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Mayo 2018

Con el progresista matrimonio Kirchner feliz de estar en Wall Street.

 

 

 

 

SITUACIÓN/ CRISIS CIVILIZATORIA / ALTERNATIVAS

 

 

 Situación

 

Preguntémonos qué significa estar radiantes de felicidad en la Bolsa de Valores de EE.UU..

 

Wall Street, el capital financiero y sus efectos devastadores.

29 de julio de 2000

 

Por Claude Serfatyi  

Poco después de escrito este artículo, el 18 de febrero de 2.000 la Bolsa de New York perdió otros dos puntos, de manera que en siete semanas sufrió una baja de once puntos. ¿Esta baja anuncia un cambio en las previsiones de los inversores preparatorio de una fuerte venta de títulos? ¿Semejante cambio puede precipitar un crack a causa simplemente del comportamiento temeroso de inversores habituados durante mucho tiempo a embolsar plusvalores bursátiles en un mercado financiero sin riesgos, como sugiere André Orléan[2]?. Lo seguro en todo caso es que esto hace a Wall Street extremadamente sensible a cualquier choque político o económico de importancia. Los dirigentes estadounidenses, y en primer lugar el presidente de la Reserva Federal (FED), no ocultan su inquietud. La razón es que la supuesta “nueva economía” tiene bases muy poco sanas, parasitarias.

 

Cuando la crisis económica sacudió a los países del sudeste asiático en otoño de 1997, alcanzando a Corea, Japón y la plaza financiera de Hong Kong, la mayor parte de los analistas -entre ellos los de Carré Rouge- consideraron que la economía norteamericana no escaparía a sus consecuencias. A fines de octubre de 1997, el crack del mercado de acciones de Hong Kong sacudió duramente a Wall Street, mostrando hasta qué punto el contagio bursátil podría alcanzar la principal plaza financiera del mundo. En diciembre de 1996, varios meses antes de que comenzara la crisis asiática, el presidente del Banco Central Americano (FED), Alan Greenspan, se había mostrado inquieto por “la irracional exuberancia” subyacente al alza en los valores de las acciones en Wall Street. Después de que Greenspan hiciera tal declaración, Wall Street salió al fin indemne de la crisis asiática. A fin de 1999 había ganado más del 70% con respecto a fines de 1996. Justamente, es preciso explicar esta capitalización bursátil sin precedente en la historia. Resulta tanto de políticas deliberadas, en especial la masiva creación de medios monetarios mediante el crédito bancario, como del lugar completamente original que ocupan los Estados Unidos en el sistema imperialista mundial.[3]

En septiembre de 1998, la plaza norteamericana nuevamente experimentó una importante sacudida (una baja del 17% en tres semanas) provocada por la crisis financiera rusa y las pérdidas de algunos grandes bancos y, posteriormente, de un fondo especulativo muy importante, LCTM. Cuando éste anunció, a fines de septiembre de 1998, que estaba en vísperas de convocatoria de acreedores a consecuencia de malas operaciones sobre el valor anticipado del rubro, la posibilidad de un crack del mercado de acciones se presentó para la FED como una inminente amenaza. Alan Greenspan olvidó rápidamente sus anteriores palabras críticas. La FED se desplegó en defensa de Wall Street y del sistema financiero norteamericano y mundial, cuyo pivote es el mercado de títulos newyorkino. Lo hizo organizando el inmediato salvataje de LCTM, pero también rebajando las tasas de interés, de manera tal que permitiese -a las instituciones financieras, a las empresas y a los particulares- tomar préstamos a un costo muy bajo, para consumir o para invertir, pero también para comprar acciones en la bolsa. El mensaje de apoyo fue escuchado, los “agentes económicos” actuaron tal como se esperaba y el movimiento de alza en los valores bursátiles recomenzó. Inmediatamente, en declaraciones hechas en 1999, Alan Greenspan adoptó las ideas de moda (podríamos decir incluso los cuentos de hadas) conque los norteamericanos pudientes y tras ellos los rentistas del mundo entero se hamacan. Explicó que el alza de los valores era simplemente la manifestación del ingreso de los Estados Unidos en la era de la “nueva economía”.

Durante los últimos tres meses, Greenspan cambió otra vez de discurso y multiplicó nuevamente las advertencias, en particular hacia los bancos. Manifiestamente, la FED teme que los mismos ya no puedan controlar los cimbronazos de la inevitable caída de valores en Wall Street (lo que la prensa llama una “corrección”) en la cadena de créditos y deudas cuyo funcionamiento fue posibilitado por el crédito fácil. La FED aparenta olvidar que la baja de las tasas de interés de septiembre de 1998 alentó fuertemente a que los bancos se lanzaran cada vez más por la senda emprendida años antes. Las contradicciones de la política de la FED remiten a los fundamentos parasitarios de la “nueva economía”, economía de mercado financiero y del aumento mágico de la “riqueza patrimonial” mediante la vía bursátil.

 

El refugio del capital-dinero de todos los poseedores del mundo.

 

En 1997, la retracción de los capitales americanos y europeos del sudeste asiático (fondos de colocación financieros especulativos, y sobre todo préstamos bancarios a corto plazo y a muy corto plazo) fue uno de los factores que precipitaron el hundimiento económico de la región. Los fondos de colocación financiera especulativa se fueron retirando poco a poco durante los meses que precedieron el comienzo de la crisis, a fin julio. Los bancos huyeron después de que la crisis comenzara. Negándose a refinanciar los préstamos anteriores a los bancos de la región, los bancos internacionales y en particular los norteamericanos quisieron limitar sus pérdidas en las últimas operaciones, luego de una larga fase de jugosas ganancias financieras. El FMI y el gobierno norteamericano los ayudaron a protegerse, más claramente incluso que durante la crisis mexicana de 1995. Los préstamos acordados por el FMI a Tailandia, Indonesia, Malasia y Corea, así como el concedido preventivamente a Brasil, tuvieron dos funciones. La primera fue imponer a los países en cuestión planes de austeridad, la liberalización aún más fuerte de sus sistemas financieros y la privatización o “desnacionalización” del capital de las empresas nacionales. Los planes de austeridad son conocidos, pero se agregaron las medidas para facilitar la penetración extranjera: en el acuerdo con el FMI, Corea debió aceptar que se le impusiera la apertura de su capital industrial y bancario a las empresas e inversores financieros extranjeros.

La segunda función fue permitir la “repatriación” de los capitales occidentales y alentar la huida de la región de parte del “ahorro” local. No es una casualidad que los créditos “consentidos” por el FMI, por un monto de más de 100 mil millones de dólares, correspondan más o menos a las estimaciones del monto de los capitales que se retiraron de la región refluyendo hacia las grandes plazas financieras occidentales. Las negociaciones entre los bancos internacionales y los países en crisis fueron hechas de una forma completamente favorable para los primeros. El monto acumulado de los préstamos bancarios internacionales que los países asiáticos usufructuaron entre 1990 y el primer trimestre de 1997, es inferior a la suma total que reembolsaron a los bancos internacionales a lo largo del segundo trimestre de 1997 y 1998. Lo que significa que los bancos de los países desarrollados que habían prestado a los residentes de esta región lograron, en poco tiempo, recuperar recursos mayores que las sumas prestadas, y estos capitales centralizados por los bancos sirvieron, en gran parte, para alimentar a las bolsas norteamericana y europea.

Pero el affaire LTCM mostró también la vulnerabilidad de las finanzas desreglamentadas. Los países golpeados por la crisis en Asia como en América latina fueron víctimas también del comportamiento de los hedge funds, los fondos especulativos “puros”. Sin embargo, la extraordinaria benevolencia de los gobiernos respecto a la mundialización financiera, sus engranajes y sus grandes beneficiarios, conduce a situaciones donde las operaciones especulativas de estos fondos ponen en peligro los sistemas financieros de estos países, incluyendo a Estados Unidos. Estos fondos escapan al control de los bancos centrales y, a diferencia de los fondos de pensión en particular, no están sujetos a ninguna legislación “preventiva”. Frecuentemente están domiciliados en los “paraísos fiscales” que constituyen una de las expresiones más claras tanto del grado en que la economía capitalista gangrena la sociedad actual, como de la complacencia de los gobiernos con los poseedores.[4] Gracias a los mecanismos de los mercados a término y las operaciones sobre los llamados “productos derivados”, toman compromisos muy elevados, incluso sin poseer capital propio que represente ni la décima y a veces ni siquiera la centésima parte del monto de los contratos que negocian. Su actividad es la pura especulación, un juego de casino asistido por las operaciones de computadoras.

 

Así en septiembre de 1998, LTCM, uno de los más grandes hedge funds norteamericano, se encontró en una virtual cesación de pagos, después de haber tomado posiciones muy especulativas sobre el rubro. Se descubrió entonces la amplitud de las deudas de este fondo: 200 mil millones de dólares, es decir, un monto superior al de la deuda del conjunto de los países asiáticos en crisis[5]. Fue necesaria la intervención de la FED para superar la reticencia de los bancos acreedores a extender los plazos de reembolso y renovar los créditos a LTCM. El hecho de que el ejecutivo de LTCM fuese un ex-vicepresidente del Banco Central norteamericano hizo que un editorialista del Financial Times hablara de “capitalismo de amigos”... En el caso de este periodista se trata de pura hipocresía, pero el ejemplo es ilustrativo de que todas las medidas son buenas cuando se trata de defender los mercados financieros y su capacidad para asegurar la liquidez al capital-dinero. Es una de las dimensiones de la defensa del dinero y de su rol “mítico”, cuyos alcances mostró claramente Marx. Volveremos sobre esto más adelante.

Controlada la amenaza de quiebra de LTCM, los mercados financieros, la bolsa y los mercados de obligaciones de los Estados Unidos -y en un grado mucho menor de los principales países europeos- recuperaron como por encanto la “salud”. Los capitales financieros replegados desde Asia y desde América latina, encontraron oportunidades de colocación. Estas fueron tanto más atractivas cuanto que el movimiento alcista del mercado, sostenido simultáneamente por la continua llegada de capitales y por los créditos bancarios baratos, permitieron acumular plusvalías bursátiles sin que esto aparentemente implicara ningún riesgo. Desde fines de 1998, las acciones ganaron aproximadamente un 50 % en Wall Street y lo mismo o incluso más en otras bolsas donde los operadores se orientan por el curso de la bolsa norteamericana.

 

Gastos militares y refuerzo del poder de las finanzas.

 

Antes de volver sobre las causas más recientes de la caída de valores, es importante contextualizar el continuo ascenso de los valores bursátiles en Wall Street en el marco de los previos cambios en las relaciones de fuerza entre el capital y el trabajo, producidos en el curso de los años ’80 y ’90. A partir de 1980, la política de la administración Reagan buscó sistemáticamente imponer medidas de destrucción de los derechos sociales, de la reducción del costo de la fuerza de trabajo (despidos, desarrollo de la flexibilidad y la precariedad, etc.), atribuyéndose a los aumentos salariales la responsabilidad por la suba de los precios. Con el crecimiento vertiginoso de la deuda pública, alimentada a su vez por los niveles muy elevados de las tasas de interés en los países del Tercer Mundo y también en Estados Unidos en el curso de la presidencia Reagan, el capital financiero norteamericano logró una fuente de ingresos colosales alimentada por los impuestos.

Luego, en el curso de los años ’90, los fondos de pensión y los fondos mutuos, que hoy dominan los mercados financieros, se instalaron directamente en la dirección de grandes grupos multinacionales. En nombre del “gobierno-empresa”, introdujeron nuevos métodos de gestión que aumentaron el débito de los circuitos que van desde la producción de plusvalía por los asalariados al vuelco de dividendos a los propietarios de capitales.

En el curso de los años ’80, el endeudamiento federal consecutivo al gigantesco crecimiento de los gastos militares de la administración Reagan, así como la circulación de los títulos de la deuda pública, dieron bases para la transferencia de riqueza a los mercados financieros y, simultáneamente, a una gigantesca creación de créditos por el sistema bancario norteamericano. Si bien los continuos recortes presupuestarios de los últimos años disminuyeron significativamente el déficit, el peso de las deudas contraídas precedentemente sigue siendo muy elevado. En 1998, solamente el endeudamiento federal (excluyendo los Estados de la Unión y las colectividades locales) alcanzó 3.720 mil millones de dólares, el 43,6% del PBI. Luego del lanzamiento de la “guerra de las estrellas”, el servicio de esta deuda representó siempre más del 3% del PBI e incluso alcanzó casi el 5% entre 1990 y 1992. Las sumas pagadas a los poseedores de títulos de la deuda pública fueron utilizadas para financiar la compra de activos financieros (acciones, obligaciones) en Wall Street. A su vez, esta valorización bursátil aumentó de manera totalmente artificial el valor nominal de los activos financieros en manos de las diferentes instituciones financieras, bancarias y no bancarias (los fondos de pensión, los fondos de colocación colectivos y las riquísimas compañías aseguradoras).

 

No puede haber ningún análisis serio de la economía norteamericana y de sus perfomances “milagrosas” si no se parte de las relaciones de los Estados Unidos con el resto del mundo. Debido a su poderío político y militar[6], pueden construir su prosperidad sobre la base de la captación de recursos de los otros, e incluso hacer caer sobre otros países capitalistas desarrollados, Japón y los países de la Unión Europea, algunas de las consecuencias de los mecanismos de endeudamiento y la creación de crédito en gran escala, reforzando aún más su capital financiero. De hecho, el comportamiento de los Estados Unidos no sería concebible para ningún otro país. El país registra déficits comerciales considerables y crecientes como el resto del mundo, más de 250 mil millones de dólares en 1999. El endeudamiento externo alcanzó 1.537 mil millones de dólares, o sea el 17% del PBI en 1999. Con los actuales ritmos de crecimiento del PBI y los déficit comerciales, el endeudamiento externo alcanzaría el 70% del PBI en diez años. Ahora bien, estos déficits comerciales y endeudamientos solamente son posibles porque los acreedores los aceptan (o están obligados a aceptarlos). De hecho, el 40% de los títulos de la deuda externa están en manos de no residentes americanos, principalmente instituciones asiáticas. La adquisición de obligaciones del Estado americano siempre fue debida al hecho de que los rendimientos que ellos ofrecen son más elevados que los que existen en los empréstitos estatales en Alemania y en Japón. En el último período, también se benefició poderosamente de su dimensión de valor refugio.

 

Repetidas inyecciones de crédito y formación acelerada de capital ficticio.  

 

Los bancos americanos fueron puestos en condiciones de poder alimentar este proceso a través del crédito y simultáneamente aprovecharlo ellos mismos, como prestamistas y como inversores financieros. Si los fondos de pensión y los fondos mutuos son la máscara de proa del capital financiero contemporáneo, en particular por el control directo ejercido sobre la producción de plusvalía, el sistema bancario sigue siendo un componente esencial. El sistema bancario (en cuya base está el Banco Central) se mantiene en el corazón de los mecanismos de la creación y, en gran parte, de la multiplicación del capital-dinero de préstamo bajo sus múltiples formas. Los bancos americanos salieron muy debilitados de las repetidas convulsiones financieras de fines de los años ‘80 y comienzo de los ’90 (la quiebra de las sociedades que emitían los junk bonds, la quiebra de las cajas de ahorro privadas y sobre todo el crack inmobiliario de 1990). Pero la FED les permitió recuperarse muy rápidamente gracias a una política mediante la cual pudieron tomar créditos a tasas de interés muy bajas y prestar a tasas muy elevadas.

Es preciso subrayar lo ridículo de las afirmaciones sobre la supuesta importancia del control de la masa monetaria, argumento martillado por los monetaristas en nombre de las posturas de la teoría neoclásica para justificar altas tasas de interés. De hecho, en el curso de los últimos años, la FED no buscó de ninguna manera frenar la creación de crédito por el sistema bancario. Por el contrario, generalmente tomó la iniciativa de estos procesos con sus intervenciones de salvataje del sistema cuando éste amenazaba hundirse. Esto ocurrió muchas veces, pero una etapa decisiva fue la “señal” enviada al capital financiero en 1987, durante la caída de valores en Wall Street, superior a la de 1929, que sólo fue contenida suministrando liquidez a las instituciones financieras. Lo que hizo decir a los observadores que la reserva federal apagaba “el incendio con petróleo”, comentario más válido incluso para la política seguida durante el otoño de 1998.

El sistema financiero debe, pues, a las repetidas intervenciones del banco central y del tesoro, la posibilidad de haber superado las consecuencias de las crisis y los choques que jalonaron los años ’80 y ’90 sin daños mayores y de continuar su proceso de concentración.[7] Desde que los bancos fueron protegidos del crack inmobiliario de comienzos de la década, se pusieron a prestar sumas elevadas, una fracción creciente de las cuales fue colocada en acciones, y aceptaron títulos como contrapartida de préstamos. La tasa de ahorro de los hogares americanos pasó a ser negativa; la relación de los gastos con el ingreso corriente disponible, del cual ya cerca de un 20% proviene de los ingresos financieros, alcanzó cerca del 103%. El alza de Wall Street también ha sido alimentada a través de los préstamos y las operaciones al descubierto. Este mecanismo no sólo se auto-sostuvo, sino que se aceleró considerablemente en los últimos años. A partir de 1995, el crecimiento de la masa monetaria norteamericana se produjo con tasas de crecimiento anual del orden del 10%, ritmo desconocido desde comienzos de los años ’70.

Esta interconexión entre Wall Street y el sistema bancario es potencialmente explosiva. La apertura de nuevos créditos, es decir, de medios de pago (moneda escritural) para permitir a sus clientes adquirir activos financieros, explicaría, según los datos publicados por Paribas en su revista Coyuntura, más del 60% de la creación monetaria registrada en los Estados Unidos entre 1998 y 1999. Se constata incluso una correlación estrecha entre las tasas de crecimiento de los créditos bancarios y los índices Dow Jones. Se está en presencia de fenómenos de burbuja especulativa del tipo de las analizadas por Galbraith, Kindleberger o Minsky en 1929, pero nos encontramos también con mecanismos acumulativos mucho más redituables aún que integran, en un solo y único movimiento, a los bancos y Wall Street, el nivel y la estructura de la demanda y los adelantos de ingreso de los propietarios y los gestores de títulos. Según las declaraciones hechas por Alan Greenspan en su presentación más reciente ante el congreso: el aceleramiento de la productividad tiene, ahora, tendencia a traducirse en crecimientos aún más fuertes del lado de la demanda global que de la oferta. Esto se relaciona principalmente con el hecho de que el aumento de la productividad tiene como contrapartida la anticipación de un aumento de los ingresos de largo término de las empresas (y, por lo tanto, de desembolsos de dividendos y plusvalías bursátiles. C.S.).[8]

 

Crédito, capital-dinero y defensa de la “existencia mítica del dinero”[9].

 

¿Sería posible la producción capitalista con su actual volumen sin un sistema de crédito? Marx responde a esta pregunta que considera “absurda”: “evidentemente no”[10]. Porque el crédito está en la encrucijada de múltiples procesos donde se entrecruzan, sin identificarse, las funciones monetarias, así como de financiamiento de la acumulación[11]. Estas cuestiones están ampliamente tratadas por Marx, que las sintetiza perfectamente en el Libro III de El Capital. Es preciso recordar que en una sociedad en la que el productor está despojado de sus medios de producción y donde las relaciones económicas de explotación toman la forma de relaciones jurídicas entre individuos “libres”[12], tener la moneda (el dinero) “permite poseer la potencia socialbajo la forma de un objeto en el bolsillo” (como subrayara Marx). De ahí que, durante las crisis, se presente esta situación aparentemente absurda:

 

Una desvalorización del crédito-dinero (para no hablar de una desmonetización, puramente imaginaria, por lo demás, del mismo) haría estremecerse todas las relaciones existentes. Se sacrifica, por tanto, el valor de las mercancías para asegurar la existencia fantástica y sustantiva de este valor en dinero.[13]

 

En este marco, el crédito del banquero, consentido bajo la forma de descuentos, letras, adelantos, etc., introduce una dimensión cualitativamente diferente. Por una parte, representa para él “capital productivo de intereses”, que en su óptica no es más que un mecanismo que le permite pretender extracciones o punciones sobre el valor de la plusvalía que viene de manera inmediata como ganancia compartida, pero que empuja a los capitalistas a tratar de aumentar aún más la tasa de explotación de los obreros. Pero es también, por otra parte, un agente de multiplicación del capital ficticio:

 

Al desarrollarse el capital a interés y el sistema de crédito, parece duplicarse y a veces triplicarse todo el capital por el diverso modo a como el mismo capital o simplemente el mismo título de deuda aparece en distintas manos bajo diversas formas. La mayor parte de este ‘capital-dinero’ es puramente ficticio[14].

 

Finalmente, es gracias al sistema de crédito que se desarrollan las sociedades por acciones y la “transformación (...) de los propietarios de capital en simples capitalistas de dinero”[15]. Con el desarrollo del capitalismo, el capital-dinero se acumula bajo la forma de préstamos de Estado, acciones, etc., que no son más que títulos (activos financieros) que darán derecho (si todo marcha bien) a un ingreso. Pero la expresión de “ficticio” al calificar a este tipo de capital no debe llevar a equívocos. Este capital constituye una acumulación de derechos sobre la plusvalía producida o a producir y, en este sentido, la preservación del valor de estos derechos de propiedad es evidentemente esencial. En consecuencia, las observaciones de Marx sobre el dinero antes citadas son extensivas a los títulos representativos del capital dinero de préstamo (los activos financieros): es absolutamente crucial conservar su existencia mítica y autónoma. Podría decirse que la historia del capitalismo puede ser leída como una tentativa permanente por emanciparse de las imposiciones monetarias (fin del oro como equivalente general de todas las mercancías) y financieras de la acumulación. Se trata de un esfuerzo ilusorio, puesto que de esta manera no pueden ser superadas de manera duradera las contradicciones del modo de producción. Pero el intento apunta a permitir al capital como clase preservar “su” derecho de propiedad fundamental, el que posee sobre la creación y la apropiación de la plusvalía.

Puede recordarse aquí el rol jugado por el dólar como moneda de crédito y medio de financiamiento en el curso de las dos décadas de posguerra (Gold exchange standard). Es verdad que el capital financiero fue (provisoriamente) contenido en el curso de este período, pero recuperó un vigor desconocido desde fines de los años ’70. A partir de los ’80, en el marco de la “globalización financiera” y con el concurso activo de las políticas neoliberales, el capital financiero puso en marcha mecanismos que refuerzan su poderío económico y social. La acción conjunta del sistema bancario -que sigue siendo el pivote del sistema de crédito- y de los fondos de inversión -que ejercen una posición de control de la acumulación y de la producción de plusvalía por la manipulación de los derechos de propiedad sobre el capital que centralizan-, ha permitido al capital financiero norteamericano, y de manera subordinada, al de los países europeos, desarrollar una prosperidad posiblemente desconocida en la historia del capitalismo.

 

Wall Street, el crack, la crisis.

 

El fortalecimiento del capital financiero desde hace treinta años fue alentado por el lento ritmo de la acumulación del capital. Las finanzas se alimentaron con capitales que se replegaron de la producción. Así pues, su fuerza constituye, al mismo tiempo, una causa importante del débil crecimiento económico de las dos últimas décadas. Los Estados Unidos suelen ser presentados como una excepción y se insiste mucho en que habrían entrado en una “nueva economía”. Wall Street se ha convertido en pivote de las "elevadas" tasas de crecimiento del PBI (3,7 o 3,8 en vez de 2,5 o 2,8%) tan admiradas por los dirigentes socialdemócratas de Europa. Alan Greenspan no lo oculta. En su intervención del 17 de febrero, él atribuye un punto de crecimiento (1% del PBI) al efecto sobre el consumo de las plusvalías bursátiles, los intereses y dividendos. Paralelamente a esto, una parte no despreciable del crecimiento de la economía americana descansa en el consumo de los hogares que se basa a su vez, en una proporción creciente, en un endeudamiento que generalmente se otorga tomando en garantía los activos financieros (acciones, obligaciones) que estos hogares poseen. En suma, las performances tan alabadas de la economía norteamericana reposan sobre niveles muy elevados de endeudamiento, externo e interno (ver lo dicho más arriba), público y privado. El endeudamiento privado (empresa y hogares) casi se triplicó entre 1994 y 1999, pasando de 4.160 mil millones a 11.000 mil millones de dólares en 1999 (repartido más o menos por mitades entre hogares y empresas), es decir, 68% del PBI.

 

La situación comienza a hacerse peligrosa, al punto que el informe anual del BIR fechado en junio de 1999, notaba con inquietud que la insolvencia de los particulares había alcanzado una amplitud sin precedentes. En lo referente a las empresas, más de la mitad de las deudas nuevas (400 mil millones de dólares) que contrajeron en 1998 fueron consagradas a comprar sus acciones. De hecho, la fuga hacia delante mediante la creación de créditos, en particular para contener las consecuencias del crack de 1987, ha conducido a la situación actual, en la que el endeudamiento de los hogares y las empresas alcanza proporciones colosales, y un nivel mucho más alto que en 1987. Ahora bien, para continuar reembolsando a los bancos y pagando los intereses mensuales, será preciso en algún momento vender los activos precipitando así el hundimiento de sus precios.

Por su lado, el dinamismo de la inversión de las empresas depende en gran medida de lo que las contabilidades nacionales denominan las empresas del sector financiero. Están compuestas por los bancos y fondos de pensión y colocación, pero también por casas de asesoramiento, gabinetes de expertos y sociedades o consultores financieros, etc. Este sector no solamente aumentó considerablemente su tamaño, como las estadísticas nacionales lo contabilizan (columna 2 del cuadro), sino que también aumentó en forma notable su participación en las inversiones en equipamiento (principalmente informático) (columna 3 del cuadro). Las empresas del sector financiero han representado en 1998 más del 21% de la inversión total de las empresas americanas. Tal es el contenido de la acumulación de capital fijo de Estados Unidos. Y D. Henwood tiene razón al subrayar, en el artículo del que sacamos esta información, el extraordinario parasitismo que refleja la economía norteamericana y que está muy lejos de ser la supuesta new age.

 

Que los niveles alcanzados por la bolsa norteamericana y tras ella las bolsas europeas, son extraordinariamente altos incluso en comparación con otros períodos de burbuja especulativa, es algo indiscutible. Los índices son muchos. Por ejemplo, la relación cursos bursátiles sobre dividendos (el Price-Earning Ratio o PER), que se supone refleja una tasa de rendimiento (puesto que relaciona los beneficios distribuidos con el valor de la acción) es extremadamente bajo, del orden del 2% para una media de período largo (más de cuatro décadas) de 4,8%. Por supuesto, los dividendos han aumentado desde hace una decena de años, pero los valores de las acciones aumentaron en proporciones muy superiores. Se ha entrado en un período inédito, donde las tasas de interés a medio y largo plazo de los bonos del tesoro americano, considerado valores particularmente “seguros”, son mucho más altos (aproximadamente un 6%) que los dividendos ofrecidos por la posesión de acciones que implican mayor riesgo y que, por lo tanto, deberían dar rendimientos más elevados. La sobrevaluación de los valores en el DAQ, el mercado de valores de alta tecnología, es aún más fuerte. En abril de 1999, la revista Paribas informaba que en AOL, Yahool, Amazon.com, eBay, la capitalización bursátil alcanzaba 125 mil millones de dólares para ingresos (¡no beneficios!) que apenas alcanzaban a 3,5 mil millones de dólares[16].

 

Están reunidos todos los elementos para una inversión en la tendencia, que puede abrir la vía a una caída significativa de los valores bursátiles de Wall Street, lo que podría a su vez precipitar el crack ante cualquier choque político o económico importante. Su punto de partida podría ser el NASDAQ, mercado de valores de alta tecnología cuyos valores alcanzan sumas astronómicas, o bien la venta de activos por los no residentes. La consiguiente baja en los valores de los activos financieros podría entonces ser agravada por la necesidad en que se encontraría la Reserva Federal de aumentar sus tasas para enfrentar una crisis de confianza con respecto al dólar[17]. Desde hace algunos meses, es claro que el dólar sólo mantiene sus niveles de paridad (en particular respecto al yen) gracias a las tasas de interés muy elevadas[18], pero incluso esto ya no sería suficiente si la administración norteamericana, apoyada por el FMI, no ejerciera fuertes presiones para que el Banco Central japonés cree aún más moneda, para permitir que sus residentes compren activos americanos[19].

El hundimiento de los valores en Wall Street provocaría una brutal caída en la cartera de activos retenida por los fondos de pensión. Millones de jubilados americanos serían entonces alcanzados directamente. Del crack bursátil se pasaría a una cuestión directamente social. Un crack sacudiría igualmente a los circuitos de endeudamiento que constituyen los verdaderos resortes del fuerte consumo de los hogares y del dinamismo de las empresas. Este es el temor que llevó a Greenspan a dar signos de aliento a los “mercados” tras el hundimiento de las economías asiáticas en 1997, y a ayudar, hasta ahora, a la superación de los momentos de crisis para el capitalismo norteamericano, agravando la factura para una gran parte del planeta y los asalariados norteamericanos.

 

Porque sin duda éste es un rasgo distintivo de las dos últimas décadas. El capital financiero, a través de sus organizaciones y sus representantes, participa en la explotación de la fuerza de trabajo directamente a través del “gobierno de empresa”, e indirectamente por los ingresos de intereses de la deuda pública, que son alimentados por impuestos que pesan esencialmente sobre los asalariados y los trabajadores de ingresos bajos. Pero la dominación del capital financiero se inscribe en una nueva situación histórica abierta a comienzos de los años ’70. Si puede utilizarse el término de crisis para caracterizar estas (casi) tres décadas, a mi juicio cabe hacerlo en el sentido más amplio que le diera Marx. Una crisis cuya expresión es la dificultad de valorización de los capitales y un ritmo cada vez menor de la acumulación, pero cuyos fundamentos reales se encuentran en los límites históricos que el mismo capital pone a su propio desarrollo y, aún más, al de la humanidad. Se habría entrado, realmente, en una era en la que “la producción capitalista sólo sabe desarrollar la técnica y la combinación del proceso de producción social socavando al mismo tiempo las dos fuentes originales de toda riqueza: la tierra y el trabajador[20].


[1] Artículo publicado originalmente en Carré Rouge Nº 13, febrero de 2000. La traducción al castellano es de Aldo Andrés Romero.

[2] André Orléan, El poder de la finanza, Ediciones Odile Jacob, París, 1999.

[3] Ver mi artículo y el de François Chesnais en el Nº 9 de Carré Rouge, octubre de 1998. Ver también nuestras contribuciones al libro colectivo coordinado por Gerard Duménil y Dominique Lévy, Le triangle infernal:crise, mondialisation, financiarisation, Actuel Marx Confrontations, París PUF, 1999; y por fin los publicados (junto con Bernard Friot) en el dossier sobre mundialización coordinado por R. Sobel y M. Kail, en Temps Modernes, enero-marzo 2000.

[4] Ver el número de la revista L’économie politique Nº 4, cuarto trimestre de 1999, sobre los paraísos fiscales.

[5] Entre las instituciones que la quiebra de LTCM tocó, estaba incluso el Banco Central Italiano (el Banco de Italia), que para llenar sus arcas había prestado grandes sumas a LTCM a tasas de interés muy altas, por medio de sociedades pantalla (es decir, sociedades ficticias) domiciliadas en paraísos fiscales (ver L’économie politique, op.cit., pag. 26.

[6] Ver, en el dossier sobre la mundialización coordinado por R. Sobel y M. Kail, en Temps Modernes, op. cit., mi artículo "La mundialización y su brazo armado".

[7] Aunque algunos Golden boys hayan sido “sorprendidos con la mano en la lata” y arruinados, y algunas instituciones financieras han sido liquidadas, lo que traduce un bien conocido proceso de centralización de capital.

[8] El 17 de febrero del 2000, según artículo del Herald Tribune.

[9] La versión francesa de El Capital utilizada por Serfaty habla de "la existencia mítica y autónoma de este valor que se encarna en el dinero", allí donde la traducción al castellano de W. Roces dice "existencia fantástica y sustantiva de este valor en dinero",

[10] El Capital, Tomo II, Libro Segundo, Sección primera. F.C.E., México, 1973.

[11] Sobre este punto, es importante el análisis hecho por S. Brunhoff, ver en particular La monnaie chez Marx, así como La politique monétaire.

[12] “Libre” significa simultáneamente que el asalariado -a diferencia de las sociedades esclavistas, de servidumbre, etc.- es libre para vender su fuerza de trabajo, y que no tiene ninguna otra mercancía para vender que no sea su fuerza de trabajo.

[13] El Capital, Tomo III, Libro Tercero, Sección Quinta, Capítulo 32, “Capital-dinero y capital efectivo. Conclusión”, F.C.E., México, 1973, pag. 484.

[14] El Capital, Tomo III, Libro Tercero, Sección Quinta, Capítulo 29, “Las partes integrantes del capital bancario”, pag. 443.

[15] El Capital, Tomo III, Libro Tercero, Sección Quinta, Capítulo 27, "El papel del crédito en la producción capitalista", pag. 415.

[16] P. Blanqué, “US Credit. Bubbie.com, Conjoncture”, abril de 1999.

[17] Un alza en las tasas de interés se traduce por una baja de los valores de las obligaciones ya cotizadas en el mercado a tasas inferiores y, por lo tanto, menos atractivas.

[18] Los intereses servidos sobre los bonos del Tesoro americano son del orden del 6%, con prácticamente 2% en Japón.

[19] Para adquirir activos americanos, los no residentes deben procurarse dólares, y esta demanda mantiene el valor de la divida norteamericana.

[20] El Capital, Tomo I, Libro Primero, Sección Cuarta, Capítulo 13, "Maquinaria y Gran Industria", pag. 424.

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    ReFuente: http://www.herramienta.com.ar/revista-herramienta-n-13/wall-street-el-capital-financiero-y-sus-efectos-devastadores

    En consecuencia, para rumbos emancipatorios, es prioritaria la toma generalizada de conciencia sobre cómo el capitalismo avanza y porqué.

     

    Europa y la complicidad del sector financiero

    Crímenes, fraude fiscal y blanqueo de dinero negro

    18 de mayo de 2018

     Por Xavier Caño Tamayo

    Nueva tribuna

     

    Según Europol, cada año se mueven por los bancos europeos más de 30.000 millones de euros que proceden del crimen.

    Este escrito es sobre el lavado de dinero sucio. Dinero negro que procede de crímenes (como el narcotráfico o la trata de mujeres) y del fraude fiscal perpetrado como industria, muy al por mayor. Según Europol, oficina europea de la Unión contra la delincuencia, cada año se mueven por los bancos europeos más de 30.000 millones de euros que proceden del crimen. Lo grave y preocupante de esta situación es que no parece haber medios suficientes ni eficaces para hacerle frente ni se han podido establecer los mecanismos para inmovilizar ese dinero de origen criminal e impedir que sea blanqueado. O tal vez lo que no hay es suficiente voluntad política de acabar con el blanqueo.

    Los atentados terroristas en Europa de hace un tiempo hicieron reaccionar un tanto a las autoridades políticas y se tomaron algunas medidas para controlar el paso por los bancos de dinero de origen sospechoso. Pero según Europol no se ha conseguido el control bancario del dinero procedente del crimen organizado y de delitos fiscales o financieros. Europa pierde la batalla contra el sector offshore donde los blanqueadores profesionales del dinero del narcotráfico, otros crímenes, chanchullos financieros, evasión fiscal, corrupción y otras malas artes lo introducen completamente limpio en la economía legal.

    El blanqueo es una industria floreciente a la que fiscales y jueces han de dedicar necesariamente cada vez más tiempo y energía. Por eso no sorprende leer en los medios informativos que la respetable entidad financiera Caixabank (La Caixa de siempre para los catalanes) se ha visto salpicada por tan turbio negocio. El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno inició procedimiento contra Caixabank, como persona jurídica investigada, por un posible delito de blanqueo de capitales. Ese trabajo sucio (el blanqueo, paradójicamente) se habría perpetrado presuntamente en diez sucursales de Caixabank de la región de Madrid. Según el magistrado, “actuaron de forma persistente sin ningún control ni barrera al trasiego de remesas de dinero en efectivo y transferencias al exterior”.

    El juez Moreno considera que las oficinas investigadas, directivos y empleados presuntamente blanquearon dinero nunca declarado de ciudadanos chinos aun sospechando que esos clientes actuaban ilícitamente ingresando grandes cantidades de dinero en efectivo. Las sucursales implicadas además permitieron utilizar testaferros y actividades económicas falsas para ocultar ingresos y envíos de dinero sin informar a Hacienda. El tercer banco en importancia del Reino de España, Caixabank, salpicado por el presunto blanqueo de unos 170 millones de euros.

    No habría blanqueo de dinero negro sin la complicidad del sector financiero

    No sólo Caixabank, abundando en el blanqueo de dinero ilícito, la plataforma de investigación periodística de Perú Ojo Público denunció a sociedades ligadas a narcotráfico y otros negocios ilegales en Perú que utilizaron una filial del banco español BBVA y del Banco de Crédito del Perú para lavar dinero del narcotráfico, corrupción de cargos públicos y evasión de impuestos. Lo que también denunció la Unidad de Inteligencia Financiera, dependiente del Estado, que analiza y transmite información para detectar lavado de dinero ilícito. La investigación de Ojo Público señaló al BBVA Continental, participado en un 46% por BBVA.

    El blanqueo de dinero ilícito es un grave delito que demuestra la realidad incontestable de que la evasión de impuestos y el blanqueo correspondiente son posibles porque una parte del sector financiero se presta gustoso a esas infracciones fiscales. Si nadie en el sector financiero se prestara a colaborar en cualquiera de sus fases en el blanqueo de dinero ilícito, evadido, el lavado de dinero negro sería difícil de perpetrar.

    La evasión fiscal es causa directa de que los estados de la Unión Europea dejen de ingresar unos 200.000 millones de euros de impuestos al año. Pero en ese punible escenario es tanto o más inaceptable que cinco estados democráticos de países desarrollados sean cómplices de fraude fiscal como paso intermedio de casi la mitad (47%) del flujo de capitales de multinacionales y grandes fortunas evasoras de impuestos hacia centros financieros offshore y paraísos fiscales. Un dinero que se oculta a las Haciendas de la Unión. Esos Estados son Suiza, Holanda, Irlanda, Reino Unido y Singapur, según Scientific Reports de la Universidad de Ámsterdam. Esos cinco estados hacen posible que el dinero escabullido de impuestos se pueda blanquear en paraísos fiscales.

    Por cierto, de la lista de 25 paraísos fiscales, señalada por movimientos sociales, organizaciones ciudadanas y entidades por la transparencia fiscal, nueve están muy ligados a la Unión Europea y Reino Unido. Son Islas Vírgenes británicas, Luxemburgo, Gibraltar, Liechtenstein, Mónaco, Chipre, Jersey, Malta y Hong Kong. Dato esclarecedor de que en la UE no son todos los que están ni están todos los que son en la lucha contra el fraude fiscal y el criminal blanqueo. Tenemos al enemigo en casa. La vieja y contradictoria Europa contribuye por activa o pasiva a la debilidad financiera de sus estados miembro, pues colabora de hecho con el fraude fiscal, hace posible la evasión de impuestos y facilita el blanqueo.

    Xavier Caño Tamayo, Plataforma por la justicia fiscal.

    https://www.nuevatribuna.es/articulo/economia/crimenes-fraude-fiscal-blanqueo-dinero-negro/20180516160758151996.html

    Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=241710

     

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    El blanqueo de capitales, el fraude, la evasión fiscal y las jurisdicciones offshore socavan

    la justicia de género


    Por Juan Hernández Vigueras
    (La Europa opaca de las finanzas)

     

    El despertar de Hollywood frente a los abusos sexuales de los magnates del cine y las denuncias del movimiento#metoo desencadenado en las redes sociales, sumados a los escándalos de las violaciones impunes en la India y a las protestas masivas de mujeres en España frente a la ya famosa sentencia de la Manada de la Audiencia de Navarra, revelan un súbito ascenso de la conciencia ciudadana mundial sobre las injusticias de género más visibles en las diversas sociedades humanas del planeta. 

    Sin embargo, a menudo se ignora que las injusticias de género están insertas hoy por hoy en el sistema económico capitalista actual, en el conocido como sistema de economía de mercado en que se basan los regímenes políticos democráticos y autocráticos. Y en esa dirección apunta un estudio de la Fundación Friedrich Ebert del partido socialdemócrata alemán, en el que se exploran algunas interrelaciones entre la justicia tributaria y la justicia de género, destacando cómo los flujos financieros ilícitos, desde el blanqueo de dinero sucio a la evasión y el fraude fiscal favorecido por los notorios paraísos fiscales offshore, se desarrollan en perjuicio de la situación social de la mujer en nuestras sociedades. De modo que, como apunta el título del citado estudio, los flujos financieros ilícitos socavan la justicia de género. Y que por el indudable interés, de esa investigación presentemos aquí algunas de sus ideas y reflexiones a modo de invitación a su estudio y difusión. 

    La situación de la mujer en el mundo se ve dañada de modo particular, en primer lugar, a través de los efectos de la evasión y el fraude fiscal y, en segundo lugar, por el papel de las jurisdicciones financieras opacas así como de las redes mundiales de despachos y agencias facilitadoras, que abren las compuertas para que fluyan los capitales ilícitos resultantes de la trata de mujeres y demás negocios ilícitos de la globalización financiera. En el referido estudio se sostiene que la confrontación y el desmantelamiento de los facilitadores internacionales y de las jurisdicciones opacas no sólo serán pasos auspiciosos en aras de la transparencia y la igualdad mundial, sino que también contribuirán a la igualdad de género, así como al respeto, la protección y el cumplimiento de los derechos humanos de mujeres y niñas. Y el análisis finaliza con una lista de recomendaciones en materia de políticas nacionales e internacionales y ofrece líneas de acción estratégica para combatir la evasión fiscal y el impago generalizado de impuestos, así como el lavado de dinero procedente de actividades delictivas. 

    Justicia tributaria y justicia de género 

    A fin de comprender algunos de los nexos cruciales entre la justicia tributaria y la justicia de género, es importante observar tres factores interrelacionados que inciden en la capacidad recaudatoria de los Estados y en el impacto distributivo de los ingresos fiscales a lo largo y a lo ancho de la sociedad, como son:

    · La carga tributaria.

    · La estructura impositiva.  

    - Las políticas y mecanismos para combatir el fraude y la evasión fiscal en el plano nacional e internacional. 

    Es obvio que la pérdida de ingresos fiscales tiene unos impactos negativos en el cumplimiento de los derechos humanos de mujeres y niñas, así como en la lucha contra las desigualdades. Y es que las políticas tributarias no son neutrales y pueden promover u obstaculizar la igualdad social y la igualdad de género. Las mujeres y los hombres no experimentan de la misma manera el impacto de las políticas tributarias, a causa de las posiciones diversas y desiguales que ocupan como fuerza de trabajo, como consumidores, como productores, como propietarios de activos y como responsables de las actividades comprendidas en la “economía del cuidado”, dentro y fuera del hogar. Además, la desigualdad de género se entrelaza con otras desigualdades que resultan del estatus socioeconómico, la raza, la edad, la ubicación, la casta y demás marcadores sociales. 

    En su actuación individual y colectiva, los Estados tienen el deber de movilizar los máximos recursos disponibles para cumplir progresivamente los derechos humanos de las mujeres y las niñas. También tienen la obligación de crear un entorno internacional propicio para el goce efectivo de los derechos económicos, sociales y culturales, incluidos los que se relacionan con cuestiones tributarias. 

    Los impuestos son la fuente más sostenible y predecible para financiar los bienes y servicios públicos, así como una herramienta clave para lidiar con la desigualdad económica, incluida la desigualdad en materia de género. Sin embargo, la política tributaria actual no genera ingresos suficientes para atender el gasto público demandado por nuestras sociedades ni para cerrar las brechas de financiación detectadas en lo que concierne a la igualdad de género y los derechos de las mujeres. 

    La referida investigación destaca la tendencia actual de los sistemas tributarios en cierto número de países hacia la reducción de los impuestos directos, al aumento de los impuestos sobre el consumo y a la escandalosa disminución de la tributación del capital. Tendencia fiscal que ilustra con datos de la realidad latinoamericana y caribeña en lo que concierne a la estructura impositiva. Menos de un tercio de la recaudación latinoamericana y caribeña proviene de impuestos directos, mientras que el grueso de la carga recae en los impuestos sobre el consumo y otros gravámenes indirectos. Durante el período 2010-2014, la región recaudó en promedio un 9,4% del PIB en impuestos indirectos (en comparación con el 10,9% de los países que integran la OCDE), mientras que los impuestos directos promediaron el 5,7% del PIB, muy por debajo del 13,8% correspondiente a los países de la OCDE. Por otra parte, tras casi cuatro décadas de globalización financiera y creciente poder de las grandes corporaciones, las rentas del capital aún están sujetas a una tributación muy baja y sobresalen los desequilibrios en los programas de incentivos fiscales .

    Por tanto, saltan a la vista las implicaciones de estas revelaciones para los derechos humanos de las mujeres y la justicia de género. Cuando un Estado no moviliza recursos suficientes y registra déficits presupuestarios, la provisión de servicios públicos (educación, salud, instalaciones sanitarias, transporte, infraestructura social, cuidados o atención de necesidades especiales) es insuficiente y de mala calidad. Y esta dinámica perpetúa o incluso exacerba la desigualdad de género, porque debido a las desiguales relaciones de poder de género en la sociedad, las mujeres están sobrerrepresentadas entre los pobres y en la franja poblacional con empleos precarios o mal remunerados. Las mujeres también son más dependientes de las prestaciones estatales y suelen cargar con la mayor parte de la provisión no remunerada de cuidados cuando el Estado recorta los servicios sociales. 

    Además, cuando un Estado ve disminuida su capacidad para recaudar impuestos y controlar los flujos financieros ilícitos, tiende a compensar la pérdida de los ingresos tributarios con el aumento de gravámenes que recaen sobre los contribuyentes cumplidores, como pequeñas y medianas empresas e individuos de recursos moderados; o con un desplazamiento de la presión hacia los impuestos indirectos. En consecuencia, si un Estado no combate el abuso y la delincuencia fiscal, es probable que beneficie desproporcionadamente a los individuos ricos a costa de las personas en situación de desventaja. Por otra parte, se ha comprobado que la evasión tributaria internacional, las guaridas fiscales y el sistema de jurisdicciones offshore son utilizadas por las grandes corporaciones para minimizar su carga fiscal y lograr ventajas competitivas descomunales sobre las empresas nacionales. 

    Aquí también hay una dimensión de género, porque las mujeres están sobrerrepresentadas en las pequeñas y medianas empresas (que se benefician menos de las oportunidades para eludir impuestos) y en la franja de los ingresos más bajos. El informe de la Relatora Especial de la ONU sobre la extrema pobreza y los derechos humanos reconoce que las mujeres tienden a gastar una parte mayor de sus ingresos en productos básicos, debido a las normas de género que les asignan la responsabilidad por el cuidado de las personas dependientes. Ello implica que las mujeres cargan con el grueso de los impuestos al consumo. 

    Los flujos financieros ilícitos y la trata de personas 

    Uno de los delitos internacionales que generan los flujos financieros ilícitos es la trata de personas, que impacta fuertemente en las mujeres. Los beneficios de esta explotación se lavan por medio de los mismos mecanismos, estructuras, jurisdicciones y facilitadores que sirven a la evasión y al fraude fiscal. 

    La trata de personas es el resultado de múltiples factores situados en distintos planos, pero interrelacionados y arraigados en políticas económicas que redundan en la escasez de medios de vida en los países de origen, aparejada a la carencia de regulaciones para enfrentar la economía ilícita mundial. La violación a los derechos humanos de las mujeres es tanto una causa como una consecuencia de la trata de mujeres. Las mujeres y las niñas son particularmente vulnerables a la trata de personas, tanto por su posición socioeconómica como por el lugar que ocupan en el proceso migratorio. Muchas mujeres son sometidas a la trata cuando intentan migrar. En consecuencia, la feminización de la migración está ligada a las tendencias de la trata y a la feminización de la trata. 

    Las leyes que restringen la migración, combinadas con la corrupción frecuente de los funcionarios a cargo del área, suelen crear un terreno fértil para la trata de personas. La pobreza (y la feminización de la pobreza), el desempleo, un contexto cultural que tolera la violencia contra las mujeres, sistemas patriarcales con normas que restringen la autonomía de las mujeres, el acceso limitado de muchas mujeres a recursos cruciales (medios económicos, redes y vínculos sociales, información y conocimiento), así como la demanda de mano de obra barata en sectores económicos feminizados, son algunos de los factores que promueven la vulnerabilidad de las mujeres a la trata de personas. 

    El papel prevalente de las mujeres como proveedoras del sustento familiar, como mano de obra barata en las cadenas globales de valor y como trabajadoras domésticas en el marco de una organización social del cuidado injusta, completa el círculo vicioso de sustentos e ingresos económicos precarios. Al mismo tiempo, “la trata puede considerarse una causa de violaciones a los derechos humanos, porque el propio acto de la trata constituye un quebrantamiento, entre otras cosas, del derecho a la dignidad y a la seguridad, a la libertad de movimiento y al trabajo en condiciones justas y favorables”. La violencia contra las mujeres también es un rasgo inherente a la trata de mujeres. 

    Ciertamente, como decíamos, los beneficios de esta explotación se blanquean mediante los mismos mecanismos y jurisdicciones opacas y agencias facilitadoras que sirven a la evasión y al impago de impuestos. Más aún, la trata de personas también está relacionada con la actividad de las empresas multinacionales. Con miras de desligarse de la explotación y la trata, las empresas multinacionales crean entidades intermediarias, subcontratan el eslabón más precario de la cadena (donde tiene lugar el grueso de la trata y la explotación laboral) y así efectúan la “externalización”. Las ganancias originadas en esa explotación se incorporan a la cadena global de valor, artilugio que sirve para ocultar y relocalizar la riqueza, escindiéndola del lugar donde se creó el valor. La trata de personas con fines de explotación laboral se combina con otros mecanismos concebidos para el abuso fiscal transfronterizo y el traslado de beneficios, circunstancia que establece un nexo entre la trata de personas y los flujos financieros ilícitos.

    Que la trata de personas involucra con frecuencia a grandes empresas, es especialmente obvio y predecible en el caso de la trata para la explotación laboral. Varias empresas han sido objeto de denuncias internacionales documentadas por explotación laboral, trabajo infantil o trata de personas. Entre ellas se cuentan Nike, Inditex, Nestlé, ADM y Cargill. En estos casos, habitualmente se acusa a las empresas de hacer la vista gorda ante la violación de normas laborales básicas o el uso de trabajo infantil, y por ende se las considera responsables indirectas. Sin embargo, los talleres de trabajo esclavo o las fincas donde tiene lugar la explotación operan en muchos casos como productores exclusivos para esas marcas, lo cual a todas luces debería contar como indicio de una relación más directa entre las marcas y la explotación de personas sometidas a la trata. 

    La referida investigación subraya la necesidad de colocar la lupa sobre la trata de personas como tipo de actividad delictiva que aporta recursos inmensos a los flujos financieros ilícitos. Porque la trata de personas es tanto una causa como una consecuencia de la violación a los derechos humanos de las mujeres. Y la falta de recursos para implementar políticas públicas integrales que garanticen niveles mínimos de bienestar, está en la raíz de la vulnerabilidad de las mujeres a las redes de trata, así como a la explotación laboral y sexual. La trata de personas y las consiguientes actividades de explotación representan manifestaciones extremas de la violación a los derechos humanos de las mujeres. Desde luego, la erradicación de esta grave injusticia requiere voluntad política y acciones prácticas por parte de los gobiernos; pero sobre todo demanda una mayor conciencia ciudadana sobre la interrelación entre el blanqueo de dinero sucio, la evasión y el fraude fiscal que promueven y amparan los paraísos fiscales, por un lado, y las injusticias de género, por otro.

    Fuente: http://www.laeuropaopacadelasfinanzas.com/

     

     

     Crisis civilizatoria

     

    Comprobamos que el capitalismo no es sólo ecocida y por tanto etnocida, genocida. También destruye individualmente sobre todo a adolescentes y jóvenes.

     

    Geografía narco: el negocio del sistema
    17 de junio de 2016

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    El diputado provincial Carlos Del Frade presentó en la Cámara de Diputados el informe “Geografía Narco: el negocio del sistema”. Una radiografía que denuncia con nombres y apellidos, a las bandas que desarrollan el negocio en la provincia de Santa Fe. “Hemos asistido a una serie de asesinatos que a nuestro entender refleja un reacomodamiento del negocio narco en la zona de Rosario y el gran Rosario y que se está haciendo también en otras ciudades de Santa Fe, como esta ciudad capital.”, sostuvo Del Frade durante su presentación en el recinto. Compartimos el prólogo y el informe completo. 

     

    Por Carlos Del Frade (Diputado provincial del Frente Social y Popular. Periodista)

     

    Prólogo del Informe Geografía Narco: el negocio del sistema

    Desde hace cuarenta años que la Argentina es una geografía narco por decisión política paraestatal de las dictaduras de Hugo Banzer, en Bolivia, y Jorge Videla, en estos arrabales del mundo tal como lo informó la señora Ayda Levi, la ex esposa del “rey de la cocaína”, Roberto Suárez Gómez, el proveedor de Pablo Escobar Gaviria. Negocio paraestatal siempre regulado por la DEA, según apuntaron las revelaciones de wikileaks, y las disposiciones políticas y judiciales de naciones como Canadá, México y Estados Unidos, según puede leerse en los informes de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes, desde 2001 al presente.

    El presente, entonces, es consecuencia de complicidades políticas, judiciales, empresariales, financieras y culturales mediáticas que desde diferentes nichos estatales promueven el fenomenal negocio. A partir de los años setenta, por otro lado, los organismos internacionales como Naciones Unidas, el Banco Mundial, la Organización para el Comercio y Desarrollo Económico de Europa, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Interamericano de Desarrollo; sostienen que los principales cinco mecanismos de recaudación son el petróleo, la venta de armas, los medicamentos, el narcotráfico y la trata de personas.

    La consecuencia de ese modo de acumulación multinacional que tiene sus particularidades históricas y regionales según la evolución social de los pueblos, la pagan las chicas y los chicos menores de treinta años. Consumidores consumidos, soldaditos inmolados en los altares del dios dinero, corazón palpitante del capitalismo. Este informe da cuenta de algunos hechos que marcaron la segunda mitad del año 2015 y la primera de 2016, en los que aparecen noticias que profundizan esa matriz conceptual del narcotráfico como un negocio paraestatal que necesita siempre de nichos corruptos en administraciones gubernamentales, sean nacionales, provinciales, municipales y comunales, al mismo tiempo que se verifican, hasta el hartazgo, en las fuerzas de seguridad y comienzan a juzgarse en los tribunales provinciales y federales de la Argentina.

    Las políticas que hablan de coordinación de fuerzas federales y provinciales no hacen más que repetir los esquemas ya impuestos en Colombia, México y Brasil, con el doloroso resultado de miles de jóvenes asesinados y, por otro lado, la metamorfosis del narcotráfico en nuevas formas de acumulación.

    Una de ellas, ya anticipada en el informe sobre la evolución del negocio que hizo las Naciones Unidas el 26 de junio de 2015, en el que presentaban a la Argentina como un país productor y exportador de drogas sintéticas, realidad que apareció en los medios de comunicación masivos recién con las muertes sufridas en Costa Salguero, en el marco de una fiesta electrónica, en abril de 2016. Las recientes declaraciones del gobernador de la provincia de Córdoba que sostienen el dominio de barrios de una de las ciudades más importantes de América del Sur por bandas narcos merecen una atención muy especial.

    Una confesión que no fue admitida por los poderes ejecutivos de otros estados importantes de la Argentina, como Buenos Aires, Santa Fe, Mendoza, Tucumán o Entre Ríos, por nombrar algunas de las geografías que aquí se repiten por su aparición en algunos medios de comunicación. Es hora de pedir un mayor compromiso desde los actores de los tres poderes republicanos: ejecutivos, legislativos y judiciales. Desde las diferentes provincias debemos ir mucho más allá del rol asignado según el deber ser de las leyes, decretos y ordenanzas.

     

    Por eso este informe tiene el objetivo de pedir un mayor esfuerzo a los fiscales y jueces, a diputados provinciales, nacionales y concejales, como así también a los gobiernos que entiendan que ya no alcanza con protegerse bajo el escudo de las jurisdicciones y los límites de las actuaciones formales. Escrito desde Santa Fe, con la particularidad regional de su historia en los últimos cuarenta años, ponemos de manifiesto que la geografía narco de la Argentina responde a los lineamientos de los negocios del sistema capitalista pero que más allá de esta idea, hay actores que hoy permiten el reciclado del negocio desde las instituciones democráticas.

    Tenemos la obligación de hablar en tiempo real. Asumir el compromiso de los que están atravesados por el miedo concreto que sufren por el conocimiento y la cercanía con los mercaderes de las armas y el narcotráfico. Poner la cara por ellos para que la política  y los servicios públicos de justicia vuelvan a ganar el necesario respeto de cara a una sociedad que debe ser transformada en el presente.

    Que este documento sea tomado como declaración pública ante quien corresponda para que se investiguen y denuncien las distintas formas de lavado de dinero que van desde los pases de jugadores de fútbol al negocio inmobiliario, desde los manejos de los puertos a los casinos sin controles externos que están en las geografías provinciales, desde los presupuestos oficiales que deciden compras millonarias a las operaciones bancarias localizadas en los estados subnacionales. Mirar para otro lado, callarse la boca son formas de complicidad. En estos hechos que vienen sucediendo entre 2015 y 2016 vemos la confirmación de la geografía narco como consecuencia de la continuidad de los negocios paraestatales del sistema.

    Acceder al informe completo

    Fuente: http://www.enredando.org.ar/2016/06/17/geografia-narco-el-negocio-del-sistema/

     

    Destapemos el narcotráfico y la trata de personas no sólo como negocios muy rentables sino también cómo medio de disciplinamiento (amedrentamiento y fragmentación social) de las grandes barriadas de trabajadores desocupados, subocupados e informales.

     

    Advirtamos que el norte argentino  debido a haber sido despojado y hundido en extensa pobreza estructural, está sobre todo sometido sobre todo por el Partido Justicialista y la Unión Cívica Radical a esos negocios criminales.

     

     

    El norte argentino, entre el narcotráfico y las redes de trata
    22 de julio de 2013

    POLÍTICA

    El asesinato de jóvenes en San Pedro (Jujuy) es un ejemplo del perverso entramado que vincula la prostitución, las drogas y el poder político. Actualmente existen 1500 pistas clandestinas en la frontera con Bolivia. Un flagelo que no para de crecer

    El norte argentino se ha constituido en una región donde la trata de personas y el narcotráfico se conjugan entre sí, ge­ne­rando zonas liberadas para el accionar de bandas delictivas vinculadas a las distintas policías provinciales y nacionales.

    En ese marco, la provincia de Jujuy se ha vuelto una región de tránsito para el ingreso de droga al país. Existen ciudades donde la actividad ilegal es digitada desde las mismas fuerzas de seguridad.

    Durante los últimos meses, una serie de denuncias recayeron sobre la policía de San Pedro, uno de los distritos jujeños indicados como una de las principales rutas de la droga. Según consta en varias presentaciones judiciales, allí los efectivos someten a los jóvenes de barrios periféricos obligándolos a hacer de “mulas” fronterizas, es decir pasar droga de Bolivia a Argentina y viceversa. 

    El hecho tomó relevancia mediática luego de que varios jóvenes del lugar fueran torturados, y en varios casos asesinados, por efectivos  policiales. De hecho, el caso más resonante fue el de  la muerte de Martín Gómez, un joven de 28 años apodado “Sonrisa”, quien luego de haberse rehabilitado de su adicción al paco se había negado a “trabajar” para la policía, decisión que le costó una decena de detenciones con torturas incluidas. Finalmente terminó muerto por “asfixia” (además de registrar varios golpes en su cuerpo)  en un ventiluz de la casa de un policía jujeño.

    En ese marco, tanto el gobierno provincial de Eduardo Felner se ha mantenido impotente a la probl­emática del narcotráfico Jujuy, sin siquiera reconocer el flagelo que viene en franco crecimiento.

    Por otra parte, los diputados nacionales de la Unión Cívica Radical,  Juan Pedro Tunessi y Ricardo Alfonsín denunciaron ante la Cámara Federal salteña la falta de recursos y la falta de atención de las causas de narcotráfico.

    El caso tucumano
    Tucumán es una de las provincias donde más se han desarrollado las bandas delictivas, lo que genera decenas de muertos y desaparecidos, en una problemática que posee una relación indisimulable con los estamentos del poder estatal.

    Luego de la absolución de todos los acusados por el secuestro y la desaparición de Marita Verón , el entramado entre las redes de trata, el narcotráfico y el poder político quedó al descubierto.

    La provincia gobernada por el kirchnerista José Alperovich viene permitiendo el accionar y desarrollo de las mafias. El caso Verón fue emblemático, ya que  Rubén “La Chancha” Alé, uno de los empresarios tucumanos conocidos por manejar el negocio del juego, las drogas y la trata de personas, fue uno de los acusados que quedó en libertad, pese a existir varios testimonios que lo señalaban como el dueño de los cabarets donde se la vio a Marita Verón. Incluso algunas declaraciones que constan en la causa indican que la joven tucumana fue secuestrada en uno de los  autos de la flota de remiss de la compañía de “la chancha”.

    Como adelantó Hoy en ediciones anteriores, la “Chancha” Alé  tiene un pasado de años vinculado al Partido Justicialista tucumano, principalmente en momentos en que Alperovich era ministro de Gobierno.

    La relación del poder político con la familia Alé viene de la década del ’90, y se incrementó en la época del gobernador Julio Miranda (-), cuando Alperovich era ministro de Economía.  De hecho, y según denunciaron desde la publicación tucumana “Contrapunto” a este medio, en los saqueos de 2001 Alé ponía los remisses con gente armada a disposición del gobierno tucumano para evitar que se llevaran a cabo los saqueos a los supermercados.

    En aquel momento Alperovich era uno de los principales dirigentes  que digitaba el gobierno y encargado de resguardar los intereses económicos de las empresas que podían verse afectadas por la crisis, principalmente en lo referente a los saqueos. 

    El colador fronterizo

    Según estiman relevamientos extraoficiales, en el norte del país existen alrededor de 1500 pistas clandestinas por donde ingresan alrededor de 120 aeronaves diarias que pueden llegar a transportar hasta 600 kg de droga por viaje. Argentina tiene alrededor de 750 pasos clandestinos con Bolivia y alrededor de 60 pasos clandestinos con el Paraguay.

    La Justicia al pie de la impunidad

    Dentro de la complicidad estatal también opera la Justicia. En la causa de Marita Verón quedó demostrado, luego de que los jueces absolvieran a todos de los acusados. El rol que aquí jugo el gobernador K José Alperovich no fue ingenuo, ya que cuando asumió en 2003 derogó el Consejo de la Magistratura, y todos los jueces y fiscales que ingresaron en los últimos nueve años entraron por el gran operador que él tiene en la Justicia, que es el ministro de Gobierno, Edmundo Pirincho Jiménez. (...)

    Fuente: https://diariohoy.net/politica/el-norte-argentino-entre-el-narcotrafico-y-las-redes-de-trata-13281

    En consecuencia, abajo y a la izquierda, busquemos difundir qué nos comunican los pueblos hermanos que ejemplifican hacia dónde el capitalismo dependiente conduce esos negocios criminales e ilícitos.

     

    El crimen organizado, creado por agentes de la Dirección Federal de Seguridad

    y demás instituciones policiacas y militares mexicanas

    Conformación del narcoparamilitarismo en México (I)
    16 de abril de 2018

     

    Por Ramón César González Ortiz (Rebelión)

     

    Introducción

    En el año de 1947, Miguel Alemán, por medio del coronel Marcelino Inurrieta de la Fuente, crea la Dirección Federal de Seguridad, cuyo emblema sería el tigre. Organismo policiaco y de seguridad de élite, que sería destinado a recabar información de actividades subversivas en el territorio nacional, actuando como una especie de Gestapo[1] para el control y la persecución de opositores, además de cuidar de la seguridad personal del presidente [2] .

    Sus integrantes serían extraídos por Inurrieta principalmente de egresados del Colegio Militar, y quedaría integrada a la Secretaría de Gobernación, entonces a cargo de Héctor Pérez Martínez. Su primer director sería él mismos coronel Inurrieta; el Subdirector el Mayor Manuel Mayoral García, quien controlaba el tráfico de mariguana en todo el país; el Jefe de Control de Agentes, Juan Ramón Gurrola; los Jefes de Grupo Alvaro Basail de la Vía y Ernesto Moncada.

    Más aún, para complacer al presidente Alemán, Inurrieta, mando capacitar y a que recibieran cursos especiales del FBI, en Washington y en otras escuelas de policía de Estados Unidos, a los primeros miembros de la DFS.

    Dichos elementos de la DFS, portarían credenciales firmadas por Alemán [3], y serían conocidos como Los Tiernos, entre los que figurarían Melchor Cárdenas, Fernando Gutiérrez Barrios —a la postre director de la DFS—, Jesús Miyazawa, acusado de proteger a una banda de secuestradores; Medardo Molina, Manuel Lecuona, Florentino Ventura y Margarito Romero Muñoz.

    Grupo al que más tarde se unirían varios elementos de la seguridad personal de Miguel Alemán, como los hermanos Hugo y Arturo Izquierdo Hebrard, quienes serían aprehendidos por agentes de la propia corporación por haber asesinado, el 17 de febrero de 1948, al senador tlaxcalteca Mauro Angulo Hernández. Así como se les atribuyeron nexos con el narcotráfico.

    Posteriormente, para los años sesenta y setenta, la DFS se encargaría principalmente de luchar contra las guerrillas que surgieron en el estado de Guerrero. Acciones que realizaría sin contar con un marco legal específico —salvo el Reglamento Interno de la Secretaría de Gobernación—, durante sus 38 años de existencia.

    En tanto que, respecto a los directores de la DFS, a excepción de Miguel Nazar Haro, estos ocuparon importantes cargos políticos después de estar en la DFS. Por ejemplo, Javier García Paniagua sería secretario de la Reforma Agraria y presidente del PRI en el sexenio de José López Portillo, mientras que Fernando Gutiérrez Barrios, fue subsecretario y secretario de Gobernación, director de Caminos y Puentes Federales, y gobernador de Veracruz.

    No obstante, será en el sexenio de Miguel de la Madrid, cuando surgirá el mayor escándalo en el que se verá involucrado un exdirector de la DFS, José Antonio Zorrilla. Mismo que sería acusado y detenido como presunto autor intelectual del asesinato del periodista Manuel Buendía, además de tener nexos con el narcotráfico.

    Respecto al tema del narcotráfico, se le ha atribuido a la DFS el encubrimiento de importantes narcotraficantes, como Rafael Caro Quintero y sus guardaespaldas, quienes se dicen portaban credenciales de la DFS, firmadas por Zorrilla.

    Hechos por los cuales la DFS, la tarde del 29 de noviembre de 1985, dejó de existir, para dar lugar al Centro de Investigaciones y Seguridad Nacional (Cisen) [4].

    Casos particulares (…)

    Ramón César González Ortiz es Licenciado en Sociología y Maestro en Estudios Políticos por la UNAM.

    Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=240381

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    Los vínculos entre la Dirección Federal de Seguridad y la Agencia Central de Inteligencia (CIA)

    Conformación del narcoparamilitarismo en México (II)

    24 de abril de 2018

     

    Por Ramón César González Ortiz (Rebelión)

     

    En este país donde los problemas nos estallan siempre

    como petardos en las manos y nos hacen poner cara de sorpresa,

    ustedes encontrarán a funcionarios que interrogados sobre la CIA,

    contestarán siempre “¿La CIA?, ¿Cuál CIA?

    ¿Se refiere usted acaso a la Compañía de Luz y Fuerza o

    por ventura a la compañía de Jesús?.

    Manuel Buendía 

     

     

    Introducción.

    Para comprender a cabalidad la trascendencia de los vínculos entre la Dirección Federal de Seguridad y la Agencia Central de Inteligencia (CIA), estadounidense, es pertinente recordar la manera en que ésta última en Guatemala, se estrenó preparando y ejecutando el golpe militar, en 1954, que quitó de la presidencia a Jacobo Arbenz.

    Socialdemócrata que encabezaba un gobierno popular de corte nacionalista y que expropió las tierras ociosas de la United Fruit Company, empresa frutera norteamericana que operaba en Centroamérica.

    A lo cual le añadiría la geoestrategía estadounidense, años más tarde, hacer de Guatemala un campo de experimentación –en versión corregida y aumentada– de la desaparición forzada de personas. Hechos iniciados por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, y llevado luego a la categoría de estrategia bélica normalizada por Francia en su guerra colonial contra Argelia, teorizada por el coronel galo Roger Trinquier en su libro “La guerra moderna y la lucha contra las guerrillas”.

    De suerte que, en Guatemala y Argentina, la doctrina militar de las academias estadounidenses potenciaron las técnicas, desarrolladas en principio por los franceses. Ocurriendo así en Guatemala, durante la larga guerra interna que la desangró, luego de que se enfrentara un poderoso movimiento guerrillero con el ejército.

    Lo cual dejaría un saldo de 45.000 detenidos-desaparecidos. Mientras que en Argentina hubo unas 30.000 personas desaparecidas, en el marco de la operación regional conocida como, “Plan Cóndor”. Hechos que representarían un 70% de todas las desapariciones forzadas en Latinoamérica durante las guerras sucias.

    Ejecutándose los actos de desaparición forzada, conforme a pasos de manual: 1) persecución de una persona concebida desde una perspectiva ideológica como un enemigo interno; 2) detención ilegal; 3) entrega del detenido en algún centro de detención clandestino; 4) ocultamiento ilegal de la víctima; 5) presión psicológica ejercida sobre la familia, así como sobre el grupo de pertenencia del desaparecido y el colectivo social, mediante un discurso oficial estigmatizante e ideologizante, que utilizara técnicas publicitarias [1].

    Más toda vía, es pertinente recordar la manera en que la CIA, después de la guerra de Corea, en 1953, empezaría a invertir en la investigación para el control de la mente, conforme al programa MK-ULTRA. Programa que dentro de su primera fase realizaría experimentos con hipnosis, electrocshok, así como con drogas alucinógenas, y que evolucionarían hacia experimentos en tortura psicológica, adaptados de supuestos modelos comunistas.

    Programa secreto de la CIA que pronto se convertiría en una “ciencia” aplicada durante la Guerra Fría. Contando con laboratorios que incluirían centros de interrogatorio en varias guerras, donde EE. UU. intervenía directamente, así como en los países de extrema derecha, donde era apoyado y mantenía colaboradores.

    Dentro de tal lógica, para 1963, la CIA, actuando bajo el nombre clave Kubark, produjo un manual titulado “Interrogatorio de Contrainteligencia Kubark”, que formaría a agentes y aliados en el arte de extraer información de fuentes resistentes.

    Siendo probadas dichas técnicas en Vietnam, sobre el terreno, mediante el programa Phoenix de la CIA, mismos que combinaría la tortura psicológica con interrogatorios brutales, así como la experimentación humana y ejecuciones extrajudiciales. Entrenado la CIA en tales mediadas a más de 85.000 policías sudvietnamitas, que operaban en una red de lugares por todo el país, donde más de 26.000 prisioneros serían, o torturados hasta la muerte, o ejecutados sumariamente tras su interrogatorio.

    Y, no obstante que Phoenix fue un fracaso a la hora de conseguir información de inteligencia y EE. UU. perdió la guerra de Vietnam. Sin embargo, el modelo sería trasladado a Latinoamérica en la década de 1960, por medio delProyecto secreto, X.

    Proyecto que serviría para entrenar a las fuerzas de seguridad de los regímenes y dictaduras aliados estadounidenses. Para ello, las técnicas del manual Kubark serían incorporadas al plan de estudios de la Escuela de las Américas, institución de entrenamiento militar y refuerzo ideológico, para los aliados de EE. UU. en el hemisferio occidental. Hechos ante los cuales personajes como Alfred McCoy [2], entre otros han sostenido que,Estados Unidos, fue una fuerza importante en la propagación de la tortura a nivel mundial [3].

    Dentro de tal entramado, tampoco se puede pasar por alto el testimonio dado por William E. Colby, quien fuera Director de la CIA, respecto a las luchas internas sociales y políticas que llevaron al golpe perpetrado contra Salvado Allende, en Chile, el 11 de septiembre de 1973.

    Dado que, dicho testimonio revelo el grado de la subversión encubierta, la cual también conto con engaños y mentiras oficiales, por parte de los Estados Unidos, y su representante la CIA, en contra de Chile.

    Operaciones aprobadas por el “Comité de los 40” en 1969 y 1970, desde Washington, órgano de espionaje que fuera secreto y estuvo dirigido por el entonces Secretario de Estado Kissinger. Siendo que, el Comité de los 40, autorizo el uso de medio millón de dólares para influir en las elecciones de 1969 y 1970.

    Además de que, después de la toma de posesión de Allende y por el resto de su periodo, la CIA estaría comprometida en actividades subversivas o de desestabilización. Para lo cual conto con un presupuesto de al menos 6.5 millones de dólares, de los cuales 1.5 serían usados para financiar a los candidatos antiallendistas, en las elecciones legislativas de 1973. Así como para financiar medios masivos de comunicación - como El Mercurio, equivalente chileno del New York Times -, partidos políticos y demás.

    Hechos que dejarían como resultado en Chile al menos unos veinte mil chilenos asesinados, decenas de miles torturados y encarcelados [4].

    Otro caso importante serán los vínculos entre Manuel Noriega [5]  y la CIA, en América Latina. Representando un caso emblemático, a partir de que después de dicha relación y su ruptura, ocurrirá la transición de los viejos regímenes dictatoriales impulsados desde los Estados Unidos, hacía los actuales regímenes con “democracias viables”.

    Dentro de las cuales, con el pretexto del combate al narcotráfico, cada vez más se han impuesto los Estados contrainsurgentes o de Cuarto Poder [6], donde los militares ocupan los primeros lugares en la dirección del Estado, particularmente México.

    Cobrando relevancia Noriega, después que el General Torrijos [7] muere en circunstancias extrañas, y con ello se da fin a la fase populista del régimen militar panameño, para dar paso a la fase neoliberal. Fase que, durante la década del ´80, sería dirigida por las Fuerzas Armadas del General Noriega junto con Estados Unidos.

    En tal sentido, después de que Noriega [8] se convirtiera en 1983, en cabeza de estado – no presidente - del gobierno de facto, el siguiente año, sería considerado como el año para la “restitución de las instituciones democráticas”, por lo que, Noriega y los Estados Unidos pactaron poner al frente un hombre que se llamó Nicolás Ardito Barletta.

    Y desde entonces se comenzaría a aplicar el neoliberalismo en Panamá, que estaría acompañado de huelgas y de luchas muy fuertes que paralizaron la aplicación del modelo neoliberal, a partir de movilizaciones de la gente contra el régimen y contra Noriega.

    Eventos ante los cuales, Estados Unidos busco la manera estabilizar un régimen político que tuviera apariencia democrática, y que la gente votara cada 5 años, pero que en el fondo aplicara los planes económicos dictados por el Fondo Monetario Internacional.

    Además de que, al contrario de lo que esperaban los ultraconservadores y gobernantes del Partido Republicano en los Estados Unidos. En 1984 Noriega cerraría la Escuela de las Américas en territorio panameño, academia central donde formaba bélicamente el Pentágono a los militares latinoamericanos en estrategias de contenido anticomunista. Así como Noriega tendría conflictos con diferentes presidentes panameños que querían cumplir los mandatos de Washington.

    Situación por la cual, para fines de los años ochenta, EE.UU. se volvería contra Noriega. De forma que, el entonces presidente George Bush [9] , en diciembre de 1989, envió tropas estadounidenses mediante la Operación Causa Justa [10] para derrocar a Noriega [11] , tras acusarlo por narcotráfico y crimen organizado.

    Resultando entonces que, después de la invasión, en Panamá se impondría un tratado que dicto las empresas a privatizar, la cantidad de empleados públicos a despedir, y demás reformas acordes con el neoliberalismo. Así como se intentó evitar que se retiraran las bases militares que estaban estipuladas en el tratado Torrijos- Carter, mismo que espiraba en el año 2000.

    Y pero aún, dicha invasión sería el inicio de una nueva oleada de violencia e injerencia de los Estados Unidos, contra gobierno como el de Saddam Hussein (en 1991 y 2003), también antiguo miembro de la CIA, así como contra los Talibanes y Osama Bin Laden, en Afganistán (en 2001), y contra Muamar Gadafi, quien fuera socio de los Estados Unidos en su guerra contra el supuesto Terrorismo Islámico.

    La CIA en México, vínculos con la DFS y la situación actual del país.

    Las primeras incursiones de la CIA y agencias estadounidenses como el Servicio de Información de los Estados Unidos (USIS), en México, se darán dentro de sus esfuerzos por conformar un amplio frente anticomunista y anticubano, durante el mandato de Adolfo López Mateos. Así, inicia la creación del Partido Nacional Anticomunista, que estaría liderado por Mario Guerra Leal, ex militante de la desarticulada Federación de Partidos del Pueblo, misma que lanzara la candidatura presidencial del general Miguel Henríquez Guzmán.

    Y acorde con la misma línea, colaboraran con la CIA Antonio Uroz, quien fuera colaborador del diario El Universal, y el coronel Miguel Mendoza Domínguez, jefe del servicio secreto del Distrito Federal. Así como también la CIA propicia la creación del Frente Anticomunista de México (FAM), y el Movimiento Universitario de Renovadora Orientación, a partir de Jorge Prieto Laurens y el presidente Miguel Alemán [12].

    Además de que, de forma análoga, la creación de la Dirección Federal de Seguridad, sería asesorada por la Oficina de Servicios Estratégicos u Office of Strategic Service (OSS), agencia de inteligencia de guerra de los Estados Unidos, que sería utilizada durante la Segunda Guerra Mundial y predecesora de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), fundada en 1950.

    De manera que, una vez establecida la CIA, como instrumento de la guerra fría, en México, ésta utilizaría a su vez a los servicios de la policía política mexicana. Proporcionando la DFS al gobierno estadunidense, el servicio de perseguir a la disidencia comunista mexicana, así como le seguiría la pista a agentes cubanos y soviéticos [13] .

    Además de que se presume que, la CIA ha participado en asesinatos políticos en nuestro país, como el del escritor español José Almoina Mateos, ocurrido en 1960, atentados como el suscitado contra el periódico El Día, en 1965, y el bombazo a la embajada y negocios cubanos, perpetrado en 1974.

    Así como se cree participo en la creación de una banda de criminales, desarticulada en Guadalajara en 1964, donde participaban seis estadounidenses, y para lo cual contaron con una casa fortificada y utilizaban rifles de uso exclusivo del U.S. Army [14].

    Y, dentro de la misma lógica, en 1970, se crea la Brigada Especial o Blanca –para establecer un antagonismo con la Brigada Roja de la guerrilla–. Así como la CIA desarrolla las operaciones, Litempo, Lienvoy, Lideney y Grupo 32, en el país, para acabar con los grupos guerrilleros y disidentes políticos de corte izquierdista.

    Por medio de Litempo, la Federal de Seguridad y el servicio de emigración proporcionarían información a la CIA respecto al movimiento de viajeros a Cuba. Tomándoles fotografías a todos los pasajeros e integrados los datos, estos eran enviados de inmediato a la embajada de Estados Unidos, misma que los canalizaba a la estación de la CIA.

    En tanto que mediante Lideney, Teléfonos de México, en colaboración con la Federal de Seguridad, intervendría los aparatos telefónicos de la embajada cubana.

    Mientras que de manera similar, mediante Lienvoy, la CIA y la Dirección Federal de Seguridad, realizaron actividades de intervención telefónica, por medio de un aparato con capacidad para 40 líneas. Facilitando el equipo la CIA, así como la asistencia técnica, los correos y las trascripciones. Controlándose así, las líneas de las misiones de los países comunistas y de grupos revolucionarios mexicanos.

    E igualmente, con Lienvoy, la embajada estadounidense y la DFS, durante años mantuvieron intervenidos los teléfonos del ex presidente Lázaro Cárdenas y de su hija. Así como se interceptaron y gravaron las llamadas del intelectual Luis Quintanilla [15], y para los casos en que la CIA no deseaba la intervención de las autoridades mexicanas, ésta contaba con su propia operación de intervención telefónica [16] .

    Pero además de dichas operaciones, trabajaron como agentes no pagados de la CIA tres presidentes mexicanos: Adolfo López Mateos, Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría. Mismos que fueron reclutados por el agente de la CIA, Winston Scott [17] . Y como agentes pagados estuvieron: Fernando Gutiérrez Barrios, Miguel Nazar Haro, José Luis Valles, entre otros menos famosos pero que serían eficientes y leales a la compañía estadunidense [18] .

    Al respecto, Jorge Carrillo Olea, ex subsecretario de Gobernación y encargado de cerrar la DFS, así como fundador del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), señalo que, durante décadas la DFS operó como “policía secreta” del régimen priista, pero también estuvo al servicio de la CIA: “espiaba a los países del bloque socialista acreditados en México, le hacía labores de correo, dedicaba personal a trabajar en exclusiva para los estadounidenses”.

    A lo cual añade que, la DFS trabaja para la CIA desde la época de Fernando Gutiérrez Barrios, quien ingresó a la policía secreta del régimen, en 1952. E indica que, en 1985, cuando José Antonio Zorrilla, era el director de la DFS, se brindaba todo tipo de apoyo a la CIA y a la Embajada de EU en México. Colocándose agentes al servicio del embajador, así como se tenían casas de seguridad y la CIA pedía a la DFS a quiénes debía seguir a la salida del Aeropuerto de la Ciudad de México.

    Y ante la supuesta relación entre los agentes de la CIA en México con el Cártel de Guadalajara, que encabezaba Rafael Caro Quintero, para colaborar con éste en el financiamiento con dinero del narco las operaciones de la contrarrevolución en Nicaragua. Carrillo Olea dijo que, el entonces secretario de Gobernación Manuel Bartlett, sabía de la relación de la DFS con la CIA y de sus contactos con el Cártel de Guadalajara.

    Motivos por los cuales a John Gavin, embajador estadounidense le interesaba más hablar con Manuel que con Bernardo Sepúlveda, entonces canciller mexicano. Así como afirma que, sobre el caso Camarena y la implicación de la CIA, conoció y callo los detalles Bartlett, así como el ex procurador García Ramírez [19] .

    E indico que, los servicios estadounidenses de inteligencia han sido muy activos en México. Siendo una de sus mejores épocas la del gobierno de Felipe Calderón, dado que, al contar con la excusa del combate al narcotráfico, se diversificaron y entraron a México, incluso agencias del Pentágono, lo cual llevo a espiar al mismo Calderón, así como al actual presidente Enrique Peña Nieto [20] .

    Dichos que coincidirán con lo ocurrido cinco días después de los ataques del 11 de septiembre (2001), cuando el presidente Bush firma un memorando secreto que sirvió para paramilitarizar la CIA, dotándola de autoridad para “matar o capturar”, y establecer operaciones secretas de detención e interrogatorio en el extranjero.

    Renovándose el programa de entregas de la era Clinton, que implicaba el traslado de los sospechosos de terrorismo capturados a terceros países para su procesamiento. Conociéndose el nuevo programa como “entregas extraordinarias”, que permitiría a la CIA secuestrar a personas de países extranjeros y las hiciera desaparecer en los agujeros negros (prisiones secretas).

    Lugares donde pueden mantener incomunicados a los secuestrados, como los llamados detenidos-fantasma, trasladados extrajudicialmente a los servicios de seguridad de otros Estados, para que procedieran a su interrogatorio.

    Dividiéndose las acciones de interrogatorio entre el ejército y la CIA, correspondiendo a la CIA la principal responsabilidad de los detenidos de alto valor (DAV), personas que se asumía eran dirigentes terroristas o planificadores de los ataques del 11-S, o que tenían conocimientos de operaciones y complots terroristas [21].

    La situación actual para México dentro del espectro Estadounidense.

    Como si lo señalado arriba no fuera suficiente para preocuparnos, hoy tenemos que tener en cuenta que el marco la acción del imperialismo norteamericano, se ve constreñido por nuevos imperialismos que se consolidan desde oriente.

    Y ante lo cual Donald Trump ha venido respondiendo con el endurecimiento de su equipo, mediante personajes como John Bulton, quien ha sido nombrado Consejero de Seguridad Nacional. Y para ser designado cuenta con el hecho de ser un detractor de Naciones Unidas, así como ha impulsado las guerras contra Irak, Irán, Corea del Norte, Cuba y Venezuela. Además de que, siendo subsecretario de Estado para el control de armas, Bolton fue portavoz de la justificación de Bush para invadir a Irak aludiendo la supuesta y falsa posesión por su Presidente, Sadam Huseín, de armas químicas y biológicas que nunca aparecieron, ni existieron.

    E igualmente, Trump ha designado como jefe de la diplomacia en Washington, al seguidor de la filosofía ultraconservadora del Tea Party, Mike Pompeo. Tras presentarlo como el miembro más leal de su gabinete y siendo que Pompeo ha desarrollado su carrera política a partir del financiamiento de los reaccionarios hermanos Charles y David Koch, uno de los grupos de poder de la extrema derecha más influyentes de Estados Unidos.

    Y dentro de la misma lógica, Bolton y Pompeo, contarán con el concurso de Nikki Haley, como embajadora en la ONU, quien es recordada por su despótica amenaza de tomar represalias contra países cuyos representantes diplomáticos votaran contra la decisión de Washington de reconocer a Jerusalén como capital de Israel.

    Así como, acorde con dichos nombramientos, respecto a América Latina, el senador republicano Marco Rubio, conto con el apoyo de Pompeo para armar una siniestra historia, respecto a ataques sónicos perpetrado contra funcionarios acreditados en la Embajada de Estados Unidos en La Habana.

    Plan diseñado y desarrollado, de acuerdo con algunos observadores, por la CIA, para entorpecer y eventualmente interrumpir el proceso de acercamiento que se mantuvo con Cuba, durante la administración de Barack Obama y, al mismo tiempo, colocar al ambicioso senador Rubio como probable candidato del partido republicano para suceder a Donald Trump en las elecciones de 2020.

    Además de que, contando con tal equipo, recientemente Trump bombardeo a Siria, no obstante no tener el visto bueno de su Congreso, ni la autorización de Naciones Unidas, además de no comprobarse si fue el régimen de Damasco el que usó armas químicas [22].

    En tanto que parta nuestro país, Trump, a fin de detener el paso de miles de migrantes que huyen de la pobreza y la violencia, ha venido recrudeciendo sus amenazas respecto a la construcción de un muro fronterizo. Así como también ha venido apelando a la cancelación del Tratado de Libre Comercio, para proteger su economía amenazada -según él- por productos y por supuestas prácticas comerciales cuestionables desde China [23].

    Señalamientos ante los cuales, Andrés López Obrador, candidato para la presidencia de México, en las elecciones que están por presentarse. Ha indicado que, respecto a la frontera de México con Estados Unidos, la convertirá en una zona libre o franca para promover el desarrollo productivo y tecnológico (sic), así como la creación de empleos, con reducción de impuestos y aumento de salarios [24].

    Sin detenerse a observar que precisamente, distintas partes del país se han convertido en zonas francas, bajo los preceptos del capital estadounidense principalmente. Y resultado de ello, el país hoy vive el momento más sangriento de su historia.

    Registrándose un cifra acumulada durante 2017, de 70 muertes al día, de un total de 25.339 homicidios dolosos. Superándose así los peores años de la guerra contra el narco.

    Mientras que respecto al secuestro, se registraron 1.148, más de tres al día. En cuanto a la extorsión, hubo 5.649 casos, casi 400 más que en 2016 y un 23% más que en 2011. Conforme a la violación, en promedio, 35 mujeres fueron violadas cada día; con unos 12.740 casos en total. Finalmente respecto al robo con violencia, cada hora se producen 26 robos violentos, contabilizándose un total de 232.259 casos [25].

    Todo lo cual se ha venido dando de la mano del hecho de que en el país, en el contexto de la lucha contra el crimen organizado, todos los cuerpos del Estado que se ocupan de ella, desde militares a policías federales, estatales o municipales, son torturadores [26], tal como ocurriera con la Dirección Federal de Seguridad.

    Y con ello también, el número de secuestros, durante cincos años y dos meses de la administración de Enrique Peña Nieto, han superado en 22% a las registradas durante el mismo periodo (De 2007 a febrero de 2012) del panista Felipe Calderón Hinojosa.

    Siendo el estado de Tamaulipas con más secuestros, mientras que en Michoacán, se redujeron en un 70% esos delitos [27].

     

    Bibliografía: (…)

    Notas: (…)

    Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=240756&titular=conformaci%F3n-del-narcoparamilitarismo-en-m%E9xico-(ii)-

     

     

     Alternativas postcapitalistas

     

     

    Nos urge cuestionar el progresismo que nos habla de capitalismo serio o andino y de antiimperialismo pero en los hechos son sus servidores al fomentar la conciliación con el extractivismo y el pago de la deuda externa pública. Debemos reconocer:

    El apreciable desde abajo para defender de la vida

    25 de abril de 2018

     

    Por Manuel Humberto Restrepo Domínguez (Rebelión)

    Duelen los muertos y las terribles secuelas mentales, físicas y morales de la guerra, pero duele más, que a pesar de los inagotables esfuerzos del pueblo, las elites usen su poder para impedir que la paz sea el nuevo destino del país. Ponerle trampas a la paz, inventar bandidos, crear nuevos enemigos, falsear la verdad, querer meter a los vecinos en la tragedia, es una ignominia, una crueldad sin nombre, una traición a los pactos y a la patria misma que dicen defender. El Estado esta siendo moldeado para que permanezca inamovible actuando con la misma lógica de la guerra, en la que las conquistas son de los poderosos y las derrotas de las mayorías de población, llamadas a votar por los predestinados candidatos que de día ponen las trampas y de noche recogen sus trofeos. En 1789, al firmar el pacto de derechos en Paris, las elites impusieron para sí el derecho a la propiedad y el pueblo el derecho de resistencia y rebelión, para prevenir la tiranía. Casi Doscientos treinta años después se firmó en Colombia un acuerdo para la paz estable y duradera y las elites volvieron a ratificar a la propiedad como su sagrado derecho humano y los insurgentes solo pidieron a cambio cumplir cabalmente la constitución de 1991, en especial sobre derechos y libertades, sin embargo el estado se niega a materializar lo pactado, que retóricamente dice reconocer, pero que se resiste a implementar. 

     

    El Estado permanece desmantelado por las elites que homologan como suyos a los que consienten sus actuaciones (legales e ilegales) y denigran y persiguen a los que disienten, fracturan la sociedad haciendo creer que solo esta hecha de amigos y enemigos, unos de izquierda y otros de derecha y promueve la desconfianza y el interés individual para impedir la solidaridad social. Crea la sensación de que los poderosos fueron enviados y son protegidos por la divina providencia y a quienes no se deslumbren y los adulen los llama comunistas, guerrilleros, anarquistas, ateos, negros, indios, travestidos y desobedientes, porque aborrece a intelectuales, sindicalistas, obreros, magistrados o disidentes en sus propios partidos (que no están partidos si no temporalmente divididos para obtener mejores dividendos). Las elites en todo momento cuando hablan de paz mienten y conspiran, porque la traición al pacto ya esta decidida, a las elites les interesaba desarmar a los armados y al gobernante obtener un premio nobel (y mucho mas por supuesto). Traicionada la paz, en veremos la sociedad de derechos y en el limbo el estado social de derecho, solo se pueden esperar ajustes de procedimientos o retardos de efectos lesivos de la traición, pero no impedirla, salvo que las elites no estén en el poder.

     

    Los muertos de la paz, los falsos positivos judiciales, con los que se hace populismo penal de derechas, es decir, de elites, y se instaura el perverso modelo de castigar no por lo que se ha hecho si no por lo que es la persona vinculada, es decir, no por hechos ilícitos, si no por la identidad sea racial, política o religiosa (casos recientes de Feliciano Valencia, Santrich, A. Castilla), con lo cual se violenta el principio de igualdad que excluye del estricto derecho toda discriminación por condiciones personales y sociales y de (igual) dignidad de las personas, dando lugar a una formula inquisitoria de legalización (con ultra ratificación mediática) de un (ilegal) delito cobijado con la figura de la persona ilegal [1] , todo ello producto del eslabón roto hace tiempo de la división e independencia de poderes, que mantiene activa la mas alta impunidad y la mas baja capacidad de la justicia.

     

    Las reivindicaciones por la paz y las protestas de las mayorías olvidadas que reclaman respuestas a sus demandas por derechos no cuentan para la deficitaria democracia, sea la que interpreta Santos, Uribe, Vargas Lleras, Duque o Vivian, sencillamente porque todos, uno a uno o en grupo, pertenecen a la única matriz de la real política del país, que tiene en común su propia y egoísta necesidad de supervivencia a partir de conservar su statu quo, su poder y privilegios sin oposición. Todos ellos, sus partidos, movimientos y casas familiares de poder, tienen convertido al país en un territorio “envenenado por el miedo, por el odio a los diferentes y el desprecio a los débiles”. Han sembrado minas de temor a los negros, a los indios, a los LGTB, a los gitanos, a los campesinos, a los inmigrantes, a los de izquierda, a los estudiantes, a los trabajadores y sindicalistas, a los profesores, a los intelectuales, a los artistas, a los universitarios, a las mujeres que se niegan a ser victimas del patriarcalismo y en general a los empobrecidos, a los despojados, a los que por construir paz les incuban la semilla de nuevas guerras, a los que nacieron en la Colombia profunda del Sur o del Choco o el Catatumbo, y a las nuevas clases medias que subieron en el estrato medido por inversionistas sin escrúpulos, que se quedan con los subsidios y con las ganancias pagan los sobornos a alcaldes y concejales. Todos ellos hacen parte de la otra matriz, la de los olvidados, la que implica peligro para el statu quo de los que nunca han aceptado construir la vida y la democracia desde abajo y con mas igualdad y libertades.

     

    Los medios de comunicación hacen parte de esas elites, modulan la conciencia, repiten los mensajes del pensamiento fraudulento y ganan raiting con la difusión de contenidos para mantener la ignorancia, horas y mas horas de chismes, realitys y shows y noticias cuya falsedad se conoce y no corresponde al pensamiento que construye reflexiones, bienestar, afectos y solidaridades, si no odios, machismos, resentimientos y sensaciones de venganza. Los medios, esos medios, tampoco están allí donde el pueblo se junta para resistir, porque la gente que sufre no hace parte de sus objetivos, las cadenas de radio, televisión, prensa y redes, están tomadas por las mismas elites y son propiedad privada de poderosos contratistas del estado (Ardilla Lule, Sarmiento Angulo, otros) que convierten las desdichas en oro y violentan el derecho a recibir información, la manipulan y ponen en decadencia la moral publica, hacen de la información una fabrica de consensos basados en falsedades y mentiras, en encuestas controladas y argucias que impiden el derecho a recibir informaciones y opiniones verdaderas (art. 19 DUDH y Art. 19 del pacto de DESC de 1966), que atentan contra el derecho a la misma libertad de pensamiento y de conciencia, sobre la que se levanta la política que realmente atiende las cuestiones de interés publico

    El proceso electoral en favor de las elites, vuela como cometa, aunque esta corrompido por encuestas, estratagemas (de prófugo como JJ Rendón y otros genios de la maldad) conducidas regionalmente por las clientelas del todo vale, que saltan de un partido a otro, que convierten al dolor, la carencia y la precariedad en su fuente de ganancia electoral. El odio sembrado por las elites y mejor instalado en la conciencia de buena parte de la sociedad alienta el embrujo criminal, para que la paz sea un imposible por tratarse de un derecho humano con alcance universal, es decir, para todos sin excepción, pero también para que unos asalten los gruesos recursos públicos y entren al reino de la impunidad y otros se aprovechen de la inocencia y la decencia para robarle a las calles su sentido de lucha por la vida y la democracia y las conviertan en lugares de asalto y muerte cotidiana por un celular, unos tenis, una bicicleta o simplemente por nada......De abajo saldrá la nueva democracia...
     

    Nota

    [1] Notas basadas en la lectura de poderes salvajes de Luigi Ferrajoli, Trotta, Madrid, 2011. 

    Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=240806

    En consecuencia, desde Colombia, pese al terrorismo estatal y paraestatal nos interpelan a la rebeldía y resistencia.

    Colombia: Declaración II

    Escuela Nacional de Mujeres Fensuagristas

    “Sembrando rebeldía y resistencia en la lucha de los pueblos”.

    17 de mayo de 2018

     

    "Las mujeres campesinas y trabajadoras presentes manifestamos nuestras disposición a continuar aportando en la construcción de la paz con justicia social, a partir de la cualificación, el crecimiento organizativo y la necesaria articulación para la unidad y la lucha, porque estamos convencidas que la crisis social y humanitaria producto de la sistematicidad de la guerra impuesta por el intereses del capital ... solo podrá ser resuelto afianzando nuestra participación, lucha constante y resistencia por permanecer y defender el territorio y la cultura."

     

    “Estamos en un nido de fraternidades, tejiendo afectos, intercambiando saberes y construyendo patria.” Estrella Guerrero

    Las mujeres campesinas, las mujeres trabajadoras de la agroindustria, integrantes de las organizaciones filiales de Fensuagro, responsables de los comités y o secretaria de mujer en nuestras organizaciones, venidas desde los departamentos de Putumayo – Meta – Nariño – Cauca – Valle del Cauca – Huila – Risaralda – Caldas – Tolima – Cundinamarca – Boyacá – Sucre – Cesar – Bolívar – Antioquia; reunidas durante los días 02 al 06 de mayo del presente año, en el marco de la II ESCUELA NACIONAL DE FORMACIÓN DE MUJERES FENSUAGRISTAS, realizada en las instalaciones del Centro Nacional de producción y formación Campesina Raúl Valbuena de Fensuagro, en el municipio de Viota Cundinamarca.

    En un ejercicio de paneles y exposiciones sobre temas de actualidad, juntamos nuestras experiencias y preocupaciones frente al desarrollo de la política agraria en el país, sus impactos en nuestros territorios, donde las realidades de inseguridad – pobreza – e incertidumbre por el sistemático incumplimiento del Gobierno Nacional a la implementación de los acuerdos de paz, en términos de garantías para la participación política, el desarrollo de una legislación que va en contravía del impulso de la Reforma Rural Integral requerida en los territorios para cerrar las brechas que originaron los conflictos históricos, las modificaciones hechas por el gobierno a la implementación del punto 4 Sustitución de cultivos de coca – amapola y marihuana que dejan sin garantías jurídicas y económicas a los pequeños productores y productoras que se acogieron al acuerdo, las demoras en la implementación y funcionamiento de las JEP; aunado a esto el incumplimiento al punto de reincorporación que genera gran incertidumbre para el futuro de la comunidad fariana, sumamos a esta realidad las preocupaciones por la situación de inseguridad en el territorio por la presencia de grupos armados – delincuencia común – grupos paramilitares que se disputan por el control de las economías, los asesinatos de los lideres y las lideresas que generan un estado de inestabilidad y zozobra permanente, a pesar de la militarización de los territorios, y los puestos de policía se ha profundizado el conflicto social que históricamente hemos enfrerntado.

    Las mujeres campesinas y trabajadoras presentes manifestamos nuestras disposición a continuar aportando en la construcción de la paz con justicia social, a partir de la cualificación, el crecimiento organizativo y la necesaria articulación para la unidad y la lucha, porque estamos convencidas que la crisis social y humanitaria producto de la sistematicidad de la guerra impuesta por el intereses del capital, que hoy ven en el desarme de las insurgencias la oportunidad para la consolidación del proyecto de saqueo y desarraigo en nuestros territorios donde hemos vivido históricamente, solo podrá ser resuelto afianzando nuestra participación, lucha constante y resistencia por permanecer y defender el territorio y la cultura.

    DECLARAMOS:

    • Continuar y fortalecer nuestra lucha decidida como mujeres campesinas, trabajadoras y populares a seguir aportando en la implementación de los acuerdos de paz como ruta para superar la desigualdad social y la necesaria transformación de esta sociedad en una más justa y equitativa.

    • Fortalecer nuestros procesos organizativos, con la participación de las mujeres, vinculando a las comunidades en la construcción de las propuestas que den solución de manera colectiva a las problemáticas que afrontamos continuamente, caminando hacia la construcción del poder popular.

    • Nuestras apuestas como mujeres del campo, que buscamos caminar de la mano con nuestros compañeros de lucha, con quienes hemos construido la soberanía alimentaria, firme expresión de la resistencia y defensa del territorio frente al modelo económico globalizado e intervencionista, ejercer el derecho a la alimentación, desde el cultivo de nuestras semillas, haciendo prácticos nuestros saber ancestrales – seguras de que la madre naturaleza nos provee los elementos necesarios para garantizar la salud, la vida y el bienestar, siempre y cuando garanticemos la armonía de los ecosistemas.

    • Empoderarnos de la lucha por la tierra hasta lograr que los gobiernos cumplan la constitución Política Nacional y la legislación que favorezca a las mujeres en materia de derechos económicos y sociales y exigir el cumplimiento del enfoque de género de los acuerdos de paz; continuar con la construcción de zonas de reserva campesina como una figura real de protección del territorio y la vida dentro de ellos.

    • Mantener y fortalecer la lucha en contra de la violencia hacia las mujeres, desarrollando campañas, denuncias, estrechando los lasos de solidaridad y rechazo hacia todas las formas de violencia que afecte la vida de las mujeres y sus entornos familiares y comunitarios. Aportar en la construcción de las guardias campesinas como mecanismo propios de defensa que garantizan la seguridad de la vida en las comunidades. Nos proponemos continuar las huellas en el largo camino que han trazado las mujeres, por romper las cadenas de opresión impuestas por la cultura machista, patriarcal del sistema capitalista, liberar nuestra voz, liberar nuestros saberes, nuestras prácticas históricas para el cuidado, para hacer posible una nueva sociedad, una nueva Colombia en paz con justicia social.

    ¡Sembrando rebeldía y resistencia en la lucha de los pueblos!

    Vía Campesina  Leer