Qué democracia – Diciembre 2021

Representativa de oligopolios originados por expropiación hasta de la vida planetaria vs. 19/20 asambleario y piquetero de las diversidades de abajo.

Mirar por las formas de deliberar-decidir de los de abajo y de confrontar con los opresores crea autodeterminación plurinacional de países hermanados en continentes y mundo.

Legalidad-legitimidad de
la gran burguesía/
Bloqueo de la lucha de clases/
Alternativas emancipatorias

Legalidad-legitimidad de la gran burguesía

Examinemos qué significa e implica el capitalismo como sistema del 1% humano mirando en exclusivo por su acumulación de riquezas y poder sobre las diversidades de abajo.

Editorial #110: exilios, devastaciones, regeneraciones

Por Biodiversidad | 22 Nov 2021  | Revista Biodiversidad

Un breve espacio del tiempo, como cantan por la radio, que se cuela aquí y allá y marca el pulso de acontecimientos fuera de su relación inmediata. De algún modo huyen, huyen hacia adelante. Su exilio, su viaje, su emigración, son un confrontarse con el futuro pero ya, ahora, porque su pasado (por más reciente que sea) es insufrible.

El mundo como lo conocíamos se va apagando. Cobran volumen y foco la promoción de una era digital que dicen nos volverá más vastos e inmediatos. Que resolverá, como bien dice Larry Lohman, todos los problemas de “confianza” que la “falta de seguridad” le acarrea a la gente. ¿A qué gente?, nos preguntamos. Si el acaparamiento de tierras ya se hace digital mediante registros a modo, si ya se buscan los catálogos de semillas, los registros de población, los escondrijos de capitales, todo digital, con absoluta confianza de quienes detentan estos libros contables digitales.

La destrucción del lenguaje no les importa, la destrucción de las relaciones que significaron la vida durante milenios les importan mucho menos.

Promueven los organismos genéticamente modificados. Promueven la edición genética, promueven los plaguicidas y fertilizantes agrotóxicos, los cañones anti-granizos, las granjas fabriles de pollos y chanchos, las ciudades de invernaderos, el apoderamiento del agua para múltiples usos (automotrices, embotelladoras, fracking, minería, invernaderos, criaderos industriales, procesos de la petroquímica y la siderurgia que envenenan el agua y el agua en el aire o en el subsuelo). Promueven también la privatización de las semillas, la propiedad intelectual rompiendo las relaciones que han posibilitado la vida durante milenios, como ya dijimos.

De eso hablamos. De posibilitar la vida en la tierra. De mantener la relación con la tierra, con eso que llamamos naturaleza, y posibilitarla, reivindicando tales relaciones que mantienen el rumbo y la atención puesta en lo fundamental.

Pero la superposición de procesos de acaparamiento y devastación van recrudeciendo las posibilidades de subsistencia de la gente en sus comunidades, en sus entornos vitales, en sus ámbitos de reproducción. Es el envenenamiento del agua, del aire, del suelo, de los cuerpos de las personas, desde niños y niñas hasta la gente de más edad y los animales con quienes convivimos. Pero también es la destrucción de ciclos fundamentales, que desencadenan catástrofes. Destruir el bosque es promover la erosión de los suelos, desterrar polinizadores, aplastar los procesos de biodiversificación, y provocar la intromisión de gente que con violencia va imponiendo lo que les parece que va a dar ganancia. Cuando eso se extrema y se conjuntan tantos procesos destructivos entramos en eso que llamamos zonas de sacrificio.

A fines del 2020 hubo una caravana en México para constatar esas zonas intensas de devastación, zonas provocadas, producidas paso a paso por compañías de todo tipo que apalancadas en los tratados de libre comercio van tejiendo todo tipo de proyectos de muerte, que son impuestos, cuando hay resistencia fuerte, con grupos armados, y con el ejército y las policías, que sin miramientos imponen la devastación y el silencio de quienes sufren tales agravios.

En este número documentamos, gracias a varias organizaciones de América Latina, once zonas de sacrificio en Ecuador, Venezuela, Bolivia, Chile, Argentina y México, sabiendo que el metabolismo de la destrucción tiene pasos, efectos que saltan los entornos de muerte y alcanzan otros espacios.

Los medios han difundido la triste y terrible noticia de cómo se reprime salvajemente, con la punta del pie, garrotazos y golpes de escudos, jalones y arrastrones a las y los integrantes de una caravana de migrantes procedentes de Centro América, Haití y varias regiones de África por haber tenido que huir de las extrema condiciones de inviabilidad y violencia, por haber sido expulsados también de su relación con su tierra y la naturaleza. Las escenas de un hombre sosteniendo a su bebé entre los escudos golpeadores de la Guardia Nacional mexicana que los derribaban y los volvían a derribar cada vez que el hombre se levantaba con el niño en brazos, nos debe transmitir algo más que una escena de terror. Algo debe cambiar. Algo está siendo usado sin miramientos para destruir todo lo que nos arrebatan desde el poder para luego destruir a la gente que huye de tales devastaciones.

El enorme éxodo latinoamericano hacia Estados Unidos y el Norte en general (sobre todo centroamericano y mexicano), es ahora también una nueva oleada que viene de África, por diversas rutas del océano, tal vez emulando algunas de las antiguas vías de navegación de los buques negreros, o apostando a viajes aéreos no muy publicitados. Se dice que una de las fuertes puertas de entrada está siendo Colombia, desde donde los migrantes africanos viajan hacia el Norte.

Apenas el año pasado, ante la nueva política migratoria mexicana que busca imitar a su contraparte estadunidense en la vejación, confinamiento y cerrazón de la que es capaz la autoridad migratoria, incluso se organizó una asamblea de migrantes de África exigiendo demandas puntuales al gobierno mexicano.

Y mientras, México, atrapado en sus ataduras pactadas con el T-MEC, aunque siga frenando el flujo migratorio del Sur con represión salvaje y confinamientos viles, también sirve de filtro para que a la frontera con Estados Unidos llegue cierta parte de esa población viajante y que tarde o temprano (si no logra evadir los enormes cercos y emboscadas que les tienen preparados), será aprisionada por la telaraña industrial del complejo de vigilancia y confinamiento fronterizo, que con tecnología digital “para brindar confianza y seguridad”, rastreará, cercará, apresará, para después mantenerles en un confinamiento lucrativo para todo un consorcio de cárceles privadas en territorio estadounidense.

Entre las zonas sacrificiales, reflejo directo del atropello constante y complejo del capitalismo industrial, que se va comiendo al mundo, y el confinamiento lucrativo que le tienen destinado a los y las migrantes considerados “de peligro a la seguridad nacional estadounidense”, existe sin embargo una pléyade de resistencias que insisten en nuestra relación con la tierra, en buscar la soberanía alimentaria, defender nuestros bosques, nuestras semillas, nuestras aguas y nuestros ámbitos de comunidad, que simbolizan desde siempre y para siempre lo mejor de la humanidad. Biodiversidad quiere reflejar esos intentos, esa emoción de mantenernos en relación con los fundamentos de la vida.

El gran robo de las semillas

4 de diciembre de 2021

Silvia Ribeiro*

A la cárcel por guardar semillasde su propia cosecha. Suena increíble pero es la consecuencia que ha tenido en varios países la aplicación de leyes que otorgan propiedad intelectual sobre semillas a grandes empresas, con la protección del convenio UPOV (Unión internacional de Protección de Obtenciones Vegetales), institución que esta semana cumple 60 años. Podría pasar en México con la reforma a la Ley Federal de Variedades Vegetales propuesta por el diputado Eraclio Rodríguez, quien argumenta que es para armonizarla con el T-MEC y otros tratados de libre comercio. Rodríguez no es original, simplemente sigue los lineamientos que dictan las trasnacionales semilleras y de agrotóxicos como Bayer, Syngenta y Corteva. Son éstas las que se benefician de las normativas para privatizar semillas (https://tinyurl.com/yc285u3k).

Su objetivo no es la alimentación sino el lucro, ven a las semillas solamente como eslabón de la cadena industrial de agroalimentación, monopolizarlas como un paso clave para controlar toda la cadena. Por ello han promovido la privatización de las semillas con derechos de obtentor y patentes. Contra ese proceso, que es una vía para criminalizar la vida campesina y la producción soberana de alimentos, se está realizando del 2 al 8 de diciembre una campaña global contra la UPOV y la privatización de semillas, apoyada por 285 organizaciones de 47 países (#StopUPOV).

Una forma de imposición de las disposiciones de UPOV han sido justamente los tratados de libre comercio. En el marco de la campaña, Grain publicó esta semana un mapa interactivo de esos tratados y qué países los empujan. Queda visualmente muy claro que es un proceso de neocolonialismo. Pocos países, encabezados por Estados Unidos y Europa –sede de las trasnacionales semilleras– buscan asegurar la protección de los privilegios de esas empresas en los países del sur, especialmente en los que existe gran diversidad y son origen de las semillas que buscan monopolizar (https://grain.org/e/6768).

Privatizar semillas es en sí un concepto absurdo, ya que son una creación colectiva y fluida, que comenzó con mujeres que hace más de 10 mil años crearon formas de cultivar lo que antes sólo se recolectaba, dando así origen a la agricultura y los asentamientos humanos. Intercambiar y guardar semillas para las próximas cosechas es a la agricultura como el aire que respiramos. Como expresa Camila Montecinos de la Asociación de Mujeres Rurales e Indígenas de Chile, las constantes conversaciones de las comunidades que siembran con las semillas, los suelos, los cultivos, el clima, los bosques, montañas o llanos, las fuentes de agua, las necesidades de alimentación, abrigo, gustos y expresiones artísticas y espirituales, las formas de manejar enfermedades y muchas otras interacciones, es lo que mantiene las semillas vivas y todo el tiempo crea nuevas. Nunca es una creación individual, siempre son tejidos colectivos que parten de semillas anteriores y son base de las futuras (https://tinyurl.com/5ekmz2vv).

En el mismo sentido se pronunció esta semana contra UPOV y otros proyectos que vulneran la vida comunitaria y la autonomía indígena, la Red Mayense de Guardianes de Semillas (https://tinyurl.com/2p8usv8m).

El proceso de creación lleva más de 10 mil años y no es individualizable. Por ello, las empresas inventaron un absurdo para reivindicar su propiedad: que quien desarrolle una variedad en laboratorio pueda alegar que es su invento, su obtención y pedir un certificado de obtentor que impida a otros usar esa variedad, pese a que está basada en miles de años de creación colectiva. Para dar a este robo un marco internacional se creó la UPOV. Al principio restringía sólo el uso comercial por 5-7 años. Cambios sucesivos resultaron en la versión 1991 de ese convenio, que otorga exclusividad por más de 20 años, criminaliza y persigue los intercambios campesinos y de agricultores, restringe gravemente el acceso a semillas para investigación pública, permite obtener certificados incluso por descubrimientos, extiende la protección a variedades similares a la desarrollada y afirma la criminalización y penalización de quien no cumpla.

En todas partes del mundo, pero especialmente en los países del sur global miembros de UPOV, los certificados otorgados siguen un patrón: más de 90 por ciento de los solicitantes son grandes empresas trasnacionales o sus subidiarias. Es básicamente una forma de resguardar los privilegios de las empresas en cada país y habilitarlas a usar los aparatos represivos y jurídicos nacionales contra las y los campesinos, agricultores e institutos de investigación pública. En muchos casos, como con el maíz, frijol, calabazas, nopal, amaranto y flores como cempasúchil o nochebuena, se otorgan derechos exclusivos a trasnacionales de cultivos con centro de origen y diversidad en los propios países que los ceden, un caso repetido en México.

La ambición de las empresas no tiene fin, y tampoco lo tendrá el aumento de las restricciones y penalizaciones que quieren imponer para resguardar sus privilegios a través de UPOV y otros sistemas de propiedad intelectual, como las patentes. Por ello la campaña exige terminar con la institución. Es apenas un comienzo.

* Investigadora del Grupo ETC

Fuente: https://www.jornada.com.mx/2021/12/04/opinion/016a1eco?fbclid=IwAR0KIXlT8kxvFj58F3tTzr6NesKmh_JRiHXk3mSe82vj0BMAnsnEpvTOXbo#.YauyUehoWw8.facebook

Situación crítica en términos de seguridad alimentaria

60 millones de latinoamericanos padecemos hambre y 267 millones inseguridad alimentaria

Por Rubén Armendáriz

Rebelión / CLAE

El hambre en América Latina y el Caribe está en su punto más alto desde 2000, con sesenta millones de habitantes que padecen hambre y 267 millones que sufren inseguridad alimentaria. Entre 2019 y 2020 aumentó 30%, casi 14 millones, el número de personas que enfrentan inseguridad alimentaria, alertaron varias agencias de la ONU.

En un nuevo informe, la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, la Organización Panamericana de la Salud, el Programa Mundial de Alimentos y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia muestran cómo en sólo un año el número de personas que viven con hambre ha crecido en 13.8 millones, para un total de 59.7 millones de personas.

Si bien el coronavirus representa su propia amenaza para la salud, las consecuencias económicas de la pandemia también han significado alacenas vacías. Los meses de cierre y las restricciones a los viajes han afectado especialmente a los trabajos informales, en una región en la que faltar al trabajo un día puede significar tener poco que comer al día siguiente.

El panorama regional de seguridad alimentaria y nutricional 2021 apunta a que la prevalencia del hambre en el área se ubica actualmente en 9.1 por ciento, la más alta de los últimos 15 años. Esto se traduce en que cuatro de cada 10 personas en la zona –267 millones– experimentaron inseguridad alimentaria moderada o grave en 2020, 60 millones más que en 2019.

Además, en Sudamérica, la prevalencia de inseguridad alimentaria moderada o grave aumentó 20.5 por ciento entre 2014 y 2020, mientras en Mesoamérica hubo un aumento de 7.3 puntos durante el mismo periodo.

No obstante, señalan las agencias, la inseguridad alimentaria grave, es decir, personas que se han quedado sin alimentos o han pasado un día o más sin comer, alcanzó 14 por ciento en 2020, lo que supone un total de 92.8 millones, un fuerte incremento en comparación con 2014, cuando afectaba a 47.6 millones.

Dentro de este panorama de inseguridad alimentaria, por otro lado, no se han visto afectados de igual forma hombres y mujeres, ya que en 2020, 41.8 por ciento de las mujeres de la región experimentaron inseguridad alimentaria moderada o grave, en comparación con 32.2 por ciento de los varones. Esta disparidad incluso ha ido en aumento en los últimos seis años.

Debemos decirlo fuerte y claro: América Latina y el Caribe enfrentan una situación crítica en términos de seguridad alimentaria. Ha habido un aumento de casi 79 por ciento en la cantidad de personas con hambre entre 2014 y 2020, denunció el representante regional de la FAO, Julio Berdegué, quien indicó que si bien la pandemia ha agravado la situación el hambre ha ido en aumento desde 2014.

La producción de alimentos que se pierden o se desperdician representan anualmente más de ocho por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo, aunque en el caso de América Latina y el Caribe no se cuenta con datos que permitan determinar cifras exactas y evaluar la situación real por país.

La pérdida de alimentos se refiere a la disminución de la masa de comida que tiene lugar en las primeras etapas de la cadena de suministro, desde que cosecha y produce hasta que se distribuye. Los desperdicios, en tanto, son las pérdidas que suceden cuando los alimentos se comercializan y se consumen. Pero mucho de los alimentos desperdiciados son codiciados por aquellos que deben recurrir a los desperdicios de otros para alimentarse.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO), de todos los alimentos que se producen en el mundo 14 por ciento se pierde y 17 por ciento se desperdicia. Para los especialistas resulta inaceptable que se pierdan esos alimentos cuando en la región el hambre y la inseguridad alimentaria siguen siendo un enorme desafío

Las estimaciones previas subestimaban la magnitud del desperdicio de alimentos por parte de los consumidores. La cantidad de desperdicios en la realidad, según el reporte, es más del doble que la reportada previamente.

Las mujeres pasan más hambre que los hombres en toda la región, según la ONU. En 2020, aproximadamente el 42% de las mujeres sufría inseguridad alimentaria moderada o grave, frente al 32% de los hombres. Esta disparidad ha aumentado constantemente en los últimos años, con un incremento del 6,4% al 9,6% en el primer año de la pandemia.

En Guatemala, cerca de la mitad de la población sufre inseguridad alimentaria. Y en El Salvador y Honduras, las cifras son casi tan crudas, con cerca del 47% y el 46% de su población pasando hambre, respectivamente. Estos tres países son los puntos de partida de las caravanas de migrantes que se dirigen a la frontera sur de Estados Unidos en busca de una vida mejor.

En Sudamérica, Argentina experimentó el aumento más drástico de la inseguridad alimentaria en los últimos años, según el informe, con más de un tercio de la población con acceso limitado a los alimentos, resultado de una prolongada depresión económica que trajo de vuelta el espectro de la hiperinflación.

Década perdida

Según la Comisión Económica para América Latina (Cepal), la pobreza y la pobreza extrema alcanzaron en 2020 en América Latina niveles nunca observados en los últimos 12 y 20 años, respectivamente, así como un empeoramiento de los índices de desigualdad en la región y en las tasas de ocupación y participación laboral, sobre todo en las mujeres, debido a la pandemia de la Covid-19 y pese a las medidas de protección social de emergencia que algún   os países han adoptado para frenarla,

La pobreza en America Latina alcanzó a 210 millones de personas, casi 34% de la población de la región, gracias a las políticas de los gobiernos neoliberales y la pandemia del covid 19. Asimismo, la pobreza extrema afectó a 78 millones de personas, el peor registro en 20 años. Las cifras son para el término de 2020 y no consideran el permanente deterioro social en los meses transcurridos de 2021.

Uno de cada tres latinoamericanos vive bajo el umbral de la pobreza y ocho de cada diez son vulnerables, según el informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), que reveló que Honduras, país con poco más de nueve millones de habitantes, registró una tasa de pobreza del 57,8 %, lo cual se traduce en un retroceso de dos décadas en su desarrollo. El estudio señaló que Nicaragua y Guatemala presentaron tasas de pobreza de 55,7 % y 50,9 % respectivamente.

Antes de la covid-19, el porcentaje de personas en esa situación ya llevaba un lustro de crecimiento ininterrumpido. El virus, sin embargo, ha sido la puntilla final a esta preocupante tendencia. La mayoría de los países latinoamericanos experimentará un potente deterioro distributivo, un flanco siempre sensible en la región: quienes más han sufrido, están sufriendo y sufrirán los estragos de la pandemia serán los que partían de una situación peor.

“Como siempre, los grandes perdedores están siendo los pobres”, resumió gráficamente la jefa de la Cepal, Alicia Bárcena

Asimismo, la pobreza extrema, donde no están cubiertas las necesidades más básicas, habrá escalado hasta su nivel más alto desde el año 2000. El 12,5%, uno de cada ocho latinoamericanos, está ahora en esa situación; más de un punto porcentual que hace un año, cuando una crisis sanitaria era una opción remota, y casi cinco puntos más que en 2014, cuanto tocó el nivel más bajo de siempre, el 7,8% de la población.

La desigualdad en América Latina aumentó 5.6 por ciento el año pasado medida con el coeficiente de Gini. Nos espera otra década perdida y ni con el rebote de crecimiento en 2021 y los próximos dos años se logrará recuperar los niveles de la actividad económica anteriores a la pandemia, expuso Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

En términos monetarios la pobreza en América Latina y el Caribe tiene un claro sesgo intergeneracional: la incidencia de pobreza para el grupo de niños, niñas y adolescentes de hasta 14 años es mayor en 19 puntos porcentuales que la del grupo de personas entre 35 y 44 años, y 31 puntos porcentuales más con respecto a personas de 65 años o más.

De no tomarse en cuenta esta condición de privación de la población infantil en el diseño de políticas sociales, se corre el riesgo de repetir los ciclos intergeneracionales de la pobreza en la región.

Según las nuevas proyecciones de la Cepal, en 2022 América Latina y el Caribe crecerá 2,9% en promedio, lo que implica una desaceleración respecto del rebote de 2021. Nada permite anticipar que la dinámica de bajo crecimiento previo a 2020 vaya a cambiar.

 Los problemas estructurales que limitaban el crecimiento de la región antes de la pandemia se agudizaron y repercutirán negativamente en la recuperación de la actividad económica y los mercados laborales más allá del repunte del crecimiento de 2021 y 2022.

En términos de ingresos per cápita, la región continúa en una trayectoria que conduce a una década perdida, advierte el informe. En el último año, la tasa de pobreza extrema habría alcanzado el 12,5% y la de pobreza el 33,7%. Las transferencias de emergencia a los sectores más vulnerables permitieron atenuar el alza de la pobreza en la región en 2020 (pasó de 189 millones en 2019 a 209 millones pudiendo haber sido de 230 millones, y de 70 millones en 2019 a 78 millones pudiendo haber sido 98 millones en el caso de la pobreza extrema).

Estas transferencias beneficiaron a 326 millones de personas, el 49,4% de la población. Sin embargo, la desigualdad en la distribución del ingreso aumentó (2,9% del índice de Gini). En tanto, la inseguridad alimentaria moderada o grave alcanzó a 40,4% de la población en 2020, 6,5 puntos porcentuales más que en 2019. Esto significa que hubo 44 millones de personas más en inseguridad alimentaria moderada o grave en la región, y 21 millones pasaron a sufrir inseguridad alimentaria grave.

Sobrepeso y obesidad

Otra de las grandes preocupaciones en América Latina sigue siendo el sobrepeso y la obesidad. El informe d los organismos de Naciones Unidas advierte que se está perdiendo la batalla contra otras formas de malnutrición: 106 millones de personas, lo que supone que uno de cada cuatro adultos, padecen obesidad. Entre 2000 y 2016 se notificó un aumento de 9.5 por ciento en el Caribe, 8.2 en Mesoamérica y 7.2 en América del Sur.

El sobrepeso infantil también ha ido en aumento desde hace 20 años; hasta 2020 se reportó que 3.9 millones de niños y niñas –7.5 por ciento de ellos menores de cinco años– tenían sobrepeso, casi 2 por ciento por arriba del promedio mundial.

En este contexto, América del Sur muestra la mayor prevalencia de sobrepeso en niños y niñas, con 8.2 por ciento, seguida por el Caribe con 6.6 y Mesoamérica con 6.3.

En América Latina y el Caribe, el Covid-19 ha empeorado una crisis de malnutrición prexistente. Con los servicios interrumpidos y los medios de vida devastados, las familias tienen más dificultades para poner alimentos saludables en la mesa, lo que deja a muchos menores con hambre y a otros con sobrepeso, lamentó el director regional de Unicef para América Latina y el Caribe, Jean Gough.

Esta situación ha llevado a la ONU a pedir acciones urgentes para detener el aumento del hambre, la inseguridad alimentaria y la malnutrición, por lo que ha llamado a los países de la región a tomar medidas para transformar sus sistemas agroalimentarios y hacerlos más eficientes, resilientes, inclusivos y sostenibles.

Rubén Armendáriz. Periodista y politólogo, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)

Fuente:  https://rebelion.org/60-millones-de-latinoamericanos-padecemos-hambre-y-267-millones-inseguridad-alimentaria/

América Latina retrocede 20 años
en la lucha contra el hambre

06 de diciembre de 2021

IPS

En tan solo un solo año, América Latina vio aumentar la población con hambre en 13,8 millones de personas, llegando a 59,7 millones las afectadas, siendo la región del mundo donde más creció el flagelo entre 2019 y 2020. Como resultado, indica un informe de la ONU difundido este martes 30, la inseguridad alimentaria extrema afecta a 267 millones de latinoamericanos.

De hecho, el hambre está ahora en su nivel más elevado desde el año 2000, en lo que supone un retroceso de dos décadas en la batalla de la región por erradicar el hambre, después de que la población en seguridad alimentaria extrema creció en 30 % durante el año evaluado.

Así lo establece el Panorama regional de seguridad alimentaria y nutricional 2021, que registra los primeros estragos visibles de la pandemia de covid-19.

El Panorama destaca que la prevalencia del hambre en la región alcanza ahora a 9,1 % los últimos 15 años. Solo entre 2019 y 2020 la prevalencia del hambre aumentó dos puntos porcentuales.

“Debemos decirlo fuerte y claro: América Latina y el Caribe enfrenta una situación crítica en términos de su seguridad alimentaria. Ha habido un aumento de casi el 79 por ciento en el número de personas con hambre entre 2014 y 2020 ”, dijo Julio Berdegué, representante regional de Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), desde sus oficinas en la capital chilena.

Rossana Polastri, directora del Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (Fida), acotó que “aunque la pandemia ha agravado la situación, el hambre ha ido en aumento desde 2014″.

«Debemos corregir las vulnerabilidades profundas de nuestros sistemas alimentarios, hacerlos más inclusivos y sostenibles y asegurarnos de que brinden bienestar a las personas que alimentan a nuestras sociedades», añadió.

La peor situación dentro de la región fue la de Mesoamérica, donde el hambre aumentó 2,5  %, afectando a 10,6 % de su población, vale decir, 19 millones de habitantes.

El cuanto a la prevalencia, es el Caribe el área que se lleva la peor parte, con 16,1 %, equivalente a siete millones de personas.

En América del Sur, el hambre es el día a día de 16,1 % de su población total, lo que representa a 33,7 millones de personas.

El Panorama lo elaboraron en forma conjunta de la FAO y el Fida, junto con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la filial continental de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Programa Mundial de Alimentos y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

En inseguridad alimentaria 41 % de la población

El hambre es la forma más urticante de la seguridad alimentaria moderada o grave, que en general afecta a 41 % de la población regional total, es decir a 267 millones de personas. Ese monto supone un incremento de 60 millones en 2020, respecto a 2019.

Eso supone un aumento de nueve puntos, el más profundo entre las regiones del mundo.

En América del Sur, la prevalencia de inseguridad alimentaria moderada o grave aumentó en 20,5 puntos porcentuales entre 2014 y 2020, mientras que en Mesoamérica hubo un aumento de 7,3 puntos porcentuales durante el mismo período.

Peor aún, en la región la prevalencia de la inseguridad alimentaria grave (personas que se han quedado sin alimentos o han pasado un día o más sin comer) alcanzó el 14 por ciento en 2020, un total de 92,8 millones de personas, un enorme aumento en comparación a 2014, cuando afectaba a 47,6 millones de personas.

La inseguridad alimentaria no afectó por igual a hombres y mujeres: en 2020, el 41,8 por ciento de las mujeres de la región experimentaron inseguridad alimentaria moderada o grave, en comparación con el 32,2 por ciento de los hombres. Esta disparidad ha ido en aumento en los últimos 6 años y aumentó drásticamente, del 6,4 por ciento en 2019 al 9,6 por ciento en 2020.

«Este informe nos muestra una cruda realidad que debemos enfrentar de lleno para mitigar la situación de la población más vulnerable. Al expandir los sistemas nacionales de protección social, por ejemplo, los gobiernos pueden llegar a los más necesitados con asistencia para ayudarlos a superar estos tiempos difíciles”, dijo Lola Castro, Directora Regional del PMA para América Latina y el Caribe.

Sobrepeso y obesidad también crecen

El Panorama advierte que la región también está perdiendo la batalla contra otras formas de malnutrición: 106 millones de personas,  o uno de cada cuatro personas adultas,  padecen obesidad en la región.

Los incrementos mayores en la prevalencia de la obesidad entre 2000 y 2016 fueron en el Caribe, con 9,5 puntos porcentuales, seguida por Mesoamérica, con 8,2 puntos y América del  Sur, con 7,2 puntos.

“Seguimos perdiendo la batalla contra todas las formas de malnutrición y estamos lejos de poder garantizar una nutrición saludable para toda la población. Si queremos acabar con el hambre y brindar bienestar y vidas saludables a las personas de las Américas, tenemos que transformar nuestros sistemas agrícolas y alimentarios para brindar dietas saludables para todos y no dejar a nadie atrás ”, dijo la Dra. Carissa F Etienne, directora de OPS.

El sobrepeso infantil también ha ido en aumento los últimos 20 años.

En 2020, 3,9 millones de niños y niñas, de ellos 7,5 % menores de cinco años, tenían sobrepeso. Eso es dos puntos porcentuales por encima de la media mundial.

América del Sur es ahora el área de la región con mayor prevalencia de sobrepeso infantil, con 8,2 %. Le sigue el Caribe, con 6,6 % y Mesoamérica con 6,3 %.

Un dato positivo que refleja el Panorama, aunque sea insuficiente, es del la mejora en cuanto al retraso en el crecimiento infantil, cuya prevalencia cayó de 18 % a 11,3 % en los últimos 20 años.

Además, la prevalencia regional de desnutrición aguda, conocida como emaciación, en la población infantil es ahora de 1,3 %, muy por debajo de la media mundial, de 6,7 %.

La covid fue un acicate al empeoramiento de la malnutrición, reconoció el director regional de Unicef, Jean Gough.

“Con los servicios interrumpidos y los medios de vida devastados, las familias tienen más dificultades para poner alimentos saludables en la mesa, lo que deja a muchos niños y niñas con hambre y a otros con sobrepeso. Para que crezcan sanos, debemos asegurarnos de que todas las familias tengan acceso a alimentos nutritivos y asequibles”, remarcó.

Las diferentes agencias de la ONU que están detrás del Panorama demandaron acciones urgentes para frenar el incremento del hambre y la inseguridad alimentaria en la región.

Los gobiernos de la región, adujeron, deben establecer medidas que transformen los sistemas agroalimentarios, para hacerlos más eficaces, sostenibles e inclusivos, para alcanzar la meta de que todos y todas cuenten con dietas nutritivas y saludables.

https://ipsnoticias.net/2021/11/america-latina-retrocede-20-anos-en-lucha-contra-el-hambre/

Fuente: https://rebelion.org/america-latina-retrocede-20-anos-en-lucha-contra-el-hambre/

En consecuencia, el capitalismo acumula riquezas y poder en el 1% de la humanidad a costa de hambrear, empobrecer y aniquilar tanto la naturaleza como las culturas…

A 20 años del 19/20 comprobemos cómo en Chubut se asume su legado desde su resignificación debida a “años de luchas y aprendizajes” y analicemos por qué las asambleas se pronuncian contra la megaminería para percibir el carácter plurinacional e internacional de dicha lucha.

En las calles, hasta que se derogue la ley

17 de diciembre de 2021

Luego de casi 20 años de resistencias de las asambleas socioambientales de Chubut, se aprobó el pasado miércoles 15 el proyecto de zonificación minera. A 20 años del 2001, las imágenes de asambleas en las plazas, movilizaciones y represión vuelven resignificadas por años de luchas y aprendizajes. Se estará en las calles hasta que se derogue la ley.

Por Paula Daporta y Gonzalo Falzari.

Marina Richieri, docente -investigadora de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco y miembro de la Asamblea de Puerto Madryn, nos relata sobre los hechos acontecidos esta semana. El día miércoles 15 de diciembre la legislatura de la provincia de Chubut realizó una sesión especial cuyo fin era  tratar unos pliegos del Superior Tribunal de Justicia. Sin embargo, la misma fue convertida en una sesión ordinaria en pocos minutos.

Al mutar a una sesión ordinaria se abrió la posibilidad de trabajar cualquier otro proyecto a diferencia de lo que ocurre en una sesión especial, donde solo se trata la cuestión por la que fue solicitada. Ese viraje hizo que en unos pocos minutos se presente una orden del día en el cual estaba el tratamiento el proyecto de ley 128/20 presentado por el ejecutivo referido a la zonificación minera de la provincia de Chubut que, de no ser tratado este año, perdería estado parlamentario.

La zonificación minera, resistida por casi 20 años de lucha de todo el pueblo chubutense especialmente de las asambleas socio ambientales, fue aprobada en cuarenta minutos en una discusión vacía y armada.

A partir de ese momento, cada localidad chubutense se autoconvocó en las plazas armando asambleas espontáneas: “A partir del jueves 16 decidimos hacer marchas cada día. El jueves 16 de diciembre, el pueblo estalló en las calles y las masas en Rawson sufrieron represión brutal, sangrienta, y salvaje que terminó en una ciudad totalmente militarizada. No se puede caminar por las calles. La gente se encuentra refugiada en casas y en negocios. Sin embargo, la policía de Chubut entra a las patadas a las casa y negocios sacando a fuerza de golpes y gas pimienta  a la gente que está adentro,  inclusive a niños y niñas.“

Marina sostiene la gravedad de la situación con un llamado masivo a denunciar y visibilizar lo que está sucediendo: “esta democracia que fue celebrada hace unos días acá en Chubut acá no existe. Es una democracia de sangre, violencia y represión mantenida en la actualidad y no construida en el pasado como se suele decir. Es una democracia que hoy en día se debe seguir manteniendo con esos costos”.

En el resto de las localidades, como  Puerto Madryn, Trelew, Comodoro Rivadavia y Esquel, que son las grandes ciudades chubutenses, las manifestaciones son masivas, desbordantes en las plazas de cada localidad: “habrá vigilias hasta que esa ley trucha fantasma funcional solamente a las mineras y a los funcionarios que quieran la tajada hasta que la ley sea derogada”.

Historias de luchas

En el año 2003, la lucha histórica del pueblo de Esquel, con su “No a la Mina” derivó en la sanción de la ley 5001 que, en su artículo 1ero, prohibió la explotación minera metalífera a cielo abierto en toda la provincia y la utilización de cianuro en los procesos de producción minera. Sin embargo la ley muestra una debilidad ya que, en su segundo artículo, legitima la zonificación minera. En palabras de Marina: “si bien hace 18 años esta ley nos protege de la explotación, siempre nos tiene en vilo por esta cuestión de la zonificación, que es una ventanita abierta a las grandes empresas que van a estar siempre presionando y haciendo lobby”. Esta debilidad se ve potenciada por el Código de Minería, marco legal nacional que regula la actividad, el cual le da a las empresas toda una serie de mecanismos económicos y financieros que no los tiene ningún otro sector. Ningún gobierno intentó modificar este código. Fue flexibilizado en los 90’s por Menem y respaldado por Kirchner. Todos quisieron aprovecharse y hacer uso de él para atraer inversiones: “Tanto Cristina, Macri y ahora Alberto Fernández intentaron pujar la minería metalífera a cielo abierto en todo el país”.

La definición de lo que es una zonificación es simple. Zonificar implica imponer límites en un espacio para que algo suceda. La actual zonificación minera propuesta por el gobierno provincial está en el extremo de lo colonial, en el sentido que no tiene ningún tipo de estudio topográfico, social, ni científico que le haya dado herramientas para legitimarlo: “simplemente lo que hicieron fue elegir de toda la meseta central de Chubut una partecita como para comenzar. Queda claro que este es un proyecto de zonificación inicial. No termina acá.”

Las Asambleas de Chubut presentaron en el 2014 el primer proyecto de ley utilizando la Iniciativa Popular (mecanismo de democracia directa). El proyecto planteaba prohibir la minería metalífera y uranífera en todo el territorio sin excepciones, en todas sus etapas. La Legislatura tiene un periodo para tratar los proyectos de iniciativa popular que son seis meses y lo hizo el último día del ciclo legislativo: “Fue un escándalo porque estaban los diputados recibiendo mensajes, de hecho hay una foto que se hizo famosa del diputado Muñiz que recibía instrucciones por parte de un empresario minero de cómo tenía que cambiar el articulado del proyecto de iniciativa popular para que se apruebe. El lobby fotografiado en vivo. Esa foto que fue un milagro, logró anular la sesión legislativa y volvió todo para atrás. No se pudo tratar la iniciativa popular y quedó la 5001 como hasta ese momento”.

A fin del año pasado se presentó el mismo proyecto de ley de Iniciativa Popular, esta vez con 31000 firmas de puño y letra en un contexto de pandemia, pero que entró en la Legislatura justo después que el Proyecto de Zonificación. Dos proyectos totalmente excluyentes que están en la misma comisión de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Desarrollo Económico que no deberían tratarse por orden de llegada. Que hayan elegido el Proyecto de Zonificación primero deja en claro que la intención es zonificar para luego aplicar el de Iniciativa Popular en los lugares que quedaron sin zonificar.

Detenciones como práctica sistemática

El 4 de julio del presente año, se produjo la detención arbitraria de Alfredo Claps durante una de las históricas marchas que se realizan el día 4 de cada mes en donde el pueblo chubutense se manifiesta en contra de la megaminería y en defensa de la tierra y el agua.

Ante este hecho las Asambleas de Trelew, Esquel y Puerto Madryn denunciaron, ante una conferencia de prensa, que este es un modo de accionar recurrente por parte de las fuerzas de seguridad, no sólo reprimir las resistencias sino, sobre todo, disciplinar al pueblo. El gobierno de Mariano Arcioni y Ricardo Sastre apelan a la represión para doblegar la lucha del pueblo. Lo cual se suma a otros mecanismos de intento de disciplinamiento como el retraso de pago de salarios, la persecución, falsas denuncias y espionaje hacia lxs vecinxs.

El mito de la generación de empleo

Uno de los grandes mitos en relación a la megaminería en particular y a los diferentes modos de extractivismo en general es la justificación económica de la generación de empleos. Frente a la manipulación de los sectores dominantes de los lobbys político – empresariales – comunicacionales, una de las estrategias de la asamblea consiste en articular con diferentes actores/actrices de la comunidad. A fuerza de argumentos y tendido de redes van desmontando falacias naturalizadas como verdades.

El Proyecto Navidad, que es el único que tiene factibilidad dentro de esta zonificación y que es el que está pujando para que se habilite, daría unos 2000 puestos de trabajo durante los dos primeros años que implican el armado del “Open Pit” (especie de estadio en profundidad), hacer el campamento para la gente que va a vivir ahí, los piletones para los desechos, los galpones, etc. Cuanto más rápido, más ganancia porque son menos sueldos y menos riesgo de que haya un incidente o accidente que anule la actividad. Esos puestos de trabajo no son fijos y suelen tener horarios rotativos. Pasado este proceso, empieza la etapa operativa conocida como de extracción. Aquí, en promedio, durante 10 años de operación, emplearán solo 157 personas capacitadas para operar maquinarias de alta tecnología. Puestos de trabajo que difícilmente puedan ser ocupados por  personas que vivieron toda su vida en estos territorio rurales.

Marina, que se ha especializado en las comunidades rurales de la zona, nos describe que en toda el área que se intenta zonificar habitan comunidades mixtas de raigambre rural: poblaciones de ascendencia Mapuche – Tehuelche, pero también criolla, de Chile o Paraguay. Para estas comunidades la llegada de estos puestos de trabajo, implica una reorganización de sus relaciones sociales y entramado cultural.

Se trata de pueblos que durante 300 años se dedicaron a la ganadería y a las relaciones entre comunidades. En dos años (y solo por dos años) se dan vuelta las relaciones humanas y laborales: el estilo y las posibilidades de vida. Cuando una minera entra a un pueblo los precios aumentan, la vida se hace imposible para la gente que no trabaja en la mina y la que lo hace, es mínima. Ahí empieza un proceso que fue muy bien evidenciado por los observatorios de conflictos mineros en Latinoamérica. Empieza a haber un éxodo. La gente que siempre estuvo allí, tiene que irse a buscar otro lugar porque ya no puede comprar las cosas que compraba antes y quienes habitan el pueblo empiezan a ser personas nuevas recién llegadas que, incluso, inmediatamente se quedan sin trabajo. Entonces empieza a haber toda una situación de abandono y de violencia. Hasta el agua tiene que comprar en bidones por estar contaminada como ya sucede en San Juan o en Catamarca.

La ruptura de la comunidad, entre las personas, incluso familiares entre quienes quieren y no quieren a la mina hacen que esa fragmentación sea funcional a que luego la mina quede. Empiezan a ser perseguidas las personas que se oponen a la minería por personas a las que ya les prometieron un puesto.

El abordaje, desde los puestos laborales, es muy complejo. Por eso, desde las asambleas, siempre se maneja con cautela a la hora de esgrimir estos argumentos. No se ataca  a los trabajadores y trabajadoras. Lo que se ataca son los mecanismos que el estado facilita y a las empresas que los aprovechan.

Las perspectivas a futuro implican seguir pensando modos de articular las resistencias y las redes para poder abrir juego a alternativas comunitarias y autogestivas. Sin embargo, las historias de los pueblos y de las asambleas saben de certezas, la relación directa entre la presencia de los pueblos en las calles y todo aquello que pueda llegar o no a suceder.

Fuente:   https://www.anred.org/2021/12/17/en-las-calles-hasta-que-se-derogue-la-ley/

 

Bloqueo de la lucha de clases

Reparemos en la necesidad de precisar conceptos claves para multiplicar diálogos entre las diversidades de abajo hacia proyectos en común de transformaciones radicales al sistema capitalista.

Es clave en la actual inflexión histórica generalizar la superación de abstracciones mediante la praxis de enfoques deconstructivos sobre principios organizativos de la plurinacionalidad y el internacionalismo revolucionario hacia desentrampar de discursos como:

Derechos humanos y ambiente

8 de diciembre de 2021

Ricardo Luis Mascheroni

Rebelión

En la semana de los derechos humanos trataré de precisar algunas cuestiones, señalando que la lucha por alcanzarlos es tan vieja como la humanidad y se ha dado en toda circunstancia en que existieron sectores de poder con capacidad de oprimir a otros más débiles.

Siempre que existió un sistema perverso que pudiera arrasar la vida y la identidad de las personas, se ha buscado oponerle un escudo protector de valores esenciales para la dignidad y plenitud del ser humano. Y a través del tiempo esa barrera impeditiva se consolidó mediante el perfeccionamiento y tipificación de esos derechos.

Su fuente generadora para todos aquellos que buscaban reparación a sus agravios, se encuentra en la injusticia, la opresión, la prepotencia, el atropello y el desconocimiento del otro.

Como concepto, podemos decir que los derechos humanos son el conjunto de prerrogativas y acciones que los individuos gozan a su favor por su sola condición humana, tendientes a impedir o paralizar aquellos actos u omisiones del Estado y de los particulares que puedan afectar o menoscabar su calidad de tales.

Son al decir de Julen Rekondo “una promesa incumplida para millones de personas que luchan por sobrevivir”.

Si bien en los últimos tiempos este tema se ha asociado casi linealmente a las organizaciones que reclaman por los desaparecidos, los apremios ilegales o de gatillo fácil, pero su espectro es mucho más amplio.

Hacia fines del siglo XVIII y principio del XIX se consagran los derechos humanos de primera generación, los que tuvieron su inspiración en el liberalismo, integrándose con los derechos civiles y políticos, como el derecho a la vida, a la libertad, la libertad de opinión y expresión, a un juicio justo, a libertad de elección, etc.

En nuestro país estos plasman en la Asamblea del año 13, en los Proyectos de Constitución y fundamentalmente en la Constitución de 1853.

En el plano internacional se consagraron el 10 de diciembre de 1948 por la Asamblea General de las Naciones Unidas con la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

El preámbulo de ella expresa: “que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de los miembros de la familia humana, ya que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias.”

A principio del siglo XX aparecen los derechos de segunda generación o sociales, alumbrados por la corriente conocida como constitucionalismo social que se expresara en la Constitución Mexicana de 1917 y en la de Weimar de 1919, entre los que se encuentran el derecho al trabajo, la salud, el comercio y la educación entre otros, que en el país se consagran en la Constitución peronista de 1949 y con el artículo 14 Bis y otros de la Constitución de 1957.

Las nuevas realidades y condicionantes, con el auge de la tecnología y el desarrollo de las grandes corporaciones, hicieron que a fines de la década del 70 del siglo pasado, surgieran los derechos humanos de tercera generación, destacándose entre ellos el derecho al ambiente, a la calidad de vida, a la autodeterminación de los pueblos, a la soberanía alimentaria, a la no corrupción, a la ciudad, a la solidaridad y a la paz.

Hoy se habla de derechos de cuarta generación o transgeneracionales como el derecho de las generaciones futuras a gozar de un ambiente sano y libre de degradación.

Este derecho debe ser abordado desde una visión holística, integrado por dos realidades, una natural que es el medio para el desarrollo común y otra dada por la acción de los hombres comprensivo de lo histórico, artístico, arqueológico, paisajístico, etc. que se interrelacionan, se condicionan y que necesitan la acción tutelar del estado.

Así que el ambiente natural sirve de sostén al ambiente humano (sociedad), y las acciones sociales a su vez modifican, alteran o degradan al ambiente natural.

Un ambiente degradado hace inviable la vida en plenitud, por lo que la aptitud del mismo se constituye en un presupuesto básico para el desarrollo integral del ser humano.

Esto ha sido receptado por constituciones modernas y consagrado en el art. 41 de la nuestra de 1994, que expresa«Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano.»

La degradación, atenta contra la dignidad humana, y los pueblos que la padecen no pueden avanzar hacia estadios superiores de organización social, cultural y política. Hoy se habla que “El ambiente es el primer derecho humano”.

Pero, admitamos dolor que toda esta corriente doctrinaria, jurídica y política en expansión, no ha servido para impedir la profundización de modelos esencialmente injustos e inequitativos, por lo que se impone cambios profundos en nuestras actitudes y formas de participación.

La sociedad de consumo globalizada nos impone una ética individual extrema, que anula la solidaridad, la participación y sobre todo la utopía de que más allá de esa opción, hay otros modelos de vida posible.

Por ello, no esperemos a seguir contando los muertos para iniciar un camino distinto en beneficio de todos.

Fuente:  https://rebelion.org/derechos-humanos-y-ambiente/

Comencemos por no recurrir a eufemismos como “medio ambiente”, “ambiente” y  “cambio climático” que encubren al sistema capitalista avanzando por pisoteo de los derechos tanto de los pueblos e individuos del 99% humano como de la naturaleza que implican el funcionamiento esencial a la vida planetaria.

Sin embargo, pese a utilizarlos, la siguiente nota esclarece que los ecocidios originan la emergencia climática y que esta criminalidad de lesa naturaleza se debe ante todo al sistema alimentario industrial y globalizado.

El cambio climático es la destrucción ecológica: Greenwashing y falsas soluciones en la COP 26

25 noviembre 2021

Por Navdanya International

El cambio climático y sus consecuencias muy reales no pueden abordarse sin reconocer el papel central del sistema alimentario industrial y globalizado tanto en la contribución a la crisis climática como en su perpetuación, pero también en la creación de vulnerabilidades en los sistemas agroalimentarios mundiales. 

El sistema industrial se caracteriza por el uso de semillas comerciales híbridas o transgénicas, el monocultivo que depende del uso de productos químicos basados en combustibles fósiles, las operaciones concentradas de alimentación animal, el cambio de uso de la tierra que provoca la deforestación a gran escala, todo lo cual se canaliza hacia el mercado mundial de procesamiento y exportación que crea enormes cantidades de desechos alimentarios, que a menudo generan contaminación y gases de efecto invernadero (GEI). Los combustibles fósiles se utilizan en casi todas las fases de esta cadena alimentaria, desde los productos químicos basados en los combustibles fósiles en forma de pesticidas o fertilizantes sintéticos, hasta los equipos agrícolas que consumen grandes cantidades de combustible, pasando por un sistema masivo de procesamiento, embalaje y transporte que se basa en los combustibles fósiles.

En total, estas prácticas ecológicamente destructivas representan entre el 44% y el 57% de todas las emisiones GEI, lo que convierte al sistema alimentario mundial en uno de los principales responsables del cambio climático y la degradación del medio ambiente.

La crisis climática es el resultado de la indiferencia y la ceguera ante los sistemas vivos de la Tierra, reforzada por una mentalidad orientada al lucro  [1]. Esta misma mentalidad ha llevado a la agroindustria a invadir los bosques y otros ecosistemas vitales, haciendo que la industria sea responsable de entre el 70% y el 90% de la deforestación mundial y provocando el desplazamiento de las poblaciones indígenas y campesinas [2].

La agrobiodiversidad también está entre las principales víctimas del paradigma agrícola moderno. Actualmente, alrededor del 80% de las tierras cultivables del mundo están organizadas en monocultivos que contienen plantaciones uniformes y genéticamente idénticas [3]. Esto ha provocado una extinción sin precedentes tanto de la agrobiodiversidad como de la biodiversidad silvestre, haciendo que los ecosistemas, así como la seguridad alimentaria, sean aún más vulnerables al cambio climático  [4]

A la vez, cada vez hay más pruebas de que los fertilizantes artificiales han reducido la fertilidad del suelo y la producción de alimentos y han contribuido a la desertificación, a la escasez de agua y, por tanto, al cambio climático. Los suelos tratados con fertilizantes químicos y vaciados de carbono orgánico y nutrientes pierden la capacidad de retener agua, lo que hace que estas zonas sean más vulnerables a las sequías e inundaciones. También crean una necesidad perpetua de utilizar más agua y más productos químicos para reponer el agotamiento de los nutrientes. Esto tiene efectos agravantes en los ecosistemas, ya que el uso de fertilizantes nitrogenados también provoca la contaminación de las fuentes de agua, la desecación de las tierras y la destrucción del suelo.

El COP 26

Ante la inminente emergencia climática, los líderes mundiales se reúnen en la Conferencia de las Partes 26 (COP 26) en Glasgow del 31 de octubre al 12 de noviembre de 2021, para debatir nuestro futuro y elaborar un plan de acción para hacer frente al cambio climático. Entre los principales objetivos de la cumbre se encuentran los compromisos de  aumentar la financiación en tecnología para aumentar la resiliencia climática y reducir las emisiones globales de GEI, para alcanzar el objetivo de 1,5°C en 2030. El enfoque en la tecnología es particularmente preocupante, ya que parece sugerir una mayor digitalización de la agricultura a través de un aumento de los OMG, los cultivos resistentes al cambio climático, los alimentos artificiales y cultivados en laboratorio, los créditos de carbono y otras falsas soluciones que no cuestionan las causas fundamentales del cambio climático.

Parece que la COP26 marcará otro fracaso en el intento de responsabilizar a las empresas contaminantes de sus acciones, aceptando así ciegamente las falsas soluciones al cambio climático que promueven.

Ya estamos empezando a ver cómo las empresas y los grandes inversores en tecnología, como Bill Gates, están promoviendo estas soluciones tecnológicas para establecer su propia agenda para resolver la crisis climática, creando nuevos mercados de carbono en el camino, y encontrando artimañas inteligentes para seguir contaminando al tiempo que refuerzan su control sobre los recursos del mundo. Es probable que la COP 26 siga el mismo camino y sirva de escenario para el ‘greenwashing’ de las empresas, con el fin de  presentar a las grandes empresas tecnológicas y a la agricultura industrial como los héroes que aportan soluciones al cambio climático, en lugar de tacharlas de villanas.

Cuando ya ha transcurrido una semana, la COP 26 ha sido calificada como la conferencia sobre el clima más excluyente hasta la fecha y ha provocado numerosas  reacciones de activistas y grupos de la sociedad civil, que han cuestionado su legitimidad. Entre los muchos manifestantes que salieron a las calles de Glasgow para expresar su descontento, la coalición de la COP 26 consiguió  movilizar a más de 100.000 personas e incitó a más de 300 manifestaciones en todo el mundo para denunciar las falsas soluciones al cambio climático y pedir una mayor participación en la justicia climática.

Hasta ahora, la mayoría de los eventos se han celebrado a puerta cerrada y han contado con varios discursos de líderes mundiales que repiten los mismos discursos conocidos sobre la reducción de los gases de efecto invernadero y la financiación climática. El hecho de dar la palabra a los filántropos y a los grandes inversionistas del sector tecnológico, en lugar de a los grupos de la sociedad civil y a las comunidades marginadas, ilustra perfectamente la posición contraria de la COP 26 y su compromiso con las soluciones tecnológicas en lugar de las soluciones regenerativas y centradas en la biodiversidad.

La Falsa Promesa de las «Soluciones Basadas en la Naturaleza”

Las soluciones propuestas por estos villanos del clima son innovaciones tecnológicas costosas, no probadas y a menudo peligrosas, como los alimentos de laboratorio cultivados artificialmente, la edición de genes, la captura de carbono, los créditos de carbono y la geoingeniería, todo ello orientado a sustituir los mismos procesos naturales que han estado destruyendo . Estas soluciones tecnológicas ignoran por completo el poder de la naturaleza y niegan sus capacidades regenerativas. Sin embargo, a pesar de ello, cuentan con el apoyo de multinacionales y grandes inversores tecnológicos que comercializan estas tecnologías como la única solución posible a nuestro problema climático.

Las falsas soluciones y la biotecnología desplazan el poder político de los agricultores ecológicos y las comunidades locales hacia las empresas de biotecnología y los grandes inversionistas. Ignoran los conocimientos locales e indígenas y las diversas culturas alimentarias que han evolucionado junto a los diversos ecosistemas y son, por tanto, una forma de que las empresas justifiquen sus acciones, aumenten sus ganancias y acumulen aun mas poder.

La Falsa Promesa de los Alimentos Sintéticos

Los defensores de alimentos sintéticos  afirman que proporciona una solución real al cambio climático, y a la degradación del medio ambiente, debido a que no necesita recursos intensivos de agua y tierra, al tiempo que  resuelve las preocupaciones sobre las emisiones de gases de efecto invernadero de los animales y el bienestar animal en la industria de la carne. Sin embargo, el verdadero propósito no podría estar más lejos de acabar con el cambio climático o el hambre en el mundo. Estos alimentos » a base de plantas» ultraprocesados se basan en innovaciones técnicas como la biología sintética, que consiste en reconfigurar el ADN de un organismo para crear algo totalmente nuevo que no se encuentra en la naturaleza. Por ejemplo, empresas como Beyond Meat e Impossible Foods utilizan una secuencia de codificación del ADN de la soja o los guisantes para crear un producto con aspecto y sabor de carne real. Algunas empresas también están invirtiendo en carne basada en células, cultivada a partir de células animales reales  [5]. El resultado final de todos estos productos sintéticos es toda una gama de carnes, huevos, quesos y productos lácteos falsos cultivados en laboratorio que buscan sustituir a los productos animales y alterar las dietas modernas.

A pesar de que sus defensores afirman lo contrario, las investigaciones han demostrado que los alimentos falsos producidos en laboratorio tienen una mayor huella de carbono que las proteínas vegetales menos procesadas  [6]. Los análogos de la carne son hasta siete veces más intensivos en carbono que las legumbres enteras, y la carne de origen celular también emite más gases de efecto invernadero que los productos animales, como el cerdo o las aves de corral  [7]. Investigaciones recientes sugieren incluso que, a largo plazo, el impacto medioambiental de la carne cultivada en laboratorio podría ser mayor que el del ganado  [8].

Los sustitutos vegetales y los análogos de la carne no suponen en absoluto un alejamiento de la agricultura industrial. Aunque los alimentos sintéticos “a base de plantas” se anuncian como «ecológicos», están hechos con proteínas de guisantes, soja o maíz que se cultivan en grandes monocultivos que siguen dependiendo de la agricultura intensiva, los insumos químicos y los OMG. Irónicamente, estas alternativas cárnicas de origen vegetal  contribuyen directamente al mismo sistema alimentario que amenaza la biodiversidad mundial, destruye la fauna y la flora, altera los suelos y contamina las aguas.

Los alimentos cultivados en laboratorio simbolizan otra máquina de lucro utilizada por los multimillonarios y las grandes empresas para aumentar el control a través de las patentes  [9]. Esta lógica de las patentes considera a los animales y a la naturaleza como elementos desechables que pueden ser sustituidos simplemente por tecnologías más eficientes, como los productos de laboratorio. Así, ignora por completo nuestra relación con la naturaleza y crea una brecha que separa a los humanos de la naturaleza y a los alimentos de la vida. La comida falsa concentra así el poder en manos de unas pocas empresas de biotecnología, y lo aleja de los pueblos indígenas, los agricultores y otras comunidades, invalidando así sus conocimientos ancestrales y arrebatándoles la posibilidad de definir sus sistemas alimentarios.

Captura de Carbono y Cero Neto de Emisiones

La idea que subyace en el «cero neto de emisiones» es equilibrar las emisiones de gases de efecto invernadero con las eliminaciones de los mismos hasta llegar a cero. Para llegar a cero, la cantidad de CO2 añadida no puede ser mayor que la cantidad retirada de la atmósfera en el mismo periodo de tiempo. Esta ecuación es problemática porque implica que las empresas pueden alcanzar el cero neto de emisiones invirtiendo en sistemas de compensación de carbono.

Sin embargo, el cero neto de emisiones no conducirá a una reducción real de las emisiones de carbono por varias razones. En primer lugar, el cero neto de emisiones se centra únicamente en los flujos de emisiones y, por tanto, no toma en consideración la naturaleza acumulativa del carbono. El dióxido de carbono permanece en la atmósfera durante cientos o miles de años, a menos que se almacene en otro lugar, lo que significa que las emisiones pasadas, presentes y futuras tendrán un impacto acumulativo tanto en el calentamiento global como en la acidificación de los océanos. En segundo lugar, el cero neto de emisiones se basa en una mentira porque las compensaciones no reducen realmente las concentraciones atmosféricas de CO2. Por lo tanto, los niveles de CO2 seguirán aumentando a un ritmo alarmante si no son secuestrados efectivamente por los suelos y los océanos.

En realidad, el «cero neto de emisiones» no es más que un e laborado esquema de greenwashing corporativo que concede a las empresas contaminantes el derecho a ampliar sus actividades y seguir contaminando de forma habitual, siempre que puedan declarar que secuestran carbono en otro lugar. Al compensar sus emisiones mediante la plantación de monocultivos de árboles, las empresas seguirán provocando el acaparamiento de tierras y el desplazamiento de comunidades, las violaciones de los derechos humanos, la escasez de agua y una mayor pérdida de biodiversidad.

Estas llamadas «soluciones basadas en la naturaleza» son un  eufemismo hecho deliberadamente para sonar atractivo y así distraernos de las causas fundamentales de la crisis climática. El término actúa como una peligrosa táctica de retraso, que permite a las empresas, los gobiernos y las instituciones financieras seguir haciendo negocios como siempre, sin abordar fundamentalmente las causas fundamentales de la crisis climática. Las soluciones basadas en la naturaleza la instrumentalizan utilizando la lógica transaccional de los mecanismos de mercado, al tiempo que externalizan la destrucción ecológica a través de proyectos de compensación de carbono.

Geoingeniería

La idea de la geoingeniería es desplegar una serie de tecnologías para intervenir deliberadamente en el sistema climático de la Tierra y alterarlo. Por ejemplo, la Fundación Bill y Melinda Gates y la Universidad de Harvard  están colaborando en la financiación de un plan que pondría aerosoles de sulfato en la atmósfera para bloquear el sol. En teoría, bloquear la luz solar entrante mediante productos químicos reduciría el problema del calentamiento global, lo que nos permitiría controlar el clima.

Sin embargo, el efecto del calentamiento del dióxido de carbono en la atmósfera puede persistir hasta 10.000 años o más. Se cree que las partículas reductoras del sol desaparecen de la atmósfera al cabo de un año aproximadamente, lo que significa que para que esta tecnología sea eficaz hay que mantener este proceso para siempre y  bombear continuamente la atmósfera con aerosoles químicos. Si seguimos este camino, no se sabe qué pasaría si de repente nos viéramos obligados a parar. No hace falta decir que los efectos podrían ser catastróficos ya que nos podríamos quedar con un siglo de dióxido de carbono acumulado en la atmósfera.

Por definición, la geoingeniería pretende alterar deliberadamente los límites planetarios, como el ciclo del carbono y el ciclo hidrológico, pero no pretende abordar las causas fundamentales del cambio climático. Por lo tanto, corre el riesgo de empeorar el cambio climático, ya que se sabe muy poco sobre el funcionamiento del ecosistema planetario en su conjunto. La geoingeniería solar simboliza así perfectamente la negación por parte de la humanidad de los procesos naturales existentes. Es una manifestación de la arrogancia que ve al hombre por encima de la naturaleza y que todos los problemas pueden resolverse mediante intervenciones tecnológicas  [10].

Las soluciones expuestas son un producto de una visión mecanicista del mundo que ve la naturaleza como una materia muerta e inerte que puede ser diseñada y manipulada para adaptarse a nuestras necesidades y reforzar la codicia corporativa  [11]. Al colocar las innovaciones tecnológicas en un pedestal y marcarlas como la única opción posible para resolver las numerosas crisis del mundo, las grandes corporaciones están estableciendo su propia agenda y consolidando aún más su control, al tiempo que roban a las sociedades la capacidad de ver y pensar en otras opciones. Al hacerlo, están ocultando las verdaderas causas de las crisis a las que nos enfrentamos y nos llevan por un peligroso camino de nuevas crisis sin precedentes. Esta reticencia a abordar los problemas sistémicos no es en absoluto accidental, sino que es un intento deliberado de las multinacionales gigantes de mantener su control perpetuando las mismas estructuras de poder que crearon nuestras crisis actuales, sin asumir la responsabilidad de la contaminación y la degradación ecológica que han provocado a gran escala en primer lugar.

Esta no es la transición que necesitamos. El objetivo no debe ser sólo el secuestro de carbono, sino la salud general de los ecosistemas y de las personas, la generación de medios de vida y de economías sanas y la creación de equidad y justicia. Tenemos que proteger nuestros bosques, salvaguardar la biodiversidad y, por tanto, crear salud y resiliencia climática. Tenemos que dejar de ver la tierra como algo muerto y reconocer que está viva, y que la naturaleza recicla el carbono para crear vida.

El Papel de la Biodiversidad y
los Sistemas Agroecológicos

Las verdaderas soluciones al cambio climático no deben buscar la ingeniería o la manipulación de nuestro planeta para obtener beneficios. Por el contrario, deberían aspirar a trabajar junto a la naturaleza para restaurar su biodiversidad y renovar sus ciclos naturales. Estas soluciones ya existen y están siendo impulsadas por comunidades alimentarias locales y diversas de todo el mundo, mostrándonos que es posible realizar un camino de vida en armonía con la naturaleza. La biodiversidad de plantas, animales y microorganismos es clave para proporcionar la estabilidad y el equilibrio necesarios para crear agroecosistemas resistentes frente al cambio climático. Los mismos sistemas alimentarios y agrícolas que conservan y regeneran la biodiversidad también mitigan el cambio climático y contribuyen a la salud y al aumento de los medios de vida a través de economías regenerativas.

La agroecología se basa en un amplio conjunto de principios e incluye diversas formas de cultivar junto a la naturaleza y regenera la biodiversidad a través de las semillas vivas, el suelo y las comunidades locales alimentarias, en el uso de productos químicos basados en los combustibles fósiles. [12] Los sistemas agroecológicos están diseñados para imitar los procesos naturales y regenerar la biodiversidad con el fin de proporcionar servicios ecológicos como el control natural de plagas, el ciclo de los nutrientes, suelos rejuvenecidos y en crecimiento, un mayor secuestro de carbono y una mayor concentración de agua en los suelos  [13]. Al centrarse en lo local y alejar la producción de las cadenas de suministro globalizadas, estos sistemas pueden eliminar los métodos intensivos en combustibles fósiles y sustituirlos por otros de bajo consumo y regeneración que fortalecen el suelo y fijan el dióxido de carbono en él. Esto ayuda a los agroecosistemas a mantener sus funciones de regulación del clima y a mitigar los efectos del cambio climático.

La transición a la agricultura ecológica y regenerativa debería ser la máxima prioridad. Al trabajar junto a la naturaleza, la agricultura regenerativa y agroecológica puede generar una mayor resistencia alimentaria al tiempo que extrae el carbono de la atmósfera y lo devuelve al suelo mediante la fotosíntesis. Aumentar el secuestro de carbono en los suelos es un aspecto vital para la mitigación del cambio climático.

Las soluciones agroecológicas al cambio climático representan un alejamiento del sistema alimentario industrial y adoptan una visión diferente de la transformación del sistema alimentario. Se basan en un enfoque sistémico, en una profunda comprensión de la vida y suponen una transformación a nivel político, social y económico. La transformación agroecológica es incompatible con el paradigma de la agricultura industrial, ya que requiere un cambio completo para abandonar el sistema alimentario industrial hipercentralizado y controlado por las empresas. Cualquier compromiso, como el préstamo de algunas técnicas y prácticas ecológicas que no modifiquen el modelo de monocultivo de la agricultura industrial, sólo puede moderar los impactos negativos temporalmente, mientras que contribuye directamente a una mayor crisis climática a largo plazo. Así pues, la verdadera transformación sólo puede producirse mediante un cambio hacia una agricultura y unos sistemas alimentarios agroecológicos.

Referencias:(…)
 Navdanya International
Fuente:https://www.biodiversidadla.org/Recomendamos/El-cambio-climatico-es-la-destruccion-ecologica-Greenwashing-y-falsas-soluciones-en-la-COP-26

Comprobamos cómo el sistema agroalimentario globalizado es ecocida y debe-puede ser sustituido por el “trabajo junto a la naturaleza para restaurar su biodiversidad y renovar sus ciclos naturales. Estas soluciones ya existen y están siendo impulsadas por comunidades alimentarias locales y diversas de todo el mundo, mostrándonos que es posible realizar un camino de vida en armonía con la naturaleza. La biodiversidad de plantas, animales y microorganismos es clave para proporcionar la estabilidad y el equilibrio necesarios para crear agroecosistemas resistentes frente al cambio climático. Los mismos sistemas alimentarios y agrícolas que conservan y regeneran la biodiversidad también mitigan el cambio climático y contribuyen a la salud y al aumento de los medios de vida a través de economías regenerativas”.

Hasta acá hemos ido confiriendo contenidos reales y efectivos al avasallamiento de derechos tanto de los pueblos e individuos como de la naturaleza. Ahora desenmascaremos a quienes lo profundizan en nombre de la energía limpia.

Bolivia inaugura la planta solar más grande del país y la más alta del mundo

febrero de 2021

Fueron instalados más de 300.000 paneles fotovoltaicos en una extensión de 214 hectáreas de tierra.

El pasado miércoles 10 de febrero, Bolivia inauguró su planta de captación energética fotovoltaica más grande del país y la de más altura a nivel mundial, esta es capaz producir 100 megavatios e introducirlos al sistema de red eléctrica nacional.

La planta se encuentra ubicada en el departamento de Oruro, a una altura de 3.700 metros sobre el nivel del mar.

Según el ministro de Hidrocarburos y Energía, Franklin Molina, se trata de “más de 300.000 paneles fotovoltaicos emplazados en 214 hectáreas”.

“Este suelo altiplánico tiene la fuerza suficiente para generar la energía que los bolivianos necesitamos y que convierte a Oruro en un departamento generador de electricidad con capacidad de inyectar hoy 100 megavatios al sistema interconectado nacional” Señaló Franklin Molina durante la inauguración de la planta solar.

“La reconstrucción de nuestro sector eléctrico está en proceso y no pararemos, estamos trabajando para dotar de la mejor infraestructura posible al país, para que los bolivianos mejoremos nuestra calidad de vida”, concluyó el ministro.

La primera etapa de la instalación fotovoltaica fue entregada durante el mes de septiembre del año 2019. En ese entonces Evo Morales era el presidente del país.

La instalación fue realizada por la Empresa Nacional de Electricidad Bolivia utilizando recursos del país, 14 millones de dólares que fueron donados por la Unión Europea y un creció de la AFD de casi 70 millones.

Durante un discurso del embajador de la Unión Europea en Bolivia este señaló qué: “La promoción de estas energías renovables y la lucha contra el cambio climático y la protección de la Pachamama son absoluta prioridad para la Unión Europea”.

A su vez, el presidente del país Luis Arce señaló que la obra hace parte del nuevo desarrollo económico que quieren implementar en el país y que este sea capaz de “proteger y respetar” el medio ambiente y los ecosistemas.

También afirmó que la mayor parte de la generación eléctrica actual del país se encontraba concentrada en las termoeléctricas las cuales usan gas. Por lo que buscarán durante su gobierno “ir cambiando a la producción de energías limpias.

Fuente:  https://eltierrero.com/?p=4624&fbclid=IwAR3gDLPmHKyh2W4Q0Pot6QWzj1-pcnywXa50oKNOPlPk9Gs34bynN9svcl8

Sepamos que la gran escala de intervención a la naturaleza implica ruptura de equilibrios ecológicos. También señalemos al financiamiento de la Unión Europea y en qué consiste su industrialización o la de los imperialismos. Por eso, cuestionemos el desarrollo de Bolivia según esos condicionamientos e ideología.

Todos los gobiernos progresistas e izquierdistas afines han sido y son promotores de los extractivismos o necropolíticas del sistema mundo capitalista y sus locales. Los de Bolivia tenían potencia social para no ser garantes del contubernio de capitales y estados imperialistas con los locales. No habrían tenido el éxito de la economía capitalista ni hubieran seducido a les de abajo con acceso a la sociedad de consumo. Pero habrían unido el deber ser con las potencialidades de cambio social emancipatorio por poder comunal y de lucha de clases de los pueblos y organizaciones que hicieron al surgimiento del gobierno de Evo Morales Ayma-Álvaro García Linera.

Al contrario los reprimió como sucedió con la defensa del Tipnis cuya importancia (aplastada para realizar la carretera de la IIRSA a favor exclusivo del subimperialismo de Brasil) radica en constituir la Amazonía o máximas biodiversidades y por tanto creadoras de equilibrios ecológicos y corazón de suministro del agua para Bolivia.

El golpe de estado fue derrotado debido al desarrollo de la lucha sólo o en exclusivo por los pueblos de la Bolivia plurinacional y fue usurpado nuevamente por el MAS que no contribuyó a poner fin al gobierno de facto cuyo origen se debió ante todo al gobierno de Evo Morales Ayma-Alvaro García Linera que no puso en práctica al Estado plurinacional mediante democracia directa e indirecta de los pueblos de Bolivia ni erradicó los extractivismos, por el contrario, los promovió de modo que hizo a la concentración-transnacionalización económica territorial.

En consecuencia, profundizar al 19/20 involucra organización de la unión de todas las luchas existentes contra los progresismos e izquierdas afines tanto en su estatismo como en su carácter de nac&pop y en su consagración a ser parlamentarias. Ya que modelan la conciliación de clases construida e implícita en la vigente democracia del Capital y encubren que éste lo es por expoliación de trabajadores, pueblos e individuos de les diverses de abajo.

Alternativas emancipatorias

Subrayemos que los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, en nombre de los derechos humanos, promovieron la expansión e intensificación de los extractivismos que son ecocidios y genocidios silenciosos, silenciados e invisibilizados. Que resultan en maximización de la concentración-transnacionalización económica territorial mediante: despojo de tierras, desposesión de bienes comunes o sea de las condiciones de vida digna y sobreexplotación de los pueblos, trabajadores e individuos del 99% .

1) Observemos cómo se repite la opción por el ‘mal menor’ pese a décadas de demostración que sólo sirve al avance capitalista contra los pueblos:

El momento de tomar posiciones

24 de noviembre de 2021

Por Revista Confrontaciones

Rebelión

Una fuerza político-social de carácter reaccionaria, con elementos fascistoides en su seno /1, irrumpió finalmente en las recientes elecciones. Pero no solo eso, sino que también se tornó hegemónica dentro de la derecha, preparándose para disputar la conducción del Estado al reformismo ciudadanista en la segunda vuelta presidencial.

¿Cómo se llegó a esta situación, siendo que se venía un estallido social (octubre 2019) que parecía exigir reformas progresistas al sistema político-social?

Parte de la explicación reside en el carácter y significación de aquel estallido.

En el campo de la izquierda se pensó que este fue el que desató la crisis política, viendo en el consecuente movimiento de masas una fuerza lo suficientemente compacta y esclarecida programáticamente para impulsar una transformación a lo menos progresista del régimen de dominación. No obstante, la crisis ya estaba desatada con anterioridad en las cumbres del aparato estatal, reflejándose en el debilitamiento del sistema de partidos y la institucionalidad burguesa. En ese sentido, el estallido ahondó la crisis del bloque en el poder, pero no la provocó.

El movimiento de masas pudo haber hecho tambalear al gobierno, pero nunca amenazó seriamente las bases de la dominación de clase. A pesar de sus vacilaciones, el campo burgués no solo conservó siempre la iniciativa política y la unidad del Estado, sino que además incorporó a sectores importantes de las clases medias para construir una salida a la crisis de dominación. Fue ello lo que finalmente estuvo detrás del acuerdo del 15 de noviembre y el establecimiento de la Convención Constitucional.

Así y todo, se abrió un período favorable para la politización de masas de la clase trabajadora y amplios sectores populares, en donde estos pudiesen intervenir en la reconfiguración del régimen de dominación burguesa conforme a reivindicaciones programáticas propias.

Lamentablemente, las debilidades de las expresiones políticas de estas clases salieron a relucir. Faltó en ellas la puesta en práctica de una adecuada línea de intervención orientada a las masas. Primaron el voluntarismo y el ideologismo vacío que confunde deseos por realidad.

Se terminó finalmente en el desbande de la protesta, la apatía de las clases trabajadoras y el aislamiento de las clases medias del mundo popular, lo que permitió que las fracciones burguesas más reaccionarias comenzaran a levantar cabeza, presentándose como las más capaces de resolver la crisis en curso.

Esto fue subestimado por el reformismo ciudadanista, que aún no logra comprender el duro golpe de las elecciones. Su estrecho universo social anclado a las clases medias ilustradas le impide conectarse con clases populares, las cuales siguen ausentes como actor político.

El golpe alcanza también al resto de las expresiones de izquierda, que no han logrado insertarse en el movimiento de masas para intervenir en el escenario político y darle una dirección consistente a aquel.

Aun así, la situación sigue abierta. El momento político obliga a las fuerzas a asumir la realidad y tomar una posición sin ambivalencias.

La instalación de la burguesía filo fascista en la cabeza del aparato estatal sería a todas luces un duro retroceso para las perspectivas de desarrollo político de la clase trabajadora. En consecuencia, es necesario fijar una línea táctica clara para esta coyuntura: apoyar al candidato Boric en la segunda vuelta presidencial. Esto no significa generar ni depositar esperanzas en su programa -de hecho, un eventual triunfo de Boric dejaría aún sin resolver una serie de puntos críticos de la dominación burguesa como son actualmente el conflicto en el Wallmapu y la migración) sino que es la única opción política frente al complicado escenario y a los riesgos que enfrentan la clases trabajadoras y la izquierda.


Por ello, junto con definir una acción política para esta coyuntura, el sector de la izquierda revolucionaria debiese asumirla como tarea militante. Aún con la poca fuerza e incidencia que tenga el sector, su decisión e intervención política puede ser un elemento que -junto con otros- evite un retroceso aún mayor.

1/ Véase; https://revistaconfrontaciones.cl/2021/11/23/la-amenaza-fascista/

https://revistaconfrontaciones.cl/2021/11/24/editorial-13-el-momento-de-tomar-posiciones/

Fuente:  https://rebelion.org/el-momento-de-tomar-posiciones/

Gabriel Boric y el ‘plan B’

2 de diciembre de 2021

Por Manuel Cabieses Donoso

Punto Final / Rebelión 

Estamos fritos. Otra vez obligados a votar por un candidato presidencial que no representa nuestras esperanzas de ruptura con el neoliberalismo.

Sin embargo, entre Kast, ultra derechista, y Boric socialdemócrata, no podemos equivocarnos. El 19 de diciembre votaremos para mantener a raya al fascismo y permitir que la Convención Constitucional proclame la nueva República.

Las izquierdas liberal y reformista consiguieron reagruparse en torno a la coalición Apruebo Dignidad. La Nueva Mayoría de los años 2014-18 renace con un nuevo socio: el Frente Amplio. La derecha a su vez ha rescatado de las cenizas al Chile Vamos piñerista, ahora bajo la batuta de Kast y su Partido Republicano. La izquierda revolucionaria, entretanto, vaga como alma en pena enredada en inútiles polémicas destinadas a fantasmales auditorios. La institucionalidad de la dictadura, entretanto, carcomida por la corrupción, permanece en pie debido a la ausencia de alternativa.

Por ahora no es posible hacer otra cosa que votar por Gabriel Boric. La abstención, el voto blanco o nulo no son escapatoria válida para la conciencia de los demócratas. Favorecen a Kast cuyas huestes llevaron el 2017 a Sebastián Piñera (y sus tres mil millones de dólares) por segunda vez a la Presidencia de la República con 36,64% de los votos. El peligro inmanente es que se repita el fenómeno y Kast gane con un porcentaje mínimo de votos y elevada abstención. La segunda vuelta (o balotage) es una elección distinta: se miden dos candidatos cuyos programas y discursos han sufrido mutaciones. La pesca de votos y el cambio de imagen está en pleno proceso haciendo oscilar la báscula de las encuestas.

La abstención es la gran amenaza al propósito de detener al fascismo encarnado por Kast. En la primera vuelta (21 de noviembre) votaron 7 millones 115 mil, o sea 47,34% de un padrón electoral de más de 15 millones. Kast ganó en 10 regiones, Boric en 4, Provoste en 1 y Parisi en 1. La victoria de este último en Antofagasta fue la gran “sorpresa” porque es una región simbólica del proletariado chileno. Cuna del movimiento obrero, de sus partidos y sindicatos, “Antofagasta hace mucho tiempo que dejó de ser sociedad, hoy es solo mercado”, afirma un sociólogo. Además, advierte el apoliticismo y sentimiento anti inmigrantes que caracteriza a la región minera (1).

Se trata de un fenómeno de reversión socio-cultural que abarca todo el país. El modelo neoliberal ha utilizado las técnicas del marketing para lavar el cerebro de la población. El consumismo es la forma moderna de cohecho que permite al capitalismo regular la democracia. En Chile hay miseria y salarios de hambre. Más de 81 mil familias viven en 969 campamentos que carecen de servicios básicos como agua potable y alcantarillado. Hay un millón de cesantes y más de 600 mil jóvenes no estudian ni trabajan. La droga alcanza todas las esferas de la sociedad y domina territorios poblacionales incluyendo autoridades municipales, policiales y judiciales. La delincuencia es un azote que siembra el miedo azuzado por la TV que de la crónica roja hace el material central de sus informativos de mayor sintonía. Somos obedientes esclavos de 30 millones de celulares, 6 millones de automóviles e infinidad de electrodomésticos gracias al crédito. El primer trimestre de este año marca ventas récords de autos 0 kilómetros.

Las campañas on line de las grandes tiendas en los Black Friday, Red Days, Cyber Monday, Halloween, etc., guían el comportamiento de este enorme bazar en que se ha convertido Chile. Centenares de miles de vendedores ambulantes inundan calles y plazas. Es el oficio de los miserables al servicio de mafias que controlan calles y veredas. Se han desatado las compras de Navidad y los planes de veraneo en Brasil y Punta Cana -pagados en cómodas cuotas mensuales- que relegan a segundo y tercer plano las elecciones del 19 de diciembre. Los retiros de fondos previsionales y los bonos del Estado -Ingreso Familiar de Emergencia (IFE)- han inyectado miles de millones de dólares al consumo, reactivando el aparato productivo y comercial. El año cerrará con un aumento del PIB de más de 3 mil millones de dólares.

La adicción al consumo produce despolitización y una abstención electoral superior al 50%. Pone de manifiesto la abulia de partidos políticos y organizaciones sociales de superestructuras burocráticas que han abandonado el trabajo de organización y formación política en la base social. La política está reducida al parlamentarismo y a las rencillas de menor monta en espacios mediáticos. Simulacros de batallas, carentes de contenido de clase y que no conducen a ninguna parte.

Este escenario de la próxima elección presidencial plantea una difícil definición. No será fácil alcanzar el triunfo de Boric y su desteñido programa, salvo un sorprendente despertar ante el peligro fascista. La situación plantea la necesidad de un Plan B que debería contemplar dos variables:

a) Organizarnos para enfrentar un eventual gobierno de Kast en defensa de los derechos humanos y sociales; y

 b) Organizarnos para construir una alternativa popular durante el gobierno de Boric.

Apoyar en lo inmediato a la Convención Constitucional y abrir con la nueva Constitución una salida democrática y popular a la crisis institucional. La bancarrota de las instituciones civiles y militares se acentuará en un gobierno de Apruebo Dignidad y sus aliados, acosado por la derecha ahora liderada por el fascismo y enfrentada a las contradicciones entre izquierdistas liberales e izquierdistas reformistas.

(1)        Sociólogo César Trabucco, “El Mercurio”, 27/11/2021.

https://www.puntofinalblog.cl/post/boric-y-el-plan-b

Fuente:  https://rebelion.org/gabriel-boric-y-el-plan-b/

2) Reflexionemos sobre propuestas para dejar atrás la opción del “mal menor”.

 Ante el temor y el “mal menor”: Autonomía, Territorio, Antifascismo y Anticapitalismo

Noviembre de 2021

Ignacio Abarca
Psicólogo, miembro del Instituto de Estudios Críticos
https://apuntescriticos.com/

Como consecuencia de los resultados electorales del domingo 21 de noviembre que ubicaron al candidato presidencial J. A. Kast (Frente Social Cristiano) en primer puesto, dos puntos por encima de G. Boric (Apruebo Dignidad), se ha observado una suerte de pánico colectivo en el seno del amplio espectro de los sectores populares, de izquierda y, aun, socialdemócratas y social-liberales.

Partiendo del punto de comprender esta respuesta popular y su posición subjetiva, las siguientes líneas tienen el propósito de contribuir a despejar la problemática, sentando algunos elementos sobre los cuales realizar un diagnóstico de la situación y perfilar un rumbo político de autoorganización popular, autonomía y ruptura con el sistema capitalista, patriarcal y colonial.

1) Definir correctamente el fenómeno de la derecha radical

Lo que tenemos en frente actualmente es el fortalecimiento político de una derecha radical, liberal en lo económico, conservadora en lo ético, moral y cultural y autoritaria en lo político, no un ascenso del fascismo propiamente tal.

Para hablar de fascismo, deberíamos identificar, a lo menos:

a) La capacidad de organizar y movilizar políticamente a vastos sectores populares para labores de choque contra la izquierda, la revolución, el comunismo o sectores sociales catalogados como “subversivos”, mujeres y disidencias, pueblos originarios, población afrodescendiente, etc.;

b) Una independencia programática, orgánica y material respecto de los diversos sectores burocráticos enquistados en el Estado burgués; y

c) Junto con, al menos en su origen, una relativa independencia de proyecto en relación con los grupos burgueses locales asociados al gran capital financiero, al cual el fascismo pretende combatir y superar. Nada de eso se verifica en la actualidad, sino más bien, se observan las señales inversas en cada uno de los puntos.

Lo anterior no significa, en absoluto, que el Partido Republicano, bajo el liderazgo de Kast, no represente una amenaza real para el pueblo trabajador, sus sectores movilizados, las mujeres y disidencias y las izquierdas. Pero, es imprescindible advertir que aquellos están fundamentalmente sujetos, condicionados y subordinados a los marcos que establece el Estado democrático-burgués para conservar y ejercer el poder burgués. No es que no haya “nada que temer”; es que las tendencias represivas policiales y contrainsurgentes continuarán en línea del desarrollo ascendente de las últimas dos décadas en el país (bajo mandato de la Concertación, la Nueva Mayoría y los gobiernos de derecha), conforme a los requerimientos que impone al enemigo de clase los avances en masividad y radicalidad de las luchas sociales y de clases, particularmente luego de la Revuelta Popular de 2019.

2) Comprender correctamente el proceso de la polarización política y social

Hemos oído repetir estos días que “la extrema derecha surge como reacción a la acción de la Revuelta”, o que “luego de toda movilización popular intensa sobreviene un reflujo natural”. Dichas frases, por lo bajo superficiales, se limitan a describir un fenómeno visible o, peor aún, en el fondo buscan naturalizar la relación de subyugación del pueblo trabajador por la dominación capitalista, planteando como inevitable que los procesos revolucionarios se debiliten, se estanquen y se reviertan. 

Falta explicar, en el contexto chileno, que la derecha radical encabezada por Kast se desarrolla y fortalece, particularmente este 2021, producto de que las fuerzas sociales de la Revuelta fueron cooptadas institucionalmente por el Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución, conformado de manera casi transversal por el conjunto de los partidos políticos del sistema. Dado que esta (la cooptación estatal-institucional del flujo popular) es la condición elemental del debilitamiento de la Revuelta, la puesta en suspenso de la movilización popular y, por lo tanto, la viabilización de la reacción de corte más radical precisamente en medio del contexto de reflujo.

Cabe indicar, en relación a lo planteado, que el Partido Republicano no firmó el Acuerdo por la Paz el 2019 (documento firmado por Boric personalmente, sin su partido Convergencia Social), puesto que estaban en contra de la idea de ofrendar la Constitución de Pinochet a cambio de salvar el conjunto del Estado burgués y la República chilena (este fue el razonamiento común de todos sus adherentes).

Lo anterior quiere decir, a las claras, que la socialdemocracia burguesa, donde se ubica el programa de Boric y su candidatura, tributa a la polarización política respecto de la derecha radical en la medida que opera como dique de contención de las aspiraciones populares, congelando o descomprimiendo la presión popular por transformaciones sociales concretas. Por esta razón, es coherente plantear que un posible gobierno de Boric, contrario a lo que piensa actualmente una porción del pueblo atemorizado, generaría un fortalecimiento del sector de Kast, mucho más que su contención.

 c) Asumir una perspectiva estratégica

En relación específicamente al problema que estamos abordando (ciertas reacciones populares ante la primera vuelta presidencial y las miradas de tipo más bien históricas y estratégicas), una perspectiva estratégica debe proponerse, como piso elemental:

 a) Aportar a desmitificar la democracia burguesa como valor supremo de la humanidad, contrario a lo que vemos actualmente, donde la democracia burguesa como ropaje político, social y cultural del capitalismo y el patriarcado aparece incuestionable o como crítica secundaria, totalmente subterránea al lado de la “amenaza fascista”;

b) Develar los intereses, los modos de organización política y social y las estrategias concretas de la acumulación capitalista, donde desempeña un papel un arco de sectores políticos en el Estado que van desde la derecha de tipo radical, pasando por derechas tradicionales, liberales, socialcristianos, social-liberales, socialdemócratas hasta reformistas más y menos moderados, todos protegiendo tenazmente la democracia capitalista; y

c) Visualizar una senda de desarrollo autonómico de fuerzas sociales revolucionarias, independientemente, más allá y por encima de las contingencias electorales.

Sucede que cuando entramos a confrontar desde un ángulo estratégico los múltiples discursos legitimadores de la candidatura de Boric y Apruebo Dignidad, amparados en el “mal mayor” de la “amenaza fascista” encarnada por Kast (que de amenaza tiene bastante, no lo negamos), los apoyos a Boric y su posible gobierno rápidamente se develan como lo que son, estratégicos, y no meramente tácticos, como algunes pretenden. ¿Por qué? Porque entrañan una concepción de la democracia burguesa y el Estado burgués, y revelan que ante el proceso continuo de crisis de la dominación capitalista y del Estado, van a ubicarse (hablamos de los discursos, no de las personas particulares) una y otra vez del lado de la defensa de la democracia, frente al temor generado por su quiebra violenta y el “caos” consiguiente. Exactamente como ya ocurrió en las coyunturas de la Revuelta Popular y el Acuerdo por la Paz, por eso somos majaderos en hacer el nexo histórico y estratégico que transita desde la Revuelta hasta la actualidad.  

Ahora bien, volviendo a lo que apuntábamos unos párrafos más arriba, la consecuencia más concreta y cercana de estos baches estratégicos es la pretensión (incluso esperanza) de que la democracia burguesa contenga a la reacción derechista, cuando en realidad, en la trama concreta de una fase de agudización de las luchas de clases como la que atravesamos, lo que hace es activarla y despejar el camino de la protesta popular y la organización popular autónoma, para su paso.

d) Impulsar el desarrollo de la autoorganización popular a nivel territorial

Otro de los mitos o confusiones que circulan por estos días dice relación con la idea de una contraposición entre una institucionalidad estatal fuertemente represiva presidida por Kast (donde en su extremo habría persecución política abierta, operaciones de inteligencia, prisión política y exterminios selectivos a miembres de las izquierdas, los movimientos populares, el Movimiento Mapuche, el feminismo, las mujeres y disidencias), versus otra no represiva o cualitativamente menos represiva conducida por Boric (donde, en su extremo, se habla de libertades, diálogo, comunidad, diversidad, etc.). Dicha noción desfigura completamente la realidad, porque un posible gobierno de Boric actuará de modo ferozmente represivo, coercitivo contra la protesta popular, robusteciendo el carácter policial y contrainsurgente del Estado. Como también, por supuesto, lo haría un gobierno de Kast.

En este punto, no se trata del simplismo de decir que “Boric y Kast son lo mismo”, porque no son lo mismo, el sector de Kast representa una deriva mayormente autoritaria que la socialdemocracia que representa Boric; de lo que se trata es de comprender que cualquier posible gobierno siguiente será tripulante de una estrategia de Estado consistente en imponer, mediante el uso desatado de la fuerza, la dominación capitalista, el orden y la paz social burguesa. 

Vale la pena recordar, a propósito de una visión histórica del problema, que la persecución política estatal y para-estatal, las operaciones de inteligencia ejecutadas de forma sistemática, la prisión política contra luchadores/as populares y revolucionaries, los exterminios selectivos contra miembres de las izquierdas, luchadores/as socioambientalistas y militantes de la autodeterminación mapuche, los feminicidios y crímenes de odio hacia identidades disidentes, etc., han sido parte de la trama de luchas sociales y de clases de los últimos 20-30 años de transición democrática, y no serán, en los hechos, detenidas ni morigeradas (en este contexto histórico) por un gobierno de Boric y Apruebo Dignidad.

Frente a esta realidad, en pocas palabras, promovemos el desarrollo a nivel de los territorios de una política capaz de conjugar antifascismo, anticapitalismo, antipatriarcado, anticolonialismo y antirracismo, todo a la vez como unidad políticamente coherente, asentada sobre las redes de autoorganización popular. No tiene mayor importancia para el análisis que dichas fuerzas populares organizativas presenten tanto o menos capacidad real en este minuto; lo relevante es la puesta en movimiento del ejercicio, tal como se masificó y generalizó desde la Revuelta y como, de una forma u otra, no ha dejado de acontecer.

 Por último, si las tendencias reaccionarias y conservadoras avanzan efectivamente en el seno de las bases, en los territorios, en los barrios y poblaciones, la forma más eficaz y concreta de autodefendernos y hacerles frente es desarrollando la autoorganización popular a nivel territorial. Aprovechar la coyuntura para fortalecer nuestras redes de comunicación territorial y cuidados colectivos, profundizar los acompañamientos y confianzas entre mujeres y disidencias, dotarnos de métodos más seguros para la movilización, afinar nuestra capacidad de respuesta territorial oportuna ante peligros, afianzar los medios territoriales y populares de difusión política, extender las redes de apoyos logísticos, técnicos y económicos frente a la prisión política y la necesidad de justicia, etc. Lo anterior es concreto y válido para el período que atravesamos, en el presente y en cualquiera de los dos escenarios de gobierno entrante.

https://apuntescriticos.com/?p=263

Fuente: https://redlatinasinfronteras.wordpress.com/2021/12/05/chile_ante-el-temor-y-el-mal-menor-autonomia-territorio-antifascismo-y-anticapitalismo/

«Reafirmando la alternativa de la organización
y la lucha popular autónomas»

17 de diciembre de 2021

Por Referente Político Social (RPS)
CCTT

Ante la segunda vuelta electoral, el RPS se dirige a los pueblos de Chile y del Wallmapu

Por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres. (Rosa Luxemburgo).

En unos días más se realizará la votación para elegir presidente de la República. Todos los partidos políticos del sistema, los medios de comunicación y de propaganda, se han unido para decirnos que esta será una de esas “elecciones históricas” e insisten en que vayamos a votar. Nos imponen un doble miedo para obligarnos a elegir entre el menos malo, con el que se lograría ‘algo’ que nos beneficie como pueblo, o el más malo, con el que recrudecerá la represión, habrá menos libertad de expresión y los supuestos logros alcanzados hasta ahora se borrarán de un plumazo. A esto último le llaman fascismo.

Sin embargo, este enfrentamiento entre bandos es solo un show para acarrear votantes, y vía participación electoral legitimar un sistema corrupto que se cae a pedazos. Ninguno cuestiona el fondo. Boric a lo más se atreve a presentar parches, maquillajes y como quiere ser presidente, no sólo corre a los brazos de los que han gobernado desde la transición, los mismos de los 30 años, sino además hace vista gorda frente a la represión y se rinde ante el empresariado. El otro, Kast, declara sin empacho que quiere favorecer a los privilegiados de siempre, legalizar los abusos con más impunidad, intensificar la represión que golpea hace rato en poblaciones y territorio mapuche y anuncia que limitará los derechos y beneficios a las mujeres que no se “bien comporten” en su vida pública o privada.

Ambos califican a las y los presos políticos como delincuentes, dicen que hay que juzgarlos por el daño que han cometido. Pero cuando se refieren a los verdaderos ladrones y homicidas, aminoran los calificativos, niegan la verdadera mafia criminal que existe en Carabineros, PDI y FF.AA., hablan suavemente de la corrupción generalizada en el sistema político y no se comprometen categóricamente con la defensa de los DD.HH. Todo esto, porque hay otro “pacto del silencio” entre los políticos, empresarios y sus aliados: el sistema actual, el capitalismo, no se toca.

Desde el Referente Político Social – RPS, hemos sido directos, y sin ambigüedades hemos dicho que cuando participamos de la revuelta, lo hicimos con la esperanza de que lo vivido hasta ese momento no podía continuar. Pues bien, seguimos con esos mismos anhelos y a pesar de que hay sectores del pueblo que desistieron o sucumbieron a la idea de que alguien podría representar mejor lo que queríamos, insistiremos en que los y las que estuvimos en la revuelta no tenemos candidatos.

Nuestro llamado es a construir colectivamente un programa popular que reúna las problemáticas económicas, políticas y sociales que el pueblo  escribió en las múltiples jornadas realizadas desde octubre de 2019, para frenar con movilización lo que nos urge día a día: el alza de los precios de los productos de primera necesidad, la mercantilización de la educación y de la salud, los problemas de vivienda, de transporte, la pobreza, la acentuación del narco y su violencia, así como la violencia patriarcal, racista y xenófoba, entre otros. Para ello, desde el RPS, se ha generado una propuesta de Plataforma de Lucha (*) que se ha puesto a disposición de las organizaciones para iniciar el debate y así potenciar el necesario avance programático del pueblo.

Por tanto, fomentaremos la lucha y la organización para apoyarnos entre quienes hemos emprendido el camino del trabajo autogestionado y así enfrentar al capital y su crisis económica; alentaremos la autodefensa de la vida en todos sus niveles, contra la intromisión y el abuso policial-militar (el fascismo con uniforme) en nuestros barrios, poblaciones y en el territorio mapuche. Llamaremos consecuentemente a confrontar al poder, al gobierno y parlamento de los de arriba, ya sea en su variante “democrática” o en la abiertamente autoritaria, y también, al fascismo ahí donde está creciendo, en las marginalidades de las ciudades y campos.

A días de la segunda vuelta, el RPS ha elegido el camino del pueblo digno reafirmando la alternativa de la organización y la lucha popular autónomas que choca de frente y sin rodeos con el camino electoral que pretende sumirnos en el reino del miedo, someternos al chantaje y dejarnos en la pura resignación.

Solo confiamos en la organización y en la lucha histórica que como pueblos hemos desarrollado. La vida digna y en libertad se logrará si se desarrolla con solidaridad, de forma colectiva, estrechando nuestros lazos, impulsando alternativas de producción, abastecimiento y de oficios; fortaleciendo las asambleas u otras organizaciones del pueblo dispuestas a definir autónomamente sus caminos de lucha y tomar la política en sus manos.

En estas tareas sabemos que nos encontraremos con las y los luchadores honestos que hoy resignadxs buscan librarse del fascismo creyendo en otros – en candidatos y promesas- más que en sí mismos y en las potencialidades de un pueblo organizado.

Nuestra alternativa es el autogobierno y la auto- representación popular, hasta lograr germinar una nueva primavera de los pueblos en lucha.

Por la vida, la libertad y la dignidad de los pueblos
Poder popular, contra el fascismo y el capital

https://cctt.cl/2021/12/16/chile-referente-politico-social-se-pronuncia-ante-las-elecciones-presidenciales/

Fuente:   https://rebelion.org/reafirmando-la-alternativa-de-la-organizacion-y-la-lucha-popular-autonomas/

Apreciemos qué señala Ale Pannochia frente a los resultados electorales en Chile:

Ale Pannochia

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Es una gran noticia para toda Latinoamérica la derrota del neofascismo chileno. Por lo demás, y para ser sincero, tengo nulas expectativas en el próximo gobierno. Lo lamento por quienes hoy levantan el recuerdo de Allende, pero hay que tener memoria de lo que ha sido el ciclo de gobiernos «progresistas» en nuestro continente. Y además Boric ya dio señales claras de su corrimiento hacia el «centro» del espectro político en busca de los votos para ganar la segunda vuelta. Por ahora lograron su objetivo primordial: sacar a la gente de las calles y desviar todas las expectativas hacia la institucionalidad burguesa, vía elecciones constituyentes y presidenciales. Veremos si es algo permanente, o habrá también una segunda vuelta de luchas populares.

Sin la rebelión del pueblo chileno nada de esto habría existido.

Ale Pannocchia

El punto que quiero resaltar es que esta misma dirigencia que hoy se hizo con el gobierno de Chile trabajó para sacar a la gente de las calles y darle oxígeno político a Piñera cuando estaba en su peor momento, colgando de un hilo. Lo más seguro es que cambien algunas cosas, para que todo siga igual en lo que es fundamental para la clase dominante.

3) Prioricemos suscitar y generalizar la ruptura de la conciliación con las clases opresoras comenzando por examinar hasta qué grado perverso se modela el conformismo.

Damian Ripetta

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Seamos pobres, que lo demás no importa nada

El juramento por la «Patria Cartonera» de la flamante diputada Natalia Zaracho del MTE/UTEP/Patria Grande es emblemático en torno a un sector del activismo gremial que pretende organizar a los trabajadores precarizados. Cosa que ya hemos conversado innumerables veces por acá.

Una cosa es que un laburante carrero o cartonero levante la frente y se enorgullezca de su oficio (algo por demás entendible), y otra cosa es el «pobrismo» que algunas organizaciones del ala izquierda del peronismo levantan como bandera. El pobrismo es la ideología político-gremial que embandera de santidad al «pobre», negándolo como trabajador asalariado, haciéndolo un sujeto «dueño» de sus propios medios de producción y de vida (la «economía popular»), cosa que es un canto a la precarización, a la autoexplotación y funcional a un momento del capitalismo dónde no sólo no tiene trabajo para todos sino que indentifica en el trabajador pobre el responsable de su propio destino. A tono con las empresas de aplicaciones, por caso, donde cada trabajador maneja un transporte y es dueño de cuántos viajes envía esquivando la empresa toda responsabilidad patronal.

El pobrismo es parte inherente de la alianza entre el movimiento obrero y la iglesia católica y muy funcional cuando los bolsones de pobreza se extienden sólidos en el horizonte, sin perspectiva de resolución y cuando tenés que enarbolar una ideología que santifique la cuestión. Funcional al régimen que no tiene trabajo para el conjunto de la población, funcional a la burguesía a la que le abarata la mano de obra del conjunto del movimiento obrero y «entretiene» ideológicamente a los que nada tienen. Funcional a la burocracia sindical, a quienes se les evita el problema de encuadrar sindicalmente a los millones de trabajadores marginados.

La UTEP, más allá de las intenciones, con su accionar mismo paraleliza convenios colectivos de trabajo y sindicatos. Obliga a los trabajadores organizados bajo su manto a una situación de precarización «estable», desconveniadxs, y sin perspectiva de reconquistar los derechos que les corresponden a cualquier laburante. Esto es, perpetúa la precarización. Pero es ¡la economía popular!

La patria cartonera es eso. Es el culto a la dignidad del que revuelve la mierda de la sociedad burguesa. Que lo diga un laburante, bueno. Que lo digan organizaciones expresa esa bestialización de la política, donde la perspectiva no es la de transformar la sociedad para que nadie tenga que revolver la mierda ajena, sino hacer de eso una marca de orgullo. No una seña de combate. Y acá no se cuestiona la militancia individual ni la bondad o integridad de nadie. Se cuestiona una orientación política-gremial reaccionaria.

Más allá si hay «diputados obreros» que bienvenido, lo importante es la consciencia. Zaracho en los próximos dos años votará igual que lo que votaron sus pares de Patria Grande, y eso no tiene nada que ver (es su antítesis más bien) a tener consciencia de clase, cosa que podría expresar ese «patria cartonera». Pero no, empezando por el presupuesto de ajuste de Guzmán que Patria Grande llamó a votar y defendió todo lo que pudo. El tema no es el origen de un diputado (lo digo siendo trabajador industrial) sino su programa.

La patria cartonera no es el opuesto, la antítesis de la «patria financiera», como dicen. Es su contracara, la otra parte de la misma moneda. Podría serlo si tuviera otro sentido, podría ser el santo y seña de insurrección de los miles de trabajadores carreros y cartoneros… pero no lo es.

Hay que dejar de romantizar la pobreza por dos años.

Damian Ripetta gracias por una síntesis tan imprescindible a 20 años de la rebelión popular contra el neoliberalismo o el capitalismo contemporáneo que mira sólo x el 1% humano. El pobrismo o la «patria cartonera» maximiza y actualiza la conciliación con les opresores-represores que instaló Perón y desplegó el PJ al derechizarse por completo mediante terrorismos paraestatales y estatales durante el tercer gobierno de Perón y la dictadura militarizada del llamado poder real para instaurar el neoliberalismo. Maximiza y actualiza al Banco Mundial durante la aplicación del Consenso de Washington que fue el plan de Convertibilidad a cargo de Cavallo-Menem-PJ y secundado por la UCR (recordemos el Pacto de Olivos). El BM creó cómo contener disciplinar a quienes sufrieron despidos masivos por las privatizaciones que resultaron expropiación transnacional de las palancas de desarrollo capitalista. Maximiza y actualiza a Menem-PJ en el viraje de los jerarcas sindicales a grandes empresarios y al matrimonio Kirchner en la labor seductora de la mayoría estatista y nac&pop que participó el 19/20.

4) Sigamos desatendiendo a las elecciones por descubrirlas en contra de los desafíos emancipatorios y cuestionando que se las privilegie por encima de los logros desde la autoorganización y lucha de las diversidades de abajo.

Chubut: Alerta de la Unión de Asambleas de Comunidades ante el tratamiento del proyecto de zonificación minera

Silvia de los Santos, integrante y abogada de la Asamblea de Comunidades de Chubut, informó «tuvimos que adelantar juntarnos antes de la movilización prevista a las 19 para ver qué acciones tomamos». Según informaron en una sesión especial que se llevará a cabo hoy, estaría en orden del día el tratamiento del proyecto 128/20 de zonificación minera. Ante esta situación la Legislatura sesionaría fuera de reglamento, porque los días para el posible tratamiento es el 16 y 21 de diciembre, e incluso hasta el 31 mismo. Desde las asambleas evalúan que podría aprobarse porque «hay dos legisladores ausentes, Novo de El Hoyo y Mansilla, y de la UCR hay dos votos que se dieron vuelta».

Por ANRed

Quedan pocos días de ejercicio legislativo en 2021 pero la probabilidad de que la Legislatura de Chubut trate el proyecto de zonificación minera es alta. Por eso las comunidades de toda la provincia organizadas en la Unión de Asambleas de Comunidades de Chubut con el apoyo de las Asambleas a nivel nacional están en estado de alerta y movilización. «En teoría nos había llegado información que la fecha de tratamiento sería mañana jueves 16 para lo cual todos los pueblos (y diversos sectores) nos convocamos a viajar mañana temprano a legislatura en Rawson. Y desde hoy estamos convocado a un festival desde las 19 para iniciar una vigilia a fin de recibir el día esperando a los contingentes que irán llegando a legislatura. Pero ante los rumores de tratamiento «trucho» que podría ocurrir hoy hay sectores que ya están movilizando a Rawson», informa una de nuestras corresponsales oriunda de Puerto Madryn.

ANRed dialogó minutos antes de las 16hs con Silvia de los Santos, integrante y también abogada de las asambleas de Chubut. “Convocamos marchas por toda la provincia a las 19 horas de cara a la sesión de mañana, pero tuvimos un mensaje que nos dicen que en una sesión especial que se lleva a cabo hoy para tratar los pliegos del STJ, atrás de eso estarían poniendo en orden del día el tratamiento del proyecto 128/20 de zonificación minera, cuando ni siquiera convocaron a la sesión ordinaria, es decir está fuera de reglamento”

La Unión de Asambleas de Comunidades convocan a nivel nacional con la consigna “Paz y Agua” a movilizarse hoy y mañana 16 de diciembre en contra de este proyecto que el ejecutivo provincial pretende aprobar hace tiempo. Los principales puntos son Trelew, Esquel y Rawson, epicentro político.

El titular de Camioneros en Chubut, Jorge Taboada, confirmó que este jueves se movilizarán sindicatos a Legislatura para manifestarse en apoyo a la «Zonificación» que pretende habilitar la megaminería y para reclamar que sea aprobada. Ante esta situación Silvia expresó a ANRed que “hasta ahora no hemos tenido ningún hecho que nos haga presumir como en otras ocasiones vendrían a tratar de reprimir u obstaculizar nuestra movilización pacífica, aún no hemos interpuesto ningún habeas corpus, sabemos que el gobierno utiliza fuerzas de choque y en particular sindicales, con la UOCRA, como cuando el presidente de Petrominera desalojó una movilización en Ruta 3 en octubre de 2019”.

«Es difícil explicar tanto manoseo en un audio», dice la corresponsal pero afirma: «Lo que sí es seguro es que este pueblo digno no les permitirá zonificar, ya sea hoy, mañana o pasado. Estamos en las calles defendiendo el agua de lxs chubutenses», añadió la corresponsal madrilense.

Por su parte la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) de Chubut anunció la concreción de un «paro en defensa del ambiente» durante hoy y el jueves para reclamar «el urgente retiro de la Legislatura» del proyecto de zonificación minera. «Consideramos (al proyecto) perjudicial para nuestra provincia, con la consiguiente destrucción del medio ambiente, y la puesta en riesgo del delicado sistema acuífero provincial», argumentaron.

Esta semana funcionarios de distintos niveles de gobierno volvieron a sentar su postura a favor del tratamiento y aprobación de la zonificación minera. El proyecto 128/20 «tiene despacho de comisión, si excede el 31 de diciembre queda nulo (el dictamen de comisión) y no se descarta que pueda tener tratamiento legislativo» expresó el vicegobernador Ricardo Sastre.

Sin importarle expresar su traición al pueblo chubutense, Sartre además dijo: «En su momento he tenido una (postura) negativa, con el tiempo fuimos haciendo aportes a la exploración de los recursos mineros de Chubut. Son otros los tiempos, son otros los organismos de contralor, y agregó «Si uno mira el contexto nacional y provincias que han crecido tanto con los recursos que se exploran no podemos seguir quedando al margen».

En comunicación con Mil Patagonias, el Diputado Provincial del PJ – Frente de Todos, Carlos Eliceche, manifestó: «Comodoro se ha sacrificado, en el buen sentido de la palabra, por el resto de la provincia, entiendo que en este caso La Meseta también nos puede dar mucho con la responsabilidad del caso, con todas las medidas de cuidado, con mucha generación de empleo pero que nos ayude a salir adelante».

«No tienen licencia social, legal ni científica»

En una conferencia de prensa realizada hoy en Puerto Madryn transmitida en vivo por Radio Sudaka se comunicó que quedó constituida en dicha ciudad la Multisectorial contra la zonificación minera integrada por una veintena de organizaciones, instituciones y movimientos sociales que se pronuncian contra la instalación de explotaciones extractivistas en toda la provincia del Chubut. Ante el inminente tratamiento del Proyecto 128/20, estos sectores del ámbito científico, educativo, de la salud, artístico y político llamaron a la ciudadanía a movilizarse hacia Rawson para impedir que se legalice una actividad actualmente prohibida por sus graves perjuicios ambientales, económicos y sociales para toda la región.

Pablo, Asamblea en Defensa del Territorio, subrayó que «Gustavo Sastre dijo que nos quiere erradicar y que somos una minoría», por eso «Ante toda esta campaña mediática de que somos pocos, un grupo minúsculo y que nos quieren erradicar de la ciudad de Puerto Madryn nos parece importantísimo demostrar ante toda la sociedad como lo hacemos hace más de 20 años que somos todos, la comunidad madrilense de conjunto los que se oponen a la zonificación minera. Y piensa en otro tipo de proyectos para desarrollar a la provincia»

Por su parte, María Rosa enfermera, referente zonal del sindicato de salud publica de Chubut, dijo: «Hemos sido uno de los sindicatos que primero nos manifestamos en contra de la minería y decir no es no, la salud depende del agua y de la tierra y de que estos empresarios dejen de contaminar».

Entre otras organizaciones, la Multisectorial está conformada por: Mesa Tecnica del Cenpat – Conicet, la universidad nacional san juan bosco, el Instituto Superior de Formación Docente 803, ATech, Frente Docente Multicolor, CTA Autónoma, SISAP gremio salud, trabajadores de la ciencia, educación y salud, multisectorial de mujeres y disidencias de Puerto Madryn, colectivo trans, Trabajadores y trabajadoras del hospital zonal Isola, Frente de Organizaciones en Lucha, Radio Sudaka, LUAN – Colectiva Fotográfica, Auge Frente Estudiantil, Frente de Mujeres Justicialistas,  Comunidad Mapuche Tehuelche.

También habló Leo Venerus, investigador del Conicet, participante de la mesa técnica sobre zonificación minera. «Elaboramos un informe técnico manifestando algunas preocupaciones desde al ámbito científico técnico ante el avance de este proyecto impulsado por el ejecutivo provincial, algunos de los puntos que se destacaban tenían que ver con la crisis hídrica, que llegó mucho antes de lo que planteaban ese documento y hoy día tenemos compañeros y compañeras que están trabajando en los problemas que se vienen. Lamentablemente en todo el año que pasó desde que presentamos el informe no hubo acercamiento ni acuse de recibo por los legisladores, por lo que ahora no solo tenemos la preocupación inicial cuando lo elaboramos sino la adicional de que lo que predecía el informe se está cumpliendo, que es retirar el 128/20 y siendo esto un tema tan importante con consecuencias tan relevantes, requiere una discusión mucho más amplia, menos sesgada, que se retire el proyecto de la Legislatura».

El historiador Julio Vezub expresó que uno de los puntos de la discusión pública es la ilusión o promesa de que el Proyecto Navidad va a producir fuentes de trabajo para el desarrollo de la provincia. «No hay nada en el propio andamiaje que garantice la generación de fuentes de trabajo, el capitalismo mismo como sistema extractivo ha generado fuentes de trabajo sin que eso sea un bien que deba ser valorado como tal, el trabajo genuino que considere los intereses locales y no un sistema de extracción de renta al servicio»

Fuente: https://www.anred.org/2021/12/15/chubut-alerta-de-la-union-de-asambleas-de-comunidades-ante-el-tratamiento-del-proyecto-de-zonificacion-minera/

Tengamos en cuenta a

Dario Aranda

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Fuego en la casa de Gobierno Chubut

«No es no». «El agua no se vende» gritan desde la calle, cansados de que los gobernantes estén al servicio de las multinacionales extractivas.

A 20 años del 2001, la clase política sigue en la misma… (o peor)

https://agenciatierraviva.com.ar/zonificacion-minera…/

Cristina Mackern
Siguen peor! A levantarnos porque nos arrasan! Rodríguez Pardo nos decía acá en Esquel, por el 2003 cuando logramos el plebiscito que frenó la Mega mierda : «vienen por el oro, vienen por todo» y es así! No es Chubut, es todo el país! Este capitalismo salvaje sabe que quedan ya pocos recursos por el abuso que hicieron y vienen a llevarse lo que queda dejando miseria, contaminación y enfermedades. DESPERTEMOS!!! Ya no hay tiempo para seguir dando vueltas! A salir a la calle a luchar!!!!

Valoremos qué nos advierte:

Leonardo Rossi

@leorossi_ep

Entre rabia y dolor, emocionan las dignas comunidades chubutenses que nos marcan otro horizonte político-civilizatorio. Defender el agua en tiempos de colapso frente al andamiaje corporativo-estatal es guía para la praxis política que este mundo demanda.

Leonardo Rossi

@leorossi_ep

A qué mundo pos-biológico imaginan irán a vivir los Arcioni, Kulfas, Ávila, legisladores chubutenses que avanzaron con la zonificación. El sistema nos atraviesa a todes cada día, pero la cuestión de fondo es cómo lo desarmamos ya, y cultivamos vida. Ahí nos guían las asambleas.

 En consecuencia, decimos como:

Yani Gam

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Memoria y puebladas

Mejor homenaje que el que Chubut está haciendo por estos 19 y 20 de diciembre imposible. Y si nuestro hacer memoria es volver a decir basta? Chubut nos está mostrando cómo. Toda la dignidad de un pueblo estafado por los políticos en la calle. Toda la solidaridad y hermandad entre regiones de nuevo gritando No es No! Que se vayan lxs traidores! El gobierno de Chubut es responsable pero el gobierno actual, que de momento es el de Fernández y el Frente de Todxs que banca el extractivismo, lo es aún más, por impulsar, por acordar, por entregar desde la cúpula. Al igual que el anterior, y el anterior, y el anterior. Las cosas como son y a empezar a «escupir sapos» si queremos caminar distinto

Arriba ustedes lxss que luchan en este mundo del 2021 donde si perdemos la lucha ambiental y por los DDHH las perdemos todas #derogacionleyzonificacionya

Longko Huirka Pangue

Si hay algo que han hecho las asambleas de Chubut son acciones de militancia plenas de lucha y solidaridad, pero no nos olvidemos que el extractivismo es sostenido desde las entrañas del kirchnerismo desde la derogación de la ley anticianuro en Rio Negro, el pacto Chevro/YPF, el derrame de la Barrick o las puebladas en Mendoza, incluso la desaparición de Santiago a orillas del Rio Chubut han desarrollado claros frentes de lucha de cara al sistema representativo electoral.

A 20 años del 19/20, veamos que la democracia representa a la comunidad de negocios de capitales y estados imperialistas con los locales sea bajo gestión progresista o neoliberal explícita.

No son sólo los poderes públicos de Chubut que se posicionan de espaldas a las comunidades de esa provincia y contra la Naturaleza sin fronteras ni muros burgueses agravando la emergencia ecológica cuya expresión más rotunda es la climática.

Recordemos el viaje de Alberto Fernández a Chubut y a su discurso sobre la cordillera como fuente de minerales. Pero sobre todo veamos que el gobierno de les Fernández garantiza el clima de negocios (subsidios directos e indirectos y despliegue de Estado policial militarizado sustituyendo al Estado de derechos) del Plan Estratégico para el Desarrollo Minero Argentino. Y lo lleva a cabo con la justificación fraudulenta de constituir «iniciativas para el desarrollo de una minería inclusiva, competitiva, integrada y ambientalmente sostenible».

NO HAY MEGAMINERÍA INCLUSIVA, AMBIENTALMENTE SOSTENIBLE E INTEGRADA. Lo demuestran décadas en el país y en el mundo.

Convirtamos en causa nacional a la lucha de Chubut porque la Naturaleza carece de fronteras burguesas. El agua fluye desde la cordillera al mar y todas las fuentes hídricas están interconectadas en el gran ciclo del agua planetaria. Sin agua no hay vida, todos los seres vivientes tenemos composición química donde el agua es alrededor del 70%.

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