Conflictos 
Abril 201
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La «reforma agraria integral» se desarrolla hacia la soberanía alimentaria que significa: “El DERECHO de los pueblos, de sus Países o Uniones de Estados a definir su política agraria y alimentaria El derecho de los campesinos a producir alimentos y el derecho de los consumidores a poder decidir lo que quieren consumir y, cómo y quién se lo produce. El derecho de los Países a protegerse de las importaciones agrícolas y alimentarias demasiado baratas o dumping. (…) El reconocimiento de los derechos de las campesinas que desempeñan un papel esencial en la producción agrícola y en la alimentación (…)”. Leer

 

Por lo tanto, la «reforma agraria integral» se desarrolla en antagonismo irreconciliable con los supermercados e hipermercados que –para la mayoría de nosotros- simbolizan modernidad, bienestar, seguridad y libertad. Todo lo contrario de lo que son. Su modernidad es la de NO LUGARES que nos amoldan a sentirnos bien con el despojo capitalista de nuestra esencia social.  Son formadores de precios que limitan o degradan el consumo básico de las grandes mayorías. Abusan de su poder quitándoles ganancias a los proveedores y forzándolos a producir mercancías dentro de determinadas características. Flexibilizan en extremo a sus trabajadores. Juegan papel importante en que los alimentos estén contaminados químicamente, tengan dudosa calidad nutricional y bromatológica, y procedan de países distantes. Causaron la quiebra de los pequeños y medianos comercios. Contribuyen a la desaparición forzada de campesinos e indígenas, al despilfarro de energía en transporte y a la destrucción del tejido social a consecuencia de la agropecuaria e industrial. Tapan la criminalidad del capitalismo de que: “entre 2010 y 2011, los precios de los alimentos han batido récords siete meses consecutivos. Ésta ha sido una de las causas de las revueltas en Túnez, Egipto, Argelia o Jordania, ante una subida de un 25% respecto a los precios del año pasado. (…) Debido al incremento en los precios de la comida, el número de hambrientos se está acercando a los 1000 millones, cuando los últimos datos de la FAO los cifraba en 925 (…)”. Leer 


 

 

 

PLANTEO / IDEOLOGÍA / PREMISAS E HIPÓTESIS

 

Planteo

La «reforma agraria integral», como lucha de clases, erradicará la pobreza al ser parte fundamental del proceso de emancipación del capitalismo e imperialismo cuyo desarrollo se da por acumulación de riquezas e ingresos en oligopolios. Pero este progreso en la desigualdad social e internacional resulta ignorado por las grandes mayorías debido a la democracia que camufla la tiranía del poder económico y los organismos financieros internacionales como el BID. Pero, sobre todo, el sentido común que el sistema dominante ha inculcado hace creíbles que:

Para peor, dichas afirmaciones se dieron en el seno del BID que hoy juega un papel fundamental en diseños y ejecuciones del sistema de saqueo de América Latina y el Caribe en forma de modelo extractivo, Plan Puebla Panamá e IIRSA. Leamos que se dijo:

"La pobreza es hoy una asignatura aún pendiente en Latinoamérica, al impactar a 198 millones de personas, un tercio de la población de la región. Según la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Alicia Bárcena, ese flagelo alcanzó una tasa del 32,1 por ciento en 2010, tras disminuir el uno por ciento respecto a 2009. Al intervenir en una asamblea del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que tiene lugar en Calgary, Canadá, la funcionaria recordó que CEPAL prevé un crecimiento económico del 4,2 por ciento para el área en 2011. Ese índice será más moderado que el del año anterior, afirmó. Reconoció que la desigualdad es una de las asignaturas pendientes de Latinoamérica, cuyo auge económico no se ha traducida en una reducción de la inmensa brecha entre ricos y pobres.

La economía mundial y el sistema financiero deben ser más equitativos, justo y estables a fin de que el progreso beneficie a todos, incluidos los más pobres, apuntó.

 A juicio de la secretaria ejecutiva de la CEPAL, la igualdad social y el crecimiento económico no están reñidos entre sí.

 En ese sentido recomendó dotar al Estado de una mayor capacidad para redistribuir recursos y promover la equidad en la región de mayor desigualdad del planeta".

Fuente: http://www.argenpress.info /2011/03/pobreza-la-asignatura-pendiente-en.html

 

Ya Rodolfo Walsh escribe en su Carta abierta a la Junta Militar: "(…)El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron.
Ilegítimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresión objetiva de la voluntad del pueblo, único significado posible de ese "ser nacional" que ustedes invocan tan a menudo.
Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de minorías derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivas, explotan al pueblo y disgregan la Nación. Una política semejante sólo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha conocido la sociedad argentina.(…)

 

5. Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada.
 En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar11, resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos reductos coloniales.
 Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisiones internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9%12 prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron.13
 Los resultados de esa política han sido fulminantes. En este primer año de gobierno el consumo de alimentos ha disminuido el 40%, el de ropa más del 50%, el de medicinas ha desaparecido prácticamente en las capas populares. Ya hay zonas del Gran Buenos Aires donde la mortalidad infantil supera el 30%, cifra que nos iguala con Rhodesia, Dahomey o las Guayanas; enfermedades como la diarrea estival, las parasitosis y hasta la rabia en que las cifras trepan hacia marcas mundiales o las superan. Como si esas fueran metas deseadas y buscadas, han reducido ustedes el presupuesto de la salud pública a menos de un tercio de los gastos militares, suprimiendo hasta los hospitales gratuitos mientras centenares de médicos, profesionales y técnicos se suman al éxodo provocado por el terror, los bajos sueldos o la "racionalización".
Basta andar unas horas por el Gran Buenos Aires para comprobar la rapidez con que semejante política la convirtió en una villa
 miseria de diez millones de habitantes(…)" Fuente: http://www.literatura.org/Walsh/rw240377.html

 

Todavía hoy sigue la impunidad del poder económico e imperialista tanto por idear y financiar al terrorismo de estado entre 1976 y 1983, como por usar la 'democracia' para legalizar y legitimar su saqueo empobrecedor y destructor. La Agencia de Noticias Red Acción nos permite indagar acerca de:

 

Golpe militar: el papel de las grandes empresas

Desde los años previos a la instauración de la dictadura militar, pero con mayor intensidad a partir del 24 de marzo del ’76, se generó una estrecha relación entre las patronales y las fuerzas represivas del estado. Empresas como Acindar, Ford, Siderca, Ledesma, Mercedez Benz y muchas más, impulsaron y sostuvieron con aportes y logística la represión contra los sectores trabajadores.

 

“Hubo un modus operandi común en el accionar de las empresas durante este período. Acindar es un caso ilustrativo. El 20 de marzo de 1975 esta empresa llevó adelante una medida ejemplificadora contra el movimiento obrero, al hacer ingresar y tomar control de la fábrica a las Fuerzas Armadas, policiales y parapoliciales” comentó Victoria Basualdo en conversación con integrantes de la RNMA.

“La represión implicó la persecución y encarcelamiento de tres camadas de dirigentes sindicales y la instalación de un centro de detención clandestino dentro de la empresa” agregó Basualdo, quien realizó una investigación específica sobre la participación de algunas empresas en la implementación del modelo económico propio de la dictadura.

Una de las características principales de la relación entre Acindar y las FF.AA. es la persona de José Martínez de Hoz, quien fue ejecutivo de la empresa hasta la instauración del golpe militar, donde desempeñó el cargo de Ministro de Economía.

El caso de Acindar también es paradigmático por la fuerte organización de los obreros metalúrgicos, así como su relación en ese tiempo con otros sindicatos. Basualdo ratificó en la transmisión en vivo que la RNMA realizó por los 35 años del golpe genocida que “a la fecha, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Villa Constitución está intentando iniciar un proceso contra Martínez de Hoz por su participación en la organización intelectual de la represión y desaparición de trabajadores de esa empresa”.

Según la investigadora de FLACSO Argentina - CONICET “esclarece aun más la relación entre patronales y FF.AA. el hecho de que mientras en el país se producía un proceso de desindustrialización de la economía, con una reducción del 10% de la producción, estas empresas tienen una participación positiva y de concentración económica en esos años”.

En los casos de las industrias automotrices Basualdo asegura que Ford también tuvo un centro de detención dentro de la fábrica y en Mercedes Benz desapareció la comisión interna gremial que organizaba a los obreros.

Hacia el final de la entrevista realizada mientras la marcha por Avenida de Mayo empezaba a circular, Basualdo recordó un documental llamado “Milagros no hay” en el que la periodista alemana Gaby Weber interroga a Un ejecutivo de Mercedez Benz de esos años que al ser interpelado sobre el crecimiento de la empresa durante los años del golpe, expresó que “milagros no hay”, en clara alusión a la represión e imposibilidad de protestar de los trabajadores".

 

El golpe militar del 24 de marzo de 1976 y la clase trabajadora

"El conflicto entre capital y trabajo se encontraba en el centro de la escena a mediados de los años ’70, y constituyó uno de los principales desafíos que el golpe militar se propuso enfrentar".


Por 
Victoria Basualdo 
(FLACSO Argentina-CONICET)*.

Aún hoy, 35 años después, existen fuertes debates tanto académicos como políticos sobre el significado y carácter del golpe militar del 24 de marzo de 1976 y la dictadura que éste inauguró. Frente a las perspectivas que privilegian la dimensión política de esta historia, y que entienden al golpe militar exclusivamente en el marco del enfrentamiento entre fuerzas armadas y organizaciones político-militares, consideramos fundamental introducir una mirada de clase que permite iluminar aspectos centrales de esta historia. Esta breve intervención tiene como objetivo sintetizar los hallazgos de algunas investigaciones realizadas desde distintos campos y disciplinas, que en conjunto permiten dar cuenta de lasrelaciones existentes entre las transformaciones sociales, políticas y económicas en un período que tuvo un impacto clave en la historia argentina de las últimas décadas. Rescataremos entonces aquí algunas líneas que consideramos fundamentales para la discusión histórica y política, que creemos que sería muy rico profundizar.

 

1. La importancia del conflicto entre capital y trabajo desde fines de los ’60 hasta mediados de los ’70 y sus vinculaciones con las confrontaciones políticas

En lo que se refiere al período previo al golpe militar, se produjo una creciente articulación entre las aproximaciones que habían destacado la importancia del proceso de radicalización política y el crecimiento de las organizaciones políticas y político-militares del campo de la izquierda, con aquellas centradas en el conflicto entre capital y trabajo entre fines de los años ’60 y mediados de los años ’70 (1).

En los últimos años hubo un gran número de contribuciones que hicieron aportes importantes para superar la división previa entre estudios políticos y estudios del mundo del trabajo, y comenzaron a explorar la relación estrecha, rica y muchas veces tensa y contradictoria que se fue tejiendo entre militancia política y militancia sindical (2). Algunos de estos trabajos se centraron en el activismo sindical de base, afirmando que las luchas en torno a la organización en el lugar de trabajo fueron un campo de importancia decisiva en el que se tejieron estas vinculaciones.

Al mismo tiempo, una cantidad de trabajos se centraron en el momento inmediatamente anterior al golpe, que se caracterizó por una agudización del conflicto sindical, mostrando una creciente actividad de los sectores tanto combativos como ortodoxos del sindicalismo. Todos ellos contribuyen a afirmar que el conflicto entre capital y trabajo se encontraba en el centro de la escena a mediados de los años ’70 (1), y que constituyó uno de los principales desafíos que el golpe militar se propuso enfrentar.


2. 
La significación que tuvo el final de la segunda etapa de la industrialización por sustitución de importaciones (ISI)

Existen también contribuciones importantes que permiten apreciar que este auge de la radicalización política y la lucha obrera se produjo en un contexto estructural que sentó ciertas condiciones de posibilidad que fueron aprovechadas por la clase trabajadora. Frente a estudios anteriores, basados en información estadística incompleta, que sostenían que la industrialización había entrado en una fase de estancamiento definitivo en la década del ’60, una serie de trabajos realizados en el campo de la economía demostraron que pueden distinguirse, en la segunda etapa de la ISI, caracterizada por una creciente diversificación e integración de la estructura industrial argentina y que se extendió desde mediados de los años ’50 hasta mediados de los ’70, dos subetapas distintivas.

Si bien en la totalidad de la segunda ISI las industrias dinámicas fueron la automotriz, la metalúrgica y la química, en un contexto de claro ascenso de la participación del capital extranjero en la economía, hay que distinguir una primera subetapa, extendida entre mediados 1956 y 1963, que se caracterizó por un crecimiento del PBI a una tasa del 2,1% anual y ciclos de corto plazo que implicaron, en sus fases descendentes, caídas del producto en términos absolutos. En cambio, en la segunda subetapa desarrollada a partir de 1964, el crecimiento del PBI fue del orden de 5,1% anual hasta 1974.

Durante este último período siguieron existiendo ciclos ascendentes y descendentes, aunque éstos ya no involucraron caídas en términos absolutos sino desaceleraciones del crecimiento, luego seguidas por alzas más pronunciadas. Esto sugiere que el modelo sustitutivo, aún con sus limitaciones y problemas, lejos de estar agotado a mediados de los años ’70, había transitado en cambio un período de gran crecimiento y desarrollo durante una década. Esta evolución constituyó un punto de partida para el activismo obrero que tuvo grandes logros. Estudios económicos disponibles proveen un dato clave referido a la distribución funcional del ingreso que refleja el poder de la clase trabajadora: en 1974, los salarios tenían una participación de alrededor de 48 puntos en el ingreso nacional, es decir estaban cerca de igualar el hito histórico de 50 puntos alcanzado durante los dos primeros gobiernos peronistas. Este es otro dato clave para reafirmar el poder de la clase trabajadora que, aún con fuertes diferencias y confrontaciones internas, se hallaba en un gran nivel de organización y movilización a mediados de los años ’70.

 

3. La estrecha vinculación existente entre políticas económicas, laborales y represivas de la última dictadura militar

Desde esta perspectiva y con estos aportes en mente, es posible comprender que el golpe de estado de 1976 intentó no sólo dirimir una confrontación política de las fuerzas armadas contra las organizaciones políticas y político-militares del campo de la izquierda en sentido amplio, sino también poner fin a fuertes conflictos existentes entre las clases que estaban fuertemente vinculados con el proceso de radicalización social acentuado desde fines de los años ’60. Tres líneas de política de la dictadura militar, en el campo económico, laboral y represivo, fueron centrales para reformular la dinámica anterior de relación y conflicto entre las clases.

Las políticas represivas constituyeron una de las marcas más visibles de la dictadura militar: la instauración del terrorismo de estado, y la aplicación de la desaparición de personas como método privilegiado, además del encarcelamiento, el asesinato y demás formas de persecución a la oposición y de disciplinamiento social son sin dudas las características más resonantes del gobierno que tomó el poder por la fuerza en 1976. Sin embargo, sólo recientemente han tomado mayor visibilidad e importancia las aproximaciones que enfatizaban que esta política represiva no estuvo únicamente dirigida a militantes políticos del campo de la izquierda, sino también a sectores importantes de la clase trabajadora, entre los cuales los delegados, miembros de comisiones internas y activistas de base tuvieron un papel muy importante.

Al mismo tiempo, estudios recientes destacaron la importancia de examinar las vinculaciones que se establecieron entre fuerzas armadas y elites económicas en la represión a los trabajadores, destacando que tuvieron como objetivo central marcar un punto de inflexión en la historia previa de organización y lucha del movimiento obrero argentino, en particular en la desarrollada en el lugar de trabajo.

Esta relación entre sectores del capital concentrado y fuerzas militares no se restringió a la política represiva, sino que se plasmó también en la política económica, que marcó un profundo quiebre en la historia de más de cuatro décadas de industrialización desarrollada en el país desde la década del ’30, promoviendo una inédita redistribución del ingreso en contra de los trabajadores, una creciente apertura al mercado internacional, un acelerado crecimiento del endeudamiento externo y una marcada desindustrialización. Un símbolo central de esta relación fue José Alfredo Martínez de Hoz, que pasó de ser Presidente del directorio de la empresa siderúrgica Acindar, en la cual se desarrolló un proceso represivo de inédita magnitud en 1975 que incluyó un campo de detención dentro del predio de la fábrica, a ser Ministro de Economía de la dictadura militar entre 1976 y 1981.

La clase trabajadora no sólo sufrió el fuerte embate de las políticas represivas y económicas, sino que además vio dramáticamente reducida su posibilidad de organización y lucha debido a un profundo reordenamiento de la legislación y la práctica de las relaciones laborales, que comenzó por la intervención por parte de personal militar de la CGT y de los gremios más importantes y representativos, e incluyó una batería de legislación que prohibió toda forma de organización en el lugar de trabajo, así como toda forma de movilización en el espacio público.

Es importante destacar que a pesar del impacto de esta ofensiva desarrollada en estos tres frentes, distintos sectores de la clase trabajadora consiguieron organizarse y movilizarse durante la dictadura, con demandas económicas y laborales, o con protestas contra la avanzada represiva, lo cual resultó fundamental para mantener ciertos niveles de organización y de lucha que permitieron, en la transición a la democracia, iniciar un proceso de reconstrucción y reorganización obrera.

 

4. Las profundas transformaciones estructurales operadas durante la dictadura y su legado para la historia posterior de la clase trabajadora

Frente a interpretaciones que se refieren al “fracaso” de la dictadura militar aduciendo que éste fue finalmente desplazado del poder en 1983, resulta imprescindible recordar que las transformaciones operadas en este período marcaron fuertemente el rumbo de las décadas siguientes de la historia argentina. No sólo las políticas represivas dejaron un legado de terror y disciplinamiento social de gran impacto, al tiempo que los retrocesos en los derechos laborales sólo pudieron ser revertidos parcialmente en un proceso que llevó años, sino que se produjeron en esta etapa cambios en la estructura económica y social que se mantuvieron y profundizaron durante los gobiernos democráticos que siguieron a la dictadura.

Las políticas que dieron inicio a estos cambios profundos en la economía argentina fueron la Reforma Financiera de 1977, y su confluencia con la apertura económica y la drástica reducción de la protección arancelaria implementada en 1979, las cuales promovieron una transformación en los precios relativos de los sectores económicos en perjuicio del sector industrial. Esto ocasionó un abrupto descenso de la participación del sector industrial en el Producto Bruto Interno, al tiempo que las transferencias al capital concentrado favorecieron una profunda reestructuración del sector, que se concentró de manera inédita. Al mismo tiempo, se produjo un dramático incremento de la deuda externa (de alrededor de 8 mil a 140 mil millones de dólares, entre 1976 y 2001) y una transformación de su funcionalidad y objetivo.

Una ilustración clara y contundente del impacto de estos procesos en la clase trabajadora es la evolución de la participación de los asalariados que llegó a un piso de 22 puntos del PBI en la crisis hiperinflacionaria de 1982.

Este cambio del patrón de acumulación de capital, que tuvo lugar en un contexto de cambios profundos en la economía mundial que marcaron el fin del denominado “modelo fordista”, se implementó en el caso argentino con un ritmo especialmente acelerado y abrupto y tuvo un sesgo particularmente excluyente y regresivo que marcó en forma significativa la historia de la clase trabajadora y sus organizaciones en las décadas siguientes.

 

A modo de conclusión: la clase trabajadora y sus desafíos hoy

El conjunto de aportes citados (que son sólo algunas de las aproximaciones que proveen claves útiles), nos permite no sólo comprender algunos aspectos importantes de la historia reciente argentina, sino también detectar líneas para la construcción futura. El gran desafío hoy, a la hora de recordar el golpe de estado, es no sólo discutir en qué medida algunos de estos legados regresivos se encuentran presentes aún en la actualidad, sino también encontrar formas de combatirlos. El fortalecimiento de la clase trabajadora y sus organizaciones, el apuntalamiento y extensión de mecanismos de representación en los lugares de trabajo y la articulación de los trabajadores con organizaciones políticas representativas parecen, en este sentido, vías fundamentales para revertir definitivamente las herencias de la dictadura y abrir nuevos caminos.

*Para contactarse con la investigadora: basuvic@yahoo.com.ar

Fuente: www.anred.org/ 24-03-2011

 

Hoy en nombre del desarrollo y las fuentes laborales, el capitalismo e imperialismo lleva a cabo:

 

1. La negación de los derechos básicos

 

 "Cien días sin Roberto López" por Darío Aranda

Ojos que interrogan. Pies descalzos. Vidas a las que se les niegan todos los derechos básicos.

“Los únicos privilegiados son los niños”, afirman. Pero nunca se cumplió -ni se cumple-con los chicos indígenas, que encabezan las estadísticas oficiales de desnutrición, muerte infantil y analfabetismo.

 

23 de noviembre de 2010. Los cuerpos del Pueblo Qom de Formosa llevan las marcas de la salvaje represión. Desmienten al progresismo. Incomodan a los intelectuales orgánicos y obligan a tragar sapos a los periodistas acríticos.

“Somos el Gobierno de los derechos humanos”, se inflan el pecho mientras niegan el presente indígena y campesino.

 

Acorralados en pocas tierras.

Privados de su forma tradicional de obtener alimentos.

Rehenes de políticas clientelares.

Educación, salud, vivienda, trabajo. Todos derechos vulnerados, inventos del mismo blanco que creó el rifle a repetición, el trabajo esclavo, la soja transgénica, el desmonte, los agrotóxicos, la ganadería intensiva, la minería a cielo abierto. Un modelo que se publicita como el “desarrollo” y se traga vidas a cada paso.

 

Robo de bebés. Torturas. Secuestro de personas. Desaparecidos. Campos de concentración.

Los pueblos originarios de la actual Argentina también sufrieron un genocidio.

Pero no son urbanos. No son blancos. No son clase media.

Y nadie reclamó un “nunca más”. De allí la continuidad, el presente de represión y asesinatos, el robo de territorios y el avance extractivo. Empresas (sojeras, mineras, petroleras), gobiernos y jueces son un bloque homogéneo.

 

“La tierra es nuestra vida”, resume Felix Díaz, referente qom que no se deja corromper ni cooptar, una fisura en el muro del poder.

La Argentina del siglo XXI niega, sistemáticamente, los derechos humanos de los pueblos originarios. Los asesinatos en Formosa y las muertes por hambre en Salta son apenas una muestra.

Año de elecciones. En silencio cómplice, se mantiene el genocidio.

 * Texto solicitado y luego censurado por revista “progresista” de Argentina.

 Fuente original: http://darioaranda.wordpress.com  – 04/03/11

 Fuente: BOLETIN DE NOTICIAS de MOVIDA AMBIENTAL

 

2. La destrucción de las comunidades y  de la naturaleza

 

"Sobre la nueva “conquista del desierto”: el IIRSA en la Patagonia Argentina" por Mónica Menna*

Los beneficios obtenidos entre 1990 y el 2002 por las multinacionales y los bancos -más de un trillón de dólares en ganancias, intereses de la deuda y regalías-, junto con los fondos expatriados y las lucrativas compras de empresas de servicios generó, en las poblaciones, pobreza y estancamiento y en el imperio, la necesidad de seguir con el saqueo que le permitiera mantener las ganancias y, en lo posible, mejorarlas. Lo que queda, fundamentalmente los bienes naturales, pasaron a ser un botín a controlar. En el área de recursos, y en esto comprendemos no solo los estratégicos sino fundamentalmente la tierra y el agua, podemos observar en toda Latinoamérica planes que se copian como calcos y que fueron generados por las usinas académicas, alimentadas económicamente por gobiernos centrales, fundaciones y empresas, y aplicados por organismos financieros internacionales. Los intereses por la tierra y el agua parecen dividirse en tres áreas: • zonas protegidas donde se mantienen prístinas e incontaminadas regiones que por intereses estratégicos, biotecnológicos, bioprospectivos, por contener grandes reservas de agua, por intereses turísticos o inmobiliarios es importante conservar. • Las zonas costeras que, no solo tienen una importancia fundamental en recursos - recordemos que la mayor riqueza marítima se encuentra en las mismas- sino también porque estratégicamente son de vital importancia para el flujo comercial. • Y por último, las zonas “libres” o más adecuadamente llamadas de sacrificio, en las que se producen los saqueos más devastadores como las talas de millones de hectáreas de bosques, el avance de los cultivos transgénicos, la explotación minera, etc. A su vez, estas tres zonas son atravesadas por corredores entendiendo, mas allá de lo que se nos intente “vender”, que estos corredores marítimos, fluviales y terrestres son vías para el flujo de negocios y a la vez, son vitales para la consolidación del control hegemónico sobre los bienes naturales y estratégicos. Delgado Ramos señala la complejidad que estos corredores significan, destacando que abarcan: a)medios de transporte de las materias primas y mercancías (puertos marítimos, canales de agua, ferrocarriles de alta velocidad, carreteras); b) energía (hidrocarburos y electricidad) que alimente los sistemas de producción (plantas nucleares, termoeléctricas, hidroeléctricas, tendidos de interconexión eléctrica, gasoductos y oleoductos); c) agua utilizable en las actividades productivas (presas, trasvases, acueductos, sistemas de bombeo); d) telecomunicaciones (fibra óptica y centros de comunicación con tecnología de punta) que integren a la región en tiempo real, al interior del corredor y en su interconexión con otros corredores.

 

En el desarrollo geopolítico y estratégico que comprende a nuestros países sudamericanos surge, -a modo de su par mesoamericano el PPP (Plan Puebla Panamá), el IIRSA (Iniciativa para la Integración de Infraestructura Regional Sur Americana), un acuerdo que firmaron los doce presidentes de los países sudamericanos en el año 2000 para establecer un plan de implementación de infraestructura que atravesaría toda la región, dividida en 10 ejes y con aproximadamente 400 mega proyectos que incluyen: carreteras, puertos, telecomunicaciones, represas, puentes, etc. con un coste que se eleva, en sus inicios, a mas de 37 mil millones de dólares. (…)  Toda esta maquinaria de infraestructura está al servicio de experimentar y tratar de aplicar programas de privatización de las regiones y sus riquezas, impulsando estrategias interregionales donde las naciones y sus particularidades quedan desdibujadas en pos de facilitar el saqueo. El territorio se reordena en función de los fines del comercio internacional. De alguna manera el IIRSA se constituye en la infraestructura del saqueo. Las empresas y los TLC (Tratados de Libre Comercio) necesitan el IIRSA, son complementarios; al comercio neoliberal le urge trasladar enormes volúmenes de materia prima para seguir alimentando su maquinaria, eliminando cualquier obstáculo que le limite la extracción y el manejo de nuevos mercados, como también la instalación de industrias contaminantes. Las corporaciones necesitan una forma rápida y barata de transportar todos sus productos y al mismo tiempo, lugares donde montar sus tecnologías. Es así como se determinan por dónde se hacen los tendidos, dónde se aplica tecnología de punta, dónde se privatiza, qué zonas se destinan a siembras para por ej.: agrocombustibles, forestaciones, etc. También se establecen qué zonas hay que preservar. Sobre estas, muchas veces, se implementan estrategias de conservación diseñadas por organizaciones conservacionistas manejadas financiera e ideológicamente por las políticas centrales y corporativas. Si bien podríamos inferir que existe una contradicción entre los agresivos proyectos de instalación de industrias contaminantes, siempre faltos de controles por parte del Estado, con sus consecuentes impactos ambientales por un lado, y las propuestas de protección de los ecosistemas por el otro lado, podemos afirmar que contamos con suficiente información y ejemplos como para marcar que son parte de lo mismo, que conforman dos maneras de ocupar el territorio para controlar y explotar los abundantes recursos estratégicos presentes en la región.  

La implementación del IIRSA se manejó desde el principio con una estrategia de desinformación y de fragmentación, enmascarada con el eterno argumento del desarrollo y el progreso. Las poblaciones afectadas se enteraban mal y tarde de lo que significaba, en su región, la realización de algunos de los proyectos y cómo los mismos iban a afectar sus cotidianeidades con efectos sociales, ambientales y económicos no deseados y sobre los cuales nunca fueron consultados. Sólo últimamente, y a raíz de la movilización de personas y organizaciones, tibiamente se están comenzando a establecer programas de comunicación, donde la intervención de las comunidades afectadas sólo pasa por un simulacro de participación que nunca incluye la posibilidad de decidir. Por otra parte y como respuesta a la protesta social y las posibles implicancias que estas podrían traer en la realización de algunos de los proyectos se crearon “observatorios”, constituidos por organizaciones de dudosa independencia en cuanto a los intereses centrales, que lo único que hacen es monitorear las consecuencias que este plan van a traer, tratando de ver cómo se mitigan los impactos o, como gustan llamarlos, las “externalidades negativas”, pero nunca cuestionando, en definitiva, al IIRSA en sí mismo y al modelo de integración que representa, muy alejado de las reales necesidades de las poblaciones. 

 

La Patagonia La Patagonia no escapa a este reordenamiento territorial. (…) 

Conclusión Por último, y a modo de conclusión, es bueno recordar que la región que hoy llamamos América Latina fue sometida a lo largo de más de cinco siglos a feroces políticas de colonización, explotación y saqueo, que planes como el IIRSA no hacen más que facilitar esta expoliación, ya que están hechos a la medida de las empresas y nunca en función de una verdadera integración de los pueblos Si bien es cierto que hay una continuidad en las políticas hegemónicas de dominación, las tecnologías han avanzado y, las mismas permiten que los procesos se aceleren y que recursos y zonas que en otro momento no fueran tenidos en cuenta, hoy sufran el avance insaciable de las corporaciones sobre sus territorios y bienes. La Patagonia es un territorio con un gran reservorio de agua dulce, rico en recursos y bienes naturales, no solo terrestres sino también marítimos, donde las grandes distancias entre localidades, la poca población y las complicidades de sus políticos hacen creer que es fácil su saqueo, ubicándola en un lugar de privilegio ante los insaciables intereses del comercio internacional. Así es que nos encontramos en nuestra región con gigantes como Aluar o Barrick financiando proyectos, como la línea de alta tensión Choele-choel – Pto Madryn y la línea Comahue – Cuyo respectivamente o a empresas asiáticas interesadas en invertir en infraestructuras. Ante esto, la única forma de parar la ocupación total del territorio, como si fuera un botín de guerra a repartir, es la organización y la lucha popular". Fuente: http://www.revista-theomai.unq.edu.ar/numero18/Menna.pdf    2do semestre 2008 

 

En consecuencia, nuestra historia y nuestro presente prueban el antagonismo del desarrollo capitalista e imperialista con las necesidades y aspiraciones de nosotros, los de abajo. En efecto, el capitalismo en Argentina progresa en dirección a la acumulación de riquezas y omnipotencia de las transnacionales cuyos socios menores son todos los factores locales de poder. Este funcionamiento que se halla en plena vigencia, fue instaurado mediante Estado terrorista para derrotar a las fuerzas políticas, sindicales y sociales del proceso emancipador. En simultáneo, la alianza imperialista con las clases dominantes cargaron la deuda externa pública sobre nuestras espaldas como sistema de eterno empobrecimiento e incapacidad de soberanía del país. Complementó la eficacia de este sojuzgamiento mediante subordinación total de Argentina a la globalización financiera.

 

Mediante los gobiernos constitucionales desde 1984 hasta hoy, la alianza ha conseguido legalizar y legitimar la impunidad para desmantelar el Estado social, apoderarse de las empresas estratégicas, convertirnos en clientela cautiva, despojarnos de derechos básicos, implantar la flexibilidad e informalidad laboral, hambrear y matar con gatillo fácil a la niñez y adolescencia de los desposeídos de todo. 

 

En la actual etapa, el entramado de la alianza con el gobierno-estado (en sus distintas jurisdicciones)   desterritorializa mediante desalojo, desplazamiento, ruptura del tejido social, aculturación y arrasamiento de las comunidades tanto de vida como de trabajo. Y reterritorializa mediante agronegocios, megaminería a cielo abierto, mega represas, megaemprendimientos comerciales, turísticos e inmobiliarios. Es decir, impone los supernegocios de los oligopolios sin importarle condenar a pobreza y exterminio a una creciente mayoría de los de abajo que son ninguneados e invisibilizados. ¿Cuándo llegará el Nunca Más al Partido Justicialista?

Se desprende que el desarrollo de la «reforma agraria integral» arraiga en la recuperación de territorios como comunidades de vida o de trabajo con historias y futuros en común. Es decir, está presente en las asambleas de autoconvocados contra el saqueo, contra la contaminación ambiental y por la vida, por el agua, por la dignidad de los pueblos. Está en los pueblos originarios afirmándose sujetos de derechos y de autonomía. Está en el Movimiento Nacional Campesino Indígena que lucha contra la agricultura sin agricultores y por la soberanía alimentaria. Están las organizaciones por vivienda y trabajo dignos. Están los trabajadores que autogestionan empresas, los que resisten al desmantelamiento del sector público, los que exigen terminar con el trabajo no registrado y con salarios de pobreza, etc.

Todas son construcciones de comunidad en rebeldía con el modelo de desarrollo y en lucha por otra sociedad y otro mundo posibles. Se concretan por protagonismo popular con sentido emancipatorio y constituyen comunidades locales pero que tienen perspectivas de internacionalismo revolucionario. Por tanto, se contrapone con el Plan Nacional de Participación Comunitaria en Seguridad de Nilda Garré que refuerza la subsunción de los de abajo al orden en favor del enriquecimiento creciente de los oligopolios globales y sus socios locales. Leamos: "(...)Este plan se propone algo sencillo, efectivo y de fondo: escuchar a la gente, conformar espacios orgánicos que posibiliten la participación de la comunidad en la confección de planes locales de seguridad con la agencia policial, articulando su accionar con otras agencias estatales, e instalar mecanismos de control y evaluación comunitaria del servicio de policía(...)".Leer

 

"(...)En otro tramo de su discurso, Garré anunció que desde el Ministerio van a firmar acuerdos con instituciones educativas para capacitar a la gente en materia de seguridad. “Vamos a poner en marcha escuelas de participación comunitaria en seguridad, lo que nos permitirá reforzar las capacidades en cada territorio. Vamos a firmar convenios con la Universidad de las Madres y la Facultad de Ciencias Sociales, con quienes hemos acordado una propuesta curricular desde la perspectiva de la educación popular”, dijo. 

“Es preciso enmarcar esta propuesta en el modelo de gobierno en sentido amplio. Esta convocatoria es el punto de partida con el que pretendemos poner en marcha un proceso de participación popular progresivamente en todo el país. Queremos construir, de la mano de la comunidad organizada, el ámbito de lo público”, 
puntualizó la ministra"
. Leer

 

Es decir, el Plan no sólo nos incluye en la ciudadanía 'buena' contra la 'mala' que lleva a involucrarnos en reforzar el rol de la policía de criminalizar a los desposeídos de todo por el capitalismo e imperialismo y en verificar el cumplimiento de los códigos contravencionales sino, también, aumenta nuestro encarcelamiento. En efecto, por un lado, a las rejas y alarmas le agrega nuestra colaboración con las fuerzas de seguridad cuya función es anteponer la propiedad privada (aun cuando sea una casetera o un monedero) a la vida de personas expulsadas del consumo básico, además nos instruye en la concepción de seguridad que complementa a la de los oficializados como inversores pero, en verdad, son nuestros gigantescos e impunes saqueadores. Por otro lado, nos adjudica el papel de comunidad organizada o sea nos subordina a constituirnos corporativamente como fragmentos de sociedad enclaustrados por estar despreocupados del despojo a todos nosotros que concreta la acumulación gran capitalista. Desde tal posicionamiento similar al de un barrio cerrado y desde una comunicación mediática que censura el disenso nos propone construir el ámbito de lo público.

 

Ideología

La «reforma agraria integral» de los de abajo es lucha y construcción del proceso de emancipación de los poderes que se establecieron mediante Estado terrorista desde mediados de los setenta hasta 1983. Nos demanda, a los de abajo, la reafirmación de nuestra humanidad como organización e individualidades. Significa, por un lado, situarnos en que es suicida mantener la conciliación con quienes nos despojan de territorios, nos someten a flexibilización e informalidad laboral, nos usan como mano de obra barata, violan nuestros derechos, nos enferman, nos estresan, nos tiranizan, nos excluyen, nos reprimen y nos hambrean. Por otro lado, significa comprometernos en adueñarnos del destino común. Contra este rumbo hacia la real y efectiva democracia, se repite la convocatoria alSíganme no los voy a defraudar y el chantaje emocional de Yo o el retorno del pasado. Leamos: 

CFK: "Nuestro gran desafío es institucionalizar el modelo vigente"

"Frente a miles de militantes convocados por la Corriente de la Militancia, bajo la consigna "Todos con Cristina para seguir el cambio", Cristina Kirchner ratificó su compromiso con el modelo económico social iniciado el 25 de mayo de 2003, pidió recordar a su marido y ex presidente "como se recuerda a un militante, con alegría y compromiso" y exhortó a los "jóvenes del bicentenario" a construir su propia historia. "Si uno piensa en los jóvenes que organizaron aquel 25 de mayo de 1810, observará que los jóvenes siempre luchaban contra el yugo colonial o las dictaduras, en cambio, ustedes tienen la gran oportunidad de incorporarse a la actividad política no contra alguien sino para construir sobre las coincidencias".

En el primer acto de carácter exclusivamente político desde la muerte del ex presidente, Néstor Kirchner, Cristina aseguró que no asistía como Presidenta sino como "compañera de todos ustedes". Recordó que ella tenía 20 años el 11 de marzo de 1973, la misma edad que su hija Florencia, señaló el privilegio de la actual generación, la del bicentenario, que creció y se incorporó a la actividad política en democracia, y exhortó a los asistentes a no preguntar de dónde viene cada uno sino "si están de acuerdo con que la Asignación Universal por Hijo sirva para que millones de chicos tengan acceso a la salud y a la educación; si están de acuerdo con industrializar el país, creando valor y puestos de trabajo; si están de acuerdo en seguir invirtiendo en la educación pública; en proteger el trabajo y la producción nacional que impulse las exportaciones; si están de acuerdo en vivir en un país donde los derechos humanos sean para todos los argentinos, que es lo que nos diferencia de la barbarie; si se sienten parte de América latina, de esta América del sur; si sienten orgullo de su identidad y de su historia, de vivir en un país donde podamos ser un poquito más iguales todos los días. Si están de acuerdo, entonces, forman parte de este espacio y esta historia".

Más adelante aseguró que "no hay pueblo sin Nación, ni Nación sin pueblo", y en un claro desafío a la oposición preguntó "si en algún otro momento de nuestra historia hubo tanta libertad como ahora". Finalmente repitió que el gran reto para "el campo nacional y popular es institucionalizar el modelo vigente, que es el camino más acertado como Nación". Invitó a deponer las veleidades personales, a contestar al odio con amor, y concluyó que "no hay mejores batallas que las que se ganan con el corazón".

La Corriente Nacional de la Militancia, conformada por un núcleo de agrupaciones y organizaciones netamente kirchneristas como el Movimiento Evita, el Frente Transversal, el Movimiento Peronista Revolucionario y la Corriente Martín Fierro, entre muchas otras, calculó que, al acto que había sido pensado y debatido directamente con el ex presidente Kirchner antes de su muerte, asistieron 80 mil personas”.  Fuente: http://www.pagina12.com.ar /diario/ultimas/20-163961-2011-03-11.html

 

Tengamos en cuenta que Cristina Fernández de Kirchner se dedica a diarios discursos e inauguraciones porque son los oligopolios globales quienes planifican e imponen la mercantilización de los territorios, de la salud, de la educación, de las mujeres, de los niños. Como en los otros gobiernos constitucionales, el acentuado presidencialismo reemplazó a la dictadura militarizada en la función de bloquear las luchas reivindicativas y las revolucionarias para efectivizar el clima de extraordinaria rentabilidad de los grandes capitales. El presidencialismo permite persuadir e ilusionar a los de abajo para que deleguen su derecho a deliberar y decidir sobre el destino común.

 

Cristina Fernández de Kirchner enmascara al crecimiento del poder de las transnacionales sobre el país y a la organización, desde los setenta hasta ahora, del Estado que criminaliza tanto la pobreza como la militancia por  justicia social o por ideales revolucionarios. Para ejemplificar cómo convence a las mayorías.  Recordemos que el 30 de octubre de 2009 en Chile tuvo lugar el encuentro de las presidentas Michelle Bachelet y Cristina Fernández de Kirchner que:

 

A. Asocian la entrega del territorio cordillerano a las mineras transnacionales con la lucha de los libertadores

 

1. La versión de los gobiernos entreguistas

 

La comparación con el abrazo entre San Martín y O’Higgins que en 1818 coronó la independencia chilena le dio el marco al nuevo Tratado General de Integración que rubricarán hoy ambas presidentas

como dice la letra del Tratado, el afán integración física ampara obras de infraestructura titánicas, como el proyecto sobre el Tunel Baja Altura-Trasandino Central. Una iniciativa de más de US$ 3.000 millones de inversión que ha sido diseñada por la Corporaciòn América, de Eduardo Eunekian -anoche en la cena con las presidentes-- y en sociedad con el Grupo Urenga, la Odebrecht y Mitsubishi..

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Cristina y Bachelet coincidieron en la necesidad de profundizar la integración y la relación bilateral

Por enviado especial (Telam)

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner y su par chilena, Michelle Bachelet, coincidieron ayer en la necesidad de profundizar la integración y destacaron los avances del vínculo bilateral, en el marco del primer día de la visita de Estado de la mandataria argentina a la nación trasandina.

 

Ambas jefas de Estado repitieron estos conceptos antes y después de la reunión bilateral que mantuvieron en el Palacio de La Moneda, en lo que constituyó la actividad central de Cristina en su primera jornada de estadía a la capital chilena y que incluyó la firma de una serie de importantes entendimientos.

"Las relaciones entre los dos países están pasando por un momento óptimo"
, afirmó la presidenta argentina previo al ingreso al encuentro privado, mientras que Bachelet destacó que la visita de Fernández de Kirchner "representa un tremendo avance en la relación" bilateral, que -agregó- "es cada vez más sustantiva".

Cristina también hizo hincapié en destacar el proyecto para la construcción del tren trasandino, iniciativa que el año pasado fue declarada de interés nacional por ambos gobiernos y que la Presidenta calificó ayer como una obra "emblemática".

"Es la obra más emblemática que podemos emprender argentinos y chilenos. El día que podamos perforar esa cordillera creo que, definitivamente, habrán quedado atrás fantasmas que nunca más volverán", consideró la jefa de Estado.

Además, agregó que el también llamado túnel ferroviario de baja altura "servirá para dar mayor crecimiento a nuestras economías y mayor desarrollo a nuestras sociedades" y puntualizó que también se verán beneficiados Brasil, Paraguay y Bolivia.

En otro orden, Cristina destacó que 
"Argentina y Chile están siendo capaces de elaborar el primer complejo binacional en materia minera en el mundo, que es Pascua lama" y señaló que el mismo"significa miles de puestos de trabajos para ambos países".

"
Todas estas cuestiones, las importantes inversiones a uno y otro lado de la cordillera, van haciendo la construcción de algo que no se construye en un solo acto, en un solo día, en un solo momento. Son construcciones cotidianas que hacen los hombres de Estado, los hombres de empresa, los diplomáticos", afirmó". (30-10-2009)

Fuente: http://www.telam.com.ar/vernota.php?tipo=N&idPub=166173&id=322340&dis=1&sec=2

 

2. La de organizaciones ciudadanas argentinas y chilenas

 

DECLARACIÓN 

"Desde el Valle del Huasco, límite sur del Desierto de Atacama, donde desde hace diez años se desarrolla el conflicto minero binacional Pascua Lama, las organizaciones ciudadanas argentinas y chilenas reunidas en el Encuentro binacional “Causas y Cauces comunes: los Andes sin minería de frontera”, por nuestros hijos y las futuras generaciones declaramos: El repudio absoluto al Tratado Minero Binacional y al tipo de minería que impulsa. Este instrumento refleja un modelo económico impuesto por las grandes economías mundiales, fue diseñado por empresas mineras transnacionales, entre ellas Barrick Gold, y profundiza un modelo destructivo, impositivo y transgresor, no sólo de nuestra cultura, economía y naturaleza sino de nuestros valores, los valores de nuestras sociedades, dejando de manifiesto una intencionalidad perversa de enriquecimiento desmedido de unos pocos a costa de muchos.

El crecimiento económico infinito, base del modelo imperante, no es más que una intención ridícula e insustentable, que lo único que logrará es la destrucción de todo lo que conocemos, es por eso que trabajaremos sin descanso para luchar contra este modelo. Nos oponemos a la mega minería química en la cordillera porque: 

Primero, atenta contra el mayor y más preciado bien que conservan nuestros territorios; el agua. En Chile y Argentina, sobrevivimos gracias a esta riqueza natural, las aguas y glaciares de la cordillera, la cual riega nuestros territorios y sabiamente nos proveen en épocas de sequía, situación que ha permitido nuestra vida y nuestra sustentabilidad, la que vamos a proteger a cualquier costo. La Mega minería química a la que estamos siendo expuestos, es la más contaminante del mundo por el alto nivel de residuos químicos que genera: Cianuro, Mercurio y Arsénico, entre otros. No queremos que dinamiten nuestra cordillera, la cordillera que todos y todas alguna vez dibujamos de niños. Segundo, violenta nuestras formas de vida tradicionales, dañando el patrimonio histórico, cultural y social, mediante diversos mecanismos de corrupción, cooptación y extorsión han ensuciado lo más profundo de nuestras comunidades, dividiendo pueblos, comunidades incluso familias. 

Finalmente si nuestras autoridades no han tenido dignidad, voluntad y compromiso para enfrentar este saqueo, nosotros sí los tenemos y no queremos que nuestra soberanía se vea restringida por un tratado que entrega un territorio que pertenece a dos países soberanos, a una empresa transnacional. Seguiremos siendo vecinos, el país virtual que han puesto entre nosotros no nos dividirá, nos hemos reunido con el propósito de continuar coordinándonos, hemos trabajado estos días con ese fin y nuestra fuerza radica en la verdad y la convicción para defender la cordillera, la que históricamente nos ha separado, y que hoy nos une. Este encuentro ha sido un paso que fortalece enormemente el trabajo conjunto, hemos acordado un plan de acción y nuevos encuentros, para mejorar nuestros lazos y para vivir en una Cordillera sin minería. ORGANIZACIONES PARTICIPANTES: Agrupación Defensa Valle Chalinga - Salamanca, Región de Atacama

Asamblea Sanjuanina contra la Contaminación y el Saqueo - San Juan, Argentina

Coalición Ecuménica por el Cuidado de la Creación- Chile

Comité Medio Ambiente Rio Cochiguaz, Valle del Elqui, Región de Coquimbo

Consejo de Defensa del Valle del Huasco, Región de Atacama

Comunidad Agrícola Totoral – No a Termoeléctrica Castilla, Copiapó, Región de Atacama

Coordinadora contra Pascua Lama - Santiago

CUT Provincial, Sindicato de la Construcción - Vallenar, Región de Atacama.

Frente Cívico por la Vida  San Juan, Argentina

Comité Agua y Vida, Iglesia Presbiteriana de Chiguinto, Alto del Carmen, Región de Atacama

Madres Jachaleras - Jáchal,San Juan - Argentina

Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales - OLCAChile

Pastoral Salvaguarda de la Creación-Alto del Carmen, Región de Atacama Chile

Red Ambiental del Norte - Chile

Red de Organizaciones de Base, Córdova Despierta, Córdova Argentina

Sindicato de Pirquineros-Vallenar, Región de Atacama-Chile (…)". 
Fuente: http://www.noapascualama.org/datos/ftp/MemoriaEncuentroChileArgentinaJul2010.pdf
 

 

B. Encandilan  con los sueños de desarrollo e integración


Pascua-Lama, IIRSA: acumulación por desposesión. El imperio contraataca Pascua-Lama, IIRSA

Por Camilo Razeto, Daniela Soto y Andrés Marconi*

Resumen

"Siendo parte –y surgiendo- de una experiencia de resistencia social (No a Pascua-Lama), este trabajo constituye más que una investigación, una propuesta para desplegar un proceso colectivo latinoamericano de construcción de conocimiento, acción y transformación en torno a la crítica y acción concreta frente a la realidad Latinoamérica, la que a su vez se enmarca en relaciones geopolíticas de dependencia, contaminación/saqueo y mercantilización. Para ello, se indaga sobre las relaciones entre3 elementos: (I) el megaproyecto aurífero Pascua-Lama a desarrollar en la frontera de Chile con Argentina, (II) la Iniciativa de Integración de la Infraestructura regional deSudamérica (IIRSA), y finalmente, (III) la acumulación por desposesión, que –como se verá- permite relacionar los dos elementos anteriores.

 

(…)Pascua-Lama y el IIRSA son mega proyectos programados para América Latina que implican al menos dos naciones. Mientras el primero es netamente un proyecto extractivo minero binacional de gran envergadura impulsado por una trasnacional –que requiere la creación de un tratado binacional que lo trasciende pues permite muchos otros proyectos mineros-, el segundo es un proyecto impulsado por instituciones financieras, que involucra a toda Sudamérica en un reordenamiento territorial acoplado a un modelo primario-exportador que acentúa las relaciones de dependencia del continente en un sistema-mundo capitalista.

Lo interesante aquí es constatar que ambos proceden como formas de acumulación por desposesión: el primero mediante el tratado minero chileno argentino y el segundo mediante el diseño e implementación de ejes infraestructurales. Pero quizás lo más llamativo es el tipo de acumulación por desposesión que ambos aplican: la reconfiguración territorial. Postulamos que éste es el mecanismo distintivo en estos megaproyectos, que a su vez constituye una forma poco corriente y hasta novedosa de acumulación por desposesión, pero terriblemente dañina. En base a criterios económicos se delinean nuevas fronteras efectivas superpuestas a territorios con límites geopolíticos establecidos de mucho antes, violando con esto los Estados-nación. Estos criterios apuntan directamente a nichos extractivos y/o productivos específicos en virtud de cada zona afectada, nichos que puedan conectarse rápidamente con puertos a ambos océanos para la exportación al resto del mundo de los recursos extraídos y/o producidos.

 

Asimismo, este mecanismo de reconfigurar territorios ya existentes, en función de esos criterios primario-exportadores, profundiza y acelera drásticamente las relaciones de dependencia latinoamericana. En este sentido, ambos megaproyectos son instrumentos de carácter geopolítico -con fundamentos geoeconómicos-, producto de acuerdos multinacionales impulsados por el imperio, apoyados por las élites locales, y ratificados por la clase política.

Por imperialismo entendemos el dominio efectivo que ejerce la clase dominante mundial mediante ciertas corporaciones o ciertos estados –o bien, como en estos casos, el maridaje empresa-estado- sobre otros estados y pueblos subordinados, que puede ser impulsado abierta –IIRSA- o encubiertamente –Tratado minero (TM)-. Como sea, estamos frente a un nuevo tipo de mecanismo “desposesivo” que opera mediante corporaciones trasnacionales y/o instituciones financieras capaces de remodelar territorios en función de sus intereses. En efecto, estos instrumentos posibilitan la actividad extractiva y/o productiva –dependiente- en lugares antes muy difíciles o imposibles de hacerlo (conflictividad, lejanía, “fronteridad”, etc.), y al mismo tiempo aceleran el proceso de exportación, reduciendo los tiempos entre la extracción/producción–en el Sur- y el consumo/uso –en el Norte-. Además, fomentan –e incluso requieren, sobretodo en el caso del IIRSA- la formación de lo que podríamos llamar subimperialismo: estados-cliente (Brasil, Chile, por ejemplo) funcionales al imperio que a su vez funcionan como “sub-imperio” para el resto de los estados subordinados. Los términos de poder e influencia son al mismo tiempo políticos y económicos. Si entendemos el «territorio» como lugar primordial de hábitat, fundamento de todo lo político, económico, social y cultural, podemos incluso sugerir que la reconfiguración territorial –en términos efectivos y no necesariamente administrativo-jurídicos- es una forma de acumulación por desposesión decisiva, en tanto opera a un nivel infraestructural. Esto es, como base sólida que posibilita y da pie a otros mecanismos tanto de acumulación por desposesión como de acumulación por reproducción ampliada. Por lo tanto, es posible pensar que no estamos frente a cualquier tipo de acumulación, sino frente a un mecanismo de despojo fundamental, plataforma estructural que permite la acumulación posterior.

 

Es preciso estudiar esto con más detalle, pero podemos sugerir que:

En la medida en que se tiene la infraestructura y la legalidad necesaria, no hay trabas para todo tipo de despojo. Del mismo modo, especial interés tiene la funcionalidad recíproca que observamos entre el TM y uno de los ejes del IIRSA, el Andino del Sur, que coinciden geográficamente a lo largo de la cordillera de Los Andes. La creación tardía de este eje del IIRSA, sin hasta ahora proyectos en carpeta, revela ciertos intereses que no pueden sino estar orientados hacia una viable explotación minera de la Cordillera. Esa decisión no fue casual. Mientras ese eje proporciona toda la infraestructura necesaria para la logística minera, el TM aporta por su parte la legalidad necesaria para eludir las trabas geopolíticas limítrofes. En consecuencia, ambos son complementarios entre sí pero funcionales a un mismo objetivo de saqueo, de manera efectiva y rápida. Son dos herramientas que juntas se tornan poderosísimas.

Pero todo esto no tiene sustento sin un soporte discursivo que convenza, y qué mejor que los conceptos de integración y desarrollo para eso.

Ambos acuerdos –IIRSA y TM- se basan y se promocionan en torno a discursos que ocupan estos dos conceptos como claves para el crecimiento económico y el bienestar social. Sin embargo, a nuestro parecer no son más que atractivos discursos: esa integración es para el saqueo y no para el diálogo entre los pueblos; es para la exportación rápida de bienes naturales comunes y no para su uso sustentable dentro de Latinoamérica. Ese desarrollo difícilmente traería bienestar económico para todos, sino mayor desigualdad social y degradación ambiental, acopladas entre sí. Por razones de espacio no estamos en condiciones de argumentar estas afirmaciones ahora, pero de todos modos perfilamos como punto a investigar el modo en que estos discursos “integracionistas” y “desarrollistas” se aplican. Ahora bien, un vistazo a nuestra geografía histórica nos da cuenta de lo fuerte que han sido estos argumentos en Latinoamérica, y de lo dañino que han sido cuando no nacen de movimientos populares reales, sobretodo en un marco de relaciones de efectiva dependencia histórica, colonialismo e imperialismo. En consecuencia, resulta decepcionante percatarse de que los gobiernos llamados “progresistas” o “socialistas del siglo XXI” participan y promueven el IIRSA sin una crítica de su origen y lo que implica. Estos acuerdos no son ni real integración de los pueblos, ni posibilitan un desarrollo sustentable para los pueblos, puesto que no nacen de ellos, ni están pensados para su beneficio. En este sentido, las venas de América Latina se abren aún más con este tipo de iniciativas ajenas, que vacían, contaminan y destruyen toda expectativa de buena vida para un continente que siempre ha tenido y tiene las condiciones para ello, en base a un tipo de desarrollo endógeno que no se inserte en una matriz colonial/imperial dependiente. Y aunque es fácil caer en el pesimismo de que no se puede hacer nada frente a estos temas tan macro, postulamos que las ciencias sociales sí tienen mucho que decir, aportar e incidir sobre la realización de proyectos tan perjudiciales para nuestros países: se están tomando decisiones que ponen en jaque a Latinoamérica entera. En consecuencia, este trabajo se perfila como una propuesta a largo plazo, para desplegar un proceso colectivo de investigación, conversación, acción y transformación que se reconstruya continuamente para contribuir desde una perspectiva antropológica latinoamericana y popular a la transformación social. El desafío específico propuesto es por consiguiente dar cuenta de las relaciones entre: proyectos conflictivos en los diferentes países latinoamericanos, el plan IIRSA como diseño regional implantado, y la acumulación por desposesión en un marco de relaciones aún coloniales/imperiales. Pero no sólo dar cuenta de esto sino también asumir un rol político activo y proponer alternativas para nuestra realidad latinoamericana. Esto implica necesariamente ser y hacerse parte de los movimientos sociales que resisten a estas iniciativas imperialistas: postulamos que la antropología de hoy en día no puede ser neutra como muchas veces pretende serlo, sobre todo frente a iniciativas que amenazan seriamente el buen vivir e incluso la propia supervivencia de Latinoamérica. Concretamente, la propuesta es entonces comunicarse, discutir y articularse como estudiantes de toda Latinoamérica en una especie de plataforma virtual en torno a la investigación de estos conflictos y relaciones. Aquellos que se interesen en la propuesta por favor que escriban al correo electrónico de alguno de los autores (que salen en la primera página de este trabajo), y así empezamos con un mínimo de comunicación, discusión, y flujo de información. A ver si logramos contribuir desde nuestros lugares a la resistencia latinoamericana, que no puede si no venir de la mano de propuestas alternativas al modelo vigente".

Estudiantes de Antropología social, Universidad de Chile, Santiago, Chile: crazeto@gmail.com, danisotoh@gmail.com, andresmarconiv@gmail.com , respectivamente. 
Fuente: http://www.facso.uchile.cl /noticias/2009/doc/Felaa1.pdf

 

En consecuencia, el actual desarrollo programado en beneficio de las transnacionales gana amplio consenso en Argentina gracias a designarlo modelo productivo y proyecto nacional, popular de un gobierno de derechos humanos. Sobre todo el matrimonio Kirchner consiguió el aval de la intelectualidad progresista y de fuerzas izquierdistas para censurar: el análisis de la reconfiguración territorial en acuerdo con el modelo primario-exportador de las transnacionales e instituciones financieras; el debate de los problemas fundamentales para la vida de la diversidad popular; y el disenso emancipador. Ese bloqueo se concreta mediante otra forma del maltrecho bipartidismo que lo sustituye en su función de garantizar la gobernabilidad del sistema de saqueo y consiste en la instalación de una lectura de la realidad política de Argentina como escindida en un enfrentamiento de CFK con la oposición restauradora del neoliberalismo. En verdad, el neoliberalismo se conserva porque ambos bandos defienden al crecimiento económico de la alianza transnacional o imperialista con los factores locales de poder.

 

Frente a la creencia general de estar viviendo el despegue emancipador y creador de la Patria Grande, el desarrollo de la «reforma agraria integral» arrancará y arraigará por romper con el ninguneo e invisibilización de las resistencias de pueblos originarios, de asambleas de autoconvocados contra la megaminería a cielo abierto, de pueblos fumigados, de agrupamientos contra los agronegocios, de organizaciones campesinas e indígenas, del espacio intercuencas, del movimiento contra las grandes represas, etc.

 

Premisas e hipótesis

La «reforma agraria integral» es un desarrollo anticapitalista y ya organizaciones de los pueblos se proponen terminar con el capitalismo para:

 

1. Evitar la extinción de la humanidad y de  la vida en el planeta

 

La revista Biodiversidad sirvió de herramienta para documentar la memoria y el contexto general en que ocurría el V Congreso de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC)-Vía Campesina, celebrado en Quito, Ecuador, del 8 al 16 de octubre del 2010.  Ahora presenta la declaración general: 

 Declaración de Quito 

"Luego de 518 años de resistencia a la invasión, el despojo y la explotación, hemos llegado a la tierra de Eloy Alfaro, de Tránsito Amaguaña y de Manuelita Sáenz. Hemos transitado por los caminos de América plenos de mística y fuerza, luchando, movilizándonos y debatiendo, levantando nuestras banderas, fortaleciendo nuestras organizaciones y ampliando nuestras alianzas. A los pies del Pichincha, en la mitad del mundo, hemos realizado nuestro V Congreso después de un año de esfuerzo organizativo y movilizador. Aquí estamos las y los continuadores históricos de los procesos sociales que surgieron con la Campaña de 500 años de Resistencia Indígena, Campesina, Negra y Popular. Aquí estamos casi un centenar de organizaciones del campo de toda América, representadas en más de mil delegadas y delegados, que surgimos de los procesos de unidad que desde los sectores populares venimos construyendo como una respuesta decidida y valerosa frente a la transnacionalización del capital y sus efectos perversos. Nuestro V Congreso se ha caracterizado por la mayor participación de mujeres y jóvenes y los importantes aportes de organizaciones de pueblos originarios y afrodescendientes, reflejo de los mayores niveles de convergencia y de las fuertes luchas que han dado los pueblos originarios de todo el continente en los últimos años. Valoramos especialmente el aporte a todas nuestras luchas que ha significado incorporar la visión del sumak kawsay o buen vivir. Los trabajos del Congreso construyeron una mirada colectiva del contexto en que desarrollamos nuestras luchas. Estamos viviendo una etapa de ascenso de las luchas sociales en América Latina.

 

El fortalecimiento de las organizaciones campesinas, populares y de pueblos originarios y afrodescendientes ha provocado simultáneamente el surgimiento de gobiernos progresistas y el recrudecimiento de las agresiones desde el imperio. Las derechas del continente, el gobierno de Estados Unidos y los grandes capitales despliegan una contraofensiva con nuevas formas de colonialismo, despojo y represión, que combinan las estrategias políticas con las formas más crudas de militarización y agresión armada [...] La agricultura, el agua, la alimentación y nuestros bienes naturales son hoy objetivo central del gran capital financiero. Mediante grandes inversiones han acelerado la concentración de la producción, procesamiento y comercialización agrícolas, y ha profundizado la dependencia frente a los agrotóxicos y otros insumos industriales. El resultado es la expulsión masiva y por la fuerza de pueblos originarios y campesinos, la extranjerización de la tierra, la pérdida de soberanía nacional y popular, así como la destrucción de la Madre Tierra. Frente a eso, nuestro Congreso levantó con decisión su lema central: “Contra el saqueo del capital y del imperio, por la tierra y la soberanía de nuestros pueblos, América lucha” y reafirmó nuestra decisión de defender el planeta, la agricultura campesina y la dignidad y buen vivir de los pueblos. 

 

La crisis climática producida por los modelos de producción y consumo impuestos por el capitalismo deja sentir sus peores consecuencias sobre los pueblos del mundo y especialmente sobre quienes vivimos y producimos en el campo.Terminar con el capitalismo pasa a ser no sólo un objetivo social, sino un paso necesario para la sobrevivencia de la humanidad y el planeta. Necesitamos acabar con el modelo agrícola industrial, agroexportador e hiperconcentrado, responsable principal de la crisis climática. Nos comprometemos a levantar e impulsar con fuerza la posición de la Vía Campesina, en cuanto a que la agricultura campesina es la vía más segura y efectiva para enfriar el planeta y reconstituir los equilibrios naturales. Los proyectos REDD (Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación Forestal) son una profundización de los procesos de privatización de los territorios que pretenden incorporar los bosques y otros ecosistemas a los mercados internacionales.

Para ello eliminan y desconocen los derechos de los pueblos y comunidades sobre sus tierras y territorios, imposibilitando además la soberanía alimentaria y otros derechos colectivos. La ambición del capital no se detiene. Ha impuesto leyes, regulaciones y programas que buscan privatizar la vida, las semillas y el conocimiento. La investigación científica y tecnológica ha quedado progresivamente bajo dominio del capital y en la agricultura se ha impuesto un modelo tecnológico único que fomenta la dependencia e ignora los saberes y técnicas populares y agroecológicas.

El mundo y los campesinos vemos con horror cómo se utilizan o tratan de imponer leyes y tecnologías de la destrucción y el despojo, como la privatización de las semillas, los cultivos transgénicos, semillas Terminator, la biología sintética y la geoingeniería. Seguiremos defendiendo nuestras semillas contra la privatización y la destrucción, y las multiplicaremos para que circulen libremente y sirvan de base para la soberanía alimentaria. América Latina sufre de altos niveles de desigualdad y de concentración de la tierra. Esto es resultado de procesos históricos desde invasión colonial y la constitución de los Estados nacionales, varias décadas de neoliberalismo y de procesos de contra-reforma agraria que han provocado concentración y reconcentración de la tierra. En los últimos años se suma un nuevo fenómeno de acaparamiento de tierras por parte de empresas estatales, transnacionales del agronegocio y transnacionales financieras. El acaparamiento de tierras viola los derechos humanos, porque roba a las comunidades campesinas las posibilidades de alimentarse y alimentarnos ahora y en el futuro. Reafirmamos la lucha por una reforma agraria integral y por la soberanía alimentaria como pilares centrales de nuestro proyecto de futuro. Reconocemos avances como los logrados en Bolivia, donde se reconoce legalmente la propiedad colectiva de las comunidades campesinas y de pueblos originarios y limita la concentración de la tierra. Sin embargo, vemos que en términos generales se ha retrocedido en el respeto al derecho a la tierra y el territorio en América Latina. Vivimos y sufrimos la capacidad de destrucción y devastación del capitalismo. Sin embargo, la fuerza de nuestras luchas, las formas de unidad que vamos construyendo, el revalorar nuestros aportes, nuestras visiones y culturas, el resurgimiento de la vida que vemos en nuestros triunfos, nos llevan a asegurar que nuestras luchas y quehacer nos permitirán desmantelar el capitalismoy construir un campo y un mundo que garanticen la dignidad y el buen vivir para todas y todos. Contra el saqueo del capital y del imperio, ¡América lucha! Por la tierra y la soberanía de nuestros pueblos, ¡América lucha!".

Fuente http://www.biodiversidadla.org/Objetos_Relacionados/Revista_Biodiversidad_sustento_y_culturas_N_67

 

2. Afirmarse constructores de territorios y defensores de la soberanía alimentaria y de la vida

 

Declaración de la Jornada en Defensa de los Territorios y contra la Política Minero – Energética  

"Nosotras y nosotros comunidades y organizaciones campesinos, de pescadores, de pequeños mineros, de trabajadores cañeros, de comunidades negras, de mujeres, estudiantiles, sindicales, de acueductos comunitarios, ambientalistas, barriales, de educadores convocamos a la Jornada Nacional en Defensa de los Territorios entre el 14 y 16 de marzo para denunciar que el modelo de desarrollo y la política minero – energética impuestos por el actual gobierno atenta contra la vida, los territorios y la cultura del pueblo Colombiano.  La Jornada Nacional en Defensa de los Territorios tuvo como marco las conmemoraciones del Día Internacional de Acción contra las Represas y por los Ríos, el Agua y la Vida. Alrededor del mundo diversas comunidades y organizaciones salimos a las calles para manifestarnos a través de marchas, plantones y eventos educativos, en nuestra jornada recordamos a nuestros mártires a quienes les han arrebatado su vida por defender su territorio y su cultura: Kimy y Lucindo Domicó, Alberto Alzate, Honorio Llorente, Marco Salamanca, Hebert Sony, Luis Arango. Para honrar su vida, continuamos en resistencia. Nosotras y nosotros nos reconocemos como pueblos de montañas, de ríos, de humedales, de selvas, ricos en biodiversidad y culturas; nos reconocemos como constructores de estos territorios, en los cuales está nuestra historia, porque en ellos habitaron nuestros ancestros, tal como queremos que lo hagan nuestros hijos y nietos; nos reconocemos como defensores de la vida, amamos las aguas y nuestros paisajes, somos mujeres y hombres que construimos y defendemos la soberanía territorial, alimentaria, energética, por eso expresamos descontento y rechazo a la imposición de megaproyectos mineros e hidroeléctricos que buscan desterritorializar las formas de tradicionales de sobrevivencia cercanas a la tierra y a la vida. 

Las comunidades denunciamos que en Colombia, los proyectos mineros y energéticos se realizan por empresas transnacionales y nacionales en las cuales prima el interés económico; mientras se represan y trasvasan los ríos, se otorgan licencias mineras sobre páramos, altas montañas, humedales y otras áreas protegidas, se militarizan territorios, se cometen abusos laborales con los trabajadores y se desplazan comunidades campesinas, indígenas, de pescadores y de pequeños mineros, mientras se asesinan, amenazan y desaparecen líderes sociales, como a nuestra compañera ambientalista Sandra Viviana Cuellar, desaparecida el pasado 17 de febrero. Repudiamos su desaparición y demandamos al gobierno nacional su búsqueda hasta encontrarla. Se atropellan a las comunidades, como sucedió el pasado 14 de marzo, cuando miembros del Movimiento Social en Defensa del Río Somagoso fueron atacados por el Escuadrón Móvil Antidisturbios dejando heridos a Eliecer Jaimes Mejía pescador de Puerto Wilches, Manuel Montaño Ramos pescador de Puerto Wilches, Edinson Gómez campesino de la Fortuna, Pedro Noel Acevedo trabajador de Isagen y, Jair Fonseca, campesino de la Fortuna. En las regiones con megaproyectos minero – energéticos, las empresas han engañado al campesinado para que acepte la negociación de sus tierras, han destruido las formas de vida campesina. Por su lado, el gobierno nacional ha flexibilizando las leyes y normas ambientales, mineras y energéticas y en general, ha violado los principios constitucionales para favorecer los intereses de las grandes empresas transnacionales. Esta situación sigue atentando y amenazando la soberanía alimentaria, poniendo en grave riesgo la salud y la vida de los trabajadores que laboran en estos proyectos, contaminando suelos, aguas, aire y atentando contra las futuras generaciones. Durante la Jornada Nacional que inició el 14 de marzo, las comunidades de Asoquimbo, el Movimiento en Defensa del Río Sogamoso y las comunidades organizadas de la región Ituango, movilizaron miles de personas para gritar que “las aguas son para la vida y no para la muerte”, como una forma de rechazar los proyectos hidroeléctricos que podrían desplazar miles de comunidades de pescadores y campesinos de los ríos Sogamoso, Magdalena y Cauca, amenazando la soberanía alimentaria no sólo de estas regiones sino todo del país. Seguimos el ejemplo del pueblo santandereano y norte santandereano que movilizó más de 40 mil personas en Bucaramanga, Cúcuta y Pamplona, más para decir NO a la mega minería en el páramo de Santurban, el pasado 25 de febrero, pese a la represión y criminalización que aún tiene lugar en el país. 

En la Jornada en Defensa de los Territorios pudimos evidenciar otras expresiones que se alzan en el país para frenar este proyecto: las comunidades negras del Río Anchicayá, los campesinos, negros y pequeños mineros del Norte del Cauca, las comunidades agromineras del Sur de Bolívar, las comunidades campesinas de Cajamarca y pobladores de Ibagué, las mujeres y pequeños mineros afectados por Hidroituango, los trabajadores corteros del Valle del Cauca, los campesinos y pescadores del Bajo Sinú, del Río Sogamoso y pobladores de Bucaramanga, los campesinos y ambientalistas del río Guarinó. Cada uno de los representantes de estas comunidades nos contaron de sus acciones para defender los territorios, además que expresaron su rechazo a estos megaproyectos que ha transformado su vida y afectan o podrán afectar sus territorios. Sin duda, cada una de las organizaciones manifestó su rechazo a las locomotoras para el crecimiento del gobierno Santos, las cuales atropellan a los territorios y a los pueblos que los construyen. Por todo ello, las organizaciones participantes en la Jornada hacemos un llamado para: 

 Rechazar los megaproyectos mineros e hidroeléctricos que destruyen los territorios y atentan contra la vida de la gente. 

 Seguir trabajando unidos para defender la vida y los territorios, a través de nuestros procesos organizativos y nuestras redes; emulando los ejemplos de los diferentes procesos sociales y consolidar frentes de movilización sociales y ambientales amplios, en defensa del territorio, la cultura y la vida en lo local. 

 Continuar demandando el respeto por los derechos de los pueblos y los trabajadores a la salud y a la vida.

 Respaldar la recientemente constituida mesa de trabajo convocada por el Movimiento Social en Defensa del Río Sogamoso, surgida de las movilizaciones de la Jornada por los Defensa de los Territorios y exigimos respeto y garantías para su ejercicio democrático. 

 Seguir manteniendo la movilización hasta que nuestra voz sea una sola voz que diga si a la vida y no a las transnacionales ni a los megaproyectos de muerte. 

 Proponer otros modelos de sociedad y culturas adaptativas que permitan replantear la política minero energética del país frente a la crisis civilizatoria. 

 Reivindicamos las zonas de reserva campesina como alternativa a las represas y como verdadera estrategia para superar la crisis ambiental y alcanzar el buen vivir. 

 Las autoridades nacionales y regionales investiguen los hechos sucedidos el pasado 14 de marzo en la movilización pacífica realizada frente a las instalaciones de ISAGEN en el sitio Tienda Nueva e invitamos a la ciudadanía a denunciar a Isagen y a la Policía Nacional por los abusos allí cometidos. 

 Realizar un juicio político a los Ministerios de Minas y Energía, Ambiente y Hacienda por favorecer los intereses de las transnacionales antes que los de las y los colombianos. 

 Adelantar un juicio ético, político y económico a la empresa del estado ISAGEN por sus políticas irresponsable y erráticas frente al patrimonio natural, social y empresarial en su administración y gestión en los casos del complejo hidroeléctrico del Oriente de Caldas, Hidrosogamoso en Santander y el proyecto Amoya en el Tolima. 

 Realizar un llamado al pueblo colombiano para visibilizar y transformar las huellas del desarrollo de los megaproyectos minero y energético en el territorio, la cultura y la vida y organizar conjuntamente una gran audiencia pública contra los megaproyectos minero energéticos y por una política minera – energética que garantice la soberanía energética, alimentaria y los territorios y que supere el actual modelo energético del país. 

Demandamos del Gobierno nacional:  La transformación de la política minero energética del país previo un verdadero proceso de consulta que permita a las comunidades y sus organizaciones participar en la formulación de las nuevas políticas minero - energéticas.  Garantías para los defensores de la vida, para el libre ejercicio democrático, nuestro derecho constitucional a la protesta y a la libertad de expresión y repudiamos el uso de la fuerza pública por parte del gobierno nacional.  Que se detengan todos los megaproyectos mineros y energéticos que atentan contra los territorios y los pueblos; por eso demandamos la cancelación de los proyectos El Quimbo, la Colosa, Hidrosogamoso, Ituango, Angostura porque atentan contra los territorios y los pueblos y se desmantelen las represas que han contaminado y destruido los territorios, como Anchicayá, Salvajina, Urra I, La Miel, El Prado, Betania y se compensen a las comunidades por los impactos que estos proyectos han ocasionado.  Que cumpla con las normas que desde hace décadas protegen los páramos, los humedales y las aguas frente a los mega proyectos, especialmente minero energéticos.  Que sus instituciones y entidades cumplan a cabalidad con sus deberes constitucionales en defensa de las poblaciones y del patrimonio nacional.  La cancelación de los títulos mineros otorgados de manera inconsulta a particulares y a transnacionales en el Consejo Comunitario La Toma, en Suárez, Cauca.  El reconocimiento de los derechos de la naturaleza. 

RIOS PARA LA VIDA Y NO PARA LA MUERTE. AGUA SI, ORO NO.  AGUA SI, REPRESAS NO. EL AGUA NO SE VENDE, SE AMA Y SE DEFIENDE. 
Red Nacional de Pueblos Afectados y Amenazados por Represas y Trasvases Asociación de Afectados por la construcción del Proyecto El Quimbo - ASOQUIMBO Organización de Negros Unidos por los Intereses y la Defensa del Río Anchicayá - ONUIRA Asociación Movimiento 14 de Junio de los Trabajadores de la Industria Azucarera Red Frente a la Gran Minería Transnacional - RECLAME Comunidades afectadas por el proyecto minero La Colosa Movimiento Social por la Defensa del Río Sogamoso Comité de Defensa del Páramo San Turbán Plataforma Sur de Organizaciones Sociales Plataforma". Bogotá, 16 de marzo de 2011  
Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Objetos_Relacionados/Declaracion_de_la_Jornada_en_Defensa_de_los_Territorios 

 

3. Erradicar el hambre y la pobreza

 

El comercio del hambre

Transnacionales y agronegocios: Peligro de una nueva catástrofe alimentaria mundial

Por Manuel Freytas (IAR Noticias)
Controlados por las corporaciones trasnacionales, y despojados de su condición de "bien social", los alimentos se convierten en mercancía capitalista con un valor fijado por la especulación financiera, convirtiéndose en la causa principal de las hambrunas y conflictos sociales que ya empiezan a desarrollarse por todo el planeta.

El fantasma de la escalada global en los precios de los alimentos vuelve a asomar y con ello los temores de que se repitan los estallidos y protestas sociales masivas en contra de los aumentos, como sucedió en 2008.

En un primer capítulo, en el 2008, y a causa del aumento de los precios del petróleo, hubo una escalada mundial del precio de los alimentos que incrementó el proceso de hambruna que padecen habitualmente las poblaciones más desprotegidas de Asia, África y América Latina.
En un segundo capítulo, con el desarrollo de la crisis recesiva global, ese proceso se agudizó arrojando a más población desposeída a la marginalidad y a la carencia de alimentos para subsistir aunque sólo sea a escala precaria.
Un tercer capítulo comienza a desarrollarse de la mano del aumento del precio del petróleo, a raíz de los acontecimientos en Africa y Medio Oriente, como consecuencia de los procesos de movilización callejera y de represión militar que se están desarrollado.(las llamadas "revueltas árabes")
Además, y según el Foro Humanitario Global con sede en Ginebra, el cambio climático afecta seriamente a 325 millones de personas al año,  y el sistema de la alimentación está en el centro.
Un reciente estudio del organismo de Naciones Unidas y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) prevé un incremento de entre 15% y 40% en el valor de los granos. Por otra parte, los valores reales de los productos lácteos subirán entre 16 y 45% y el de lo aceites vegetales en 40%, según la investigación.
Los valores de los alimentos alcanzaron su nivel más alto en dos años, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés).Sólo en agosto, la ONU dijo que el incremento de los precios llegó al 5%, debido principalmente al alza del trigo tras la prohibición de la exportación del grano por parte de Rusia. Si estas proyecciones resultan ciertas,
 la escalada de los precios de los alimentos, producida por la especulación financiera y por la alta concentración de la producción y comercialización en manos de un puñado de trasnacionales de la alimentación, continuará en ascenso.

La plaga del hambre
La plaga del hambre, de la exclusión social y del desempleo que ya se extienden como una epidemia por las áreas empobrecidas del planeta están generando las condiciones para un"Apocalipsis social".
Según la FAO, cada seis segundos muere un niño de hambre en el mundo y cada día 17.000 niños pierden la vida por no tener nada que comer.
En la última Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria,  el director de la FAO, Jacques Diouf, contó seis segundos en un spot publicitario  y agregó: "Un niño ha muerto de hambre en el mundo". En el día de la asamblea mundial contra el flagelo, 17 mil personas murieron de hambre, añadió.
Según la ONU, en el mundo
 ya hay más de 1.000 millones de personas que padecen hambre, la cifra más alta de la historia, y en todo el planeta hay 3.000 millones de desnutridos, lo que representa casi la mitad de la población mundial, de 6.500 millones.
No hace falta mucha imaginación (el fenómeno ya se verifica en la realidad) para mensurar el factor apocalíptico masivo que representaría para el sistema el avance de ejércitos de hambrientos buscando comida para supervivir en las grandes urbes, enfrentando con la violencia a la represión militar o policial.
Según la ONU, con "menos del 1%" de los fondos económicos que han utilizado los gobiernos capitalistas centrales para salvar al sistema financiero global (bancos y empresas que han desatado la crisis económica), se podría resolver la calamidad y el sufrimiento de miles de millones de personas (casi la mitad de la población mundial) que son víctimas de la hambruna a escala mundial.
¿Y porqué no se hace? Por una razón de fondo: Los pobres, los desamparados, la "población sobrante", no son un "producto rentable" para el sistema capitalista.

El comercio del hambre
En la realidad, la producción de alimentos está fuera de la órbita del control estatal de los gobiernos.
Los recursos esenciales para la supervivencia están supeditados a la lógica de rentabilidad capitalista de un puñado de corporaciones trasnacionales (con capacidad informática, financiera y tecnológica) que los controlan a nivel global, y con protección militar-nuclear de EE.UU. y las superpotencias.
En ese escenario, la producción y comercialización de alimentos no está supeditada a la lógica del "bien social", sino a la más cruda lógica de la rentabilidad capitalista.
Según la propia FAO, 
diez corporaciones trasnacionales controlan actualmente el 80% del comercio mundial de los alimentos básicos, y similar número de mega empresas controlan el mercado internacional del petróleo, de cuyo impulso especulativo se nutre el proceso de suba de los alimentos, causal de la hambruna, que ya se extiende por todo el planeta.
Al iniciarse en Guadalajara, México, una conferencia técnica sobre la biotecnología agrícola, Pat Mooney, director ejecutivo del Grupo ETC de Canadá, dijo al diario La Jornada que lo único que le interesa a las multinacionales del sector es obtener ganancias.
El experto señaló que las transnacionales nunca se interesaron en la alimentación de los pobres, debido a que no representan un mercado.
Pat Mooney dijo que en este tipo de reuniones de la FAO siempre están presentes firmas como la Dupont y Monsanto, con patentes monopólicas de producción y expresó que por encima de los representantes de los gobiernos, son ellas las que dicen la última palabra.

Entre los primeros pulpos trasnacionales de la alimentación, se encuentran la empresa suiza Nestlé SA., la francesa Groupe Danone SA. y la Monsanto Co., que lideran mundialmente la comercialización de alimentos y que, además de controlar la comercialización y las fuentes de producción, poseen todos los derechos a escala global sobre semillas e insumos agrícolas.

Despojados de su condición de "bien social" de supervivencia, esos recursos se convierten en mercancía capitalista con un valor fijado por la especulación en el mercado,  y los precios no se fijan sólo por la demanda del consumo masivo, sino básicamente por la demanda especulativa en los mercados financieros y agro-energéticos.
Por lo tanto, no hay "crisis alimentaria" (como sostienen la FAO, la ONU, el Banco Mundial, y las organizaciones del capitalismo como el G-8) sino un incremento de la hambruna mundial por la especulación financiera y la búsqueda de rentabilidad capitalista con el precio del petróleo y los alimentos.
El control de las fuentes, de la producción, de la comercialización internacional y de la masa de recursos financieros emergentes por las corporaciones trasnacionales, tornan impotentes a los gobiernos dependientes (sin poder de gerenciación sobre esos recursos) para resolver los problemas de la hambruna que aqueja a sus pueblos.
Y por más apelaciones que hagan las instituciones "asistencialistas" del sistema capitalista como la ONU y la FAO (que suceden a la caridad religiosa) las corporaciones transnacionales establecen su dinámica productiva a partir de la relación costo-beneficio.
Esto es, y atendiendo a la lógica esencial que guía el desarrollo histórico del capitalismo, sólo producen atendiendo a la ley de la rentabilidad, a la ley del beneficio privado,  y no atendiendo a la lógica del beneficio social.
Por otra parte, los fondos que destinan la ONU, el Banco Mundial y demás organizaciones del capitalismo trasnacional, son mendrugos comparados con la ganancias multimillonarias de los pulpos petroleros y de la alimentación y el crecimiento de las fortunas personales de sus directivos y accionistas.
Según analistas especializados de Wall Street,  un 60% del precio del petróleo crudo y de las materias primas alimentarias  tiene como causal a la especulación en futuros no regulada, de fondos precisamente autodenominados"especulativos", bancos y grupos financieros que utilizan las bolsas de futuros ICE de Londres y NYMEX de Nueva York y el comercio inter-bancos.
En este tercer frente del negocio agro-energético financiero (productor directo de la hambruna y la inflación mundial)  se encuentran en primera línea Goldman Sach y Morgan Stanley, súper-gigantes de la especulación financiera en alta escala del capitalismo trasnacional sionista con asiento en Wall Street.
En este escenario, los precios no se fijan sólo por la demanda del consumo, sino básicamente por las necesidades comerciales y la demanda especulativa en los mercados financieros agro-energéticos.
De este accionar monopólico y de la acción especulativa en los principales mercados de materias primas, entre cuyas herramientas financieras se encuentra el ICE [Intercontinental Exchange] de Londres y las bolsas mercantiles de Nueva York y Chicago, provienen principalmente las ganancias siderales del mega-consorcio financiero Goldman Sach.
En el 2008, los grandes pulpos concentrados huyeron de la crisis financiera y comenzaron la especulación en alta escala con los alimentos y materias primas convertidos en estrellas de la rentabilidad financiera.

El mercado del hambre

Los acuerdos internacionales a través de la Organización Mundial del Comercio (OMC), los Acuerdos de Libre Comercio (FTA) y los Acuerdos de Asociación Económica (EPA), impulsados por programas del Banco Mundial y del FMI, permiten que el apoyo incondicional a los agro negocios sea una  prioridad en las políticas alimentarias y agrícolas de los gobiernos en el mundo subdesarrollado. 
Los subsidios gubernamentales destinados a las transnacionales agroalimentarias están orientados a la agricultura industrial, eliminando granjas en el Norte y en el Sur por medio de precios bajos de dumping.
Mediante la "revolución verde", las transnacionales de agro negocios excluyen los conocimientos locales en la agricultura e imponen nuevas tecnologías e insumos agrícolas artificiales que los campesinos tienen que comprar, dependiendo de ellos de forma permanente.
En su búsqueda de rentabilidad a cualquier costo, las  transnacionales buscan controlar el mercado mundial de los alimentos y convertir la producción campesina en producción industrial, controlando la fijación de precios a escala global.
En su rapacidad  las transnacionales de la agroalimentación se apoderan de tierras para convertirlas en monocultivos de agro combustibles.
O sea, cultivan alimentos para los automóviles mientras la mitad de la población mundial vive en estado de pobreza y de desnutrición. 
Y los gobiernos, al no tener poder de gerenciación sobre sus recursos agroenergéticos se convierten en títeres de las corporaciones que los controlan y que se apoderan de la renta del producido por el trabajo social de esos países.
Y como el capitalismo trasnacional (las corporaciones que controlan el petróleo y los alimentos) sólo produce para quien está en capacidad de comprar esos productos, la  falta de poder adquisitivo de las mayorías empobrecidas del planeta, lleva su vez a que las corporaciones reduzcan la producción para achicar costos y preservar la rentabilidad vendiendo menos pero más caro.
El mundo atraviesa por una sobredemanda de alimentos y de petróleo que, a su vez, multiplica la rentabilidad de los grupos que hegemonizan el poder sobre la producción y comercialización, y sobre los mercados de la especulación financiera de las materias primas.
De esta manera, a los pulpos petroleros y alimentarios no les interesa producir más, sino ganar más produciendo lo mismo con baja de costos de personal e infraestructura.
En consecuencia, controlados por las corporaciones trasnacionales, y despojados de su condición de "bien social", los alimentos se convierten en mercancía capitalista con un valor fijado por la especulación financiera, convirtiéndose en la causa principal de las hambrunas y conflictos sociales que azotan a muchos regiones del planeta.
Fuente: http://www.rebelion.org /  Economía/ 03-04-2011

 

En consecuencia, la «reforma agraria integral» es anticapitalista y antiimperialista por tener desarrollo mirando a atender las necesidades y aspiraciones de la diversidad de nosotros -los de abajo- sin discriminación de tipo alguno.

De modo que realizarla depende de nuestra afirmación como sujetos colectivos de derechos y autonomía. Por eso, ante todo, precisamos romper con la actual conciliación de clases o sea asumir la lucha de emancipación de quienes nos oprimen. Frente a tal conciliación con los opresores y genocidas, el cambio de correlación de fuerzas en nuestro favor parte de reconocer la desterritorialización, la aculturación y la incomunicación de los de abajo en que el capitalismo nos ha colocado para dominarnos. Es tomar conciencia generalizada de esa realidad para volcarnos a recuperar o crear «territorios» hermanados a lo largo y ancho del país-mundo. Significa ejercer lógicas comunitarias por deconstrucción de nuestros hábitos tanto de individualismo como de delegación de la responsabilidad sobre el presente-futuro en quienes ganan elecciones por apoyo de los poderes establecidos, establecidos con terrorismo de estado a partir de mediados de los setenta. Es conseguir el reconocimiento y la confianza mutuos durante la resistencia, en mancomún, al actual desarrollo de súper negocios de los capitales cada vez más concentrados y acaparadores de las posibilidades de vida. E ir conformando sociedades con raíces y proyectos compartidos.

 

Sobre todo, esos territorios como comunidades o sociedades de nuevo tipo se fundan en la unidad de voluntad de derrotar a quienes nos avasallan y de concretar este objetivo mediante constitución de asambleas deliberativas sobre cómo organizarnos para garantizar el «buen vivir» de todos nosotros desde cada comunidad y desde el conjunto en el país, continente, mundo. También para verificar el cumplimiento de lo programado; analizar cómo esos principios y objetivos básicos han dado lugar a iniciativas más adecuadas a la heterogeneidad de los territorios; e incluir los logros, errores, conflictos en la constante revisión crítica (a realizar por cada comunidad local y el conjunto) de cómo se está construyendo la convivencia entre los de abajo y la naturaleza.

 

En síntesis, la autodeterminación como pueblos y naciones la iniciaremos mediante la des-fetichización de nuestra cotidianeidad y la des-alienación de nuestras personas, grupos... Ya asociaciones de vecinos autoconvocados enfrentan al arrasamiento de las condiciones básicas de vida. Se insubordinan contra la destrucción de su territorio producto sociohistórico y ecosocial. Se rebelan en vez de naturalizar o resignarse a que los poderosos dispongan sobre el destino común y sobre el quehacer socioeconómico e institucional. En esta lucha de clases se van constituyendo como un nosotros comprometido con su dignidad humana y la vida planetaria. Pero los poderes económicos, políticos e imperialistas estigmatizan a las asambleas que componen la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC) señalándolas enemigas del progreso y las fuentes laborales. Por tanto, la política emancipatoria nos exige instalar el debate público sobre el crecimiento económico en vigencia o el modelo extractivo. Hay que multiplicar el análisis colectivo sobre cómo se está desertificando mediante los agronegocios, la megaminería a cielo abierto, la superexplotación marina e hidrocarburífera y los megaemprendimientos turísticos, comerciales e inmobiliarios. También comprobar cómo IIRSA y la industria automotriz desertifican.