Qué Democracia

Septiembre 2019

La de legalización y legitimación de esa criminal acumulación gran capitalista.

 

 

 

Legalidad-legitimidad de la gran burguesía/Bloqueo de la lucha de clases/Alternativas emancipatorias

 

 

Legalidad-legitimidad de la gran burguesía

 

Recordemos a Rodolfo Walsh, en su Carta Abierta a la Junta Militar en marzo de 1977, nos señala: “En la política económica de este gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada”.

 

Anticipó que el autodenominado proceso de reorganización nacional atendía al avance constante en la acumulación gran capitalista de riquezas y poder por crecimiento tanto en la sobreexplotación del trabajo y de la naturaleza como por desposesión y acaparamiento de bienes comunes (sociales y naturales) a los pueblos de Argentina. Con dictadura genocida, la alianza de capitales y estados imperialistas con los locales implantaron el neoliberalismo. Analicemos:

Neoliberalismo y crítica marxista

26 de diciembre de 2012

 

Por Rolando Astarita

 

 

 (…)Consideramos que «el neoliberalismo» expresa una política de todo el capital, no solo de una de sus fracciones. Esto es, el apoyo que tuvieron, y tienen, las políticas recomendadas por monetaristas, nuevos clásicos, nuevos keynesianos y similares excede en mucho al capital financiero. Los ataques a los derechos sindicales; los ajustes que implican caídas del salario; las legislaciones para flexibilizar las relaciones laborales; la reducción o supresión de subvenciones a los desempleados; el empobrecimiento de pensionistas y jubilados; las ofensivas contra los inmigrantes, fueron medidas que apuntaron a restablecer la rentabilidad del capital de conjunto. Por esta razón fueron apoyadas a nivel global no solo por los bancos y financistas, sino también por las cámaras empresarias de la industria, el comercio, el agro, la minería, el transporte, más amplios sectores de las clases medias y de las patronales pequeñas y medianas.

Por otra parte, las privatizaciones, las aperturas comerciales y las libertades para el movimiento transnacional de los capitales tuvieron como efecto someter de manera más abierta y plena a todas las economías a la ley de la ganancia. Y esta orientación fue alentada por capitales industriales, comerciales, agrarios, junto al capital financiero. Incluso las fracciones más débiles de los capitales nacionales buscaron insertarse en esta mundialización del capital.

La reacción neoliberal, a su vez, fue acompañada por una movilización reaccionaria en la política, la cultura y la ideología. En muchos ámbitos se impuso la consigna “que gane el mejor y el más fuerte”, que por lo general son los más ricos. Se rechazaron los movimientos críticos y las culturas contestatarias; resurgieron movimientos racistas y xenófobos; y se exaltaron valores conservadores burgueses. Todo ello contribuyó a que el trabajo fuera subsumido de forma más completa al capital de conjunto, sin distinciones. Por eso pensamos que el neoliberalismo expresa el programa de la clase capitalista global frente a la crisis de rentabilidad que estalló en los 1970, y la posterior profundización de la mundialización del capital.”

 

Lo esencial: aumento de la tasa de explotación

En esta descripción el tema de si el gasto del Estado tuvo más o menos intervención en la economía no tiene mayor relevancia para la caracterización de las políticas que se aplicaron en los países capitalistas en las últimas décadas. Lo esencial es que el programa del capital pasó por aumentar la tasa de explotación del trabajo. Lo cual explica también por qué el neoliberalismo tuvo la adhesión de prácticamente todas las facciones del capital; naturalmente, el aumento de la tasa de explotación del trabajo es la raíz de la hermandad del capital.

En este respecto, en la nota en la que analizo el libro de Piketty (aquí) señalé que hay mucha evidencia empírica del aumento de la participación de los beneficios en el ingreso a nivel global; eso es, hubo una tendencia al aumento de la relación beneficios / salarios, que nos da un proxy a la tasa de plusvalía. Escribí:

“Según Kristal (2010), y para 16 países industrializados, la relación W/Y aumenta en promedio en la posguerra y hasta los 1970, pero baja desde el 73% en 1980 al 60% en 2005. Sostiene que en las dos últimas décadas los aumentos de productividad superaron a los aumentos salariales.

 

Por otra parte, de acuerdo a Karabarbounis y Neiman (2013) la participación de los salarios ha estado declinando a nivel global desde 1980: tomando su participación en el valor bruto añadido de las corporaciones, habría caído un 5% en los últimos 35 años, desde el 64% al 59%. De 59 países con al menos 15 años de datos entre 1975 y 2012, 42 muestran tendencias decrecientes en la participación del trabajo. La tendencia se verifica también en China, India y México. Blanchard y Giavazzi (2003) también encuentran la caída de la participación de los salarios en los países desarrollados en las últimas décadas. Otra manera de ver el aumento de la participación de los beneficios en el ingreso es a través de la distancia entre los ingresos de los CEO de las grandes corporaciones (plusvalía) y los salarios promedio. En EEUU, en 2013, la paga de los altos ejecutivos es 343 veces mayor que la de la media de los empleados y 774 veces mayor que la de aquellos que menos cobran. En 1983 la diferencia con la media era 46 veces (Executive Paywatch, de la AFL-CIO).

 

También el “Informe mundial sobre salarios 2012-2013” de la OIT muestra esta dinámica. En 16 economías desarrolladas la proporción media del trabajo disminuyó del 75% del ingreso nacional a mediados de los 1970 a 65% en los años previos de la crisis de 2007. En Japón la participación del salario en el ingreso pasó del 68,4% en 1970 al 79,93% en 1977, para bajar al 54,5% en 2010. En EEUU pasó del 71,98% en 1970 al 63,27% en 2010; y en Alemania fue del 69,75% en 1970 al 63,66% en 2010. A su vez, en 16 economías en desarrollo y emergentes, disminuyó del 62% del PBI en los primeros años de los 1990 al 58% justo antes de la crisis.

Por otra parte, la evolución de la plusvalía relativa parece clara. Según la OIT, el índice de productividad del trabajo (producto por trabajador) en las economías desarrolladas, con base 100 en 1999, se había elevado a 114,6 en 2011; en tanto que el índice de los salarios, en el mismo período, había aumentado a 105,9. En EEUU la productividad real por hora en el sector empresarial no agrícola aumentó 85% desde 1980 a 2011, y la remuneración salarial lo hizo el 35%. En Alemania, en las dos últimas décadas, la productividad se incrementó cerca del 25%, pero los salarios reales permanecieron sin cambios. Esto está indicando que la tasa de plusvalía aumenta, aun cuando aumenta la canasta de bienes salariales. Incluso en China, a pesar de que los salarios se triplicaron en la última década, el PBI aumentó a una tasa superior, de manera que W/Y disminuyó” (W: salario; Y: ingreso).

Subrayamos entonces que la cuestión de si el Estado tuvo más o menos participación en las economías capitalistas es secundaria a la hora de definir en qué consiste el neoliberalismo. Más importante aún es que no tuvo un papel neutral en la ofensiva contra el trabajo. Contra lo que piensa el sentido común del izquierdismo progresista, el Estado no está por fuera de las relaciones de clase; no se lo puede pensar haciendo abstracción de su carácter de clase. De hecho, a lo largo de las últimas décadas el Estado contribuyó  (y sigue haciéndolo) al fortalecimiento de las posiciones del capital frente al trabajo. Así, por ejemplo, las empresas que se mantienen bajo control estatal se rigen cada vez más según la lógica de la rentabilidad: compiten con empresas privadas, cotizan en bolsa, establecen relaciones con el mundo financiero según las reglas del mercado, subcontratan trabajo y lo precarizan, y remuneran a sus ejecutivos como cualquier otra empresa capitalista. De la misma manera, cada vez más en reparticiones del Estado encontramos trabajo precarizado y trabajadores con derechos laborales mínimos. Todo apunta a la misma conclusión: el Estado no está por fuera de la unidad orgánica que conforma el modo de producción capitalista.

Por eso, el punto de partida del análisis deben ser las relaciones entre las clases sociales fundamentales de la sociedad moderna. Y por eso también, y contra lo que imaginan los ideólogos del reformismo pequeño burgués, el aumento de la explotación del trabajo es perfectamente compatible con la no reducción o el aumento de la participación del gasto estatal en el producto. Más aún, la participación del gasto social en el producto ha tendido a aumentar, en el promedio de los países de la OCDE, entre 1980 y 2015. Las razones de por qué sucedió así deberán investigarse, pero de nuevo esto no impidió el aumento de la tasa de explotación (en Argentina esta cuestión tiene particular relevancia a la hora de caracterizar a la política del gobierno de Macri). En otras palabras, el aumento del gasto público no está en contradicción con la ofensiva del capital desde mediados de los 1970.

Textos citados
Fuente: https://rolandoastarita.blog/2016/12/26/neoliberalismo-y-critica-marxista/#more-7151

 

 

Reflexionemos, la democracia vigente desde 1983 hasta hoy nos forzó al pago eterno de intereses usurarios en incesante crecimiento. Aún más inculcó que era esencial a la corrección de conducta del país. Ocultó que el poder real estableció la estafa oficializada como deuda externa pública mediante dictadura genocida e implica garantizarle 'democráticamente' expropiación acaparadora de todos los bienes comunes. Por tanto, esa succión de riquezas e ingresos resultantes de la sobreexplotación del trabajo y la naturaleza y de despojos requirió mantener también leyes impuestas con terrorismo de estado.

 

 

 

El colectivo de periodistas Sin Fin y la ONG Memoria Abierta (ver aparte) sistematizaron esa información para abrir un debate sobre la necesidad de impulsar leyes democráticas para la democracia. El trabajo completo puede verse en www.leyesdeladictadura.com

De las 4.449 leyes que integran el digesto jurídico, 998 nacieron bajo regímenes no democráticos. De ellas, 417 fueron aprobadas durante la última dictadura cívico-militar, que creó un órgano específico para tal fin compuesto íntegramente por oficiales de las tres armas: la Comisión de Asesoramiento Legislativo (CAL). Poco presente en los repasos sobre la historia reciente, dejó una marca que se mantiene hasta nuestros días.

La Ley 21.526 de Entidades Financieras fue la punta de lanza de la última dictadura para hacer un cambio total en el sistema económico y financiero argentino. Junto a la descentralización de los depósitos y la liberalización de las tasas de interés, la ley 21.526 desreguló el sector, que pasó a buscar sin límites el rédito económico para dejar de fomentar la actividad productiva. A lo largo de 40 años construyó un sistema financiero concentrado, extranjerizado y privatizado

 

La Ley Para el Personal de la Policía lleva la firma del Teniente General Jorge Rafael Videla y del ministro de Economía José Alfredo Martínez de Hoz. Al igual que la Ley Orgánica de la Policía (sancionada por la dictadura de Pedro Eugenio Aramburu en 1958), sufrió algunas modificaciones en democracia pero sigue vigente. Sus textos definen una institución vertical y autoritaria que, entre otras distorsiones: impide denunciar ilícitos por fuera de su estructura avalando circuitos de financiamiento ilegal y permite que sus funcionarios lleven arma fuera de servicio, lo que origina tres de cada cuatro muertes producidas durante una intervención policial.

 

La ley 22.278, que rige sobre los menores en conflicto con la ley a nivel nacional, fue sancionada en 1980. Su permanencia en democracia habilitó condenas perpetuas a jóvenes y le costó al país una sanción de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Permite penar a adolescentes como si fueran adultos y encerrar a chicos y chicas por debajo de la edad de imputabilidad en institutos con regímenes carcelarios.

 

 

Nos urge, abajo y a la izquierda, dirigir el Nunca Más al poder real o contubernio de capitales y estados imperialistas con los locales. Por implantar su neoliberalismo mediante terrorismo paraestatal y estatal en los setenta. Por enriquecerse de modo exorbitante e incesante mediante los extractivismos causantes de exterminios y empobrecimiento estructural de una creciente mayoría de nosotros, también del país-continente. Pero es hora, además, de generalizar la toma de conciencia que la democracia vigente desde el 10 de diciembre de 1983 hasta hoy ha posibilitado la constante puesta en práctica de la planificación de la miseria por el poder real.

 

 

 

Complicidad no,

responsabilidad empresarial sí

4 de junio de 2018 

Por 

Un recorrido por aquellas empresas que participaron activamente de las torturas, secuestros y desapariciones de sus trabajadores durante la última dictadura militar arma un mapa de las grandes responsabilidades del empresariado que no son parte de la agenda judicial de estos tiempos. Hay causas que intentan penar a quienes se sumaron al plan sistemático del terrorismo de Estado desde el poder económico pero son pocos los que lo logran. Sumamos además en esta nota la opinión del periodista y militante social, Quique de María.

Por Carina Toso para Enredando

(...)Todo esto pone en evidencia la relación entre las fuerzas militares y el poder económico demostrando que hubo una utilización planificada y sistemática de acallar a la militancia política radicalizada y disciplinar a la clase trabajadora que a lo largo de esas décadas había logrado acumular poder político y social. Ya en el informe de la CONADEP, Nunca Más, y gracias a los testimonios de sobrevivientes, se había remarcado la pertenencia a la clase obrera de muchas de las víctimas y enfatizado sobre los secuestros colectivos en lugares de trabajo. “Algunos de los casos mencionados son los de los astilleros de la zona norte del primer cordón industrial bonaerense, el de la empresa siderúrgica Acindar en Villa Constitución (cuyo presidente hasta 1976 había sido José Alfredo Martínez de Hoz, luego Ministro de Economía de la dictadura)”.(...) Leer

En consecuencia, como explica Rolando Astarita, "pensamos que el neoliberalismo expresa el programa de la clase capitalista global frente a la crisis de rentabilidad que estalló en los 1970, y la posterior profundización de la mundialización del capital.” Desde 2007-9 el sistema está en crisis estructural. Analicemos:

 

Economía global 2019; actualización (1)

2 de septiembre de 2019

 

Por Rolando Astarita

Esta entrada se divide en dos partes

En esta nota actualizamos análisis que hemos presentado en notas anteriores sobre la economía global. La idea central es que se ha mantenido el crecimiento débil, al que hacíamos referencia años atrás. En este respecto recuerdo que en una nota de julio de 2014 (aquí, y siguientes; también aquí) decíamos que desde el final de la crisis de 2007-9 la coyuntura no era de depresión, o recesión, pero tampoco de fuerte crecimiento. Las economías de la zona del euro y Japón continuaban estancadas; el crecimiento era débil en Estados Unidos y Canadá; y relativamente importante en los países atrasados.

 

Agregábamos que todo indicaba que la economía mundial se encaminaba hacia un largo período de crecimiento débil, o semi-estancamiento. En paralelo, había mucha liquidez que alimentaba el crédito y la especulación. Una situación que Marx llamó “plétora del capital”, y que la literatura económica mainstream registró como “exceso mundial de ahorro”. Con bajas tasas de interés y mucho cash, y a pesar de mejoras en la rentabilidad –entre otras razones por aumento de la plusvalía relativa, véase más abajo- la inversión permanecía débil. Así, en lugar de ampliar su capacidad productiva, las empresas preferían recomprar sus acciones o involucrarse en fusiones y adquisiciones, en un contexto de crecimiento del crédito y las deudas, y falta de dinamismo de la producción.

 

También planteamos que el crecimiento débil de largo plazo era consecuencia de la crisis estructural de 2007-9. Esto es, una crisis de sobreacumulación de capital que se combina y potencia con la crisis financiera. Son crisis precedidas por períodos de intensa acumulación, crecimiento del crédito, especulación y subas de los precios de los activos, que impulsan la sobreacumulación y la especulación. Pero esa dinámica impulsa la inversión en capital constante por trabajador, la sobreacumulación y sobreinversión, con la consecuencia de presiones bajistas en los precios y caída de la rentabilidad. Agregábamos que estas crisis podían marcar cambios bajistas de la tendencia de largo plazo en el crecimiento; combinado con estancamiento o caídas en zonas o países importantes por su peso económico, como ocurrió en la zona del euro y Japón.

 

Situación en 2019

Actualizando entonces el anterior análisis, lo más destacado es que no se alteró la dinámica poscrisis descripta. Para 2019 el FMI pronostica un crecimiento global de la economía del 3,2% (World Economic Outlook, julio 2019). Prevé que EEUU crezca 2,6%; la zona del euro 1,3% (1,9% en 2020); Gran Bretaña 1,3%; y Japón 0,9% (0,4% en 2020). En China el crecimiento esperado en 2019 es 6,2% (6% en 2020) y en India 7% (7,2% en 2020). América Latina 0,6% en 2019. El informe destaca que la inversión y la demanda de bienes de consumo durables, como automóviles, han permanecido débiles en las economías avanzadas y de mercados emergentes. La baja inversión en maquinaria y equipos afecta a la industria manufacturera global. Las tensiones comerciales entre China y EEUU, la posibilidad de un Brexit sin acuerdo, socavan aún más la confianza de los capitales y la inversión.

La OCDE (Economic Outlook, 2019, Issue 1) plantea que el crecimiento global se desaceleró a fines de 2018 y se está estableciendo a un nivel más bajo. A igual que el FMI, prevé un crecimiento global de 3,2% en 2019, y 3,4% en 2020. Sostiene que el crecimiento es “frágil”, y puede revertirse si se exacerba la guerra comercial. También subraya la debilidad de la acumulación de capital: el  crecimiento de la inversión de las empresas, en las economías avanzadas, sería de solo 1% anual en 2019 y 2020, contra 3,5% anual en 2017 y 2018. El crecimiento del comercio se desaceleró de forma importante. Por otra parte China es una fuente de preocupación, fundamentalmente porque continúa aumentando la deuda corporativa no financiera.

El Banco Mundial, a su vez, estima que el crecimiento del producto global en 2019 será 2,6% (“The Global Economy: Heightened Tensions, Subdued Growth”, 4/06/2019). Considera que la inversión se mantendrá por debajo de los promedios de largo plazo; y que estamos ante la mayor caída del crecimiento del comercio global desde la crisis financiera.

 

Salarios y productividad, una brecha en aumento

 

Junto al crecimiento débil se registra una tendencia a un menor crecimiento de los salarios. Según la Organización Internacional del Trabajo (ILO en inglés), el crecimiento del salario real en términos globales (136 economías) en 2017 no solo fue menor que en 2016, sino también fue el menor crecimiento desde 2008. Mientras que en 2016 creció 2,4%, en 2017 aumentó solo 1,8%. Si se excluye China, el crecimiento fue 1,8% en 2016 y 1,1% en 2017. En los países adelantados del G-20 el aumento de los salarios pasó del 1,6% en 2015 al 0,4% en 2017. En EEUU la tasa de incremento bajó del 2,2% en 2015 al 0,7% en 2016 y 2017 (ILO, “Global Wage Report 2018/19: What lies behind gender gaps”).

Esta caída en el crecimiento de los salarios reales se combina con una  productividad que se incrementa a mayor ritmo. Siempre según el informe de la OIT citado, en el período 1999-2017, y en los 52 países llamados de altos ingresos, en promedio la productividad del trabajo creció más rápidamente (en total, 17%) que los salarios reales (13%). Esta disociación entre salarios y productividad explica por qué las participaciones del salario en el ingreso en muchos países están por debajo de las de inicios de los 1990. En este último respecto, según la OCDE, en el período 1990 a 2009 la participación de la remuneración del trabajo en el producto nacional declinó en 26 de 30 países avanzados para los cuales se dispone de datos. La mediana de la participación de los salarios en el ingreso nacional cayó del 66,1% al 61,7%.. Otro estudio, también de la OCDE, encontró que la participación de los salarios en las economías del G-20 disminuyeron 0,3% por año entre 1980 y finales de los 2000. En el caso de los países en desarrollo y economías emergentes, la evidencia es más ambigua y mixta. Sin embargo, la OIT encontró que la caída en la participación del ingreso en muchos países atrasados (en vías de desarrollo y emergentes) es aún más pronunciada que en los países desarrollados. En líneas generales, la caída de la participación de los salarios en el ingreso tendió a frenarse, o a revertirse levemente, en lo más profundo de la crisis financiera, pero comenzó a caer de nuevo a partir de 2009 (“The Labour Share in G20 Economies”, OECD, febrero 2015).

 

En términos marxistas, la caída de la participación de los salarios en el ingreso significa aumento de la tasa de plusvalía. Esto es, los incrementos de la productividad abaratan el valor de la fuerza de trabajo (la productividad aumenta a un mayor ritmo que el salario promedio), y habilitan a que una mayor porción del valor agregado vaya a parar a los bolsillos de los capitalistas. Un factor que contrarresta la tendencia a la caída, debida al aumento de la inversión de capital constante por obrero, de la tasa de ganancia.

 

Creciente desigualdad de ingresos y riqueza

Lo planteado en el apartado anterior conecta con la creciente desigualdad de ingresos y riquezas, tendencia que se registra desde hace unas cuatro décadas, y ha sido destacada por diversas organizaciones e incluso por representantes del establishment. En este respecto, David Lipton, director gerente interino del FMI, observaba – en un discurso pronunciado el 16/07/2019- que desde 1980 el l 0,1% más rico de la población mundial ha concentrado prácticamente los mismos beneficios económicos que recibe el 50% más pobre (véasehttps://www.imf.org/es/News/Articles/2019/07/12/sp071619-the-future-of-bretton-woods).

 

En el mismo sentido, Oxfam International sostiene que en 2018 las fortunas de los 2200 billonarios (aquellos con patrimonios de 1000 millones de dólares, o más) aumentaron 12% -900 mil millones en el año, o sea, 2.5 mil millones por día- en tanto 3800 millones de personas, que constituyen la mitad más pobre de la humanidad, vieron caer su riqueza un 11% (https://www.oxfam.org/en/pressroom/pressreleases/2019-01-18/billionaire-fortunes-grew-25-billion-day-last-year-poorest-saw). El World Inequality Report 2018 también registra que desde 1980 la desigualdad de ingresos aumentó rápidamente en Norte América, China, India y Rusia, y ha crecido moderadamente en Europa. En Rusia la desigualdad aumentó bruscamente, en China fue más moderada y relativamente gradual en India. En Europa Occidental y Estados Unidos, en 1980 el 1% de la población con mayores ingresos obtenía el 10% del ingreso. En 2016 en Europa Occidental el 1% más rico obtenía el 12% del ingreso, y en Estados Unidos el 20%. En Medio Oriente, África Subsahariana y Brasil la desigualdad de ingresos se ha mantenido relativamente estable, pero a niveles muy elevados. A nivel global, desde 1980 el 1% más rico de la población mundial capturó el doble del crecimiento del ingreso que el 50% más pobre (véase https://wir2018.wid.world/files/download/wir2018-full-report-english.pdf)..

De nuevo, se trata de gigantescas masas de plusvalía que en buena parte ha ido a alimentar el crédito y la valorización ficticia de activos financieros. Por eso la débil acumulación global ha ido de la mano de un mar creciente de deudas; una cuestión que tratamos en la segunda parte de la nota.

Descargar el documento: varios formatos siguiendo el link, opción Archivo/Descargar Como: Economía global 2019; actualización (1)

Fuente: https://rolandoastarita.blog/2019/09/02/economia-global-2019-actualizacion-1/#more-9303

Economía global 2019; actualización (2)

6 de septiembre de 2019

Por Rolando Astarita

En la primera parte de la nota (aquí) dijimos que en los últimos 10 años la economía global se ha caracterizado por el crecimiento débil, y la baja inversión, en un marco de abundante liquidez. En lo esencial, se trata de plusvalía que, al no reinvertirse productivamente, se vuelca a los mercados financieros. Por eso, los organismos internacionales y observadores advierten sobre el peligro que entraña un crecimiento anémico sostenido en el aumento del crédito y un mar de deudas.

 

Por ejemplo, en su informe 2018 sobre comercio y desarrollo la UNCTAD señala que “los bancos han aumentado mucho más de tamaño gracias al dinero público; los instrumentos financieros opacos vuelven a estar a la orden del día; el sistema bancario paralelo se ha convertido en un negocio de 160 billones de dólares, el doble de la economía mundial…  Gracias a los billones de dólares de dinero público (‘expansión cuantitativa’), los mercados de activos se han recuperado, se realizan fusiones de empresas en gran escala y la recompra de acciones constituye ahora la característica distintiva de una gestión sagaz. En cambio, la economía real se ha mantenido renqueante fluctuando entre momentos efímeros de optimismo y rumores intermitentes de riesgos a la baja” (“Informe sobre el comercio y el desarrollo, 2018”).

 

Más adelante: “La preocupación principal se debe a que el tibio crecimiento mundial sigue teniendo una gran dependencia de la deuda, en un contexto en el que están cambiando las tendencias macroeconómicas. A principios de 2018, el volumen de la deuda mundial había aumentado cerca de 250 billones de dólares —el triple de los ingresos mundiales— en comparación con los 142 billones de dólares registrados hace un decenio. La estimación más reciente de la UNCTAD indica que la relación entre deuda mundial y PBI es en la actualidad casi un tercio mayor que en 2008”. Señala también que hubo una explosión de la deuda privada, sobre todo en los mercados emergentes y los países en desarrollo, “cuya participación en el total de la deuda mundial aumentó del 7% en 2007 al 26% en 2017, mientras que la relación entre el crédito a empresas no financieras y el PBI en 7 las economías de mercado emergentes se incrementó del 56% en 2008 al 105% en 2017”.

En este punto recordemos que el Banco Mundial también destaca el crecimiento de la deuda de los países atrasados: en las economías “emergentes y en desarrollo” aumentó de un 15% del PBI, promedio, al 51% en 2018. Volviendo al informe de la UNCTAD, dice que los flujos transfronterizos de capitales no solo son más volátiles, sino también han pasado a ser negativos “para el conjunto de los países emergentes desde finales de 2014, habiendo sido la salida de capitales especialmente cuantiosas en el segundo trimestre de 2018”.

En el mismo sentido, la OCDE también alerta que la deuda privada crece rápidamente en las economías más grandes: el stock global de bonos corporativos no financieros se ha duplicado en términos reales en relación a 2008, llegando a casi 13 billones de dólares. Además, la calidad de la deuda se ha estado deteriorando, lo que incluye un elevado stock de préstamos apalancados.

 

Por su parte, el FMI dice que han aumentado los riesgos de la situación financiera (véase “Global Financial Stability Report IMF”, abril 2019). Las políticas monetarias laxas después de 2009 ayudaron a sostener la expansión del crédito, pero la deuda se elevó a niveles históricamente altos. En EEUU la deuda corporativa ha pasado de 4,9 billones de dólares en 2007 a 9,1 billones a fines de 2018; es un aumento del 86%. De esta deuda, el mercado de préstamos apalancados, a fines de 2018 llegaba, en EEUU, a 1,3 billones de dólares  (sobre los préstamos apalancados, ampliamos más abajo).

 

El mercado de bonos de grado de inversión también se hizo más riesgoso. En promedio, la deuda corporativa está sesgada hacia emisores de menor calificación; existe elevado apalancamiento y crecimiento rápido del crédito, indicadores que anticipan caídas económicas y crisis bancarias. La rentabilidad corporativa mejoró desde 2017; la tasa de rentabilidad –beneficios sobre activos- ha sido notablemente más elevada que en otras economías avanzadas. Sin embargo, los beneficios disminuyeron en el último trimestre de 2018. Y, más importante, el riesgo financiero ha permanecido elevado.

 

Las empresas han destinado ganancias al pago de dividendos y la recompra de sus acciones, que superaron las ganancias de inversión y alcanzaron las alturas más elevadas en la poscrisis. En algunos sectores los pagos de dividendos fueron financiados con toma neta de préstamos, aumentando la deuda ya elevada.

 

Señala también que se ha invertido la curva de rendimiento de los bonos (un indicador que suele anticipar recesiones); y la inversión se ha detenido. En este contexto, las vulnerabilidades siguen creciendo en el sector corporativo y entre los intermediarios no bancarios. A pesar de que la relación deuda – capacidad de servirla de las empresas estadounidenses ha mejorado desde la crisis financiera, esto podría cambiar rápidamente si aminora de manera significativa el crecimiento, o se endurecen las condiciones financieras (véase también más abajo).

En la zona del euro el crédito se expandió en menor medida –debido a la crisis de la deuda- pero siguen existiendo debilidades estructurales en los sectores de la media y pequeña empresa. Aquí las vulnerabilidades son más pronunciadas en el sector soberano, con deuda elevada o incluso elevándose, como es el caso de Italia. Además, la deuda corporativa se ha incrementado de forma significativa en un número de países, entre ellos Francia. En el sector bancario hubo fuertes caídas en la valuación de activos, lo cual plantea riesgos para algunos bancos. En otros países adelantados, si bien la vulnerabilidad de los bancos es baja, continúa siendo motivo de preocupación el apalancamiento de los hogares (elevado ratio deuda / PBI y creciendo en algunos países). En Japón la baja rentabilidad de los bancos es motivo de preocupación, así como el elevado riesgo que han tomado intermediarios financieros no bancarios. La situación financiera en China, otro de los focos de preocupación del establishment, la tratamos aparte.

En el mismo sentido que los anteriores informes, el BIS Quarterly Review, septiembre 2018, señala que el crédito internacional (transfrontera y en moneda extranjera) ha continuado expandiéndose, y alcanza el 38% del producto mundial. Este crecimiento ha sido encabezado por la emisión internacional de títulos de deuda. El rol de los bancos se redujo, tanto como prestamistas como inversores. La primera reducción ocurrió cuando la crisis financiera; luego hubo una breve recuperación, pero volvió a contraerse fuertemente cuando la crisis del euro. El descenso de la participación de los bancos en el mercado internacional de títulos de deuda fue compensado por el aumento de los acreedores no bancarios, tales como fondos de pensión, compañías de seguros, fondos de mercado monetario (money market funds) y fondos de cobertura (hedge funds). Los emisores de bonos son principalmente gobiernos y grandes empresas. Muchos países de economías emergentes o en desarrollo han aumentado su endeudamiento mediante la emisión de bonos.

 

Liquidez y recompra de acciones

Un rasgo destacable de la coyuntura son las plusvalías que no se reinvierten productivamente y se acumulan como capital líquido, o se destinan a la recompra de acciones. En 2018 la recompra de acciones por las 500 compañías estadounidenses del S&P llegó a 800.000 millones de dólares. Desde 2008 hasta principios de 2018 se realizaron recompras por 5,1 billones de dólares. Según estimaciones de analistas, entre 2007 y 2016, las 500 empresas del S&P gastaron el 54% de sus beneficios en recompra de acciones (ver aquí). Según Goldman Sachs, en 2019 las 500 del S&P estarían en tren de recomprar acciones por 940.000 millones de dólares. Con bajas tasas de interés, las recompras son financiadas, en muchas ocasiones, con créditos apalancados (véase el siguiente apartado).

 

Es claro que la recompra de acciones aumenta las ganancias por acción de forma artificial, ya que aumenta el valor del capital sin que se corresponda con un incremento de la inversión productiva y la generación de plusvalía. Además, dado que el 10% más rico de las familias posee el 86% de los paquetes accionarios, la recompra aumenta la concentración de riqueza e ingresos. Un flujo de dinero que alimenta los fondos de inversión y toda forma de valorización financiera de los activos.

Aunque en mucho menor medida, en la zona del euro la recompra de acciones experimentó un auge en los últimos 12 meses, llegando a 100.000 millones de dólares. Por otra parte, las empresas japonesas mantienen cash en los bancos por 4,8 billones de dólares (ver aquí).

 

Bonos BBB, préstamos apalancados y el crecimiento de los CLO

El crecimiento del crédito, y las deudas, genera las condiciones para el estallido de una nueva crisis financiera que tendría inevitables repercusiones sobre el conjunto de la economía. A fin de profundizar en esta explicación, empecemos recordando cómo están conformados los mercados de crédito.

Se dividen en dos clases fundamentales. En primer lugar, están los bonos de grado de inversión, emitidos por empresas de alta calificación. Estos bonos van desde calificación AAA (la mejor) a BBB. En este segmento del mercado de crédito lo distintivo es que, tanto en EEUU como en Europa aumentó significativamente la emisión de bonos BBB. En EEUU el incremento se produjo principalmente antes de la crisis financiera; en Europa continuó después de la crisis. El resultado es que en 2018 la participación de los bonos BBB era de aproximadamente un tercio en EEUU, y la mitad en Europa. Dado que estos bonos son aptos para inversores institucionales –que están obligados a invertir en títulos con un mínimo de calificación-, un debilitamiento de la economía puede llevar a la caída de la calificación de los bonos BBB a bonos basura, lo que desataría ventas forzadas de los fondos que tienen obligación de mantener sus colocaciones en grado de inversión (véase aquí).

 

El segundo tipo de mercado de crédito es el de “grado especulativo”. Está conformado por los bonos de alto rendimiento (calificación menor a BBB) y por los préstamos apalancados. Pues bien, aunque la participación de los bonos basura (los más riesgosos) ha disminuido en el total de la deuda, han crecido los préstamos apalancados. Se trata de préstamos que se otorgan a empresas que ya tienen un peso de deuda “sustancial” (típicamente cuando la deuda es cinco veces mayor que las ganancias antes de intereses, impuestos y amortización), y pobres calificaciones crediticias. Estos préstamos se realizan a tasa variable, están asegurados con colateral subyacente, y sus pagos tienen prioridad frente a bonos de alto rendimiento. En EEUU su volumen más que se ha duplicado desde 2010. Y cada vez más se usan para fondear la toma de riesgos financieros a través de fusiones y adquisiciones, compras apalancadas, pagar dividendos y recompra de acciones.

 

El crecimiento de los préstamos apalancados se debe en gran medida a su titularización (en otras notas también hemos empleado el término securitización) a través de la emisión de Collateralized Loan Obligation (obligación de deuda colateralizada). Se trata, en lo esencial, de un título respaldado por un pool de deuda. El mismo se origina cuando un gerente de instrumentos financieros compra a un banco un paquete de préstamos apalancados, que agrupa en un paquete. Para fondear la compra, vende participaciones en el CLO a inversores. Las participaciones se dividen en tramos, que se diferencian por el riesgo implicado.

 

Los inversores que asumen los mayores riesgos adquieren los tramos equity del CLO, y reciben mayor tasa; pero son los primeros que dejan de cobrar si se produce un default de los préstamos subyacentes. Los inversores que asumen menor riesgo son los que compran los tramos senior del CLO, y cobran primero, pero reciben menos interés. Por eso los CLO son muy similares a las CDO, las obligaciones de deuda colateralizada, que contribuyeron a inflar la burbuja inmobiliaria que terminó en el estallido financiero de 2007-9. Las CDO  tenían como activo subyacente los créditos hipotecarios. Por eso, a partir de 2007 los defaults sobre las hipotecas subyacentes hicieron que los valores de los CDO se desplomaran, agudizando al extremo la crisis financiera.

 

Pues bien, por estos tiempos la nueva “estrella financiera” son los CLO. En los últimos años la parte de los bancos en el mercado de préstamos apalancados estadounidense bajó al 8%, mientras que la parte de las CLO aumentó del 47 al 60%. Según el Banco de Inglaterra, a fines de 2017 había, globalmente, alrededor de 750.000 millones de dólares invertidos en CLO. Un tercio estaba en manos de bancos de EEUU, Europa y Japón, y el resto pertenecía a inversores no bancarios. Entre los bancos, las entidades japonesas son las mayores inversoras. De acuerdo a informes bancarios, cuatro bancos japoneses tenían unos 108.000 millones de dólares en CLO de EEUU (M. Rodríguez Valladares, “Non-banks Are The Largest Holders Of Collateralized Loan Obligations Globally”, Forbes, 11/06/19).

Indudablemente, se trata de instrumentos financieros opacos, y la deuda subyacente muchas veces financia operaciones especulativas y riesgosas. Además, el aumento de su demanda ayudó a que se licuaran cláusulas de protección de los inversores, que estaban incluidas en los acuerdos de préstamos; por eso se los conoce como acuerdos con “apenas cláusulas”.

Antes de la crisis los acuerdos con “apenas cláusulas” eran el 25% del total. Según Moody, hoy son el 80%. Si viene una recesión, muchas empresas van a tener muchas dificultades para pagar sus elevadas deudas. Por sobre todas las cosas siempre debemos tener presente que, por más complejas que sean las ingenierías financieras, nada puede evitar las desvalorizaciones de los títulos cuando entre en crisis la realización de la plusvalía. Y el peligro se agudiza porque la misma opacidad de estos títulos impulsa el vértigo de la especulación, y el crecimiento de todas formas de capital ficticio. Por eso los estándares más laxos para suscribir títulos, la menor protección a los inversores, junto a una porción mayor de crédito débil, aumentan la probabilidad de tensiones y problemas, y reducen los ratios de recuperación en la eventualidad de que se endurezcan las condiciones financieras o haya un fuerte descenso en la actividad económica.

Además, dado que fondos de inversión han sido grandes compradores, por medio de CLO, de préstamos apalancados, el tener que admitir pérdidas en los valores de sus títulos puede impulsar el pedido de reembolso de fondos, llevando a ventas forzadas y a mayores caídas de los precios. Este tipo de dinámicas afectaría no solo a los inversores que tienen esos préstamos, sino a la economía más en general. Los préstamos apalancados posiblemente no dispararán la- próxima crisis, pero es muy probable que la profundicen (véase, por ejemplo, M. Greene, “Do leveraged loans pose a threat to the US economy?”, Financial Times 11/02/19). En este respecto es significativo que Janet Yellen, ex responsable de la FED, advirtiera, a fines de 2018, que “existe el peligro de que si algo provoca una caída de la economía, los altos niveles del apalancamiento corporativo podrían prolongar la recesión y llevar a cantidad de quiebras en el sector corporativo no financiero”. Sobre los CLO dijo que “mucho del subyacente de esa deuda es débil. Pienso que los inversores la tienen en paquetes como los paquetes subprime [se refiere a las hipotecas de baja calificación, subyacentes de los CDO]”. Señaló también que el endeudamiento corporativo se disparó en años recientes, pasando la deuda de 4,9 billones de dólares en 2007 a 9,1 billones (véase aquí).

 

En términos más generales, y según el BIS, el financiamiento apalancado –comprendiendo los bonos de alto rendimiento y las finanzas basadas en préstamos apalancados- se ha duplicado desde la crisis financiera (BIS Quarterly Review, septiembre 2018). Además de destacar el carácter pro-cíclico de los préstamos apalancados, el informe señala que en los últimos años muchos de esos préstamos se utilizaron para refinanciar deuda. En EEUU, desde 2015, la refinanciación de deuda ha representado el 60% de la emisión institucional de préstamos apalancados. El hecho de que los bancos encuentren mayores facilidades para titularizar y vender esos préstamos a través de CLO, contribuye al crecimiento de los préstamos apalancados. Y a medida que avanzó el ciclo de negocios, aumentó la tasa de default de estos préstamos: pasó, en EEUU, del 2% a mediados de 2017 al 2,5% en julio de 2018. Pero además, dado que son a tasa variable, la situación puede empeorar en la medida en que las tasas de interés recuperen a niveles más normales. El informe del BIS también llama la atención sobre el aumento de tomadores de préstamos con calificación BBB, al  que nos referimos más arriba; y advierte que una eventual rebaja en la calificación de estos deudores puede llevar a que muchos inversores se descarguen de la deuda.

 

Interludio: recordando el rol de los CDO en los 2000

Introduzco un breve paréntesis para recordar, al menos parcialmente, la dinámica especulativa de la titularización que desembocó en la crisis. En 2009 escribíamos: “La titularización y la extensión de los mercados monetarios y de capitales debilitaron las posibilidades de supervisión del banco central [nos referíamos principalmente a la FED] sobre el sistema. En el sistema tradicional el banco debía cumplir con ciertos requisitos a la hora de decidir en qué activos colocar el dinero de los depositantes, y hasta cierto punto, esto podía ser supervisado por el banco central. Pero las titularizaciones que actualmente realizan los bancos son operaciones por fuera de balance…

 

 

En este aspecto los balances de los bancos y de otras instituciones ya no proveen información suficiente sobre el verdadero estado financiero. Además, el crecimiento de los créditos estructurados implica que nadie sabe bien qué está comprando ni cómo se evalúa el riesgo. Cuando alguien compra un tramo senior o super senior de CDO… no puede calcular qué valor real está adquiriendo. El problema se agrava porque es de interés de los manager de las firmas que organizan estas operaciones ocultar la verdadera naturaleza de lo que están haciendo. No olvidemos que ganan por administrar fondos y por presentar ganancias, aunque éstas estén infladas y sean puramente nominales” (pp. 84-5, El Capitalismo roto. Anatomía de la crisis económica, Madrid, 2009, La linterna sorda)

 

La situación en China

Dados los límites de esta nota, solo señalamos que otro foco de atención es China. Recordemos que cuando se produjo la crisis financiera el gobierno chino destinó un paquete por valor de 586.000 millones dólares a estimular la economía. Ese estímulo se dirigió esencialmente a inversión en infraestructura (72% del paquete) y a fomentar un boom en inversión fija. La mayor parte del gasto en infraestructura fue realizada por gobiernos locales, los cuales se financiaron en buena medida, a través de la “banca en la sombra” (shadow banking), esto es, operaciones que promueven los bancos por fuera de sus balances. Por eso, la implementación del paquete de estímulo disparó un rápido crecimiento en inversión fija, y de la banca en la sombra.

El aumento de la inversión fija compensó, al menor parcialmente, la caída de la demanda provocada por la caída de las exportaciones.

Sin embargo, hacia 2012-13 la economía enfrentaba crecientes riesgos debido a sobrecapacidad, aumento de las deudas locales y muy especialmente el crecimiento de la banca en la sombra. En noviembre de 2014 el Ministro de Finanzas, Zhu Guangyao alertó que la banca en la sombra era el principal peligro para la economía. Pero el gobierno trató de controlarla, no suprimirla.

 Después de todo, la banca en la sombra proveía liquidez que fondeaba el crecimiento económico. Así, los gobiernos locales siguieron financiándose con la banca en la sombra para sostener proyectos de inversión, a pesar de que fueran de baja rentabilidad. Incluso se construyeron ciudades que no fueron habitadas.

Pero finalmente el crecimiento de la deuda impuso la necesidad de limitar a la banca en la sombra. Según el FMI, se endurecieron las regulaciones financieras, y el control sobre las inversiones por fuera de presupuesto de los gobiernos locales, lo cual redujo  el ritmo de aumento de la deuda y ayudó a contener el incremento de riesgo en el sector financiero (“Informe Revisión artículo 4, agosto 2019”). Por eso disminuyó el ritmo de crecimiento de los activos bancarios (del 15% a mediados de 2016 al 7% a mediados de 2018) y se recortó la emisión de vehículos de inversión por fuera de balance. Muchos bancos los incorporaron a sus balances. Las medidas tuvieron éxito en reducir el apalancamiento en el mercado financiero. Sin embargo, la deuda total del sector no financiero todavía crece a un ritmo más rápido que lo que lo hace el PBI nominal. El informe de la OCDE, que hemos citado más arriba, dice: “China sigue siendo una fuente de preocupación, en la medida en que el despliegue de herramientas monetarias, fiscales y cuasi-fiscales no solo tiene efectos inciertos sobre la actividad, pero podría continuar alimentando la deuda corporativa no financiera, que ya se encuentra en un nivel récord”. En este contexto se desarrolla, además, la guerra comercial con EEUU.

 A modo de conclusión: las condiciones para una crisis global

El crecimiento del capital dinero, la acumulación de liquidez en manos de las empresas, ha ido a alimentar los mercados de crédito y deuda, sin traducirse en un aumento significativo de la acumulación productiva. Como señaló Marx, refiriéndose a las coyunturas de plétora del capital, las mismas constituyen una demostración de los límites de la producción capitalista. Escribía en El Capital: “… si esta nueva acumulación tropieza con dificultades en su aplicación, si choca con la falta de esferas de inversión, es decir, si se opera una saturación de los ramos de producción y una sobreoferta de capital en préstamo, esta plétora de capital dinerario prestable no demuestra otra cosa que las limitaciones de la producción capitalista (…) La acumulación del capital de préstamo consiste, simplemente, en que el dinero se precipita como dinero prestable. Este proceso es muy diferente de la transformación real en capital, es solo acumulación de dinero en una forma en la cual puede ser transformado en capital” (p. 654, t. 3, edición Siglo XXI).

En términos de la economía argentina, hemos tenido una muestra de esta dinámica en la entrada de inversiones de cartera que realizaron grandes ganancias mediante el mecanismo del carry trade –consiste en endeudarse a baja tasa baja en una moneda, para invertir en otra moneda aprovechando los diferenciales de tasas de interés-, sin que contribuyeran en lo más mínimo al desarrollo de la economía. Peor aún, no solo no hubo desarrollo, sino su retirada a partir de 2018 provocó devastación económica e infinitas penalidades a la población.

 

Para terminar esta actualización, subrayamos también una cuestión sobre la que hemos insistido desde hace tiempo, en oposición a la llamada “tesis de la financiación”: las crisis son un resultado de las contradicciones del capital de conjunto; no del dominio de una forma del capital (el financiero) sobre otra forma del capital (el productivo), como generalmente se piensa en los ambientes del progresismo izquierdista, siempre inclinado a encontrar virtudes en un tipo de capital contra otro tipo de capital (base ideológica para aconsejar a los trabajadores el conciliacionismo de clase). La realidad es que los circuitos del crédito y la deuda son inseparables de la esfera productiva. Como alguna vez también lo expresó Marx, no hay que olvidar que el crédito “es una forma inmanente del modo de producción capitalista” (p. 781, ibid.). Dicho de otra manera, capital financiero y capital productivo son formas que se subsumen en una unidad esencial: la hermandad de la explotación del trabajo. Pero por esto mismo, una economía no puede crecer indefinidamente en base a deuda en aceleración creciente. Esta es la base sobre la cual se desarrollan los elementos que, tarde o temprano, desembocarán en una nueva crisis global. Lo que subyace, enfatizamos, es la debilidad del proceso productivo.

Descargar el documento: varios formatos siguiendo el link, opción Archivo/Descargar Como: Economía global 2019; actualización (2)

Fuente: https://rolandoastarita.blog/2019/09/06/economia-global-2019-actualizacion-2/

 

Analizamos, gracias a Rolando Astarita, que la gravísima situación de Argentina no podemos circunscribirla al gobierno de Mauricio Macri. Debemos atribuirla ante todo a que la economía global sólo crece en base a deuda en acelerado incremento. Pero este avance ha encontrado los límites de la realidad objetiva:

la debilidad del proceso productivo. Sin embargo, el bloque dominante del sistema mundo capitalista y el de los locales insisten en seguir su ofensiva contra los pueblos y la vida planetaria degradando, aún más, las democracias burguesas:

 

 

 

Guatemala

Estado de sitio para promover

la industria narcoextractivista

9 de septiembre de 2019

 

Por Ollantay Itzamná (Rebelión)

 

Guatemala, República bicentenaria de Centroamérica, nuevamente es noticia internacional porque su Gobernante, Jimmy Morales, decretó nuevo estado de sitio en una de las áreas geográficas más empobrecidas y conflictuadas por la violenta incursión de empresas hidromineras. El argumento: “lucha contra el narcotráfico”.

Aunque suena cómico, pero el gobernante Morales es señalado de nexos con dos grandes narcotraficantes, actualmente detenidos en los EEUU.

En 2017, Morales, tomó la misma determinación para intentar “silenciar” la resistencia indígena contra una empresa de hidroeléctrica en el noroeste del país.

Esta vez, el estado de sitio, en los 22 municipios de 5 departamentos del país, se “justifica” por la muerte de 3 soldados que ingresaron y agredieron a la población q’echí, en la comunidad Semuy II, a unos kilómetros del Lago Izabal (Departamento de Izabal). Recientemente, varios indígenas defensores de dicho Lago fueron encarcelados. Incluso la muerte de 3 estudiantes universitarios en el proyecto minero ruso CGN-PRONICO queda impune al momento.

El territorio donde ingresaron los militares, sin previo aviso, es propiedad del pueblo maya q’echí. Un territorio envidiablemente rico en bienes naturales, pero casi el 90% de su población se encuentra en situación de pobreza. Territorio invadido por la palma africana y la mina.

¿Para qué el estado de sitio?

Primero. Guatemala al igual que Honduras, en la era neoliberal, se han convertido en un hangar y autopista para la industria del narcotráfico. Este negocio oxigena con dinero fresco al sistema financiero norteamericano, mediante la venta de la droga y la compra de armas. En este contexto, el estado de sitio, es para asegurar que el “cargamento” llegue sin contratiempos a su destino, escoltado por el Ejército guatemalteco.

Segundo. La conflictividad social en el área geográfico del actual estado de sitio es histórico. Entre el 2018 y 2019, asesinaron más de seis defensores de derechos q’echís en la zona. Encarcelaron a muchos otros. Al parecer, el estado de sitio, es para intentar frenar/desmovilizar a las resistencias comunitarias latentes frente a la presencia violenta de empresas hidromineras que se solapan con el narco crimen organizado.

Tercero. Jimmy Morales, antes de concluir su mandato quiere terminar de comprar al gobierno argentino los aviones Pampa. Por ello, ahora, busca mostrar al Ejército como víctima en la supuesta guerra desigual contra el narcotráfico, y así justificar aquella anunciada compra, pero impedida por no ajustarse a las normas administrativas del país.

Conclusión. Las grandes mayorías del país históricamente subsisten en un permanente estado de sitio criollo. Sin derechos, sólo con obligaciones. Incluso en contra de la voluntad expresa del aparato estatal cooptado por el crimen organizado.

En ese sentido, el estado de sitio dictado por el fallido Estado criollo, lejos de desactivar los procesos de resistencias comunitarias, acumularán aún más las contenidas broncas comunitarias en contra de sus verdugos históricos cada vez más exasperados.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=260262

 

Generalicemos el destape a los F-F que conducen el Frente de Todos en su función de disciplinar las imprescindibles resistencias a la intensificación de la súper explotación tanto del trabajo como de la naturaleza y de la desposesión de bienes comunes con la consiguiente exclusión social. Multipliquemos la comprensión de:

 

 

El antimacrismo,

enfermedad infantil del partidismo

Por Alfredo Grande / Resumen Latinoamericano/ 11 de septiembre 2019

Siempre he dicho que la idealización es enemiga del ideal. Y el ideal puede ser el bien absoluto o el mal absoluto. Podemos venerar al Padre, el Hijo y el espíritu santo y también al Diablo, al anticristo y al falso profeta. El sabor del vino no sólo depende del vino sino de quien lo saborea. ¿Acaso el poeta no encuentra la tristeza del agua donde otros sólo ven agua contaminada? El devenir político, que no es otro que el movimiento real de la lucha de clases, se organiza como espiral dialéctico. Concepto de Enrique Pichon Riviere que merece un privilegiado lugar en el mundo conceptual.

No avanzamos sin retroceder, no creamos sin repetir. Es lo que yo pienso de lo que pensó el genial creador de la psicología social. Pero si bien toda dialéctica implica una espiral, no toda espiral deviene dialéctica. En el marco de la cultura represora, observamos una inversión en la lógica inmanente de la espiral. Cuando parece que avanzamos, en realidad estamos retrocediendo. Y cuando afirmamos la creatividad de nuestros actos, nos despertamos con el simulcoop en la mano. Versión primitiva del “copia y pega” actual.

En una desmesura fabricada, puedo afirmar que la única novedad es que ya no hay novedades. El enroque entre presidente y vicepresidenta, la apertura del libro de pases para que el presidente del senado opositor sea candidato a vicepresidente oficialista, son apenas simulacros de la novedad radical. Gambetas sorprendentes, amagues ingeniosos, malabarismos para distraer y entretener a millones de desesperados. Desfilan politólogos, opinólogos, mentalistas de mercado, payadores partidarios, evangelistas constitucionales, arrepentidos sobreactuados, panqueques flambeados y quemados.

Es un arca de un Noé posmoderno, pero hay más de dos por cada especie. Ante el diluvio que viene, el arca estatal intentará salvar a la casta del funcionariato predador. También para ellos es más importante salvar la raza y por lo tanto tendrán algunos daños colaterales y frontales. Y dorsales, sin dudarlo. Pero tengo la maldita convicción que hay una especie de acuerdo, de consenso, o para decirlo sin tapujos, de pacto perverso en la “doble O”: oposición / oficialismo. Si el mal absoluto es el presidente, y el pico del embudo opositor apunta casi excluyentemente hacia él ¿no estaremos abonando la teoría suicida de que muerto el perro se acabó la rabia? Dicho en otras palabras: habrá macrismo después de Macri. Tema a debatir es la proporción de portadores sanos y portadores enfermos.

Lo políticamente correcto hoy es esperar al 10 de diciembre. Y antes a las elecciones de octubre. Y antes a las Paso. Que ya pasaron sin que nadie advirtiera que se constituyeron en un acontecimiento.

Ya lo he escrito pero debo insistir. Ha sido un formidable plebiscito opositor al actual gobierno. Esos votos derramados ya han sido negociados. La doble O apoya un dólar de $60. Se insiste con la fuga de capitales, cuando en realidad son un planeta tour porque de cada 10 que llegan, 8 se van. El nuevo ministro de economía, con ese aspecto de rufián melancólico que describiera Roberto Arlt, tiene su momento de fama. Habla de los ciudadanos como pasajeros en un viaje diagramado por alguien con necesidades especiales. Especialmente la necesidad de la estafa en una escala global.

La transición como un bien en sí mismo es una forma de propiciar la continuidad de aquello que supuestamente se debería combatir. Adelantar las elecciones, forzar la renuncia al mandato varias veces traicionado, decidir que truene el escarmiento, son palabras que están por fuera del vocabulario político de la oposición. Cada día el riesgo país sube, pero el riesgo de vivir en este país aumenta mucho más. Se habla del hambre con mirada de preocupación, pero son las víctimas de esta locura genocida las que deben movilizarse.

Aceptemos que el pueblo no gobierna ni delibera sino a través de sus representantes. La pregunta es: ¿cuándo alguien deja de ser representante? Es elemental que si el 70% de los representados te rechaza, de representante no queda nada. Una primera minoría cómoda, en tanto la mayoría lo permita. Se hace palanca en cuestiones jurídicas cuando en realidad la cuestión de fondo es política y cultural. Mirar la masacre por tv, hablar en forma enérgica contra el modelo neoliberal, el fondo monetario caracterizado como un Drácula financiero, no alcanza para acelerar la decisión de clavarle una estaca.

Como ya escribí: mal de muchos, consuelo de cómplices. Estos meses escribirá la historia de una oposición complaciente o de una oposición combatiente. Hay indicios muy claros de que una de ellas está en pie, pero no de guerra. Más bien comienza a liderar una tregua, un alto el fuego, hasta el 10 de diciembre. No se exige la rendición inmediata e incondicional. La democracia no lo permite.


Se podrá ganar en las urnas, pero se puede perder en algo más importante. En mantener la vida y la dignidad de las personas. Día que pasa, la entrega al nuevo gobierno será de un país más empobrecido, más envilecido, más fracturado culturalmente, más atado a los pactos financieros que no supimos conseguir. Pero que supuestamente pretenden que todes paguemos. Crecer para pagar. Aunque sepamos que pagar, o sea, someterse a la estafa, nunca permitirá crecer
.

Se acercan tiempos de nefastas paradojas, con lo cual anticipo que las injustas crueldades continuarán. Hoy se está decidiendo si vamos a un cambio de gobierno, o nos asomamos a la construcción de un contra poder.

El antimacrismo furioso es funcional a la continuidad de los mecanismos de dominación político y económico que nos llevaron una y otra vez a catástrofes. No nos queda tiempo. Es ahora o nunca. Es Patria ahora o será Colonia siempre.

O tenemos la satisfacción moral de un acto de libertad, como enseñó Rodolfo Walsh, o tendremos que lamentar la frustración moral de nuevos actos de esclavitud.

Fuente: http://www.resumenlatinoamericano.org/2019/09/12/pensamiento-critico-argentina-el-antimacrismo-enfermedad-infantil-del-partidismo/

 

 Bloqueo de la lucha de clases

 

Reflexionemos sobre la actualidad e historia de los dirigentes del Partido Justicialista para no seguir en la confianza y obediencia debida a quienes, como Alberto Fernández, hicieron posible el dominio 'democrático' de Domingo Cavallo que no sólo estatizó la deuda del poder real durante la dictadura genocida, sino que basándose en ella aplicó el Consenso de Washington afianzando más la ofensiva y desposesión del Capital contra los trabajadores, campesinos, pueblos originarios y las otras diversidades de abajo.

 

Nuestro desafío, abajo y a la izquierda, es instalar el debate de porqué no podemos continuar conciliando con el poder económico transnacional y transnacionalizado ni con el Estado del Capital ni con la casta política e intelectualidad progresista.

 

Leamos al siguiente artículo que pretende hacernos afirmar en mentiras que apartan de nuestras necesidades e intereses populares. En efecto, sostiene sobre la diferencia del modelo con Macri: "Alberto Fernández y el del progresismo que, por un lado, acepta la voluntad de la mayoría y, cuando pierde, hace democracia desde la oposición y, por otro lado, cuando gobierna, lo hace con una lógica pragmática, sin pelearse con el mercado ni dogmatizar el rol del Estado, sino que poniendo como norte la necesidad de mejorar las condiciones de vida de todas y todos". Nos lleva a no cuestionar a la democracia burguesa que restringe nuestra participación sólo en elecciones totalmente polarizadas entre dos versiones del mismo saqueo, contaminación ambiental y exclusión social que lleva a cabo el 'Mercado' sostenido por su Estado. De modo que el dúo F-F no se propone atender a todes nosotras/os como ya lo explicitan al anteponer la gobernabilidad de la creciente acumulación gran capitalista sea como sea.

 

La derecha neoliberal frente al progresismo.

6 de septiembre del 2019.

 

Por Marco Enríquez-Ominami Gumucio.

 

Lo que ocurre hoy en Argentina paradigmáticamente muestra los dos modelos ideológicos que están en tensión en Latinoamérica.

 

Lo que ocurre hoy en Argentina paradigmáticamente muestra los dos modelos ideológicos que están en tensión en Latinoamérica. Un modelo es el de Macri y de la derecha neoliberal que, cuando sus políticas no funcionan y el electorado los rechaza en las urnas, buscan echarle la culpa a la sociedad en su conjunto. El otro modelo es el de Alberto Fernández y el del progresismo que, por un lado, acepta la voluntad de la mayoría y, cuando pierde, hace democracia desde la oposición y, por otro lado, cuando gobierna, lo hace con una lógica pragmática, sin pelearse con el mercado ni dogmatizar el rol del Estado, sino que poniendo como norte la necesidad de mejorar las condiciones de vida de todas y todos.

 

En la mitología griega, Jasón -el que había viajado con los argonautas- deja a Medea para casarse con Glauce. Medea, en venganza, mata a Glauce y luego, para vengarse de Jasón, asesina a sus propios hijos. Al verlos muerto, les dice: “Oh niños, cómo habéis muerto por la locura de vuestro padre”. En Argentina, el presidente Mauricio Macri, ofuscado luego de los resultados electorales de las primarias, decidió detener cualquier intervención del Banco Central para frenar el precio del dólar, y para permitir de ese modo agudizar la crisis económica que sus propias políticas habían generado. Al hacerlo, envió en un solo día a cientos de miles de argentinos a la pobreza. Luego, igual que Medea, Macri declara ese mismo día lunes post elecciones: ¡Oh! argentinos, como sufrís por lo mal que habéis votado.

El modelo de Macri -que es también el de Piñera en Chile, el de Bolsonaro en Brasil y el que pretenden imponer en Uruguay los candidatos del Partido Nacional y del Partido Colorado- ve a los mercados y a la economía desde una simpleza negligente. Para ellos debe haber una relación entre la total libertad de los mercados (laissez faire) y la jibarización del Estado (laissez passer). Para ellos los problemas del mercado se solucionan solos (porque los mercados se auto-regulan). El Estado, que es hoy un estorbo, debiera convertirse en poco más que una Pyme. Macri dijo antes de asumir que “bajar la inflación era lo más fácil del mundo”, y terminó con su ministro de Economía, Nicolás Dujovne, declarando que este año la Argentina tendría un “crecimiento negativo”, la inflación disparada, el país endeudado como nunca antes en su historia, millones condenados de vuelta a la pobreza y, pese a todo, con una obstinación ideológica que, cuando le preguntan "qué cambiarías de tu gestión", lo lleva al Presidente argentino a decir que, la velocidad, que "haría lo mismo, pero más rápido”

El modelo progresista es distinto. No es anti-mercado. Al revés, para el progresismo las sociedades contienen al Estado y al Mercado como herramientas constitutivas de su ordenamiento. Solo un Estado fuerte y protagonista podrá ofrecer al Mercado las certezas que necesita para funcionar de manera armónica. Para el modelo progresista la democracia es fundamental y por tanto las medidas económicas nunca serán simples. Porque la democracia no resiste medidas que pongan a sufrir a la gente para favorecer los indicadores financieros. Las medidas progresistas necesitan Mercado y Estado; inversión privada y extranjera, crecimiento, pero, también redistribución. Porque si la economía no tiene un componente moral, es mera matemática.

Para el progresismo, el principal problema no es que nuestros países sean pobres, aunque algunos claramente lo son, y Argentina es hoy más pobre que cuando Macri llegó al poder. El problema es que nuestros países son desiguales. El Estado debe hacerse cargo de esa desigualdad para que los mercados puedan funcionar desde el consumo. La solidaridad no es altruismo, es economía. La prosperidad debe ser social, porque de otro modo, no hay consumo, crece la desigualdad y la democracia comienza a hacer aguas.

LEER MÁS Pepe Mujica: "Ahora nadie es macrista" | El expresidente uruguayo analizó la crisis económica argentina

La derecha neoliberal, que dice creer en los mercados, culpa a los consumidores cuando los ciudadanos rechazan su producto en las urnas en vez de ponerse a pensar en una plataforma que sea más atractiva para la ciudadanía. El progresismo en cambio entiende mejor el mercado y, aprendiendo de las lecciones de derrotas pasadas, adopta posiciones más pragmáticas que combinen herramientas de mercado y papel activo del Estado para lograr el objetivo que la derecha parece no saber entender: que todos estemos mejor, pero que los que peor están sean los que más se beneficien del desarrollo. 

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/216774-la-derecha-neoliberal-frente-al-progresismo

 

 

Desenmascaremos a la intelectualidad progresista e izquierdista que, anteponiendo sus intereses personales, nos quieren embaucar con plena conciencia de estar entrampándonos:

 

 

 

¿Están hipotecando nuestros bienes para

garantizar el pago de la deuda externa?
16 de mayo de 2017

 

El gobierno de Mauricio Macri está batiendo record en la rapidez para endeudarnos. Solo hay que mirar la información que publica el Ministerio de Hacienda para ver que a diciembre de 2016 la deuda pública del Estado central creció 34.500 millones de dólares. Con un gobierno cuya política es claramente la defensa del interés privado y el beneficio del capital concentrado, ¿para qué entonces mentir diciendo que se estarían entregando nuestros bienes comunes como garantía de pago de la deuda? 
Red Eco Alternativo
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(Fabiana Arencibia-Red Eco) Argentina- “Por decreto el gobierno hipotecó las riquezas naturales como garantía de la deuda externa”, afirmó el Dr Eduardo Barcesat en una nota publicada en el sitio Mucho Más que Dos (1).

 

La nota fue replicada por varios portales de afinidad política con el kirchnerismo  y por otros que lamentablemente no profundizaron más allá de este impactante título (2).

Además, la noticia circuló rápidamente cuando fue puesta al aire por el canal de noticias C5N en el informe realizado por Roberto Navarro en El Destape (3), con un zócalo en pantalla que decía “Recursos Naturales como garantía de deuda. El Gobierno hipotecó Vaca Muerta”. A su vez, podía leerse en pantalla el hashtag #Hipoteca.

 

En el informe, Navarro afirmaba que los 80.000 millones de dólares tomados por el gobierno de Mauricio Macri “por primera vez en la historia se están garantizando con recursos naturales, con nuestro petróleo, con nuestro gas, con nuestro litio, con el oro, con la plata (…). Es decir, a diferencia de lo que ocurrió en la historia, que si un país no puede pagar no le podes embargar nada porque es un soberano, y no le podes embargar a un soberano, renunciamos a la inmunidad soberana, en estos bienes. La próxima vez que Argentina caiga en default – y si Mauricio Macri sigue así no vamos a tardar mucho – entonces vienen por nuestro gas, entonces vienen por nuestro petróleo, entonces vienen por nuestro litio para las baterías, entonces vienen por el oro, vienen por la plata, vienen por el país, vienen por YPF y vienen por Aerolíneas (…). Este gobierno es más entreguista que la dictadura del ’76, que el menemismo, que todos los que hemos tenido”. “Nadie se atrevió a esto…”, dijo Navarro, insistiendo en que se renuncia a la inmunidad soberana y que “hipotecamos el país” (3).

También abordó esta noticia el periodista Mariano Beristain en su nota “Demandan a Macri por hipotecar los recursos naturales como garantía del pago de deuda externa”. Allí, además de referirse a la demanda judicial contra el presidente Mauricio Macri realizada por los abogados Jorge Cholvis, Arístides Corti y Eduardo Barcesat en nombre del Instituto Arturo E. Sampay por la firma de los decretos 29/2017 y 231/2017, se refiere a un anexo de 400 páginas que formaría, como Anexo, parte del primero de ellos, donde se detallarían expresamente los recursos naturales dados en garantía. 
Consultado por esta agencia, el periodista de C5N y conductor del programa radial Mucho más que Dos junto a Fernanda Vallejos, afirmó que el anexo existía pero que fue bajado del Boletín Oficial donde se encontraba publicado junto con los decretos. Lo que llama la atención es que dicho Anexo no es mencionado en ninguno de los decretos, los cuales deberían referir en alguna parte de la letra a la existencia del mismo. 

Lo que se denuncia
La denuncia se refiere a que con las firmas de los decretos 29/2017 y 231/2017 (y todos los endeudamientos pactados en el curso de 2017) el gobierno, según afirma Barcesat en su nota, entrega “como respaldo de los pagos de servicios e intereses, el conjunto de los recursos y riquezas naturales”.  A estos dos decretos deberíamos agregarle el firmado el pasado viernes 12 de mayo (334/2017).

Los fundamentos de la denuncia hacen hincapié en dos elementos incluidos en los decretos. Por un lado, el que autoriza al Ministerio de Finanzas a que, en la contratación de la deuda que cada decreto estipula, se incluyan “cláusulas que establezcan la prórroga de la jurisdicción a favor de tribunales” en las ciudades de New York, Londres  y Confederación Suiza (según el decreto de que se trate) y que dispongan “la renuncia a oponer la defensa de la inmunidad soberana”, por reclamos respecto, exclusivamente, a lo que cada acuerdo establezca. 
Por otro lado, el que expresa que “la defensa a la inmunidad soberana NO implicará renuncia alguna respecto a la inmunidad de la República Argentina con relación a la ejecución de los bienes que se detallan a continuación (…)” y allí se nombran: las Reservas del Banco Central, cualquier bien del dominio público del Estado que estén en nuestro país (arts. 234 y 235 del Código Civil y Comercial de la Nación), cualquier bien dentro o fuera del territorio argentino que preste un servicio público esencial, dinero en efectivo, depósitos bancarios, valores, obligaciones o cualquier medio de pago, bienes utilizados por una misión diplomática, impuestos y/o regalías adeudadas a nuestro país, nuestros derechos a cobrar impuestos y/o regalías, y los bienes protegidos por cualquier ley de inmunidad soberana aplicable.

En primer lugar hay que saber que no es lo mismo inmunidad soberana (o de jurisdicción), que inmunidad de ejecución. 

 

La inmunidad soberana es la que permite no ser sometidos a tribunales extranjeros ante controversias y/o incumplimientos, en este caso, de los contratos de endeudamiento público externo. A ésta es a la que se renuncia por estos decretos. Pero no es, como dice Navarro, que “nadie se atrevió a esto” y que nunca en la historia sucedió. Esta renuncia ha sido parte de los contratos de endeudamiento. Como recuerda Alejandro Olmos: “Antes de Martínez de Hoz, lo hizo el gobierno de Juan D. Perón que, en 1973, aceptó la prórroga de jurisdicción a favor de jueces extranjeros, mediante una ley aprobada mayoritariamente por el Congreso Nacional. A partir de allí y con la reforma del Código Procesal en abril de 1976, la totalidad de los gobiernos se sometieron a la jurisdicción extranjera, sin excepción”.

Los decretos 319/2004, 1735/2004 y 563/2010, firmados durante la gestión kirchnerista, tienen la misma estructura que el 29/2017 y el 231/2017, firmados por el macrismo y denunciados tanto por abogados como por periodistas afines  políticamente al kichnerismo. Ambos incluyen la renuncia a la inmunidad soberana con el mismo texto y autorizando o facultando a “incluir cláusulas que establezcan la prórroga de jurisdicción a favor de los tribunales ubicados en la ciudad de… (países extranjeros) y la renuncia a oponer la defensa de inmunidad soberana”. 

No se entiende, entonces, por qué la denuncia legal y periodística es realizada ahora y no cuando se firmaron esos decretos durante el gobierno anterior.


Con relación a la inmunidad de ejecución, es la que evita que cualquier sentencia dictada por tribunales extranjeros traigan como consecuencia la confiscación y ejecución de los bienes que son propiedad de un Estado. A esta inmunidad, recuerda Alejandro Olmos, se renunció en los decretos del menemismo “lo que permitió que los buitre pretendieran la ejecución de bienes que estaban en el exterior, pero nunca más se incluyó esa cláusula nefasta que podría afectar con seguridad bienes del Estado”.


Otro aspecto que se sostiene en la denuncia periodística realizada a partir de la presentación de la demanda judicial, es que cuando se detallan los bienes que estarían fuera de toda posibilidad de ejecución por parte de tribunales extranjeros, no se mencionan a los bienes del dominio privado del Estado (art 236 del Código Civil y Comercial de la Nación: los inmuebles sin dueño, las minas de oro, plata, cobre, piedras preciosas, sustancias fósiles y toda otra de interés similar, según lo normado por el Código de Minería; los lagos no navegables sin dueño, las cosas muebles de dueño desconocido que no sean abandonadas, excepto los tesoros; los bienes adquiridos por el Estado nacional, provincial o municipal por cualquier título). 

Tomando este punto, Navarro afirma: “por primera vez en la historia se están garantizando con recursos naturales, con nuestro petróleo, con nuestro gas, con nuestro litio, con el oro, con la plata”.

 

Lamentamos tener que volver a decirle que los decretos 319/2004, 1735/2004 y 563/2010, firmados durante la gestión kirchnerista, tampoco los incluían.  
Y la explicación para su no inclusión la da con claridad Alejandro Olmos en una carta dirigida a los abogados demandantes: “Los recursos naturales a que hace referencia el artículo 236 del Código Civil y Comercial, no son del Estado Nacional, y en razón de ello el Poder Ejecutivo no tiene potestad alguna para proceder a su exclusión. (…) La Constitución Nacional es muy clara al respecto, en cuanto establece en su art. 124 que ‘Corresponde a las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio’. En razón de ello, y ya que tales recursos son de las provincias, el Estado Nacional no puede afectarlos de ninguna manera, porque no tiene el dominio de los mismos, por lo cual mal podían estar afectados por los bonos emitidos recientemente (…) Si el Estado no tiene el dominio originario de esos bienes, y no puede hacerlos materia de convenios internacionales de explotación, mal puede comprometerlos en garantía alguna, hipotecarlos, o afectarlos a cualquier emisión de bonos”.  


Para cerrar, si nos alcanzan los dedos de una mano (quizás a algunos hasta les sobren) para contar políticas de este gobierno que puedan rescatarse en beneficio de los trabajadores y el pueblo más postergado, en defensa de la soberanía entendida en un criterio amplio, no solo territorial ¿para qué mentir sobre lo que no es? ¿Por qué la crítica ahora sobre cosas que debieron cuestionarse de la misma manera durante el gobierno anterior?  ¿A qué contribuye esta forma de contar lo que nos pasa? ¿A quiénes beneficia? ¿A quiénes perjudica?

Notas:
(1) http://www.muchomasquedos.com.ar/gobierno-hipoteco-riquezas-naturales/
(2) Agencia Nac&Pop http://nacionalypopular.com/2017/04/20/por-decreto-el-gobierno-hipoteco-las-riquezas-naturales-como-garantia-de-la-deuda-externa/
Taringa https://www.taringa.net/posts/noticias/19857840/Macri-Hipoteca-Recursos-Naturales-por-mas-Deuda-Externa.html
Kontrainfo http://kontrainfo.com/?p=4625
(3) El destape
 http://www.eldestapeweb.com/informe-especial-el-gobierno-hipoteco-vaca-muerta-n28233
https://www.facebook.com/ElDestapeWeb/videos/1445402175520334/

Fuente: http://www.redeco.com.ar/nacional/economia/21412-estan-hipotecando-nuestros-bienes-para-garantizar-el-pago-de-la-deuda-externa

 

Argentina

Sobre el pago de la deuda externa argentina, la prorroga de jurisdicción y la renuncia a

la defensa de la inmunidad soberana

Aportes al debate

18 de mayo de 2017 

Por Alejandro Olmos Gaona 

 

Desde el CADTM procuramos aportar al debate y a la reflexión. Por lo que consideramos pertinente, compartir la polémica generada en relación al artículo publicado el día 2 de mayo: http://www.cadtm.org/Demandan-a-Mac...

Creemos que las argumentaciones, análisis y otras miradas son fundamentales en tiempos en los que prevalece la confusión.

Por tal motivo, a continuación presentamos la Carta dirigida por el Dr. Alejandro Olmos Gaona a los Abogados Jorge Cholvis, Arístides Corti y Eduardo Barcesat que presentaron la demanda mencionada.

De igual manera, proponemos la lectura del artículo sobre la misma temática de Fabiana Arencibia:http://www.alainet.org/es/articulo/...

 

Carta escrita por Alejandro Olmos Gaona:

 

Buenos Aires, mayo 1 de 2017

 

Dres. Eduardo Barcesat, Aristides Corti y Jorge Cholvis

Buenos Aires

 

Lamento tener que hacerles llegar estas líneas debido a la denuncia recientemente presentada en los tribunales federales, por medio de la cual hacen responsable al Presidente de la República, Mauricio Macri, de la entrega de los recursos naturales de la Nación. Conociendo la versación jurídica de Uds. me cuesta creer que hayan caído en la torpeza de realizar una acción infundada y carente de toda entidad probatoria, que no me parece digna de sus conocimientos ni de su trayectoria académica. Lo hago para invitarlos a la reflexión por los efectos adversos que puede ocasionar la misma, cuando sea rechazada, y permita a los defensores de las políticas del gobierno, ponerla en ridículo e impugnarla por no ajustarse a derecho.

Estimo que hay una enorme cantidad de fundamentos para cuestionar las políticas de este gobierno, que nos está endeudando exponencialmente, que ha pagado a los buitres lo que no debía, que responde económicamente a los grupos más concentrados del poder económico; que privilegia al interés privado sobre el público y responde a una clara ideología cuyos resultados nefastos están a la vista en todo el mundo. No hay necesidad, entonces, de recurrir a este tipo de denuncias carentes de fundamentos y destinadas a los archivos de Comodoro Py, para poner de relieve políticas gubernamentales que nos están perjudicando.

He compartido con Uds. Eduardo y Arístides, algunos espacios en defensa del interés nacional y siempre he valorado sus conocimientos y la rigurosidad de sus reflexiones en todo lo que tuvo que ver con el endeudamiento de la Argentina, por lo que me resulta extraño que se hayan embarcado en una acción judicial que me parece una operatoria política y mediática, que no va a tener resultado alguno.

Sobre este tema leí una nota de Eduardo Barcesat donde habla de que “se ha resignado la inmunidad soberana del estado” sobre las riquezas y recursos naturales, comprometiendo importantes yacimientos minerales, y se ha enajenado nuestra soberanía jurisdiccional y legislativa, pactándose la jurisdicción de los tribunales extranjeros, prosiguiendo con la doctrina de Martínez de Hoz a través del Artículo 1° del Código Procesal Civil y Comercial.

 

También se dice allí que el Fiscal Federico Delgado habría pedido las primeras indagatorias, en la causa iniciada por Uds. por traición a la patria contra el Presidente Macri.

Después, veo en “Página 12” del viernes 28 de abril, que Uds. volvieron a hacer otra denuncia por defraudación y abuso de autoridad contra el Presidente por la suscripción de los decretos 29 y 231 del corriente año, que no preserva los bienes de dominio privado del Estado que indica el art. 236 del Código Civil y Comercial de la Nación, volviendo a reiterar la escandalosa cesión de la soberanía jurídica en los tribunales de Nueva York y Londres.

Antes de continuar, me interesa efectuar algunas consideraciones que estimo imprescindibles, y que me llaman la atención:

 

1.- Respecto a la acusación de “traición a la patria”, que he visto en una anterior denuncia que presentaran por el arreglo con los fondos buitres, entiendo que se ha caído en un error, ya que el Congreso de la Nación en ningún caso ha otorgado sumisiones y supremacías al Poder Ejecutivo, y conozco todas las leyes emitidas, sin que exista la más remota posibilidad de tal autorización. Por lo demás como Uds. deben saber que tal como lo establece el art. 119 de la Constitución Nacional: “La traición contra la Nación consistirá únicamente en tomar las armas contra ella, o en unirse a sus enemigos prestándoles ayuda o socorro” lo que tampoco ha ocurrido. De ninguna manera el arreglo con los llamados fondos buitres puede asimilarse a esa caracterización, por más que se lo pueda cuestionar desde diversos ángulos, especialmente desde el aspecto jurídico. Al respecto por invitación del Senado expuse mi postura en oposición a tal acuerdo, que puede ser caracterizado de diversas maneras, pero no de traición a la patria según los claros límites que plantea el texto constitucional. Y no existe decisión jurisprudencial alguna que permita asimilar esa negociación a una traición.

Que se haya negociado una deuda cuyo origen es delictivo, con las implicancias que de allí podrían sostenerse es una cosa, pero de allí a la traición existe una distancia considerable.

 

2.- Tanto Barcesat en su nota, como Uds. en su denuncia, hablan de la cesión de jurisdicción, que yo en todos mis trabajos, denuncias y presentaciones públicas he impugnado coincidiendo con el criterio que en sus trabajos siempre han sostenido, pero me sorprende que solo reaccionen durante este gobierno y hayan guardado silencio sobre lo ocurrido durante los gobiernos del Dr. Kirchner y de la Sra. de Kirchner donde se hizo exactamente lo mismo y los ejemplos son varios:

 

·        En el Decreto 319 de marzo del 2004 que planteó  los lineamientos de reestructuración de la deuda externa, el Presidente Kirchner renunció a la inmunidad soberana del Estado, y sometió al país a la jurisdicción de los Tribunales de Nueva York y a la legislación de los Estados Unidos, agregando que esa era la práctica existente en los mercados internacionales.

·        En el Decreto 1735 de diciembre del año 2004, el Presidente Kirchner, volvió a renunciar a la inmunidad soberana y se sometió a la jurisdicción de Nueva York y a la legislación de los Estados Unidos, pero esta vez amplió esa cesión jurisdiccional a favor de los Tribunales y la legislación de Gran Bretaña.

·        En el Decreto 563 del año 2010 que permitió la reapertura del canje de la deuda externa, la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, también renunció a la inmunidad soberana del Estado y sometió al país a la jurisdicción y legislación de Gran Bretaña y los Estados Unidos.

·        En el año 2013 se firmó el contrato entre YPF y Chevron, por la concesión de las reservas de petróleo de Vaca Muerta, y nuevamente se pactó la jurisdicción de Gran Bretaña y la legislación extranjera. Cabe apuntar que en ese momento las autoridades de YPF habían sido designadas por la Sra. De Kirchner, y el Ministro de Economía Axel Kicillof era uno de sus directivos, además de que esta empresa se encontraba dentro de la órbita del Estado, como lo estableció la normativa y resaltó la Corte Suprema en su fallo de noviembre del año 2015.

·        Cuando en el mismo año 2013 se firmó el contrato de YPF con DOW CHEMICAL, por la concesión de gas no convencional en Vaca Muerta, también se cedió la jurisdicción y la legislación a un país extranjero

 

Sobre estos ítems que he puntualizado pregunto: ¿Tienen criterios muy selectivos respecto de lo que es un delito de acción pública de acuerdo a sus afinidades ideológicas? ¿Porque si lo actual es un delito, lo anterior tambiénlo es, no les parece?

3.- Respecto a la exclusión de los bienes indicados en el artículo 236 del Código Civil y Comercial, que hace el Presidente Macri; exactamente lo mismo hicieron con anterioridad el Presidente Néstor Kirchner, en los Decretos 319 y 1735 ambos del 2004, y la Sra. De Kirchner en el Decreto 563 del 2010, debido a lo cual, si para Uds. esa exclusión significa afectar los recursos naturales y las riquezas de nuestro suelo les pregunto, no solo Macri es el responsable de hacerlo, sino también los hicieron con anterioridad los mandatarios citados.

Ahora bien, yendo al punto estricto de la denuncia, pienso que han caído en un decisivo error conceptual al sostener que la no inclusión del art. 236, supone tácitamente que esos bienes están afectados por la renuncia a la soberanía.

Los recursos naturales a que hace referencia el artículo 236 del Código Civil y Comercial, no son del Estado Nacional, y en razón de ello el Poder Ejecutivo no tiene potestad alguna para proceder a su exclusión. El artículo 237 del citado Código determina que la “Constitución Nacional, la legislación federal y el derecho público local determinan el carácter nacional, provincial o municipal de los bienes enumerados en los arts. 231 y 236”. Pues bien, la Constitución Nacional es muy clara al respecto, en cuanto establece en su art. 124 que “Corresponde a las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio” En razón de ello, y ya que tales recursos son de las provincias, el Estado Nacional no puede afectarlos de ninguna manera, porque no tiene el dominio de los mismos, por lo cual mal podían estar afectados por los bonos emitidos recientemente. Por la misma razón no los excluyó ni Néstor Kirchner, ni Cristina Kirchner en sus decretos 319, 1735 y 563. Sabían perfectamente que no podían excluir bienes que no son del dominiodel Estado Nacional, sino de las provincias.

Tan es así que las provincias son las únicas que pueden disponer de esos recursos, que el citado artículo 124, establece que “Las provincias…podrán también celebrar convenios internacionales en tanto no sean incompatibles con la política exterior de la Nación”. Por tal razón, cuando la Sra. de Kirchner emitió el Decreto 929, para permitir la explotación del fracking, lo que posibilitó la entrega de Vaca Muerta a Chevron y a Dow, esos contratos tuvieron que ser autorizados por la Legislatura de las provincias donde se encuentran tales yacimientos, ya que el gobierno nacional carecía de toda autoridad para hacerlo, al no tener su dominio. Al respecto, se ha sostenido que “En este sentido, el dominio originario es un ámbito normológico que se extiende sobre todos los recursos naturales, cualquiera sea su característica, siendo su principal efecto la titularidad de los Estados provinciales en cuanto a su capacidad para regular intensamente el uso y disposición eventual de esos bienes públicos en beneficio de toda la sociedad. En algunos casos, supondrá facultades de propiedad, en otros solamente de regulación intensa. Esa facultad, y los alcances y profundidad de la regulación, solamente está limitada por las facultades del Estado nacional en virtud de expresas disposiciones de la Constitución Nacional, especialmente de las originadas en la reforma del ’94, con relación al mismo objeto de tratamiento, los recursos naturales. (Los recursos naturales en la Reforma del ’94: aportes para una interpretación constitucional. El caso de los hidrocarburos. Autores: Rebasa, Marcos; Carbajales, Juan José, publicado en: Sup. Adm.2011 (junio), 1 - LA LEY2011-C.)

Y elementalmente, si el Estado no tiene el dominio originario de esos bienes, y no puede hacerlos materia de convenios internacionales de explotación, mal puede comprometerlos en garantía alguna, hipotecarlos, o afectarlos a cualquier emisión de bonos.  El Estado puede efectuar regulaciones, decidir sobre las políticas públicas en cuanto a los hidrocarburos para evitar distorsiones que afecten a la comunidad, pero de modo alguno disponer de la propiedad de ellos, ni ofrecerlos en garantía alguna.

Cabe apuntar que, mediante esa reforma constitucional efectuada en 1994, se desconoció totalmente lo establecido oportunamente por el art. 40 de la Constitución del 1949, que protegía esos bienes de una manera mucho más amplia, y no debo dejar de consignar, que uno de los impulsores de la provincialización de los recursos fue el matrimonio Kirchner, como puede demostrarse con innumerables publicaciones, ya que ambos fueron convencionales en 1994, como también lo fue Eduardo Barcesat, no oponiéndose ninguno a esta provincialización de los recursos naturales. Debo destacar que la Sra. de Kirchner manifestó en la Convención Constituyente su respaldo a lo hecho por Menem al decir: “"Sería injusto hablar únicamente desde la consigna o desde la mera crítica sobre este modelo. Debemos reconocer también sus logros. No podemos obviar que cuando recibimos el gobierno en 1989 éramos un país fragmentado, al borde de la disolución social, sin moneda, y con un Estado sobredimensionado que como un dios griego se comía a sus propios hijos. Entonces hubo que abordar una tarea muy difícil: reformular el Estado, reformarlo; reconstruir la economía. Se hizo con mucho sacrificio, pero se lograron incorporar pautas de comportamiento en los argentinos". Un claro apoyo a la política privatizadora del menemismo, que tuvo su mayor exponente con la privatización de YPF, también impulsada por Néstor Kirchner en 1992.

Tanto en los decretos de Macri, como en los citados del matrimonio Kirchner, se renunció a la inmunidad de jurisdicción, pero no a la inmunidad de ejecución, por lo cual cualquier sentencia dictada en el exterior, es eminentemente declarativa, ya que en lo que hace a la ejecución de una eventual sentencia, las cosas son absolutamente diferentes. La inmunidad de ejecución se renunció en los decretos del menemismo, lo que permitió que los buitres pretendieran la ejecución de bienes que estaban en el exterior, pero nunca más se incluyó esa cláusula nefasta que podría afectar con seguridad bienes del Estado.

 

Respecto a la cesión jurisdiccional, se ha omitido que antes de Martínez de Hoz, lo hizo el gobierno de Juan D.Perón que, en 1973, aceptó la prórroga de jurisdicción a favor de jueces extranjeros, mediante una ley aprobada mayoritariamente por el Congreso Nacional. A partir de allí y con la reforma del Código Procesal en abril de 1976, la totalidad de los gobiernos se sometieron a la jurisdicción extranjera, sin excepción, cuestión esta que he criticado reiteradamente en forma pública y en presentaciones judiciales, como también Uds. lo han hecho reiteradamente. Es lamentable que la cesión jurisdiccional en la emisión de bonos soberanos se haya extendido de tal manera, que la Asamblea General de las Naciones Unidas convalidó esa posibilidad en el año 2005 y gobiernos como los de Hugo Chávez y Rafael Correa la aceptaron en sus reiteradas emisiones de bonos externos. ¿Si Kirchner, Chávez y Correa cedieron jurisdicción, renunciaron a la inmunidad soberana del Estado, se sometieron a la jurisdicción donde operan los grandes bancos extranjeros, y les entregaron a estos la facultad de negociar esos bonos, puede extrañarnos que Mauricio Macri no lo haga?

 

También debemos considerar que si la ley 24.488, acepta el sometimiento de cualquier país a la jurisdicción argentina, y la propia Constitución en el art. 116, establece que corresponde a la Corte Suprema y a los tribunales, el conocimiento de todas las causas que versen sobre puntos regidos por la Constitución y las leyes de la Nación,  por un elemental principio de reciprocidad debería admitirse el sometimiento del país a otra jurisdicción, como así lo han considerado gran parte de los doctrinarios que se ocuparon del tema. Sostener lo contrario significaría el absurdo, de que la jurisdicción argentina es competente para someter a cualquier país a cualquier controversia, pero ningún país lo seria respecto de la Argentina.

Si no existiera esa ley 24.488, y ese artículo 116 de la Constitución, de deficiente redacción -a mi juicio-de  fuera distinto, tendríamos la posibilidad de impugnar la jurisdicción, pero lamentablemente es difícil hacerlo, teniendo en cuenta estas disposiciones, más allá de las discusiones doctrinarias que existen sobre el carácter de iure gestiones de los bonos soberanos y la reestructuración de la deuda pública. Siempre he coincidido con Uds. que tales emisiones son actos de iure imperii, y no de derecho común, como lo han hecho todos los jefes de Estado de la Argentina desde 1976 hasta la fecha, sin ninguna excepción.

Es bien sabido que siempre perdemos cuando estamos sometidos a un litigio en otra jurisdicción, y muy especialmente cuando aceptamos el arbitraje del Ciadi, pero la única posibilidad de exceptuarnos de ello, es impugnar tales normas, e impulsar una legislación distinta.

El delito lo es con prescindencia de quien lo cometa, aunque en la Argentina de hoy pareciera que existen algunos privilegiados, que pueden sustraerse a la acción de la justicia, como la familia del presidente y varios de sus ministros. Si Uds. han considerado -erróneamente a mi juicio- que el actual Presidente, ha incurrido en ese tipo de acciones mediante la emisión de esos decretos, reitero:  me llama la atención que, en defensa de la legalidad, que es lo que me parece que los mueve, no hicieran acciones semejantes imputando a jefes de Estado que hicieron exactamente lo mismo.

Finalmente en la nota de amplia difusión en los medios, Barcesat dice que el Fiscal Federico Delgado retomó un informe de peritos de la Corte para pedir las primeras indagatorias respecto a la causa por los fondos buitres. Consultada la Fiscalía Federal número 6 se me informó que eso no es exacto. No existe ningún pedido de indagatoria al Juzgado. Para hacerlo tendría que existir semi plena prueba de la comisión del delito, cosa que tampoco existe, ya que es poco posible que una ley del Congreso, aprobada mayoritariamente sea considerada delictiva. Podrá ser inconstitucional, pero no constitutiva de delito alguno.

Un cordial saludo. Alejandro Olmos Gaona

Fuente: http://www.cadtm.org/Sobre-el-pago-de-la-deuda-externa 

 

 

Preguntémonos porqué el distinguido constitucionalista Barcesat, después de dos años y pese a la larga carta que le enviara el prestigioso Alejandro Olmos Gaona  refutando cada una de sus expresiones, insiste en manejarse:

 

 

 

"Entre la visión sesgada y

una equivocada imputación".

11 de septiembre de 2019

Por Alejandro Olmos Gaona*

 Hace unos días, el destacado constitucionalista Eduardo Barcesat publicó una extensa opinión sobre cuestiones relacionadas con la crisis económica y social, llegando a sugerir la renuncia anticipada del jefe del Estado. Hizo consideraciones muy atendibles sobre la deuda pública y la fuga de capitales que no puedo dejar de compartir, y de la necesidad de establecer reglas para evitar la transferencia de recursos que son fundamentales para la economía de la Nación.

Lo que sí lamento, es que el Dr. Barcesat haga un desarrollo inexacto sobre una supuesta renuncia a la inmunidad de las riquezas y recursos naturales existentes en nuestro territorio y efectúe un análisis sesgado de la normativa jurídica de acuerdo a sus afinidades políticas.

Su opinión, además, está relacionada con una denuncia que efectuó hace casi dos años contra el presidente Mauricio Macri, por “traición a la patria, administración fraudulenta y violación de los deberes de funcionario público”.

De toda la mixtura de confusiones legales que surgen de su nota, hay dos cuestiones fundamentales en su argumentación: 1.- la supuesta “hipoteca de los recursos naturales” en los decretos de emisión de deuda hechos por el actual gobierno, o como lo sostuviera en otros medios, que “ha garantizado” la deuda con esos recursos de la Nación. 2.- la renuncia a la soberanía legislativa y jurisdiccional. Aunque Barcesat nunca contestó una larga carta que le enviara refutando cada una de sus expresiones, creo oportuno mostrar en este caso la endebles de su argumentación, y el querer involucrar al Presidente de la Nación en acciones que solo son producto de sus prejuicios ideológicos.

La supuesta renuncia a la inmunidad soberana de nuestros recursos, la fundamenta en el hecho de que en los distintos decretos de emisión de la deuda externa pública (29 y 231 del año 2017) el presidente no preservó de la inmunidad los bienes contemplados en el art. 236 del Código Civil y Comercial de la Nación, agregando que esto implica la entrega y sumisión de esos recursos como se contiene en las distintas resoluciones del entonces Ministerio de Finanzas. Barcesat se equivoca a sabiendas, porque en los decretos y en las resoluciones, no se pueden excluir bienes que no son de la Nación sino de las provincias, conforme lo establece el artículo 124 de la Constitución Nacional, las que no solo tienen el dominio originario, sino la administración de dichos bienes, como lo determinó la Ley 26.197 dictada en diciembre del año 2006. Es decir que el presidente Macri en esos decretos, no podía excluir bienes que no le pertenecen al Estado Nacional, razón por la cual no hizo ninguna referencia al art. 236. Si el Estado no tiene el dominio originario de esos bienes, y no puede hacerlos materia de convenios internacionales de explotación, mal puede comprometerlos en garantía alguna, hipotecarlos, o afectarlos a cualquier emisión de bonos. Solo puede efectuar regulaciones, decidir sobre las políticas públicas en cuanto a los hidrocarburos para evitar distorsiones que afecten a la comunidad, pero de modo alguno disponer de la propiedad de ellos, ni ofrecerlos en garantía alguna.

Ahora bien, además de que Barcesat se equivoca, existe mala fe en esa imputación, ya que al no mencionar ese art. 236, Macri procedió exactamente igual a Néstor Kirchner en los Decretos 319 de marzo del 2004 y 1735 de diciembre del mismo año, cuando se decidió la reestructuración de la deuda pública, y a la exclusión que hizo la Presidenta Cristina Kirchner en el Decreto 563 de abril del año 2010. Tan es así que las provincias son las únicas que pueden disponer de esos recursos, que cuando la Sra. de Kirchner emitió el Decreto 929/2013, lo que posibilitó la concesión de Vaca Muerta a Chevron y a Dow, esos contratos tuvieron que ser autorizados por la Legislatura de las provincias donde se encuentran esos yacimientos de gas y petróleo. En ninguno de los dos casos mencionados se le ocurrió al Dr. Barcesat denunciarlos por traición a la patria, ni difundir profusamente que habían afectado los recursos naturales y por eso cabe preguntarse si utiliza criterios jurídicos diferentes para considerar al gobierno anterior, por haber tenido funciones en él.?

Respecto a la supuesta “renuncia a la soberanía legislativa y jurisdiccional” también debo recordar que los ex presidentes Nestor y Cristina Kirchner también la renunciaron en los decretos citados, agregando el presidente Kirchner en el Decreto 319 ya citado, que la prórroga de jurisdicción en favor de los tribunales de la ciudad de Nueva York, la hacía “siguiendo prácticas internacionales habituales en los mercados en materia de endeudamiento” (sic), lo que en buen romance significaba someterse a la jurisdicción de esos mercados. En este caso también el Dr. Barcesat guardó silencio, especialmente porque las condiciones “humillantes” con las que califica los decretos del actual gobierno fueron también parte de los decretos del anterior gobierno y tampoco las cuestionó ni las denunció.

Respecto a la prorroga jurisdiccional, cabe recordar que tiene viejos antecedentes: la Ley 20.548 promulgada por Perón el 7 de noviembre de 1973, el Decreto de la dictadura que modificó el Código Procesal Civil y Comercial en 1976; el fallo Manauta c/ federación de Rusia” emitido por la Corte Suprema de Justicia, y la Ley 24.488. Sobre estos temas sobre los que he escrito largamente, se puede discutir mucho y siendo asesor del presidente de la República del Ecuador, Rafael Correa plantee la necesidad de hacer una distinción sobre el carácter de las deudas, ya que no es lo mismo una simple emisión de bonos, considerada hoy como una simple operación comercial de un gobierno, de un proceso de restructuración, que supone un acto de soberanía donde a mi juicio resulta inadmisible la prórroga. El Dr. Barcesat debería saber que en el tiempo actual, todos los países admiten la cesión de jurisdicción en la emisión de bonos soberanos, habiendo la Asamblea General de las Naciones Unidas considerado favorablemente tal cuestión en la “Convención de las Naciones Unidas sobre las inmunidades jurisdiccionales de los Estados y de sus bienes” del mes de enero del año 2005, convirtiéndose estas operaciones en una práctica tan habitual que por ejemplo lo hicieron el Presidente del Ecuador Rafael Correa , y el Presidente de Venezuela Hugo Chávez, en las distintas emisiones de bonos soberanos, donde también renunciaron a la inmunidad soberana de sus estados, y se sometieron a la legislación de los EE.UU., sin que a nadie se le haya ocurrido denunciarlos o llamarlos traidores a la patria.

Finalmente, debemos considerar que si la ley 24.488, acepta el sometimiento de cualquier país a la jurisdicción argentina, y la propia Constitución en el art. 116, establece que corresponde a la Corte Suprema y a los tribunales, el conocimiento de todas las causas que versen sobre puntos regidos por la Constitución y las leyes de la Nación, por un elemental principio de reciprocidad debería admitirse el sometimiento del país a otra jurisdicción, como así lo han considerado gran parte de los doctrinarios que se ocuparon del tema. Sostener lo contrario significaría el absurdo, de que la jurisdicción argentina es competente para someter a cualquier país a cualquier controversia, pero ningún país lo seria respecto de la Argentina.

Coincido con el Dr. Barcesat en la inconstitucionalidad de la delegación que hizo el Congreso Nacional respecto al manejo de la deuda externa a través de la Ley 24.156 de administración financiera. En mis funciones en la Cámara de Diputados, entre 2009 y 2013, y en el Senado de la Nación desde el 2014 preparé proyectos para suprimir esa delegación, sin conseguir que jamás fueran tratados, ni durante el anterior gobierno, que ratificó la vigencia de esa Ley, ni durante el actual. Que yo sepa, tampoco en este caso el distinguido letrado cuestionó el uso que de esa ley hizo el gobierno anterior y debo suponer que la inconstitucionalidad de una norma no depende del gobierno que la aplica, sino de infringir las disposiciones de la Ley fundamental.

* Investigador, historiador y especialista en derecho internacional.

Fuente: https://www.perfil.com/noticias/opinion/opinion-alejandro-olmos-gaona-entre-la-vision-sesgada-y-una-equivocada-imputacion.phtml

En consecuencia, el kirchnerismo-PJ e izquierdas afines procuran el antimacrismo fanático entre las diversidades de abajo para preservarle al poder económico e imperialista, la continuidad de la profundización en la súper explotación del trabajo y la naturaleza y en la expropiación, exclusión. Pero son tiempos de definición. Urge involucrar a una creciente mayoría en la autoconciente toma de partido contra el capitalismo y ante todo por erradicar los extractivismos.

 

Es patentizar la criminalidad e irracionalidad capitalista de arrasar una selva que tardó en formarse millones de años para plantar agrocombustibles sostenidos por agrotóxicos derivados del petróleo, cuando el último está en vía de agotamiento y los suelos de ese bioma no son fértiles. Pero lo alterativo ha arrancado, por ejemplo, al afirmar que:

 

Ni la tierra ni las mujeres somos territorio de conquista

Incendiar el paraíso

4 de septiembre de 2019

Por María Galindo

lavaca

 

 

La descripción del incendio del bosque chiquitano, parte del pantanal boliviano y parte de la reserva de uchuquis y tucavaca es la descripción de una violación colectiva y en manada perpetrada por los hijos de una oligarquía terrateniente contra la tierra. Las llagas de los animales calcinados son las mismas que las de una mujer brutalmente violada, los aullidos de espanto de los animales que mueren con la boca abierta de dolor se me confunden en la sien con los de las mujeres asesinadas por quienes necesitan matarlas para retenerlas y poseerlas como propiedad.

En Santa Cruz, donde tiene lugar el incendio, se bebe whisky en lugar de agua en carnavales en las sedes de las comparsas lideradas por los patrones feudales quemadores de la tierra y violadores de la vida.

Tienen de todo en un país donde nadie tiene nada; tienen casonas con grandes extensiones de tierra, piscinas, viajes a Miami, Lamborghinis y Ferraris con que dar vueltas en la plaza del pueblo, pero no es suficiente.

Podrían encender sus cigarros con dólares, pero no es suficiente.

El Estado les regala tierra, pero no es suficiente.

En un país donde la salud no es gratis el Estado les subvenciona el combustible para que amasen sus fortunas y no tumben gobiernos, pero no es suficiente.

En un país de desiguales como es Bolivia estos patrones manejan las cosas con una llamada telefónica, con un capricho, con un trinar de dedos.

Omnipotentes como se sienten hoy se han sentido con el derecho de incendiar el paraíso. Es eso lo que esta pasando, ni más ni menos.

Por una ley irónicamente llamada de uso y manejo “racional de quemas”, promulgada el 25 de abril del 2019, quemar ilegalmente una hectárea de tierra tiene una multa de 35 dólares americanos si eres terrateniente y de 6,6 dólares si eres un pequeño propietario.

¿Para qué queman el bosque y la selva?

El proyecto detrás de esta quema es la producción de biodiesel, que debería llamarse necrodiesel; la ampliación de la frontera agrícola para producirlo; la exportación de carne a China que estará en manos de uno de los sectores más conservadores y patronales del país: los ganaderos, que han instaurado un régimen además de servidumbre entre sus no llamados trabajadores sino peones; y la expansión de los cultivos de soja transgenica para exportación. Los tres grandes negocios del siglo que ya tienen destinado el gasto del excedente que no será en hospitales, escuelas o centros de investigación; se gastará ese excedente en opulencia y lujo de una pequeña elite conservadora que no reinvierte ni siquiera en mejorar sus propias condiciones de trabajo. La idea es sacar mucho y despilfarrarlo en Miami; la idea es sacar el dinero a Panamá, la idea es intentar en vano crearse en Santa Cruz un modelo urbano imitativo de su soñado Miami.

Entretanto y como contracara l@s bomber@s, la mayor parte voluntari@s, no tienen barbijos, botas, ni agua suficiente ni para sostenerse, ni para sofocar las llamas.

Se han esperado 10 días para empezar a actuar esperando deliberadamente que el incendio adquiera una maginitud irreversible. El proyecto sobre el territorio quemado es el loteamiento que fabricará nuevos millonarios dueños de la política en Bolivia.

Evo, una máscara popular

El presidente indígena funciona como máscara, funciona como legitimador del proyecto político más conservador y depredador de la historia de Bolivia.

El mundo denuncia a Bolsonaro como incendiario de la Amazonia y genocida de los pueblos que sabiamente la habitaron durante siglos haciendo del bosque su casa grande. Es justo que se denuncie a Evo Morales también.

Si por derecha entendemos a los sectores terratenientes de manejo de grandes extensiones de tierra bajo lógicas de explotación en régimen de servidumbre; si entendemos por derecha los sectores más conservadores de la sociedad aferrados a sus privilegios económicos; si por derecha entendemos el manejo del poder estatal para beneficio de una cúpula privilegiada sin participación popular; si por derecha entendemos el desmantelamiento de las organizaciones sociales; si por derecha entendemos el ataque a los pueblos indígenas de tierras bajas para la ocupación de sus territorios entonces Evo Morales representa para Bolivia hoy una de las derechas más peligrosas. Lo hace a partir de un proyecto pragmático que está basado en pactos parciales de poder que le permitan el control del Estado a cambio de prebendas sin límite para sectores privilegiados de la sociedad como son los ganaderos o los agroindustriales.

Andinocentrismo y colonización de los pueblos amazónicos y selváticos

El modelo “indígena” entre comillas vigente en Bolivia es un modelo de hegemonía aymara-quechua sobre los pueblos selváticos pobladores de la Amazonia boliviana. Todos estos pueblos habían construido en muchos años una organización llamada CIDOB (Central de pueblos indígenas del Oriente Boliviano) esa organización fue desmantelada y destruida, cortadas sus fuentes de financiamiento y perseguidos sus dirigentes como parte de un proyecto de “colonización” de sus tierras y de aniquilación sistemática de sus saberes; saberes de culturas nómadas en muchos casos que desarrollaron su relacionamiento con el bosque desde la comprensión profunda de sus entrañas. Todo eso es lo que se está perdiendo, pero no ahora. El aniquilamiento de la CIDOB data del 2011 cuando estos pueblos decidieron oponerse a la carretera que atravesará un parque nacional y territorio indígena, el TIPNIS.

Bocas de donde brotan verdes ramas de rabia

En las ciudades principales del país está surgiendo de la indignación un movimiento espontáneo compuesto por personas a quienes les brotan verdes ramas de la boca que piden:

· Derogación del decreto que autorizó la quema de pastizales en los departamentos de Santa Cruz y Beni promulgado este pasado julio

· Derogación de la Ley del necrodiesel

· Freno del proyecto de exportación de carne a China

· Renuncia del director del INRA (Instituto Nacional de Reforma Agraria) porque en la tenencia y manejo de la tierra está el nudo principal del problema

· Renuncia del director de la ABT (autoridad de bosques)

· Renuncia del presidente Evo Morales para que se dedique libremente a su campaña electoral mientras repensamos el país entero

Y es que no se trata solamente de apagar el fuego sino de impedir que se atrevan a quemar el bosque de nuevo por eso la multitud grita: ni soja, ni coca el bosque no se toca.

El falo del capitalismo colonial patriarcal no logra apagar el incendio

Mientras veo al supertanker piloteado por militares norteamericanos como un gran falo que descarga agua, pero no logra apagar el incendio. Pienso en que la lluvia lo haría en pocas horas.

Su presencia es más que simbólica hoy en la hora final el gobierno ha contratado sus servicios derrochando un dinero que no quisieron invertir en la gente, en los pueblos amazónicos, en el cuidado del bosque o en la comprensión de la selva. Hoy y de donde sea se sacan los millones de dólares que se necesitan y bajan los militares norteamericanos como auténticos príncipes azules gigantes erguidos como salvadores.

El supertanker llega a las poblaciones como mensaje rotundamente colonial, bélico, fálico y la gente llora de alegría al verle porque está desesperada; la gente sonríe y saluda a esa gran máquina capitalista que nos traerá de lejos el milagro que entre nuestras manos teníamos: la lluvia.

La escena parece sacada de una película del fin del mundo producida por Hollywood, sin final feliz.

Causa mundial vs colonialismo

Siento que el sufrimiento de los animales calcinados que sale en forma de grito sordo directamente desde el incendio hacia nuestras pesadillas puede abrir un espacio de lucha mundial. Puede abrir la comprensión de la absurdidad de las fronteras nacionales y de los Estados nación también.

Es el sufrimiento de los animales contra nuestros pechos el que puede sacarnos de un jalón del androcentrismo, para intentar comprender y sentir a los animales. Es ese sufrimiento el que nos puede sacudir para comprender qué es un acto absurdo depredar la tierra para cargar los autos de combustible. Puede hacernos comprender lo inservible del dinero cuando no hay agua, ni aire, ni esperanza, ni verde.

Son las llagas de los animales que nos miran con las heridas a flor de piel lo que nos puede jalonear el alma para construir una causa común llamada Amazonas.

Podríamos imaginar y activar una fuerza mundial para no permitir que el capitalismo colonial se la devore ni como reserva, ni como deforestación.

Los discursos anticoloniales nacionalistas de Bolsonaro, García Linera y Evo Morales que quieren desarrollo, que quieren hacer del Amazonas una máquina de dólares para encementarlo todo hasta el cielo muestran en esta hora su absurdo también. Dicen que tenemos derecho de depredar nuestro paraíso para acceder a la modernidad, vieja promesa refrescada por el propio imperialismo como laberinto político en el que hemos estado décadas.

Hoy podemos salir de ese laberinto para decir furiosamente que ni la tierra ni las mujeres somos territorio de conquista.

* Maria Galindo es fundadora de Mujeres Creando: http://www.mujerescreando.org/ https://www.lavaca.org/

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=260117

 

 

Estamos ante " el desborde descomunal de la decadencia. De la decadencia generalizada en todos sus niveles y planos de intensidad; el institucional, sobre todo, estatal, el relativo al funcionamiento de la economía-mundo, en plena dominancia del capitalismo financiero y especulativo; el de los campos sociales, manifestado en la asombrosa descohesión social, entre sus síntomas, el desprecio a la vida. La decadencia del sistema-mundo cultural de la banalización generalizada; el derrumbe ético y moral. Además, se evidencia lo que podemos nombrar mediocridad generalizada, sobre todo en los perfiles de los personajes de las castas políticas gobernantes".

 

 

 

Máquinas del ecocidio y de la subalternidad

3 de septiembre de 2019

Por Raúl Prada Alcoreza

 

¿Cómo funcionan las máquinas del ecocido, que son las máquinas del poder, máquinas de guerra y máquinas extractivistas, máquinas de muerte de lageopolítica del sistema-mundo capitalista? Las máquinas de poder funcionan contra las resistencias; las máquinas ecocidas, funcionan contra los ecosistemas, los ciclos vitales, la vida. Las máquinas extractivistas de la economía-mundo capitalista funcionan contra los ciclos planetarios de largos procesos minerales, hidrocarburíferos y de asombrosa cristalización simétrica. Se trata de máquinas de muerte; el sistema-mundo capitalista solo puede desarrollarse inscribiendo y hendiendo sus marcadas huellas ecológicas, es decir, destruyendo los ecosistemas. Su desarrollo, que ideológicamente se legitima, en el imaginario institucionalizado, como desarrollo  y crecimiento

económicos, no corresponde más que a la realidad apocalíptica de la muerte planetaria, dilatada por los ritmos mismos del capitalismo y sus ciclos largos.

 

Quizás una ilustración esquemática ayude a representar este desarrollo del capitalismo. Primero, se prepara el terreno, en palabras teóricas, se conforman las condiciones de posibilidad económicas para la construcción del modo de producción capitalista. Esto es, se cosifican las relaciones sociales, se convierten a los bienes comunes en cosas, después en mercancías; paralelamente, se erige la ideología, es decir, la fabulosa máquina de fetichización generalizada. Una vez conformadas las condiciones de posibilidad económicas, a través de los procesos inherentes a la economía política generalizada, por lo tanto, a la economía política restringida a los límites de lo que el discurso moderno llama economía, la “ciencia de la producción, distribución y el consumo”, en términos más restringidos, la “ciencia del mercado”, se edifica la logística y la infraestructura de lo que el discurso marxista ha denominado el modo de producción capitalista. Siguiendo con la metáfora estructural, después o, más bien, en el transcurso, se erige la arquitectura del modo de producción capitalista. Y en el mismo transcurso, paralelamente, se conforma lo que el mismo discurso marxista denomina superestructura jurídico-política.

 

Cuando el modo de producción capitalista se consolida, sobre todo mundialmente, pues así funciona, en todo el orbe tomado por la economía política generalizada, ya parte de los ecosistemas han sido desmantelados; empero, todavía el planeta conserva sus apariencias “naturales”, mejor dicho, ecológicas, a pesar de las redes de nichos ecológicos demográficos de las sociedades humanas, la red comunicacional, sobre todo física, las redes de transportes marítimos, terrestres y aéreos.

 

(…)Sin embargo, es en la etapa tardía, cuando el modo de producción capitalista generalizado, que ha desterrado a los otros modos de producción, cuando este modo de producción de la valorización abstracta avanza demoledoramente, de manera desmesurada, desequilibrando al máximo los ecosistemas y los ciclos vitales, convirtiéndose en una verdadera amenaza para las sociedades humanas y las formas de vida en el planeta. La constatación de lo que decimos aparece en los alcances que ha tomado lo que se llama eufemísticamente “cambio climático”, alcances que se aproximan a los umbrales mismos de lo que figurativamente nombramos apocalipsis, apocalipsis planetario y de crepúsculo de la civilización moderna, que se clausura, empero, pretende llevarse a las formas de vida del planeta, en su propio desaparecer.  

 

Para lo que nos compete y nos preocupa, en este ensayo, nos focalizamos en lo que pasa en la Amazonia y la extensión complementaria del Chaco del sudeste de Sud América.  Por eso pasaremos a una descripción publicada, que pueda, ahora, ilustrarnos empíricamente sobre lo que pasa. Se trata de una denuncia y relato de lo que sucedió antes y durante la propagación de los incendios en la Amazonia brasilera.

 

Contratación de operadores de motosierra y motoqueros, creación de pistas de aterrizaje clandestinas y mucho más. Los hechos escandalosos que reveló la revista brasileña Globo Rural ocurridos el “Día del Fuego” en la Amazonia. Así pasará a la historia el tristemente célebre 10 de agosto de este año, cuando comenzó un suerte de incendio simultáneos encendidos en forma mancomunada por productores rurales de la región norte de Brasil, que consumieron miles de hectáreas del “pulmón del mundo”. Según la revista, la organización del “Día del Fuego” empezó en el grupo de Whatsapp “Jornal A Voz da Verdade” (Diario La Voz de la Verdad). El grupo fue creado por João Vgas el 17 de agosto de 2016 y tiene 246 participantes, entre productores rurales, expropiadores de tierras y comerciantes del municipio Novo Progreso, en la provincia de Pará. De ellos, 70 aprobaron los planes del “Día del Fuego”, y entonces crearon el grupo “Sertão” – referencia al nombre del establecimiento de Ricardo de Nadai, creador de este segundo grupo. Hasta el final de los preparativos, el grupo llegó a tener 80 participantes. El objetivo principal del grupo era incendiar matas y tierras estatales, y hacer avanzar el fuego hacia la Floresta Nacional Jamanxim, una reserva de 1,3 millones de hectáreas. Su objetivo era alcanzar la Tierra del Medio, escenario de los mayores conflictos de tierras en Brasil. La revista Globo Rural relevó que al menos cuatro miembros de ese grupo ya fueron presos por crímenes ambientales. Antes de provocar el fuego, varias áreas fueron previamente desmatadas. Globo Rural entrevistó a un operador de motosierra que afirmó que “nadie se quedó sin tarea”. Personas fueron traídas de otras regiones de la Amazonia e incluso del Nordeste para realizar la acción ilegal. El procedimiento de este tipo de acción criminal es primero desmotar y después quemar. Esta acción predatoria de la naturaleza contó incluso con pistas de aterrizaje clandestinas para desembarcar gente para la destrucción de la floresta. El 10 de agosto, motoqueros contratados por el grupo atizaron el fuego en los márgenes de la ruta BR-163.

 

Todavía no se sabe si este grupo puede haberse organizado con otros grupos. Sin embargo, todos vieron el resultado: una nube de humo que cubrió el país, y hasta pudo ser vista desde satélites. La misma nube que cubrió San Pablo e hizo atardecer a las tres de la tarde.

 

El 7 de agosto, tres días antes de esas quemas, el fiscal local Gustavo de Queiroz Zenaide avisó lo que estaba por ocurrir al gerente ejecutivo del Instituto brasileño del medio ambiente (Ibama) de la localidad de Santarém, Roberto Fernandes Abreu, a través de un oficio. Este aviso vino a través de un documento oficial protocolado por el Ibama de Santarém el 8 de agosto. En él Gustavo escribe: “productores rurales planifican realizar una quema en la región del municipio de Novo Progresso el 10 de agosto de 2019 como forma de manifestación”. A pesar de todo esto, durante todo el período, el gobierno de Bolsonaro intentó negar la existencia de las quemas, siendo luego desmentido por las nubes de partículas y hollín que cerraron los cielos de San Pablo.

 

La política de Bolsonaro de deslegitimar los datos del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE por sus siglas en portugués), o intervenir el Instituto Brasileño de Medio Ambiente (Ibama), no sólo encubre sino defiende los intereses de estancieros, apropiadores de tierra y latifundistas. Él y sus ministros, defensores de que el calentamiento global no existe, en el fondo, por su verborragia irracional, tiene un programa bien claro y extremadamente comprensible por cualquier persona racional: transformar todas las riquezas nacionales en ganancia capitalista, tirar a la basura el futuro del país, el futuro de la juventud, atacar a los pueblos indígenas, fortalecer los asesinatos en el campo, la persecución a los Sin Tierra y terminal con los derechos de los trabajadores.

 

La transformación de esa realidad pasa por un cambio radical de la sociedad en que vivimos. No hay conciliación histórica posible entre una producción volteada hacia la ganancia – cuya dinámica inexorable es la acumulación capitalista – y cualquier cosa parecida a la utilización racional y ambientalmente correcta de los recursos. Solo la organización de una sociedad emancipada de las garras del capital, y por lo tanto con base en los productores libremente asociados podrá superar la explotación predatoria de la naturaleza, la crisis ambiental y la miseria social a la que estamos sometidos[1].

 

La descripción no podría ser más elocuente, teniendo en cuenta los detalles mismos de la organización de la destrucción de los bosques amazónicos. La incumbencia y complicidad operativa del gobierno de Jair Bolsonaro se hace patente en el comportamiento político del ejecutivo, pero también en la modorra de los órganos de poder del Estado. La única que reacciona ante las atrocidades del ecocidio es la sociedad brasilera, el pueblo brasilero y los pueblos indígenas amazónicos, además de los institutos de investigación científica. En contraste, se evidencia con mayúsculo descaro el cinismo grotesco de un gobierno sin horizontes, además de los estratos más conservadores y recalcitrantes de la estructura social brasilera. Se hace patente el despropósito de destruir para obtener las ganancias anheladas por estos estratos de una burguesía sin escrúpulos, que apuestan al goce inmediato, goce banal, por cierto, de la obtención de ganancias y hasta de super-ganancias, a costa de la desaparición misma de los ecosistemas, las formas de vida, los ciclos vitales integrados del planeta.  

 

Estamos, como dijimos antes, ante los síntomas mismos no solo del apocalipsis, sino también ante el desborde descomunal de la decadencia. De la decadencia generalizada en todos sus niveles y planos de intensidad; el institucional, sobre todo, estatal, el relativo al funcionamiento de la economía-mundo, en plena dominancia del capitalismo financiero y especulativo; el de los campos sociales, manifestado en la asombrosa descohesión social, entre sus síntomas, el desprecio a la vida. La decadencia del sistema-mundo cultural de la banalización generalizada; el derrumbe ético y moral. Además, se evidencia lo que podemos nombrar mediocridad generalizada, sobre todo en los perfiles de los personajes de las castas políticas gobernantes.

 

El problema no sólo es que se ha llegado a grados demasiado intensos de la crisis múltiple social, política, cultural y económica, sino que los efectos irradiantes parecen irreversibles. La muerte de las especies y de los seres orgánicos, la muerte de los ecosistemas, la muerte misma de la humanidad de la humanidad, de las sociedades humanas, aunque en una tortuosa dilatación; la muerte de los horizontes, que se pliegan hacia adentro, hacia un centro abismal, que aparece como agujero negro; muertes que patentizan lo irreversible de estas fatalidades, de estas tragedias, de este vaciamiento de la potencia creativa de la vida.

  

Ahora bien, lo que pasa en la geografía política de Bolivia no es distinto de lo que pasa en Brasil, salvo las singularidades del acaecer particular en las formaciones sociales 

diferenciales. Que Evo Morales exprese el perfil simbólico de la convocatoria del mito, encarnada en la simbolización del poder convocante del caudillo, y Jair Bolsonaro exprese el perfil deslucido y gris de un  anacrónico fascista criollo, hace solo a la diferencia de las formas de presentación de los mismo, del desenvolvimiento demoledor de la geopolítica del sistema mundo capitalista en la extensión diferencial de las periferias y de su evolución, en algunos casos, a lo que se denomina, por la burocracia mundial, “potencias emergentes”. Ambos presidentes, uno, de un país anclado en el modelo colonial extractivista del capitalismo dependiente, el otro, de un país que se vanagloria, en sus estratos elitistas, de ser “potencia emergente”, son los dispositivos simbólicos, en el teatro político, del demoledor desarrollo capitalista, en la modernidad tardía, cuando domina el mundialmente capitalismo financiero y especulativo.

 

Otra descripción, esta vez de lo que acaece en Bolivia, es ilustrativa empíricamente de la destrucción ecológica para dar lugar al desarrollo desigual capitalista en la geopolítica del sistema-mundo moderno. La descripción publicada parte de las metas propuestas por la forma de gubernamentalidad clientelar del “gobierno progresista”. Para seguir con las consecuencias desastrosas de la persecución anodina de estas metas, por personajes políticos gobernantes, que, a pesar de que se reclamen “progresistas” y hasta “socialistas del siglo XXI”, es más, partidarios del “socialismo comunitario”, son, efectivamente, operadores de las estructuras de poder dominantes en el orden mundial, el imperio, y agentes encubiertos de las empresas trasnacionales extractivistas.

El Gobierno plantea llegar a 13 millones de hectáreas cultivadas en 2025, cuando el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras advertía, en 2012, señaló que las áreas agrícolas disponibles en el país serían de sólo 8,9 millones de hectáreas. La observación pertenece al investigador del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), Enrique Ormachea, quien observa que la medida beneficiará a los agroindustriales y que el engrosamiento de la frontera agrícola implica destruir terrenos de vocación forestal.

 

 “El estudio Compendio Agropecuario 2012, publicado por el Ministerio, señala que el total agrícola disponible (es decir la sumatoria de la superficie cultivada, barbecho, descanso y tierras con potencial agrícola) alcanza a 8,9 millones de hectáreas, es decir, sólo el 8,1 por ciento del territorio nacional”, señala Ormachea. El investigador, con base en el estudio del Ministerio, añade que si a estos 8,9 millones se restan las tierras que ya están siendo cultivadas y aquellas en barbecho o descanso, las tierras con potencial agrícola se reducen a la mitad, es decir a 4,5 millones. Ormachea resalta que en la medida en que la política gubernamental acordada con los agroindustriales está destinada a la producción de biocombustibles, es decir a potenciar los cultivos de caña de azúcar y soya, las tierras con potencial agrícola en Santa Cruz, Beni y Pando alcanzan a sólo 2 millones de hectáreas.

 

 “Como se puede inferir, una ampliación de la frontera agrícola a 13 millones de hectáreas supone sobrepasar ampliamente estos límites, por lo que el incremento de la frontera agrícola se expandirá a áreas de clara vocación forestal del uso del suelo, que incluyen los territorios indígenas, seguramente con resultados productivos de muy corto plazo, pero no sustentables a futuro; lo que ocurre hoy en la Chiquitanía expresa esta obsesión gubernamental”.

 

Ormachea señala que Bolivia se sitúa entre los países con menores rendimientos agrícolas de la región y con distancias abismales con relación a la productividad alcanzada por los países desarrollados. En el período comprendido entre 2005/2006 y 2016/2017, es decir durante el “proceso de cambio”, los rendimientos promedio anuales apenas sufrieron un muy ligero incremento de 4,76 toneladas métricas por hectárea a 4,96. Se requieren, por tanto, políticas públicas orientadas a mejorar sustancialmente la productividad”. El investigador plantea que, considerando la propuesta gubernamental de lograr 13 millones de hectáreas para producir 45 millones de toneladas métricas hacia 2025, en realidad se retrocede en productividad, pues se alcanzaría un rendimiento de sólo 3,46 toneladas métricas por hectárea. “Gran regalo del MAS para celebrar el bicentenario de Bolivia, a costa, obviamente, de sus bosques y su biodiversidad”.

 

El estudio cuantifica 90 mil kilómetros cuadrados como la totalidad de superficie agrícola disponible. Unos 27.500 kilómetros cuadrados corresponden a la superficie cultivada. Hay otros 45 mil kilómetros cuadrados con potencialidad agrícola. La mayoría está en Santa Cruz, con 15 mil kilómetros cuadrados. Pando tiene 6 mil. Algo más de 9.500 kilómetros están reservados como zonas de descanso[2].

 

Otra descripción empírica también ayuda ilustrativamente a comprender los alcances de la fenomenología apocalíptica de la destrucción capitalista, sobre todo, en una de las periferias de la geopolítica del sistema-mundo moderno. Se enfoca la trágica situación en el Chaco húmedo boliviano, sobre todo en la geografía administrativa denominada Chiquitana.

 

El incendio de magnitudes en la Chiquitanía ha destapado el tema de la distribución de tierras en el oriente boliviano. El Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) ha negado que se haya dado permisos de asentamientos en las zonas del siniestro, pero las resoluciones emitidas desde marzo contradicen a esa repartición del Gobierno central. Entre el 11 y el 17 de marzo, el INRA entregó resoluciones de aprobación de asentamientos a las llamadas “comunidades interculturales”, sectores sociales de colonizadores, movimientos sin tierra y gremios sindicalizados aliados al régimen de Evo Morales, que desde 2006 se vienen organizando para lograr tierras en los valles, oriente y Amazonía del país.

 

Las resoluciones beneficiaron a grupos como la Comunidad Intercultural agroecológica Marcelo Quiroga Santa Cruz adjudicada con 650 hectáreas de tierra y la Comunidad Agropecuaria Intercultural El Quebracho con 1.350 ha, ambas en San Miguel de Velasco; la Comunidad Intercultural Alborada logró 1.551 ha en San Ignacio; los interculturales Pampa Grande con 1.350 ha en San Rafael. Posteriormente, en marzo, el INRA volvió a dotar de tierras fiscales a estas comunidades colonizadoras, aprobando la entrega de 26.157 ha para la Federación de Interculturales de Santa Cruz, a fin de consolidar los asentamientos en las provincias Chiquitos, Cordillera, Ñuflo de Chávez y Velasco de Santa Cruz. Otro documento muestra la lista de 26 comunidades afiliadas a la Central Única de Campesinos de Santa Cruz, que se beneficiaron con resoluciones de asentamientos por más de 60 mil hectáreas a un promedio de 1.500 ha por comunidad, en un proceso que abarcó desde febrero a abril de este año.

 

El director nacional del INRA, Roberto Polo, había negado que esa entidad hubiera aprobado los asentamientos en las zonas en las que se produjo el incendio que hasta la fecha no ha podido ser sofocado, aunque la magnitud y cantidad de focos de calor redujeron 80 por ciento, quedando 142 puntos reportados. “Nosotros desmentimos categóricamente a la población en general que los focos de calor hubieron sido a raíz de los asentamientos. Reitero, no tenemos asentamientos desde el 2018 y en la actualidad no se están haciendo asentamientos”. Sin embargo, el documento de aprobación de asentamientos para la Central Única de Campesinos de Santa Cruz incluye al municipio de Roboré, donde se presume comenzó el siniestro que hasta hoy ha provocado la pérdida de 1,1 millón de hectáreas y mantiene 30 incendios activos en la zona de la Chiquitanía. Entre Pailón, Roboré y San José de Chiquitos figuran nueve comunidades beneficiadas con terrenos para la expansión de la frontera agrícola. En Roboré, específicamente, se encuentran la Comunidad Campesina Agroforestal Aguas Claras y la Comunidad Tupac Amaru, esta última cercana a Tucavaca, donde a fines de 2018 hubo resistencia para el ingreso de colonizadores a la zona por existir ahí una reserva natural. Mientras desde el régimen de Evo Morales se rechaza el tema de asentamientos, los activistas y cívicos cruceños desplazados en la Chiquitanía han verificado que existe tala de árboles y apertura de caminos. También se muestran en imágenes carteles de las comunidades interculturales con nombres como “San Lorenzo”, “Miraflores”, hasta “Comunidad Evo Morales”. El director del INRA también anunció dar cumplimiento a la “pausa ecológica” que decretó el mandatario del Estado Plurinacional. “Se ha suspendido absolutamente todo, así como se ha instruido a la Unidad de Catastro a nivel nacional que no se va a permitir la mutación y la transferencia de bienes en el lugar en cuanto no se tenga todo este desastre controlado”.

 

Para el director de la Fundación Tierra, Gonzalo Colque, las tierras afectadas por el incendio son precisamente aquellas que el INRA repartió desde 2018, pues el 70 por ciento de las hectáreas quemadas son tierras fiscales y de empresas agropecuarias. Colque, en palabras al matutino Los Tiempos, confirmó que los incendios afectan a los municipios de San José de Chiquitos, San Rafael, San Ignacio de Velasco, San Matías, Roboré y Puerto Suárez. La Fundación Tierra calcula que existen más de mil comunidades asentadas en la Chiquitanía, desde el inicio del “proceso de cambio” en 2006, con políticas gubernamentales que promovieron además los “perdonazos” a las quemas y desmontes ilegales.

 

 El investigador y abogado del Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (CEJIS), Leonardo Tamburini, publicó en su cuenta de Facebook, las diez normativas elaboradas durante la última gestión de Evo Morales, para ampliar la frontera agrícola en deterioro de las tierras, reservas naturales y territorios indígenas. Tamburini llama “paquetazo” a estas leyes y decretos, fruto del consenso entre el MAS y el empresariado de Santa Cruz y Beni, que van desde la Ley 337 de 2013, que estableció el “perdonazo” a los desmontes ilegales desarrollados entre 1996 a 2011, hasta el polémico Decreto Supremo 3973 de julio de 2019, que amplió el desmonte de bosques y la quema controlada en tierras comunitarias en ambos departamentos. “Se debe cambiar el modelo productivo agroextractivista, que supone la liquidación de los bosques nacionales”. La distribución de tierras del régimen de Evo Morales coincide con el informe de la Fundación Tierra de 2011, que identificó zonas de expansión agrícola y ganadera en Santa Cruz, que tenía importante presencia de empresas de Brasil. La Chiquitanía, en un mapa elaborado por esa organización, se encuentra justo en la zona que va desde San Miguel a Puerto Suárez, con esta región amazónica en medio, caracterizada como “área de expansión agrícola”.

 

En marzo, cuando el entonces director del INRA y actual viceministro de Tierras, Juan Carlos León, entregaba la resolución de asentamientos a la Federación de Interculturales de Santa Cruz, que incluyó parte de la provincia Chiquitos, conminaba a los colonizadores a apresurar la instalación de cultivos. “De estas 26.000 hectáreas, quisiéramos que para el siguiente año estén cultivadas 6.000 hectáreas. Sabemos que se requiere capital para producir, es importante que ustedes produzcan para aportar a la Seguridad Alimentaria del país”. El 9 de julio el consejo de ministros aprobó el Decreto Supremo 3973 dictado por el mandatario Evo Morales, con el que se amplió la acción de desmonte de tierras a las llamadas “tierras comunitarias”, es decir, aquellas que el INRA ya había aprobado para la acción de los interculturales meses antes.

 

El anterior decreto 26075 de 2001, que fue modificado con esta norma presentada en la sede de la Federación de Ganaderos de Beni, solo aprobaba el desmonte en tierras privadas y según reglamentos departamentales. El D.S. 3973 agregó la figura de “tierras comunitarias” y también incluyó a Beni en los permisos de “quemas controladas” o “chaqueos”, que ya se daban en Santa Cruz. Con el siniestro de la Chiquitanía, el Gobierno quedó marcado como “ecocida” y “biocida”. Sin embargo, las posiciones ambientalistas quedan cortas con un tema que hace a la redistribución de las tierras de oriente y amazonía en favor de los sectores corporativos que son la base social del régimen socialista populista de Evo Morales. Datos últimos de la Fundación para la Conservación del Bosque Chiquitano hablan de 40 millones de árboles con valor comercial perdidos por el siniestro, que tendrían un valor de mercado de 1.140 millones de dólares en este bosque seco, además de alertar sobre 1.200 especies de fauna afectada entre 43 ejemplares de anfibios, 140 reptiles, 788 aves y 242 mamíferos[3].

 

Lo sugerente de estas descripciones empíricas es que nos muestran las correlaciones y vinculaciones entre dispositivos jurídicos y políticos con los desplazamientos de la destrucción ecológica. Por otra parte, es importante anotar, que proporcionalmente, la magnitud de la destrucción de la Amazonia es relativamente mayor en Bolivia que en Brasil. El aditamento, un tanto distinto a lo que ocurre en Brasil, es que el gobierno boliviano se presenta como “defensor de la Madre Tierra”, aunque, ciertamente, desde el conflicto del TIPNIS y la evidencia de la Cumbre de Naciones Unidas de Cancún se ha caído la careta; en cambio, el gobierno fascista criollo brasilero se presenta descarnadamente tal como es, incluso en sus propios discursos desnudos y provocadores. Empero, este contraste complementario nos muestras que es inocuo tratar de diferenciar a los gobiernos por la forma ideológica con la que se presentan, pues, al margen de que esto tenga efectos en la convocatoria discursiva a los pueblos, se trata de dispositivos discursivos diferenciales al servicio de lo mismo, el funcionamiento de lageopolítica del sistema-mundo capitalista, en su etapa tardía y de dominancia del capitalismo financiero y especulativo.

 

En Bolivia, se ha tratado de presentar los incendios como un accidente, en el mejor de los casos, como un descontrol del chaqueo, que estaba normado como “quema controlada”, en el peor de los casos, en su forma grotescamente manipuladora, como una extensión casual de los incendios dados en el Brasil y en Paraguay. Sin embargo, esta versión oficialista cae por su propio peso, pues no puede ocultar ni las políticas extractivistas del gobierno, tampoco sus dispositivos jurídicos, leyes, normas, reglamentos, que alientan la ampliación de la frontera agrícola, incluso avanzando en áreas de vocación forestal. Por otra parte, no pueden ocultar lo que efectivamente ha ocurrido, la entrega de tierras a “comunidades” de colonizadores, mal llamados “interculturales”, además de las concesiones dadivosas a la burguesía agroindustrial de la soya y también, en su desenvolvimiento, del añorado biocombustible, acompañado por la promoción de los transgénicos.

 

En otras palabras, observando lo que ocurre en Sud América, en la álgida coyuntura de crisis ecológica del presente, lo que acaece en la Amazonia, tanto brasilera como boliviana, así como en la Amazonia peruana, además de lo que acaece en el Chaco paraguayo, corresponde a los costos de muerte ecológica del desarrollo del capitalismo en su etapa tardía, es decir, financiara, especulativa y desbordadamente extractivista. Que se den perfiles de gobierno distintos, en rostros diferentes de presidentes, no sugiere otra cosa que el desenvolvimiento destructivo del capitalismo puede darse en distintas versiones políticas.

 

 

Conclusiones

Las máquinas ecocidas, que son las máquinas capitalistas, además, en su contexto mayor, máquinas de poder, despliegan, en plena modernidad tardía, cuando se combinan barrocamente, una vinculación perversa de tecnologías de última generación con la destrucción atroz de las formas de vida en el planeta, son máquinas de guerra sofisticadas de la civilización moderna contra la vida.

El funcionamiento de estas máquinas corresponde a la heurística depredadora del sistema-mundo capitalista, sobre todo, en la etapa de la dominancia del capitalismo financiero, especulativo y demoledoramente extractivista.

La crisis ecológica es planetaria, no está focalizada en algunas regiones o espacios cardinales del planeta. La diferencia radica en que, desde la perspectiva de la geopolítica sistema-mundo capitalista, las regiones de lasperiferias tiene que pagar, fuera del desarrollo desigual y combinado y la desigualdad diferencial de los términos de intercambio, además de la proletarización generalizada de sus poblaciones, con la destrucción sistemática e irreparable de sus bosques y de sus suelos.

En Brasil, el proceso de la destrucción ecológica, que, obviamente comenzó antes, y comprometió a los “gobiernos progresistas” del PT, ha cobrado una desmesura descomunal en el gobierno de Jair Bolsonaro. En Bolivia, en la tercera gestión de los gobiernos de Evo Morales Ayma, también denominado “progresista”, la desmesura descomunal de la destrucción ecológica cobra apocalípticamente magnitudes escalofriantes.

La alianza de los gobiernos del PT fue desplazándose, paulatinamente, con los distintos estratos de la burguesía, primero con la burguesía industrial, lo que es comprensible, después, con los estratos burgueses mas bien especulativos.

El gobierno de Jair Bordonero, a pesar del perfil desnudamente fascista criollo, puede leerse como continuidad de lo que se venía proyectando, a pesar de la diferencia en las políticas sociales, de salud y del trabajo. En otras palabras, las gestiones corrosivas de los últimos gobiernos del PT cavaron la sepultura del proyecto “progresista”. En circunstancias catastróficas de crisis múltiple del Estado, en el contexto coyuntural del derrumbe ético y moral del proyecto progresista, emerge, casualmente, un personaje altamente anacrónico, de los estratos de la lumpen-burguesía, aliada, por cierto, a los estratos recalcitrantemente conservadores de la oligarquía “café con leche”.

La alianza del gobierno de Evo Morales con los estratos más conservadores de la burguesía boliviana, sobre todo con los estratos más depredadores, patentiza no solamente el decurso de la genealogía del poder del “gobierno progresista”, sino la fatalidad ineludible del circulo vicioso del poder y del modelo colonial extractivista del capitalismo dependiente.

NOTAS

[1] Leer Escándalo: cómo se organizaron las criminales quemas en la Amazonia. https://www.laizquierdadiario.com/Escandalo-como-se-organizaron-las-criminales-quemas-en-la-Amazonia?utm_content=buffer38388&utm_medium=social&utm_source=facebook.com&utm_campaign=buffer&fbclid=IwAR2nNkuHaKiRbqsmn7Y_VVznyCfjcGQ0SzIaWHx7iDW9lv6YJLDlj6_uOtk.

[2] Leer Cedla: Gobierno pasa por alto sus cifras para la frontera agrícola.https://www.lostiempos.com/actualidad/economia/20190903/cedla-gobierno-pasa-alto-sus-cifras-frontera-agricola.

[3] Leer Siniestro de la Chiquitanía destapa masiva distribución de tierras del oriente para interculturales.http://www.visorbolivia.com/noticia/5656.

Fuente: https://www.bolpress.com/2019/09/03/maquinas-del-ecocidio-y-de-la-subalternidad/

 

 

 Alternativas emancipatorias

 

Necesitamos, los diversos de abajo sin fronteras ni muros, escucharnos e involucrarnos en problemas y resoluciones aparentemente particulares pero son caminos abriéndose (o a abrir) para adueñarnos del destino común de todos los pueblos planetarios.

El Ya Basta de las comunidades indígenas del Impenetrable Chaco

1 de septiembre de 2019

Desde mediados de 2018 en la zona del Impenetrable Chaco, en el norte de Argentina, las comunidades indígenas Qom y Wichí fueron noticia, debido a la recuperación de tierras iniciadas por las Comisiones de Recuperación de Tierras en Miraflores y la creación de las guardias comunitarias wichí Whasek, en Sauzalito y Nueva Pompeya, para proteger el monte y luchar contra el narcotráfico, como así también la creación de un cuerpo de bomberos. 

Por Desinformémonos

Más de 3.700 hectáreas recuperadas en Miraflores y el reconocimiento del gobierno del Chaco, de que ese territorio corresponde a la reserva indígena; sumado a la creación de las guardias comunitarias indígenas wichí en Sauzalito y Nueva Pompeya, es sólo una muestra de la intensificación de la lucha y resistencia por la recuperación del territorio, y la necesidad de ejercer autonomía sobre dichos territorios (para mas información sobre estas luchas clic aquí).

El Chaco, al igual que la mayoría de las provincias del norte Argentino, están siendo asoladas por la intensificación de la presencia del narcotráfico, la corrupción de los gobiernos, el desvío de fondos indígenas, la intensificación del despojo de tierras, deforestación y la contaminación debido a las políticas extractivistas, el aumento de gatillo fácil y la falta de trabajo que en las poblaciones indígenas muestra un índice muy elevado. Sumado a esto, enfermedades endémicas en los territorios indígenas como el mal de Chagas, la tuberculosis y las enfermedades relacionadas con el arsénico en las aguas de pozo; como así también la desnutrición provocada por una monodieta hidrocarbonada a base de harinas, grasas, aceite, de vez en cuando arroz o sémola, dan cuenta de un cuadro de abandono sistémico, un genocidio silencioso.

Estas resistencias tuvieron sus muertos indígenas: Silverio Enrique desaparecido en 2018 en la zona de las recuperaciones de tierras en Miraflores. Su cuerpo fue encontrado días después de su desaparición. No se le realizó ninguna autopsia. En 2018 es asesinada y violada Dominga Arias joven wichí en la zona de Sauzalito. En 2019 desaparece por más de 5 días María Magdalena Moreyra adolescente, hermana de Ariel Sánchez que es uno de los hermanos que empezaron la recuperación de tierras en Miraflores. Su cuerpo fue encontrado enterrado en el patio del femicida y violador. De nada sirvieron las denuncias previas efectuadas por los familiares.

Es por eso que la muerte de María Magdalena acentuó la indignación, la rabia y rebeldía de las comunidades indígenas de Miraflores por tanta injusticia, racismo y despojo acumulados por siglos.

 

Fueron jornadas de asambleas de las comunidades indígenas y el miércoles 28 de agosto se decidió la toma de la comisaria, luego la Intendencia. Echaron al comisario y al intendente. Tomando como ejemplo la experiencia de la guardia comunitaria Whasek se decide que también Miraflores va a conformar su guardia comunitaria y esta asamblea de autoconvocados indígenas decide suspender las elecciones.

 

Algo se está gestando en el impenetrable chaqueño, es una articulación de distintas luchas propiamente indígenas, que están confluyendo en una articulación de experiencias que van desde la conformación de guardias comunitarias, la lucha por la recuperación de tierras, la reivindicación de la cultura indígena y su espiritualidad y la experiencia indígena piquetera heredera del 2001 y particulares formas de autogobierno. Estas formas de organización no están influenciadas por ningún partido, sindicato u Ong. Es la maduración de experiencias propiamente indígenas que abrevan de la propia historia de resistencia y lucha de los pueblos del impenetrable chaqueño, como así también de experiencias de otros pueblos indígenas de nuestro continente, como por ejemplo la lucha del Consejo Regional Indígena del Cauca del pueblo nasa de Colombia o la lucha del municipio autónomo de Cherán México contra el narco y la recuperación de formas de autogobierno indígena.

A continuación el acta redactada por este movimiento social indígena del impenetrable chaqueño ante la falta de respuestas del gobierno:

1 – Reclusión perpetua para el asesino “Facundo David Narciso”, inmediato enjuiciamiento y condena.

2- Destitución inmediata del comisario López y de todo el cuerpo policial.

3 – Profundizar la investigación del narcotráfico en Miraflores.

4 – Destitución del fiscal Obregón por incumplimiento de sus deberes de funcionario público, por no actuar en las denuncias previas que se realizaron por parte de la familia de las víctimas.

5 – Conformación de una secretaria de derechos humanos en Miraflores, donde las comunidades puedan hacer sus denuncias y reclamos.

6 – La inmediata puesta en funcionamiento de personal femenino indígena en la comisaria para atender las demandas de nuestras comunidades, en especial a la violencia de género.

7 – Desde nuestras comunidades para contribuir a la sana convivencia hemos decidido crear la guardia comunitaria indígena para resguardar la seguridad y la integridad de nuestras familias.

8 – Solicitamos en lo inmediato la intervención de la señora ministra de Justicia y gobierno para dialogar con la comunidad para una inmediata resolución de lo planteado.

9 – Intervención del municipio de Miraflores (por el mal manejo y su no funcionamiento).

10 – Intervención del juez de paz (juzgado de paz).

11 – Intervención de la comisaria de Miraflores.

12 – Suspensión de las elecciones en Miraflores.

Fuente: https://www.anred.org/2019/09/01/el-ya-basta-de-las-comunidades-indigenas-del-impenetrable-chaco/

 

 

Atendamos, también, a la intelectualidad consecuentemente anticapitalista. Promovamos la reflexión crítica sobre, por ejemplo,  "mientras luchamos por defender la democracia cada vez más amenazada, hay que organizarse y unir las miles de protestas sociales para que todos los arroyos de las protestas confluyan y formen un río caudaloso y, en esa lucha, es necesario sembrar ideas anticapitalistas para preparar así una maduración consciente de las mayorías y reducir los costos de los estallidos locales incontrolados.

Es indispensable reforzar los combates por la autonomía, la solidaridad a nivel regional y la autodefensa frente al crimen mientras potenciamos la educación política y social de los combatientes".

 

 

Defender la democracia,

construir poder popular

14 de septiembre de 2019

Por Guillermo Almeyra (Rebelión)

México oscila hoy entre el siglo XIX y el XXI, sin haber salido en su vida social del siglo XX. Por ejemplo, la lucha contra el racismo, la xenofobia, el regionalismo estrecho y ciego y contra una poderosa oligarquía que se cree aristocracia de origen divino es propia de hace dos siglos; el combate democrático por la unificación de los trabajadores y por su organización frente a sus explotadores y opresores comenzado durante la Revolución de 1910 busca, en cambio, completar la tarea que ésta dejó inconclusa y la del cardenismo en los 30. Por último, la defensa contra el capitalismo dirigido por el capital financiero internacional y la lucha por las reformas democráticas más radicales son anticapitalistas aunque no sean vistas como tales por sus protagonistas.

En efecto, la inmensa mayoría de los mexicanos trabajadores se autodefinen sólo como “pobres” y no como “explotados”, temen una revolución social o un cambio radical que podrían ser costosos y por eso quieren sólo reformar y humanizar el sistema. Pero eso es imposible y la violencia del capitalismo, con su represión masiva, la militarización del territorio, la reducción constante del nivel de vida de los oprimidos y la oposición férrea a toda reforma profunda termina por hacer evidente que, incluso para poder trabajar, tener una jubilación digna o una educación real, es necesario un cambio revolucionario que será menos costoso en vidas que el capitalismo actual, con sus guerras y desastres.

La barbarie de los capitalistas - que persiguen la ganancia a costa de todo y de todos- hace que quienes no leen ni conocen a los socialistas y buscan sólo reformas cambien sus ideas y se alcen contra la dominación y la explotación capitalistas.

Por eso, mientras luchamos por defender la democracia cada vez más amenazada, hay que organizarse y unir las miles de protestas sociales para que todos los arroyos de las protestas confluyan y formen un río caudaloso y, en esa lucha, es necesario sembrar ideas anticapitalistas para preparar así una maduración consciente de las mayorías y reducir los costos de los estallidos locales incontrolados.

Es indispensable reforzar los combates por la autonomía, la solidaridad a nivel regional y la autodefensa frente al crimen mientras potenciamos la educación política y social de los combatientes mediante bibliotecas populares que organicen charlas, discusiones, conferencias o centros de estudios sociales y de asistencia de todo tipo –material, médico, jurídico, técnico- para las mujeres, los indígenas, los más pobres y los trabajadores. En la lucha por la decisión popular y por las reformas más urgentes y necesarias, como la obtención de un salario digno, trabajo para todos, vivienda decente y sólida, agua para la agricultura y la población antes que para la minería, la eliminación de la discriminación por sexo, etnia u origen, la defensa de los recursos naturales, la independencia nacional, se va construyendo la independencia política de los oprimidos frente al Estado y a los partidos capitalistas.

La victoria de la alternativa anticapitalista es la culminación de la victoria de la democracia radical. En un mundo donde aún no hay libertad, ni igualdad, ni mucho menos fraternidad, y en el que el capitalismo está anulando las conquistas sociales históricas de un siglo y medio como las ocho horas o la libertad sindical, las reformas importantes se tornan anticapitalistas porque son incompatibles con la política del gran capital que concentra la riqueza y el poder en una ínfima minoría destructora de la civilización y del planeta (según OXFAM, 42 personas abarcan la mitad de la riqueza mundial y el uno por ciento de la población posee el 82 por ciento del total de esa riqueza).

El imperialismo es insaciable y no respeta la ley de gentes: Trump, que impuso que las fuerzas armadas mexicanas reprimiesen a los emigrantes centroamericanos, exige ahora más y más y el gobierno cede y cede.

El capitalismo –no hay que olvidarlo-se guía por la obtención de ganancias, no por la protección del ambiente ni de la sanidad, a los que considera costos y no inversiones; busca proyectos turísticos, nuevos Cancunes a costa de los recursos naturales y de las poblaciones y sus culturas.

Quienes, enceguecidos por la miseria cultural y el atraso, se alegran hoy porque podrán trabajar como meseros o en la construcción de esos proyectos o quienes trabajan para el narcotráfico o para los talamontes, así como los lumpens y delincuentes, son víctimas y sostenedores inconscientes del imperialismo agresor y del capitalismo más feroz.

Sin eliminar el capitalismo es imposible eliminar la corrupción, la violencia, las guerras y la ignorancia. La minoría que lo comprende tiene la gran responsabilidad en la educación y la organización de las mayorías. Por consiguiente, es necesario, urgente, indispensable, unir las fuerzas de los anticapitalistas y juntos, trabajar en la defensa y la extensión de la democracia y por su transformación en la construcción de una alternativa anticapitalista.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=260459

 

En consecuencia, la democracia real y efectiva exige plantarse con el basta a tanta opresión, represión, avasallamiento de derechos de los pueblos y la naturaleza. Observemos y aprendamos del zapatismo de cómo es posible confiar en nuestras capacidades e inteligencias para subvertir el orden de quienes nos expolian, envenenan y nos desposeen de todo sólo para su acaparamiento que pretenden infinito.

 

¡Rompieron el cerco y

extendieron su territorio autonómico!

14 de septiembre de 2019

 

 

Por Gilberto López y Rivas (La Jornada)

 

 

El 17 de agosto de 2019, el subcomandante insurgente Moisés, vocero del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), hizo público un histórico comunicado en el que esta organización rinde cuentas al CNI-CIG, a su vocera, a organizaciones, grupos colectivos y personas de México y el mundo, que se preocupan por los pueblos zapatistas y siguen con su corazón palpitando junto al nuestro.

En este documento –como es habitual, ignorado, minimizado o tergiversado por los grandes medios de comunicación y la clase política– se recuerda que hace tres años, los pueblos organizados en el Congreso Nacional Indígena, junto con el EZLN, ante la recolonización y catástrofe humanitaria de las corporaciones capitalistas y los malos gobiernos, se comprometieron a pasar a la ofensiva en la defensa del territorio y de la Madre Tierra, yextender la palabra y la acción de resistencia y rebeldía.

En el cumplimiento de la palabra empeñada, práctica ética que lo caracteriza, comunica que, al igual que el CNI-CIG, el EZLN pasó a la ofensiva en su lucha de la palabra, la idea y la organización, dando a conocer una extraordinaria noticia para los movimientos emancipadores en el ámbito planetario: la ruptura del cerco contrainsurgente y el establecimiento de “nuevos caracoles y más municipios autónomos rebeldes zapatistas, en nuevas zonas del suroeste mexicano”.

Estos nuevos autogobiernos rebeldes no constituyen un golpe o espectáculos mediáticos como los que se observan con frecuencia en el honorable Congreso de la Unión o en las mañaneras, sino el producto de “años de trabajo silencioso, a pesar del cerco, a pesar de las campañas de mentiras, a pesar de las difamaciones, a pesar de los patrullajes militares, a pesar de la Guardia Nacional, a pesar de las campañas contrainsurgentes disfrazadas de programas sociales, a pesar del olvido y el desprecio (…) Aunque con lentitud, como debe ser según su nombre, los cinco caracoles originales se reprodujeron después de 15 años de trabajo político y organizativo; los Marez y sus Juntas de Buen Gobierno también tuvieron que hacer crías y ver que crecieran. Ahora serán 12caracoles con sus Juntas de Buen Gobierno”.

Con este paso trascendente, los mayas zapatistas refrendan el principio esencial de la estrategia autonómica:Sabíamos y sabemos que nuestra libertad sólo será obra de nosotros mismos, los pueblos originarios, y, en esa dirección, identifican como factor crucial de este crecimiento exponencial el trabajo político organizativo y el ejemplo de las mujeres, hombres, niños y ancianos bases de apoyo zapatistas. De manera destacada, de las mujeres y jóvenes zapatistas. En el otro polo equidistante del sujeto pasivo que recibe ayuda gubernamental individualizada y clientelar, en esta experiencia: Las compañeras de todas las edades se movilizaron para hablar con otras hermanas con o sin organización. Los jóvenes zapatistas, sin abandonar sus gustos y querencias, aprendieron de las ciencias y las artes, y así contagiaron a más y más jóvenes. Así, el EZLN puede afirmar, sin pena y con orgullo, que las mujeres zapatistas no sólo van adelante para, como el pájaro Pujuy, marcarnos el camino y no nos perdamos: también a los lados para que no nos desviemos; y atrás para que no nos retrasemos.

Ratifican en su comunicado la posición crítica frente a la política de la Cuarta Transformación, a la que califican dedestructora de la comunidad y la naturaleza, y señalan que: las comunidades tradicionalmente partidistas han sido lastimadas por el desprecio, el racismo y la voracidad del actual gobierno, y han ido pasando a la rebeldía abierta o escondida. Quien pensó que, con su política contrainsurgente de limosnas, dividiría al zapatismo y compraría la lealtad de los no-zapatistas, alentando la confrontación y el desánimo, dio los argumentos que faltaban para convencer a esos hermanas y hermanas de que es preciso defender la tierra y la naturaleza. El mal gobierno pensó y piensa que lo que la gente espera y necesita son limosnas monetarias.

Este prolongado proceso de reflexión y búsqueda, con miles de asambleas comunitarias, en el que se forjan sujetos autónomos concientizados, politizados y motivados en el mandar obedeciendo, se constituye, realmente, en una transformación de alcances revolucionarios a la que, de nueva cuenta, sin vanguardismos ni hegemonismos, los mayas zapatistas nos convocan con su ejemplo. ¡Que broten Caracoles y Centros de Resistencia Autónoma por toda la geografía nacional y mundial!, con procesos autonómicos de abajo y a la izquierda, anticapitalistas y antipatriarcales, para hacer posible, en nuestras realidades, esa utopía concreta que edifican los hermanos y las hermanas zapatistas. ¡Es la hora de romper nuestros cercos, ser otro de los mazos que derribarán los muros, de los muchos vientos que barrerán la tierra, otra de las tantas semillas de las que nacerán otros mundos!

http://www.jornada.com.mx/2019/09/13/opinion/020a2pol

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=260454