Qué País

Noviembre 2018

Con destrucción de las condiciones de vida y trabajo por privilegiar a petroleras.

 


 

 

 

SITUACIÓN / CRISIS CIVILIZATORIA / ALTERNATIVAS

 

 Situación

 

Estamos sumidos en la ofensiva del G20-FMI o de "los sectores hegemónicos del sistema mundial que demandan adecuación de las relaciones económicas en la Argentina, con base en la disminución en divisas (dólares) del costo salarial o laboral. Por eso el ajuste en el ingreso popular y en el gasto público social. Se trata de liberar al capital en sus pagos a la fuerza de trabajo y las contribuciones al sostenimiento del Estado". Reflexionemos sobre:

Ajuste y recesión para el 2019 entre

el FMI, Macri y la oposición cómplice

28 de octubre de 2018

La iniciativa política del gobierno se jugó a la media sanción en Diputados del proyecto de Ley sobre el Presupuesto 2019 y lo logró un día antes que el Directorio del FMI considerara la ampliación del préstamo a la Argentina por 56.300 millones de dólares. 

 

Por Julio Gambina.

 

Son fondos que se desembolsarán en su mayoría antes de finalizar el mandato de Macri. Ya se desembolsaron 15.000 millones en Junio del 2018, y restan hasta diciembre del 2019 casi 35.000 millones de dólares.

De este modo, vale concluir que el poder mundial, con las mediaciones locales, financia con casi 50.000 millones al Gobierno del PRO-Cambiemos en su tramo final.

El objetivo de ese sostén apunta a profundizar la regresiva transformación del capitalismo local, algo que viene sucediendo en etapas desde 1975/6.

Los sectores hegemónicos del sistema mundial demandan adecuación de las relaciones económicas en la Argentina, con base en la disminución en divisas (dólares) del costo salarial o laboral.

Por eso el ajuste en el ingreso popular y en el gasto público social. Se trata de liberar al capital en sus pagos a la fuerza de trabajo y las contribuciones al sostenimiento del Estado.

Ahora se proponen transformar el proyecto en Ley con la aprobación en el Senado durante noviembre, justo antes de que sesione el G20 en Buenos Aires.

 

Se pretende mostrar a los principales jefes de Estado del orden mundial que el Gobierno local tiene capacidad de resolver los mecanismos legales del ajuste. Un ajuste demandado para hacer funcionar el capitalismo local según establecen los sectores dominantes.

 

¿Quién y cómo se puede cumplir con el cometido de la dominación?

El mecanismo privilegiado es la violencia asociada a la manipulación de la conciencia social.

Por eso el primer acto de la transformación contemporánea ocurre con las fuerzas parapoliciales y paramilitares antes del golpe del 76; la propia dictadura genocida entre 1976 y 1983; y el dominio político ideológico suscitado desde el liderazgo del peronismo (menemismo) y el radicalismo (Alianza) en los 90.

Ahora se pretende un “nuevo liderazgo de la sociedad”, más allá del peronismo y el radicalismo, superando la experiencia de las dictaduras.

 

Es el intento del macrismo, que aún en alianza electoral poco comparte las decisiones ejecutivas con los socios radicales y peronistas. Aun así, desde la minoría parlamentaria del PRO-Cambiemos, son sus cómplices parlamentarios los que aseguran quórum y sanción de la legislación correspondiente para avanzar en los propósitos de la regresiva reestructuración de la economía, el estado y la sociedad.

 

De ese modo, el gobierno maniobra para evidenciar ante el poder mundial su capacidad de gestión más allá del descontento y la protesta social. Por las dudas, asegura provocaciones que desarmen la masiva protesta y distraigan el análisis de la movilización social.

Al mismo tiempo despliega la represión, la que se presenta justificada ante la violencia callejera. Un tema que está asociado a la discusión sobre la violencia, entre ajustes que impactan en deterioros explícitos de las condiciones de vida de la población de menores ingresos. ¿Por qué es violencia la ejercida desde la protesta y no la evidente reducción de los ingresos de trabajadores y trabajadoras?

Sostenemos que el gobierno avanza con su proyecto aun no logrando su cometido de renovación en las elecciones del 2019, por lo que surgen especulaciones de planes alternativos con candidatos del PRO o la coalición Cambiemos; pero también, con opciones por fuera de la alianza en el gobierno con los mismos propósitos o rumbo.

Baste sólo considerar al respecto las apelaciones a la oposición racional, la que acompaña de manera cómplice en el poder legislativo.

 

¿Menos mal que está el financiamiento del FMI?

Es el interrogante a desbaratar. El auxilio del FMI deviene de la política oficial por casi tres años y que se proyecta en los datos provistos por el presupuesto 2019. Si se consideran los 4 años de la gestión Macri, el tercero en curso y el cuarto anticipado en el presupuesto, lo que quedará son tres años de recesión (2016, 2018 y 2019), con solo el 2017 de mínima recuperación.

La mirada del periodo indica crecimiento de la pobreza y la desigualdad; con mayor dependencia de la dominación del capital externo bajo un modelo de primarización de la producción y las exportaciones (soja e hidrocarburos), exacerbado en los próximos años.

El inicio de la gestión fue con nuevo endeudamiento para cancelar la demanda de los fondos buitres, que no se logró del todo, pero retomó la senda de la hipoteca de los recursos públicos.

Se continuó con mayor deuda ante la ausencia de inversores externos o locales y ante la gravedad del endeudamiento interno en letras se acudió al salvataje de EEUU, amistad y sociedad mediante entre Macri y Trump.

Claro que el financiamiento se asocia al deliberado desfinanciamiento del Estado, vía eliminación y disminución de las retenciones y subsidios a los servicios públicos privatizados.

Primero se vació al Estado de recursos y luego se argumenta la necesidad de acudir al FMI. No era el único camino, claro que para transitar otro rumbo se requiere la capacidad y el poder de transitar otro sendero para destinos alternativos.

El resultado de la estrategia es el crecimiento del stock de deuda y cuantiosos intereses, los que sí o sí se cancelarán y luego, con el resto de los recursos fiscales se atenderán las pautas presupuestadas, que incluso pueden bajar más de lo previsto en el Presupuesto aprobado por los Diputados.

Cuando se remite al déficit fiscal primario cero se omite el déficit financiero motivado por el enorme endeudamiento externo.

Un dato adicional es que si bien en el presupuesto se indica que el próximo año el crecimiento será negativo, del orden del -0,5%. En las cartas cursadas por el Gobierno Macri y suscriptas por el Ministro de Economía y el Presidente del BCRA se sostiene que la baja para el 2019 oscilará entre -0,5% y -2%.

Son datos más acorde con los pronósticos del FMI (-1,7%) o la CEPAL (-1,8%), lo que augura un futuro cercano de suspensiones, cesantías de personal y cierres de empresas.

 

El marco regional

Todo lo dicho se agrava con el resultado electoral del Brasil de hoy, gane quien gane.

Si es Jair Bolsonaro, lo previsible es el trabajo conjunto de dos gobiernos de países vecinos con una agenda de derecha, más allá de contradicciones y especificidades locales. Si es Haddad el triunfador, la debilidad de su fuerza política y los millones de votantes por la opción del inefable ganador de la primera vuelta, hará ingobernable o muy condicionado un gobierno del PT.

La región sudamericana muestra una agenda desde los gobiernos que limita la defensa de los derechos sociales amenazados por la brutal ofensiva del capital.

Más Noticias

Fuente: http://www.anred.org/?p=105884

 

 

Descubramos que la ofensiva del sistema mundo capitalista contra los pueblos de Argentina se complementa o se agrava con la realidad de que:

 

 

Vaca Muerta, una amenaza climática

26 de octubre de 2018

 El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) de Naciones Unidas expresó su preocupación por los aportes al cambio climático y los impactos negativos sobre el ambiente que podría tener la extracción de gas y petróleo de Vaca Muerta. 

Una semana antes, el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) había emitido nuevo informe sobre la necesidad de tomar medidas urgentes para evitar un calentamiento goblal severo.

En las Observaciones finales sobre el cuarto informe periódico de Argentina, el Comité consideró que “la explotación total de todas las reservas de gas de esquisto [de Vaca Muerta] consumiría un porcentaje significativo del presupuesto mundial de carbono para alcanzar el objetivo de un calentamiento de 1,5 grados Celsius, estipulado en el Acuerdo de París”. Y recomendó “reconsiderar la explotación a gran escala de combustibles fósiles no convencionales mediante el ‘fracking’ en la región de Vaca Muerta” para garantizar el cumplimiento de los compromisos climáticos asumidos por el Estado argentino.

El Comité de la ONU también manifestó su preocupación respecto a que no hayan sido debidamente evaluados los impactos negativos “de ciertos métodos de explotación no convencionales de hidrocarburos, como el ‘fracking’, ni consultadas adecuadamente las poblaciones. En tal sentido, encomendó al Estado que “adopte un marco regulatorio del fracking, que incluya las evaluaciones de su impacto en todas las provincias, precedido de consultas con las comunidades afectadas, y con una documentación apropiada de sus efectos sobre la contaminación del aire y el agua, las emisiones radiactivas, los riesgos para la salud y la seguridad en el trabajo, los efectos sobre la salud pública, la contaminación acústica, la luz y el estrés, la actividad sísmica que puede desencadenar, las amenazas a la agricultura y la calidad del suelo, y al sistema climático”.

En 2017 el Observatorio Petrolero Sur junto al Centro Internacional por el Derecho Ambiental y la Iniciativa Global por los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, ambas con sede en Ginebra (Suiza), realizaron presentaciones ante el Comité por incumplimientos del Estado argentino al Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas en el marco del megaproyecto Vaca Muerta, las cuales fueron incoporadas al cuestionario que debió responder el Gobierno Nacional (ver aquí).

Las observaciones realizadas por el Comité se conocieron pocos días después de la publicación del informe del IPCC en el que advierten que se necesitarán cambios de gran alcance y sin precedentes en todos los aspectos de la sociedad para limitar el calentamiento global (ver aquí). Sin embargo, en las agendas del Gobierno Nacional y de los gobernadores de Neuquén, Río Negro y Mendoza, el futuro está en Vaca Muerta.

Observatorio Petrolero Sur 

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Noticias/Vaca-Muerta-una-amenaza-climatica

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El informe ONU nos da la razón:

hay que detener el fracking.

29 de octubre de 2018

El organismo solicitó al Estado argentino que reconsidere la explotación de Vaca Muerta. El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) de la ONU solicitó al gobierno argentino que reconsidere el uso de la técnica de fracking y advirtió que las consecuencias ambientales de las explotaciones hidrocarburíferas a gran escala en Vaca Muerta serán irreversibles.

 

En las Observaciones finales sobre el cuarto informe periódico de Argentina, difundidas días atrás, los expertos también expresaron su preocupación por los aportes al cambio climático.

El Comité recomendó al gobierno argentino “reconsiderar la explotación a gran escala de combustibles fósiles no convencionales mediante el ‘fracking’ en la región de Vaca Muerta” para garantizar el cumplimiento de los compromisos climáticos asumidos y estimó que “la explotación total de todas las reservas de gas de esquisto [de Vaca Muerta] consumiría un porcentaje significativo del presupuesto mundial de carbono para alcanzar el objetivo de un calentamiento de 1,5 grados Celsius, estipulado en el Acuerdo de París”.

El comité de expertos que redactó el documento también recomendó al Estado argentino que “adopte un marco regulatorio del ‘fracking’, que incluya las evaluaciones de su impacto en todas las provincias, precedido de consultas con las comunidades afectadas, y con una documentación apropiada de sus efectos sobre la contaminación del aire y el agua, las emisiones radiactivas, los riesgos para la salud y la seguridad en el trabajo, los efectos sobre la salud pública, la contaminación acústica, la luz y el estrés, la actividad sísmica que puede desencadenar, las amenazas a la agricultura y la calidad del suelo, y al sistema climático”.

Ante la contundencia de las Observaciones del Comité DESC de la ONU, las organizaciones y personas firmantes instamos a las autoridades argentinas a tomar nota de las advertencias realizadas por este organismo y a actuar en consecuencia. Asimismo, sería de suma importancia que también sean consideradas estas advertencias por los Gobiernos de la región donde se promueven proyectos para la extracción de hidrocarburos mediante fracking.

Adhesiones colectivas
Alianza Latinoamericana Frente al Fracking
Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA)
Equipo de Justicia y Paz – JPIC Misioneros Claretianos Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay
Oilwatch Latinoamérica
Solidaridad y Misión- Misioneros Claretianos de América (MICLA)
Enlace por la Justicia Energética y Socioambiental, Argentina.
Acción Ecológica, Ecuador
Acción por la Biodiversidad, Argentina
Agrupación de Jubilados La Maga de Tucumán, Argentina
Agrupación FeTERA Flores, Argentina
Amigos de la Tierra – Argentina
Amigos del Río San Rodrigo, A. C., México
Asamblea del Pueblo de General Alvear, Mendoza, Argentina
Asamblea Ciudadana Ambiental, Concepción del Uruguay, Entre Ríos, Argentina
Asamblea por el Agua de San Rafael, Mendoza, Argentina
Asamblea por el Agua Pura de Las Heras, Mendoza, Argentina
Cátedra Libre Salud Colectiva y comunitaria del buen vivir: subsanando desigualdades. Facultad de Ciencias de la Salud- Universidad Nacional de San Luis, Argentina
Cátedra Salud Mental Comunitaria. Facultad de Ciencias de la Salud. Universidad de Mendoza, Argentina
Centro de Documentación e Investigación Bolivia – CEDIB, Bolivia
Censat Agua Viva – Amigos de la Tierra Colombia
Colectiva Feminista La Revuelta – Argentina
Colectivo de Coordinación de Acciones Socio Ambientales – Colectivo CASA, Bolivia
Colectivo por la Protección de la Provincia de Sugamuxi, Colombia
Colectivo Socio-Ambiental Juvenil de Cajamarca – COSAJUCA, Colombia
Colectivo Tinta Verde, La Plata, Argentina
Comité ambiental y Campesino de Cajamarca y Anaime, Colombia
Comité Ambiental en Defensa de la Vida, Colombia
Confederación Mapuche del Neuquén Zonal Xawvnko, Puelmapu (Argentina)
Corporación Compromiso, Colombia
Corriente Social y Política Marabunta, Río Negro-Neuquén, Argentina
Federação de Órgãos para Assistência Social e Educacional – FASE, Brasil
Foro Ambiental y Social de la Patagonia – Comodoro Rivadavia, Chubut, Argentina
Foro Pensar Horizontes, Mendoza, Argentina
Fundación Construir, Bolivia
Fundación Terram, Chile
Greenpeace Argentina
Grupo de Estudio Economía Digna GEED, Colombia
Instituto de Formación, Capacitación e Investigación IFCI-FESPROSA, Argentina
Lof Campo Maripe, Neuquén, Puelmapu (Argentina)
Lof Fvta Xayen, Neuquén, Puelmapu (Argentina)
Lof Kelv Kura, Neuquén, Puelmapu (Argentina)
Lof Newen Kura, Neuquén, Puelmapu (Argentina)
Lof Newen Mapu, Neuquén, Puelmapu (Argentina)
Movimiento por el Derecho a la Salud – MDS Mesa Nacional, Argentina
Núcleo Socio Antropológico del Instituto Patagónico de Estudios en Humanidades y Ciencias Sociales (IPEHCS)
Observatorio de Conflictos Ambientales de Compromiso, Colombia
Observatorio de Expansión Minero -Energético y Re-existencias, Colombia
Observatorio Petrolero Sur, Argentina
Plataforma Boliviana frente al Cambio Climático, Bolivia
Proyecto de investigación: Diálogo de vivires y prácticas de resistencia en organizaciones sociales y educativas. Facultad de Ciencias Humanas- Universidad Nacional de San Luis, Argentina
Proyecto de investigación: Estudio epidemiológico en la Villa de San Carlos: la salud desde la determinación social en un barrio periférico. DIUM- Universidad de Mendoza, Argentina
REDES – Amigos de la Tierra Uruguay
Semillero Ciencia de la Información, Sociedad y Cultura, Colombia
SINALTRAINAL Barrancabermeja, Colombia
Sindicato de Luz y Fuerza de La Pampa, Argentina
Sindicato de Luz y Fuerza de Mar del Plata, Argentina
Sindicato de Luz y Fuerza de Zarate, Argentina
Sindicato de Trabajadores de Obras Sanitarias de Chubut – Sitaposs, Argentina
Sindicato de Trabajadores Petroleros de la provincia de Córdoba – AGTPAC, Argentina
Taller Ecologista, Rosario, Argentina
Trabajadores de la Energía de Córdoba – OTECH, Argentina

Individuales
Alejandra Rodríguez de Anca, Secretaría Académica de la Facultad de Ciencias de la Educación- Unco, Argentina
Carlos Humberto Pino, Secretario de Administración de la Facultad de Ciencias de la Educación – Unco, Argentina
Claudio Martínez, Vicedecano de la Facultad de Ciencias de la Educación – UNco, Argentina
Elena Cedrón, portal Confraternizarhoy, Argentina
Graciela Alonso, Secretaria de Investigación de la Facultad de Ciencias de la Educación – Unco, Argentina
Jorgelina Villarreal, Decana de la Facultad de Ciencias de la Educación – UNco, Argentina
Julio Fierro Morales, Geólogo. Docente Facultad Ingeniería Universidad Nacional de Colombia.
Lorena Riffo, docente Facultad de Derecho y Ciencias Sociales – UNCo y becaria doctoral Ipehcs-Conicet-UNCo, Argentina
Mario Hernández, periodista y escritor, Argentina
Maristella Svampa, socióloga, escritora e investigadora, Argentina
Nadia Heredia, Secretaria de Extensión de la Facultad de Ciencias de la Educación – Unco, Argentina
Patricia Galván, Diputada Provincia de Mendoza (Frente para la Victoria), Argentina
Verónica Trpin, Directora de Postgrado de la Facultad de Ciencias de la Educación – Unco, Argentina
Alfredo D Coches
Adriana Irma García
Fernando Rule
Laura Molina
Miguel Angel Rodríguez

Se reciben adhesiones en  contacto@opsur.org.ar contacto@opsur.org.ar

OPSur

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Recomendamos/El-informe-ONU-nos-da-la-razon-hay-que-detener-el-fracking

 

Reparemos en que la crisis climática refleja el vaciamiento de uno o varios componentes de la naturaleza, la degradación de los soportes de la vida, la extinción de especies biológicas, la uniformización de los paisajes, etc.. Es decir, es generada por los ecocidios que, a su vez, resultan  genocidios.

 

 

 

Lo que los medios ocultan cuando

sólo le hablan del cambio climático.

30 de octubre de 2018

Por Silvia Ribeiro  (La Jornada)

 

"La manera en que describimos un problema determina el tipo de respuestas que se plantean". La devastación ambiental que caracteriza nuestro tiempo no tiene precedente en la historia del planeta ni las culturas. Los problemas ambientales son graves, con fuertes y desiguales impactos sociales y el cambio climático - escribe la investigadora Silvia Ribeiro - es uno de los principales.

La devastación ambiental que caracteriza nuestro tiempo no tiene precedente en la historia del planeta ni las culturas. Ha habido civilizaciones que han provocado desastres ambientales, pero nunca antes se habían mundializado, desequilibrando los propios flujos y sistemas naturales que sostienen la vida en el planeta. El capitalismo y su civilización petrolera, el modelo de producción y consumo industrial y basado en combustibles fósiles (petróleo, gas, carbón) provocó este desastre en poco tiempo, acelerado en las últimas décadas.

Los problemas ambientales son graves, con fuertes y desiguales impactos sociales y el cambio climático es uno de los principales. Pero no son causados por toda la humanidad. Más que la era del antropoceno, como algunos la llaman, vivimos la era de la plutocracia, donde todo se define para que los muy pocos ricos y poderosos del mundo puedan mantener y aumentar sus ganancias, a costa de todo y todos los demás. Esta absurda injusticia social, económica, ambiental, política, requiere de muchas armas para mantenerse y una de ellas es la guerra conceptual. Inventar conceptos que oculten las causas y características de la realidad, que desvíen la atención de la necesidad de cambios reales y profundos y mejor aún, que sirvan para hacer nuevos negocios a partir de las crisis.

En este contexto, el ensayo La métrica del carbono: ¿el CO2 como medida de todas las cosas?, de Camila Moreno, Daniel Speich y Lili Fuhr, editado recientemente por la Fundación Heinrich Böll, es un aporte importante. (http://mx.boell.org/es/metrica-del-carbono)

Muestra cómo ante la convergencia de graves crisis ambientales locales, regionales y globales, junto a las crisis económicas y financieras, se echa un fuerte foco de luz sobre el cambio climático –que Nicholas Stern llamó la mayor falla de mercado que el mundo ha atestiguado, al tiempo que se posiciona las unidades de CO2 (dióxido de carbono) como medida para definir tanto la gravedad del problema. Así, otros temas quedan en la oscuridad del contraste de ese rayo de luz y todo se reduce a contar emisiones de CO2 a la atmósfera. Las autoras no dejan duda de que el cambio climático es real y grave, pero cuestionan ¿es más importante y más urgente que la pérdida de biodiversidad, la degradación del suelo cultivable, el agotamiento del agua dulce? ¿Acaso es posible considerar cada uno de estos fenómenos como algo independiente y separado de los otros? La manera en que describimos y enmarcamos un problema, determina en gran medida el tipo de soluciones y respuestas que podemos considerar, plantean.

Justamente debido a la gravedad de la crisis ambiental, tenemos que evitar el epistemicidio ecológico en curso que reduce la óptica, elimina conocimientos y destruye alternativas.

Aunque se sabe bien cuáles son las causas del cambio climático, y los principales rubros industriales que lo provocan: alrededor de 80 por ciento se debe a la explotación y generación de energía, al sistema alimentario agroindustrial y al crecimiento urbano (construcción, transporte), basados en el uso y quema de petróleo, gas y carbón. Todo esto emite CO2 y otros gases de efecto invernadero (GEI) como metano y óxido nitroso.

Se sabe también que lo necesario son reducciones reales, en su fuente y en la demanda, de todos esos gases y cambiar lo que las originan. Y se sabe que existen alternativas reales, diversas, descentralizadas y viables; quizá el ejemplo más fuerte es que 70 por ciento de la humanidad se alimenta de agricultura campesina y agreocológica, pescadores artesanales y huertas urbanas, que no son los que emiten gases de efecto invernadero.

Pero las propuestas dominantes –de instituciones y gobiernos– no son éstas, sino otras principalmente basadas en mercados de carbono y altas tecnologías que permitirían supuestamente seguir emitiendo GEI como siempre, pero compensarlos absorbiendo el carbono emitido y almacenándolo en fondos geológicos, es decir, formas de geoingeniería.

La propuesta de compensación (offset en inglés) se viene desarrollando hace años, asociada a los esquemas de pagos por servicios ambientales, por biodiversidad, etcétera, componentes esenciales de la llamada economía verde. Se trata de justificar la destrucción en un lugar, mientras en otro otros se supone la compensan con algún pago, como si fuera lo mismo dejar sin bosques o agua a un pueblo entero en un país o región, porque hay una comunidad que los cuida y en otro. Esos pagos generan bonos, instrumentos financieros especulativos que son comerciados en mercados secundarios.

Ahora, para que todo pueda ser medido en unidades de CO2, todos los gases se traducen a la abstracción de “CO2 equivalente”, sin considerar si se trata de gases emitidos por una trasnacional minera que devasta ecosistemas y pueblos, por la quema de un bosque o el estiércol de algunos animales de un pastor. El concepto de que lo necesario son cero emisiones netas, no reales sino compensadas, completa esta operación (http://tinyurl.com/jssokpr). De esta forma, la economía del carbono podría englobar todos los rubros anteriores, para convertirse en la nueva moneda de cambio, que justifica la contaminación y produce ganancias para quienes la causan.

No solamente se pierden de vista las causas del cambio climático, también de esta forma se simplifica burdamente la consideración de los otros graves problemas ambientales y las interacciones entre todos ellos y se eliminan del campo de análisis y acción los impactos sociales, el sistema que los provoca y las verdaderas soluciones.

Silvia Ribeiro, investigadora del Grupo ETC

La Jornada 

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=248377

 

 

Estamos, abajo y a la izquierda, con el desafío de generalizar la conciencia de que es hora de emancipación del capitalismo "donde todo se define para que los muy pocos ricos y poderosos del mundo puedan mantener y aumentar sus ganancias, a costa de todo y todos los demás". Es expandir el involucramiento contra los extractivismos  de los oligopolios para maximizar su lucro multiplican e intensifican las catástrofes socioambientales. Pero esto nos exige instalar en la agenda pública que la reproducción del capitalismo globalizado demanda cada vez más extremar el carácter de sus mega emprendimientos y finanzas. De modo que es fundamental poner fin al crecimiento capitalista.

 

 

Qué entendemos por energía extrema

28 de septiembre de 2016

 

Por  Tatiana Roa Avendaño (Censat Agua Viva – Amigos de la Tierra Colombia) y Hernán Scandizzo (OPSur)

Aún están frescas las imágenes del incendio de la plataforma Deepwater Horizon, cuando perforaba el pozo Macondo en el Golfo de México, en abril de 2010. La explosión e incendio dejó once trabajadores muertos y, después de más de tres meses de intensas labores, la petrolera BP logró controlar la situación. Para entonces habían sido vertidos al mar Caribe más de 700 millones de litros de crudo y otros varios millones más de litros de agua de formación. La magnitud del desastre expresa los riesgos que conllevará la ampliación de la frontera extractiva y tecnológica, y es lo que analistas como Michael t. Klare han denominado energía extrema.

Este concepto de energía extrema se refiere no sólo a las características de los hidrocarburos, sino también a un contexto en el que la explotación de gas, crudo y carbón entraña cada vez mayores riesgos geológicos, ambientales, laborales y sociales; además de una alta accidentalidad comparada con las explotaciones tradicionales. La era de los hidrocarburos fáciles de extraer está llegando a su fin, si no lo ha hecho ya. Los objetivos de empresas y gobiernos para sostener la matriz fósil son las formaciones sedimentarias compactas, los crudos pesados y extra-pesados, las arenas bituminosas e incluso desarrollos biotecnológicos para aplicar en procesos de recuperación mejorada de hidrocarburos en pozos agotados.

En el mismo combo aparecen los yacimientos en el mar, cada vez más alejados de la costa, en aguas más y más profundas, que son extraídos, en algunos casos, luego de atravesar gruesas capas de sal. También estos yacimientos están conociendo las delicias de la fracturación hidráulica, para revertir la caída de la producción. Y el carbón alojado en las profundidades de la tierra, inaccesible para la minería convencional, despierta el interés de gobiernos y empresas, del mismo modo que el gas allí contenido. Miles y miles de toneladas de carbono que serían lanzadas a la atmósfera si esos hidrocarburos son extraídos e inyectados al mercado energético y la industria petroquímica para extender la decadencia de la civilización fósil.

 

Otra característica de este modelo de extracción extrema es que en muchos casos se trata de gas, crudo y carbón a los que se accede ampliando la frontera extractiva sobre tierras campesinas y de pequeños productores, aguas de pescadores artesanales y territorios indígenas y afrodescendientes. Una expansión acompañada de conculcación de derechos, que da lugar a desplazamientos de población, desaparición de saberes y culturas, así como también la muerte de economías locales y regionales. Es decir, constituye una amenaza contra la soberanía alimentaria y territorial de los pueblos. Una violencia simbólica y material que es intrínseca a la energía extrema, y que significa además una profundización de la violencia sobre los cuerpos y la Naturaleza no humana. No sólo por la irrupción en ecosistemas frágiles y por profundizar la degradación de los ya impactados, sino también por el empecinamiento de seguir apostando a la matriz energética responsable de la crisis climática y el calentamiento global.

Esta ampliación de frontera hacia escenarios extremos implica además condiciones laborales de mayor riesgo. Quienes trabajan en esos proyectos no sólo están expuestos a condiciones meteorológicas rigurosas -como sucede en las operaciones en el Ártico o en alta mar- sino también a la toxicidad de los insumos químicos utilizados, por ejemplo, durante fracturación hidráulica, o a los desarrollos biotecnológicos diseñados para incrementar los niveles de extracción y los procesos de transformación de hidrocarburos pero también a riesgos más altos de accidentes laborales por ejemplo por explosiones.

 

Por otra parte, el gas y el crudo alojados en yacimientos profundos y/o compactos, o ubicados en lugares remotos, demandan más infraestructura y despliegue logístico, tanto para llevarlos hasta la boca del pozo como para inyectarlos al mercado. Esto se traduce en la perforación de cientos y miles de pozos, el tendido de ductos, la instalación de compresores, tanques, etc.; en síntesis, una mayor ocupación territorial e industrialización de áreas rurales y del paisaje en general, y la expulsión de las poblaciones que no son funcionales al nuevo uso del espacio.

 

A ello se suma que cada barril obtenido de estas explotaciones requirió un mayor consumo de energía, es decir, su rendimiento es menor. Además, demandó mayores recursos financieros que las explotaciones convencionales, que en muchos llegan a la compañía en forma de subsidios estatales, ventajas impositivas y precios sostén, que son transferidos desde los bolsillos de la población.

Baja del precio del crudo y continuidad de los proyectos extremos

La caída sostenida del precio de crudo muy por debajo de los 100 dólares no se ha traducido en un automático golpe de timón de los gobiernos de la región en sus políticas petroleras, ni ha significado la inmediata inviabilidad de los proyectos de energía extrema en América Latina. Sin duda hay una desaceleración, pero en la medida en que no exista la decisión política y el nivel de movilización para avanzar en la desfosilización de la matriz energética y del modelo productivo (los hidrocarburos como insumo no energético), estos proyectos representan la nueva frontera ante el agotamiento global de los grandes yacimientos convencionales.

Para seguir en carrera las empresas apuestan a reducir la cadena de costos, es decir, despedir o promover el retiro voluntario personal, bajar salarios, eliminar conquistas laborales -beneficios no financieros: descansos, calidad de la alimentación, etc.), eliminar intermediarios, desarrollar y aplicar innovaciones tecnológicas, entre otras variables. También desde el sector corporativo presionan para que los favorezcan con ‘políticas de incentivo’ como subsidios, ventajas impositivas, y precios internos superiores a la cotización internacional. De esta manera se transfieren los costos financieros -además de los sociales y ambientales- a los usuarios, que pagan la energía y combustible más caros, como ocurre en Argentina. Por otra parte hay que tomar en cuenta que países como Ecuador y Venezuela han tomado préstamos de China respaldados con su crudo, lo que también define la marcha sostenida tanto sobre la Amazonía como sobre la Faja del Orinoco. En el caso de la República Bolivariana de Venezuela, son más de U$D 46.000 millones en créditos.

 

Las fronteras extremas de América Latina

Si bien desde principios de la década y hasta entrado 2014 la mayoría de los países de la región, con más o menos intensidad y convicción, tenían a los hidrocarburos de lutitas y al fracking en sus agendas, esto no se ha plasmado en grandes avances en territorio. A nivel regional el fenómeno del shale sólo ha tenido impacto masivo, o relativamente masivo, en Argentina con Vaca Muerta, mientras que en México, el otro país estrella, ha sido menor, y en Colombia hay un firme interés de las autoridades en avanzar en esa dirección. Sin embargo, tampoco significa que haya desaparecido el interés por las formaciones compactas, el desarrollo de campos de tight sands ha cobrado impulso tanto en Argentina, como en México y el extremo sur de Chile. Los costos de producción en arenas compactas son considerablemente menores que los del shale, lo que las vuelve particularmente atractivas para las empresas.

Por otra parte, una frontera que no cesa de ampliarse en la región es la off shore. Brasil desde el descubrimiento del presal, hace una década, apuesta fuertemente a su explotación, incluso las autoridades no le han dado mayor importancia a los bloques con potencial en crudo y gas de lutitas. Éstos tampoco despertaron el interés de las empresas en las últimas rondas de concesiones petroleras. La impetuosa convicción de avanzar hacia el mar emerge también en el conflicto que se suscitó en 2015, cuando el gobierno federal intentó flexibilizar los sistemas de licenciamiento ambiental para las explotaciones costa afuera, una reforma que fue resistida por los trabajadores de las agencias de control ambiental. Hay que tener en cuenta que en el caso del presal los hidrocarburos se alojan a una profundidad cercana a los 7.000 metros; allí se concentraría el 90 % de las reservas petrolíferas probadas y el 77 % de las gasíferas.

Por otra parte la francesa Total comenzó este año la perforación un pozo en la plataforma marítima uruguaya, a 200 kilómetros de la costa. Atravesará 3.400 metros de “columna de agua” y otros 3.000 bajo el lecho oceánico en busca de hidrocarburos. Un proyecto extremo que marca un hito en la región, en un país que carece de antecedentes de explotación de hidrocarburos. También Colombia avanza sobre yacimientos en aguas profundas del Mar Caribe, al igual que Nicaragua y Honduras. Chile, por su parte, a raíz de perforaciones exitosas realizadas por la estatal ENAP, apunta a consolidar sus desarrollos offshore en el Estrecho de Magallanes, al igual que ampliar las explotaciones de bloques de tight gas en la isla de Tierra del Fuego.

 

En tanto los crudos pesados y extra pesados son centrales en países de la región como Venezuela, con la Faja del Orinoco, y Colombia, en la región de los llanos. Por otra parte, más allá de las características de los hidrocarburos y de las formaciones que los contienen, tanto la Amazonía como el Chaco Sudamericano constituyen la nueva frontera por excelencia para Bolivia, Colombia, Ecuador, Paraguay y Perú, avances que se concretan, en muchos casos, sobre territorios de pueblos indígenas, comunidades campesinas y áreas naturales protegidas.

Detrás de los discursos de salvación o abundancia con que son promocionados los diferentes proyectos de energía extrema en nuestros países, están las otras realidades arriba mencionadas. Con estas líneas damos apertura a una serie de artículos sobre el carácter extremo no sólo de los proyectos energéticos sino también de las infraestructuras y finanzas que demanda la reproducción del capitalismo globalizado.

 

Este artículo es parte del proyecto Aportes para la crítica y acción contra las energías extremas en América Latina, de OPSur-Oilwatch Latinoamérica, y cuenta con el apoyo de Global Greengrants Fund.

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Fuente: http://www.opsur.org.ar/blog/2016/09/28/que-entendemos-por-energia-extrema/

En consecuencia, el fracking en Vaca Muerta conlleva a una devastación y a cambios irreversibles en acuíferos, ríos, suelos, biodiversidades..que se traducirán en grave crisis climática. Esta reterritorialización a gran escala con el único objetivo del lucro a corto plazo (cada pozo es rentable entre 3 a 5 años y son cientos en un cierto lugar, con lo cual el lugar semejará al queso gruyere cuando lo abandonen) destruye comunidades, historias en común, culturas y enferma mortalmente a las poblaciones. Es hora del reconocimiento mayoritario de que el presente de despojos, avasallamiento de los derechos más elementales y  ecocidios para las oficializadas como "zonas de sacrificio" son futuro próximo para todos. Como el ajuste, la explotación de Vaca Muerta prueba el menosprecio del capitalismo local y mundializado por nosotros, los diversos de abajo. Somos población sobrante.

 

De manera que los pueblos de Argentina, del Abya Yala y del mundo no tienen perspectivas en el capitalismo. Al contrario el sistema mundo los ataca mediante guerras de variados tipos y los Estados autodenominados "nacionales" son los principales colaboradores.

 

Investigación: Vaca Muerta, el saqueo

22 de septiembre de 2018

 

En agosto se cumplieron cinco años del acuerdo entre YPF y Chevron que dió inicio a la era del fracking en Argentina. Este septiembre comenzará la exportación de gas a Chile, para el crudo existen planes similares. Actores, incidencias e incertidumbres en la geopolítica no convencional.

 

Martín Álvarez Mullally**

Observatorio Petrolero Sur

 

Neuquén es la segunda provincia con mayor recepción de inversiones extranjeras directas del país. Si los horizontes esperados de exportación se realizan, se llevarán los hidrocarburos alojados en Vaca Muerta pese a las graves consecuencias socioambientales de los territorios donde se extraen. Mientras el exitismo del rentismo petrolero gubernamental se embriaga con anuncios de inversiones y nuevos acuerdos, hay distintos conflictos que emergen como resistencia a un saqueo en ciernes.

Tras cinco años de producción de hidrocarburos no convencionales (HNC) en la Cuenca Neuquina, sabemos que Vaca Muerta es un megaproyecto extractivo que puede requerir un ejercicio analítico complejo para abarcar su totalidad. En las siguientes líneas, resumo algunos puntos centrales: qué es Vaca Muerta, qué papel cumplen los estados involucrados y quiénes son los principales actores.

 

Muchas Vacas Muertas

Vaca Muerta es una formación geológica ubicada en la Cuenca Neuquina, según la Administración de Información Energética (EIA, por sus siglas en inglés) es el segundo reservorio mundial de gas y el cuarto de petróleo. Tiene una extensión de 30.000 km², equivalente a todo el territorio de Belga, y un espesor que la hace atractiva a los ojos frackers. Pero esta no es la única Vaca Muerta.

 

El proyecto de extracción de no convencionales es posible gracias al uso del paquete tecnológico del fracking, que se aplica a un conjunto de formaciones geológicas que contienen petróleo y gas tanto en shale (roca madre) como en tight (arenas compactas). En nuestra región, estas formaciones no sólo se encuentran en la Cuenca Neuquina, también han quedado atrapadas -tras movimientos de la dorsal Huincul- en zonas de intercuencas, como las recientemente exploradas en la provincia de Río Negro (áreas Chelforo y Villa Regina). En términos de extracción, Vaca Muerta se expande.

Además, este megaproyecto implica directamente a las provincias de Mendoza, La Pampa, Río Negro y Neuquén, poseedoras de los recursos de subsuelo a partir de la Ley 26.197 del año 2006. Pero también implica a las provincias de Chubut y Entre Ríos como proveedoras de las arenas silíceas, insumo fundamental para la actividad. A esto se suma la infraestructura para el transporte como ductos, rutas, vías férreas, además de refinerías, polos petroquímicos y actualmente estudian realizar licuefacción para exportar gas vía el puerto de Bahía Blanca. Pero los límites de Vaca Muerta trascienden las fronteras nacionales, la mayoría de las empresas que operan en la cuenca tienen sus sedes en guaridas off-shore como Delaware, Islas Bermudas, Islas Caimán, Países Bajos, Uruguay, entre otros (EJES, 2017).

Finalmente, Vaca Muerta se presenta como una región que también requiere de una planificación estatal que logre contener el impacto del aumento exponencial de la demanda de todos los servicios en las ciudades involucradas. Los Estudios estratégicos para el desarrollo territorial de Vaca Muerta realizados por el estado nacional junto a las provincias de Neuquén, Río Negro y La Pampa dan cuenta de eso.

 

Gobernar Vaca Muerta

 

La otra dimensión tiene que ver con el rol del estado nacional y los estados provinciales en el desarrollo del megaproyecto. Vaca Muerta llegó mediante una reedición del discurso desarrollista, con la impronta épica nacionalista que el kirchnerismo supo construir. El desarrollo no convencional se presentó asociado a la expropiación parcial de YPF que pasó a ser conducida por el Estado, aunque mantuvo su carácter privado.

 

Políticas con objetivo de autosuficiencia energética intentaron revertir el déficit en la balanza energética, para ello se buscó frenar el declive de extracción sobre todo en gas -principal fuente para producir energía eléctrica-. Si bien el kirchnerismo dio señales de ampliación de derechos en política energética no avanzó mucho en términos de soberanía e incluso reforzó la dependencia fósil apostando todo a Vaca Muerta bajo una estructura a merced del poder privado internacional.

La soberanía de la mano de Chevron implicó acuerdos secretos que degradaron la democracia; tribunales internacionales como garantes -en medio de la pelea con los fondos buitres-; un entramado off-shore con el que operan la mayoría de las empresas y nuevos subsidios como garantías de una tasa de ganancias atractivas. Esta situación incluso se sostuvo en plena caída del precio del petróleo con la creación de un precio sostén, también llamado “barril criollo”.

Sobre esto se asentó el macrismo y dió un golpe de timón hacia el neoliberalismo. Quitó los subsidios y estableció impagables tarifazos. Logró imponer un nuevo modelo laboral para el sector petrolero. Impulsó la desregulación del mercado con miras a volver a los valores internacionales mediante la quita del precio sostén. Además, este año el ex ministro de Energía, Juan José Aranguren, resolvió dolarizar el valor de la energía. Focalizaron los subsidios a la extracción en algunos proyectos gasíferos no convencionales. Todas estas medidas dispararon los aumentos sistemáticos de las tarifas de energía y precio de los combustibles.

Vaca Muerta demanda un gran financiamiento estatal que se incorpora en toda la cadena de valor energética -producción, transporte y distribución- en subsidios, incentivos, exenciones, también en infraestructuras específicas para la actividad directa -como rutas, trenes, aduanas- e indirectas -como hospitales, escuelas, viviendas, cloacas-.

Al mismo tiempo, el proyecto extractivo demanda que las reglas del juego se adapten a otras necesidades específicas como las de insumos, mano de obra, proveedores y otros servicios, en todas esas también están presentes los estados.

En territorios de explotación se extraen millones y millones de litros de agua (11 millones usan los pozos verticales de Loma Campana por ejemplo y los pozos horizontales consumen más). Actualmente se abastecen con acueductos temporales y camiones, pero planean otros acueductos permanentes, aún cuando se trata de las mismas zonas en las que los productores rurales padecen estrés hídrico.

Las arenas silíceas conforman otro foco de conflicto. Cada pozo utiliza más de 1500 toneladas de arena que se compran como arena de construcción, por tanto, son pagadas a su lugar de origen a precios bajos. Para transportar las arenas utilizan las líneas férreas, incluso se usan de depósitos las viejas estaciones de la línea Roca que controla Ferrosur; además las transportan en camiones extremadamente pesados que dañan las rutas regionales y aumentan los riesgos de accidentes. El estado nacional y las empresas planifican traer las arenas por una nueva traza férrea entre el puerto de Ingeniero White (Bahía Blanca, Buenos Aires) y Añelo (Neuquén) -a pesar del rechazo de los intendentes de las localidades que atravesará- obra que se realizaría en el marco de los nuevos mecanismos de Participación Público Privada (PPP) mundialmente cuestionadas.

El megaproyecto requiere una gran cantidad de mano de obra, pero las nuevas reglas del juego someten esta demanda a tercerizaciones y altos niveles de precarización laboral. Mano de obra mal pagada y con regímenes laborales intensivos que vienen aumentando notablemente los ritmos y las condiciones de trabajo, factores que incrementan los riesgos de accidentes. En lo que va de 2018, fallecieron cuatro trabajadores en accidentes laborales.

Por otro lado, la demanda laboral de Vaca Muerta es especialmente volátil. Implica la construcción de obras inmensas pero de trabajo a término y al mismo tiempo las contrataciones dependen de las variaciones del precio internacional del crudo. Asimismo, la incidencia de estos puestos laborales sobre las economías locales es determinante. Se calcula que por cada puesto de trabajo en este sector se inducen tres puestos indirectos, también sometidos a la volatilidad no convencional.

Por último, la necesidad de servicios específicos generó la creación de mundo de empresas, muchas bajo la impronta de la burguesía patria contratista local que negocia con las operadoras beneficiando a las empresas de familiares, a amigos, a aportantes partidarios y hasta a funcionarios y sindicalistas. La corrupción de un esquema descentralizado, fragmentado y privado, también hace que las fuentes laborales queden cautivas de la correlación de fuerza coyuntural que tengan sus dueños. Así, por ejemplo, la pérdida de un contrato puede significar muchos despidos o directamente el cierre de la empresa.

La invasión del fracking

Durante estos cinco años el mapa no convencional crece. Si bien la actividad se concentra en la provincia de Neuquén, y, en menor medida, en Río Negro, ya arrancaron los trabajos pilotos en Mendoza.

Las concesiones más grandes fueron y son aquellas en las que los estados tienen injerencia. YPF condujo la mayor parte del proceso durante la gestión kirchnerista, y tuvo a cargo la “curva de aprendizaje”. Además, creó YPF Tecnología (YTEC) una empresa científico técnica que asoció a YPF con el CONICET y que colaboró con la sustitución de importaciones de materias primas y maquinarias. La ciencia puesta al servicio de la maximización de las ganancias de las corporaciones petroleras. Además, YPF tuvo que idear reglas en el tenso mundo de proveedores habituados a la sobrefacturación. Incidió en la planificación del desarrollo de la infraestructura y se encargó de ampliar la frontera no convencional con nuevas exploraciones.

Mientras tanto, la empresa neuquina Gas y Petróleo -estatal a pesar de ser también una sociedad anónima- dedicó sus esfuerzos a la obtención de rentas extraordinarias más que a la producción. Tras su creación en 2008 se hizo de las áreas -en su momento marginales- que antes estaban en manos de la estatal Hidenesa. El sistema de carry fue el mecanismo por el cual la provincia de Neuquén quedó como socia financiera en varias Uniones Transitorias de Empresas (UTE), por poseer el área cedía a sus socias la mayor parte del paquete accionario y estas empresas se hicieron cargo de la operación. GyP mantuvo un 10 o 15% de las acciones, cuestión que generó muchas tensiones con el ejecutivo nacional, que acusaba al mecanismo de desalentar la llegada de inversiones.

YPF tiene 15 proyectos activos que representan unos 9.000 km2. Entre sus socios se encuentran la francesa Total Austral, la noruega Equinor -ex Statoil-, las norteamericanas Chevron, Dow Chemical y la gigante de servicios Schlumberger -que opera el área Bandurria-, también sostiene asociaciones con la angloholandesa Shell, la asiática Petronas, la alemana Wintershall y con PAEG compuesta por la inglesa BP, la china CNNOC y la familia Bulgheroni. Ya se anunció el ingreso de Gazprom (EJES, 2018).

GyP actualmente tiene 98 áreas que con frecuencia salen a subastar en Estados Unidos. Si bien las activas son 36 áreas, GyP mantiene acciones en cinco proyectos actualmente en etapa piloto, sólo en área Aguada del Chañar opera con un incipiente y lento desarrollo. Sus principales socios adquiridos por el mecanismo de carry son: Wintershall, la norteamericana Exxon, Shell, Total Austral, Petrogas. A su vez, tiene asociaciones en áreas concesionadas pero en vías de desarrollo con Pampa Energía -del empresario argentino Marcelo Mindlin-, Vista Oil -empresa de ex CEO de YPF Miguel Gallucio-, Tecpetrol -del italo argentino Paolo Rocca-, Shell y PAEG. El activo actual es de 1.575 km2.

Hay que destacar el reciente desarrollo del área Fortín de Piedra, cuya concesión pertenece a Tecpetrol, parte del grupo Techint. El economista Facundo López Crespo -miembro de EJES- sostiene que en la actualidad se extrae el 10% del gas nacional de dicha área y que, en su etapa de desarrollo masivo ya logró producir más por mes que la histórica Loma La Lata. Esto se debe en principio al impulso que de los subsidios otorgados por el gobierno nacional, que representaron en el último semestre alrededor de 250 millones de dólares, un 30% de la facturación. Toda la apuesta al fracking hace que en actualidad la extracción convencional haya retrocedido un 7%, mientras que la inyección no convencional aumentó un 39% en el periodo julio 2017-2018. La resolución ministerial 46 del 2017 generó un incentivo a la explotación de gas no convencional. Hoy hay seis áreas incluídas en ese programa y una docena permanecen en carpeta, aunque trascendió que se habría cerrado el ingreso. La tendencia muestra que las empresas van a donde los subsidios se aplican.

En el resto de las áreas se encuentran: Total Austral, Shell, Wintershall, Exxon, Wintershall, Chevron, Pampa Energía, Pluspetrol, Vista Oil, PAEG. Un reciente informe de Hernán Scandizzo, investigador del Observatorio Petrolero Sur, ofrece una radiografía de las principales empresas europeas en Vaca Muerta, allí queda claro que esto recién está empezando.

Todo el mecanismo para el saqueo está en pleno desarrollo, pero para que pueda concretarse deberán apagar más de un foco de conflicto. A la decisión de militarizar la zona con la presencia de tropas de Gendarmería Nacional, se suma el interés de control internacional que representan tanto la ya instalada base militar china, como la norteamericana que intentan instalar.

Fuentes consultadas

Agencia Argentina de inversiones y comercio internacional (2018) Mapa de la inversión 2015-2018

Álvaro, B. y Riffo, L. (2018), Extracción de hidrocarburos no convencionales y sociedad: abordajes socio-territoriales del extractivismo. Trabajo expuesto en el marco de la Comisión Interdisciplinaria para el discución sobre Hidrofractura del Consejo Superior de la Universidad Nacional del Comahue.

Aringoli, F. (2018), “Quiénes son los dueños de Vaca Muerta”, en Río Negro, 30 de junio de 2018.

Eco Journal (08/03/2018) “YPF lanzará en 2018 cinco nuevos proyectos en Vaca Muerta”.

Enlace por la Justicia Energética y Socioambiental (2017), Informe Externalidades del megaproyecto Vaca muerta.

Enlace por la Justicia Energética y Socioambiental (2017), Informe Económico. Ganadores y Perdedores en la Argentina de los hidrocarburos no convencionales.

Enlace por la Justicia Energética y Socioambiental (2018), “Las transferencias económicas a favor de Techint en Vaca Muerta”, en Boletín EJES Nº 20, julio de 2018.

Scandizzo, H. y Álvarez Mullally, M. (2018), “Compañías europeas a la conquista de Vaca Muerta”.

Silvia Peco (2018) “La devaluación pone en jaque la política tarifaria de Aranguren” en Ámbito Financiero, 18 de Mayo de 2018.

Información Oficial

COPADE (2014-2015), “Estudios estratégicos para el desarrollo territorial de Vaca Muerta”

Empresa Gas y Petróleo del Neuquén .

Ministerio de Transporte (29/06/2018) Tren Norpatagónico: el Gobierno Nacional reactivará el ferrocarril de cargas para impulsar el desarrollo de la Patagonia.

Neuquén Informa (13/04/2009) Transfirieron áreas marginales a Gas y Petróleo del Neuquén S.A.

Fuente: http://www.laizquierdadiario.com/Investigacion-Vaca-Muerta-el-saqueo

 

 

Tomemos en cuenta que el ajuste del G20-FMI a los trabajadores y pueblos de Argentina es seguir con la política de estado a partir del año 1984 de transferencia  de las riquezas e ingresos desde los últimos a los oligopolios locales e imperialistas en sociedad con las castas política y judicial. Ejemplifiquemos para empezar a distanciarnos de fetichizar el Estado:

 

 

Subsidios a los combustibles fósiles en el presupuesto 2019

[UAC]

 

El jueves 25 de octubre la Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto de presupuesto 2019. FARN presenta un análisis preliminar de los subsidios a los combustibles fósiles.

 

El proyecto de presupuesto 2019 que obtuvo media sanción en la Cámara Baja el día de ayer prevé cambios y actualizaciones que favorecen al sector privado de la industria hidrocarburífera. Específicamente para el año que viene, el 86% del presupuesto de la Secretaría de Energía corresponderá a subsidios a empresas del sector privado. 



El mensaje de remisión estima una reducción del 1,6% en los subsidios a la energía pasando de $205.220 millones en 2018 a $201.929 millones en 2019. Sin embargo, al comparar con los $107.921 millones estipulados en el mensaje de 2018, puede evidenciarse la duplicación del gasto ejecutado versus presupuestado. Es decir que, dada la devaluación de la moneda nacional, el presupuesto 2018 quedó escaso, obligando a la sobre ejecución de recursos por parte de la Secretaría de Energía para cubrir los compromisos asumidos con las empresas gasíferas asumidos en dólares.

 

El estudio preliminar refleja que mientras los subsidios a las empresas aumentarán, los destinados a los consumidores se contraerán en aproximadamente $ 6.500 millones, estimando que las tarifas lleguen a cubrir entre un 70 y un 75% del costo de los servicios de electricidad y gas.

 

Los esfuerzos para cumplir con los compromisos asumidos con el FMI y con las empresas privadas, ambos medidos en dólares, implican un esfuerzo fiscal por parte del Tesoro Nacional para su cumplimiento en un contexto de devaluación del Peso Argentino. Además, desde 2018 tiene vigencia el impuesto al carbono, cuyo valor ha sido fijado en 10 US$/ton. Sin embargo, este monto se pesificó al valor del dólar en diciembre de 2017.  Por tanto, “el valor del carbono emitido está pesificado, mientras que el gas emitido está dolarizado”, afirmó María Marta Di Paola, directora de Investigación de FARN. 

 

La asignación de recursos de un país refleja donde están los intereses del Estado. Considerando que sólo los subsidios a los combustibles fósiles presupuestados para 2019 duplica lo erogado en 2018 para las universidades nacionales y es un monto cercano al asignado al Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología para 2019, deja bien en claro cuáles son las prioridades para el próximo año. 

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UAC Unión de Asambleas Ciudadanas Contra el Saqueo y la Contaminación
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Valoremos clave, para la emancipación del capitalismo, favorecer la comprensión de los pueblos sobre «los derechos de la Naturaleza».

 

 

¿Derecho a la naturaleza o derechos de la naturaleza?

1 de diciembre de 2009

Por  Tatiana Roa Avendaño*

Comer un fruto significa hacer entrar en nuestro Ser un hermoso objeto viviente, extraño, nutrido y favorecido como nosotros por la tierra; significa consumar un sacrificio en el cual optamos por nosotros frente a las cosas

Marguerite Yourcenar (Memorias de Adriano)

 

Introducción

A principios del presente siglo, algunos movimientos sociales incluyeron los derechos ambientales en sus repertorios de contienda.(1) Era una forma de otorgar a los pueblos autonomía para autogobernarse de acuerdo con sus cosmovisiones, usos y costumbres. Es decir, concebir que cada pueblo pudiera establecer sus propias normas de convivencia y definir sus propias prácticas de uso y transformación de la naturaleza.

Desde esos años, los derechos ambientales han estado muy en boga entre quienes han buscado destacar el derecho a la conservación y aprovechamiento cultural de la biodiversidad.(2) Sin embargo, en el 2008, Ecuador optó por algo más revolucionario: reconocer a la naturaleza o Pacha Mama,(3) como sujeto de derecho.

A finales de julio de 2008, en la ciudad de Montecristi,(4) con los buenos vientos del Océano Pacífico, terminaron las sesiones de la Asamblea Constituyente que definió la nueva carta constitucional de Ecuador, que se constituyó en el primer país del mundo en reconocer los derechos de la naturaleza. Dos meses después, el 28 de septiembre, la magna carta recibió en las urnas, un abrumador apoyo del pueblo ecuatoriano, una votación de respaldo del 69,9%.

Los derechos de la naturaleza serán un elemento de garantía del buen vivir o sumak kawsay, eje articulador de la Carta Constitucional del Ecuador y un legado de la cosmovisión de los pueblos indígenas andinos.

Son muchas las preguntas que genera este reconocimiento constitucional, ¿qué provocó la escisión entre naturaleza y cultura? ¿Cómo ha asumido Occidente la relación entre naturaleza y cultura? ¿cuál es la diferencia con la visión de los pueblos andinos? ¿Cómo ha influido la modernidad en esta relación? ¿Ha tenido alguna influencia el discurso del desarrollo? ¿Subvierten los derechos de la naturaleza el lugar ontológico que la Modernidad dio a la naturaleza? ¿En últimas, podrán contribuir los derechos de la naturaleza a redefinir y reimaginar los mundos socionaturales desde las perspectivas de diferencia ecológica, económica y cultural que existen en este continente tan diverso?

¿Qué son los derechos de la naturaleza?

Los derechos de la naturaleza son, de alguna manera, un resultado de las luchas históricas de los movimientos sociales por solucionar la crisis ambiental. La crisis consiste en los acelerados procesos globales de destrucción de la naturaleza; es tan dramática la situación que incluso se está poniendo en riesgo la propia existencia de la vida. El deterioro avanza a ritmos vertiginosos socavando las condiciones que hacen posible la vida en el planeta.

La crisis ambiental es ocasionada por un sistema económico y un modelo de vida que nunca consideró los límites naturales, sino que por el contrario para dominar a la naturaleza la ha desconocido y la ha cosificado. En palabras de Capra,(5) la crisis es sistémica puesto que los problemas de hoy están interconectados y son interdependientes.

Ahora bien, la Constitución Ecuatoriana, en el capítulo séptimo, artículo 71 señala que

«(l)a naturaleza o Pacha Mama, donde se reproduce y realiza la vida, tiene derecho a que se respete integralmente su existencia y el mantenimiento y regeneración de sus ciclos vitales, estructura, funciones y procesos evolutivos», considera que «(t)oda persona, comunidad, pueblo o nacionalidad podrá exigir a la autoridad pública el cumplimiento de los derechos de la naturaleza» y, en el artículo 72, contempla que la naturaleza tiene derecho a la restauración».(6)

Dos visiones de mundo: ¿nos criamos con la naturaleza o… la dominamos?

Según la cosmovisión andina, moramos en un mundo vivo y vivificante, un mundo de crianza donde cada quien «halla el deleite de su vida al criar y dejarse criar»,(7) somos seres, familias en permanente crianza. Esta noción de vida es integral, compleja y holística, de simbiosis. En el mundo andino no hay lugar para la abstracción, para la separación y oposición de sujeto y objeto, de fines y medios, «el mundo somos nosotros mismos» (Medina, 2006: 51).

Sin embargo, sobre esta noción de respeto y de comprensión de la naturaleza y de la vida como tejidos en permanente evolución, se impuso la visión de Occidente, que rompió los hilos entre naturaleza y cultura, naturaleza y sociedad, alma y cuerpo, cielo y tierra.(8)

Lo que se conoció como la Revolución Científica, asociada a Copérnico, Galileo, Descartes, Bacon y Newton, que incluyó descubrimientos en física, astronomía y matemáticas, provocó una transformación de la noción de universo orgánico, viviente y espiritual. El mecanicismo cartesiano reemplazó esta noción de mundo por el de una máquina, «y esta se convirtió en la metáfora dominante de la era moderna» (Capra, 2006: 39). Tal descripción mecánica de la naturaleza se convirtió en el paradigma dominante de la ciencia en el período posterior a Descartes.

Para Capra (2006: 39-40), entre los siglos XVI y XVII se produjo un cambio dramático de la forma en que la gente dibujaba el mundo y la forma de pensar. La noción de un universo orgánico, viviente y espiritual, presente en la visión medieval, fue reemplazada por el mundo máquina. La nueva mentalidad y la nueva percepción del cosmos dieron a la civilización occidental los aspectos que son característicos de la era moderna.

La Ilustración impuso la razón humana con el propó- sito de combatir la ignorancia, la superstición y con ello liberar a los seres humanos del miedo. Puesto que espíritus y demonios no son más que el reflejo de seres humanos que se dejan amedrentar por la naturaleza. De tal forma, comenzó a gobernar un mundo ordenado de manera jerárquica, lineal, que debía responder a las «leyes de la física newtoniana, de orden mecanicista, donde el todo era igual a la suma de las partes; el orden tenía como característica la linealidad, la secuencialidad, las relaciones causa y efecto, el devenir del ser como una línea ascendente».(9)

Según esos preceptos, la materia debe ser dominada, no puede quedar doblegada a fuerzas ocultas, superiores o inmanentes. Lo que no se subordine al criterio del cálculo y la utilidad es sospechoso.(10) La Ilustración se constituyó en el ejercicio público de la razón, que hizo que los europeos del siglo XVIII y XIX se desligaran de lo sagrado, de lo mítico y lo mágico. Esto, al decir de Kant, significaba dejar la minoría de edad, que imposibilitaba servirse del propio entendimiento (citado por Noguera, 2004: 75).

La disolución de los mitos significó el desencantamiento del mundo, derrocar la imaginación por medio de la ciencia. Al decir de Adorno y Horheimer, «el intelecto que vence a la superstición debe dominar sobre la naturaleza desencantada». La razón viene a ocupar el lugar de los dioses, debe dar cuenta de todo lo existente (Horkheimer et al., 1996: 61).

La visión cartesiana del universo como sistema mecánico otorgó un permiso a través de la ciencia para la manipulación y explotación de la naturaleza, que ha sido impuesta por la cultura Occidental. Lo que debe hacer el ser humano es adueñarse y poseer la naturaleza y para ello, el conocimiento científico sería determinante. Con Descartes se implantaría la creencia en la certeza del conocimiento científico sobre el conocimiento tradicional. Esta mirada se refleja en el cienticismo que ha llegado a ser típico de Occidente.(11)

Al contraponer cielo y tierra, alma y cuerpo, cultura y naturaleza, se cimentó la expoliación sin límites de la naturaleza. Al romperse la dependencia mutua entre seres humanos y naturaleza, la afinidad fue transformada en antagonismo, la interdependencia en dominación.

La agricultura, la primera gran revolución humana

Hace alrededor de diez mil años, los seres humanos realizaron la primera gran revolución, la invención de la agricultura. Luego de un largo proceso de selección y domesticación de flora y fauna, la especie humana interviene el 90% del planeta.(12)

«Las consecuencias de este descubrimiento fueron estremecedoras, los pueblos recolectores y nómadas se trasformaron en campesinos sedentarios […]. La actividad agrícola fue predominante para las economías durante miles de años hasta la revolución industrial que propició procesos de urbanización y éxodo hacia las ciudades».(13)

Más recientemente, a finales de los años 40, en medio de la euforia del desarrollo económico mundial, Harry Truman, entonces presidente de Estados Unidos de Amé- rica, impone su doctrina del desarrollo, buscando «crear las condiciones necesarias para reproducir en todo el mundo los rasgos característicos de las sociedades más avanzadas de la época: altos niveles de industrialización y urbanización, tecnificación de la agricultura, rápido crecimiento de la producción material y los niveles de vida, y adopción generalizada de la educación y los valores culturales modernos».(14)

De esta forma se consolida la «invención» del Tercer Mundo. La imposición del desarrollo conllevó a profundas transformaciones en el campo y en las ciudades. Se implanta la revolución verde, se mecaniza y trasforma el campo, se inicia un proceso de exterminio de las sociedades campesinas. Surgen las sociedades urbanas y suburbanas, las megaciudades en el Tercer Mundo y la suburbanización en el mundo desarrollado. Es la primera vez, desde el Neolítico, que la mayor parte de los seres humanos dejan de vivir de la agricultura y la ganadería y se desarrolla con ímpetu la urbanización del mundo.

La Revolución Verde, que se impuso desde los años 1960 con el objetivo de incrementar la producción de alimentos, no resolvió el problema del hambre y por el contrario provocó problemas ambientales y sociales, además de que destruyó gran parte de la producción campesina ambiental. Lo cierto es como bien plantea Amayrta Sen: «Lack of access to food is a social problem and it is not just a question of raising food production vis-a-vis population. Starvation and malnutrition relate ultimately to ownership and exchange in addition to production possibilities. There is, indeed, no such thing as an apolitical food problem».(15)

Una Segunda Revolución Verde se impone a través de varios procesos paralelos: i) La consolidación del control de la cadena alimenticia por las empresas agroindustriales transnacionales; ii) la legalización de la privatización de la vida a través de los derechos de propiedad intelectual (DPI); iii) el despliegue masivo de cultivos transgénicos,16 y finalmente, iv) el furor de la producción de agrocombustibles.

Estos procesos transformaron los campos en el mundo, y generaron muchos conflictos ambientales y sociales y en la salud. Los cambios vividos en el campo fueron agudos, se paso de una agricultura tradicional y campesina hacia una agricultura industrial lo cual ha llevado a la destrucción masiva de la vida rural en todo el mundo, la pérdida de la cultura campesina y su sustitución por la dependencia económica, tecnológica y cultural ante las transnacionales de la agricultura y la alimentación. En la actualidad, las empresas transnacionales dominan el campo a través de los negocios de semillas, agroquímicos y farmacéuticos.

¿Podrá el reconocimiento de los derechos de la naturaleza contraponer esta lógica del desarrollo que pone su acento en la ciencia y la tecnología? ¿Cómo superar la dominación, control y sometimiento de la naturaleza que este sistema económico ha impuesto? Lo cierto, es que en la actualidad, el sistema económico capitalista dominante pretende conquistar las últimas fronteras naturales, y ponerla a su servicio, a través de la biotecnología, la ingeniería genética y la nanotecnología. En la naturaleza es vista como una canasta de recursos, materias primas que debe ser aprovechada, como capital a ser invertido y explotado.

Para ir concluyendo…

El 5 de junio del 2009, Día Mundial del Medio Ambiente, sucedió la masacre de Bagua en la Amazonía peruana. En medio de la indefensión de los indígenas awajún-wampis, las fuerzas militares del Estado peruano les masacraron. Los indígenas amazónicos habían estado durante varias semanas en una protesta pacífica. Su propósito era defender su territorio frente a un paquete de normas que se tramitan en el Congreso y que garantizarían y facilitarían la explotación minera y petrolera de su región.(17)

El año anterior, la Minga Indígena, Campesina y Negra en Colombia, movilizó a la mayor parte de las fuerzas sociales de ese país. Entre sus diversos repertorios de contienda, está la liberación de la Madre Tierra. En Quito, Ecuador, los grafitis de las calles nos recuerdan las luchas contra la Ley Minera en defensa de la naturaleza. Recientemente, los pueblos indígenas ecuatorianos se movilizaron para exigir que los derechos de la naturaleza, demandaron que 6 provincias amazónicas fueran consideradas territorios libres de industrias extractivas y consideradas provincias ecológicas.

Para los pueblos ligados a la tierra, es creciente la preocupación por la intensificación de proyectos de explotación minera, petrolera y agroindustrial que está llevando al capital a las últimas fronteras naturales, las cuales han criado y conservado como su tesoro comunidades indígenas, negras y campesinas, que mantienen esa estrecha relación con la naturaleza.

Las demandas de estos movimientos sociales resuenan en todo el mundo. A diferencia de hace unas décadas, cuando emergieron dentro de las reivindicaciones sociales los derechos a un medio ambiente sano o los derechos ambientales, ahora se pretende ir más allá. Es ese precisamente el paso que dio Ecuador al consagrar en su constitución los derechos para la naturaleza. Se trata de, redefinir e imaginar un mundo desde la perspectiva de los pueblos que siguen ligados fuertemente a la Pacha Mama. En palabras de Lorenzo Muelas, destacado indígena guambiano y ex asambleísta y exsenador colombiano, el mundo ha sido hecho para que todos lo vivamos. Y para lograrlo, tenemos que evitar que esa codicia, esa sed de acaparamiento y explotación sin límites siga destruyendo nuestra Madre Tierra, nuestra Madre Naturaleza, de otra forma estaremos todos perdidos.(18)

Referencias:(...)

Quito, 2009

* Ambientalista colombiana vinculada a Amigos de la Tierra Colombia. Estudiante de la Maestría de Estudios Latinoamericano en la Universidad Andina Simón Bolívar.

Fuente: http://www.ecologiapolitica.info/?p=4833

 

 

 Crisis civilizatoria

 

Estamos, todos los pueblos del Abya Yala, sumidos en la ofensiva del G20-FMI y no sólo del imperialismo de Estados Unidos. Son todas las burguesías locales e imperialistas que persiguen superar la crisis estructural del sistema mundo mediante súper explotación de la Naturaleza, los trabajadores y los otros integrantes de las diversidades de abajo. Presenciamos en nuestros países un creciente poder y enriquecimiento de las corporaciones imperialistas a causa de elites locales que se contentan con ser socias menores. También a causa del sistema mundo capitalista reterritorializando nuestro continente para optimizar el vaciamiento de los bienes comunes oficializados como recursos naturales. Que los expropiadores del Abya Yala obren de esa manera ecocida y genocida por ser analfabetos ambientales no corresponde a su planificación del consenso amplio para los extractivismos y del silenciamiento e invisibilización de las organizaciones populares en resistencia. Es cierto que prevalece abajo ese analfabetismo ambiental. Analicemos:

 

La ignorancia contamina

El fracking responsable,

una estupidez propia del analfabetismo ambiental.

9 de octubre de 2018

Por Renán Vega Cantor

Periferia

 

 

Alguien dijo que hacer fracking responsable es como decir que a una mujer se la puede violar responsablemente o que le van a dar garantías para ser violada”. Carlos Andrés Amaya, Gobernador de Boyacá.

En los últimos meses hemos escuchado una letanía de estupideces de boca de individuos de las clases dominantes o sus voceros, que denotan su analfabetismo ambiental, tales como decir que para combatir el cambio climático no hay que hacer el amor en días calurosos (afirmación de un funcionario de la Alcaldía de Santa Marta) o que el glifosato es benigno y debe volverse a emplear contra los cultivos de hoja de coca (como lo ha dicho el ahora flamante Embajador ante la OEA Alejandro Ordoñez). Analfabetismo aparte, estas estupideces se inscriben en el ámbito de justificar la destrucción de nuestro patrimonio ambiental, bajo el pretexto que el “desarrollo” y el crecimiento exigen extraer bienes comunes de tipo natural para mantener su ritmo insaciable, el cual finalmente se materializaría en dinero.

En este artículo recogemos uno de esos embustes, que ilustran el “elevado” nivel intelectual de ciertos personajes que, sin inmutarse y con plena impunidad, contaminan el ambiente con sus barrabasadas. Ese embuste es el del pretendido fracking responsable, una afirmación de la nueva Ministra de Minas y Energía, que no pasaría de ser una anécdota cantinflesca, un chiste de mal gusto, sino fuera porque legitima acciones que destruyen los ecosistemas y la biodiversidad del territorio colombiano.

La recién posicionada ministra de Minas y Energía, María Fernanda Suárez Londoño, formada en prestigiosas universidades de los Estados Unidos, inauguró su gestión declarando que el país debe emprender el fracking (fractura hidráulica) para auto-abastecerse de petróleo en los próximos años. Esta afirmación no tiene nada de extraño, puesto que está claro que el proyecto extractivista que impulsa el bloque de poder contrainsurgente en Colombia no se va a detener en su carrera suicida por extraer hasta la última gota de petróleo y de gas que se encuentre en nuestros suelos, para entregar gran parte del mismo a las compañías multinacionales.

Lo “novedoso” de la afirmación, como expresión de un seudo-lenguaje políticamente correcto de tipo ambiental, estriba en que se agrega que puede desarrollarse el fracking de “manera responsable” y “segura” con el medio ambiente, sin “poner en riesgo las fuentes hídricas”. Decir esto, que ya es todo un “descubrimiento” intelectual sobre la extracción de petróleo, se encubre con una retórica en la que se asegura, sin tartamudear, que “ el mundo se está moviendo hacia energía más limpia, y tenemos que trabajar en esa misma vía. Es un compromiso con el cuidado del medio ambiente y con el cambio climático”. ¿Cómo así? Que tal el galimatías de afirmar que se implementa el fracking, una tecnología contaminante que incrementa la temperatura del planeta, y al mismo tiempo se piensa cuidar el medio ambiente y combatir el cambio climático. ¡Seguro que Cantinflas o la Chimoltrufia habrían sido más brillantes y sin necesidad de ser ministros!

El fracking, recordemos, es una tecnología destructora, que arrasa con los ecosistemas, contamina el agua (de la cual precisa de enormes cantidades), produce terremotos y alteraciones geológicas, como ya está demostrado en Estados Unidos, Canadá, China… Requiere de costosas inversiones en tecnología para hurgar a varios kilómetros de profundidad en las entrañas de la tierra y hacer explotar las rocas que estén untadas de petróleo. Libera gases tóxicos (como el radón, un radiactivo de origen natural) que producen enfermedades, entre ellas cáncer de pulmón y problemas cardiacos, que afectan directamente a las personas que viven cerca. Esto se ha comprobado en Colorado, donde un estudio demostró que aquellas madres que habitan en zonas próximas a los sitios de fracking son un 30% más propensas a engendrar bebés con defectos congénitos del corazón.

Para quienes hablan de fracking sustentable y amigable con el clima y el medio ambiente, a la cabeza de los cuales están las empresas multinacionales del petróleo y el automóvil, debe recordárseles que con el fracking se libera el metano, que es un gas de efecto invernadero más contaminante que el dióxido de carbono (CO2), con lo cual la fracturación hidráulica resulta siendo peor que quemar carbón.

Claro que el mal chiste del “fracking responsable” (sustentable ambientalmente) se entiende como parte de la historia de cierto oxímoron que han promovido funcionarios del Estado colombiano y convertido en propaganda corporativa como la de los “barriles limpios”, cien por ciento ecológicos, por lo que se da a entender que puede existir un “barril de petróleo” producido “sin accidentes, sin incidentes ambientales y en armonía con los grupos de interés”, tal y como lo anuncia Ecopetrol. ¡En ningún lugar del mundo no ha habido ni habrá nunca un barril de petróleo limpio, y mucho menos en Colombia, donde cada gota de petroleó está untada, además de agua contaminada y de los ecosistemas destruidos, de la sangre de las comunidades arrasadas por la extracción de hidrocarburos!

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=247434

 

 

Indignémonos de no poder hasta ahora poner fin a la fractura hidráulica o mejor dicho a la criminalidad de la alianza de capitales y estados imperialistas con los locales ya que:

 

 

 

El rendimiento del ‘fracking’ es hasta nueve veces menor que el de la eólica según estudio de CCOO.

13 de enero de 2012

 

 

Las dudas sobre la rentabilidad económica, social y sostenible de la aplicación del fracking en Álava arrecian a la luz de los datos contenidos en un informe presentado por el sindicato CCOO, organización que recomienda la prohibición de este sistema en todo el Estado. El estudio no sólo aclara que cada uno de los pozos de extracción de gas genera ingentes cantidades de productos tóxicos que emanan a la superficie tras ser inyectados, sino que además alerta de la elevada posibilidad de contaminar los acuíferos del territorio e incluso de que afloren elementos radioactivos del subsuelo.

 

El estudio establece una comparativa entre las diferentes fuentes energéticas disponibles y concluye que la diferencia entre la inversión realizada y la obtenida es de entre 2 y 5 unidades de TRE (Tasa de Retorno Energético) en el caso del gas extraído con esta técnica, mientras que con la energía eólica el índice asciende a 18 y con la fotovoltáica (solar) a 7. “El gas natural de pizarra tiene una de las TRE más bajas de las tecnologías energéticas utilizadas”, expone.

Pero, ¿cómo funciona el fracking? En resumen, el análisis explica que se practica un pozo vertical que puede hundirse hasta cinco kilómetros en la tierra. Cuando se alcanza el estrato de pizarra donde se almacenan las minúsculas partículas de gas, se inicia una segunda perforación, esta vez horizontal y acompañada de pequeñas explosiones, que rompe las rocas. Ejecutados ambos agujeros, se introduce agua con elementos químicos a enorme presión para provocar que las burbujas de gas se unifiquen y salgan a la superficie. Lo negativo, es que en su camino de regreso al exterior se traen de vuelta todos los aditivos tóxicos inyectados junto con algunas sorpresas añadidas. “En los análisis realizados a los flujos de retorno se suele encontrar elevadas concentraciones de metales pesados, radioactividad y materiales radioactivos de origen natural”, puntualiza el estudio.

De lleno en la composición de los elementos que acompañan al agua a presión en su viaje subterráneo en pos del gas, el análisis subraya que “en una perforación estándar de seis pozos individuales y considerando sólo la primera fractura -se ejecutan hasta doce- se estima el uso de entre 1.000 y 3.500 metros cúbicos de aditivos químicos”. Los organismos de control europeos clasifican este cóctel químico -cuya formulación se trata de mantener en secreto- como de “atención inmediata” debido a sus “efectos potenciales sobre la salud y el medioambiente”. Diecisiete de las sustancias empleadas son, según el documento, tóxicas para organismos acuáticos, 38 tóxicos agudos, 8 son cancerígenos probados -junto a otras 6 sospechosas de serlo-, 7 son elementos mutagénicos y 5 provocan efectos sobre la reproducción (disruptores endocrinos).

 

El peligro, no obstante, no se circunscribe a los terrenos cercanos a los pozos. Puede incluso llegar a la ciudadanía a través del grifo de casa. “La contaminación de acuíferos es uno de los riesgos más importantes de la técnica de ruptura hidráulica. En Estados Unidos se han producido varios casos de contaminación y es el motivo de su prohibición en varias ciudades“, recoge el texto.

Con respecto a la contaminación en superficie, las principales amenazas radican en los derrames, desbordes o filtraciones de los fluidos empleados causados por una capacidad de almacenaje limitada o por fallos en el transporte y en el almacenaje de los mismos. Equivocaciones que pueden deberse a errores humanos, defectos en las tuberías o depósitos inadecuados, entre otras razones.

 

Un reciente informe de la Universidad de Cornell (EEUU) denuncia que la explotación del gas de pizarra puede emitir incluso más gases de efecto invernadero que la del carbón. “El gas natural está compuesto principalmente de metano y, según dicho informe, entre un 3,6 y un 7,9% del metano de la producción de gas de pizarra se escapa a la atmósfera durante la vida útil de un pozo”, apunta el estudio de CCOO.

Más información: Informe CCOO

Fuentes originales : http://www.noticiasdealava.com y http://www.ccoo.es/csccoo/menu.do

Fuente: http://www.comunidadism.es/actualidad/el-rendimiento-final-del-fracking-es-hasta-nueve-veces-menor-que-el-de-la-energia-eolica-segun-estudio-de-ccoo

 

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Fractura hidráulica,

“baja rentabilidad y altos costos ambientales y a la salud”.
25 de agosto de 2014

Por De la Redacción

Poza Rica, Ver.- Aroa de la Fuente López, investigadora del proyecto sobre industrias extractivas del Centro de Análisis e Investigación Fundar e integrante de la Alianza Mexicana contra el Fracking, advirtió que la técnica de fractura hidráulica utilizada para la extracción de gas de ninguna manera es una garantía de rentabilidad en el país y en cambio sí beneficia a inversionistas.

En el marco de la conferencia “La fractura hidráulica (fracking) a la luz de la reforma energética: amenazas para el territorio, la población y el medio ambiente”, realizada en la sala de videoconferencias de la USBI de la Universidad Veracruzana (UV), señaló que dicha actividad no está garantizada, debido a la baja rentabilidad que tiene, como se ha comprobado en otros países.

Explicó que un ejemplo muy claro es Estados Unidos, donde 80 por ciento de los pozos que han sido fracturados bajo esta técnica son inviables, por lo que el país vecino va hacia otros mercados como México, Argentina y Polonia.

Aroa de la Fuente señaló que a partir de este año y hasta 2015 se perforarán mil 800 pozos tan sólo en el estado de Veracruz, y 27 mil en todo el territorio nacional, con la técnica del fracking, lo que impactará enormemente al medio ambiente, la salud y las actividades productivas.

Más que beneficios, esta técnica de fractura de los pozos traerá serios problemas, uno de ellos es la escasez de agua, debido a las elevadas cantidades de este líquido que se inyectan a presión al subsuelo y que se mezcla con 750 sustancias químicas que afectan la salud y el medio ambiente, por lo que debería prohibirse, además de que únicamente se recupera entre cinco y 10 por ciento del recurso y tienen de tres a cinco años de duración.

“Por cada pozo que se hace para la extracción de gas shale se consumen entre 9 y 29 millones de litros de agua, esta cantidad pondría en riesgo el derecho de los mexicanos de acceso al agua.”

 

Asimismo señaló que dicha técnica ha sido impulsada para atender intereses financieros, por los beneficios económicos para algunos inversionistas, dejando de lado los problemas que se generarán en un corto y mediano plazo.

 

De la Fuente López agregó que el argumento de la reforma energética de Enrique Peña Nieto es que los yacimientos de petróleo más accesibles se están agotando, por ello se debe explotar otros hidrocarburos como el gas shale que se localizan en el Golfo de México –específicamente en Tamaulipas y Veracruz–, Nuevo León, Chihuahua y Coahuila.

Explicó que es inaplazable desarrollar el uso de otro tipo de energías como la solar y eólica, las cuales no provocan contaminación al medio ambiente y son competitivas.

Hizo un llamado para mantenerse informados sobre el fracking y las consecuencias que esta técnica desencadena al hacer uso de ella.

En el evento también participó Emilio Rodríguez, integrante de La Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental (Lavida).

En la conferencia estuvo presente el vicerrector José Luis Alanís Méndez, quien dio la bienvenida a los presentes además de agradecerles por participar en las actividades que se promueven en esta casa de estudios.

Ante un auditorio integrado por estudiantes del Área Académica Técnica y público en general, señaló que la UV es una institución abierta a las manifestaciones en favor de la colectividad.

 

Fuente: http://www.jornadaveracruz.com.mx/Post.aspx?id=140824_222325_199

 

 

Reparemos cómo  el sistema mundo modela la falsa conciencia mayoritaria sobre que los proyectos extractivos no se instauran con la violencia del Estado y fuerzas paraestatales sino que lo hacen de modo democrático.

 

 

 

El Escaramujo 80: La evaluación del impacto social en el sector energético

21 de septiembre de 2018

El gobierno ha establecido la obligación a las empresas de presentar a la Secretaría de Energía una Evaluación sobre el Impacto Social (EIS) de sus proyectos extractivos en el Sector Energético, según se establece en los Reglamentos de la Ley de Hidrocarburos y de la Ley de la Industria Eléctrica.

 

Por Gustavo Castro Soto
Otros Mundos AC/

 

Para ello ha diseñado 4 formatos que deben usar para recabar la información según el tipo de proyecto extractivo. Se podría pensar que la EIS es un buen mecanismo, sin embargo, podemos adelantar algunas apreciaciones y conclusiones:

 

     1) La EIS incluye proyectos de pozos petroleros, extracción de gas, represas desde las supuestas "minis" hasta las mayores, parques eólicos o de energía solar, gasolineras y expendios de venta de gas, oleoductos, gasoductos, entre otros muchos proyectos del sector de hidrocarburos y de electricidad.

     2) Crecerá un nuevo sector de sociólogos, antropólogos, trabajadores sociales y similares; Ong’s, universidades y facultades, centros de investigación o los nuevos despachos de consultores que tendrán un negocio jugoso para vender sus servicios a las empresas extractivas con el fin de elaborar sus EIS. (Artículo 7) Esto va a generar un nuevo frente de confrontación entre estos sectores y los opositores a los proyectos extractivos.

     3) Las empresas, los gobiernos y los consultores llevarán a cabo un trabajo de inteligencia aguda donde podrán concentrar toda la información física, política, económica y cultural de las comunidades campesinas e indígenas, de los conflictos internos de los movimientos así como de los sectores a favor y en contra del proyecto extractivo. Para los opositores a estos proyectos extractivos, todavía tienen vigencia en su contra la Ley de Seguridad Interior y la Ley para Sancionar Delitos en Materia de Hidrocarburos, como parte de la Reforma Energética que el próximo gobierno pretende mantener.

     4) La EIS recaba información de los afectados, pero no su opinión sobre si aceptan o no el proyecto. La supuesta consulta no va de la mano con el consentimiento de los afectados. La aceptación o no del Proyecto la define la Secretaría de Energía.

     5) La EIS ayudará a reforzar la propuesta de legislar las "consultas previas, libres e informadas" que es un mecanismo para justificar e imponer los proyectos extractivos.

     6) Se incluyen conceptos de derechos humanos, perspectiva de género, participación equitativa de hombres y mujeres, entre otros, sin embargo, la tendencia que se constata es que los feminicidios de defensoras de los derechos humanos van en aumento y que tanto gobiernos como empresas siguen criminalizando y judicializando a las mujeres que están al frente de las resistencias contra los megaproyectos que afectan a sus territorios. Sobre el respeto a los derechos humanos, consulta y equidad de género, ¿confiamos en que esto lo tomarán en cuenta Grupo México, Texaco, Chevron, British Petroleum, Unión Fenosa, Gas Natural, Shell, Endesa, AES, Iberdrola, etc.? Cuando éstas son algunas de las principales violadoras de los derechos humanos, lo que ha dado a la necesidad de impulsar el Tratado Vinculante sobre Empresas y Derechos Humanos.

     7) Que las empresas petroleras y de electricidad tengan que respetar en sus Proyectos extractivos los derechos humanos desde la perspectiva de la universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad (Artículo 3), haría imposible el mismo proyecto que busca maximizar las ganancias y transferir los costos sociales y ambientales. Por otro lado, implicaría tomar en cuenta todos los derechos humanos desde salud, educación, vivienda, trabajo, alimentación, medio ambiente, entre otros. La maximización de las ganancias de las empresas trasnacionales tienden no sólo a omitir la protección a los derechos humanos sino a violar las leyes ambientales, incumplir contratos con las comunidades y ejidos, ignorar sin consecuencias las resoluciones judiciales en su contra, hacerse del apoyo de la seguridad pública y del ejército para reprimir las protestas sociales, entre otras prácticas. ¿Y con este instrumento se espera que cumplan, protejan, prevean y garanticen los derechos humanos?

     8) No existe un marco regulatorio y vinculante que garantice que la empresa respetará, prevendrá y protegerá los derechos humanos a menos que se logre la firma del polémico Tratado Vinculante sobre Empresas y Derechos Humanos. Lo que la empresa está supuestamente obligada es a cumplir la ley laboral ya muy flexible a favor de las empresas, así como otras leyes que más bien las beneficia en lugar de favorecer los derechos humanos de las personas. La experiencia con los proyectos petroleros, de gas, represas y otros similares muestra que la contaminación, los problemas de salud, de acceso al agua, de desplazamiento de población con mucha violencia entre otros saldos, son la práctica común.

     9) La participación equitativa, la inclusión estadística y diferenciada de las mujeres que se propone, no es sinónimo de perspectiva de género.

     10) No se toman en cuenta las afectaciones psicosociales.

     11) No se toman en cuenta a los pequeños pescadores ni las afectaciones en sus zonas de pesca.

     12) Las zonas de amortiguamiento de 500 metros alrededor del polígono del Proyecto extractivo, y de 100 metros a cada lado de los oleoductos, gasoductos o tendidos eléctricos, fragmentarán más los territorios.

     13) ¿Qué pasaría si las comunidades afectadas no dan su consentimiento para que su información sea incluida en la EIS?

     14) La información sobre las comunidades campesinas e indígenas, sobre las organizaciones y movimientos y cualquier otro sector es muy detallado. Sin embargo, los afectados no cuentan con la información del Promovente, de la empresa que pretende extraer los recursos de su territorio. Ignora los antecedentes de la empresa, si ha violado o no derechos humanos en otros lugares y países; si ha sido acusada de corrupción o narcotráfico; o quiénes son los miembros de su Junta Directiva, sus datos y antecedentes; si alguno de sus miembros dueños tienen antecedentes penales; si su capital e ingresos son lícitos o ilícitos; cuáles son sus fuentes de ingreso y financiamiento, etc.

 

Para una mejor comprensión y consulta, presentamos por temas y títulos un resumen del "ACUERDO por el que se emiten las Disposiciones Administrativas de Carácter General sobre la Evaluación de Impacto Social en el Sector Energético" emitido por la Secretaria de Energía en Junio de 2018 en el Diario Oficial de la Federación y que consta de 48 Artículos.

Este resumen abarca los siguientes temas: datos de la empresa y el Proyecto; la versión pública del Proyecto; el consentimiento, la participación y la confidencialidad; la perspectiva de género, la calidad de la información, la identificación de las comunidades, la Consulta Previa, los proyectos de hidrocarburos y del sector eléctrico, el Área de Influencia del Proyecto, los Actores de Interés, los Formularios, el Impacto Social, el Plan de Gestión, la Resolución Final y un Glosario de los conceptos que se usan.

 

     1. DATOS DE LA EMPRESA Y DEL PROYECTO: La EIS debe contener los datos generales de la empresa; la descripción técnica del Proyecto (objetivos, características generales y componentes técnicos), sus etapas (construcción, operación, desmantelamiento), la descripción de las obras y actividades, sus obras asociadas, la ubicación geográfica, el tipo de uso de suelo y localidad, el tipo de zona (nave industrial, conjunto industrial, parque industrial u otra zona con actividad industrial) y la superficie requerida (temporal, permanente y total del Proyecto y sus obras e instalaciones asociadas). (Articulo 12 y 13)

     2. PROYECTO, VERSIÓN PÚBLICA: El Promovente deberá elaborar y presentar una copia electrónica en versión consulta pública, que cuente con la leyenda "Versión Pública" de la Evaluación, o en su defecto su autorización a que la información confidencial incluida en el documento puede manejarse públicamente. (Artículo 35)

     3. CONSENTIMIENTO, PARTICIPACIÓN Y CONFIDENCIALIDAD: La empresa "observará" la participación voluntaria y equitativa de las mujeres y los hombres de las comunidades o Actores de Interés para identificar, caracterizar, predecir y valorar los posibles Impactos Sociales que afecten su modo de vida; para definir las medidas de mitigación y cómo prevenirlos; así como su consentimiento de que la información sea incluida en la EIS con mecanismos de confidencialidad y protección de datos, sin prácticas coercitivas y discriminatorias; proporcionando información adecuada, pertinente y accesible; y conduciéndose con probidad y veracidad. (Artículo 3 y 4)

     4. PERSPECTIVA DE GÉNERO. La empresa debe garantizar que sea transversal e incluida en el Plan de Gestión. Significa incluir la información desagregada por sexo en la Evaluación; que los Impactos Sociales y las medidas para prevenirlos, mitigarlos y ampliarlos estén diferenciados para hombres y mujeres, y promover mecanismos para que las mujeres participen en un plano de igualdad en la implementación del Plan de Gestión Social del Proyecto. (Articulo 5)

     5. CALIDAD DE LA INFORMACIÓN. La empresa debe incluir en la EIS "información reciente, fidedigna y comprobable", con estadísticas oficiales, desagregada por sexo; información bibliográfica y hemerográfica especializada, del producto de mediciones y observaciones en campo, de la EIS a que se refieren los artículos 119 de la Ley de Hidrocarburos y 78 de su Reglamento, de las comunidades; de entrevistas, grupos focales, encuestas y/o talleres en los que se asegure la participación igualitaria de hombres y mujeres, y/o información de otras fuentes oficiales. La empresa debe señalar qué fuentes usó y qué estrategia utilizó para que mujeres y hombres participaran en igualdad de condiciones. (Articulo 6)

     6. COMUNIDADES, SU IDENTIFICACIÓN: Se debe identificar a las comunidades con la información geográfica oficial (municipios, localidades, Áreas Geoestadísticas Básicas y unidades mínimas del Marco Geoestadístico Nacional) (Artículo 18); y donde se caractericen las comunidades a partir de indicadores sociodemográficos (características generales de la población, los hogares y las viviendas; conflictos de tenencia de la tierra, la infraestructura, acceso y cobertura en materia de salud y educación); rasgos socioeconómicos y socioculturales y los relacionados con la forma de vida de las mujeres y los hombres que incluya aspectos sobre su cultura, costumbres, valores y creencias; elementos relacionados con la gobernanza, cohesión y capital social de las comunidades, y las formas de participación social y política; el entorno y patrimonio socioambiental, de los recursos naturales que aprovecha la comunidad; la descripción de las condiciones del desarrollo humano de la comunidad en función de indicadores de pobreza y marginación; el levantamiento de una Línea de Base que contenga la medición de indicadores sociodemográficos, socioeconómicos y socioculturales que podrían registrar cambios a causa de las actividades del Proyecto, verificados en campo y comparables en el tiempo. (Artículo 19)


17 de Septiembre 2018, San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México

Los "Escaramujos" son documentos de análisis producidos por Otros Mundos A.C. Les presentamos el último número de la colección, esperando les sirva para sus trabajos en defensa de los territorios.

Publicado por Otros Mundos

Descargue el documento (PDF) a continuación:

El Escaramujo 80. La evaluación del impacto social en el sector energético (216,72 kB)

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Documentos/El-Escaramujo-80-La-evaluacion-del-impacto-social-en-el-sector-energetico

 

 

Insistamos en la gravedad de la devastación causada por el Capital Estado mediante el fracking sólo para garantizar sus ganancias  de cortísimo plazo. Reflexionemos: "Cravioto consideró que ante la embestida que representan los megaproyectos, ahora fortalecida por la reforma energética, la sociedad debe actuar utilizando absolutamente todos los mecanismos a su alcance, el derecho, las movilizaciones, las alianzas con otros grupos afectados y susceptibles de sufrir daño (como poblaciones urbanas que enfrentarán menor oferta de agua potable y contaminación y efectos negativos en la salud; agrupaciones de ganaderos, o de industrias que utilizan el agua, como las cerveceras), la difusión por los medios de comunicación que así lo permitan, pues el punto débil de las empresas es el capital. Aun siendo trasnacionales, trabajan con dinero ajeno y en cuanto ocurre un escándalo, la difusión de efectos nocivos de los proyectos, los que ponen capital podrían retirarse. “La clave será actuar antes de que empiecen los proyectos, ese es el momento en que las empresas piden prestado y es el momento de espantar la inversión”.

 

 

Entrevista con Francisco Cravioto, de la Alianza Mexicana contra el Fracking

Fracking, amenaza al medio ambiente

y a las tierras campesinas

Por Lourdes Rudiño


La reforma energética debilitó de forma contundente, uno por uno, todos los espacios que tradicionalmente se han utilizado desde las instituciones para los procesos de defensa de la tierra, y lo hizo tanto en la propiedad social como en la privada, afirmó Francisco Cravioto, investigador de Fundar-Centro de Análisis e Investigación y miembro de la Alianza Mexicana contra el Fracking.

 

Precisó: “antes era claro que lo que Pemex quería, Pemex lo obtenía y no había forma de que una comunidad se opusiera. Pero ahora, con el artículo 96 de la Ley de Hidrocarburos, que considera a las actividades energéticas de utilidad pública e interés social, resulta un hecho la expropiación a favor del capital privado. De forma populista, los legisladores eliminaron la palabra expropiación, pero en los hechos utilidad pública implica eso; se activa la Ley de Expropiaciones”.

Además son expropiaciones a modo. “Dado el tipo de actividades de explotación de hidrocarburos que se avizoran, entre ellas el fracking, o fractura hidráulica, que son a corto plazo, los capitales no quieren la compra del terreno ni una expropiación formal, porque luego ¿qué van a hacer con el terreno cuando acabe la actividad? Les resulta mejor recurrir a las figuras implicadas en la reforma energética, que son la constitución de servidumbres legales –para todos los proyectos auxiliares de la explotación, que son carreteras, gasoductos, acueductos, tendido eléctrico, etcétera–, y lo que llamaron ocupación y afectación superficial del terreno, denominada en la ley también ocupación temporal, que a cambio de una contraprestación, significa ocupar el terreno temporalmente, realizar las actividades de explotación y luego devolverlo”.

Uno de los problemas que tiene esta figura, señaló Cravioto, es que no compensa al dueño –o dueños si es propiedad social– de las pérdidas que tendrán por no poder utilizar la tierra que se enajena temporalmente, y tampoco resarce el daño ambiental o social que pudiera surgir. La contraprestación se determinará con base en las prioridades que tenga la empresa en su balance contable; derivado de ello se define cuánto se pagará a los legítimos dueños de la tierra.

Cravioto precisó que la reforma energética debilitó en principio todo el régimen de regulación ambiental, que de por sí era bastante laxa. “Se genera un régimen de excepción en esta materia, pues la reforma crea la Agencia para la Seguridad Industrial y Protección del Medio Ambiente en el Sector Hidrocarburos, con facultades de regulación, para emitir todas las normas del sector de hidrocarburos; de aprobación de proyectos, lo que implica manifestaciones de impacto ambiental; de inspección de cumplimiento de esas manifestaciones, y de emisión de sanciones”. Esas facultades, aquí concentradas en esta Agencia, han estado dispersas en muchas dependencias de la Secretaría de Medio Ambiente y de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). Es evidente, que esa agencia no será autónoma; el Ejecutivo tendrá la facultad de colocar y remover libremente a su titular.

Cravioto comentó que todas estas determinaciones debilitan las facultades que tienen las autoridades municipales para definir el ordenamiento territorial. “La nueva Ley de Hidrocarburos establece en su artículo tercero que el municipio facilitará y garantizará la entrega de todos los permisos para las actividades de explotación”, lo cual, dijo, entra en contradicción directa con el 115 constitucional, donde se habla de las facultades del municipio libre. Ante ello, los municipios debieron ya ampararse frente a la Ley de Hidrocarburos, pero no lo han hecho.

Señaló que además de los proyectos de explotación convencional de hidrocarburos, a lo largo del Golfo de México, de Tamaulipas a Campeche, se vislumbran explotaciones en aguas profundas, que tienen una afectación indirecta sobre la población, y por supuesto los proyectos de fracking.

Las cuencas del fracking que están donde hay recursos explotables son la cuenca de Chihuahua, que recorre una franja del Río Bravo desde el occidente de Ciudad Juárez, por toda la frontera de Chihuahua con Estados Unidos, y llega a una buena parte de Coahuila. También está la cuenca de Burro y Picachos, que es continuación de una cuenca texana, Eagle Pass, que abarca Ciudad Acuña y Piedras Negras (ésta es de las primeras donde se van a entregar contratos). Está toda la frontera de Coahuila, hasta entrar en Nuevo León (que tiene continuidad con la cuenca de Burgos, que abarca Nuevo Laredo, la mitad del estado de Nuevo León, y toda una franja al centro de Tamaulipas). También, en el centro de Coahuila, está la cuenca de Sabinas, justo sobre la región carbonífera muy concesionada ya bajo la ley minera. Está también la cuenca de Tampico-Misantla, que abarca la mitad del estado de Tamaulipas, todo el norte de Veracruz, las llanuras de la Huasteca potosina, la Sierra Gorda de Hidalgo y una buena parte de la Sierra Norte de Puebla (todo lo cual se va a entregar en contrato en la primera ronda de la Secretaría de Energía). Por último, está la cuenca de Veracruz, que baja de un punto intermedio entre el Puerto y Xalapa hasta llegar a la ciudad de Tuxtepec, en Oaxaca.
 

Y los impactos previstos del fracking son extensivos. El impacto más directo y evidente, no el único, es sobre el derecho al acceso al agua, no sólo porque el agua se desvíe con el fracking (se inyectan entre ocho y 24 millones de litros por pozo), sino por los riesgos de contaminación y daño a la salud. “Claro que una cuenca determinada, con una explotación de fracking, tiene una afectación superficial mínima porque el pozo en sí no abarca más de cuatro hectáreas. Pero visto desde una fotografía aérea, son múltiples pozos, centenares, conectados todos con caminos que también tienen su afectación, y por eso están previstas las servidumbres de paso”.

Son centenares de pozos los que se hacen en una sola cuenca y hay fotos espaciales de cómo se ve Texas hoy día, cómo se ven los alrededores de Poza Rica. Cada uno de estos pozos está a una distancia de 400 metros uno del otro. Pero subterráneamente el barreno entra verticalmente y luego se hace una perforación horizontal que abarca de uno a 1.5 kilómetros. Si hay 400 metros de separación entre uno y otro pozo estas barrenaciones horizontales generan una red de impacto total en cada zona; debido a que es una explotación muy intensiva, existe la probabilidad de que se le atine al manto freático. Algunos pozos van a fallar y va a haber fuga de contaminantes a los mantos freáticos. Y es allí cuando la contaminación se vuelve permanente y de absoluta gravedad, pues quiere decir que ya no es posible habitar las zonas de la superficie donde se encuentran estos proyectos. Si esto se llena de metano, benceno, tolueno, de los otros contaminantes que tiene. No hay forma de limpiarlo. Y por contacto con esta agua, la tierra misma y las aguas superficiales también se contaminan. Todos los cultivos se contaminan y hay daño a la salud de quien los consume, ganado y personas.

Esto, dijo, representa no un impacto inmediato pero sí hay una certeza de que habrá desplazamiento de las comunidades aledañas a los proyectos de fracking.

Cravioto consideró que ante la embestida que representan los megaproyectos, ahora fortalecida por la reforma energética, la sociedad debe actuar utilizando absolutamente todos los mecanismos a su alcance, el derecho, las movilizaciones, las alianzas con otros grupos afectados y susceptibles de sufrir daño (como poblaciones urbanas que enfrentarán menor oferta de agua potable y contaminación y efectos negativos en la salud; agrupaciones de ganaderos, o de industrias que utilizan el agua, como las cerveceras), la difusión por los medios de comunicación que así lo permitan, pues el punto débil de las empresas es el capital. Aun siendo trasnacionales, trabajan con dinero ajeno y en cuanto ocurre un escándalo, la difusión de efectos nocivos de los proyectos, los que ponen capital podrían retirarse. “La clave será actuar antes de que empiecen los proyectos, ese es el momento en que las empresas piden prestado y es el momento de espantar la inversión”.


Para información sobre acciones contra el fracking, favor de consultar:
nofrackingmexico.org
Twitter: @nofrackingmx
Facebook: Alianza Mexicana contra el Fracking. 
http://www.jornada.unam.mx/2014/09/20/cam-ambiente.html

Fuente: http://olca.cl/articulo/nota.php?id=104768

En consecuencia, abajo y a la izquierda, urge comprometernos con enfrentar a los megaproyectos y hacer imposible la gobernabilidad o clima de negocios de los poderes establecidos con terrorismos de estado y paraestatal. Es decir adhiramos a:"Cravioto consideró que ante la embestida que representan los megaproyectos, ahora fortalecida por la reforma energética, la sociedad debe actuar utilizando absolutamente todos los mecanismos a su alcance, el derecho, las movilizaciones, las alianzas con otros grupos afectados y susceptibles de sufrir daño (como poblaciones urbanas que enfrentarán menor oferta de agua potable y contaminación y efectos negativos en la salud; agrupaciones de ganaderos, o de industrias que utilizan el agua, como las cerveceras), la difusión por los medios de comunicación que así lo permitan, pues el punto débil de las empresas es el capital. Aun siendo trasnacionales, trabajan con dinero ajeno y en cuanto ocurre un escándalo, la difusión de efectos nocivos de los proyectos, los que ponen capital podrían retirarse. “La clave será actuar antes de que empiecen los proyectos, ese es el momento en que las empresas piden prestado y es el momento de espantar la inversión”.

 

En esa senda andan los pueblos indígenas y organizaciones que componen el Grupo Chiapaneco.

 

México: Pueblos en Chiapas se declaran en resistencia contra el modelo capitalista “que busca mercantilizar la energía”

31 de octubre de 2018

 

Pueblos indígenas y organizaciones integrados en el Grupo Chiapaneco contra el modelo extractivo se declararon en resistencia contra el “modelo energético capitalista que busca mercantilizar la energía” proveniente de los ríos, el sol, el viento y los recursos naturales, pues éste impone proyectos extractivos que generan despojo, conflictos internos y contaminación de los ecosistemas.

 

Tras reunirse del 26 al 27 de octubre 2018 en el Centro Ecológico “Alter Natos” en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, los pueblos concluyeron que las empresas “no piden permiso ni a la Madre Tierra ni menos a los pueblos” para extraer los bienes de los territorios indígenas, sino que a través de “la complicidad de los tres niveles de gobierno, del aparato militar, paramilitar y policiaco” explotan los recursos y construyen pozos petroleros, represas hidroeléctricas, minas y parques eólicos para extraer energía y “alimentar sus minas o sus monocultivos de caña, plátano o palma africana, que consumen mucha luz y mucha agua”.

“Una energía que desplaza a los pueblos no puede ser ni verde ni limpia”, aseguró el Grupo Chiapaneco, que ejemplificó con las problemáticas que se viven en las distintas zonas del estado. Una de ellas es la zona Altos, donde se ha resistido contra el proyecto de extracción petrolera ubicado en Oxchuc; el proyecto ecoturístico previsto en Cancúc; la minería en Guaquitepec, Chilón; y las presas proyectadas en Cancúc, Huitiupan, Amatan y Huixtan, así como rechazan la embotelladora de la empresa Coca-Cola que extrae 1.3 millón de litros de agua al día en San Cristóbal de las Casas.

“Nos roban nuestras agua y contaminan nuestras fuentes de vida, como en el caso de la extracción de hidrocarburos mediante fracking que quisieron imponer en la zona Zoque”, denunciaron los pueblos, quienes agregaron que además de la contaminación y el despojo los proyectos generan militarización para mantener el control de los territorios y la protección de las empresas.

 

Por ello, se declararon en resistencia y aseguraron que mantendrán la lucha contra los megaproyectos en el estado y por el respeto de los derechos colectivos de los pueblos.

 

A continuación el comunicado completo:

A los tres niveles de gobierno,
A las organizaciones sociales civiles nacionales e internacionales,
A los medios de comunicación,
A la opinión pública,

Los pueblos y organizaciones de Chiapas que conformamos el Grupo Chiapaneco contra el modelo extractivo, nos declaramos en resistencia ante el modelo energético capitalista que busca mercantilizar la energía que nos da la vida, que viene de los ríos, el mar, el sol, el viento, los bosques y los volcanes. No estamos de acuerdo con que las grandes empresas nacionales y transnacionales vengan a despojarnos de nuestras tierras y territorios con proyectos extractivos como son pozos petroleros, geotermia, represas hidroeléctricas, minas, y parques eólicos, para producir energía que alimente sus industrias contaminantes y el modelo de vida capitalista de las grandes ciudades.

Nos reunimos del 26 al 27 de octubre 2018 en el Centro Ecológico “Alter Natos” en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, para darle seguimiento a nuestro último encuentro organizado el pasado mes de abril en Acacoyagua. Hablamos de lo que es la energía para nosotr@s, que es la base fundamental de la vida. En tseltal le decimos “Yip”, en zoque “Pömi”, en tsotsil “Yipal tsatsal kuxlejal teklum” (la fuerza espiritual de la vida y del pueblo). Permite a los pueblos sobrevivir, ya que gracias a la energía que produce la naturaleza, crece nuestra milpa, cosechamos, cocinamos, nos calentamos, nos bañamos, secamos la ropa y secamos nuestras semillas. La energía no solo es la que viene de los bienes comunes naturales, es el ánimo que está dentro de cada un@ de nosotr@s. Es también la solidaridad, la paz y la armonía que nos vinculan dentro de nuestras comunidades y del Grupo Chiapaneco contra el modelo extractivo. Es la fuerza que nos da ganas de seguir organizados.

Cuando necesitamos sacar la energía de la naturaleza, lo hacemos para satisfacer nuestras necesidades básicas, para el autoconsumo y la economía local, y buscamos hacerlo de manera respetuosa. Hacemos rituales para pedirles permiso a las fuentes de agua para usarlas y a la tierra para sembrar y esperar una buena cosecha. Much@s tenemos la costumbre de reponer un árbol después de tumbar uno para sembrar. En la costa de Chiapas le pedimos permiso al mar antes de salir a pescar, para que nos de lo suficiente para comer y vivir. Nuestra visión y creencias no tienen que ver con la de los intereses del modelo extractivo.

En cambio, las empresas no piden permiso ni a la Madre Tierra ni menos a los pueblos de Chiapas, cuando quieren extraer los bienes comunes naturales de nuestros territorios, con la complicidad de los tres niveles de gobierno, del aparato militar, paramilitar y policiaco. Usan la energía para alimentar sus minas o sus monocultivos de caña, plátano o palma africana, que consumen mucha luz y mucha agua. Sus llamadas energías limpias, que promueven para supuestamente combatir el cambio climático, no son limpias. Por ejemplo, la energía que producirían los parques eólicos proyectados en Arriaga serviría para Walmart y Cinepolis, y en Oaxaca, los parques eólicos se han implementado sin el consentimiento de los pueblos y han generado desplazamiento. Una energía que desplaza a los pueblos no puede ser ni verde ni limpia.

En la zona Costa y Sierra, sigue fuerte nuestra red de resistencia civil contra las altas tarifas de la luz y rechazamos la Zona Económica Especial (ZEE) de Puerto Chiapas, las 10 concesiones de mini hidroeléctricas, las 40 concesiones mineras y los monocultivos de palma aceitera que ubicamos en nuestros territorios.

En la zona Zoque, no queremos minería en Solosuchiapa, ni el proyecto de geotermia que se intenta implementar en el volcan Chichonal, ni los 12 pozos petroleros que el gobierno busca imponer en nueve municipios de nuestra región, ni las 7 mini-hidroeléctricas que amenazan nuestros ríos. Celebramos que logramos detener la ronda 2 gracias a la organización y solidaridad de nuestros pueblos, sin embargo no bajamos la guardia, porque sabemos que los megaproyectos al igual que el capitalismo tienen la gran capacidad de cambiar de nombre y de utilizar mecanismos para legitimar el despojo. Ya consultamos a nuestros pueblos y éstos decidieron que no querien proyectos de muerte en sus territorios. Esta decisión se tiene que respetar.

En la zona Altos, rechazamos el proyecto de extracción petrolera ubicado en Oxchuc; el proyecto ecoturístico previsto en Cancúc; la minería en Guaquitepec, Chilón; y las presas proyectadas en Cancúc, Huitiupan, Amatan y Huixtan. Nos oponemos también a la embotelladora de la empresa Coca-Cola que extrae 1.3 millón de litros de agua al día en San Cristóbal de las Casas.

En la zona Selva, denunciamos el avance de la llamada “Brecha Lacandona” y la instalación de cuarteles militares como estrategia de desarticulación de nuestras luchas, tal es el caso de la gendarmería ambiental, contra la cual nos movilizamos desde 2016. Denunciamos toda la oleada de proyectos minihidroeléctricos, mineros y petroleros que sabemos aún están proyectados en la zona y que van en contra de los supuestos intentos de conservación promovidos por el gobierno. Alertamos sobre la instrumentalización de los mal llamados proyectos de energía verde, como los pagos por servicios ambientales (PSAs), los paneles solares de la empresa Ilumexico, y las iniciativas de reducción de emisiones (IREs, antes REDD+), implementados con la complicidad de organizaciones conservacionistas y universidades, entre otras instituciones. Solo sirven para generar más dinero para las empresas que lucran con el discurso del cambio climático. Rechazamos también el basurero de Yajalon y las altas tarifas de la luz eléctrica.

Los proyectos energéticos que imponen las empresas violan nuestros derechos como pueblos. Nos desplazan, inundan nuestras tierras, como cuando construyeron las presas hidroeléctricas Chicoasen, la Angostura y Malpaso en Chiapas. Nos roban nuestras agua y contaminan nuestras fuentes de vida, como en el caso de la extracción de hidrocarburos mediante fracking que quisieron imponer en la zona Zoque (una técnica que usa entre 9 y 29 millones de litros de agua por pozo).Generan militarización para el control del territorio y la protección de los proyectos privados, no solo a través de la presencia del ejército mexicano sino también de paramilitares y de servicios guardias privadas. Tenemos memoria de todo, sentimos los efectos en nuestros territorios.

Rechazamos todos estos proyectos que no dejan en nuestros pueblos ningún desarrollo económico, social, ni cultural. El único camino que nos abre es el de la muerte. Sin nuestra milpa, sin nuestros bosques, sin nuestros ríos, nos quedamos sin espiritualidad y sin energía vital, o “motsi” como se dice en zoque. Queremos seguir con fuerza y para ello necesitamos poder seguir viviendo en nuestras comunidades, con nuestras formas de vida, con respeto y cuidado de nuestras tierras y territorios. Queremos que se respeten y reconozcan los derechos colectivos de los pueblos.

Expresamos toda nuestra solidaridad a l@s compañer@s migrantes centroamerican@s que emprendieron un éxodo desde Honduras para sobrevivir. Son víctimas de desplazamiento forzado porque en sus países han sufrido durante muchos años la violencia estructural, la marginación, la miseria y la contaminación que vienen del sistema capitalista y de la implementación de megaproyectos extractivos en sus territorios. Varias personas de Chiapas los hemos acompañado en su camino con agua, comida y ropa, y llamamos a los demás pueblos organizados de México a ser solidarios con ellos también.

Asimismo nos solidarizamos con el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), y con la familia de Berta Cáceres para exigir justicia en el caso de su asesinato y del atentado al compañero Gustavo Castro. Respaldamos su decisión de desconocer el juicio injusto que se está llevando a cabo en estos momentos en Honduras.

Estas son las inquietudos de los pueblos de Chiapas, indígenas, campesinos y urbanos organizados en el Grupo chiapaneco contra el modelo extractivo.

¡Fuera los megaproyectos de los territorios chiapanecos!
¡Agua y energía no son mercancía!
Solidaridad con las y l@s compañer@s migrantes

FIRMAMOS:

Grupo Chiapaneco contra el Modelo Extractivo
Las Abejas de Acteal
ZODEVITE – Movimiento Zoque en Defensa de la Vida y el Territorio
MODEVITE – Movimiento en defensa de la Vida y el Territorio
Parroquia de Cancuc
Movimiento Reddeldía de Los Montes Azules
Concejo Autónomo Regional de La Costa de Chiapas
Centro de Derechos Humanos “Digna Ochoa” A.C.
Comité de Derechos Humanos de la Parroquia de Santo Niño de Atocha de Frontera Comalapa
FPDS – Frente Popular en defensa del Soconusco “20 de junio”
Red de Mujeres Zoques Construyendo Esperanza
Otros Mundos A.C.
REMA – Red Mexicana de Afectados Por la Minería
MAR – Movimiento de Afectados por Represas de América Latina
Parteras Nichim Dios
MOCRI CNPA MN

Desinformémonos

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Documentos/Mexico-Pueblos-en-Chiapas-se-declaran-en-resistencia-contra-el-modelo-capitalista-que-busca-mercantilizar-la-energia

En México también fundamentan porqué enfrentar y erradicar los megaemprendimientos.

 

México - “No podemos decir que sí a nuestro exterminio, aunque el mal gobierno finja hacer una consulta”: EZLN y CNI

29 de octubre de 2018

 

El EZLN y el CNI-CIG manifestaron su rechazo a la construcción del aeropuerto en cualquiera de los dos lugares, pues, señalaron, “ambos llevan al despojo de los territorios circundantes, a la devastación ambiental y a la mercantilización de la vida comunitaria.

 

“Los pueblos originarios no podemos decir que sí a nuestro exterminio, aunque el mal gobierno finja hacer una consulta, aunque falsifique votos, aunque los compre o los consiga con engaños al pueblo de México”, expresaron el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y el Congreso Nacional Indígena – Concejo Indígena de Gobierno (CNI-CIG) ante la consulta que se lleva a cabo en el centro del país para “decidir” si el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) se construye en Texcoco o Santa Lucía.

Por otra parte, hicieron pública su apoyo, respeto y solidaridad con los centroamericanos que integran la Caravana Migrante y que se vieron obligados a dejar sus países de origen “en busca de la vida que les arrebataron”.

A continuación el comunicado completo:

Al Pueblo de México

A los pueblos del Mundo

A la Sexta Nacional e Internacional

A las redes de apoyo al CIG

A los medios de comunicación

Los pueblos, naciones, tribus y barrios del Congreso Nacional Indígena y el EZLN, nos dirigimos con respeto al pueblo de México y a los pueblos originarios y campesinos que dignamente resisten en contra delmegaproyecto de muerte que llaman Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), quienes sin rendirse, sin venderse, ni claudicar, no han dejado que caiga la esperanza; que es una luz para los que soñamos y construimos la justicia.

También va nuestra palabra respetuosa a quienes se ven obligados a buscar en otros suelos lo que les arrebataron en sus geografías; a quienes migran en busca de vida; y a quienes les apoyan desinteresadamente con sus medios, tiempos y modos.

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Hemos visto, seguido y vivido de cerca la lucha de los pueblos del lago de Texcoco y alrededores. Hemos visto su decisión, su dignidad y su dolor, que también han sido nuestras. No olvidamos la represión de mayo de 2006, la tortura sexual, el injusto encarcelamiento de los compañeros y compañeras del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y de la Sexta nacional e internacional; así como el asesinato de nuestro compañero Ollin Alexis Benhumea y el menor Francisco Javier Cortés Santiago; represión ordenada entonces por Vicente Fox y Enrique Peña Nieto, con el aval y el aplauso de todo el espectro político de arriba, incluidos quienes hoy se presentan como “el cambio”.

Hoy, sin ningún apego a los derechos que como pueblos originarios tenemos, los malos gobiernos dicen consultar a los mexicanos si prefieren el aeropuerto en el Lago de Texcoco o en Santa Lucía, pero nosotros pensamos que ambos llevan al despojo de los territorios circundantes, a la devastación ambiental, a la mercantilización de la vida comunitaria con su llamada aerotrópolis. Ambos llevan a hacer de nuestro país la pieza necesaria que le permita el libre flujo al capital trasnacional, que facilite la entrada y salida de mercancías, a la explotación de todo cuanto tenemos, para el beneficio de unos poquitos.  Cualquiera de las dos opciones, van dirigidas a afianzar como rectora a la muerte que amenaza a la humanidad.  Es decir, afianzar al capitalismo neoliberal como verdugo de nuestros pueblos.

Decidir donde pongan el nuevo aeropuerto no debería ser lo que nos pregunten los gobernantes, pues si tuvieran un poco de vergüenza frente a los millones que sufren el despojo, la pobreza, la represión, ante los que deben migrar por miles ante la destrucción dejada en todo el mundo, ante nuestra madre tierra que no soporta más la grave enfermedad que ha causado el capitalismo; la pregunta debería ser si estamos de acuerdo en que continúen o no por ese camino que nos está conduciendo, a todas y todos, a la muerte, a la guerra, al exterminio.

Sabemos que no lo harán porque su camino es el marcado por los poderosos que de veras mandan y no por ellos. El NAICM no es la única pieza que les hace falta para terminar de desfigurar esta nación y darle forma a la tragedia que apenas va empezando, por lo que nuestra palabra y nuestro llamado seguirán siendo organizarnos en la resistencia y la rebeldía, que son la lucha por la vida.

Los pueblos originarios no podemos decir que sí a nuestro exterminio, aunque el mal gobierno finja hacer una consulta, aunque falsifique votos, aunque los compre o los consiga con engaños al pueblo de México. El embate en contra de los territorios que sostienen la vida y en contra de la libertad, no será en nuestro nombre.

El CNI – CIG y el EZLN reiteramos nuestro tajante rechazo a la construcción del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México en el lago de Texcoco o en cualquier lugar, pues apuesta a hacer más fuerte al gran capital, beneficiar a unos pocos magnates como Carlos Slim, Carlos Hank Rhon, Bernardo Quintana e Hipólito Gerard Rivero, cuñado de Carlos Salinas de Gortari, y cualquier nombre que tome la hidra capitalista; todos ellos basan su riqueza en la explotación y sufrimiento de los millones que somos abajo. Con esa obra, al igual que con los demás megaproyectos impuestos en nuestras geografías, están decididos a arrebatar lo que es nuestro, a costa de la vida de quien se oponga.

Reconocemos, respetamos y saludamos la lucha de quienes, caminando su autonomía, decidan participar o no en la supuesta consulta sobre el NAIM y llamamos a unificar esfuerzos, que crezcan y se fortalezcan, desde la diversidad que somos abajo, para detener la destrucción de los territorios originarios, campesinos y urbanos.

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Esas obras llamadas “megaproyectos”, que no son sino parte de la guerra del sistema contra todo, son las que siembran violencia, destrucción y muerte en todo el mundo; y las que obligan, a los pobladores afectados, a migrar en busca de la vida que le arrebataron a sus lugares de origen.

Tal es el caso de quienes hoy migran desde los territorios de Centroamérica, y que son atacados, hostigados y calumniados por órdenes del Mandón, quien así alimenta el odio hacia la diferencia, y saca todavía más ganancia de la tragedia que provocó.

El sistema persigue hoy, lo que provocó ayer.

En el dolor de esos pasos “migrantes” camina nuestro mañana si no nos organizamos ya en defensa de la vida.

El apoyo, respeto y solidaridad para estas hermanas y hermanos se mantiene desde hace tiempo, y así seguirá, aunque sea con nuestras limitadas posibilidades.

En nuestros pueblos, en nuestras casas, en nuestros caminos, en nuestros territorios, compartiremos, como ayer, hoy y mañana, lo poco que tenemos; y tendrán la palabra de aliento y digna rabia que alivie sus pasos y les ayude a continuar.

Porque el mundo no es propiedad de ninguna bandera.

Es de todas, todos, todoas, quienes lo hacemos andar con nuestro trabajo, quienes lo hacen florecer, quienes siembran vida donde el sistema cosecha muerte; quienes, como los familiares de los ausentes de Ayotzinapa, caminan el mundo en busca de la verdad y la justicia, es decir, la vida.

Atentamente

Octubre de 2018

Nunca Más Un México Sin Nosotros

 

Congreso Nacional Indígena

Concejo Indígena de Gobierno

Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Desinformémonos

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Documentos/Mexico-No-podemos-decir-que-si-a-nuestro-exterminio-aunque-el-mal-gobierno-finja-hacer-un

 

 Alternativas postcapitalistas

 

Estamos sumidos en la ofensiva del G20-FMI o del único capitalismo existente. Enfrentarlo nos desafía, abajo y a la izquierda sin fronteras, a comprometernos con:

 

Alternativas reales frente al cambio climático

31 de octubre de 2018

Existen alternativas reales, justas y saludables para frenar el cambio climático y estudios científicos recientes lo demuestran, contrariamente a los que proponen opciones especulativas, teóricas y altamente riesgosas como la geoingeniería climática.

 

Por Silvia Ribeiro

 

El informe Missing Pathways to 1.5 (Caminos que faltan para 1.5 grados), muestra que garantizar los derechos indígenas y campesinos, restaurar bosques naturales y la transición hacia áreas de cultivo agroecológico, junto con un cambio hacia dietas con menos carne, pueden reducir a la mitad las emisiones de gases de efecto invernadero para 2050. Estiman un potencial de reducción de cerca de 23 gigatoneladas anuales de dióxido de carbono o equivalente, lo cual elimina la supuesta necesidad de usar técnicas de geoingeniería. Son, además, cambios positivos para la biodiversidad, las comunidades indígenas y campesinas, y para la salud de todas y todos (ver aquí)

El documento se basa en una amplia y detallada revisión de documentos científicos recientes y fue publicado en octubre 2018 por una coalición de 38 organizaciones que trabajan por la justicia ambiental y social, el derecho a la tierra y a la alimentación y por la agroecología y la conservación de bosques. Las autoras principales son Kate Dooley y Doreen Stabinsky, con la revisión y colaboración de la alianza CLARA (Climate Land, Ambition and Rights Alliance).

El estudio sale al mismo tiempo que el Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) publica un nuevo informe sobre cómo limitar el calentamiento global a 1.5 °C con respecto a niveles preindustriales, un límite que plantean crucial para evitar un cambio climático catastrófico. En tres escenarios, el IPCC considera el uso de técnicas de geoingeniería para remover dióxido de carbono de la atmósfera, pero en otro plantea que con medidas basadas en las funciones de los ecosistemas –algunas como las que plantea el estudio de CLARA– sería posible también alcanzar esa meta (ver aquí)

Más de la mitad de las reducciones de gases de efecto invernadero planteadas en el estudio de CLARA vendría de la restauración y protección de bosques naturales y turberas (un tipo de humedal que retiene altas cantidades de carbono y nitrógeno orgánicos). El resto se puede lograr con cambios en la agropecuaria industrial –que es el mayor factor de deforestación y destrucción de humedales–, con la recuperación de suelos y agroecosistemas, a través de disminuir el uso de fertilizantes sintéticos, apoyar sistemas agroecológicos y locales, y de parte de los consumidores, cambiar la dieta.

El informe afirma que los derechos comunitarios sobre la tierra y bosques, son la acción climática mas efectiva, eficiente y equitativa que los gobiernos pueden ejercer para reducir su huella de carbono y proteger los bosques del mundo. Enfatiza la necesidad de afirmar los derechos a tierra y territorio de las comunidades y pueblos indígenas para lograr los objetivos planteados. Todos los bosques del mundo están habitados por comunidades indígenas, que son las principales cuidadoras de los bosques. A escala global, la mitad de esos territorios tienen reclamos de tenencia por parte de comunidades, pero solamente 20 por ciento tiene reconocimiento legal.

 

Cuestiona también el uso del concepto de emisiones negativas, un término absurdo que no existe en ningún idioma. Fue inventado para justificar mantener la emisión de gases de efecto invernadero, que se contrarrestarían, supuestamente, con medidas tecnológicas para remover el carbono de la atmósfera (geoingeniería). Una opción de alto riesgo que carga el problema a las generaciones futuras, colocándolas en dependencia con los dueños de las tecnologías.

 

En contraposición, este informe plantea formas de evitar las emisiones antes de que se generen, y remover el excedente de carbono ya acumulado en la atmósfera mediante la expansión de los bosques naturales con especies nativas y aumentar la agroforestería comunitaria, entre otras medidas.

Con respecto al sistema agroalimentario, que es el factor de mayores emisiones de GEI, plantea reducir los desperdicios (que la FAO estima hasta en 40 por ciento de lo cosechado), disminuir los transportes de alimentos, aumentar la producción y consumo local, disminuir el uso de fertilizantes sintéticos y agroquímicos; reducir y mejorar la ganadería, terminando con la cría confinada de vacas, cerdos y aves, y basarla en alimentación de pradera. Complementariamente, ven como esencial reducir el consumo de carne, que es muy desigual en el mundo por lo que se dirigen especialmente a los que más consumen. La gran mayoría de la producción industrial y consumo de carnes se concentra en sólo seis países.

Señalan también el error de enfocarse solamente en limitar la temperatura, planteando la crisis climática como fenómeno aislado. Necesitamos respuestas holísticas a las crisis ambientales, sociales, de salud y otras y sólo los enfoques múltiples y sinérgicos aportarán las verdaderas soluciones, tal como demuestra este estudio.

La Jornada

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Recomendamos/Alternativas-reales-frente-al-cambio-climatico

 

 

Apreciemos que: "Necesitamos respuestas holísticas a las crisis ambientales, sociales, de salud y otras y sólo los enfoques múltiples y sinérgicos aportarán las verdaderas soluciones". Necesitamos del aporte de nuestras diversidades y singularidades para ir reforzando, amplificando las acciones de comunidades y trabajadores, por ejemplo, en cómo se visibilizan los graves perjuicios socioambientales.  Pero sobre todo esos enfoques múltiples y sinérgicos requieren de historiar el presente desenmascarando la continuidad y profundización del autodenominado proyecto nacional-popular a través del gobierno de Macri y del G20 en representación del sistema mundo capitalista:

 

 

Bandurria Sur descubre la falta de información oficial

24 de octubre de 2018

El derrame producido recientemente en el área Bandurria Sur, operada por YPF, puso nuevamente en cuestión los impactos ambientales de la actividad hidorcarburífera. Entrevistado por el programa La Conversa, de FM Capital de la ciudad de Neuquén, Fernando Cabrera, investigador del OPSur, destacó la falta de información oficial ante este tipo de situaciones. Señaló que en muchos casos estas situaciones toman estado público porque los mismos trabajadores y las poblaciones vecinas a los pozos son quienes las registran y denuncian.

Fuente: http://www.opsur.org.ar/blog/2018/10/24/79807/

 

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El daño ambiental por el derrame en el pozo de Bandurrias afectó “varias hectáreas”

23 de octubre de 2018

Desde 2014 que no se da una situación similar. Hoy Ambiente de la Provincia determinará el alcance con el sobrevuelo de un drone.

 

Por La Mañana Neuquén.

 

El subsecretario de Ambiente de la Provincia, Juan de Dios Lucchelli, aseguró que el derrame de petróleo de la semana pasada afectó “varias hectáreas” en la zona de Bandurrias Sur y resaltó que desde 2014 no se producía un incidente similar. Hoy con un drone determinarán exactamente el alcance del daño.

 “Es un derrame mayor en el área Bandurrias Sur, concedida a YPF, nuestro sujeto obligado es YPF y será quien tendrá que sanear y hacerse responsable del daño“, sostuvo Luccelli en diálogo con LU5.

El funcionario explicó que el incidente ocurrió el pasado viernes a las cero y que se pudo controlar el sábado a las 13 y agregó que la empresa avisó a Ambiente de la Provincia inmediatamente y comenzó con las tareas de contención, con 20 camiones cisterna extrayendo el líquido derramado.

Lucchelli indicó que YPF les presentó el estado de situación y que hoy desde la Provincia estarán sobrevolando el área con un drone para determinar el alcance del daño ambiental para determinar como remediarlo.

A su vez, explicó que una locación de este tipo de pozos tiene un superficie de 100 x 150 metros y el campamento para la gente se encuentra en un sector aledaño.

“Generalmente, cuando se habla de un derrame, el área de sacrificio está dentro de esa superficie. Ya cuando impacta el ambiente natural pasa a ser un incidente grave”, sostuvo.

Al tiempo que afirmó: “En este caso pasa unos centímetros de la locación, y por factores climáticos adversos, se escurrió y tenemos algunas hectáreas impactadas”.

El funcionario informó que directamente están hablando con la vicepresidencia de YPF, que se está trabajando, y se comprometió a que desde Ambiente de la Provincia “va a ser muy exhaustivo para que se repare al 100%. La idea es que no se repita- desde el 2014 que esto no sucedía”.

Fuente: http://www.opsur.org.ar/blog/2018/10/23/el-dano-ambiental-por-el-derrame-en-el-pozo-de-bandurrias-afecto-varias-hectareas/

 

Vaca Muerta:

diez canchas de fútbol de contaminación

2 de noviembre de 2018

Lo que ocultaron por varios días el gobierno de Mauricio Macri y la empresa YPF, días después se empezó a viralizar rápidamente en las redes sociales con videos tomados por la población local: el viernes 19 de octubre a las 3.30 hubo un incidente en el pozo Bandurria Sur del yacimiento de Vaca Muerta (ubicado en Neuquén, controlado por YPF y Schlumberger Limited), que generó un escape de gas no convencional y petróleo durante 36 horas, con un impacto ambiental de proporciones aún no clarificadas. YPF sostiene que fueron afectadas 45 hectáreas. FARN y Greenpeace calculan que son más de 80. El equivalente a 10 canchas de fútbol. O a 46 manzanas de un barrio promedio. El Observatorio Petrolero Sur informó que YPF tiene un “historial de no proveer la información adecuada”.

Las consecuencias de la aventura fracking. 

 Por ANRed.

Como sucedió en otras ocasiones donde hubo incidentes ambientales similares, al principio no hubo comunicación oficial. Si bien el hecho ocurrió el viernes 19 de octubre a las 3.30, el gobierno nacional, YPF y Schlumberger Limited (la compañía de servicios petroleros más grande del mundo) lo ocultaron por varios días: en el pozo de Bandurria Sur de Vaca Muerta, ubicado en Neuquén – donde las dos empresas avanzan con técnicas de fracking – hubo un incidente que generó un escape de gas no convencional y petróleo durante 36 horas, con un impacto ambiental de proporciones aún no clarificadas.

Pero varios días después, videos tomados por la población local, que se acercó al lugar a registrar lo que pasaba, revelaron el incidente: se ve a operarios yendo y viniendo de un lugar a otro, y en la base de una de las torres del emprendimiento se observa una densa columna de fuego y humo amarillento, generados por el escape de gas no convencional y petróleo combinados, contaminando el ambiente.

Cuando el hecho ya había había tomado público, YPF salió a sostener que fueron afectadas 45 hectáreas, mientras que la Fundación Ambiente y Recursos Natrurales (FARN) y Greenpeace Argentina – que difundieron imágenes satelitales del impacto – calculan que son más de 80. El equivalente a 10 canchas de fútbol. O a 46 manzanas de un barrio promedio, si se mide el impacto ambiental en términos de ciudad. Y se trata de un hecho que sucedió a sólo 12km de Añelo y el Río Neuquén. Además, es el segundo derrame de YPF en una semana en la Patagonia.

En su cuenta de Twitter, Greenpeace Argentina anunció que junto a FARN presentaron un “pedido de información pública a la Subsecretaría de Medio Ambiente de Neuquén, para conocer las causas y la dimensión del impacto, así como los planes de remediación y las sanciones para los responsables”. Además, el 26 de octubre denunciaron que “de acuerdo al análisis satelital realizado, a tres días del derrame todavía no se iniciaron las tareas de limpieza; hay un mínimo de 85 mil metros cuadrados impactados directamente por el crudo (equivalente a 10 canchas de fútbol)”.

Por su parte, en comunicación telefónica con el canal de noticias 24/7,el titular de la Subsecretaría de Ambiente de Neuquén, Juan Dios Lucchelli, informó que “la responsable es la empresa YPF”, que hubo“36 horas de descontrol de pozo” y que “YPF presentó un plan de remediación que podría llevar seis meses”.

El ministro además detalló que de esa formación “sale gas y petróleo: una parte de ese gas es metano y una parte líquida, que es petróleo. Este condensado, cuando sale con una cierta presión, tocaba una parte del equipo, más el viento. Para uno de los sitios hizo una especie de spray, donde, en la parte más cercana, es mucho más espeso, pero en otros fue mucho más superficial. Pero la superficie es amplia”, detalló Lucchelli.

Pero el incidente tuvo más impacto: “también se formaron ‘lenguas’, que son como ríos chiquitos, líneas, las cuales desembocaron en las piletas naturales que hubo que construirse, y ahí quedaron depositados 2 mil metros cúbicos, que se están recuperando. Es decir, que vuelven al sistema productivo. Son 2150 metros cúbicos de petróleo. Lo que no se recupera, o queda impregnado en el suelo natural“, aseguró el Lucchelli, reconociendo el impacto ambiental y que están pensando en aplicarle una multa a la empresa. Aunque finalmente volvió a justificar la utilización del fracking: “hace cuatro años en la industria que no teníamos un evento de este tipo”.

El Observatorio Petrolero Sur (OPSur) informó que YPF tiene un “historial de no proveer la información adecuada” en este tipo de casos, como cuando en octubre de 2016 en una explotación que la empresa tiene en la localidad de Allen, Neuquén. “Tuvo un derrame en la locación donde se encuentran los pozos gasíferos EFO 360 y 362. El hecho ocurrió en octubre del 2016, pero se conoció varias semanas después”, informó el observatorio, que además recordó otro evento, con un derrame sucedido en 2014 en la ciudad de Neuquén: “Una pileta clandestina de una planta de tratamiento de residuos petroleros cedió y una calle se convirtió en un río de hidrocarburos. Entonces se aplicó un multa de $ 2.100.000 que todavía no se cobró”, denunció el observatorio.

El medio La Voz del Neuquén informó que YPF prohibió el ingreso de celulares a la zona del derrame: “fuentes de la empresa YPF afirmaron que la restricción del ingreso de celulares a la zona del derrame del pozo Nabors F07 en el yacimiento Bandurria ‘es por seguridad y no por las imágenes que se puedan tomar. Es una zona con dispersión de hidrocarburos y por consiguiente volátil’, explicaron”. Justamente, fueron los videos de la población de la zona los que hicieron público el derrame.

 

A fines de octubre el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) de la ONU solicitó al gobierno argentino “reconsiderar la explotación a gran escala de combustibles fósiles no convencionales mediante el ‘fracking’ en la región de Vaca Muerta” porque “consumiría un porcentaje significativo del presupuesto mundial de carbono para alcanzar el objetivo de un calentamiento de 1,5 grados Celsius, estipulado en el Acuerdo de París”.

 

Asimismo, instó al gobierno de Mauricio Macri a que “adopte un marco regulatorio del ‘fracking’, que incluya las evaluaciones de su impacto en todas las provincias, precedido de consultas con las comunidades afectadas, y con una documentación apropiada de sus efectos sobre la contaminación del aire y el agua, las emisiones radiactivas, los riesgos para la salud y la seguridad en el trabajo, los efectos sobre la salud pública, la contaminación acústica, la luz y el estrés, la actividad sísmica que puede desencadenar, las amenazas a la agricultura y la calidad del suelo, y al sistema climático”.

Mientras tanto, otro video tomado desde un drone, publicado el 31 de octubre por el Diario Río Negro, se pueden observar las marcas del impacto ambiental del escape. Las marcas de la aventura del fracking.

 

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YPF recibirá la multa más alta de la historia

por el derrame en Vaca Muerta

1 de noviembre de 2018

Desde la subsecretaria de Ambiente de Neuquén aseveraron que la sanción será “ejemplificadora” en la provincia. Se habla de cifras millonarias.

Finalmente se confirmó que la sanción económica a YPF por el derrame de hace dos semanas será la “más alta” impuesta por el gobierno hasta la fecha. Si bien aún no está definido el monto exacto que deberá pagar la operadora nacional, desde la subsecretaría de Ambiente de la provincia aseguraron que será una multa “ejemplificadora y sin antecedentes.

“Como aún estamos en el medio del proceso no podemos saber el monto exacto de la multa, es como esperar que un juez de una condena en el medio de un proceso. Lo que si sabemos es que para este tipo de situaciones ambientales la pena ronda entre 100 y 23 mil Jus”, explicó el subsecretario de Ambiente, Juan de Dios Lucchelli.

Para este tipo de situaciones ambientales se utiliza el Jus como parámetros de pago, que es la medida del sistema judicial para fijar los honorarios de los abogados. Hoy el 1 Jus cotiza en $1.237,04.

Según el régimen de sanciones impuestos por la ley de medio ambiente provincial, en este caso la multa oscila entre 100 Jus y 23 mil Jus. Por lo que la multa podría llegar a ser de 28 millones de pesos.

 

“La multa será muy dura, va a ser ejemplificadora para toda la industria y, además, será la sanción económica más grande en la historia de la industria hidrocarburifera puesta por la provincia de Neuquén para un incidente en esta actividad”, aseguró Lucchelli.

Aún resta terminar con la caracterización de las 45 hectáreas donde se evaluará el daño, y recién ahí se podrá culminar el acto administrativo que derivará en el monto de la sanción. En caso de no estar conforme con la suma, la empresa podrá apelar.

Fuente: http://www.resumenlatinoamericano.org/2018/11/01/argentina-video-de-clate-sobre-el-fracking-en-vaca-muerta-la-multa-millonaria-a-ypf-por-el-reciente-derrame/

 

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Polémica sociedad entre YPF y Schlumberger en Vaca Muerta.

14 de abril de 2018

YPF informó en la Bolsa que cerró un acuerdo con Schlumberger Oilfield Eastern (SPM), una afiliada de Schlumberger Argentina, para el desarrollo conjunto de un piloto de “shale oil” en dos fases con una inversión de u$s390 millones en el área Bandurria Sur, ubicada en la formación Vaca Muerta en Neuquén.

Schlumberger aportará el total del desembolso anunciado, no estando claro si la suma cubre la adquisición de una participación del 49% del bloque, en el que YPF conservará el 51% restante y la operación, según indica el documento. El entendimiento prevé un período de exclusividad para la negociación y firma de los contratos definitivos.

 

El acuerdo tiene algunos aspectos llamativos. Schlumberger es la mayor empresa del mundo dedicada a servicios de yacimientos petroleros. En su sitio de internet indica que suministra servicios de sísmica, evaluación de formaciones, pruebas de perforación y perforaciones direccionales, cementado, estimulación, y terminación de pozos, y gestión de software e información. Pero no muestra antecedentes en exploración y producción con lo cual el acuerdo con la petrolera argentina es una incursión inusual para la empresa.

Otro aspecto es que el ex titular de YPF, Miguel Galuccio, revistaba en Schlumberger cuando fue llamado por el Gobierno de Cristina de Kirchner para asumir la presidencia de la empresa reestatizada, y volvió a esa compañía en abril de 2016, cuando fue despedido por la conducción de Miguel Gutiérrez, luego de la asunción de Mauricio Macri.

Ya durante su gestión en YPF, Galuccio recibió críticas por los contratos firmados con Schlumberger, y ahora el ingreso de esa empresa en una actividad que no le es habitual, despierta sospechas, considerando la información privilegiada que maneja el ex directivo.

Llamativamente además, antes de informar el acuerdo, YPF hizo trascender que Gutiérrez envió una carta a Schlumberger, en la que pide a la compañía mantener a Galuccio fuera de cualquier negocio en la Argentina, con la advertencia de que en el futuro podría iniciar acciones legales.

 

Sin embargo, este pedido o exigencia parece falto de sentido común. Galuccio puede haber suministrado información valiosa a Schlumberger sin tener que comprometerse directamente con el procedimiento a realizar.

Por otra parte, el acuerdo con Schlumberger es muy similar al firmado en febrero con Shell. Ambas empresas comprometen inversión para un piloto que permita definir el potencial de cada área y se quedan con la mitad de del bloque. (Schlumberger tendrá el 49% en Bandurria Sur y Shell el 50% en Bajada del Añelo, quedando la operación en este último caso a cargo de la empresa anglosajona).

Bandurria Sur es inmediatamente contigua a Loma Campana, el área de “shale oil” que YPF explota con Chevron y que contiene un crudo de alta calidad en cantidad apreciable, en tanto Bajada del Añelo queda al noroeste de ese bloque.

Así, YPF está asociándose en áreas que tienen continuidad geológica y buenas perspectivas de desarrollo. Y lo hace en un contexto de estímulo a la actividad en Vaca Muerta, que incluye en primer lugar la flexibilización de las condiciones de trabajo de los petroleros, estabilidad tributaria y desgravaciones.

Fuente: https://elcomodorense.net/polemica-sociedad-entre-ypf-y-schlumberger-en-vaca-muerta/

 

 

Aclarémonos que el matrimonio K, los políticos e intelectuales K han sido nefastos no sólo al ahuecar valores y concepciones de izquierda sino también al crear la involución del protagonismo popular de deliberar el destino común y hacerlo en confrontación con la democracia representativa;  de prefigurar otra sociedad posible desde expresiones del movimiento de trabajadores desocupados o piqueteros.

 

Sobre todo destaquemos la perversión K del relato y la épica que viabilizó el acaparamiento de transnacionalización de los territorios y economía. Que privilegió los súper negocios de las corporaciones por sobre los derechos de los pueblos del Abya Yala.

 

 

ARGENTINA: ¿Tenemos una YPF nacional?

8 de agosto de 2015

 

Resumen Latinoamericano  / Capítulo 5 del libro “20 Mitos y realidades del fracking“.

¿Tenemos una YPF nacional? ¿Fue una estatización? ¿Por qué la asociación con las grandes empresas trasnacionales? ¿Es la soberanía hidrocarburífera asimilable a la soberanía energética?

 

¿Tenemos una YPF nacional?

El 16 de abril de 2012 la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunciaba por cadena nacional la expropiación del 51% de las acciones de Repsol-YPF a la compañía española Repsol. “Somos el único país de Latinoamérica y casi del mundo que no maneja sus recursos naturales”, afirmaba entonces. A menos de un mes del anuncio, el 3 de mayo de 2012, el Congreso de la Nación aprobó por mayoría, y sin modificaciones, el proyecto del Ejecutivo, que se convirtió en la Ley de Soberanía Hidrocarburífera Nº 26.741. Si bien el resto del paquete accionario está en manos de privados de diferente procedencia [1], el control de la empresa lo tiene el Estado nacional. Entonces, ¿es YPF una empresa nacional? Sí, lo es mayoritariamente, pero no es una empresa pública.

 

YPF-modelo 2012 poco tiene que ver con aquella empresa estatal en torno a la que florecieron las economías regionales. Las diferencias quedaron claras desde el comienzo (Plataforma 2012, 2012). Pese a las consignas militantes que pronto hablarían de la “nacionalización”, ya en el anuncio de la expropiación parcial la presidenta Cristina Fernández había subrayado: “No es un modelo de estatización, que quede claro, es un modelo de recuperación de la soberanía y del control de un instrumento fundamental, porque seguimos conservando la forma de sociedad anónima, seguimos funcionando de acuerdo a la ley de sociedad privada”.

 

Dicha conformación apuntaría a la confluencia de dos lógicas: una privada, preocupada por la maximización de la renta y la ganancia, y una pública, que pretende el desarrollo y bienestar nacional. En este sentido se dirigen los elogios de Miguel Galuccio [2], titular de YPF, a la decisión de la mandataria. “Quiero reconocer el valor, el coraje y la visión de la señora presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, en lanzar un nuevo modelo de empresa en Argentina donde se trata de alinear los intereses de los accionistas con el interés del Estado nacional y con el manejo de una compañía netamente profesionalizada. Yo creo que este es el modelo que hoy se puede llevar adelante en este país”, valoró el CEO durante su discurso en la reunión del Consejo de las Américas realizada en Buenos Aires en 2013.

 

En realidad, la conformación como empresa mixta permitió que se llevaran adelante políticas que confunden intereses empresariales y estatales. YPF no sólo actuaría como puente en la, por momentos, dificultosa relación Estado/compañías, sino que también compartiría la ruta con los privados en base a diferentes objetivos: impulsaría programas de subsidios y mejoras de precios en boca de pozo –como el Plan Gas [3]– y aumentaría sostenidamente los precios de los combustibles. YPF, el Estado empresario, tendría entonces un rol protagónico en tanto coordinador del sector, beneficiario de una parte de la renta y mediador entre los múltiples intereses –principalmente trasnacionales– y distintos niveles estatales, pero también capitales nacionales, locales y demandas comunitarias. Este nuevo rol también se verificó en la compra de activos como el que se concretó en febrero de 2014, cuando adquirió la totalidad de la empresa Apache –que en 2013 ostentaba el quinto lugar en la producción de gas del país– lo que permitió que la nacionalizada YPF alcanzara a la francesa Total [4] en el podio de la producción gasífera nacional (La Nación, 12/02/2014).

 

Por otra parte, el interés manifestado por YPF en el desarrollo de yacimientos no convencionales de gas en países vecinos como Bolivia, Paraguay, Uruguay, no sólo se explica desde una perspectiva de negocios sino también como una apuesta que apunta a incidir en el mercado regional de combustibles. A partir del desarrollo masivo de estos reservorios se procura garantizar la oferta y, en caso de ser necesario para Argentina, a acceder al gas a un precio menor del que implicaría importar GNL a través de buques metaneros (OPSur, 14/04/2014).

 

¿Por qué la asociación con las grandes empresas trasnacionales?

A partir de la expropiación en un contexto de crisis energética y de la mano del discurso hegemónico impulsado por Estados Unidos, la nueva fiebre “eldoradista” no tardaría en desatarse en la Argentina. El gobierno nacional y los gobiernos provinciales, sobre todo en las patagónicas Neuquén, Río Negro y Chubut, avanzaron sobre la frontera hidrocarburífera a través de la exploración y explotación de hidrocarburos mediante la cuestionada técnica del fracking.

 

El desarrollo masivo de no convencionales implica la asociación de trasnacionales que además del know-how adquirido en sus operaciones en otros lugares del mundo, poseen la capacidad financiera necesaria para llevar adelante estos mega emprendimientos. En este sentido, además de las grandes operadoras, como ExxonMobil y Chevron, las empresas de servicios se encuentran entre las principales beneficiarias –como Halliburton y Schlumberger– que participan del negocio y facturan más allá del rendimiento de los diferentes yacimientos.

 

Esta apuesta quedó explicitada en el Plan Estratégico de YPF 2013-2017, que definió tres etapas: la primera, de “Alto Impacto” (2012-2013), donde se buscaría revertir la tendencia negativa en los niveles de extracción; la segunda, el “Crecimiento”, y posteriormente, como objetivo de largo plazo, el llamado “Nuevo Paradigma”, que apunta al desarrollo masivo de no convencionales para convertir a Argentina en exportador neto de energía (YPF, 2012). En este Plan también figura la nueva cartografía de los no convencionales, que incluyen al menos seis cuencas.

 

La mayor, ya en producción, es la Cuenca Neuquina, donde se encuentran varias formaciones: Vaca Muerta (shale oil/gas); Los Molles (shale gas); Agrio (shale oil); Lajas (tight gas) y Mulichinco (tight oil/gas). Además del territorio neuquino, esta cuenca incluye parte del sur de Mendoza y el Alto Valle de Río Negro. Las otras cuencas son: Chaco Paraná (shale oil), que abarca toda la Mesopotamia y gran parte del noroeste, así como el sur del Brasil, Paraguay y oriente de Bolivia; Cuenca Cuyana, que contempla las formaciones Cacheuta (shale oil) y Potrerillos (tight oil), básicamente en Mendoza; Cuenca de Tarija, formación Los Monos (shale gas), que incluye el noroeste de Argentina y sur de Bolivia; Cuenca del Golfo San Jorge, en Chubut y Santa Cruz, con las formaciones Aguada Bandera y D-129; y Cuenca Austral-Magallanes, que tiene Magnas Verdes. Hay una séptima, Claromecó, en el sur de la provincia de Buenos Aires, presentada como cuenca de frontera, donde el interés estaría en gas asociado a mantos de carbón (OPSur, 07/03/2014; Svampa y Viale, 2014).

 

Más allá de ese documento, atravesado por el exitismo fundacional, hasta el momento no se produjo la prevista reconfiguración del mapa extractivista: YPF-modelo 2012 se enfocó en la Cuenca Neuquina y en Golfo San Jorge, donde el conocimiento del subsuelo y la infraestructura instalada optimiza el escenario de explotación y permite una rápida puesta de la producción en el mercado [5].

Este desarrollo no convencional se sustancia de la mano de acuerdos entre YPF-modelo 2012 y compañías trasnacionales. En este sentido, el firmado con Chevron para la explotación de la formación de Vaca Muerta, puso en tensión el relato que confundía la expropiación parcial con estatización. Como la petrolera de bandera mantuvo el modelo de sociedad anónima, a diferencia de su antecesora sociedad del Estado, no se vio obligada a dar detalles del convenio firmado.

 

YPF subraya esta decisión y desmiente las desviaciones estatalistas: “YPF no es una empresa estatal, sino que, como lo dice la Ley, es una sociedad anónima. Por esa razón es que la negociación con Chevron se llevó adelante cumpliendo con todas las obligaciones que surgen tanto de la Ley de Sociedades Comerciales como las que surgen de los reguladores y sus accionistas, por ser una empresa que cotiza en la Bolsa de Buenos Aires y en la de Nueva York” (YPF, 2013). Esta argumentación se corresponde con el artículo 15 de la Ley 26.741 que precisa que no le serán “aplicables legislación o normativa administrativa alguna que reglamente la administración, gestión y control de las empresas o entidades en las que el Estado nacional o los Estados provinciales tengan participación”. Es decir, esta figura las exime de rendir cuentas frente a la ciudadanía. Arguyendo dicha legalidad, YPF-modelo 2012, pudo sortear cualquier control público y mantener ocultas las cláusulas del convenio firmado con Chevron (Svampa y Viale, 2013).

Ese convenio fue viabilizado por la Legislatura neuquina en la sesión del 28 de agosto de 2013, mientras en las afueras del recinto la represión policial, que se extendió por casi siete horas, impidió que una movilización de cinco mil personas expusiera su oposición con respecto a lo que allí se discutía. Sordos a este reclamo, la mayoría de legisladores aceptaron el acuerdo entre la provincia e YPF por el cual al área Loma Campana se le incorporó una fracción de Loma la Lata-Sierra Barrosa para la explotación de no convencionales (enmarcada en el Decreto 929/13 firmado poco antes por el gobierno nacional). En esa área, que coincide con el territorio de la comunidad mapuche Campo Maripe, se materializó el acuerdo entre YPF y Chevron para realizar los pozos de shale oil. La comunidad no fue consultada, a pesar que lo establece la Constitución y el convenio 169 de la OIT.

 

¿Es la soberanía hidrocarburífera asimilable a la soberanía energética?

En los 20 años transcurridos desde que se iniciara el proceso privatizador, YPF y su contexto se modificaron notablemente. Si bien la actual “petrolera de bandera” sigue siendo –como antes de la privatización– la principal productora de hidrocarburos del país, en 2013 sólo extrajo el 37% del petróleo y el 25% del gas. Es decir, que más de un 60% de la producción nacional está en mano de compañías privadas. A excepción de la parcialmente expropiada, las firmas que dominan el mercado son predominantemente de capital extranjero, entre ellas, Pan American Energy [6], Total, Petrobras, Sinopec y Chevron.

 

Al observar estos números, y utilizando el parámetro gubernamental que concibe a la soberanía hidrocarburífera como la gestión estatal de los combustibles fósiles, a fin de garantizar el autoabastecimiento y dinamizar la economía a través de la generación de saldos exportables, se constata cuán lejos está Argentina de haber recuperado dicha soberanía. Incluso el objetivo de arrastrar a todo el sector hidrocarburífero a partir del control de YPF también está lejos de lograrse, ya que los niveles de extracción de gas y petróleo continúan en caída y sólo la petrolera nacional ha mostrado voluntad de realizar importantes inversiones para revertir el escenario (Página 12, 14/04/2014). Los cuestionamientos, sin embargo, son mayores al considerar las alianzas que la empresa nacionalizada ha concretado o pretende concretar con trasnacionales para avanzar en el desarrollo no convencional.

 

Pero desde otra óptica, en la que la soberanía es entendida como el accionar del pueblo, también podría indicarse que la dirección de YPF lejos está de ser una conducción soberana, en tanto dista de reflejar la participación popular y no respeta –ni siquiera consulta– las decisiones de quienes viven en los territorios afectados.

Sin embargo, más allá del cuestionamiento a la estrecha noción de soberanía en la que podría entenderse a YPF, en ningún momento desde los despachos oficiales se planteó una perspectiva que tomara en cuenta la soberanía energética. Es decir, una mirada que abrevara en otras alternativas, que apuntara a la necesaria diversificación de la matriz energética argentina, dependiente casi en un 90% de los combustibles fósiles, y que tuviera en cuenta la necesaria incorporación de la eficiencia energética. Esta nueva vorágine hidrocarburífera frenó incluso el desarrollo de nuevas fuentes complementarias sustentables [7].

Notas

[1] Repsol continuaba siendo propietaria de casi el 12% del paquete accionario. Sin embargo, tras el acuerdo con el Estado argentino para cerrar el proceso expropiatorio (la indemnización), vendió esa participación (Infobae, 07/5/2014). Por otro lado, el magnate mexicano Carlos Slim –uno de los hombres más ricos del mundo– posee algo más de 8%.

[2] Miguel Galuccio llegó al puesto de presidente de YPF–modelo 2012 por su larga y exitosa carrera en Schlumberger, una de las principales compañías de servicios en el sector, especialista en hidrocarburos no convencionales.

[3] En relación a este tema ver “A pedido de YPF, darán más estímulos para producir gas” (La Nación, 18/10/2013).

[4] En 2013 Total Austral superó a YPF con un 29,5% de producción de gas.

[5] Si bien no sería extraño que en los próximos meses se hicieran anuncios en torno a proyectos de no convencionales en las cuencas Cuyo, Noroeste e incluso en la Austral, es poco probable que se avance sobre la regiones Mesopotámica (Chacoparanaense) y Pampeana, dado que demandaría una mayor inversión no sólo por el desconocimiento geológico y los estudios previos que requiere, sino también, porque una vez puestos en superficie los hidrocarburos, su introducción en el mercado se vuelve más costosa por la falta de infraestructura –gasoductos, oleoductos, etc.– ya existentes en las regiones “petroleras”.

[6] El 60% de las acciones de Pan American Energy están en poder de British Petroleum, mientras que el 40% restante corresponden a la empresa Bridas, cuya propiedad comparten en parte iguales el grupo argentino Bulgheroni y la china CNOOC.

[7] La Ley 26.190 de diciembre de 2006 crea el Programa de Generación con Recursos Renovables (GENREN) con el objetivo de lograr una contribución de las fuentes de energía renovables hasta alcanzar el 8% del consumo de energía eléctrica nacional, en el plazo de diez años. A siete años de sancionada la norma los avances fueron ínfimos (Clarín, 08/12/2013).

Fuentes consultadas

Academia Nacional de Ingeniería (2011), Reflexiones sobre una matriz sostenible, Instituto de Energía, septiembre de 2011. [Enlace.

Clarín (Antonio Rossi) (2013), “Energía verde: fracasó el plan de Enarsa y habrá nuevas licitaciones”, en diario Clarin, 8 de diciembre de 2013. [Enlace].

Infobae (2014), “Repsol vendió el 12% de las acciones que le quedaban en YPF”, 07 de mayo de 2014. [Enlace].

La Nación (Pablo Fernández Blanco) (2013), “A pedido de YPF, darán más estímulos para producir gas”, diario La Nación, 18 de octubre de 2013. [Enlace].

— (2014), “YPF compró los activos locales de las petrolera Apache por U$S 800 millones”, diario La Nación, 12 de febrero de 2014. [Enlace].

OPSur (2012), “YPF S.A. bajo el paradigma shale for export”, en Fractura Expuesta N°2, 4 de noviembre de 2012, Buenos Aires.

— (2014), “Claromecó, la cuenca fallida”, 7 de marzo de 2013. [Enlace].

— (Hernán Scandizzo) (2014), “YPF, nuevos desiertos y resistencias”, 14 de abril de 2014. [Enlace].

Página 12 (2014), “No creo que alcance con YPF”, diario Página 12, 14 de abril de 2014. [Enlace].

Río Negro (2014), “YPF-Chevron: confirman sociedad en Loma Campana y explorarán Chihuidos de la Sierra Negra”, diario Rio Negro, 14 de abril de 2014. [Enlace].

— (2013), “Petrobras invertirá U$S 54 millones en área neuquina”, diario Rio Negro, 07 de diciembre de 2013. [Enlace].

— (2013), “Wintershall aporta U$S 145 millones a UTE con GyP”, diario Rio Negro, 24 de septiembre de 2013. [Enlace].

Svampa, Maristella y Viale, Enrique (2013), “YPF-Chevron, La visión más cortoplacista”, en diario Clarín, 28 de agosto de 2013. [Enlace].

Svampa, Maristella y Viale, Enrique (2014), Maldesarrollo. La Argentina del extractivismo y el despojo, Buenos Aires, Editorial Katz.

YPF (2012), Plan Estratégico, 30 de agosto de 2012. [Enlace].

— (2013), Acuerdo para desarrollar Vaca Muerta, 10 de diciembre de 2013. [Enlace].

— (2014), FORM 20-F. Annual Report pursuant to section 13 or 15(d) of the securities Exchange act of 1934, para el año fiscal terminado el 31 de diciembre de 2013.

Fuente: http://www.resumenlatinoamericano.org/2015/08/08/argentina-tenemos-una-ypf-nacional/

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Gils Carbó, el Caso “Chevron”, Justicia Legítima y las “Corpo”

2 de julio de 2013

 

 

El fallo judicial a favor de la petrolera Chevrón: un paso a favor de las corporaciones multinacionales.

 

Por Carlos Alberto Kreimer.

 

En el torbellino de sentencias judiciales que arrasó la primera plana de los medios en los últimos días -“Consejo de la Magistratura”, “Libertad gremial y ley de asociaciones sindicales”, “Cepo Cambiario”, “Aumentos pretendidamente no remunerativos en convenciones colectivas”- pasó casi inadvertida la decisión de la Corte Suprema en el caso “Chevrón” que solo mereció alguna referencia tangencial de algún comentarista político. Para mejor ilustrar al lector es necesario no solo hacer un análisis del caso sino, además y al decir de los guionistas de cine, “sembrar información”.

 

El problema a energético

Después de diez años de década ganada, de haber los chicos K salido a la calle eufóricos y con los dedos en V por la apropiación (¿expropiación?) de parte de las acciones de YPF (las que estaban en poder de Repsol) y de casi un año y medio de tripulación de la petrolera estatal por el mago Miguel Galuccio, el panorama es desolador. De un país autoabastecido en el 2003, se pasó a otro que importa anualmente la friolera de entre 12 y 15 mil millones de dólares en energía, según la previsión para el 2013 (un destacado economista –insospechado de ortodoxo- señalo: “todo el modelo o relato se reduce a cambiar soja por energía”). Además YPF sigue disminuyendo su producción en casi todos sus rubros a pesar del significativo aumento de sus productos en surtidores (casi un 20% en lo que va del año).

 

Vaca muerta (o “viva” para nuestra creativa Cristina)

Este reservorio de energía no convencional (“shale-petróleo” y “shale-gas”) descubierto en el último lustro, constituye la nueva joya de la corona nacional. Según los especialistas estaría entre los cuatro yacimientos o cuencas con más reservas del planeta y nos convertiría casi en un país del privilegio árabe. Para la explotación de Vaca Muerta hace falta un inversión de unos 36.000 millones de dólares en cinco años para, dentro del mismo lustro, empezar a disfrutar de sus rindes. Esta suma no es excesiva si, por ejemplo, advertimos que significa el diez por ciento de cuanto va invirtiendo Brasil para extraer el petróleo “off shore”, sin haber sacado hasta ahora una gota. No debe dejar de señalarse que los ecologistas se oponen a la explotación de estos yacimientos con muy fuertes argumentos, por el tremendo daño ambiental que ocasionan, pero en este caso correremos del análisis esta, no menor, cuestión para cuyo abordaje el autor de esta nota no califica.

 

Chevrón y los litigios

La más avanzada multinacional –por capital y tecnología- para encarar Vaca Muerta es Chevrón y hacia ella se han dirigido los mayores esfuerzos de Galuccio, para intentar salir del pantano en el menor lapso posible. Pero la subsidiaria de ESSO enfrenta dos problemas. El primero es que Repsol ha promovido un juicio contra YPF por nada menos que 10.500 millones de dólares ante organismos internacionales por el pago de las acciones apropiadas, y amenaza a todo colega que intente una sociedad con la petrolera vernácula de hacerle pagar los perjuicios (si bien es cierto que las extractoras de petróleo están acostumbradas a hacer negocios en países y en situaciones complicadas, no lo es menos que “entre bomberos no se pisan la manguera”). Al segundo problema nos referiremos a continuación.

 

Ecuador y Chevrón

TEXACO, luego convertida en CHEVRON (ambos nombres del grupo ESSO), fue condenada en Ecuador, donde explotaba yacimientos convencionales, a pagar a un grupo de vecinos del lugar de extracción, por daños ecológicos o ambientales, la friolera de 19.000 millones de dólares. La multinacional alegó que “la sentencia fue obtenida en un proceso judicial viciado de fraude, extorsión y cohecho” (no nos consta, por no haber examinado el expediente extranjero, la veracidad de esta alegación, aunque se debe admitir que el monto excepcional de la condena alguna sospecha despierta). Sea como fuere la sentencia en un país amigo de los K, que forma parte de la selecta minoría con la que mantiene amables relaciones, está firme y debe ser cumplimentada. Para ello, un juez ecuatoriano remitió a este país un exhorto (formalidad de un requerimiento de un juez a otro), para que, nada más y nada menos, “embargue los bienes que pertenecen a Chevrón Argentina SRL sobre cuentas, créditos por venta de hidrocarburos, créditos litigiosos, cuotas sociales o participaciones accionarias” (estas medidas se amplían atrapando a otras contratantes o subsidiarias de ESSO). En buen romance: CHEVRON no puede hacer un negocio en la Argentina –donde ya tenía firmadas cartas de intención con YPF justamente para explorar y explotar “Vaca Muerta”- sin que cualquier activo, se llame como se llame, le sea chupado por los ecuatorianos; o sea al mago Galuccio le escupieron el asado. Presentado en Primera instancia el exhorto, se hizo lugar al mismo y se ordenaron las medidas; entendiendo el magistrado de primera instancia que el exhorto reunía todos los recaudos formales que los tratados de cooperación internac ional, firmados por ambos países, contemplan. Chevron apeló y a pesar de que con picardía eligió la Sala de la Cámara Civil y Comercial Federal y que, con muy prestigiosos abogados algunos “neoliberales” y otros “nacionales y populares” planteó el único argumento que cabía -o sea falencias formales-, igual la perdió.

 

Sentencia de la Corte Suprema

El expediente llegó a la Corte donde, por razones políticas más que jurídicas, hubo intención de admitir el recurso (y ello es explicable teniendo en cuenta que, si seguimos por el camino que eligió “el relato”, terminaremos calefaccionando los hogares con braceros). Una mayoría de seis miembros dio la razón a la apelante haciendo un análisis de las normas procesales y las similares del tratado internacional entre Argentina y Ecuador, por razones absolutamente formales y sin ingresar en las cuestiones políticas o de fondo las que –bueno es decirlo- tampoco fueron planteadas por los apelantes. En voto disidente el casi centenario socialista Fayt refutó impecablemente los argumentos de sus co-supremos, y rechazó las razones de la multinacional, analizando las mismas normas cuestionadas (como le mandó decir por su chofer a la Presidente: “Estos son los hechos. Los comentarios son libres”). Fue público –o al menos así lo destacaron los medios- que el mago Galuccio festejó con champaña el fallo y llamó inmediatamente a Chevrón para que venga al país el negociador. Pero parece que hasta que no se arregle con Repsol no se pone un dólar.

 

El dictamen de la Dra. Gils Carbó

La Procuradora General de la Nación, como manda la ley, dictaminó con carácter previo en el exhorto de Chevrón. Pudo haber hecho como la mayoría de la Corte y “de taquito” resolver el tema por meras razones procesales dándole la razón a ESSO. Pero, como Ecuménico (el Guapo del 900 de Samuel Eichelbaun) fue mas allá de lo que el político a quién reportaba (don Alejo ) le pedía, y agregó: “…El interés público de la actividad desarrollada por la recurrente (Chevrón Corporation) conforme el artículo 1 de la ley 26741 y la trascendencia económica del embargo me llevan a la convicción de que la decisión apelada puede producir agravios de carácter irreparable a intereses esenciales de la Nación vinculados con la política energética y el desarrollo económico del país. Así el caso involucra una cuestión de gravedad institucional…”. O sea que para la Dra. Gils Carbó entre los intereses de ecologistas del Ecuador y los de ESSO deben primar los de la petrolera multinacional por estar vinculados con la política económica y el desarrollo nacional. Solo le faltó agregar que la “corpo” a la que hay que derrotar es al Grupo Clarín y no la insignificante ESSO cuyos intereses son esenciales para desarrollar la política energética nacional.

 

Justicia Legítima y las “Corpo”

Cuando vemos en la realidad cómo se comporta la abanderada del espacio “Justicia Legítima” (que debería estar presidido por el prestigioso magistrado Oyarbide) no cabe duda que lo que se pretende no es el distanciamiento de la justicia de los importantes grupos económicos para garantizar su imparcialidad, sino el acercamiento obsecuente a los mandatos de la Presidente.

Carlos Alberto Kreimer es miembro del Club Político Argentino.

Plaza de Mayo

 Fuente: http://www.opsur.org.ar/blog/2013/07/02/gils-carbo-el-caso-chevron-justicia-legitima-y-las-corpo/

 

 

Repitamos a Cravioto quien nos señala: "ante la embestida que representan los megaproyectos la sociedad debe actuar utilizando absolutamente todos los mecanismos a su alcance, el derecho, las movilizaciones, las alianzas con otros grupos afectados y susceptibles de sufrir daño (como poblaciones urbanas que enfrentarán menor oferta de agua potable y contaminación y efectos negativos en la salud; agrupaciones de ganaderos, o de industrias que utilizan el agua, como las cerveceras), la difusión por los medios de comunicación que así lo permitan, pues el punto débil de las empresas es el capital. Aun siendo trasnacionales, trabajan con dinero ajeno y en cuanto ocurre un escándalo, la difusión de efectos nocivos de los proyectos, los que ponen capital podrían retirarse. «La clave será actuar antes de que empiecen los proyectos, ese es el momento en que las empresas piden prestado y es el momento de espantar la inversión»".
 

 Hace años que, desde abajo, se propone:

 

 

La “energía extrema” en debate
 

14 de octubre de 2015

Dar el debate sobre la “energía extrema” es la propuesta de la última publicación del Observatorio Petrolero Sur (OPSur) que se presenta el viernes (16/10) en Neuquén. Participarán de la actividad el editor de la revista Hernán Scandizzo y el abogado penalista Darío Kosovsky.

 

Durante la jornada, que se realizará el próximo viernes desde las 18 en la sede de la Cooperativa 8300 (Diagonal España 169), se presentarán además los dos primeros cortos documentales de la serie “Territorios en Crudo” producida por OPSur y Vaca Bonsai. Los videos, de alrededor de cinco minutos, muestran, por un lado, las dificultades que vive la comunidad mapuce Campo Maripe cuyo territorio fue usurpado por el yacimiento Loma Campana (YPF-Chevron) y, por otro, la realidad del Área Natural Protegida Auca Mahuida que posee el triste mérito de ser en el mundo la primer reserva natural donde se realizó fracking.

La jornada tiene como objetivo vincular las discusiones en torno a los hidrocarburos de reservorios no convencionales explotados mediante la técnica del fracking con los debates sobre las “energías extremas”. De ese modo, se refiere el OPSur al avance petrolero que se da en distintas latitudes sobre reservorios poco estudiados, que durante décadas fueron desestimados por que se encuentran a grandes profundidades, alojan hidrocarburos de baja calidad, su extracción requiere de exclusivos e importantes desarrollos tecnológicos experimentales, los costos operativos son mayores, y, en muchos casos los trabajos se realizan en condiciones muy rigurosas, como en el Ártico o el medio del océano. Además, el rendimiento energético de estos reservorios complejos es notablemente menor en comparación a la explotación convencional.

Esta realidad, que se está viviendo en Neuquén y en el país con la pretendida explotación de Vaca Muerta, es abordada por la revista en sus tres primeras notas donde tematiza los nuevos escenarios planteados por la Ley de Hidrocarburos aprobada el año pasado, los efectos del denominado boom del shale en la ciudad de Añelo y las posibles consecuencias sobre Vaca Muerta de la caída del precio internacional del petróleo.

 

La revista ofrece además un balance sobre los no convencionales en Latinoamérica y el norte de África, así como un debate sobre los problemas que ha generado el modelo rentístico petrolero en Venezuela y las consecuencias de la búsqueda de crudos ultraprofundos en Brasil. Finalmente, para construir otros horizontes, muy diferentes a los extremos hegemónicos, difunde la propuesta de Oilwatch, la red del Sur Global de resistencia a las petroleras, de cara a la próxima Convención del Cambio Climático que se realizará en diciembre en París.

Fuente: http://www.8300.com.ar/2015/10/14/la-energia-extrema-en-debate/

 

Recordemos que el kirchnerismo construyó hegemonía para legitimar la ocupación y devastación de los territorios mediante el tan elogiado crecimiento económico y el fomento de la sociedad de consumo. Indujo la creencia mayoritaria en que estábamos en un presente promisorio y participábamos de una gesta patriótica cuando estaba gestionando la consolidación del poder económico, estatal y mediático de las transnacionales. Tengamos presente el inicio de:

 

 

 

El fracking en Argentina

20 de agosto de 2013

 

El “fracking” llegó para quedarse. El reservorio de hidrocarburos no convencionales más importante de Argentina, llamado Vaca Muerta, será explotado con una técnica que viene viajando de país en país en un espiral de polémicas. En partes de Europa se ha prohibido, en EE.UU acumula críticas y en nuestro país ya se han formado grupos activistas que buscan impedir su consolidación. En el medio, el Estado firmó un multimillonario contrato de asociación con Chevron que provocó críticas desde distintos sectores. LaBrokenFace presenta un informe integral para entender qué tan profunda es la fractura en Argentina.

 

Por Ignacio Damonte, Federico Millenaar y Alan Ulacia. Ilustraciones: Groger Gutierrez

 

¿Qué es el fracking? ¿“Es una técnica altamente contaminante” o “es la llave para el autoabastecimiento de hidrocarburos”?, ¿“es una experiencia destructiva” o “una oportunidad que no supone riesgo significativo”?, ¿“es el corrimiento de las fronteras de explotación llevado al extremo” o “una fuente de desarrollo y empleo”?

El polémico acuerdo firmado entre YPF y Chevron para explotar hidrocarburos de forma conjunta en Neuquén despertó la curiosidad en muchos de nosotros.

Entre las voces que se han alzado en contra se encuentra la del Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel. Recientemente publicó una carta abierta en contra de la actividad, y tuvo respuesta. Desde Página 12, el vice-rector de la Universidad de Río Negro, Roberto Kozulj, desmintió todas sus afirmaciones.

La polémica ha instalado términos como gas y petróleo “no convencionales”. El “fracking” saltó a la fama y, junto con él promesas oficialistas de que estos recursos salvarán a la Argentina de la crisis energética que afronta (nacida con el menemismo y profundizada por el kirchnerismo). También se levantaron los gritos de quienes aseguran que el impacto ambiental de este tipo de iniciativas no compensa los “beneficios”.

Una introducción al fracking (…)

¿Hay una alternativa? ¿Es sólo una cuestión de decisión política?

 

Mientras tanto, los mapuches mueren

No es fatalista. No es exagerado. La comunidad mapuche que vive alrededor de los 400 kilómetros de Vaca Muerta está sufriendo las inclemencias de la explotación petrolera hace décadas.

Para los mapuches el fracking no es mala palabra, directamente no entra en su vocabulario. La industria petrolera no les trajo progreso; les trajo muerte y pobreza. Qué mejor manera para entender qué sucede detrás de la explotación petrolera que hablar con quien la sufre en primera persona.

Lefxaru Nawel forma parte del colectivo mapuche. Desde la Multisectorial contra la Fractura Hidráulica intenta detener la explotación de Vaca Muerta y lo hace con fundamentos y pruebas.

Su principal temor, en realidad el de toda la provincia, es que el control del estado no sea tal y los cuidados para evitar contaminación terminen debajo de la alfombra. “No confiamos en el gobierno provincial, que es el órgano de control. (…) Se está permitiendo el saqueo de los recursos desde hace décadas, a consecuencia de nuestra salud y ahora quieren traer esta metodología probadamente contaminante sin ni siquiera presentar un plan de mediano y largo plazo de cuál será la reconversión de la matriz productiva local y regional”.

Decimos que mientras tanto los mapuches mueren. Y es cierto.

 

En marzo de 2012 falleció Cristina Linkopan, la máxima autoridad de la comunidad mapuche Gelay Ko, territorio contaminado por el fracking. Durante semanas se intentó demostrar vía estudios que su muerte había tenido como principal causa la contaminación de sus pulmones, producto de los metales pesados que viene respirando hace años. Pero fue difícil con tanto laboratorio privado entorpeciendo la cuestión.

 

Lefxaru detalla qué sucedió: ”Ella falleció por un paro cardiorespiratorio y tenía una afección pulmonar (…) Está constatado que los metales pesados entran por la respiración y en este caso no hay ningún tipo de medición más allá de la que hizo en 2009 la justicia federal, que demuestra que el aire acá está contaminado”. Eso no es todo, también denunció que la familia de Cristina está enferma y con los mismos síntomas,  sin recibir ayuda del gobierno local.

 

Desde su comunidad han tomado pozos, han cortado rutas y han intentado llegar al poder político para explicar su situación. Pero unos pocos medios locales, otros menos de llegada nacional, dieron lugar a su reclamo. El documento “Chevrón, prófugo de la Justicia”, que redactaron exigiendo el retiro de la multinacional de la provincia es su carta de presentación. Nunca tuvo respuesta.

 

Luego de tantos portazos y de desatención a los reclamos, han llegado al punto de exigir una moratoria. Impedir la explotación y garantizar la seguridad ambiental.

“Nosotros queremos la moratoria: que se detenga la hidrofractura hasta tanto y cuanto no se presente un estudio de impacto ambiental, hasta que no se diga a toda la población cuál será la reconversión de la matriz productiva, cuál será el modelo de desarrollo a seguir en una provincia que ha explotado irracionalmente los recursos naturales, que ha agotado los yacimientos y que hoy nos dice felizmente que explotarán las últimas reservas a costa del agua, el aire, la tierra y la salud de la población. Esta es nuestra convicción. Es inadmisible esta realidad“.

 

Preguntas éticas, dilemas políticos, problemas humanos

Mientras la arena política argentina se recalienta por el errático devenir de las coaliciones partidarias, las cifras electorales, y temas como La Inseguridad, La Inflación, La República o La Democratización, materiales realidades como la sojización de la tierra, la megaminería a cielo abierto y la explotación petrolera se despliegan galopantes, como un potente manto silencioso.

Una débil e inarticulada resistencia cuestiona, y un escaso interés de la opinión pública omite. Informaciones circulan. Mitos empaquetados en el legitimado envase del “conocimiento científico”, ese de los sumos sacerdotes, los Expertos, se ponen al servicio del neo-colonial interés de las multinacionales como Chevron, o de contradictorias y más criollas gestas, como la YPF “nacionalizada”. Los Expertos hacen correr la bola: que Ahora Sí…, que la Gran Oportunidad…, que el Desarrollo y la Competitividad … La bola corre, los mitos operan, el fantasma de la Crisis Energética chantajea, los dólares se ahorran, el agua y los químicos presionan para que el petróleo y el gas emerja. Y algunos creemos: habrá muerte para los oprimidos de siempre, energía para la muda mayoría y remesas siderales para los siempre pocos.

Tras la técnica fracking se esconden preguntas éticas, dilemas políticos, problemas humanos. Como el operario se espeja en la máquina, el fracking nos espeja y proyecta preguntas: ¿El desarrollo económico de una nación está por encima de la vida humana y la salud de la Naturaleza? ¿Cuánto hay de necesario en la producción de energía y cuanto de negocio? ¿Cuánto de calefacción en invierno y cuánto de commodity, de especulación financiera? O mejor: ¿Cuánto negocio se hace con la necesidad de energía? ¿Es políticamente neutral el discurso científico? ¿Cuál es la capacidad de ejercer poder, de materializarse, por parte de los saberes alternativos que intentan impugnar las formas hegemónicas de conocimiento? ¿Cómo es posible una etapa de transición en el traspaso de una matriz energética a otra? ¿Cuánto hay de espíritu crítico, de moral progresista, de eticidad ecologista y cuánto saber, capacidad de movilización, voluntad política y planificación técnica acompañan dichas pulsaciones?

Los “pasivos ambientales” son cada vez más altos; los pozos son cada vez más profundos; cada vez más cerca del íntimo y virgen núcleo; las tecnologías cada vez más sofisticadas y titánicas; la inversión monetaria cada vez mayor; ¿eso es señal de progreso histórico o un elocuente síntoma de agotamiento, desesperado manotazo de un modo de producción? ¿Cuánto tiempo, qué calidad de vida promete el desarrollo de éste modo de habitar el planeta? ¿Logrará re-crearse el capitalismo y huir hacia adelante, en pos de un verdor más lógico y sustentable, menos autodestructivo?

 

Sobre algo no hay duda, este modo de explotación de hidrocarburos no convencionales nos lleva a una encrucijada, una doble e incierta oportunidad: la urgente y pragmática consumación de formas productivas tan conocidas como cuestionadas; o el planteo de pensar lo nuevo, apostar a lo incierto, materializar la alternativa, en esta nuestra ahora fracking Argentina.

Lea también:

§                                 Entrevista con Ernesto Gallegos, geólogo: “No hay forma que el fracking interactúe con el agua”

§                                 Entrevista con Lefxaru Nawel de la comunidad mapuche: “El fracking viene a empeorar la contaminación”

§                                 Entrevista con Enrique Viale, abogado ambientalista: “El fracking es chuparle los últimos jugos a la tierra”

La Broken Face

Fuente: http://www.opsur.org.ar/blog/2013/08/20/el-fracking-en-argentina

En consecuencia, abajo y a la izquierda sin fronteras, nos urge generalizar la toma de partido por:

Los derechos de la naturaleza.

El Escaramujo 79

12 de septiembre de 2018

 

Los "Escaramujos" son documentos de análisis producidos por Otros Mundos A.C. Les presentamos el último número de la colección, esperando les sirva para sus trabajos en defensa de los territorios. (Ver todos los números del Escaramujo)

 

La capacidad biofísica del planeta está ya en riesgo. El Sistema Capitalista no cabe en el Planeta en su carrera por la acumulación incesante de capital y poder bajo un "desarrollo" infinito sobre bienes finitos. El extractivismo, el consumismo y el desperdicio voraz han puesto al Planeta en una crisis climática y ambiental irreversible. La pérdida de biodiversidad marina y terrestre es uno de los mayores problemas que enfrenta la humanidad y que amenaza los ecosistemas y la reproducción de alimentos.

 

Pese a ello, ni gobiernos ni corporaciones pretenden frenar lo que están ocasionando y avanzan incluso en la lógica de aumentar los negocios y ganancias con la misma crisis climática que han provocado, con la economía verde, con la financiarización de la naturaleza, con las compensaciones y los supuestos Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL), entre otras políticas.

 

El reciclaje del CO2 se ha convertido en otro negocio y su reabsorción ya tiene un precio en el mercado. Las supuestas soluciones no llegan a la raíz del problema. El sistema de gobernanza global no lo detiene sino que lo acelera. Muchos intentos para supuestamente detener este deterioro ambiental siguen siendo espejismos. La Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro, las Conferencias de las Partes (COP), el Protocolo de Kioto, los prgramas de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de los bosques (REDD), el Acuerdo de París, el Acuerdo de Escazú del Principio 10, entre otras tantas y tantas iniciativas para paliar el cambio climático, reducir el CO2 o detener la deforestación.

 

Pero siempre los objetivos son a 20 ó 30 años, cuando ya quizás sea imposible hacer mucho, y además sin sacrificar la maquinaria del "desarrollo" aparentando que es posible que dicho desarrollo sea "sustentable". Llevamos prácticamente treinta años desde que se advirtió, se gritó y se urgió a hacer algo para desacelerar este proceso.

 

Si bien ante esta realidad es necesario adaptarnos, no es la solución del problema. Y la mitigación es sólo un paliativo. Hay que revertir esta tendencia, transitar ya a otro sistema que se pueda sustentar a sí mismo. Es necesario buscar alternatos, otras formas de vida, donde el replanteamiento de nuestra relación-reincoporación a la Naturaleza sea desde otra perspectiva.

 

Urge relacionarnos con los demás seres naturales como sujetos de derechos y no como meros objetos e instrumentos para la acumulación y solo en función de la humanidad. Pero, ¿qué implica la "Naturaleza"? ¿Tiene "Derechos"? ¿Cuáles? ¿Es objeto de Derechos? ¿Cuáles son sus Derechos? ¿Quién le reconoce esos Derechos? ¿Qué significa Derechos para la Naturaleza? ¿Qué diferencias hay con el Conservacionismo? Estas y más preguntas están en el debate de la ecología y el ambientalismo, de las políticas ambientales y de la ecología política. Así, muchos conceptos son necesarios debatir, reflexionar, deconstruir o se debe generar nuevos.

 

Algunas voces ya cuestionan por ejemplo el concepto de "Madre Naturaleza" contra la idea del rol que se les impone a las mujeres de "dadoras", "cuidadoras", únicas responsables y pasivas de otorgar vida. Pero también hay otras reflexiones en torno a las mujeres y los conflictos ecoterritoriales o del ecofeminismo. También se está poniendo al escrutinio intelectual el concepto de "Bienes" "Comunes" "Naturales" o de la "Naturaleza", o "Bienes" "Naturales" "Comunes". O la lucha por lograr una Declaración Universal de los Derechos de la Naturaleza.

 

Por otro lado se han incorporado a la reflexión los conceptos y realidades como la "ecologización del pensamiento", los "procesos ecopedagógicos", "ecodesarrollo", "ecodependencia", "ecosustentable", "ecoteología" y "ecopopular". Y para todo, "eco": ecotienda, ecobici, ecombustible, ecoturismo, ecolavandería, etc. Y muchas de estas adaptaciones conceptuales solo camuflan la realidad y pintan de verde la misma lógica del capital.

 

Desde esta perspectiva del desastre climático que estamos generando, se debaten también los conceptos de "transición","transición ecológica", "postextractivismo", "alternativas", "derechos de los ríos", "deconstrucción", "extractivismo histórico", "alienación socio-ecológica", "territorialización extractiva", y así muchos más.

 

Otro análisis asociado a esta temática es la apropiación corporativa de los territorios y la violación corporativa de los derechos humanos pero también de la naturaleza. La humanidad pretende intervenir y dominar la naturaleza, manipularla, alterarla, consumirla en exceso y con lujuria; modificarle cualidades genéticas y apropiarse de ella; ponerle dueño y precio convirtiéndola en una mercancía para la acumulación sin respetar sus ritmos de reproducción. Esta es la lógica del sistema capitalista, la dominación, la explotación, la expropiación y extracción de plusvalía que va desde la relación con la naturaleza como con el trabajo. Es la extracción asociada con el proceso de acumulación, ganancia y desigualdad de clases.

 

Por lo visto, ser ambientalista y ecologista implica necesariamente ser anticapitalista. Y ser anticapitalista significa defender los Derechos de la Naturaleza y vincular los temas ambientales con los derechos humanos.

 

El conflicto no es entre la humanidad y la naturaleza, cuya articulación y unidad es inevitable y connatural, por ser un ser natural. Y es en esta interrelación como se conforma la construcción socio-natural en el territorio. El conflicto estriba en ese modelo de relación humanidad y naturaleza. Obviamente se resignifican elementos de la naturaleza al incorporarlos en esta relación y unidad, pero la valoración capitalista es exclusivamente para el mercado y la acumulación donde la naturaleza pasa a ser principalmente un objeto de usufructo y de maximización de ganancias.

 

Así, la contradicción fundamental es entre capital-naturaleza, que estriba en el proceso por el cual la naturaleza y su espacio territorial, acuático y aéreo, pero también su esencia como es su información genética, se convierten en mercancía y por lo tanto en precio, dueño, competencia, monopolio, control y poder. Este extractivismo alienante socio ecológico, merma la base natural que le da sustento al capitalismo y su sistema de producción, ya que no toma en cuenta el tiempo de reproducción de la naturaleza y su metabolismo con el fin de no interrumpir la maximización de las ganancias, y la acumulación articulada por el despojo y la reproducción ampliada del capital. Y es que el extractivismo es una parte e instrumento de la acumulación que es el motor fundamental del capitalismo.

 

El Observatorio de los Derechos de la Naturaleza

 

Frente a esta problemática planetaria, en junio de 2018 se ha creado el Observatorio de los Derechos de la Naturaleza (ODN,http://naturerightswatch.com/) con el fin de identificar y señalar las violaciones de los Derechos de la Naturaleza.

 

Esta iniciativa impulsada por Eduardo Gudynas es un espacio de reflexión, análisis y debate que se hace urgente en este contexto. Es "un programa independiente de partidos políticos, gobiernos y organizaciones empresariales. Se apoya en un Comité Asesor con personalidades destacadas de distintos países, y un colectivo de organizaciones y centros."

 

La premisa fundamental para el Observatorio es que "la más reciente e importante innovación en ese nivel es el reconocimiento de la Naturaleza como un sujeto de derechos". Esta perspectiva ha sido origen para el diseño de nuevas políticas y gestión social como el que se ha realizado en Ecuador en su nueva Constitución en 2008. Un debate que recoge Bolivia o la definición de derechos ambientales específicos como en Nueva Zelanda, India y Colombia.

 

Para el Observatorio es necesario abordar el problema con un enfoque más profundo ya que "las respuestas políticas y tecnológicas a la presente crisis ecológica han sido insuficientes para alcanzar una sustentabilidad ecológica". Por ello es necesario reconocer y asignar valores a la Naturaleza.

 

Para el Observatorio, el concepto de "Derechos de la Naturaleza"implica reconocer "la diversidad de valoraciones humanas de la Naturaleza", más allá del aspecto económico que invisibiliza los aspectos culturales, estéticos, religiosos, ecológicos, entre otros. Sin embargo, hay otro elemento fundamental que es el reconocer los valores propios e intrínsecos en la Naturaleza y que son independientes de la utilidad o de cualquier otra apreciación humana. Con ello pasa de ser objeto a ser sujeto de derechos.

 

En el Observatorio se está consciente de cómo en los debates sobre los recursos naturales o la conservación por lo general terminan enfocados en las valoraciones económicas. E incluso muchas comunidades originarias tienen la dificultad de visibilizar o hacer valer frente a los gobiernos y empresas que la Naturaleza y el territorio donde habitan tiene otras dimensiones culturales, religiosas, estéticas o sociales. O se pretende cuantificar la indemnización del despojo con el precio económico de los bienes tangibles de la naturaleza pero no los intangibles, incluso aquellas acciones sociales que se llevan a cabo en el territorio y que sin él no serían posibles. Todavía más, también quedan relegadas aquellas especies o ecosistemas que no tendrían ninguna "utilidad" para los humanos.

 

Las comunidades campesinas y originarias, en su lucha por defender los territorios y los Derechos de la Naturaleza, también se encuentran con el cuestionamiento de ofrecer otra narrativa, otra alternativa científica y técnica a la propuesta por lo proyectos de despojo que venden "desarrollo", bienestar, empleo, salud, educación, resarcimiento y mejores condiciones de vida con el arribo de los proyectos de muerte como son las minas y represas; o los monocultivos de palma de aceite, soja y maíz transgénicos; pero también gasoductos, oleoductos, super carreteras, nuevos y más enormes aeropuertos, pozos petroleros, fracking, regasificadoras, Zonas Económicas Especiales, parques industriales y eólicos, turismo de élite, y otras tantas inversiones pintadas de "verde", "sustentable", "desarrollo", "mecanismos limpios", "energía limpia", "responsabilidad social corporativa", entre otras.

 

El Observatorio está convencido que la perspectiva de los Derechos de la Naturaleza es una solución a muchos de estos problemas. "Permite y además requiere una apertura a la diversidad de las valoraciones humanas mientras que al mismo tiempo reconoce los valores intrínsecos independientes". Esto promueve un debate más democrático en el reconocimiento y entendimiento de las distintas valoraciones y sensibilidades en juego en las interacciones con la Naturaleza.

 

Para el Observatorio, "el reconocimiento de los derechos de la Naturaleza no excluye ni compite con los derechos humanos de tercera generación relacionados con la calidad del ambiente o de la vida. Este tipo de derechos opera en paralelo y permite coordinaciones y complementaciones con los derechos de la Naturaleza."

 

Se considera que los Derechos de la Naturaleza no son un sinónimo de los derechos de los animales. Y que no se excluye ni se condena el uso de los llamados "recursos naturales", pero impone que las estrategias de desarrollo deben estar enmarcadas en objetivos de sustentabilidad ecológica, en el sentido de asegurar la sobrevida de las especies.

 

En el sitio web se ofrecen textos sobre los Derechos de la Naturaleza desde muy diversas miradas. Se puede consultar la sección y las subsecciones de Documentos donde se encuentran Artículos, Libros y Notas de Opinión.

 

El Observatorio "promoverá la perspectiva de los Derechos de la Naturaleza por medio de investigaciones, capacitación, difusión y apoyo a distintos movimientos e instituciones. Del mismo modo mantendrá un Observatorio de las violaciones a los Derechos de la Naturaleza, especialmente a los relacionados con incumplimientos a los derechos humanos, así como las respuestas ciudadanas y los instrumentos legales que operan."

 

Las metas del Observatorio incluyen:

 

1) "El seguimiento de la situación de los derechos de la Naturaleza, incluyendo una revisión de los marcos legales, las violaciones, y las respuestas ciudadanas y gubernamentales."

 

2) "Identificar las mayores violaciones de esos derechos, y en especial cuando están asociadas a violaciones de los derechos de las personas, incluyendo tanto las que representan ilegalidades como las que se aprovechan de alegalidades."

 

3) "Promover esta perspectiva, con investigaciones, capacitación, difusión y apoyo distintos movimientos e instituciones."

 

"El Observatorio parte de reconocer los derechos de la Naturaleza, asumiendo que éstos se deben aplicar en todos los países. A partir de allí identificaremos los casos de violación de esos derechos, independientemente de las implicaciones para la utilidad humana. Esto permite la articulación de defensas de la Naturaleza que no necesariamente se argumentan desde la economía u otra variedad de utilitarismo, con lo que se recuperan muchas expresiones que son actualmente desestimadas. Además, nos enfocaremos en las violaciones que a su vez están asociadas a incumplimientos de los derechos humanos."

 

"Nuestro trabajo apuntará presentar reportes sobre esos distintos casos, y apostará a acompañar a movimientos sociales y otros actores sociales a revertir esos incumplimientos. Paralelamente, el Observatorio trabajará en la promoción de este marco conceptual, las herramientas de evaluación, los intercambios de experiencias, elaboración de indicadores, apoyo a reformas legales y capacitación."

 

"Mantendremos una activa presencia en los medios y redes sociales, y nuestro sitio web servirá como una biblioteca de recursos e información."

 

El Observatorio siempre estará abierto a recibir informaciones, análisis, reflexiones, aportes, publicaciones, noticias relevantes y también información para dar seguimiento a los casos.

Descargar El Escaramujo completo (PDF):

Los derechos de la naturaleza. El Escaramujo 79 (151,67 kB)

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Documentos/Los_derechos_de_la_naturaleza._El_Escaramujo_79