Qué Democracia

Octubre 2019

Con perversión de la conciliación de clases. Así el plan AF contra el hambre convoca a quienes lo causan mediante extractivismos y les garantiza seguir profundizando ese crimen.

 

 

 

Legalidad-legitimidad de la gran burguesía/Bloqueo de la lucha de clases/Alternativas emancipatorias

 

 

Legalidad-legitimidad de la gran burguesía

 

 

En Argentina 2019, las instituciones de representación política y gremial contuvieron la resistencia al ajuste (sin anestesia) por modelación de la esperanza mayoritaria de revertir los dramas mediante las elecciones. Sin embargo, el rotundo triunfo de la fórmula F-F durante las PASO no resultó en ¡fuera Macri! sino en la continuidad del aguante abajo y de la tregua política pese al constante agravamiento extremo de las condiciones de vida y trabajo para la inmensa mayoría de nuestro país. Este acuerdo entreambos bandos prorrogará la gobernabilidad y la legitimación del privilegio a ‘inversores’ y ‘acreedores’ por sobre necesidades e intereses populares hasta meses del año 2020, donde primará la justificación que el nuevo gobierno tiene una pesada herencia a resolver.

 

En este período previo a las elecciones generales el Frente de Todos, mientras convoca a dejar las calles, sigue fortaleciendo la usurpación del poder popular de decisión sobre el destino común mediante la unidad de las CTA con la CGT y los simulacros de cuidar a los millones de excluidos por el sistema. Respecto a un simulacro, ambas “o” (oficialismo y oposición) promulgaron la ley que prorroga hasta el año 2022 la emergencia alimentaria que rige desde 2002. Dicen atender al reclamo de los movimientos sociales. Sin embargo, los del oficialismo celebraron la redacción del proyecto porque las metas fiscales de Cambiemos no son afectadas ni se quita al Poder Ejecutivo la facultad de reasignar partidas presupuestarias. Ambas “o” mantienen a mayorías en la creencia de no tener otra que conformarse con sobrevivir. Sobre todo, lo consiguen situándolas de espaldas a las defensas y recuperaciones de territorios y bienes comunes que diversidades de abajo están concretando a lo largo y ancho del país-continente. Luchan por erradicar los extractivismos para la vida y el presente-futuro humano.

A semanas de las elecciones, el Frente de Todos programa la lucha contra el hambre en vez de contra la acumulación de riquezas y poder del gran capital local e imperialista. Por el contrario, garantiza a esta última su crecimiento al promover el desarrollo de los extractivismos.

 

Con cinismo Alberto Fernández convocó:  "Olvidemos toda diferencia, juntémonos de una vez por todas a terminar con el hambre" e interpeló, en su discurso, al presidente de la Copal, Daniel Funes de Rioja ; al titular de la multinacional Syngenta; a sectores de la Iglesia y a Juan Grabois, en representación de los sectores de la economía popular.

 

El programa para atender la emergencia alimentaria

El plan de Alberto Fernández contra el hambre

7 de octubre de 2019

 

El candidato del Frente de Todos presentó su propuesta para garantizar la alimentación a los sectores más vulnerables. La iniciativa apunta a mejorar la nutrición, prevé bajas del precio de los alimentos y la generación de mayores ingresos para las familias. 

"Tenemos que tener vergüenza de decirnos el país que produce alimentos para 400 millones de personas y no podemos alimentar a 15 millones de personas en situación de pobreza", apuntó el candidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández , en la presentación del plan "Argentina contra el hambre", que buscará reunir en un consejo al Estado, las empresas y las organizaciones de la economía popular para bajar los precios de la canasta básica y aplicar una política alimentaria federal. El candidato calificó el plan como una "batalla moral" y sostuvo que "no se tiene que esperar un resultado electoral" para ponerla en marcha.

 

La facultad de Agronomía fue el escenario elegido por el Frente de Todos para lanzar la propuesta que el diputado Daniel Arroyo, quien estará a cargo de la coordinación del plan, definió como "la primera política de Estado del siglo XXI". Arroyo precedió en el discurso a Fernández y se encargó de describir cinco ejes, entre los que estarán, labaja de precios a la canasta básica, la entrega de una Tarjeta Alimentaria para los sectores más vulnerables, acuerdos intersectorales, políticas alimentarias acordadas con cada provincia e infraestructura.

"Olvidemos toda diferencia, juntémonos de una vez por todo a terminar con el hambre", convocó Fernández al poner el tinte político del anuncio e interpelar en su discurso al presidente de la Copal, Daniel Funes de Rioja ; al titular de la multinacional Syngenta; a sectores de la Iglesia y a Juan Grabois, en representación de los sectores de la economía popular.

Fernández pidió la ayuda del sector empresario para "reperfilar los precios de la canasta básica". "No es posible que en el país del trigo y las vacas, el pan y la leche no paren de subir de precio y falten en la mesa de los argentinos", achacó. Pero reconoció "la buena predispoción" que encontró en todos los sectores a los que les presentó el plan.

El candidato valoró, entre las reacciones recogidas, la propuesta solidaria de Syngenta, multinacional semillera, para donar el 1% de su producción , algo que Funes de Rioja dijo que podría extenderse al resto del sector en caso de que la economía mejore. Y les recordó que en el combate del hambre "los más solidarios son los más pobres", en referencia al trabajo de los comedores de las organizaciones de base y sectores de la Iglesia como Cárita y los Curas en la Opción por los Pobres.

Algunas de las discusiones que adelantó para cumplir con el objetivo de bajar los precios fue la de la Ley de Góndolas, como una exigencia de las organizaciones de base para que los productos de la economía popular tengan lugar en las grandes cadenas comerciales.

Entre otras líneas de acción apuntó la necesidad de "llevar agua a todos los argentinos, el primer alimento" y la corrección en la "escandalosa" aplicación del presupuesto alimentario en los comedores escolares, donde subrayó que actualmente se destinan solo 29 pesos por estudiante.

"Es una batalla que debemos dar como sociedad, alguna vez que nos conmueva la vergüenza de ver la miseria al lado nuestro", apeló el ex jefe de Gabinete, quien reveló que comenzó a pensar en el plan tras su gira por España, donde se entrevistó con el periodista Martín Caprrós, autor del libro "El Hambre", encargado por la FAO.   

 

Qué es el plan "Argentina contra el hambre"

El plan "Argentina sin hambre" prevé la formación de un consejo para ponerlo en marcha que integrarían personalidades como Marcelo Tinelli, Facundo Manes y Juan Carr. Además, contempla la creación de un Consejo Federal del que participarán universidades, iglesias, cámaras empresariales, sindicatos, organizaciones sociales junto a personalidades interesadas en el rubro. 

El titular de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL), Daniel Funes de Rioja, adelantó que el sector empresario acompañará el plan. En ese sentido anticipó que las empresas alimentarias podrían colaborar con la donación del 1% de su producción.

En busca de los objetivos previstos, el plan plantea la regulación del precio de una canasta básica de alimentos, la reimplantación por ley el programa de Precios Cuidados, la ampliación de la Tarjeta de Alimentación, el refuerzo de la alimentación escolar y la elaboración de una canasta básica alimentaria de primera infancia. En el mismo sentido, también se establecerá una canasta de alimentos saludables, con una red de productores que venderán directamente al consumidor a precios accesibles frutas, verduras, lácteos y carnes.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/223917-el-plan-de-alberto-fernandez-contra-el-hambre

 

 

Alberto Fernández seduce a empresarios

para donar 1% de la producción

8 Octubre 2019

El candidato del Frente de Todos presentó "Argentina contra el hambre" en Agronomía junto a empresarios como Aracre (Syngenta), Martins (Cargill) y Funes de Rioja (Copal).

 

 

Por Ezequiel Rudman

Alberto Fernández sumó ayer apoyo empresario, y político, para su campaña “Argentina contra el hambre”. El candidato presidencial reunión a dirigentes sociales, de la Iglesia católica, sindicatos y dirigentes en la Facultad de Agronomía de la UBA para avanzar en el proyecto que contempla la donación del 1% de la producción de parte de las empresas alimenticias. Junto al candidato presidencial del Frente de Todos estuvieron José Martins, presidente de Cargill, Antonio Aracre, director general de Syngenta, y Daniel Funes de Rioja, titular de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal), entre otros.

La iniciativa surgió a partir de una columna que publicó Aracre en la red social LinkedIn para que las empresas aporten 1% de su producción, no de sus ganancias, para un plan integral que combata el hambre en el país como política de Estado. El ejecutivo fue contactado por Daniel Arroyo, el dirigente massista que se especializa en políticas sociales. La idea apunta a una iniciativa público privada que sea gestionada por cooperativas y que tenga impacto tanto en el conurbano bonaerense como en las provincias. El proyecto de Aracre es apartidario y el ejecutivo se reunió no sólo con dirigentes albertistas sonó también con referentes sociales como Héctor “Toty” Flores, vinculado a Elisa Carrió.

 

La iniciativa, que además prevé otras medidas como la creación de un Consejo Federal “Argentina contra el Hambre”, jerarquizar Precios Cuidados con una ley del Congreso, sanción de una ley de góndolas y la devolución del IVA (Impuesto al Valor Agregado) a familias en situación de vulnerabilidad, se enmarca además en el Pacto Social que Alberto Fernández ya tanteó en Tucumán con la CGT de Héctor Daer y la UIA de Miguel Acevedo. El blindaje político del proyecto estuvo ayer escenificado en Agronomía con la presencia de Estela de Carlotto y los dirigentes sociales, Juan Grabois (CTEP), Emilio Pérsico (Movimiento Evita), el titular de Cáritas, monseñor Carlos Tissera y el padre José María “Pepe” Di Paola, referente del movimiento de “curas villeros”. La mesa chica del albertismo estuvo encabezada por Santiago Cafiero, Miguel Cuberos, principal impulsor del proyecto y puente con el Episcopado, Eduardo Valdés, Dáer, Felipe Solá y Gustavo Béliz, entre otros. El candidato llevó además a círculo rojo de intendentes del conurbano: Mariano Cascallares (Almirante Brown), Gabriel Katopodis (San Martín), Juan Pablo de Jesús (Partido de la Costa) y Juan Zabaleta (Hurlinghma) quienes se ubicaron cerca del candidato a jefe de Gobierno porteño, Matías Lammens.

 

Ayer, en la Facultad de Agronomía, Fernández consideró que “no es posible que en el país del trigo y las vacas no paren de subir los precios, y falten el pan y la leche en la mesa de los argentinos”, y reforzó esa misma idea cuando planteó la “vergüenza” que significa que “un país que produce alimentos para 400 millones de personas” no pueda “alimentar a 15 millones que están en situación de pobreza”. En ese marco, y al hacer una convocatoria que trascienda lo electoral y que involucre a todos los actores sociales, el candidato del Frente de Todos llamó a diputados y senadores a darle urgente tratamiento a los dos proyectos de Ley de Góndolas que se encuentran en estudio en el Congreso.

En ese contexto, remarcó que, “hace cuatro años que hay políticas que directamente desarrollan propuestas para la mitad de los argentinos”, y que, de esa manera, se ve “cómo día a día hay argentinos que se quedan al margen de la sociedad”. Según cifras del Indec, dadas a conocer la semana pasada, en el país hay ahora 16 millones de personas en la pobreza, de las cuales casi 3,5 millones se encuentran en la indigencia.

 

Fuente: https://www.ambito.com/alberto-fernandez-seduce-empresarios-donar-1-la-produccion-n5058745

 

 

Comencemos aclarando porqué simulacro de satisfacer necesidades tan elementales como alimentarse y de tener la exclusiva función de eliminar, como en los 90 se planteó el Banco Mundial frente a los despidos masivos, conflictos de repercusión pública que perturben el clima de súper negocios de los grandes capitales locales e imperialistas. Primero veamos la subordinación gremial y segundo examinemos cómo atenderlas es recuperar la soberanía alimentaria.

 

 

Resumen Latinoamericano, 7 de octubre 2019.- Una sección informativa de las luchas sindicales del pueblo argentino contra las medidas neoliberales del gobierno de Mauricio Macri. Con información propia y de Mundo Gremial, Info Gremial, Noticias Gremiales, Gremiales del Sur, Corriente Sindical Federal, Canal Abierto, ANRed, Estado de Alerta y Agencias.

Invitamos a quienes quieran informar sobre despidos, huelgas, ocupaciones, movilizaciones y conflictos sindicales y sociales varios, que nos envíen sus gacetillas y comunicados a resumenrebel@gmail.com

(…)Los gremios se alinean con el plan de Alberto F. y

barajan modelos de «tregua social»

Los líderes gremiales creen que la suspensión del paro de pilotos funciona como caso testigo del vínculo que los sindicatos tendrán con el próximo gobierno. Acuerdos y tensiones latentes.

Por Martín Pique

Los últimos quince días se convirtieron para Alberto Fernández en un anticipo –una suerte de laboratorio- de lo que será una relación estratégica para un presidente en ejercicio que proviene del peronismo y que representa a una coalición de impronta popular: el vínculo con los dirigentes sindicales. Se trata de un contacto permanente, se supone que facilitado por las afinidades ideológicas o partidarias, pero siempre condicionado por una serie de complejidades, tensiones y conflictos. Pujas estructurales que muchas veces tienen que ver con el rol de cada cual. Para un jefe de Estado, administrar los choques de intereses que recorren una sociedad; para cualquier gremialista, defender los ingresos y condiciones de vida de sus afiliados.

El episodio que adelantó lo que será una de las constantes del tramo inicial de la gestión Fernández fue el paro finalmente levantado por los pilotos de Aerolíneas y Austral. En un primer momento Pablo Biró (APLA) había ratificado la decisión a pesar de un pedido público del candidato presidencial, quien le había solicitado no perjudicar a los pasajeros a veinte días de las elecciones. El viernes, Biró y los representantes del otro gremio del sector (UALA) suspendieron la medida de fuerza que, con bastante anticipación, había sido decretada para este fin de semana.

La declaración que mejor sintetizó la actualidad del vínculo entre Fernández y el universo sindical la pronunció en las últimas horas el secretario general de La Bancaria, Sergio Palazzo. En el sindicalismo argentino, como se sabe, predomina el peronismo y hay una adhesión muy mayoritaria hacia el Frente de Todos. Palazzo caracterizó el tiempo que se viene como una “tregua social”, concepto que asoció a la gestión de la urgencia y al reconocimiento de la dimensión de la crisis. El líder de los bancarios contrastó esa idea con el llamado a un “pacto o contrato social”. Una tregua es, por sí, algo transitorio y, por eso mismo, tiene una concreción mucho más fácil y asequible.

“Tenemos que garantizar que todos los argentinos coman, que accedan a sus medicamentos”, señaló Palazzo para explicitar cuáles serían los objetivos de la tregua social. Una vez resueltos esos problemas podría avanzarse, continuó, en la construcción del pacto social para el futuro. Ese acuerdo ya fue anunciado por Fernández al delinear las claves que pretende para su gobierno. Y en el sindicalismo, salvo la izquierda clasista, lo consideran imprescindible para encarar la etapa que viene.

El secretario general de la CGT Héctor Daer, titular del gremio de Sanidad, es considerado el interlocutor preferido de Fernández cuando se trata de analizar las encrucijadas del presente en el marco de la contradicción estructural entre capital y trabajo. Consultado por Tiempo, Daer consideró que la tarea del nuevo gobierno es doble, por un lado hacer posible “un acuerdo de coyuntura para salir de la crisis” pero también y en paralelo convocar a un debate más profundo para “profundizar un modelo que permita salir de los ciclos pendulares de la Argentina”. “El gran desafío de nuestro país es salir de la cuestión cíclica que te permite salir de la crisis, llegar a un estándar (de vida y actividad económica) que vos creés que es normal pero del que la falta de desarrollo después te hace caer de vuelta”, aseguró.

 

Desde el sindicato docente más grande del país, el gremialista Roberto “Roby” Baradel (Suteba) contó en diálogo con este diario que la CTA de los Trabajadores –que acaba de dar el primer paso en el incierto proceso de unificación con la CGT- presentó a la cúpula del Frente de Todos una propuesta de un nuevo contrato social inspirada en la Confederación Sindical Internacional -CSI, la mayor central obrera del mundo, de la cual Baradel es miembro del consejo ejecutivo-, que tiene como rasgo principal la ampliación del diálogo institucional en el marco de una convocatoria que excede por mucho el mero debate entre precios y salarios. “Propone que estén contenidas todas las voces. Un acuerdo que no se limite a empresarios, gobiernos y sindicatos. Que incluya también a vastos sectores sociales: universidades, Iglesia, gobernadores, congregaciones religiosas, organizaciones sociales”, planteó Baradel en diálogo con Tiempo. “La clave es que los trabajadores tengamos participación en la discusión y el diseño de las políticas”, agregó.

En el plano de los discursos, por lo que se puede escuchar en público, queda claro que todas las corrientes sindicales que abrevan en el Frente de Todos acuerdan en la necesidad de ir hacia un acuerdo institucional para contribuir a la salida de la crisis y estabilizar al próximo gobierno. Las coincidencias, sin embargo, no implican disolver conflictos que tienen años de fermentación, como el que enfrentan a varios gremios históricos de la CGT con otros que desde hace tres décadas forman parte de la CTA. El propio Daer se propuso reflejar ese equilibrio incierto entre “el horizonte de unidad de todas las organizaciones sindicales con personería gremial” y “la necesidad de tomar estos temas con los tiempos y la gestualidad que tienen que tener”, según sus propias palabras.

 

La actualidad sindical muestra, por un lado, al debate sobre la unidad ganando espacio y, por otro, al acuerdo para salir de la crisis como prioridad aceptada por todos. Ese panorama se superpone en el corto plazo con las negociaciones salariales de cada sector, una cuestión extremadamente sensible en un año que vivió uno de los tres saltos devaluatorios más importantes de la gestión Cambiemos. Ante este panorama, Fernández y su equipo no descuidan el monitoreo de la problemática laboral: en los últimos días los puso en alerta lo que inicialmente  pareció el primer tironeo público con un dirigente gremial: ciertos periodistas no demoraron en advertir que Fernández, pese a ser el próximo presidente, no lograba conducir a los gremialistas de un sector clave como el aerocomercial. Tras la suspensión del paro en Aerolíneas esa interpretación quedó vieja. Pero Fernández no se confía ni se relaja. Y ya piensa en el rol que tendrá su primer ministro de Trabajo, cuyo nombre adelantó a algunos –muy pocos- gremialistas pero con la condición de mantenerlo en secreto». (…)

Fuente: http://www.resumenlatinoamericano.org/2019/10/07/argentina-resumen-gremial-y-social-prensa-denuncian-el-avance-de-la-precarizacion-laboral-los-gremios-se-alinea

 

Filardi: «No estamos produciendo alimentos

para 400 millones de personas,

estamos produciendo
comodities exportables»

15 septiembre, 2018

 

Por Cristian Milciades

Se realizó en Misiones la primera «semana de la agroecología» para debatir la importancia de «qué producimos y cómo lo hacemos». Con varias actividades en diferentes puntos de la provincia se realizó un intercambio entre los que ya producen de esta forma y quienes buscan consumir los alimentos más sanos.

Dos de las charlas estuvieron a cargo de Marcos Ezequiel Filardi, integrante de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la Escuela de Nutrición de la UBA. Aprovechando su visita a la provincia, Filardi dialogó con Economis sobre Soberanía Alimentaria, la producción de alimentos y la importancia de la disponibilidad de la tierra, la accesibilidad física y económica, la adecuación cultural y su sustentabilidad.

Este rubio, de ojos claros, con cuerpón de buena vida, oculta detrás de su afabilidad una mente analítica llena de datos y una gran preocupación por «el derecho de los pueblos a decidir sobre su alimentación, a acceder a alimentos sanos, a poder producirlos».

Filardi participó de la semana de la agroecología, organizadas por Secretaria de Estado de Agricultura Familiar de Misiones con una presentación sobre «el derecho a la alimentación saludable y la soberanía alimentaria» y luego presentó el libro de la Red de Cátedras Libres de Soberanía Alimentaria (CaLiSA) en la UNaM.

A continuación parte de la entrevista con este joven abogado:

-A qué apunta la idea de la soberanía alimentaria

La «soberanía alimentaria», es el derecho que tenemos los pueblos a definir libremente nuestras prácticas políticas y estrategias, de producción, distribución y consumo de nuestros alimentos. En ese sentido, desde que por primera vez se acuñó el término de soberanía alimentaria, allá por el 96 en la cumbre mundial de la alimentación en Roma, y encarnado sobre todo por La Vía Campesina, para los que no conocen es la organización internacional que nuclea hoy a más de 200 millones de campesinas y campesinos, pastores tradicionales y pescadores artesanales; al día de hoy, se ha convertido en verdadero paradigma contrapuesto, antitético y superador de lo que nosotros denominamos modelos agroindustrial dominante de producción alimentaria.

Como sentido tiene varias columnas trascendentales, la primera es que consideramos que hay otra forma de producir nuestros alimentos, en armonía con la naturaleza, en armonía con los seres humanos que no dependa de los fertilizantes sintéticos, los transgénicos y los agro tóxicos, que es la agroecología en todas sus formas, desde la agricultura regenerativa, la permacultura, la agroecología extensiva, distintas formas de concebir la producción de los alimentos, que introduce también una dimensión social, y que, es uno de los pilares de la soberanía alimentaria. Y nosotros decimos también que abogamos por una agroecología de base campesina, es decir poniendo en el centro del sistema productivo a la agricultura familiar campesina indígena, a los pescadores artesanales y a los pastores tradicionales.

El segundo componente de la soberanía alimentaria, apunta principalmente a la producción de alimentos, sanos, seguros y soberanos justamente para satisfacer las necesidades alimentarias locales. En ese sentido prioriza la producción local, para el abastecimiento local de las necesidades alimentarias, es decir la exportación de los alimentos queda en un segundo plano, el primer objetivo es garantizar el ejercicio del derecho a la alimentación adecuada de los 44 millones de habitantes que somos en nuestro país y después sí, el excedente de eso para otros mercados, para otros destinos, pero la prioridad está puesta en la producción local, para el abastecimiento local. En ese sentido también procura acercar al productor directamente con el consumidor, eliminando de alguna manera los intermediarios clásicos de la cadena alimentaria, que se llevan gran parte de la tajada.

-Cómo lograr avanzar con esto. Porque bueno, los últimos gobiernos en el país vienen sostenidos con lo que es la producción de soja básicamente para exportación, incluso no es la soja para alimento humano. Cómo armar el debate en ese marco, cuando toda la economía se basa en ese agronegocio

Bueno, justamente como vos bien señalabas el 60% de toda la superficie cultivada en nuestro país está destinada a un solo monocultivo que es la soja, cuyo destino es principalmente la exportación, en parte para alimentar a los ganados porcinos en China, pero también para producción de biocombustible por parte de esa soja, cuando ahora el presidente Trump de Estados Unidos restableció el arancel para la exportación de biodisel, quedó en evidencia que el 25% de toda nuestra producción está destinada a la producción de energía, a partir de los agrocombustibles.

Esto está bueno desmitificar esto, que se escucha seguido de que Argentina produce alimentos para 400 millones de personas, sería enhorabuena decir no estamos produciendo alimentos para 400 millones de personas, estamos produciendo comodities exportables principalmente para otros mercados.

En segundo lugar, este sistema tampoco nos esta garantizando que nosotros estemos adecuadamente alimentados, al basarse en un monocultivo generó el desplazamiento de otras producciones alimentarias que efectivamente integran la canasta básica de alimentos y eso hizo que esos alimentos fueran menos disponibles y en esta economía de mercado donde vivimos menos accesibles. Y esto tiene especial importancia, si tenemos en cuenta que tenemos el 33% de nuestra población viviendo debajo de la línea de pobreza, el 7, casi el 10% viviendo, según las últimas estimaciones, debajo de las líneas de la indigencia. En esta economía de mercado, esos ingresos son el vehículo de acceso a la alimentación.

-Esto cómo impacta en la alimentación de las personas

Al tener menos alimentos disponibles, para el mercado local y, de menor variedad, hace que las personas de menores ingresos en los sectores populares, a la hora de ir al mercado para satisfacer sus necesidades alimentarias. como estrategia de supervivencia, se vuelca en los alimentos y a los más rendidores que ofrece este mercado. Y qué es lo más rendidor, los carbohidratos, las grasas y azúcares.

Entonces eso termina teniendo un efecto en nuestros cuerpos, porque por un lado tenemos un 12% de nuestros chicos aquí y ahora que no logran desarrollar su talla, como podrían desarrollarse por no tener acceso a esos nutrientes esenciales que le aportaría una buena nutrición. Y, por otro lado, tenemos un 60% de sobrepeso y obesidad en nuestro país que está escondiendo distintas formas de mal nutrición, porque no es que esa persona está nutrida en exceso de un catálogo de distintos nutrientes, sino que está llena justamente de carbohidratos, grasas, azucares.

Entonces por un lado decir, que este modelo no sólo no alimenta al mundo, sino que tampoco nos alimenta adecuadamente a nosotros, después tiene serios impactos en el territorio, tiene el impacto en el trabajo rural.

-Cómo es eso

Pensemos por ejemplo para la soja se necesita una persona para trabajar 750 hectáreas, las últimas tecnologías que se están promoviendo hablan de la total automatización de los procesos extensivos. Con lo cual, la gente a falta de acceso a la tierra y, a falta de acceso al trabajo, no le queda otra que emigrar a las grandes ciudades, esto tiene como correlato que vivimos en un país que tiene el 92% de su población viviendo en pueblos y ciudades, y también tiene como correlato que según el relevamiento que hizo el propio gobierno nacional, con la central de trabajadores de las economías regionales, el año pasado, tenemos 4400 barrios populares alzados, en todo nuestro país, el 50% de los cuales nació justamente en los 20 años de este modelo productivo dominante.

Otro de los efectos es que genera conflictos por la tierra, genera desplazamientos forzados de campesinos, de pueblos originarios que no les queda otra que para sobrevivir que emigrar a los pueblos y ciudades. Con todo lo que implica eso en términos psicológicos, parámetros culturales y también lo que implica en términos de presión a las ciudades que tampoco están preparadas para recibir esos flujos de personas. Y que en consecuencias generan las tensiones en los servicios públicos, generan problemas de inseguridad, etcétera.

Como si esto fuera poco, todo el paquete tecnológico descansa en el uso de transgénicos, agrotóxicos, fertilizantes sintéticos, que tienen serios impactos en la salud, en los ecosistemas, en el aire, en el agua y en particular, ahí sindicamos las afectaciones a la salud derivadas de la exposición ambiental, tanto aguda, como crónica, a los agro tóxicos. Nuestro país está usando hoy 400 millones de litros de agro tóxicos por año de mínima, no solamente de glifosato, sino de 4718 formulaciones comerciales distintas, desde 1141 ingredientes y activos distintos, esto está generando serios impactos en los pueblos fumigados donde viven de 12 a 14 millones de personas.

Qué encontramos en los pueblos fumigados, el aumento de cáncer, aumento de malformaciones, trastornos del sistema endocrino, trastornos neurodegenerativos, enfermedades de la piel, enfermedades respiratorias, trastornos de infertilidad. Y esto que pensamos que afecta sólo a los pueblos fumigados, en realidad nos está afectando a todos, a los 44 millones de habitantes, porque esos agro tóxicos están presentes en el agua que bebemos, están presentes en los alimentos que comemos, están presentes en muchos lugares en el aire que respiramos, como se ha dado cuenta a partir de varias investigaciones de las universidades públicas. Entonces están generando serias afecciones en la salud.

Y como si eso fuera poco, el sistema de agronegocios está generando un deterioro de los suelos, estamos asistiendo a una pérdida creciente de la fertilidad de nuestros suelos, está contaminando el agua, está contaminando el aire, está destruyendo los bosques. Pensemos que los bosques son fuentes de oxígeno, fuente de biodiversidad, fuente regulatoria de la humedad, entonces estamos arrasando a los bosques para dar lugar al monocultivo de la soja, y eso tiene serios impactos ambientales, entre otras de las consecuencias tiene que ver con las inundaciones, tiene que ver

-Con las sequías que son la contraparte

Claro, por eso decimos que este modelo es insustentable desde todo punto de vista, y, que en realidad es ineficiente hasta desde el punto de vista económico. Lo que pasa es que el propio modelo llama a esto externalidades. Qué significa externalidad que no la va a pagar el productor el costo real del productor, sino que lo traslada a la sociedad, sino que lo traslada a todos y cada uno de nosotros.

-Cómo generar un debate serio, porque por un lado los diferentes gobiernos vienen sosteniéndose en base a este monocultivo de la soja, intelectuales como Lino Barañao, salen a defender el uso de agroquímicos, de forma literal, el último trabajo que han presentado que ahora lo llaman fitosanitarios, pero que es un eufemismo, cómo generar ese cambio de consciencia. Por un lado, hay un grupo de gente importante, que está fomentando lo que es la producción sustentable, incluso la regenerativa, pero como contrastar con esta idea política de poder central, que viene apañado del poder económico que genera este monocultivo.

Bueno lo importante es saber que las dificultades, vienen justamente de los intereses que están en juego. De los enormes intereses económicos en juego, que sostienen este modelo agroindustrial dominante. Por un lado, vos bien lo señalaste los intereses de las empresas químicas, estamos hablando de 4 empresas que concentran todo el negocio, vos bien sabes que Bayer acaba de comprar a Monsanto, Dow se fusionó con Du Pont, Syngenta fue comprada por Chemchina, queda Basf, 4 empresas que concentran el 100% de la semilla modificada genéticamente, el 75% del mercado mundial de agro tóxicos, y el 65% de mercado mundial de semillas certificadas.

A eso, súmale los intereses de la industria alimentaria, altamente concentrada también que procesa esas materias primas, para convertirla en estos objetos comestibles ultra procesados, a eso súmale los intereses comercializadores, como supermercados e hipermercados, altamente concentrados, estamos hablando de 5 grandes cadenas que dominan nuestro país. A eso, súmale los intereses de las compañías petroleras, porque este sistema industrial descansa en el petróleo, desde el fertilizante sintético, hasta mecanización agrícola a base combustible fósiles, las grandes distancias que recorre el alimento de un punto a otro, el packaging, bueno, es decir, comemos petróleo literalmente.

Entonces todo el interés de las compañías petroleras puesto ahí, las compañías farmacéuticas, íntimamente vinculadas con las compañías de la industria alimentaria y la industria química.

-También de los biocombustibles, que están ahí detrás de eso

Ahí hay una alianza entre las compañías petroleras, con la de los grupos energéticos, junto con la producción de los agronegocios, hay una alianza simbiótica de intereses, detrás de todo esto están los bancos y compañías financieras, lubricando el sistema, dinamizando, financiando, es decir, estamos hablando del núcleo del capitalismo global, concentrado con intereses muy fuertes y muy entrelazados entre sí.

Esos intereses por supuesto tienen ramificaciones políticas, tienen ramificaciones en la ciencia, en los medios de comunicación, en las universidades públicas nacionales, y para mí, en ese contexto hay que ver las declaraciones de Lino Barañao. Esto no es nuevo, cuando Andrés Carrasco, nosotros lo reivindicamos como un ejemplo de ciencia digna, en el año 2009 publicó su investigación en la que daba cuenta de los efectos cancerígenos del glifosato en embriones de anfibios, hay un cable de Wikileaks que revela que desde la embajada de Estados Unidos, a instancias de la empresa Monsanto, recordemos los capitales estadounidenses, organizó una respuesta a esa investigación que realizó Andrés Carrasco, en ese sentido se contactó con dos organizaciones claves, por un lado con el Senasa, por otro lado justamente con Lino Barañao.

Y si uno va al material archivo ve al día siguiente de esa publicación, como Lino Barañao sale en los grandes medios de comunicación criticando la investigación de quién, incluso hasta ese momento era su amigo, Andrés Carrasco, desacreditando públicamente los resultados de esa investigación. Qué pasó, años después Andrés Carrasco se murió sin ver los resultados o el reconocimiento de su investigación y en el 2015 la Organización Mundial de la Salud, el Instituto de Investigación de Cáncer de la OMS, después de revisar toda la literatura científica global determinó qué el glifosato es un cancerígeno para los animales y es un probable cancerígeno para los seres humanos.

A partir de ahí el Senasa no tomó nota, de hecho, ni siquiera inició el proceso de reclasificación toxicológica del glifosato, sigue siendo el agrotóxico más usado en el mundo y en nuestro país. Pero otro dato significativo, hace poco, hace tres semanas, se dio a conocer un veredicto en un tribunal en San Francisco que condenó a Monsanto al pago de una indemnización 289 millones de dólares, de los cuáles 25 millones de dólares son por los daños causados, pero el resto es por daños punitorios, porque se demostró en ese juicio que la empresa Monsanto ocultó maliciosa y deliberadamente información que obraba en su poder, que daba cuenta de los probables efectos cancerígenos del producto Round Up, que es la marca comercial del producto glifosato que ellos comercializaron de forma exclusiva por casi 20 años.

Arreglo seguido hay 8700 demandas en espera, tan solo en Estados Unidos, contra Monsanto no solo por el uso del Round Up, y del Race Pro, que son los dos productos estrella, sino que la tecnología que vino después de esta que se implementó en Estados Unidos, que es el Bootcamp. Y esto, los mercados reaccionaron ante esta noticia, la cotización bursátil de Bayer Monsanto cayó un 12,3% perdieron 16 mil millones de euros en solo 15 días. Es decir, estamos asistiendo a cada vez más evidencias que da cuenta de los efectos cancerígenos del glifosato que es el producto más usado en el país. Y al mismo tiempo se acaba de prohibir en Estados Unidos el clorpirifos por ser neurotóxico, que es el insecticida más usado en nuestro país. Y tampoco Senasa al día de hoy, entró en proceso de revisión, ni lo prohibió, ni mucho menos.

-Misiones tiene una gran historia con respecto a la lo que es la pelea de la aplicación de agro químicos desde la época del tabaco, con la yerba mate donde se usa más el Round Up, también en la producción agrícola, pero el verdadero debate está en lo que se ha vuelto impulsar desde sectores como Lino Barañao, que es la producción de semillas, la Ley de trazabilidad, que es una ley que desde mí perspectiva limitaría justamente esto, que el productor tenga su independencia a la hora de producir.

Totalmente, nosotros integramos desde la cátedra libre de soberanía alimentaria de la escuela de difusión, integramos también lo que se llama la multisectorial, contra la ley Bayer-Monsanto de semillas, y, la semana pasada justamente estuvimos acompañando, “el semillazo”, que organizaron las organizaciones de agricultura familiar, campesina, indígena, de nuestro país. Justamente para decirle que no, a este intento de modificación de la ley vigente de semillas, que data, vos lo sabés muy bien, del año 73 de la ley de semillas y fitogenéticas, que a pesar de que no es la mejor ley que podríamos tener para defender los derechos de los agricultores para que puedan hacer lo que siempre hicieron desde que la agricultura es agricultura.

Es decir, reservar la semilla de la propia cosecha, reutilizar en su propia siembra, intercambiarlas con otras campesinas, con otros campesinos, esto nosotros entendemos que es un derecho del agricultor, es un derecho de los campesinos desde que la agricultura, es agricultura. A pesar de que la ley no es el entorno normativo que nosotros quisiéramos para proteger este derecho lo cierto es que reconoce el uso propio de las semillas y esto es lo que quiere reprimir el proyecto en danza que el gobierno central de cambiemos quiere impulsar, y está impulsando fuertemente. De hecho, activaron las reuniones de agricultura y ganadería de la cámara de diputados y están armando en una agenda ya de reuniones, a partir ya de la semana pasada arrancó, pero con miras de llegar a un dictamen el 2 de octubre favorable a los intereses de las grandes multinacionales.

Para nosotros tiene que haber, en un principio no se debería modificar la ley vigente en la medida que eso potencialmente podría restringir el uso propio. Pero si llegara a hacerse, lo que tiene que dejar a salvo la nueva legislación es que la agricultura familiar, campesina, indígena, tiene un derecho a seguir reservando esas semillas, de hacer uso propio, irrestricto y gratuito de esas semillas, e intercambiarlas libremente, se tienen que legalizar y de una vez por todas los intercambios que hace de semillas la agricultura familiar, campesina, indígena, incluso a la luz de la propia ley vigente, las ferias de semillas, podrían ser tildados de ilegales, también un marco que proteja esos intercambios, que el estado los fomente, los aliente, los acompañe.

Y por otro lado, que haya una regularización efectiva del sistema comercial de semillas, que evite que las pocas empresas que concentran el sector incurran en prácticas monopólicas, oligopólicas, y, de competencia oligopólica, que afecten el acceso de los productores a las semillas que es la base de la producción y la base de la vida misma, de toda la cadena alimentaria.

Fuente: https://www.economis.com.ar/marcos-filardi-alimentos-agronegocios-soberania-alimentaria-campesinos-monocultivo-soja-tierra

En consecuencia, la «contrarreforma agraria integral» del capitalismo e imperialismos sigue profundizándose contra la vida humana y no humana gracias a una democracia encubridora de los poderes establecidos mediante terrorismo paraestatatal y estatal en los setenta. Sobre todo, la clase política se ha especializado no sólo en enriquecerse sino también en manipular la opinión pública y tramar negocios entre burocracias para garantizar el cerco o bloqueo a la unión entre las luchas de las diversidades de abajo contra los opresores. Veamos una consigna y planes fáciles de entender pero tramposos en cuanto hacen a la permanencia de los extractivismos como modo esencial de producción del capitalismo periférico:

 

“Es tiempo de hacer políticas serias

que le pongan un piso a la caída social” 

 

Así lo afirmó el diputado nacional Daniel Arroyo en un encuentro realizado con representantes de las federaciones que componen la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo. 

 

 

 Este jueves, el consejo de administración de la institución y referentes cooperativistas de distintos puntos del país se dieron cita en la sede de Humberto Primo para mantener un encuentro con el Diputado Nacional Daniel Arroyo. Allí se habló sobre el rol que tendrá el sector en el marco de un nuevo gobierno, luego de las elecciones generales del 27 de octubre. Cuáles son los desafíos, los aportes y los objetivos de la próxima etapa en Argentina.

“Este gobierno, como concepto, fue en contra de las cooperativas", fue el puntapié inicial de esta reunión que se extendió a casi dos horas. Programas sociales, registro de efectores, comercialización, financiamiento, ingresos de asociados y asociadas, fábricas recuperadas, matrículas e Inaes, fueron algunos de los temas que se trataron.

Lejos de cargar tintas sobre el diagnóstico de situación, harto conocida y vivida por cada trabajador y trabajadora en la Argentina, el eje del encuentro fue la discusión y la puesta en común de algunas propuestas concretas, importantes para generar mecanismos rápidos de reactivación del sector, luego de la catástrofe que dejará el gobierno de Mauricio Macri.

"Hoy está todo quebrado. La tarea de Alberto Fernández, de Cristina y de todos nosotros es reconstruir la Argentina desde a partir del 10 de diciembre”, expresó el diputado, señalando los tres ejes de acción que habrá desde el minuto cero de gestión: el costo de los alimentos, el endeudamiento de las familias y la falta de trabajo. “Entendemos que primero hay que resolver esto para después encarar lo que sigue porque son muchísimos los problemas graves que hoy tenemos”, agregó.

 

Argentina contra el hambre

Un capítulo aparte de la reunión fue para comentar este programa que ya fue presentado por el actual candidato a presidente del Frente de Todos, Alberto Fernández.

Se trata de propuesta cuyo objetivo es garantizar el acceso de toda la población a la canasta básica de alimentos. En este punto, detalló las medidas que contempla el programa, entre ellas: el apoyo a la economía popular, a las cooperativas de trabajo y la economía social en la producción de alimentos, comercialización y compre estatal. “Si producimos alimento para 400 millones de personas, entonces comer tiene que ser barato, no es un debate, es una regla”, sentenció.

También explicó el desarrollo de una política nutricional, un sistema de créditos no bancarios a tasas bajas para máquinas y herramientas pero también para desendeudar a las familias. “Sabemos que hay que hacer muchos cambios más, pero lo primero que tenemos que hacer es dejar de caer y comenzar a caminar en la dirección correcta. El objetivo es trabajar con todos en serio”, agregó hacia el final del encuentro, donde convocó a la CNCT a participar del consejo federal Argentina contra el Hambre “para trabajar en conjunto con gobiernos municipales, provinciales y el gobierno nacional en esta política de Estado”.

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Prensa y Comunicación 

Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo

Melina Arnau - Clara Pardi

011 - 4305 2200/02/03

 

 

Aterricemos en la realidad concreta de nuestro país y del doble discurso de quienes se enriquecen apropiándose de nuestra representación política y sindical desde décadas.

 

 

 

¿Argentina sin hambre?

Por Colectivo Todos los 25 Hasta que se Vaya Monsanto

En  la Facultad de Agronomía de la UBA, entre personalidades diversas y no tanto, Alberto Fernández presentó el plan “Argentina sin hambre”. Y aunque suene bonito, mucho hay que analizar cuando bien conocidos son los impulsores.

En septiembre Antonio Aracre, CEO de la multinacional genocida Syngenta, propuso que todas las empresas vinculadas a la cadena agroalimentaria donen el 1% de su producción y para ello la coordinación entre las empresas alimentarias, el Estado y ONG que monitoreen la implementación.

Según los propios dichos del candidato a presidente Alberto Fernández, fue Daniel Arroyo (candidato a Vice Gobernador junto a Felipe Solá, consultor del Banco Mundial, Massista, Delasotista y quien fuera encargado de las “Políticas Sociales” del kirhnerismo) quien lo puso en conocimiento de la propuesta de Aracre.

Alberto Fernández: “Cuando vi lo de Syngenta le dije a Daniel: metámosle y saquemos cuanto antes esta propuesta, que no es de campaña, es un plan para la Argentina que podemos empezar a materializar hoy. No tiene que esperar ningún resultado electoral”

Pareciera que volvemos al 2002 cuándo AAPRESID (Asociación Argentina de Productores de Siembra Directa) lanzaba el Plan “Soja Solidaria” haciendo llegar a los sectores más pobres del país la soja como sustituto de otros alimentos. Una estrategia de luchar contra el hambre por parte de quienes lo provocan, en donde quedó al descubierto la utilización del poder para afianzar el modelo productivo.

En el escueto pero rimbombante plan vemos por ejemplo, que en varios puntos se habla de “alimentos saludables”. ¿Qué son, para los actores de este plan, los alimentos saludables? Si nos basamos en los hechos está claro que se incluyen los alimentos fumigados. Se habla mucho de la “agricultura familiar” pero no del tipo de agricultura. Y por último nada dice respecto del actual modelo de producción de alimentos.

Entonces, para un país que tiene más del 80% del área cultivable utilizada en commodities transgénicas, un país que la propia multinacional Syngenta incluyera dentro de la “República Unida de la Soja”, un país cuyos gobiernos han permitido el envenenamiento masivo de la sociedad ¿este plan será la solución al hambre?

 

Está claro que el gobierno actual ha hecho estragos y no hace falta la discusión de si hay o no hambre en el país o si ha contribuido o no con el engorde de las corporaciones mas nefastas, pero el modelo de producción de alimentos lleva muchas décadas y sigue en aumento. No hay manera de discutir el hambre o la malnutrición si no se discute el modelo productivo.

Y si bien el candidato a presidente dijo “hagamos la batalla más sensata que podemos hacer, que es hacer que todos los argentinos dejen de padecer el hambre” queda claro que no será él quien tome la iniciativa de cambiar este modelo productivo infructuoso y devastador.

En otros de sus pasajes Fernández hizo referencia de manera enérgica a la necesidad de garantizarle agua a todos los argentinos”. Tal parece que el candidato no se ha enterado que nuestras aguas han sido victimas de las actividades extractivas que promueven.

Para finalizar, entre aplausos de personajes como Felipe Solá, Emilio Pérsico y el CEO de Syngenta, Alberto Fernández llamo a “olvidar las diferencias”.

No Sr. Fernández, de ninguna manera podemos olvidar las diferencias que nos separan, porque entre estas diferencias se debate la vida y la muerte de millones de personas.

Un pueblo que padece hambre incapaz de cuestionar el modelo productivo agrícola, será siempre un pueblo condenado a recibir las migajas de quienes gobiernen.

Fuente: https://agenciadelacalle.com/2019/10/14/fuertes-cuestionamientos-a-la-propuesta-argentina-sin-hambre-de-alberto-fernandez-y-la-bioquimica-syngenta/

 

 

Insistamos en cómo se encubre que el crimen de lesa humanidad o genocidio silencioso es originado por el acaparamiento oligopólico de bienes comunes mediante, esencialmente, extractivismos  y cómo la 'democracia' hace a la impunidad de este progreso capitalista local del mundial y sobre todo a la impunidad del progreso del capitalismo central.

 

 

Argentina. Se habla de hambre y pobreza,

pero no del modelo que los causa

 

Juan Guahán / Resumen Latinoamericano / 13 de octubre de 2019

En estos días se han conocido los ejes del Plan Argentina sin hambre”, propuesto por el candidato del Frente de Todos. Antes de reflexionar sobre el mismo valen algunos comentarios sobre el lenguaje que se viene utilizando, para definir lo que nos pasa. Hambre y pobreza, al igual que “violencia sobre las mujeres” no son las mejores palabras para designar a fenómenos mucho más graves.

 

Da la impresión que mejor que hablar de “hambre  y pobreza” (que son efectos de lo que ocurre) sería más apropiado hablar de sus causas, que tienen que ver con quienes previamente fueron “desposeídos”, “robados” o “saqueados”. Ello es así porque el constante crecimiento de la concentración del poder económico de unos es la miseria y el hambre de los otros. Esa es –aunque no se la quiera ver o se la niegue- la “grieta” real y profunda que atraviesa a nuestra sociedad.

No es el único tema en el cual el lenguaje oculta la realidad. Hubo otro y muy significativo. En los días previos a una nueva edición del “Encuentro Nacional de Mujeres” en La Plata, un grupo de mujeres indígenas se instalaron en el Ministerio del Interior y pidieron dialogar con el Ministro del ramo.

Las visitó e intentó mediar la antropóloga Rita Segato. En un reportaje allí realizado dijo: “En Argentina me llaman para hablar sobre la violencia a la mujer, pero nunca para hablar de racismo. Creo que es un tema tabú. Hay que levantar el dedo y acusar a la policía como racista y saber que los cuerpos no blancos son los que sufren la represión. Se debe empezar a hablar del racismo argentino”.

 

Del modelo productivo, ni hablar

En un acto presidido por Alberto Fernández en la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires, el candidato peronista presentó su “Plan Argentina sin hambre”. Se parte de la realidad de una sociedad, agobiada por el hecho de ser una gran productora de alimentos pero incapaz de alimentar a su pueblo.

Dicho Plan trata de poner en marcha una política de Estado, de respuesta inmediata y de largo plazo que involucre a la  mayor parte de los interesados y a todas las instancias estatales. Junto a medidas básicas como la devolución de IVA a los sectores postergados y ampliar la lista de Precios Cuidados, se intenta darle carácter programático a viejas propuestas de sectores populares que, ni el kirchnerismo, ni menos el macrismo, nunca quisieron aplicar.

Es la participación protagónica de la economía social en el camino a recuperar la soberanía alimentaria, estableciendo una cadena que abarque producción y comercialización en manos de sectores populares que por cercanía territorial tengan las mejores condiciones para hacerlo.

 

En la misma dirección proponen -en medio de la campaña electoral- “fortalecer la economía social, solidaria y popular como la forma más inmediata de producir riqueza, de generar trabajo sustentable y organización popular”.

 

De todos modos llama la atención que -junto a esas declaraciones de buena voluntad- no se cuestione el modelo del agronegocio y extractivismo rural, mediante el cual se llevan la histórica riqueza de nuestros suelos, que están en la raíz del modelo productivo y que es uno de los causantes del hambre actual.

Esa ambigüedad estuvo avalada por la presencia en el acto de Antonio Aracre, presidente de la agroquímica transnacional Syngenta, al lado de Felipe Solá, quien aparece como el posible futuro canciller. Solá –como ministro del expresidente Carlos Menem- abrió las puertas para la llegada al país del modelo sojero con sus semillas transgénicas y el respectivo paquete tecnológico.

 

Syngenta, junto con Bayer/Monsanto se disputan y asocian para el control de estas tecnologías que son la base de la destrucción de la “agricultura de agricultores” y son responsables del daño producido por el arraigo de un modelo productivo concentrador y antinacional. También son responsables por la generalización de enfermedades producidas como consecuencia de las masivas fumigaciones con glifosato.

*Analista político y dirigente social argentino, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)

Fuente: http://www.resumenlatinoamericano.org/2019/10/13/argentina-se-habla-de-hambre-y-pobreza-pero-no-del-modelo-que-los-causa/

 

Sobre impunidad, hagamos la siguiente reflexión:

En 1996 Vía Campesina fundamenta la «soberanía alimentaria» como obra de los pueblos adueñados de la construcción de una nueva sociedad en torno a convertir en derecho de todes los diversos de abajo sin fronteras el acceso a una alimentación nutritiva, adecuada y suficiente. En 1996, al revés, el ingeniero agrónomo Felipe Solá como Secretario de Agricultura del gobierno de Menem-PJ  viabiliza el desarrollo de la concentración-centralización económica territorial por el sistema global de agronegocios. Es decir, posibilita el neoliberalismo agrario industrial al legalizar el modelo de soja transgénica o el paquete tecnológico de Monsanto. Lo ejecuta mediante un trámite express y con base en estudios de Monsanto.

 

Advirtamos, esos extensos monocultivos de soja no son desiertos verdes pues el único ser viviente es la soja cuya herencia ha sido modificada para tolerar venenos mortales como el glifosato. Así se mata a los seres que hacen a la fertilidad del suelo, a los agentes polinizadores, a los otros cultivos que no son transgénicos, a biodiversidades típicas de las regiones. Pueblos, escuelas fumigados y sus médicos en red no sólo denuncian y resisten el avasallamiento de derechos humanos sino también comunican empeñados en facilitar la conciencia mayoritaria sobre cómo la contaminación ambiental (de agua, suelo, aire, biodiversidades, alimentos e insumos) perjudica la salud y mata más allá de las poblaciones invadidas por extractivismos. En 2014 se constituyó el Tribunal Internacional Monsanto que concluyó señalando el crimen de ecocidios.

 

Recordemos el crecimiento a tasas chinas durante el gobierno K. Los K nos hicieron creer que estábamos en el mejor de los mundos al igual que hoy tanto CFK como Macri nos dicen que Vaca Muerta es futuro de bienestar social generalizado. Pero el lado oculto o la realidad profunda reside en que son ganancias extraordinarias para el polo de privilegios a costa de la desaparición forzada de campesinos e indígenas, pequeños y medianos productores que son todes expulsades a las grandes ciudades a malvivir en su mayoría.  Arruina la soberanía alimentaria cuya consecuencia es hambre-desnutrición;  las posibilidades de vida y trabajo con la consiguiente pobreza estructural; los bosques, las selvas y las otras ecorregiones tan importantes como la Pampa Húmeda. Condujo al dominio de las transnacionales (en contubernio con elites locales) por ocupar económica y territorialmente al país-continente con el sistema global de agronegocios.

 

Ese poder real está presente en la masacre de Puente Pueyrredón y en el fusilamiento a Maximiliano Kosteki y Darío Santillán. Como en los 70, ante el fracaso del terrorismo paraestatal y estatal durante el gobierno Perón-Perón, se valió de las FF.AA. para la dictadura genocida que derrotase a la clase obrera y otros sectores populares en lucha contra la instauración del neoliberalismo. En ese 26 de junio de 2002 fue la democracia representativa que planificó establecer el orden de súper negocios del polo de privilegios por amedrentamiento masivo. Y fue Felipe Solá uno de los principales mandamás de ese terrorismo 'democrático'.

 

 Bloqueo de la lucha de clases

 

En la actualidad es crucial que una creciente mayoría tome distancia del Estado y lo reconozca al servicio de los grandes capitales locales e imperialistas. Porque si no sucede ese análisis, se proseguirá creyendo en negociaciones y presiones para una distribución menos injusta. Cuando es momento de ir proyectando la emancipación del capitalismo e imperialismos que exige tener en cuenta la complejidad de romper el cerco establecido hasta con terrorismo de estado y paraestatal. Examinemos dos posicionamientos ante el plan "Argentina sin hambre":

 

Syngenta y el Agronegocio

 

no pueden alimentar a lxs argentinxs

8 octubre 2019

 

 

Por Foro Agrario Nacional

 

Lxs productores familiares, campesinas y campesinos y pueblos originarios son quienes sostienen la alimentación de nuestro pueblo y lxs que pueden garantizar la Soberanía Alimentaria

 

 “Sabemos que el modelo agroindustrial domina la producción y el desarrollo agrícola a nivel mundial en contra de la humanidad y de la madre tierra, en beneficio de los grandes grupos económicos. Estamos convencidos y convencidas de que, sobre la base de otro modelo, nuestro modelo agroecológico, se asienta la esperanza de la humanidad y el buen vivir con la madre tierra, en beneficio de la población, partiendo de las organizaciones de base y desde el impulso de los Estados Nacionales que se enfrentan al neoliberalismo y neocolonialismo”

Documento 0 del Foro Agrario

Desde El Foro por un Programa Agrario Soberano y Popular queremos expresar nuestro cuestionamiento a la propuesta de Syngenta de realizar una donación de un 1% de la producción agro alimentaria al Programa Alimentario pronto a implementarse y que ha sido presentado el día 7 de octubre.

Porque Syngenta junto a un puñado de corporaciones, entre las que se destaca también Bayer-Monsanto, es la responsable de la expulsión de miles de campesinas y campesinos a las grandes ciudades durante las últimas décadas y ellos son hoy uno de los principales sectores que padecen el crimen del hambre en la Argentina.

Por este motivo denunciamos que quienes son los principales responsables del hambre intenten “compensar” con una donación de un 1 % el daño que han producido.

Mucho más cuando la principal producción de la cadena que esas corporaciones representan son soja y maíz transgénicos, dos comodities agrícolas cultivados como forraje para animales y fumigados con millones de litros de agrotóxicos. Ya a comienzos de este siglo las organizaciones sociales rechazamos el plan “soja solidaria” que pretendía paliar el hambre existente en esos momentos y logramos que el mismo fuera desmantelado por ser una respuesta inadecuada desde el punto de vista nutricional.

También manifestamos nuestra preocupación por la participación en esta propuesta de la Coordinadora de Industrias de la Alimentación (Copal) que nuclea a la industria alimentaria más concentrada que comercializa en mayor medida ultraprocesados, también responsable de buena parte de los problemas nutricionales que sufre nuestro pueblo.

La propuesta para enfrentar el hambre debe ser avanzar en la justicia distributiva y en la emergencia actual recurrir a las producciones de campesinas y campesinos, agricultores familiares y pueblos originarios que son el principal sustento de la producción de alimentos para todas y todos los argentinos.

También consideramos fundamental la intervención del Estado en la comercialización de granos y carne, regulando la misma y generando las instancias necesarias para que las cadenas realicen los aportes impositivos progresivos necesarios para generar recursos genuinos para la implementación de políticas públicas orientadas a la producción de alimentos.

Como lo hemos manifestado claramente durante nuestro Foro los días 7 y 8 de mayo nuestra propuesta es desarrollar políticas públicas organizadas en tres EJES:

1. El desarrollo de un modelo productivo alternativo, no extractivista, sobre la base de la Soberanía Alimentaria y entendiendo a la Tierra como Hábitat y Territorio.

2. Políticas públicas específicas por sector, que a su vez se encuadran en la misma base que mencionamos anteriormente.

3. Una institucionalidad basada en un Estado planificador para garantizar la Soberanía Alimentaria de nuestro pueblo, con la articulación participativa y descentralizada entre el Estado, las organizaciones de productorxs y otras organizaciones del sistema agroalimentario y atendiendo particularmente a las reivindicaciones de los pueblos originarios, las mujeres y los jóvenes.

Comprometidos a seguir colaborando para terminar con el hambre en nuestro país nos ponemos a disposición para avanzar en estas acciones urgentes y en la implementación de las políticas necesarias para lograr las transformaciones estructurales que nuestro país necesita.

Foro por un Programa Agrario Soberano y Popular

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Recomendamos/Syngenta-y-el-Agronegocio-no-pueden-alimentar-a-lxs-argentinxs

 

 Pensamiento crítico.

Argentina. Syngenta y el hambre

 

Por Silvana Melo*/ Resumen Latinoamericano/ 10 de octubre 2019 .—-
Pensar que las transnacionales y el corazón del modelo agroindustrial van a alimentar a la pobreza que fabricaron, es una pobre esperanza.

Esa es la quimera en el país donde la convencionalidad política descubrió el hambre en tiempos de desolación sojera, dependencia feroz del agronegocio y el extractivismo brutal para subsistir, territorios vaciados de gente y de bosques, más de la mitad de los niños sometidos por la pobreza y condenados a una pésima alimentación por una industria que convierte el alimento en un negocio saqueado de soberanía. Hay que comer sólo lo que ellos imponen. El resto no está a mano. El resto está en la tierra. Hay que sembrarlo. Lucharlo. Cultivarlo. Pelearlo junto a la tierra. Hacerlo propio. En un espacio que debería ser el mosaico de ataque al hambre. Ataque genuino. No el de la donación del 1% de la producción de semillas transgénicas y agroquímicos de Syngenta. Ni de la manipulación de alimento plástico y azucarado que decida la Coordinadora de Industrias de la Alimentación (COPAL).

Todos ellos. Syngenta. Copal. Todos en la presentación de “Argentina sin Hambre”, del candidato presidencial de la oposición política. Donde el presidente de Syngenta, Antonio Aracre, se sentó a la diestra de Felipe Solá, el rubricador de la entrada de Monsanto a la Argentina en 1996, hoy Bayer Monsanto, compañera de ruta de Syngenta. Y desde entonces, camino allanado a la transgénesis y al negocio incalculable de los paquetes tecnológicos con agroquímicos incluidos.

Todos ellos conmovidos por el hambre en la tierra larga de la selva al hielo. Donde debería crecer todo, la vida multiplicada en la tierra rica de las semillas y los polinizadores soberanos en los cielos y en las raíces. Todos ellos conmovidos en una tierra a la que escarnecieron y mortificaron. De donde tuvieron que irse los campesinos, los pueblos originarios, los pájaros y los montes. Todo para que un par de cultivos arrasaran con la vida pequeña que mantiene en equilibrio la vida grande, la que sostiene el mundo.

Son los mismos que se conmovieron en 2002, cuando el hambre arrasaba a los niños de las barriadas de toda la tierra larga. Y fueron ellos, con el programa Soja Solidaria, a darles de comer su invento forrajero destinado a los animales del otro mundo con el que estaban acumulando divisas a granel mientras las víctimas sistémicas apilaban platos vacíos.

Para el Foro Agrario, es imprescindible “una institucionalidad basada en un Estado planificador para garantizar la Soberanía Alimentaria de nuestro pueblo, con la articulación participativa y descentralizada entre el Estado, las organizaciones de productorxs y otras organizaciones del sistema agroalimentario y atendiendo particularmente a las reivindicaciones de los pueblos originarios, las mujeres y los jóvenes”.

 

Nada de esto se hace con Syngenta ni Copal. No se alimenta a los nueve millones de niños puestos en la pobreza por un sistema que se extiende por décadas si no es desde la tierra cultivada por pequeños productores. Que puedan comercializar libremente lo que producen, a través de la agroecología, sin venenos, sin paquetes tecnológicos, sin policía transgenética, soberanos en la producción y con la soberanía plena de los que comen. Solidarios, campesinos, originarios, mujeres, jóvenes y hacedores de nuevos mundos. Amasadores, como del pan, de una nueva sociabilidad humana. Que no se levanta con la levadura de Syngenta. Ni la de Copal.

APe

Fuente: http://www.resumenlatinoamericano.org/2019/10/10/pensamiento-critico-argentina-syngenta-y-el-hambre/ 

En consecuencia, la «contrarreforma agraria integral» del capitalismo e imperialismos nos interpela a considerarnos enfrentados al contubernio de los capitales y estados imperialistas con los locales. Esto nos obliga a ir desechando como soluciones a las nacionalizaciones y como principio rector de nuestro gobierno sobre el destino común a la soberanía nacional. Aún más revisemos causas que la integración regional según el progresismo resultó sometimiento a las necesidades, en especial, de EE.UU. y China. En fin, preguntémonos sobre la guerra contra los pueblos del Abya Yala mediante los extractivismos y la 'democracia' que generan. Advirtamos:

 

El contexto de la economía mundial

exacerba la ofensiva del capital

15 de octubre de 2019

 

Por Julio C. Gambina (Rebelión)

La perspectiva de la economía mundial es de desaceleración con posibilidades de transformarse en recesión, exacerbando los objetivos del capital contra el trabajo, la naturaleza y la sociedad.

El objetivo del capital apunta a resolver la obtención de ganancias y en ese marco sostener el ritmo de la acumulación, intentando escamotear el efecto de la situación económica mundial y descargando el costo sobre la mayoría empobrecida de la sociedad mundial.

Habla el Banco Mundial

Son asuntos que se pueden verificar en cada país en particular, pero resultan alarmantes cuando la síntesis proviene de la cúpula de un organismo internacional como el Banco Mundial, cuya tarea según manifiesta en su portada es la “lucha contra la pobreza”.

En la presentación del Informe Anual 2019 del Banco Mundial, su presidente inicia señalando:

“Nuestra misión de desarrollo es clara: promover la prosperidad compartida y poner fin a la pobreza extrema. Los problemas siguen siendo acuciantes.”

Continúa afirmando que:

“En muchos países, el ritmo de reducción de la pobreza ha disminuido o, incluso, se ha revertido, y las inversiones y el crecimiento no serán suficientes para mejorar el nivel de vida. Los países más pobres enfrentan numerosos desafíos para lograr avances en el desarrollo básico, lo que incluye graves déficits en materia de agua potable, electricidad, salud, educación, empleo y competitividad del sector privado; obstáculos a la plena inclusión de las mujeres en las economías y las sociedades, así como políticas que con mucha frecuencia benefician a minorías selectas en lugar de crear oportunidades laborales y respaldar a los habitantes más necesitados; la urgencia de los desafíos ambientales y climáticos, y el marcado aumento de la deuda que no reditúa beneficios reales.” [1]

El razonamiento de David Malpass, titular del Banco mundial (BM) reconoce las dificultades del momento actual para cumplir con los objetivos de reducción de la pobreza, pero asienta su diagnóstico en la insuficiencia del crecimiento, obviando toda alusión a lo esencial: el modelo productivo del capitalismo y la exacerbación de los sectores hegemónicos por disminuir derechos sociales en aras de satisfacer la demanda de ganancias y la reproducción del ciclo de acumulación de los capitales.

No se le puede pedir a un organismo que integra la cúpula de decisiones del capitalismo mundial que asuma el problema en su esencia. Lo que hace es reconocer el problema, sí, pero sus soluciones apuntan a intentar morigerar los impactos sociales con las iniciativas relativas al “desarrollo inclusivo”, el aliento al “capital humano” y generar condiciones de “resiliencia” ante los problemas del cambio climático, como si no tuvieran que ver con el orden capitalista de explotación y destrucción de la Naturaleza.

Las propuestas del BM parecen más un manual de autoayuda que unas recomendaciones de modificación sustancial de la política económica, con otra orientación de beneficiarios y perjudicados del orden económico. Lo que buscan es “mejorar el clima de las inversiones”, lo que traducido supone enfocar el rumbo de la política económica contemporánea en el restablecimiento de la lógica de la ganancia y la acumulación de capitales.

En este plano y con claridad destaca la realización a fines del 2018 del:

“Foro de Inversionistas organizado junto con el Gobierno argentino en vísperas de la Cumbre del G-20 celebrada en Buenos Aires, en el que se buscó determinar las medidas necesarias para impulsar la inversión privada sostenible y de largo plazo”

Toda radica en las “inversiones”, incluso “privadas”, asentando la perspectiva de la evolución económica en las posibilidades de la inversión de capitales, olvidando que los clásicos de la Economía Política indicaban que el capital es “trabajo acumulado” y por ende, lo que debiera estimularse es el aliento al trabajo social, que no requiere de la iniciativa privada, sino de la decisión y voluntad de construir otro orden económico y social, sustentado en la cooperación entre trabajadoras y trabajadores, que al mismo tiempo cuiden la lógica reproductiva del hábitat y el medio natural.

Palabra de la nueva titular del FMI

Por su parte, la nueva titular del FMI, la búlgara Kristalina Georgieva, en su primer discurso señaló:

“Se prevé que, en 2019, el crecimiento disminuya en casi el 90% del mundo” [2]

“Esta desaceleración generalizada significa que el crecimiento este año caerá a su tasa más baja desde principios de la década.”

“En Estados Unidos y Alemania, el desempleo se encuentra en mínimos históricos. Aun así, en las economías avanzadas, inclusive Estados Unidos, Japón y, en especial, la zona del euro, se observa una moderación de la actividad económica.”

“En algunas de las principales economías de mercados emergentes, como India y Brasil, la desaceleración es incluso más pronunciada este año.”

“En China, el crecimiento se está reduciendo gradualmente con respecto al rápido ritmo que ha llevado durante muchos años.”

“Las precarias perspectivas plantean desafíos para muchos países que se ven confrontados con dificultades, incluidos algunos de los países que están aplicando programas del FMI.”

En la última aseveración puede entenderse la hipoteca de la Argentina por el acuerdo suscripto en 2018 con un préstamo por 57.000 millones de dólares bajo la condición del ajuste del gasto público (social) y el aliento a reaccionarias reformas laborales, previsionales y tributarias. Pero también remite al papel del FMI en Ecuador, que generó un levantamiento indígena y el rechazo popular en el país, con la solidaridad internacional de los pueblos.

La economista búlgara argumenta que los problemas actuales derivan de las “fracturas” del sistema mundial, especialmente la “guerra comercial” con subas recurrentes de aranceles, que promueven la caída abrupta del comercio mundial y sus consecuencias decisorias en la desaceleración económica actual. Claro que en su diagnóstico no aparece la responsabilidad directa del gobierno de EEUU en la promoción de la confrontación arancelaria, especialmente contra China. Confrontación que desnuda los límites estadounidenses para el ejercicio de la hegemonía del capitalismo, y con ello, la discusión del orden mundial emergente desde 1944, cuando surgieron los organismos financieros internacionales, BM y FMI, para resguardar los intereses del capitalismo mundial.

Ni el capitalismo ni el gobierno de EEUU son indicados como responsables directos. Es más, respecto del capitalismo afirma: “La clave es mejorar el sistema, no abandonarlo.” Es una afirmación que la sostiene por haber crecido “detrás de la Cortina de Hierro.” Dice Georgieva que “la aplicación de políticas correctas, con el apoyo internacional, puede volver a situar a un país y su gente en la senda hacia la prosperidad.” No parece coincidir con ello la movilización actual en Ecuador o el rechazo electoral masivo que se anticipan para las elecciones argentinas del 27/10 próximo.

La directora Gerente del FMI hace la apología del capitalismo. Se puede afirmar que para eso ocupa el lugar de conducción del organismo internacional. Para ella lo correcto son las políticas pro mercado; pro liberalización, de ajuste y reformas estructurales. Todo muy alejado de cualquier posición crítica al orden vigente.

Otro orden es necesario

El asunto es que los pueblos están desafiados a construir otro imaginario social de organización de la economía, que pueda ir en contra y más allá del orden capitalista.

Ni el BM o el FMI aportarán soluciones a los problemas de la pobreza, el desempleo o la baja de los ingresos populares; ni pueden esperarse aportes reales de ellos, más allá de grandilocuentes definiciones por la inclusión social contra la pobreza. Los organismos del sistema mundial solo inducen políticas para hacer sustentable el régimen de la ganancia.

El contexto de la economía mundial no favorece las aspiraciones sociales extendidas por resolver acuciantes problemas de la vida cotidiana. El pensamiento crítico debe hacer más visibles las respuestas concretas que millones de personas llevan adelante en la reproducción de la especie y el planeta. Es algo que no siempre tiene visibilidad en el debate político, especialmente en tiempos electorales trascendentes en el cono sur de América: Bolivia, Argentina y Uruguay.

Notas:

[1] Introducción del Presidente del Banco Mundial al Informe Anual 2019 del BM; en: file:///C:/Users/jcgam/Downloads/211470SP%20(1).pdf (consultado el 11/10/2019)

[2] Kristalina Georgieva, Directora Gerente del FMI. Ante la desaceleración del crecimiento es necesario acelerar la acción, del 8/10/2019, en: https://www.imf.org/es/News/Articles/2019/10/03/sp100819-AMs2019-Curtain-Raiser(consultado el 11/10/2019)

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=261407

 

 

Constatamos que cuanto Gambina dice de los organismos mundiales puede aplicarse a discursos y planes de los Fernández. Lo cierto es que la liberación del capitalismo e imperialismos no provendrá de otra economía posible sino de defender y recuperar territorios no sólo rururbanos sino también todos los otros que implican, desde ahora, ir transformando radicalmente las relaciones sociales e internacionales.

 

Tengamos en cuenta, para destapar al sistema capitalista, cuán importante en la generación de hambre y pobreza son:

 

 

 

Banco Mundial—FMI Culpables de

Promover el Acaparamiento de Tierra, Incrementar la Desigualdad

 (8 Octubre de 2018, Bali) “Reunión anual en Bali esta semana es tan sólo un engaño para tapar la negligencia criminal de los intereses del pueblo” dicen campesinxs.”

En una reunión de La Vía Campesina facilitada por Serikat Petani Indonesia (SPI) en Bali, organizaciones campesinas de Asia, África, las Americas y Europa han responsabilizado, unánimemente, al Banco Mundial y el FMI por facilitar el acaparamiento de tierras, la desforestación y el acaparamiento de mar alrededor del mundo, conllevando a la desigualdad, pobreza y hambre a nivel global. Lxs campesinxs señalan varias décadas de impulso neoliberal del Banco Mundial y el FMI para privatizar y desregular en países en vía de desarrollo, entre los factores principales que ha contribuido al incremento en el costo de vida para las comunidades campesinas.

Durante los últimos 30-40 años el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) y, más recientemente, la Organización Mundial de Comercio (OMC) han forzado a los países a reducir la inversión en la producción de alimentos y reducir el apoyo a campesinxs y pequeñxs productorxs. Bajo las políticas neoliberales, las reservas alimenticias estatales han sido consideradas demasiado caras y los gobiernos han sido forzados a reducir y privatizarlas con regímenes de ajuste estructural.

Representantes de países como Timor de Este, Tailandia, Kenia, Cambodia, Malaysia, Francia, Indonesia, Corea de Sur, India, Nepal y Sri Lanka han citado varios casos de acaparamiento de tierra en sus países, para facilitar proyectos masivos de infraestructura financiados por el Banco Mundial y el FMI.

David Calleb Otieno de la Liga Campesina de Kenia explicó, “En Kenia recientemente, el FMI impulsó la implementación del Acto Finanza del 2018 que ha incrementado los impuestos a los combustibles, transferencias monetarias y derogó la ley de interés. La intención es beneficiar a los prestamistas kenianos que siguen ganando del servicio de las deudas al costo del bienestar del pueblo de Kenia. Hay una congelación del gasto de bienestar en Kenia. La deuda está ahora al 70% del PID. Atrapados en esta trampa de deuda, cada todo se privatiza—el transporte, el agua, la telecomunicación. Lxs campesinxs han perdido su autonomía sobre las semillas y nuestras políticas agrícolas empujan los cultivos comerciales. Todas estas políticas vienen por las orientaciones del FMI y el Banco Mundial.”

Ms Jeongyeol Kim de la Asociación de Mujeres Campesinas de Corea, agregó, “Corea de Sur ha firmado acuerdos comerciales con 52 países y estos acuerdos guían cómo las políticas agrícolas están marcadas en el país. Ha habido un impulso permanente de darle la espalda a la agricultura campesina y adoptar un modelo de agronegocio orientado a la exportación. Esto ha producido más deuda en el campo y una destrucción total de la vida campesina. Las mujeres campesinas se enfrentan el peor de este modelo industrial, el uso pesado de los insumos químicos. Este cambio de la manera que hacemos la agricultura se dio debido a las condiciones impuestas por el FMI y el Banco Mundial.”

Baramee Chairayat de la Asamblea de los Pobres, Tailandiarelató que “El Plan Nacional de Desarrollo en Tailandia siempre ha tenido la bendición del Banco Mundial y esto significaba que las tierras agrícolas y bosques públicos fueron destruidos para dejar paso a carreteras masivas, de las plantaciones de agronegocio y de los centrales azucareros. Durante un periodo de cuatro décadas, una gran parte de las personas del campo de Tailandia se volvieron sin tierra. Han implementado leyes que separan a los pueblos indígenas de su bosque”.

Claude Girod de la Confederación Paysanne, Francia, dice que el ofensivo de la industrialización y el agronegocio en el continente africano, como resultado de los préstamos acondicionados del Banco Mundial y el FMI, han conllevado a trampas de deuda inevitables, con los efectos de crear conflictos, guerras y migración masiva.”

“El Banco Mundial y el FMI, en nombre del programa de ajuste estructural, han impulsado la financiación y privatización de los recursos naturales en Indonesia. Cuando la gente resiste estos acaparamientos de tierra—sean en nombre de REDD+ u otro programa parecido—los campesinos son atacados, encarcelados y criminalizados. Tenemos el caso más reciente de Ahmad Azhari, quien se mantuvo 9 meses en la cárcel por defender los derechos de campesinxs. Todas estas instituciones están aquí para ayudar a las corporaciones expandir su negocio en vez de levantar las personas de la pobreza,” dijo Zainal Arifin Fuad, líder nacional del Serikat Petani Indonesia (SPI).

“Hay también un peligro de cooptación y apropiación. Si tomas el caso de la reforma agraria ya hay varios casos donde el Banco Mundial y el FMI también intentan hablar el idioma de la lucha campesina apoyando a la reforma agraria, pero esos son de hecho formas de reforma agraria vinculadas al mercado, que no es lo que quieren las comunidades campesinas.

Las organizaciones campesinas han prometido exponer el papel criminal del Banco Mundial y FMI en incrementar la desigualdad, el despojo y la pobreza, aun cuando en esta semana comience la reunión anual de estos cuerpos en Bali a partir del 08 de octubre.

La Vía Campesina denuncia la impunidad con que estas políticas destructivas están siendo propuestas por el Banco Mundial y el FMI. Continuaremos nuestra campaña por realizar la soberanía alimentaria y liberando la agricultura de las negociaciones de negocio.

Información de contacto:

Zainal Arifin Fuad, SPI, Indonesia — +62812 8932 1398 — zainal@spi.or.id
Jeongyeol Kim, KWPA, Korea — +82 10 4811 7996 —
kimj77689@gmail.com

Fuente:  

https://viacampesina.org/es/banco-mundial-fmi-culpables-de-promover-el-acaparamiento-de-tierra-incrementar-la-desigualdad/

 

 Alternativas emancipatorias

 

En la gravísima y compleja situación de los pueblos de Argentina y del mundo parece increíble que se reduzca la capacidad de análisis intelectual y popular a la descripción e interpretación superficial que hallamos en la primera nota. Comparémosla con la segunda.

 

Alberto-nomics para Argentina: 

alimentos baratos, Vaca Muerta y alianza de clases

1 de octubre de 2019

Por Carlos A Villalba

 Desde el 11 de agosto, y con más intensidad a medida que se acerca el 27 de octubre en el que Alberto Fernández formalizará su triunfo electoral de aquella jornada “primaria” que dio vuelta el mapa político argentino, los distintos grupos de poder económico y comunicacional -del país y de la región- acercan nombres de supuestas y supuestos integrantes del gabinete económico del inminente presidente de la Nación. De los otros ministerios también, pero, parafraseando la supuesta jerga del jefe del Grupo Clarín, para ellos, no son sino un “puesto menor”.

Tras el fracaso del plan de negocios instalado en la Casa Rosada por su equipo de gerentes corporativos convocados por un presidente neoliberal, elegido en elecciones, y ante el resultado irreversible del 11A, se vieron obligados a cambiar de táctica, dejaron de actuar como una agencia de colocaciones y abrieron la etapa de condicionamiento del próximo gobierno, del que deberán soportar el olor a peronismo que tanto les desagrada.

La literatura creó el concepto de raíces griegas de “distopía, aquello que resume todo lo indeseable, ese lugar de lo “malo” que encierra un mundo lleno de contradicciones, llevadas a sus consecuencias extremas. La Argentina del final del tiempo de Cambiemos parece salida de la imaginación de  Diego Agrimbau y Gabriel Ippóliti, los argentinos autores de la multipremiada historieta “Planeta Extra”, mezcla de ciencia ficción con crítica social ubicada en una sociedad futura.

Dirigir un país, sin ser su Presidente, es algo imposible; orientar la economía del presente, sin que le hayan colgado atributo formal alguno, también. Preparar el equipo que conduzca la etapa que se viene, antes de tener el diagnóstico exacto de “la catástrofe” que va a recibir, es como conducir sin ver a través de la autopista y la niebla; más aún si todavía no se pudo sopesar el tenor de las fuerzas que va a enfrentar ante cada decisión, frente a cada política que, como diría Eva Perón, no es sino la respuesta a cada necesidad de los más vulnerables de la sociedad.

Esa es la foto de la situación actual, con todo definido pero cuando todavía faltan semanas para los comicios de octubre y la asunción de diciembre; es el apunte perfecto para escribir una nueva “distopía ilustrada”, sino fuese porque las consecuencias de la época que se cierra arrojan víctimas que no están coloreadas con aerógrafo, sino que son personas de carne, hueso, hambre, enfermedad, desempleo, calle, necesidad, pobreza, miseria…

Polaroid

 Desde que se confirmó su postulación, el candidato Alberto Fernández no expresa sus intenciones, planes y hasta la nómina de lo que será su gabinete presidencial por medio de comunicados de prensa o de listas de futuros funcionarios; lo hace a través de los temas que trata en cada lugar que visita en las provincias o fuera del país, de la conformación de las comitivas que lo acompañan a cada lugar, de las problemáticas que cada uno de sus colaboradores aborda en público, también de las que callan.

Esa gestualidad dice mucho más que la catarata de notas que se redactan en base a los recortes informativos que la mayoría de los medios obtienen de los basureros de la calle México, a veces, incluso, de los tachos que nutren los servicios de inteligencia del macrismo o, incluso, los cuadros del gobierno, que usan columnas de radio, televisión, gráfica y redes, para que sus periodistas cuenten lo que ellos quieren hacer creer, lo que últimamente no siempre coincide con el pasto que los operadores financieros arrojan a las fieras que quieran consumirlo.

Las precauciones se extreman cuando de economía y finanzas se trata. Por ese motivo, aparecen nombres que en un par de horas se borran, o se intercambian áreas de gestión, entre economía, finanzas, negociación externa, producción, energía, Vaca Muerta…

De la diáspora de nombres que abarca el espectro completo de las tendencias, desde el liberalismo hasta los más serios exponentes de la economía “no ortodoxa”, con keynesianos, neokeynesianos y no keynesianos, monetaristas y estatistas incluidos, e incluidas, porque en esa constelación también brilla Cecilia Todesca, licenciada en Economía por la Universidad de Buenos Aires e integrante del equipo desde antes de este jaleo “pre-presidencial”.

Si no se puntea el gabinete como quien elige los números de la quiniela, se verá que otro egresado de la UBA, Matías Kulfas, es uno de los economistas más cercanos al ganador de las PASO de agosto, por encima del ranking ministerial en el que los medios lo ponen o lo sacan. Es quien viene poniendo la cara para desarrollar en público las consignas que lanza su jefe, con parsimonia pero con impacto.

Autor del libro “Los tres kirchnerismos. Una historia de la economía argentina 2003-2015″, período en el que Fernández fue jefe de Gabinete durante el lustro inicial, a cuya primera década considera como uno de los dos mejores períodos de crecimiento del país, con distribución del ingreso que reconoce con una clara mejora en los salarios y recursos para los trabajadores y los sectores más vulnerables.

La obra también marca que aquellos avances no impidieron incrementos significativos de las ganancias empresariales, del mismo modo que no se alteró el ciclo de concentración económica.

El 17 de septiembre pasado, Kulfas desplegó ante un selecto auditorio riojano, un prolijo powerpoint de 30 pantallas, incluyendo las tradicionales “muchas gracias” finales de profesor universitario, en el que diseñó las “Claves para retomar el crecimiento”. Dividió la exposición en tres partes dedicadas a:

  1.  ¿Dónde estamos? ¿Qué nos deja Macri?

  2.  Los desafíos del nuevo gobierno

  3.  10 motivos para ser optimistas

La foto de la coyuntura, acá consolidada, expresa lo siguiente: Como “desafíos del próximo Gobierno” presentó los pilares sobre los que se apoyaría la gestión a partir del 10 de diciembre, con la intención de “poner en marcha la economía”:

A renglón seguido presentó las “Seis reglas albertistas” que regirán el arranque del nuevo gobierno, basadas en un tipo de cambio “competitivo y estable”, con superávit comercial y fiscal, acumulación de reservas, desendeudamiento y baja de la inflación.

En base a esos objetivos, el equipo de la calle México desarrolla los tres “Nuevos ejes programáticos”, referidos a un “acuerdo económico y social” para bajar la inflación, mejorar productividad y mejorar de manera sustentable el salario real; “Reforma laboral” sector por sector y “sin soluciones mágicas” y “Plan de desarrollo industrial y tecnológico”, con estímulosfinancieros que faciliten su realización.

Las reglas del mercadeo sostienen que cualquier mensaje “motivador” debe terminar en modo “propositivo”, “esperanzador”; el asesor económico del Frente de Todxs, no escapó a ese mandato y sus pantallas terminaron con “10 motivos para e optimismo”, que junta propuestas con expresiones de deseo. Destaca el acuerdo económico y social que plantea el sector, con combate de la inflación y concertación de nuevas pautas para el desarrollo.

Uno de los pocos “nombres propios” sectoriales incluidos en el capítulo entusiasta de la presentación es el de “Vaca Muerta” que, a su juicio, rompería con la “dicotomía exportación / empleo”, a partir de la generación de “500.000 puestos de trabajo, de formadirecta y en industrias proveedoras, servicios de ingeniería,etc”. Considera que ese polo neuquino aumentará las exportaciones argentinas en un50%.

Al margen del esquema cuidadosamente armado por los equipos de Fernández, los tiburones de los hidrocarburos olieron sangre negra en el acto y filtraron sus propias versiones, “reflejadas” en los “análisis empresarios” semanales. Hasta esas páginas deslizaron una versión sobre la supuesta existencia de un proyecto de ley destinado a proteger las inversiones petroleras en el super-yacimiento, que habría sido redactado tras recibir sugerencias por escrito de algunos zares del sector, que lograron que la propuesta estuviese “en línea con reclamos y propuestas de los inversores externos”.

Las pantallas de Kulfas amplían su especulación sobre el ingreso de divisas -uno de los principales problemas que deberá enfrentar el Presidente de un país sobreendeudado por la gestión del gobierno saliente- con detalles de los ingresos potenciales derivados del “nuevo perfil exportador”, en los que Vaca Muerta encabeza sus proyecciones.

A ellas se suman con la mitad de su volumen la agroindustria y con un tercio del mismo minería e industria y servicios. Este último componente, a partir del rechazo a las políticas que provocaron el actual “industricidio” y de una propuesta de apoyo especial a las PYMES.

También destaca que la Argentina está en condiciones de “romper la dicotomía entre recursos naturales, industria y tecnología” y que el “gran desafío” es “sacar de la lógica extractivista a la minería, el petróleo y el gas”. Aunque no avanza públicamente sobre el recorrido para lograrlo, es probable que algunas de las pistas sobre el particular se encuentren en el modelo boliviano, con cuyas políticas  comulgan sectores importantes del Frente.

En lo específico, con las propuestas del vicepresidente Alvaro García Linares, quien considera que es necesario “salir del extractivismo”, aunque “no congelando las condiciones de producción ni regresando a la edad de piedra” sino después de “un período de transición, un puente que cree las condiciones técnicas, materiales y culturales de una nueva generación capaz de superar el extractivismo. Vamos a seguir, porque hay que satisfacer las necesidades materiales de la gente. Pero a la vez iremos creando las condiciones para un reencuentro con la Naturaleza, rescatando la tradición indígena… Extractivismo sí, temporalmente y sí necesariamente. Hasta crear la nueva sociedad del conocimiento y de la cultura”.

 Con dulce para los sectores más poderosos y, al menos por el momento, interesados en escuchar, Kulfas afirma que “Tenemos empresas, empresarios e industrias para encarar esta nueva etapa” y destaca que “el daño existe, pero es reversible con un cambio de rumbo y nuevas políticas industriales y comerciales”.

El asesor que durante la última semana fue sentado por los medios en el sillón principal del ministerio de Economía, critica las prácticas de la gestión macrista “que no cree en la capacidad transformadora de la gestión estatal” e “incorporó CEOs del sector privado y no generó resultados, sí conflictos de intereses”. Por el contrario, cree que el país “necesita un adecuado mix entre Estado y mercado” y enfatiza que “es posible encontrarlo”.

 Alberto Fernández presenta en sociedad las directrices básicas, sus equipos las desarrollan en profundidad y, conforme se caen las hojas del almanaque (en tiempos digitales, solo una figura), se van precisando detalles. En San Miguel de Tucumán se montó el escenario en el que, junto a representantes de la Unión Industrial y de la banca, las centrales obreras y distintos gobernadores e intendentes, y en armonía con lo enunciado por su compañera de fórmula, Cristina Fernández de Kirchner, el candidato propuso un“Pacto” o “Acuerdo”social.

Mientras se discute su plazo -con vigencia de seis meses o sin tiempo, es decir hasta que se alcancen los objetivos- la concertación apunta a salarios, impuestos, tarifas y precios de alimentos y, lo más deseado, que impida que el crecimiento de una variable se traslade a otra, de modo mecánico cuando no especulativo, como sucede en la actualidad frente a cualquier modesta mejora en los ingresos de trabajadores activos y jubilados, que “provoca” aumentos de precios por encima de ella.

Igual que sucede, también de modo injustificado, ante la caída del peso frente al dólar. Detrás de esta propuesta de “manual peronista”, está la intención de avanzar en una alianza policlasista que permita avanzar en un proyecto de desarrollo, autónomo y de largo plazo (de manual bis).

En el marco de una “economía en marcha”, las usinas de Fernández dejaron trascender la preparación de un repertorio de medidas inmediatas, para “parar la caída” que afecta a los sectores más vulnerables:

En su intento de “parar la caída y volver a reconstruir lo social”, el diputado Daniel Arroyo, único miembro de su equipo a quien el futuro Presidente mencionó como próximo “ministro” de Desarrollo Social, trabaja en otras acciones, complementarias de las anteriores:

Fernández Alberto, Fernández Cristina, Kulfas, Todesca, y todos los nominados por los medios -desde Emmanuel Alvarez Agis  hasta Roberto Lavagna, pasando por Guillermo Nielsen, Martín Redrado, Sergio Lanziani, Miguel Peirano, Mercedes Marcó del Pont, incluso el macrista Carlos Melconian-, además del candidato triunfante en la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, referente permanente del candidato, saben que nada será posible si, antes, no logran una muy buena renegociación de la deuda externa, tanto pública como privada.

Para eso tendrán que seguir sumando fuerza interna, lograr unidades como las que avanzan en el terreno gremial, estudiar las propuestas de los grupos de presión y desechar las frutas envenenadas, convencer a los organismos multilaterales de crédito, evitar las bombas cazabobos que buitres y cuervos financieros ya están colocando en el horizonte fernandista de la mano de los amigos de la gestión saliente.

Y, sobre todo, consolidar el voto del 27 de octubre, el que aporta Cristina y los que consigue, por la suya, el que pide desde la banquina imaginada de la autopista a Ezeiza que “No te vayas, viene Alberto”.

* Periodista y Psicólogo argentino. Investigador asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (http://estrategia.la/). Miembro de La Usina del Pensamiento Nacional y Popular (http://www.usinadelpensamientonacional.com.ar). Las ilustraciones son de distintas obras de Gabriel Ippóliti (https://www.facebook.com/gippo.carancini

Fuente: http://estrategia.la/2019/10/01/alberto-nomics-para-argentina-alimentos-baratos-vaca-muerta-y-alianza-de-clases/

 

Argentina en cuestión.

¿Unidad para transformar o para disciplinar?

 Por Carlos R. Martínez *, Resumen Latinoamericano, 4 octubre 2019

En estos días pueden verse a diferentes actores políticos, empresariales, mediáticos y posiblemente exponentes de la embajada de EEUU, trabajando en la búsqueda del ocultamiento de los diferentes proyectos sindicales que expresan modelos más verticales y empresariales junto a modelos con una impronta democrática, participativa y de clase. Todo ello se da bajo la seudo épica de la unidad.
La auténtica unidad del pueblo ante el macrismo fue protagonista en los últimos años, donde la mayor expresión fueron las jornadas de diciembre del 2017 oponiéndose a la reforma del sistema de jubilaciones y pensiones impulsada por el gobierno, que implicó un recorte en los salarios después de haberle quitado acceso a medicamentos y prestaciones de salud. 


Hace unos meses esa resistencia del pueblo y de las organizaciones populares representativas devino en una coalición electoral (Frente de Todos) que sin duda accederá al gobierno para fines de año.

 

En ese contexto la coalición encabezada por Alberto Fernández necesita unir todo lo que se pueda para tratar de ganar tiempo con la intención de modificar algunas variables económicas a fin de satisfacer las expectativas de sus votantes, en especial los sectores de la clase media que fueron determinantes en el resultado de las PASO, abandonando el apoyo a Macri. Un sector ilusionado (o con un alto nivel de fantasía) que a partir del 10 de diciembre va a “volver a «prender el aire acondicionado», «viajar al exterior» y “ disfrutar de la cocina de autor”, expresión de un dirigente político que transita la mueblería de la calle México en la Ciudad de Buenos Aires, convertida en bunker de campaña de Alberto Fernández.

 

Otro aspecto de “fidelización” de esos votantes es poner en caja a los movimientos sociales sobre los cuales ya dijo el futuro presidente: «Pido a los argentinos que no perdamos la calma. Todos sabemos la justicia de los reclamos, pero debemos intentar que no compliquemos más el escenario difícil que tenemos. Evitemos estar en las calles y generar situaciones que pueden llamar a la confrontación y a la violencia”. No ahorró palabras también para advertir sobre las demandas sindicales, para lo cual tomó el conflicto de los pilotos de Aerolíneas Argentinas y les sermoneó a ellos y a la tribuna: «Les pido siempre, no solo en estos casos, que no provoquen este estado de cosas”. En ambos casos el futuro presidente concluyó: los entiendo pero hagan los que les pido.
Para el Poder económico y financiero del cual muchos políticos no dejan de ser sus gerentes, los movimientos sociales, y sindicales son un atentado a la propiedad privada. Trabajan en ese sentido con prácticas antisindicales, solo un 38% de los trabajadores en blanco están afiliados sindicalmente, y sorprendentemente solo el 13% de los establecimientos tiene delegados gremiales, pero no les alcanza. 


Desde su perspectiva ya que hay que “gastar” en planes sociales, al menos que se alineen a las políticas de los gobiernos, en especial del próximo. Con eso comulgan algunos líderes históricos de estos movimientos sociales, organizando, consensuando y dando señales de lo conveniente de “no quedar afuera”, mientras otros se diferencian sin irse, afirmando que los une el espanto, léase Macri y la pobreza.
En el caso sindical, el Poder sabe que la disputa de la distribución económica es inevitable y prefieren que se junten ya que eso no significa aumentar el “poder sindical”, para ellos es tan solo seguir negociando con los mismos interlocutores, con la certeza que se silencien o moderen otras voces más críticas rodeadas y condicionadas por el ala política del nuevo gobierno y la nueva pertenencia a la CGT.
 

EL VALOR DE LA UNIDAD ¿DE CUÁL?

Históricamente en especial en los años de la resistencia peronista la unidad de los trabajadores era enunciada como un valor. Desde 1955 hasta los años 70 esa unidad era la base de la organización política con la finalidad de establecer elecciones nacionales libres y sin proscripciones. Era necesario evitar la atomización del movimiento obrero que junto con otros actores sociales tenían como enemigo y contradicción principal al Poder y las dictaduras militares, brazo armado del proyecto antipopular, oligárquico e imperialista. Eso no significó que al interior del movimiento obrero no se desarrollara la tensión entre los diferentes modelos sindicales de esa época: la CGT participacionista o vandorista y la CGT de los Argentinos. Estos últimos produjeron no solo una práctica revolucionaria, sino también documentos de alto contenido ideológico que no han perdido vigencia aun hoy como los de “La Falda” 1957 y “Huerta Grande” de 1962. 


En 1975 otra expresión de las tensiones que producía un modelo sindical afín a la conciliación de clases y defensa de la propiedad privada y otro de representación obrera y revolucionaria se puso en juego en las jornadas de junio y julio de ese año, resultado de la organización de las Coordinadoras Interfabriles. Comisiones internas y delegados de base de empresas como Mercedez-Benz, Bagley, Molinos, IKA-Renault, Ford, Materfer, Transax, Acindar, Cartonex, Saiar-Rheem, Squibb, Astilleros Astarsa y Forte, Siam, Nesquik, Fanacoa, Terrabusi, Paty, Fate, Matarazzo, General Motors, Gráfa, trabajadores Bancarios, de la UTA, Gas del Estado, Dirección General Impositiva, Ceramistas, Gráficos, Rigolleau, Massuh, Aceros Johnson, Peugeot, Astilleros Rio Santiago, Astilleros Tigre, Firestone, Municipales, Propulsora Siderúrgica, petroquímicas Sudamericana y Propulsora, ferroviarios, estatales, docentes, judiciales, entre otros. 
El pacto social del gobierno terminó pulverizado por la contundencia de la respuesta de la clase. En julio el diario «El Cronista Comercial» informaba que la industria estaba parada en un 90%. Los trabajadores no solo luchaban por salario y condiciones, a partir de este tipo de organización impusieron respeto con los patrones y lograron reivindicaciones particulares de cada empresa. Expresión del clasismo, peronismo de base, la JTP (Juventud Trabajadora Peronista) y la izquierda revolucionaria, una unidad diferente desde abajo, conformando frentes de masas que le disputan el liderazgo a la CGT y lo logran.

 

La burocracia sindical-empresaria durante décadas se ha mimetizado en los dobleces del Poder, fue cómplice de la privatización de las empresas del estado, pérdida de fuentes de trabajo y de derechos, flexibilización laboral, contratos basura, aumento del trabajo en negro, tercerizaciones laborales, privatización de las jubilaciones y creación y participación en los negocios financieros de la AFJP, constitución de compañías de seguros y de empresas prestadoras de servicios que le venden servicios a sus propias obras sociales, programas de capacitación financiado por los gobiernos de turno de forma no muy transparente.

 

TODO OCULTO TRAS LA PROPUESTA DE LA UNIDAD DEL MOVIMIENTO OBRERO.
En ese largo proceso de búsqueda de nuevas alternativas para la representación genuina y democrática de la clase, hace más de 25 años se realiza el Encuentro de Buzcaco embrión de la CTA. En su análisis de coyuntura se estableció que “el viejo modelo sindical sostenido por su dependencia del poder político y su grado de complicidad con el poder económico no sirve para canalizar las demandas de sus representados ni defender sus conquistas e intereses. Ante este cuadro de situación y sobre la base del reconocimiento de errores en el proceso de construcción y acumulación, se propone realizar un plan de trabajo que amplíe el debate y las propuestas. Se acordaron cuatro puntos en su acta fundacional:

• Autonomía sindical con respecto al Estado, los patrones y los partidos políticos. • Democracia sindical, rechazando las divisiones y el sectarismo. • Apertura a otras organizaciones sociales que expresen las múltiples demandas de los sectores populares. • Revalorización de la ética gremial atacando la corrupción y el pseudo pragmatismo con el que las dirigencias legitiman el ajuste.

La conformación de la CTA en 1991 parte de dos ejes centrales, enfrentamiento contra las políticas del Menemismo y el “Unicato Sindical” que legaliza la existencia no solo de una sola central sindical que no es elegida por voto directo de los afiliados, también representación única de los trabajadores en especial los privados para asegurar la propiedad privada.

Paradójicamente muchos de los que se sumarán a la CGT, anunciaron que previamente iban a hacer una asamblea de delegados sabiendo el resultado con anterioridad, expresión de las viejas prácticas que dijeron no aceptar más.

 

Se está entonces ante un escenario en que desisten los que dijeron construir un cambio del paradigma sindical como fue la construcción de la CTA. También, los que transitaron siendo muy jóvenes las experiencias de lucha gremial y política que culminaron con las Coordinadoras Interfabriles, los que acusaron como burócratas a quienes desde la CGT nunca terminaron de ponerle fecha a un paro general al gobierno de Macri, los que señalaron de pragmáticos al menemismo por la pérdida de las Soberanía Política, Independencia Económica y Justicia Social y hoy arrían las banderas de autonomía de los patrones, el estado y los partidos políticos, por los cuales decían construir una central democrática y clasista. 
Hoy proponen ocultar sus propias convicciones juveniles de cambio, destruir la historia de la construcción de una herramienta alternativa para los trabajadores, para dejar de ser la cabeza de un león (la clase trabajadora) y convertirse en la cola de un ratón que cambia de barco porque el neoliberalismo se hunde.

*Integrante de la Coordinadora Resistir y Luchar

Fuente: http://www.resumenlatinoamericano.org/2019/10/04/argentina-en-cuestion-unidad-para-transformar-o-para-disciplinar/

En consecuencia, la confrontación con la «contrarreforma agraria integral» requiere de generalizar la ruptura con descripciones e interpretaciones sobre los personajes de los gobiernos de turno y su sustitución por análisis que profundicen en la complejidad, por ejemplo, del sistema global de agronegocios que ocupa económica y territorialmente al país-continente.

Glifosato, transgénicos y

un experimento a cielo abierto

30  de mayo de 2019

Por Darío Aranda

Bio diversidad

El herbicida más usado del mundo acumula denuncias y condenas millonarias en Estados Unidos. La multinacional Bayer (que compró Monsanto en 2018) con futuro incierto. Sentencias en Argentina, empresarios que proponen cerrar escuelas (para poder sembrar transgénicos), la ONU cuestiona el modelo y campesinos muestran que otro modelo es posible (y necesario).

“El glifosato es como agua con sal”. Lino Barañao, Ministro de Ciencia de Argentina.

“La ignorancia no mata, solo hace sufrir”, Jorge Gattini, ministro de Agricultura de Paraguay (en referencia a los campesinos que denuncian las fumigaciones con agrotóxicos).

"Es un herbicida de clase menos tóxica. Los humanos podrían incluso beber y no morir porque no tenemos la vía metabólica de las plantas. Además, es biodegradable en el suelo". Edilson Paiva, presidente de la Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad (Ctnbio) de Brasil.

El herbicida glifosato, el más utilizado del agronegocio, ha tenido las defensas más insólitas de los gobiernos pro transgénicos, desde funcionarios hasta periodistas.

Cientos de estudios científicos, fallos judiciales y, sobre todos, miles de afectados por fumigaciones son la prueba de los efectos del herbicida.

Patria grande transgénica

Sólo diez países del mundo concentran el 98 por ciento de los cultivos transgénicos (con uso de agrotóxicos): Estados Unidos, Brasil, Argentina, Canadá, India, China, Pakistán, Paraguay, Sudáfrica y Bolivia(1). Cuatro de ellos de América Latina y, junto a Uruguay, forman lo que la multinacional Syngenta llamó en una publicidad corporativa (2003) “la república unida de la soja”.

La patria grande sojera cuenta con 47 millones de hectáreas con soja transgénica(2). Abarca:

- El 66 por ciento de la tierra cultivada de Paraguay.

- El 52 por ciento de Argentina.

- El 35 por ciento de la tierra cultiva de Brasil.

- El 30 por ciento por ciento de Uruguay.

- El 24 por ciento de Bolivia.

Uno de los argumentos centrales de las empresas transgénicas era que, con las semillas modificadas genéticamente, se utilizarían menos químicos.

En Argentina, según datos oficiales del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), en 1995 se utilizaron 42 millones de litros de herbicidas. En 1996 se aprobó la primera soja transgénica (de Monsanto) y el crecimiento del uso de herbicidas fue geométrico: 252 millones de litros en 2011 (último año publicado por el INTA). El glifosato es el principal herbicida utilizado. En 2016, datos de la Casafe (Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes) llegó a 290 millones de litros anuales.

El aumento del uso no se corresponde con el aumento de la superficie, sino con la necesidad de aumentar la cantidad por hectárea. El mismo INTA reconoce que en la década del 90 se utilizaba 1,95 litros por hectáreas. En la campaña agrícola 2011/2012 llegó a utilizarse nueve litros por hectárea. Se debe a la aparición de “malezas”, plantas no deseadas que crearon resistencia al glifosato. Por lo cual los productores utilizan cada vez más cantidad y además mezcla de venenos (2-4D y paraquat, entre otros).

Negar la realidad

“No pueden ocultar la realidad. Quieren tapar el sol con la mano”, explicó el científico Andrés Carrasco en 2009. Jefe del laboratorio de Embriología Molecular, ex presidente del Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas), confirmó en laboratorio que el glifosato producía malformaciones en embriones anfibios y alertó que era transpolable a humanos.

Sufrió una campaña de desprestigio mediática y política. El periodista Matías Longoni, desde Clarín, llamó “supuesto estudio” al trabajo de Carrasco. Puso en duda su existencia y la reputación de unos de los mayores embriólogos de Argentina. “La industria agrícola se puso en alerta. Las cámaras Casafe y Ciafa aclararon que el glifosato ‘está clasificado en la categoría de menor riesgo toxicológico’. En voz baja, el sector asegura que se trata de una nueva ofensiva oficial para ‘demonizar’ a los productores de soja”, escribió el periodista que cubrió el tema agro durante 18 años en Clarín, que rara vez cuestiona las consecuencias del agronegocios y funciona como agencia de prensa de las compañías del agro.

El diario La Nación también apuntó contra Carrasco y, al igual que los “periodistas del agro”, salieron en defensa del glifosato, los transgénicos (y de las empresas que los venden y, casualidad, pautan en esos medios).

El 27 de noviembre 2017, ya desde su pyme periodística “Bichos de campo”, repleta de publicidades de las empresas de agrotóxicos, Longoni celebró: “¡Larga vida al glifosato! O mejor, un poco más de vida al glifosato. Los alemanes, cuando quieren, golean. Lo hicieron con Brasil en el mundial de fútbol y ahora lo hacen con Francia, en la disputa dentro de la Unión Europea (UE) por prohibir o prorrogar la vida útil del controvertida herbicida glifosato. La votación para decidir si se renovaba la licencia del producto fue ganada, una vez que los alemanes se decidieron a jugar, por 18 a 9.”.

Desde el sector político, la defensa al glifosato fue (y es) encabezada por Lino Barañao, ministro de Ciencia durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y titular de la cartera con Mauricio Macri. En 2009 descalificó a Carrasco desde el programa de TV de Héctor Huergo, uno de los mayores lobbistas del agronegocio (director del suplemento Clarín Rural) y desde el Congreso de Aapresid (Asociación de Productores de Siembra Directa). “El glifosato es como agua con sal”, señaló en un entrevista en la Radio AM 530, de las Madres de Plaza de Mayo. Ningún funcionario kirchnerista lo cuestionó.

A fines de 2015, días previo a asumir como ministro de Ciencia de Mauricio Macri, volvió a defender el uso de químicos, con un argumento poco científico: “Con los antibióticos también hay mal uso y muertes, y nadie se queja”.

Carrasco falleció en mayo de 2014 y dejó la mejor definición para el glifosato y los transgénicos: “Es un experimento masivo a cielo abierto”.

El relato transgénico

Acto 1. El agroquímico (en este caso el glifosato, en la década del 60 fue el insecticida DDT) no afecta la salud ni el ambiente.

Acto 2. No hay pruebas científicas.

Acto 3. La pruebas científicas no son concluyentes o “existen dos bibliotecas” (a favor y en contra).

Acto 4. Son nocivos pero si se utilizan bien no hay riesgos (en ese momento proponen soluciones técnicas para su uso, hoy llamadas “buenas prácticas agrícolas”).

Acto 5. Reemplazo de ese químico por otro (y vuelta al “acto 1”).

El agronegocio utiliza la misma estrategia que las tabacaleras (durante décadas negaron que producían cáncer) y que las petroleras (durante medio siglo negaron el cambio climático).

El teatro del agronegocio se monta sobre un mito principal: los transgénicos son necesarios para alimentar la creciente población mundial. Argumento desmentido incluso por la propia FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), espacio que apoyó el avance transgénico en el mundo. El hambre del mundo no se debe a la falta de alimentos, sino a su injusta distribución.

 Paren de fumigar”

En los primeros años de la década del 2000 nació en Argentina la “Campaña Paren de Fumigar”, espacio de referencia en la producción de material y debates sobre el impacto sanitario de los agroquímicos. Asambleas, charlas, movilizaciones y todas las acciones imaginables para proteger la salud de la población. En decenas de localidades lograron ordenanzas que limitan las fumigaciones y, en otras impulsaron la vía judicial.

La ONG Naturaleza de Derechos (3) sistematizó los fallos que frenan las fumigaciones con agrotóxicos:

2003. Loma Senés (Formosa).

2008. Alberti (Buenos Aires) e Ituzaingó Anexo (Córdoba).

2009. San Jorge (Santa Fe) y Alberti (Buenos Aires).

2010. La Leonesa y Las Palmas (Chaco). Alberti (Buenos Aires).

2011. Las Antillas (Salta).

2012. Alberti (Buenos Aires) e Ituzaingó Anexo (Córdoba).

2013. Alberti y Mar del Plata (Buenos Aires), Merlo (San Luis).

2014. Paraná (Entre Ríos), Coronel Suárez y Mar del Plata (Buenos Aires).

2015. Guernica (Buenos Aires) y Totoras (Santa Fe).

2016. Alberti (Buenos Aires) y Piamonte (Santa Fe).

2017. Santa Ana (Entre Ríos).

2018. Entre Ríos y Chascomús (Buenos Aires)

2019. Pergamino y Exaltación de la Cruz (Buenos Aires) y Entre Ríos.

Jueces y fiscales tienen herramientas para frenar las fumigaciones, sobre todo la Ley General del Ambiente (25.675), donde se establece el “principio precautorio”: “Cuando haya peligro de daño grave o irreversible, la ausencia de información o certeza científica no deberá utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas eficaces, en función de los costos, para impedir la degradación del medio ambiente”.

Estados Unidos

La multinacional Bayer compró Monsanto en 2018 por 63.000 millones de dólares. Se transformó así en la mayor empresa de semillas transgénicas y agrotóxicos del mundo.

Su primer anunció fue que desaparecería el nombre de Monsanto (aunque seguirá comercializando todos sus productos) y comenzó una campaña publicitaria para mejorar su imagen. Utiliza los mismos argumentos que Monsanto para aumentar sus ventas de agroquímicos: niega los cientos de estudios independientes que confirman los efectos en la salud.

La Coordinación Contra los Peligros de Bayer es una red europea de organizaciones y activistas que difunden denuncias sobre el accionar de la compañía, tanto en su aspecto farmacéutico como del agronegocio. "El modelo de negocio de Bayer y Monsanto carece de escrúpulos. Ambos obtienen sus beneficios con pesticidas y técnicas de manipulación genética, dañan la salud de agricultores y consumidores, alteran el clima, destruyen la biodiversidad y ponen en peligro las bases de la alimentación y subsistencia de las generaciones futuras. Bayer, al fusionarse con Monsanto, potencia este amenazador modelo de negocio y busca aumentar los beneficios de sus grandes accionistas a costa de la gente y la naturaleza", afirmó la organización.

Bayer cuenta con nuevo eslogan: "Ciencia para una vida mejor".

En agosto de 2018, en Estados Unidos, se dio la primera condena contra Monsanto-Bayer. Dewayne Johnson fue indemnizado con 78 millones de dólares por contraer cáncer al utilizar glifosato en su trabajo como jardinero.

El 27 de marzo de 2019, un jurado de California condenó a la empresa a pagar 80 millones de dólares por "negligencia", al haber ocultado los riesgos de su herbicida Roundup (marca comercial del glifosato de Monsanto). La demanda fue presentada por Edwin Hardeman, un jubilado de la ciudad de Sonoma. Fue la segunda parte del juicio. En la primera, diez días antes, se había concluido que el agrotóxico fue un "factor determinante" en el Linfoma No Hodgkin (cáncer) que se le diagnosticó a Hardeman en 2015.

"El jurado responsabilizó a Monsanto por sus 40 años de conducta delictiva corporativa", explicaron los abogados del demandante, Jennifer Moore y Aimee Wagstaff en un comunicado a la prensa.

El 13 de mayo, tribunales de California (Estados Unidos) determinaron que la multinacional debe pagar 2000 millones de dólares a un matrimonio (Alva y Alberta Pilliod) que utilizó Roundup y contrajo cáncer. La sentencia afirma que la empresa actuó con “negligencia”, al ocultar las consecuencias del veneno. El jurado determinó que el “diseño” del Roundup (marca comercial de Monsanto) fue la causa principal del daño, confirmó que el químico representa “un peligro importante” para las personas que lo utilizan, afirmó que Monsanto “no proporcionó una advertencia adecuada sobre los riesgos potenciales” y ésto representó un factor importante para provocar el daño en la salud de los Pilliod.

El jurado de Estados Unidos determinó que Monsanto diseño, fabricó y distribuyó Roundup de “forma negligente”, afirmó que la compañía sabía (o debía saber) que Roundup era peligroso o que podría provocar daños y no advirtió de forma apropiada. El otro punto clave, que elevó la condena de 2000 millones de dólares, el fallo confirma que Monsanto actuó con “vicio, dolo o mala fe” al poner su herbicida en el mercado y no advertir sobre los riesgos que implicaba.

Monsanto-Bayer acumula, sólo en Estados Unidos, más de 13.000 demandas. Una muestra de la crisis de la compañía alemana: perdió casi el 40 por ciento de su valor bursátil desde que adquirió a Monsanto.

¿Escuelas o transgénicos?

El Foro Ecologista de Paraná (Entre Ríos) y el sindicato docente Agmer (Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos) presentaron en agosto de 2018 un amparo ambiental para proteger de agrotóxicos a los niños y trabajadores de las escuelas rurales. El juez Oscar Daniel Benedetto, de la Cámara II de la Sala II se expidió el 1 de octubre: en un fallo judicial sin precedentes, prohibió fumigar con agrotóxicos a menos de 1000 metros de las escuelas de Entre Ríos. Y la distancia de protección se extiende a 3000 metros si las aplicaciones son aéreas. La protección abarcó a todas las escuelas de la provincia.

"Es imposible de obviar que el modelo de producción agrícola puede generar un creciente problema de salud pública, debido a que los plaguicidas contienen sustancias químicas tóxicas que afectan a los cultivos, pero que muy probablemente también tengan efectos nocivos en la salud de la población rural", se lee entre los fundamentos del fallo, de 21 páginas.

El juez Benedetto tuvo presente el principio precautorio vigente en la Ley General del Ambiente (25675): "En materia ambiental se impone la necesidad de adoptar un criterio de precaución (...) El peligro inminente se materializa en la amenaza de la aplicación de los agrotóxicos. Y destacó que la falta de certeza científica sobre sus consecuencias no me parece un argumento que justifique la improponibilidad de la acción, sino todo lo contrario, ya que no es posible soslayar que se trata de una situación extremadamente delicada y sensible, estando en juego la salud de miles de niños entrerrianos".

El amparo que protege las escuelas fue apelado cuestionado por el gobernador Gustavo Bordet, que el 2 de enero de 2019 publicó un decreto contrario al fallo y redujo a sólo 100 metros la protección de las escuelas rurales.

El Foro Ecologista de Paraná, ya como parte de la "Coordinadora por una Vida sin Agrotóxicos en Entre Ríos. Basta es basta" (reúne a asambleas socioambientales, organizaciones sociales y docentes), presentó un amparo contra el decreto. En marzo de 2019 una sentencia judicial anuló el decreto del gobernador Bordet.

El presidente Macri, en apoyo explícito al agronegocio, cuestionó al Poder Judicial: “Es un fallo irresponsable. Pone en peligro el trabajo de muchos entrerrianos".

La Coordinadora "Basta es Basta" le contestó en un comunicado: "Señor presidente, nuestros gurises merecen el mismo ambiente que su hija Antonia".

El miércoles 15 de mayo, el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos, máximo tribunal provincial, declaró la inconstitucionalidad del decreto del gobernador Gustavo Bordet, que permitía fumigar a solo 100 metros de las escuelas rurales. De esta forma, continua vigente el amparo ambiental que aleja las fumigaciones terrestres a 1000 metros de las escuelas (3000 si son aéreas).

El jueves 23 de mayo se produjo una insólita manifestación en Paraná: productores sojeros exigieron que el Poder Judicial que revierta el fallo y propusieron cerrar las escuelas para poder seguir fumigando con agrotóxicos.

Pruebas

Un argumento recurrente de los defensores del agronegocio es que “no existen pruebas” de los efectos del glifosato. A nivel internacional son muy conocidos los estudios del investigador francés Gilles-Eric Seralini, especialista en biología molecular y docente de la Universidad de Caen (Francia). Confirmó que el herbicida Roundup estimula la muerte de las células de embriones humanos, lo que podría provocar malformaciones, abortos, problemas hormonales o de reproducción, además de distintos tipos de cánceres.

También demostró la conformación de tumores en roedores alimentados con transgénicos.

Le implicó réplicas personalizadas de Monsanto, con campaña mediática de difamación incluida.

La estocada mayor sucedió en marzo de 2015. La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) es un ámbito especializado de la Organizaciones Mundial de la Salud (OMS). Luego de un año de trabajo de 17 expertos de once países, emitió un documento inédito: “Hay pruebas convincentes de que el glifosato puede causar cáncer en animales de laboratorio y hay pruebas limitadas de carcinogenicidad en humanos (linfoma no Hodgkin)”. Detalló que la evidencia en humanos corresponde a la exposición de agricultores de Estados Unidos, Canadá y Suecia, con publicaciones científicas desde 2001. Y destacó que el herbicida “también causó daño del ADN y los cromosomas en las células humanas” (situación que tiene relación directa con el cáncer).

Con la nueva evaluación el glifosato fue categorizado en el “Grupo 2A”, que significa en parámetros de la Organización Mundial de la Salud: “Probablemente cancerígeno para los seres humanos”. Esta categoría se utiliza cuando hay “pruebas limitadas” de carcinogenicidad en humanos y “suficiente evidencia” en animales de experimentación. La evidencia “limitada” significa que existe una “asociación positiva entre la exposición al químico y el cáncer” pero que no se pueden descartar “otras explicaciones”. El IARC-OMS trabaja sobre cinco categorías de sustancias que tienen relación con el cáncer. El “Grupo 2A” es el segundo nivel de peligrosidad, sólo superado por “Grupo 1”, donde se ubican, por ejemplo, el asbesto y la radiación ionizante.

Monsanto, que entre sus argumentos utilizaba hasta ese momento informes de la IARC, pasó a acusarla de hacer “ciencia basura”.

A nivel local, en 2018 se publicó “Antología tóxica del glifosato”, una minuciosa recopilación de 830 trabajos académicos (de Argentina y del exterior) que dan cuenta de los efectos del glifosato y su vínculo con el cáncer, malformaciones, intoxicaciones y abortos espontáneos, entre otras consecuencias.

"Esta recopilación suma 830 artículos científicos o papers, es decir: informes de investigaciones clínicas, experimentales, de laboratorio, revisiones, contestaciones, recopilación, resúmenes de congresos, que han sido objeto de publicación en revistas o journales científicos. Todos los trabajos han sido sometidos a revisión por un comité de científicos y aprobados para su publicación al ser considerados significativos", explica el trabajo, realizado por Eduardo Martín Rossi, integrante del colectivo Paren de Fumigar de Santa Fe, que se decidió a analizar y estudiar todas las publicaciones para desmentir los dichos de los publicistas del agronegocios.

De 182 páginas, se puede acceder vía Internet ( https://bit.ly/2mewyYH ), cuenta con el detalle y link de de las investigaciones. Más de cien son de universidades públicas de Argentina (UBA, La Plata, Río Cuarto, Litoral). El primer capítulo precisa 141 trabajos sobre el impacto del glifosato en la salud humana. El capítulo dos detalla 102 investigaciones sobre "mecanismo de fisiopatología celular de cáncer". El capítulo tres se dedica a "toxicidad en los sistemas orgánicos", con 89 publicaciones académicas. El capítulo cuatro se dedica a trabajos específicos de impacto "en la biodiversidad", con 336 investigaciones.

"No es casualidad que en los pueblos agrícolas se multiplique el hipotiroidismo, el asma bronquial, los trastornos reproductivos y las enfermedades oncológicas produciendo un cambio evidente en el patrón de morbilidad y mortalidad", alerta el trabajo.

La recopilación recuerda que Monsanto publicitó "con información falsa que el glifosato era biodegradable". En 2007 Monsanto fue condenada en Francia por publicidad engañosa. Decenas de investigaciones dan cuenta, desde hace décadas, que el herbicida "es altamente persistente en el ambiente, en el suelo y cursos de agua".

Entre las empresas que comercializan glifosato en Argentina figuran Monsanto, Bayer, Syngenta, Red Surcos, Atanor, Asociación de Cooperativas Argentinas, Nufram, Agrofina, Nidera, DuPont, YPF y Dow.

La antología recuerda que la autorización de los agrotóxicos (llamado "fitosanitarios" por las empresas y funcionarios) se realiza en base a estudios de las propias empresas y que sólo analiza los efectos agudos (no investigan qué produce un químico en el largo plazo de exposición). En el caso de glifosato, "Monsanto sólo experimentó tres meses con roedores". En base a ese estudio, la empresa aseguró que el herbicida no producía efectos adversos.

"Científicos independientes midieron efectos crónicos (durante dos años). A partir del cuarto mes los roedores machos presentaron tumores. A partir del séptimo mes comenzó el mismo proceso en hembras. Y en el mes 24, el 80 por ciento de los roedores tuvo tumores", explica la recopilación.

Más de un centenar de trabajos científicos son de universidades públicas de Argentina, entre ellos el grupo de investigación de Rafael Lajmanovich (doctor en ciencias naturales de la Universidad Nacional del Litoral), que confirmó el efecto letal del glifosato en anfibios, y el Equipo Multidisciplinario de Interacción Socioambiental (Emisa), de la Universidad Nacional de La Plata, que demostraron la presencia de glifosato en alimentos, ríos, patios de escuelas y hasta en la lluvia.

El modelo

El problema de fondo no es el glifosato. Se hace eje en él porque es el más utilizado, el que más facturación produce a las compañías y, al mismo tiempo, que más denuncias provoca.

Las voces críticas al agro transgénico (campesinos, indígenas, asambleas socioambientales, académicos) cuestionan el modelo de agronegocio, en base a transgénicos y decenas de agrotóxicos, y en manos de un puñado de multinacionales.

Cuatro empresas que dominan el mercado de semillas y agrotóxicos: Bayer-Monsanto, ChemChina-Syngenta, Brevant (Dow y Dupont) y Basf. En 2015 facturaron 85.000 millones de dólares y, según proyecciones de Bayer, llegarán 120.000 millones en 2025.

“Controlan precio, innovación e impacta en las políticas agrícolas. Países que están con un alto grado de agricultura industrial, como Argentina, pasan a estar en situación de vulnerabilidad. Incluso en términos de soberanía. Estas empresas tienen un poder de negociación que es mucho más que de negociación, es de imposición sobre un país, incluso con leyes a medida”, explicó Silvia Ribeiro, Investigadora del Grupo ETC (Grupo de Acción sobre Erosión, Tecnología y Concentración).

La Relatoría Especial sobre el Derecho a la Alimentación es el máximo espacio de Naciones Unidas dedicado al tema. Al frente está la especialista Hilal Elver, de origen turco. Visitó la Argentina en septiembre de 2018 y confeccionó un informe para el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

"En el marco de la agricultura industrial a gran escala, es esencial que se tome en cuenta el verdadero costo de los métodos de producción en relación con el suelo y los recursos hídricos, y el impacto de la degradación ambiental sobre generaciones futuras, en lugar de concentrarse únicamente en la rentabilidad y el crecimiento económico a corto plazo", alertó la relatora especial de Naciones Unidas.

Dedicó un apartado especial al glifosato: "Se aplica indiscriminadamente en la Argentina, sin tener en cuenta la existencia de escuelas o pueblos en las cercanías. Como resultado de ello, se me ha informado acerca de un aumento en la cantidad de personas que han perdido la vida o padecen enfermedades que ponen en riesgo su vida (…) La exposición a plaguicidas puede tener efectos muy peligrosos para la salud de los seres humanos, en especial para niños y mujeres embarazadas que son más vulnerables".

Hilal Elver cuestionó que la agricultura industrial está controlada por pocas y grandes empresas, y alertó que el Gobierno ya decidió su rol: "Durante las entrevistas con funcionarios de la Secretaría de Agroindustria observé una tendencia a apoyar el modelo agroindustrial y a realizar serios recortes en el apoyo, el personal y el presupuesto del sector de la Agricultura Familiar, incluido el despido de casi 500 trabajadores y expertos".

Reivindicó el papel de la agricultura campesina. En la conclusión resaltó: "Reitero la importancia de la agricultura familiar para lograr el objetivo de una alimentación adecuada y saludable para todos los argentinos. Debería ponerse empeño en promover la agricultura familiar como prioridad. Es la única manera de lograr un equilibrio, única manera de lograr una solución sostenible y justa para el pueblo argentino".

En mayo pasado, en la ciudad de Buenos Aires, se realizó un inédito “foro agrario”, que reunió durante dos días a más de 3000 campesinos, indígenas, productores familiares. Impulsado por la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT), entre otras organizaciones, elaboró propuestas concretas de políticas públicas para el sector rural, con una urgente democratización de la política agropecuaria.

Entre las políticas a implementar: acceso a la tierra, basta de fumigaciones con agrotóxicos, fomento de la agroecología como política de Estado, soberanía alimentaria y un tema que irrita a los conservadores transgénicos argentinos: reforma agraria integral.

http://www.biodiversidadla.org/Agencia-de-Noticias-Biodiversidadla/Glifosato-transgenicos-y-un-experimento-a-cielo-abierto

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=256565

 

 

Generalicemos, entre los diversos de abajo y las izquierdas coherentes en su principio esencial anticapitalista-antiimperialista, la toma de partido por la confrontación irreconciliable con la imposición dictatorial (disfrazada de democrática) del capitalismo e imperialismos de:

 

-Bayer-Monsanto, Cargill, Syngenta, Pepsico-Nestlé-Danone y otros oligopolios controlan y decidan quiénes van a comer o no todos los días. Mientras muchísimos millones estén hambrientos, esos grandes capitales y sus burocracias en menor escala, tengan lucros exorbitantes.

 

-Las reservas de agua dulce son escasas. En el planeta el 97.5% del agua 

se halla en los océanos y mares de agua salada, únicamente el 2.5% es agua dulce . Del total de agua dulce en el mundo, 69% compone los polos y las cumbres de las montañas más altas y está en estado sólido.

 

Pero el capitalismo e imperialismos acapara ese bien común tan imprescindible para la vida planetaria expropiándoselo a los pueblos y aún más, lo envenena como al río Jachal por la Barrick Gold en sociedad con José Luís Gioja (presidente del Partido Justicialista) y su actual heredero en la gobernación de San Juan.

 

 

16 de octubre

Día de Acción Global por

la Soberanía Alimentaria

7 de octubre de 2013

 

La Vía Campesina hace un llamado internacional para convocar al Día de Acción Global por la Soberanía Alimentaria de los Pueblos, el próximo 16 de Octubre, día en que la FAO celebra el día mundial de la alimentación, el movimiento campesino afirma que sólo es posible acabar con la crisis alimentaria y el hambre en el mundo con soberanía alimentaria y una producción agroecológica.

Las políticas económicas actuales impiden el desarrollo de la agricultura campesina y favorecen a la agroindustria hoy por hoy, la expansión del agronegocio en el mundo provoca la especulación y conlleva al aumento del precio de los alimentos acabando con la soberanía alimentaria y la cultura alimentaria de los pueblos.

 

En ese sentido, La Vía Campesina asevera que la única forma de salir de esta crisis alimentaria es acabar con el modelo del agronegocio, el cual expulsa a las y los campesinos de sus territorios, las políticas neoliberales hacia el campo han impulsado un proceso de descampesinización forzada, además de acaparar la tierra, controlar las semillas, destruyendo la biodiversidad y el medio ambiente, generando así hambre y miseria en el mundo.

 

Desde 1996 la Vía Campesina ha venido planteando la soberanía alimentaria como la forma de los pueblos en todo el mundo de diseñar sus propias políticas agroalimentarias hacia favorecer la producción y distribución campesina a nivel local y hacia abastecer las demandas de la población.

 

La crisis alimentaria es la crisis más catastrófica de la cadena de crisis que ha generado el sistema económico neoliberal. En este momento más de mil millones de personas en el mundo sufren hambre y desnutrición mientras que las transnacionales siguen especulando, pues la agricultura, el agua, la alimentación y nuestros bienes comunes naturales son hoy objetivo central para lucrar.

 

Resaltamos que es urgente concretar el derecho humano más elemental, el derecho a alimentarse y al bienestar nutricional contenido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Hoy las campesinas y los campesinos reafirmamos nuestro compromiso con una alimentación saludable y respetando el medio ambiente, una soberanía alimentaria con agroecología.

Este Día de Acción Global debemos mostrar la fuerza y la diversidad de nuestro movimiento, articulando acciones en contra de transnacionales como Monsanto, contra el acaparamiento de la tierra, contra el uso de agrotóxicos y semillas transgénicas.

 

¡Por la Tierra y la Soberanía Alimentaria de los Pueblos, con Solidaridad y Lucha!

 

El MPA es un movimiento nacional que organiza las familias campesinas de todo Brasil hace más de 15 años, defiende el fortalecimiento de la agricultura campesina, la agroecología como modelo de producción, contraponiendo las acciones del agro-negocio, afirmando que la función fundamental de la agricultura es producir alimentos con calidad que sean de acceso al pueblo.

 

Entre los días 14 y 18 de octubre el MPA realizará manifestaciones en todo el país, el elemento principal de la jornada es el diálogo con la sociedad sobre la soberanía alimentaria, que es fundamental para la calidad de vida del pueblo en el campo y en la ciudad, serán realizadas asambleas, marchas, ocupaciones en aproximadamente 15 estados brasileños, siendo el día 16 (fecha en la que se celebra el día internacional de la soberanía alimentaria) el día D de la jornada, entre las acciones de la jornada será realizada una audiencia popular en Juazeiro- Bahía, que reunirá aproximadamente a cinco mil personas de todo el nordeste.

Para Rail Krauser de la coordinación nacional del MPA la soberanía alimentaria es un derecho popular que es negado por el estado brasileño "entendemos como soberanía alimentaria, la condición de cada persona a tener acceso a una alimentación saludable en cantidad y calidad... alimentos que están incorporados dentro del contexto climático y cultural de cada región, en lo que vemos y en la aversión del estado por la soberanía, en Brasil vivimos un contexto en el que transnacionales como Monsanto, Pepsico, Nestlé y otras, empresas controlan e deciden todos los días quien va a comer o no", afirmó Krauser.

Brasil presenta uno de los cuadros de desigualdad social más grande del mundo, cerca de 50 millones de brasileños pasan hambre todos los días, al mismo tiempo que las empresas multinacionales alcanzan lucros exorbitantes.


Audiencia popular en el Semiárido por un nordeste sin desigualdad

En el nordeste brasileño encontramos un escenario de desigualdad muy latente, cada día que pasa la invasión de las multinacionales sobre todo las del agro-negocio aumentan, haciendo que centenares de comunidades campesinas, sean diezmadas. María Kazé de la coordinación nacional del MPA habla sobre esa coyuntura de indiferencia: "Brasil tiene la mayor reserva de agua dulce del mundo y el nordeste brasileño enfrenta la mayor inseguridad hídrica del país, es decir que millones de personas no tienen acceso a agua para beber porque el agua en el semi-árido ha sido usada para matar la sed de lucro de las empresas del agro-negocio, transformando con ello el agua y los alimentos en las mercancías más caras del mundo", mencionó María.

La audiencia popular de la región agreste del país, conocida como "sertão"', tiene el objetivo de debatir esos y otros problemas políticos y económicos que afectan a la región, la audiencia tendrá inicio a las 9:00 a.m. el día 16 de octubre en la sede de CODEVASF en Juazeiro, Bahía.
Para Kazé, la jornada nacional de luchas por la soberanía alimentaria llega para exigir un alto a esas acciones que privilegian pocas empresas al mismo tiempo que millones de familias en el campo y en la ciudad son privadas de satisfacer sus necesidades básicas, como tierra, agua, alimento y vivienda.

.Fuente: http://www.cloc-viacampesina.net/16-de-octubre-dia-de-accion-global-por-la-soberania-alimentaria

 

"Llamamos a todas nuestras organizaciones, a nuestros aliados y amigos, amigas, hermanas y hermanos en la lucha, y a todos aquellos comprometidos con un futuro mejor a continuar caminando juntos y juntas, a rechazar la agenda de la “Economía Verde” y a continuar construyendo la «Soberanía Alimentaria» ".

"Las transnacionales en complicidad con los gobiernos y las instituciones internacionales están imponiendo, bajo el pretexto de la Economía Verde, monocultivos de transgénicos, la megaminería, las grandes plantaciones forestales, la imposición de plantaciones de agrocombustibles, la construcción de grandes represas, el fracking y los oleoductos o la privatización de nuestros mares, ríos, lagos y nuestros bosques. La «Soberanía Alimentaria» recupera el control sobre nuestros bienes comunes devolviéndolos a manos de las comunidades".

"La producción de alimentos basada en la agricultura campesina, el pastoralismo y la pesca artesanal sigue siendo la principal fuente de alimentos en el mundo. La agricultura campesina de base agroecológica constituye un sistema social y ecológico que está conformado por una gran diversidad de técnicas y tecnologías adaptadas a cada cultura y geografía. La «agroecología»  elimina la dependencia de los agrotóxicos; rechaza la producción animal industrializada; utiliza energías renovables; permite garantizar alimentación sana y abundante; se basa en los conocimientos tradicionales y restaura la salud e integridad de la tierra. La producción de alimentos en el futuro estará basada en un creciente número de personas produciendo alimentos en forma diversa y resiliente.

La «agroecología» protege la biodiversidad y enfría el planeta. Nuestro modelo agrícola no solo puede alimentar a toda la humanidad sino que también es el camino para detener el avance de la crisis climática enfriando el planeta a través de la producción local en armonía con nuestros bosques, alimentando la biodiversidad y la reincorporación de la materia orgánica a sus ciclos naturales".

 

 

El Llamado de Yakarta

Llamamiento de la VI Conferencia de la Vía Campesina Egidio Brunetto – 9 al 13 de junio

 

(Yakarta, el 12 de Junio de 2013) Nosotros, La Vía Campesina, venimos a extender nuestro llamado urgente a tejer hilo a hilo la unidad a nivel global entre organizaciones del campo y la ciudad para participar activa, propositiva y decididamente en la construcción de una nueva sociedad, basada en la soberanía alimentaria, la justicia y la igualdad. Nos encontramos aquí convocados por el espíritu de nuestros amigos y líderes, y todos aquellos cuyo coraje y compromiso con nuestras luchas nos inspiran. La Vía Campesina, un movimiento internacional campesino que reúne a más de 200 millones de campesinas y campesinos, pueblos indígenas,  pescadores, recolectores y trabajadores agrarios. Con la creatividad de las mujeres y el entusiasmo de nuestros jóvenes venimos de 150 organizaciones y 70 países. Estamos en Asia, hogar de la mayoría de campesinas y campesinos del mundo para festejar nuestros primeros veinte años de lucha.

 

Comenzamos nuestro camino en Mons (Bélgica) en el año 1993 y articulamos nuestra visión radical de la Soberanía Alimentaria en 1996 en Tlaxcala (México), logrando reposicionar al campesinado, hombres y mujeres como actores sociales centrales en los procesos de resistencia a la agenda de comercio neoliberal y en la construcción de alternativas. Los pueblos de la tierra somos actores indispensables en la construcción, no sólo de un modelo de agricultura distinto, sino de un mundo justo, diverso e igualitario. Somos nosotras y nosotros los que alimentamos a la humanidad y cuidamos la naturaleza. Las generaciones futuras dependen de nosotros para el cuidado de la tierra.

Hoy más que nunca, otro mundo es urgente y necesario. La destrucción de nuestro mundo a través de la sobrexplotación y desposesión de los pueblos y la apropiación de los bienes naturales está produciendo la actual crisis climática y profundas desigualdades que amenazan a la humanidad en su conjunto y a la vida misma. La Vía Campesina dice un rotundo NO a esta destrucción impulsada por las corporaciones.

Nosotros estamos construyendo nuevas relaciones entre los seres humanos y con la naturaleza sobre la base de la solidaridad, la cooperación y la complementariedad. En  el corazón de nuestra lucha está en la formulación de una ética para la vida que atraviesa todas nuestras acciones y búsquedas. La Vía Campesina se ha comprometido a dar visibilidad a todas las luchas locales alrededor del mundo, asegurando que sean entendidas desde una perspectiva internacional y contribuye a involucrarlas en un gran movimiento global por la soberanía alimentaria, el cambio social y la autodeterminación de los pueblos del mundo.

Llamamos a todas nuestras organizaciones, a nuestros aliados y amigos, amigas, hermanas y hermanos en la lucha, y a todos aquellos comprometidos con un futuro mejor a continuar caminando juntos y juntas, a rechazar la agenda de la “Economía Verde” y a continuar construyendo la Soberanía Alimentaria.

Nuestras luchas

Soberanía Alimentaria Ya – Transformando el mundo

La Soberanía Alimentaria es el eje central de la lucha por un proyecto de justicia social que hoy convoca a amplios sectores del campo y la ciudad. La soberanía alimentaria es el derecho fundamental de todos los pueblos, naciones y estados a controlar sus alimentos y sus sistemas alimentarios y a decidir sus políticas asegurando a cada uno alimentos de calidad, adecuados, accesibles, nutritivos y culturalmente apropiados. Ello incluye el derecho de los pueblos para definir sus formas de producción, uso e intercambio tanto a nivel local como internacional.

Durante las últimas dos décadas nuestra visión de la Soberanía Alimentaria ha inspirado a una generación de activistas comprometidos con el cambio social. Nuestra visión del mundo implica una revolución agrícola que significa profundas transformaciones agrícolas, socioconómicas y políticas. La Soberanía Alimentaria ha enfatizado la importancia crucial de la producción local y sustentable, el respeto por los derechos humanos, precios justos para los alimentos y la agricultura, comercio justo entre países y la salvaguarda de nuestros bienes comunes contra la privatización.

Hoy estamos frente a la mayor crisis de nuestra historia y la misma es una crisis sistémica. Las crisis alimentaria, laboral, energética, económica, climática, ecológica, ética, social, política e institucional están llevando al colapso en muchas partes del mundo. En simultáneo, la crisis energética se agudiza día a día frente al agotamiento de los combustibles fósiles y es enfrentada con falsas soluciones que van desde los agrocombustibles a la energía nuclear, la cual ha demostrado ser una de las peores amenazas para la vida sobre la tierra. 

Rechazamos el capitalismo, que en este momento se caracteriza por un agresivo flujo del capital financiero y especulativo hacia la agricultura industrial, la tierra y la naturaleza. Esto ha generado un inmenso acaparamiento de tierras, la expulsión de campesinas y campesinos de su tierra, la destrucción de pueblos, comunidades, culturas y sus ecosistemas, creando migraciones y desempleo masivos. Esto genera masas de migrantes económicos y refugiados climáticos y desempleados, incrementando las inequidades existentes. 

Las transnacionales en complicidad con los gobiernos y las instituciones internacionales están imponiendo, bajo el pretexto de la Economía Verde, monocultivos de transgénicos, la megaminería, las grandes plantaciones forestales, la imposición de plantaciones de agrocombustibles, la construcción de grandes represas, el fracking y los oleoductos o la privatización de nuestros mares, ríos, lagos y nuestros bosques. La Soberanía Alimentaria recupera el control sobre nuestros bienes comunes devolviéndolos a manos de las comunidades.

La Agroecología  es nuestra opción para el presente y para el futuro

La producción de alimentos basada en la agricultura campesina, el pastoralismo y la pesca artesanal sigue siendo la principal fuente de alimentos en el mundo. La agricultura campesina de base agroecológica constituye un sistema social y ecológico que está conformado por una gran diversidad de técnicas y tecnologías adaptadas a cada cultura y geografía. La «agroecología»  elimina la dependencia de los agrotóxicos; rechaza la producción animal industrializada; utiliza energías renovables; permite garantizar alimentación sana y abundante; se basa en los conocimientos tradicionales y restaura la salud e integridad de la tierra. La producción de alimentos en el futuro estará basada en un creciente número de personas produciendo alimentos en forma diversa y resiliente.

La «agroecología»  protege la biodiversidad y enfría el planeta. Nuestro modelo agrícola no solo puede alimentar a toda la humanidad sino que también es el camino para detener el avance de la crisis climática enfriando el planeta a través de la producción local en armonía con nuestros bosques, alimentando la biodiversidad y la reincorporación de la materia orgánica a sus ciclos naturales.

Justicia social y climática, y solidaridad

A medida que avanzamos y construimos a partir de nuestra diversidad cultural y geográfica, nuestro  movimiento por la soberanía alimentaria se ve reforzado, integrando la justicia  y la igualdad social. Practicando la solidaridad por sobre la competencia, rechazamos el patriarcado, el racismo, el imperialismo y luchamos por sociedades democráticas y participativas, libres de explotación de las mujeres, los niños, los hombres o la naturaleza.

Demandamos justicia climática ya mismo. Quienes más sufren este caos climático y ecológico no son los que lo han provocado. Las falsas soluciones de la economía verde para continuar el crecimiento capitalista están empeorando la situación. Se crea una deuda ecológica y climática que debe ser corregida. Por esta razón demandamos la inmediata detención de los mecanismos de mercados de carbono, geoingeniería, REDD y los agrocombustibles.

Ratificamos la necesidad y nuestro compromiso de luchar en forma permanente contra las corporaciones transnacionales, entre otras cosas, boicoteando sus productos y rechazando cooperar con sus prácticas de explotación. Los Tratados de Libre Comercio y los acuerdos de inversión han creado condiciones de extrema vulnerabilidad e injusticias para millones. La implementación de estos tratados trae como resultado la violencia, la militarización y la criminalización de la resistencia. Otra consecuencia trágica de los mismos es la creación de una masa masiva de migrantes mal pagados, con trabajos inseguros e insalubres y con violaciones de sus derechos humanos y discriminación. La Vía Campesina ha logrado colocar los derechos de los campesinos y campesinas en la agenda del Consejo de los Derechos Humanos de la ONU y llamamos a los gobiernos a ponerlos en práctica. Nuestra lucha por los derechos humanos está en el corazón de la solidaridad internacional e incluye los derechos y protección social de los agricultores migrantes y trabajadores de la alimentación.

Las luchas por el derecho a la tierra, a la alimentación, al trabajo digno, contra la destrucción de la naturaleza, son criminalizadas. Son cientos los compañeros y compañeras que han sido asesinados en los últimos años y otros muchos ven amenazadas sus vidas o son perseguidos y encarcelados, frecuentemente con el apoyo o la complicidad de las autoridades públicas.

Un mundo sin violencia y discriminación contra las mujeres

Nuestra lucha es para construir una sociedad basada en la justicia, la igualdad y la paz. Exigimos el respeto de todos los derechos de las mujeres. Rechazando el sistema capitalista, patriarcal, la xenofobia, la homofobia y cualquier tipo de discriminación, reafirmamos nuestro compromiso en lograr una equidad total entre hombres y mujeres. Esto requiere el fin de toda forma de violencia contra las mujeres, doméstica, social e institucional, tanto en las zonas rurales como en las zonas urbanas. Nuestra Campaña contra la Violencia hacia las Mujeres está en el corazón de nuestras luchas.

Paz y desmilitarización

Vivimos un incremento de conflictos y guerras para la apropiación, proliferación de bases militares y criminalización de la resistencia. La violencia es intrínseca a este sistema capitalista mortal basado en la dominación, la explotación y el pillaje. Nosotros estamos comprometidos con el respeto, la dignidad y la paz.

Nos duelen y nos honran los cientos de campesinas y campesinos que han sido amenazados, perseguidos, encarcelados, asesinados por sus luchas. Continuaremos exigiendo rendición de cuentas y castigo para quienes violan los derechos humanos y los derechos de la naturaleza. Demandamos también la liberación inmediata de todos los presos políticos.

Tierra y territorios

Defendemos una Reforma Agraria Integral que ofrezca plenos derechos sobre la tierra, reconozca los derechos legales de los pueblos indígenas a sus territorios, garantice a las comunidades pesqueras el acceso y el control de las zonas y ecosistemas de pesca y reconozca el acceso y el control de las tierras y las rutas de migración de pastoreo. Esta es la única manera de asegurar un futuro para los jóvenes del campo.

La Reforma Agraria Integral, vista como una distribución masiva de tierras junto con el apoyo con recursos para la producción y el sustento, debe garantizar el acceso permanente a los jóvenes, las mujeres, los desempleados, los sin tierra, para complementar a las pequeñas fincas, a los desplazados y todos aquellos que estén dispuestos a participar en la producción a pequeña escala de alimentos agroecológicos. La tierra no es una mercancía. Deben reforzarse las leyes existentes y crear nuevas para protegernos de la especulación y un marco jurídico que impida la especulación con ellas y su acaparamiento. Continuaremos nuestra lucha en defensa de las tierras y los territorios.

Semillas, bienes comunes y agua

Enaltecemos a las semillas, el corazón de la Soberanía Alimentaria, con el principio Semillas Patrimonio de los Pueblos al Servicio de la Humanidad, reafirmado hoy por cientos de organizaciones en todo el mundo. Nuestro desafío pasa hoy por seguir manteniendo a nuestras semillas vivas en manos de nuestras comunidades, por multiplicarlas en el marco de nuestros sistemas campesinos. Continuaremos la lucha contra su apropiación a través de diversas formas de propiedad intelectual y su destrucción por su manipulación genética y otras nuevas tecnologías. Nos oponemos a los paquetes tecnológicos que combinan transgénicos con el uso masivo de pesticidas.

Seguimos hoy enfrentando la Leyes de semillas que, de la mano de los intereses de las corporaciones, son privatizadas y mercantilizadas. Seguimos enfrentando a los transgénicos  y luchando por un mundo libre de transgénicos. 

Los ciclos de la vida fluyen a través del agua y ella es una parte esencial de los ecosistemas y la vida. El agua es un bien común y como tal debe ser protegido.

Construyendo desde nuestras fortalezas

Nuestra gran fortaleza es crear y mantener unidad en la diversidad. Nosotros tenemos una visión del mundo inclusiva, amplia, práctica, radical y esperanzada como invitación a unirnos en la transformación de nuestra sociedad y la protección de la Madre Tierra.

Las movilizaciones populares, la confrontación con los poderosos, la resistencia activa, el internacionalismo, el compromiso con los movimientos de base locales son esenciales para lograr cambios sociales efectivos.

En nuestra heroica lucha por la Soberanía Alimentaria continuaremos construyendo alianzas esenciales con los movimientos sociales, los trabajadores y organizaciones urbanas y de las periferias, con migrantes, con quienes luchan contra la megaminería y las megarepresas, entre otras.

Nuestras principales herramientas son la formación, la educación y la comunicación. Estamos fomentando el intercambio de conocimientos acumulados hasta el presente con metodologías y contenidos de formación cultural, política e ideológica y técnica; multiplicando nuestras escuelas y experiencias de educación de nuestras bases y desarrollando nuestras herramientas de comunicación desde nuestras bases. 

Nos comprometemos a crear espacios especiales para potenciar a nuestros jóvenes. Nuestra mayor esperanza hacia el futuro es la pasión, energía y compromiso de nuestros jóvenes articulada en los jóvenes de nuestro movimiento.

Nos vamos de esta VI Conferencia Internacional de La Vía Campesina dando la bienvenida a las nuevas organizaciones que se han integrado al Movimiento, seguros de nuestras fortalezas y llenos de esperanzas hacia el futuro.


¡Por la tierra y la soberanía de nuestros pueblos!

¡Con solidaridad y lucha!

 

 Fuente: https://viacampesina.org/es/llamamiento-de-yakarta/