejor aún si son añejos como el vino. (...)

 

Raúl Prada Alcoreza continúa su artículo "Subversión comunitaria" y lo recorto según lo que importa en el tema de octubre de Confraternizarhoy:

 

 

a) Destacamos como fundamental en la percepción de la realidad social e histórica un señalamiento suyo que hubo y hay una «expropiación de lo común». El profesor universitario e investigador boliviano manifiesta que lo: Dedica a los y las común-istas que luchan por la recuperación de lo común, de lo que es de todos, lucha contra la expropiación privada y pública de lo común. A los común-istas que no requieren de un Partido Comunista para ser común-istas, pues el Partido no es propietario del común-ismo, es otro expropiador del común-ismo como subversión de la praxis. Tampoco la y el común-ista requiere ser marxista para ser común-ista, pues el marxismo ha terminado siendo una expropiación teórica de la potencia social

 

 

 

Expropiación de lo común

Lo común no es estatal ni privado

 

Lo común no es estatal ni privado, es, como dice su propia definición, común; es decir, de todos, de acceso inmediato, espontáneo, sin precio de ninguna clase, salvo el de la energía corporal. Hablar de lo común como si fuera del Estado o como si lo que es del Estado, es decir, público, fuera lo común, es no otra cosa que una expropiación de lo común por parte del Estado. Pretender en un discurso oficial que es así, que lo común es lo estatal, es un descomedido, también una demagogia desmedida. Eso es precisamente lo que hizo el vicepresidente en el discurso de inauguración de la Conferencia antiimperialista, organizada por el gobierno, en Cochabamba (agosto 2013), con el objeto de apoyar al presidente de Bolivia, por el agravio imperialista, al clausurar el espacio aéreo europeo, a su regreso de Moscú. No se pueden presentar las políticas del gobierno popular como si fuesen una recuperación de lo común. Hay toda una distorsión conceptual y fáctica en todo esto. La nacionalización de los hidrocarburos es eso, una estatalización de los recursos hidrocarburíferos; es decir, una conversión de la propiedad privada en propiedad estatal. En este caso, lo que corresponde a la apropiación privada fuera de boca de pozo, cuando el gas y el petróleo salen de sus bolsones geológicos. Pues la propiedad nominal de los recursos hidrocarburíferos bajo tierra seguía siendo del Estado boliviano, antes de la promulgación de la Constitución. Lo que hace el decreto “Héroes del Chaco” es recuperar los hidrocarburos para el Estado, apropiados privadamente, fuera de tierra.

Después de la aprobación por el pueblo boliviano y la promulgación de la Constitución se establece que la propiedad de los recursos naturales es del pueblo boliviano, ya no del Estado. El Estado es un mero administrador de la propiedad del pueblo boliviano. Empero, este mandato constitucional es el que menos cumple el gobierno. Pues para cumplir el mandato debe entregar esta propiedad al pueblo, debe socializarla, debe consultar todos los pasos que se den, administrativamente, técnicamente y políticamente sobre los recursos naturales. Debe dar paso al ejercicio de la democracia  participativa, de la participación y el control social en la gestión de los recursos naturales. Es lo que menos hace. Ha reproducido no solo la vieja forma democrática administrativa publica, sino que ha reproducido esta forma en su distorsión perversa, prebendal y clientelar. Hay menos Estado en la gestión y control técnico de la explotación hidrocarburífera, que lo que había en las empresas estatales del periodo nacionalista de la mitad del siglo XX; el llamado, por nosotros, periodo heroico del nacionalismo. Menos Estado que antes; en estas condiciones, no se puede presentar esta situación como si fuese gestión de lo común. Esto no solo es un exabrupto, un error conceptual, sino una extravagante utilización política de los hechos.

¿Qué es lo «común»? Lo «común» es, por ejemplo, el territorio comunitario, territorio cuya gestión territorial es de la comunidad, gestión ejercida bajo normas y procedimientos propios, autogobierno, libre determinación, instituciones propias. Lo «común» son los bienes comunes, comenzando por los bienes naturales, la tierra, el agua, el aire, las plantas, los frutos de las plantas, etc. También pueden considerarse bienes comunes los productos del trabajo colectivo; sin embargo, en este caso, median relaciones sociales, estructuras de relaciones sociales, formas de posesión y de propiedad comunitaria institucionalizadas. Formas institucionales comunitarias que también se trasladan a la posesión y propiedad de los bienes naturales.

 

En las historias de las sociedades, éstas han conformado, en principio, instituciones comunitarias; después, con las transformaciones mismas de las instituciones, han conformado instituciones que podríamos llamarlas “publicas”, en la medida que tienen que ver con la captura del “Estado”, o lo que se va llamar “Estado”; visto retrospectivamente, desde la perspectiva del historia política, aunque no sean otra cosa que aparatos de captura de las representaciones del poder instituido.  Posteriormente las transformaciones institucionales y la estratificación y diferenciación social han conformado instituciones “privadas”. Se puede decir que el conjunto de estas últimas instituciones han legalizado y materializado la propiedad “privada”, así como la propiedad “pública”. En la sociedad moderna, estas formas de propiedad se han extendido considerablemente, con el crecimiento de la población, el crecimiento económico, la estratificación social, el crecimiento de las ciudades, la hipertrofia del Estado. En las llamadas sociedades capitalistas se ha dado prioridad a la propiedad privada, sobre todo empresarial y latifundista; en las sociedades llamadas “socialistas” se ha dado prioridad a la propiedad pública, sobre todo empresarial y de la tierra, además de los servicios. Ambas sociedades modernas lo han hecho expropiando lo común a las comunidades, a la sociedad y a la madre tierra.

En sentido amplio, lo «común» entonces no es una propiedad, tampoco una posesión, es un acceso. Acceso de todos a los bienes naturales, a los productos del trabajo colectivo, así como al leguaje, al intelecto general, a los saberes, a las ciencias, a la cultura, que son también bienes comunes. Lo «común» es de la comunidad, por lo tanto forma parte de la territorialidad o las territorialidades de la comunidad. Lo común nos hace íntimamente interdependientes y complementarios, integrados en el compartir de lo que es inmediatamente accesible, sin mediación alguna, ni costo, salvo el de la propia energía para acceder. Ahora bien, si lo que compartimos, el hecho y la experiencia de compartir, nos hace comunes, al compartir con las plantas y los animales, la tierra, el agua, el aire, el sol, formamos una comunidad biológica compleja y entrelazada. Entonces, las comunidades no sólo se reducen a las comunidades humanas. Las comunidades son comunidades bióticas, si es que no hablamos de otras formas de asociaciones. Estamos hablando de formas de comunidad más ricas y complejas, que exigen formas de correspondencia vitales.

(...)

Sin embargo, ésta, la del nacimiento de la comunidad, la de “origen” de las instituciones comunitarias, no es la discusión que compete ahora, sino el de la expropiación  de lo común. ¿Por qué lo que es de todos terminó siendo público y privado? Este es el tema en cuestión. Es difícil comprender la expropiación de lo común por lo “público” si no median las representaciones institucionalizadas. Esto supone que alguien se convierte en el principio de todo, en el dueño absoluto de todo, por eso mismo en el dador de todo, en el concesionario. Este alguien es la representación suprema, el soberano, el absoluto, como principio básico institucional. En la producción de este hecho representativo e institucional juegan un papel importante las castas sacerdotales, así como las consecuencias de la estratificación y diferenciación social, dadas por acumulación “privada”. En el nacimiento de estos aparatos de captura, que después, retrospectivamente, se va llamar Estado, en el sentido amplio de la palabra, no moderno, la expropiación de lo «común» es el mecanismo de institución y constitución de esta forma de poder, entendido como disponibilidad y monopolización de fuerzas y recursos, de bienes y de cuerpos. Bajo estas formas antiguas de sociedad, si bien no se ha expropiado todo lo que es común, esto es imposible, se ha expropiado lo suficiente como para instaurar el “Estado”.

En las sociedades antiguas también lo “privado” tiene comienzo por el mecanismo de expropiación de lo «común». Hay que anotar, antes, de seguir adelante, que esta expropiación “publica” del común es también, al mismo tiempo, una apropiación “privada”. El despotismo, el reinado, la monarquía, no se apropian de lo «común» sólo de manera abstracta; para concretar esta expropiación se tiene que usufructuar de los bienes; esto no puede sino darse de manera “privada”. El goce y el usufrutuo de los bienes es “privado”.  La diferenciación social, la estratificación, la formación de castas, la formación de “clases”, basadas en familias privilegiadas, distinguidas como nobles, legitimando su dominio y su acumulo de manera “religiosa”, son como las condiciones de posibilidad de estas expropiaciones de los común “publicas” y “privadas”. En las sociedades capitalistas la extensión y generalización de lo privado adquiere no solo características institucionales, propias de la sociedad civil, es decir, de una jurisdicción diferenciada, atingente al comercio, a las transacciones, a las finanzas, a la industria, a la economía en general. En las sociedades antiguas la propiedad “privada” adquiere el carácter de jurisdicción, de ley; en las sociedades capitalistas, la propiedad privada se convierte en la jurisdicción principal; en las repúblicas se convierte en parte de los derechos fundamentales. Junto a los derechos civiles y políticos, a los derechos individuales, el derecho de la propiedad privada es prioritario.

En las sociedades capitalistas también el derecho público es toda una jurisdicción. En realidad, lo público y lo privado adquieren plena realización institucional, se realizan como componentes fundamentales del Estado y de la sociedad civil. Por decir algo, lo público y lo privado adquieren carta de ciudadanía en las sociedades modernas. Pero, ¿qué es lo público y que es lo privado? Son formas instituidas e institucionalizadas de un bien común de todos; empero, representado, mediado, abstracto. Lo público es de todos nominalmente; no se tiene acceso inmediato a éste por parte de todo público, pues se requiere del visto bueno del Estado. Para que se forme lo público se requiere expropiar lo «común», se requiere estatalizar lo «común». El bien común de todos, lo que debería ser el acceso inmediato de lo «común», de acogida inmediata, deja de serlo cuando este todos se encuentran representados en el Estado. En esta representación todos ya no es nadie en concreto, al no ser nadie ha perdido el acceso a los bienes comunes, pues estos bienes ahora están en manos del Estado o en manos privados. Para el Estado el todos es como si llegara desnudo, sin pertenencias, de ninguna clase, desposeído y desprotegido; entonces el Estado se tiene que encargar de vestirlo, de darle pertenencias, de alimentarlo, educarlo, darle trabajo, para que este ser desnudo pueda desenvolverse. Para el derecho privado, que es también el Estado, este todos o su composición de individuos tiene que tener propiedades, tiene que ser propietario, o no es nadie.

La tesis nuestra es que la propiedad pública y la propiedad estatal son formas de propiedad que se conforman sobre la base de la expropiación de lo «común». Lo «común» es de todos y no requiere de requisito alguno, es de acceso inmediato; lo «común» es como se dice gratuito, no pasa por intermediación alguna, no tiene costo, ni pertenece a nadie. La “consciencia” de lo común, usando este concepto tan comprometedor, atraviesa los tiempos, forma parte de las luchas de las multitudes, de los pobres, de los y las que están contra de esta expropiación de lo «común», ya sea a nombre del Estado, de la propiedad privada o de la iglesia. Apropósito, Michael Hardt y Antonio Negri escriben en Common Wealth lo siguiente:

Los franciscanos dan valor prescriptivo al lema Decretum de Graciano – “iure no omni sunt commuinia” (“por ley natural todo pertenece a todos”) – que a su vez remiten a los principios básicos de los padres de la iglesia  y de los Apostoles. “habeant omnia communia” (“por ley natural todas las cosas son comunes”) (Hechos: 2:44) –.

El proyecto de lo «común» es esto, todo pertenece a todos, todas las cosas son comunes. No hay que dar muchas vueltas en el asunto como lo hacen algunos intelectuales académicos, que parecen afligidos por el destino del comunismo. Uno de ellos es Bruno Bosteels, de quien se saca un alusivo libro, El marxismo en América Latina. Nuevos caminos al comunismo. Libro que corresponde a la compilación de tres capítulos de dos libros del autor; Marx y Freud en América Latina y La actualidad del comunismo. El libro consta de tres capítulos: 1) Lógicas del desencuentro: Marx y Martí, Crítica de la obsolescencia; 2) Travesías del fantasma, Pequeña metapolítica del 68 en México, La izquierda siniestra; 3) ¿Puede pensarse hoy la actualidad del comunismo? Reflexiones en torno al pensamiento teórico de Álvaro García Linera. En adelante vamos a ocuparnos de estos tres capítulos compilados por la publicación de la Vicepresidencia del Estado Plurinacional de Bolivia. Lo vamos a hacer con breves comentarios, atendiendo al tema que nos preocupa, la expropiación de lo «común», por lo público y lo privado. Dejando para después el tratamiento de esta aflicción de los intelectuales por el destino del comunismo.(...)

 

 

b) Aclaremos significados e implicancias de «ser común-ista» mediante las diferencias, según Raúl Prada Alcoreza, entre el común-ismo indígena y el comunismo marxista. Explica:

Hay que aprender de las comunidades indígenas a ser común-ista. Ellas están más lejos que lo que se propuso el comunismo marxista y no lo logró. No sólo está en cuestión la expropiación de los expropiadores, la gran propiedad empresarial capitalista, la gran propiedad latifundista, en dar a cada quien según sus necesidades, como, en resumidas cuentas está en el programa, sino que pone en práctica la comunidad de los bienes, las bondades y los seres de la madre tierra, compartiendo complementariamente con los seres diversos que componen los ciclos de la vida. Lo «común» para las comunidades indígenas es formar parte de una comunicación, si se quiere espiritual, con los diversos seres de la madre tierra. La comunidad compartida es mayor a la comunidad del comunismo marxista. El común-ismo indígena cuando dice todo es de todos, todos tiene acceso a todo, incluye a todos los seres de la madre tierra.

 

En contraste con la Unión de Trabajadores de la Tierra que mira por la Ley de acceso a la Tierra y un Procrear rural( dependiente del Hipotecario que está en manos de un archienemigo de elles),  

Raúl Prada Alcoreza no sólo subraya la centralidad del común-ismo sino también advierte que es imprescindible un enfrentamiento descomunal. En efecto, escribe:

Este común-ismo indígena no es una utopía, es una resistencia. El enfrentamiento es descomunal; hay que enfrentar a estados extractivistas, a la ampliación de la frontera agrícola por las distintas formas de propiedad privada, hay que enfrentar a las empresas trasnacionales extractivistas, a comerciantes de madera, a comerciantes de todo tipo, que corroen; hay que enfrentar economías políticas del chantaje, circuitos paralelos, coerción, extorsiones y amenazas.

 

 

(...)El común-ismo indígena

Hay que aprender de las comunidades indígenas a ser común-ista. Ellas están más lejos que lo que se propuso el comunismo marxista y no lo logró. No sólo está en cuestión la expropiación de los expropiadores, la gran propiedad empresarial capitalista, la gran propiedad latifundista, en dar a cada quien según sus necesidades, como, en resumidas cuentas está en el programa, sino que pone en práctica la comunidad de los bienes, las bondades y los seres de la madre tierra, compartiendo complementariamente con los seres diversos que componen los ciclos de la vida. Lo «común» para las comunidades indígenas es formar parte de una comunicación, si se quiere espiritual, con los diversos seres de la madre tierra. La comunidad compartida es mayor a la comunidad del comunismo marxista. El común-ismo indígena cuando dice todo es de todos, todos tiene acceso a todo, incluye a todos los seres de la madre tierra.

La comunidad territorial, vale decir, la gestión comunitaria, usando términos especializados y técnicos de las instituciones abocadas a estudiar la comunidad, supone una comunicación entre los seres y la complementariedad. Más allá del alcance del equilibrio y la armonía, que es lo que se ha venido diciendo a propósito de lo comunitario, la dinámica molecular de lo «común», que es la vida misma, comprende la interpretación entre los seres involucrados y la complementariedad de los mismos.

Que las comunidades indígenas hayan sido desterritorializadas y reterritorializadas por la colonia, primero, y después desterritorializadas y reterritorializadas por la república, pasando por las distintas formas y ciclos del capitalismo dependiente, forma parte de la expropiación de lo «común» por parte de la estatalización y la privatización, como procesos paralelos de despojamiento y desposesión. Las comunidades indígenas han sufrido ordenamientos territoriales, expropiación privadas de la tierra, institucionalización de la propiedad privada de la unidad campesina, por el mecanismo de una reforma agraria vía farmer; ahora experimentan la ampliación de la frontera agrícola y las concesiones extractivistas a las empresas trasnacionales. Esta experiencia colonial y capitalista es desgarradora, diluyente y fragmentadora; sin embargo, las comunidades indígenas resisten, luchan por sus territorios, por sus derechos, su autonomía, su autogobierno, autogestión y libre determinación, sus instituciones constitucionalizadas.

 

Este común-ismo indígena no es una utopía, es una resistencia. El enfrentamiento es descomunal; hay que enfrentar a estados extractivistas, a la ampliación de la frontera agrícola por las distintas formas de propiedad privada, hay que enfrentar a las empresas trasnacionales extractivistas, a comerciantes de madera, a comerciantes de todo tipo, que corroen; hay que enfrentar economías políticas del chantaje, circuitos paralelos, coerción, extorsiones y amenazas. Empero, la memoria larga hace recuerdo que con la desaparición de los bosques, la contaminación de las cuencas, la desertificación de los suelos, las comunidades indígenas estarían condenadas a desaparecer. Por eso, la lucha se hace fiera y tenaz. No se puede retroceder, cualquier retroceso es una aproximación a la muerte.

El común-ismo indígena no es una utopía, es la lucha de todos y todas, si no queremos desaparecer, después de la desaparición de las comunidades indígenas. El común-ismo indígena es la prueba de que el común-ismo es posible, siempre fue posible, no había que esperar al desarrollo de las fuerzas productivas, a que las condiciones productivas estén dadas. Esta fue la manera marxista de postergar la recuperación de lo común de su expropiación privada y pública. El común-ismo no es nada más ni nada menos que la recuperación de lo que pertenece a todos y ha sido despojado por lo público y lo privado. Siempre era posible otra historia, una historia de lo «común», también una res communis, basada en las gestiones comunitarias de lo «común»; siempre fue posible una historia alternativa a la historia efectiva que se dio, la de la genealogía de la violencia, de la economía política del poder, del despojamiento y desposesión de lo «común». Esta historia alternativa puede ser retomada en cualquier momento, no se requiere ninguna condición de acumulación, ni de desarrollo de fuerzas productivas; solo se requiere expropiar a los expropiadores. Los común-ismos que se den adquirirán distintas formas, también experimentaran transformaciones en el tiempo, experimentaran historias efectivas; la diferencia de estas historias es que se mueven, se despliegan, se dinamizan, no a partir de la expropiación de lo común, el despojamiento y desposesión de lo «común», la captura de la potencia social, sino, al contrario, por la liberación de la potencia social, por la efectuación de la comunidad en sus múltiples formas, por la composición de complementariedades plurales, en todos los “planos” de los ciclos de la vida.

El conflicto del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro-Sécure (TIPNIS) nos muestra la resistencia y la lucha de los pueblos indígenas frente a un gobierno que se autonombró indígena-popular, además de autodenominarse “gobierno de los movimientos sociales”. Gobierno que debería respetar los derechos de las naciones y pueblos indígenas originarios, constitucionalizados en una Constitución que define el mandato de construir el Estado plurinacional comunitario y autonómico. Esta contradicción tiene su parangón en otras formas de contradicción parecidas; por ejemplo, en la contradicción entre proletariado y gobierno socialista; también entre gobierno nacionalista revolucionario y pueblo. Los gobiernos que enarbolan los símbolos de los cambios terminan atrapados en las estructuras de poder, se convierten en parte de los engranajes de los diagramas de poder, y terminan defendiendo la conservación de estas estructuras.

 

La historia política de las revoluciones nos ha enseñado esta paradoja, las veces que ha podido, las veces que se han dado curso a gobiernos “revolucionarios”. Sorprende que los intelectuales, partidarios de la “revolución”, esperen mucho más de estos gobiernos. Contemplen esperanzado el decurso sinuoso de estos gobiernos, tratando de explicar sus contradicciones, inventando toda clase de hipótesis ad hoc. Son incapaces de observar que la lucha continúa, que la revolución sigue su curso en las luchas concretas de los movimientos que exigen, no sólo el cumplimiento del programa, sino la profundización del proceso político y social. Ven a estos movimientos sociales como radicalismos, como incomprensiones, en el mejor de los casos, como contradicciones en el seno del pueblo, en casos extremos. Lo que no pueden ver es que se trata de contradicciones profundas, contradicciones de la potencia social con el poder. No pueden ver que nada de las contradicciones anteriores se ha resuelto, que no podían resolverse con la llegada al gobierno de los representantes de la “revolución”. Que este hecho no era nada más que el comienzo de una etapa más difícil. La etapa de la destrucción del poder es una etapa muchísimo más difícil que la etapa de la toma del poder. Bajo estas condiciones subjetivas de los intelectuales “revolucionarios”, se comprende que se dediquen a hacer apología de los gobiernos “revolucionarios”, en vez de esclarecer el lugar conservador que juegan una vez arribados al poder. Están lejos de apoyar a los movimientos que se desatan como parte de las contradicciones del pueblo con el gobierno, del proletariado con el Estado, de las comunidades indígenas con el Estado-nación. Estos movimientos son los únicos que pueden continuar la “revolución”; sin embargo, quedan solos, estigmatizados por el gobierno “revolucionario”, desconocidos por los intelectuales, aislados por las organizaciones afines al gobierno.

Se puede decir que, en estos momentos, en estas coyunturas, donde se evidencian nuevas contradicciones o, mas bien, emergen contradicciones latentes, se manifiestan abiertamente los conservadurismos guardados de los “revolucionarios” en el gobierno y de los intelectuales “revolucionarios”. Incapaces de entender lo que pasa, prefieren dedicarse al duelo, al velorio, a la convocatoria de los fantasmas. Abandonando a los vivos, a los y las que siguen vivos para seguir luchando, dejando que los vivos resuelvan sus asuntos, condenados al silencio o, peor aún vilipendiados. Los intelectuales creen que algo existe cuando los intelectuales se pronuncian sobre ese algo. Son incapaces de comprender que la existencia de los acontecimientos no depende de sus enunciados. Estos son los límites de los intelectuales “revolucionarios”. Hasta aquí llegan.

 

Pueden acompañar la grandeza de las revoluciones, cuando emergen y llegan victoriosas a los escenarios del poder; pero, no pueden comprometerse con el laberíntico decurso de su decadencia; no pueden entregarse a una lucha para evitar su caída; no pueden acercarse a la lucha concreta de los descontentos y descontentas, acompañándolos con la crítica de las nuevas formas remozadas del poder. Claro que hay excepciones, cómo no las va haber; para no hacer una lista larga, solo dando algunos nombres, hablemos de los harringtonianos en la guerra de la independencia norteamericana; los de la montaña de la revolución francesa; León Trotsky y Rosa Luxemburgo en la revolución rusa; el mismo Mao Zedung de la revolución cultural; Frantz Fanon respecto de las guerras de liberación nacional y los estados independientes, también respecto a la descolonización; Ernesto “Che” Guevara en la revolución cubana; Sergio Almaraz Paz en la revolución nacional de Bolivia. Todos ellos vieron los problemas emergentes en la etapa de la construcción; desde sus propias perspectivas y coyunturas intentaron no sólo explicar lo que pasaba, sino también elaborar la crítica y buscar salidas. No se trata de decir que tenían la respuesta, menos la “verdad”, sino que intentaron continuar la “revolución” y su profundización, optando por la crítica y no por la apología como la mayoría de los intelectuales, militantes y funcionarios.

Para muchos intelectuales marxistas es, en cierto sentido, incomprensible la resistencia y la lucha de los pueblos indígenas; sobre todo por su resistencia a la modernidad y al desarrollo, aunque puedan comprender su lucha contra el capitalismo. Para ellos queda todavía un camino largo al comunismo; primero, es indispensable cumplir con las tareas democráticas; segundo, crear las condiciones de acumulación y desarrollo de las fuerzas productivas; tercero, pasar por la experiencia de transición al socialismo; y cuarto, a partir de un determinado momento, pasar del reino de las necesidades al reino de la libertad, el comunismo. Incluso si se interpretan estos pasos de manera combinada y continua, como en el caso de la teoría de la revolución permanente, la condición de acumulación y desarrollo de las fuerzas productivas es indispensable. No pueden ver que el común-ismo es la posibilidad siempre presente; no sólo en el sentido que le da Marx, como la lucha contra el estado de cosas existente, como praxis, sino como recuperación de lo común de los público y lo privado.

 

Alguien puede decirnos, como que lo hacen casi siempre, que idealizamos a las comunidades indígenas; que, en “realidad”, estas comunidades ya se encuentran atravesadas por relaciones capitalistas, que ya están insertas en el mercado, que ya han sufrido procesos de disgregación y descohesión. En primer lugar, no se ha planteado comunidades indígenas aisladas del mundo y de la historia. Las comunidades indígenas se encuentran insertas en los circuitos mercantiles y comerciales, por lo menos desde la colonia. Lo que se dice es que las comunidades indígenas, con todo, han sabido resistir, mantener la cohesión comunitaria, adecuándose al intercambio y resistiendo a las distintas formas del capitalismo. Incluso pueden haber incursionado en estrategias de acumulación; sin embargo, han contra-restado los efectos de descohesión con el reforzamiento de nuevas complementariedades, consolidando la comunidad. En la peor de las situaciones, la comunidad puede haber llegado a desaparecer como institución jurídica y territorial, sustituida por formas privadas de propiedad y formas sindicales de representación; sin embargo, la comunidad lingüística y cultural es como la memoria estructural, que hace de posibilidad permanente de reestructuración de la comunidad.

Por otra parte, la resistencia y la lucha de los pueblos indígenas no están aisladas, comparten su lucha contra el extractivismo otros pueblos, afectados por la depredación, la destrucción ecológica, la contaminación, sobre todo de las aguas y los suelos, ocasionada por las empresas trasnacionales mineras e hidrocarburíferas. En el continente y en el mundo, los efectos de la explotación extractivista se ha vuelto un gran problema, que atenta a la sobrevivencia de los pueblos. Las movilizaciones contra la gran minería y la explotación petrolera, cada vez son más numerosas e intensas. ¿Qué reclaman estas movilizaciones? El respeto al bien común del agua, del aire, de los suelos y de los bosques. ¿No es esta una lucha compartida? De eso se trata, de recuperar los bienes comunes de la expropiación privada y pública.

La resistencia y la lucha de los pueblos indígenas ha enseñado que el común-ismo no está para las calendas griegas, sino aquí y ahora, como posibilidad latente. Por otra parte, ha enseñado que la historia no es lineal, sino envolvente y de múltiples cursos. En tercer lugar, ha enseñado que es posible el autogobierno, la autonomía y la libre determinación de los pueblos y las sociedades. En este sentido, los pueblos del mundo pueden aprender a “indianizarse”, pueden recuperar los bienes comunes, pueden recuperar sus comunidades latentes e instaurar, contra el capital y el Estado, el común-ismo.

Fuente: https://clajadep.lahaine.org/?p=27858

 

 

Valoremos lo que Andrés Kogan Valderrama nos esclarece:

Por un lado, en la colonización territorial de Abya Yala a través del extractivismo:

la raza fue el mejor instrumento de la episteme moderna antropocéntrica para clasificar identidades completas a distintos puntos del planeta (América, Europa, África, Asia, Oceanía) y así expandir su dominio.

 

Por otro lado, en la emancipación del Abya Yala es clave la idea de “giro ecoterritorial”. Se sostiene en la emergencia del movimiento de justicia ambiental a nivel planetario y de todas las luchas anticoloniales dadas en 500 años de existencia, poniendo en el centro demandas y planteamientos como la justicia hídrica, la soberanía alimentaria, la deuda ecológica, la defensa de bienes comunes, la ética del cuidado, el ecofeminismo, el decrecimiento, la agroecología, la permacultura, la geografía crítica, el buen vivir, el vivir bien, un mundo chixi, la ecología política, los cuales todos buscan una relación distinta entre seres humanos y territorios.

 

El giro ecoterritorial frente al extractivismo

en América Latina

 13 de octubre de 2020

Por Andrés Kogan Valderrama (Rebelión)

La colonización territorial de Abya Yala a través del extractivismo

La colonización de Abya Yala puede verse como la culminación de un proceso iniciado a partir de 1492 en adelante, el cual marcará el inicio de la construcción de un nuevo sistema mundo de carácter colonial capitalista en donde Europa y, posteriormente, Estados Unidos serán su centro a nivel global. Es decir, será el momento en el cual la modernidad sentará sus bases en los distintos territorios colonizados a través de un nuevo dominio de poder de carácter extractivista, el cual se sostendrá a partir de la idea de raza.

Una idea de raza que solo fue posible construir, con la llegada de los grandes imperios de occidente a Abya Yala, en la medida que se usó para clasificar mundialmente a distintos grupos de seres humanos en inferiores o superiores, de acuerdo a criterios religiosos desde la cristiandad (alma/sin alma) y, más tarde, científicos desde el racionalismo (blancos-negros-rojos-amarillos). Es decir, la raza fue el mejor instrumento de la episteme moderna antropocéntrica para clasificar identidades completas a distintos puntos del planeta (América, Europa, África, Asia, Oceanía) y así expandir su dominio.

En otras palabras, la civilización occidental (cristiana-blanca-masculina-cuerda-heterosexual), solo a partir del etnocidio y ecocidio en Abya Yala, es cuando logra ser el centro del capitalismo histórico, desplazando así a otras grandes civilizaciones (China, India, Inca, Maya) por medio de la conquista de territorios en toda la región y también a través de esta nueva clasificación racial del mundo. En consecuencia, la racialización de múltiples comunidades indígenas en Abya Yala solo se entiende en la medida que los llamados indios eran vistos como seres salvajes, incivilizados y más cercanos a la naturaleza. Además de verlos como seres femeninos, infantiles e irracionales, por su mayor apego a los territorios y falta de ambición en explotarlos.

Es decir, la episteme moderna usó el antropocentrismo histórico para jerarquizar racialmente a grupos humanos y colonizar así territorios completos, vistos ambos como recursos naturales por la lógica imperial, lo que facilitará la inserción en un nuevo sistema económico capitalista a escala global, a través del llamado extractivismo o colonialismo de los bienes comunes (agua, tierra, aire, bosques, montañas), el cual, como veremos, ha persistido y se ha profundizado con el paso del tiempo.

De ahí que el origen del extractivismo pueda situarse históricamente durante el “descubrimiento” del Cerro Rico de Potosí en 1545, el cual será determinante para el futuro de los territorios de la región, ya que marcará un hito en lo que respecta al desarrollo y expansión a gran escala de la minería en Abya Yala, al ver a las colonias como meros espacios para la extracción, explotación y venta de minerales en los mercados internacionales, como lo son el oro, la plata, el cobre, el salitre, dominado cada vez más por las monarquías imperiales de occidente.

Asimismo, la expansión del extractivismo minero irá acompañado en el tiempo por diferentes colonialismos de corte forestal, petrolero, pesquero, agroalimentario, los cuales marcarán el destino de la inserción de los Estados modernos de la región, luego de los procesos independentistas de la región, marcados por una descolonización de carácter puramente formal, visto desde los territorios. Es decir, el paso de las monarquías imperiales a las nuevas repúblicas de la región no tocó en lo absoluto su matriz racial de fondo, sustentada ontológicamente por el antropocentrismo.

Es así como la historia de la nueva América Latina “independiente”, estará definida en sus dos siglos de existencia por la recolonización de los territorios desde los Estados, ya que han mantenido la dicotomía base de la modernidad, como lo es cultura/naturaleza, para poder así sustentarse económicamente. No es coincidencia por tanto que la noción misma de territorio, vista desde los Estados-nación latinoamericanos, sea, hasta el día de hoy, una idea acotada a lo fronterizo principalmente, proveniente de la lógica militar, como si los ríos, montañas y mares pudieran separarse por decreto.

En el caso del pueblo mapuche, fue un proceso de colonización realizado incluso desde los Estados mismos, ya que fueron las repúblicas mismas las que emprendieron la guerra por la asimilación de territorios no incorporados por la Colonia, como pasó con el Estado de Chile en el siglo XIX, el cual, a través de la mal llamada “Pacificación de la Araucanía”, cometió el peor genocidio y ecocidio de la historia del Wallmapu, lo que evidencia que el colonialismo nunca dejó de existir.

De ahí que no deben sorprender los procesos actuales de colonización de los territorios amazónicos, los cuales son producidos por alianzas entre Estados y grandes empresas extractivas para facilitar así la exportación de commodities como carne, madera y soya a los grandes mercados internacionales, pasando militarmente por encima de las formas de vida alternativas de múltiples pueblos que allí habitan.

Asimismo, la colonización territorial de Abya Yala, a través del extractivismo y su acumulación originaria, sentó las bases materiales y simbólicas para que el proyecto moderno universalizante pudiera desplegarse en toda su magnitud, a través de la construcción de un sujeto individual racionalista de corte cartesiano, alejado de la comunidad y de la naturaleza. Asimismo, sentará las bases para que procesos como la Ilustración, la Revolución Francesa y la Revolución Industrial pudieran desplegarse y tomarse como referentes para el resto del mundo.

La necesidad de una ecoterritorialidad ante la crisis civilizatoria  

La idea de “giro ecoterritorial” se sostiene en la emergencia del movimiento de justicia ambiental a nivel planetario y de todas las luchas anticoloniales dadas en 500 años de existencia, poniendo en el centro demandas y planteamientos como la justicia hídrica, la soberanía alimentaria, la deuda ecológica, la defensa de bienes comunes, la ética del cuidado, el ecofeminismo, el decrecimiento, la agroecología, la permacultura, la geografía crítica, el buen vivir, el vivir bien, un mundo chixi, la ecología política, los cuales todos buscan una relación distinta entre seres humanos y territorios. Es decir, plantear una nueva gramática proveniente de luchas socioambientales, que haga frente a la crisis civilizatoria actual y que dé paso a ontologías relacionales.

Por consiguiente, el giro ecoterritorial lo que busca es entender el territorio de manera desantropocentrada, a diferencia de muchas concepciones sociológicas, antropológicas, geográficas, urbanísticas y económicas, herederas del humanismo moderno, que solo lo ven como un hábitat en donde se dan relaciones entre seres humanos. Es decir, como si los individuos, pueblos, comunidades, sociedades o mercados, dependiendo de la disciplina o perspectiva que se utilice, estuvieran por sobre los propios límites que pone el planeta, negando así que somos parte de él, como el resto de los seres vivos.

América Latina es la región con mayor número de asesinatos de defensores de los territorios y con mayor número de conflictos socioambientales en todo el mundo, incluyendo tanto gobiernos catalogados de izquierda como de derecha, progresistas o conservadores, de manera que el pensamiento crítico no puede sino reterritorializarse de una vez si pretende aportar a la discusión. En consecuencia, seguir apostando a una idea de revolución del siglo XX, incapaz de ver la amenaza socioambiental de la actualidad como central, no es otra cosa que negacionismo ambiental y un suicidio territorial.

Los casos de conflictos socioambientales y el colonialismo de los bienes comunes en el Arco Minero del Orinoco en Venezuela, el Tipnis en Bolivia o Yasuní en Ecuador, impulsados por los gobiernos autoproclamados revolucionarios de aquellos países, no es diferente a lo ocurrido territorialmente en las llamadas Zonas de Sacrificio en Chile por ejemplo (Tocopilla, Mejillones, Huasco, Puchuncaví-Quintero y Coronel), impulsadas por los gobiernos más neoliberales de la región. En todos esos casos el extractivismo se impulsa a través del Estado o través de grandes corporaciones, por lo que no hay diferencias en sus impactos.

La misma situación con respecto a la militarización de pueblos y represión a diferentes pueblos indígenas en la región para ampliar la frontera minera, petrolera, forestal, sojera, en donde tanto gobiernos conservadores como progresistas han sido responsables. Un ejemplo muy evidente de esta similitud entre progresistas y neoliberales con respecto al despojo territorial en Wallmapu, se ha podido ver durante los gobiernos kichneristas en Argentina, los cuales profundizaron el extractivismo petrolero, de la misma forma como lo gobiernos neoliberales en Chile han profundizado también el extractivismo forestal de manera racista y ecocida.

Por suerte, en América Latina existen múltiples organizaciones, colectivos y asambleas ecoterritoriales fuertemente politizadas, en el amplio sentido de la palabra, defensoras de los mares, ríos, montañas, lagos, bosques, glaciares, las cuales entienden que el mundo está interconectado, por lo que la articulación debe darse de manera plurinacional y no centrada en los límites impuestos por los Estados nación de la región, ya que no hace más que fragmentar las luchas por la defensa de los bienes comunes.

Andrés Kogan Valderrama. Sociólogo. Diplomado en Educación para el Desarrollo Sustentable. Magíster en Comunicación y Cultura Contemporánea. Doctorando en Estudios Sociales de América Latina. Integrante de Comité Científico de Revista Iberoamérica Social. Director del Observatorio Plurinacional de Aguas www.oplas.org

Fuente: https://rebelion.org/el-giro-ecoterritorial-frente-al-extractivismo-en-america-latina/

En consecuencia, abajo y a la izquierda coherente con su esencia común-ista, luchemos por  la «democracia» como creación de les diverses de abajo desde sus autoorganizaciones de comunidades territorializadas y autónomas pero, a la vez, hermanadas en el país, el continente y el mundo. Tengamos en cuenta la condición de mujer en el Abya Yala saqueado hasta de lo necesario para la subsistencia más elemental:

 

Esos territorios-cuerpos también padecen las consecuencias del extractivismo, del despojo de sus territorios-tierra, del agua y los efectos del cambio climático, mayoritariamente en las zonas rurales. Las mujeres, por la división sexual del trabajo, son las encargadas de proveer de agua, pero debido a la apropiación de las fuentes por parte de megamineras, forestales o grandes monocultivos y la construcción de infraestructuras como las represas, que afectan grandes cuencas hidrográficas, acceder a este bien imprescindible es cada vez más difícil. Y todo esto es agravado por la contaminación, que produce enfermedades en las poblaciones. La defensa de los ríos, lagos y fuentes es una prioridad para las mujeres, indefectiblemente asociada a la defensa de la vida, no solo la humana sino de todos los seres vivos. En algunos entornos y comunidades se habla de justicia restaurativa de la biodiversidad, que tiene que ver con todas las vidas, instaurando a la naturaleza y al agua como sujetos políticos de derecho (siendo el agua un derecho humano), para recuperar ecosistemas y flujos hidrológicos. Además, estas luchas son desde las plurinacionalidades y contra las economías patriarcalizadas.

 

Hay una relación imbricada entre el territorio-cuerpo y el territorio-tierra para las mujeres de muchas comunidades del sur global y en concreto en Abya Yala, porque el territorio no es solo un espacio físico o mapa geográfico, sino una manifestación en espacio y tiempo con conexiones con el cosmos, bosques, agua, aire, montañas y todos los seres visibles y perceptibles. El territorio es espacio de vida y de espiritualidades, de procesos colectivos, son relaciones, es construir comunidad, es conexión con los cuerpos, con nuestros cuerpos que son cosmosintientes por su conexión con el cosmos. El territorio es lo que provee lo vital para la vida con sus ciclos naturales, es la red de la vida.

 

Defensa de los territorios y

ecofeminismos del Sur

13 de octubre de 2020

 

Por María Eugenia García Nemocon 

Viento Sur

He vivido desde el conocimiento y descubrimiento de las historias de nuestros pueblos y también desde el recóndito espacio de conexión con mi memoria ancestral, el sentimiento de despojo; despojo de mi historia invisibilizada y blanqueada, despojo de territorios, costumbres, sabidurías, epistemologías; despojo de cuerpos expropiados, despojo del sentir o del sentirpensar que evocan todavía esas comunidades que a pesar de este despojo aún tiene esas vivencias cosmogónicas con ancestras y ancestros.

Las mujeres y su papel en luchas ecosociales y feministas en Abya Yala 1/ y otros sures

En los países del sur el papel de las mujeres en las luchas sociales, ecofeministas y populares es vanguardista. Aunque las denominaciones, conceptos y premisas ecofeministas tienen su origen en epistemologías del norte global y muchas veces se soslayan otras visiones y acciones no valoradas históricamente por el racismo epistémico, actualmente han surgido múltiples colectivos, asambleas y comunidades de mujeres desde espacios ecofeministas –aunque muchas veces no se autodenominan así–. Se trata de espacios muy propios a las circunstancias del sur, que esencialmente orientan sus luchas por la defensa de lo que designan como territorio-cuerpo y territorio-tierra, el agua, los bienes comunitarios, por el buen vivir y contra los extractivismos. Se basan en teorías ecosociales para explicar las causas de sus problemas, que afectan no solo a las mujeres sino a la humanidad, a la sociedad y a la naturaleza y todas las vidas integradas; sus ejes son las luchas contra el patriarcado, el colonialismo, el racismo y el capitalismo; asimismo, plantean caminos posibles para sus soluciones, que son variadas y de acuerdo a contextos territoriales y plurinacionales.

Desde los diálogos, encuentros y entretejidos de luchas sur-sur, así como el compartir saberes, se está logrando –no solo desde los discursos sino desde prácticas diversas– la construcción de disyuntivas más allá del llamado desarrollo capitalista, no un desarrollo alternativo sino una alternativa al desarrollo, sin la visión antropocéntrica, considerando todas las vidas y los ciclos naturales.

Cuerpos como nuestro primer territorio y lugares de memoria

Las mujeres encabezan discursos, movilizaciones y acciones en defensa de sus cuerpos como primer territorio, que son objeto de mercantilización, subyugación, violencia, violaciones, invisibilización de parte de las instituciones, de parte de la sociedad y también de los propios compañeros de sus comunidades. Esta situación se recrudece en el caso de mujeres indígenas y negras, ya que el patriarcado imperante se combina con el racismo.

Esos territorios-cuerpos también padecen las consecuencias del extractivismo, del despojo de sus territorios-tierra, del agua y los efectos del cambio climático, mayoritariamente en las zonas rurales. Las mujeres, por la división sexual del trabajo, son las encargadas de proveer de agua, pero debido a la apropiación de las fuentes por parte de megamineras, forestales o grandes monocultivos y la construcción de infraestructuras como las represas, que afectan grandes cuencas hidrográficas, acceder a este bien imprescindible es cada vez más difícil. Y todo esto es agravado por la contaminación, que produce enfermedades en las poblaciones. La defensa de los ríos, lagos y fuentes es una prioridad para las mujeres, indefectiblemente asociada a la defensa de la vida, no solo la humana sino de todos los seres vivos. En algunos entornos y comunidades se habla de justicia restaurativa de la biodiversidad, que tiene que ver con todas las vidas, instaurando a la naturaleza y al agua como sujetos políticos de derecho (siendo el agua un derecho humano), para recuperar ecosistemas y flujos hidrológicos. Además, estas luchas son desde las plurinacionalidades y contra las economías patriarcalizadas.

Asimismo, podíamos apuntar que son las mujeres, en gran parte, quienes se encargan de los cultivos y de las hierbas y plantas medicinales, y son expertas en su uso y aplicación de sabidurías ancestrales, siendo mujeres-medicina para sus comunidades. También son las mujeres las que se dedican a la preparación de los alimentos, cuyos cultivos también están siendo afectados por efectos de la degradación ambiental y el cambio climático.

Hay una relación imbricada entre el territorio-cuerpo y el territorio-tierra para las mujeres de muchas comunidades del sur global y en concreto en Abya Yala, porque el territorio no es solo un espacio físico o mapa geográfico, sino una manifestación en espacio y tiempo con conexiones con el cosmos, bosques, agua, aire, montañas y todos los seres visibles y perceptibles. El territorio es espacio de vida y de espiritualidades, de procesos colectivos, son relaciones, es construir comunidad, es conexión con los cuerpos, con nuestros cuerpos que son cosmosintientes por su conexión con el cosmos. El territorio es lo que provee lo vital para la vida con sus ciclos naturales, es la red de la vida.

Nuestro cuerpo es territorio de memoria colectiva ancestral, que está atravesado por vivencias, goces, cuestionamientos, culpas, jerarquías, opresiones, racismo, machismo, signos de diferenciación y desigualdades. Como el territorio-tierra, el territorio-cuerpo es un territorio en disputa, mercantilizado por el sistema patriarcal, ni siquiera somos propietarias de nuestro cuerpo. Hablamos de cuerpos expropiados, esclavizados y violentados, de vivencias con desarraigo histórico de los cuerpos negros que fueron esclavizados. Los cuerpos colonizados de las mujeres tienen toda una historia de violaciones, ya que se juntaron las formas patriarcales de dominación ancestral existentes con las que trajeron los colonizadores, mucho más violentas y expropiantes de nuestros cuerpos.

Territorios-cuerpos migrados

Los ecofeminismos establecen como contradicción principal la acumulación de capital y la vida. Tomando los discursos desde el norte, que hablan de poner la vida en el centro, nosotras nos preguntamos si se ponen todas las vidas en el centro, o si algunas valen más que otras. Porque el sistema mundo que dio su inicio hace siglos, donde los pueblos originarios no eran considerados humanos, prevalece. El racismo está en el subconsciente y hemos crecido con esa visión de que los cuerpos son diferentes, algunos son más objetos que sujetos, concretamente los cuerpos de los sures, de países ricos pero empobrecidos por el saqueo y el despojo. Un despojo del que no son ajenos los habitantes de estos nortes cuyos consumos son tan desmedidos que rebasan con creces los consumos de muchos pueblos del sur.

Todo lo anterior quiere simplemente poner en evidencia que el racismo no es una palabra, es una actitud que millones de personas sufren día a día. Son cuerpos desvalorizados, que pueden terminar en el Mediterráneo, sin nombre, sin identidad y sin ser llorados, son esos otros. Son cuerpos aniquilados porque donde habitan tienen materias primas esenciales para el desarrollo y el nivel de consumo que mantiene el confort de otra parte de la humanidad, cuyos cuerpos valen más y son los que se ponen en el centro.

Atahualpa Yupanqui decía “El hombre es tierra que anda”, aquí nosotras venimos con esa tierra pegada a nuestros pies y cuerpo y desde esos orígenes somos valoradas y tratadas; por eso desde Abya Yala se habla de la colonialidad del ser, porque somos el no ser para que otros/as sean el ser. Son esas otras que están en el lado oscuro del ser.

Feminismos, ecofeminismos y decolonialidad

Los feminismos decoloniales y ecofeminismos del sur cuestionan la colonialidad como algo inherente al sistema de depredación, racismo, patriarcado y muerte instaurado con la conquista y que es predominante. Aunque para evitar esencialismos, desde algunos colectivos de mujeres indígenas se indica que ya había formas de patriarcado originarias. En apartados anteriores ya hemos indicado en qué consiste la colonialidad del ser y los efectos que ha tenido y tiene sobre los cuerpos y existencias de los sures, unos efectos que no solo afectan a los cuerpos de las mujeres, aunque son ellas las que más los sufren.

Durante siglos, el epistemicidio indígena y de las comunidades originarias colonizadas ha sido una constante, lo que en términos decoloniales denominamos la colonialidad del saber. Por ello reivindicamos el reconocer, valorar y visibilizar estas epistemologías, que a pesar de la capacidad de destrucción occidental aún permanecen. Sobre todo, desde los colectivos de mujeres se reivindican estas epistemologías como necesarias e imprescindibles en estos contextos de crisis ecosocial y sistémica, porque la realidad es que estas culturas y comunidades han convivido ancestralmente con los ecosistemas, forman parte de ellos, los integran y los preservan.

Recordamos aquí la práctica y filosofía del «buen vivir», que es aún esencial y parte de la vida en muchas comunidades originarias en diferentes latitudes. El buen vivir en diferentes lenguas es la vida armónica con la tierra, la naturaleza y con todos los seres visibles e invisibles que la habitan, es un bienestar colectivo, de memoria ancestral heredada y bienes comunes. Según las comunidades afrodescendientes, indígenas y campesinas, hay dos visiones de desarrollo: la del desarrollo para el buen vivir o desde el punto de vista comunitario y la visión de la institucionalidad y de las grandes empresas, que es la de la acumulación.

Asimismo, la colonialidad ha afectado a la naturaleza en Abya Yala y demás espacios conquistados, tanto en su biofísica como en la configuración territorial. La podemos definir como colonialidad de la naturaleza, donde se pasó de la Pachamama, o tierra de nadie para todos/as, a territorios privatizados y a espacios subalternizados por las élites colonizadoras y criollas, las cuales tienen la potestad de arrasar, reconfigurar y explotar los territorios como espacios subalternos, conforme a las necesidades de un sistema hegemónico de acumulación.

La apropiación de la biodiversidad natural, la megaminería, la explotación de hidrocarburos, el establecimiento de monocultivos para la exportación (para agrocombustibles o para las grandes forestales), y las grandes infraestructuras han convertido los territorios en áreas sometidas, donde flora, fauna, comunidades y ecosistemas enteros han sido devastados, con profusión de uso de agrotóxicos y químicos. Es así como la naturaleza está al servicio de los requerimientos del gran capital, no de las necesidades de los pueblos que las habitan. Todo este despojo trae como consecuencia, además de lo indicado, contaminación de suelos, aire, aguas y sus subsiguientes efectos en las vidas de todo el entorno humano que en ella vive y demás vidas y especies del medio natural.

El conflicto con los pueblos originarios no se soluciona o resuelve con la restitución de tierras –ya dijimos que el concepto de territorio-tierra va mucho más allá de un espacio físico o geográfico–, porque la cosmogonía no se soluciona con esto, porque la visión y modo de ver y vivir en el mundo son totalmente contrapuestas y antagónicas a la visión occidental dominante, utilitarista/mercantilista, tanto de cuerpos humanos como de todo tipo de vidas y ecosistemas.

Otras cosmovisiones que en la práctica superan el sistema de muerte y la tanatopolítica

Para la situación actual de crisis ecosocial hay alternativas planteadas desde comunidades y colectivos de mujeres que tienen que ver con socializar los bienes comunes y eliminar el extractivismo sin límites de materiales que afecta a gran parte de las poblaciones del sur global. Las poblaciones del sur global siguen colonizadas por las transnacionales en complicidad con sus gobiernos locales, por ello es necesario eliminar la explotación del trabajo y de otras especies y visibilizar otras cosmovisiones y formas de ver y vivir el mundo, así como valorar en su justa medida los cuidados y dejar de invisibilizar trabajos que en su mayor parte ejercemos las mujeres, y en estos nortes globales las migrantes. Dejar atrás todo lo que nos ha llevado a esta crisis y también a esta pandemia.

Es un hecho que otras prácticas son posibles, incluso en medios donde estas son susceptibles de sufrir ataques armados por parte de los gobiernos o de paramilitares al servicio del latifundio y el agronegocio. Desde la sociedad organizada se pueden proponer acciones prácticas y aterrizadas que conllevan infringir el orden establecido, dígase propiedad privada, privilegios de unos pocos, leyes del suelo, etc. En este sentido, planteamos defender los bienes comunes a través de las siguientes medidas:

– Socialización de tierras para cultivo, desechando y quitando los grandes monocultivos, para que se produzcan los cultivos necesarios para una alimentación equilibrada y sana, con recuperación de semillas autóctonas más resilientes y producción agroecológica. La recuperación de tierras para comunidades y campesinado debe ser un hecho también en estos territorios.

– Una utilización racional de las aguas superficiales y subterráneas, con criterios destinados a cubrir las necesidades básicas de la población y de los cultivos, con gestión pública o autogestión del campesinado y las comunidades. Evaluar qué cultivos son más resilientes y establecer sistemas de riego que garanticen el uso racional y colectivo del agua.

– Recuperación de bosques, masas forestales y en general ecosistemas. En las Constituciones de Ecuador y Bolivia han sido reconocidos como sujetos de derecho, denominándolos Pachamama, por su nombre en quechua.

– Presión social, información y boicot de productos provenientes del extractivismo y saqueo de otros territorios y poblaciones. Hay listas de transnacionales, territorios y productos que saquean, hay que hacer evidente su destrucción.

Terricidio, un concepto introducido por las mujeres de los pueblos originarios

Las hermanas del Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir han introducido el concepto de terricidio, que se puede definir como el asesinato no solo de los ecosistemas y de los pueblos que lo habitan, sino también de todos los ciclos que regulan la vida en la tierra, que llamamos ecosistemas perceptibles.

Entendemos que el terricidio es consecuencia del modelo civilizatorio dominante, enmarcado dentro de la crisis general del capitalismo, que lleva a este sistema al saqueo indiscriminado de recursos para seguir acumulando ganancias a costa del pueblo, las comunidades, la vida y los ecosistemas. Estos procesos se dan en beneficio de la clase dominante y de las empresas transnacionales representantes del imperialismo, poniendo en evidencia la contradicción entre capital y vida, ya que la acumulación de bienes y capitales está acabando con todo tipo de vida y está poniendo en riesgo nuestro futuro en el planeta. Contradicción que hoy se manifiesta a través del cambio climático, la desigualdad, el hambre y la miseria que sufren nuestros pueblos.

El terricidio es la violación y violencia de nuestro primer territorio, que es el cuerpo de nosotras, mujeres indígenas, campesinas y afrodescendientes que, desde la colonia, somos consideradas objetos y meras mercancías, ni siquiera alcanzamos el rango de humanas. Los efectos del extractivismo también se ven reflejados en la violencia en el cuerpo de las mujeres, porque afectan nuestras formas de vida y de subsistencia. Para quienes defienden el cuerpo-territorio, la Madre Tierra es un espacio vital, lo que podríamos llamar conexiones desde lo no perceptible, de construcción de comunidad, de espiritualidad, de procesos colectivos con todo tipo de vida que existe en el entorno, no solo la vida humana.

Relación entre pandemia y terricidio

El escenario de pandemia actual tiene muy probablemente relación con el terricidio. A continuación indicamos cómo las prácticas de explotación y producción capitalista, que en este documento definimos como terricidio, pueden estar detrás de esta pandemia. Actualmente, gran parte de las medidas tomadas contra la pandemia son de emergencia, cuando hay causas estructurales de las mismas que no se están combatiendo; las más plausibles tienen que ver con estos aspectos:

  • Forma de producción capitalista, con una industria alimentaria basada en el agronegocio y, entre otras, en la ganadería intensiva, léase macrogranjas. A falta de análisis más profundos, se puede decir que posiblemente el virus proviene de un tipo de murciélago, de este pasó a un animal intermedio, antes de saltar a los humanos. Algunos estudios apuntan como animal intermedio/huésped al pangolín (casi extinguido por su comercio legal/ilegal) o a algunas de las especies salvajes y silvestres que se venden y consumen en el mercado húmedo de Wuhan. Pero también se ha planteado que podría ser el cerdo. Con respecto a este último, en Hubei, provincia en la que se localiza Wuhan, se encuentran algunas de las mayores granjas industriales de estos animales, cuya producción masiva los somete a condiciones en las que sufren estrés y tortura animal. Los altos grados de hacinamiento propician la transmisión del virus y también disminuyen su capacidad de respuesta a los contagios; además, la similitud entre el sistema inmunológico del cerdo y el de los humanos facilita el salto de virus entre estas especies. Se infiere por lo tanto que esta forma de producción eleva las condiciones para que se den estos patógenos y luego se dé la zoonosis.

  • Otras acciones del capitalismo que tienen que ver con el inventario de tierras y recursos explotables para incorporarlas al agronegocio y al extractivismo y al usufructo de corrientes de agua. Las grandes corporaciones están haciendo este inventario con el propósito de adueñarse de las mismas para su usufructo, acumulando propiedades, en algunas de las cuales se encuentran aún bosques primarios, que han deforestado para poder dedicarlos a los monocultivos como palma, soja y forestales, o para extraer minerales, hidrocarburos o construir grandes infraestructuras como presas de generación eléctrica, o vías para sacar su producción poniéndose en contacto con zonas periurbanas. Además de destruir ecosistemas salvajes, despojar a los pueblos y comunidades que aún hay en estos territorios (que en su gran mayoría llevan muchísimo tiempo en ellas), esto extermina casi todo tipo de vida. También se rompe una barrera natural entre los humanos y las especies que habitan estas áreas y que estaban resguardadas, y que ahora han entrado en contacto con seres humanos de una forma más directa y más rápida, permitiendo que muchos patógenos de estas especies salten a los humanos. El daño en todos los aspectos es incalculable, porque han destruido un equilibrio natural existente, dañando los bosques. Además, se promueve una agricultura basada en agrotóxicos, que contamina todo su entorno, así como el uso de mercurio y cianuro en actividades extractivas como la minería de oro, acompañado del uso de explosivos para extracción a cielo abierto, que modifican la geología y propician diferentes tipos de contaminación.

Indudablemente, cualquier alternativa para superar este sistema, que en sí mismo es una pandemia, no puede provenir de seguir impulsando este tipo de formas de producción y explotación de los bienes comunes y del trabajo. Sería conveniente recordar en qué consiste la filosofía y práctica del buen vivir, que todavía para muchos pueblos indígenas en diferentes latitudes es parte esencial de la vida: el buen vivir en todas las lenguas es vida armónica con la tierra, la naturaleza y con todos los seres visibles e invisibles que la habitan.

Recordemos también que alrededor del 75% de la biodiversidad está en territorios indígenas y campesinos, con lo cual se corrobora que no es un mero discurso ni un hecho puntual, sino que es su filosofía de vida la que ha permitido que se preserven todos estos territorios y ecosistemas asociados. Han resistido violencias y conquistas coloniales, y ahora en este siglo están sufriendo ataques brutales para despojarlos de lo que aún conservan y preservan. Las sabidurías y conocimientos ancestrales, considerados salvajes incivilizados y subhumanos, ahora más que nunca tienen trascendencia y deben estar dentro del qué hacer para transformar un futuro que, si no, será tal vez la extinción nuestra y de otras muchas especies.

Esta pandemia puede reproducirse o pueden surgir otras si solo nos atenemos a los científicos y a la idea de que la tecnología logrará salvarnos de toda esta situación, en la que ya se combina crisis ecosocial con pandemia. Por eso, las tierras y los bienes comunes deben ser comunes, no privados. El agua, las semillas y los bosques y selvas no deben ser patentados, privatizados y arrasados con fines de explotación; si no, nos esperarán pandemias tal vez intermitentes y cada vez más mortíferas. La civilización moderna capitalista no da respuestas a los orígenes de la pandemia, sino que los causa, por eso es imprescindible cambiar el modelo de desarrollo basado en el agronegocio, la agricultura industrial, la ganadería intensiva, el extractivismo a gran escala y los megaproyectos. Si algo ha demostrado esta pandemia es que sobrepasar los límites no es algo inocuo, cada vez trae más consecuencias y cada vez estas consecuencias son más globales y planetarias.

Binomio economía-vida. Tenemos que dilucidar entre vida o capital o entre vida y economía. Los mismos gobiernos e instituciones tendrán que posicionarse, pero la población debemos tener como objetivo común la vida.

María Eugenia García Nemocon es miembro de la Comisión Ecofeminismo de Ecologistas en Acción y forma parte del Área de Ecosocialismo de Anticapitalistas

https://vientosur.info/defensa-de-los-territorios-y-ecofeminismos-del-sur/

Fuente: https://rebelion.org/defensa-de-los-territorios-y-ecofeminismos-del-sur/