Qué Abya Yala-Julio 2022

Con los gobiernos, movimientos sociales e intelectuales progresistas convenciendo sobre la falsedad de otro capitalismo posible.

Historia y presente/ Ofensiva del sistema mundo capitalista / Alternativas emancipatorias

Historia y presente

El término Abya Yala es en sí mismo un símbolo de identidad y respeto hacia las raíces de los pueblos originarios; y en ese sentido, el poema Abya Yala Wawgeykuna (Hermanos Americanos), originario del pueblo Quechua de Argentina, hace un llamado a la unidad de los pueblos a mantener presente su origen y a continuar su camino siguiendo las huellas de sus ancestros. Tal como su título indica, Abya Yala Wawgeykuna.

Artes, saberes y vivencias de indígenas americanos, el libro que sostienen en sus manos es un tributo a la filosofía de ese poema, pues intenta plasmar el pasado y el presente de distintos pueblos originarios: sus modos de vida, sus manifestaciones artístico-culturales, sus creencias… y al fin y al cabo, su identidad. Leer

Estamos sumidos en una inflexión histórica como país, como continente y como mundo. El sistema capitalista local e imperialista maximiza el acaparamiento de tierras y bienes comunes hasta el extremo de arrasar la Cordillera, los océanos, los bosques nativos y las selvas. Es hora de generalizar la percepción (conocimiento y posicionamiento) sobre que: La destrucción de la Amazonía nos acerca más al precipicio y a la hecatombe climática. Una humanidad saludable y con futuro necesita de los bosques y pueblos amazónicos vivos.

Comprobemos hacia qué conduce el enfoque progresista o reformista de un problema vital como es la necesidad de paz. Se la concibe como reconciliación con esos criminales de lesa naturaleza y de lesa humanidad, es decir con el sistema mundo capitalista y sus locales que progresan por acumulación oligopólica de riquezas y poder de dominio sobre las diversidades de abajo en creciente pobreza, hambre, envenenamiento, avasallamiento de derechos, etc.

Destapemos que basar la deseada e imprescindible paz en la reconciliación con los opresores-represores explica la incorporación de la Iglesia Católica cuya historia latinoamericana e internacional prueba estar contra la autodeterminación de los pueblos.

Colombia. ¡Basta ya de toda guerra! Conferencia Episcopal se suma a los llamados de paz total

Resumen Latinoamericano, 11 de julio de 2022.

En un comunicado emitido el pasado 7 de julio, tras la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal de Colombia, llevada a cabo entre el 4 y 8 de julio, los obispos del país manifestaron preocupaciones y retos que la nación enfrenta afirmando su compromiso “de trabajar por la paz y la reconciliación en nuestras comunidades y regiones”.

Los sacerdotes, durante la Conferencia, revisaron los principales problemas que aquejan al país, constatando criticidades en temas de violenciaeducaciónprotección ambiental e importantes retos por cumplir, es decir pazdiálogo y unidad nacional.Mensaje-CXIII-Asamblea-Plenaria-Julio-7-de-2022Descarga

Esta comunicación de la Conferencia Episcopal de Colombia estaría alineada con el nuevo espíritu del gobierno de Gustavo Petro y el Pacto Histórico en que se plantea la posibilidad de abrir canales de diálogo con todos los actores armados.

Específicamente la Conferencia Episcopal señala:

Constatamos el grito de nuestro pueblo, sobre todo de aquellas regiones amenazadas por la violencia, la proliferación de grupos armados al margen de la ley, la ilegalidad, el narcotráfico y la inequidad social, que anhelan soluciones a sus problemas más graves y claman por reformas sustanciales que le cierren el camino a toda forma de corrupción.

Evidenciamos que entre los grandes retos que afronta el país está la educación de nuestros niños, adolescentes y jóvenes. Nos preocupa verlos a veces sumidos en el desencanto frente a la falta de oportunidades. Urge dinamizar y promover la participación de la población joven del país en todos los procesos, escuchar sus voces y alentarlos en sus proyectos de vida.

Tenemos una responsabilidad histórica frente a la protección de la Amazonía colombiana que está siendo destruida o en proceso de serlo con proyectos que laceran nuestra Casa Común, afectando con ello el presente y el futuro de la nación y del planeta.

Un paso ineludible es recrear la voluntad de ser nación y de construir la unidad en medio de la diversidad, entre los diferentes sectores, a través de un esfuerzo creativo que aliente nuestra confianza generosa en los propósitos de diálogo y cooperación, frente a la polarización que tanta división ha generado.

(…) ¡Basta ya de toda guerra! Caminemos juntos para erradicar cualquier expresión de odio y violencia, que no solo nos empobrecen materialmente, sino que también nos deshumanizan y aniquilan espiritualmente. Necesitamos una nueva apertura al diálogo que debe ser productivo, como instrumento de construcción y de consolidación en pro de una democracia incluyente y participativa.

Exhortamos a todos los colombianos a continuar los esfuerzos en el trabajo por el bien común recordando que, para lograrlo, el papa Francisco nos ha invitado a ser “artesanos de paz”. Esto implica dar una mirada serena y crítica a nuestra historia con sus heridas aún abiertas y sus cicatrices, de modo que los pasos que demos hacia la reconciliación se cimienten en la verdad”.

Firmaron el comunicado los vértices de la Conferencia Episcopal, su Presidente, el arzobispo Luis José Rueda Aparicio, su Vicepresidente, arzobispo Omar Alberto Sánchez Cubillos y, finalmente, su Secretario General, obispo Luis Manuel Alí Herrera.

Contagio radio

Fuente: https://www.resumenlatinoamericano.org/2022/07/11/colombia-basta-ya-de-toda-guerra-conferencia-episcopal-se-suma-a-los-llamados-de-paz-total/

  Ofensiva del sistema mundo capitalista

Advirtamos por qué no seguir aplaudiendo y felicitando a todos los gobiernos progresistas. Sepamos que su responsabilidad primordial es gestionar al vigente Estado contrainsurgente mediante cooptación y dispersión de las rebeliones populares. Todos los gobiernos progresistas han terminado hasta reprimiéndolas (pese a surgir de ellas) para viabilizar al capitalismo.

Petro no abre un período histórico, lo cierra

12 de julio de 2022

Por Alberto Pinzón Sánchez| Rebelión

Aclaración innecesaria: Ciertamente, la elección de Gustavo Petro como presidente de Colombia es un hecho positivo en la ensangrentada historia de Colombia, pero las esperanzas que su gobierno ha generado en la población trabajadora, no implica que se deba renunciar al REALISMO que cualquier análisis crítico, dialéctico e independiente haga de la actual realidad colombiana.

La elección de Gustavo Petro cierra el período histórico político colombiano caracterizado por dos tendencias de larga duración: Una, la tradicional e histórica “coacción” armada y guerrera del Estado colombiano para dominar explotar al pueblo trabajador y producir plusvalía (tanto plusvalía absoluta o social, como plusvalía relativa o individual) que evolucionó y se fue perfeccionando con la ayuda del gobierno estadounidense desde la “contraguerrilla antigaitanista” o “contrachusma” de los años 50, hasta la actual “contrainsurgencia” tecnológica global asistida por la OTAN. Y la respuesta popular en espejo, que fue evolucionando cualitativamente de una simple autodefensa campesina de masas, a la seria consideración de que la lucha armada popular y la construcción de un ejército popular combinada con la política (como en otras experiencias ) era LA vía para llegar a la revolución social en Colombia.

Y otra el PACTISMO en las alturas, ejercido tradicionalmente por el bloque de clases burgués- terrateniente inicial, ligado al gobierno de los EEUU y conocido conocido popularmente como “oligarquía cipaya”, que según el conocido investigador Fernando Guillén Martínez en su clásico libro “ El Poder Político en Colombia” (1973). pág. 363, muestra cómo durante los siglos 19 y 20, después de cada guerra civil entre los dos partidos políticos que que se disputaron el control del Estado y el erario público, cada una de ellas acababa con un pacto en las alturas y una coalición para redactar una nueva Constitución que, incubaba una nueva guerra civil bipartidista, un nuevo pacto y una nueva Constitución bipartidista del Estado. Un verdadero ciclo infernal de guerra civil bipartidista, pacto en las alturas, nueva Constitución política del Estado, nueva guerra civil y, nueva Constitución….

El texto de Guillén Martínez llega hasta el monstruoso pacto Lleras Camargo-Laureano Gómez (1957) y el gobierno bipartidista del Frente Nacional (1962). Pero es precisamente con este primer gobierno frentenacionalista de Lleras Camargo, cuando se inicia en Colombia la modernización de la Fuerzas Armadas según el modelo estadounidense y, se ejecuta la recomendación contrainsurgente “clandestina” del General USA William P. Yarborough. Así se continúa la coacción militar y guerrera como medio de desarrollar el capitalismo y llevarlo hasta el último rincón de la geografía colombiana con el fin de destruir los últimos vestigios de “feudalismo” y pre capitalismo existentes, y conformar lo que se llamó en su época el exitoso “mercado Nacional único ”. Pero también se continúa con el “pactismo” por lo alto, como estrategia de gobernanza (llamada DDR) y de reincorporación de los pobres del campo, campesinos medios y otras capas subalternas del complejo Rural-urbano, de comunidades indígenas y negras y otros “resistentes” a la avalancha capitalista hasta incluirlos en el gobierno (¿cooptarlos?) y redactar un nueva Constitución.

Precisamente, esto fue lo que sucedió en la crisis del bipartidismo y la amenaza al Estado por los poderosos carteles de la cocaína a fines de los años 90; cuando el movimiento armado “indigenista” Quintín Lame, el M19, y un sector amplio del llamado EPL pactaron por lo alto un acuerdo de paz con el gobierno liberal de Cesar Gaviria, el partido Conservador y los reinsertados representados por el elocuente Navarro Wolf, pacto que quedó signado como constitución neoliberal de 1991. Vigente todavía, a pesar de todas las modificaciones que se le han hecho, como factor fundamental para continuar desarrollando mediante la guerra el capitalismo en Colombia y, para que el neoliberalismo guerrero prosiga su marcha imparable hasta privatizar el aire, el agua y el Estado. Para volver a todos los colombianos, incluidos los pobres y los reinsertados que sobrevivan en consumidores plenos del “free market” y en microempresarios, según se ha prometido en la actual campaña electoral .

También eso fue lo que sucedió 25 años después, cuando el Estado colombiano armado con la Constitución del 91 y esa espantosa tenaza de hierro Ejercito- Fiscalía  (warfare-lawfare) no pudieron resolver la crisis y el conflicto interno continuó propagándose hasta llegar en el 2016 al PACTO de cúpulas Santos-Timochenko (uno a nombre del Estado colombiano y el otro a nombre de las Farc), pacto oscuro hecho con el fin de evitar que los múltiples ítems alcanzados en las conversaciones en la Habana (que contienen importantes avances sociales y políticos) no se incluyeran en la Constitución del 91, para no “modificarla” y así dar paso a la perfidia del gobierno siguiente (de Duque) y la cúpula del Estado contrainsurgente pudiera volver trizas ese maldito papel con todo su listado.

Finalmente, para julio de 2022, la coyuntura colombiana ha puesto en evidencia muchas de las contradicciones profundas que venían dinamizándola. Veamos:

1- En la contradicción  base/ sobrestructura, es de destacar la RUINA en la que queda la sociedad después del gobierno saliente de Duque, algunos de cuyos aspectos describí en el artículo https://rebelion.org/el-interregno-colombiano/ . Y en la correspondiente sobrestructura político ideológica, es para mirar el deterioro de la imagen del expresidente Uribe Vélez, en los videos del “matarife” repartidos profusamente por las redes sociales y que sin duda han contribuido a profundizar la “crisis de hegemonía” y de dominio del Bloque de clases dominante sobre las clases subalternas, que esta mostrando serias dificultades para encontrar otro miniführer de reemplazo político-militar, creíble.

Las cifras de la elección presidencial muestran no solo la polarización de los electores colombianos, sino algo más destacable: una correlación de fuerzas prácticamente equilibrada, sin que sea evidente una definición clara en el poder.

2-En la contradicción dirigente/ dirigidos, se evidencia un presidente electo sin partido político estructurado con alcance nacional, apoyado en un movimiento político polimorfo, variado y policlasista. Y en la otra cara de la medalla, un movimiento social de masas dinámico cada vez más consiente y sobre todo EXPECTANTE, con un acumulado histórico de luchas armadas en el campo, lucha de masas callejera, paros, huelgas, asonadas, estallidos sociales, etc,  que ha hecho decir al presidente electo en una entrevista apocalíptica con el grupo multinacional de la información Prisa, lo siguiente: “Si fracaso, las tinieblas arrasarán con todo. Ver “https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2022-06-28/gustavo-petro-si-fracaso-las-tinieblas-arrasaran-con-todo.html.

El apocalipsis es una bella y escalofriante ficción bíblica. Pero en la actual Colombia lo que se ve es, una fuerte pulsión en casi todos los líderes políticos y sociales de las fuerzas en contradicción (en especial al Presidente Petro) a recurrir a la vieja tecnología política colombiana del PACTISMO por lo alto, a fin de evitar las Tinieblas que anuncia en el diario del grupo Prisa, y conseguir la gobernanza que continúe sosteniendo el “Statu Quo”, mediante «el pacto sobre lo fundamental» reducido a unas «líneas rojas infranqueables», como son: Respeto absoluto por la propiedad privada. No a las expropiaciones de ningún bien. Continuidad de la Justicia del lawfare, y de la Constitución neoliberal del 91 como bandera irrenunciable de todos los candidatos presidenciales votados, pero sobre todo (echando mano a un marxismo de pacotilla y degradado) confundir pre-modernidad con feudalismo, dizque para desarrollar aún más el capitalismo en Colombia”, y de paso, meter de contrabando dentro de la Izquierda colombiana una discusión extemporánea y un debate superado en la década de los 60 del siglo pasado, cuando la practica social junto con una infinidad de estudios muy bien documentados, concluyeron que en Colombia no había ninguna «burguesía nacional» y menos para desarrollar, y que si bien algunos de los grandes terratenientes tenían restos de una mentalidad colonial atrasada y gamonalista, no por eso dejaban de ser capitalistas trasnacionalizados. !Ay del chalán empresario, dueño del gigantesco latifundio del Ubérrimo, exportador al globo terráqueo de embriones mejorados con tecnología genética de ganado caballar y vacuno.

3 Entonces podemos ver con frialdad y sin sobresaltos, que, bajo el ropaje lírico de una supuesta «reconciliación nacional”, se realizan animadas reuniones y acuerdos (antes impensados) para armar un Consenso de Estado y una gobernanza para el presidente que viene, entre antiguos rivales y adversarios de improperios y verbosidades: Petro abrazado con “el ingeniero” Hernández. Petro departiendo con Uribe Vélez. Petro recibiendo apoyos de Ciro Ramírez y la nata de los parapolíticos Conservadores; de parapolíticos, tránsfugas y pícaros Liberales, de rudos adversarios del partido Verdeamarillo, de los curas del Opus Dei que no lo bajaban de satanás infernal, etc, entre los más publicitados.

 Pero no solo pactos con la descompuesta casta politiquera dominante. El recién presidente electo ha tenido que hacer PACTOS con cada una de las 9 ruedas dentadas restantes que conforman el Bloque de Poder Contrainsurgente (BPCI) y con el Estado que las relaciona, las cohesiona, las pega y les da la legitimidad y la legalidad formal. Veamos:

4 Pacto con el eje de dicho Bloque constituido por la Embajada de los EEUU sobre: a) -El papel de la empresa colombo venezolana Monómeros de Colombia  https://www.monomeros.com.co/  (actualmente en manos del impostor Guaidó por orden del gobierno de los EEUU). b) La Situación de la conflictiva situación militar, económica y social en los más de 2.000 Km de frontera colombo-venezolana, que no se resolverá con la simple reanudación de las relaciones diplomáticas y la apertura del comercio bilateral y las trochas de los «bachaqueros». c) La política estadounidense de sanciones a Nicaragua, Cuba y Venezuela. d) Sobre la continuidad de la guerra antinarcóticos.

5 Pacto con el llamado “empresariado” o cacaos, dueños financieros del país, que por boca de Sarmiento Angulo han dicho una cosa tan practica como esta: “El problema no es Petro a quien acepto sin reserva si cumple el mandato constitucional, sino la trepada del dólar” . Ver entrevistahttps://www.semana.com/economia/inversionistas/articulo/que-va-a-pasar-con-el-dolar-tras-el-triunfo-de-petro-esto-piensa-luis-carlos-sarmiento/202253/

Pacto con los llamados gremios de la producción sobre la no expropiación del «señor capital y la señora tierra». Sobre el desarrollo del capitalismo trasnacionalizado dominante, y sobre la reforma tributaria invertida tipo Robin Hood del siglo XXI (quitarle a los pobres para seguir dándolo a los ricos). Y con el gremio financiero, pacto sobre el futuro de las ultra poderosas (EPS) Empresas Promotoras de Salud, que muy seguramente quedará como un corcho en el remolino en las discusiones del parlamento venidero.

7 Acuerdos con la Fiscalía y el poder judicial del “lawfare” para continuar con lo traído hasta el momento.

8 Acuerdos de «convivencia» con el oligopolio mediático. Te doy pauta publicitaria del Estado a cambio de buena prensa. Algo así como el chiste obsceno del  “hagámonos pasito” .

Quedan los acuerdos y pactos con las dos ruedas restantes del BPCi : 9) la Fuerza Pública descrita en la Constitución del 91. Y 10) la Economía Subterránea y el Narco, sobre lo cual solo se tienen las promesas de campaña y la oscuridad de lo que  se puede estar acordando entre telones, que por ahora solo dejan preguntas:

¿Qué pasará con las Fuerzas Militares y de Policía? ¿Se disolverá el ESMAD? ¿Pasará la policía al ministerio civil? ¿Dejará la Fuerza Pública la doctrina contrainsurgente? ¿Se disolverá la «sexta división del ejercito colombiano», que según Human Right Watch (HRW) son los Narco- Paramilitares?  ¿Renunciará la heroica Fuerza Publica a la tajada del león de recibir el 6% del Producto Interno Bruto,  cuando hay 20 millones millones de pobres absolutos en Colombia?

Pero a pesar de todo esto, no podemos olvidar el otro aspecto de la contradicción social colombiana: la Solución Política del conflicto interno, que se ha reciclado e incluso se ha expandido en toda su complejidad y dolor, y sobre lo cual, también, solo se tienen preguntas y expectativas que esperan ser resueltas en la realidad real.

Queda pues un “Interregno” de esperanzas y expectativas, en el cual el Movimiento Social y Popular Independiente y Alternativo en todas sus expresiones, manifestaciones y dinámicas tanto nacionales como regionales y locales, sigue con atención crítica y REALISTA los acontecimientos y hechos sociales y políticos del nuevo gobierno por venir que se define como “progresista y latinoamericanista”, y,  aunque suene duro decirlo, ateniéndose a aquella máxima del sentido común humano ha establecido, de que “los hombres se miden por lo que hacen, no por lo que dicen”. 

Fuente: https://rebelion.org/petro-no-abre-un-periodo-historico-lo-cierra/

Sumemos a la nefasta creencia en los gobiernos progresistas, la modelada desde las izquierdas reformistas sobre la aceptación de la confraternidad de China.

Indignémonos contra este Foro mirando hacia falacias. En este siglo China sólo ha empobrecido y arruinado la Argentina. Quizás en otros países del Abya Yala sólo atiendan al aumento de poder adquisitivo de mayorías pero será hambre para el futuro porque se basa en ecocidios con sus consecuentes genocidios silenciosos, silenciados e invisibilizados por el capitalismo. Al leer la nota vemos que China comienza a ejecutarlo justo cuando se benefició de la República Unida de la Soja (Argentina, Uruguay, Paraguay, Brasil y Bolivia) o sea de su desertificación y subdesarrollo. Propone, como todo el capitalismo, combatir a la pobreza y ¡NO! a la acumulación de los grandes capitalistas de riquezas y poder de dominio que la causa.

Foro China-Celac exploró la cooperación en la lucha contra la pobreza

15 de julio de 2022

Granma

Representantes de China y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) realizan hoy un foro para compartir experiencias y explorar las oportunidades de cooperación en la lucha contra la pobreza e impulso al desarrollo económico.

Representantes de China y de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) realizaron ayer un foro para compartir experiencias y explorar las oportunidades de cooperación en la lucha contra la pobreza y el impulso al desarrollo económico, informó Prensa Latina.

El evento reunió de forma virtual a funcionarios del Ministerio chino de Relaciones Exteriores, de los países miembros de la Celac y de la Organización de Naciones Unidas.

En los debates se realizaron intercambios de conocimientos en dichos temas y se analizaron los desafíos que impuso la pandemia de la COVID-19 para avanzar más en los programas diseñados al respecto.

En agosto de 2021 China y la Celac sostuvieron un primer encuentro sobre lucha contra la pobreza y desarrollo, y se espera que el foro mantenga una frecuencia anual y permita ampliar el entendimiento mutuo.

El gigante asiático promovió la iniciativa luego de declararse libre de la pauperización a principios del año pasado. Las autoridades de ese país echaron a andar en 2012 un ambicioso plan que cerró en 2021 con la construcción de una sociedad modestamente próspera, en la cual todos los ciudadanos deben vivir de forma digna.

https://www.granma.cu/mundo/2022-07-13/foro-china-celac-explora-la-cooperacion-en-lucha-contra-la-pobreza

Fuente: https://rebelion.org/foro-china-celac-exploro-la-cooperacion-en-la-lucha-contra-la-pobreza/

Alternativas emancipatorias

Valoremos siglos de simbiosis ecoculturales para recuperar el trabajo de su expropiación capitalista y reparar las rupturas de equilibrios ecológicos que engendraron los extractivismos o modo capitalista de producción y mercantilización de la naturaleza en el Abya Yala.

Es clave el reconocimiento de una creciente mayoría de los pueblos planetarios sobre el trabajo milenario de las comunidades y naciones indígenas que produjo las selvas y los bosques nativos. Es crucial para superar la emergencia socioecológica de la humanidad entera, cuya expresión más rotunda es la climática, que tengamos en cuenta a:

Sergio Sebastian Santana

🇲🇽¿Quién extraña lo que no conoce? 🇲🇽

Hace poco más de 5 siglos, los nativos en México dejaron de sentir orgullo, sus hijos y los hijos de sus hijos jamás se enteraron que sus abuelos habían construido una civilización impresionante…

Hoy, 500 años después de la llegada de aquellos hombres que poseían una extraña forma de ver el mundo, los mexicanos comienzan a descubrir cosas que un sistema deficiente omitió en los libros de texto. Hoy se sabe que los olmecas descubrieron el proceso de vulcanización 3500 años antes que Charles Goodyear, que Teotihuacan fue más grande que la Roma imperial, que Texcoco fue una capital cultural del mundo nahua, una ciudad similar a Atenas para los griegos, se sabe que Tenochtitlan contaba con 700 mil habitantes, es decir, era 16 veces más grande que Sevilla en aquel entonces, también se sabe que la educación entre los nahuas comenzaba desde la niñez y que era obligatoria, pública y universal, al contrario de los europeos, que solo educaban a los niños de la nobleza, sabemos el día de hoy que los mayas edificaron observatorios y que diseñaron el único calendario de venus en la antigüedad y que en la ciudad de Ek Balam fundaron las escuelas de pintura más importantes de su cultura, se sabe que los wixarika y los raramuri aprendieron a conectar su corazón y su pensamiento con la tierra y su esencia gracias a las plantas de poder y que evitaban las enfermedades físicas sanando la mente primero.

Sabemos tanto que hoy es posible dejar atrás esa creencia de que los europeos descubrieron un continente y que además lo civilizaron, porque como pudiste apreciar, la civilización aquí ya existía, pero era algo que los europeos no tenían la capacidad de entender.

#500AñosYSeguimosEnPie

#NuncaOlvidesTusRaíces

Atendamos a:

«Las autonomías indígenas se están convirtiendo en alternativas de vida y en referencias políticas»

28 de junio de 2022

Por Raúl Zibechi | Tierra viva

«Luchas territoriales por las autonomías indígenas en Abya Yala», es el título del reciente libro que comparte los diálogos entre representantes de pueblos indígenas y organizaciones sociales con intelectuales e investigadores/as de América Latina. Coordinado por Luciana García Guerreiro y Fátima Monasterio Mercado, el prólogo es de Raúl Zibechi.

Caminan las autonomías en los más diversos y remotos rincones de América Latina. Entre pueblos originarios, negros y mestizos, en campos y en ciudades, entre campesinos y trabajadores, de la mano de mujeres y mayoras que las empujan desde la más elemental necesidad de preservar la vida, para seguir siendo pueblos. Caminan cada quien, a su ritmo, con pasos propios, moviendo los pies al compás de sus sueños o de sus más urgentes necesidades.

Mirando hacia atrás, digamos hace apenas dos o tres décadas, nos parece increíble cómo han crecido los pueblos, los barrios, las comunidades, en sus autogobiernos y autonomías territoriales. En los albores del siglo, montadas sobre el ciclo piquetero, escuchamos voces colectivas que se proclamaban autónomas de gobiernos, iglesias, partidos y sindicatos, en sintonía con la palabra del zapatismo que, en esos mismos años, aprontaba la formación de sus caracoles y juntas de buen gobierno que enseñaron al mundo que podían gobernarse por sí mismas, a pesar de los desaires y crímenes de los malos gobiernos.

En el Cauca colombiano despegaban en esos mismos años las primeras Guardias Indígenas, experiencia del Pueblo Nasa que aún no había llamado a nuestros corazones, pero que desde el primer día mostraban cómo enfrentar, con la dignidad del bastón de mando y la voluntad colectiva, tanto a militares como paramilitares y guerrilleros que querían involucrarlos en una guerra que nunca fue de ellos.

Ahora no alcanza la mirada más amplia para abarcar todas las autonomías que están siendo: las que se yerguen en las selvas, las que trepan hasta las cimas andinas y se deslizan, como los ríos trepidantes, hacia las llanuras de ambas orillas del continente. Son demasiadas para contarlas. Muy diversas para ordenarlas en unas pocas variables. Tantas que siempre queda alguna colgada en un olvido, tan injusto, como la desmemoria que nos empeñamos en combatir.

No voy a dedicar este espacio a las autonomías zapatistas. Esas que pasaron de los cinco caracoles iniciales a los doce que se hicieron conocidos en agosto de 2019, y a los 42 centros de resistencia nacidos al calor del activismo de las mujeres, las jóvenas y jóvenes zapatistas, como dijo en su momento el sub Moisés. Con sus decenas de escuelitas y salas de salud, levantadas y gestionadas por las bases de apoyo y las comunidades, sin pedir prestado nada a los de arriba, rechazando dignamente políticas sociales con las que pretenden humillarlas. Con sus tres niveles, local o comunal, municipal y regional.

La Guardia Indígena del Cauca de Colombia

Por menos conocida, pero no menos trascendente, quiero traer el caso de la Guardia Indígena del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), nacida en remotas estribaciones de los Andes con nombres inusuales como Jambaló, a comienzos del milenio. Llama la atención el crecimiento de las guardias, cuestión en la que es necesario detenerse, porque autodefensa se empareja con autogobierno y autonomía. Lo que defienden es la vida arraigada en territorios de dignidad. Es la persistencia de la alteridad la que conduce a los pueblos hacia la autonomía: porque somos diferentes, necesitamos la autonomía; para defenderla, para gobernarla y seguir siendo diferentes.

De las 300 guardias iniciales pasamos a decenas de miles en toda Colombia. El número es lo de menos. Durante los primeros meses de la pandemia el CRIC movilizó 7000 guardias en una «Minga hacia Adentro» que necesitaba salvaguardar, con 70 puntos de control, la autonomía de 84 resguardos y 115 cabildos, para que funcionaran la justicia propia, las ferias de trueque y la medicina tradicional de los sabios thé walas. Guardias que hicieron posible la armonización del territorio y de almas, en rituales en torno a las tulpas/fogones, al pie de las montañas o a la vera de las lagunas sagradas.

Entre 5000 y 7000 guardias bajaron desde Santander de Quilichao hasta Cali, atravesando cañaverales en tierras usurpadas que el proceso de Liberación de la Madre Tierra está recuperando palmo a palmo, para participar en la revuelta junto a las y los jóvenes desechados por el neoliberalismo. Regresaron a sus veredas con sus mochilas cargadas de energía rebelde y dejaron sembrada la semilla de las “guardias comunitarias urbanas” que ya empezaron a caminar su palabra. Mostraron a las juventudes urbanas cómo se puede neutralizar a los machos armados, con el coraje que da la experiencia y la cuantía que aportan los pueblos.

Las guardias colombianas se están expandiendo de forma notable. Entre los 115 pueblos originarios se han formado entre 40.000 y 60.000 guardias, cifras que oscilan al calor de la necesidad porque, como dicen los indígenas del Pueblo Nasa, cuando la situación lo requiere “todos somos guardias”.

En la última década, y esto es quizá lo más notable, la experiencia de la Guardia Indígena se aclimató entre otros pueblos dando vida a la Guardia Cimarrona de los pueblos negros para defender sus palenques y hasta a la Guardia Campesina, recuperando la tradición de las “guardias cívicas” de la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos de la década de 1970.

Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampis de Perú

Un paso más y nos deslizamos hacia la selva amazónica, cerca de la frontera entre Perú y Ecuador, donde funciona desde hace cinco años el Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampis, que es la respuesta de las comunidades a las amenazas que representan las mega obras, en particular para los ríos que son la vida de los pueblos amazónicos. Semanas después de las primeras declaraciones de autonomía, del 26 al 29 de noviembre de 2015, alrededor de 300 representantes de 85 comunidades se reunieron y acordaron la creación del gobierno autónomo.

La declaración es un hecho sin precedentes en la historia del movimiento indígena peruano, siendo el resultado de cuatro décadas de luchas por la reivindicación cultural y territorial. Como reza el estatuto de autonomía, se decidió “gobernar su territorio en interés general, protegerlo de agresiones externas, mantener un medio ambiente sano, reclamar los derechos colectivos cuando se requiera, así como definir las estructuras de gobierno, participación y representación externa de conformidad con el derecho a la autonomía y el derecho consuetudinario de la nación wampis”.

Con los años, el paso dado por los wampis tendrá honda influencia en los cientos de pueblos amazónicos que enfrentan los mismos problemas, los extractivismos, y comparten cosmovisiones similares. Por ahora, otros tres pueblos amazónicos del norte peruano están debatiendo tomar un camino similar.

Autonomía para defenderse de la minería y el agronegocio

La Amazonia legal brasileña está siendo testigo de una oleada de procesos autonómicos, como revela la investigación en desarrollo del geógrafo Fabio Alkmin. Se trata de catorce pueblos transitando hacia la autonomía para defenderse de la minería y el agronegocio. Se organizan en torno a los protocolos autónomos de consulta que llevan a cabo los pueblos munduruku, ashaninka, wajapi, juruma, kayapó, waimiri, yanomami, panará, irantxe, mura y wapichana, entre otros, de los estados de Pará, Mato Grosso, Amazonas, Roraima, Amapá y Acre.

El objetivo es implementar el Convenio 169 de la OIT que reconoce los derechos colectivos de los pueblos, pero por fuera de la intervención y regulación de los Estados y hasta de las ONG que se presentan como “amigas” de los pueblos pero pretenden suplantarlos.

No están implementando un modelo general, formal y abstracto de autonomía, sino que anclan las consultas en los mecanismos tradicionales, lo que equivale a aclimatar el ya célebre “mandar obedeciendo” a la realidad de cada pueblo. Por eso, como señala este libro, debemos hablar de “autonomías”, en plural, porque cada pueblo, pero también cada barrio, cada sector social (porque la autonomía empieza a extenderse más allá de las fronteras étnicas), implementa el auto-gobierno autonómico según sus modos y maneras.

En un principio las autonomías estaban destinadas a ser las formas como los pueblos originarios se relacionan con los Estados-nación. Sin embargo, algo se está moviendo, como siempre, desde las periferias hacia el centro. Miradas desde los pueblos, las autonomías que nacen como formas defensivas para seguir siendo, para asegurar la vida de las comunidades indígenas, empiezan a caminar más allá, mostrando que pueden ser no sólo modos de resistencia sino proyectos políticos de transformación del mundo o, si se prefiere, los mundos otros realmente existentes.

Dicho de otro modo, las autonomías que fueron naciendo para regular la relación entre pueblos indígenas y Estados se están convirtiendo en alternativa de vida y en referencias políticas en un período de caos sistémico y crisis civilizatoria. Puede mentarse la experiencia zapatista como una de las más exitosas a la hora de construir lo nuevo, sin olvidar que los pueblos del Cauca colombiano enseñan a campesinos y negros, a sectores populares urbanos y a jóvenes desechados por el neoliberalismo, que no tienen otro camino que organizarse, crear otros mundos para sobrevivir y defenderlos como hacen las guardias.

No estamos ante un nuevo proyecto político que sustituya al obrerismo, sino ante procesos reales que muestran algo más profundo: la creación de mundos nuevos no pasa por la aceptación y validación de las instituciones estatales, sino por la capacidad de desplegar las potencias autonómicas que anidan en todos los pueblos y sectores sociales.

Es pura necesidad ante la “cuarta guerra mundial” o acumulación por despojo/robo/destrucción, que es el modo como el capitalismo opera en este período de decadencia. No estamos ante una opción ideológica, sino ante la lectura de una realidad que vienen transitando cada vez más sectores sociales en América Latina.

En este sentido, las autonomías no pueden ser entendidas como un lugar al que se llega, una arquitectura institucional definitiva y estable, sino como parte de un largo proceso de auto-organización colectiva comunitaria, que tiene un comienzo, pero no tiene fin porque siempre es incompleta.

Si el Estado no debe ser un corsé para las luchas de los pueblos, como apunta Silvia Rivera Cusicanqui, tampoco pueden serlo teorías de la revolución que han marcado nortes en otros períodos, pero que están siendo desafiadas por la agresividad del capital y desbordadas por las resistencias y las creaciones de los pueblos.

Estar atentos a cada paso en la construcción de autonomías y autogobiernos, es mucho más importante que focalizar la atención en partidos y movimientos burocratizados. Con ellas estamos aprendiendo; acompañarlas sin juzgar es un desafío de humildad y puede ser un anclaje político teórico para reconstruir el pensamiento crítico y las prácticas emancipatorias.

*El presente material es el tercer libro del Grupo de Trabajo de Clacso “Pueblos indígenas y procesos autonómicos”. Fue publicado por Editorial El Colectivo.

https://agenciatierraviva.com.ar/las-autonomias-indigenas-se-estan-convirtiendo-en-alternativas-de-vida-y-en-referencias-politicas/

Fuente: https://rebelion.org/las-autonomias-indigenas-se-estan-convirtiendo-en-alternativas-de-vida-y-en-referencias-politicas/

Aplaudamos solidaridad e internacionalismo que se están entretejiendo.

América Latina: Tierra de Resistentes

22 julio 2022

Por Mauricio Álvarez Mora

América Latina es una de las regiones más ricas del mundo en bienes naturales, biodiversidad y cultura. Para algunos esto puede servir para las postales turísticas o anuncios publicitarios, pero no en las comunidades que siguen sufriendo la colonización y recolonización de sus territorios por parte de proyectos extractivos, que los despojan de los medios naturales que les ha permitido vivir durante siglos sin destruir los ecosistemas de los cuales dependen directamente.

Dentro de esta relación de mutualismo, muchos de estos lugares corresponden a territorios indígenas formales, nominales o ancestrales, o tierras campesinas donde se encuentra más biodiversidad que en los mismos Parques Nacionales, que suelen estar próximos a estos sitios. Esta situación demuestra una relación positiva y nutricia para la naturaleza en la convivencia con estas comunidades resistentes. Por eso, cuando se trata de imponer las formas de economía extractivas y de despojo surgen las disputas y conflictos socioambientales, pues atenta contra la base material y simbólica que permite la vida en estás comunidades.

La conflictividad socioambiental responde a las numerosas disputas por el futuro ecológico de la región. Este fenómeno está registrado por bases de datos realizadas por organizaciones civiles, centros académicos y esfuerzos conjuntos. Un ejemplo de esas bases globales es el Atlas de Justicia Ambiental (EJAtlas) del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universidad Autónoma de Barcelona (ICTA-UAB), base activa desde el 2012 que ha registrado a nivel mundial 3700 conflictos mediante una metodología de colaboración entre académicos y activistas.

De esos casos más de una cuarta parte son registrados en Latinoamérica según esta base que se mantiene en construcción y actualización permanente. Muchos de estos conflictos pueden ser cíclicos y generan ciclos de violencia que podemos definir como círculos de criminalización que implica la estigmatización: denigrar y señalar a las personas defensoras como problemáticas, opuestas al “desarrollo”. Después de la descalificación, puede venir el acoso vía judicialización con demandas legales o con amenazas de muerte. Cuando esto no surte efecto, se pasan a las acciones de hecho y finalmente, en algunos casos, al asesinato. Este proceso no es lineal ni se completa siempre en ese orden, pero es una síntesis de lo que empezamos a vivir con mayor intensidad en los últimos 25 años.

A las bases de datos de conflictos se han empezado agregar otra variable que es la violencia hacia las personas defensoras, y se han desarrollado otras bases que identifican a las personas asesinadas por esos conflictos socioambientales, como la  organización británica Global Witness, en la cual recurrentemente año a año se nombra a Latinoamérica como la “región más peligrosa del mundo” por el asesinato de activistas ambientales. Estamos hablando del asesinato de más de 500 personas defensoras de la tierra en la región latinoamericana en la última década.

Es una lista fatídica y triste, en la cual se nos recuerda a las personas activistas el precio por la defensa del ambiente. Pero no es la única forma de violencia. La región también ocupa el primer lugar en feminicidios, asesinatos de periodistas y de homicidios (en general) de personas en el mundo. Al mismo tiempo que ocupamos los primeros lugares en desigualdad, obviando la correlación de entre mayor desigualdad y concentración de la riqueza en pocas manos, mayor la violencia.

Estas bases de datos que se construyen por las organizaciones de civiles, académicas, a veces logran cruzar o trascender el cerco mediático. En la región es necesario fortalecer la pluralidad de los medios, porque son pocos los que cubren situaciones en territorios indígenas o zonas rurales empobrecidas. La mayoría de los focos mediáticos hegemónicos se centralizan en zonas urbanas, invisibilizando los conflictos socioambientales.

Para revertir esta situación, ha nacido otro esfuerzo por humanizar estos datos que año con año son cada vez más crudos pero invisibles. Este esfuerzo se llama “ Tierra de Resistentes”, que es el resultado de un proyecto de periodismo colectivo y transfronterizo que viene investigando los fenómenos de violencia a las personas defensoras del ambiente. Este espacio multimedia ha realizado unas 50 historias de 17 países. El proyecto agrupó a un equipo de periodistas independientes, medios, desarrolladores, diseñadores, fotógrafos y videógrafos de 17 países de la región. Además, publican reportajes transnacionales y una cobertura especial de la entrada en vigor del tratado Escazú en toda la región latinoamericana.

La base de datos de Tierra de Resistentes comprende más de 2.460 hechos victimizantes contra organizaciones, comunidades y defensores del ambiente ocurridos durante 10 años en al menos 12 países de Latinoamérica. Estos hechos son apenas la superficie de hecho que se han podido verificar y documentar. Es decir, se sabe que la mayoría de las violencias se han quedado sin registrar. Los principales hallazgos de estos datos son: un alarmante 48,8% de esos episodios de violencia (1.202 registros)fueron contra algunas de las160 etnias indígenas, afrodescendientes y garífunas; un 21% de todas las violencias han afectado a las mujeres; y quizás lo más aterrador es que solo se encontraron datos concluyentes de decisiones judiciales en 296 casos – o 12% del total – sin entrar a detallar el tipo de sentencia, dejando en impunidad uno de cada diez casos de hechos victimizantes.

Hay que aplaudir este esfuerzo de periodismo ambiental y latinoamericano, que está dando un rostro a una situación tan dolorosa como importante, demostrando que la administración de justicia tiene una inmensa deuda con los defensores ambientales que el Acuerdo de Escazú busca cambiar y, que, lastimosamente para nuestro país, el empresariado nacional y sus representantes políticos en la Asamblea y el gobierno no quieren discutir y muchos menos aprobar.

Mauricio Alvarez Mora es coordinador del proyecto «Diálogo de Saberes y Geografía: Análisis de la conflictividad socioambiental en territorio rurales de Costa Rica» de la Universidad de Costa Rica (UCR). Geógrafo y docente en las Escuelas de Geografía, Ciencias Políticas, Programa Kioscos Socioambientales de la UCR y en el Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Nacional. Fuentes: https://www.biodiversidadla.org/Noticias/America-Latina-Tierra-de-Resistentes

Fortaleciendo redes en América Latina

Por Vladimir Garay, Ileana Silva | 09/07/2022 | Conocimiento Libre

derechosdigitales.org

Entre el 28 y el 30 de junio pasado, se realizó la segunda edición de “Derechos humanos, justicia social y tecnologías”, evento regional organizado por Derechos Digitales y que durante tres días reunió a destacadas personalidades de la academia, la sociedad civil y el activismo en América Latina, en el ámbito de los derechos humanos y la tecnología.

El objetivo del evento era generar una instancia para la discusión de temáticas relevantes de derechos humanos en entornos tecnológicos, desde una perspectiva latinoamericana, buscando potenciar la creación de redes y la colaboración entre las participantes.

Bajo una dinámica que combinaba sesiones abiertas y públicas, con instancias de discusión semi-cerradas, durante el evento se tocaron temáticas tales como la superación de brechas y desigualdades, el avance del reconocimiento facial en la región, la incidencia en instancias regionales y globales, la violencia contra comunicadoras, periodistas y activistas, la polarización política y el rol de internet en ella, así como el impacto de la tecnología en la educación, la actividad sindical, la salud y el medioambiente, entre otros.

Y la pregunta subyacente a las distintas instancias de discusión es cómo encausar el potencial de las nuevas tecnologías en favor del desarrollo íntegro de las sociedades y la justicia social. El diagnóstico compartido es que se trata de una pelea constante y que ha recaído de forma importante sobre la sociedad civil, que ha sido la que durante años se ha interpuesto frente a los impulsos autoritarios tan propios de los gobiernos de la región, así como frente al nuevo poder acumulado del sector privado.

Las respuestas son variadas y complementarias, y van desde el abogo constante por mejores estándares internacionales en relación a la protección y promoción de los derechos humanos en relación al uso de la tecnología, así como de mejores políticas públicas a nivel local, así como la búsqueda de perspectivas y desarrollos distintos aquellos propiciados por las lógicas del mercado.

Se trata de una lucha en constante desarrollo e instancias como “Derechos humanos, justicia social y tecnologías” permiten encontrarnos, compartir conocimientos, expandir nuestras propias perspectivas e, idealmente, encontrar nuevos caminos para explorar colectivamente.

Es también un recordatorio de que no estamos solas y que una de nuestras mayores fortalezas reside en nuestra capacidad de crear y fortalecer lazos, trabajando en conjunto y apoyándonos mutuamente. De que la victoria al final del camino será un triunfo colectivo.

A continuación, compartimos los videos de las sesiones en español y portugués:

  • Sesión inaugural : “Derechos digitales como derechos humanos: hacia la superación de brechas y desigualdades” Con la participación de Valeria Betancourt (APC), Eduardo Bertoni (IIDH) y Juan Carlos Lara (Derechos Digitales) y la moderación de Jamila Venturini (Co-Directora Ejecutiva de Derechos Digitales)

La sesión está disponible en español y portugués.

  • La defensa de derechos humanos frente al avance del reconocimiento facial en América Latina” contó con la participación como panelistas de Eloísa Machado (CADHU), Débora Pio (LAVITS), Gonzalo de Vita y Tomás Pomar (Observatorio de Derecho Informático Argentino).La moderación de la mesa, estuvo a cargo de Michel de Souza, director de Políticas Públicas de Derechos Digitales.
La sesión está disponible en español portugués.
  • “Amenazas en línea y protección de comunicadoras y defensoras de derechos humanos” Participaron Marina Barros (Alziras), Laura Hernández (NovisLegal), Luis Fernando García (R3D), Jonathan Finlay (LaLibre.net). El moderador fue Vladimir Garay , director de Comunicación e Incidencia de Derechos Digitales.
La sesión está disponible en español portugués.
  • Sesión final del evento: “Temas emergentes en derechos humanos, justicia social y tecnologías: el contexto latinoamericano” Participaron representantes de diferentes organizaciones latinoamericanas que trabajan en derechos digitales desde diferentes perspectivasGabriel Casnati (PSI), Andressa Pellanda (Campanha Nacional pelo Direito à Educação), Matheus Falcao (Idec), Jes Ciacci (Sursiendo), Kiado Cruz Miguel (Surco), Diana Álvarez y Rocío Torres (Tierra Digna) y Neyza Cruz (Fundación Construir). La moderación fue realizada por Jamila Venturini (Derechos Digitales).
La sesión está disponible en español portugués.
https://www.derechosdigitales.org/18978/fortalecer-redes/
Fuente: https://rebelion.org/fortaleciendo-redes-en-america-latina/

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