Qué Economía

Abril 2018

Con expansión del extractivismo y del subdesarrollo. Su gestión corresponde a los K y a MM.

 


 

SITUACIÓN / CRISIS CIVILIZATORIA / ALTERNATIVAS

 

 

 Situación

 

Subrayemos gravísimas consecuencias de la expansión K-MM del extractivismo y del subdesarrollo.

Santiago del Estero:

Acuciante situación por la falta de agua potable

9 de marzo de 2018

El Caburé es una localidad ubicada en el departamento Copo de Santiago del Estero, se encuentra sobre la Ruta Nacional 16, a 55 km al Sudeste de Monte Quemado. Allí, vecinas y vecinos denuncian una serie de carencias que las autoridades del gobierno no resuelven, resaltando el problema del agua, tanto como en el área de salud donde no llegan los insumos ni profesionales a las salas de primeros auxilios o la falta de desarrollo productivo que genere fuentes de trabajo a las familias de pocos recursos. 

 

Por Prensa FOL

La problemática del agua expresa la profunda situación de abandono y desidia estatal, en los pueblos El Caburé y Pirpintos, entre otros aledaños, ubicados en el norte de Santiago del Estero, a la vera de la Ruta Nacional N° 16. Cabe destacar que ante la falta de respuesta de los funcionarios, el pueblo siempre se ha movilizado, incluso cortando la ruta para ser escuchados y tener repercusión. Pero la desidia continua.

Un poblado entero de 1000 familias no accede al agua potable, no podrida ni sucia. El pueblo de El Caburé en cuanto a red de agua tiene 6 ramales de menos de 1000 metros de caño cada ramal. Esto significa 166 caños de 6 mts cada uno. Cada caño cuesta 200 pesos al por mayor, incluyendo juntas y lo necesario. Esto significa un costo de $33.200 por cada ramal y un total de $200.000 para los 6 ramales, es decir para todo un pueblo. El agua se trae por canales desde el río Salado, proveniente de Salta. El recurso difícilmente llega en cantidades suficientes, por un lado, por la falta de obra adecuada y por otro lado, por el nulo control del uso, dado que es lisa y llanamente robada a los pueblos por los grandes productores agrarios que se apropian de su curso y la acaparan en represas muchas veces más grandes que las construidas para los pueblos y el uso público. En la pequeña represa de abastecimiento de El Caburé, la planta potabilizadora está inutilizada desde hace 35 años, por desperfectos en los motores, por inutilidad de los filtros que no se recambian y por la no aplicación de químicos necesarios (que son sin embargo ítems en el presupuesto municipal).

En cuanto a la salud, el pueblo El Caburé cuenta con una sala de primeros auxilios totalmente desfinanciada, sin equipamiento, sin insumos básicos, sin personal profesional adecuado, no cuenta con ningún médico, solo cuenta con un agente sanitario (ni siquiera es enfermero y trabaja de 7 de la mañana a 13 de lunes a lunes por un magro ingreso). Es de vital importancia la presencia de un médico clínico, ya que en caso de emergencia la gente debe trasladarse 220 km al hospital más cercano que queda cruzando frontera provincial, en la localidad de Saenz Peña, provincia del Chaco, donde se encuentra un hospital con la relativa complejidad para atender casos de cierta emergencia.

Existe una sola escuela que carece de maestros. Los años octavo y noveno cuentan con 3 maestros que rotan atendiendo cada uno una semana. En esa estructura, dan clases de una a 3 veces por semana, y el resto de los días los alumnos consignan el presente y se vuelven a la casa sin tener clases. En esta escuela funciona un comedor 3 veces por semana. La trabajadora del comedor trabaja desde las 7 de la mañana hasta las 7 de la tarde. Cocina la merienda, el almuerzo y el desayuno a la intemperie, haciendo fuego para tal fin, y percibe una remuneración en negro de 2500 pesos (2000 de la comisión municipal y 500 de la cooperadora de la escuela). La población estudiantil de este colegio es de 350 alumnos.

La situación laboral de la comunidad de El Caburé es extremadamente precaria. Un trabajador municipal está cobrando 1500 pesos (con el ultimo aumento motivado por la campaña electoral). En la localidad de El Caburé existe una Comisión Municipal desde 2005. El Comisionado es Marcelo Córdoba desde hace 4 años, antes era Lito Barrionuevo. Cabe destacar la alarmante irregularidad en el marco de relación laboral del municipio con sus empleados. Los contratos (informales, de palabra), se renuevan mes a mes, dependiendo la continuidad de la relación laboral del correcto sometimiento del ciudadano al antojo del Comisionado y de la estricta adecuación a la pauta de silencio sobre la indignidad padecida. Es la lógica del favor servil la que impera en esta relación “laboral”, mas propia de la “mita” de la servidumbre de tiempos de la colonia que de un Estado de Derechos con garantías constitucionales para los derechos más elementales.

Quienes no trabajan en el municipio, changuean en los campos aledaños como peones rurales de la siembra o la ganadería, muy mal pagos y por fuera de toda legalidad que garantice mínimos derechos laborales. El resto de la actividad productiva es básicamente carbonífera, a escala de pequeño productor autónomo, sin margen de ganancia suficiente (por la baja productividad del método artesanal) como para la generación de empleo con plenos derechos. La producción de ladrillo de tierra colorada tiene también estas características, y en ambas actividades el nivel de tecnología es prácticamente de tiempos de la colonia: con el pequeño horno de barro para la quema de carbón, y con el molde de madera para el corte de a dos ladrillos en caso de los cortaderos. Por todos estos datos de profundo atraso en la estructura productiva, el impulso de estructuras de trabajo cooperativo con aporte de herramientas y maquinarias (incluso de poca complejidad pero) de nivel industrial, facilitarían un verdadero salto tecnológico y productivo y hasta un cambio rotundo de paradigma (para dejar atrás el carácter precapitalista y semifeudal de la estructura social y económica)

En cuanto a la vivienda, las viviendas existentes fueron construidas en un antiguo plan de viviendas al servicio de los capitales madereros MAQUENTO y FACA S.A., de producción maderera y carbonífera, respectivamente, y que fueron dados por quiebra en los años 70 y 90, respectivamente también. Estas viviendas fueron construidas por los años 40 y desde los 70 se mantienen en estado de deterioro ininterrumpido, sin políticas de vivienda acordes al estado de situación actual, que es de absoluto abandono. Los programas de vivienda que han sido destinados con presupuesto nacional, correspondientes a la erradicación de vivienda rancho, han sido implementados de manera incorrecta, siendo el dinero destinado parcialmente utilizado. Se desconoce el destino del dinero que no se ejecutó por la comisión municipal, ya que no se hizo los gastos correspondientes para baños, columnas y encadenados.

Frente de Organizaciones en Lucha 
Vecinos y Vecinas Autoconvocados de El Caburé

Contacto: Carlos 384 143-2721

Fuente: http://www.anred.org/spip.php?article16174

 

 

La acumulación gran capitalista de riquezas y poder amenaza de extinción a la vida planetaria. Ante tamaña criminalidad e impunidad, sólo son los pueblos o sus organizaciones que se hacen cargo de ponerle fin.  Por ejemplo, sostienen:

Energía nuclear, No

29 de agosto de 2017

 RENACE celebra y felicita la decisión del pueblo patagónico de rechazar la instalación de centrales nucleares en sus provincias o en cualquier otro punto del territorio nacional y el anuncio del Gobernador de la provincia de Río Negro de elevar a su Legislatura este rechazo formal para convertirlo en ley para ésta y las gestiones políticas subsiguientes.

Se sumará entonces un nuevo territorio no-nuclear al mapa nacional de regiones que apuestan por la vida sin comprometer con un legado de muerte a las generaciones futuras.RENACE invita a las provincias y municipios de todo el país que aún no lo han hecho, a sumarse a esta decisión ética.

Fuente: http://renace.net/?p=6209

 

Es una lucha desde abajo que lleva muchos años pero que se intensificó en este siglo con los planes K y MM. También ante marzo 2011:

 

 

 

La RENACE y la energía nuclear

14 de abril de 2011

 

 Pronunciamiento de la RENACE (Red Nacional de Acción Ecologista) ante la desinformación capciosa  de las autoridades nucleares en el orden nacional e internacional, la confabulación informática de los organismos mundiales de energía atómica, el despectivo silencio oficial acerca de lo sucedido en Fukushima y el plan nuclear argentino. La Asamblea N°XXXIV de la RENACE, reunida en Saladillo, provincia de Buenos Aires los días 2 y 3 de abril del 2011, ratifica su más absoluto rechazo al plan nucleoeléctrico argentino, continuista del elaborado por los regímenes militares que contemplaban el funcionamiento de seis centrales nucleares para producir energía. La RENACE exigió también un plebiscito y un debate público sobre la matriz energética necesaria e ideal para nuestros pueblos y los de América Latina en su conjunto. El silencio del gobierno argentino con respecto a la catástrofe atómica de Fukushima deja al desnudo la incompetencia, la inoperancia y el menosprecio de quienes tienen el deber de velar por la vida de sus ciudadanos  y el destino de la nación.

 

El mutismo expone al ridículo al gobierno argentino frente a las declaraciones que con urgencia asumió el llamado primer mundo al replantearse la actividad nuclear en sus territorios, constituyendo urgentes moratorias. También hubo declaraciones de preocupación de Brasil y de Chile, pero Argentina se limitó a la más absoluta mudez, tal vez castigado el gobierno por la inminente  (inoportuna e imprudente) puesta en servicio de la nucleoeléctrica Atucha II. La RENACE, desde su formación, viene exigiendo la restitución territorial de la minería uranífera, y el cumplimiento del PRAMU, Proyecto de Remediación de las Minas de Uranio, residuos que las autoridades nucleares abandonaron de manera negligente y con promiscuidad genocida, y el retiro urgente de los desechos radiactivos instalados en las llamadas “trincheras de Ezeiza”, en contacto directo con el acuífero Puelche, aún en litigio judicial. 

 

La RENACE exige la paralización inmediata de todas las exploraciones y explotaciones de Uranio en el país. La RENACE demanda paralizar Atucha II, que desde su origen, ofrece gruesas irregularidades técnicas en su construcción eludiendo normas de seguridad requeridas pos  efecto Chernobyl, y peticiona una investigación neutral sobre el estado de las nucleoeléctricas Atucha y Embalse para que se proceda a su inmediato decomiso al haber caducado su vida útil, conforme a especificaciones de los organismos rectores en la materia. La RENACE comunica a la población la necesidad de movilizarse con el objeto de paralizar todas las construcciones nucleares, entre otras razones, por haberse omitido las consultas populares pertinentes según lo establece la ley nacional 24804, artículo 11, “todo nuevo emplazamiento de una instalación nuclear relevante deberá contar con la licencia de construcción que autorice su localización, otorgada por la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) y con la aprobación del estado provincial donde se proyecte instalar el mismo”; vale para el patético caso de la planta de enriquecimiento de uranio por difusión gaseosa, en Pilcaniyeu, entre otras instalaciones inconsultas en etapa de construcción.

 

Los estados provinciales deberían, por derecho constitucional, haber plebiscitado los proyectos nucleares relevantes. La desinformación en torno a las actividades nucleares es moneda corriente y las comunicaciones oficiales un cúmulo de falsedades, como las observadas en los medios de difusión a través de técnicos de la CNEA, preocupados por declarar que en Chernobyl murieron solamente 35 personas, cuando se cuenta por millares los habitantes ucranianos que perdieron la vida, bomberos que sucumbieron “invitados” a apagar el incendio, y setecientos mil soldados arrojando materiales sobre el núcleo del reactor a razón de tres minutos de exposición cada uno; la gran mayoría ignoraba el poder de la radiación.

 

En Fukushima mencionan a “medio centenar de héroes”, en este caso inmolados porque sabían a que estaban expuestos. Pero según nuestros registros, Fukushima es cinco veces más peligrosa que Chernobyl, albergando cinco veces más combustible radiactivo que el de la planta soviética.

 

La RENACE acuerda que la energía nuclear de fisión es insegura, no es limpia ni barata y se halla subsidiada por los respectivos países, incapaces de definir el valor real del kilovatio hora. A la fecha, no existe repositorio de desechos radiactivos de alta actividad en el mundo, y  algunos países aún discuten la forma de su gestión definitiva. La radiactividad altera las células de información genética, es sutil y acumulativa y se desconocen el volumen y las reales consecuencias de la liberada por los reactores de Japón obligando a los técnicos responsables afirmar que es cuestión de tiempo poder observar la evolución del colapso nuclear de Fukushima, considerado de extrema gravedad por su impacto no sólo en la región asiática sino en el resto del mundo. No existe central nuclear que no haya emitido dosis radiactivas significativas al exterior. Sería tedioso enumerar aquí miles de circunstancias de fugas radiactivas provocadas por la actividad humana, que deliberadamente fueron minimizadas y ocultadas, como en los casos de la norteamericana Three Mille Island, en Pensilvania, el Chernobyl de la URSS y el Fukushima actual.

 

El planeta es sacudido, una vez más, por emanaciones radiactivas que perdurarán eternamente y cuyas consecuencias son impredecibles. No solo preocupan los 250.000 años de vida activa del plutonio, letal para toda forma de vida, exposiciones al estroncio 90 ó  al cesio 137, con sus 30 años de vida media, son suficientes para producir miles de casos como el de Goiania, en Brasil; el yodo 131 es uno de los radionucleidos involucrados en las pruebas nucleares atmosféricas, desde  1945. Se encuentra entre los radionucleidos que han producido y continuarán causando aumento del riesgo de cáncer durante décadas y siglos venideros. El yodo 131  aumenta el peligro de cáncer y otras enfermedades de tiroides, bombardeando desde allí al resto del cuerpo.  El yodo 129 (con un periodo de semi-desintegración de unos 16 millones de años) se puede producir a partir del xenón 129 en la atmósfera terrestre, o también a través del decaimiento del uranio 238. El estroncio 90 y el cesio 137 son tan letales como el equivalente a 1.000 bombas atómicas de Hiroshima. Y tal generación, tal poder, es lo producido durante un año por una planta nucleoeléctrica de 1.000 megavatios.

 

Pero en toda fuga radiactiva, los radionucleidos nacidos de la fisión nuclear son muchísimos, tan peligrosos unos como otros, la mayoría acuña la condición de alta actividad, obligando a miles de generaciones futuras a convivir con ellos, a mutarse a través de ellos.

 

La RENACE, en consecuencia, sostiene la necesidad urgente de impedir la actividad nuclear de fisión en el país y se compromete a luchar activamente por impedir procesos semejantes en los países limítrofes y en el resto de América Latina. Las organizaciones no gubernamentales (ONGs) que integran la RENACE vienen elaborando propuestas y debates en torno a la matriz energética futura. Esas ponencias denuncian al mismo tiempo  al lobby nuclear que se aferra a políticas corrompidas por la falacia del poder del átomo, a la burocracia oficial y a la ignorancia gobernante que dan continuidad a proyectos que ya caducaron, reemplazados en gran parte del mundo, salvo que esta nación impulse el desarrollo bélico nuclear, lo que motivaría otro tipo de comunicado y de pronunciamiento. RENACE, 5 de abril de 2011. www.renace.net Fuente: http://www.opsur.org.ar/blog/2011/04/14/la-renace-y-la-energia-nuclear/

 

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[UAC] Movilización FUKUSHIMA DAY en Zárate

marzo 2018

 

Fukushima es el accidente más grave generado por el hombre en toda la historia del planeta. El hombre no genera terremotos y tsunamis, pero si es capaz de instalar reactores nucleares en zonas sísmicas. Los reactores de Fukushima son parte de una negociación entre EEUU y Japón, después de la segunda guerra, que incluía la isla de Okinawa a cambio del posicionamiento militar en esa región. Toda la reserva del material radioactivo de los 53 reactores Japoneses (cientos de toneladas de uranio enriquecido y plutonio) es entregada a los EEUU. Además, expertos rusos analizaron la nube radiactiva seis días después del accidente y encontraron trazas U 233 (el componente fisionable de las armas nucleares) en forma pura y en cantidades superiores a las acordadas en el Tratado sobre la no proliferación de las armas nucleares en el ciclo del uranio-torio.
La radioactividad de Fukushima está contaminando todo el planeta y no encuentran solución técnica para detenerla. Por agua llego a la costa oeste del continente Americano (Canada, EEUU y México) y por aire cruzo el prácticamente el globo, en dirección oeste-este, encontrándose trazas radioactivas en diferente países de Europa. 


Son tres los núcleos que están fundidos cuya reacción fuera de control, genera una masa que derrite o incendia todo a su paso. La determinación de los mismos es inexacta ya que los robots que son enviados no soportan los altos niveles de radiación. Además esta el problema de las 1500 barras de combustible usado que se fueron almacenando en el lugar, desde el inicio de operaciones (1971), por no existir una solución a los problemas de los residuos.
En total son 14 los reactores nucleares expuestos a zonas sísmicas en la costa este de Japón. Las estadísticas indican que es más probable que sean alcanzados por un nuevo sismo o tsunami antes de que sean desmantelados y erradicados del lugar. En el caso de Fukushima la situación es tan endeble, que la posibilidad de un nuevo terremoto seria una catástrofe sin retorno, ya que no habría posibilidad de contener los desechos radioactivos de los reactores y los que se acumulan en los alrededores. 

De acuerdo con cifras oficiales, hay alrededor de 544 toneladas de desechos en el interior de la planta y su limpieza total tomará entre 30 y 40 años, con un costo de 35 mil millones de dólares. El desglose en categorías es el siguiente: (1) 400 toneladas de agua contaminada por día almacenadas en más de 1,000 tanques gigantes (este volumen continúa creciendo día a día y evalúan verterlo al mar. (2) 3,519 Contenedores de barros radiactivos. (3) 64,700 metros cúbicos de ropa de protección desechada. (4) Materia orgánica (arboles y vegetación) de 220 acres de tierras deforestadas. (5) 200,400 metros cúbicos de escombros radiactivos. (6) 3.5 mil millones de galones de tierra removida. (7) 1,573 barras de combustible nuclear. 

Evento en facebook:

https://www.facebook.com/events/149240025888974/


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UAC Unión de Asambleas Ciudadanas Contra el Saqueo y la Contaminación
www.asambleasciudadanas.org.ar
facebook.com/unionasambleasciudadanas
http://twitter.com/prensauac
 
(Cuadernillo Sistematización Encuentros de la UAC -PDF-) --> 
https://goo.gl/c6AkmJ

 

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Fukushima, siete años

6 de abril de 2018

 

Por Keiko N. y Miguel Muñiz Gutiérrez

Mientras tanto

A medida que pasa el tiempo se van cumpliendo las expectativas de la industria nuclear. Los siete años transcurridos desde el comienzo de la catástrofe nuclear de Fukushima son una prueba evidente.

Mejor unos breves apuntes, exteriores e interiores, que permitan un acercamiento a lo que ha supuesto este séptimo aniversario; en lugar de un balance global, unos cuantos botones de muestra de la situación. Botonesque, pese a sus limitaciones o precisamente por ellas, permiten imaginar todo lo que se mueve detrás.

Comencemos por el exterior de Japón. En primer lugar hay que apuntar la reducción de la cantidad de las informaciones. Una simple búsqueda en internet con las palabras “2018 Fukushima”, muestra que el número de referencias estrictas no llega al centenar y que, como sucedió en el caso de Chernóbil, esas referencias cristalizan en una serie de tópicos que se repiten con variantes mínimas. Luego hay que mencionar el discurso dominante de presentar la catástrofe en términos de cosa pasada, es decir se silencia el dato de que la reacción nuclear continúa activa y que las secuelas de dicha situación se multiplican a todos a los niveles (sanitarios, ambientales y sociales). Lógicamente aparecen las anécdotas que ocultan la ausencia de la información significativa del alcance global de lo que pasa. Por ejemplo, el 7 de marzo, cuatro días antes del aniversario, circuló profusamente la noticia de que los restaurantes de sushi de Tailandia se enfrentaban a una crisis por la llegada de partidas de pescado de Japón que provenían de aguas cercanas a Fukushima, y que la organización de consumidores de Tailandia exigía medidas al gobierno. En cambio, sobre la creciente contaminación radiactiva del océano Pacífico y sus consecuencias globales poco o nada. Las informaciones más críticas se han centrado en la constatación de nuevos vertidos de radiación, pero sin situarlos en el contexto de una catástrofe global y de alcance planetario.

 

Si nos referimos a la situación dentro de Japón la palabra clave es “censura” o, en lenguaje políticamente correcto, las “restricciones a la libertad de información”, lo que da por supuesto que la tal “libertad de información” está plenamente vigente, cosa altamente dudosa: el informe de Reporteros Sin Fronteras ha vuelto a situar Japón, en 2017, en el número 72 de la escala de países clasificados por la libertad de prensa, el mismo lugar que ocupaba en 2016, lo que supone un retroceso, o una estabilidad, teniendo en cuenta que en 2015 estaba en el puesto 61 y que en 2010, antes de que comenzase el desastre, estaba en el 11.

Aquí también podemos reseñar otro botón: el 1 de marzo la rama japonesa de la organización Greenpeace hizo público un informe que mostraba que en zonas que el gobierno japonés ha ido desclasificando como “zonas de exclusión”, es decir, zonas a las que se anima a regresar a la población, las medidas de radiactividad continuaban siendo altas, superiores a las que el gobierno declaraba oficialmente. Pues bien, dicha información, que tuvo una cierta repercusión mediática en medios europeos, norteamericanos y latinoamericanos, sólo apareció de manera mínima en escasos medios japoneses.

 

Si en 2017 las imágenes de millones de bolsas negras llenas de tierra contaminada apiladas cubriendo áreas extensas, o dispersas a los lados de las carreteras o en medio de los bosques, aún proporcionaban una referencia de impacto global, este año no han existido imágenes de ese tipo, lo que puede vincularse a la política que aplica el gobierno japonés de “diluir” los residuos radiactivos mezclándolos con otros materiales y promoviendo su uso en diversas obras de construcción o restauración de terrenos. Han predominado las asépticas imágenes descontextualizadas de trabajadores con monos blancos.

Cabe prever que a medida que se acerque el año 2020, la fecha de celebración de los Juegos Olímpicos de Tokio, la información sobre Fukushima pasará de discreto murmullo a leve susurro, y que la mayoría de la sociedad japonesa se volverá aún más de espaldas al conocimiento de la realidad. Ello no supone ninguna contradicción con que se mantenga la lucha silenciosa, tenaz, llena de escaramuzas políticas y judiciales, de determinados municipios o prefecturas para bloquear los intentos del gobierno y las compañías eléctricas de poner en funcionamiento reactores nucleares que están parados desde 2011. Pero dada la enorme magnitud de la catástrofe sanitaria, ambiental y económica que Fukushima supone para Japón, la negativa a saber sea tan rechazable como humanamente comprensible.

 

[Keiko N. es una ciudadana japonesa residente en Barcelona. Miguel Muñiz Gutiérrez es miembro de Tanquem Les Nuclears–100% RENOVABLES, del Col·lectiu 2020 LLIURE DE NUCLEARS y del Moviment Ibèric Antinuclear a Catalunya. Mantiene la página de divulgación energética www.sirenovablesnuclearno.org]

http://www.mientrastanto.org/boletin-167/notas/fukushima-siete-anos

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=239949

En consecuencia, abajo y a la izquierda, tenemos el desafío de generalizar la ruptura con la lógica del capital y la atención a las luchas que defienden la vida mediante su planes de erradicación de los extractivismos. Encaminan alternativas postcapitalistas a diferencia del progresismo que concilia con los opresores y bloquea el protagonismo de los pueblos mediante la suscitación de la subordinación incondicional a líderes mesiánicos y la imposición de la lectura dicotómica que censura disensos y debates.

 

Es hora que no retroalimentemos el círculo vicioso del poder y articulemos las resistencias comenzando por visibilizarlas e ir instalando espacios en común para apreciar, deliberar despertares, decisiones como las siguientes:

 

Andalgalá camina,

nunca más una mina

15 de febrero de 2018

 

Compartimos las reflexiones de una integrante de la Asamblea El Algarrobo, que da cuenta de los daños irreversibles que la megaminería provoca en nuestro medioambiente. Resaltar la lucha del pueblo de Andalgalá que lleva 8 años luchando y resistiendo el avance de un modelo extractivo que rapiña nuestros recursos. 

 

Por Silvina Reguera para ANRed

Resulta inadmisible, impensable, injustificable creer que después de más de dos décadas de saqueo y contaminación de la empresa extractiva la Alumbrera, el pueblo de Andalgalá podría soportar un proyecto minero tres veces superior y así permitir la destrucción completa de ese lugar con la instalación de Agua Rica.

El superlativo quizás suene exagerado, pero de algún modo hay que llamarlo. Los modelos de minería que se están practicando en Argentina, están llevando los métodos extractivos a niveles exponenciales, desconocidos desde veinte años a esta parte: Ecocidas.

Esa es la razón por la que han crecido también las resistencias de los diferentes pueblos, transformadas en asambleas, las cuales, a través del tiempo y en defensa propia se han ido agrandando con el poder ciudadano de la autodeterminación y en resguardo de sus recursos naturales.

 

La magnitud de los volúmenes extractivos son inéditas, directamente destruyen cerros y cadenas montañosas para luego depositar en cualquier parte el material triturado que no les interesa.

 

En Alumbrera, por cada tonelada de roca se obtienen seis gramos de oro y seis kilogramos de cobre. Datos de la misma empresa se ufanan que Alumbrera utiliza en un solo mes la misma cantidad de explosivos que se requiere por año en toda Argentina para otras actividades. No es casualidad que llueva polvo en la ciudad. Además, los especialistas advierten que la remoción de las montañas acelera la producción de sulfuros, que con el aire y el agua producen drenajes y lluvias ácidas, con su contaminación a cuestas.

 

El yacimiento se encuentra entre las más grandes explotaciones de cobre y oro del mundo, exporta 200 mil toneladas anuales de cobre y 25 mil toneladas de oro.

 

Cuenta con una lujosa ciudad en las alturas: 500 habitaciones, canchas de tenis y fútbol techadas, salas de juegos, gimnasio, línea de colectivo interna y tres aviones propios que hacen de taxi aéreo para ejecutivos, y servicios de agua y energía eléctrica que nunca se cortan.

 

El proceso de extracción consiste en dinamitar las paredes de la montaña, transformar las rocas en polvo y diluirlas en sopas ácidas que purifican el mineral.

 

Todos los desechos son destinados a un enorme basurero, de 40 hectáreas y casi 200 metros de profundidad, llamado “dique de colas”. El producto bruto es enviado por un extenso mineraloducto –un caño bajo tierra– de 310 kilómetros de largo que pasa por Catamarca hasta Tucumán. Llega hasta Cruz del Norte, donde el “Tren Alumbrera” transporta concentrados hasta el puerto de Santa Fe. De ahí viaja al exterior, donde es refinado. El megaemprendimiento también cuenta con un electroducto de 220 kilómetros, líneas de alta tensión que atraviesan gran parte de Catamarca y Tucumán.

 

El 15 de febrero de 2010 (y ante rumores de los días previos) el pueblo de Andalgalá salió a la calle de manera espontánea y masiva a decir: NO.

 

Pero no era un NO caprichoso y sin fundamentos, era y es un rotundo NO con conocimiento de causas y consecuencias.

 

Porque es mentira que la minería en gran escala es “progreso para los pueblos”, o que es un “motor de desarrollo para la economía del país”, o que crea “muchos puestos de trabajo”, o que la minería “se instala en zonas postergadas, creando un círculo virtuoso, generando desarrollo y elevando el nivel de vida de la población” o que puede ser “limpia, no contaminar el ambiente, y que se puede hacer sin riesgos ambientales” como también es mentira que “no se puede vivir sin minería”, hay modelos alternativos aplicando la teoría de las 3R: Recuperar, Reciclar y Reutilizar, tan simple como eso.

 

Ante la clara postura de gobiernos nacionales y provinciales, anteriores y actuales de seguir en ese camino de más saqueo, mas contaminación, más destrucción y más pobreza, y sabiendo que, mientras los minerales permanezcan en las montañas el peligro estará siempre latente, es que como ciudadanos de cualquier parte, afectado directa o indirectamente, tenemos la obligación moral de defender lo que ellos (elegidos por la mayoría y pagados por todos) no defienden.

 

Andalgalá lleva ya ocho años deteniendo el Proyecto Agua Rica, seguramente, en unos años estaremos rememorando los diez años y después las dos décadas y así por siempre. Lo cierto es que está comprobado que la lucha debe ser conjunta y permanente, sin olvidar que a la par de todo esto, se encuentra una “justicia” muy parcial, que actúa en beneficio de las corporaciones, violando leyes y apañando la represión de quienes se manifiestan.

 

Hoy, el aire que se respira en Andalgalá es de pura memoria porque todavía está a tiempo, porque en el inconsciente colectivo todavía está la esperanza de una vida mejor.

“No hay caminos para la libertad, la libertad es el camino”

Fuente: http://anred.org/spip.php?article16038

 

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Los habitantes de Chubut, nuevamente en lucha

contra los proyectos de megaminería.

 

18 de febrero de 2018

 

La alarma se encendió entre los vecinos autoconvocados, tanto de la cordillera (Esquel y Trevelin) como en ciudades de la costa (Trelew, Puerto Madryn y Puerto Pirámides). Luego que en el 2003, en un histórico plebiscito, Esquel le dijo no a la minería, del trabajo de los vecinos que consiguieron leyes contra los efectos contaminantes y de la presentación de una iniciativa popular nunca tratada, nuevamente el poder político nacional, en connivencia con intendentes de la provincia, quieren imponer proyectos de megaminería, a los que la población ya les dijo no. 

 

Por Carina Batagelj para ANRed.

 

El presidente Mauricio Macri, en su reciente gira europea, firmó un pre acuerdo con su par ruso, Vladimir Putin, para la explotación de uranio en la meseta, al tiempo que convino con la minera canadiense Pan American Silver para la explotación de plata. De este modo, pasó por encima las leyes provinciales y el fuerte convencimiento de la población, junto con opiniones de especialistas del tema, de que la actividad minera es altamente contaminante y pone en serios riesgos el agua y la tierra.

 

Con el propósito de imponer estos proyectos, el próximo martes 20 (inicialmente era el 21, pero en estas últimas horas se adelantó un día) se realizará una cumbre minera con la presencia del Ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren y con intendentes que promueven la minería, en la pequeña localidad de Telsen, en la meseta chubutense.

 

Esto suscitó una rápida y enérgica reacción de los vecinos, siempre atentos a la ambición de la megaminería, quienes llevaron adelante asambleas cada vez más populosas, volanteadas con información, charlas con especialistas sobre las consecuencias sociales y ambientales del extractivismo, entre otras actividades. Otro eje fue desarticular el discurso político, que trata de vender -en una provincia donde caló fuerte el ajuste y hubo miles de despidos- que la minería es la solución para los problemas. No se habla que esos puestos serían por pocos meses, hasta la instalación de la planta, y luego el proyecto se mantiene con una docena de personas.

 

El Licenciado Roberto Ochandio, geógrafo y especialista del tema minero, afirma: “Lo que no nos está diciendo el gobierno es que explotar uranio significa destruir, intencionalmente, un acuífero. Los acuíferos desembocan en el río Chubut; toda la contaminación que se produzca, con metales pesados, con elementos radioactivos, va a ir a parar directamente al rio Chubut. La gente, los superficiarios, que toman agua de ese acuífero, o la gente que se alimenta del rio Chubut, aguas abajo, va a sufrir las consecuencias”.

 

Es decir, un proyecto que, por un pequeño beneficio económico, pone en serio riesgo la salud de sus habitantes y deja una contaminación por miles de años.

¿A quiénes benefician realmente los proyectos de megaminería que se quieren imponer por sobre la voluntad popular? ¿Es la única manera de generar empleo? ¿Por qué no se trata el proyecto de iniciativa popular presentado al consejo, respaldado por más de 13000 firmas y pensado por los propios vecinos, una ley que defiende a la población chubutense de los estragos de la megaminería?

 

Como cuestionan en el documento leído en la marcha del 4 de febrero los vecinos autoconvocados de Esquel: “¿Para qué han servido funcionarios provinciales y municipales que a lo largo de 15 años no han logrado generar nada de fuentes productivas reales y genuinas?”.

Esta semana será muy importante no sólo para la provincia de Chubut, ejemplo de lucha en defensa del medio ambiente y la vida, sino para los pobladores de otras provincias, que están siendo presionados para aceptar proyectos de megaminería en sus regiones. Como sostiene Marta Sahores, integrante de la Asamblea por el No a la Mina, “lo único que frena a las mineras son los pueblos organizados”.

 

Fuentes originales: noalamina.org (y FB del mismo nombre); Asamblea Vecinal del Golfo Nuevo (FB); UAC Trelew Valle y la costa chubutense (FB); Frente vecinal Esquel (FB); En Chubut megamineria no (FB). Las citas de Roberto Ochandio y de Marta Sahores fueron tomadas de red43 y de La portada, respectivamente.

Fuente: http://anred.org/spip.php?article16050

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El no a la megaminería se escuchó en

varias ciudades del país.

 

6 de abril de 2018

 

El miércoles 4 hubo diversas movilizaciones y actividades en rechazo a la minería en Chubut, organizadas por estudiantes chubutenses residentes en diferentes puntos del país, como Esquel, Trevelin, Trelew y Rawson (Chubut), Fiske Menuco (General Roca, Río Negro), Córdoba, La Plata y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, entre otras localidades. Además de la crisis financiera y demandas gremiales, hay una gran movilización en Chubut en rechazo al proyecto de ley firmado por ocho intendentes de localidades de la meseta, patrocinado por otros políticos locales y el gobierno de Mauricio Macri, para entregar dos tercios de la provincia a la explotación megaminera. Compartimos imágenes de algunas actividades. Informes e imágenes de las diferentes ciudades: No a la Mina Esquel / No a la Mina Trevelin / Pielew por la Mapu / FM Radio Sudaca / ( asamblea de vecinos rawson playa y ANRed.

 

Esquel

 

Bajo la lluvia diciendo NO a la zonificación minera, SI a la Iniciativa Popular

La movilización contra la zonificación de la provincia a favor de las mineras contó con gran cantidad de jóvenes y adultos que marcharon por las calles céntricas de Esquel bajo la persistente lluvia, abrigados y con paraguas. Los vecinos hicieron un fuerte reclamo para que la Legislatura de tratamiento y apruebe el proyecto de ley para prohibir toda actividad mega minera metalífera y de radioactivos, presentado por el mecanismo constitucional de Iniciativa Popular y que fue bastardeado y adulterado por la mayoría de los legisladores en noviembre de 2014. Por Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Esquel por el NO A LA MINA, videos de Canal 4 ETC y Andrés Campos, fotos de vecinos de Esquel.

 

Antes de iniciar la marcha, reunieron cientos de planillas de firmas contra el proyecto de ley para zonificar la provincia presentado por ocho jefes comunales y que contempla entregar a las empresas mineras el 64% del territorio. Los vecinos están recolectando en todas las localidades de Chubut.

 

Se dio lectura al documento unificado que simultáneamente era compartido en cada concentración porque “Ahora hay miles como nosotros/as en las calles de Rawson, Trelew, Esquel, Lago Puelo, Trevelin, Puerto Madryn, Puerto Pirámides, Yala Laubat (en la meseta chubutense), Comodoro Rivadavia, Sarmiento, Ciudad de Córdoba, Ciudad de Buenos Aires, La Plata y Fiske Menuco (Gral. Roca, Río Negro).”

 

Señalan que el proyecto de ley de zonificación para habilitar la megaminería presentado por un puñado de jefes comunales de la meseta, involucra a “dos tercios de la superficie del territorio provincial, que incluye a su vez gran parte de la cuenca de nuestro Río Chubut. Dicha propuesta, además de generar una enorme zona de sacrificio, impondría un sitio minero al resto del territorio.”

 

Caracterizan que “Definitivamente, este proyecto viene a quebrantar la paz social en toda la provincia” y por ello afirmaron que “estamos en pie de lucha y resistiremos con todas nuestras fuerzas la embestida que los gobernantes nacionales, provinciales y municipales impulsan, aprovechando el escenario de crisis socioeconómica que ellos mismos han generado para asfixiarnos y disciplinarnos.”

 

Finalmente, desafían a los legisladores para que le pongan fin al asedio extractivista planteándoles “si eligen pasar a la historia como verdaderos/as representantes del pueblo, capaces de jugarse por el bien común, tomarán en sus manos nuestra ley en su versión original, la que fue presentada por iniciativa popular en el año 2014, y la defenderán hasta aprobarla. (…) Necesitamos prohibir la megaminería metalífera y de radioactivos en toda la provincia de Chubut para poder soñar con otro destino para nuestro territorio, para nosotros/as y para las futuras generaciones.”

 

DOCUMENTO DE LA UNIÓN DE ASAMBLEAS CHUBUTENSES DEL 4 DE ABRIIL DE 2018

En Chubut hace 15 años que los días 4 de cada mes se marcha por el agua y por la vida, en contra del saqueo y la contaminación mineros. Pero este 4 resulta particularmente movilizante por la urgencia para detener una embestida feroz.

En este momento crítico, todos/as los/las luchadores en contra de la megaminería en Chubut estamos hermanados/as y las palabras de este documento están siendo enunciadas en diferentes lugares de Chubut y de Argentina al unísono. Ahora hay miles como nosotros/as en las calles de Rawson, Trelew, Esquel, Lago Puelo, Trevelin, Puerto Madryn, Puerto Pirámides, Yala Laubat (en la meseta chubutense), Comodoro Rivadavia, Sarmiento, Ciudad de Córdoba, Ciudad de Buenos Aires, La Plata y Fiske Menuco (Gral. Roca, Río Negro).

 

Como es de público conocimiento, el pasado 29 de Marzo, un puñado de jefes comunales de la meseta ha ingresado en la Legislatura un proyecto de zonificación para habilitar la megaminería en dos tercios de la superficie del territorio provincial, que incluye a su vez gran parte de la cuenca de nuestro Río Chubut. Dicha propuesta, además de generar una enorme zona de sacrificio, impondría un sitio minero al resto del territorio. Así, estos funcionarios entreguistas, servidores de las empresas mineras y de los gobernantes de la provincia y de la Nación que se asocian a ellas, nos ponen en la máxima situación de riesgo de los últimos tiempos. Y por eso, la Unión de Asambleas Chubutenses se declara en MÁXIMA ALERTA, en estado de ASAMBLEA Y MOVILIZACIÓN PERMANENTES hasta que el proyecto de zonificación sea descartado por completo y hasta que se trate y apruebe la ley que creamos, que impulsamos, que nos robaron: exigimos la aprobación del proyecto presentado por INICIATIVA POPULAR en el año 2014.

 

La zonificación es inviable e insostenible, especialmente si se pretende exceptuar cualquier proyecto minero de la prohibición establecida por el artículo 1 de la Ley 5001. Dicha norma establece, además, que la zonificación no puede implementarse si no es a través del Consejo Provincial de Ambiente, el cual no se ha conformado hasta el día de la fecha. Definitivamente, este proyecto viene a quebrantar la paz social en toda la provincia.

 

Debido a esto, estamos en pie de lucha y resistiremos con todas nuestras fuerzas la embestida que los gobernantes nacionales, provinciales y municipales impulsan, aprovechando el escenario de crisis socioeconómica que ellos mismos han generado para asfixiarnos y disciplinarnos. Los/las vecinos/as, los/las pobladores rurales, los pueblos originarios que habitamos, trabajamos y luchamos por un mundo mejor resistiremos cada una de sus trampas. Tenemos la fuerza de la dignidad que no se vende, que los mercenarios de las corporaciones, los mercaderes de la muerte, desconocen y no pueden estimar. ¡No nos daremos por vencidos/as jamás!

 

Diputados/as chubutenses: llegó la hora de elegir de qué lado estar: o se está a favor del proyecto de las empresas y gobernantes pro-megamineros y en contra del pueblo de Chubut; o se está en contra de la megaminería y a favor del pueblo. Si le dan curso al vergonzoso proyecto de zonificación, que habilitaría el saqueo y la contaminación, serán cómplices de la devastación irreversible del territorio, del consumo completo del agua, del deterioro de la salud de la población, del saqueo de las riquezas actuales y potenciales que podrían desarrollarse mediante otro tipo de actividades verdaderamente sustentables y productivas. Pero si eligen pasar a la historia como verdaderos/as representantes del pueblo, capaces de jugarse por el bien común, tomarán en sus manos nuestra ley en su versión original, la que fue presentada por iniciativa popular en el año 2014, y la defenderán hasta aprobarla. Esa ley es el instrumento que forjamos colectivamente miles de vecinos/as utilizando todo el conocimiento científico y social acumulado durante estos 15 años y serviría para ponerle fin de una buena vez al asedio extractivista. Necesitamos prohibir la megaminería metalífera y de radioactivos en toda la provincia de Chubut para poder soñar con otro destino para nuestro territorio, para nosotros/as y para las futuras generaciones.

¡NO AL ENGAÑO DE LA ZONIFICACIÓN!
¡TRATAMIENTO Y APROBACIÓN URGENTE DEL PROYECTO DE LEY POR
INICIATIVA POPULAR!
¡NO A LA MEGAMINERÍA EN TODO EL TERRITORIO DE CHUBUT!

¡NO PASARÁN! ¡NO PASARÁN! ¡NO PASARÁN!

Unión de Asambleas Chubutenses, 04 de Abril de 2018.

Ver también:

  Un puñado de intendentes con proyecto de ley para que haya minería en Chubut 
 
Chubutenses residentes en otras provincias marcharán el 4 en contra de la megaminería 
 
A firmar y movilizarse: NO a la megaminería, tratamiento y aprobación de la Iniciativa Popular.

Ver toda la información sobre la Iniciativa Popular para prohibir la megaminería de metales y radioactivos en Chubut (…)

Fuente: http://www.anred.org/spip.php?article16355

 

 

Es hora, abajo y a la izquierda, que viremos nuestra mirada puesta en líderes y prestemos atención a que: "Desde los pueblos hay fisuras político-epistémicas que están situando las alternativas de vida, modos diversos de estar en el mundo, basadas en las relaciones comunales para recrear los sueños y posibilidades de un futuro abierto no prediseñado por el Estado moderno, cuyo modelo de más desarrollo, más progreso y más extractivismo minero nos quieren implantar a como dé lugar."

 

 

 

Integración, descolonización y extractivismo minero

29 de marzo de 2018

 

Por Cristian Abad Restrepo

La democracia implica respetar los espacios de reproducción, lo que a su vez implica plurinacionalizar el territorio del Estado moderno; dar cabida a la gestión del territorio sobre diversas formas de ver y reproducir la vida.

Existe una revuelta de la naturaleza desde los pueblos del continente americano, dado el agotamiento de la reproducción de la vida que, como respuesta, abren sus mundos para reencantar el pensamiento desde-hacia otros horizontes de afectividades,para encontrar sentidos de vida ante la duda de la existencia porque la modernidad ya no ofrece futuro.

 

Esto quiere decir que desde los pueblos hay fisuras político-epistémicas que están situando las alternativas de vida, modos diversos de estar en el mundo, basadas en las relaciones comunales para recrear los sueños y posibilidades de un futuro abierto no prediseñado por el Estado moderno, cuyo modelo de más desarrollo, más progreso y más extractivismo minero nos quieren implantar a como dé lugar. Dice Zibechi que ‘ese mundo nuevo existe, ya no es un proyecto ni un programa sino múltiples realidades, incipientes y frágiles. Defenderlo, para permitir que crezca y se expanda, es una de las tareas más importantes durante las próximas décadas’ (Zibechi, 2003) en el siglo XXI. Dicho de otra forma, las múltiples realidades son aquellas que provienen de los pueblos racializados (indígenas, afrodescendientes y campesinos) que con sus dinámicas propias de sus lugares están reproduciendo otras formas de pensar y de sociabilizar. La democracia que requerimos en Panamá, México, Colombia, Argentina, Ecuador, Brasil, Honduras, en definitiva, en todos los países, implica respetar los espacios de reproducción, lo que a su vez implica plurinacionalizar el territorio del Estado moderno, es decir, darle cabida a la gestión del territorio sobre diversas formas de ver y reproducir la vida, lo que desencadenaría en una gestión pluriversal del territorio.

 

Resistencias y descolonización

Las resistencias contra la minería moderna nos abren esas posibilidades de descolonizar tanto el futuro como el espacio-tiempo presente regido por la modernidad. Es decir, un futuro abierto a los múltiples espacios-tiempos de los pueblos existentes que fueron encubiertos (Dussel, 1996), y que hoy pugnan, no sólo por su reconocimiento institucional, sino por la creación de mundos sin necesidad de recurrir al Estado y al mercado capitalista, cuya creación se basa en la autodeterminación y autonomía territorial.

Las resistencias que vemos en los últimos tiempos, no son resistencias propias de los actuales momentos, sino una manifestación de los pueblos silenciados por siglos, que cobran una importancia en la actualidad porque ya es imposible seguir encubriendo el entrampe de la modernidad (Bautista, 2015), que ha llevado todo a la muerte. Por eso, las resistencias por mantener la vida son luchas contra-modernas, de allí la importancia de valorar el legado milenario de saberes que nos han permitido ir más allá que la modernidad (Bautista, 2015).

Las actuales resistencias contra-extractivas además de ser expresiones contra la acumulación de hechos, de opresión, de aniquilamiento cultural, de racismo, de la humillación histórica, de la pérdida constante de la vida, en un contexto histórico de neocolonialismo minero, son también manifestaciones de la recreación de los paisajes de pensamiento como nunca antes visto y sentido en la historia latinoamericana. La valoración de formas de trabajo enfocadas en el alimento, en la gestión de cuidado de las montañas, del agua y el amor por el río, son ahora prácticas ‘críticas a la modernidad’ (Abdiel, 2018) que podemos hacer, porque la modernidad privilegió trabajos monstruosos basados en disparar bombas y balas, producir pobreza y acumular riqueza, estallar montañas y contaminar la tierra, expropiar la cultura de los cuerpos y territorios mediante la violencia.

Las resistencias son manifestaciones de la r-existencia [Por06], de aquel residuo que ha quedado después de siglos de destrucción constante de mundos y de saberes. Ese residuo se convierte hoy en la semilla que empieza a expandirse con potencia desde la solidaridad de los pueblos y de articulación de posicionalidades sobre la vida que guardan un objetivo presente común: reproducir la vida-cultura-naturaleza, en definitiva, el territorio.

 

Radicalidad de las múltiples alternativas

Los conflictos ambientales que resultan del extractivismo minero tienen entonces una solución, una única salida, la vida del territorio o la muerte del mismo. No hay puntos medios, ni negociación posible porque como indica Machado (2015) ‘allí donde se radica la mina, estalla el conflicto como conflictividad estructural de larga duración’.

La radicalidad no debe de entenderse como simple fundamentalismo ecológico, como lo piensan los extractivistas y funcionarios del Estado, es que no hay otra forma u otro modo posible sino descolonizar la naturaleza, lo que implica radicalizar las múltiples alternativas existentes al extractivismo minero. La negociación nos condena de antemano a la pauperización y creciente racismo (inferiorización) de nuestros pueblos. De allí, que las resistencias hayan comprendido que con el extractivismo minero no hay posibilidades de convivencia porque su razón y su lógica de ser es racializar al extremo a los pueblos, transferir/producir escasez, en definitiva, la ampliada destrucción de la vida. La descolonización de la madre naturaleza [Wal08] es ahora una visión desde el presente que asumieron/asumimos las resistencias contra el extractivismo minero, ya posible en el siglo XXI.

 

Las transiciones epistemológicas y políticas que requiere la humanidad están siendo construidas desde este continente para el mundo. Tomará años, como dice Dussel, para ver más nítidas esas transiciones, pero es un proceso no reversible de transición hacia otra cosa, hacia otra forma de vida. Esa es quizás la mayor característica que podamos asignar a las ‘sociedades en movimiento’ (Zibechi, 2017) en la actualidad, su capacidad de producir transiciones hacia otra vida posible en la diversidad. Arturo Escobar (2014) denomina este proceso como Pluriverso. Ya entendemos el porqué de la negación en las consultas populares-autonómicas contra la megaminería y la creciente hermandad de pueblos en diversos momentos en la historia reciente, donde convergen posicionalidades que se articulan en agendas y construcción de alternativas de liberación desde una geopolítica de otro modo. En definitiva, es una geopolítica que nos remite a la integración latinoamericana de los pueblos ‘desde’ abajo. Ganar más integración implica avanzar hacia la descolonización.

 

Más integración = más descolonización

Lo anterior supone la construcción de una integración latinoamericana desde abajo. Hemos visto en los últimos 20 años un sinnúmero de actores sociales y comunales contra el extractivismo minero en congresos, encuentros y creación de redes cuyo carácter ha sido integrista a favor de la causa de la liberación de Latinoamérica como el Movimiento Mesoamericano contra el Modelo Extractivo Minero, la Red Colombiana Frente a la Gran Minería Transnacional, Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas, Unión de Asambleas Ciudadanas en Argentina. Es decir, tales formas de organización en redes y congresos deben ser entendidos desde la integración de los pueblos en América sin las cuales no es posible avanzar hacia las múltiples descolonizaciones, precisamente porque la colonización implicó la fragmentación de los cuerpos de sus contextos y de los amplios territorios/territorialidades, al implantar fronteras modernas a favor de la gestión del extractivismo minero. 

 

Dicha integración desde abajo implica otra mirada desde la territorialidad de los pueblos que deciden/decidieron acabar con la continua soberanización de los minerales, es decir, radicalizar no solamente las alternativas de vida, sino fomentar más y de forma incluyente los diversos actores y perspectivas de/desde Latinoamérica. En ese sentido, tenemos que la integración de pueblos contra el extractivismo minero implica un avance en la descolonización que está siendo producida al radicalizar las alternativas a la modernidad desde las resistencias para liberar el presente y el futuro.

*periodistas@laestrella.com.pa
El autor es geógrafo.

25/03/2018

La Estrella de Panamá

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 Crisis civilizatoria

 

Rompamos con la lógica del capital implícita en el progresismo. Implica, abajo y a la izquierda, poner en cuestión nuestros ideales descontextualizados y el concepto de progreso. Hagámoslo generalizando la toma de conciencia sobre cómo los gobiernos progresistas manipularon nuestras creencias y deseos. Reflexionemos sobre:

 

Teleología de la valorización

28 de marzo de 2018

Por Raúl Prada Alcoreza

Producir lo abstracto con medios de producción concretos, hacer que la lógica de lo abstracto prepondere y dirija a las lógicas de lo concreto; acumular abstractamente, ocasionando una gran desposesión y despojamiento concretos. Estas parecen ser las características más notables del sistema-mundo moderno. Hay otras características, algunas de ellas dadas a conocer por la crítica de la economía política; es más, por la crítica de la economía política generalizada1 . Sin embargo, bastan estas características mencionadas para preguntarnos sobre el desajuste entre el imaginario institucionalizado y las dinámicas singulares productoras y producentes. ¿Por qué se da? Esta pregunta cobra más importancia cuando ya conocemos las consecuencias incontrolables de este desajuste entre lo abstracto y lo concreto. ¿Qué hace que las sociedades modernas orienten sus acciones, prácticas, conocimientos, ciencias, saberes, instrumentos, tecnologías, a producir lo abstracto, en vez de enriquecer lo concreto? ¿Hay algo en las sociedades humanas, que, a partir de un momento, se encaminan por este desajuste o disyunción? Más grave aún sería preguntarse ¿si hay algo en el humano que lo lleva por este camino de la separación de lo abstracto y lo concreto, valorizando lo abstracto y desvalorizando lo concreto?

 

No se trata, de entrada, de descartar lo abstracto o la labor imaginativa que lleva a la abstracción; de ninguna manera, la imaginación es una de las capacidades primordiales del ser humano. El problema es que, a partir de un determinado momento o, si se quiere, de momentos diferidos, se ha disociado la imaginación del conjunto integrado de las capacidades corporales humanas. Dando lugar a que sea la imaginación la encargada de configurar y definir el mundo, vale decir, representarlo; dejando al resto de las facultades o capacidades humanas como sirvientes de las demandas de la imaginación. Por este camino, las sociedades modernas han generado un producto supremo de la imaginación; este es la razón; hablamos de la razón abstracta, no de la razón efectiva ligada a las dinámicas de la fenomenología de la percepción2 . La razón abstracta o la razón fantasma, como la nombramos, es, por así decirlo, la facultad suprema. Reconocida institucionalmente por la filosofía y la ciencia de la modernidad. Ya Emmanuel Kant criticó esta suposición racionalista, al convertir a la razón en una de las facultades del ánimo o del sujeto; al presentarla articulándose a otras facultades para generar el entendimiento. Sin embargo, la Crítica de la razón pura quedó como libro de formación o, en el mejor de los casos, como referente indispensable en el despliegue de las corrientes kantianas. Para que se nos entienda lo que queremos decir, la crítica filosófica de Kant tiene consecuencias prácticas.

Entre las consecuencias prácticas, hay que tomar en cuenta las composiciones y combinaciones de las facultades del sujeto, que dan lugar al entendimiento y al conocimiento; así como a la aplicación práctica de los mismos. Sin embargo, efectivamente, las sociedades modernas se encaminaron por los caminos abiertos por la razón abstracta, como si fuera la facultad suprema y conductora. Las consecuencias catastróficas de ir por estos caminos las analizaron Max Horkheimer y Teodoro Adorno; criticando el racionalismo instrumental de la modernidad. Este racionalismo instrumental ha ido muy lejos, atraviesa los tejidos sociales, las instituciones, la vida cotidiana, las ciudades y las todas conformaciones sociales humanas. Es la razón abstracta la responsable de las producciones continuas de lo abstracto; la que ha definido los fines de manera abstracta, como fines abstractos.

 

Es así que se explica que las dinámicas económicas estén orientadas a producir la acumulación abstracta, que se llama capital, o, en el caso del socialismo real, la acumulación abstracta del valor, que, si bien no se lo clasifica como capital, sino como trabajo abstracto, no deja de ser lo mismo. El capital está leído en términos monetarios, en tanto que el valor “socialista” esta leído en términos de valor abstracto, que contiene trabajo abstracto. En otras palabras, los socialistas interpretan lo mismo de manera más filosófica, por así decirlo, en tanto que los economistas burgueses interpretan de una manera práctica y operable. Como dice Robert Kurz, en su iluminador libro El colapso de la modernización , el socialismo real se encargó de la valorización abstracta replegándose a los pliegues más profundos del capital, esto es, a los pliegues del valor y del trabajo3. Llámese acumulación de capital o acumulación socialista, como fue nombrada esta acumulación en el periodo de la Nueva Política Económica, no importa; lo que importa es que se trata de la acumulación de lo que se considera la sustancia de la producción y la valorización, el trabajo. Socialistas y liberales nunca salieron de la teoría del valor, de sus marcos y de sus contextos paradigmáticos.

Antes dijimos que los humanos no controlan los efectos de masa de sus acciones y sus prácticas; también debemos decir que una vez desencadenados estos efectos masivos, se convierten como en condicionantes del quehacer humano. Se convierten en condiciones de posibilidad históricas instrumentales, para seguir con el concepto y sus consecuencias de la racionalidad instrumental. Son estas condiciones de posibilidad artificiales, es decir, construidas por los humanos, las que se toman como realidad. No podemos dejar escapar la ocasión de señalar la paradójica situación; al ser conformadas por las sociedades humanas, no podrían llamarse, tampoco serían, condiciones, menos de posibilidad; empero, funcionan como tales en los imaginarios institucionalizados modernos. Entonces, se puede concluir que, una vez, desatados los efectos masivos, éstos, como al cristalizarse, se convierten en rutas, en andamios, en conductos, incluso en escaleras de la edificación. Las sociedades institucionalizadas, enfrascadas en estas orientaciones establecidas, las siguen ciegamente, olvidando que pueden desandar el camino y recomenzar de otra manera, con otros recorridos, en mejores condiciones y con mejores perspectivas y proyecciones, mas bien, armónicas que desajustadas y desequilibrantes.

 

¿Qué es el valor?

Hablamos de lo que dice del valor la teoría económica. Resumiendo, es tiempo de trabajo cristalizado; Karl Marx lo define como el tiempo socialmente necesario del trabajo. Si es así, el valor tiene que ver con la producción y con la productividad. La producción hace que se genere valor, la productividad define la longitud del tiempo socialmente necesario. El logro de la productividad implica modificaciones en la longitud del tiempo socialmente necesario, a mayor productividad el tiempo socialmente necesario se acorta. En consecuencia, los productores de mayor productividad definen o determinan la longitud del tiempo socialmente necesario; los productores de menor productividad sufren el efecto de esta determinación; como su longitud de tiempo de trabajo es mayor al tiempo socialmente necesario determinado, la parte sobrante de la longitud es lo que no se valoriza, por así decirlo, lo que pierden. Entonces, requieren más tiempo para producir lo mismo como producto. Se trata de tiempo que no se valoriza; se podría decir, tiempo sin valor. Se habría trabajado en vano, desde la perspectiva de la valorización. Es un tiempo de trabajo consumado en vano.

Es el tiempo socialmente necesario el que se impone sobre el trabajo; este tiempo califica al trabajo; no es cualquier trabajo el que valoriza, sino el tiempo de trabajo socialmente necesario, vale decir el trabajo productivo. Entonces, no se trata pues de trabajo; no es el trabajo, en general, lo que valoriza, sino el trabajo productivo. De lo que se trata, por lo tanto, en la valorización, para valorizar, es ser trabajo productivo, no cualquier trabajo, menos un trabajo no productivo. Como los ritmos de productividad cambian, se aceleran, la productividad es compulsiva, se acelera, la productividad se encuentra en competencia. En esto, tiene también razón Robert Kurz, en el sistema moderno, en la teleología de la valorización, no puede descartarse la competitividad, se conciba este sistema en la forma liberal o en la forma socialista.

Sabemos que el socialismo real es precisamente lo que ha hecho, descartar y desentenderse de la competencia; la consecuencia es que se volvió cada vez menos productivo. Un almatroste fabuloso que no valorizaba. En última instancia, la caída y el derrumbe del socialismo real se debe a esto, a la ausencia de competitividad; en otras palabras, a la incompetencia.

Robert Kurz parte de que ambas formas del sistema-mundo moderno, el liberal y el socialista, se mueven en el marco de la teoría del valor; es decir, en el paradigma de la valorización. En otras palabras, comparten el supuesto instrumental del trabajo creador de valor. La diferencia es de que la forma liberal mide el tiempo de trabajo socialmente necesario monetariamente, en tanto que la forma socialista lo calcula como valor. La forma liberal y la forma socialista del sistema-mundo moderno son formas del modo de producción capitalista a escala mundial.

El valor no solamente es la cristalización del tiempo de trabajo socialmente necesario, sino que se convierte en finalidad; el fin de ambas formas es la valorización del valor, la acumulación de valor. Una de las consecuencias de esta teleología abstracta es que a este fin se supedita la producción de valores de uso; además los medios de producción están también supeditados a cumplir esta finalidad abstracta. El uso de los recursos naturales, convertidos en materias primas, está supeditado a realizar esta finalidad; es más, el proletariado está destinado a cumplir con esta finalidad, lo mismo pasa con el burgués. Que el burgués se apropie de la plusvalía, que el obrero reciba el salario, que el terrateniente reciba la renta, que otros perfiles sociales, involucrados en la economía, conformada en los procesos de producción, distribución y consumo, reciban su parte no modifica esta múltiple supeditación a la finalidad abstracta de la acumulación numeraria. En conclusión, el ser humano se encuentra subsumido y supeditado a la finalidad de la acumulación abstracta, así mismo, los recursos naturales también están supeditados a cumplir con esta realización abstracta de la acumulación de valor. En definitiva, el planeta, la vida está supeditada a la realización de la valorización.

Es esta supeditación de la vida a la valorización abstracta lo que lo que muestra con claridad el sentido de la modernidad. La vida está sometida a la realización de la valorización abstracta; es decir, está sometida a la no-vida. Este es el sin-sentido de la modernidad, concretamente del sistema-mundo moderno, sistema productor de valor abstracto. Por eso, dijimos, en anteriores ensayos, que el desarrollo, llámese desarrollo económico en la ideología de la forma liberal o llámese desarrollo de las fuerzas productivas en la forma socialista, expresa patentemente la compulsión tanática de este sistema-mundo moderno. Esto es, el desajuste inscrito inherentemente en los engranajes del funcionamiento de este modo de producción compartido por las formas de organización mencionadas.

Siguiendo a Kurz, estamos ante la crisis inmanente del sistema-mundo moderno; crisis que se manifiesta como sobreproducción en la forma liberal y como subproducción en la forma socialista, crisis de sobreabundancia in-consumible en la primera forma, crisis de escasez en la segunda forma. Serán perfiles diferentes de la crisis orgánica, genética y estructural del sistema-mundo capitalista, sin embargo, se trata de la misma crisis compartida. Las ideologías de ambas formas propagan la promesa de acuerdo a la versión una de ellas, la de autorreferencia, se presenten como se presenten, siendo una de sus máscaras, en una de las formas, la libertad, siendo otra de sus máscaras, en la otra forma, la de la justicia; sin embargo, la promesa, en ambos casos es incumplible. La finalidad del sistema-mundo moderno no es la felicidad humana, menos la armonización planetaria, sino la realización abstracta de la valorización aritmética.

 

Notas

1.- Ver Crítica de la economía política generalizada.

https://issuu.com/raulpradaalcoreza/docs/cr__tica_de_la_econom__a_pol__tica_.

2.- Ver Devenir fenomenología y devenir complejidad.

https://issuu.com/raulpradaalcoreza/docs/devenir_fenomenolog__a_y_devenir_co.

3.- Leer de Robert Kurz El colapso de la modernización. Editorial Marat; Buenos Aires 2016.

Fuente: https://www.bolpress.com/2018/03/28/teleologia-de-la-valorizacion/

 

 

Aprendamos de las luchas desde abajo. Veamos cómo la manipulación de sus proyectos desde arriba no las engaña: "Desde el Comité Nacional del Foro social panamazónico en Colombia quisimos reflexionar en torno a la implementación de algunos mecanismos que componen la estrategia de la Economía Verde, y cuyos riesgos identificamos para los pueblos panamazónicos asentados en territorios donde pretenden expandirse".

 

 

 

“Desterritorialización en nombre de la conservación”. Desde Colombia, organizaciones del Foro Panamazónico denuncian la “economía verde”

23 de marzo de 2018

A lo largo y ancho de América Latina las luchas de los pueblos por permanecer en sus territorios conservando sus medios y modos de vida son cada vez más visibles. El eco que estas luchas han generado en la opinión pública ha suscitado que en distintos países de la región los gobiernos vean cuestionadas sus políticas en materia minera, energética o forestal.

 

Sin embargo, otras formas de despojo que no han alcanzado aún la resonancia que merecerían para poder ser problematizadas, son las relacionadas con ciertas figuras de conservación, las cuales suelen incluirse en el difuso término de Economía Verde. Con esto no queremos negar la evidente crisis ambiental a la cual nos ha conducido el sistema político y económico imperante, pero sí alertar sobre formas de gestión donde esta grave problemática es tratada apenas desde algunos síntomas como las emisiones de dióxido de carbono, CO2.

Con ese contexto, desde el Comité Nacional del Foro social panamazónico en Colombia quisimos reflexionar en torno a la implementación de algunos mecanismos que componen la estrategia de la Economía Verde, y cuyos riesgos identificamos para los pueblos panamázonicos asentados en territorios donde pretenden expandirse, así como para todas las formas de vida en el planeta.

Para esto realizamos el pasado 1 de Marzo, en la sede de la Organización Nacional Indigena de Colombia -ONIC un conversatorio denominado Desterritorialización: Economía verde, sus riesgos e impactos, donde nos acompañaron Mercedes Mejía, profesora de Ingeniería Agroecológica de la Uniamazonía sede Florencia e integrante de la Mesa Departamental para la Defensa del Agua y el Territorio de Caquetá -MEDAT, Beiman Jiménez, asesor técnico y metodológico de la consejería de territorio, recursos naturales y biodiversidad de la ONIC y Édgar Pérez; abogado del Bufete Jurídico de Derechos Humanos de Guatemala, quien junto con otros compañeros y compañeras de este país centroamericano estuvieron participando en las audiencias de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, llevadas a cabo en Bogotá a finales de Febrero y principios de Marzo.

La intención del Bufete Jurídico de Derechos Humanos que acompaña a más de 60 comunidades en un alto riesgo de desplazamiento, pues de acuerdo a las autoridades de Guatemala, en palabras de Édgar Pérez “si vives en un área protegida, tarde o temprano te van a sacar”; era denunciar la situación de la comunidad de Laguna Larga, asentada en la Reserva de la Biósfera Maya. Comunidad que fue desplazada desde Junio de 2017 por la implementación del millonario proyecto de créditos de carbono “Guatecarbon”, presentado por el gobierno guatemalteco en la COP21 de París. Sentando asi precendentes preocupantes sobre el tratamiento que dan los Estados nacionales y los actores corporativos a los pueblos y comunidades empobrecidas.

En el conversatorio se profundizó sobre este caso, donde muchas de las personas indígenas y mestizas, fundadoras de Laguna Larga, llegaron allí huyendo de la violencia padecida -entre otros casos, en la llamada masacre de las Dos Erres en Petén- y se vieron forzados, nuevamente a abandonar la vida que habían venido reconstruyendo, ante la amenaza militar y policial que representaban los más de 1000 efectivos movilizados para el desalojo de estas más de 400 personas.

Sobre esto preocupa profundamente que actualmente y a pesar de contar con medidas cautelares de la CIDH, las familias desplazadas se encuentran en un improvisado campamento en la línea fronteriza con México, sin agua, sin formas de sustento, con niños enfermos. Además han sido víctimas del señalamiento colectivo, la judicialización y encarcelamiento de líderes comunitarios, aún en contra de las disposiciones de las mesas de negociación con el Consejo Nacional de Áreas Protegidas, para evitar, justamente, desalojos y detenciones, por el delito de “usurpación a áreas protegidas”.

Tras la exposición de este emblemático caso se hicieron evidentes los riesgos de desterritorialización implícitos en formas de conservación donde priman la Economía y no la naturaleza o los pueblos. Lo que ya comienza a alertar a Colombia; como en Caquetá, donde según lo relatado por Mercedes Mejía, algunos comuneros del pueblo Coreguaje, firmaron en diciembre pasado contratos para “venta de oxígeno”, en una reunión donde las autoridades tradicionales no fueron citadas y del cual no pudieron conservar una copia de los acuerdos suscritos, situación que no puede menos que generar suspicacias en torno a las implicaciones de los mismos frente a los derechos sobre el territorio, además, este proceder se vincula a la práctica de promover desde las empresas, divisiones internas en las comunidades.

En esa línea, Beiman Jiménez, como vocero de la ONIC, evocó las luchas históricas de los pueblos indígenas por la autonomía territorial, y manifestó la necesidad de investigar y discutir al interior de las organizaciones la pertinencia de acogerse a este tipo de mecanismos, por las implicaciones que podrían tener para estas reivindicaciones. Sobre esto ya han visto los primeros inconvenientes en la Selva de Matavén en Vichada, donde algunas comunidades (no hispanohablantes en su totalidad) firmaron contratos de mercados voluntarios de carbono redactados en inglés, sin conocer sus consecuencias e implicaciones.

Asi, en el conversatorio donde participaron alrededor de 50 personas, se llamó la atención sobre como los riesgos suelen ser tan grandes para la naturaleza, como para los pueblos, quienes por demás pierden parcialmente, en el mejor de los casos, la capacidad de decidir sobre sus territorios. Por esto es tan importante aprehender, impulsar y apoyar las apuestas indígenas en materia ambiental, que apuntan al reconocimiento de estos pueblos como autoridades ambientales en sus territorios. Sin perder de vista que el fortalecimiento de la autonomía territorial de comunidades rurales que movilicen o no identidades étnicas y de los vínculos que han unido a estos pueblos con las aguas, los suelos, los árboles, o los animales, son las únicas garantías para que los pueblos reproduzcan el cuidado comunitario de territorios, tan amenazados por políticas como las extractivas y las de Economía Verde que imponen formas de valorar y vivir los territorios.

Con este panorama, y ante la diversidad de proyectos de Economía Verde en ciernes sobre la panamazonía, donde se incluyen mecanismos e instrumentos de Reducción de Emisiones por Degradación y Deforestación (REDD), Pago por Servicios Ambientales (PSA) o Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL). Desde el Comité colombiano del Foro Social Panamazónico queremos motivar debates sobre el tema entendiendo la importancia del pensamiento colectivo a la hora decisiones adecuadas sobre los territorios en clave de sustentabilidad y autonomía territorial.

Foro Social Panamazónico (FOSPA)  Leer

En consecuencia, abajo y a la izquierda, es prioritario generalizar un balance crítico del progresismo para descubrir cuán responsable es del triunfo de derechas explícitas en Nuestra América. Y no atribuirlo a sus límites sino a su asociación con los grandes capitales locales e imperialistas. Lo principal es el viraje de una creciente mayoría de la diversidad de abajo desde la lógica del capital y la mitificación de líderes mesiánicos hacia el aprecio de las «luchas desde abajo» como fuente de aprendizajes e iniciativas rumbeando a otra sociedad-mundo posible. También el sistema mundo capitalista nos exige desentramparnos de las fronteras geográficas para unirnos como pueblos de Nuestra América en torno a concretar caminos hacia los buenos vivires, convivires de las diversidades de abajo. Comprobamos ya que las «luchas desde abajo» están abriendo esos cauces hacia la emancipación de la alianza local del Estado con oligopolios.

 

Ecuador: 

La Gran Marcha por la Vida y el Agua 

exige la extinción de concesiones mineras

23 de marzo de 2018

 

"Históricamente el modelo extractivo ha demostrado que profundiza la pobreza, desconoce los procesos comunitarios y sus formas de producción y de vida, sostiene una clase política dominante, promueve el enriquecimiento ilícito y corrupción en la región, además de la acumulación y acaparamiento de la tierra por parte de las empresas".

En conmemoración del Día internacional del agua marchamos hasta el centro de la ciudad de Quito para exigir la extinción de concesiones mineras que ponen en serio riesgo el agua y la biodiversidad del país, además del hogar de miles de familias.

Habitantes del noroccidente de Pichincha: delegados de más de 100 recintos y comunidades, mancomunidades de parroquias rurales, cabeceras parroquiales de San Miguel de los Bancos y de Quito, junto a delegados de las luchas anti-extractivistas a nivel nacional: pueblos y nacionalidades indígenas del Ecuador, organizaciones y personas defensoras de derechos humanos, territoriales y ambientales nos hemos convocado para esta acción ciudadana.

Ecuador está entre los 17 países más biodiversos del mundo, privilegiado por su abundancia de ecosistemas indispensables para sostener la vida y actividades productivas alternativas. Este país posee al menos cinco áreas importantes de especiación: Chocó, Tumbes, Andes, Amazonía y valles internos de las cordilleras; bosques protectores como Cerro Golondrinas, Los Cedros, Cebu, Mindo Nambillo, Maquipucuna, Toachi Pilatón, Molleturo Mollepungo, Kutuku y Shaimi, entre varios otros; todos amenazados por concesiones mineras que atraviesan al país, como puede observarse en el catastro minero que es de acceso público a través de la página web de la ARCOM.

A pesar de que se revirtieron 2.000 concesiones mineras en trámite, tenemos razones para pensar que la política minera actual no se aleja de la instaurada en el anterior gobierno, ya que dos millones de hectáreas, casi el 15% del suelo ecuatoriano, todavía se encuentran concesionadas, en su mayoría a empresas transnacionales que promueven el acaparamiento a través de sus filiales. Además, la ministra de minas, Rebeca Illescas promocionó la gran capacidad de explotación de minerales en Ecuador, en el PDAC 2018 International Convention, Trade Show & Investors Exchange y se habló del éxito en la aplicación de la consulta previa, cuando la falta de ésta, ha sido el principal cuestionamiento desde las organizaciones, comunidades y territorios.

Históricamente el modelo extractivo ha demostrado que profundiza la pobreza, desconoce los procesos comunitarios y sus formas de producción y de vida, sostiene una clase política dominante, promueve el enriquecimiento ilícito y corrupción en la región, además de la acumulación y acaparamiento de la tierra por parte de las empresas. El pueblo ecuatoriano es consciente de la devastación que provoca la minería por eso expresó su voluntad en la Consulta Popular del 4 de febrero para extinguir la minería de áreas protegidas comunitarias, cantonales, parroquiales y privadas. Por estas razones también nos solidarizamos y sumamos al pedido de la Mujeres Amazónicas quienes exigen el alto a la explotación petrolera y minera.

Nos mantendremos vigilantes del proceso de auditoría a los proyectos estratégicos: Llurimagua, Cascabel, Panantza-San Carlos, Mirador, Fruta del Norte, Loma Larga, Río Blanco; y continuaremos en movilización hasta constatar la reversión de las concesiones o al menos obtener una moratoria minera.

POR AMOR A LA VIDA, AL AGUA, A LOS BOSQUES, A LA BIODIVERSIDAD, POR NUESTRA SEGURIDAD ALIMENTARIA, POR NUESTRO DERECHO A LA RESISTENCIA Y NUESTRA AUTODETERMINACIÓN. ECUADOR MEGADIVERSO NO MEGA MINERO.

Agencia Ecologista Leer

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México: Comienza la guerra por el agua
9 de marzo de 2018

La guerra por el agua ya comenzó. A la fecha existen al menos 916 conflictos sociales en todo el país que se han generado a partir de la disputa de las reservas hídricas entre grupos poblacionales y empresas con proyectos de desarrollo económico en los ámbitos de la minería, la agroindustria, los hidrocarburos, la generación de energía y la urbanización.

 

Una de las causas de la disputa por el vital líquido en México tiene su origen en que “prevalece un modelo de gestión excluyente e insostenible que favorece a los negocios muy particulares”, debido a que se fomenta la sobreexplotación y contaminación del agua, otorgando miles de concesiones a industrias extractivas, a las que se les permite contaminar y apropiarse de pozos o afluentes.

 

Lo anterior forma parte del “Informe Sobre Violaciones a los Derechos Humanos al Agua Potable y al Saneamiento en México 2017”, elaborado por 101 organizaciones civiles, comunidades y colectivos con motivo de la visita oficial a México de Léo Heller, Relator Especial de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos al agua potable y el saneamiento, realizado en mayo del año pasado.

 

En dicho informe se plasma lo que desde hace años es una realidad en nuestro país: que las industrias de desarrollo han comenzado a despojar a comunidades enteras de su derecho al agua, lo que ha arreciado a partir de la reforma en materia energética, que promovió el gobierno federal en 2013, y sus leyes secundarias decretadas en el 2014.

 

En el espíritu de dichas reformas se establece que las actividades de exploración y explotación del subsuelo –minería, petróleo y demás hidrocarburos- tienen ahora “preferencia sobre cualquier otra que implique el aprovechamiento de la superficie y del subsuelo”.

 

Eso es lo que ha motivado a miles de empresas, principalmente del sector primario, tanto estatales, como la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Petróleos Mexicanos (Pemex), o privadas nacionales o trasnacionales, se hayan comenzado a apropiar del agua, dejando en segundo plano el suministro a otras actividades minoritarias como las de tipo agrícola, ganadera, comunitaria e incluso habitacional.

 

Cifras de la organización CartoCrítica, indican que en comunidades originarias de las entidades Chihuahua, Coahuila, Colima, Durango, Michoacán, Nuevo León, Sonora, Veracruz y Zacatecas, se concentran casi el 75 por ciento de los conflictos generados en todo el país por la disputa del líquido con compañías dedicadas al sector minero.

Pero en lo que se refiere a las cuencas hidrológicas, las que se encuentran más explotadas por este sector de desarrollo económico, son las de los ríos Balsas, Bravo, Yaqui, San Lorenzo, Colorado, Sonora, Pánuco, Asunción, Coatzacoalcos, Marabasco, Jamapa, Lerma-Chapala, Papaloapan y Coahuayana, de donde se extraen en promedio anual más de 328.4 millones de metros cúbicos de agua.

El agua que aportan las cuencas de estos afluentes para el sostenimiento de la actividad minera durante un año es el equivalente al que podrían utilizar en conjunto durante casi 50 años las poblaciones actuales de las zonas urbanas de Monterrey, Guadalajara y la Ciudad de México, y representa también casi el 0.07 por ciento de toda la reserva de agua dulce renovable con la que cuenta el país.

 

De acuerdo a los datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en su más reciente informe sobre “Estadísticas del Agua en México 2016”, para el uso de la industria autoabastecida se destinan 634 mil 700 metros cúbicos de agua al año, mientras que para la operación de termoeléctricas se han concesionado 414 mil 900 metros cúbicos de agua por año.

 

Comunidades vs. empresas:

De todos los sectores industriales que actualmente se disputan el agua con los pobladores de diversas regiones, el de la minería es el que más agua consume para sostener su actividad productiva, lo que ha llevado a la movilización constante de organizaciones civiles a fin de revertir la norma de distribución.

 

Sin embargo, dicha protesta no ha surtido ningún efecto, salvo el que termina con pobladores reclamantes del agua en conflicto con la ley, como es el caso de Cuetzalan, en la zona norte del estado de Puebla, en donde un grupo de activistas que se oponen a la operación de cuatro proyectos hídricos de la CFE actualmente cuentan con orden de aprehensión por parte de la Procuraduría General de la República (PGR).

 

Lo mismo sucede en el municipio de Mazapil, en Zacatecas, en donde un grupo de ejidatarios se encuentran bajo proceso penal desde el 2015, a causa del reclamo de devolución de 28 pozos que el corporativo minero Gold Corp y Fresnillo PLC se apropiaron para mantener la operatividad de la mina Peñasquito.

 

Los conflictos con la justicia surgidos por el reclamo del agua no son exclusivos de las empresas mineras; en el municipio de Saltillo, la empresa Aguas de Saltillo mantiene un proceso judicial en el Tribunal Agrario con sede en Monterrey, Nuevo León, a causa de que los habitantes del Ejido Jagüey de Ferniza fueron despojados de cuatro pozos, los que se privatizaron y ahora son utilizados para vender el agua al gobierno local para el suministro a la población.

 

Otro caso de despojo de agua, que mantiene vigente una disputa, es el que se registra en el ejido Gabriel Tepepa, municipio de Cuautla, Morelos, en donde la CFE sustrae el líquido desde los afluentes Los Sabinos y Agua Hedionda a fin de suministrar una termoeléctrica que ya opera, así como el área de pruebas de una segunda planta que entrará en operación este mismo año.

 

Industria sedienta:

Datos pertenecientes al Registro Público de Derechos de Agua (REPDA) publicados por la Conagua con fecha de corte al 31 de diciembre de 2017 detallan que durante el año pasado se extrajeron 269.4 mil millones de metros cúbicos de agua superficial y subterránea concesionada alrededor de todo el país.

 

Del universo de agua concesionada, el 68 por ciento fue destinada a la generación de energía eléctrica, pues para esta única actividad se emplearon 183.4 mil millones de metros cúbicos del líquido; mientras que otros 58 mil millones de metros cúbicos fueron utilizados en la industria agrícola.

 

A pesar de que la Conagua no informa de manera puntual la cantidad de agua concesionada empleada en el ramo de la minería, asegura que en el sector industrial a nivel general se otorgó el permiso para que se extrajeran 6.4 mil millones de metros cúbicos de líquido.

 

En el REPDA también se informa que durante ese año el número de inscripciones por derechos de aguas nacionales llegó a los 408 mil 832 al término del 2017, de las cuales los sectores de la generación de energía eléctrica solo acaparó 133 títulos y 148 anexos.

Es decir, que por cada título y anexo en promedio se extrajeron más de 22.9 millones de metros cúbicos de agua; siendo la industria más sedienta de todas, con respecto al número de títulos que posee. En el sector industrial, hubo 13 mil 662 títulos y anexos cada uno extrajo en promedio 471 mil 510 metros cúbicos de agua.

Movimiento Mesoamericano contra el Modelo Extractivo Minero (M4)

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Control del agua y extractivismo-minero

7 de marzo de 2018

 

La acumulación y contaminación del agua son manifestaciones de los imaginarios de conquista y desecho, donde se acepta y se legitima los desastres como sacrificio reiteradamente en nuestras geografías.

 

Por Cristian Abad Restrepo
periodistas@laestrella.com.pa
4 de marzo de 2018

 

Las geografías del extractivismo-minero se caracterizan por tres aspectos: la extracción de minerales (oro, plata, cobre entre otros), la modificación del paisaje natural y humano y el control sobre los ecosistemas, en específico el agua. Pero detrás de todo el control e intervención están los imaginarios coloniales de la naturaleza que han creado espacios de abundancia y de mucha riqueza. Quiero decir, que donde existe minería de metales hay mucha agua en las cantidades más que necesarias para la extracción.

Dice Perreault (2014) que ‘la geografía de la minería –es decir, dónde existe y cómo funciona la minería– es posible a causa de la producción de un ‘paisaje hídrico' que abastece las minas con agua… La geografía del agua –cómo y dónde existe en la naturaleza y cómo es gestionado el recurso a través de las infraestructuras físicas y sociales– afecta en gran parte (y hace posible) la geografía de la minería'.

Ahora bien, las relaciones entre estas dos geografías producen dos fenómenos que a continuación subrayo: escasez hídrica en contextos de abundancia mineral: la acumulación de agua y la imposibilidad del consumo vital en contexto de abundancia hídrica: la contaminación del agua. Miremos con más detalle estos aspectos.

 

ESCASEZ HÍDRICA EN CONTEXTOS DE ABUNDANCIA MINERAL: LA ACUMULACIÓN DE AGUA

Para extraer los minerales que están en las rocas es necesario un proceso de pulverización de grandes extensiones de tierra, cuya escala implica tanto el tajo abierto como el impacto sobre el uso del agua. La acumulación del agua tiene que ver con la escala de acción del extractivismo-minero sobre el sistema de vida, al incorporar el agua de muchas comunidades en sus sistemas de extracción, desconociendo las condiciones de escasez de las aguas superficiales. Es decir, los mínimos de agua para las comunidades localizadas en zonas áridas se constituyen como los elementos básicos de subsistencia, que son amenazados por la succión de los cuerpos de agua de manera elevada por parte de las industrias extractivas y más si son aguas de excelente calidad (Isch, 2011).

Acumular agua y en cantidades crecientes es una expresión del control territorial que ejercen las industrias extractivas, cuyo resultado se expresa en un desequilibrio de los ecosistemas (geografías del agua) y en la distribución desigual ecológica, económica (Martínez, 2005) y cultural (Escobar, 2014) sobre el agua. Este desequilibrio y desigualdad es consecuencia de considerar el agua como capital constante al margen de la importancia socio-cultural y de la diversidad epistémica que se tienen sobre ella.

 

En América Latina y el Caribe existen muchos ejemplos de acaparamiento de las aguas. En México, por ejemplo, el 38% de los proyectos mineros están ubicados en zonas de acuíferos con disponibilidad precaria (estados de Sonora, Zacatecas y Michoacán), afectando el acceso al agua de los pobladores y la manutención de sus economías de subsistencia. En Chile el 50% de extracción de cobre está localizada en la región de Antofagasta, que es una de las regiones con menor disponibilidad del agua. En Colombia, la mina El Cerrejón usa 17 millones de litros de agua diariamente, en una región donde los habitantes tienen acceso a 0.7 litro por día.

 

LA IMPOSIBILIDAD DEL CONSUMO VITAL EN CONTEXTO DE ABUNDANCIA HÍDRICA: LA CONTAMINACIÓN DEL AGUA

El uso intensivo del agua para el desarrollo de la actividad extractiva-minera es proporcional al daño y a la contaminación de los ecosistemas.

La contaminación de las fuentes de agua (superficiales y subterráneas) ha producido geografías de la devastación por el alto impacto de los activos tóxicos (Machado, 2017) en los territorios, privando a las comunidades de su uso cotidiano dado los efectos nocivos para la salud humana y para la naturaleza, aun conviviendo con cuerpos de agua en extrema abundancia. Dice (Isch, 2010) que ‘contaminar significa quitarle agua a poblaciones y sectores sociales importantes… De esta manera, un sector acumula agua útil y sana, mientras otro debe contentarse con menor cantidad y sobre todo con agua insana'.

 

Un ejemplo ilustrativo es el rompimiento de una represa de lodo tóxico que liberó 62 millones de m² de lama de hierro en el estado de Minas Gerais en el 2015 en Brasil. El recorrido de la avalancha fue aproximadamente de 650 kilómetros. Además de los 19 muertos, la contaminación de las aguas afectó a pescadores, ribereños, agricultores, pueblos indígenas, varias ciudades interrumpieron el abastecimiento de agua entre otras afectaciones. La imposibilidad de reproducir la vida en esta zona es consecuencia de la cristalización de llevar la naturaleza americana a su límite, hacia la destrucción, porque una vez que se usa el agua en el proceso extractivo, ésta es contaminada en cantidades crecientes.

El extractivismo-minero es una de las actividades económicas responsables de la injusticia hídrica, de la distribución desigual en el acceso al agua y de una deuda ecológica que crece cada vez más en el continente. Estos tres aspectos son movilizados por lógicas de la colonialidad de la naturaleza. Es decir, la acumulación del agua y la contaminación de la misma son aspectos altamente tolerados por la colonialidad que rige el desarrollo extractivo-minero.

 

LA NO SUPERACIÓN DE LA INJUSTICIA AMBIENTAL Y SOCIO-ESPACIAL DEL AGUA

 

Sabemos y le sobran las críticas al extractivismo-minero dado el acaparamiento de las aguas y de la contaminación producida por los desastres. Sabemos del riesgo y de la insostenibilidad de la colonialidad de la naturaleza (Alimonda, 2015), ¿qué es lo que nos impide superar e ir más allá del desarrollo minero? Sin duda, es la subjetividad extractiva como forma de vida que ha bloqueado la posibilidad de ir más allá del desarrollo basado en minería moderna, a tal punto que los monumentales desastres que ha experimentado América Latina y el Caribe quedan en una simple anécdota superada. La compañía Samarco, por ejemplo, posterior al desastre de relave que acabó con la resiliencia de aquel ecosistema y pese a la destrucción del territorio con su gente en Minas Gerais, Brasil, planea iniciar operaciones en el mismo lugar. La única crítica fue cómo mejorar la gestión y mantener el riesgo en niveles aceptables. Es decir, mientras la colonialidad minera continúe, la deuda ecológica será más profunda, de allí la imposibilidad del consumo vital de agua por la población en condiciones de abundancia hídrica. Esa es la gran paradoja que la modernidad ha dejado como colonialidad en los espacios de vida.

Quiero decir, la acumulación y contaminación del agua son manifestaciones de los imaginarios de conquista y desecho, donde se acepta y se legitima los desastres como sacrificio reiteradamente en nuestras geografías. En ese sentido, las geografías de la devastación y de la explotación son los paisajes amados y deseados, puesto que son resultados de una mayor renta. La modernidad produce escasez para los pueblos colonizados. Sólo la resistencia contra-extractiva desde abajo, con la tierra y de la izquierda (Escobar, 2015) podrá acabar con estas geografías de saqueo y con la escasez hídricas en nuestros pueblos. Las luchas por el agua, el alimento y la vida, son los marcos de la democracia ecológica (Shiva, 2004) que marcarán el futuro regional en el continente.

El autor es geólogo.

Fuente: La Estrella de Panamá Leer

 

 Alternativas postcapitalistas

 

Descubramos cómo las «luchas desde abajo» se articulan entre sí mediante principios y valores humanistas como:

¡Agua, Tierra y Trabajo!

5 de marzo de 2018

Cerca de 4.000 personas se movilizaron en Mendoza, en una nueva jornada de lucha durante los festejos vendimiales. En una semana marcada por la movilización de miles de trabajadores de la educación, los festejos fueron otro escenario para manifestar las demandas de diferentes sectores en lucha. Territorios fumigados, megaminería saqueadora y contaminante, fractura hidráulica (fracking), ajuste en educación y devaluados salarios docentes fueron algunas de las situaciones denunciadas por miles de manifestantes durante el tradicional carrusel vendimial.

 Por ANRed

El pasado Sábado 3, desde muy temprano en la Plaza Italia de la capital se fueron concentrando miles de mendocinos/as con pancartas, muñecos, y carros alusivos a los impactos de la megaminería, las fumigaciones y la implementación del fracking -una de las técnicas más caras para obtener energía y con mayor impacto ambiental-.

Como otros años, estaba presente la Reina/Madre del Agua, sobre la que Tania, miembro de la Asamblea por el Agua Pura, nos decía: “La reina del Agua ya lleva varias vendimias. Era reina en un comienzo, ahora es la madre del agua porque justamente estamos en contra de esto de que las mujeres sean reinas. Simboliza la vida y todo lo que nosotros vemos cuando vemos agua, vemos vida, peces, flores, la vida de los mendocinos”.

 

En el recorrido, desfilaron las asambleas por el agua también con presencia de “Jachal no se toca” de la provincia de San Juan; los trabajadores de la educación nucleados en SUTE y SADOP (Sindicato Argentino de Docentes Privados); judiciales; estatales agrupados en ATE; docentes de FADIUNC; trabajadores de la Feria Popular de Guaymallén; víctimas de gatillo fácil, organizaciones sociales, las comparsas de colectividades bolivianas que se sumaron al contracarrusel por las declaraciones xenófobas por parte del gobierno nacional y provincial, partidos políticos, entre otros.

A pesar de la ausencia de autoridades, el contracarrusel se detuvo algunos minutos frente al palco oficial, ubicado frente a un lujoso hotel. En él debían estar la vicepresidenta Gabriela Michetti, el Jefe de Gabinete Marcos Peña, el Ministro de Turismo de la Nación, Gustavo Santos; el Ministro de Producción, Francisco Cabrera; el Ministro de Agroindustria, Miguel Etchevehere, el Secretario de Recursos Hídricos, Pablo Bereciartúa y el gobernador de Salta, Juan Manuel Uturbey.

Sin embargo, ninguno de ellos se encontraba presente al momento del desfile de la colorida manifestación, que coreaba: “¡El Agua de Mendoza, no se negocia!” Y luego, con el paso de los trabajadores de la educación: “¡Docente luchando, también está enseñando!”, “¡Qué nos vengan a ver, que nos vengan a ver, la escuela está en la calle aunque Cornejo no quiera ver!”. 

 

Los docentes estuvieron presentes portando enormes lápices y entregando folletos. ANRed entrevistó a Sebastián Henríquez, secretario General del SUTE: “Antes de ser la conducción, cuando éramos agrupaciones, ya movilizábamos. No solamente por nuestros reclamos sino por el reclamo común del agua, por la defensa del ambiente y de la Ley 7722. Y hoy en particular estamos incluyendo la campaña #Más para Educación, porque queremos dialogar con toda la sociedad y con toda la comunidad en función de mostrar que el gobierno no prioriza el sistema educativo en los hechos, porque hay un desfinanciamiento brutal del sistema en los últimos tres años, y a partir de allí dialogar qué sistema educativo queremos. Mostrarle a la gente que en Mendoza se pierden días de clase no por paro, sino porque hay escuelas que se caen a pedazos; la merienda que no llega en tiempo y forma a las escuelas y que la tienen que poner los docentes y celadores de su bolsillo. Son las cosas que vimos en las escuelas que ya colmaron la indignación de todos”. Respecto al proceso de discusión y activación en las escuelas, señaló: “Un proceso bastante arduo que culminó en algo muy emocionante que fue la marcha del lunes 26 de marzo, que fueron más de 15.000 personas. Creo que la clave fue que trabajamos una orientación desde diciembre que fue debatir más socialmente, y la gente empezó a entusiasmarse con que había una conducción que estaba explicando qué pasaba con el sistema educativo; que le estaba empezando a debatir de igual a igual al gobierno. Fueron ellos los que tuvieron que salir a discutir nuestros números y nuestros informes, donde les planteábamos cómo estaban desfinanciando el sistema educativo.”

 

El contracarrusel se ha llevado adelante ininterrumpidamente durante 12 años. El año 2007 fue el de la promulgación de la Ley 7722 que prohíbe la utilización de sustancias tóxicas en la actividad minera. Esta ley fue producto de la lucha en las calles que venía desarrollándose fuertemente en los departamentos del Valle de Uco y que luego, hacia los años 2006-2007 adquiría un carácter provincial. Para conocer la situación actual, ANRED dialogó con miembros de distintas asambleas que componen AMPAP (Asambleas Mendocina por el Agua Pura).

Enrique, de la Asamblea del Departamento de San Carlos, nos decía: “Gracias a la Ley 7722 por ahora venimos liberando de la minería a gran escala, de la minería contaminante, metalífera. No defendemos solamente el agua de San Carlos sino que estamos defendiendo el agua de todo Mendoza y de todo el país, porque casi toda el agua que nace en nuestros glaciares va a parar a Buenos Aires, por napas. 
Alberto, de la Asamblea del Pueblo de General Alvear, planteaba: “Nosotros participamos focalizando nuestra protesta al gobierno de la provincia porque el gobernador autorizó el desarrollo de la extracción de petróleo no convencional por medio del fraking, justamente en el lugar más sensible y estratégico del Río Atuel, que son las nacientes.

 

La Asamblea Maipucina por el Agua Pura se hizo presente con un carro que simbolizaba las torres del fracking. Ariel nos decía respecto a la situación de ese departamento: “Maipú se ve atravesado por las tres grandes amenazas que está sufriendo nuestro recurso hídrico, que son la megaminería, el fracking; porque Maipú es una zona petrolera que aunque todavía no comienza, siempre está latente. Y sobre todo, hoy por hoy, los agrotóxicos, porque están fumigando indiscriminadamente sobre escuelas con la excusa de combatir la polilla de la vid. 
La Localidad de Uspallata de Las Heras, ha librado una victoriosa batalla contra el megaproyecto minero San Jorge. Sin embargo, la amenaza continúa. Al respecto, nos decía Federico: “Estamos acá apoyando, como parte de AMPAP, todos los reclamos: trabajo digno, tierra y agua pura y además nuestro reclamo puntual de Uspallata, que es NO a minera San Jorge y SÍ al área protegida Uspallata-Polvareda. 
Finalmente, Marcelo de la Asamblea por el Agua Pura del Gran Mendoza, sintetizaba: “Fracking, fumigaciones y megaminería son los tres principales ejes que han motivado nuestras luchas del último año y lo que comienza de este año 2018.

Lamentablemente ya el año pasado, en el mes de julio, el fracking se empezó a practicar en Malargüe, en el sur de la provincia.

Ampliaremos con mayor detalle los conflictos socio-ambientales de cada Asamblea en un segundo informe.

Fuente: http://www.anred.org/spip.php?article16145

 

Sepamos que: "Hay resistencia: con pasión y obstinación, científicxs, artistas, comunicadorxs, abogadoxs, docentes y cuidadanxs luchamos por nuestro derecho a vivir en un ambiente sano, libre de agrotóxicos; un territorio que es extensión del propio cuerpo-territorio."

 

También es un desafío de las «luchas desde abajo» articularse a lo largo y ancho del país-continente e internacionalmente para poner fin al modo capitalista de producción, desarrollo y vida. Compartir este objetivo o involucrarse en debatirlo debe procurar transformarse en la unión imprescindible para concretarlo. La unión contra una expresión fundamental del capitalismo local e internacional tiene potencialidades democráticas y emancipadoras, no así la dirigida hacia la derrota del gobierno de Macri.

 

La Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de Nutrición organizó una jornada de debates importantísimos pero reproduzco los dos últimos de la nota respecto al modelo de producción de alimlentos. 

 

 

Argentina: ¿Cómo construir un futuro sano, justo y soberano?

V Jornada de Salud, Nutrición y Soberanía Alimentaria.

12 de abril de 2018

 

Más de mil personas participamos de la V Jornada de Salud, Nutrición y Soberanía Alimentaria, que se realizó el viernes 6 de abril en la Facultad de Medicina de la UBA, organizada por la Cátedra Libre de Soberanía

Alimentaria de Nutrición (CaliSA) - UBA. La actividad se dio en el marco del Día Mundial de la Salud. Expertos de distintas áreas, colectivos agroecológicos y referentes de la lucha socio-ambiental reunieron para tratar la temática de Soberanía Alimentaria desde distintos ejes.

La jornada fue dividida en 6 paneles: “La salud de nuestros niñxs: integrando miradas”; “Alimentos y salud en el continente de las desigualdades”; “Salud Universal: ¿derecho o mercancía?”; “Abordaje de enfermedad celíaca”; “Producir bien para vivir mejor” y “Viaje a los pueblos fumigados”.Se presentó la muestra fotográfica “El costo humano de los agrotóxicos” con la presencia de su autor Pablo Piovano, y se realizó la IV Feria de Productos Agroecológicos en el patio de la facultad donde lxs participantes pudieron disfrutar de comida rica, sana y soberana.

 

Defender a la Universidad Pública y a la Democracia

Miryam Gorban abrió defendiendo a la Universidad Pública y Gratuita; destacándola como un espacio de lucha y en constante disputa. Habló de la responsabilidad de la comunidad académica de articular saberes distintos para la construcción de una sociedad que piense la alimentación como un derecho.La referente de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria hizo una sentida mención de la coyuntura brasileña: “mientras estamos en esta jornada, el pueblo brasileño está pasando por unos de los días más tristes de su historia”. Miryam resaltó la importancia de solidarizarnos con el pueblo brasileño en un momento donde su democracia está gravemente amenazada, como parte de un tiempo que recorre toda nuestra Patria Grande; y que la lucha por la Soberanía Alimentaria es también la lucha por la Democracia.(...)

 

 

 

Producir bien para vivir mejor

Gabriel Arisnabarreta, docente, agrónomo, productor e integrante de ECOS de Saladillo desmenuzó la experiencia concreta de producción agroecológica en la chacra “La Bonita” de 14has: reconocer el campo y plantearse la producción a partir de esas particularidades, recuperar los saberes de quienes producían en una zona que supo estar llena de gente en los campos; el tipo de animales que tienen, su cuidado y el vínculo con ellxs; el tipo de pastoreo, la asociación de pasturas y los ciclos naturales. Un relato dinámico que a cada paso derramaba reflexiones sobre otras formas de hacer y estar en la tierra.

 

Sobre el final mostró, quizá por última vez, un cuadro comparativo de rentabilidades año a año entre su chacra agroecológica y la “mejor” opción del agronegocio para esa zona, donde el margen bruto daba mejor desde el punto de vista económico. Ahí se detuvo y explicó por qué era quizá la última vez que mostraba ese cuadro: el debate entre el agronegocio y la agroecología no puede circunscribirse a discusiones económicas. “Es muy peligroso que alguien cambie su forma de producir sólo por una decisión económica, ya que entraría a la agroecología con las mismas lógicas del sistema que justamente la agroecología refuta”. Y siguió, “producir de esta manera es mucho más que producir sin venenos”. La agroecología nos convida otra forma de estar en el mundo; incorporando, además de técnicas y perspectivas sobre los agroecosistemas, dimensiones sociales, políticas y espirituales: no podemos hablar de agroecología si no incorporamos la noción del trabajo justo, de la lucha porque la tierra esté en manos campesinas, con las semillas nativas, y todo en vínculo profundo con la naturaleza de la que somos parte.

Retomando la palabra, Carlos Vicente, de Acción por la Biodiversidad y Grain, repasó este momento tan difícil para la humanidad donde no paran de encenderse luces de alarma sobre el rumbo que llevamos como especie. La última quizá sea la presentación del Informe 2018 de IPBES que alerta sobre la pérdida de biodiversidad, el constante deterioro de los suelos y recursos hídricos, y los cambios en el clima producto de las emisiones de gases de efecto invernadero; siendo el modelo agroindustrial, probablemente el mayor responsable.

 

Hoy, ante las evidencias cada vez más claras de que así vamos al abismo, el sistema cambia de piel e intenta fórmulas nuevas para mantener la vieja lógica de apropiarse del trabajo y la naturaleza para reproducir el capital: “Agricultura Climaticamente Inteligente”, “Agricultura de Precisión”, “Agricultura Orgánica” y hasta “Agroecología”. La FAO y muchas otras organizaciones destinan enormes recursos en esta “reconversión”, y vemos como muchas de nuestras palabras aparecen en los discursos de los defensores de siempre de este modelo de saqueo y muerte.

 

Desde el comienzo de la “Revolución Verde” la humanidad ha perdido el 75% de las variedades de semillas que nos trajeron a este lugar, desde aquella primera mujer (“porque seguro fue una mujer”) que reconoció, plantó, cuidó y mejoró una especie vegetal; “la que quizá sea la experiencia cultural más hermosa que los hombres y mujeres construimos con la naturaleza”. En 50 años de este modelo agroindustrial perdimos el 75% del trabajo acumulado por la humanidad en los 10.000 años de agricultura. En este contexto alertó sobre el nuevo embate de las corporaciones para tener una nueva Ley de Semillas que les permita apropiarse de nuestra biodiversidad y controlar todo el ciclo de producción agro-alimentaria. Iniciativas que enfrentamos desde la Multisectorial contra la Ley Monsanto de Semillas, buscando articular con la mayor cantidad de organizaciones.

 

Pero también repasó este momento donde se fortalece la lucha campesina en todo el mundo, y como cada vez más las organizaciones del campo y la ciudad construimos novedosas alianzas para detener este tren al abismo.

 

Un viaje a los Pueblos Fumigados

El plato fuerte del panel final iba a ser el estreno del trailer de la nueva película de Pino Solanas “Viaje a los Pueblos Fumigados” pero no se pudo pasar por problemas técnicos. Más allá del traspié el panel con que cerró la jornada era de lujo: el propio Pino, Damián Verzeñassi, Damián Marino, Pablo Piovano y Ana Zabaloy, presentados por Marcos Filardi de CaliSA: la potencia de los diálogos que habilitan el arte, las ciencias dignas, y lxs luchadorxs de todos los días.

 

Pino contó la experiencia del rodaje de la película y reflexionó a partir de ella “en este tiempo tan difícil para el pueblo argentino y latinoamericano”; Pablo Piovano hizo lo propio a partir de su trabajo fotográfico y presentó un corto sobre Fabián Tomasi, quién quizá sintetiza en su cuerpo toda la brutalidad de un modelo de muerte pero también una tenacidad y lucidez maravillosas para darle pelea. Marino habló de su trabajo desde el EMISA-UNLP y reflexionó sobre el rol que se debe una ciencia que es nacida y sostenida por el pueblo argentino. 

 

Ana Zabaloy repasó su experiencia como docente de una escuela fumigada, y la construcción de la Red Federal de Docentes por la Vida, que hace pocos meses hizo una importante presentación ante la Defensoría del Pueblo, y se han planteado una serie de iniciativas para dar difusión a una problemática que es ninguneada desde las instancias estatales competentes, y no es acompañada por la enorme mayoría de los gremios docentes del país, a excepción de la gran experiencia de AGMER en Entre Ríos. “Las docentes rurales somos testigos ´privilegiadas´ de este modelo basado en transgénicos y venenos”.

 

Para finalizar, Verzeñassi contó la experiencia que acababan de protagonizar con Marino en la Cámara de Diputados de Entre Ríos en el “Ciclo de Socialización de Saberes: Hacia un nuevo modelo de producción de alimentos”. Y pateó el hormiguero: “tenemos que dejar de reunirnos entre los convencidos” abriendo una reflexión de muchxs pero que todavía no hemos abordado de conjunto como corresponde.

¿Cómo construimos una fuerza social que sea capaz de enfrentar este modelo y poner en crisis su hegemonía? ¿Cómo les abrimos camino a las alternativas que ya existen y las potenciamos?

“Quizá nos tengamos que juntar con muchxs que en otros momentos estuvieron en la vereda de enfrente”, porque con “los convencidos no alcanza” y si nos quedamos con el dedito en alto enrostrando pasados y actitudes quizá nos perdamos de oportunidades de articulación que nos pongan en nuevos y mejores escenarios. En Entre Ríos, quien abrió la mesa donde expusieron “los Damianes” fue nada menos que Sergio Uribarri, ex gobernador de una provincia donde el agronegocio ha hecho estragos. En buena hora: a debatir! (…)

FB Huerquén

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En consecuencia, es crucial generalizar el reconocimiento de que las «luchas desde abajo» crean con filosofías, ciencias y artes rumbos hacia la sociedad y mundo de los buenos vivires convivires. En efecto:

 

La agroecología como conocimiento necesario

para transformar la mutua determinación sociedad–naturaleza

12 de abril de 2018

Los agroecosistemas son, en principio, un tipo particular de ecosistemas orientados a la producción —a partir de la tierra— de bienes materiales útiles a los seres humanos. Su estudio dista de ser simple. La totalidad concreta en cuestión incorpora una dimensión más a su complejidad en la medida en que el trabajo de los seres humanos se vuelve un factor clave en la estructuración de los mismos y en la determinación de sus flujos de materia y energía.

 

Por Lev Jardón Barbolla

Los agroecosistemas son, en principio, un tipo particular de ecosistemas orientados a la producción —a partir de la tierra— de bienes materiales útiles a los seres humanos. Su estudio dista de ser simple. Consideremos que para la ecología, incluso al margen de los agroecosistemas, el estudio de los ecosistemas y de los diferentes niveles de organización de las comunidades bióticas y su interacción con el medio abiótico planteaba ya un reto tal que en los años sesenta del siglo XX el ecólogo Richard Levins (1966) hablaba ya de la necesidad de un nuevo programa de investigación al que Levins y Lewontin nombraron biología de poblaciones (Levins 2004; Lewontin 2004).

Los agroecosistemas se distinguen del resto de los ecosistemas en la naturaleza en dos niveles: aquél de los fines que orientan su existencia (la reproducción de la vida material de los seres humanos) y aquél del propio proceso —histórico— de su conformación —mediada por el trabajo— como sistemas social–naturales. Y es esta mutua determinación (producción orientada por el consumo y consumo condicionado por la producción) la que lleva a la necesidad de conceptualizar los agroecosistemas como sistemas complejos en los que determinaciones provenientes de diferentes planos (biológico, del medio físico, social, económico y cultural, por mencionar algunos) se trenzan y cuya comprensión demanda una aproximación efectivamente interdisciplinaria.

Descargue el documento (PDF) a continuación:

La agroecología como conocimiento necesario para transformar la mutua determinación sociedad–naturaleza (350,31 kB)

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Valoremos que las «luchas desde abajo», a diferencia del progresismo, se sustancian e impulsan el protagonismo de nuestros pueblos en las transformaciones radicales del país, continente y mundo.

 

 

La Vía Campesina ¡Sin nuestros pueblos, no hay Agroecología!

5 de abril de 2018

 

Del 3 al 5 de Abril se realiza el II Segundo Simposio Internacional sobre Agroecología: ampliar la escala de la agroecología para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) convocado por la FAO en Roma.

 

Tiene como objetivo impulsar la agroecología del diálogo a actividades regionales y nacionales proporcionando una oportunidad para el intercambio de ideas y experiencias y analizando políticas y acciones que puedan apoyar la agroecología para alcanzar los ODS.

En este espacio participan cerca de 400 asistentes, entre responsables de políticas y representantes gubernamentales, profesionales de la agroecología, investigadores y académicos, así como también representantes de la sociedad civil. La Vía Campesina participa en este II Simposio con la consigna ¡Sin nuestros pueblos, no hay Agroecología!, su amplia delegación esta compuesta por representantes de organizaciones campesinas de 13 países; provenientes de África, Asia, América y Europa.

 

Rilma Román delegada de La Vía Campesina quien creció dentro del Movimiento Agroecológico “de Campesino a Campesino,” de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) de Cuba, organización miembro de LVC, y responsable de uno de las mayores éxitos a nivel mundial del escalamiento y multiplicación a nivel nacional de la agroecología campesina representó a la sociedad civil a nivel global en su discurso en la plenaria de Apertura del Segundo Simposio Internacional de Agroecología de la FAO, en Roma.

 

Rilma sabe de lo que habla, en base a la organización social en los territorios y la metodología de aprendizaje horizontal “de campesino a campesino,” el movimiento agroecológico dentro de la ANAP logró que la mitad del campesinado cubano hiciera agroecología en apenas 15 años. Durante su discurso en la apertura afirmó que los movimientos sociales y la sociedad civil organizada tienen una visión común de la agroecología, construido en Nyéléni, Mali en 2015. “La agroecología no es algo nuevo; más bien, es fruto de la sabiduría de los pueblos originarios, que se fortalece hoy con el rescate de prácticas y con nuevas innovaciones campesinas, cuidando a la Madre Tierra y produciendo abundantes alimentos saludables para alimentar a nuestros pueblos” señaló.

 

Según Román, la agroecología campesina y popular genera conocimiento local, promueve identidad campesina e indígena, y fortalece la economía local y campesina. Es una alternativa poderosa para la crisis económica, y no es solo una forma de producir, ni un conjunto de técnicas, sino, más bien es un modo de vivir, que se adapta a cada territorio y sus características sociales y ambientales únicas. Esta agroecología de los pueblos promueve valores compartidos, no utiliza transgénicos ni agrotóxicos u otras tecnologías dañinas. “Se construye y se comparte a través del dialogo de saberes, basado en la educación popular, la metodología de campesino a campesino, y las escuelas campesinas de agroecología construidas y conducidas por las propias organizaciones y movimientos sociales” enfatizó.

Dentro de su discurso también resaltó el rol importante de las mujeres en la Agroecología, “Las mujeres son protagonistas activas en nuestra agroecología”, afirmó. Asimismo mencionó que la agroecología es política, y significa el derecho al agua, a la tierra, a las semillas, y demás bienes naturales. “Para nosotros y nosotras, el escalamiento, masificación o multiplicación significa tener cada vez más campesinos y campesinas practicando agroecología en más espacios y en territorios campesinos agroecológicos enteros”. También aprovechó este espacio para denunciar la alarmante ola de criminalización de las y los luchadores sociales quienes incluso son asesinados por defender sus territorios “Reclamamos paz al mundo, con la guerra no podemos hacer agroecología”, recalcó.

Para terminar su intervención hizo un breve resumen de la historia del éxito nacional del movimiento agroecológico en Cuba, la isla que enfrenta un bloqueo económico de 60 años impuesto por los EEUU, y que cuyo gobierno ha venido apoyando históricamente al campesinado tanto con políticas públicas, como un proceso de reforma agraria popular. “Somos campesinos y campesinas felices,” dijo, “y hemos logrado involucrar a más de 300,000 familias campesinas en la agroecología (la mitad del campesinado cubano), con un gran impacto en la producción de alimentos” y en la construcción de Soberanía Alimentaria. También alertó sobre el riesgo eminente de la captura corporativa de la agroecología, puntualizando: “¡Sin nuestros pueblos no hay agroecología! La agroecología la construyen nuestros pueblos u organizaciones, en nuestros territorios.”

 

La agroecología en riesgo:

Previo al II Simposio miembros de la sociedad civil se reunieron con el Director General de la FAO, José Graziano da Silva, donde todas las organizaciones participantes expresaron su preocupación en cuanto a los intentos evidentes del agronegocio y de las transnacionales para cooptar las herramientas técnicas de la agroecología para “pintarse de verde” (‘greenwashing’). En este contexto, José Graziano remarcó “yo no me preocuparía por el ‘agronegocio’. Ni siquiera es una categoría de análisis. La agroecología tendrá que salir del gueto y entrar en el mainstream (corriente principal).” Otro funcionaria de la FAO comentó que “el sector privado también está definiendo la agroecología, y esto no lo podemos parar.”

 

Sin embargo, la apropiación y mercantilización, o “robo” de la agroecología, por parte de las empresas capitalistas, quedó como la preocupación central dentro de la sociedad civil. Para la gran mayoría, la agroecología verdadera tiene sujeto social, y es el campesinado y otros productores de alimentos en pequeña escala, como los pueblos originarios, los pastoralistas nómadas, los y las pescadores artesanales, y los agricultores urbanos de las periferias de las ciudades, etc.

 

Incluso Gilbert Houngbo, presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), quien también habló en la apertura mencionó “los pequeños agricultores producen más de la mitad de todos los alimentos del mundo en solo el 30% de la tierra. Y tienen la capacidad de producir mucho más”. Mientras por su lado, Graziano da Silva, hizo una llamada para la transición agroecológica global. Señalando que la mayoría de la producción de alimentos se ha basado en sistemas agrícolas de altos insumos y de uso intensivo de recursos, con un alto costo para el medio ambiente, el suelo, los bosques, el agua, la calidad del aire y la biodiversidad continúan deteriorándose. “El enfoque en aumentar la producción a cualquier costo no ha sido suficiente para erradicar el hambre, y estamos viendo una epidemia mundial de obesidad”, concluyó.

Vía Campesina

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Advirtamos que las «luchas desde abajo», a diferencia del progresismo, no se quedan en leyes e institucionalización corporativa de los discriminados. Escuchemos: “Cuando nosotras defendemos los derechos humanos estamos desafiando a la vez las normas culturales, religiosas o sociales sobre la feminidad y el papel pasivo que debemos desempeñar en nuestras sociedades patriarcales. Y eso genera hostilidad”. En síntesis, proceden a cambios radicales que encauzan hacia la plenitud de vida y convivires.

 

 

Extractivismo, patriarcado y derechos humanos

8 de marzo de 2016

Los abusos de un modelo de despojo. Al fuerte componente de violencia contra activistas mujeres, se agrega que además eran indígenas y pobres; violencia con una fuerte connotación de género y una indiferencia aun mayor por parte del estado.

En memoria de Rosa Muñoz *

Por R. Gómez Mederos

Me lo dijo el río, fue la frase que Berta Cáceres mencionó a la televisora BBC de Londres en ocasión de haber ganado el premio Goldman , el llamado Nobel Verde, uno de los premios más importantes del mundo a favor de la defensa de la ecología y el medioambiente; el motivo: el haber ganado la batalla contra la poderosa constructora china Sinohydro, el Banco Mundial y el estado de Honduras; por cierto demás está decir la enorme desigualdad de fuerzas que intervinieron en el conflicto; así y todo Berta Cáceres y el pueblo lenca, la mayor etnia indígena de Honduras, organizado a partir de este conflicto para luchar contra la construcción de la represa de Agua Zarca, ubicada en el noroeste de Honduras, sobre la cuenca del Río Gualcarque , un río de gran significación espiritual para los pueblos indígenas, y de una enorme biodiversidad , vital para el desarrollo cultural y social de dichos pueblos.

 

Según Global Witness, el asesinato de la líder indígena constituye un deceso más de una larga lista que va aumentando año a año y que tiene a las grandes corporaciones extractivistas globales como las mayores protagonistas de dichos hechos.

La ONG, Global Witness, documentó 147 muertes en 2012 en comparación con 51 en 2002. En Brasil 448 activistas vinculados a la defensa de los bienes naturales y la lucha que rodea todos los conflictos por estos, dejaron el saldo de, entre 2002 y 2013, 109 activistas en Honduras, 58 en Perú, 67 en Filipinas y en Tailandia 16, además de las persecuciones, amenazas y causas armadas a dirigentes y promotores civiles que se pronuncian en contra de la devastación del ambiente.

 

Pero estos asesinatos tienen como victimas primordialmente a mujeres; el caso de Berta Cáceres era conocido por la ONU, porque previamente fue amenazada en reiteradas oportunidades, Zeid Ra’ad Al Husein, de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos había pedido al Gobierno de Honduras que la protegiera, precisamente por estas amenazas.

Al fuerte componente de violencia contra activistas mujeres, se agrega que además eran indígenas y pobres; violencia con una fuerte connotación de género y una indiferencia aun mayor por parte del estado.

 

Según un reciente informe aparecido en el diario El País, la Iniciativa Mesoamericana de Defensoras de los Derechos Humanos denuncia al menos “1.700 agresiones diversas a estas mujeres: intimidación y hostigamiento, amenazas, campañas de desprestigio, violencia, detención irregular… Las activistas que defienden la tierra y el territorio son quienes sufren más agresiones, según los datos de esta organización; después, las que trabajan contra la violencia de género…”.

 

En el mismo sentido, Alda Facio, experta independiente de la ONU sobre discriminación contra la mujer, afirma “Cuando nosotras defendemos los derechos humanos estamos desafiando a la vez las normas culturales, religiosas o sociales sobre la feminidad y el papel pasivo que debemos desempeñar en nuestras sociedades patriarcales. Y eso genera hostilidad”.

 

Sofía Gatica, la activista argentina premiada con el Goldman, también fue blanco de agresiones directas contra su vida, de hecho fue golpeada y amenazada a punta de pistola por luchar contra la transnacional Monsanto que está fracasando en su intento de poner una planta en la localidad de Malvinas Argentinas en la provincia de Córdoba.

 

La insistencia con que el estado, en complicidad con las empresas, quiere imponer en los territorios de América un modelo de sumisión, encuentra, a las mujeres en pie de guerra en todos los ámbitos que sea necesario, y en algunas ocasiones tuerce el brazo del poder de turno, como los dos recientes fallos de la justicia argentina, por un lado la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que falló a favor del pueblo de Andalgalá en su pedido de amparo por el emprendimiento Agua Rica por entender que era la vía adecuada para “evitar el daño inminente al medio ambiente”, pero además destaca la importancia de “la prevención del daño a futuro en temas ambientales (principio precautorio, Ley General del Ambiente) y resalta la realización de estudios científicos y la participación ciudadana como factores esenciales a la hora de autorizar -o no- emprendimientos de semejante magnitud; todo ello ausente en el presente caso…”.

 

Pero el otro logro es la aceptación del Juez Casanello de la Asamblea Jáchal no se Toca, asamblea compuesta mayormente por mujeres, como querellante en la causa por la contaminación del Río Jáchal por parte de la transnacional Barrick con un millón de litros, aproximadamente, de cianuro; además ordeno un amplio estudio relativo a las aguas subterráneas de los departamentos de Iglesia y Jáchal de la provincia de San Juan; determinar si el agua de los afluentes de los ríos Potrerillos, Las Taguas, La Palca, Río Blanco y Río Jáchal drenan a los conductos subterráneos que llevan el agua para el consumo humano; análisis en vegetales y animales y muestras de suelo, como también ordenó que la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires realice un estudio sobre la población de las localidades de Jáchal e Iglesias para determinar si existió algún tipo de repercusión en su salud; pero la medida también considera una exhortación a las autoridades nacionales y provinciales para que provean de inmediato agua potable y alimentos no contaminados a toda la población que pudo haberse visto afectada por el derrame de cianuro.

 

El asesinato de Berta Cáceres pasa a formar la larga lista de luchadoras que han tenido que enfrentar asiduamente los embates de un sistema donde su única lógica es la ganancia a cualquier precio; pero su memoria y su lucha también abonará la semilla que viene creciendo sin retorno en el mundo entero contra las injusticias y las desigualdades.

Referencia:
* Activista contra la minera Barrick desde el principio de la lucha del pueblo de Jáchal contra la empresa. Formo parte del Grupo llamado Madres Jachalleras, hizo un cáncer producto de la contaminación del agua del Río Jáchal, fue perseguida y difamada junto a su compañera de lucha María José Salazar, aun llevando la pesada enfermedad a su cuesta , lucho hasta el final de su vida contra Barrick, predijo el desastre que luego ocurriría años después.

Fuente: https://noalamina.org/informacion-general/impactos-de-la-mineria/item/15287-extractivismo-patriarcado-y-derechos-humanos

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Paraguay: Revalorizar el trabajo de la mujer campesina y acabar con la violencia del agronegocio

12 de marzo de 2018

 

Con carteles, banderas, gritos y cantos las mujeres campesinas participaron activamente de las acciones por el #8M. En medio de la enorme diversidad de reclamos, de un movimiento de mujeres cada vez más fortalecido, las mujeres campesinas e indígenas levantaron su voz para exigir la revalorización de su trabajo como productoras y denunciar la crítica situación que atraviesa el campo.

Desde sus diversas organizaciones, las mujeres del campo piden mayor reconocimiento.

 

Además de estas consignas, las organizaciones de mujeres rurales se sumaron también a los reclamos de mayor participación política de las mujeres, celebrando la aprobación de la Ley de Paridad Democrática, y exigieron poner fin a todo tipo de violencia contra el género femenino.

 

Capitalismo, patriarcado y agronegocios.

La investigadora feminista Elizabeth Duré, en declaraciones a Base Is, manifestó que para comprender la importancia de los reclamos de las trabajadoras del campo, es fundamental develar la relación existente entre el capitalismo, el patriarcado y el modelo extractivista.

“El capitalismo y patriarcado se retro alimentan y afectan la vida de las mujeres, ya que el modelo económico –extractivista– arrasa territorios con la expansión de soja y ganado, impacta en las relaciones sociales de las familias campesinas e indígenas, y afecta de manera diferenciada la vida de las mujeres por las históricas formas de subordinación y explotación de las mismas” señaló Duré.

 

La división sexual del trabajo es una de las formas en que se sostiene el patriarcado, esta situación se mantiene a pesar de las luchas de las mujeres en las últimas décadas. Esta división sexual del trabajo “asigna el rol productivo para los hombres y el reproductivo para las mujeres. En el área rural, a pesar de que se ha visibilizado el trabajo productivo realizado por las mujeres campesinas, aún no tiene el mismo valor que el realizado por los hombres relata Elizabeth.

Las mujeres con su incorporación en el trabajo asalariado continúan realizando todas las tareas que son consideradas propias de las mujeres y de esa manera el modelo económico y la vida humana –ante la ausencia de políticas de cuidado– se sostiene sobre las actividades realizadas por las mujeres: el trabajo doméstico no tiene el mismo valor que otros trabajos y, en el caso de las mujeres campesinas, su trabajo productivo, en las chacras, en las plantaciones, en la cría de animales, es invisibilizado y poco valorado.

 

Territorio Cuerpo-Tierra

Fueron las Feministas Comunitarias, provenientes de las comunidades indígenas de Centro América, las primeras en usar el termino. La defensa del “territorio cuerpo-tierra” marca la lucha fundamental de las mujeres del campo en estos tiempos y muestra cómo la violencia sobre los cuerpos de las mujeres cuerpos y sobre sus territorios están directamente relacionadas entre sí.

 

“El agronegocio con la pérdida de la tierra destruye el territorio-comunidad, expulsa, envenena y muchas veces mata a integrantes de las familias campesinas, las obliga a ubicarse fuera de los márgenes en las ciudades en condiciones inhumanas, y el patriarcado impacta en el territorio-cuerpo-vida de las mujeres, ya que las expone a situaciones de embarazos no deseados, feminicidios, violencia basada en el género y muerte por abortos, la mercantilización de sus cuerpos por crímenes de trata y explotación con fines sexuales” relata Elizabeth, dejando ver las terribles condiciones a las que quedan expuestas miles de mujeres campesinas que son expulsadas de sus comunidades por el agronegocio.

Contra esta situación el movimiento de mujeres campesinas se levanta, se rebela y crece, cada vez son más las mujeres que se hacen cargo de sus organizaciones, que generan nuevos espacios de militancia y que hacen frente a las violencias que las afectan.

Son las mujeres campesinas e indígenas quienes lideran las luchas frente al avance del modelo extractivista, resistiendo el atropello de la soberanía territorial, con reclamos de acceso a la tierra y otros recursos, y al mismo tiempo sostienen luchas anti patriarcales contra el control y avasallamiento de su cuerpo para avanzar en la construcción de una nueva cultura, donde la autonomía territorial tenga la misma valoración que la autonomía sobre el cuerpo y la vida de las mujeres.” concluye Elizabeth Duré, quien se encuentra realizando una investigación sobre Mujeres y Agronegocios, cuyos resultados serán publicados por BASE-IS este año.

BASE - IS

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Constatamos que las «luchas desde abajo» destapan, a diferencia del progresismo, "la colusión de intereses empresariales y financieros involucrados en el proyecto al que se opuso Cáceres muestra, claramente, los engranajes del poder corporativo transnacional que promueve y defiende el modelo depredador extractivista". También ponen sobre el tapete que "en América Latina las mujeres vivimos en nuestros cuerpos, nuestras mentes, nuestros hijos e hijas, en nuestros territorios, las múltiples violencias del modelo de desarrollo del capitalismo extractivista, impuesto en los últimos veinte años en el Sur global".

 

 

 

Berta Cáceres y el modelo depredador extractivista

Por Rafael Cuevas Molina

Este 3 de marzo se cumplió un año del asesinato de Berta Cáceres y los autores intelectuales del crimen siguen en la oscuridad. No es extraño. Seguramente se trata de gente con mucho poder en Honduras. Recuérdese que antes de su asesinato había sido víctima de hostigamiento por parte del Estado hondureño a través de la Policía Nacional y el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep). Incluso la jerarquía de la Iglesia católica hondureña, a través del cardenal Óscar Rodríguez, prohibió a los feligreses organizarse en COPINH (Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras) -dirigido desde el 2013 por Cáceres-, y escuchar sus medios de comunicación comunitarios.

Esta actitud de la gremial patronal, el Estado y la Iglesia hondureña no debe extrañar. Berta Cáceres encabezaba las protestas contra la construcción de una represa en el río Guaicarque por la compañía china Sinohdro (la mayor compañía constructora de presas del mundo), la Corporación Financiera Internacional (CFI) del Banco Mundial, y la compañía hondureña Desarrollos Energéticos S. A. (DESA). La presión ejercida produjo el abandono de las dos primeras pero la tercera continuó. La represa busca producir energía eléctrica para abastecer a las empresas mineras.

Honduras es un emporio para las mineras, las empresas madereras y las hidroeléctricas, y un infierno para quienes se les oponen, no solo a ellas sino, en general, al modelo de desarrollo depredador. El país ostenta proporcionalmente el más alto índice de asesinatos de ambientalistas en el mundo.

 

Honduras es eso: una hondura que no permite avizorar un horizonte menos opresivo. La gente escapa como puede, migra desesperada huyendo del estado de cosas impuesto después del golpe de Estado que sacó del poder a Manuel Zelaya. Antes de quedarse ahí, sus ciudadanos prefieren afrontar las más terribles peripecias: caer en las garras de las mafias de extorsionadores mexicanas; los cárteles de la droga y la trata de blancas; desbarrancarse en La Bestia, el tren de la muerte; ser cazados como animales salvajes por finqueros gringos en el desierto colindante con la frontera mexicana; o vivir la discriminación en un país en donde la xenofobia es pan de todos los días.

Una situación insoportable

Berta Cáceres fue activista indígena feminista y ambientalista. Encabezó manifestaciones de protesta contra el golpe de Estado del 2009 y, por lo tanto, se puso en la mira del poder, ese mismo que, en sus enredos palaciegos, ahora hace triquiñuelas para reformar la Constitución para hacer posible la reelección presidencial. Recuérdese que oponerse a ella fue la causa para que echaran abajo al gobierno de Zelaya.

La colusión de intereses empresariales y financieros involucrados en el proyecto al que se opuso Cáceres muestra, claramente, los engranajes del poder corporativo transnacional que promueve y defiende el modelo depredador extractivista: una empresa del capital transnacional chino; una agencia de uno de los principales agentes financieros impulsores del modelo neoliberal de desarrollo a escala mundial; y una empresa de un Estado enano.

 

Parece de manual

Evidentemente, viendo cuáles eran los intereses a los que se oponía Berta, todos sabemos que los autores intelectuales de su asesinato no aparecerán nunca. Los ejecutores sí, claro; los que apretaron el gatillo, los peones, los donnadies, esos sí, ellos van a pagar los platos roto de la fiesta. Los otros, seguirán tomando su güisqui en reuniones internacionales, encontrándose en el Foro Mundial de Davos y riéndose, a mandíbula batiente, no solo de quienes han mandado a matar sino, también, de los pobres títeres que gobiernan los estados de opereta en los que obtienen los minerales para seguirse haciendo más ricos y, de paso, acercarnos a todos cada vez más rápidamente al precipicio de la debacle medioambiental.

 

(*) Escritor, filósofo, pintor, investigador y profesor universitario nacido en Guatemala. Ha publicado tres novelas y cuentos y poemas en revistas. Es catedrático e investigador del Instituto de Estudios Latinoamericanos (Idela) de la Universidad de Costa Rica  y presidente AUNA-Costa Rica. 

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Mujeres y conflictos ecoterritoriales.

Impactos, estrategias, resistencias

28 de marzo de 2018

 

En este libro Rocío Silva Santisteban recoge lo mejor del pensamiento generado en Perú y en América Latina sobre cómo el extractivismo afecta de manera diferenciada a la vida de las mujeres en sus territorios. A partir de un proceso de investigación participativa, revisión de casos y diálogo con lideresas y defensoras que han vivido en primera persona estas afectaciones, pero también encarnado valientemente procesos de resistencia.

 

Con ella pretendemos aportar a la comprensión y visibilización de las vulneraciones de derechos en contextos de conflictos eco-territoriales desde una mirada feminista, enriqueciendo el debate y perfilando el importante rol que juegan las mujeres defensoras del medio ambiente en el Perú, así como los desafíos a los que se enfrentan.

 

«En América Latina las mujeres vivimos en nuestros cuerpos, nuestras mentes, nuestros hijos e hijas, en nuestros territorios, las múltiples violencias del modelo de desarrollo del capitalismo extractivista, impuesto en los últimos veinte años en el Sur global».

 

Entrepueblos, después de casi 30 años de hermanarnos con las luchas de los movimientos sociales del sur, venimos constatando que los países de América Latina, obedeciendo a las grandes élites económicas que organizan el mundo para enriquecerse y acumular, basan su desarrollo en la extracción de recursos naturales sin promover verdaderas políticas estructurales que pongan fin a la desigualdad y la pobreza, y afectando de manera especialmente grave a las mujeres, los pueblos indígenas, y organizaciones que defienden sus territorios. Como dice Rocío Silva: «Los conflictos sociales ecoterritoriales son el gran problema latinoamericano del siglo XXI. El solo hecho de levantar la voz contra este modelo implica estigmatización, criminalización y muerte.»

 

Perú no escapa de esta lógica. Allí venimos acompañando a las mujeres que luchan por una vida libre de violencias, defendiendo su cuerpo y su derecho a decidir sobre el mismo, a los pueblos indígenas que defienden sus territorios, y a los defensores/as de derechos humanos, que ejercen su derecho a la libertad de expresión y a la protesta.

En este camino, y sintiendo la necesidad de trabajar en alianza con otras organizaciones del sur y del norte, desde el 2014 venimos cooperando en un Convenio cofinanciado por la AECID con Aieti, la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, y las organizaciones feministas Demus y Flora Tristán.

 

En estos años, hemos ido reflexionando sobre cómo viene impactando en la vida de las mujeres la puesta en práctica de este modelo extractivista en Perú. Considerando este un aspecto clave, y poniendo en contacto la agenda del movimiento feminista, el movimiento de derechos humanos y el de defensa del territorio, decidimos impulsar una publicación que recogiera lo escrito anteriormente, realizando nuevos aportes, centrándonos en algunos territorios concretos donde trabajamos (amazónicos y andinos), y a partir de testimonios de mujeres que hemos ido conociendo en sus diferentes luchas.

Para ello, pensamos en Rocío Silva Santisteban, profesora universitaria, escritora y poeta feminista, ex secretaria de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos y una de las voces más lúcidas del periodismo peruano contemporáneo. Ha acompañado de cerca alguno de los casos más emblemáticos de defensoras del territorio, como el de Máxima Acuña.

 

Rocío ha sabido recoger lo mejor del pensamiento generado en Perú y en América Latina sobre cómo el extractivismo afecta de manera diferenciada a la vida de las mujeres en sus territorios. A partir de un proceso de investigación participativa, revisión de casos y diálogo con lideresas y defensoras que han vivido en primera persona estas afectaciones, pero también encarnado valientemente procesos de resistencia, tenemos con nosotras la publicación: Mujeres y conflictos ecoterritoriales. Impactos, estrategias, resistencias. Con ella pretendemos aportar a la comprensión y visibilización de las vulneraciones de derechos en contextos de conflictos eco-territoriales desde una mirada feminista, enriqueciendo el debate y perfilando el importante rol que juegan las mujeres defensoras del medio ambiente en el Perú, así como los desafíos a los que se enfrentan.

 

Tras la diagramación e impresión del estudio, están previstas una serie de presentaciones con la presencia de la autora, acompañadas de testimonios de defensoras, intervenciones de representantes de organizaciones del estado y sociedad civil, proyecciones, e intervenciones artísticas, con la finalidad de visibilizar la problemática e ir desestigmatizando la labor de las mujeres defensoras en Perú y a nivel global.

Artículo del Boletín nº 68 Entrepueblos/Entrepobles/Entrepobos por Clara Ruiz

Descargue el libro (PDF) a continuación:

Mujeres y conflictos ecoterritoriales. Impactos, estrategias, resistencias (12,42 MB)

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Pensemos que sólo las «luchas desde abajo» permiten involucrarse en una realidad social al punto de concluir que “hemos aprendido sobre uno de los impactos más violentos y, al mismo tiempo, una de las formas más crueles de opresión, explotación y dominación: el abuso y la violencia sexual contra las mujeres producto del establecimiento de plantaciones industriales de árboles”.

 

De ahí que, a diferencia del progresismo, suscitan un feminismo anticapitalista por conciencia de las mujeres de cómo el sistema las cosifica y mercantiliza de diversas formas, fomenta el machismo, establece la división sexual del trabajo, precariza sus vidas forzándolas a esclavizarse...

 

 

 

Mujeres, plantaciones y violencia:

Construyendo resistencias.

Boletín N° 236 del WRM.

 

9 de marzo de 2018 

 

En el Día Internacional de las Mujeres, este boletín busca visibilizar y denunciar muchas de las realidades que por lo general se mantienen ocultas detrás de los llamados “impactos diferenciados” que sufren las mujeres que viven dentro y alrededor de las plantaciones de monocultivo.

 

El WRM ha venido apoyando las luchas contra las plantaciones de árboles industriales desde hace más de dos décadas. En este camino hemos aprendido sobre uno de los impactos más violentos y, al mismo tiempo, una de las formas más crueles de opresión, explotación y dominación: el abuso y la violencia sexual contra las mujeres producto del establecimiento de plantaciones industriales de árboles. Con este boletín, al celebrarse el 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujeres, queremos contribuir a que se escuchen las voces y las historias de miles de mujeres que sufren de esta violencia, queremos visibilizar lo que sistemáticamente se ha invisibilizado. Y queremos, además, rendir un homenaje a todas las mujeres que a pesar de las adversidades se organizan, resisten y mantienen la alegría y la esperanza de que otro mundo es posible.

Violencia histórica y sistemática

El establecimiento del modelo de producción del monocultivo a gran escala necesitó imponer una fuerte violencia contra los sistemas de reproducción de la vida, es decir, de la organización colectiva, la soberanía alimentaria, el conocimiento ancestral, entre muchos otros aspectos. Por ende, la violencia fue dirigida específicamente contra las mujeres, eje fundamental en la vida comunitaria. Vale recordar las plantaciones de antaño en las Américas y la violencia contra las esclavas y esclavos, que en el caso de las mujeres era extremadamente brutal.

La activista y escritora Silvia Federici denuncia que “el capitalismo se inició con una guerra contra las mujeres”. (1) Su investigación ha dado cuenta de cómo el capitalismo desde el comienzo requirió de la destrucción de estos sistemas de reproducción para crear la necesidad de trabajos asalariados y dependencia en los mercados. Y claro, para destruir los diversos sistemas de reproducción de vida, una forma “efectiva” y persistente en la expansión del “desarrollo capitalista” ha sido el ataque, asesinato y acecho de las mujeres.

Violaciones sexuales, abusos físicos y psicológicos, acoso, persecución, trabajo a cambio de sexo, golpes, embarazos violentados, presencia de guardias armados dentro y alrededor de sus casas y comunidades, salarios más bajos y jornadas más largas, trabajos sin paga, uso continuo y sin protección de productos tóxicos, condiciones laborales deplorables, afectación de su salud reproductiva y sexual, imposibilidad de tomar decisiones sobre temas relacionados a la tierra, pérdida de acceso a la tierra, privación de sus medios de vida y sustento - lo que se traduce en un trabajo doméstico más fuerte, intenso y por más horas, son solo algunos de los llamados “impactos diferenciados” que las plantaciones industriales arrojan hoy en día sobre los cuerpos y vidas de las mujeres.

La creciente militarización de la vida diaria de estas mujeres glorifica, además, modelos de masculinidad violentos y agresivos, que en su mayoría actúan con total impunidad. La misma impunidad que reciben las corporaciones que acaparan tierras fértiles, contaminan ríos, destruyen bosques, despojan comunidades y contratan agentes de seguridad privados para “proteger” sus inversiones.

Esta violencia diaria, por cierto, no se opone a las gestiones de instituciones internacionales como el Banco Mundial o las Naciones Unidas, que influencian fuertemente en la política internacional y abogan por expandir la economía capitalista a todos los rincones del planeta. Detrás de sus salvaguardas, códigos de conducta y responsabilidad social, están las políticas y proyectos que afianzan un sistema que desde su creación fue y seguirá siendo estructuralmente patriarcal y racista.

Sin embargo, en medio de este contexto tan violento para con las mujeres, son ellas las que toman las riendas de la organización y movilización contra el acaparamiento de sus tierras y vidas. Su rol en la resistencia es esencial y ha sido el enfoque de varios boletines del WRM (2).

El boletín cuenta con dos artículos desde Indonesia que detallan los sistemáticos abusos que deben sobrellevar las mujeres (y niñas) que viven en y alrededor de las plantaciones de palma aceitera. Uno se enfoca en los muchos abusos laborales, y el otro resalta la violencia más estructural de estas plantaciones. Asimismo, tres artículos desde Camerún nos relatan la situación de las mujeres en ese país que confrontan los monocultivos palmícolas. Uno se centra en los impactos y abusos generados a nivel de país con la expansión de estas plantaciones; el segundo es un recuento de los tipos de violencia específicos que se generan así como un llamado al cambio; y el tercero es un artículo-testimonio de cómo una comunidad tiene que vivir y resistir desde la llegada de la empresa SOCAPALM a sus tierras. Otro artículo busca resumir los casos de dos comunidades, una en Guatemala y la otra en Colombia, donde las mujeres, confrontadas a las plantaciones de palma aceitera, son las que con más ahínco luchan por defender sus tierras y medios de vida. Desde la India, un artículo nos alerta sobre la creciente expansión de plantaciones de árboles con el programa estatal de compensaciones y cómo las mujeres no solo son afectadas sino que además son un pilar de la resistencia en ese país. Otro artículo desde Liberia destaca la importancia de tener una voz en los procesos de decisión y cómo las mujeres allá se están organizando para lograrlo. Y finalmente desde Brasil, otro artículo nos narra los peligros e impactos de la exposición de las mujeres a los agrotóxicos, tarea común de las mujeres en los monocultivos industriales.

Este boletín entonces es un llamado a una solidaridad directa y radical con aquellas mujeres que sufren, resisten, se organizan y movilizan contra esa violencia y abuso diario que acarrean las plantaciones industriales.

 

"Activistas alrededor del mundo únanse por los derechos de las mujeres
en comunidades afectadas por las plantaciones de monocultivo"
Camerún, Marzo 7, 2018, RADD

Notas

(1) “Calibán y La Bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación originaria”, Silvia Federici, 2004. Puede descargar el libro gratuitamente aquí.
(2) Ver, por ejemplo: 
Boletín 211 del WRM, 2015: 
Mujeres en resistencia: Defendiendo los territorios y la vida.
Boletín 200 del WRM, Marzo 2014, 
La lucha de las Mujeres: Una lucha de todas y todos
Boletín 187 del WRM, Febrero 2013, 
Las mujeres en las luchas de resistencia

DESCARGUE EL BOLETÍN (PDF) A CONTINUACIÓN:

Mujeres, plantaciones y violencia. Boletín 236 del WRM (1,10 MB)

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Feminismo coherente frente a

"feminismo de parche"

 

13 de marzo de 2018

 

 Por Cecilia Zamudio (Rebelión)

 

Reflexión crítica del la autora donde expone que un feminismo transformador, es decir para que realmente consiga la liberación de las mujeres y la igualdad real, tiene que ser coherente en su lucha contra la explotación y fomento de la desigualdad del sistema económico capitalista.

 

No podremos acabar con el machismo en el capitalismo: un feminismo coherente lucha contra este sistema de explotación y barbarie. Dentro del capitalismo sólo tendremos “feminismo de parche" contra la omnipresente e incesante promoción del machismo que difunde el aparato cultural de la clase explotadora. El capitalismo seguirá promocionando el machismo, porque le es funcional. 

El capitalismo se sostiene gracias a la violencia y a la alienación: incesantemente difunde paradigmas que le son funcionales, como el machismo o el racismo. Asimismo, en este sistema, seguirá creciendo el empobrecimiento de las mayorías, por causa del saqueo capitalista que perpetra la clase explotadora: y por lo tanto crecerá la vulnerabilidad social y las peores formas de explotación, como la prostitución o los llamados “vientres de alquiler". 

Para ampliar sobre feminismo y capitalismo, les pongo este texto a continuación, 
Apuntes sobre el feminicidio.

El patriarcado está sólidamente promovido por la superestructura del capitalismo: legitimando y normalizando siempre el machismo y sus aberrantes crímenes, porque éste forma parte de la jerarquización necesaria para el mantenimiento de un sistema de privilegios y exclusiones concatenadas. La degradación y cosificación de la mujer, promovida por los medios de alienación masiva, encuentra su más horrible expresión en el feminicidio que no cesa, se incrementa. 

La dictadura del capital es la causa de este feminicidio: es una cuestión sistémica, no de
"locos" aislados. La permanente agresión contra las mujeres, en todas sus expresiones, encuentra su raíz en la podredumbre de este sistema. Los grandes medios, propiedad de grandes capitalistas, no cesan en su labor de alienación masiva, promoviendo la violencia y el machismo de manera incesante. 

Hay que señalar todas las responsabilidades del feminicidio: los futuros asesinos feminicidas están siendo cada día aleccionados en el irrespeto a la mujer, en la cosificación de la mujer. Sin duda, entre las promociones más aberrantes de la violencia contra las mujeres encontramos el porno y la prostitución, que es la cosificación absoluta de un ser humano. 

Los medios de alienación masiva buscan normalizar las explotaciones más aberrantes, usando incluso, para defender las prácticas cosificadoras, los discursillos más cínicos plastificando palabras como "libertad"... 

Cuando está claro que es la dictadura del capital la que dicta las "pseudolibertades" o "
elecciones" de las mayorías empobrecidas. Por ello la mayoría de mujeres prostituidas procede de países empobrecidos (países empobrecidos por el saqueo que perpetran las multinacionales que capitalizan sobre la destrucción de montañas y ríos y sobre la explotación de los seres humanos). 

A esas mujeres muchas veces no les queda otra "elección" que dejar a sus hijos morir de hambre o prostituirse. Los capitalistas se aprovechan de la precarización de las condiciones de vida (que ellos mismos precarizan) para ampliar su cantera de esclavizables. Cada día los grandes capitalistas degradan más el planeta, y esclavizan y cosifican a más seres vivos. 

Es urgente luchar contra este sistema perverso en el que los hombres-caja-fuerte capitalizan sobre la sangre, sudor y lágrimas de las mayorías.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=238938

 

 

Enfoquemos cómo las «luchas desde abajo» construyen economía mirando hacia necesidades e intereses populares y no sólo potencian a sus sujetos de cambio radical.

 

"Con mucho trabajo y organización por delante, los pueblos fumigados y las organizaciones populares continúan a paso lento pero firme un camino que iniciaron hace ya nueve años, con la convicción de construir la alternativa a un modelo de envenenamiento y muerte, y la fuerza de quienes tienen a la Madre Tierra a su favor".

 

Pero no se restringen al desarrollo local-provincial sino que establecen bases esenciales al mundial como la atención por el agua.

 

 

 

Argentina - Saladillo: Se viene el Encuentro de Pueblos Fumigados de Bs. As "Caminando hacia el Buen Vivir"

7 de marzo de 2018

 

Este 17 y 18 de marzo de 2018 en Saladillo, vamos a hacer el 9no. Encuentro de Pueblos Fumigados de Bs. As y el 2do. de Agroecología.

Es que vivimos en un país fumigado: cada año el agronegocio aplica en nuestros territorios millones de litros de agrotóxicos que impactan sobre nuestros cuerpos y en el ambiente. Las corporaciones mienten para convencernos de que no hay peligro. Se han encontrado restos de venenos en donde menos te lo imagines; y científicos independientes han demostrado los daños tremendos que producen.

Por eso desde hace años los Pueblos Fumigados nos venimos organizando para alertar a la población y exigirle al Estado que tome medidas para protejernos.

 

Es mentira que no tenemos alternativas a los transgénicos y a los venenos. Cada vez con más fuerza los productores del campo y los consumidores de la ciudad buscamos tener alimentos sanos y a precios justos. La Agroecología tiene mucho para enseñarnos en ese sentido.

¡Podemos estar en el mundo de otra manera!

- Más información sobre el Encuentro: Aquí

Huerquen comunicaciones

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 Argentina: Los Pueblos Fumigados nos seguimos organizando

y nos encontramos en Saladillo

15 de marzo de 2018

 

Las y los invitamos al 9° Encuentro de Pueblos Fumigados de la Provincia de Buenos Aires, así como también el 2° Encuentro de Agroecología, que se realizará el 17 y 18 de marzo en la base de campamento de Cazón, Saladillo.

 

Vivimos en un país fumigado. El agronegocio usa alrededor de 350 millones de litros de agrotóxicos por año, y en aumento.

Esa liberación de venenos impacta en forma directa sobre las poblaciones cercanas a los campos donde se fumiga, pero también llega a las grandes ciudades a través de la industria alimentaria, que utiliza derivados de la soja y el maíz en prácticamente todo. Se han encontrado restos de venenos en donde menos te lo imagines...

 

Los problemas de salud han cambiado: a medida que avanzan los transgénicos y los venenos, aumenta el cáncer, los problemas de tiroides, los abortos espontáneos, los nacimientos con malformaciones y otros.

Hay decenas de estudios independientes que revelan esta relación y desmienten el discurso de las corporaciones de que “no hay peligro”.

 

Desde hace años los #PueblosFumigados se vienen organizando para alertar a la población y reclamar al Estado que defienda su derecho a la salud y a la vida.

Estas son las voces de algunxs de lxs que en la provincia de Buenos Aires enfrentan el destino de enfermedad y muerte que nos quiere imponer el agronegocio con sus espejitos de colores. Pero que además construyen alternativas: cada vez más, los productores del campo y los consumidores de la ciudad, nos enredamos para poder acceder a alimentos sanos a precios justos.

Es posible: hoy mismo hay miles de hectáreas donde se produce desde otros paradigmas. Además de alimentarnos, la#Agroecología nos abre el camino a otra forma de estar en este mundo.

Vamoenesa!?

- Ver evento del Encuentro: Aquí

Video | Los Pueblos Fumigados de Buenos Aires

Huerquen, comunicación en colectivo

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Argentina: Los pueblos fumigados

avanzan hacia un modelo agroecológico

21 de marzo de 2018

 

Más de 300 integrantes de diversos movimientos sociales y organizaciones populares de la provincia se reunieron el fin de semana en Cazón, Saladillo, para construir el camino hacia la soberanía alimentaria.

 

En la tarde noche del sábado, una procesión llena de banderas, cantos y colores invadió las calles de la ciudad de Saladillo, en el corazón de la provincia de Buenos Aires. Los pueblos fumigados de la provincia festejaban la muerte del modelo de agrotóxicos y el nacimiento de un movimiento que busca impulsar a la agroecología como modo de producción de alimentos respetuoso de la vida, la salud y el ambiente.

 

La caravana de automóviles empezó en la localidad de Cazón, donde tuvo sede el 9° Encuentro de Pueblos Fumigados y 2° Encuentro de Agroecología de la Provincia de Buenos Aires, y llegó hasta la plaza central de Saladillo. Al compás de la murga Flores del Desierto, niños/as, jóvenes y adultos/as se movilizaron desde allí hacia la Escuela Secundaria N°5, bautizada por la comunidad con el nombre de Andrés Carrasco.

Justamente por ser escuela periférica y estar en el borde de la ciudad, linda con el campo y la fumigación de agroquímicos. Hace tres años que estoy en la escuela y desde ese momento le empezamos a dar otro enfoque porque entendíamos que estábamos en un estado de riesgo permanente”, contó Luis Fernández, director de la secundaria.

En San Andrés de Giles, sede del encuentro anterior, la novedad fue que los mismos pueblos organizados en rechazo al envenenamiento de la tierra y la población comenzaron a debatir en profundidad el modelo agroecológico como una alternativa posible y necesaria. En Cazón se continuó ese debate y se sumó otra cuestión fundamental: la necesidad de poner en diálogo a este modelo de producción, comercialización y consumo para la vida junto con el movimiento feminista.

“El debate fue largo e intenso dada la complejidad del tema que abordamos”, explicó Antonella Dicandia, integrante de la organización anfitriona Ecos de Saladillo, y continuó: Lo que nos planteamos al momento de incluir este tema fue la ausencia del debate de dos cuestiones que se están debatiendo fuertemente, por el lado de los movimientos socioambientales la cuestión de la agroecología y el modelo extractivista y por el lado de los movimientos feministas la cuestión del patriarcado y la violencia de género”.

Durante la jornada de cierre se escuchaba entre los participantes del encuentro la frase “la naturaleza está de nuestro lado”. Es que a pesar de los malos augurios climáticos la tormenta apareció durante la madrugada del domingo y, en sugerente señal de reconocimiento, dio paso al sol de la mañana con el que continuaron los debates previos al plenario final.

 

En esa instancia, cada grupo de trabajo expuso sus propuestas de acción ante el resto de los participantes. Uno de los equipos que mayor debate colectivo propició fue el denominado “Camino de la militancia desde lo legal y los derechos”, espacio que nuclea a militantes que asesoran y patrocinan legalmente a comunidades afectadas por el agronegocio. “En los últimos encuentros hemos tenido más actividad porque este modelo se viene profundizando”, relató el abogado Fernando Cabaleiro. El integrante del colectivo Naturaleza de Derechos opinó: Son necesarios estos encuentros para ejercer una democracia comunitaria y participativa frente a un poder político que legitima un modelo genocida que se sustenta en el uso de agrotóxicos y semillas modificadas genéticamente”.

 

El encuentro reunió a organizaciones de distintos puntos de la provincia: Chivilcoy, Junín, Pehuajó, Roque Pérez, Nueve de Julio, Las Flores, Bolívar, San Andrés de Giles, Luján, Escobar, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Quilmes, La Plata, Guernica, Valeria del Mar, San Antonio de Areco, Pinamar y Mar del Plata. Luego de las propuestas de los distintos grupos de trabajo, el plenario decidió de forma unánime que la sede del próximo encuentro sería la ciudad de Bolívar.

 

Con mucho trabajo y organización por delante, los pueblos fumigados y las organizaciones populares continúan a paso lento pero firme un camino que iniciaron hace ya nueve años, con la convicción de construir la alternativa a un modelo de envenenamiento y muerte, y la fuerza de quienes tienen a la Madre Tierra a su favor.

FM Futura

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Declaración final del Foro Alternativo Mundial de las Aguas 2018

5 de abril de 2018

 

 

 

"Reafirmamos que las diversas luchas en defensas de las aguas dicen alto y claro que el agua no es ni puede ser una mercadería. No es un recurso para ser apropiado, explotado y destruido para el buen rendimiento de los negocios. Agua es bien común y debe ser preservada y gestionada por los pueblos para las necesidades de la vida, garantizando su reproducción y perpetuación."

 

¿Quiénes somos?

Nosotras y nosotros, constructoras y constructores del Foro Alternativo Mundial del Agua (FAMA), tras reunirnos del 17 al 22 de marzo de 2018 en Brasilia, declaramos a la sociedad lo que acumulamos después de muchos debates, intercambios, sesiones culturales y relatos, tanto durante los varios meses de preparación cuanto en estos últimos días en que nos reunimos aquí. Somos más de 7 mil trabajadoras y trabajadores del campo y la ciudad, de las aguas y las selvas, representantes de pueblos originarios y comunidades tradicionales, articulados en 450 organizaciones de todos los continentes. Somos movimientos populares, tradiciones religiosas y espiritualidades, organizaciones no gubernamentales, universidades, investigadores/as, ambientalistas; organizados en grupos, colectivos, redes, frentes, comités, foros, institutos, articulaciones, sindicatos y consejos.

Con la grandeza de los pueblos, intercambiamos experiencias de conocimiento, resistencia y lucha. Somos conscientes de que lo que producimos es para garantizar la vida y su diversidad. Estamos creando unidad y fuerza popular para reflexionar y luchar juntas y juntos por el agua y por la vida en sus más variadas dimensiones. Lo que nos une es la vida. Y por ella luchamos. Eso es lo que nos diferencia de los proyectos y relaciones del capital, expresados en el Foro de las Corporaciones, el Foro Mundial del Agua (FMA)También estamos aquí para denunciar su 8º edición, realizada también en Brasilia, evento organizado por el llamado Consejo Mundial del Agua, y que en realidad es un espacio de captura y robo de nuestras aguas. El Foro y el Consejo son espacios vinculados a las grandes corporaciones trasnacionales y buscan satisfacer sus intereses, en detrimento de los pueblos y de la naturaleza.

 

Nuestras constataciones sobre el momento histórico

El modo de producción capitalista, históricamente concentra y centraliza riqueza y poder, a partir de la ampliación de sus formas de acumulación, intensificación de sus mecanismos de explotación del trabajo, y profundización de su dominio sobre la naturaleza, acarreando la destrucción de nuestros modos de vida. Vivimos un período de crisis del capitalismo y de su modelo político representado por la ideología neoliberal, que se busca intensificar con la transformación de los bienes comunes en mercadería, a través de procesos de privatización; fijación de precios y financiarización.

La persistencia de ese modelo ha profundizado las desigualdades y la destrucción de la naturaleza, a través de los planos de emergencia del capital en los momentos en que se profundiza su crisis. En este escenario, las acciones del capital se orientan a mantener a cualquier costo sus altas tasas de interés, lucro y renta.

Este modelo impone a América Latina y el Caribe el papel de productores de artículos primarios y proveedores de materias primas, actividades intensivas en bienes naturales y fuerza de trabajo. Subordina la economía de estos países a un papel de dependencia en la economía mundial, y los convierte en objetivos primordiales de esta estrategia de ampliación de la explotación a cualquier costo.

Brasil, que recibe esta edición del FAMA, es un ejemplo en este sentido. El golpe reciente expone la acción coordinada de las corporaciones con sectores del parlamento, de los medios y el Poder Judicial para romper el orden democrático y someter al gobierno nacional a una agenda que atienda rápidamente sus intereses. Se implementó aquí la medida presupuestaria más dura del mundo, donde el presupuesto público se congeló por 20 años, garantizando el drenaje de recursos públicos para el sistema financiero y sentando las bases para una onda privatizadora, que incluye la infraestructura de almacenamiento, distribución y saneamiento de aguas.

 

¿Cuáles son las estrategias de las corporaciones para el agua?

Identificamos que el objetivo de las corporaciones es ejercer control privado del agua a través de la privatización, mercantilización y de su licenciamiento, convirtiéndola en fuente de acumulación a escala mundial, generando lucros para las trasnacionales y el sistema financiero. Para eso están en curso diversas estrategias que van desde el uso de la violencia directa hasta las formas de captura corporativa de gobiernos, parlamentos, judiciarios, agencias reguladores y demás estructuras jurídico-institucionales para actuar en favor de los intereses del capital.

Existe también una ofensiva ideológica articulada junto a los medios de comunicación, educación y propaganda que buscan crear hegemonía en la sociedad contraria a los bienes comunes y a favor de transformarlos en mercadería.

 

El resultado deseado por las corporaciones es la invasión, apropiación y control político y económico de los territorios, de las nacientes, ríos y reservorios, para atender los intereses del agronegocio, hidronegocio, industria extractiva, minería, especulación inmobiliaria y generación de energía hidroeléctrica. El mercado de bebidas y otros sectores quieren controlar los acuíferos. Las corporaciones quieren también controlar toda la industria de abastecimiento de agua y alcantarillado sanitario para imponer su modelo de mercado y generar lucros, transformando un derecho históricamente conquistado por el pueblo en un bien más de consumo. Quieren también los manantiales de Brasil, América Latina y el mundo para generar valor y viabilizar el mercado mundial del agua.

Denunciamos a las trasnacionales Nestlé, Coca-Cola, Ambev, Suez, Veolia, Brookfield (BRK Ambiental), Dow AgroSciences, Monsanto, Bayer, Yara, los organismos financieros multilaterales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, y ONG ambientalistas de mercado, como The Nature Conservancy y Conservation Internacional, entre otras que expresan el carácter del Foro de las Corporaciones. Denunciamos el crimen cometido por la Samarco, Vale y BHP Billiton, que contaminó con su lama tóxica el Río Doce, matando toda una cuenca hidrográfica, inúmeras personas y hasta hoy sigue impune.

Denunciamos el reciente crimen practicado por la empresa noruega Hydro Alunorte que vertió miles de toneladas de residuos de minería a través de canales clandestinos en el corazón de la Amazonia y el asesinato del líder comunitario Sergio Almeida Nascimento que denunciaba sus crímenes. Ejemplos como estos se reproducen por todo el mundo.

Los pueblos son víctimas de este avance del proyecto de las corporaciones. Las mujeres, pueblos originarios y comunidades tradicionales, poblaciones negras, migrantes y refugiados, agricultores familiares y campesinos, así como las comunidades periféricas urbanas sufren directamente los ataques del capital y las consecuencias sociales, ambientales y culturales de sus acciones.

En los territorios y locales donde hubo o existen planes de privatización, se profundizan las desigualdades, el racismo, la violencia sexual y la sobrecarga de trabajo para las mujeres, la criminalización, los asesinatos, amenazas y persecuciones a líderes, demisiones en masa, precarización del trabajo, retirada y violación de derechos, reducción salarial, aumento de la explotación, brutal restricción al acceso al agua y a los servicios públicos, reducción en la calidad de los servicios prestados a la población, ausencia de control social, aumentos abusivos en las tarifas, corrupción, deforestación, contaminación y envenenamiento de las aguas, destrucción de las nacientes de los ríos y ataques violentos a los pueblos y sus territorios, en especial a quienes resisten las reglas impuestas por el capital.

La dinámica de acumulación capitalista se entrelaza con el sistema hetero-patriarcal, racista y colonial, controlando el trabajo de las mujeres y ocultando intencionalmente su papel en las esferas de reproducción y producción. En este momento de ofensiva conservadora, se profundiza la división sexual del trabajo y del racismo, causando aumento de pobreza y precarización de la vida de las mujeres.

 

La violencia contra las mujeres es una herramienta de control sobre nuestros cuerpos, nuestro trabajo y nuestra autonomía. Esa violencia se intensifica con el avance del capital, y se refleja en el aumento del asesinato de mujeres, de la prostitución y la violencia sexual. Todo eso imposibilita que las mujeres vivan con dignidad y placer. Para las diversas religiones y espiritualidades, todas esas injusticias en relación a las aguas y los territorios, configuran una desacralización del agua recibida como un don vital, y dificultan las relaciones con lo Trascendente como horizonte mayor de nuestras existencias.

 

Destacamos que para los Pueblos Originarios y Comunidades Tradicionales existe una relación interdependiente con las aguas, y todo lo que las afecta, y todos los ataques criminales que sufren, repercuten directamente en la existencia de esos pueblos en sus cuerpos y mentes. Estos pueblos se afirman como agua, ya que existe una profunda unidad entre ellos y los ríos, lagos, lagunas, nacientes, manantiales, acuíferos, pozos, veredas, estuarios, mares y océanos como una entidad única. Declaramos que las aguas son seres sagrados. Todas las aguas son una sola agua en permanente movimiento y transformación. El agua es una entidad viva, y como tal, merece ser respetada.

Finalmente, constatamos que la entrega de nuestras riquezas y bienes comunes conduce a la destrucción de la soberanía y autodeterminación de los pueblos, así como a la pérdida de sus territorios y modos de vida.

 

Pero afirmamos: ¡Resistimos y venceremos!

Nuestra lucha es legítima. Somos los guardianes y guardianas de las aguas y somos defensores de la vida. Somos un pueblo que resiste y nuestra resistencia vencerá todas las estructuras que dominan, oprimen y explotan nuestros pueblos, cuerpos y territorios. Somos como agua, alegres, transparentes y en movimiento Somos pueblo de agua y el agua de los pueblos. En estos días de convivencia colectiva, identificamos una extraordinaria diversidad de prácticas sociales, con enorme riqueza de culturas, conocimientos y formas de resistencia y de lucha por la vida. Nadie se rendirá. Los pueblos de las aguas, selvas y campos resisten y no se entregarán al capital. Así también ha sido la lucha de los obreros y de todas las trabajadoras y trabajadores de las ciudades que demuestran cada vez mayor fuerza. Tenemos la convicción de que solamente la lucha conjunta de los pueblos podrá derrotar todas las estructuras de injusticia que sustentan esta sociedad.

Vemos que la resistencia y la lucha viven en todos los territorios de Brasil y del mundo, y estamos convencidos de que nuestra fuerza debe continuar caminando y unirse a las grandes luchas nacionales e internacionales. La lucha de los pueblos en defensa de las aguas es mundial.

Agua es vida, salud, alimento, territorio, derecho humano y bien común sagrado.

 

Lo que proponemos

Reafirmamos que las diversas luchas en defensas de las aguas dicen alto y claro que el agua no es ni puede ser una mercadería. No es un recurso para ser apropiado, explotado y destruido para el buen rendimiento de los negocios. Agua es bien común y debe ser preservada y gestionada por los pueblos para las necesidades de la vida, garantizando su reproducción y perpetuación. Por eso, nuestro proyecto para las aguas tiene a la democracia como un pilar fundamental. Es solamente por medio de procesos verdaderamente democráticos -que superen la manipulación de los medios y del dinero- que los pueblos pueden construir el poder popular, el control social y el cuidado efectivo de las aguas, afirmando sus saberes, tradiciones y culturas en oposición al proyecto autoritario, egoísta y destructivo del capital.

Somos radicalmente contrarios a las diversas estrategias presentes y futuras de apropiación privada sobre el agua, y defendemos el carácter público, comunitario y popular de los sistemas urbanos de gestión y cuidado del agua y el saneamiento. Por eso saludamos y estimulamos los procesos de re-estatización de compañías de agua y saneamiento y otras formas de gestión. Seguiremos denunciando los intentos de privatización y de apertura de capital, como ocurre en Brasil, donde 18 estados manifestaron interés en la privatización de sus compañías.

Defendemos el trabajo decente, basado en relaciones de trabajo democráticas, protegidas y libres de toda forma de precarización. También es fundamental la garantía de acceso democrático y sustentable al agua, junto a la implementación de la reforma agraria y la defensa de los territorios, que garanticen la producción de alimentos con bases agroecológicas, respetando las prácticas tradicionales y buscando impulsar la soberanía alimentaria de las trabajadoras y trabajadores rurales y urbanos.

 

Estamos comprometidos con la superación del patriarcado y de la división sexual del trabajo, y entendemos que es necesario reconocer que el trabajo doméstico y de cuidados está en la base de la sustentabilidad de la vida. El combate al racismo también nos une en la lucha por el reconocimiento, titulación y demarcación de los territorios de los pueblos originarios y comunidades tradicionales, y en la reparación al pueblo negro e indígena que vive marginalizado en las periferias de los centros urbanos.

Nuestro proyecto es orientado por la justicia y por la solidaridad, no por el lucro. En él, nadie pasará sed o hambre, y todas y todos tendrán acceso al agua de calidad, en cantidades suficientes, así como también a los servicios públicos de saneamiento.

Nuestro plan de acciones y luchas

La profundidad de nuestros debates y elaboraciones colectivas, el suceso de nuestra movilización, la diversidad de nuestro pueblo y la amplitud de los desafíos que precisan ser combatidos nos impulsan a continuar el enfrentamiento al sistema capitalista, patriarcal, racista y colonial, teniendo como referencia la construcción de la alianza e unidad entre toda la diversidad presente en el FAMA 2018.

Trabajaremos, a través de nuestras formas de lucha y organización, para ampliar la fuerza de los pueblos en el combate a la apropiación y destrucción de las aguas. La intensificación y calificación del trabajo de base junto al pueblo, la acción y formación política para construir una concepción crítica de la realidad serán nuestros instrumentos. El pueblo debe asumir el comando de la lucha. Apostamos por su protagonismo y su construcción heroica. Vamos a practicar nuestro apoyo y solidaridad internacional a todos los procesos de luchas de los pueblos en defensa del agua y denunciaremos la arquitectura de la impunidad, que por medio de regímenes de libre comercio e inversiones, concede privilegios a las corporaciones trasnacionales y facilita sus crímenes.

Multiplicaremos las experiencias compartidas en el Tribunal Popular de las Mujeres, para la promoción de la justicia popular, visibilizando las denuncias de los crímenes contra nuestra soberanía, los cuerpos, los bienes comunes y la vida de las mujeres del campo, las selvas, las aguas y las ciudades.

 

El agua es un don que la humanidad recibió gratuitamente, derecho de todas las criaturas y bien común. Por eso, nos comprometemos a unir mística y política, fe y profecía luchando contra los proyectos de privatización, mercantilización y contaminación de las aguas que hieren su dimensión sagrada.

 

El Foro Alternativo Mundial del Agua (FAMA) apoya, se solidariza y estimulará todos los procesos de articulación y lucha de los pueblos en Brasil y en el mundo, tales como la construcción del “Congreso del Pueblo”, del campamento “Tierra Livre”, la “Asamblea Internacional de los Movimientos y Organizaciones de los Pueblos”, la “Jornada Continental por la Democracia y Contra el Neoliberalismo”, la campaña internacional para desmantelar el poder corporativo y por el “tratado vinculante” como herramienta para exigir justicia, verdad y reparación frente a los crímenes de las trasnacionales.

Convocamos a todos los pueblos a luchar juntos para defender el agua. Agua no es mercadería. El agua es del pueblo y por ellos debe ser controlada. Es tiempo de esperanza y de lucha. Sólo la lucha nos llevará a la victoria. ¡Venceremos!

Firman la declaración:

Articulação dos Povos Indígenas do Brasil

Articulação Semiárido Brasileiro

Associação Brasileira de Saúde Coletiva

Associação Nacional dos Serviços Municipais de Saneamento

Cáritas Brasil

Central de Movimentos Populares

Conselho Nacional das Populações Extrativistas

Confederação Nacional dos Urbanitários

Confederação Nacional das Associações de Moradores

Coordenação Nacional de Articulação das Comunidades Negras Rurais Quilombolas

Conselho Nacional de Igrejas Cristãs do Brasil

Confederação Nacional dos Trabalhadores na Agricultura

Comissão Pastoral da Terra

Confederação Sindical de Trabalhadores/as das Américas

Central Única dos Trabalhadores

Federação de Órgãos para Assistência Social e Educacional

Fórum Brasileiro de ONGs e Movimentos Sociais para o Meio Ambiente e o Desenvolvimento

Federação Nacional das Associações do Pessoal da Caixa Econômica Federal

Federação Interestadual de Sindicatos de Engenheiros

Frente Nacional pelo Saneamento Ambiental

Federação Nacional dos Urbanitários

Federação Única dos Petroleiros

Fórum de Mudanças Climáticas e Justiça Social

Instituto Brasileiro de Proteção Ambiental

Internacional de Serviços Públicos

Marcha Mundial das Mulheres

Movimento dos Atingidos por Barragens

Movimento dos Pequenos Agricultores

Movimento de Pescadores e Pescadoras Artesanais do Brasil

Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra

Movimento dos Trabalhadores Sem Teto

ONG Proscience

Rede Mulher e Mídia

Serviço Interfranciscano de Justiça Paz e Ecologia

Sociedade Internacional de Epidemiologia Ambiental

Vigência

FAMA2018

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