Qué Abya Yala

Noviembre 2019

Con desintegración de los países en feudos de las transnacionales, llamados “zonas económicas especiales” que China las funda y expande.

 

 

 

Historia y presente/ Ofensiva del sistema mundo capitalista / Alternativas emancipatorias

 

Historia y presente

 

El término Abya Yala es en sí mismo un símbolo de identidad y respeto hacia las raíces de los pueblos originarios; y en ese sentido, el poema Abya Yala Wawgeykuna (Hermanos Americanos), originario del pueblo Quechua de Argentina, hace un llamado a la unidad de los pueblos a mantener presente su origen y a continuar su camino siguiendo las huellas de sus ancestros. Tal como su título indica, Abya Yala Wawgeykuna.

 

Artes, saberes y vivencias de indígenas americanos, el libro que sostienen en sus manos es un tributo a la filosofía de ese poema, pues intenta plasmar el pasado y el presente de distintos pueblos originarios: sus modos de vida, sus manifestaciones artístico-culturales, sus creencias... y al fin y al cabo, su identidad. Leer

 

Evaluemos sobre qué se habla cuando se elogia el crecimiento y el progreso de una nación en el capitalismo. Se destaca que se desarrolle hasta constituirse en potencia pero se menosprecia cómo y cuáles son las gravísimas consecuencias para los pueblos:

 

Impacto socio-económico global de las zonas económicas especiales de China:

el caso de Shanghái

Universidad del Zulia (LUZ) Centro Experimental de Estudios Latinoamericanos “Dr. Gastón Parra Luzardo (CEELA) / Cuadernos Latinoamericanos/ cuadernoslatinoamericanos2014@gmail.comrevista@ceela.luz.edu.ve / 
Año 29, Vol.30, Núm.52 julio-diciembre, 2017, págs : 1-28 Maracaibo-Venezuela ISSN: 1315-4176

Por Aurora Furlong1 Raúl Netzahualcoyotzi2

Resumen

La geopolítica ha cambiado. El dominio de una clase hegemónica transnacional, ha alcanzado a organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio, entre otras, cuyo objetivo es proseguir con la acumulación de capital a través del despojo de zonas geoestratégicas en recursos naturales (petróleo, gas, agua, metales), utilizando nuevos territorios. En este contexto, China, se ha posicionado como uno de los principales ejes del poder económico mundial y ha cambiado las relaciones económicas internacionales. El objetivo de esta investigación es analizar el impacto socioeconómico de Shanghái como Zona Económica Especial china. El estudio es de tipo documental y se utiliza el método deductivo. Los principales resultados evidencian que las Zonas Económicas Especiales han sido un éxito económico. Se concluye que Shanghái es una zona polivalente en la producción y especialización financiera, emergiendo como uno de los centros de mayor captación de inversión extranjera directa global.

Introducción

El éxito económico de China reside en la planeación de su política y la paulatina apertura a través de las reformas económicas, traspasando las fronteras campo-ciudad internas en el país, pero también abarcando nuevas latitudes fronterizas al exterior, que dan cuenta de cambios geopolíticos transnacionales, desde su entrada a la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2001 y las relaciones con organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, su incorporación con la clase capitalista transnacional inicia a partir de la conformación de una clase nacional, con grandes recursos económicos y financieros, generalmente provenientes de las Zonas Económicas Especiales (ZEE).

Encontramos que las reformas económicas que dieron lugar a las ZEE han proyectado a la economía china con gran éxito económico y financiero, sobre todo a Shanghái por el financiamiento de infraestructura, abundante desarrollo tecnológico, sobre todo para proyectos de tipo financiero y servicios globales. Sin embargo, se han presentado otros riesgos como la migración campo-ciudad, concentración del ingreso, sociedad civil excluida, fragmentación regional, desarrollo desigual en el acceso a los servicios y desempleo, así como la formación de una clase capitalista. Esta clase capitalista producto de las reformas económicas, se ha ido incorporando a otra de carácter transnacional, cuyas decisiones son nacionales y transnacionales, lo que da cuenta de la conformación de un Estado transnacional en el cual el gigante asiático está participando en forma definitiva, no solamente por sus indicadores económicos sino financieros. De acuerdo con el enfoque de Robinson (2013), la hipótesis que define el presente artículo es que Shanghái como una ZEE, está diseñada por el gobierno para incorporarla como parte de un espacio global, que responde a la acumulación del capital transnacional.

Si bien este experimento dio como resultado el éxito económico del país, el caso de Shanghái también se ha ido replicando a otras provincias, sin embargo, para el tema que nos ocupa encontramos que se ha convertido en el principal eje global financiero. China a través del desempeño y relevancia del yuan, en medio de un escenario de inestabilidad y volatilidad de las monedas a nivel global, se ha convertido en un protagonista mundial. Shanghái ha sido una de las zonas que reciben más inversión extranjera directa, su participación en el comercio global le ha conferido un papel de enorme relevancia por el fortalecimiento interno del yuan, la internacionalización del mismo, el fortalecimiento en operaciones de inversión y préstamos internacionales, lo que se ha reflejado en ser el principal receptor de flujos financieros internacionales. La trayectoria de la economía china con las ZEE, dio como resultado un crecimiento constante por más de diez años en China. Estas zonas han sido un experimento anhelado para su réplica en África, Europa y países latinoamericanos como Costa Rica y México. Algunos gobiernos pretenden realizar un proceso de reestructuración económica que les brinde el éxito que ha tenido el país asiático, posibilitando su inserción hacia un nuevo proceso de acumulación de capital. El objetivo de esta investigación es analizar el impacto socioeconómico de Shanghái como ZEE china, identificando las transformaciones que se han dado como consecuencia del cambio en las relaciones internacionales de China a través de la estrategia del diseño de estas zonas litorales.

Se examina a Shanghái por ser una de las ZEE que capta la mayor Inversión Extranjera Directa (IED) global, por ser uno de los ejes del dinamismo y desarrollo financiero de carácter mundial y uno de los mejores ejemplos de la expansión capitalista china en el escenario global. La investigación fue de tipo documental y se utilizó el método inductivo para el análisis de Shanghái como uno de los centros financieros internacionales, y además, de los niveles de desarrollo superiores alcanzados en China como país que lo coloca como una de las economías emergentes. El artículo fue dividido en dos ejes. Por un lado, se analiza el surgimiento de las ZEE y su pertinencia para superar los rezagos económicos al interior de China, por el otro se analiza el contexto de la incorporación del país a la economía mundial.

1. Las Zonas Económicas Especiales en China: Shanghái

A partir de la implementación de los espacios geoestratégicos, el capitalismo global ha instrumentado las ZEE, sin duda han sido una forma más directa de integración al sistema internacional, desde el punto de vista de la nueva geografía económica, esta parte de las ciencias económicas y geográficas analizadas e impulsadas por geógrafos economistas, consideran que cualquier hecho económico es desarrollado en un espacio geográfico.

En esta forma las decisiones de empresas y gobiernos, enmarcan sus políticas económicas, a partir de su actividad económica, de tal manera que van definiendo su papel y diseñando estrategias que les permitan su crecimiento y desarrollo a partir de especificidades de localización geográfica, del espacio y el tiempo. Para los geógrafos brasileños (Santos, 2000) la configuración del espacio, su funcionamiento y estructura, así como su pertinencia estarán en función del momento histórico que les acompañe, pero también en relación de las condiciones locales y globales soportadas por las redes que la integran y las acciones realizadas por la sociedad. En China fue crucial la formulación de las ZEE por sus condiciones históricas y necesidad de abrirse al mundo, asi como el superar la pobreza histórica, la necesidad de concebir un nuevo desarrollo en el país, obedece no solamente a las reformas económicas sino a la necesidad de innovación, urbana y rural localizadas, y la necesidad de articulación con circuitos de desarrollo económico internacional, que van conformando el desarrollo económico global.

De acuerdo con Krugman y Obstfeld (2001) la geografía es parte de las transformaciones experimentadas por la economía en las últimas décadas, para el caso de las ZEE, éstas han revolucionado tanto la economía del territorio chino como las economías a nivel global, a partir de la exportación de nuevas mercancías, de elevado desarrollo tecnológico. Este proceso ha ido formando desigualdades en las actividades productivas y de ingreso para la población, como resultado del desarrollo capitalista en China. En esta investigación no nos centramos en el análisis de las teorías del desarrollo, ya que ello formaría parte de otro trabajo que por su amplitud en los fundamentos de la teoría regional, forma parte del bienestar y mejoras a largo plazo de este país en términos de aspectos de economía internacional (derechos aduaneros, licencias de viajes, movilidad de mercancías y personas) que no se abordan en el presente.

La interdependencia existente entre las ZEE en el conjunto de la economía china, supone muchos más elementos que requieren un tratamiento y concepción sobre la conformación del Estadoregión, dentro de las economías de escala y economías externas, junto a desarrollo tecnológico y competitividad, que forman un papel determinante en la teoría del desarrollo regional (Hilhorst, 1970). La combinación en un país de dos sistemas nos conduce a la nueva interpretación del nuevo modelo económico chino, en donde el Estado ha jugado un papel crucial en el contexto de su economía, ya que la combinación de empresas privadas y públicas fue uno de los componentes importantes para echar a andar un modelo que si bien inició con un experimento, en la actualidad ha sido un acierto, sobre todo si consideramos que el desconocimiento de prácticas laborales, comerciales y de desarrollo tecnológico, fueron aprendidas a través de la práctica y costos muy elevados por parte de la población. Por otro lado, en la deslocalización de empresas europeas y norteamericanas principalmente hacia China, el mayor atractivo fue el precio de la mano de obra, partir de la apertura y participación en la OMC no obstante muchas empresas actuaron con mesura porque incursionaban en un país socialista que recién iniciaba a una transformación capitalista, así como la participación del Estado. Actualmente el desarrollo en China es desigual ya que las ZEE han alcanzado un nivel parecido al de algunos países europeos, incluso a algunos los han superado por su ingreso, y es que la reestructura regional y la optimización y participación financiera internacional representan formas de inserción y control en el ámbito empresarial. Shanghái ha evolucionado de una ciudad industrial y comercial a un centro económico y financiero nacional e internacional, convirtiéndose en una ZEE polivalente y especializada principalmente en el sector servicios de primer nivel, pero también en otros sectores como la ciencia y el desarrollo tecnológico. El rápido desarrollo de las finanzas, seguros, intercambios y transporte, comunicaciones, bienes raíces y otro tipo de actividades terciarias han aumentado en proporción del PIB.

Por lo anterior hemos optado por elegir a Shanghái como un estudio que nos reporta características específicas de una ZEE que, por el desarrollo industrial y las características que guarda para el contexto del país, la cual ha tenido un enorme éxito durante los últimos 20 años, pues en ella se ha iniciado un nuevo modelo del concepto de Zona Económica de Libre Comercio (Moberg y Mason, 1999). En el interior de las provincias de China, aún se experimentan niveles de pobreza graves. Este escenario económico y la utilización de los espacios, son parte de la expresión de acumulación intensa de capital, en tanto que el desarrollo es de carácter asimétrico en el interior del país, como se demuestra con el deslumbrante crecimiento y desarrollo alcanzado en las zonas litorales a diferencia del interior. En el país podemos vislumbrar en forma precisa cómo el espacio administrado por el capital se expresa en forma escalar, la escala local ha provocado la construcción de nuevos espacios urbanos, como las nuevas ciudades y el asentamiento de grandes empresas nacionales y transnacionales, así como las fusiones existentes, en donde el gobierno ha invertido considerablemente en infraestructura y unido capitales para conformar empresas al interior del territorio y al exterior del mismo.

La siguiente escala es la rural-urbana, a partir de la cual, se crearon ciudades captadoras de fuerza de trabajo rural para el desarrollo de empresas de manufactura y servicios. Otra escala se refiere a la compra de tierras en el exterior, cuya producción es necesaria para el consumo interno de la población de dimensiones continentales que demandan más mercancías y alimentos, pero también constituyen espacios habitacionales con todos los servicios, principalmente en las ZEE que demanda la población en crecimiento. La producción escalar es el reflejo del proceso de producción y utilización de los espacios. Ésta ha provocado un desarrollo asimétrico en el mismo país, principalmente por la concentración del ingreso y su trayectoria capitalista, haciendo referencia a Amin, Arrighi, Frank y Wallerstein (1982), ya que el recurso del espacio nacional como unidad de análisis de los sistemas mundiales plantea una dificultad para el estudio y comprensión de la nueva trayectoria del capital en los procesos globales, en la cual el Estado pareciera ser permanente y no transmutar a un Estado global.

Sin embargo, la acumulación de capital en China permite que éste, como aparato regulatorio de la economía y las finanzas, se incorpore y sea parte de un Estado transnacional (Robinson, 2013) que ahora adquiere mayor poder económico de decisión y poder de decisión mundial. Como resultado de más de 30 años de reformas económicas en China iniciadas en 1978 por Deng Xiaoping, se construye un proceso de apertura paulatina al exterior del territorio, llevado a cabo en forma progresiva y planificada a través del diseño de las ZEE. A la fecha estas reformas han dado como resultado índices de crecimiento verdaderamente deslumbrantes en casi todos los sectores de la economía superando el 9% anual desde hace más de diez años (Sahling, 2008). Las reformas han tenido un principio de gran dinamismo productor y exportador, el gobierno ha fortalecido la planta productiva en sectores considerados estratégicos en cuanto a su proceso de industrialización creciente sin afectar su economía, a la inversa de otras economías del orbe. En 1980 en China se establecieron cinco ZEE, de las cuales tres se encuentran en la provincia de Guangdong: Shenzhen, Zhuhai y Shantou; una en la provincia de Fujian: Xiamen (Amoy) y la quinta en la provincia de Hainan. En 1984 se abrieron al exterior 14 ciudades costeras: Dalian, Qinhuangdao, Tianjin, Yantai, Qingdao, Lianyungang, Nantong, Shanghai, Ningbo, Wenzhou, Fuzhou, Guangzhou, Zhanjiang y Beihai (Moberg y Mason, 1999). Posteriormente en 1985, se abrieron sucesivamente los deltas del Changjiang y del Zhujiang, la región triangular del sur de Fujian, las penínsulas de Shandong y Liaodong, la provincia de Hebei y la región autónoma de la etnia zhuang de Guangxi.

Actualmente las autoridades estatales han creado 54 zonas cuyo proceso de industrialización es dinámico y representan la puerta al exterior (Sahling, 2008). La reforma industrial permitió el desarrollo académico y científico en las ZEE, lo que trajo como consecuencias que, por un lado, las provincias que se convirtieron en zonas de gran dinamismo exportador, obtuvieron la mayor parte del desarrollo en relación con las del interior. Por otro lado, el incremento de la demanda principalmente en estas zonas, es un claro ejemplo de audacia y proyección estratégica china, lo que ha generado mayor capacidad de compra al exterior, así como modificación de hábitos de consumo, elevando la demanda de algunos bienes y cambio de otros considerados inferiores.

En 1990 el gobierno chino decidió explotar y abrir la nueva zona de Pudong en Shanghái y un grupo de ciudades a orillas del río Changjiang, formando una franja de apertura en la cuenca de este río con la nueva zona de Pudong. En 1992, el gobierno chino también decidió abrir un grupo de ciudades de las fronteras, todas las capitales de provincias y regiones autónomas del interior y en algunas ciudades grandes y medianas estableciendo 15 zonas libres de derechos aduaneros, 32 zonas de desarrollo industrial económico y tecnológico y 53 zonas de desarrollo industrial de altas y nuevas tecnologías. De esta forma se configuró un contexto de apertura al exterior en forma multidireccional en los más diversos estratos que integran el litoral, las orillas del río Changjiang, las zonas fronterizas y las del interior del país.

Al ejecutarse políticas preferenciales, esta puerta abierta al exterior, hizo posible una economía de doble carril al combinar en un país dos sistemas, captando mayores márgenes de divisas mediante las exportaciones e introduciendo industrias intensivas en capital y tecnología, abriéndose a una economía prominente mundial. En los últimos años, estas zonas están a la cabeza en China y juegan un papel ejemplar en la creación del modelo estructural, la elevación de nuevas ramas industriales y la incursión en tecnologías de punta a través de la ampliación de la apertura, logrando un nivel de competitividad mundial no visto en tan poco tiempo. La IED es un indicador importante de la economía externa, principalmente en el sector fabril, aunque contribuye poco con respecto a las exportaciones que ascendieron a cerca de dos billones de dólares en el 2012 (Observatory of Economic Complexity, 2016).

En las ZEE se diseñan y aplican políticas y administraciones especiales y se priorizan las exportaciones, combinando ciencia, procesos industriales y comercio en un marco de crecimiento basado en estrategia y prospectiva para alcanzar el desarrollo deseado por el gobierno. En estas zonas se ha acumulado la experiencia de décadas anteriores para que el país se abra al mercado internacional en inversión foránea y desarrollo del comercio exterior. Actualmente China es el segundo país de destino a nivel global de IED y además un atractivo para las empresas transnacionales, pues a pesar de la recesión de 2009 el flujo de IED se recuperó en más del 5% con respecto a 2012. China, atrajo un total de 111.700 millones de dólares en IED en 2012, apenas por debajo del récord del 2011 de 116.000 millones de dólares y marcando la primera caída anual en tres años (Banco Mundial, 2016).

El gobierno chino está elaborando el programa de desarrollo integral de las regiones del oeste, además de una serie de políticas y medidas preferenciales para estimular la inversión extranjera en las mismas. También ha incursionado en la conformación de ZEE en territorios fuera del país, como en Costa Rica, África y Australia, con acuerdos de cooperación y producción de mercancías necesarias que va demandando la floreciente población de clase media, a partir de las necesidades de su desarrollo industrial creciente. China ha iniciado un proceso de inversiones en el sector petrolero en Canadá, Venezuela e Irán; y en el sector minero en Sudáfrica (bauxita y aluminio) y Australia (cobre). Además tiene inversiones financieras en Estados Unidos y Sudáfrica, principalmente en alquiler de tierras (227 millones de hectáreas en Sudán, Liberia y Etiopía), así como inversiones en tierras raras3 (Cerio, Disprosio, Erbio, Europio, Escandio, Gadolinio, Holmio, Iterbio, Itrio, Lantano, Lutecio, Neodimio, Praseodimio, Prometio, Samario, Terbio y Tulio) para proseguir con su proceso de industrialización de alta tecnología y creación de nuevas mercancías (Martínez, 2012).

A pesar de que este país cuenta con las reservas mundiales de tierras raras más grandes, las importa principalmente de Rusia. Con la intención de describir la dinámica y estructura de las ZEE en términos metodológicos, consideramos que las características y tendencias son diversas, pues en cada una de éstas existe una especialidad marcada, no solo por las decisiones en materia económica y de apertura, sino por el logro de crear nuevas experiencias, desarrollar capacidades y contar con mayores volúmenes de inversión para beneficio de la calidad de vida de la población en general, de acuerdo con las declaraciones oficiales chinas. No obstante, han surgido nuevos problemas pendientes en la agenda del gobierno de las provincias, tanto del interior sino como del litoral y su proyección de desarrollo industrial y participación global. El desarrollo alcanzado por el éxito económico, tecnológico y financiero de las ZEE, ha ocasionado desequilibrios al interior del país, pues algunas provincias al interior del territorio están en la pobreza, además del éxodo que ha representado de las provincias del interior hacia las del litoral. El abastecimiento de insumos y la inequidad en el consumo son elementos de desequilibrio que aún falta superar, así como la concentración del ingreso que ha marcado diferencias entre la población al haber personas extremadamente ricas y ext7remadamente pobres. Adicionalmente, el proceso de industrialización representa elevados niveles de contaminación ambiental con impacto en el país y a nivel global, problemas como migración a zonas urbanas, desterritorialización, creación de ciudades fantasma, desempleo no reconocido por el gobierno y alteración medio ambiental.

2. Shanghái Zona Económica Especial polivalente (…)

Conclusiones

Con el diseño de ZEE en China, se expone la oportunidad de incursionar en un mercado que se ha creado a partir de riesgos, pero también de oportunidades para el orbe internacional, el proceso de apertura propuesta por Deng Xiaoping, permitió la cada vez mayor captación de IED, sin embargo, también creó diferencias entre la población. En la práctica se ha convertido en una filigrana para la convergencia del análisis académico, empresarial y de diseño de políticas económicas acertadas en un contexto de alta competitividad internacional y de desempeño cada vez más dinámico en ciencia y tecnología. No obstante, también han surgido problemas nuevos que le enfrentan al país asiático retos a superar en el corto, mediano y largo plazos. Las ZEE han desarrollado un sector de alta tecnología, acompañado de fuertes flujos comerciales e infraestructura en las zonas urbanas.

En estos sectores convergen empresarios, obreros, personas muy ricas y personas muy pobres, lo que en el corto plazo, pudiese ser un detonante de problemas sociales de gran magnitud no solamente en la zona de estudio sino en otros espacios, debido a la concentración del ingreso y el acceso a mejores niveles de vida. El éxodo hacia las zonas de mayor desarrollo implica la aspiración de millones de habitantes deseosos de tener un mejor nivel de vida, en contraposición de millones que se han enriquecido, que demandan más y mejores productos y que en muchas ocasiones derrochan recursos naturales del mismo modo que los países capitalistas tradicionales (Estados Unidos y algunos países europeos). La trayectoria capitalista china ha conducido a mayores relaciones de desigualdad entre la vida rural y urbana, a nuevos espacios de desarrollo frente a espacios muy pobres, en donde las relaciones de trabajo son contrarias de acuerdo a las nuevas relaciones sociales capitalistas.

Los procesos de urbanización han conducido a la adquisición y desarrollo de tecnologías de punta, a nuevas relaciones con otros países y a la acentuación de otros espacios globales de capital, en donde confluyen diferencias de ingreso, clase y consumo, lo que ha provocado tendencias opuestas en la población, incertidumbre y falta de credibilidad en sus instituciones. La compra de tierras y recursos naturales, indican una especie de neocolonialismo chino, que si bien en términos de discurso oficial, lleva el interés por el desarrollo de infraestructura en otras regiones, también permite alcanzar una mayor velocidad de intercambio y colocar mercancías, así como crear nuevos mercados capaces de imponer otros estilos de consumo y cultura. Este interés por producir lo que en el país ya no es posible debido a los procesos de gran celeridad industrial, implica la apropiación del trabajo en otros territorios pero también de la naturaleza a partir de la construcción de imposición de megaproyectos. El desarrollo del sector financiero ha creado nuevos ricos en detrimento de los más pobres, problema que se ha generalizado con la concentración de los flujos de inversión en las ZEE, lo cual provoca desequilibrios económicos y sociales, no sólo a nivel nacional, sino también a escala internacional, donde las economías pobres, se vuelven proveedoras de recursos de diversa índole condicionando los requerimientos del capitalismo como sucede con Shanghái. Las ZEE, en particular Shanghái, son parte de la diferenciación social de clases, marcadas por la singularidad de los espacios y de la producción, así como para reproducir diferencias y poder movilizar al capital a partir de la explotación de la fuerza de trabajo. La consolidación de Shanghái como uno de los centros financieros mundiales y como ZEE, si bien ha desarrollado nuevos sectores de alta tecnología e infraestructura en la región, ha generado también problemas de inflación y especulación, la entrada de capitales financieros ilícitos, así como flujos de inversión donde los beneficios no se quedan en la región, a pesar de ser inversiones chinas, configurando parte de una clase con mayor poder económico transnacional y actualmente ser la ubicación del Banco de los BRICS.

Referencias bibliográficas (…)

Fuente: http://produccioncientificaluz.org/index.php/cuadernos/article/view/23441/23649

En consecuencia, la «contrarreforma agraria integral» es una exigencia ineludible al capitalismo para desarrollarse o para la acumulación de una minúscula minoría de poder y riquezas.

 

Reconfiguraciones territoriales y neoextractivismo: la nueva zona económica especial de Chiapas, México

 

Revista del Departamento de Geografía. FFyH – UNC – Argentina. ISSN 2346-8734 Año 4. Nº 7 -2º semestre 2016 Pp. 4-34 http://revistas.unc.edu.ar/index.php/cardi/index Recibido: 30 de septiembre de 2016 – Aceptado: 22 de noviembre de 2016//

 

 

Agustín Ávila Romero y León Enrique Ávila Romero

1 Resumen

Mediante esta investigación se da cuenta de las reconfiguraciones territoriales que se observan en Chiapas por la profundización del modelo extractivista de recursos naturales que se incrementará a raíz de la declaratoria como Zona Económica Especial del puerto Chiapas, México.

 

Se ubica el funcionamiento del sistema capitalista y los procesos de expansión geográfica del capital como uno de los elementos constitutivos de la actual ampliación de los procesos colonizadores que se viven en Chiapas, México. Entre los diferentes procesos que se observan que tienen impactos en las dinámicas socioespaciales porque significan la construcción de otras formas de vida y de producción del espacio se encuentran la reconversión agroexportadora, los monocultivos forestales como la Palma Africana, la privatización de los recursos energéticos, la minería, el turismo capitalista convencional y los megaproyectos de infraestructura. Todo ello forma parte de la apropiación capitalista de los territorios que implica la transformación de las construcciones territoriales previas.

 

 

Introducción

Para David Harvey (2004) la tendencia del sistema capitalista a producir crisis de sobreacumulación de capital, desarrolla excedentes de capital y excedentes de trabajo (creciente desempleo) que coexisten sin verse claramente la posibilidad de combinarse forma útil. Para resolver dicha tendencia a la sobreacumulación, el capital hace uso del proceso expansión geográfica y de reorganización espacial que permite a otras partes del mundo incorporarse plenamente a las dinámicas de valorización de capital y por tanto de explotación y despojo de sus prácticas económicas y sociales distintas. Esta nueva producción de espacio, es así, una continuación del proceso de dominación colonial, ya que la penetración de relaciones sociales y las nuevas divisiones territoriales del trabajo, implican básicamente una confrontación violenta con las comunidades campesinas e indígenas que mantienen otra forma de relacionarse, de construir su economía y sus sentidos de vida.

 

Es ahí donde la dinámica de la vida campesina e indígena de Chiapas choca con los grandes intereses económicos que se impulsan en la región. Lo que aparece entonces claramente es el conflicto, la lucha entre diversas clases sociales para hacer frente a las dinámicas espaciales del capital, donde por un lado aparecen claramente los elementos privatizadores y despojadores -no sólo de sus medios productivos sino de las valoraciones sociales de los pueblos- y del otro lado, los sentidos de geografías del espacio, donde se mantiene la reexistencia, la valorización social territorial construida y los horizontes del buen vivir descolonial como futuro. A este proceso David Harvey (2003, 2007, 2014) le llama acumulación por desposesión (Despojo). Un mecanismo de acumulación del capital que se basa en la privatización de los bienes públicos y comunitarios; un modelo de explotación de los recursos naturales que proporciona a las empresas excepcionales condiciones de rentabilidad pero sin mejorar las condiciones de vida de sus habitantes.

 

Mediante este escrito se realiza un recorrido por los procesos de despojo que se viven actualmente en el estado de Chiapas, entre los que se encuentran la Reconversión Productiva agro-exportadora; el impulso a sistemas de plantaciones forestales y de agrocombustibles; la privatización de los recursos energéticos (petróleo, gas, energías renovables como la solar, eólica, geotermia entre otros ); minería; el impulso al Turismo Capitalista convencional y los Megaproyectos para obras de Infraestructura. Todo ello dentro de la declaración de Zona Económica Especial que se le ha dado a Chiapas.

 

Expansión geográfica y despojo

La creación de zonas económicas especiales y del proceso de acumulación por desposesión tienen sentido como iniciativas que buscan colonizar en la lógica del capitalismo regiones o territorios donde la subordinación a la dinámica de capital no se ha desarrollado plenamente. Ello responde también a la búsqueda de ganancia del capital que requiere reducir sus costos laborales y de acceso a materias primas. David Harvey lo explica de la siguiente forma:

 

“Cuando los costos locales aumentan rápidamente, los capitalistas buscan otros lugares en la economía global donde realizar sus actividades. Esto sucede particularmente cuando surgen nuevas combinaciones tecnológicas y productivas y se agudizan las luchas de los trabajadores. Desde finales de la década de 1960, por ejemplo, Silicon Valley fue desplazando poco a poco a Detroit como el centro de la economía capitalista estadounidense, y de forma parecida Baviera desplazó al Ruhr en Alemania y Toscana a Turin en Italia, mientras que aparecían con gran pujanza nuevos competidores globales como Singapur, Hong Kong, Taiwan, Corea del Sur y finalmente China, en la competencia global por la preeminencia en ciertas líneas de producción. (Harvey, 2014: 153)

 

Ello genera un desarrollo geográfico desigual donde hay territorios dentro de un país que se ven plenamente impulsados por la llegada de capitales y la puesta en marcha de infraestructuras impresionantes, y otras partes del territorio que quedan prácticamente en ruinas ante la dinámica del capitalismo. Por lo que añade:

 

“Los desarrollos geográficos desiguales enmascaran convenientemente la auténtica naturaleza del capital. La esperanza puede mantenerse eternamente, porque siempre hay alguna localidad, región o zona afortunada, en que las cosas van bien mientras que a su alrededor todo son calamidades”. (Harvey, 2014: 161)

 

Y eso es lo que vemos precisamente en el funcionamiento actual del sistema capitalista, algunas regiones geográficas concentran la llegada creciente de inversiones, de personas y de dinámicas extractivistas de la naturaleza. Mientras que otras sufren procesos de deterioro social sin precedentes donde la criminalidad, la delincuencia organizada, el desempleo y la exclusión son sus características fundamentales. Se suma a ello la gran presencia de las corporaciones trasnacionales en la dinámica económica marcando claramente el ritmo y la dirección de las tendencias económicas mundiales.

 

“La particularidad de su fase actual en el terreno de la economía es la dislocación del capital y, por lo tanto, de la inversión. Este es un proceso de mutación espacial del capital que permite una doble modificación: pasar de la lógica del intercambio comercial a la de una estrategia de las firmas multinacionales; salir de la lógica de las relaciones internacionales entre las naciones para inaugurar una entre las firmas multinacionales”. (Rodríguez, 2015: 45)

 

Esta nueva fase es profundamente depredadora de la naturaleza ya que las firmas trasnacionales en el proceso de expansión geográfica requieren la construcción de infraestructuras, ciudades y mercados en los nuevos espacios sociales que abre casi siempre de manera violenta el movimiento de capital. Para ello el capitalismo hace uso de la emisión de dinero sin respaldo metálico para abrir terreno al dominio de las finanzas internacionales sobre el proceso de valorización de capital de los territorios. Así cuando el precio de las materias primas fue alto muchas inversiones se concentraron alrededor de la naturaleza, cuando el precio baja se dirigen hacia la esfera especulativa, productos derivados y demás productos financieros de alto riesgo. Por eso como señala Bartra (2014: 200):

 

“El capitalismo de los tiempos de la Gran Crisis es de nuevo un capitalismo ferozmente territorial, porque en tiempo de escasez la privatización de los recursos naturales promete enormes rentas; pero es también un capitalismo radicalmente desterritorializado pues cuando caen las utilidades de la inversión productiva no hay mejor negocio que la especulación financiera”.

 

Todo este proceso se realiza en un continuo enfrentamiento con pueblos originarios y campesinos que defienden su tierra pero también su modo de vida y sus prácticas sociales y culturales. Así a lo largo del planeta, los movimientos socioambientales de defensa del territorio, la vida y la ecología, marcan claramente las disputas que existen entre los intereses de las corporaciones y la vida de las comunidades. De esa forma se ve que:

 

El control del territorio se convierte en factor productivo clave en tanto directamente genera condiciones para engendrar valor. Este es hoy por hoy el escenario de las confrontaciones más significativas entre el capital y los guardianes de la tierra, los pueblos originarios”. (Rodríguez, 2015: 50) Ello es lo que sucede fundamentalmente en el estado de Chiapas, donde el conjunto de intereses territoriales y socioespaciales de las mineras, el turismo, los agroexportadores, entre otros, se contraponen a la racionalidad campesina e indígena que permanece en las comunidades rurales de México.

 

Dinámicas socioespaciales de despojo en Chiapas

La continuación del modelo económico neoliberal en México ha tenido como consecuencia el abandono de la producción campesina por parte de las políticas públicas en México, lo cual se ha traducido en la pérdida de la soberanía alimentaria de nuestro país. Los espacios rurales han sido vistos como lugares desde los cuales poner en práctica la extracción o aprovechamiento de recursos naturales para beneficio fundamental de unas cuantas empresas ligadas a los mercados internacionales.

 

Entre los diferentes procesos que se observan en Chiapas que tienen impactos en las dinámicas socioespaciales porque significan la construcción de otras formas de vida y de producción del espacio se encuentran la reconversión agroexportadora, los monocultivos forestales como la Palma Africana, la privatización de los recursos energéticos, la minería, el turismo capitalista convencional y los megaproyectos de infraestructura. Todo ello forma parte de la apropiación capitalista de los territorios que implica la transformación de las construcciones territoriales previas.

 

Es necesario entender al territorio no sólo como un espacio geográfico determinado, sino como un entramado complejo y dinámico de relaciones (bioculturales, sociales, económicas, etcétera). Pueblos indígenas y campesinos practican sus formas de gobierno, crean y recrean relaciones territoriales en la comunidad, entre pueblos, frente a los poderosos, con las tierras, los montes y el agua. Los cargos de servicio al pueblo, el trabajo colectivo, los sistemas agrícolas tradicionales, que se vuelven mano vuelta, tequio, alimento, fiesta y comunidad, los saberes, las prácticas o el acuerdo, son formas complejas de construcción colectiva de un territorio, que es lo que encontramos precisamente en Chiapas y que diversos impulsos capitalistas buscan desmontar.

 

a)    Reconversión agroexportadora

Con la entrada de México a la Organización Mundial de Comercio (OMC) y la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) nuestro país se insertó dentro de una división internacional del trabajo donde renunciaba de manera estratégica a la producción de alimentos para el mercado interno nacional para posicionarse como un exportador de hortalizas y frutas al mercado estadounidense fundamentalmente. Como parte de ese proceso se abandonaron los apoyos en subsidios al proceso productivo en el campo mexicano, pero se mantuvo la dependencia a tecnologías e insumos externos como los fertilizantes químicos o los apoyos monetarios. Los paquetes tecnológicos contribuyeron a transformar las relaciones campesinas de la agricultura familiar y a desplazar a una generación entera. Tanto la tecnología como el subsidio limitan la fuerza de la comunidad, del trabajo colectivo e incluso del familiar, y buscan generar dependencia. No se apoya a la producción pero se crea el asistencialismo con los subsidios a la reproducción de la fuerza de trabajo. Todos los programas: Prospera, el Programa Especial de Seguridad Alimentaria (PESA), 70 y más, entre otros, son aplaudidos por el Banco Mundial como la panacea frente a la pobreza. Sin embargo, el problema de la pobreza no encuentra su origen ni su núcleo en una cuestión de ingreso, sino en la explotación, el despojo y la discriminación. Además, se trata de individualizar la pobreza, de excluir a muchos, de cambiar la alimentación y la salud, de romper tejidos sociales y modos de vida. Lo que el Estado ofrece es convertir al ciudadano en individuo y de ahí en cliente, busca además romper el tejido social, borrando del mapa toda referencia a lo colectivo y a su historia de pueblos viviendo en comunidad. La producción así de monocultivos comerciales para la exportación se convierte en un mecanismo de conflictos en el medio rural , porque el ser campesino es antes que nada un asunto ontológico y cultural.

 

 Olvidan los neoliberales que los campesinos como afirmaba el ruso Teodor Shanin (2008:) son un modo de vida …y eso es fundamental para comprender su naturaleza. El impulso de la agroexportación en Chiapas se ha realizado de manera vertical y autoritaria a través de la imposición de programas gubernamentales que premian la comercialización de monocultivos y no la producción de los alimentos básicos que consumimos los mexicanos. Hoy Chiapas ocupa el primer lugar a nivel nacional por la producción de cultivos como la palma africana, café, plátano, papaya y cacahuate, a ello se suma la actividad pesquera con el atún y la mojarra que son de los principales productos de exportación. Los principales países a los cuales se dirigen las exportaciones son Estados Unidos, Francia, Alemania, España e Inglaterra. Si observamos los datos del año 2014 del Compendio de Información Geográfica y Estadística de Chiapas (CIGECH), podemos darnos cuenta de los desplazamientos espaciales agrícolas que se presentan en el campo chiapaneco, donde los cultivos agroexportadores cada vez ocupan más número de hectáreas en detrimento de la producción de alimentos como frijol, arroz y maíz. Por ejemplo de Aguacate se reporta más de 3 mil 293 hectáreas sembradas, mientras que de Arroz Palay un cultivo esencial para la alimentación solamente 588 hectáreas.

Si observamos la Tabla 1 podemos darnos cuenta de datos interesantes como el hecho de que el valor de la producción de mango rebasa el valor de la producción de fríjol en el estado, lo que nos habla de la desvalorización de la producción campesina e indígena de Chiapas frente a los otros productos agrícolas base del modelo agroexportador y la consiguiente pérdida de la soberanía alimentaria. La construcción del Parque Agro logístico de la Costa de Chiapas y de la Zona Económica Especial de Puerto Madero busca mejorar la logística para el traslado de mercancías rumbos a esos mercados externos en detrimento de los apoyos que se requieren para la producción alimentaria en Chiapas.

 

b) Plantaciones forestales: el caso de la palma africana

La palma africana en Chiapas se ha convertido en uno de los impulsores centrales de la deforestación de la Selva Lacandona y de la promoción al cambio climático. Ello porque el modelo de negocios que promueve basado en la agricultura de contrato impulsa a los campesinos a desmontar la floresta para sembrar dicho cultivo. Es muestra del ―proceso de mundialización (que) ha generado la incorporación de grandes actores económicos a la producción agrícola, es así que las empresas trasnacionales han visto como un nicho de oportunidad, el cultivo de la palma africana para el abastecimiento en primer término de la industria alimentaria y de cosméticos, y en un segundo término la conversión a biodiesel de la pasta obtenida. (Ávila, 2014: pp. 60) Ello es importante visualizarlo porque como afirma la Organización de la Sociedad Civil Otros Mundos (2014) las empresas transnacionales son los principales responsables de los problemas que causan las plantaciones: el acaparamiento de los territorios y de los bienes comunes; la destrucción de áreas biodiversas y formas de vida asociadas; el secamiento y la contaminación por pesticidas de los ríos, arroyos y pozos; el agotamiento y la erosión del suelo; condiciones de trabajo degradantes; un creciente proceso de financiarización2 de la naturaleza sobre las tierras y la producción. Sin embargo, estas empresas no sólo persisten en negar y encubrir sistemáticamente todos estos procesos de injusticia social y ambiental, sino también se consideran parte de las ‗soluciones‘ a estos problemas. Algunas de las falsas soluciones de mercado, o más bien, las soluciones para el propio capitalismo financiero, aumentan las injusticias asociadas a los monocultivos, con una serie de iniciativas que legitiman las operaciones empresariales sin obligarles a rendir cuentas por los crímenes y violaciones cometidos. En estudios anteriores (Ávila et. al, 2014, 2015) se señalan tres grandes impactos que dicha actividad forestal genera:

 1) la concentración del ingreso en pocas empresas y transferencias de subsidios gubernamentales a grandes agentes privados, 2) la gran utilización de fertilizantes y agroquímicos con lo que se contribuye enormemente al cambio climático y se elimina de manera extraordinaria la biodiversidad que caracteriza al estado de Chiapas y

3) es una imposición colonial-cultural a la vida campesina e indígena ya que los productores son subordinados como simples trabajadores de la agroindustria capitalista. Según Compendio de Información Geográfica y Estadística de Chiapas (CIGECH) la Palma Africana tenía al año 2014 un total de 43 mil 206 hectáreas sembradas, de las cuales en 32 mil 264 hectáreas se obtuvo cosecha, para un total de 453 mil toneladas por un valor económico de más de 643 millones de pesos.

 

Es un negocio creciente donde a la deforestación que se produce en Chiapas se le suma la alta utilización de agentes químicos y tóxicos y la superexplotación del trabajo a la que son sometidos los trabajadores en la cosecha del producto. Alrededor del lugar geográfico que abarcará la Zona Económica Especial de Puerto Chiapas es donde se han impulsado los cultivos de este bien y la construcción de plantas agroindustriales para su posterior transformación. En Puerto Chiapas se tiene la base para la construcción de una planta de producción de biodiesel en base a palma africana con asesoría y tecnología colombiana enmarcado en el Plan Mesoamérica (Ávila, 2008) .

 

 c) Privatización de recursos energéticos

Aprobada bajo la idea de aprovechar los recursos energéticos del océano, el nuevo marco energético que significo una reforma a la constitución de la República en México que se aprobó en el año 2013 abrió a las empresas extranjeras la posibilidad de apropiarse de los recursos del subsuelo, del viento, de las mareas y de la energía que puede producirse con el sol. Todo ello a cambio de compartir unas ganancias mínimas con las comunidades donde se instalan estos parques energéticos y con el gobierno que ha visto reducir de manera sorprendente sus ingresos petroleros y ha recurrido a un endeudamiento público exorbitante.

 

A pocos años de su instrumentación la reforma energética no ha significado un incremento en la producción petrolera de México y solo ha abierto a las empresas extranjeras recursos que antes pertenecían a todos los mexicanos. La gasolina y el gas siguen subiendo para los consumidores mexicanos y buena parte del territorio nacional funciona bajo la explotación de fracking3 lo que ocasiona graves daños ambientales a muchas comunidades rurales sobre todo en el Noreste de México, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y el Norte de Veracruz.

 

Así se observa que un gran objetivo de la reforma fue abrir nuevos mercados para la exploración y extracción de energías no convencionales, la construcción de infraestructura de gasoductos y oleoductos, y los sectores de la petroquímica y productos derivados para los negocios de corrupción de la clase política. Además la apertura para la iniciativa privada de la producción y transportación de la energía eléctrica es punto nodal de esta propuesta junto con el fomento las energías renovables y de la ‘economía verde‘ por parte de la Iniciativa Privada.

 

El gran negocio no es la venta de dichos energéticos sino la construcción de infraestructura donde participan ya muchas empresas extranjeras y de capital nacional. A ello, se suma la creación de un mercado de energías alternativas o renovables bajo el control de la iniciativa privada (IP). Donde la idea fundamental del gobierno de Enrique Peña Nieto es dejar todas las infraestructuras de las redes eléctricas, gasoductos y oleoductos en manos de capital privado. El marco legal quedo definitivamente fijado el 11 de agosto de 2014 y abrió al sector privado nacional y extranjero, la explotación, refinación, distribución y comercio de hidrocarburos, así como la generación y venta de la electricidad.

 

En su implementación la ley de hidrocarburos y la reforma energética ya no apuestan a la compra de tierras de los campesinos sino a la ocupación temporal de las mismas. Hay un modelo de ocupación temporal donde se rentará la tierra por un periodo fijo y los dueños de los terrenos recibirán entre 0.5 y 2.5 por ciento de las utilidades y 3 si se explota gas. El contratista tendrá que llegar a un acuerdo con el dueño de la tierra, si en 180 días no hay un arreglo entre el ejidatario y el contratista, este podrá acudir al Tribunal Agrario o al juzgado de distrito para que se inicie la servidumbre voluntaria. Las rondas cero, uno y dos ya han puesto en marcha por parte de más de 15 mil ejidos procesos legales.

 

En los territorios de la Ronda cero se ubican 1 mil 899 núcleos agrarios, la ronda uno fluye por 671 territorios comunitarios. Ello afecta a 13 pueblos indígenas y suma casi 48 mil kilómetros cuadrados, entre los afectados figuran chontales, totonacas y popolucas en la planicie costera del Golfo en Veracruz y Tabasco fundamentalmente. La ronda uno por su parte a huastecos y nahuas en la Huasteca con más de 3 mil 200 kilómetros cuadrados. Con ello se espera un proceso de despojo de tierras a comunidades indígenas sin precedentes.

 

La reforma energética trae consigo también, la eliminación de los subsidios a la electricidad y donde se imponen multas de 637 mil pesos hasta 3 millones de pesos a las personas o empresas que se cuelguen de los “diablitos”. Desaparece paulatinamente la Comisión Federal de Electricidad y nace la Comisión Nacional de Energía que desde febrero 2016 ya opera en el país. A ello, se añade ya las licitaciones para que diversas empresas extranjeras y de capital privado operen gasolineras con lo cual se perderán casi medio millón de empleos. A partir del 2017 el precio del gas lo fijará el mercado lo que significará un alza significativa de su precio.

 

Como parte de esta gran ofensiva del capital en el terreno energético se contempla la completa entrega de espacios geográficos regionales a las empresas trasnacionales. Es así como se instrumenta ya la puesta en marcha de Zonas Económicas Especiales (ZEE), donde destaca en el tema la que se visualiza para los estados de Campeche y Tabasco. En el caso del estado de Chiapas la privatización energética es importante porque en la zona del Norte del existen recursos petroleros abundantes y en la zona de la Costa se instalan ya diversos parque eólicos donde confluyen el capital privado nacional y los intereses de corporaciones trasnacionales.

 

El caso de la energía eólica es importante en Chiapas porque se puede observar la confluencia de capital privado en la dinámica de despojo de tierras de los campesinos de la costa de dicha entidad. Tan sólo para los años 2015 a 2018 se esperan inversiones por más de 14 mil millones de dólares en la construcción de parque eólicos en México, donde Chiapas se visualiza con un punto estratégico en la privatización del viento para la generación energía eléctrica. Tal es el caso de la construcción del Parque Eólico de Arriaga, el cual se realizó por parte del Grupo Dragón -del dueño de Televisión Azteca Ricardo Salinas Pliego- por una inversión de más de 1 100 millones de pesos y que posee capacidad para producir 28.8 megavatios equivalente a la demanda de energía que requieren más de 40 mil viviendas. Ello tiene un impacto en el paisaje relevante ya que cada aerogenerador tiene una altura aproximada de 130 metros y un diámetro de 90 metros equivalente a un edificio de 25 pisos.

 

Con la reforma energética es un negocio redondo para el Grupo Dragón, ya que la Comisión Federal de Electricidad les compra la electricidad y la coloca a ocho municipios del estado de Chiapas: Tapachula, Tuxtla Gutiérrez, Arriaga, Tonalá, Suchiapa, Siltepec, Huehuetan y Escuintla.

 

La Comisión para el Diálogo de los Pueblo Indígenas (CDPIM) de la Secretaría de Gobernación de México (2012), ubica de forma más detallada algunas implicaciones entre las que destaca que los parques eólicos, en especial los aerogeneradores, son intensivos en el uso de energía y materiales durante todo su ciclo de vida, es decir, desde la procedencia de materia prima hasta su disposición terminal como residuos. Las obras de parques eólicos a gran escala puede afectar significativamente el paisaje del sitio de operaciones y de sus alrededores, así como, la apreciación que las personas le imputan al paisaje. También, puede resultar en la fragmentación de extensiones contiguas de ecosistema, afectando primariamente a la avifauna. Entre todos los impactos, este es sin duda el más controversial, la muerte de las aves por la colisión con las aspas de aerogeneradores en funcionamiento. Sumemos a ello, la inconformidad de los ejidatarios debido al cambio de tenencia de la tierra colectiva a privada por medio de la firma de contratos de arrendamiento de tierras entre sus propietarios y las empresas eólicas, que permite a éstas el acceso exclusivo a la tierra para instalar aerogeneradores que aprovechen el recurso eólico. Estos contratos se realizan en condiciones de clara desventaja para los propietarios porque permiten a las empresas obtener derechos sobre el uso de la tierra durante 30 años, con posibilidad de renovarse por otros 30, y apropiarse de gran parte de las ganancias de los parques eólicos al fijar los montos por el pago de la renta de cada hectárea arrendada. Además los contratos de arrendamiento limitan las actividades de los campesinos o comuneros alrededor de los espacios donde se instalan los parques eólicos lo que trae consigo que no puedan construir casas, granjas, locales para granos, obras en los caminos, plantar árboles o sembrar cultivos que crezcan más de dos metros y limitar sustancialmente el uso de maquinaría agrícola.

 

“Las empresas además estipulan que serán las únicas con derecho de construcción, operación y venta de energía eléctrica, de bonos verdes y de otros beneficios derivados de las operaciones de usufructo. Adicionalmente, son las únicas que pueden dar por terminado el contrato de manera anticipada”. (Alonso; García :2016, p. 191) En enero de 2013, los ejidatarios cerraron el acceso a las instalaciones del parque eólico del Grupo Dragón ya que señalaron que fueron engañados por la empresa ya que muchos no saben ni leer ni escribir. Anotaron que reciben una renta mínima por la instalación de los aerogeneradores y por el paso del cableado por sus terrenos. (La Jornada, 19 de enero de 2013).

 

d) Minería (…)

 

f) Megaproyectos de infraestructura

Un megaproyecto genera la reconfiguración del espacio geográfico y la puesta en marcha de otras relaciones sociales, económicas y políticas en múltiples escalas y con diversos impactos tanto a nivel local, regional, nacional. Suelen visualizarse como megaproyectos la infraestructura carretera, un gasoducto, la ampliación de un puerto, un desarrollo inmobiliario o la construcción de un centro comercial, entre diversas actividades. Los megaproyectos “no sólo transformaron el paisaje y la organización territorial; asimismo produjeron un nuevo espacio que condujo a nuevas relaciones económicas, políticas y por supuesto de poder, donde participaron múltiples actores en diferentes escalas, se utilizaron considerables extensiones territoriales y recursos naturales, y fluyeron billones de dólares de organismos privados y públicos. Así, dichos megaproyectos originaron todo un nuevo espacio material, representado y vivencial. (Ibarra, Talledos; 2016: pp 10) En el caso de Chiapas diversos megaproyectos se ponen en marcha basados en la lógica neoextractivista y de funcionamiento del capitalismo moderno-colonial, entre ellos destacan dos que indudablemente han generado impactos considerables sobre las dinámicas socioespaciales del territorio. Nos referimos a la construcción del proyecto hidroeléctrico Chicoasen II y la ampliación de Puerto Chiapas.  (…)

 

Zonas Económicas Especiales

La Ley Federal de Zonas Económicas Especiales que fue votada por el Congreso de la Unión y publicada en el Diario Oficial de la Federación el primero de junio del 2016, otorga una serie de beneficios fiscales, aduaneros y financieros a las empresas que decidan hacer uso de la infraestructura que se encuentra en el Puerto Chiapas, el corredor Coatzacoalcos-Salina Cruz y el puerto de Lázaro Cárdenas, -y recientemente fueron incorporados Campeche y Tabasco-. Dichas zonas económicas especiales (ZEE), no sólo vienen a entregar parte de nuestro territorio nacional a empresas extranjeras sino que sobre todo vienen a modificar la forma de vida campesina e indígena que se encuentra mayoritariamente en dichos estados de nuestro país. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público reconoce que el Banco Mundial aportó elementos para reforzar la iniciativa de Ley, validar vocaciones productivas y conocer necesidades específicas de inversionistas potenciales. Y se señala que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) no sólo está apoyando el proceso de planeación de las Zonas Económicas Especiales en temas como el desarrollo urbano y las políticas públicas complementarias sino es el constructor de una estrategia de estabilidad social que garantice el flujo de las inversiones a las Zonas Económicas Especiales.

 

Es de llamar la atención, que las Zonas Económicas Especiales implicarán también ordenamientos territoriales de las comunidades campesinas cercanas a la costa de Chiapas, Istmo de Tehuantepec, Oaxaca y el puerto de Lázaro Cárdenas en Michoacán , en ello ya se contempla claramente propiedades mixtas de la tierra para los impulsos agroindustriales, mineros, hidro-energéticos y de construcción de infraestructura que ya se visualizan en el sur-sureste. Y que vienen a ubicar a estas regiones dentro de la estrategia extractivista para saquear sus minerales, petróleo, agua y fuerza de trabajo.

 

Ello es acorde, a lo que Harvey ha señalado como las nuevas divisiones internacionales del trabajo a nivel territorial: “La organización de nuevas divisiones internacionales del trabajo territoriales, de nuevos complejos de recursos y de nuevas regiones como espacios dinámicos de acumulación de capital, proporciona nuevas oportunidades para generar beneficios y absorber excedentes de capital y mano de obra. Sin embargo, tales expansiones geográficas suelen amenazar los valores ya fijados en otros lugares. Esta contradicción es inevitable: o bien el capital se traslada y deja tras de sí un rastro de devastación y devaluación (por ejemplo, en Detroit) o permanece ahogándose en los excedentes que inevitablemente produce, sin encontrar oportunidades de inversión rentable para ellos”. (Harvey, 2014: pp 154)

 

En ese sentido es de esperarse que la implementación de las zonas económicas especiales jalará inversiones hacia la zona sur del país, en detrimento de los desarrollos que se encuentran en el norte, dando origen a un desarrollo geográfico desigual. Ahora bien, lo más importante es visualizar que muchas de las áreas donde pretende desarrollarse la infraestructura que requiere la zona económica especial se encuentran en tierras cuya propiedad agraria es de campesinos, indígenas y pequeños productores. Por ello, es previsible que los conflictos agrarios y los movimientos socioambientales se desarrollen con mayor intensidad en dichas regiones en los próximos años. La Zona Económica Especial de Chiapas El diseño de las zonas económicas especiales en México trata de retomar las experiencias internacionales en la materia donde China destaca como ejemplo de impulso al crecimiento económico y la equidad. Pero es de resaltar que también existen experiencias desastrosas como las que se han impulsado en África y que sólo han significado la construcción de elefantes blancos sin impactos reales en el comercio y el desarrollo económico. En el caso de Chiapas tal parece que su impulso se encuentra en esa disyuntiva. Construida desde una visión economicista y colonial, las comunidades campesinas e indígenas no han participado en su construcción y diseño. Con ello se viola el principio y derecho fundamental de los pueblos indígenas a la consulta y a la información. La información sobre los alcances de la misma, los grupos empresariales involucrados y las infraestructuras a desarrollar se mantienen en la secrecía de la elite política y económica con lo cual la transparencia está ausente de esta política institucional de gran calado. A nivel federal se nombra una Autoridad Federal para las Zonas Económicas Especiales dependiente de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP) que es la encargada de la labor de cabildeo con los grupos económicos internacionales y nacionales sobre el destino de estos territorios nacionales. Como resultado de ese cabildeo sabemos que en los espacios donde van a actuar libremente los capitales internacionales, la ganancia del pueblo mexicano y chiapaneco será mínima, que el monto de inversiones que se desarrollarán en pocos años sobrepasaran los 100 mil millones de pesos, por lo cual el impacto en la vida de millones de personas será contundente. Como parte del capital globalizado, los espacios de capital trasnacional que se construyen con estas zonas económicas especiales no sólo generarán territorios libres de cargas aduaneras, fiscales, laborales y de gestión territorial diferenciada, sino que sobre todo son enclaves de las nuevas relaciones económicas mundializadas donde a México le corresponde seguir insertándose a través de estas empresas trasnacionales con materias de primas, productos agrícolas y turismo como se observa en Chiapas. (…)

 

Reflexiones finales

El estado de Chiapas resalta por su belleza natural, la diversidad biocultural que se presenta en su territorio y por la presencia de una cultura viva de los pueblos originarios. Las dinámicas socioespaciales que se han impulsado en los últimos tiempos van ocasionando un impacto sobre esa diversidad, así somos testigos del impulso de monocultivos forestales y agrícolas frente a la diversidad biológica de la selva lacandona. Además se promueve la minería a cielo abierto con efectos brutales sobre el paisaje, el agua y la vida de personas cercanas a reservas ecológicas fundamentales para la preservación de especies animales y vegetales.

 

La nueva Zona Económica Especial que se impulsa para Chiapas traerá consigo un conjunto de transformaciones socioterritoriales con la consiguiente construcción de 31 infraestructuras que impactarán de manera creciente en la dinámica extractivista de la entidad. Lo cual, probablemente generará empleo precario pero a costa de la pérdida de un modo de vida, de una forma de ser de los pueblos indígenas y los campesinos de Chiapas y sobre todo de un deterioro innegable de la naturaleza. Además, para su puesta en marcha la tenencia agraria donde los campesinos e indígenas son dueños de la tierra, hace necesario que este neoextractivismo y modelo de acumulación por desposesión, busque los mecanismos jurídicos y de violencia para hacer posible el impulso tanto de megaproyectos, monocultivos, minería, energías eólicas, turismo convencional, entre otras.

 

 Las alternativas a esta dinámica expoliadora, surgen de la elaboración de nuevas políticas públicas en las que se tome en cuenta a los pobladores de los territorios afectados, nuevas epistemologías como los derechos de la naturaleza, el buen vivir, que trastoca la forma en cómo se relaciona el ser humano y la naturaleza. Nuevos concepto como el de agroecología, se convierten en una estrategia de defensa territorial, y en la posibilidad de la custodia colectiva del patrimonio biocultural de los pueblos.

Bibliografía (…)

Fuente: https://revistas.unc.edu.ar/index.php/cardi/article/viewFile/16249/16095

 

 

  Ofensiva del sistema mundo capitalista

 

Tengamos en cuenta cómo el capitalismo desterritorializa a las comunidades, naciones y reterritorializa en función de maximizar la rentabilidad de oligopolios imperialistas y sus socios locales:

 

Zonas Económicas Especiales y expansión geográfica territorial del capital trasnacional

31 de agosto de 2018

 

Por Agustín Ávila Romero

El próximo inicio de las Zonas Económicas Especiales en México debe entenderse como parte del proceso de expansión geográfica del capital trasnacional en los territorios de los estados del sur-sureste de dicha nación.

 

Con su implementación grandes reconfiguraciones territoriales se configuran al observarse la dotación de espacios físicos, construcción de infraestructuras, procesos de reconversión productiva, de implementación de facilidades fiscales y aduanales y subvenciones gubernamentales para la llegada de los capitales trasnacionales.

 

A lo que suma el fortalecimiento del capital global frente a los poderes locales y regionales como lo muestra ya el proceso de construcción de esta iniciativa en detrimento de los municipios, los gobiernos estatales y las dinámicas socioculturales de la vida campesina e indígena.

 

La próxima llegada de AMLO a la presidencia no modificará el proceso de instauración de estas zonas ya que se precisa modificar leyes federales y estatales e impactar en el destino de inversiones extranjeras directas millonarias en esta región, lo cual el equipo gobernante no contempla por el momento.

 

Entender el impulso de estas zonas como parte del funcionamiento actual es fundamental para construir otras estrategias de impulso en el sureste de México, en ese sentido es importante retomar a David Harvey (2004) que señala que la tendencia del sistema capitalista a producir crisis de sobreacumulación de capital, permite el desarrollo de excedentes de capital (expresado como una sobreabundancia de mercancías en el mercado que no pueden venderse sin pérdidas, así también como capacidad productiva inutilizada, y/o excedentes de capital-dinero que carecen de oportunidades de inversión productiva y rentable) y excedentes de trabajo (creciente desempleo) que coexisten sin verse claramente la posibilidad de combinarse en forma útil.

 

Para resolver dicha tendencia a la sobreacumulación, el capital hace uso del proceso expansión geográfica y de reorganización espacial que permite a otras partes del mundo incorporarse plenamente a las dinámicas de valorización de capital y por tanto de explotación y despojo de sus prácticas económicas y sociales distintas.

 

Como he afirmado (Ávila, 2016) para hacer frente a la crisis capital y utilizar por tanto los excedentes, el capitalismo despliega el proceso de expansión geográfica y de reorganización espacial que busca incorporar nuevos territorios a las dinámicas de valorización de capital y por tanto de explotación y desposesión de aquellos espacios que mantienen prácticas subordinadas pero diferentes a la lógica de los dueños del dinero, como son esencialmente las relaciones sociales y económicas que se establecen en tierras campesinas e indígenas.

 

Para Harvey (2000:72)

 

“El capitalismo no puede mantenerse sin soluciones espaciales. Una y otra vez, ha recurrido a la reorganización geográfica (a la expansión e intensificación) como solución parcial a sus crisis y puntos muertos. El capitalismo, por tanto, construye y reconstruye una geografía a su propia imagen. Construye un paisaje geográfico especifico, un espacio producido de transporte y comunicaciones, de infraestructuras y organizaciones territoriales, que facilita la acumulación durante una fase de su historia del capital que deberá ser derribado y reconfigurado para abrir camino a más acumulación en una fase posterior.”

 

Ello genera un desarrollo geográfico desigual donde hay territorios dentro de un país que se ven plenamente impulsados por la llegada de capitales y la puesta en marcha de infraestructuras impresionantes, y otras partes del territorio que quedan prácticamente en ruinas ante la dinámica del capitalismo.

 

La creación de Zonas Económicas Especiales tiene sentido como iniciativas que buscan colonizar en la lógica del capitalismo regiones o territorios donde la subordinación a la dinámica de capital no se ha desarrollado plenamente. Ello responde también a la búsqueda de ganancia del capital que requiere reducir sus costos laborales y de acceso a materias primas.

 

En esta lógica de solución espacial a la crisis capitalista actual se inscribe el impulso a las ZEE en México y en otras regiones de América Latina.

 

Por eso como señala Armando Bartra (2014: pp 200):

 

“El capitalismo de los tiempos de la Gran Crisis es de nuevo un capitalismo ferozmente territorial, porque en tiempo de escasez la privatización de los recursos naturales promete enormes rentas; pero es también un capitalismo radicalmente desterritorializado pues cuando caen las utilidades de la inversión productiva no hay mejor negocio que la especulación financiera”.

 

Todo este proceso se realiza en un continuo enfrentamiento con pueblos originarios y campesinos que defienden su tierra pero también su modo de vida y sus prácticas sociales y culturales. Así a lo largo del planeta, los movimientos socioambientales de defensa del territorio, la vida y la ecología, marcan claramente las disputas que existen entre los intereses de las corporaciones y la vida de las comunidades. De esa forma se ve que:

 

“El control del territorio se convierte en factor productivo clave en tanto directamente genera condiciones para engendrar valor. Este es hoy por hoy el escenario de las confrontaciones más significativas entre el capital y los guardianes de la tierra, los pueblos originarios.” (Rodríguez, 2015: pp 50).

 

Ello es lo que sucede donde el conjunto de intereses territoriales y socio-espaciales de las mineras, el turismo, los agroexportadores, los grupos corporativos del agronegocio, los especuladores inmobiliarios, petroleras, entre otros, se contraponen a la racionalidad campesina e indígena que permanece en las comunidades rurales de México.

 

Un elemento principal de esta nueva fase es entonces la re-territorialización de muchas regiones del mundo determinada por los ritmos de acumulación del capital trasnacional. Así muchas regiones del globo surgen como lugares privilegiados para la llegada de inversiones extranjeras directas de los grandes corporativos, algunas de ellas son denominadas desde entonces como economías emergentes: China, Brasil, México, Malasia, Corea del Sur, Vietnam, Sudáfrica, etc.

 

Lo cierto es que dicho proceso de reestructuración económica y social generó un proceso de deslocalización industrial y la generación de nuevos complejos industriales como es el caso de América del Norte.

 

Así surge un Espacio Global o Transnacional como ha sido explicado por William I. Robinson (2007) en su perspectiva teórica del capitalismo global, planteando que en la fase actual del desarrollo del sistema capitalista algunas zonas estratégicas dentro de un territorio nacional, o que abarcan varios territorios nacionales, se supeditan a instancias transnacionales.

 

Es decir, estos espacios se supeditan a la supremacía territorial de las instancias transnacionales (Estados nacionales transformados, corporaciones transnacionales e instituciones financieras internacionales que se encuentran conformando un incipiente Estado Transnacional / ET), así como a la Clase Capitalista Transnacional / CCT).

 

La generación de dichos espacios trasnacionales permiten entender que el diseño de megaproyectos relacionados con el extractivismo se encuentra íntimamente ligado al proceso de acumulación del capital global y como ello forma parte del impulso para la creación y puesta en marcha de Zonas Económicas Especiales (ZEE) alrededor del mundo. En ese contexto deben entenderse por ejemplo los proyectos que se plantean en México alrededor del Istmo de Tehuantepec, los rescates de puertos estratégicos del sureste y la construcción de tren maya peninsular.

 

Las Zonas Económicas Especiales en México

 

Con la aprobación en 2016 por parte del Congreso de la Unión en México de la Ley Federal de las Zonas Económicas Especiales, inicio el proceso de impulso a estas zonas que para desarrollarse impulsarán grandes obras de infraestructura, ordenamiento territorial, adquisiciones de tierras, desvíos de corrientes de agua, cambios a nivel educativo, entre otras.

 

Lo relevante es que ya no es solo una iniciativa del gobierno de Enrique Peña Nieto, sino que ahora forman parte de una ley, que incluye a un administrador integral de cada Zona Económica Especial y que como un agente del sector privado vigilará los intereses capitalistas. Dichas zonas además modificarán sustancialmente las relaciones entre los ámbitos federal, estatal y municipal, creando tensiones y menor recaudación fiscal para los gobiernos locales.

 

Por ejemplo, la Zona Económica Especial (ZEE) tendrá una serie de normas legales distintas al resto del país, sobre todo en lo relativo al régimen fiscal, ya que durante una década las empresas que ahí se instalen no pagarán el Impuesto sobre la Renta, el Impuesto Predial, los impuestos a la importación, o sea, que los aranceles serán del 0%, en un régimen aduanero totalmente libre, entre varias cuestiones.

 

Las Zonas Económicas Especiales tienen un conjunto de medidas que buscan impactar en la movilidad del capital y de la fuerza de trabajo. Entre ellas destacan fundamentalmente los incentivos fiscales como el no pago de Impuesto Sobre la Renta, el no pago de contribuciones al Instituto Mexicano de Seguridad Social (IMSS), etc. Destacan también los incentivos laborales dirigidos a la flexibilidad laboral –la no existencia de contratos laborales y el sindicalismo blanco que no hace huelgas y no defiende derechos- y por

lo que tiene que ver con todas las facilidades que se van a construir para el comercio exterior.

e la fuerza de trabajo. último, lo que tiene que ver con todas las facilidades que se van a construir para el comercio exterior.

 

A estas facilidades para la movilidad de capital y la explotación de la mano de obra, se suman un conjunto de medidas logísticas y de desarrollo de infraestructura que buscan impactar en los tiempos de rotación de capital y por tanto, maximizar los procesos de obtención de las ganancias.

 

Entre ellas destacan fundamentalmente la inversión pública en aquellas que tienen que ver con la construcción y mantenimiento de la infraestructura, la facilidad de trámites, la capacitación y certificación laboral, el impulso a la innovación, la creación de programas especiales de financiamiento y la total certidumbre jurídica para los inversionistas.

 

También en las áreas de influencia de las Zonas Económicas Especiales se ponen en marcha procesos de ordenamiento territorial que responden a las necesidades de las empresas que van a instalarse en dichas zonas, así como lo que tiene que ver con la construcción de la infraestructura social y urbana, las instituciones educativas y de salud y el diseño de vialidades.

 

Es de resaltarse el impacto regional que tendrá a nivel curricular en la formación de estudiantes de bachillerato y de educación superior la instalación de estas Zonas Económicas Especiales.

 

El despojo agrario de las ZEE

 

Para el desarrollo de una Zona Económica Especial (ZEE), regularmente se requieren en estas zonas de al menos 500 hectáreas -un parque industrial en México utiliza 300 y una armadora normalmente 500-.

 

Entonces a nivel territorial una cosa son las transformaciones de las zonas económicas y otra van a ser las transformaciones de las zonas urbanas que van a desarrollarse alrededor de estas zonas, ya que habrá construcción de viviendas, escuelas, hospitales, o zonas turísticas, lo cual es importante porque existe un proceso de especulación inmobiliaria de tierras que hace posible este modelo transnacional.

 

En México para hacer posible el funcionamiento de las siete Zonas Económicas Especiales más de 41 mil hectáreas fueron puestas a disposición del capital trasnacional mediante los decretos correspondientes del Ejecutivo Federal entre los meses de septiembre y diciembre de 2017 y abril de 2018. Para ello se invirtieron más de 6 mil millones pesos para la compra de tierras en dichas zonas. (AFDZEE, 2016)

 

En muchas de estas tierras ya se han presentado conflictos agrarios, como es el caso de la Isla La Palma del municipio de Lázaro Cárdenas, Michoacán y el amparo promovido por pueblo originarios en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, por la violación a su derecho de ser informados y consultados por el desarrollo de estos mega emprendimientos. (…)

 

Fuente: https://www.alainet.org/es/articulo/195055

En consecuencia, la «contrarreforma agraria integral» prueba el antagonismo irreconciliable del capitalismo (sea bajo gestión progresista o neoliberal) con los pueblos y la vida planetaria. Tengamos presente los análisis y síntesis de:

 

1) (...)David Harvey, geógrafo y teórico social marxista y británico:

 

“El capitalismo no puede mantenerse sin soluciones espaciales. Una y otra vez, ha recurrido a la reorganización geográfica (a la expansión e intensificación) como solución parcial a sus crisis y puntos muertos. El capitalismo, por tanto, construye y reconstruye una geografía a su propia imagen. Construye un paisaje geográfico especifico, un espacio producido de transporte y comunicaciones, de infraestructuras y organizaciones territoriales, que facilita la acumulación durante una fase de su historia del capital que deberá ser derribado y reconfigurado para abrir camino a más acumulación en una fase posterior.”

 

Ello genera un desarrollo geográfico desigual donde hay territorios dentro de un país que se ven plenamente impulsados por la llegada de capitales y la puesta en marcha de infraestructuras impresionantes, y otras partes del territorio que quedan prácticamente en ruinas ante la dinámica del capitalismo.

 

La creación de Zonas Económicas Especiales tiene sentido como iniciativas que buscan colonizar en la lógica del capitalismo regiones o territorios donde la subordinación a la dinámica de capital no se ha desarrollado plenamente. Ello responde también a la búsqueda de ganancia del capital que requiere reducir sus costos laborales y de acceso a materias primas.

 

En esta lógica de solución espacial a la crisis capitalista actual se inscribe el impulso a las ZEE en México y en otras regiones de América Latina.(...) Leer

 

2) Gustavo Castro, uno de los principales actores en la lucha contra el modelo extractivista, en México y en Centroamérica, a través de diversas organizaciones y redes como Otros Mundos Chiapas y la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA).Durante entrevista de Agencia SubVersiones  

 

(...)Para aterrizar en Honduras: esta situación de la modificación de la normatividad de los países es muy representativa en Honduras después del golpe de Estado, inclusive ya llegaron a afectar zonas con proyectos modelo y en otros caso como zonas económicas especiales, ¿cuál es ese nuevo perfil de Estado-corporación?

Eso es impresionante, lo que está pasando, después del golpe, lo que pasa en Honduras es la apertura total a la entrega de concesiones mineras y muchos otros megaproyectos, y la aprobación, incluso de los que están ahora en el gobierno, de las llamadas ciudades modelo y que acá en México se llaman zonas económicas especiales (ZEE), que es un país dentro de otro país. Garantizar a las transnacionales todo lo que requieran para la extracción, por ejemplo, de México, se va a requerir visa especial para entrar a una ZEE, van a tener su propia estructura, sus propias leyes, su propia autonomía, incluso no van a pagar impuestos, van a tener acceso a puertos, van a tener conexión también entre las tres ZEE que se plantean en México. Puede haber zonas enormes de autopartes, van a tener viviendas, hospitales, va a ser como un país dentro de otro país. Y van a tener todo el financiamiento de la banca multilateral y de los bancos para poderle ofrecer a las empresas, darle mayor valor agregado a su producción y sacarla al mercado asiático.

No es novedad, hay muchas experiencias de zonas económicas especiales, incluso el BM dice que no son la panacea, que ni siquiera han funcionado, sin embargo van intentando, insistiendo, en que ese modelo, precisamente, de corporación-nación, en donde existe un reflejo más claro de que en este nuevo modelo económico, nos encontramos donde las corporaciones han adquirido todo el poder de toda la estructura del Estado multilateral y nacional, de ahí las campañas a nivel mundial de desmantelar el poder de las corporaciones en Europa, Estados Unidos, en Asia, en América Latina, porque lo que se está viendo es que las corporaciones han asaltado el poder, han asaltado la estructura del Estado, han asaltado la ONU y que de repente la clase política y empresarial se fusionan. Gobiernos que son empresarios, gobiernos que son empresas, empresarios que son políticos, políticos que son empresarios, ya no hay diferencias y obviamente legislan y también gobiernan en función de sus intereses, de sus propias empresas, de sus propios proyectos de inversión.

Y el caso de las Ciudades Modelo es eso, es como un país dentro de otro país, rompiendo y resquebrajando la soberanía nacional.

En este contexto tan apabullante, tan complicado, ¿qué le queda al movimiento social y a las organizaciones como el COPINH, por ejemplo? ¿cuáles son los márgenes de acción que tu podrías señalar? Porque una cosa es verlos desde el interior de la organización –que puede tener un horizonte específico– pero todo este análisis macro sobre las políticas del extractivismo, ¿qué le puede quedar a organizaciones como ésta o como otras?

Hay varias posiciones, hay quienes piensan y consideran que los movimientos sociales tienen que asaltar el poder y tomar la dirección política de sus gobiernos, para otros eso ya no es necesario, ya no es posible ni tampoco es viable, pero hoy los movimientos sociales se encuentran en esta disyuntiva: si parte de la identidad de los movimientos sociales es convertirse en un partido político y convertirse en clase política y disputarle a los políticos y a la clase político-empresarial, empresarial-político –que es lo mismo–, la estructura del Estado y desde ahí hacer algo o se puede modificar, para otros esa vía ya no existe, ya es imposible, ya hay una falta de credibilidad de las instituciones del Estado, del aparato del Estado y de que este capitalismo tenemos que modificarlo desde otra lógica, desde otra vía.

El COPINH estuvo en esta disyuntiva en el golpe [de Estado], si el COPINH entraba al proceso electoral o no y no le entró, afortunadamente, creo yo. En la medida en que el movimiento social se convierte en clase política, me parece que ahí ya hay una disfunción y un rompimiento del movimiento social. Yo considero que la identidad del movimiento social no es ser clase política ni partido político, pero otro proceso que se está gestando con mayor fuerza es: no solamente hay que resistir y eso hay que hacerlo, lamentablemente hay que hacerlo, y digo lamentablemente porque enfrentar a este capitalismo y sus inversiones implica, como ya lo vimos en el caso de Berta, asesinatos, desplazamientos, represión, presos…y…hay que hacerlo.

Una de las estrategias que se están realizando en otros movimientos es ir blindando territorios y entonces tener el control territorial, no disputar solamente un proyecto que ya está hecho, sino generar también un proceso de prevención en donde los pueblos dicen, aquí es un territorio liberado como lo vemos en la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA) y en el M4 que es el Movimiento Mesoamericano contra el Extractivismo Minero, donde la estrategia es tenemos que generar prevención para generar territorios libres, libres de estos megaproyectos, que no es cosa fácil tampoco obviamente, ni tampoco contener que los buitres lleguen al territorio pero sí se ha logrado que en muchos de los casos, generar procesos organizativos de tal manera que blindan los territorios a la llegada de otras inversiones, ya sean minas petróleo, fracking, oleoductos, gasoductos, pero eso implica un proceso de conciencia grande.

Y además de la resistencia, de estar deteniendo, vayamos construyendo una alternativa, eso es bien difícil, pero es la más bonita, me parece la más interesante, cómo podemos generar en lo local proyectos de autonomía y proyectos de vida digna distintos a la dinámica del capitalismo. Y para eso hay que inventarlos, nadie tiene la última regla ni la última receta pero que nos plantea el gran reto en cada una de las regiones, necesitamos construir procesos políticos, sociales, económicos, distintos, no bajo la lógica de la competencia, no bajo la lógica de la explotación, con otro tipo de valores y también de realidades, que hay que experimentar y que hay que probar y con ensayo y error, como sea, y que empiezan a pulular en muchos lados en América Latina.

Que no significa para nosotros buscar una sola alternativa, como decir, vamos a acabar con una hegemonía capitalista y vamos a poner otra hegemonía que se llame…porque creemos que en cada pueblo hay distintas formas de hacerlo, según sus idiomas, sus costumbres, su región, su geografía, su historia, su propia forma de construir esa felicidad, esa realidad distinta y que nacen de distintas formas, son muchas alternativas, no es una. (...)Leer

 

 

Alternativas emancipatorias

 

 

Generalicemos la conciencia que a la «contrarreforma agraria integral» del sistema mundo capitalista y de su local, la paramos con construcción del poder constituyente de las diversidades del abajo sin fronteras ni discriminaciones de tipo alguno. Atendamos a:

 

 

Entrevista a Marichuy, portavoz del Congreso Nacional Indígena de México (CNI)

"Construyamos algo diferente y de muchos lados para que juntos vayamos tejiendo

y haciendo una red grande"

2 noviembre de 2019

 

Por Vocesenlucha / Rebelión

 

 

Caminamos rápido. Llegamos con diez minutos de retraso a la entrevista con Marichuy, es imperdonable. Entramos en el Centro Social Autogestionado Tres Peces Tres, en el barrio madrileño de Lavapiés. Sentada debajo de los carteles del Congreso Nacional Indígena de México su rostro serio nos regala una sonrisa, y empezamos a tejer con los hilos coloreados de Chiapas de la camisa que lleva puesta.

María de Jesús Patricio Martínez, conocida como Marichuy es una luchadora por la vida digna del pueblo nahua, actualmente vocera del Congreso Nacional Indígena de México (CNI). En las elecciones de 2018, fue la primera candidata indígena a la presidencia de México.

“Fue muy atinado participar en este proceso electoral, aunque al principio fuera un balde de agua. Fue propuesta de nuestros hermanos zapatistas que lo lanzan en la asamblea del CNI. Tuvimos que discutirlo dos días porque muchos decían “¿cómo pues? Si habíamos dicho que estábamos en contra de los partidos, que nosotros llevamos otro caminar”.

¿Quién es Marichuy?

Marichuy es una mujer indígena del pueblo Nahua del sur de Jalisco que ha venido participando en el Congreso Nacional Indígena (CNI) como espacio de los pueblos indígenas del México. También soy médica tradicional en mi comunidad. Tengo más de 25 años trabajando lo que son las formas tradicionales de curar. Tenemos una Casa de Salud donde atendemos enfermos, pero más que atender enfermos la establecimos para ser un medio y llegar más allá.

¿Tiene relación la Casa de Salud, la medicina tradicional con la memoria de los pueblos?

Claro que sí. Desde que están los pueblos originarios tienen su propia forma de curarse, que se ha venido desplazando por otras medicinas, consecuencia de un proceso capitalista que viene robando, despojando todas las riquezas de los pueblos. Consideramos parte del despojo que le quieran quitar la propia medicina a los pueblos e imponer otro modelo de fuera, costoso, dañino y lejano. Las comunidades tienen que ir a conseguirlo lejos. Por eso, nuestra lucha también es cómo ir manteniendo la propia forma de curarse con aquello que tenemos a nuestro alrededor. Es una lucha conjunta, pelear por la tierra es pelear también por lo que está en la tierra, las plantas, las aguas,… Todo eso es fuente de curación para nuestras comunidades. Si se enferma lo que está a nuestro alrededor, enfermamos. Y si cuidamos que no se enferme pues también va a beneficiar porque menos nos vamos a enfermar. Por eso, no solo luchamos por nuestro pueblo sino por todo lo que está alrededor, nuestro entorno, donde va incluida la medicina.

Es interesante esto que dices de cuidar nuestro entorno, la vida que nos rodea para a la vez cuidarnos. Si enferma lo que tenemos al lado enfermamos nosotros. Tiene mucho que ver con capitalismo, lo mencionabas ¿cuál es el propósito de la lucha anticapitalista que proponen?

La lucha anticapitalista que se propone desde los pueblos es ir reconstruyéndonos, ir organizándonos desde abajo. Creemos que sí es importante la lucha de alzar la voz, de decir que no estamos de acuerdo con la destrucción del capitalismo, pero le apostamos más a lo que vamos construyendo desde abajo, desde nuestras comunidades, y creo que una manera de resistencia es esta: retomar nuestra medicina, retomar nuestra lengua que es por donde más nos han golpeado, retomar nuestras formas de cultivar la tierra, no depender tanto de lo que nos venden, que viene envasado, empaquetado, con un costo. Eso nos va a afectar económicamente y en la salud. Formas propias que tenían nuestros antepasados y que generalmente son sustituidas por lo que está trayendo el capitalismo. Lo que decíamos en relación a la medicina, por ejemplo, a finales de 1999 surge un decreto de prohibición de plantas medicinales en México y éste es firmado por el secretario de salud a nivel federal. En un análisis que tuvimos tras convocar un Foro en defensa de la medicina tradicional donde asistieron más de 700 médicos indígenas de todo el país, vimos que si nos prohíban una planta medicinal es que la conocen. Se llevaron un pedazo de planta la analizaron y vieron que efectivamente servía para lo que decíamos pero que tenía otras propiedades. ¿Qué quiere decir? Pues que nos quieren prohibir el uso de las plantas amarrando las manos a los médicos tradicionales para que dependamos de las botánicas de ellos. La misma planta se la llevan y la regresan en forma de pastilla, con un precio y un valor. Si eso se convertía en ley –que logramos parar un rato- era como si estuviéramos traficando. Es lo que viene haciendo el capitalismo y entonces lo que estamos haciendo nosotros es fortalecer, retomar lo que es propio nuestro. Consideramos muy importante ir tejiendo desde abajo, ir reconstituyendo nuestros pueblos indígenas, porque de esa manera es como vamos a ir venciendo al capitalismo. Y al ir tejiendo abajo y a la izquierda, un tejido donde están incluidas las mujeres, de participación y anticapitalista se da una lucha contra quien está diseñando este sistema, que tiene el dinero y el poder. La única manera que vemos es esa, desde abajo y poco a poco.

Has dicho una palabra: patriarcado. Estamos ante la primera mujer de su comunidad que bailó el Baile de los Sonajeros donde solo lo bailaban hombres. Cuéntanos cómo fue, ¿qué pensaste para animarte a hacer eso?

Tal vez pensaba por qué a la mujer le dejan cosas que tiene que hacer como mujer y al hombre como hombre. Desde la familia se va haciendo muy natural y ese baile, que es muy bonito y que es una fiesta para pedir que haya buen temporal, que llueva bien para que se de bien la cosecha y poder comer bien, pues yo sentía la necesidad de participar. ¡Me gustaba! lo veía así y empezaba a tocar los instrumentos de baile y yo decía “¿y por qué yo no puedo bailar? quiero bailar”. Entonces, fui buscando formas, tampoco fue así que les dije ‘quiero entrar’ y ‘ándale, sí pásate’, noooo. Algo que era exclusivo para hombres. Fui pensando: “voy a ensayar yo, mientras ellos andan bailando, voy a ensayar yo por aparte y me pongo a preparar mis pasos para ver cuando ya entre que bailo bien”, porque eran tan estrictos que tenía que ser uno igual, o sea no podían dejar que se equivocaran. Y le dije a mi papa y me juzgó. Ya después le dije “ándale déjeme bailar, yo quiero participar” y me dijo “ya, bueno, vas a entrar, pero si estas de patarata te vas a salir”. Patarata es un término así de que no pisas bien. Cuando entré tuve que hacerlo bien y no hubo problema, no me decían nada, pero sí me sentía rara al interior pues eran puros hombres. Y de ahí me dejaron participar cada año. Tiene poco que dejé de danzar, pero me da gusto porque ya hay muchas mujeres que danzan. Hay varias cuadrillas de puras mujeres. De esa manera, vamos demostrando que sí podemos lograr las cosas que nos proponemos como mujeres. Y que no es para nosotros sino para todos.

Se dice que la lucha de la mujer tiene que sumarse a la lucha anticapitalista, que no habrá anticapitalismo sin las luchas feministas. ¿Cómo entiendes el antipatriarcado? ¿Cómo se puede tejer en lugares donde es tan marcado el papel del hombre? ¿Cuáles son las dificultades?

Se tiene que ir tejiendo poco a poco. No tenemos que desesperarnos, porque hay veces que las mujeres, mismas compañeras que tienen tan arraigada la manera de pensar del patriarcado -nos lo han sabido meter en la cabeza- que hasta cuando nos hablan de eso pensamos que es ponernos contra el hombre. Y una, si se va por ese extremo, y le declara la guerra al hombre, se pierde el sentido. Nosotros pensamos que no es eso, que una nueva construcción antipatriarcal se tiene que ir tejiendo, hombres y mujeres, de manera respetuosa. Vale el hombre y vale la mujer, es la idea que tenemos que ir construyendo para demostrarles a los demás cuál es ese patriarcado que nos han metido. Las mujeres color rosa, hombres color azul. Mujeres muñecas, hombres carritos. Hombres sentarse a esperar que les den de comer, mujeres preparar la comida. Decía mi abuelita a mi abuelito: “tú también tienes manos y puedes ayudar, no solo una hacerlo”. Ahora lo entiendo. Tal vez no tenía ella el concepto de lo que era el capitalismo, pero creo que es eso, ir haciendo conciencia en corto con más mujeres; no ir reproduciendo entre mujeres eso que nos ha venido lesionando porque a veces nos vamos al otro extremo y consideramos que las que sabemos tenemos la vara mágica para cambiar y no. Creo que entre todas podemos ir quitando esa venda y ver quién nos está oprimiendo y quién ha tomado fuerza, que es el mismo capitalismo teniéndonos a todos con los ojos cerrados y solo obedeciendo órdenes de quien las impone, que es un sistema opresor, un sistema de muerte. Entonces sí confiamos en tejer poco a poco, poniendo en práctica y no reproduciendo los golpes que te dan desde arriba. Trabajo de hormiga, es como vamos a ir creciendo, escuchándonos, platicando, reflexionando juntas. A veces las que menos hablan son las que tienen más qué decirnos. Se ha visto que hay muchas que hablan y hablamos, y no escuchamos a la otra. Construir algo diferente, es escucharnos, tener esa paciencia porque lo que vamos construyendo tiene que quedar bien cimentado, no tiene que ser algo que de aquí a un ratito venga un aire fuerte y nos lo desbarate. Si queremos ir destruyendo este capitalismo pues se tienen que ir haciendo fuertes esos cimientos, para que de ahí en adelante se siga construyendo lo demás. Y va a ser solamente así: escuchándonos, reflexionando juntas, pensando si lo que vamos construyendo es justamente para eso o estamos equivocando el camino o nos estamos lesionando entre nosotras, o si estamos solamente peleando contra nuestro marido, nuestro hermano, nuestro papa. Yo creo que ir reflexionando entre todas aclara más esta lucha, porque a veces lo que yo vea la otra lo puede ver de otra manera y la otra puede verlo distinto también. Esa construcción se tiene que ir haciendo fuerte de esa forma: escuchando y caminando juntas. También dándonos golpes, que es lo que nos va a ir haciendo crecer, y dejar de golpearnos entre nosotras. Porque si caemos juntas nos duele menos, nos levantamos y seguimos caminando.

México, ¿hay un México o muchos México?

Hay un México diverso. Muchos pueblos indígenas, cada uno con su diversidad. Además de los pueblos, otros grupos que en este caminar que dimos en el 2018 fuimos viendo que ahí están, y que han caminado. Se puede decir que son muchos Méxicos. Los pueblos indígenas están desde mucho antes que fueran colonizados, ya estaban, no es cierto que fueron y los descubrieron. Dicen los pueblos: “nosotros ya estábamos, no es cierto que vinieron, nos descubrieron y aparecimos, aquí hemos estado, somos los dueños primeros de estas tierras y cuando vino eso, vino el despojo, el racismo, todo se vino”. Recuerdo que mis abuelitos decían que a ellos les decían “es que los indígenas éramos muy… que no nos tapábamos nada”, pues no hacía falta, nosotros estábamos bien, es lo que a ellos les fueron platicando. Son otras formas lo que vinieron trayendo con todo este despojo que se dio a partir del colonialismo. Pero ahí están los pueblos, más de 500 años después, y siguen conservando su lengua y siguen conservando sus vestidos, unos más golpeados actualmente, otros menos, pero ahí están, siguen existiendo con su organización propia, sus fiestas, su comida, su manera de cultivar y eso es lo que le da sentido a seguir luchando juntos. Lo que ha venido destruyendo el capitalismo nosotros lo vamos a ir reconstruyendo poco a poco, pero como pueblos que somos, como los originarios de esta tierra. Todo eso que nos han robado e impuesto lo vamos a hacer a un lado y vamos a ir caminando como nos enseñaron nuestros abuelos y abuelas si queremos seguir existiendo. Por eso, cuando estamos juntos se ve toda una diversidad de colores, lenguas y fiestas, pero al final somos lo mismo, somos hermanos que habitamos esas tierras y seguimos al acecho.

En ese recorrido que haces a través de la diversidad de los pueblos de México ¿hay un propósito de unidad?

Sí. Desde antes del 94 como que se decía que no había pueblos indígenas, que había campesinos, les daban otro nombre a las comunidades. Gracias al levantamiento de nuestros hermanos zapatistas fue un sacudir de conciencias aquí y en otros países también. ¿Cómo que hay grupos guerrilleros? ¿Cómo se atreven a desafiar? Pero eso ayudó mucho a que se voltearan y vieran que al lado tenían a un pueblo indígena. Eso ayudó mucho a nuestros pueblos de México. Porque gracias a eso, volteamos y vimos que teníamos otros hermanos indígenas cerca. Hablaría por ejemplo de Jalisco, yo creí que éramos solo los que estamos al sur, los Nahua, y resulta que estaban los Wixáritari que están hacia el norte y son otro pueblo. Encontrarnos en 1995 en Chiapas a un llamado de nuestros hermanos zapatistas que convoca a los pueblos de México hace que nos encontremos y que veamos que allí estamos, los de Sonora, Baja California, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, Estado de México, Morelos,… En la mayoría de los estados había pueblos indígenas y no sabíamos, a lo menos yo. Y estar todos juntos nos hizo ver que somos bastantes y no nos habíamos encontrado. Entonces vimos necesario tener un espacio propio para caminar juntos, que no era bueno que estuviéramos cada quién en nuestros lugares. Que, si nos estaban golpeando, pues tal vez, si formábamos algo donde llegáramos todos podíamos ponernos de acuerdo para que no nos siguieran golpeando tan fuerte. Entonces se le dio importancia a instalar el Congreso Nacional Indígena (CNI), un espacio de los pueblos que no fuera una organización más, sino que fuera así como la casa de todos. Donde llegáramos y nos sintiéramos en casa, que podíamos hablar, decir, pensar. Un lugar donde juntos fuéramos una asamblea y separados una red y ya no aislarnos más. Por eso se le ha dado mucha fuerza a este espacio, porque es la casa de todos para ir caminando juntos y hacernos fuertes ante quien nos quiere acabar.

Ese levantamiento del 1994 fue increíble. Fue un sacudir conciencias y sacudirnos a nosotros mismos. Sobre todo, ver que la lucha de ellos, no era para ellos, sino para todos y todas. Los pueblos indígenas nos sentimos identificados y los consideramos nuestros hermanos mayores. Y es lo que seguimos diciendo, porque siempre un hermano mayor en la casa es el que ha vivido más y tiene algunas ideas que pueden servirles a los más chicos y nosotros así los hemos tomado. Ellos no solo están pensando por todos, sino que la forma organizativa que van fortaleciendo desde abajo es un ejemplo para todos. Hay veces, que a los pueblos nos tienen divididos, golpeados y peleados entre nosotros, por los partidos, las iglesias, las dádivas del gobierno… Nuestros hermanos mayores han sabido superarlo, han sabido ir caminando y fortaleciendo y cada vez integrando a más. ¿Si ellos lo han logrado por qué no nosotros los otros pueblos si también somos golpeados y divididos y también han llegado los partidos y nos han partido? ¡claro que podemos hacerlo!

Estamos en un momento en que se refortalecen, se amplían los caracoles, las autonomías ¿cómo vivís eso desde allá?

Hay veces que la gente de México piensa que cuando ya no hay ruido y no hablan pues ya no hay nada, que ya se acabó, y no. Como ellos dicen, no todo el tiempo hay que estar hablando, no todo el tiempo hay que estar diciendo “oye aquí estoy voltea a verme”. Ese comunicado donde dicen lo que han crecido es el trabajo que han estado construyendo. Ese callar es que han seguido caminando, reconstruyendo. Para los demás pueblos y para el Congreso Nacional Indígena, ellos han hecho realidad lo que se ha dicho, los de abajo irnos tejiendo, fortaleciendo que es la manera como vamos a resistir. Es un ejemplo, un animar a que no debemos de quedarnos solamente en decir las cosas sino en ir construyendo abajo.

Tal como hablas uno puede olvidar esa otra parte contra la que se resiste: fosas comunes, narcotráfico, esa violencia con la que habitan. ¿Cómo construir enfrentándose a la muerte?

A raíz de la gira fuimos encontrando mucho rechazo, fuimos muy criticados. Más mi persona. ¿Cómo que una mujer indígena, sin estudios, quiere ahora gobernar? ¿Por qué si son repoquitos quieren que los tomemos en cuenta? ¿Por qué no?, decíamos nosotros. Si el capital que son pocos son los que han manejado ¿por qué no dejar que los de abajo, que son más y dueños de las tierras originarias, decidan? Sabíamos a qué nos enfrentábamos. Lo que nos daba fuerza, fue la necesidad de voltear los reflectores hacia nuestro pueblo. El 94 fue un sacudir, ¡aquí están los pueblos!, se decía que ya todo estaba bien, que los pueblos no tenían problemas y eran tomados en cuenta. La situación que se estaba viviendo de despojo, desprecio, muertes, encarcelados, pues ya no figuraba en los medios. La gira fue una propuesta para que otra vez la problemática de nuestros pueblos se pusiera a nivel nacional, y a la vez, permitirnos dar un recorrido por los territorios asediados por el crimen organizado y esta era la manera de poder llegar, era necesario escuchar la palabra de esas comunidades.

Se dio para eso, para recorrer, decir, invitar a que la única forma que podemos crear nuestro gobierno propio es la organización de abajo donde el pueblo sea quien mande y el gobierno sea quien obedezca. Pero sin organización no podemos crear eso, siempre vamos a esperar que quien está arriba nos diga, y que es el que tiene que decirnos y crear el cambio y cambiar todo, y no es cierto, porque él está respondiendo a unos intereses mucho más allá de México. Es lo que decíamos y es lo que escuchamos. Después del recorrido vimos que la situación estaba peor de lo que nos habían platicado. Escuchar directamente a las comunidades, hombres y mujeres, escuchar cómo tenían años resistiendo ante algún megaproyecto y cómo les habían matado gente, o cómo interfieren en sus asambleas para desde ahí modificar la toma de decisión…nos fue aclarando cuál es la forma que usan los poderosos para venirse apropiando de las riquezas de los pueblos. Y a los que menos quieren ahí es a los indígenas, quieren quitárselos de ahí para que les sea facilito ese robo del agua, bosque, minerales. La gente no quiere eso porque nos trae enfermedad, división, la tierra ya no quiere dar, los bosques se están acabando, los ríos se están contaminando. Después de este recorrido vimos que la situación empeoró más. Fue muy atinado participar en este proceso electoral, aunque al principio fuera un balde de agua. Fue propuesta de nuestros hermanos zapatistas que lo lanzan en la asamblea del CNI. Tuvimos que discutirlo dos días porque muchos decían “¿cómo pues? Si habíamos dicho que estábamos en contra de los partidos, que nosotros llevamos otro caminar”.

Nos propusieron analizar la propuesta en colectivo, después de dos días de discusión se aclaró y se dijo sí, tienen razón. Porque cada vez la gente lee menos los comunicados y declaraciones y pronunciamientos y lo que está pasando en los pueblos ahora también está pasando en las ciudades y menos caso nos hacen. Y también con los trabajadores del campo y la ciudad y con las mujeres y en todos lados, entonces por eso la propuesta 2018 fue un pretexto para poder visibilizar la problemática real que pasa en los pueblos y también en este caminar fue visibilizándose la problemática de trabajadores, mujeres, maestros, los que fuimos encontrando en nuestro caminar y que ellos mismos fueron dando la palabra porque de eso se trataba. Poner el reflector y que ellos lo dijeran de su propia voz. Cuando celebraban de que habíamos fracasado, que no estábamos actos para ocupar un cargo, nosotros analizábamos que se habían cumplido los objetivos que nos habíamos planteado, que nos había mandatado la asamblea, que habíamos conseguido llegar a los pueblos que jamás hubiéramos podido llegar si no se da esto. Logramos recorrer 29 estados y escuchamos sus problemas de cerca y escucharon nuestra forma de que hay otra manera de organizarse para lograr ese cambio. El objetivo no era la presidencia, como dijeron en una asamblea: “se trata de meterse en la fiesta del otro, de los ricos, del poder, de los que deciden y arruinarles su fiesta”. Por ese lado logramos el objetivo y si no ahora este otro gobierno del cambio por los pueblos indígenas se hubiera quedado como que ya no existían. Si se ha acelerado más el despojo después de este gobierno de cambio, como que se viene más la guerra recontra los pueblos, se declara directamente y por eso hay tanto asesinato, desaparecidos, encarcelados, represión contra quien se opone a estas megaempresas. El cambio para los pueblos se dio, pero de manera contraria. No vimos cambio más bien un retroceso, se ha agravado la situación, se ha militarizado la zona, hay paramilitares y más encarcelados. La guardia nacional se pone al servicio de las megaempresas, justamente donde se meten los megaproyectos hay más fuerza policial, más fuerza militar, más marina, y crimen organizado. Lo que quieren hacer es atemorizar a los habitantes de la comunidad para que no se opongan, no digan nada, no se organicen, no luchen y con facilidad abran su puerta y den entrada. Por eso digo que se ha incrementado más la guerra contra los pobres.

Con este gobierno de cambio parecía que la cosa iba a favorecer a los pueblos ¿Qué ha pasado? ¿hay fuerza en las comunidades para resistir estas circunstancias?

En cada pueblo, en cada comunidad las fuerzas son diferentes, pero en todas hay ganas de seguir manteniendo las tierras, los bosques, las aguas para las comunidades. El cómo hacerlo, eso ya cada comunidad se organiza como puede de acuerdo a las condiciones que tienen y la forma como ellos acuerdan que lo van a hacer. En algunos lugares crean su propia policía comunitaria para irse defendiendo y parar el narco y los grupos delictivos. Pondría el ejemplo de Ostula que queda más cerca de donde vivo. Ahí, antes de que tuvieran su policía comunitaria, a diario había muertos y desaparecidos. Para traer víveres tenían que regresar por un lugar donde no los querían y ya la gente no quería salir y tenían mucho temor, ellos mismos implementaron su propia policía y el día que se pusieron a cuidar dejó de haber muertos y desaparecidos. Cada comunidad busca formas propias para irse defendiendo. Pero el gobierno no quita el dedo, para él allí hay unas playas bonitas que debe tener pensado ya a quién se las va a vender. No quiere decir que, por el hecho de que tienen un grupo que los protege todo el tiempo vaya a estar bien. Yo creo que el gobierno intensifica la militarización. A la comunidad que mencioné, llegó la marina, según ellos a custodiar y cuidar a la propia comunidad, pero empieza otra vez la desaparición de dirigentes, pues la marina da la información de a qué hora salen y a dónde van. Está difícil. Pero lo que sí hemos dicho al interior del CNI es que tenemos que ir denunciando lo que está pasando en cada pueblo, no podemos quedarnos callados y rápidamente difundir, que se sepa que llegan grupos a hostigarnos.

Esta actividad que hoy se celebra, 12 de octubre, fue un acuerdo de la asamblea para que a una sola voz denunciar la introducción de las megaempresas que están afectando a todos por igual. Y que viene acompañada no solo de llegar pacíficamente sino de imposición. Eso ya nos agrede, y que traigan de la mano de un lado los grupos delictivos del crimen organizado y por otro la policía o la guardia nacional es toda una estrategia de despojo y eso es lo que se va a denunciar en México y en otros países porque solamente así estaremos dándonos la mano y cada quien en la región no descuidar la organización que se va tejiendo desde abajo que es lo que va a quedar para que nuestros hijos vayan teniendo sus bosques, sus tierras, sus aguas y que son ellos, que viene atrás, quienes van a continuar esta lucha que emprendamos. En eso estamos, y en eso vamos a seguir y por eso la resistencia de mantenernos vivos y que haya vida para los que vienen atrás.

¿Qué es para ustedes la dignidad?

La dignidad es la vida, es la forma como ha estado presente el pueblo con su lengua, con su vestido, con su forma propia de organizarse, con sus tierras, sus bosques, y lo que ha pasado es que nos han querido pisotear y acabar. Lo único que no se nos ha acabado ni se nos va a acabar es la dignidad. Que debe ser más fuerte a cada rato porque eso es lo que nos va a hacer luchar para que no nos acaben ni nos exterminen porque el día que se nos acabe eso entonces ya seríamos parte de este proceso represor y capitalista, y no. Nuestros abuelos nos dejaron bien claro el mensaje: siempre hay que pensar por los demás, que siempre hay que luchar por cuidar nuestra madre tierra, nuestros bosques, y hay que seguir resistiendo, manteniendo esa dignidad como indígenas, que dicen ellos que no valemos porque no tenemos estudios, porque somos de un color. Yo creo que somos los originarios de México, los que hemos estado y los que vamos a seguir estando en la medida en que luchemos juntos y no nos sigan pisoteando y dañando porque somos iguales a pesar de que nos ven de otro color.

12 de octubre en Madrid ¿qué sientes estando por acá un día como hoy, sabiendo que no solo no se ha hecho memoria de todo aquello, sino que se sigue celebrando “el descubrimiento” mediante un desfile militar? ¿Qué sientes?

Coraje. Mientras celebran unos un día de fiesta, para otros es un día, como dicen en México, de lucha y de protesta porque es el día en que muchos hermanos murieron y fueron masacrados. Recuerdo que por ahí escuchaba que en una mano llevaban la espada y en otra la cruz e iban sometiéndolos y no solo eso sino cómo los iban masacrando. Fue un desangramiento de América. Cómo unos celebran eso te llena de coraje e impotencia. Quienes tienen el dinero siguen disfrutando de esas muertes y todavía lo siguen haciendo y siguen privando a otros sectores con tal de seguir masacrando pueblos y llevar a cabo sus negocios. Nunca me había tocado estar acá donde celebran un 12 de octubre. Nosotros siempre en México, como dicen allá, es de lucha y protesta, es el día en que los pueblos deben levantar la voz y decir que seguimos de pie y queremos seguir existiendo y vamos a luchar por esa existencia. Es el día que tenemos que dignificarnos como pueblo y decimos estamos aquí, vamos a seguir y vamos a luchar por todos. Nuestra lucha va a ser colectiva, desde abajo. Escuchar acá como se celebra este día me llena de coraje pero un coraje que se convierte en rebeldía en ir echándole más ganas a lo que se va construyendo desde los pueblos y otros que han asumido la lucha de los pueblos como suya, hemos logrado tal vez descubrir que si tenemos los mismos dolores podemos construir un espacio grande donde vayamos pensando juntos cómo vamos a ir acabando con este monstruo y que de eso se trata, de eso se trató el camino en el recorrer de ir invitando a que si no nos juntamos y nos ponemos de acuerdo para acabar el capitalismo éste nos va acabando de manera separada. Juntemos para ser más fuertes y que les cueste más trabajo que no tan fácil nos acaben. Da trabajo, pero es el llamado y el reto. Que juntos construyamos algo diferente y de muchos lados para que juntos vayamos tejiendo y haciendo una red grande.

Vocesenlucha. Espacio de comunicación popular sobre los pueblos de América Latina y el Estado español.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=262045