Qué Estado

Abril 2017

Con representatividad de la diversidad de abajo y a la izquierda contra el contubernio de los actuales poderes genocidas.

 

 

 

 

Lucha de clases/capitalismo/alternativas

 

 

 En/con la lucha de clases

 

Necesitamos, abajo y a la izquierda, generalizar la toma de conciencia de que el capitalismo conduce a nuestro exterminio como humanidad entera. Traducirlo en términos concretos nos reclama descubrir la esencia común entre las dos opciones electorales que impone la actual polarización de la politiquería. Sin embargo, la ostentación del poder contra los trabajadores por el gobierno de Macri, nos plantea multiplicar espacios populares de discusión sobre las impunidades del de CFK que el  "Volveremos" menosprecia y se niega a asumir. Nos urge analizarlas e implicarnos en su erradicación. Con este objetivo examinemos la siguiente nota. Tal vez, por haber sido habituados al lenguaje de la "corrección política", su título nos parezca extremista pero leámosla antes de descalificarla:

 

Las consecuencias inevitables de un modelo genocida y ecocida

16 de julio de 2009 | Biodiversidad - Jul 2009

GRAIN

Trece años de soja en Argentina. La amplia experiencia adquirida en Argentina después de trece años de imposición del cultivo de soja transgénica resistente al glifosato dan la oportunidad al resto del mundo de aprender la lección y no repetir los errores ni permitir las imposiciones que hicieron posible que Argentina se convirtiera en apenas una década en una “republiqueta sojera”. 

En 1996 y de manera absolutamente solapada y antidemocrática se permitió la introducción de la soja transgénica de Monsanto en nuestros campos. Sin estudios de impacto ambiental independientes, sin ningún tipo de consulta pública, sin ninguna discusión parlamentaria ni legislación que la avale. Una simple disposición de la Secretaría de Agricultura creó en 1991 la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (Conabia) que a partir de allí y con amplia participación de las corporaciones “asesoró” a la secretaría sobre la aprobación de OGM.

Ahora, mes con mes, vivimos en Argentina la emergencia de un nuevo problema socioambiental debido a la invasión territorial producida por la imposición del monocultivo de soja transgénica de mano de Monsanto y de un puñado de terratenientes y asociaciones empresariales de siembra.

Los impactos de las fumigaciones, el desmonte, el desplazamiento de campesinos, la falta de alimentos, las inundaciones y sequías, las nuevas enfermedades, son moneda corriente en las noticias pero solamente desde algunos medios alternativos aparece relacionada con la “sojización”.

Todo esto viene de la mano de la instalación de una visión fragmentada de los problemas en que se ocultan las causas profundas de los mismos para analizarlos o mostrarlos, muchas veces de manera sensacionalista, pero siempre aislados y producidos casi como “fenómenos naturales”.

Por eso lo primero y fundamental es recuperar la mirada integral de la problemática. Únicamente mirando y analizando la totalidad y la complejidad de la situación se podrá llegar a alguna conclusión útil para avanzar en alguna dirección y salir de la rueda destructiva en la que el modelo de agronegocio-soja-transgénicos nos ha metido.

Después de trece años de expansión del cultivo de la soja transgénica en Argentina las consecuencias socioambientales son una verdadera catástrofe. Presentamos un breve repaso por los datos concretos que hablan de la tragedia de la soja en el Cono Sur.

En Argentina se sembrarán en la próxima temporada 18 millones de hectáreas de soja transgénica bajo la técnica de siembra directa.

Esta superficie representa más del 50% de la superficie agrícola del país.

Prácticamente 100% de la soja que se cultivará es soja transgénica resistente al herbicida glifosato (SOJA RR).
La SOJA RR es propiedad de Monsanto, la mayor empresa semillera del mundo y también creadora del glifosato, el herbicida que se debe utilizar para sembrar la SOJA RR. Monsanto controla 90% de las semillas transgénicas que se comercializan a nivel mundial.

Monsanto declaró que las ganancias generales aumentaron un 44% en 2007 con respecto al año anterior y un 120% en el 2008 en relación con el 2007.

Este año se aplicarán más de 200 millones de litros de glifosato sobre toda la superficie cultivada con soja en Argentina mientras en el año 1996 se utilizaban 13 millones 900 mil litros.

El producto comercial cuyo principio activo es el glifosato (Roundup) contiene además una serie de coadyuvantes que aumentan notablemente su toxicidad, fundamentalmente el surfactante poea (polioxietil amina) cuya toxicidad aguda es 3 a 5 veces mayor que la del glifosato.

Por supuesto que este uso intensivo de glifosato ya ha provocado el surgimiento de muchísimas malezas resistentes al glifosato. Algunas de las ya informadas son: Hybanthus parviflorus (Violetilla), Parietaria debilis (Yerba Fresca), Viola arvensis (Violeta Silvestre), Petunia axillaris (Petunia), Verbena litoralis (Verbena), Commelina erecta (Flor de Santa Lucía), Convulvulus arvensis (Correhuela), Ipomoea purpurea (Bejuco), Iresine difusa (Iresine) y recientemente el Sorghum halepense (Sorgo de alepo) que por ser una maleza muy difícil de controlar ha despertado gran alarma.
Luego de pasar más de una década negando el surgimiento de malezas resistentes, Monsanto a través de su vicepresidente admitió este hecho y propuso una solución: reemplazar a toda la soja resistente al glifosato por una nueva soja resistente a un nuevo herbicida: el dicamba —de hecho aún más tóxico que el glifosato.

Además se utilizarán otros herbicidas  y agrotóxicos para controlar malezas y plagas del monocultivo de soja ya que la siembra directa requiere de la aplicación de otros herbicidas antes de la siembra de la soja: entre 20 y 25 millones de litros de 2-4-D, otros seis millones de litros de atrazina y unos seis millones de litros de endosulfán.

Esta lluvia de agrotóxicos produce tremendos impactos sobre la salud de la población, animales domésticos, cultivos alimenticios y contamina suelos, cursos de agua y el aire en toda la extensión del cultivo de soja. Suman cientos los casos denunciados por distintas organizaciones e investigadores en los cuales está perfectamente documentado el impacto de los agrotóxicos en las comunidades y sus producciones.

La difusión pública de estas denuncias ha llevado a que recientemente la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas solicitara a la Corte Suprema de Justicia de la Nación la prohibición de la fumigación con glifosato.
Este avance desenfrenado de la soja se ha producido a pesar de que según recientes investigaciones de la Universidad de Kansas la soja rr produce entre un 6 y un 10% menos que la soja convencional.

El monocultivo de soja repetido año tras años en los campos produce una intensa degradación de los suelos con una pérdida de entre 19 y 30 toneladas de suelo en función del manejo, la pendiente del suelo o el clima.

Cada cosecha de soja extrae año a año miles de toneladas de nutrientes de nuestro suelo que se exportan. Sólo como ejemplo podemos citar que cada año se van con la soja un millón de toneladas de nitrógeno y 160 mil toneladas de fósforo. 
También cada cosecha de soja que se exporta se lleva unos 42500 millones de metros cúbicos de agua cada año (datos de la temporada 2004/2005) correspondiendo 28190 millones a la pampa húmeda.

Cada año se deforestan en Argentina más de 200 mil hectáreas de monte nativo por el avance de la frontera agrícola debido fundamentalmente a la expansión del monocultivo de soja.

Considerando que cada 500 hectáreas de soja requieren de un trabajador rural es evidente la expulsión de trabajadores rurales y campesinos de los territorios donde se cultiva.

Los grandes productores sojeros están obteniendo ganancias extraordinarias. El Grupo Los Grobo que declara cultivar 150 mil hectáreas en Argentina y en todo el Cono Sur (Paraguay, Brasil y Uruguay) apuesta a controlar 750 mil hectáreas.

El modelo sojero produce una enorme concentración de la tierra en pocas manos ya sea por la adquisición de la tierra por grandes productores o por su arrendamiento por los “Pooles de Siembra”.  Como consecuencia en los últimos 10 años se han perdido más del 20% de los establecimientos productivos.

La obvia consecuencia de esta concentración es que ha disminuido de manera dramática la producción de alimentos básicos para nuestro pueblo. Por citar sólo un ejemplo: el número de explotaciones lácteas disminuyó 50 por ciento entre 1988 y 2003, pasando de 30 mil a 15 mil.

En el caso del algodón su producción disminuyó en un 40% en la provincia de Chaco y un 78% en la provincia de Formosa como consecuencia del avance de la soja.

Miles de campesinos son expulsados violentamente de sus tierras para imponer este modelo y son criminalizados por resistir los desalojos y el avance de la soja. El Mocase-vc y el Movimiento Nacional Campesino Indígena permanentemente denuncian la persecución de campesinos del movimiento a causa de resistir la expulsión de sus tierras en forma violenta para imponer el cultivo de soja.

Finalmente es fundamental tener presente que la introducción de la soja transgénica en Argentina fue el mecanismo elegido por Monsanto para inundar de transgénicos el Cono Sur ya que fue desde Argentina desde donde se comercializó de manera ilegal la soja transgénica a Brasil, Paraguay y Bolivia (países en los que el cultivo de los transgénicos estaba prohibido), inundando estos países de transgénicos e imponiendo así, a partir de la contaminación, la República Unida de la Soja que poco tiempo después publicitaba Syngenta.(...)

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Adquiramos una perspectiva histórica de esta contrarreforma agraria que es la expansión del sistema de soja transgénica. Comprendamos que estamos ante el desarrollo del capitalismo local del globalizado de agronegocios cuyo fin exclusivo es la exportación sobre todo hacia China. Destaquemos que más de una deKada fue fundamental para la contundencia de esa concentración y transnacionalización económico territorial. El gobierno CFK lanzó el Plan Estratégico Agroalimentario que buscó incrementar aún más esa producción para forraje y combustible de las potencias sin importar generar desertificación ni menos aniquilar la soberanía alimentaria o sea conducir hacia el hambre masivo.

 

 

Temas de debate: qué hacer frente a la agricultura de paquetes tecnológicos
19 de enero de 2015


Por Fernando González * y Tamara Perelmuter **

“Un modelo insostenible”

Los agronegocios son hoy nuestra agricultura hegemónica. Son una de las herencias más fuertes del neoliberalismo y se han visto legitimados por los 10 años de gestión kirchnerista. Este modelo agroalimentario potencia los aspectos netamente extractivos de la actividad agrícola. Hace uso en grandes cantidades de recursos como el agua (incluso en zonas con déficit hídrico), que en grandes cantidades se exporta con las commodities producidas (lo que los científicos llaman “agua virtual”). Lo mismo sucede con la tierra fértil, la biodiversidad y otros recursos que no son ilimitados y no todos son renovables. Estas “externalidades” engruesan la deuda ecológica del Norte con el resto del mundo.

A la hora de dar impulso a este modelo tampoco se contabiliza el uso que hace de los hidrocarburos. Fuertemente dependiente del petróleo, el modelo de los agronegocios cada vez es más caro en términos de insumos (fertilizantes, pesticidas, maquinarias de gran porte) y de traslados. Tampoco se tiene en cuenta su incidencia significativa en el medio ambiente (inundaciones, afectaciones a la salud). Costos que son asumidos socialmente, o sea, más “externalidades”.

Más allá de algunas políticas impulsadas para la agricultura familiar, durante los años de gestión del kirchnerismo se continuó con los lineamientos generales de este modelo. La diferencia es que (devaluación mediante) el agro volvió a ser una actividad sustancial para la economía argentina, proveedora de divisas y por ende productora de commodities. Esto es notorio en el Plan Estratégico Agroalimentario, que busca incrementar aún más la producción para exportación.

A casi 20 años de imposición de este modelo, los datos hablan por sí solos: cerca de 60 por ciento de la superficie cultivada del país es soja, y más de 90 por ciento de su producción se exporta; más del 50 de esa producción es controlada por el 3 por ciento del total de productores; desaparecieron un tercio de los pequeños productores; el uso de agrotóxicos se incrementó en un 1190 por ciento con respecto a 1996, generando procesos de contaminación; los desmontes avanzan a pesar de la sanción de la Ley de Bosques; los desalojos y otras situaciones de violencia no cesan, como muestra el asesinato de Cristian Ferreyra y Miguel Galván, entre otros.

Para que los sectores dominantes de este modelo agrícola sigan elevando su rentabilidad, requieren de la modificación de ciertas normativas. Por ello, la presión para modificar la Ley de Semillas y Creaciones Fitogenética Nº 20.247 que tomó un nuevo impulso en 2012; y la de Fitosanitarios (agrotóxicos), como ya lo ha expresado la Asociación de Cámaras de Tecnología Agropecuaria (ACTA) a fines de 2014.

La Ley de Semillas actual, que data de 1973, legisla sobre toda la producción, certificación y comercialización de semillas (no sólo las transgénicas), y establece una forma de propiedad intelectual sobre variedades vegetales denominada Derechos de Obtentor. La ley vigente reconoce que no lesiona ese derecho quien reserva y siembra semilla para su propio uso. La reforma lo que intenta es restringir cada vez más esa posibilidad, al tiempo que busca incrementar sanciones, otorgando a las empresas el poder de policía para controlar y fiscalizar los campos en el caso de que se presuma que la ley no se cumple.

La ley de agrotóxicos flexibilizaría las reglamentaciones de control de esos productos. Se eliminaría la posibilidad de “cancelación de un registro otorgado o la reclasificación de un producto” ante evidencia científica sobre efectos adversos y nocivos sobre la salud, desconociendo el “principio precautorio” establecido en la Ley General de Ambiente.

El modelo en los términos planteados se ha vuelto insostenible. La convivencia entre los agronegocios y otras formas de hacer agricultura no es la salida, ya que sólo llevan a la subordinación de esas agriculturas por los esquemas de producción y comercialización dominantes. Es urgente y necesario avanzar en políticas de transición hacia otro modelo agroalimentario, que vuelva a poner el eje en la producción de alimentos sanos y culturalmente apropiados; y en el cuidado de la biodiversidad y el resto de los recursos naturales, que son antes que nada bienes comunes.

* Becario doctoral del Conicet. Integrante del Espacio de Ecología Política del Movimiento Popular Patria Grande.

** Docente FSOC UBA. Integrante del Espacio de Ecología Política del Movimiento Popular Patria Grande.

Página 12

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Portada_Principal/Documentos/Argentina_Costos_y_beneficios_de_los_agronegocios

 

 

Subrayemos el objetivo del capitalismo local y del mundializado: procuran sea como sea la acumulación oligopólica de riquezas y poder. De modo que el constante apoderamiento del territorio por el sistema global de agronegocios con centro en el modelo de la soja transgénica-siembra directa se refuerza con los agrocombustibles a expensas de destruir la producción de alimentos y los ecosistemas e incluso biomas.

 

Antes de escrutar tamaño privilegio del autotransporte (o de la fusión de automotrices, petroleras y corporaciones agroindustriales) por sobre la vida y el alimento de los pueblos es crucial descubrir que esta reprimarización de la economía se da a escala sudamericana. Reflexionemos qué nos comunica GRAIN“En el año 2003, la corporación Syngenta publicó un aviso publicitando sus servicios en los suplementos rurales de los diarios argentinos Clarín y La Nación bautizando con el nombre de “República Unida de la Soja” a los territorios del Cono Sur en los que se sembraba soja -Integrados por Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia-. A partir de allí, esta declaración explícita de neocolonialismo quedó como “marca de fábrica” del proyecto que desde las corporaciones se estaba instrumentando. Durante el año 2012 se produjo en estos países una embestida de las corporaciones del agronegocio sobre los territorios y las instituciones imponiendo nuevos transgénicos, mayores riesgos por aplicación de agrotóxicos y cambios en las políticas que sólo tiene precedentes en la primera imposición de los transgénicos, durante la segunda mitad de los años 90. Esta nueva avanzada corporativa se da en un marco distinto, ya que ahora ocurre con la presencia en toda la región (por lo menos hasta junio del año pasado) de gobiernos “progresistas” críticos del neoliberalismo (…)”. Leer

 

 

El eslabón de la soja en Sudamérica

24 de octubre de 2007 | Biodiversidad - Oct 2007

GRAIN

Junto a la rápida expansión de la producción del etanol fabricado a partir de la caña de azúcar, Sudamérica está empezando a desempeñar un papel clave como productor de biodiésel. La material prima principal es la soja [la soya], y para los cultivadores y las grandes empresas multinacionales de granos que estaban acosados por problemas de sobreproducción, este nuevo nicho de mercado es un regalo del cielo. Les da el pretexto perfecto para seguir apropiándose del continente.

Tenemos 80 millones de hectáreas de suelo en la Amazonía que van a convertirnos en la Arabia Saudita del biodiésel”, declaró Expedito Parente, el ingeniero químico brasileño que obtuvo la primer patente para la fabricación de biodiésel a escala industrial. [1] El presidente Lula del Brasil se muestra igualmente entusiasta. “En los próximos 15 a 20 años Brasil se convertirá en el primer productor mundial de biodiésel, dijo recientemente. [2] “Pocos países pueden competir con Brasil porque Dios nos dio sol, tierra y gente trabajadora”.

Además de fomentar activamente el etanol y el biodiésel dentro del Brasil, Lula está buscando oportunidades para invertir en los países vecinos. Tras una visita a Asunción en mayo de 2007, Lula comentó entusiasmado: “Me voy del Paraguay con mucho optimismo porque este país tiene un potencial extraordinario para la producción de etanol y biodiésel”. Como para no quedarse atrás, el presidente Nicanor Duarte de Paraguay añadió: “Si el Brasil ha de convertirse en la Arabia Saudita de los biocombustibles, ¿por qué no podrá convertirse el Paraguay en el Kuwait del siglo xxi?” [3] El deseo de Lula de convertir al Brasil en potencia agroenergética regional cuenta con el respaldo total de Washington, que tiene mucho interés en reducir la dependencia de Sudamérica en el petróleo y debilitar así la influencia del presidente Hugo Chávez de Venezuela, fiero antiestadounidense, que usa sus petrodólares para acrecentar su influjo en la región.

El biodiésel de aceite de soja es el capítulo más reciente de la conquista de Sudamérica a manos de la soja, un cultivo que consagra una nueva forma de explotación agrícola en la que predominan gigantescas empresas agroindustriales. La soja se ha propagado como reguero de pólvora en vastas zonas de Sudamérica en los últimos cuarenta años. En Brasil se empezó a cultivar en Río Grande do Sul, el estado más al sur del país, y desde allí avanza al norte, acaparando inmensas superficies agrícolas, de llanuras y bosques. Ahora ya cruzó el río Amazonas y se le planta en Roraima, 4 mil kilómetros al norte de Río Grande do Sul. La cosecha que en 1970 no superaba 1.5 millones de toneladas, ascendió a 57 millones de toneladas en 2006-2007. [4]

En Argentina el cultivo de la soja se propagó igualmente rápido, expandiéndose hacia el norte y el oeste, tragándose grandes superficies de tierras arables, pampas y bosques. La cosecha este año ascendió a 43 millones de toneladas, en contraste con escasas 27 mil toneladas en 1970. Los cultivadores brasileños de Mato Grosso do Sul llevaron la soja al Paraguay a principios de la década de 1990, donde ahora cubre 2.5 millones de hectáreas y se ha convertido en el principal producto de exportación del país.

La soja [o soya] es sinónimo de monocultivos y grandes haciendas mecanizadas. En consecuencia, la soja ha ocasionado enormes daños ambientales, provocando la destrucción de 21 millones de hectáreas de bosques en Brasil, 14 millones en Argentina y 2 millones en Paraguay. [5] Al mismo tiempo, la soja ha desplazado cultivos alimentarios. La superficie sembrada con arroz, frijoles, maíz y trigo en Brasil disminuyó entre 1991 y 2005, mientras que el área dedicada a la soja se ha más que triplicado en el mismo periodo. La misma historia se repite en Argentina: la producción de muchos alimentos básicos —entre ellos la leche, arroz, maíz, papas y lentejas— ha caído drásticamente. [6]

Puesto que la mayor parte de los alimentos básicos son cultivados por el campesinado y los agricultores familiares, dicho proceso de desplazamiento de cultivos a manos de la soja ha significado la destrucción del tejido mismo de la vida rural. Con el avance de la soja hacia el norte en Brasil, cerca de 300 mil personas fueron desplazadas de Río Grande do Sul, y otras 2.5 millones de Paraná.7 Unas 150 mil familias fueron expulsadas de sus tierras en Argentina 8 y otras 90 mil corrieron esa misma suerte en Paraguay. [9]

Los movimientos sociales de la región han opuesto fuerte resistencia, pero a pesar de ello es muy difícil detener el avance de la soja, que cuenta con el respaldo de los consorcios más poderosos de la agroindustria: adm (la mayor empresa procesadora de soja en el mundo), Cargill (la empresa comercializadora de granos más grande del mundo), CentralSoya, Bunge, Mitsubishi y otros. En los últimos treinta años, tanto adm como Cargill trasladaron al Brasil y Argentina sus respectivas plataformas de exportaciones de soja. A lo largo de todo ese proceso, cabildearon tenazmente y han conseguido que los gobiernos locales inviertan fuertemente en obras de infraestructura de transporte. Se construyen y pavimentan carreteras, se dragan ríos —todo ello con dinero de los contribuyentes locales, aunque muy pocos de ellos se benefician. Más recientemente, algunas de esas empresas han avanzado un paso más en su reposicionamiento: Cargill y Smithfield, ambas gigantescas empresas estadounidenses procesadoras de carnes, construyeron enormes plantas frigoríficas y de empaquetado de carnes de cerdo y pollo en el sur de la cuenca amazónica [10], desde donde exportan carne de animales alimentados con raciones de soja.

La presión sobre la tierra se intensificará a consecuencia de la fiebre actual por el biodiésel. La mayoría de los expertos de mercado augura una explosión de la demanda mundial en los próximos años. [11] Ello debido en parte a que Europa, que constituye actualmente el mayor mercado para el biodiésel en el mundo, se ha fijado metas ambiciosas de consumo de biodiésel. Su meta de incorporarle al diésel de petróleo un 20% de biodiésel para el 2020, requerirá 76 mil millones de litros de biodiésel al año. Eso es más que 20 veces el consumo actual de biodiésel en Europa. Como no cuenta con más suelos donde sembrar su propia materia prima (la colza) para biodiésel, Europa tendrá que incrementar enormemente sus importaciones tanto de aceite de palma como de aceite de soja. [12]

Muchos gobiernos latinoamericanos se están subiendo a ese carro del biodiésel. Repsol ypf, la empresa petrolera argentino-española, está invirtiendo 30 millones de dólares en una nueva refinería que comenzará su producción este año, convirtiéndose en la primera gran productora de biodiésel en Argentina. [13] El gobierno colombiano encabezado por el presidente Uribe fomenta enérgicamente las plantaciones de caña de azúcar y de palma africana aceitera.

En Perú, la empresa californiana Pure Biofuels, que es a su vez propiedad de Metasun Enterprises, compró recientemente la mayor refinería de biodiésel del país y tiene planes para transformarse en uno de los actores principales de ese mercado en la región, una vez que haya terminado su nueva refinería en el puerto de El Callao. [14] No obstante, el margen de expansión es limitado en la mayoría de los países sudamericanos. Incluso Argentina, que es el segundo país más grande de América Latina, cuenta con pocas tierras disponibles para la soja. Según un analista estadounidense de energía, “Argentina sólo podrá incrementar la superficie de soja un 3% o menos, debido a la disponibilidad limitada de suelos”. [15]

Sin embargo, la situación del Brasil es distinta. A pesar de la rápida expansión de la soja en años recientes, Brasil todavía cuenta con una gran superficie que generalmente se estima en unos 80 millones de hectáreas, que podrían sembrarse con soja (aunque esa estimación incluye parte de la cuenca amazónica). Por eso, muchos analistas suponen que a partir del año entrante Brasil superará a Estados Unidos como primer exportador mundial de soja, y que para el 2015 llegará a exportar el doble que el monto actual de exportaciones estadounidenses del grano (ver gráfica). Para ese entonces, gran parte de las exportaciones de soja del Brasil quizás consistan de biodiésel.

El boom del biodiésel ha llegado en un momento muy conveniente para los cultivadores de soja brasileños, que empezaban a producir con pérdida, apretados de un lado por el precio bajo de la soja en el mercado mundial, y una estructura de costos insustentable debido a las enormes distancias que hay que transportar la soja en camiones movidos con diésel caro. Hoy sus problemas están desapareciendo: los precios de exportación se incrementan a consecuencia del boom de los agrocombustibles, y los costos de transporte caen gracias al biodiésel barato producido y refinado en el país con grandes subsidios del gobierno.

 

Como podría esperarse, adm está sacando provecho de las nuevas oportunidades: escogió al Brasil como centro de operaciones para sus negocios de biodiésel en Sudamérica, y dentro del Brasil, a Rondonópolis en el estado de Matto Grosso do Sul como destino de sus mayores inversiones. La nueva refinería de biodiésel de adm muy pronto entrará en funcionamiento como la mayor de todo el país, y contará entre sus clientes a Blairo Maggi, el gobernador de ese estado y uno de los cultivadores de soja más grandes del mundo, que desde hace tiempo trabaja estrechamente asociado con adm. Maggi le venderá parte de sus cosechas de soja a adm a precio de mercado, y le comprará a ésta el biodiésel barato. Los criadores de cerdo y ganado vacuno podrán comprar el desecho de la producción de biodiésel para alimentar a sus animales. Eso significa que se podrá criar ganado más intensamente, liberando así grandes superficies de tierra para aumentar aún más el área dedicada a la producción de soja. En suma, un negocio redondo para todos los implicados …

Además de adm, hay toda una serie de corporaciones que están invirtiendo en ese sector agroindustrial. Hay empresas italianas que están gastando 480 millones de dólares en la construcción de cuatro refinerías de biodiésel. [16] Marubeni Corporation, la quinta empresa más grande del Japón, está destinando 40 millones de dólares a una inversión de riesgo compartido con el Grupo Agrenco —empresa comercializadora brasileña de gran porte— para la producción de biodiésel y harina de soja. El reconocido analista de gobierno José Honorio Accarini manifestó que el gobierno de Lula espera que las inversiones en biodiésel alcancen los 1500 millones de dólares en 2013, fecha en la cual Brasil debería estar produciendo 2 mil millones de litros del combustible. [17]

El plan del presidente Lula era originalmente que la mayor parte del biodiésel fuese producido a partir de ricino [o higuerilla] cultivado por los campesinos pobres del nordeste del país. En contraste con el etanol de caña de azúcar que se produce en Brasil en grandes plantaciones, él esperaba que el biodiésel desempeñara un papel importante en la mitigación de la pobreza. “Puesto que lo pueden producir fácilmente los campesinos en algunas de las zonas más pobres, el proyecto combina protección del ambiente y desarrollo rural, y contribuye a reducir la inequidad social”, afirmó Lula, entusiasta, en un artículo especialmente escrito para la prensa europea. [18] De hecho, el presidente Lula decretó exenciones impositivas para las refinerías que comprasen materia prima de los pequeños productores rurales, y predijo confidencialmente que para fines del 2007 habría unas 350 mil personas trabajando en la industria del biodiésel.

Sin embargo, aun cuando algunos pequeños productores agrícolas se han sumado efectivamente al programa, ya se hace evidente que no serán ellos los principales productores de la materia prima. “Para que este proyecto tenga éxito, necesitará seguramente de una escala de producción que solamente los grandes cultivadores de soja pueden garantizar”, expresó en 2005 Carlo Lovatelli, el director de Abiove (la asociación brasileña de procesadores de oleaginosas). [19]

Desde ese momento, la poderosa influencia de los grandes cultivadores de soja en la industria del biodiésel no ha hecho sino acrecentarse. Varios analistas mundiales suponen que Brasil habrá de convertirse en el primer exportador mundial de biodiésel en 2020, y que China será el principal consumidor. [20]

Eso significa que a menos que el gobierno brasileño adopte medidas enérgicas para evitarlo, la soja invadirá la mayor parte de la cuenca amazónica en la próxima década. En apenas algunos pocos años, el avance permanente de la frontera agrícola en la Amazonía seguramente llevará a que esa selva tropical traspase el crítico “punto de inflexión” en el que empezará a secarse y convertirse en llanuras. Si eso ocurre, no habrá efectivamente nada que detenga a los agricultores, que no encontrarán motivo alguno para no explotar económicamente esa selva moribunda. A medida que la selva muera, cientos de miles de habitantes ribereños, familias campesinas y pueblos indígenas quedarán desheredados, y el mundo perderá una biomasa extraordinaria que desempeña un papel central en la regulación del clima mundial. Igualmente grave será el hecho que la destrucción de la selva amazónica liberaría cerca de 90 mil millones de toneladas de carbono a la atmósfera, que es por sí mismo suficiente para incrementar el ritmo del calentamiento global en un 50%. [21]

Lo que priva particularmente de sentido a la fiebre del biodiésel es que no se logrará prácticamente nada a cambio del daño colosal que se le infligirá al planeta y a sus pueblos. A pesar del actual y explosivo auge de inversiones, el biodiésel jamás llegará a satisfacer más que una fracción de la demanda mundial de combustible diésel. Hoy, eua consume al año cerca de 227 mil millones de litros de diésel. Incluso con todo ese gran flujo de inversiones, la producción mundial de biodiésel sólo ascenderá a 45500 millones de litros en el 2010 —es decir, una quinta parte del consumo estadounidense actual— y gran parte de esa producción no estará a disposición de eua. [22]

Un analista planteó el tema en términos muy francos: “el impacto en la oferta mundial de diésel será mínima”. [23]

Es más, la pequeña contribución que representará el biodiésel para resolver la crisis energética mundial será de corto alcance. La estampida actual agotará muy rápidamente la disponibilidad de suelos y destruirá muchos de los ecosistemas restantes en el planeta (incluso los bosques tropicales). William Thurmond, el autor de Biodiesel 2020: a Global Market View, lo expresó muy claramente: “Hacia el año 2015, la demanda energética mundial de aceites de soja, colza y piñón superará la disponibilidad de tierras para sembrar estos cultivos ricos en energía”. [24]

Tras la herencia de destrucción que habrá dejado, la industria mundial de energía entonces buscará otra solución técnica milagrosa y otra fuente de ganancias.

Fuente: https://www.grain.org/article/entries/1128-el-eslabon-de-la-soja-en-sudamerica

 

 

Advirtamos qué Estado garantiza la desterritorialización-reterritorialización peculiar a la contrarreforma agraria en curso desde los noventa. Concluyamos desenmascarando a la democracia vigente. Percibamos su papel principal en legitimar y legalizar el incesante crecimiento económico de oligopolios locales e imperialistas o la victoria de estos sobre la clase de los trabajadores y sobre los pueblos de Argentina. Para conseguir consenso sólo compensa a los millones de desposeídos por el capitalismo con el asistencialismo asegurador de supervivencia muy precaria y conformador de aparatos clientelares.

 

 

Bienes comunes y modelo productivo

Transgénicos en la Argentina: Un negocio atendido por sus dueños
5 de enero de 2015

Por Darío Aranda *

Un organismo clave en la autorización de transgénicos está dominado por las empresas del agro y por científicos vinculados al sector privado. Monsanto, Syngenta, Ledesma y Dow, entre otras corporaciones, se ubican a ambos lados del mostrador. Los conflictos de intereses y el Estado cómplice.

 


* Periodista. Colaborador del Periódico de la CTA

Las multinacionales Monsanto, Bayer, Syngenta y Dow son algunas de las empresas que tienen injerencia en la aprobación de los transgénicos que esas mismas empresas impulsan. Se trata de la Conabia (Comisión Nacional de Biotencología), donde también participan empresas “nacionales” (Biosidus y Don Mario) y las cámaras empresarias. También figuran “investigadores independientes”, pero con claras vinculaciones con empresas. El Gobierno y las compañías publicitan la Conabia como un “espacio pionero con un marco regulatorio sólido y de base científica”. De los 47 integrantes, más de la mitad (27) pertenecen a las empresas o tienen clara vinculación con las mismas firmas que deben evaluar.

Conflictos de intereses, y complicidades, en la aprobación de transgénicos en Argentina.

Conabia

La Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (Conabia) funciona desde 1991, depende del Ministerio de Agricultura y actúan en tándem con la Dirección de Biotecnología (también del Ministerio). Tienen como objetivo “garantizar la bioseguridad del agroecosistema”.

Según la propia información oficial, la Conabia “analiza y evalúa las solicitudes presentadas para desarrollar actividades con OGM (organismos genéticamente modificados -transgénicos-). En base a información científico-técnica y a datos cuantitativos respecto de la bioseguridad del OGM emite un dictamen” para la continuación o rechazo del pedido empresario.

La Conabia reconoce que cuenta con representantes del sector público y privado y los denomina “expertos”. La Conabia aclara en su página de internet que “los miembros deben expresar cualquier tipo de conflicto de interés que pudiera surgir en la evaluación de las solicitudes presentadas. Esto es imprescindible para garantizar la transparencia e imparcialidad de los dictámenes”.

Integrantes

Son dos hojas A4. Una lista de nombres, apellidos y pertenencia institucional. Aunque son integrantes de un espacio oficial, la información no provino de ninguna oficina de gobierno (que esconde los nombres), sino del sector privado. En la lista figuran 47 personas. De ellas depende, en gran medida, la aprobación de transgénicos en Argentina. Y, paradoja, 27 de ellas son de las mismas empresas que impulsan el modelo transgénico o de científicos con estrechos lazos con las mismas empresas.

También hay 12 técnicos y funcionarios del Senasa (Servicio de Sanidad y Calidad Agroalimentaria), Inase (Instituto Nacional de Semillas), INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria). Todos espacios con frondosos antecedentes de colaboración con el sector privado y transgénico.

Monsanto

Miguel Alvarez Arancedo es ingeniero agrónomo recibido en la UBA. Participa en la Conabia como parte de Casafe (Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes). Su lugar de trabajo real es Maipú 1210, la oficina central de Monsanto en Argentina. Arancedo es desde 2004 el director de Asuntos Regulatorios de la principal multinacional transgénica del mundo y también es vicepresidente de la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA, espacio de articulación y lobby político de las multinacionales y empresas locales).

En marzo de 2012, Arancedo celebró que la nueva soja de Monsanto (Intacta RR2 Pro) comenzaría a sembrarse en breve y se refirió al sistema de liberación del transgénico: “Tenemos la aprobación de Conabia, así que venimos muy bien en los tiempos. Creemos que podría llegar a estar a disposición de los productores el año que viene (2013)”.

Arancedo no aclaró que él mismo participa en la Conabia y en el sistema de aprobación.

El Gobierno Nacional autorizó la soja ese mismo 2012.

Syngenta

Juan Kiekebusch está inscrito en Conabia como miembro de ASA. Lo cual es cierto. Pero también es director del Comité Ejecutivo de Syngenta, una de las mayores corporaciones del agro. En el Biotech Forum (publicitado como el “primer foro internacional del negocio de la biotecnología” ), Kiekebusch reclamó acelerar los tiempos de aprobación de transgénicos: “Un avance biotecnológico que en Japón tarda un año y medio en ser aprobado, aquí y en Europa lleva cinco años".

En el XVIII Congreso de Aapresid, el directivo de Syngenta e integrante de Conabia reclamó “decisiones política” para un marco regulatorio que contemple la “protección de derechos de propiedad intelectual” para así facilitar nuevos transgénicos.

Aacrea

Juan Balbín figura en la Conabia como representante de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea), espacio institucional de pequeños y medianos empresarios del agro. En mayo de 2013 integró la comitiva oficial a China (encabezada por el ex ministro de Agricultura y presidente de la Cámara de Diputado, Julián Domínguez).

También formaron parte del viaje Pablo Vaquero (presidente de Monsanto), Gastón Fernández Palma (presidente de Aapresid y vicepresidente de Maizar -reúne a las empresas del sector-), Miguel Calvo (titular de Acsoja -empresas de soja-) y Manuel Mihura, director de Nuevos Negocios de la semillera Don Mario, entre otros. El motivo del viaje fue exponer la bondades de la soja Intacta, que no contaba aún con la aprobación en China, y al mismo tiempo convencer a los funcionarios chinos de las (supuestas) ventajas de los eventos transgénicos para maíz.

Por Aacrea también está Bernardo Debenedetti. La organización se autodefine como “una asociación de empresarios agropecuarios que trabajamos en grupo, y compartimos nuestras experiencias y conocimientos para aumentar la rentabilidad y lograr el crecimiento económico sustentable de nuestras empresas”. Debenedetti también integra el “Grupo Biotecnología”, espacio que se reúne en la Bolsa de Cereales, y donde participan Casafe, Aapresid, Ciara (exportadores), ASA, y Maizar, entre otras. En resumen: todas las empresas del sector.

Animales transgénicos

Biosidus es una empresa de referencia en la clonación de animales o, también llamados, “animales transgénicos”. Con más de tres décadas en el mercado, se autodefine como “una compañía de biotecnología argentina que ha desarrollado un negocio global en el suministro de biofármacos de alta calidad en territorios de Asia, África, Europa del Este y América Latina”. Señala que ha desarrollada “novedosas plataformas tecnológicas en animales transgénicos, terapia génica y biodiversidad” y se ufana de contar con una” sólida política de propiedad intelectual”.

Uno de sus más publicitados trabajos fue “la primera vaca clonada”, en 2002, bautizada “Pampa”. En esa iniciativa participó Lino Barañao y siempre fu público su trabajo y su cercanía con Biosidus (es curioso que en su CV no aparezca su desempeño en la empresa de biotecnología).

Andrés Bercovich es bioquímico de la UBA, desde hace 23 años trabaja en Biosidus (desde 2008 es Gerente de Investigación y Desarrollo) y también tiene una silla en la Conabia. Bercovich estuvo a cargo del proyecto de los clonados terneros llamados “Patagonia I, II, III y IV”, publicitados como material genético para obtener insulina humana. La publicidad empresaria prometía que con 2500 vacas similares se podría abastecer de insulina a todo el mundo.

“Los argentinos somos muy abiertos a todo lo nuevo en tecnología. No es un país miedoso” , afirmaba el científico en una entrevista publica y daba un ejemplo: “La soja transgénica tiene una trascendencia económica enorme para el país. Y aquí en la Argentina la mayor parte de los cultivos son de plantas transgénicas y nadie tiene problemas en consumirla ni cultivarlas. Hay una historia, una apertura mental. La biotecnología trae soluciones trascendentes, como en el caso de la soja o de los biofármacos”.

En 2010, formó parte del equipo que clonó el “primer caballo en Latinoamérica”, llamado “Ñandubay Bicentenario”. Era de la raza Ñandubay, utilizados para selectos deportes (polo y salto).

El ministro Barañao estuvo presente en en la rueda de prensa y, sin que nadie pregunte, resaltó que “la clonación no presenta ningún tipo de riesgo en la salud del animal ni para el medioambiente”. En el caballo clonado también participó Daniel Salamone, también con nexos con Biosidus e integrante de Conabia.

Caña transgénica y DDHH

Atilio Castagnaro es referente de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (INTA Tucumán). En 2011 formó parte de un equipo de científicos del Mercosur que creó que un robot que busca las plantas de soja más aptas para resistir la sequía. "Un gran resultado de este proyecto es el haber sido capaces de construir un robot o plataforma automática para la evaluación masiva de genotipos de soja, respecto de su capacidad de tolerar el déficit hídrico o sequía", dijo Castagnaro. Cada día, el robot recorre simultáneamente 120 macetas con plantas de soja, determina su consumo hídrico para regarlas con la cantidad precisa de agua, y les toma fotografías estereoscópicas para documentar el crecimiento.

En el grupo de trabajo (y patentamiento) participaron dos empresas: Nidera (una de las grandes multinacionales del agro) e Indear (Instituto de Agrobiotecnología de Rosario), espacio de referencia en cuando al impulso de los transgénicos. Indear, a su vez, pertenece a la empresa Bioceres, donde están presentes Gustavo Grobocopatel (unos de los mayores pooles de siembra del continente) y Víctor Trucco (presidente honorario de Aapresid).

Castagnaro coordina el proyecto de la “Cadena Oleaginosa de Biotecsur (BiotecSojaSur)”, un espacio promovido por el Ministerio de Ciencia donde confluyen académicos, ámbitos estatales y, claro, empresas del agro.

Castagnaro es un férreo impulsor de la caña de azúcar transgénica para agrocombustibles (iniciativa muy cuestionada por movimientos campesinos y organizaciones sociales por sus efectos sociales y ambientales). "El objetivo con las cañas transgénicas fue hacer más eficiente y sostenible la producción.

Dar sustentabilidad económica, social y ambiental y dar un impulso a un cultivo que es clave para producir biocombustibles", resumió Atilio Castagnaro en una charla del Congreso de Aapresid en 2013, en Rosario, y propuso que el 50 por ciento de la matriz energética de Argentina sea en base a agrocombustibles.

Precisó que existen las tradicionales regiones azucareras de Tucumán, Salta y Jujuy, con 550 mil hectáreas de producción. "Hay un potencial de crecimiento de área cercano a los 4,4 millones de hectáreas", aseguró y detalló la expansión de la frontera agrícola de la caña de azúcar transgénica sobre Misiones y norte de Santa Fe.

Le salió al cruce la organización socioambiental tucumana ProEco (de la Red Nacional de Acción Ecologista). “Un modelo que se expande para fumigarnos a todos”, fue el título del comunicado y señaló que la liberación comercial de caña de azúcar transgénica implica que “el modelo del agronegocio se reinventa una vez más” en el sector agropecuario tucumano. Denunció los acuerdos entre la Estación Experimental Obispo Colombres y Monsanto, rechazó el uso de agrotóxicos en Tucumán y apuntó de lleno contra Castagnaro (que también es presidente de la Asociación Permanente por los Derechos Humanos -APDH- de Tucumán): “Aprendió a modificar los derechos humanos genéticamente”. La ONG se preguntó cómo “la preocupación por los derechos humanos y el promover el aumento de ventas de agrotóxicos pueden cohabitar en un mismo individuo”. Y le recordaron que el modelo transgénico acapara territorios, desaloja indígenas y campesinos y desmonta. “Es una contradicción militar por los derechos humanos y promover la fumigación de grandes territorios provinciales”, cuestionó Roque Vicente Pondal, de ProEco.

Junto a Castagnaro trabaja Bjorn Welin, también parte de la Conabia.

Ingenio Ledesma

Ricardo Fernández de Ullibarri figura como participante de la Conabia por la Chacra Experimental Agrícola Santa Rosa (Salta). La Chacra es el “instituto de investigación” del Ingenio Ledesma e integra también la ASA (Asociación Semilleros Argentinos, donde están todas las grandes empresas internacionales). “El objetivo principal (de la Chacra) es crear variedades que mejoren la productividad, competitividad y rentabilidad de los ingenios del norte argentino”, remarca la presentación de la empresa.

Fernández de Ullibarri es un impulsor de los organismos genéticamente modificados. “Ya tenemos nuestras propias cañas transgénicas, pero aún no las sacamos comercialmente. En todo el mundo se está trabajando sobre eso, pero nadie aún se animó a cultivarlas comercialmente por los prejuicios que hay. Lo más lento es toda la burocracia relacionada a las normas de bioseguridad y legales, no la investigación en sí", se quejó Ullívarri en 2007 .

Y tomó postura sobre los que critican a los OGM: “Hay que trabajar con empresas y consumidores en lo que es imagen, porque hay muchos prejuicios sobre los transgénicos entre la gente".

Cuadro de Monsanto

Hugo Permingeat figura en Conabia como “Investigador Científico de la Facultad de Ciencias Agrarias de Rosario”.

Hugo Permingeat, como secretario general de la Facultad y junto a la decana (Liliana Ramírez), justificó abiertamente la incidencia privada en la universidad pública: “Monsanto forma sus cuadros aquí. Son ingenieros agrónomos a los que les brinda la capacitación de posgrado y Monsanto valora esa capacitación que brindamos” .

Fue la forma de justificar que Monsanto, Pioneer y Syngenta hayan “donado” un laboratorio de biotecnología en la Facultad y equipamiento por 300 mil dólares. “Antes no teníamos nada, así que en verdad es nuestro orgullo. Cuando golpeamos la puerta (de Monsanto) para que nos ayuden, no tienen miramientos y nos ayudan a hacer cosas como el laboratorio".

Permingeat, como parte de Conabia, debe autorizar o rechazar pedidos de Monsanto.

¿Ecologista?

Diego Ferraro es ingeniero agrónomo e integra la Conabia como representante de la Asociación Argentina de Ecología (AAE). Curioso es que nadie dentro del mundo socioambiental, asambleas, ONG y académicos conozca a la AAE.

La dirección postal de la Asociación de Ecología es San Martín 4453. Es la misma dirección de la Facultad de Agronomía de la UBA y, también, la dirección del Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas (Ifeva), un espacio de estudio con explícita vinculación a las empresas del agro y ferviente defensor del modelo de agronegocios.

El director del Ifeva es Claudio Ghersa, un reconocido impulsor de los transgénicos y con publicaciones científicas junto a Monsanto.

Diego Ferraro trabaja en el Ifeva junto a Ghersa, y tienen media decena de publicaciones científicas en coautoría.

Ante el avance de las malezas resistentes a agroquímicos (uno de los grandes problemas irresueltos del agronegocios), en febrero de 2014 se relanzó la Asociación Argentina de la Ciencia de las Malezas (Asacim). Entre otros, la integran Ghersa y Ferraro. Y también participan las empresas. Entre otras: Aacrea y Aapresid.

ILSI, Monsanto, Bayer...

María Fernanda Foresto figura como integrante de la Conabia como referente por la Chacra Experimental Agrícola Santa Rosa (del Ingenio Ledesma). Pero hay otro conflicto de intereses. Foresto integra el Comité de Biotecnología de ILSI (Instituto Internacional de Ciencias de la Vida), uno de los grandes centros internacionales de lobby científico en favor de los transgénicos. El ILSI está auspiciado y financiado por Monsanto, Dow Agrosciences, Bayer y Syngenta.

INTA

Dalia Marcela Lewi es parte del Instituto de Genética del INTA y forma parte de la Conabia. En el libro “Biotecnología y mejoramiento vegetal II”, Capítulo X, escribe un texto académico titulado “Aplicaciones de la biotecnología en el control de insectos”. Remarca los beneficios de los transgénicos en el control biológico, reducción de plaguicidas, aumento del rendimiento y, como si fuera poco, también remarca el menor uso de agua.

Lewi firma el artículo en coautoría con Clara Rubinstein, de Monsanto Argentina.

También investigó, junto a la empresa Bioceres (otras de las referentes del agronegocios), la resistencia del maíz transgénico al frío y a la salinidad.

Lewi también forma parte del Comité de Biotecnología de ILSI, junto a investigadores de Monsanto, Syngenta, Bayer y Dow Agrosciences.

Escribió un breve artículo en el periódico de la Sociedad Argentina de Apicultores (una de las producciones más afectadas por las fumigaciones). Lewi intentó llevar tranquilidad a los apicultores perjudicados: “Los cultivos genéticamente modificados producen alimentos seguros para el consumo humano y animal. Se han estudiado cuidadosamente y cumplen con las normas de seguridad ambiental y alimentaria. Toda la evaluación está basada estrictamente en criterios científicos. Vale la pena destacar que no existen peligros de toxicidad o alergenicidad”.

Dalia Ewi firmó el artículo como “miembro de Conabia”. Omitió sus vinculaciones con las empresas transgénicas.

Popurrí

Teresita Martín figura como parte de Conabia en representación del Foro Argentino de Bioteconología. No específica que es referente de la empresa DuPont Pioneer. En Conabia también participan (y deciden) Luis Negruchi (Aapresid) y Alejandro Petek (Aapresid).

Guillermo Mentruyt firma como integrante de ASA (Semilleros), no aclara que es gerente de Asuntos Regulatorios de Dow AgroSciences

En julio de 2012, Dow AgroSciences anunció “la inminente comercialización” de los primeros híbridos de maíz con hasta cinco características “modificadas a través de la biotecnología”. Mentruyt Explicó que los maíces ya había pasado “todas las evaluaciones pertinentes relacionadas con la bioseguridad para el agroecosistema (a cargo de la Conabia)”.

Omitió que la misma Syngenta integra la Comisión.

Lucas Lieber es egresado de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Rosario. Su CV detalla su trabajo en Indear y Bioceres. También está presente en Conabia.

La bióloga Magdalena Sosa Beláustegui aparece como parte de Casafe. También es, desde 2004, parte de la multinacional Bayer. En su CV resalta que en 2013 recibió el “Premio Bayer a la Innovación en Asuntos Regulatorios”.

Fernando Bravo Almonacid (Conicet) es investigador “independiente del Conicet en el Instituto de Investigaciones en Ingeniería Genética y Biología Molecular (Ingebi-UBA) y trabaja en la mejora genética de la papa. Luego de seis años de trabajo, en 2013 logró una nueva variedad, que sería más resistente a los virus del campo. Todo lo referido a la aprobación en Conabia quedó a cargo dela empresa Tecnoplant (del Grupo Sidus). Almonacid también forma parte de Conabia.

Cómo “observadores” de la Conabia figuran dos integrantes de la Cámara Argentina de Biotecnología). Gerónimo Watson (desde hace nueve años con el cargo de “líder en desarrollo” de la empresa Indear) y Mirta Antongiovanni (gerente de Asuntos Regulatorios de la semillera Don Mario).

UBA S.A.

Eduardo Pagano es agrónomo, doctor en ciencias biológicas y fue, hasta marzo pasado, vicedecano de la Facultad de Agronomía de la UBA. También integra la Conabia y es profesor a cargo de la Cátedra de Bioquímica de Agronomía de la UBA. Desde esa cátedra, trabaja junto a la semillera Don Mario (una de las grandes empresas argentinas del sector) en cultivos de trigo y soja. "Elegimos vincularnos con Don Mario porque es una empresa nacional que apuesta a la formación de recursos humanos y porque esta relación nos ofrece una posibilidad concreta de trasferir el conocimiento que generamos y de llegar con nuestras investigaciones al medio productivo", afirmó Eduardo Pagano .

El director de Investigación de Don Mario, Marcos Quiroga, también celebró el trabajo conjunto: "Generamos tecnologías que sirven para dar soluciones concretas a problemas muy importantes para el cultivo de soja en la Argentina, Estados Unidos y Brasil", ejemplificó.

Pagano fue más allá y celebró que estudiantes de la UBA hagan sus tesis en la empresa Don Mario: "En nuestra cátedra participan estudiantes que recién comienzan a cursar, así como otros que están haciendo su trabajo de intensificación para finalizar la carrera, o realizan maestrías, doctorados y posdoctorados. El hecho de que haya investigadores instalados en una empresa haciendo su posgrado es novedoso en el sistema científico argentino".

Pagano nunca expresó conflictos de intereses para aprobar transgénicos en Conabia.

Denuncias y relatos

Desde la aprobación de la soja RR con uso de glifosato en 1996, el accionar de la Conabia siempre fue blanco de denuncias por organizaciones sociales y científicos no vinculados al sector privado. Desde los Gobiernos siempre relativizaron la incidencia empresaria pero también siempre ocultaron la nomina de integrantes y nunca precisaron la forma de funcionamiento de la Comisión. Mucho menos hacen públicas las actas y la forma de aprobar los pedidos empresarios.

El Centro de Estudios Legales del Medio Ambiente (Celma) denunció en 2013 ante la Justicia Federal la forma “irregular” en la que fue aprobada la semilla de soja “Intacta RR2” de la empresa Monsanto (en 2012). Cuestionó la inexistencia de consulta pública (como establece la ley argentina), la carencia del debido estudio de impacto ambiental y la omisión de frondosa bibliografía científica sobre los efectos negativos en salud y ambiente de los transgénicos.

El Celma accedió al expediente administrativo de aprobación de la soja de Monsanto, denunció que la semilla aprobada “no posee una debida declaración de impacto ambiental” por parte de la Conabia y explicó que la aprobación “se sustenta en estudios sólo de Monsanto”. El Estado no realizó ningún estudio. Fernando Cabaleiro, del Celma, cuestionó el rol de la Conabia y del Senasa (Servicio de Sanidad y Calidad Agroalimentaria ). “Se basan sólo y exclusivamente en los estudios realizados por la propia firma solicitante, Monsanto. No existe ninguna observación ni pregunta sobre los trabajos presentados por la empresa”, afirmó el abogado y mostró la foja 37, documento de decisión con el que la Conabia aprobó la nueva soja. Se visualizan once garabatos-firmas, sin aclaración de nombres, especialidad ni cargos. “Pudo ser cualquiera. Es insólito la impunidad con la que dan luz verde a una semilla que abarcará millones de hectáreas”, cuestionó el abogado.

La Conabia aprobó más de 30 eventos transgénicos (maíz, soja y algodón), pero se niega a hacer públicos los expedientes de aprobación. El Periódico de CTA llamó al secretario ejecutivo de la Conabia y director de Biotecnología del Ministerio de Agricultura, Martín Lema. Pero éste no devolvió los llamados.

En 31 de octubre pasado, el Ministerio de Agricultura envío una gacetilla elocuente, titulada “el trabajo de la biotecnología Argentina fue reconocido por la FAO ( Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura). Celebraba que la Conabia había sido seleccionada como “centro de referencia” de la FAO para la “bioseguridad” de transgénicos. La Conabia pasará a “prestar asesoramiento técnico y científico” a la FAO.

El comunicado del Ministerio de Agricultura se autoelogiaba. “Reafirma a nuestro país como uno de los principales líderes a nivel mundial en biotecnología” y definió a la Conabia como “un espacio pionero a nivel mundial en materia de aprobación de OGM, que prioriza la seguridad para el agroecosistema y la inocuidad para el consumo humano y animal”.

Este artículo fue publicado en el Periódico de la CTA Nº 107, correspondiente a los meses de noviembre-diciembre 2014

Fuente: http://www.agenciacta.org/spip.php?article14565

 

 

Preguntémonos hasta cuándo seguiremos creyendo en que sólo podemos hacer algo por cambiar la situación del país mediante nuestra participación en las elecciones sólidamente restringidas, lo sabemos, a dos bandos que compiten en concretar la gobernabilidad del sistema de empobrecimiento, sumisión y represión de la inmensa mayoría de Argentina.

 

Ahora, continuar sosteniendo esta democracia que se basa en derrotarnos o resignarnos a vivir según la voracidad insaciable e inescrupulosa de la alianza de capitales y estados imperialistas con los locales es no valorar, por ejemplo, que:

 

 

Los transgénicos fracasan, los daños persisten

28 de octubre de 2016

 

Por Silvia Ribeiro (La Jornada)

 

"Los transgénicos fracasan pero las intenciones de las empresas siguen intactas; por eso las fusiones, las nuevas técnicas, las maniobras encubridoras, en pos de aumentar el control de agricultores y consumidores."

16 de octubre, Día Mundial de la Alimentación según las Naciones Unidas, fue declarado por la Vía Campesina Día Internacional de Acción por la Soberanía Alimentaria y contra las corporaciones trasnacionales, definición mucho más acorde con la realidad, que define lo que realmente está en juego. Leer Este año, además de acciones en muchos países, cientos de organizaciones confluyen en el Tribunal internacional sobre Monsanto que se realiza en La Haya, Holanda, cuyos testimonios y deliberaciones se pueden ver en el portal http://es.monsantotribunal.org/.

En el último año hemos visto cómo las mayores corporaciones de semillas, fertilizantes y agrotóxicos se han fusionado en dimensiones difíciles de imaginar. Aún pendientes de aprobación por autoridades antimonopolio, si lo logran, quedarán tres megaempresas (Monsanto-Bayer, Syngenta-ChemChina y DuPont-Dow) que dominan más de dos tercios de esos mercados globales.

Paradójicamente, esas empresas que inventaron los transgénicos, están ahora viendo su declive. A 20 años del inicio de la siembra comercial de transgénicos, el ISAAA (instituto digitalizado por las empresas biotecnológicas) reconoció que el área de transgénicos plantados en el mundo disminuye. Es un porcentaje pequeño, pero marca una tendencia, con un millón 800 mil hectáreas menos, según cifras de la propia industria, que siempre son alegres. Pese a ajustar a su favor las estadísticas en estos 20 años, no pudieron ocultar que solamente 10 países siguen teniendo más de 98 por ciento del área sembrada con transgénicos. Cinco de ellos disminuyeron ahora su área sembrada. En 20 años registraron más de 70 especies cultivables modificadas genéticamente, pero siguen siendo cuatro commodities –soya, maíz, canola y algodón– que representan 99 por ciento de la siembra, casi la totalidad no para alimentación, sino para combustibles y forrajes.

Los transgénicos están tan desprestigiados, que la industria se empeña en que los cultivos manipulados con biotecnologías más recientes se llamen edición genómica, intentando ocultar que es ingeniería genética y son otra forma de transgénicos. Cada vez que hablan de alguna de estas tecnologías (como Crispr-Cas9, Talen y otras basadas en biología sintética), señalan que ahora sí son precisas y se sabe qué parte del genoma están modificando, admitiendo que con los transgénicos anteriores no tenían –ni tienen– conocimiento ni control de la manipulación y que nos han usado a todos como cobayos para sus experimentos.

Varios testimonios del Tribunal Monsanto mostrarán el impacto devastador en salud pública y contaminación ambiental que ha significado el aumento hasta de 2000 por ciento en el uso de agrotóxicos en las zonas de siembra de transgénicos. No se trata de una progresión del uso de químicos que ya ocurría con los híbridos, sino un aumento exponencial por ser semillas manipuladas para tolerar agrotóxicos, principalmente glifosato, lo cual provocó que más de 20 hierbas invasoras se volvieran tolerantes a éstos.

Los transgénicos fracasan pero las intenciones de las empresas siguen intactas; por eso las fusiones, las nuevas técnicas, las maniobras encubridoras, en pos de aumentar el control de agricultores y consumidores.

Ya vemos también la cresta de la ola del tsunami tecnológico que se ha ido gestando en años, hacia una agricultura robotizada, con drones, GPS, sistemas satelitales y aplicaciones digitales para controlar desde la porción de comida para cada vaca o pollo encerrado, hasta las dosis de químicos en cada mata en grandes monocultivos. Común a todo es que proponen eliminar aún más gente del campo. Según Rob Fraley, de Monsanto, se habían demorado: Toda la industria agrícola está en una gran transformación. Es la última de las grandes industrias que se digitaliza, declaró poco antes de aceptar la fusión con Bayer Leer .

En contraste, en México sigue en pie la suspensión de la siembra de maíz transgénico, que ya lleva más de tres años, gracias a la demanda colectiva de un grupo de ciudadanos y organizaciones, mientras en la península de Yucatán están suspendidas las siembras de soya transgénica, en diferentes procesos a cargo de comunidades, organizaciones campesinas y de apicultores, organizaciones ambientales y sociales. La más reciente, a iniciativa del Consejo Regional Indígena Maya de Bacalar, el Colectivo Semillas Nativas Much Kana I’inaj con Educe, la Asamblea de Afectados Ambientales y otras organizaciones, denuncian que en la propia ley de bioseguridad hay elementos inconstitucionales. En conferencia el 3 de octubre, expusieron que el modelo agrícola industrial y en particular los transgénicos aseguran el despojo de la tierra y las semillas nativas, la contaminación de suelo y agua, la pérdida de la biodiversidad y daños a la salud y ambiente por el glifosato. Leer

Pese al aluvión de evidencias en su contra, este 16 de octubre las empresas, secundadas por gobiernos e instituciones internacionales, insistirán en que necesitamos alta tecnología, transgénicos y agricultura climáticamente inteligente para afrontar el hambre y el caos climático. La falsedad de este discurso está al desnudo y sus impactos ambientales, de salud y sociales a la vista en el Tribunal Monsanto y sobre todo, en cada lugar donde las y los campesinos, comunidades, organizaciones barriales, de estudios, culturales, de científicos críticos, muestran que el camino para la soberanía alimentaria y la salud ambiental y de las personas es el opuesto: la agricultura y semillas campesinas, los mercados locales, las huertas urbanas, biodiversas, descentralizadas y en manos de quienes las trabajan.

*Silvia Ribeiro es investigadora del Grupo ETC

http://www.jornada.unam.mx/2016/10/15/opinion/019a1eco

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=218520

En consecuencia, abajo y a la izquierda, nos urge constituir la unión en diversidad para impulsar la «reforma agraria integral» como lucha por nuestra liberación económico territorial del capitalismo que implica enfrentar y derrotar a la alianza de capitales y estados imperialistas con los locales. El desafío consiste en multiplicar -y articular entre sí- las luchas cuyo paradigma fue y es:

Comunicado y actualización desde

 la Asamblea de Autoconvocados del bloqueo a Monsanto

28 de enero de 2015

 

Por Asamblea de Autoconvocadxs del Bloqueo

 

A más de 15 meses de bloqueo y acampe en las puertas de la que pretende ser una de las fábricas procesadoras de semillas transgénicas más grandes del mundo- cuya construcción logró detenerse y declararse inconstitucional a partir de la lucha social y del mismo bloqueo- los gobiernos siguen ignorando las irregularidades, sin mencionar las consecuencias socio-ambientales y sanitarias que causa este modelo agrotóxico de monocultivo. 

Durante el transcurso de este último tiempo, hemos visto cómo compran voluntades políticas y preparan el terreno para que su imposición parezca democrática e incuestionable. 

Monsanto logra una falsa legitimidad por todo un sistema productivo explotador, calculador, frío y miserable que lo hace posible.
 

Actualización 

Luego de declararse inconstitucional la construcción de la planta en enero de 2014, Monsanto presenta una apelación contra dicha sanción, que también es rechazada. Al mes siguiente, el intendente de Malvinas, Daniel Omar Arzani, luego de negarse a una entrevista con el pueblo y ocultarse dentro de la Municipalidad, ordenó reprimir a quienes, afuera, se manifestaban a favor de la vida y contra estas empresas que vienen envenenando, saqueando nuestros recursos y matando pueblos enteros con la excusa del progreso desde hace casi un siglo. 
 

En Junio, modificaron la Ley de Ambiente disfrazándola de Convivencia Ambiental, mientras, en las afueras de la Legislatura, cientos de manifestantes eran reprimidos violentamente por la policía, dejando un saldo de 26 compañerxs detenidxs. Esta nueva Ley le facilitaría las herramientas a Monsanto para instalarse definitivamente en Malvinas, a pesar de que anteriormente había sido rechazado su estudio de impacto ambiental. Al mismo tiempo, esta nueva Ley permitiría la realización de otros tantos emprendimientos industriales altamente contaminantes y el avance de proyectos mega inmobiliarios. 

Según estudios recientes, (laboratorio CENATOXA, UBA, FUNAM) 7 de cada 10 malvinenses tienen agrotóxicos en sangre. Monsanto es uno de los mayores productores de agrotóxicos a nivel mundial. 

Entre Agosto y Octubre, vimos cómo en la Universidad Nacional de Córdoba pusieron a un lacayo títere de las corporaciones y de la sojización de decano en la Facultad de Agronomía. Parte del estudiantado despierto unido a otros sectores logró suspender un convenio de la UNC con Monsanto mediante la denuncia permanente y la lucha colectiva. Con este convenio, pretendían legitimar su imagen bajo la firma de la UNC, disponiendo de sus saberes para confeccionar un nuevo Estudio de Impacto Ambiental, el cual una vez presentado, es evaluado por la CTI (Comisión Técnica Interdisciplinaria) de la Secretaría de Ambiente, conformado, justamente, por miembros de la UNC, entre otrxs. 

Quieren que tengamos miedo y nos resignemos!!! 

Los medios hegemónicos, como la Voz del Interior, son suyos, venden sus publicidades y manipulan la opinión pública difamando y estigmatizando a quienes luchan contra estas empresas, negocian nuestro futuro y nos quieren convencer de que nada se puede hacer. 

Ahora, cambiaron el Código Civil, van por un Código de Faltas aún más represivo, la Ley de Semillas para patentar y monopolizar los cultivos y avanzar en la producción de OGM (Organismos Genéticamente Modificados), Ley de Agrotóxicos para garantizar el envenenamiento de los pueblos mediante la fumigación, Ley Anti-piquete para silenciar nuestros reclamos, Ley Anti-terrorista para perseguirnos y criminalizar a lxs que luchan, etc. 

Frente a la siesta inducida por los tiempos burocráticos de la legalidad, suena la alarma que despierta la revuelta insurreccional... 


Desde este espacio de resistencia, se han estado realizando actividades en Malvinas: festivales, muraleadas, huertas, proyecciones, talleres, marchas. Lo mismo en Córdoba Capital en conjunto con otras organizaciones, movimientos y espacios. Tomamos la convocatoria de compañerxs de Bs. As. y realizamos el ciclo contrahegemónico artístico-cultural de videos independientes, COfisu. También, para el año de Bloqueo, realizamos durante 3 días las Jornadas de Encuentro, Intercambio y Hermandad Entre las Luchas, donde participaron compañerxs de lucha, artistas y talleristas de todo el país. 

Celebramos las prácticas de lxs compañerxs que ponen el cuerpo y buscan autonomía más allá de las palabras y llevan en la piel la recuperación de tierras y la producción orgánica, que son otros pilares en esta lucha. 

Seguimos manteniendo este espacio reciclando lo que otrxs tiran, con huertas, recibiendo donaciones y a través de la autogestión. En el camino a ser más consecuentes con lo que planteamos, que es posible, como respuesta contra lo preestablecido. Este rumbo a la deconstrucción de los condicionamientos imperantes nos llevó a definir consensos, que resultaron en un manifiesto y material audiovisual que expresan visiones del carácter del espacio y de lo que queremos construir. 

También hemos abierto la convocatoria del Proyecto Entre Barricadas, apuntando a la difusión, transmisión, interacción, formación y creatividad para, mediante contenidos y actividades concretas, podamos fortalecer el bloqueo y la lucha. 

Nos hemos visto en la necesidad de tomar voz propia después de haber padecido la tergiversación de nuestros dichos y acciones por medios tanto hegemónicos como algunos “alternativos”, sumado a la manipulación pública de Monsanto y los gobiernos de turno. Por eso, encaramos un proyecto de radio con perspectivas a que sea abierta e itinerante. 

Nos vamos a seguir manifestando en las calles con marchas, intervenciones, actividades de “Todos los 25 hasta que se vaya Monsanto” y organizándonos para que no nos tomen por sorpresa. Frente a la falta de propuesta en el panorama actual de la lucha, ellxs siguen ganando tiempo especulando con el año electoral y logrando desgastar el impulso. Monsanto avanza con viajes para que lxs malvinenses conozcan su planta en Rojas, cursos de oficios y talleres para poner la opinión pública de su lado para asegurarse la consulta popular. 

Ya pasó un año, ¿qué estamos esperando? Es hora de exigir, de exigirnos. Tomar nosotrxs mismxs las riendas de nuestros destinos. 

SE ACABA LA PACIENCIA… SAQUEMOS A MONSANTO CUANTO ANTES DE MALVINAS Y DE NUESTRAS VIDAS!!! 

Fuente: http://argentina.indymedia.org/news/2015/01/871588.php

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Monsanto vs. Malvinas Argentinas: Momento clave

 

24 enero, 2016 

(…)La intendente González aseguró a los manifestantes no tener un posicionamiento a favor de Monsanto. “Yo nunca dije que estaba de acuerdo con la instalación de la empresa”, dijo en referencia a una nota del diario La Voz del Interior. Y agregó: “Los puestos de trabajo nos hacen falta en Malvinas, pero si a consecuencia de esos puestos no va a haber paz social no”. Al mismo tiempo, reconoció que si bien en una primera instancia su gestión había planteado la posibilidad de realizar una consulta popular, actualmente la situación legal del proyecto se ha modificado. “Hoy, según lo que dice la ley, no pueden volver a presentar un nuevo estudio de impacto ambiental”, dijo la jefa comunal, aunque informó que hasta el momento la empresa no se ha comunicado con el municipio para presentar un segundo estudio y que por lo tanto el tema está paralizado.

Luego, los autoconvocados plantearon su preocupación ante la orden judicial enviada por el fiscal Victor Chiappero el pasado 30 de diciembre que establece la intención de desalojar el bloqueo que se mantiene frente a la fábrica.

- Les doy mi palabra: en estas condiciones, Monsanto no va a empezar a trabajar -dijo la intendenta González-. Yo me comprometo a que si entra una máquina a trabajar, yo me paro en el acampe con ustedes.
– Mire que esto se está grabando… -le señaló una integrante del bloqueo.
– Sí, ya sé -respondió-. Si la empresa entra una máquina, yo me paro en el acampe. ¿Ustedes me escucharon, no? -agregó señalando a los dos policías que estaban a su lado.

– Siii… -le respondieron los uniformados.

De cualquier manera, los vecinos y asambleístas plantearon la necesidad de que el municipio de Malvinas le de un rechazo definitivo a la transnacional. La concejala Vanesa Sartori afirmó: “Hace ya cuatro años que empezó el problema en Malvinas, y ya se están necesitando otras instancias legales y técnicas desde el Legislativo y el Ejecutivo municipal para dar una salida definitiva al conflicto”.

“Si querés pasar a la historia global por el resto de tu vida, tenes que decirle No a Monsanto”, le sentenció Lucas Vaca, vecino de Malvinas Argentinas a la intendente. Y remarcó tanto la división social y los perjuicios que ha generado este conflicto entre las familias de Malvinas, como la repercusión internacional que ha alcanzado la resistencia de los vecinos.

En el mismo sentido, una de las autoconvocadas del bloqueo señaló: “Es muy grave que después de más de dos años de iniciado el acampe a la planta, no se haya tomado una postura firme desde el municipio. Usted como intendenta tiene todas las competencias para frenar esta construcción”. Y añadió que la problemática que representa Monsanto no es lejana a lo que ya viene sufriendo la población de Malvinas Argentinas debido a las fumigaciones con agrotóxicos.

Desde la intendencia, se aseveró que el Ejecutivo no tomará ninguna decisión que no sea consensuada en el Consejo Deliberante de Malvinas Argentinas y que el próximo martes desde las 15 hs. se desarrollará una sesión extraordinaria para llegar a un acuerdo sobre el conflicto que se viene dando desde hace ya más de tres años. En ese marco, serían tres los temas a tratar entre los concejales: el análisis de la carpeta aportada por los activistas, evaluar qué hacer frente al pedido del fiscal Chiappero para desalojar a los acampantes y analizar un proyecto de ordenanza que presentará el partido Malvinas Despierta para reformar la zonificación de uso de suelo. Ésto último implicaría que el municipio adhiera a la Ley provincial de Uso de Suelo y declare el sector donde se encuentra el predio de Monsanto como zona agropecuaria no contaminante, como estaba categorizado originalmente.“Denme tiempo hasta el martes”, cerraron desde la intendencia.

Balances (…) Leer

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Chau Monsanto: se levantó el acampe de Malvinas Argentinas

1 de octubre de 2016

 

A tres años del bloqueo histórico los vecinos de Malvinas Argentinas anunciaron con alegría el levantamiento del acampe, una de las medidas que frenaron la instalación de la corporación transgénica más grande del mundo, ante la confirmación de que las 28 hectáreas del predio tendrán uso como un polo de pequeñas industrias.

En la edición de octubre de #MU, el periodista Sergio Ciancaglini viajó a Malvinas Argentinas y reflejó en esta crónica qué significa este triunfo por la vida el pueblo que se convirtió en ícono y epicentro de la lucha mundial contra Monsanto y el extractivismo. Todo lo que hicieron, padecieron y construyeron. Todo lo que soportaron y lo que no. Cómo cambiaron, qué perdieron y qué ganaron estas personas de un cuento que tiene final feliz. Y epílogo: ahora se viene la lucha por la salud. La nota completa y las voces de un pueblo que hizo historia, acá. 

 

 

Situémonos en la falsedad de la polarización de 2008 planteada como gobierno K vs. Mesa de Enlace que hoy se reproduce o reformula, para las elecciones de 2017, como Macri vs Cristina. Pero además consideremos cómo la ex presidenta utilizó su alto cargo para convertirse en multimillonaria y porqué deberá ser juzgada como partícipe imprescindible a la criminalidad de lesa humanidad del extractivismo o el único capitalismo posible en Nuestra América.

 

 

Monocultivo sojero

Monsanto, uno de los puntos en común entre Cambiemos y el kirchnerismo
25 de noviembre de 2015

 

 

Luego de que se conociera la noticia de que un ex gerente de Monsanto ocupará un lugar en el gabinete en el gobierno bonaerense de Cambiemos, un vasto sector de la militancia kirchnerista puso el eje en la discusión sobre la multinacional que impulsa en los países 'subdesarrollados' el proceso de sojización que lleva al monocultivo. Pero dicho modelo productivo se instauró en el país de la mano del kirchnerismo, que no sólo garantizó las condiciones para la producción indiscriminada de soja, sino que además impulsó proyectos de patentación de las semillas, producto de lobby de la multinacional. Además, Monsanto significa serios daños para el medio ambiente de cualquier nación donde la empresa imponga sus condiciones, gracias a la utilización de los agrotóxicos. Es Monsanto uno de los puntos en común entre dos expresiones que en apariencias se proponen como diferentes.

 

De ANÁLISIS DIGITAL

 

Leonardo Sarquís, ex gerente general de la división de semillas de la multinacional Monsanto, será quien manejará la política agropecuaria de la provincia de Buenos Aires, centro de la producción agraria del país. Esto es un aspecto que describe la continuidad del modelo de sojización que ha provocado serios daños ambientales y condena a la Argentina a centralizar la demanda en aquellas naciones que requieren el consumo de soja para alimentar sus ganados. 

Luego de balotaje y el triunfo del macrismo, un sector de la militancia kirchnerista se hizo eco de la noticia denunciando la injerencia de la multinacional en las políticas económicas de la Argentina. No obstante, el monocultivo sojero contaminante que dará continuidad el gobierno de Cambiemos, fue instaurado y consolidado por el kirchnerismo a lo largo de estos 12 años de gobierno.
 

En el 2012 Cristina Fernández brindó una conferencia anunciando inversiones de distintas empresas multinacionales entre las cuales se encontraba Monsanto: "Les quiero mostrar, porque estoy muy orgullosa, el prospecto de Monsanto sobre una inversión muy importante en Malvinas Argentinas, provincia de Córdoba. Como así también dos centros de investigación y desarrollo. Esta inversión es de 150 millones de dólares", En ese sentido, consideró "importantísima" la inversión de la multinacional y remarcó que dicho ingreso iba a "ayudar a la concreción de pan agroalimentario 2020". 

Cabe recordar que en la provincia de Córdoba, bajo el gobierno de Juan Manuel De la Sota, la policía de dicha provincia reprimió en varias ocasiones a dirigentes socioambientales que prohibieron el inicio de funcionamiento de esa planta en defensa del medio ambiente. Dicha represión describe la unidad, por detrás, de expresiones políticas que dicen ser diferentes pero que sostienen un mismo modelo de producción a base de saqueo y contaminación.
 

La represión es una herramienta que se utilizó en varias provincias kirchneristas, gobernadas por los caudillos de PJ y aliados al gobierno, para garantizar la deforestación desmedida y la ocupación de las tierras de los pueblos originarios. Esto genera las condiciones para que la soja encuentre su espacio y pueda consolidarse como protagonista del modelo productivo.
 

Si bien en un principio hubo expresiones del kirchnerismo que se manifestaron contra el lobby de Monsanto, esto se finiquitó a partir del anuncio de CFK en 2012. De esa manera, gracias a un Estado presente que garantizó las condiciones de posibiidad de monocultivo sojero, Monsanto se consolidó en el país con todos sus productos y semillas, favoreciendo la concentración en pocas manos histórica que atraviesa el campo argentino. 

 

Los agrotóxicos y la patentación de semillas

En nuestra provincia -como en tantas otras- se ha comprobado la causalidad necesaria entre la utilización de agrotóxicos y el incremento de enfermos de cáncer en las zonas donde se fumiga con los productos tóxicos. La rentabilidad excesiva de la soja no se puede entender sin la utilización de estos químicos. Es a través de las fumigaciones que se garantiza que 'las malezas' no impidan el crecimiento y garanticen la producción. Con la eliminación de las malezas, los tóxicos eliminan otro tipo de seres vivos.
 

La defensa de la utilización de los agrotóxicos encuentra buenos actores en dirigentes del kirchnerismo y Cambiemos, ya que utilizan el mismo argumento: "No es un problema de los químicos en si, sino de la mala utilización". Lo cierto es que no depende de una buena o mala utilización, sino que las fumigaciones aéreas contaminan las napas y pozos de agua, el aire que se respira, entre otras cosas. Además, por más que la fumigación sea directa, los productos que se consumen luego de haber sido fumigado con agrotóxicos también implican un serio riesgo para la vida humana. 

La cuestión de las patentes también marca sintonía entre los partidos políticos tradicionales y la multinacional del sector. Como daño colateral de uno de los puntos positivos del gobierno, que es la inversión en ciencia y tecnología, la Argentina emprendió un camino en la producción de semillas adulteradas bajo el esquema Monsanto. "Hace unos instantes estuve con -representantes de- Monsanto que nos anunciaron una inversión muy importante en materia de maíz. Además estaban muy contentos porque Argentina está a la vanguardia en materia de eventos biotecnológicos, también en repatriación de científicos y fundamentalmente en lo que hace al respeto de las patentes. Como ahora también hemos logrado patentes propias, nos hemos convertido en defensores de las patentes", dijo de manera sonriente CFK en aquella conferencia.

"Se ha logrado, a través de estos investigadores argentinos asociados con empresarios norteamericanos que financiaron estas investigaciones. Hoy tenemos patente común y logramos un producto que no solamente es muy resistente a la sequía, sino que tambien aumenta la productividad", señaló. Pero ese "respeto por las patentes" que describió Cristina tuvo un capítulo significativo: el gobierno buscó instaurar por decreto la ley de semillas que propone a nivel mundial Monsanto.
 

Las semillas -vida natural- adulteradas pueden reutilizarse a favor de los productores. Sobre todo, esta reutilización favorece a aquellos pequeños y medianos productores que tienen costos elevados para su sustento de inversión. Esta reutilización es digna de las semillas que forman parte del ecosistema natural, a pesar de la adulteración del hombre. 

Monsanto ha presionado a los gobiernos para que se patenten las semillas y se pueda cobrar regalías a la reutilización de las mismas. El gobierno, permeable a a presión o por coincidencia de intereses, decidió por decreto otorgarle el beneficio a la multinacional. No obstante, el decreto excluye a los pequeños productores del pago de dichas regalías.
 
 

Luego del decreto firmado, Monsanto emitió un comunicado que decía lo siguiente: "Estamos contentos por las expresiones brindadas por el Ministro (Aníbal) Fernández respecto a la decisión del Gobierno Nacional de promover la biotecnología como política de Estado, y reafirmar que las biotecnologías patentadas deben contar con un adecuado reconocimiento a la propiedad intelectual. También vemos con agrado que haya un debate para instalar políticas públicas para resolver el problema del mercado ilegal de semillas y la bolsa blanca, que conspira contra la investigación y desarrollo".



Cabe recordar, que el conflicto se originó cuando, durante la presidencia de Carlos Menem, Monsanto introdujo la semilla Roundup en la Argentina, la del gen resistente al glifosato, pero no registró la patente. Prefirió cobrar regalías a través de las licencias. Los reclamos de Monsanto no se hicieron públicos hasta que llegaron las primeras noticias sobre embargos en Europa, pero, según funcionarios argentinos citados en los cables, comenzaron en privado durante la presidencia de Néstor Kirchner. 

Con los resultados del balotaje, Monsanto es una de las empresas que se mostraron tranquilas ante la continuidad de su proyecto de expansión a nivel global. Monsanto ingresó al país de a mano de Menem, se consolidó con los Kirchner y tendrá continuidad con Macri. Las diferencias que se muestran en apariencia entre el oficialismo saliente y el entrante, son sólo eso: apariencias. Los únicos afectados son las economías regionales y los pueblos fumigados
. Fuente: http://www.analisisdigital.com.ar/noticias.php?ed=1&di=0&no=228279

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El “sistema privado de patentes” protegerá las semillas de Monsanto
18 de septiembre de 2012

 

Por Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales

La multinacional biotecnológica Monsanto basará la protección de la nueva semilla de soja utilizando “patentes privadas” pues la propiedad intelectual en Argentina prohíbe el patentamiento de plantas y semillas.

La compañía Monsanto redactó el borrador del proyecto de “ley de la semillas” que el Ministerio de Agricultura enviará al Ejecutivo para lograr comercializar la soja "Intacta RR2 Pro" tras presionar a funcionarios, entidades, investigadores y productores para que los nuevos desarrollos de semillas transgénicas sean aprobados finalmente en el Congreso.

La Ley de semillas n° 20.247, decreto reglamentario n° 2.183/91 y Convenio UPOV 1978 impiden que estas empresas limiten el acceso a las tecnologías (semillas) de los pequeños y medianos productores. Monsanto ha realizado innumerables acuerdos privados contrarios al marco legal argentino presionando con retirar las licencias tecnológicas, expresó Marcos Piña del Observatorio Sudamericano de Patentes.

El ministro de Agricultura argentino, Norberto Yauhar, adelantó la semana pasada en la presentación de la nueva soja de Monsanto que está “apurando” la aprobación en el Congreso de la nueva ley de Semillas. Yahuar fue parte de la presentación de la semilla "Intacta RR2 Pro", la nueva soja de la multinacional Monsanto, que fue aprobada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).

La filtración del contenido del borrador devela que la nueva ley de semillas obligará a los agricultores a:

a) “Adquirir las semillas de soja con tecnología RR2Bt las personas jurídicas y o físicas que hallan optado por este sistema (acuerdo privado) y lo cumplan”.

b) “Comercializar el grano obtenido con aquellos exportadores o elevadores participantes del Sistema”.

c) “Utilizar las tecnologías RR2Bt o georeferenciar conjuntamente con Monsanto, los exportadores y elevadores del sistema los lotes del productor durante la siembra de la soja y las semillas a comercialización”.

d) “Pagar la tecnología en el momento de comprar la bolsa, al declarar el uso propio para la siembra o al comercializar el grano en el punto de entrega”. De no haberse abonado la regalía correspondiente con anterioridad al momento de entrega de los granos al exportador/elevador participante del sistema, el monto adeudado en tal concepto será percibido por dicho participante y remitido al proveedor.

Las modificaciones a la ley convalida una extensión de la propiedad intelectual mas allá de la función del evento en la semilla en si mismo, extendiéndose al control sobre la comercialización de lo producido violando la Ley de patentes argentina que declara no patentables a las variedades vegetales, plantas y semillas. Mediante la nueva ley se deroga además el uso propio gratuito de semillas.

“El uso propio gratuito de semillas es el reconocimiento milenario al aporte del desarrollo tecnológico (germoplasma) que han realizado”, dijo el experto argentino.” “La eliminación de este derecho adquirido sería inconstitucional” afirmó Piña. Syngenta, Dow Agrosciences y Nidera declararon acuerdos de investigación con Monsanto para desarrollar a toda velocidad variedades RR2Bt que estarán en el mercado en cuanto se autorice su comercialización y se apruebe la ley.

http://olca.cl/articulo/nota.php?id=102318
Fuente:
 http://www.rebelion.org/noticia.php?id=156218

 

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Cuando mueren las palabras


Monsanto y el acuerdo con Cristina Fernández
26 de abril de 2013

 

Por Marcos Piña

El capitalismo en su fase salvaje y depredadora emplea a sus empresas transnacionales estadounidenses para acumular capital expandiendo sus negocios a costa de la utilización de los recursos naturales (suelos, agua) de terceros países a los que coloniza tecnológicamente y de los que extrae ganancias extraordinarias.

En Argentina, la presidenta Cristina Fernández, quien dijo estar obsesionada con el hecho de emplear a la ciencia y la tecnología en su proyecto de crecimiento con inclusión social- reproduce extrañamente un discurso que es funcional a la política de estos poderes económicos causantes de los problemas que se quisieran combatir discursivamente, aunque no en la práctica.

 

La evidencia muestra que los monopolios biotecnológicos son los causantes de la concentración del capital que al acumularse en pocos actores económicos, se ve impedido de su redistribución por parte de los Estados y gobiernos de los países en desarrollo que basan su economía en la agricultura.  Sin embargo, la gravación de impuestos a la exportación de soja es suficiente en el caso argentino para justificar la alianza entre Monsanto y el gobierno a pesar de la experiencia traumática de crisis generada por el propio capitalismo salvaje en este país en el año 2001.

La ciencia y la tecnología no son neutrales y sirven a intereses concretos en los que la bio-agro-tecnología tiene un protagonista esencial: la multinacional estadounidense MONSANTO.

Cristina pone énfasis en que la Bio (en realidad debe decirse Agro) tecnología  es la panacea que sacará del atraso a su país, es decir, que desarrollos de nuevas variedades de semillas genéticamente modificadas o transgénicas con  investigaciones realizadas por científicos argentinos en trabajos financiados por créditos del BID o por empresas transnacionales como Monsanto, es la mejor salida para los ingresos y el crecimiento argentinos. 

El último gran anuncio realizado por la presidenta sobre este tema fue el desarrollo de una semilla transgénica "nacional" (Intacta RR2 Pro), la nueva soja de Monsanto. El desarrollo realizado en un "joint venture" llamado Verdeca. La investigadora argentina (Dra. Chang) trabajó en la mutación de la semilla para adaptarla a los suelos locales con fondos aportados en una asociación de Bioceres (Arg.) y Arcadia Biociences (EE UU).

 

Según la propia empresa "Bioceres aporta a esta nueva empresa excelentes tecnologías y una red de relaciones con productores agropecuarios sin igual. Estos atributos, combinados con el compromiso de la empresa de desarrollar tecnologías que aumenten la productividad y la sustentabilidad de la producción de soja".

Más de un 40% de la soja del mundo es cosechada en Argentina y Brasil, concentrando un valor de producción de aproximadamente $50 Billones de dólares.  "Arcadia Biosciences fue fundada en el 2002 con el fin de desarrollar y comercializar aquellas tecnologías basadas en la agricultura que crean un valor para los productores y consumidores, haciendo foco en el beneficio del medio ambiente y en la mejora de la salud humana", dicen ellos mismos.

Este discurso edulcorado es repetido por la presidenta argentina y es el mismo utilizado por los agroganaderos que confrontaron con ella en el 2008 cuando la soja era considerada un "yuyito", y el presidente de la oligarca Sociedad Rural sostenía que una gran parte de los costos del Campo era la tecnología que se aplicaba en la soja transgénica, fertilizantes, herbicidas, máquinas, tractores o cosechadoras computarizadas.

Arcadia dice en esta línea que "ha desarrollado un extenso portfolio de productos que incluye investigación genética, técnicas avanzadas en breeding e ingeniería genética".

En un viraje político espectacular, Cristina Kirchner viene afirmando ahora que la biotecnología es la llave para mayores crecimientos y generación de cadena de valor aunque aún no se ha develado cual es el plan, proyectos y programas que conducirán a ese resultado.

Lo que si sabemos es que Monsanto es especialista en realizar lobby presidencial y  cooptar funcionarios, científicos y sectores de gobierno que influyan sobre las decisiones económicas de los mandatarios. En Argentina ocurrió tanto con el ex presidente Carlos Menem en la introducción de la soja transgénica en el país a través de Felipe Solá, segundo hombre de Monsanto en Argentina y ministro de Agricultura de Menem.

Ahora con Cristina Fernández se va a legitimar el reconocimiento de la propiedad intelectual sobre las semillas transgénicas de Monsanto, equivalente a la privatización lisa y llana de la agricultura.

Esta empresa ha sido denunciada reiteradamente por promover golpes de Estado ( Paraguay) y estar detrás del movimiento destituyente de la propia presidenta argentina en 2008.

La historia cuenta que cuando Monsanto trata de introducirse en Argentina y desarrolla una  propaganda a favor de los cultivos transgénicos desde el inicio de estos en 1996 en el suplemento Clarín Rural.

Ya desde febrero a noviembre de 1994, Monsanto inició los primeros contactos en Argentina  y comenzó a infiltrar el Instituto Nacional de Tecnología Agrícola (INTA) que por décadas llevaba adelante la investigación para el desarrollo de variedades vegetales “mejoradas”. Monsanto se apoderó del capital genético estratégico del país a manos de empresas privadas como Monsanto y Nidera (la empresa semillero a la cual Monsanto entregó una licencia para la venta de semillas transgéncias) y les permitió el acceso a los archivos secretos del INTA cuyos equipos de investigación fueron comprados por esas empresas. Eso permitió a Monsanto crear la soja Roundup Ready sobre la base de variedades de soja desarrolladas en Argentina para los suelos nacionales. 

El segundo hombre de Monsanto en el país era Felipe Solá, entonces ministro de agricultura que el 3 de abril de 1996  firmó la autorización para la comercialización de las semillas transgénicas “tolerantes al herbicida glifosato” sin ningún debate parlamentario, pruebas o ley que regulara los cultivos transgénicos.


Otro paso en la estrategia de Monsanto fue promulgar una ley de patentes que protegiera las variedades transgénicas como ocurre en Estados Unidos aunque ese objetivo no pudo lograrse en 1996 por la resistencia de los diputados y senadores ligados a los laboratorios farmacéuticos nacionales que ya habían perdido terreno ante la avanzada neoliberal del Departamento de Estado, la Embajada y Pfizer.

Expulsada la dupla De La Rua-Cavallo y superada la crisis económica del año 2001, Monsanto continuó presionando al ex Presidente Néstor Kirchner (acusado por Greenpeace) por el cobro de regalías que no percibía por su soja RR no protegida por patentes en Argentina y que constituyó uno de los principales problemas del ex Presidente con la Administración de J.W. Bush

Monsanto mientras tanto continuó juntando voluntades para crear primero la Agencia Nacional de Ciencia y Tecnología para financiar a través de préstamos del BID proyectos de desarrollos biotecnológicos para lo cual cooptó al Dr Lino Barañao. Luego crear un Ministerio de Ciencia y Tecnología a cargo de Barañao y crear un Polo Tecnológico que impulsara las nuevas variedades de plantas transgénicas de Monsanto.
 

Para finalizar el ciclo de negocios y ganancias extraordinarias Monsanto redactó en 2012 una "Ley de Semillas" que pronto será enviada al Congreso Nacional para su tratamiento (por eso Cristina resalta una y otra vez el tema de la biotecnología preparando el terreno).

La filtración del contenido del borrador de Ley de Semillas devela que la nueva ley obligará a los agricultores a:

a) “Adquirir las semillas de soja con tecnología RR2Bt las personas jurídicas y o físicas que hayan optado por este sistema (acuerdo privado) y lo cumplan”.

b) “Comercializar el grano obtenido con aquellos exportadores o elevadores participantes del Sistema”.

c) “Utilizar las tecnologías RR2Bt o georeferenciar conjuntamente con Monsanto, los exportadores y elevadores del sistema los lotes del productor durante la siembra de la soja y las semillas a comercialización”.

d) “Pagar la tecnología en el momento de comprar la bolsa, al declarar el uso propio para la siembra o al comercializar el grano en el punto de entrega”. De no haberse abonado la regalía correspondiente con anterioridad al momento de entrega de los granos al exportador/elevador participante del sistema, el monto adeudado en tal concepto será percibido por dicho participante y remitido al proveedor.

Las modificaciones a la ley convalida una extensión de la propiedad intelectual más allá de la función del evento en la semilla en sí mismo, extendiéndose al control sobre la comercialización de lo producido violando la Ley de patentes argentina que declara no patentables a las variedades vegetales, plantas y semillas. Mediante la nueva ley se deroga además el uso propio gratuito de semillas que es el reconocimiento milenario al aporte del desarrollo tecnológico (germoplasma) que han realizado.

Cristina Fernández resulta a todas luces funcional al sistema económico al que atribuye responsabilidad en la creación de la pobreza que todavía se extiende en vastas regiones de la Argentina y que no parece se revertiran con el acuerdo llevado adelante con MONSANTO.

 

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-124649-2009-05-10.html
http://www.greenpeace.org/argentina/es/noticias/lavagna-el-empleado-del-mes-d/
http://www.verdeca.com/es/noticias/prensa/bioceres-y-arcadia-biosciences-constituyen-verdeca-un-joint-venture-de-tecnolog%C3%ADa
http://www.bioceres.com.ar/es/content/acuerdo-entre-bioceres-y-arcadia-biosciences-para-comercializar-semillas-de-soja-de-alto
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=156218

Publicado por Carlos J.Ron

Fuente: http://observadorpatentesur.blogspot.com.ar/2013/04/monsanto-y-el-acuerdo-con-cristina.html

 

 

 

Apreciemos la autoorganización abajo en diversidad contra el sistema capitalista que envenena no sólo con la mega minería y el fracking sino también con la expansión de los monocultivos para la exportación.

 

 

Primer Encuentro de Pueblos Fumigados en Entre Ríos - Conclusiones

9 de noviembre de 2016

 

El Primer Encuentro de Pueblos Fumigados de Entre Ríos, reunido en la ciudad de Basavilbaso el 5 y 6 de Noviembre de 2016 resuelve:
Expresar su solidaridad con el doctor Damian Verzeñassi y su equipo del Instituto y materia Salud Socio ambiental y práctica final ante la decisión de las autoridades de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) de impedir el acceso, interponiendo cadenas, a su ámbito laboral. En ese espacio se encuentran las investigaciones y resultados de los campamentos Sanitarios que se vienen realizando a pedido de las diferentes localidades afectadas por agrotóxicos.
Creemos que esto se inscribe en una serie de acciones persecutorias hacia los activistas ambientales (por ejemplo los casos de Horacio Brignone de María Juana y Milagros Moreyra de Alberdi, ambas localidades santafecinas).
El Primer Encuentro de Pueblos Fumigados de Entre Ríos exhorta al Rectorado y al Decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario a:
- El cese de la persecución político – académica del Área de Salud Socio ambiental de la Facultad de Ciencias Médicas.
- La garantía de continuidad de los miembros del equipo de Salud Socio ambiental de la Practica Final en sus cargos docentes.
- Permitir el acceso y resguardar las encuestas del Instituto de Salud Socio ambiental.
- La no intervención, y mantenimiento del Instituto de Salud Socio ambiental y los Campamentos Sanitarios como instancia académica curricular.
- Asegurar la realización del Congreso Internacional de Salud Socio ambiental programado para el mes de Junio de 2017.
Repudiamos la medida adoptada por dicha casa de estudios y adherimos al comunicado realizado en Guaminí Bs As, el 3 del corriente de este año.

Adhieren:
Asociación Gremial de Magisterio de Entre Ríos (AGMER)
Campaña Paren de Fumigar las Escuelas – AGMER
Asamblea Ciudadana Ambiental Concepción del Uruguay
Asamblea bloqueo Monsanto
Asamblea Ciudadana Concordia
Asamblea de ciudadanos autoconvocados mas ríos menos termas
Asamblea de docentes por la libertad de los ríos
Asamblea regional de pueblos fumigados
Acción por la Diversidad (RENACE)
Asociacion Ambiental de Lanus
Asociación por la justicia ambiental (AJAM)
Bios de Mardelplata (RENACE)
Brigada de Busqueda y Rescate (BBR) de Santa Elena
Campaña Paren de Fumigarnos de la provincia de Santa Fe (Santa Fe)
Caravana por la vida Rosario – Plantate por una vida sin veneno
Cepronat Santa Fe (RENACE)
Conciencia Solidaria ONG
Ecos de Chivilcoy
Ecos de Saladillo
El arte y las maravillas de los frutos
Foro Ecologista Paraná
Foro por la salud y el Ambiente de Vicente Lopez
Gaseti Gazún
Grupo ambiental Nogoyasero
Grupo Güerta y Energía (Concepción del Uruguay)
Guardianes de Victoria
MTD desde abajo (Maciá)
Multisectorial contra el Agronegocio
ONG “El foro de Basso”
ONG Naturaleza de Derechos
Programa radial “Panza verde, bien tagüe” (Colonia Avigdor)
Red de Abogados de Pueblos Fumigados
Red de catedra de soberanía alimentaria UBA
Red de Docentes por la vida – Provincia de Buenos Aires
Red de Médicos de Pueblos Fumigados
Red de productores de alimentos orgánicos
RENACE (Red Nacional de Accion Ecologista)
Roberto Sacchi paren de fumigarnos (San José de la Esquina)
Rosario es un Pueblo Fumigado
Semillas de Futuro
Si a la vida, si a orgánicos
Tramalatierra Acción Audiovisual
VACCA Rosario (Vecinos autoconvocados contra la contaminación agrotoxica)
Vecinos autoconvocados de Hercilia Cedes Suardi y Arrufo
Vecinos autoconvocados por la vida de la ciudad de Totoras (Santa Fe)
Vecinos Autoconvocados Suardi
Victoria Libre de Fracking
Fuente: http://www.fmcentrobasavilbaso.com.ar/primer-encuentro-de-pueblos-fumigados-en-entre-ros-conclusiones_n-20609.htm

 

Reparemos en la lucha contra la ocupación económico territorial del sistema global de agronegocios que se concreta mediante las prácticas de agroecología y agricultura orgánica.

 

 

“La agricultura orgánica no es alternativa,

es la única forma que tenemos de salir adelante y enfriar el planeta”.

25 de marzo de 2017

 

Por RNMA

Enredando las Mañanas se contactó desde Catamarca con Marcos Paz, Córdoba, donde se está llevando a cabo una gran lucha para que se cumplan las ordenanzas que regulan el uso de agrotóxicos. Tuvimos la posibilidad de dialogar con Gisella, integrante de una organización de productores, quien nos relató sobre las consecuencias de esta problemática y la lucha que emprenden hace un tiempo.

AUDIO descargar

Gisella Velázquez junto a su pareja son productores orgánicos, que forman parte de una multisectorial contra el agronegocio, y de la organización “La 41”, nombre que hace referencia a ese artículo de la Constitución Nacional que dice que toda persona debe vivir en un ambiente sano.

La entrevistada relató que cuando el agronegocio cayó sobre los habitantes de ese pueblo, luego de reiterados pedidos consiguieron una ordenanza municipal para que no se fumigue a mil metros de las escuelas rurales. Sin embargo, existen grandes extensiones de tierra donde se continúa haciendo, por lo cual los habitantes se deben cuidar entre ellos. Tal es el caso que Gisella contó que cuando los niños ven al fumigador saben se tienen que meter adentro. “Estamos cansados de ser tan pacíficos y que nunca nos escuchen, y nos están matando. Se hicieron exposiciones civiles, porque está la salud de nuestros hijos, y de todas las personas que viven en el campo. Nos quieren expulsar del campo justamente y estamos en la lucha y en la resistencia”, manifestó.  

 

Nuestro país es uno de los mayores países que usa glifosato, según expresó la productora.  Primero está Brasil, con 850 millones de litros por año y le sigue Argentina con casi 400 millones de litros por año de agrotóxicos en nuestras tierras.

 

Frente al impacto negativo y perjudicial que esto tiene sobre la salud, alimentación y la vida de las personas Gisella mencionó los estudios del doctor Damián Verzeñassi, de Santa Fe, quién denunció que hay 25 abortos cada 100 provocados por los agrotóxicos. “O sea que también hay genocidio, que eso nadie lo dice. Son cifras muy alarmantes. Y el tema de 1 cada 3 niños con sobrepeso también porque todo ese modelo de producción conlleva a una alimentación industrializada y toda una vida industrializada donde los niños se están enfermando por una mala alimentación. Nos están sacando los nutrientes de los alimentos, y después nos agregan la harina fortificada, la leche fortificada, porque nos sacan el alimento y los nutrientes por otro lado”, explicó la entrevistada.

 

A esta problemática se le suma que existe cierta naturalización del impacto que genera por parte de la gente que vive en el campo. “No obstante hay muchos estudios científicos comprobados del daño que causan no solamente el glifosato, que es uno de los tantos agrotóxicos, sino también la triazina que va a las aguas subterráneas, hay infinidad. La problemática es enorme y no hay conciencia”, destacó. 

 

También las irregularidades que presentan los fumigadores son un factor importante en esta temática, debido a que muchos no están registrados. Gisella remarcó: “Vienen de otra zona, en este caso eran de Luján, no tenían registro para fumigar, no tenían receta agronómica tampoco. Es impresentable que a esta altura sigamos peleando contra estos gigantes que son enormes, que vienen por las semillas”.

 

Pero no todo está perdido. También hay que revalorizar la lucha que los vecinos de Malvinas llevaron adelante y ganaron ya que impidieron que se instale una fábrica de Monsanto en Córdoba.  Así como Gisella y su familia que también luchan día a día y eligen un modo de vida saludable, natural y solidario.

 

Resulta fundamental replantear nuestra forma de vida, construir un presente más sano, amigable con todo lo que tenemos alrededor y que nos garantice la posibilidad de un futuro, el cual los agronegocios no nos garantizan.

 

Nosotros proponemos un modelo de vida. Ellos nos ofrecen una forma de muerte.

 

“La agricultura orgánica no es alternativa, es la única forma que tenemos de salir adelante y enfriar el planeta. Nuestra forma de producir es orgánica agroecológica, natural, como quieran llamarlo. Porque ahora lo orgánico está relacionado a lo certificado, y lo certificado es una empresa de afuera que cobra 65 mil pesos por año por producto para certificar orgánicos, hay una burocracia”, dijo Gisella.

Hizo hincapié en que su familia produce sin veneno, con metodología de agricultura orgánica, natural, remitiéndose a tiempos anteriores, como se cultivaba antes. Producen todo tipo de hortalizas, tienen animales, abejas.  Las fumigaciones los han perjudicado en este sentido también, ya que le han matado colmenas.

En cuanto al modo de llevar adelante su economía relató que “hay una feria verde en Marcos Paz una vez por mes, que son todos productores de la zona, que hacemos muchos intercambios. Vos tenes frutas, yo te doy hortalizas.  Manejamos mucho el trueque, en principio como autoconsumo, y después el excedente lo comercializamos y mucho trueque. Tratamos de no manejar tanto la plata”.

Fuente: http://www.rnma.org.ar/noticias/18-nacionales/3462-la-agricultura-organica-no-es-alternativa-es-la-unica-forma-que-tenemos-de-salir-adelante-y-enfriar-el-planeta

 

 

 

Comparemos el enfoque y el ejercicio de la responsabilidad por lo común de la diversidad de abajo y de la democracia representativa conque los de arriba nos entrampan para tiranizarnos.

 

 

Córdoba: “la catástrofe no es natural”

17 de febrero de 2015

Luego del temporal que azotó las Sierras Chicas vecinos y representantes de organizaciones agrupados en la “Coordinadora Ambiental y de Derechos Humanos Sierras Chicas” exigen y reclaman a las autoridades mayor participación y planificación territorial. Manifestaron que las cuencas altas están siendo devastadas, desprotegiendo e impermeabilizando el suelo que pierde de esta manera, su capacidad de absorción. Denuncian que “las políticas impulsadas por la provincia y los municipios, son ineficientes y pensadas a muy corto plazo, y además se gestionan primando los intereses de grupos económicos

 

ANRed reproduce Comunicado de la Coordinadora de Sierras Chicas ante Inundaciones

Horas de mucha angustia y desesperación vivimos los vecinos de las Sierras Chicas.

Desde Ascochinga hasta La Calera, la tormenta trazó el mismo recorrido de la Cruzada de las Sierras Chicas: una caminata que une a más de once localidades serranas en demanda de participación ciudadana en las políticas del agua y de la tierra.Curiosa coincidencia. Y no tanto.

La lluvia, esa “bendición celestial” que era invocada por los intendentes y funcionarios hace poco más de un año, esta vez fue demasiada. Tanto así que en el camino se llevó vidas, sueños, y parte del mismísimo acueducto que inauguraron con moño, foto y solución en cómodas cuotas.

Mientras tanto en nuestras ciudades el agua lame los postes donde cuelgan los carteles proselitistas rumbo a 2015. Ellos son, en muchos casos, los mismos candidatos y las mismas puertas que venimos tocando desde hace tres años con petitorios entregados en todas las reparticiones de la Provincia de Córdoba y en cada Municipio del corredor. Además de informes, como el que presentó la Asamblea Ciudadana Unquillo Ambiente en octubre de 2013 que advierte sobre el riesgo de deslizamientos ante inundaciones, y las notas de esta Coordinadora que exigen y reclaman participación y planificación territorial.

 

Y es que más allá de la cantidad de agua caída, la “catástrofe” no es “natural”: Lo natural es que cuando llueve el agua se infiltre y vuelva lentamente a la superficie (efecto de esponja). Pero las cuencas altas están siendo desmontadas, incendiadas y edificadas, desprotegiendo e impermeabilizando el suelo que pierde su capacidad de esponja. Ya no retiene el agua cuando llueve, y no la libera cuando falta.Y así hoy, ésta escurre imparable cuesta abajo.

Pero no es la primera vez que ocurre, ya imparable ha bajado hace algunos años, y cada tantos más, de nuevo. Sólo debemos hacer memoria. Y así como cada cierto tiempo nos sobra, también cada cierto tiempo nos falta. Lo “natural” no es la catástrofe, lo natural son los ciclos, pero que se hacen cada vez más extremos mientras más deterioramos nuestras cuencas, que son las que los amortiguan. Lo natural es que en época de sequía las sierras entreguen el agua que acumularon en época de lluvia. Y sólo recuperando ese buen estado de salud podremos recuperar el equilibrio entre que hoy sobre en demasía y mañana nos sea tan escasa.

Así, la crisis hídrica y las inundaciones terminan siendo dos caras de la misma moneda.

Cuando no hay agua, se la pretende traer de otra parte, pero llegan las sequías y las “soluciones” nunca alcanzan. Y si ésta no falta, bastan unas gotas para rebasar las cuencas. Así, las políticas impulsadas por la provincia y los municipios, son ineficientes y pensadas a muy corto plazo, y además se gestionan primando los intereses de grupos económicos. Todo ello, sin contemplar la participación de los propios habitantes que somos quienes hoy estamos sacando el barro de nuestras viviendas a fuerza de balde y bronca.

Con menos del 5% de Bosque Nativo en la provincia de Córdoba, se desmonta una hectárea por hora, ostentando así el triste récord mundial en depredación de nuestros bienes comunes. Es así que, en la pampa las topadoras le abren paso a la soja, y acá en nuestras sierras las mismas topadoras le abren paso al desarrollista amigo que trae sus canchas de golf (El Terrón) y barrios exclusivos (El Montecito y Ticupil). Son los grandes empresarios que, asociados con el poder, construyen rutas como las que ayer demolió el agua. Agua que ya no pudo absorber la montaña y escupió al progreso su fuerza natural.

Es por todo ello que venimos exigiendo y trabajando para reglamentar y poner en funcionamiento cada una de las once reservas hídricas que tenemos en lo alto de nuestras cuencas, más arriba de nuestras ciudades. Y por lo que venimos también proponiendo la conformación del Corredor Hídrico y Biológico de las Sierras Chicas. 

Porque sólo de esta forma vamos a poder alcanzar ese equilibrio, tan quebrado como se nos ha demostrado hoy.

Por todo lo dicho, es que manifestamos infinita tristeza e impotencia y nos solidarizamos con nuestros vecinos y amigos que hoy se ven despojados de sus bienes y cargados de preguntas sin respuesta. El cómo y el por qué seguramente pasarán a formar parte de la arena mediática, pero esperamos que de una vez por todas, las respuestas formen parte de la agenda pública. Esperamos que las soluciones no sean solamente obras faraónicas que se traducen en promesas electorales.

Agradecemos a nuestros bomberos, a Defensa Civil y demás fuerzas vivas, y a cada persona que colabora y se solidariza con quienes hoy lo necesitamos.

Esperamos respeto por cada habitante. Y por sus hijos, y los hijos de ellos. Para que todos tengan agua en el vaso y no en el colchón.

Y esperamos que cada uno de nosotros, como habitantes y como vecinos de estas sierras, las que nos dan un suelo, un hogar, su agua y su belleza, aprendamos y nos comprometamos a recuperarlas, cuidarlas y respetarlas.

Hoy más que nunca, seguiremos encontrándonos, trabajando y movilizándonos para exigir nuestro derecho a participar en las decisiones que, visto está, nos afectan profundamente, y para que podamos reconstruir así el equilibrio y la salud de nuestras sierras, nuestras ciudades y nuestro territorio.

Contactos:

Fernanda: 0351 3053948

Yamila: 0351 3371739

Vilú: 0351 3030709

Fuente original: Indymedia      Fuente: http://www.anred.org/spip.php?article9338

 

 

 

Recuperemos, como Grain nos sugiere, " la mirada integral de la problemática. Únicamente mirando y analizando la totalidad y la complejidad de la situación se podrá llegar a alguna conclusión útil para avanzar en alguna dirección y salir de la rueda destructiva en la que el modelo de agronegocio-soja-transgénicos nos ha metido".

 

Es advertir cómo avanza el capitalismo en su concentración y transnacionalización económico territorial no sólo por extractivismo exportador sino también por hipermercadismo. A través del último pretende liquidar la soberanía alimentaria y sustituirla por seguridad alimentaria, complementar al primero en su despojo mortal a campesinos e indígenas y subsumir a las grandes mayorías urbanas en la creencia de disfrutar la sociedad de consumo. La ex presidenta fomentó e instrumentó este extrañamiento conjugador del mentirse feliz con el estar siendo cómplice de un sistema sobreexplotador del trabajo social y de la naturaleza con el único fin de enriquecer cada vez más a los poderes constituidos.

 

 

 

Gran Hermano en el supermercado
31 de marzo de 2014

 

Por Esther Vivas (Público.es)

 

Asociamos la compra en el supermercado a modernidad, autonomía, libre elección, pero hay pocos lugares en el mundo, que formen parte de nuestra vida cotidiana, tan controlados y monitoreados como dichos establecimientos. Tras nuestra adquisición, aunque no lo parezca, hay mucho en juego. De aquí que en un supermercado nada queda al azar. Todo está pensado para que compremos, y cuanto más mejor.

Un laboratorio llamado 'súper'

Llegamos al 'súper' y unos carteles, en general de colores claros, nos dan la bienvenida animándonos a entrar, a menudo acompañados de ofertas reclamo que anuncian precios muy baratos. Cogemos el carrito de la compra, tan grande que mucho hay que llenarlo para que no parezca vacío, y empezamos la búsqueda de lo que necesitamos por innumerables pasillos con estanterías rebosantes de productos. El carro por más que lo lleves recto siempre gira de cara al estante y allí ves, como quien no quiere la cosa, un nuevo artículo que no esperabas y lo sumas al pedido. 

Necesitas leche y yogures y toca atravesar todo el centro comercial para conseguirlos. ¿Por qué pondrán siempre lo que más te hace falta al final del establecimiento? De camino, un hilo de música con ritmo suena de fondo, ni lo escuchas pero allí está animándote a comprar. Miras precios y no entiendes porqué nunca los importes son redondos, siempre acaban con decimales, haciendo muy difícil la comparación entre unos y otros. Suerte que te fijas en todos aquellos que acaban en 9, y así ahorras un poco. Aunque, tal vez, tampoco haya tanta diferencia entre pagar un céntimo más o menos. Eso sí, el producto parece más barato.

Toca pararse, dos carritos con gente comprando en medio. Y me pregunto, ¿por qué harán los pasillos tan estrechos? En fin. Aprovecho para mirar a un estante y a otro y allí está esa bolsa de patatas fritas que no me conviene mirándome de frente. Va, no vendrá de aquí... ¡al carro! Avanzo ahora buscando el paquete de arroz que necesito pero ya lo han cambiado otra vez de lugar. No entiendo por qué cada x tiempo mueven los productos de sitio. Cuando ya me sé la ruta de memoria, me toca, de nuevo, dar mil vueltas antes de encontrar lo que necesito. Eso sí, al reaprender el camino descubro nuevos productos con los que antes ni me había fijado.

Sólo me queda coger el detergente. En la droguería y a la altura de los ojos veo esa marca que dicen por la tele deja la ropa tan limpia. Tomo el envase y, por casualidad, miro el precio... ¡qué caro! Devuelvo la unidad. Observo arriba y abajo en la estantería y allí encuentro otra marca menos conocida pero más económica. Me agacho y la agarro. ¿Por qué la pondrán en un lugar más difícil de coger? Llega el momento de pasar por caja. En la cola y aburrida por la espera veo esos chocolates, caramelos, golosinas... y a solo un palmo. Imposible decir "no". Venga, un día es un día, a la cesta. 

Analizando mi "recorrido", me planteo ¿cuántas cosas he comprado que no necesitaba? ¿He adquirido los productos que me interesaban? Se calcula que entre un 25% y un 55% de nuestra compra es compulsiva, fruto de estímulos externos. Lo metemos en el carro aunque no nos haga falta. Y al pasar ante una estantería, un 20% compramos antes la marca que se encuentra a la altura de los ojos que otra cualquiera, sólo por comodidad, aunque esas otras sean más baratas. Sin ser conscientes, somos conejillos de indias en un gran laboratorio llamado 'súper'.


Sonríe, te graban

Nuestros movimientos en un supermercado nunca pasan desapercibidos, una cámara u otra, colocada aquí o allá, lo registra. Pero, ¿qué se hace con esas imágenes? ¿Sabemos cuándo nos están grabando? ¿Podemos acceder a esas filmaciones? El profesor Andrew Clement de la Universidad de Toronto y fundador del Instituto de Identidad, Privacidad y Seguridad señala nuestra indefensión ante estas prácticas. Según un estudio llevado a cabo por su equipo en Canadá, ninguna de las cámaras colocadas en los mayores centros comerciales canadienses cumplía los requisitos de señalización a los que obligaba la Ley. Aquí, en Europa, la polémica, también, está servida. No tenemos ni idea de qué ni cómo ni cuándo graban ni qué hacen con las imágenes.

La cadena de supermercados Lidl protagonizó uno de los mayores escándalos cuando, en marzo del 2008, se descubrió que espiaba sistemáticamente a sus trabajadores en varios establecimientos de Alemania mediante mini-cámaras colocadas en lugares estratégicos. Cada lunes, según destapó el semanario alemán Stern, un equipo de detectives instalaba entre cinco y diez cámaras a petición de su dirección con el pretexto de evitar robos. Sin embargo, dichas cámaras servían para controlar a los trabajadores, grabar sus conversaciones y elaborar detallados perfiles personales. No se trata de un caso aislado. Su competidora Aldi fue acusada, en marzo del 2013, de espiar a sus empleados en varios supermercados de Alemania y Suiza mediante cámaras ocultas, según filtró la revista alemana Spiegel.
 

Aquí, la Agencia Española de Protección de Datos abrió un proceso sancionador a Alcampo por espiar a sus trabajadores. A finales del 2007, Alcampo instaló en secreto en un hipermercado de Ferrol tres cámaras ocultas en espacios reservados al personal. Semanas después, utilizó el contenido de dichas cintas para despedir a un empleado y sancionar a otros once.

Los consumidores somos, también, objeto de voyeurismo. Lo último, lo estrenó la cadena de supermercados Tesco, a finales del 2013, en Gran Bretaña. La empresa instaló en 450 gasolineras pequeñas cámaras con el objetivo de escanear el rostro de sus clientes en la cola del establecimiento a fin de detectar su edad y sexo y ofrecerles la publicidad más acorde a sus perfiles. La película de ciencia ficción 'Minority Report' de Steven Spielberg hecha realidad, aunque los anuncios personalizados a partir de la lectura de la retina, como salía en el film, parece no tendrán que esperar al 2054.

Nuestra vida en una tarjeta


"¿Tiene tarjeta cliente?", ya es un ritual que nos lo pregunten al pasar por caja. Y si no la tienes, nos ofrecen un mar de ventajas, descuentos y recompensas tras la misma. De este modo, corremos a rellenar el formulario, apuntando todos nuestros datos, sin apenas leer lo que firmamos, para poder acceder cuanto antes a tan fantásticas promociones. Sin embargo, ¿qué sucede con la información que damos? ¿Quién la usa? ¿Para qué fines? Esto es algo que no nos cuentan al registrarnos. 

Los supermercados son los reyes de las tarjetas de fidelización. Nos ofrecen regalos, descuentos, puntos... si una vez y otra y otra y otra pasamos por su caja. Más allá de contar con nuestra fidelidad, las empresas de la gran distribución buscan, mediante estas tarjetas cliente, conocerlo todo o casi todo de nuestra vida privada: quiénes somos, qué edad tenemos, estado civil, preferencias, hobbies. Al margen de lo que dice la ficha que rellenamos, las compras periódicas que realizamos quedan, a partir de entonces, registradas para siempre en nuestro archivo: si nos gusta o no el chocolate, si preferimos la carne al pescado, qué café, pastas, bebidas, conservas, verduras... tomamos. Lo saben todo.

Las compañías almacenan estos datos y los utilizan vía marketing para mejorar sus ventas. Así, conocen quién consume qué y cuándo, pudiendo realizar exhaustivos perfiles de sus compradores. A partir de ese momento, nos ofrecen todo aquello que "necesitamos" y lo compramos encantados. Nuestra vida privada en manos de las empresas se convierte en una nueva fuente de negocio. Nosotros, ni nos enteramos. 


El rastro de lo que compramos

Dicen que comprar en el supermercado del futuro será más práctico, cómodo, ágil, rápido y no tendremos que hacer colas ni pasar por caja. Todo, gracias, entre otros, a la tecnología de identificación por radiofrecuencia o etiquetas RFID. Unas etiquetas que contienen un microchip y que registran información detallada sobre la "vida" del producto en el que se encuentran. Son como un número de serie único que almacena y emite, a través de una antena, datos específicos sobre ese artículo.

Así, en un futuro no tan lejano, parece, podremos entrar en un supermercado, coger un carrito de la compra "inteligente", cargarle en su base de datos la lista de la compra, dejar que nos guie al encuentro de dichos productos, darnos información sobre los mismos e ir calculando el total que llevamos gastado. Y al salir, no será necesario pasar por caja, al llevar cada producto una de estas etiquetas incorporadas, una antena receptora los identificará y el total nos será cargado directamente en nuestra cuenta... y sin hacer colas. ¿Qué más podemos pedir?

El problema reside, como han señalado grupos de consumidores en Estados Unidos, como CASPIAN (Consumidores contra la Invasión de la Privacidad de los Supermercados) y EPIC (Centro de Información sobre Privacidad Electrónica), en el control que estos sistemas ejercen sobre las personas. Nadie evita, por ejemplo, que dichas etiquetas puedan continuar acumulando información una vez fuera del supermercado, siguiendo cada uno de los pasos de los productos y de nosotros como consumidores.

Hoy, encontramos estas etiquetas RFID en algunos productos de los supermercados, las cuales conviven con los tradicionales códigos de barras. Su coste, sin embargo, limita de momento y en parte una mayor generalización. Aunque, según el Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación y la Agencia Española de Protección de Datos cada vez es más frecuente encontrarlas en el etiquetado de prendas de ropa y calzado así como en sistemas para la identificación de mascotas, tarjetas de transporte, pago automático en peajes, pasaportes, entre otros, poniendo en riesgo nuestra privacidad. 

Nos quieren hacer creer que los centros comerciales son sinónimo de libertad. Ahora, Caprabo apela, en su publicidad, al "librecomprador" que llevamos dentro. "Te lo damos todo para que seas libre de escoger lo que más te gusta", dice. Sin embargo, la libertad de escoger no está en el supermercado sino fuera de él.

* Artículo en Público.es, 29/03/2014.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=182716

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Piden que la Nación intervenga 
Duro informe: 'Los grandes supermercados extorsionan y

destruyen a los pequeños' 
24 de enero de 2013


 

Lo afirmó Miguel Calvete, director Ejecutivo y vocero de la Federación de Supermercados y Asociaciones Chinas de Argentina, sobre los niveles de concentración que ostentan las más importantes cadenas multinacionales del rubro. En Argentina, tres grupos de supermercados concentran más del 50 % 

'Hay una concentración en donde 28 empresas multinacionales producen el 80 % de todo lo que consumimos o utilizamos para limpieza del hogar o higiene personal y el otro 20% se divide en 30 mil pequeñas y medianas empresas', dijo el directivo, y agregó que 'esto sumado a la concentración en la comercialización hace que sea necesario exigir una inmediata regulación del Estado a través de los organismos que correspondan'. Calvete destacó también que de continuar esto 'puede tornarse muy peligroso, porque llega un momento en donde los consumidores y las pymes son rehenes de estos grupos económicos y no pueden migrar hacia otros estratos'.
'Los supermercados tienen protocolos precisos que siguen al pie de la letra para oprimir a las pequeños productores hasta convertirlos en proveedores cautivos y así desfinanciarlos', denunció Calvete. Es así que terminan 'acordando un determinado precio y plazo de pago que luego no cumplen, solicitando descuentos especiales por la devolución de la mercaderÃía no vendida y extendiendo los términos de cancelación del pago, a la vez que exigen la entrega de más productos para liquidar las deudas adquiridas'
.

'Es un circulo vicioso en donde si lo ganan los grandes grupos influyendo en el precio de los productos que se consumen y controlando también los márgenes de ganancia de los productores', reiteró Calvete, quien reconoce que la concentración de la industria supermercadista, tiene preocupado seriamente tanto a los autoservicios de proximidad como a los proveedores, ya que de mantenerse este cuadro de comercialización se está cerrando el acceso a nuevos competidores de peso específico real. 'En algún momento en nuestro país había más de 20 cadenas de supermercados pero se fueron concentrando y ahora sólo existen tres grandes grupos que pueden comprar grandes cantidades de mercadería a bajo precio, logrando también establecer los precios que quieren', dijo Calvete.
Finalmente, Calvete reiteró el pedido para que el Gobierno Nacional intervenga para equiparar los derechos tanto de los pequeños productores evitando su desaparición) como de los consumidores (garantizándoles precios acordes, libre acceso y elección de los productos). 

Fuente: http://www.agenciasuburbana.com.ar/noticia.php?id=11768

 

 

 En/con el capitalismo mundializado

 

Necesitamos, abajo y a la izquierda, generalizar la toma de conciencia de que el capitalismo mundializado avanza hacia:

"una progresiva desaparición de las pequeñas explotaciones agrarias en favor de un sistema agroindustrial basado en la producción y comercialización a gran escala, la contaminación de la naturaleza, el derroche energético y el calentamiento climático, así como la explotación laboral de los trabajadores/as. La desarticulación y destrucción del mundo rural trae aparejado desempleo, miseria, hambre, y desplazamientos y emigración forzada en todo el planeta.

El papel de las Empresas Transnacionales ha sido y es determinante en este proceso".

 

 

Insistamos en nuestro deber de involucrarnos en contraponernos al capitalismo uniéndonos a  la Vía Campesina que aclara sobre su lucha:“Venimos apostando por la primacía de los derechos humanos de los pueblos y de las personas, por sobre los intereses y las ganancias de las grandes empresas".

 

 

El impacto de la acción de las transnacionales para el campesinado
27 de septiembre de 2016

 

"Ni esta declaración ni el importante acervo normativo internacional elaborado sobre los derechos humanos tendrá ninguna eficacia si no se regula de manera vinculante la actividad de las empresas transnacionales y se devuelve la soberanía y autodeterminación a los estados y a los pueblos, así como el respeto de los principios de multilateralidad y supremacía de los derechos humanos."

Segunda Sesión OEIGWG – Ginebra, Octubre de 2016 - CETIM - LVC

La Vía Campesina muestra su compromiso con la elaboración con el Tratado Vinculante. Exposición de Federico Pacheco, SAT- Vía Campesina.

La Vía Campesina, como organización internacional de las personas campesinas y trabajadoras rurales en general, viene defendiendo desde hace más de dos décadas la superveniencia de la agricultura y ganadería campesinas en todo el planeta, así como la pesca artesanal, las comunidades indígenas y la sustentabilidad en el uso de los recursos naturales y energéticos.

Venimos sufriendo desde mediados del siglo pasado una progresiva desaparición de las pequeñas explotaciones agrarias en favor de un sistema agroindustrial basado en la producción y comercialización a gran escala, la contaminación de la naturaleza, el derroche energético y el calentamiento climático, así como la explotación laboral de los trabajadores/as. La desarticulación y destrucción del mundo rural trae aparejado desempleo, miseria, hambre, y desplazamientos y emigración forzada en todo el planeta.

El papel de las Empresas Transnacionales ha sido y es determinante en este proceso. Desde la llamada revolución verde, en que los abonos y pesticidas químicos comenzaron a envenenar las tierras, las aguas y a las personas, a la par que producían enormes beneficios a las grandes compañías internacionales, hasta las más de doscientos millones de hectáreas acaparadas en los últimos años por fondos de pensiones y sociedades multinacionales.

Asistimos también a un proceso de concentración imparable en el que muy pocas corporaciones controlan los mercados mundiales de semillas, plaguicidas y agroquímicos entre otros, así como la determinación de los precios. Los Tratados de Libre Comercio han venido a facilitar aún más su accionar al limitar y anular cualquier política pública que perjudique sus intereses. La imposición de la aperturas de fronteras, paraísos fiscales y tribunales de arbitraje, ha supuesto un entramado jurídico-político que garantiza su impunidad y hace imposible lograr reparaciones frente los desastres medioambientales y sociales que producen.

Aún en esta difícil situación constatamos que la mayor parte de la población mundial vive en el medio rural y que es la agricultura campesina, a través de la distribución local, la que provee la mayor parte de los alimentos a la población, generando empleo y protegiendo la biodiversidad. Desde La Vía Campesina y muchas otras organizaciones, venimos apostando por la primacía de los derechos humanos de los pueblos y de las personas, por sobre los intereses y las ganancias de las grandes empresas. En ese sentido estamos impulsando en el marco de las Naciones Unidas la Declaración de Derechos Campesinos a fin de garantizar, defender y promover los derechos a la soberanía alimentaria, el acceso a los recursos naturales y productivos, a los mercados locales, a ingresos y servicios dignos para productores y trabajadores rurales en general.

Sin embargo, ni esta declaración ni el importante acervo normativo internacional elaborado sobre los derechos humanos tendrá ninguna eficacia si no se regula de manera vinculante la actividad de las empresas transnacionales y se devuelve la soberanía y autodeterminación a los estados y a los pueblos, así como el respeto de los principios de multilateralidad y supremacía de los derechos humanos. Los campesinos y campesinas de todo el mundo estamos sufriendo la impunidad de estas empresas ante la privación y contaminación de nuestras semillas, el desapoderamiento de nuestras tierras, la intoxicación de nuestras poblaciones y la criminalización y asesinato de nuestros dirigentes cuando se enfrentan a las mismas , denuncian sus crímenes o exigen reparaciones.

Y esto es así, porque estas corporaciones, con más poder que muchos estados, utilizan eficazmente mecanismos de todo tipo para evitar el cumplimiento de las leyes e incluso de sentencias judiciales de nivel nacional e internacional. Hemos experimentado también cómo los compromisos sociales y ambientales asumidos por estas grandes empresas de manera voluntaria funcionan como un elemento de marketing y lavado de imagen con el objetivo de evitar pérdidas o ampliar mercados y beneficios.

Necesitamos de manera urgente un instrumento, específico para las empresas transnacionales, vinculante y de obligado cumplimiento, que permita a los estados y a las Naciones Unidas de controlarlas, limitarlas y hacerles respetar los derechos humanos. Desde la Vía Campesina alentamos a los estados a retomar el espíritu de la Carta de las Naciones Unidas y defender los intereses y derechos de sus poblaciones, incluidas las del mundo rural, por sobre las presiones e intereses de las grandes corporaciones.

Vía Campesina

Fuente: www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Documentos/El_impacto_de_la_accion_de_las_transnacionales_para_el_campesinado

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Fortalezcamos los derechos humanos de los campesinos y las campesinas

5 de abril de 2017

Únete al movimiento y exige la adopción de la Declaración de la ONU sobre los derechos de los campesinos y las campesinas! Sin campesinos y campesinas no hay alimentos, ¡cultivemos sus derechos!

Los/las campesinos/-as, los/las pescadores/-as artesanales, los/las pastores/-as y todas las demás personas que trabajan en las zonas rurales producen la mayor parte de la alimentación sana y diversificada que consumimos a diario. En Europa y en el mundo entero, desempeñan un papel clave en el mantenimiento de la soberanía alimentaria de nuestras comunidades y la resiliencia de nuestros sistemas alimentarios frente al cambio climático. Sin embargo, las pequeñas explotaciones agrícolas desaparecen rápidamente y la agricultura campesina está amenazada por la expansión de la agricultura industrial, la apropiación de las tierras y el desmantelamiento de las subvenciones públicas.

Los/las campesinos/-as y demás trabajadores/-as rurales se enfrentan con una discriminación sistemática, de la que sufren particularmente las mujeres rurales. Necesitan apoyo para seguir generando alternativas agrobiológicas y resilientes a la agricultura industrial y para desarrollar sistemas alimentarios locales sanos y sostenibles por el futuro de nuestro planeta.

Únete al movimiento por los Derechos de los campesinos y pide que la UE y sus Estados miembros participen activamente y de buen grado en la elaboración de una “Declaración de la ONU sobre los derechos de los/las campesinos/-as y de todas las personas que trabajan en las zonas rurales”. Exige de tu Ministerio de Asuntos Exteriores que reconozca los derechos de los campesinos y las campesinas, incluyendo los derechos a la tierra, a las semillas, a la biodiversidad, a rentas y medios de subsistencia dignos y a los medios de producción. Exige el respeto del derecho de los pueblos a la soberanía alimentaria ahora ya al firmar esta petición.

Rights For Peasants

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Campanas_y_Acciones/Fortalezcamos_los_derechos_humanos_de_los_campesinos_y_las_campesinas

 

 

Pensemos que la siguiente construcción resulta más efectiva por el imperativo actual de hacerse cargo de la crisis civilizatoria en que el capitalismo nos ha instalado. Esto nos desafía, abajo y a la izquierda, a establecer la unión en diversidad de la humanidad para cambios radicales de carácter socioeconómicos e institucionales tanto en cada país-continente como en el mundo entero.

 

 

El sudeste asiático: conectando pueblos que resisten las inversiones a gran escala

y las iniciativas de conservación. Boletín N° 229 del WRM

3 de abril de 2017

Este tercer boletín regional del Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales (WRM) en los últimos 10 meses, se centra en la región comúnmente denominada sudeste asiático. Incluye artículos sobre el Noreste de la India, Tailandia, Myanmar, Indonesia y Camboya, así como un artículo general sobre la región.

 

Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Boletín nº 229- Febrero / Marzo 2017

Con estos boletines regionales, el WRM quiere llamar la atención sobre las luchas de resistencia en regiones particularmente afectadas por la destrucción de los bosques. El objetivo no sólo es dar visibilidad a la situación y las luchas comunitarias, sino también apoyar los procesos a menudo desafiantes de trabajo en redes y creación de movimientos entre organizaciones comunitarias, grupos activistas y movimientos sociales en los países particulares de cada región y entre las diferentes regiones.

La elaboración de boletines regionales ha sido un buen ejercicio de aprendizaje. Hemos observado, por ejemplo, que las fronteras geográficas existentes que delimitan los estados nacionales y conforman las regiones destacadas suelen separar y aislar a las comunidades que luchan por defender sus medios de subsistencia y sus bosques. El sudeste asiático no es una excepción. Los territorios de Camboya, Indonesia, Timor Oriental, Laos, Malasia, Brunei, Birmania, Myanmar, Filipinas, Singapur, Tailandia y Vietnam figuran generalmente bajo el término de sudeste asiático, pero Papua Nueva Guinea, los provincia china de Yunnan, o el estado indio de Manipur, no son vistos como parte de esta región. Esta exclusión revela que el término sudeste asiático es más una referencia política que una referencia puramente geográfica. La comprensión actual del término se remonta al proceso relativamente reciente de cuando los estados coloniales europeos empezaron a repartirse la vasta región entre ellos. Esta conquista, aunque está envuelta en agendas de diferentes nombres e involucra a un gran conjunto de actores institucionales, continúa hasta el día de hoy.

En noviembre de 2016, colegas y amigos de la mayoría de los países de la región se reunieron en Bangkok, Tailandia/Siam, para compartir historias y sentimientos de los diversos contextos locales de crisis. La reunión se centró en torno a una preocupación común: “¿qué está pasando con nuestros bosques?” Comparando, discutiendo y entrelazando entre todos las similitudes de las remembranzas que cada participante trajo a la reunión, esta pregunta reveló inmediatamente que el sudeste asiático tiene, como región, una historia de “pérdida de bosques”. Esta percepción contrasta fuertemente con la falsa imagen de “crecimiento y desarrollo” de la región presentada por las élites políticas y los responsables políticos de las instituciones internacionales.



De la síntesis de las situaciones de crisis relatadas por los participantes surge una serie de puntos en común y también la singularidad de cada situación de las comunidades en los diferentes países. Uno de los puntos en común es la experiencia de que 
el llamado marco de “crecimiento verde” es el mismo en cada país. Se trata de la vieja doctrina del crecimiento económico extractivo, ahora con una etiqueta “verde”. Estos procesos destructivos con su nueva cortina de humo verde abarcan a muchos actores, viejos y nuevos - y generalmente no locales. Al mismo tiempo que se impone el discurso del “crecimiento verde”, los gobiernos de la región se vuelven cada vez más dependientes del extractivismo para su supervivencia política. Por otra parte, se sigue culpando falsamente a la población local de la destrucción del medio ambiente, y la dependencia intergeneracional que mantienen con los bosques para satisfacer sus necesidades básicas es presentada como causa de pobreza. El uso de la violencia y la represión contra las comunidades va en aumento, pero, al mismo tiempo, cada vez más las comunidades se hacen cargo de sus resistencias y su defensa, avanzando con denunciar y voltear la estrategia de culpa.

 

Una de las impresiones más fuertes de la reunión de Bangkok fue que el destino de los bosques a través del carácter destructivo del “progreso” y la alteración que provoca, ofrece los lazos invisibles que reconectan las historias de la subrregión continental - incluido el Noreste de la India y el Mekong - y la subrregión de las islas de Malasia, Indonesia y Filipinas. Los actores estatales y privados responsables de la destrucción que caracteriza al “desarrollo” en toda la región han tenido que inventar constantemente nuevas historias para encubrirlo y presentar esta destrucción como “progreso”. Suelen pintar las prácticas agroecológicas y su tejido social dentro de las comunidades forestales como atrasadas, anticuadas e improductivas. La realidad no podría estar más lejos de esta falsa representación.

Como resultado de esta constante presión, en algunos lugares la unidad social y ecológica a la interna de las comunidades así como entre ellas, ha comenzado a desmoronarse, mientras que la diversidad de formas, instituciones y mecanismos de solidaridad humana se convirtieron en arsenales para la estrategia divide y reinarás. Por último, pero no menos importante, el asesinato y el saqueo fueron escondidos detrás de apariencias y nombres nuevos. Para nombrar sólo algunos de ellos, en Filipinas, los asesinatos extrajudiciales son “medidas enérgicas de la ley y el orden” (1); en Camboya, la demorada investigación oficial de un tiroteo brutal se atribuyó a la forma en que las familias de las víctimas lo informaron a la policía (2); en Indonesia, el apoyo financiero para suavizar la expansión de las plantaciones de palma aceitera utiliza palabras clave como “asegurar los derechos territoriales de las comunidades locales comprometiéndose con el sector de las plantaciones” o “apoyar los esfuerzos para proteger bosques con alto valor de conservación/alto contenido de carbono en concesiones de palma aceitera”. (3).

Una manera de mantener en silencio e invisibilizar la destrucción de los bosques así como el sufrimiento resultante y la resistencia de las comunidades en todo el sudeste asiático, ha sido que los responsables de la destrucción han contrastado los daños con los llamados planes de “desarrollo”. Por ejemplo, el Plan de Acción Forestal Tropical (TFAP) de 1986 del Banco Mundial renombró la destrucción como “desarrollo industrial con base en el bosque”, agregando la expansión de las áreas de conservación como forma de mantener la destrucción bajo control. Exactamente tres décadas más tarde, la reunión de Bangkok observó que, aunque el TFAP fue archivado hace largo tiempo, la protección forestal y la destrucción de los bosques que introdujeron existen hoy bajo nuevos nombres: como políticas, programas o marcos para el “crecimiento verde”; como “escenarios en el que todos ganan” para la protección del “medio ambiente y desarrollo”, o para la “conservación y mitigación de la pobreza”; como créditos de carbono o de “compensación” con reconocimiento de derechos; como “corredores de biodiversidad” o “compensación de biodiversidad” para “minería con impactos positivos en la biodiversidad”. Independientemente de los nuevos nombres, las consecuencias para las comunidades que dependen de los bosques siguen siendo las mismas que en los programas como el TFAP: restricciones a las prácticas tradicionales de uso de la tierra o incluso la pérdida de tierras para dar paso a nuevos acaparamientos “verdes” de tierras.

Aunque los avances de la destrucción de los bosques nunca conoció fronteras, la reunión de corazones en Bangkok demostró que la resistencia y la sanación tienen el poder de unir a las comunidades y los pueblos más allá de las fronteras, en el sudeste asiático y en todo el mundo. Este boletín es otra manera de apoyar y difundir este mensaje. Para apoyar este proceso, el boletín - que contiene artículos sobre el Noreste de la India, Tailandia, Myanmar, Indonesia y Camboya, así como un artículo general sobre la región - se traducirá a algunos de los principales idiomas de la región.

¡Disfruten de la lectura!

Descargue el Boletín (PDF) a continuación:

Boletin N° 229. El sudeste asiático; conectando pueblos que resisten las inversiones a gran escala y las iniciativas de conservación (2,34 MB)

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Argumentemos el porqué del imperativo de protagonismo popular con la conclusión del siguiente artículo:  “La única forma de romper este círculo que asfixia la producción, destruye empleos, fuerza migraciones y empobrece, es una alianza social y política nueva, que desplace del poder a estos comerciantes–importadores”.

 

 

Panamá

¿Quién es responsable de la crisis del agro?
28 de octubre de 2016

Por Olmedo Belucha (Rebelión)

¿Qué fuerza maligna impide que, cosecha tras cosecha, los arroceros coloquen su producción en los molinos, que se llenan con producto importado? ¿Qué locura inspira a la Acodeco a demandar a los cebolleros de tierras altas por bajar los precios del producto? ¿Qué genio destruye la agricultura y lleva al abandono de un tercio de las tierras productivas, mientras aumenta la dependencia de la importación de alimentos?

El genio maligno que nadie se atreve a llamar, por su nombre, es la clase de los comerciantes–importadores y el agronegocio. Desde la conquista hasta el día de hoy, ellos conforman esa clase dominante que nos impone un modelo social y económico llamado “transitismo”.En este esquema, lo único que importa es la zona de tránsito, al servicio de intereses extranjeros y de quienes la controlan: un puñado de comerciantes, especuladores inmobiliarios y dueños del agronegocio.

Se puede hablar de oligopolio en el caso del arroz (principal producto de consumo nacional), porque un puñado de molinos acapara la producción local, de productores independientes, y la importación. Panamá consume 7.5 millones de quintales de arroz por año, de los que 2.5 millones de quintales se producen aquí (cosecha 2014-2015).

Hay mil 344 medianos y pequeños arroceros, que producen el 40% del grano, pero 13 molinos acaparan la producción del otro 60% del arroz nacional, el control sobre las piladoras y sobre la importación. El mayor molino de este rubro es Cegraco, del grupo Calesa, que posee entre el 10% y 12% de la tierra dedicada a este cultivo. Le siguen el molino de los Hermanos Palacios, que controla el 5%; Vado Álamo, Doferra, Santa Isabel y La Hermosa, que controlan el 17% de la producción. Hace poco, entró en el negocio la empresa Agrosilos, de capital venezolano.

Otro modelo de agronegocios oligopólicos de un rubro es la producción de leche nacional, que alcanza los 150 millones de litros anuales, el 50% de lo que demanda el mercado. Aunque hay gran cantidad de productores independientes, el procesamiento y comercialización está en manos de siete empresas.

El 45% del mercado nacional de leche es de la Estrella Azul, de la empresa mexicana Femsa. Le sigue, con el 27% del mercado La Chiricana, del consorcio SAB Miller. Bonlac posee el 7% del mercado y pertenece a la colombiana Casa Luker. La costarricense Dos Pinos adquirió Nevada para controlar el 5% del mercado. La Nestlé controla el resto (9%) con sus marcas Klim y Nido.

Podríamos continuar abordando, rubro por rubro, y encontraríamos la repetición de la constante de agronegocios, que controlan la producción, la intermediación e importación de alimentos y que, a su vez, están vinculados con la media docena de supermercados que controlan la comercialización.

La única forma de romper este círculo que asfixia la producción, destruye empleos, fuerza migraciones y empobrece, es una alianza social y política nueva, que desplace del poder a estos comerciantes–importadores, que controlan las instituciones (incluso las que los deben fiscalizar) y matan al país para garantizar el transitismo del “pro mundi beneficio”.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=218500

 

 

Enfrentamos a las transnacionales que no sólo tienen como socios menores a los grandes capitales locales sino que han capturado el Estado mediante una democracia restringida y corrupta cuyo perfeccionamiento comenzó con terrorismo de estado pero continuó profundizándose gracias a la casta política desde el alfonsinismo hasta el kirchnerismo que ha dado origen al gobierno constitucional de Macri.

 

 

 

Argentina: El cuento de lo apolítico para hacer lobby
6 de abril de 2017

 Por Darío Aranda

Una investigación de la ONG señaló que al menos treinta funcionarios y legisladores y empresas de transgénicos, que dominan el 60 por ciento del mercado mundial de semillas, están detrás del impulso a la nueva ley.

"Quien controla las semillas, controla la alimentación”, señala en el comienzo la reciente investigación de Greenpeace que denuncia el lobby empresario que impulsa una nueva ley de semillas y precisa que al menos treinta funcionarios tienen conflictos de intereses por sus vínculos con las compañías que serían beneficiadas con la ley. El estudio también denuncia el rol de ONG y fundaciones que se presentan como “apolíticas” y “científicas” pero son financiadas por las empresas dedicadas a productos transgénicos. Cuatro conglomerados dominan el 60 por ciento del mercado mundial de semillas: Monsanto-Bayer, Syngenta-ChemChina, Dow-DuPont y BASF.

“Ley de semillas: del campo al plato, el lobby de las empresas químicas” es el nombre de la investigación que detalla los intereses detrás del nuevo proyecto para modificar la legislación vigente. “Conflicto de intereses, ‘puertas giratorias’ (ayer en las empresas, hoy en el Gobierno, y viceversa), negocios compartidos y lobby son algunas de las situaciones que confirman que se trata de un proyecto de ley que sólo busca beneficiar a las grandes compañías”, denuncia Greenpeace.

Entre los funcionarios señalados con preocupación en el informe figuran Ricardo Buryaile (ministro de Agroindustria), Guillermo Bernaudo (jefe de Gabinete de Agroindustria), Ricardo Negri (secretario de Agricultura), Pablo Torello (diputado nacional), Beatriz “Pilu” Giraudo (coordinadora de Políticas Públicas para el Desarrollo Sustentable), Ignacio Garciarena (director nacional de Agricultura), Gustavo Lopetegui (coordinador Económico de Jefatura de Gabinete), Martín Lema (director nacional de Biotecnología), Leonardo Sarquís (ministro de Agroindustria de Buenos Aires) y Gustavo Idígoras (ex Ministerio de Ciencia, actual Monsanto), entre otros. Todos ellos figuran con conflictos de intereses por pertenecer a espacios (como ONGs y empresas) que tienen vínculos con las compañías que impulsan la nueva ley de semillas.

En octubre, el Gobierno envió al Congreso un proyecto de ley que avanza en el Derecho de Propiedad Intelectual (DPI) sobre semillas, un paso más hacia el patentamiento de semillas, como si fueran un invento empresario, que limita el “uso propio” (guardar semillas de una cosecha y utilizarlas en la próxima siembra, una práctica tan antigua como la agricultura). El oficialismo intenta aprobarla este año. “La connivencia política entre los gobiernos y las grandes empresas, en particular del agronegocio, atenta contra la democracia y es un importante factor de destrucción de los ecosistemas”, alerta el informe.

Fundamental es el rol de organizaciones que se presentan como “apolíticas” o “científicas”, pero son parte fundamental del lobby empresario: Aapresid (Asociación Argentina de Productores de Siembra Directa), Aacrea (Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola), Argenbio (Consejo Argentino para la Información y el Desarrollo de la Biotecnología), ASA (Asociación Semilleros Argentinos), Asacim (Asociación Argentina de Ciencia de las Malezas), Arpov (Asociación Argentina de Protección de las Obtenciones Vegetales), Casafe (Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes), Red BPA (Buenas Prácticas Agrícolas), ILSI (Instituto Internacional de Ciencias de la Vida), Fundación Barbechando. Todas ellas impulsan la nueva ley y tienen vínculos directos con las compañías de semillas y agroquímicos.

La investigación cuenta con un apartado que explicita el vínculo entre funcionarios y empresas. Una de las personas mencionadas es la funcionaria Beatriz “Pilu” Giraudo, hasta 2016 presidenta de Aapresid (impulsores del modelo transgénico), entidad que cuenta con financiamientos y auspicios de Monsanto-Bayer, Syngenta, Dow-Dupont y BASF. “Aapresid es una organización clave para camuflar el uso de agrotóxicos con un discurso ‘sustentable’”, denuncia Greenpeace. Giraudo asumió en el ministerio de Agroindustria un área que le crearon especialmente, desde donde impulsa beneficios para el agronegocios.

“Argenbio se presenta como un espacio científico, difunde las supuestas bondades del modelo transgénico. Ejercen lobby en el ámbito académico pero desde allí proponen políticas públicas de promoción del agronegocios. Sus fundadores y financiadores son Basf, Bayer, Bioceres, Dow, Monsanto, Nidera, Piooner y Syngenta”, señala el informe.

Greenpeace cuestiona los intentos de una ley que pretende limitar el uso libre de semillas, en beneficio de las grandes empresas. Al mismo tiempo, no se contempló ninguna de las solicitudes de agricultores familiares, campesinos, indígenas, académicos y universidades. “Se trata de un proyecto de ley de semillas que da más poder a empresas agroquímicas, y sólo puede traer más contaminación para los pueblos fumigados, más destrucción de bosques nativos y menos alimentos saludables”, explicó Franco Segesso, de Greenpeace.

Sobresale el rol de la Fundación Red de Acción Política (RAP), que tiene como objetivo fundacional “ocupar espacios de poder para transformar el país en función de valores y conductas compartidas”. Es apoyada por empresas de la Cámara de Comercio Argentino-Estadounidense (Amcham): Dow Chemical, Barrick Gold, Coca Cola, Luis Dreyfus, Los Grobo, Monsanto y el fondo NML Capital (presidido por Paul Singer).

La Multisectorial contra la Ley Monsanto de Semillas, conformada por más de 50 organizaciones sociales, campesinas, ambientales y académicas, rechaza cualquier modificación a la Ley de Semillas vigente (20.247) y exige que los senadores y diputados detengan “las maniobras que benefician a los actores del agronegocio y legislen a favor de la salud, la vida y la alimentación de los argentinos”.

Página 12

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Noticias/Argentina_El_cuento_de_lo_apolitico_para_hacer_lobby

 

 

Discutamos porqué UNASUR reconoció democracias a las surgidas por golpes de estado y a las sostenidas con terrorismo estatal y paraestatal como en Honduras, Paraguay por un lado y como en Colombia, México por otro. Recordemos la participación de sus integrantes en la Minustah ocupando militarmente a Haití para la seguridad jurídica del saqueo de Estados Unidos, Francia y examinemos cómo enfrentan los paraguayos a la opresión oligárquico imperialista.

 

 

Paraguay

La tierra para los delincuentes ambientales
28 de octubre de 2016

Por Raúl Zibechi (Programa de las Américas)

 

La destitución fulminante del presidente Fernando Lugo, en 2012, representó un paso atrás para los campesinos y lubricó un avance exponencial de los negocios de la soja y la carne. Ese avance profundiza la desigualdad y se produce con los métodos mafiosos que caracterizan al narcotráfico. Lo peculiar del caso paraguayo es el ferviente apoyo estatal a las ilegalidades empresariales.

“¿Porqué para desalojar a 50 familias campesinas envían 400 policías?”, le preguntan a la socióloga Marielle Palau, quien sigue la lucha campesina desde hace más de dos décadas.

“Porque si son pocos, no les tienen miedo y no pueden desalojarlos”, responde. “Por eso emplean niveles inéditos de violencia y en casi todos los desalojos, muchos de ellos asentamientos legales establecidos en colonias estatales, les queman las viviendas y los cultivos, y les roban sus pertenencias”.

Un buen ejemplo es el desalojo de la colonia San Juan (departamento de Canindeyú), el 17 de agosto pasado cuando más de 200 policías desalojaron doce lotes dejando a cien campesinos sin sus tierras ni viviendas cuando, según un comunicado del instituto BASE-IS (BASE-Investigaciones Sociales), la comitiva fiscal-policial “derribó las casas de las familias, trabajo que realizaron policías y peones de los productores de soja”.

El caso es grave, porque la colonia San Juan fue creada en 1995 sobre tierras del Estado a través de la ley 620, que permitió a familias campesinas beneficiarias de políticas agrarias colonizar una amplia zona de 8 mil hectáreas. Presionadas por las fumigaciones y el envenenamiento de animales y cultivos, muchas familias vendieron sus lotes a productores de soja, en su mayoría brasileños. El desalojo de las familias que permanecían en la colonia se produjo por una denuncia de un sojero que aseguró que los campesinos “invadían su propiedad”. Pero el operativo no contaba con orden judicial de desalojo o desahucio, sino órdenes de aprehensión sobre algunas personas.

La policía de elite se quedó varios días en la colonia, arrestando a los campesinos que circulaban por los caminos vecinales. El 8 de septiembre, señala un informe de BASE-IS, un grupo de policías y sojeros llegaron al asentamiento “con la intención de fumigar con secantes químicos los cultivos de las familias”. Ante la oposición encontrada, hirieron de gravedad a un campesino. “El corazón del conflicto es el acaparamiento irregular de tierras estatales reservas para la reforma agraria por productores sojeros”[2].

Paraguay ocupa el sexto lugar en el ranking de países productores de soja transgénica en el mundo, por delante de Canadá y detrás de China, India, Argentina, Brasil y Estados Unidos. Todos países con una superficie mucho mayor que la del país guaraní. Las nueve millones de toneladas de soja se cosechan en tres millones y medio de hectáreas que se han sido robadas (literalmente) a campesinos, indígenas y a un Estado aliado de los sojeros.

La soja se come todo

Lo más curioso e indignante, es que los productores de soja avanzan sobre tierras del Estado que fueron entregadas a campesinos beneficiarios de planes de reforma agraria. O sea, con colonias estatales, aunque el propio Estado paraguayo las haya abandonado sin asignarles servicios mínimos. En las zonas de expansión sojera, en los departamentos de la franja lindera con Brasil, los productores brasileños alegan tener títulos de propiedad, conseguidos de forma fraudulenta por la corrupción de funcionarios estatales del INDERT (Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra) y la Dirección de Catastro.

Varios trabajos del instituto BASE-IS documentan el avance del agronegocio en el campo paraguayo entre 2013 y 2015, o sea en los dos primeros años del gobierno de Horacio Cartes. En los ocho años que van de 2004 a junio de 2012 (destitución de Fernando Lugo por un golpe parlamentario), se había liberado legalmente un solo evento transgénico. Sin embargo, desde ese año se liberaron 19 eventos más, de modo legal o ilegal, según la abogada Silvia González.

No hay datos oficiales. “Para acceder a información sobre la liberación de eventos transgénicos”, escribe la abogada, “nos hemos visto en la necesidad de recurrir a información de organismos del exterior, ya que la página oficial de la Comisión de Bioseguridad Agropecuaria y Forestal (CONBIO) desde hace meses tiene “problemas técnicos”[3].

En segundo lugar, se constata una fuerte concentración de las empresas oligopólicas que controlan el 75 por ciento del mercado global, seis grandes empresas encabezadas por Monsanto y seguidas por Syngenta, Dow, Bayer (ahora fusionada con Monsanto), Basf y DuPont. Cuatro empresas brasileñas controlan las exportaciones de carne y tres estadounidenses las de soja. En un país donde el presidente e, a la vez, empresario ganadero, sojero, tabacalero, agroindustrial y financiero, por mencionar apenas sus negocios legales.

Sólo tres empresas controlan el 40 por ciento de las exportaciones. Las consecuencias son catastróficas para el medio ambiente y los campesinos. Según la Asociación Guyra Paraguay cada año se deforestan 260 mil hectáreas, por lo que en poco más de una década “la deforestación rampante promete eliminar los bosques de la faz del Paraguay”. Cada día se destruyen dos mil hectáreas de bosque.

El economista Jorge Villalba, de la Sociedad de Economía Política, concluye luego de analizar los datos oficiales que los grandes productores evadieron nada menor que el 87 por ciento del Impuesto a la Renta Agropecuaria. El sector apenas aportó 110 millones de dólares lo que suficiente para mantener al Estado en funcionamiento apenas tres días. Las seis principales agroexportadoras vendieron 2.500 millones de dólares de los cuales sólo aportaron por impuesto a la renta 14 millones, el 0,5 por ciento[4].

Destrucción y resistencias
Hasta la caída de la dictadura de Alfredo Stroessner en 1989, la mitad de la población del país era rural. En ese momento las instituciones financieras internacionales, como el Banco Mundial, auspiciaban que población rural del país debía situarse en torno al 12 por ciento. En consecuencia, entre dos y tres millones de campesinos debían ser desplazados hacia las ciudades.

Las cosas marcharon según lo previsto. En 1991 había casi un millón de trabajadores rurales (946 mil), cifra que se redujo a 238.400 en 2008, según el trabajo del sociólogo Ramón Fogel del Centro de Estudios Rurales Interdisciplinarios[5]. Por un lado, se vive un crecimiento exponencial del uso de herbicidas como el glifosato y otros venenos, a razón de nueve kilos de veneno per cápita cada año. Entre 2009 y 2015 la superficie sembrada con soja creció un 31 por ciento, pero los agrotóxicos importados lo hicieron un 4 2 por ciento y el fungicidas secos se expandieron un 937 por ciento[6].

La agricultura mecanizada utiliza un trabajador cada 500 hectáreas, mientras que “la ag77icultura campesina, con un promedio de tres hectáreas de cultivo de producto agrícolas, ocupa alrededor de cinco trabajadores de forma permanente”, señala el informe “Con la soja al cuello”[7]. Un conjunto de factores, crecimiento de la superficie de cultivos transgénicos, fumigación masiva con venenos y caída de los precios de la agricultura familiar, explican buena parte del éxodo rural. Sin embargo, el factor decisivo es la violencia sistemática de los sojeros y las mafias, apoyados por el Estado.

En departamentos sojeros como Canindeyú, seis de cada diez propietarios de más de mil hectáreas son brasileños. Según Fogel son grandes empresarios con que tienen capacidad de comprar influencias, favores y sobre todo impunidad, en lo que define como “un capitalismo de mafia que incorpora en sus prácticas el soborno y elementos ligados a la coerción física”[8].

En dos años hubo 43 casos de comunidades campesinas violentadas por reclamar sus derechos a la tierra y por resistir las fumigaciones de cultivos de soja; 26 están relacionadas a conflictos de tierras, y a su vez en 16 de ellas el Estado intervino y terminó destruyendo las viviendas campesinas, vulnerando sus derechos elementales. En total, seis de cada diez casos están relacionados a la lucha por la tierra y cuatro a la resistencia a los agronegocios, que vienen creciendo de forma exponencial.

En los dos años relevados por BASE-IS hubo 87 personas heridas o torturadas, dieciséis casos en que se quemaron viviendas, destruyeron cultivos y robaron bienes de las familias campesinas, hubo 460 personas imputadas, 273 detenidas y 38 condenadas. Como señalan Areco y Palau, la criminalización es “una estrategia pensada y montada desde el Estado para enfrentar las luchas sociales y colocar en el plano judicial (delictivo) los problemas sociales, para deslegitimar las luchas por sus derechos”[9].

Un informe de la Coordinadora de Derechos Humanos de Paraguay en el que releva los 120 asesinatos de campesinos a manos de las fuerzas policiales, concluye que “fueron planificados y tuvieron la coherencia de una finalidad política”, consistente en forzar el desplazamiento de campesinos “para apropiarse de sus territorios, mediante la perpetración sistemática y generalizada de métodos de terrorismo de Estado que gozan de impunidad judicial”[10].

Delincuentes ambientales

El abogado Juan Martens sostiene en el prólogo del informe “Judicialización y violencia contra la lucha campesina” que el paraguayo es un “Estado débil (no ausente), útil y funcional a poderes fácticos y mafias regionales y departamentales que violan impunemente la ley o utilizan algunas de ellas para la protección de sus negocios”[11].

Destaca la existencia de una “selectividad punitiva” por parte del Ministerio Público, que se focaliza en las personas que lideran movilizaciones contra las fumigaciones e integrantes de comisiones vecinales. De forma sistemática tanto el poder judicial con el Ministerio Público se han posicionado a favor de los intereses de los poderosos, sostiene Martens, que emitieron penas de hasta 30 años de cárcel por “invasión de inmueble”, la clásica ocupación de fincas que realizan los campesinos desde hace décadas. De este modo se busca “disciplinar y atemorizar cada vez más con sentencias y castigos aleccionadores”.

A ese tipo de empresarios los denomina “delincuentes ambientales” e incluye a los cultivadores de soja que contravienen la legislación ambiental, a traficantes de rollos de madera y a los propietarios de tierras malhabidas. La impunidad de estos delincuentes es posible por “la cooptación de las instituciones policiales, fiscales y judiciales por estas mafias”, sobre todo en los departamentos de “mayor incidencia de la soja, la agro ganadería y el narcotráfico”[12].

Un buen ejemplo de la impunidad y la subordinación del Estado a los empresarios, se relaciona con el acaparamiento ilegal de tierras facilitado por el estatal Servicio de Información de Recursos de la Tierra (SIRT). El objetivo formal es informatizar el registro agrario de las 1.18 colonias que tiene e Estado, pero en realidad la investigadora Inés Franceschelli de BASE-IS, afirma que es el modo de “pasar una capa de cemento sobre las tierras irregulares”, pues se reconoce automáticamente las tierras registradas, sean legales o no[13].

En apoyo de su tesis cita el gerente del SIRT, Hugo Giménez: “Los lotes que ya tienen título definitivo, aún los conseguidos con informes falsos, no serán cambiados. Hay gente que tiene cinco lotes, contraviniendo lo que dice el Estatuto. Es injusto, Pero si se pretende recuperarlos pasarán 50 años en una demanda” (ABC Color, 9 de enero de 2015).

En la lucha por la tierra no hay ninguna organización nacional que se destaque, siendo protagonizada por las Comisiones Vecinales locales, en tanto la resistencia a las fumigaciones la lleva adelante la Federación Nacional Campesina (FNC), una de las pocas que no hipotecaron su independencia en el apoyo al gobierno progresista de Fernando Lugo, al igual que la Coordinadora Nacional de Organizaciones de Mujeres Trabajadoras Rurales e Indígenas (CONAMURI) y la Organización de Lucha por la Tierra (OLT).

Pese a los elevados grados de violencia la resistencia campesina sigue en pie. Teodolina Villalba, dirigente de la FNC, asegura: “Mucho se cuidan para realizar las fumigaciones en los lugares donde hubo conflicto, varios dejan de fumigar, otros dejan de plantar y también algunos ya abandonaron sus tierras”. Con una enorme sonrisa, suelta en guaraní “omuñama chupekuera lomitᔠ(los echaron los compañeros).

Notas:
Raúl Zibechi es analista internacional del semanario Brecha de Montevideo, docente e investigador sobre movimientos sociales en la Multiversidad Franciscana de América Latina, y asesor a varios grupos sociales. Escribe el “Informe Mensual de Zibechi” para el Programa de las Américas.
http://www.cipamericas.org/es/archives/19247
Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=218546

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Paraguay

En esta crisis ¿Por dónde empezar y qué hacer?
7 de abril de 2017

 Por Najeeb Amado (Rebelión)

“No hay nada más parecido a un fascista que un burgués asustado”
Bertolt Brecht 


El Congreso Nacional ardiendo en llamas, un joven asesinado en un local partidario, decenas de heridos y más de 200 detenidos son la muestra más clara de la crisis general en nuestro país, a consecuencia del saqueo, la entrega y la represión de la oligarquía mafiosa al servicio de intereses extranjeros. 

La oposición antienmienda, liderada por politiqueros oligárquicos como Efraín Alegre y Mario Abdo Benítez (h), asegura que se movilizó para defender la Constitución Nacional y la democracia en el Paraguay. El oficialismo proenmienda, liderada por Cartes, habla de barras bravas pagadas, incitación a la violencia por parte de los líderes de la oposición y los medios masivos de comunicación y sectores de la policía que responderían a la oposición. 

Y en realidad, hubo un poco de todo en este miserable y peligroso enfrentamiento entre facciones de la oligarquía narcomafiosa durante el circo politiquero, el pasado 31 de marzo. Como también es una realidad que el hartazgo y la rabia genuina se hizo presente en una buena parte del pueblo paraguayo, que salió a las calles a manifestar su ira y su total desconfianza y repudio a la mal llamada política que hoy, para la gran mayoría, encuentra su sinónimo en la politiquería. Porque política es politiquería para la mayoría del pueblo en nuestro país, que cansado de las injusticias, también se manifestó el pasado 31 de marzo. Y esto (y no solo la manipulación mediática) también explica la aprobación de la gente y los aplausos al ver el Congreso Nacional en llamas.

 

La Constitución Nacional está muerta. La oligarquía narcomafiosa, engendrada por la tiranía militar fascista de Stroessner, se encargó de herirla de muerte desde su nacimiento en 1992. Que se apruebe o no la enmienda no resuelve el quiebre institucional y la dominación de la fuerza a través del dinero, la violencia y el terror. Las leyes en nuestro país se aplican o no en función a los intereses oligárquico-mafiosos. Las instituciones republicanas no garantizan el cumplimiento imparcial de las leyes. De modo que la institucionalidad está quebrada, y desde el 2012 lo podemos apreciar con mayor claridad.



¿Cuáles son los motivos por los cuáles las instituciones no funcionan?
La producción de bienes y servicios genera formas de relacionamiento social, organiza a nuestras sociedades, genera expresiones simbólicas y culturales. El modo de producción dominante determina el relacionamiento social y cultural.

Guerra, operaciones mafiosas, terrorismo, especulación financiera, narcotráfico y todo tipo de transacciones ilegales y especulativas son las vías de acumulación de riquezas que prioriza el capitalismo en este siglo 21. Esta forma de acumulación es producto de su profunda crisis y decadencia. El eje central del capitalismo del siglo 21 es el financiero, que es lo mismo que decir parasitario y timbero, porque especula y reproduce sus riquezas sin generar valor agregado ni trabajo.

Hace unas décadas, el eje del capitalismo era la producción industrial, que entró en crisis a comienzos de los años ´70. De ahí en más, comenzó a correrse hacia los márgenes del sistema, dando paso a la predominancia financiera a la hora de proyectar y buscar ganancias. La burguesía industrial, como clase explotadora y dominante, lideró la formación de una cultura y una ideología elitista, jerarquizada. Los hijos de la burguesía se preparaban para gobernar los países y explotar a trabajadoras y trabajadores, aprendiendo idiomas, cultura universal y diversas especializaciones demandadas por la producción industrial.

En tiempos de capitalismo financiero y parasitario, la clase dominante es una lumpenburguesía, presa de la vertiginosidad que tiene el ritmo de las finanzas, carente de una proyección de futuro y totalmente ganada a la inmediatez consumista. La formación cultural dominante es decadente, morbosa, sangrienta, indiferente, disgregadora, sin ninguna responsabilidad histórica para con el porvenir.

En cuanto a nuestro país, la lumpenburguesía narcomafiosa se cría en el stronismo. La ausencia de un ejemplar Juicio y Castigo a saqueadores y torturadores es parte fundamental de la actual crisis y del quiebre del sistema republicano. La construcción de la democracia es concreta. Demostrar de manera ejemplar lo que toleramos y lo que ya no toleraremos es ineludible para transitar hacia la democracia.

Además,
esa cultura stronista está reforzada por una historia de desestabilizaciones expresadas en guerras civiles, boicots y azonadas militares y “golpes blandos”, que se sucedieron desde el genocidio de 1864-1870 hasta la fecha. O sea, la lucha política en nuestro país estuvo marcada en disputas no institucionales, lo cual no es un dato menor a la hora de resolver los problemas ideológicos y organizativos de un proyecto de liberación nacional.

 

Con la creciente crisis del capitalismo, al decaer la tasa de ganancias, la lumpenburguesía se embrutece progresivamente y, como diría Brecht, por susto se fascistiza. Si a esta tendencia general a nivel internacional, le sumamos la caracterización del modelo “productivo” dominante en nuestro país, que es de agroexportación (con monocultivo sobre todo transgénico) y ganadería a escala latifundiaria (asentada sobre tierras mal habidas usurpadas por la oligarquía fraudulenta), triangulación y contrabando de gran magnitud, y todo tipo de tráficos ilegales (entre ellos, drogas y armas), transversalizado por un sistema financiero que asimila esas ganancias y financia esos “emprendimientos”, entonces podemos comprender el grado de violencia creciente que se viene desarrollando en el Paraguay.


¿Entonces, por dónde empezar?
Prepararnos para enfrentar la violencia y el terrorismo haciendo valer nuestra condición de mayoría es el desafío. La clase trabajadora del campo y la ciudad es inmensa mayoría en nuestro país. La oligarquía narcomafiosa es una minoría con enorme poder pero a la vez con una gran crisis. 

La resistencia de comunidades campesinas a las fumigaciones ilegales con agrotóxicos, la toma y conducción del campus de la Universidad Nacional de Asunción por estudiantes y las brigadas de mujeres interviniendo en situaciones de violencia machista en los asentamientos son ejemplos de auto-organización del pueblo.
Tenemos experiencias diarias de auto-organización para resolver crisis y defendernos como pueblo. Combinarlas con nuestra organización más planificada y con elementos más técnicos de la ciencia política es la gran tarea.

Recuperar la confianza en la propia fuerza significa priorizar el trabajo de reorganización sindical, campesina, estudiantil, barrial y demás. Sin un movimiento popular organizado es imposible enfrentar esta crisis. 

Por estos motivos, una práctica clara, ejemplar que demuestre una ética y una moral muy profundas, de carácter humanista, es ineludible a la hora de marcar diferencia entre política y politiquería. Dicho de otro modo, una acción política desprovista de una ética práctica con una moral estribada en la transparencia, en el combate al engaño, en la claridad de principios es obligación si queremos derrotar a la politiquería y a la barbarie capitalista.

Existe una grieta importante por donde avanzar y se encuentra entre: el aplastamiento ideológico y cultural del capitalismo por sobre la cultura popular y revolucionaria, por un lado; y la total impotencia del capitalismo a la hora de resolver las necesidades materiales de las mayorías trabajadores
. Sobre esto último, la incertidumbre, la impotencia, la inseguridad, el hambre, generan muchísima angustia en la gente. No hay seguridad de jubilación, existen serios problemas de cobertura en salud y educación. Si tus hijas e hijos van a la escuela no sabés si serán violentados en la calle. Rabia, resentimiento e indignación se apoderan de las mayorías, al mismo tiempo en que la cultura del consumo y la ideología de la fascinación por las mercancías, por el morbo y la sangre se imponen. Entre esas dos expresiones del capitalismo en crisis, terminar de quebrar esa grieta en clave creativa requiere de expresiones aleccionadoras productivas, de carácter colectivo alternativo que resuelvan la subsistencia con una profundidad cultural contrahegemónica que multiplique la moral del pueblo organizado. El Proyecto de Patria Nueva muestra una práctica cultural e ideológica superadora de todo el mierdero politiquero, erigiendo los pilares morales e intelectuales que, según el camarada Gramsci, levantan y sostienen a una fuerza dirigente.

Institucionalidad, posibilidades y qué hacer

Cuando el quiebre institucional es tan evidente, nos toca organizar con minuciosidad la resistencia. Es momento de confrontar contra la politiquería irresponsable de las facciones oligárquicas que están a favor y en contra de la enmienda,
y que lastimosamente arrastran a dirigencias de un progresismo que se ha vuelto muy conservador y que, según nuestra comprensión, no ha sabido interpretar las diversas expresiones de resentimiento, impotencia y hartazgo del pueblo.
 

Desde todo punto de vista, oxigenar la institucionalidad podrida y quebrada en el Paraguay es favorecer la continuidad del saqueo, la entrega y la represión. Y lo entendemos así porque la crisis civilizatoria del capitalismo no muestra ninguna perspectiva que permita ubicar la posibilidad de que un gobierno progresista aplique políticas públicas en beneficio de las mayorías. No existen posibilidades porque no se vislumbra mejoramiento de precios de las materias primas, porque la institucionalidad y la racionalidad no muestran condiciones para ajustes tributarios que –sin violencia y terrorismo por parte de las oligarquías- permitan mejor recaudación, porque ni siquiera existen condiciones institucionales para reducir radicalmente la evasión de impuestos. Resulta sumamente doloroso advertir un futuro de mayor violencia, pero es igualmente irresponsable no hacerlo y sembrar ilusiones.


La lumpenburguesía que opera en el Paraguay no tiene condiciones para evitar la represión y el terrorismo. Y el luguismo no tiene posibilidad de erigirse como un proyecto alternativo. Ambas expresiones están atrapadas en los márgenes de la crisis capitalista: la primera embrutecida y sin proyecto superador; la segunda sin desarrollo organizativo y práctico del tejido social para pelear por los cambios reclamados y además con una política de negociación “pragmática” que cae en la ilusión de dirigir al Llanismo oligárquico del PLRA, teniendo en cuenta la realidad organizativa de su movimiento de masas y el carácter indisciplinado, desleal y desprovisto de coraje de Fernando Lugo.
 

En esta actual crisis, la gran tarea es trabajar con cuidado y detalle en la reconstrucción del tejido social en los movimientos sindical, campesino, estudiantil, barrial, cultural, de pueblos originarios y de diversas expresiones sociales. Ensayar direcciones en nuestros territorios y comunidades, en los sindicatos, en movimientos estudiantiles, priorizando creación y estudio colectivo, autogestión y financiamiento independiente, control popular de los acuerdos, formas colectivas de autodefensa, movilización permanente y aplicación de nuestras propuestas en las comunidades, entre trabajadores y estudiantes. Dotarnos de un sistema de comunicación para difundir nuestras experiencias y propuestas, nuestras denuncias y nuestros proyectos, mostrar el otro país que lo vamos construyendo día a día, lejos del circo politiquero caduco. La construcción de Poder Popular de manera práctica nos viene preparando y nos preparará para dirigir el país y confrontar con la mafia saqueadora, explotadora y terrorista.


En la dialéctica de construcción y disputa de Poder, la construcción de Poder Popular es determinante para derrotar a la oligarquía narcomafiosa. Para lograrlo, nosotros nos estamos ocupando diariamente en el trabajo de base. El Congreso Democrático del Pueblo, aunque embrionario, es la propuesta de lucha más integral, porque combina la teoría y la práctica, lo estratégico y lo táctico, lo particular y lo general, el día a día y el proyecto general, porque considera que la política es un sistema de principios prácticos y sobre todo porque su principal cuidado está en hacer lo que dice, en no mentir. 

La Federación Nacional Campesina (FNC) ha venido enfrentando sus crisis y hoy por hoy es la organización del campo popular con mayor prestigio en el país. La FNC, como miembro del CDP, asume el proyecto de Poder del CDP, proyecto que lo estamos discutiendo y practicando permanentemente. Proyecto que sufre aún de importantes limitaciones, porque de hecho, las organizaciones sociales y políticas que componemos el CDP tenemos muchas limitaciones y miserias. La diferencia importante es que hemos resuelto confrontar radicalmente con nuestras limitaciones y miserias, practicando la crítica y la autocrítica, persiguiéndonos para realmente hacer lo que decimos. Nos queda camino para erigirnos en la fuerza dirigente de la Patria Nueva, y al mismo tiempo nos identificamos como germen de la misma.

Es el momento de medirnos en la práctica, de confrontar totalmente con el poder dominante y con esa cultura degradante que hizo que una buena parte de las dirigencias del campo popular caiga en ese conservadurismo que simula luchar por el poder cuando en realidad promueve tan solo la disputa por la administración del poder oligárquico.


La confianza en el pueblo, en su ingenio, en su hartazgo, en su rabia, en su capacidad de cambio, es el combustible y la esperanza de la Patria Nueva. Y nuestra práctica, nuestro qué hacer, será el criterio definitivo de la verdad.

Najeeb Amado. Secretario General del Partido Comunista Paraguayo; miembro de la Coordinación Nacional del Congreso Democrático del Pueblo y miembro de la Sociedad de Economía Política del Paraguay.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=225064

 

En consecuencia, abajo y a la izquierda, debemos esforzarnos para el involucramiento de una creciente mayoría del país-continente en la «reforma agraria integral». Nuestro desafío arranca de promover la ruptura cultural con la sociedad de consumo que fomentaron los gobiernos progresistas como lo máximo a aspirar abajo. Es instalar en la agenda pública la comparación -en concreto y en profundidad- a relatos desde arriba sobre "el hipermercadismo como expresión feliz de la modernidad y la visión de las comunidades campesinas e indígenas como voluntad contraria al progreso, como disolución nacional por su existencia multicultural y como vida social sin valor humano.

 

Simplifiquemos la realidad efectiva del hipermercadismo a través de:

 

Explotación en una de las principales transnacionales del mundo

WalMart: el negocio de la pobreza
27 de agosto de 2014

 Por Alberto Maestre (Diagonal)

La segunda empresa con más beneficios de Estados Unidos es conocida por sus abusivas prácticas laborales

 

En los almacenes, mientras descargaba camiones a las cuatro de la madrugada, podía leer los carteles de “perritos calientes gratis si conseguimos 15 días sin accidentes, pizza si son 30, el sorteo de una Xbox 360 si son 90 días, una tele de plasma si son 120 días”. A pesar de las estratagemas para evitar denuncias por accidente laboral, nunca vi que el contador de “días sin accidentes” pasara de 12.

Mis compañeras de trabajo, como la abuela que se abrió la cabeza al caerse de una estantería y sigue trabajando el turno de madrugada con 65 años, la licenciada con máster, pluriempleada para conseguir tres sueldos mínimos con los que pagar su préstamo universitario, también la cajera que era ingeniera ambiental en su país, el casi septuagenario que carga sacos de abono en furgonetas, o la veinteañera en bancarrota que apenas puede pagar las facturas y no tiene para comer, forman parte de los casi dos millones de personas que trabajan para Walmart en Norteamérica.

En los Estados Unidos, el 1% de la población activa, en su mayoría mujeres y minorías raciales, trabaja en este gigante de los grandes almacenes, y los associates (trabajadores, en la jerga interna de la empresa) venden alimentación, ropa, electrodomésticos, muebles, productos de jardinería, óptica, servicios de reparación de automóviles, peluquería, incluso armamento y munición.

Mientras la familia Walton, heredera del fundador de la empresa, acumula un patrimonio de casi 150.000 millones de dólares, Walmart suele despertar reacciones clasistas en el imaginario norteamericano. El 18% de los food stamps (subsidios estadounidenses para alimentación) se gasta allí. La compañía es sinónimo de una pobreza ridiculizable, ya sea de sus trabajadores o sus clientes; no en vano una de las páginas web más populares en Estados Unidos es People Of Walmart, una recopilación de fotografías de clientes “pintorescos” objeto de burla a causa de su sobrepeso o su “falta de clase” al vestir.

 

La quimera del ‘asociado’

Desde el primer día en el que me convertí en un associate, recibí un continuo torrente de propaganda: se nos intenta convencer para cobrar parte del sueldo en acciones de la empresa, lo que reduce la ya ínfima nómina mientras engorda el valor bursátil de la compañía. Se habla de muchos posibles bonus en caso de cumplir objetivos de productividad inalcanzables en la práctica, pero que crean la ilusión de que el responsable de que su sueldo sea tan bajo es siempre del propio trabajador y no de la compañía.

A pesar de la diversidad de labores que puede realizar un associate, el periodo de formación, que dura casi una semana, apenas entrena para ninguna tarea específica. Unas animaciones de ordenador transmiten mensajes simples, fáciles de entender para aquellos cuyo inglés o sus habilidades lectoras no son fluidas. En el modelo que Walmart ha perfeccionado, en el que se contrata y se despide automáticamente según las ventas suban o bajen, no cabe ningún tipo de especialización del trabajo.

Estas animaciones de ‘formación’, por ejemplo, nos dicen que denunciar accidentes laborales supondría incómodos trámites que no convienen a nadie, y que será mejor para todos si volvemos al trabajo porque así nos seguirán pagando. Los trabajadores, una inmensa mayoría de ellos a tiempo parcial, somos a menudo chantajeados con la promesa de trabajar horas ‘extra’ no declaradas. Gracias a esta estratagema, muy pocos associates tienen los escasos derechos que otorga el estatus de trabajador a tiempo completo en las legislaciones de Estados Unidos o Canadá.

 

Terreno vedado a la lucha sindical

En Walmart no hay lugar para los sindicatos, y las leyes se lo permiten. La empresa, que gasta millones de dólares en donaciones políticas, mantiene buenas relaciones con cualquier tipo de gobierno; líderes como Barack Obama o Cristina Fernández de Kirchner han hecho declaraciones elogiando a la compañía. Las prácticas antisindicales han hecho que no haya trabajadores sindicados de Walmart en toda Norteamérica. Además, la comunicación interna de la compañía ha sofisticado los canales para la delación entre los propios empleados. El periodista Hamilton Nolan cita el caso de una trabajadora despedida cuando su jefe la oyó hablar de una reunión familiar; la palabra reunión es demasiado similar a union, sindicato en inglés.

Cuando los carniceros de un Walmart de Texas decidieron organizarse en un sindicato, la empresa decidió prescindir de todos sus charcuteros en todo el planeta, y pasar a vender únicamente carne empaquetada en bandejas. Cuando los trabajadores del hipermercado de Jonquiere, en Québec, se organizaron, Walmart no dudó en cerrar, despedir a todos los trabajadores y abandonar ese pueblo.

Documentales como The High Cost of Low Price muestran el efecto devastador sobre la economía de las zonas donde Walmart desembarca. Instalándose en las afueras de las ciudades, con costes laborales mínimos y con una política de precios diseñada para eliminar a su competencia, destruye muchos más puestos de trabajo que los muy precarios empleos que crea.

Walmart es la segunda empresa del mundo con más beneficios, sólo superada por ExxonMobil, y, si se cumplen los pronósticos y Hillary Clinton llega a la Casa Blanca en 2016, la empresa habrá conseguido colocar en la presidencia de los Estados Unidos a una antigua lobbista y miembro de su Consejo de Administración; para entonces, miles de associates seguirán reponiendo los estantes de alimentación mientras no pueden permitirse tres comidas diarias, y para la familia Walton, la creación de pobreza seguirá siendo un excelente negocio.

Alberto Maestre ha sido trabajador de WalMart.
https://www.diagonalperiodico.net/global/23729-walmart-negocio-la-pobreza.html

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=188924

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México: Chapingo y campesinos

contra “walmarización” de alimentos
24 de febrero de 2017

 

Acabar con la “Walmarización y Macdonalización” de la alimentación del mexicano. Insistió en la creación de mercados regionales donde el productor venda directamente su cosecha".

 

El Rector de la Universidad Autónoma Chapingo, Sergio Barrales Domínguez, junto con dirigentes campesinos como UFIC, CCC y CNPA y la ANEC, se pronunciaron por acabar con la “Walmarización” en la distribución de alimentos y con la “Macdonalización” de la alimentación de los mexicanos.

 

Al encabezar la celebración del Día Nacional del Agrónomo, en las instalaciones de la Universidad Autónoma Chapingo, el Rector dio a conocer que esta institución dará cabida a todos los estudiantes que sean deportados por el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, sin embargo, condicionó esta oferta a que también sean incluidos todos aquellos jóvenes que queden fuera de alguna universidad en el país.

Ante integrantes de estas organizaciones campesinas, Sergio Barrales Domínguez, criticó junto con los liderazgos campesinos de Rocío Miranda, Max Correa, Víctor Suárez y José Narro, la política de importación de alimentos que mantiene el Gobierno Federal, situación que se ha agravado en los 23 años de vigencia del Tratado de Libre Comercio.

Desde su punto de vista, es insuficiente la iniciativa de ley que presentó ayer el Senador Armando Ríos Pitter en la que propone cambiar a Estados Unidos como principal vendedor de granos básicos para México por otras naciones como Argentina.

 

“Está equivocado el planteamiento, considero que lo que se requiere en México y sí podemos, es producir los granos básicos y hortalizas para cubrir la demanda nacional”.

Asimismo, propuso, lo que apoyaron los dirigentes campesinos, acabar con la “Walmarización y Macdonalización” de la alimentación del mexicano. Insistió en la creación de mercados regionales donde el productor venda directamente su cosecha y con ello se combata la intermediación de coyotes que son los que se llevan grandes ganancias en prejuicio del agricultor mexicano.

 

Subrayó el Rector de la UAch que si en cada estado del país, cada uno de los agricultores se comprometiera a producir maíz y oleaginosas, México dejaría de importar 10 millones de toneladas de maíz amarillo, 2 toneladas de maíz blanco así como el 100 por ciento de oleaginosas.

Por su parte, los dirigentes campesinos Rocío Miranda, Max Correa, Víctor Suárez y José Narro, expresaron su apoyo total e incondicional a la propuesta de Chapingo y precisaron que es muy conveniente formar cadenas de distribución regionales a fin de atacar la distribución de alimentos que hacen las cadenas comerciales ya que tan solo Walmart distribuye el 46 por ciento.

 

Finalmente, le solicitaron al Rector de la Universidad presentar una propuesta para la renegociación del Tratado de Libre Comercio a fin de que el sector campesino no vuelva a ser afectado por la firma de un nuevo acuerdo comercial que solo privilegie a los grandes productores que, incluso son estadounidenses y taiwaneses quienes están instalados en nuestro país.

Mexicampo

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Noticias/Mexico_Chapingo_y_campesinos_contra_walmarizacion_de_alimentos

 

 

Conozcamos e impliquémonos o percibamos , desde nuestras necesidades e intereses abajo, las luchas de pueblos originarios.

 

 

 

México: Si la Suprema Corte de Justicia de la Nación

no nos protege, entonces ¿quién lo hará?
31 de marzo de 2017

 

"Para nosotros como pueblo maya la milpa no es monocultivo, no es mecanizado, sino que es la variedad de cultivos que obtenemos de la tierra que nos proporciona una sana alimentación. Sin embargo, últimamente han llegado marcas de semillas y productos extranjeros elaborados a base de químicos sintéticos y glifosato que contaminan la tierra, el agua y por si fuera poco, la miel que es una parte fundamental de nuestra vida. Quieren acabar con nuestras semillas nativas para imponer sus semillas transgénicas, quieren contaminar nuestra miel, quieren enfermarnos para que sus ganancias sean mayores. "

BACALAR QUINTANA ROO A 28 DE MARZO DE 2017

 

A los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

A todo el pueblo maya.

A todas las personas que luchan por la justicia.

A las organizaciones de la sociedad civil que luchan y no se venden.

Cuentan los abuelos de nuestros abuelos que por el año 1761, en un antiguo pueblo maya del sur de Yucatán, inició una rebelión en contra de las injusticias que los blancos ejercían sobre los mayas. Los blancos eran dueños de grandes extensiones de tierra, cobraban impuestos excesivos a los pobladores, encarecían los productos para que la gente se endeude y pague con su tierra y así eran despojados de todo, hasta de sus semillas para que ya no puedan sembrar y los terratenientes les pudieran vender la semilla a precios exorbitantes; una especie de monopolio de las semillas y de los productos de la milpa. Es en ese tiempo que Jacinto Can Ek dijo en Cisteil: “Los blancos hicieron que estas tierras fueran extranjeras para el indio, hicieron que el indio comprara con su sangre el aire que respira”, esto fue hace muchos años, así lo cuenta la historia.

 

Con este mismo espíritu combativo de Can Ek, los pueblos mayas del poniente de Bacalar, Quintana Roo, levantamos nuestra voz hecha palabra hacia todos los rincones de esta dolorosa geografía llamada México. Que esta voz rebelde retumbe y llegue a todos los pueblos indígenas de esta agitada nación y que sea escuchada también por nuestros hermanos no indígenas que luchan y no se venden, que también sea escuchada por las organizaciones de la sociedad civil que caminan con dignidad, que luchan, no claudican, no negocian con el gobierno y que tampoco se venden.

Nosotros y nosotras, apicultores, apicultoras, milperos, campesinas y cuidadores de las semillas nativas, queremos compartirles un poco de lo que hacemos todos los días en nuestro caminar por estas tierras; somos los cuidadores de nuestra madre tierra, la respetamos porque de ella venimos y de ella nos alimentamos, no podemos hacerle daño ni podemos venderla ni mucho menos rentarla, cuidamos las semillas nativas como parte de nuestra propia vida ya que sin ellas no podríamos subsistir, cuidamos y convivimos con las abejas porque nos proporciona la miel, que es la esencia de las flores y de la vida misma, cuidamos el maíz ya que es la semilla con que nuestra madre tierra nos alimenta todos los días, en nuestra lengua se dice Ixí’im, que significa seno de mujer.

 

Para nosotros como pueblo maya la milpa no es monocultivo, no es mecanizado, sino que es la variedad de cultivos que obtenemos de la tierra que nos proporciona una sana alimentación. Sin embargo, últimamente han llegado marcas de semillas y productos extranjeros elaborados a base de químicos sintéticos y glifosato que contaminan la tierra, el agua y por si fuera poco, la miel que es una parte fundamental de nuestra vida. Quieren acabar con nuestras semillas nativas para imponer sus semillas transgénicas, quieren contaminar nuestra miel, quieren enfermarnos para que sus ganancias sean mayores. A estos empresarios coludidos con el gobierno no les importa si vivimos o morimos, si nos enfermamos o no, lo único que les importa es ganar, ganar y ganar.

Es por eso que queremos contarles de la gran preocupación que se vive en nuestras comunidades, desde hace ya varios años, cuando nos enteramos de que el Gobierno Federal había otorgado un permiso, por tiempo indefinido, a la empresa transnacional Monsanto para sembrar sus semillas transgénicas en nuestros territorios.

 

Desde entonces, nosotros, habitantes del Poniente de Bacalar pertenecientes al pueblo maya, nos hemos dado a la tarea de conocer quién es y qué hace esa empresa, por dónde ha estado y qué piensan las comunidades en donde se ha asentado. Fue así que, buscando nosotros mismos la información que el gobierno nos negó, nos enteramos que había la posibilidad de que ese proyecto se desarrollara en nuestros territorios. Así nos enteramos de la triste situación que se vive en las comunidades de otros pueblos hermanos del sur de este continente arrasadas por la soya transgénica desde hace más de una década. Y entonces entendimos y nos preocupamos por el peligro y el grave riesgo de lo que enfrentaríamos en nuestras propias comunidades.

 

Sabemos que la siembra de esa soya transgénica autorizada requiere la aplicación de, cuando menos, dos millones de litros de glifosato al año, sabemos también que, desde el 2015, la Organización Mundial de la Salud declaró al Glifosato como posible cancerígeno y que por las características de nuestros suelos, todos esos millones de litros de agrotóxico irán a parar a nuestras aguas subterráneas.

Sabemos bien lo que significa la implementación de este proyecto para nuestra vida y nuestra cultura: deforestación, pérdida de nuestras especies animales y vegetales, mortandad de abejas y pérdida de la apicultura, contaminación del agua y riesgos a la salud de quienes aquí habitamos, además del despojo de nuestros recursos naturales.

Por eso decimos que los impactos en nuestra cultura, vida y territorios serán terribles, y ya lo hemos empezado a ver con lo que ocurre en las comunidades de nuestros hermanos de Campeche, en donde la selva ha sido deforestada a razón de 28 mil hectáreas por año, según cifras oficiales, con efectos gravísimos a la actividad de la apicultura de las comunidades de la región. Es en Campeche también donde ya se ha demostrado la gran contaminación del agua subterránea, y no sólo del agua sino que se ha encontrado glifosato hasta en la leche materna.

¡POR ESTO NOS AMPARAMOS ANTE LA JUSTICIA FEDERAL, PARA QUE SE CANCELE ESE PERMISO Y NO PARA QUE NOS MANDEN UNA CONSULTA QUE NO RESUELVE EL PROBLEMA, SINO QUE TRAE MÁS PROBLEMAS A NUESTRAS COMUNIDADES!

El camino que hasta la fecha, nosotros hemos recorrido para tratar de solucionar este gran problema al que nos enfrentamos, ha sido el camino de las leyes, por eso llevamos casi 5 años en busca de la protección de la justicia, porque a pesar de los discursos gubernamentales en torno a los beneficios de la siembra de monocultivos en grandes extensiones, nosotros creemos que es imposible no ver las grandes afectaciones que trae consigo la siembra de la soya tolerante al glifosato, que ni siquiera es un producto que nosotros consumamos y que sólo beneficia a esa empresa multimillonaria a costa de nuestra salud y nuestra cultura. Nuestra búsqueda de justicia no la estamos buscando sólo para nosotros y nosotras, sino que también queremos que se otorgue la más amplia protección y amparo a todos los habitantes de nuestro país, al corregir los vacíos y vicios que hemos señalado en la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados ya que, es por este vacío legal que en nuestro país no se aplica debidamente el Principio Precautorio. Entonces ¿cómo se aplicará el principio precautorio para que un país megadiverso como el nuestro, garantice el más amplio cuidado de la biodiversidad y el derecho de las personas a vivir en un ambiente sano, si no se corrigen las ambigüedades que existen en la legislación de algo tan importante como es este asunto?

 

Por todo esto los habitantes de los pueblos mayas de Bacalar, Quintana Roo DECLARAMOS :

Los pueblos mayas de Bacalar, en Quintana Roo hacemos un llamado a los Ministros de la Suprema Corte de justicia de la Nación para que restituyan el Estado de derecho hacia nuestros pueblos y se haga verdadera justicia para nosotros. Los ministros de la Segunda sala que resolverán este caso tienen la oportunidad histórica para reivindicarse como verdaderos promotores de la justicia o como defensores de las empresas, esperamos que su compromiso con los pueblos originarios de este país los puedan acercar a la justicia con dignidad.

La sesión para resolver la resolución postergada es este 29 de marzo en la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. La ponencia está a cargo del Ministro José Fernando Franco González.

Las comunidades mayas de la región Poniente de Bacalar estamos a la espera de la palabra y la manera en que la Suprema Corte se pronunciará respecto a nuestra petición ante la Justicia. Igualmente agradecemos a los medios de comunicación honestos que han estado y siguen estando atentos ante este hecho de gran relevancia.

 

Consejo Regional Indígena Maya de Bacalar

Colectivo de Semillas Nativas “Much kanan I’inaj”

Leer

 

 

Observemos cómo el hecho de que el Gobierno Federal de México autorizara monocultivos de transgénicos se expandió en forma de interpelación a científicos mexicanos y a "la sociedad civil organizada".

 

 

Defensa del maíz nativo en México: una lección para América Latina
31 de marzo de 2017

 

"Los científicos mexicanos han denunciado en forma insistente la pretensión de impulsar maíz transgénico con razones falsas, y exhortaron a la Secretaría de Manejo de Recursos Naturales SEMARNAT y la Secretaría de Agricultura, Desarrollo Rural, Pesca y Agricultura, SAGARPA a no autorizar el uso de semillas transgénicas, con el argumento de que son sólo propaganda las promesas de mayor rendimiento en las cosechas, mayor protección ambiental, resistencia a la sequía... después de algunos años el rendimiento por hectárea “se ha emparejado” y se registran diferencias no significativas del 2 ó 3 % no del 25%."

 

Por Oswaldo Báez Tobar

Los medios de comunicación trajeron noticias reveladoras: “Maíz transgénico en México: peligros en la salud y ambiente”. “No al maíz transgénico: fuera Monsanto”. “Maíz criollo gana la batalla frente maíz transgénico en Oaxaca”. “Suspenden permiso para maíz transgénico en México”.

 

La Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad, UCCS de México expuso cuatro razones para no autorizar la siembra de maíz transgénico:

Los científicos mexicanos han denunciado en forma insistente la pretensión de impulsar maíz transgénico con razones falsas, y exhortaron a la Secretaría de Manejo de Recursos Naturales SEMARNAT y la Secretaría de Agricultura, Desarrollo Rural, Pesca y Agricultura, SAGARPA a no autorizar el uso de semillas transgénicas, con el argumento de que son sólo propaganda las promesas de mayor rendimiento en las cosechas, mayor protección ambiental, resistencia a la sequía... después de algunos años el rendimiento por hectárea “se ha emparejado” y se registran diferencias no significativas del 2 ó 3 % no del 25%. Empresas como Monsanto, Dupont, Pionner, Syngenta… llegaron a México con su tecnología, ofrecieron ampliar la producción de maíz hasta convertirle en un país exportador, pero los cultivos transgénicos propiciaron acaparamiento de tierras para el monocultivo y generaron superplagas, a la vez que son muy demandantes de energía fósil. La preocupación fue justificada porque el maíz transgénico llegaría a ser un contaminador genético para las variedades de maíz nativo de México y el que podría ser reemplazado por el maíz amarillo (transgénico), como en efecto ocurrió. Se ha comprobado la presencia de genes transferidos en variedades de algodón silvestre. México es el segundo país de América Latina con contaminación genética. Por estas razones la comunidad científica mexicana buscó frenar la siembra de maíz transgénico porque además conduce a la producción de alimentos por pocas empresas las cuales han desarrollado campañas publicitarias contra los estudios referentes a los efectos secundarios del consumo de alimentos transgénicos.

Análisis desde la perspectiva sociocultural

El análisis desde el punto de vista sociocultural lleva a las siguientes conclusiones:

El maíz está vinculado a los pueblos indígenas. Atentar contra el maíz es atentar contra los derechos culturales y de alimentación. El maíz es parte de la cultura popular en México.

Al introducir transgénicos a las variedades nativas sufren descompensación genética y fisiológica. Esas secuencias pueden llegar fácilmente al campo ya que el maíz se poliniza fácilmente; por lo mismo las variedades nativas pueden contaminarse con el polen de maíz transgénico, con lo cual se perderían variedades de maíz nativo desarrolladas a través de miles de años. El maíz es originario de México.

Frente a tales preocupaciones y dentro de acuerdo del TLC, la comisión tripartita Canadá, México y Estados Unidos planteó la necesidad de “una moratoria a la importación de Maíz transgénico en México hasta que se disponga de un mejor conocimiento respecto de los riesgos para la salud humana, la integridad cultural de los productos de maíz en México y el medio ambiente en general”. Se advirtió que la contaminación por transgénicos produciría pérdida de variedades nativas adaptadas a diversos suelos, climas; la imprecisión tecnológica produciría daños genéticos cuyas consecuencias podrían derivar en plantas y mazorcas deformes; además la escasez de maíz blanco repetiría la crisis sufrida en el 2007 cuando no hubo maíz para elaborar la “tortilla” mexicana que es uno de los alimentos de consumo masivo. (2)

Varios libros sobre los transgénicos se han publicado en los últimos años. Uno de ellos es: El maíz en peligro ante los transgénicos: un análisis integral sobre el caso de México. Es un libro de la Universidad Autónoma de México, la Universidad de Veracruz y la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad, UCCS: “busca generar alternativas que se comprometan con el saber y no con esta ciencia falsa de la cual está recurriendo una tecnología sin ciencia” ha expresado Elena Álvarez-Buylla, investigadora del Instituto de Ecología, quien advierte que el desarrollo y liberación de transgénicos al ambiente ha sido empujado por el lucro no por la ciencia, tampoco por intereses sociales, ni mucho menos ambientales.

Los transgénicos no son viables en el 85% del campo mexicano, afirmó el Dr. José Sarukhan, coordinador nacional para el uso y conocimiento de la biodiversidad (CONABIO), ex rector e investigador emérito del Instituto de Ecología de la UNAM. Y advirtió que “la pérdida de soberanía alimentaria es enorme al rendirse a la rectoría alimenticia y dejarla en manos de las empresas como Monsanto, Pionner, Dow, Bayer, CropSciencia… que controlan el mercado en el mundo”. El punto está en “si el país mantiene su capacidad y soberanía alimentaria para decidir cuándo, qué y de qué manera generar semillas”. (3) En un balance general el maíz transgénico ya ha cobrado un alto precio a la biodiversidad y el gobierno mexicano ha protegido los intereses privados de las grandes corporaciones sobre el legítimo interés del pueblo y el cuidado de la diversidad biológica del país azteca.

Investigadores de varios países han advertido sobre el riesgo de consumir alimentos transgénicos. Al respecto el profesor Andrés Carrasco, del Instituto de Biología Celular y Neurociencias la Universidad de Buenos Aires, ratificó que el glifosato (Roundup) que se aplica a la soya transgénica cultivada en Argentina tiene efectos teratogénicos es posible cancerígeno en humanos. (Ver:www.embriologiamolecular.fmed.uba.ar)

“Un estudio francés de 2009 reveló que uno de los ingredientes inertes de Roundup (glifosato) es capaz de dañar o matar células placentarias o embrionarias, incrementando el riesgo de defectos congénitos” mencionó Bella Bathurst en Newsweek en español, 08.06.2014. (4)

Varias publicaciones señalan que al consumir alimentos que contienen productos transgénicos hay riesgo de desarrollar alergia y resistencia a ciertos antibióticos; pero más aún al consumir carne o leche de animales alimentados con semillas transgénicas u hormonas de crecimiento existe riesgo de sufrir cáncer de mama o de próstata. Pero además vuelve al agricultor esclavo, dependiente de los nuevos paquetes tecnológicos. (5)

Reacción de la sociedad civil organizada

Los medios de información de México destacaron los triunfos alcanzados mediante la Acción Colectiva encabezada por científicos y organizaciones de pobladores “La Justicia mexicana ordenó a la SAGARPA y a la SEMARNAT suspender todas las actividades de siembra del maíz transgénico en el país, así como detener los otorgamientos de permisos de liberación experimental, piloto y comercial de dicha semilla”. (6) Éste hecho fue un “hito histórico en materia de demanda ciudadana”. El triunfo se inscribió en el “Principio Precautorio en materia de derechos humanos, puesto que el Estado está en obligación de proteger los derechos humanos de los mexicanos frente a los intereses de las grandes empresas; a la vez que conservar y utilizar la agrobiodiversidad de los maíces nativos”.

“Maíz criollo gana la batalla frente al maíz transgénico en Oaxaca” reportaron otros medios de información. Lo ocurrido en el Estado sureño del país azteca es digno de destacar. Oaxaca es símbolo de la diversidad cultural, pues su población está integrada por 15 culturas étnicas vinculadas al cultivo de 62 variedades nativas de maíz. (Al recorrer los mercados oaxaqueños sorprende ver los diferentes tipos de maíz criollo que se caracterizan por la forma y tamaño de la mazorca y el tamaño, textura y color de los granos que, sin duda, tienen diferente sabor y contenido nutritivo, con lo cual se preparan exquisitos platos que se puede degustar en Oaxaca - ciudad orgullosa de su cultura tan antigua y a la vez tan vital en el presente-, por lo que la UNESCO le declaró ciudad Patrimonio Cultural de la Humanidad).

En Oaxaca se detuvo el maíz transgénico y se expandió la siembra de maíz criollo. La SAGARPA anunció la producción de semilla criolla de maíz y el establecimiento de bancos de germoplasma para conservar las raíces de maíz nativo, todo esto debido a la Acción Colectiva liderada un grupo de 53 científicos y 22 organizaciones civiles que presentaron la demanda dirigida a “proteger las variedades de maíz histórica y ecológicamente importantes”. (7) En México la sociedad civil levantó la “Campaña Nacional Sin Maíz no hay País” que dio resultados altamente positivos.

En el Estado de Oaxaca declararon a la década 2014-2024 como la Década de la defensa del maíz nativo y de los pueblos indígenas y campesinos de México, bajo la proclama: “no bajaremos la guardia en defensa de nuestro maíz, nuestros cultivos tradicionales y nuestras semillas”, denuncian contaminación genética por maíz transgénico y se reafirman en forma altiva: “Queremos que nuestros campos sigan floreciendo con nuestras propias semillas”. El Colectivo Oaxaqueño en Defensa de Los Territorios es un ejemplo de unidad y firmeza en la defensa de la vida y la tierra, en forma permanente realiza jornadas de resistencia por la defensa de la vida y movilizaciones en defensa de la Madre Tierra. (8)

En un ámbito geográfico más amplio: “El maíz es el cereal de los pueblos y culturas del continente americano. Las más antiguas civilizaciones de América, en Mesoamérica y la región Andina de Sudamérica, estuvieron acompañadas de esta planta” según José Antonio Serratos Hernández, asesor académico de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, en el estudio “El origen y diversidad del maíz”. (9) Esto coincide con lo que Miguel Ángel Asturias, escritor guatemalteco y Premio Nobel de Literatura, describiera en su novela mayor: Los hombres de maíz.

La defensa del maíz nativo por los campesinos e indígenas mexicanos es un ejemplo para toda América Latina.

Referencias

La Jornada, México. 18/04/2014
www.ecoosfera.com 27/05/2014
www.cronica.com.mx 28/05/2014
Newsweek.mx 08/06/2014
http://foroendefensadelmaiz.galeon.com 03/06/2014
http://lacampechana.org.mx 04/06/2014
www.ecosfera.com 04/06/2014
http://endefensadelosterritorios.org/01/08/2014 Consulta 20/03/2017
www.greenpeace.org.mx 06/06/2014

ALAI

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Documentos/Defensa_del_maiz_nativo_en_Mexico_una_leccion_para_America_Latina

 

 

Valoremos qué nos comunican desde Guatemala por su estar en una etapa de avanzada respecto a los planes del capitalismo e imperialismo para Nuestra América y respecto a la resistencia de los campesinos y los indígenas. Nos ayudan a desenmascarar a la democracia de conciliación con el genocida poder económico. En efecto denuncia:  "el Estado ha propiciado las condiciones jurídicas a las transnacionales para patentar y registrar (incluso concesionando los derechos colectivos) los sistemas de tenencia de las tierras ancestrales, la biodiversidad y los conocimientos tradicionales de las comunidades indígenas, sin que estas tengan conocimiento al respecto". Prestemos atención:

 

 

 

Luchas campesinas e indígenas en defensa de

la madre naturaleza y la vida frente a empresas trasnacionales

17 de febrero de 2017

 

Desde hace muchos años en Guatemala se vienen realizando luchas en defensa de la madre naturaleza y el territorio de los pueblos originarios. Actualmente esta tierra está siendo afectada por el impulso de monocultivos, hidroeléctricas y minería, impactando en la organización social de los pueblos y alterando nuestras formas de vida comunitaria. Por ello luchamos por la fundación del Estado plurinacional de los pueblos.

 

A inicios de 2016 el Gobierno del Frente de Convergencia Nacional (FCN)-Nación, presidido por Jimmy Morales Cabrera y Jafeth Cabrera Franco como vicepresidente, asumió el poder político del Estado tras la crisis político-institucional de 2015, dando continuidad a un Estado en el que existe una maquinaria política, ideológica y militar articulada para mantener el sometimiento de nuestros pueblos en el territorio de Guatemala. Así, apostando por una lógica de la economía totalmente mercantilizada, en la que las leyes se adecúan para facilitar el impulso de megaproyectos extractivistas de despojo de nuestros elementos naturales de vida, los Gobiernos han generado las condiciones para que las transnacionalespuedan explotar y saquear nuestros territorios, no importando los costos sociales, medioambientales y económicos.

Además, actualmente Guatemala tiene firmados varios tratados de libre comercio, con EEUU y la Unión Europea entre otros, lo que facilita la entrada de transnacionales con total libertad y la violación de derechos humanos. Así, el Estado ha propiciado las condiciones jurídicas a las transnacionales para patentar y registrar (incluso concesionando los derechos colectivos) los sistemas de tenencia de las tierras ancestrales, la biodiversidad y los conocimientos tradicionales de las comunidades indígenas, sin que estas tengan conocimiento al respecto.

 

Despojo extractivista en un modelo neo-autoritarista

 

En 2015 Guatemala tenía registradas un total de 342 licencias de exploración y explotación de minería vigentes y otras 552 en trámite. Una brutal situación ante la que las comunidades han desarrollado Consultas Comunitarias de Buena Fe, un mecanismo de defensa del territorio ancestral reconocido por el convenio 169 de la OIT, a través de las cuales han expresado su total rechazo a la imposición de estas concesiones mineras.

 

Se trata de luchas justas y legítimas, y de derechos ya reconocidos por las leyes del país a través de la Constitución Política de la República de Guatemala, el Convenio 169 de la OIT, la Declaración de Naciones Unidas sobre Derechos de Pueblos Indígenas, o la Declaración sobre Derechos Universales, entre otros. Siendo ilegal cada una de las licencias mineras otorgada violando el derecho de consulta a los pueblos indígenas.

 

En Retalhuleu la población de los municipios de El Asintal y Nuevo San Carlos está siendo gravemente afectada por la construcción de hidroeléctricas: “El Manantial”, propiedad Jack Irving Cohen Cohen; “La Libertad”, propiedad del Héctor Leal Pivaral; y “El Prado”, propiedad de Oscar Berger Perdomo (expresidente de Guatemala). Megaproyectos que en la práctica suponen la apropiación de los ríos Nil, Xab y Ayal, principales subcuencas de abastecimiento de agua para consumo y servicio humano, para la generación eléctrica; no generando ningún beneficio para las comunidades afectadas y provocando además pérdida de ecosistemas, biodiversidad y un inminente peligro de inundaciones.

 

En 2014 se realizó una primera denuncia por la degradación del agua, y en 2016 se consiguió que los viceministros de Energía y Minas y el MARN elaborasen un informe en el que se reconocen los daños ocasionados por la construcción de las hidroeléctricas, pero no se específica ninguna acción para revertirlos ni obliga a los propietarios a repararlos.

 

Paralelamente, la expansión de los monocultivos de caña de azúcar está afectando a esta región. Situación ante la cual 18 comunidades de Champerico especialmente damnificadas convocaron a los representantes de los ingenios azucareros para exponerles sus problemas e informarles de su firme decisión de no permitir la siembra de caña debido a que los pozos de agua de uso familiar se están secando, al deterioro de las tierras por el uso de agrotóxicos, el desperfecto de las carreteras y la aparición de enfermedades por la zafra.

Las comunidades muestran su compromiso por continuar su lucha por el respeto a la vida, los derechos humanos y la defensa del territorio, exigiendo al Estado la suspensión inmediata y definitiva de este tipo de megaproyectos en sus territorios. Sin embargo el Gobierno, en complicidad con las empresas, ha intensificado la criminalización, represión, judicialización y persecución contra una población que lucha por la defensa del territorio, los derechos humanos, el agua, los bosques, la biodiversidad y en definitiva, la vida.

Estos megaproyectos son implementados a través de una política de intimidación y criminalización contra los movimientos sociales y mediante el encubrimiento de las violaciones de los derechos de los pueblos. Política que se refleja en la remilitarización del país. Así por ejemplo, en la región de Ixquisis (San Mateo Ixtatan) las comunidades sufren un permanente hostigamiento por parte del Ejército, que bajo el pretexto de estar construyendo infraestructuras controla y amenaza a la población mediante disparos por la noche, la presencia de soldados en escuelas y carreteras, etc. A pesar de que según la Constitución su única función es vigilar las fronteras del país.

 

A esta conflictiva situación hay que sumar la criminalización de las defensoras y defensores de derechos humanos mediante procesos planificados de acusación y persecución judicial. Esta estrategia ha provocado centenares de órdenes de captura y procesos penales contra líderes y lideresas sociales y la existencia de presos políticos, todavía hoy en día en prisión. Se trata de batallas jurídicas pero también políticas que han generado una amplia y profunda solidaridad nacional e internacional hacia los pueblos de Guatemala.

Mención especial merece la lucha de las esposas de los líderes criminalizados. Como ellas dicen “siempre hemos estado a la par de nuestros esposos, ahora estamos en su defensa”. Así, estas mujeres se han convertido en defensoras de la vida al mismo tiempo que han tenido que resolver su alimentación y la de sus hijos e hijas.

 

El Estado plurinacional como alternativa

Además de las acciones de resistencia ya mencionadas hay que destacar la propuesta integral construida por los pueblos mayas en Guatemala articulada en la construcción de un Estado plurinacional que no solo reconozca que coexistimos varias nacionalidades con derecho a nuestras propias culturas, cosmovisiones, espiritualidad y por la reconstitución de nuestros territorios; sino que se convierta en un ejercicio de autodeterminación política, económica, jurídica, espiritual, cultural, etc. Un proceso emancipatorio de los pueblos para avanzar hacia el buen vivir. Todo ello en un contexto de severa crisis socioambiental que ha desencadenado una pérdida irreversible de la biodiversidad que nuestros ancestros han cuidado
a lo largo generaciones.

 

La fundación de un Estado plurinacional está basada en las demandas y propuestas políticas de los pueblos indígenas de Iximulew, que abordan siete puntos importantes:

Derecho al territorio y derechos de la Madre Tierra: reconocer a la madre tierra como sujeta de derechos, tiene vida y da vida, que no debe ser violentada, ni saqueada.

Derecho a la libre determinación, autonomía y fundación del Estado Plurinacional, con respeto a las diferentes nacionalidades que convivimos en esta madre tierra.

Desarrollo del sistema jurídico de los pueblos indígenas y construcción del pluralismo, tomando en cuenta los diversos sistemas jurídicos, así mismo la aplicación de justicia.

Ejercicio pleno de todos nuestros derechos, ya que mientras haya una transición del Estado actual a un Estado plurinacional, todas y todos tenemos derechos al acceso de los servicios del Estado actual.

Un Estado con una visión desmercantilizada y que apueste por una economía para la vida, para un desarrollo real de los pueblos de Iximulew.

Fortalecimiento de nuestras culturas, cosmovisiones e identidades como pueblos indígenas, reconociendo el derecho a tener nuestras propias formas de ver la vida y la espiritualidad para la reconstitución del ser originario de nuestros pueblos.

Ceiba, Asociación para la Promoción y el Desarrollo de la Comunidad. Guatemala. @AsociacionCEIBA.

Artículo publicado en el nro 72 de Pueblos – Revista de Información y Debate, cuarto trimestre de 2016

Leer

 

 

Corroboremos que ya los pueblos del Abyala Yala están concretando formas y contenidos del pensamiento-acción para la superación de la crisis civilizatoria en que el capitalismo nos subsumió:

 

 

 

 

Declaración de la V CUMBRE ABYA YALA --"Defendiendo el futuro de nuestras naciones"

 

Nosotros, los representantes de los Pueblos, Naciones y Nacionalidades indígenas de Abya Yala, en el marco y ejercicio del derecho a la libre determinación, y en defensa de la Madre Tierra,  damos a conocer nuestra posición frente a la VII Cumbre de Jefes de Estado y Gobiernos de las Américas, a celebrarse en Panamá del 10 al 11 de abril de 2015.

CONSIDERANDO

Que todas las doctrinas, políticas y prácticas basadas en la superioridad de determinados pueblos o individuos, o que son propugnadas aduciendo a razones de origen nacional o diferencias raciales, religiosas, étnicas o culturales: son racistas, científicamente falsas, jurídicamente inválidas, moralmente condenables y socialmente injustas.

Que los Pueblos Indígenas hemos sido sistemáticamente discriminados desde la invasión de los europeos a Abya Yala, quienes, apoyados en las Bulas Papales de 1455 y 1493, justificaron la doctrina del descubrimiento para, de esa forma, cometer genocidio de más de 90 millones de indígenas y el despojo de nuestras tierras, territorios y recursos naturales. Que las actuales repúblicas significan la continuidad de las injusticias impuestas a través del sistema legal a los pueblos indígenas de Abya Yala.

Que los actuales Estados de América erradiquen la desigualdad, discriminación y colonización de los Pueblos Indígenas, establecido en la Resolución 1514 del 14 de diciembre de 1960; el Convenio 169 de la OIT de 1989; la Declaración de Viena de 2003; la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación Racial; la declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los Pueblos Indígenas de 2007, y el Documento final de la Conferencia Mundial sobre los Pueblos Indígenas de la Asamblea General de la ONU de septiembre de 2014, entre otros.

Que en Abya Yala, persiste el asesinato, desaparición física y persecución de líderes y lideresas de los pueblos indígenas, por la defensa de sus tierras, territorios y recursos, encaminados a la imposición de programas y megaproyectos tales como: la minería, hidroeléctricas e hidrocarburos en nombre del desarrollo y del interés común, que se ejecutan sin el consentimiento libre, previo e informado.

Que las Seis Cumbres de las Américas no han contribuido con sus metas a erradicar la pobreza, la exclusión y la desigualdad, sino que han permitido el desarrollo de nuevas formas de colonización, en ocasiones, a través de la democracia electoral, otras veces con el espejismo del desarrollo económico y con el comercio salvaje de los recursos comunes de la humanidad. Estas declaraciones han quedado en meras intenciones, ya que la situación de los más de 50 millones de indígenas no ha variado en nada, al contrario, se recrudece la violación a nuestros derechos colectivos humanos.

 

Ante las consideraciones expuestas por la V Cumbre de Pueblos Indígenas de Abya Yala, "Defendiendo el Futuro de Nuestras Naciones", DEMANDAMOS a los Jefes de Estado y Gobiernos de las Américas lo siguiente:

Las reformas constitucionales, legales y administrativas que faciliten a los Estados el ejercicio efectivo de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.

Cumplir con el derecho del consentimiento libre, previo e informado antes de la adopción y ejecución de cualquier programa o megaproyecto que afecte a nuestros territorios.

Desarrollar e implementar, el Buen Vivir en las políticas sociales, culturales, económicas de los pueblos indígenas, como principio rector de derecho colectivo humano.

Eliminar la discriminación en todos los sistemas educativos e incluir el aporte de nuestro conocimiento en la historia, ciencias, artes, filosofía e identidad.

Implementar la educación bilingüe intercultural a fin de reflejar la identidad cultural, garantizando la participación activa en la vida nacional, reconociendo la diversidad lingüística.

Proteger y restaurar sitios sagrados, incluyendo la repatriación de los efectos culturales y ceremoniales que pertenecen a los Pueblos Indígenas, apoyando plenamente acciones unificadas para educar y asegurar las expresiones de arte y cultura.

Adoptar en las políticas de salud, la visión holística de los Pueblos Indígenas, de modo que no se aprueben proyectos de desarrollo en territorios que puedan afectar la salud de los pueblos, sean o no indígenas.

Rechazar todos los proyectos energéticos que supongan la violación de derechos colectivos humanos, en especial, aquellos que conlleven el desplazamiento forzoso.

La titulación, demarcación, saneamiento y protección de nuestras tierras, territorios y recursos.

Rechazar el uso de nuestras tierras, territorios y recursos hídricos y bosques en los proyectos de cambio climático que permiten, a los países desarrollados evadir la responsabilidad de reducir emisiones contaminantes.

Promover y adoptar el derecho de la libre determinación de los Pueblos Indígenas, y en este sentido, desarrollar los regímenes autónomos necesarios que permitan a la niñez, mujer, juventud y organización de los Pueblos de Abya Yala, ser los sujetos del desarrollo, la democratización y gobernanza sobre nuestras tierras, territorios y recursos naturales, reconociendo la jurisdicción Indígena.

Exigimos a todos los jefes de Estado reunidos en la VII Cumbre de las Américas el cumplimiento de todas nuestras exigencias contenidas en esta declaración, cumpliendo con los estándares de derechos humanos establecidos en los Convenios y Tratados Internacionales del que todos los Estados son parte.

Derecho a las comunicaciones, redes comunitarias y el uso y acceso a las tecnologías de comunicación en nuestros propios idiomas y lenguas.

Que la voz de la juventud Indígena de Abya Yala sea incorporada en los diferentes procesos de debate a fin de dar nuestras aportaciones y puntos de vista como jóvenes, así como a la niñez y a la mujer de nuestros territorios indígenas para el bienestar de nuestra cosmovisión.

Para que se fortalezca la Paz en todos los pueblos de nuestra Abya Yala es necesario abolir las Leyes que propugnan el racismo, la falta de respeto, discriminación y violación de todos los derechos de los Pueblos Indígenas y reconocer y dar cumplimiento a los diferentes Tratados y Convenios Internacionales que reconocen los derechos de los Pueblos Indígenas.

Dado en la ciudad de Panamá el 9 y 10 de abril de 2015.

Aprobado por unanimidad con el voto de más de 300 Delegados Indígenas de Sur, Centro y Norte América.

Cumbre Indígena de las Américas Marzo 10, 2015

Ciudad de Panamá, Panamá

 

 

Un Llamado Urgente Indígena para la Acción Colectiva

para Proteger y Restaurar lo Sagrada A Todos los Miembros de la Familia Humana

 

La Cumbre Indígena de las Américas

Ciudad del Panama, Panama

Abril 10, 2015

 

Según el conocimiento y sabiduría ancestral de los pueblos indígenas, todos los miembros de la familia humana son parte del antiguo Círculo Sagrado de la Vida. Dado que todos somos parte éste Círculo Sagrado de la Vida, todos somos los Pueblos Indígenas de nuestra Madre Tierra. Esto hace que cada ser humano sea responsable del bienestar de los otros seres humanos y de todos los seres vivos sobre la Madre Tierra.

 

Por lo tanto, ya sea que los gobiernos, las corporaciones multinacionales y las diferentes agencias internacionales de desarrollo que nos rodean estén o no dispuestas a participar con nosotros en este momento en la implementación de “La Cuarta Vía”, está claro que los pueblos Indígenas y sus aliados están avanzando en la reconstrucción y la reunificación de las Américas y del más allá, a través de las leyes naturales y los principios rectores que son inherentes a su Cosmovisión y formas de Gobierno tradicionales.

 

Nosotros somos los portadores de las antiguas profecías y de una visión clara de un futuro prometedor de justicia y prosperidad colectiva para el Continente Americano. Esta nueva civilización global en proceso de nacimiento fue prevista por nuestros ancestros y respeta por completo las Leyes Naturales, los Derechos de la Madre Tierra y la Unidad y Diversidad de la Familia Humana. Esta nueva primavera espiritual será una realidad, con tanta seguridad como que el sol se levanta cada mañana.

 

Tenemos una base espiritual fuerte de principios y valores culturales incorruptibles, los cuales nos permitieron sobrevivir y resurgir de un largo invierno espiritual con mayor fortaleza y sabiduría que nunca. Este largo invierno espiritual estuvo muchas veces lleno de la más terribles crueldades, violencia, injusticia, abuso y genocidio.

 

A pesar de esto, a lo largo del Continente Americano, una cantidad cada vez mayor de nuestros parientes Indígenas están despertando hacia su identidad espiritual y están sanando sus relaciones sagradas con unos y los otros, con todos los miembros de la Familia Humana alrededor de la Madre Tierra. Una gran mayoría de todos los habitantes del hemisferio Occidental tienen algún grado de herencia Indígena.

 

Junto con otros pueblos Indígenas y miembros de La Familia Humana, tenemos desarrolladas las capacidades culturales, espirituales, científicas, tecnológicas, industriales, sociales, económicas y agrícolas necesarias para co-crear y reconstruir nuestras Familias, Tribus y Naciones, con aun mayor fortaleza que nunca.

 

Nuestros Pueblos Indígenas de la Madre Tierra poseen un creciente capital social y económico colectivo además de vastos recursos naturales, para poder hacer realidad nuestros más grandes sueños y visiones. Esto incluye la protección, la preservación y la restauración de nuestra Amada Madre como la herencia sagrada de todas las generaciones que están por venir!

 

Además, está claro que estos recursos colectivos se convertirán en una fuerza espiritual y económica importante en el proceso de nuestro empoderamiento, no sólo en América, sino en toda la Madre Tierra.

 

Estamos en el ahora y estamos destinados en el futuro a desempeñar un papel cada vez mas significativo como líderes mundiales en la protección de los recursos de la Madre Tierra. Nos aseguraremos de que cualquier explotación de los recursos naturales de la Madre Tierra que no sean sostenibles, no importa la cantidad de ganancias que estas signifiquen, no llevarán acabo.

Nuestros lugares sagrados y la vida saludable de nuestra amada Madre Tierra no se venden ni se explotan bajo ningún precio.

Nosotros, los Pueblos Indígenas del Águila del Norte (Canadá y los EE.UU.) contamos con los recursos materiales para apoyar directamente a nuestros parientes indígenas del Cóndor del Sur (América Latina) en el desarrollo de sus recursos colectivos, como ellos lo deseen. El Cóndor del Sur igualmente cuenta con recursos importantes para compartir con el Águila del Norte. Nuestra mayor fortaleza aún por realizarse plenamente es nuestra unidad espiritual y cultural.

Mediante la utilización de las nuevas tecnologías de comunicación digital así como tecnologías verdes correspondientes, en armonía con nuestras vastas capacidades sociales, económicas, culturales y espirituales, estamos manifestando, como había sido prometido, un futuro de justicia social, ambiental y económica para todos los miembros de la Familia Humana y de nuestra amada Madre Tierra!

 

El principal desafío que se nos presenta como Pueblos Indígenas y como Familia Humana en la reconstrucción de las Américas y más allá, es la falta de unificación. Esta falta de unidad ha sido causado directamente por el genocidio y el colonialismo. Este genocidio y colonización ha dado lugar a un trauma no resuelto entre las generaciones y la opresión internalizada de no poder ser plenamente reconocido y respetado.

A medida que nos movemos hacia adelante con valentía y prudencia, con mayor amor, compasión, justicia y unidad, estamos reconectando a nuestra base espiritual y cultural duradera e inquebrantable para la curación, la reconciliación y la acción colectiva de "Protección y Restauración de lo Sagrado", en toda la Madre Tierra.

Con la comprensión de esta base espiritual y cultural para una acción llena de nuestros rezos, sabiduría y unificada, todo lo necesario para nuestra victoria final aparecerá con certeza en los momentos y lugares adecuados, tal y como fue predicho por los Nuestros Ancestros.

Dado en la ciudad de Panamá el 9 y 10 de abril de 2015.

Aprobado por unanimidad con el voto de más de 300 Delegados Indígenas de Sur, Centro y Norte América.

Cumbre Indígena de las Américas Marzo 10, 2015 Ciudad de Panamá, Panamá

Fuente:  http://www.fwii.net/profiles/blogs/declaracion-de-la-v-cumbre-abya-yala-defendiendo-el-futuro-de-nue

 

 

 Alternativas postcapitalistas

 

Necesitamos, abajo y a la izquierda, generalizar la toma de conciencia de que el ¡NO! al capitalismo no sólo es posible y menos utópico que intentar reformarlo sino sobre todo es imprescindible para anteponer la vida planetaria y la dignidad humana de los pueblos por sobre la voracidad insaciable de acumular riquezas y poder del 1% dominando cada vez más al sistema mundializado.

 

 

En este empeño es fundamental tener en cuenta lo que GRAIN nos advierte:

"Vivimos en Argentina la emergencia de un nuevo problema socioambiental debido a la invasión territorial producida por la imposición del monocultivo de soja transgénica de mano de Monsanto y de un puñado de terratenientes y asociaciones empresariales de siembra.

Los impactos de las fumigaciones, el desmonte, el desplazamiento de campesinos, la falta de alimentos, las inundaciones y sequías, las nuevas enfermedades, son moneda corriente en las noticias pero solamente desde algunos medios alternativos aparece relacionada con la “sojización”.

Todo esto viene de la mano de la instalación de una visión fragmentada de los problemas en que se ocultan las causas profundas de los mismos para analizarlos o mostrarlos, muchas veces de manera sensacionalista, pero siempre aislados y producidos casi como “fenómenos naturales”.

Por eso lo primero y fundamental es recuperar la mirada integral de la problemática. Únicamente mirando y analizando la totalidad y la complejidad de la situación se podrá llegar a alguna conclusión útil para avanzar en alguna dirección y salir de la rueda destructiva en la que el modelo de agronegocio-soja-transgénicos nos ha metido.

 

 

Tratemos de enfocar las autoorganizaciones en diversidad de los de abajo que resisten al sistema global de agronegocios en sus múltiples consecuencias e implicancias y que se esmeran en crear posicionamientos de una creciente mayoría respecto a cómo el capitalismo destruye el presente y el futuro del país-continente.

 

 

Agrotóxicos en el Cono Sur. Boletín N° 491 de la RALLT

RED POR UNA AMÉRICA LATINA

LIBRE DE TRANSGÉNICOS

 

LANZAMIENTO EN ARGENTINA DE

LA “CAMPAÑA NACIONAL CONTRA LOS AGROTOXICOS Y POR LA VIDA”
26 de septiembre de 2012

 

Convocamos a una Conferencia de Prensa del lanzamiento en Argentina de la “Campaña Nacional contra los Agrotóxicos y por la Vida” el día 6 de Agosto a las 10:30hs en el Subsuelo del Pabellón Argentina de la UNC (Universidad Nacional de Córdoba).

Después del lanzamiento continental de la “Campaña continental contra los Agrotóxicos y por la vida”, realizado en Noviembre del 2011 en Cuba por la CLOC-Vía Campesina, El MNCI, GRAIN y Amigos de la Tierra convocamos al lanzamiento de la “Campaña continental contra los Agrotóxicos y por la vida capitulo argentino”.

Es una campaña permanente de formación, movilización y lucha con el objetivo de poner en marcha una mayor coordinación en la amplia lucha contra el actual modelo capitalista de la agricultura, que está basado en los agronegocios y el saqueo de nuestros bienes naturales. Practicar una agricultura sin la dependencia de los agrotóxicos, es una tarea histórica de recuperación de la agricultura campesina de forma responsable con el planeta y las futuras generaciones.

Los problemas derivados del uso de agrotóxicos han dejado de ser una cuestión exclusiva del campo y se han convertido en un problema ambiental y de salud pública también en los pueblos y ciudades de toda América Latina y el mundo. Los agrotóxicos contaminan el agua, la tierra, las plantas, la comida, los animales y los seres humanos.

La Campaña Contra los Agrotóxicos y por la Vida, tiene dos líneas importantes de actuación; una de ellas es seguir con la DENUNCIA del modelo de agricultura capitalista y su relación con los agrotóxicos, así como los efectos perjudiciales derivados para los seres humanos y el planeta; y la segunda línea es la PROPUESTA de la soberanía alimentaria como alternativa, pues es una forma de practicar la agricultura respetando los pueblos, el planeta y todos los seres vivos que lo habitan, garantizando así la producción de alimentos sanos y sin venenos.

Este año por primera vez en ARGENTINA, gracias a la perseverante lucha de las Madres de Barrio Ituzaingó de la ciudad de Córdoba, tres personas están siendo sometidas a juicio oral y público por contaminar una zona poblada con plaguicidas peligrosos para la salud, principalmente el glifosato y el endosulfán. Los imputados son dos productores agropecuarios y un piloto de avión, que están acusados de llevar adelante una fumigación clandestina en este barrio cercano a la ciudad de Córdoba. En ese marco se realizó el 2° Encuentro Nacional de Pueblos Fumigados, adonde también se acordó conformar y trabajar en una campaña nacional unificada que articule nuestras luchas por la vida y la salud.

Llevamos en nuestro país muchos años de luchas y resistencias, estamos convencidos que éste es un momento estratégico para lograr una mayor coordinación y unidad de las luchas del campo y la ciudad para enfrentar a este modelo de agricultura que atenta contra la vida de los pueblos y del planeta. Por eso este fin de semana delegados y delegadas de cada organización nos juntaremos en las primeras jornadas de coordinación nacional de la campaña para trabajar en los siguientes ejes: Sistema productivo, Soberanía Alimentaria, Legal (Jurídico – Institucional), Salud, Formación, Investigación, Comunicación y Difusión, Articulación y Estructura de coordinación.

Elegimos realizar el Lanzamiento este lunes 6 de agosto justamente en Córdoba, en la localidad y la provincia donde Monsanto intentará radicar su producción de semillas de maíz transgénicas más grande del mundo.

Fuente:  http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Documentos/Agrotoxicos_en_el_Cono_Sur._Boletin_N_491_de_la_RALLT

 

 

Hallamos que la lucha de clases se expresa en distintas formas y campos del quehacer social. Destacamos a abogados, médicos, agrónomos y científicos que se sienten interpelados por consecuencias e implicancias del sistema global de agronegocios y deciden tomar partido a favor de la humanidad y conjugar saberes de la diversidad de abajo para propuestas populares.

 

 

Argentina

Avanza la demanda colectiva contra 14 corporaciones y el Estado por daño ambiental

21 de marzo de 2017

 Por Lavaca

Monsanto, Bayer, Syngenta, Dow, Dupont, Nidera, Bioceres y otras siete corporaciones fabricantes semillas trangénicas y agrotóxicos, junto al Estado nacional y tres provincias, tienen 15 días para demostrar que no produjeron perjuicios por la liberación incontrolada de organismos genéticamente modificados. Esa fue la notificación que recibieron según una inédita demanda colectiva que les sigue desde junio de 2015 por daños ambientales.

Monsanto, Bayer, Syngenta, Dow, Dupont, Nidera, Bioceres y otras siete corporaciones productoras de semillas trangénicas y fabricantes de agrotóxicos ya han sido notificadas de la inédita demanda colectiva que se les sigue desde junio de 2015 por daños ambientales y morales –entre otros- producidos por lo que la presentación llama “liberación incontrolada a campo abierto de OGM (organismos genéticamente modificados, o transgénicos)”. Entre los demandados también se encuentran el Estado Nacional y las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos y Santiago del Estero. Así se logró invertir la carga de prueba: ““Ahora los notificados deben contestar y presentar pruebas de que lo que hacen es inocuo” explicó alavaca Daniel Sallaberry, uno de los abogados que impulsa la causa.

A partir de haberse notificado, las corporaciones y el Estado tienen 15 días hábiles para responder a esta demanda que solicita, por ejemplo:

Adjunta, la apelación del Fiscal Fabián Canda en la que apoya que se suspendan las fumigaciones hasta que se demuestre que no hacen daño

Sallaberry, junto a los abogados Santiago Kaplun, Jorge Mosset Iturraspe, Graciela Vizcay Gómez, Horacio Belosi y Miguel Araya representan a un grupo de víctimas de los efectos de las fumigaciones. Pero esas víctimas están representando a su vez a toda la ciudadanía argentina a través de la demanda colectiva o “acción de clase” que habilita a juicios masivos, según suele ser práctica en países como Estados Unidos.

“La ‘clase’ afectada, en este caso, es toda la comunidad” explica Sallaberry: “La jueza Claudia Rodríguez Vidal reconoció a los demandantes idoneidad y representación para actuar en nombre de la totalidad de la población argentina como afectados por las fumigaciones, pero también en su carácter de consumidores de alimentos transgénicos de los que no se conocen sus efectos, por ejemplo, entre otros derechos humanos básicos que resultan afectados por esta matriz productiva”.

Suspensión de fumigaciones

La demanda se inició ante la Corte Suprema de Justicia, que la derivó al Jugado Nacional Nº 3 en lo Contencioso Administrativo Federal, encabezado por la jueza Rodríguez Vidal. Los abogados solicitaron una medida cautelar para que se suspendan las fumigaciones en todo el país, lo cual fue rechazado por la jueza.

Pero en diciembre de 2016 el fiscal federal Fabián Canda apeló ese rechazo y ratificó el pedido de la demanda: suspensión total de las fumigaciones. Y aclara que si no se hiciera lugar a la cautelar, se solicita que se suspendan provisoriamente todas las fumigaciones aéreas mientras se resuelve el juicio, y que las fumigaciones terrestres de todo producto con glifosato se realicen a más de 5.000 metros de las zonas urbanas, municipios, asentamientos, poblaciones, escuelas rurales, huertas, centros apícolas, ríos, arroyos, lagunas, cursos y espejos de agua, así como de pozos de extracción de agua para consumo humano. L apelación deberá ser resuelta por la Cámara Federal en lo Contencioso Administrativo Nº 3.

La demanda busca además condenar al Ejecutivo Nacional, en particular a la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria, CONABIA, y al Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, SENASA, por incumplimiento del deber de control. “Tanto el Estado como las empresas demandadas, conocedoras de la realidad y del imperio de la relación costo-beneficio, idearon un sistema perverso que posibilitó externalizar el costo de la degradación y contaminación ambiental”, dice la presentación. El rol estatal en estas materias no ha cambiado desde que se inició el caso, gestión Cristina Kirchner, hasta ahora.

La demanda colectiva completa contra 14 corporaciones y el Estado por daño ambiental: DEMANDA COLECTIVA GIMENEZ A Y OTROS (v1.6f)

Cómo reparar el daño

Los demandantes exigen que se condene a las multinacionales biotecnológicas, semilleras y químicas, productoras y comercializadora de OGM.

El valor económico de esa sanción podría basarse en las ganancias de las multinacionales en estos años (hay estimaciones que ponen esa cifra en unos 80.000 millones de dólares) o en ideas como la de reinstalar toda la red ferroviaria argentina, que se calcula en unos 4.000 millones de dólares. Sallaberry: “No hacemos el cálculo, ya nos pasó en la Causa Riachuelo (en la que intervinieron los cinco abogados varones que promueven ésta) en la que ante un pedido de equivalencia, propusimos crear un corredor verde desde el Riachuelo a Ezeiza”.

Otro argumento del abogado: “Las empresas demandadas y el propio Estado, vía el Ministerio de Agroindustria, quieren descalificar nuestra demanda diciendo que nos oponemos a la biotecnología y su desarrollo y a los avances científicos para paliar el hambre en el mundo o bien combatir enfermedades. Nada más alejado de la realidad. La demanda no es contra la investigación científica desarrollada en laboratorio para tales fines; nuestra demanda va contra la siembra a campo abierto y sin control de 30 millones de hectáreas fuera de laboratorio o campos de experimentación, y las fumigaciones que en cada campaña derraman más de 300.000.000 de litros de agrotóxicos, o sea veneno, sobre 12.000.000 de personas de población rural.

¿Y el progreso?

Sobre el tema del progreso supuesto, Sallaberry cita directamente a la Corte Suprema: “La tutela o preservación del ambiente no significa detener el progreso, sino por el contrario, hacerlo más perdurable de manera que puedan disfrutarlo las generaciones futuras”.

Otra idea: “Acá se está afectando a un todo, a una comunidad. Eso no es progreso. Ni es progreso que ni siquiera podamos leer en un envase si el producto contiene transgénicos, como para al menos optar libremente si quiero o no consumir. Y si no me quedo corto, estamos hablando del 90 % de lo que comemos en el país”.

A mediados de marzo se cumplirán los días previstos para que las empresas y el Estado respondan a la notificación. “No hay estudios de impacto ambiental, son ellos los que deberían contar con pruebas sobre la inocuidad de lo que hacen. Nosotros mientras tanto hemos mostrado todos los trabajos y estudios, incluyendo los del propio Estado a través de la Secretaría de Medio Ambiente en 2008, en los que se plantea que el monocultivo de soja es perjudicial para el ambiente, produce desforestación, desertificación, despoblamiento”.

Entre las curiosidades del caso puede contarse que una causa de semejante envergadura, no ha tenido casi repercusión mediática. “Es que los medios convencionales promueven el modelo que estamos cuestionando en esta demanda”. En un signo de coherencia, el silencio abarcó a los medios convencionales tanto oficialistas como opositores, de antes y de ahora.

A mediados de marzo tanto el Estado como las empresas demandadas deberían haber contestado y presentado pruebas que demuestren que no existe daño ambiental. Sallaberry: “Veremos qué hacen. Ahí va a comenzar la gran batalla”.

La nota que cuenta el caso completo en la MU 92

http://www.lavaca.org/notas/avanza-la-demanda-colectiva-contra-14-corporaciones-y-el-estado-por-dano-ambiental/

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=224296

 

Al posicionarse con, para y por los pueblos sufren la represión de los opresores sobre todo a través de sus socios menores en que es clave la institucionalidad verticalista y de facto en los poderes públicos y universidades, Conicet, Inta, Inti, etc. del sector público. Realidad concreta que nos debería interpelar, abajo y a la izquierda, a cambiar radicalmente la democracia vigente desde nuestros lugares, territorios.  Implica romper con el seguir legitimando al sistema de expoliación y posibilitando su gobernabilidad mediante las elecciones. Estas últimas, por ende, afianzan nuestra derrota en la lucha de clases y nos subordinan a la dictadura del poder económico e imperialista, a ir muriendo de distintas maneras y aniquilar las condiciones tanto de vida como de trabajo.

 

 

Declaración "Ciencia, Salud, Sociedad:

Saber experto independiente y persecución académica"

7 de noviembre de 2016

Adhesiones a: apoyoaequipodesalud@gmail.com

Como profesionales, intelectuales, académicos, artistas y trabajadores de la cultura, queremos expresar nuestra enorme preocupación y nuestro repudio en relación con los hechos de persecución que viene sufriendo el equipo de Salud Socioambiental, dirigido por el Doctor Damian Verzeñassi, de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Rosario. Desde hace seis años, dicho equipo docente viene realizando una valiosa e inédita experiencia de relevamiento de los impactos sobre la salud humana de los agroquímicos (glifosato), en diferentes pueblos y ciudades del país.
En los últimos meses, el equipo de médicos ha venido sufriendo presiones, la cual llegó a su pico el viernes 28 de octubre pasado, cuando por orden del decano de la Facultad de Medicina de esa casa de estudios fueron cerrados con cadenas y candados el ingreso a la oficina donde está toda la información recogida por los campamentos sanitarios (96.800 historias clínicas), que reflejan la situación sanitaria de 27 pueblos y ciudades de Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba y Buenos Aires.

El hecho no es casual, pues la información recolectada por dichos campamentos sanitarios constituye una prueba científica contundente de los impactos socio-sanitarios que produce el actual modelo agrario en nuestro país, situación sistemáticamente minimizada o silenciada por los diferentes actores políticos y económicos involucrados en el mismo, a saber, corporaciones transnacionales, actores del gobierno provincial y nacional, a lo que hay que sumar sectores académicos acríticos, que terminan siendo funcionales a los intereses del agronegocio. Como afirmara recientemente dicho médico en un reportaje, la información recolectada “ha evidenciado los cambios en los perfiles de morbimortalidad de la región, que desde hace veinte años está sometida a un proceso de envenenamiento constante a partir de la incorporación de los organismos genéticamente modificados. Se logró así evidenciar el impacto de semejante proceso en los ciclos vitales de los vecinos expuestos al agronegocio". Por otro lado, no es casual tampoco que esta escalada persecutoria, que sin duda apunta abiertamente a terminar con la experiencia de los campamentos sanitarios, se diera al mismo tiempo que el Dr Verzeñassi participaba del Tribunal Internacional Monsanto, en la ciudad de La Haya, Holanda.


Dicha persecución nos hace evocar aquella otra sufrida en 2009 por el Dr. Andrés Carrasco, profesor de embriología, investigador principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y director del Laboratorio de Embriología Molecular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y del CONICET, quien dio a conocer su investigación en embriones sobre los efectos dañinos del agroquímico glifosato, comprobando que, con dosis hasta 1500 veces inferiores a las utilizadas en las fumigaciones que se realizan en los campos argentinos, se presentaban trastornos intestinales y cardíacos, malformaciones y alteraciones neuronales. La campaña de difamación contra Carrasco tuvo tal voltaje (amenazas anónimas, campañas de desprestigio mediáticas e institucionales, fuertes presiones políticas), que generó una declaración de apoyo firmada por más de 300 investigadores y colegas del ámbito nacional e internacional, en defensa de la libertad de investigación y de la ética pública. 


La situación de hostigamiento e intolerancia se ha venido agravando, de cara a los resultados cada vez más elocuentes de las investigaciones científicas independientes en el campo de los agroquímicos y los organismos genéticamente modificados. Así, en el año 2015, Merardo Avila Vásquez, miembro de la Red de Médicos de Pueblos Fumigados, dirigió un estudio epidemiológico en la localidad de Monte Maíz (pcia de Córdoba) que reveló que esa población triplica la media nacional de casos de cáncer. En dicha ocasión, el Dr Avila denunció amenazas por parte de directivos de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) que, además, solicitaron iniciarle un sumario, por haberse “extralimitado en las actividades autorizadas". 
Estos episodios, lejos de ser anecdóticos o pasajeros, revelan un persistente intento de apropiación, con el consecuente daño que se ha realizado a la ciencia en sí misma, basado en la idea de que sólo es “científico” aquello que es afín al modelo dominante (en este caso, el agronegocio); mientras que el resto es descalificado sin mayores argumentos por “falta de cientificidad” o como simple superchería. 
En suma, en un momento en el cual se ha instalado en el debate público la situación y futuro de las universidades públicas y de la investigación científica, a raíz de la política actual de reducción del presupuesto universitario, es necesario recordar también que no son sólo las condiciones materiales de investigación las que están en juego en nuestro país, sino la propia libertad de investigación científica, esto es, la posibilidad misma de generar y proveer saberes expertos independientes, frente al peso cada vez mayor de las grandes corporaciones económicas. 
Los abajo firmantes manifestamos nuestro repudio a la persecución sufrida por el equipo del Dr. Damian Verzeñassi, y llamamos a la reflexión a todos aquellos que asocian la ética científica con el saber independiente, con la defensa de la salud de nuestro pueblo y de nuestros bienes comunes.

Primeras Firmas: (...) Fuente: http://riocuartosinagrotoxicos.blogspot.com.ar

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Argentina: Qué quisieron ocultar con una cadena y un candado

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15 de noviembre de 2016

Por Damián Verzeñassi

Más allá del simbolismo que representan unas cadenas y candados para cerrar una puerta en la Universidad Pública, los sucesos que debimos transitar en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) en estas últimas semanas nos convocan a preguntarnos: ¿qué tipo de ciencia estamos haciendo? ¿Puede la Universidad Pública habilitar espacios para que sean las comunidades las que definan sus propias necesidades de conocimiento, resignificando la idea de “autonomía universitaria”?

 

Como graduados y docentes de la Universidad Pública, como trabajadores de la Salud y la Educación, quienes somos parte de los equipos de trabajo de la Práctica Final de la Carrera de Medicina y del Instituto y Materia Salud Socioambiental de nuestra Facultad, tenemos la firme convicción de que nuestra mayor responsabilidad es formar profesionales de la salud sólidos desde lo científico y comprometidos con su pueblo.

Por ello es que emprendimos la tarea de llevar adelante los Campamentos Sanitarios, entre otras cosas, para saber un poco más acerca de cuáles son las necesidades de salud de las comunidades.

De este encuentro entre quienes viven en localidades de menos de 10.000 habitantes y los estudiantes y docentes de la Universidad Pública, fueron surgiendo datos que nos permitieron identificar la presencia de algunas enfermedades y problemas de salud, así como sus comportamientos a lo largo de los últimos 20 años.

Hipotiroidismo, enfermedades respiratorias, malformaciones congénitas, pérdidas de embarazos, distintos tipos de cánceres, fueron apareciendo en los relatos de las familias que nuclean a más de 96.800 personas, que viven en las 27 localidades, de 4 provincias de nuestro país que hemos relevado.

Semejante información no puede negarse, ni mucho menos ocultarse una vez que se ha tomado conocimiento de ella. Al menos, eso creemos quienes somos parte de nuestro equipo de trabajo.

La difusión de esos datos, indudablemente, pone en aprietos a quienes hasta ahora siguen queriendo tapar el sol con la mano. Obliga a buscar más en profundidad. Empuja necesariamente a preguntarnos ¿qué es lo que puede estar pasando en nuestros territorios?

Nosotros nos lo preguntamos.

Creemos encontrar una de las varias puntas del ovillo en la proximidad de los hogares de estos vecinos con los territorios transformados en áreas de producción de eventos transgénicos dependientes de venenos.

Lo dijimos en voz alta, acompañando nuestros dichos con los resultados arrojados por los relevamientos que hemos realizado. Eso nos llevó también hasta La Haya, al Tribunal Internacional Monsanto, y al regresar, las puertas del lugar donde guardábamos toda la información documental estaban encadenadas!

La presión generada por un tsunami de solidaridad y apoyos llegados desde los más recónditos lugares del mundo, permitió que recuperásemos el acceso a ese espacio y hoy podamos tener la tranquilidad de saber que nuestros dichos siguen respaldados.

Las cadenas que pretenden callar las voces de los pueblos afectados por el extractivismo, no hacen más que evidenciar lo que quieren ocultar.

Esas puertas cerradas con cadenas, paradójicamente abrieron las puertas a la discusión acerca de qué ciencia necesitan nuestros pueblos, para qué y con quiénes debe construirse el conocimiento científico, y cuál es el rol que debe cumplir la Universidad Pública en la producción, reproducción y/o transformación de los saberes “válidos” (si es que aplica esa adjetivación).

Pretendemos convocar-nos a repensar lo pensado, a animarnos a desandar el camino del positivismo mecanicista que hipertecnologiza la vida y mercantiliza la naturaleza, para avanzar en los caminos que nos lleven hacia sociedades saludables.

Éstas solo podrán ser, si recuperamos la capacidad de respetar la diversidad, de no reproducir las lógicas de dominación desde el poder, y de mantener nuestras Universidades a salvo de los poderes partidarios, gubernamentales y económicos.

Lo sucedido en nuestra Facultad, y el rol de la movilización de toda una sociedad que se manifestó en apoyo a “nuestro” trabajo, enseñó que ese es uno de “nuestros” errores. Ese trabajo no es “nuestro” sino de todos nosotros. Ese trabajo le pertenece a las comunidades y los pueblos que nos sostienen.

Lo sucedido esta semana, nos enseña también que no hay cadenas capaces de encerrar a un pueblo, cuando éste decide ponerse en movimiento por la defensa de la vida, contagiando solidaridad.

A cada uno de los miles de mujeres, hombres, organizaciones, que expresaron su solidaridad y apoyo en estos días, en nombre de todo el equipo de trabajo de la Práctica Final de la Carrera de Medicina, y del Instituto y Materia Salud Socioambiental, saludablemente queremos decirles ¡GRACIAS!

*Médico paranaense. Docente de la Facultad de Ciencias Médicas de Rosario, profesor titular de la Práctica Final de la carrera de Medicina y organizador de los campamentos sanitarios que relevan poblaciones afectadas por las fumigaciones. Especial para Entre Ríos Ahora.

Entre Ríos Ahora

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Documentos/Argentina_Que_quisieron_ocultar_con_una_cadena_y_un_candado

 

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Nuevas trampas transgénicas y la emergencia de la ciencia digna
25 de agosto de 2016

Por Silvia Ribeiro
Ecoportal

Lo mejor de los transgénicos es que en todo el mundo han despertado una enorme reacción en su contra. Aunque las transnacionales que los manejan gastan cientos de millones de dólares en propaganda, corrupción de científicos y gobiernos, para tratar de convencernos de que son inocuos y hasta mejores que las semillas híbridas, no lo logran.

La mayoría de la gente, en cualquier parte del mundo, prefiere no comer transgénicos. Muchos no pueden evitarlo, porque no saben qué alimentos los contienen: las empresas han hecho todo lo posible para que ni siquiera se etiqueten. Pero aún así, la actitud de rechazo continúa, aunque los transgénicos sean impuestos en campo o alimentos, no existe resignación.

Esto podría parecer nimio, pero es una enorme ganancia para nuestro campo, porque no solamente significa prevenir y protegerse de los impactos de los transgénicos, además es un estupendo ejemplo de resistencia a la colonización de la mente. Cuando no aceptamos una situación, aunque sea impuesta por la legalidad o la fuerza, siempre seguiremos buscando la manera de salir de ella. Es una gran diferencia con la llamada "Revolución Verde", que logró asentar en la mayoría de la gente el mito de que semillas híbridas, agrotóxicos y maquinarias eran señal de progreso y le darían de comer a la humanidad, lo cual nunca sucedió, pero desataron una ola de contaminación, acaparamiento de tierras y desplazamiento de parcelas campesinas.

Junto al rechazo a los transgénicos, crece también una crítica más profunda al sistema alimentario agroindustrial, a las corporaciones que se apropian de nuestros cuerpos y territorios, que nos llenan de tóxicos agua, tierra y alimentos, incluso a la propia tecno-ciencia que les dio origen, no sólo porque haya sido Monsanto que creó el primer transgénico. Hay un cuestionamiento cada vez más extendido a esa tecno-ciencia reduccionista que elimina la complejidad, los factores sociales, culturales, ambientales o cualquier otro que impida convertir su investigación en productos para la ganancia.

Por todos estos factores de críticas crecientes, la industria biotecnológica hace ahora grandes esfuerzos para deslindar a los nuevos transgénicos de la resistencia social. Para empezar tratan de cambiarles el nombre, alegando que por usar otras formas de biotecnología que pueden no insertar nuevo material genético, no son "trans"-génicos.

El término que han elegido para referirse a estas nuevas biotecnologías es "edición genómica", una forma que quieren que parezca inocua, como cambiar una letra o una palabra en un texto, que pretenden no afectaría gran cosa. Aquí engloban tecnologías, como nucleasas con dedos de zinc (ZFN), nucleasas sintéticas (TALEN), micro ARN, ARN de interferencia o metilación dependiente de ARN y CRISPR, entre otras. No voy a detallar las particularidades de estas técnicas, pero al igual que con los transgénicos, se trata de ingeniería, no de métodos naturales, es manipulación deliberada de la composición genética de seres vivos, sea cortando o desactivando funciones de los genes o agregando otros.

Estas nuevas biotecnologías han ido surgiendo por la búsqueda de nuevas herramientas más eficaces para la manipulación genómica, en su vasta mayoría motivada por el afán de lucro de empresas. De cierta forma son un reconocimiento implícito de lo que siempre hemos dicho sobre la ingeniería genética aplicada a los transgénicos: que es una técnica burda, que no tiene control de las consecuencias que provocan en las interacciones entre los genes, en los organismos o los ecosistemas.

Pero al ser manipulación de genomas, todas esas nuevas biotecnologías conllevan también impactos y consecuencias imprevistos, ya que el conocimiento sobre las funciones de los genes y sus interacciones siguen teniendo grandes vacíos.

La mayoría de estas nuevas tecnologías están basadas en biología sintética, es decir, ya no usan genes de seres vivos, sino genes sintetizados en laboratorio que pueden o no replicar los que existen, por lo que agregan toda una nueva serie de impactos posibles y desconocidos.

De todas ellas, hay dos tecnologías de alto impacto que es importante conocer: CRISPR-Cas9 y una aplicación particular de ésta, que son los llamados "conductores genéticos".

CRISPR, por sus siglas en inglés, significa "repeticiones palindrómicas cortas agrupadas e interespaciadas regularmente" y es una construcción sintética que imita una forma de defensa natural de las bacterias. Cas9 es un sistema de doble "corte" de la cadena de ADN para silenciar o agregar otros genes.

Esta tecnología apenas se hizo funcional en 2012, pero tiene dos aspectos que hicieron que se diseminara muy rápidamente: es barata y es más exacta que las técnicas que se usan con los transgénicos. En éstas era imposible determinar en qué lugar del cromosoma se insertaba un constructo genético. CRISPR-Cas9 permite reconocer un gen específico y cortarlo, deshabilitando ese gen, o insertar otros.

Aunque parezca más exacta, la tecnología no es tan precisa como la quieren presentar. Como explica el Dr. Jonathan Latham, de Independent Science News, creer que precisión equivale a control es un gran error, particularmente en sistemas vivos como el ADN: "Supongamos que yo, que no hablo chino, quisiera eliminar de forma precisa un carácter de un texto escrito en chino, o una línea, o una página. Tendría un cien por ciento de precisión, pero ningún control sobre los cambios en el significado. La precisión, por tanto, sólo es útil en la medida en que va acompañada de comprensión, y ningún biólogo puede afirmar que en este momento entendamos el ADN – ¿si no por qué lo seguimos estudiando?" (J. Latham, El mito de la precisión de CRISPR).

No existen en ningún país regulaciones de bioseguridad adecuadas a estas nuevas biotecnologías ni se conocen qué impactos pueden tener sobre salud o medioambiente. La industria biotecnológica, desde sus mayores corporaciones, está ahora intentando convencer a la Unión Europea y Estados Unidos que cualquier planta u organismo que se manipule con estas nuevas tecnologías, solamente están "editados genómicamente" y por tanto no necesitan pasar por las regulaciones de bioseguridad. Ya lo consiguieron en el caso de un champiñón manipulado con CRISPR para no volverse marrón al cortarlo, que se vende desde este año en Estados Unidos sin que el público tenga idea de ello. En Europa la presión de la industria para no pasar por regulación o que no se considere transgénico es aún mayor porque hay 17 países que prohíben transgénicos.

Una aplicación particularmente preocupante de CRISPR-Cas9 es la construcción de conductores genéticos (gene drives en inglés). Esto es una forma de hacer transgénicos para manipular especies silvestres, y asegurar que los genes modificados pasen siempre a la generación siguiente. Con los cultivos transgénicos existe ya el problema de la contaminación, pero éstos deben ser plantados cada año y además, las plantas no transgénicas, al no reconocer los genes extraños, tienden a eliminarlos en algunas generaciones.

Esta nueva construcción genética –organismos con conductores genéticos– asegura que el gen permanezca en todas las generaciones subsiguientes. Si es por ejemplo un gen para hacer que sólo nazcan machos (desde plantas y mosquitos a cualquier mamífero) se podría extinguir toda una especie. Aunque lo presentan como opción para eliminar "especies dañinas", es un arma muy peligrosa en manos de quiénes fácilmente pueden definir todo lo que molesta a sus negocios agrícolas u otros, como dañino o plaga. (Ver artículo de Jim Thomas, ETC)

Son tecnologías, cuyo espectro de acción es tan amplio y las consecuencias tan devastadoras, que es necesario trabajar por su prohibición.

En ese sentido, la extendida crítica social hacia los transgénicos es una base de apoyo, necesitamos ahora desarmar las nuevas armas de lenguaje con que nos quieren confundir las empresas y los científicos que trabajan para ellas.

La reciente declaración de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad y la Naturaleza en América Latina (UCCSNAL) sobre nuevas tecnologías, apunta a ello. "Cuestionamos la seguridad de esta tecnología, que juega con la manipulación genética a pesar del gran desconocimiento que existe sobre su funcionamiento, y sobre los efectos que su aplicación podrían desencadenar a nivel celular, del organismo de la salud humana y del ambiente. No pedimos para estas nuevas tecnologías la aplicación de normas de bioseguridad ni el desarrollo de estrictas evaluaciones de riesgo, sino la suspensión de toda la experimentación en este campo.

Cuestionamos el exagerado rol que se da a "la ciencia" y al sistema científico tecnológico en el proceso de toma de decisiones relacionado con la adopción de estas nuevas tecnologías, pues sabemos que la investigación científica encarna las mismas relaciones de poder que se dan en la sociedad, y que las principales líneas de investigación son decididas por quienes las auspician y financian."

Fuente: http://www.lafogata.org/16arg/arg8/arg.21.9.htm

 

Vemos que el ¡No! al capitalismo y el ¡Sí! a los derechos de la Madre Tierra y de los pueblos compromete a las diversidades de abajo a lo largo y ancho del país-continente. Consideremos sólo una de esas luchas y escuchemos que nos aclara: "Pretenden constantemente tildarnos solo de ambientalistas, usando esta etiqueta de forma prejuiciosa y despectiva. Somos pobladores, vecinos/as, técnicos, artistas, científicos, campesinos/as, originarios, religiosos, pero ante todo somos ciudadanos/as, de los montes, valles, ciudades y comunidades de toda nuestra provincia de Córdoba; y estamos organizados trabajando colectivamente para defender lo que es de todos: nuestra agua, nuestro suelo, nuestra tierra, nuestra fauna, nuestro trabajo, nuestras instituciones, nuestro monte, nuestro alimento, nuestro bosque, nuestro ambiente, nuestra Pacha".

 

 

 

Somos el monte que marcha
4 de marzo de 2017

La Coordinadora en Defensa del Bosque Nativo se movilizó el Miércoles 1 de Marzo, desde las 18hs. partiendo de Colón y Cañada, en la ciudad de Córdoba, acompañada por murgas, tambores, danzas, asambleas, organizaciones sociales, políticas, estudiantiles, sindicales y partidarias. Además, bajo el nombre “El Monte Cabalga”, el Pueblo Nación Comechingón se levantó por la Vida, en una cabalgata desde Punilla hasta la capital cordobesa. A las 20 horas en la Plaza San Martín se realizó un gran evento musical, mural en vivo y radio abierta. Compartimos la lectura del documento de la Coordinadora en Defensa del Bosque Nativo.

 

 Por ECOS Córdoba / Imágenes: Fotos: Matías Spicogna | Esteban Morales @EMoralesLR | Cobertura colectiva de los medios comunitarios de Córdoba / Audio: ECOS Córdoba.

MANIFIESTO N°3 | 1 de Marzo de 2017

Coordinadora en Defensa del Bosque Nativo

Jueves, 2 de marzo de 2017

Por la vida, por una verdadera participación ciudadana:

NO al proyecto de Ley de Desmontes de Schiaretti

Coordinadora en Defensa del Bosque Nativo de Córdoba

Somos la Coordinadora en Defensa del Monte Nativo, a más de tres meses de la presentación del proyecto de reforma de la Ley de Ordenamiento de los Bosques Nativos presentado por los Legisladores (…y a no olvidar estos nombres…): Carlos Presas (UPC-Colón), Oscar González (UPC-San Javier), Isaac López (UPC-Tulumba), Tania Kyshakevych (UPC-Ischilin), María Manzanares (UPC-Minas), Walter Solusolia (UPC-Sobremonte), María Romero (UPC-San Alberto), Miriam Cuenca (UPC-Minas), Hugo Cuello (UPC-Pocho), Gustavo Eslava (UPC-Río Seco), José Eugenio Díaz (UCR-Cruz del Eje) y Carlos Ciprián (UCR-Totoral) -acompañados por el Poder Ejecutivo del Gobierno de Córdoba-, es que estamos nuevamente caminando, juntos, miles y miles, en las calles de donde nunca nos fuimos, en todo este tiempo.

Después de un 28 de diciembre que tuvo 10.000 almas en las calles, logramos que esta Ley del desmonte no se trate ni se apruebe; luego de meses y meses de mesas chicas a puertas cerradas, reuniones legislativas de invitaciones poco claras, falsos espacios de consulta y total desinformación de parte del poder ejecutivo y legislativo, y luego de la conformación de 9 regionales de la Coordinadora, con la participación de más de 80 organizaciones ambientales, sociales, territoriales, políticas, comunidades campesinas, apicultores, agricultores/as familiares y pueblos originarios que trabajan y habitan el bosque nativo; con más de 3.000 almas en la Caminata Por la Vida en las sierras, reafirmando que seguíamos activos y atentos rechazando las intenciones de aprobación de este proyecto; luego de un largo verano de estar en las calles, en las rutas, en las plazas, en los medios, informando, concientizando, haciéndonos visibles, activando con los demás ciudadanos sobre la importancia de preservar nuestro bosque nativo; luego de que el Gobernador se reúna un 3 de enero con todas las corporaciones del agronegocio agropecuario del norte (Soc. Rural Argentina, CARTEZ, Federación Agraria Argentina y CONINAGRO) y que insista públicamente que en 45 días se cierra la aprobación de este irracional proyecto de desmonte provincial; después de todo esto, conformábamos la mesa técnica interdisciplinar de la Coordinadora.

Después de todo esto, estamos en las calles para recordarles y exigirles a legisladores y funcionarios provinciales que deben cumplir con el proceso de participación ciudadana, amplia y directa, para el ordenamiento territorial del bosque nativo que establece la Ley Nacional 26331 de Presupuestos Mínimos de Protección de los Bosques Nativos y que debe ser convocado por el Ejecutivo Provincial, además de cumplir con todas las leyes vigentes nacionales y provinciales al respecto del acceso a la información, la evaluación de impacto y la audiencia pública.

Pretenden constantemente tildarnos solo de ambientalistas, usando esta etiqueta de forma prejuiciosa y despectiva. Somos pobladores, vecinos/as, técnicos, artistas, científicos, campesinos/as, originarios, religiosos, pero ante todo somos ciudadanos/as, de los montes, valles, ciudades y comunidades de toda nuestra provincia de Córdoba; y estamos organizados trabajando colectivamente para defender lo que es de todos: nuestra agua, nuestro suelo, nuestra tierra, nuestra fauna, nuestro trabajo, nuestras instituciones, nuestro monte, nuestro alimento, nuestro bosque, nuestro ambiente, nuestra Pacha.

Entendemos que defender los bosques nativos es un derecho de todos/as, pero fundamentalmente un deber para el Gobierno, que abarca nuestro derecho en lo ambiental, lo económico, lo político, lo social, lo cultural, la salud y la educación. Los bosques nos amparan y brindan sus beneficios a todos y a cada uno de los cordobeses y por ello debemos comprender la importancia de proteger sus servicios eco-sistémicos. Seguir perdiendo bosques es inadmisible, estamos transfiriendo un capital natural que es de todos hacia un grupo de privados, para su único beneficio económico individual.

Por esto es que debe existir un proceso de participación ciudadana, porque todos somos afectados por estas decisiones, porque somos parte del ambiente. Por esto, hoy todos somos monte.

Preservar nuestro bosque nativo, la biodiversidad que lo compone, nuestros fachinales y arbustales que son nuestro bosque, es también proteger y trabajar con nuestros campesinos, pueblos originarios y habitantes del monte, con sus modelos de producción campesina, agroecológicos o alternativos, que son el sustento de muchas comunidades que conviven ancestralmente en armonía con la naturaleza.

Existen Presupuestos Mínimos, existe un piso desde el cual trabajar; existe una Ley Nacional -la 26331- que establece los mecanismos de cómo actualizar los ordenamientos territoriales; existe una Ley Provincial vigente desde el 2010 -la 9814 de Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos-, que establece las superficies de zona roja y amarilla para la conservación del bosque nativo; existe un principio de no regresividad por el cual no podemos retroceder en nuestras decisiones de protección, tanto en superficie como en los tipos de zonas; existen 4 millones de hectáreas de ecosistemas de bosque nativo; existen campesinos y pueblos originarios que deben ser participados y consultados; existen experiencias de participación ciudadana, planificando y decidiendo cómo vivir en nuestros territorios; existe una Coordinadora en Defensa del Bosque Nativo. Existe una comunidad y sus acuerdos, el Gobierno tiene la obligación por ley de respetarnos.

 

La Asamblea de Trabajadorxs de la Ciencia y Técnica de Córdoba, repudiamos enérgicamente el plan de reordenamiento territorial de los bosques nativos impulsado por el actual oficialismo, con el gobernador Schiaretti a la cabeza, en alianza con los partidos que integran Cambiemos. Este plan es un crimen social que beneficia a los grandes ganaderos, especuladores inmobiliarios y al agronegocio en desmedro de toda la comunidad que depende de los bienes y servicios ecosistémicos del monte nativo. Nuestro espacio asambleario es un espacio de resistencia, no solo frente al durísimo ajuste presupuestario en nuestro sector, también frente a la profundización de las políticas científicas y técnicas que se orientan a generar conocimiento y tecnologías al servicio de los intereses de terratenientes, multinacionales, del agronegocio y el empresariado nacional como Ledesma, Grobocopatel, CARTEZ, Monsanto-Bayer, Barrick Gold, Pascua Lama, Shell, Chevron, entre otras. Son los mismos actores reaccionarios los que se alinean para sacar provecho de nuestro trabajo en ciencia y técnica, definiendo la política científica que les permite enriquecerse de la explotación de nuestros recursos naturales. Los científicos tenemos en claro que los recursos naturales son de toda la sociedad y no para el negocio de los infames. Somos parte del pueblo trabajador y que por eso nos organizamos para defender nuestros intereses, que son los mismos intereses de los desprotegidos, de las excluidas, de los humildes. Por eso estamos hoy en esta movilización. Sólo a partir de la unidad en la acción y la solidaridad entre las luchas podremos frenar el saqueo al que quieren someternos con la complicidad de la casta política y los jueces lacayos.

Por esto aquí estamos todos/as, marchando, andando, caminando, informando, dialogando y concientizando, llamando a todos los cordobeses a sostener y reivindicar nuestras consignas:

Le decimos No al Desmonte, de nuestros bosques, de nuestros fachinales y arbustales, desde nuestro monte decimos todos: FUERA DESMONTADORES!!
Se deben archivar los proyectos de ley de Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (el presentado por el oficialismo o cualquier otro) que no respete el amplio proceso de participación ciudadana que debe convocar el Poder Ejecutivo desde la Secretaría de Ambiente.

Por un Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos construido en un legítimo proceso de participación ciudadana, con un mapa avalado social y científicamente, garantizando la participación de todos los actores sociales en la discusión de las decisiones.

Porque estamos todas las luchas socioambientales en un reclamo justo, donde marcamos un camino hacia el futuro, hemos demostrado organización y respeto. Las luchas no han terminado, muchas siguen resistiendo hasta el final, y demostramos que se puede. Juntos, solos no vamos a construir los espacios que necesitamos para producir, para vivir. Juntos, con los abogados, los comunicadores, los científicos, los políticos, los artistas, los que son capaces de escuchar y acompañar. Juntos desde los territorios que somos capaces de defender en cada lugar que ocupamos. Por eso es importante agradecer y reivindicar a todos los militantes sociales que trabajan por y para defender nuestros derechos.

#NuncaMás, #FUERAMonsanto, #ParendeFumigar, #FueraPORTA, #BastadeInundaciones, #CandongaNoseToca, #BowerSinBasura, #SantaAnaSinBasura, #MiPuebloNoesTuCantera, #ElTerrónDeMendiolazaNoseToca, #LasReservasNoSeTocan, #NoalCountryLaDeseada #PorelCorredorSierrasChicas, #NoalosLoteos, #NoAlGranDorado, #NoalUranio, #NoalaMegamineria, #NoalAjusteenCienciayTécnica, #FueraBarañao, #PorunaCienciaalServiciodelPueblo #PorlaSoberníaAlimentaria, #NoalaLeydeSemillas, #LaComunicaciónPopularNoseApaga, #YoaApoyoAlosDocentes, #NoalosPresosporLuchar, #BastadeImpunidad #PorlaDignaEducación, #NoalosDesalojos, #FueraLewis, #TierraparaLaVidaDigna, #BastadeGatilloFácil, #NiUnaMenos, #NOALDESMONTE

Coordinadora Punilla (Norte-Centro-Sur) y N.Oeste 
Movimiento Campesino de Córdoba 
Pueblos Originarios 
Asamblea de Paravachasca
Regional Sierras Chicas 
Coordinadora Zona Sur-Este
Coordinadora Ambiental Traslasierra 
Asamblea en Defensa del Bosque Nativo Calamuchita
Coordinadora Córdoba Capital

VER COBERTURA FOTOGRÁFICA COMPLETA

Fuente: http://www.anred.org/spip.php?article13687

 

 

 

Precisamos del aprendizaje mutuo y  de la confederación democrática entre los distintos pueblos y naciones de Nuestra América porque compartimos los problemas fundamentales de resultas de los modelos y planes de desarrollo capitalistas e imperialistas.

 

 

“Esto es parte de un modelo que arrasó con

los controladores naturales de las langostas”

3 de marzo de 2017

 

Para Miguel Lovera, los ataques de langostas en la región Oriental pueden erradicar la agricultura del país, “en este momento en que las condiciones de nuestra agricultura están debilitadas por las políticas estatales de abandono”.

El ataque de langostas a follaje, pastura y cultivos en Argentina, Bolivia y el norte del Chaco paraguayo -inédito hace décadas- tiene como trasfondo el desequilibrio ambiental originado por el actual modelo de producción agropecuario, según el agrónomo y experto en conservación de recursos fitogenéticos, Miguel Lovera.

 

Específicamente, la deforestación, las fumigaciones y la destrucción de ecosistemas enteros eliminó a reptiles, aves y otros insectos que se alimentaban de las langostas , lo que hace que se reproduzcan descontroladamente y desborden buscando alimentos, explica quien fuera titular del organismos de Paraguay encargado de responder al problema, SENAVE.

El anterior ataque masivo de langostas que recuerda fue a mitad de los años 80.

El analista cuestiona que en los tres países con este problema los estados han echado mano de la misma respuesta, que es la de salir a fumigar a bulto (ver aquí).

Explica que las fumigaciones tienen todo tipo de contraindicaciones, más todavía cuando en un medio diverso, se aplican venenos genéricos y no selectivos, que pueden matar a muchos otros seres vivos.

“La misma solución que le queremos dar, el veneno, es la causa de la proliferación”, advierte.

Dice que sería atroz que las langostas arrasen con la poca agricultura destinada a la alimentación en Paraguay, en un sistema alimentario de por sí endeble y profundamente dependiente de la importación de alimentos.

Para Lovera, los ataques de langostas en la región Oriental pueden erradicar la agricultura del país, “en este momento en que las condiciones de nuestra agricultura están debilitadas por las políticas estatales de abandono”.

Le preocupa que miles de familias que cultivan sus alimentos y que hoy ya están al borde de la hambruna, puedan ser afectadas por este nuevo problema.

Conocedor de las políticas agrícolas del Estado, asegura que el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) no tiene nada para atender catástrofes y que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Vegetal y de Semillas(SENAVE) tiene un fondo para este tipo de situaciones.

En las últimas semanas nubes enteras de langostas afectaron cultivos y follajes de Argentina y Bolivia e ingreson a Paraguay por el Norte del Chaco paraguayo, afectando el departamento de Alto Paraguay como 4 de Mayo, Fortín Florida, Fortín Torres, Tte. Pico y María Auxiliadora.

Base Investigaciones Sociales (BASE IS)

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Noticias/Esto_es_parte_de_un_modelo_que_arraso_con_los_controladores_naturales_de_las_langostas

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Leyes de semillas en América Latina: una ofensiva que no cede y una resistencia que crece y suma

GRAIN | 18 octubre 2013 | A contrapelo

Introducción

Los intentos por privatizar las semillas continúan desplegándose globalmente de las manos de los gigantes corporativos del agronegocio. Detrás de ellos hay un objetivo claro de apropiarse de las semillas de manera monopólica y de convertir la práctica histórica y milenaria de mantener y reproducir semillas en un delito. América Latina no está libre de tales ataques.

Aunque la agresión tiene actualmente como punta de lanza las leyes UPOV, lo que en realidad se vive es una andanada de leyes, decretos y regulaciones que incluyen patentes sobre eventos biotecnológicos, normas sanitarias, normas de comercialización, leyes de certificación, registros varios, reglas tributarias, las mal llamadas “buenas prácticas agrícolas”, programas de investigación, políticas de establecimiento de mercados de semillas y más.

Ya en el año 2005 decíamos “Observadas hoy en día, todas las leyes de semillas refieren a la represión. Tratan acerca de lo que los agricultores no pueden hacer. Dictan qué tipo de semillas no pueden venderse, no pueden intercambiarse y en algunos casos incluso no pueden usarse. ¡Todo en nombre de la regulación comercial y la protección de los productores agrícolas! En este sentido, las leyes de semillas se complementan con los regímenes de derechos de propiedad intelectual (DPI) como la protección de variedades vegetales y las patentes. Los dos tipos de leyes — regulaciones para la comercialización y derechos de propiedad— se refuerzan mutuamente. 1

Si algo ha cambiado desde entonces, es que las estrategias de privatización se han multiplicado y se han hecho más extremas y ambiciosas. Lo que empresas y gobiernos no esperaban es que simultáneamente se han multiplicado las resistencias desplegadas a nivel nacional y regional.Leer

 

 Ecuador: Organizaciones indígenas llegaron hasta la Asamblea para protestar contra la Ley de Semillas
29 de octubre de 2016

"La medida tiene el objetivo de realizar un acto simbólico de resistencia en contra de la Ley que se trata en la Asamblea. El principal reparo es la certificación de las semillas que tendrían que realizar los agricultores para poder comercializar su producto".

Organizaciones indígenas llegaron con semillas hasta la Asamblea para protestar por una ley:

En el parterre central de la calle Piedrahita, frente a la Asamblea Nacional, en Quito, un grupo de representantes de organizaciones indígenas y campesinas hizo una especie de exposición de las semillas que cultivan en sus comunidades. Esta acción se dio como un acto simbólico en contra de la Ley de Semillas que, actualmente, se encuentra en una consulta prelegislativa, por parte de la Asamblea.

 

Desde las 10:00 del miércoles 26 de octubre de 2016, la cuadra de la calle Piedrahita, entre Gran Colombia y Luis Saa fue cerrada a los vehículos por la llegada de los indígenas. Desde ese momento se ubicaron en la acera con productos como maíz, mashua, morocho, habas y pepas de zambo, entre otras.

Según Carlos Pérez Guartambel, presidente de la Ecuarunari, la medida tiene el objetivo de realizar un acto simbólico de resistencia en contra de la Ley que se trata en la Asamblea. El principal reparo es la certificación de las semillas que tendrían que realizar los agricultores para poder comercializar su producto.

"Con esta Ley se legitimirá que el Estado despoje de las semillas a las comunidades. Las semillas son nuestro patrimonio y esta Ley solo beneficiará a las grandes empresas multinacionales", señaló.

Según Pérez Guartambel, hay semillas únicas en el Ecuador. "Tendríamos que sacar un certificado de cada semilla para después obtener un permiso del Estado. Nosotros no lo haremos. Nuestra resistencia consistirá en seguir comercializando o haciendo trueques con las semillas que son una herencia de conocimiento de nuestros abuelos", dijo.

En esto coincidió Antonio Pico, de la Asociación Montubia de Santa Ana. Para Pico, en sus comunidades, las semillas no solo son el alimento, sino parte de su cultura. "Si la Ley pasa, lo único que queda es la resistencia", señaló.

Cerca de las 13:00, una comisión logró ingresar a la Asamblea para entregar una muestra de sus productos. Hasta las 14:00, las organizaciones indígenas se mantuvieron frente a la Asamblea Nacional.

El Comercio

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Entrevista con Joaquín Piñero, miembro de la Dirección Nacional del MST en Río de Janeiro

"Seguiremos luchando por la conquista de la tierra y la reforma agraria"

18 de noviembre de 2016

Por Wafica Ibrahim (Al Mayadeen)

El Movimiento Sin Tierra (MTS) de Brasil es acusado de ser una organización criminal. Este enjuiciamiento forma parte del proceso de criminalización de las protestas sociales y a los movimientos populares. Después de debilitar al PT, el gobierno de Michel Temer tiene en el MST su principal blanco de ataques en este momento. "Pero seguimos en la lucha, pues solamente así venceremos las fuerzas conservadoras de nuestra sociedad y el golpe."

Así se expresó Joaquín Piñero, miembro de la Coordinación Nacional del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra y del Frente Brasil Popular, en entrevista exclusiva concedida a Al Mayadeen, en la que nos ofrece sus reflexiones sobre diversos temas relacionados a esa agrupación popular.

 

W.I.- ¿Qué impacto tiene en el MST de Brasil el golpe judicial y constitucional contra Dilma Rousseff?

J.P.- El impacto será general para toda la sociedad brasileña. Teníamos una joven democracia reconstituida en 1985, tras 21 años de dictadura, que fue rota con el golpe ahora.

Ese golpe fue ejecutado para la implantación del neoliberalismo. Ello significa la paralización o extinción de las políticas sociales, incluso aquellas que teníamos en el campo. Además de los cambios en la Constitución Federal de nuestro país para sacar los derechos de la clase trabajadora garantizada ahí. Hubo y habrá reacciones por partes de los sectores organizados, incluso del MST. La represión por parte del gobierno a esos sectores es muy violenta y especialmente ahora en contra el MST, como el caso reciente de la invasión de la policía en nuestra Escuela en Sao Paulo.

 

W.I.- ¿Cómo evalúa la trayectoria del MST de Brasil durante la etapa de gobierno del PT, y las relaciones con la Presidenta Dilma?

J.P.- El MST es un movimiento popular, de masa que lucha por la tierra, la reforma agraria y por la transformación en nuestro país y nació y se mantiene independiente y autónomo a los partidos. Tenemos una base de casi dos millones de personas en 23 estados. Por tanto, tenemos la necesidad de dialogar con todos los gobiernos para presentar nuestras demandas sobre varios temas como la tierra, salud, educación, garantizadas como nuestros derechos por la Constitución. 

Con el PT en el gobierno, ese diálogo fue más directo y se acabó la represión por parte del gobierno federal a nuestro movimiento. Sin embargo, cuando no avanzábamos en las reivindicaciones, hacíamos las otras formas de presión como la ocupación de los ministerios, marchas, etc.

 

W.I.- ¿Qué desafíos tiene el MTS Brasil en una etapa post PT?

J.P.- El PT sigue siendo el partido de izquierda más fuerte de Brasil, aunque en las últimas elecciones disminuyó su base de votos. Sin embargo, cualquier cambio debe pasar por el diálogo con su base y dirigentes. Nuestro desafío es ayudar en ese proceso sobre todo a partir del Frente Brasil Popular.

 

W.I.- ¿Cuál es el estado actual del MST de Brasil? ¿Cuáles son sus principales demandas en la actualidad?

J.P.- Nuestros principales objetivos siguen siendo organizar los trabajadores rurales para la conquista de la tierra y la reforma agraria. Avanzar en los procesos de formación y educación en nuestra base, y ampliar el debate con la sociedad sobre la importancia de realizar una Reforma Agraria popular sobre la base de un modelo de producción que respete el trabajador y la naturaleza a partir de la agroecología.

 

W.I.- ¿Mantiene el MST de Brasil la misma esencia desde su fundación?

J.P.- Sí. Seguimos autónomos e independientes a partidos, sindicatos, iglesias, etc. Adaptando las formas de luchas en la actualidad, utilizando la tecnología para fortalecer nuestra organización.

 

W.I.- Sabemos que existen vínculos entre los MST latinoamericanos ¿Qué implica para ustedes mantener nexos de solidaridad regionales con movimientos similares?

J.P.- El MST nació y se desarrolló aprendiendo de las experiencias de otras organizaciones en otros países. Somos lo que somos por recibir solidaridad de esas organizaciones. Avanzamos cuando formamos espacios comunes de articulaciones entre campesinos como fue la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones de Campo (CLOC) y La Vía Campesina. A partir de esos espacios concretamos luchas comunes en contra los enemigos principales, y ampliamos los procesos de integración continentales cuando ayudamos a construir la Articulación Continental de los Movimientos Sociales del Alba.

 

W.I.- ¿Cómo aprecia la lucha del MST y el respaldo global en el marco de los foros sociales mundiales?

J.P.- El Foro Social Mundial cumplió un rol importante en la lucha contra el neoliberalismo en los inicios de los años 2000. Estuvimos juntos en esa construcción y el MST era parte de su consejo internacional. Sin embargo, últimamente, el Foro perdió su importancia y pasó a ser un espacio de debates más entre ONG sin la fuerza de los movimientos populares.

 

W.I.- ¿Qué opinión le merece el auge de la derecha continental? ¿Cuáles han sido los principales errores de la izquierda latinoamericana en ese sentido? ¿Cuál es el aporte del MST en este debate?

J.P.- En los últimos 15 años nuestro continente experimentó un periodo de gobiernos progresistas, disminuyendo la hegemonía que tenía Estados Unidos en la región con el auge del neoliberalismo. 

Avanzamos mucho en las políticas sociales, en la integración entre países, pero seguimos siendo país dependiente del gran capital. Latinoamérica sigue siendo productor de materias primas para la máquina del sistema. Los gobiernos progresistas no lograron cambiar esa realidad, y ahora con la crisis del sistema afectó nuestras economías dependientes. Eso es la base para los cambios de gobiernos, sea por el voto o por golpes, y la derecha está poco a poco retomando su posiciones.

Wafica Ibrahim es asesora de Al Mayadeen y especialista en América Latina.

http://espanol.almayadeen.net/articles/entrevistas-exclusivas/8836/joaqu%C3%ADn-pinero
Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=219305

 

En consecuencia, si nos afirmamos en la centralidad de la «reforma agraria integral» para erradicar el extractivismo y la consiguiente pobreza estructural, es básico tener en cuenta al Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra. El MST de Brasil es la principal fuerza de Vía Campesina y su lucha ha sido admirable para quienes miramos por el humanismo real y efectivo. Pero sucede que se identifica con el progresismo. Qué significa este posicionamiento político social se explicita en la entrevista con Joaquín Piñero, miembro de la Dirección Nacional del MST en Río de Janeiro. Plantea:

"Una joven democracia reconstituida en 1985, tras 21 años de dictadura, fue rota con el golpe ahora.

Ese golpe fue ejecutado para la implantación del neoliberalismo. Ello significa la paralización o extinción de las políticas sociales, incluso aquellas que teníamos en el campo. Además de los cambios en la Constitución Federal de nuestro país para sacar los derechos de la clase trabajadora garantizada ahí.

 

Empezamos el proceso de debate entre las organizaciones sobre cuál es el proyecto de país que queremos. Ese proceso es más complejo pero necesario. Aun que tendremos en Lula el principal líder y que está bien evaluado en las encuestas para la presidencia en 2018. Nuestro objetivo es discutir un proyecto más allá de nombres y elecciones que tenga como base el debate con la sociedad y el proyecto de nación.

W.I.- ¿Cómo evalúa la trayectoria del MST de Brasil durante la etapa de gobierno del PT, y las relaciones con la Presidenta Dilma?

J.P.- El MST es un movimiento popular, de masa que lucha por la tierra, la reforma agraria y por la transformación en nuestro país y nació y se mantiene independiente y autónomo a los partidos. Tenemos una base de casi dos millones de personas en 23 estados. Por tanto, tenemos la necesidad de dialogar con todos los gobiernos para presentar nuestras demandas sobre varios temas como la tierra, salud, educación, garantizadas como nuestros derechos por la Constitución. 

Con el PT en el gobierno, ese diálogo fue más directo y se acabó la represión por parte del gobierno federal a nuestro movimiento. Sin embargo, cuando no avanzábamos en las reivindicaciones, hacíamos las otras formas de presión como la ocupación de los ministerios, marchas, etc.

 

W.I.- ¿Qué desafíos tiene el MTS Brasil en una etapa post PT?

J.P.- El PT sigue siendo el partido de izquierda más fuerte de Brasil, aunque en las últimas elecciones disminuyó su base de votos. Sin embargo, cualquier cambio debe pasar por el diálogo con su base y dirigentes. Nuestro desafío es ayudar en ese proceso sobre todo a partir del Frente Brasil Popular. Leer

 

 

Repitamos, una vez más, el juicio de GRAIN: "lo primero y fundamental es recuperar la mirada integral de la problemática. Únicamente mirando y analizando la totalidad y la complejidad de la situación se podrá llegar a alguna conclusión útil para avanzar en alguna dirección y salir de la rueda destructiva en la que el modelo de agronegocio-soja-transgénicos nos ha metido". Desde la perspectiva histórica las democracias de Nuestra América demuestran políticas de Estado para suscitar e imponer abajo la derrota en la lucha de clases que garantice el crecimiento incesante de la acumulación oligopólica de riquezas y poder o de la concentración y transnacionalización económico territorial. No son nuevas democracias sino democracias cada vez más restringidas que conducen a los gobiernos actuales sin máscaras de populares. Pero el MST  elude la realidad concreta de la sojización y del subimperialismo de Brasil (también el papel de conducción de la Minustah desde 2004) que Grain señala en 2007:

"Junto a la rápida expansión de la producción del etanol fabricado a partir de la caña de azúcar, Sudamérica está empezando a desempeñar un papel clave como productor de biodiésel. La materia prima principal es la soja [la soya], y para los cultivadores y las grandes empresas multinacionales de granos que estaban acosados por problemas de sobreproducción, este nuevo nicho de mercado es un regalo del cielo. Les da el pretexto perfecto para seguir apropiándose del continente.

Tenemos 80 millones de hectáreas de suelo en la Amazonía que van a convertirnos en la Arabia Saudita del biodiésel”, declaró Expedito Parente, el ingeniero químico brasileño que obtuvo la primer patente para la fabricación de biodiésel a escala industrial. [1] El presidente Lula del Brasil se muestra igualmente entusiasta. “En los próximos 15 a 20 años Brasil se convertirá en el primer productor mundial de biodiésel, dijo recientemente. [2] “Pocos países pueden competir con Brasil porque Dios nos dio sol, tierra y gente trabajadora”.

Además de fomentar activamente el etanol y el biodiésel dentro del Brasil, Lula está buscando oportunidades para invertir en los países vecinos. Tras una visita a Asunción en mayo de 2007, Lula comentó entusiasmado: “Me voy del Paraguay con mucho optimismo porque este país tiene un potencial extraordinario para la producción de etanol y biodiésel”. Como para no quedarse atrás, el presidente Nicanor Duarte de Paraguay añadió: “Si el Brasil ha de convertirse en la Arabia Saudita de los biocombustibles, ¿por qué no podrá convertirse el Paraguay en el Kuwait del siglo xxi?” [3] El deseo de Lula de convertir al Brasil en potencia agroenergética regional cuenta con el respaldo total de Washington, que tiene mucho interés en reducir la dependencia de Sudamérica en el petróleo y debilitar así la influencia del presidente Hugo Chávez de Venezuela, fiero antiestadounidense, que usa sus petrodólares para acrecentar su influjo en la región".Leer

Estamos en tiempos de percibir a:

  •  los gobiernos progresistas como la revolución pasiva que restauró la gobernabilidad del sistema de saqueo, devastación y genocidios silenciosos;

  • los pueblos del Abya Yala con sus proyectos de estado plurinacional y de buenos vivires convivires abajo;

  • los medios  de comunicación alternativa, comunitaria y popular como potencial de deconstrucción de la cultura e ideología dominante.

Examinemos  la metodología en que se expande  el extractivismo bajo gestión tanto de neoliberales desembozados como de progresistas  y cómo el Pueblo Mapuche lo enfrenta. Comprobemos, en simultáneo, de qué lado posicionarnos y porqué.

 

 

 

Chile - El “Terrorismo Mapuche”:

La campaña de desinformación para desviar responsabilidades

en mega incendios forestales

10 de marzo de 2017

 

"Llamamos con urgencia, a que se levanten políticas públicas tendiente a restaurar ecosistemas, a la reforestación con nativos y a definir políticas de regulación de los territorios con respecto a las plantaciones de monocultivo forestal existentes, prohibiéndose con mayor rigurosidad su cercanía a fuentes de agua, poblados, bosque nativo y extremar cuidados en zonas cordilleranas".

 

Las regiones afectadas por mega incendios durante enero y febrero 2017, mayoritariamente no corresponden a zonas de comunidades Mapuche y menos que hayan conflictos con empresas forestales, sin embargo, aun así, se levantaron una serie de montajes y campañas de noticias falsas que buscaron de una u otra forma vincular causas de “terrorismo mapuche” e influencias “externas”. Sin embargo, en esta ocasión, quedó abiertamente demostrado que quienes levantaron de manera orquestada esta campaña, fueron grupos de ultra derecha, incluyendo a algunos ex miembros de la dictadura militar de Pinochet a través de redes sociales o por medio de algunos nuevos medios digitales apoyados por este sector.

 

La acción orquestada se hace evidentemente con el propósito de que las empresas forestales evadan sus responsabilidades en los siniestros o en menor grado, utilizados como chantaje o campaña “anti gobierno”, instrumentalizando ideológicamente una desgracia que afectó a todo el centro sur de Chile. Paradójico que fue el estado de catástrofe con la intervención en vigilancia y control territorial de miles de miembros del ejército y las fuerzas públicas lo que finalmente logró frenar la expansión de los incendios intencionales, salvándose en esta ocasión la Región de la Araucanía, donde ya habían comenzado las quemas de plantaciones de pinos y eucaliptus en la zona de Saavedra y Carahue y que seguramente se habrían extendido a amplias otras zonas con características de monocultivos de plantaciones forestales.

Si bien este tipo de campaña – montaje no es nuevo, viene como modus operandi desde hace años, incluyendo en el 2012 donde murieron siete brigadistas de forestal Mininco en Carahue, pero la diferencia este 2017 es que por primera vez se interpone desde el ejecutivo acción penal para que el Ministerio Público y la Policía de Investigaciones indaguen en profundidad los orígenes de noticias falsas, existiendo una importante lista de personas y ciertos medios con responsabilidades directas, algunos incluso han eliminado contenidos de sus sitios y redes sociales para tratar de ocultarlo, sin embargo, existen registros al respecto y deberían determinarse y formalizarse las responsabilidades criminales, siempre y cuando no existan otros niveles de intervención y desvío de atención sobre los hechos al interior del Ministerio Público.

A su vez, quedó en la agenda pública dos tesis relacionadas al móvil que habría en la intencionalidad más allá de la disputa comunicacional “ideológica”: Las redes de negocio y lucro que destapó un programa de televisión de Megavisión; y la existencia de plagas, su descontrol y cobros de seguros, destapado por más de 110 organizaciones sociales en Chile, con antecedentes del SAG y de Conaf, entre otros contenidos (ver aquí).

 

También, quedó en evidencia los intentos de levantar la campaña de relación “Mapuche – Farc”, la que cada cierto tiempo, de manera manoseada, se instala a través de algunos medios, la que en esta ocasión tiene como novedad que ciertos sectores desde Chile, han pretendido exteriorizarla torpemente a un par de medios en Estados Unidos, incluyendo la fuente de un ex Fiscal Regional de la Araucanía quien jamás investigó los antecedentes de autoatentados relacionados a los intereses de las empresas forestales en incendios, lo que podría generar finalmente mayores coletazos para las propias empresas forestales en dicho mercado.

 

Al respecto, tanto Carabineros de Chile, la PDI, la CÍA de EE-UU y hasta el Senador de ultra derecha Alberto Espina y el ex Ministro del gobierno de Piñera, Andrés Chadwick, han tenido que desmentir en sus momentos esa relación “Mapuche – Farc”.

 

Insano y sin sentido ha sido el aprovechamiento político que han pretendido sectores de la ultra derecha en esta catástrofe que afectó a miles de personas para fines oscuros o de proteccionismo a los grupos económicos forestales, más aún, cuando estos han estado acusados de colusión, redes de corrupción e intervencionismo en partidos políticos y operadores políticos partidistas que involucran a la Alianza Por Chile y a gran parte de la Nueva Mayoría, razón por la cual existiría un enorme silencio al momento de asumir posiciones frente a las responsabilidades de las empresas.

Sin embargo, en medio de las decadencias políticas institucionales y sus carteles de corrupción, tibiamente algunas voces se han venido desenmarcando, eso sí, casi sin levantar polvo para que seguramente no repercuta en contra ante el escenario de catástrofe del país a causa de los mega incendios, dejó en evidencia la pobreza moral de los empresarios forestales, quienes no han sido capaces de asumir sus responsabilidades en los hechos, tampoco en los impactos que se han generado en los territorios a causa de los monocultivos de plantaciones, con profundización de la crisis hídrica con cientos de miles de personas sin agua en amplias zonas rurales, empobrecimiento, desplazamiento de población y de actividades económicas locales, con severas contaminaciones a causa de las plantas de celulosa (pepaleras) y de fumicidas en las plantaciones. No hay ética, no hay principios, no hay moral, sin un mínimo de capacidad de replantear sus actividades económicas donde se pudiese considerar el respeto a las personas y la naturaleza, solo actos primitivos de lucro a costa de la depredación.

 

La Red por la defensa de los territorios señaló este 27 de enero de 2017 que la FISCALÍA a pesar de poseer una nutrida carpeta de antecedentes se ha negado a investigar atentados que estarían relacionados con las empresas forestales y sus grupos de seguridad (ver aquí). Ante la inoperancia del Ministerio Público, organizaciones sociales exigieron el 31 de enero que el Consejo de Defensa del Estado investigue y se querelle con respecto a la responsabilidad que tendrían las empresas, condición que va más allá de aspectos “ideológicos” sino de sentido común y justicia.

 

Cabe indicar que algunas referencias sobre estas campañas de cortinas informativas levantadas, estarían relacionados a operaciones denominadas “bandera falsa” que son actos encubiertos llevadas a cabo por sectores de poder político, corporaciones y otras organizaciones (incluyendo paramilitarismo), diseñadas para aparecer como si fueran llevadas a cabo por otras entidades. El nombre se deriva del concepto militar de izar colores falsos; esto quiere decir la bandera de un país diferente al propio. Los denominados “ataques terroristas” en el marco de bandera falsa, son operaciones que se atribuyen a organizaciones consideradas radicales con el fin de desacreditar a los movimientos sociales y justificar la represión hacia estos, eludiendo asimismo responsabilidades como ha ocurrido en los focos incendiarios.

“Exigimos que el ejecutivo retire el proyecto de Ley de prórroga del Decreto Ley 701 por muy inactivo que parezca (la asignación de recursos persiste) y que lo liquide definitivamente, estableciendo que no se va a generar ningún tipo de subsidio ni bonificación para monocultivos de árboles, por el contrario, llamamos con urgencia, a que se levanten políticas públicas tendiente a restaurar ecosistemas, a la reforestación con nativos y a definir políticas de regulación de los territorios con respecto a las plantaciones de monocultivo forestal existentes, prohibiéndose con mayor rigurosidad su cercanía a fuentes de agua, poblados, bosque nativo y extremar cuidados en zonas cordilleranas, siendo fundamental su eliminación progresiva y la revitalización de las economías locales que han sido dañadas por la concentración forestal”, señalaron en enero decenas de organizaciones sociales por la defensa de los territorios.

 

Así como sucedió a fines de enero de este 2017, donde se realizaron diversas protestas contra la industria forestal, nuevamente diversas organizaciones hacen llamados para manifestarse durante este mes de marzo, exigiendo como sentido común, el fin del modelo y la restauración de los territorios.

 

Hoy, como siempre, continúan numerosas personas y comunidades del Pueblo Mapuche defendiendo los territorios de la depredación de inescrupulosos empresarios y sectores políticos invasores y colonialistas, varios de ellos escondidos en multigremiales o falsas campañas de paz, cuya piedra de tope a su insaciable y descontrolado lucro, es la resistencia ejercida en diversos territorios para defender las últimas reservas naturales, las que no solo posibilitan la supervivencia de una cultura ancestral, sino también la del chileno criollo, la de los propios descendientes de colonos europeos y de muchísimos descendientes de inmigrantes.

Mapuexpress

Leer:

 

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Pueblos originarios

Atropello, alambrado, violencia y un Estado que sigue violentando al pueblo mapuche
3 de noviembre de 2016

Los conflictos territoriales entre terratenientes, el Estado provincial y las comunidades mapuche “siempre es un tema central desde la creación del Estado argentino, algunas veces tiene tiempos más tranquilos y otras veces más álgidos, pero es un conflicto que no termina, ni terminará en tanto el Estado no genere condiciones reales de diálogo y definiciones políticas”, afirmó Maiten Cañicul, kona wiliche (joven mapuche del sur). En los últimos días desde el Lof Linares comunicaron que luego de tres semanas no hay respuesta a la nota presentada al Ministro de Seguridad, Trabajo y Ambiente, Jorge Lara. 

 

Por 8300

 

A principios del mes de octubre, el capataz y el administrador de la estancia “Los Remolinos SRL”, intentaron ingresar a la comunidad (ubicada a unos 65 kilómetros de Junín de los Andes) para alambrar los “límites” y arrancaron una tranquera de los caminos internos del lugar. La nota presentada al ministro Lara, exige la responsabilidad sobre los hechos ocurridos y además piden que se cumpla con la ley de relevamiento territorial que realizaron las comunidades, aunque no todas.

El Lof Linares, fue la primera comunidad de la zona sur del Neuquén en presentar el relevamiento. “Sin embargo, todo el trabajo que realizamos está trabado de manera burocrática y a propósito por las nuevas gestiones del Estado nacional y provincial, dejándonos a las comunidades en el medio de su falta de responsabilidad, de claridad política y de su complicidad con los estancieros por intereses políticos y económicos”, denunciaron en el comunicado. “La propiedad de Los Remolinos SRL, viene intentando avanzar sobre el territorio comunitario alambrando nuestros territorios de invernada y veranada, utilizando nuestros caminos comunitarios, intentando sobornarnos y mandando punteros del MPN a operar mediante llamadas e invitaciones a reuniones a domicilios particulares a quienes pertenecemos a la comisión directiva”, aseguraron desde la comunidad.

Ante la situación relatada, exigen la “urgente firma y devolución de las carpetas de relevamiento a nuestra comunidad y a todas las comunidades de la provincia ya relevadas” (la firma del convenio que permite dar continuidad al relevamiento territorial de las comunidades), responsabilidad política del gobierno provincial e investigación a quienes “compran” la tierra rural y avanzan sobre los territorios comunitarios.

“La clave de este conflicto, es la definición política de los Estados, que por un lado fingen un diálogo, un reconocimiento, pero que al momento de concretar las políticas públicas a las que se comprometieron y de respetar la legislación vigente – en materia de derechos de los pueblos indígenas – elige el silencio”, explicó Cañicul. “El silencio como complicidad que legitima que los terratenientes propios y extranjeros sigan avanzando en el arrebato de la tierra, que en otro tiempo de la historia no les servía pero que hoy alberga riquezas como el agua, el oro, la plata, el cobre, el petróleo”, sintetizó la comunicadora mapuche.

“Por eso kochiko (agua dulce) hoy debe ser resguardada por el pueblo mapuche”, reivindicó Cañicul y agregó “que se respete el trabajo realizado en el marco del relevamiento territorial, tal y como lo plantean las comunidades es clave para poder frenar – de alguna manera – situaciones como las que hoy se viven en el sur del Neuquén, donde a la falta de salud, educación y políticas públicas que fortalecen a los pueblos se suma la amenaza violenta de los terratenientes que violan a su antojo las leyes del Estado Argentino (Ley de tierra rurales)”.

Finalmente, invitaron a “todo el pueblo mapuche, a las comunidades de la zonal Huiliche en particular, a estar alerta y atentos por la situación de amenaza que vive nuestro territorio y los convocamos a hacerse parte de esta lucha acompañándonos en los territorios de Kochiko. Asimismo agradecemos a quienes nos acompañaron y extendemos la convocatoria a las organizaciones compañeras y hermanas a hacerse parte de nuestra lucha en defensa de las redes de la vida (ixofijmongen) que es lo que dejaremos a las generaciones futuras.”

Fuente: http://www.anred.org/spip.php?article13111

 

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Argentina: El pueblo mapuche vive, la lucha sigue y sigue

20 de enero de 2017

 

Comunicado de la Marcha de Mujeres Originarias por el Buen Vivir y la Red de Apoyo a las Comunidades Mapuche desde Trelew.

 

“Al gobierno y sus funcionarios: Somos más que esa piedra que les molesta en el zapato, somos lxs que se ven y lxs que no se ven. Les harán falta todos lxs camiones con todas las migajas de subsidios y planes basura …. y ni siquiera eso nos hará dudar. Ustedes saben con quiénes “negociar” la entrega. Yanakonas hubieron y habrán. Para ellxs, la justicia de la mapu será más que suficiente. A Das Neves, larga vida. Para que vea, para que sepa lo que es la dignidad del pueblo mapuche. Ocúpense de los proxenetas, de los pedófilos, de lxs torturadores como los policías de Gan Gan, sólo por nombrar a quienes sus periodistas-operadores hicieron público. No violen las normas protectoras y garantistas hacia nuestrxs niñxs, son el escarnio internacional. Sépanlo, son la vergüenza internacional”. Comienzo del comunicado de lxs luchdorxs que, completo, brindamos más abajo. (Envío: Las hijas de Bartolina Sisa)

 

Para nosotrxs, MAPU KIMüN (Conocimiento de la Tierra)

A la sociedad en general, en principio agradecer cada muestra solidaria porque habrá de reproducirse y también un pedido, estemxs alertas. Hoy somxs nosotrxs, pero vienen por todo. Leamos entre líneas a los medios de comunicación del poder y no le pidamos peras al olmo. Sabemos de qué lado están, lxs que hablan y lxs que callan. Consulten lxs medios alternativos de difusión, las fuentes reales de medios solidarios que afortunadamente crecen desde el pie de la resistencia a este sistema de opresión.

Lxs pueblos originarios sabemos que la denominada “conquista del desierto” no ha culminado, fracking, megaminería, sojización de nuestra pacha, son las armas terroristas de un lento exterminio que pretenden para todxs, los que creen en esta pseudodemocracia y los que no le apostamos ni un granito de esperanza.

 

Por eso, para todxs nosotrxs MAPU KIMüN

Desde la Marcha de mujeres Originarias por el Buen Vivir, venimos transitando hace ya un tiempo largo, el territorio arrebatado a nuestras naciones ( más de 30 en el estado argentino) y con total seguridad, pu peñi, pu lagmen, podemos asegurar que esta historia se repite en cada rincón en el que nuestras hermanas se ponen de pie. Las “estrategias del poder” son las mismas, allanamientos, causas armadas, desapariciones, torturas, asesinatos…. intervenciones desmesuradas que sólo caben en las mentes siniestras y viciadas de la xenofobia con la que se alimentan estas bestias.

 

Resistencia no es terrorismo/Terrorismo es la Ley Antiterrorista

Nuestro compromiso es y será con nuestrxs nañas, con nuestros weichafe, con nuestros peñi, lagmen, con nuestra mapu, fuente de nuestra vida y resistencia. El miedo que nos tienen es proporcional al despliegue de sus bestias. No los asustan las piedras, los asusta la dignidad. Los asusta la solidaridad demostrada.

Que estos principios se reproduzcan independientemente de los sectores a los que pertenezcamos, compartimos un mismo suelo, compartimos la misma esperanza y queremos un mundo en el que la reciprocidad con nuestra mapu sea el norte de nuestros pasos.

Chaltu may (Muchas gracias)

MARICI WUE MARICI WEU MARICI WEU!!! (Diez veces venceremos)

Agencia para la Libertad

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Documentos/Argentina_El_pueblo_mapuche_vive_la_lucha_sigue_y_sigue

 

 

Comencemos nuestro rumbo emancipatorio revisando nuestro hacer política para no seguir contribuyendo a legitimar la democracia que garantiza la dictadura no militarizada de los oligopolios locales e imperialistas desde los setenta hasta hoy. Si nos identificamos como pertenecientes a las izquierdas con vocación revolucionaria, lo prioritario es situarnos en la crisis civilizatoria que el capitalismo originó y agrava sin responsabilizarse, para nada, por poner en riesgo de exterminio a la humanidad.

 

Arturo Escobar, antropólogo colombiano, nos convoca indicando que: "la crucial tarea de todo pensamiento crítico en la coyuntura actual es ‘la reconstitución de mundos’. En esa senda, aclara, "por «desclasamiento epistémico» me refiero a la necesidad de abandonar toda pretensión de universalidad y de verdad, y una apertura activa a aquellas otras formas de pensar, de luchar y de existir que van surgiendo, a veces con claridad y contundencia, a veces confusas y titubeantes, pero siempre afirmativas y apuntando a otros modelos de vida, en tantos lugares de un continente que pareciera estar cercano a la ebullición. Este desclasamiento convoca a los pensadores de izquierda a pensar más allá del episteme de la modernidad, a atreverse a abandonar de una vez por todas sus categorías más preciadas, incluyendo el desarrollo, el crecimiento económico y el mismo concepto de ‘hombre’. Los conmina a sentipensar con la Tierra y con las comunidades en resistencia para rearticular y enriquecer su pensamiento".

 

Destaca: "los conocimientos de los pueblos en movimiento, de las comunidades en resistencia y de muchos movimientos sociales están en la avanzada del pensamiento para las transiciones, y cobran una relevancia inusitada para la reconstitución de mundos ante las graves crisis ecológicas y sociales que enfrentamos".

 

Nos explica: "podemos decir que en su mejor acepción la «autonomía»  es una teoría y práctica de la inter-existencia, una herramienta de diseño para el pluriverso.

El objetivo de la «autonomía»  es la realización de lo comunal, entendida como la creación de las condiciones para la autocreación continua de las comunidades (su autopoiesis) y para su acoplamiento estructural exitoso con sus entornos cada vez más globalizados. (...) La relacionalidad – la forma relacional de ser, conocer y hacer – es el gran correlato de la autonomía y la comunalidad".

 

 

Desde abajo, por la izquierda y con la Tierra
2 de febrero de 2016

Por Arturo Escobar (en Lobo suelto)

 

El pensamiento crítico latinoamericano está más vibrante y dinámico que nunca. Las contribuciones teórico-políticas para repensar la región reverberan a lo largo y ancho del continente, en los encuentros de los pueblos, en las mingas de pensamiento, en los debates de movimientos y colectivos, en las asambleas de comunidades en resistencia, en las movilizaciones de jóvenes, mujeres, campesinos y ambientalistas, y sin duda también en algunos de aquellos sectores que tradicionalmente se han considerado los espacios del pensamiento crítico por excelencia, tales como las universidades, la academia y las artes.

 

Un listado de las tendencias más notables del pensamiento crítico latinoamericano tendría que incluir, entre otras, las críticas a la modernidad y a la teoría decolonial; los feminismos autónomos, decoloniales, y comunitarios; la diversa gama de debates ecológicos y de economías alternativas, incluyendo la ecología política, la economía social y solidaria (ESS), las economías comunales; las posiciones autonómicas; otras y nuevas espiritualidades; y las diferentes propuesta de transiciones civilizatorias, el posdesarrollo, el Buen Vivir, y el post-extractivismo. Más importante aún, toda genealogía y catálogo del pensamiento latinoamericano debe incluir las categorías, saberes, y conocimientos de las comunidades mismas y sus organizaciones como uno de las expresiones más potentes del pensamiento crítico. Esta última proposición constituye el mayor desafío para el pensamiento crítico latinoamericano dado que la estructura epistémica de la modernidad (ya sea liberal, de derecha o de izquierda) se ha erigido sobre el borramiento efectivo de este nivel crucial del pensamiento, y es precisamente este nivel el que emerge, hoy en día, con mayor claridad y contundencia.

Un análisis de la coyuntura regional y planetaria y de cómo esta se refleja en los debates teórico-políticos del continente nos lleva a postular las siguientes hipótesis. Primero, que el pensamiento crítico latinoamericano no está en crisis, sino en efervescencia. Segundo, que los conocimientos de los pueblos en movimiento, de las comunidades en resistencia y de muchos movimientos sociales están en la avanzada del pensamiento para las transiciones, y cobran una relevancia inusitada para la reconstitución de mundos ante las graves crisis ecológicas y sociales que enfrentamos, más aun que los conocimientos de expertos, las instituciones y la academia. (Aclaro que esto no quiere decir que estos últimos sean inútiles, sino que ya son claramente insuficientes para generar las preguntas y pautas para enfrentar las crisis).

Para verlo de esta manera, sin embargo, es necesario ampliar el espacio epistémico y social de lo que tradicionalmente se ha considerado el pensamiento crítico latinoamericano para incluir, junto al pensamiento de la izquierda, al menos dos grandes vertientes que desde las últimas dos décadas han estado emergiendo como grandes fuentes de producción crítica: aquella vertiente que surge de las luchas y pensamientos ‘desde abajo’, y aquellas que están sintonizadas con las dinámicas de la Tierra. A estas vertientes las llamaremos ‘pensamiento autonómico’ y ‘pensamiento de la Tierra’, respectivamente. Mencionemos por lo pronto que el primero se refiere al pensamiento, cada vez más articulado y discutido, que emerge de los procesos autonómicos que cristalizan con el Zapatismo pero que incluyen una gran variedad de experiencias y propuestas a lo largo y ancho del continente, desde el sur de México al suroccidente de Colombia, y desde allí al resto del continente. Todos estos movimientos enfatizan la reconstitución de lo comunal como el pilar de la autonomía. Autonomía, comunalidad y territorialidad son los tres conceptos claves de esta corriente. Con pensamiento de la Tierra, por otro lado, nos referimos no tanto al movimiento ambientalista y a la ecología sino a aquella dimensión que toda comunidad que habita un territorio sabe que es vital para su existencia: su conexión indisoluble con la Tierra y con todos los seres vivos. Más que en conocimientos teóricos, esta dimensión se encuentra elocuentemente expresada en el arte (tejidos), los mitos, las prácticas económicas y culturales del lugar, y en las luchas territoriales y por la defensa de la Pacha Mama. Esto no la hace menos importante, sino quizás más, para la crucial tarea de todo pensamiento crítico en la coyuntura actual, a la cual nos referiremos como ‘la reconstitución de mundos’.

 

Así, quisiera definir el pensamiento crítico latinoamericano como el entramado de tres grandes vertientes: el pensamiento de la izquierda, el pensamiento autonómico y el pensamiento de la Tierra. Estas no son esferas separadas y preconstituidas sino que se traslapan, a veces alimentándose mutuamente, otras en abierto conflicto. Mi argumento es que hoy en día tenemos que cultivar las tres vertientes, manteniéndolas en tensión y en diálogo continuo, abandonando toda pretensión universalizante y de poseer la verdad. Dicho de otra manera, a la formula zapatista de luchar “desde abajo y por la izquierda”, hay que agregar una tercera base fundamental, “con la Tierra” (hasta cierto punto implícita en el zapatismo).

 

El pensamiento de la izquierda y la izquierda del pensamiento

Qué tantas cosas es la izquierda: teoría, estrategia, práctica, historia de luchas, humanismo, íconos, emociones, canción, arte, tristezas, victorias y derrotas, revoluciones, momentos bellos y de horror, y muchas otras cosas. Cómo no seguir inspirándonos en los momento más hermosos de las luchas revolucionarias socialistas y comunistas a través de su potente historia; al menos para mi generación, cómo no seguir conmoviéndose por la carismática figura del Che, o de un Camilo Torres esperando la muerte con un fusil en la mano que nunca disparó, figuras estas que continúan engalanando las paredes de las universidades públicas de Colombia y el continente y que aún nos hacen sonreír al verlas. Cómo no pensar en el bello e intenso rojo de las banderas de las movilizaciones campesinas y proletarias de otrora, de campesinos aprendiendo a leer con los ubicuos libritos rojos, esperando marchar por el derecho a la tierra. Cómo no incorporar en toda lucha y en toda teoría los principios de justicia social, los imaginarios de igualdad de clase, y los ideales de libertad y emancipación de la izquierda revolucionaria.

 

A nivel teórico, es imperante reconocer las múltiples contribuciones del materialismo dialéctico y el materialismo histórico, su renovación en el encuentro con el desarrollismo (dependencia), el ambientalismo (marxismo ecológico), el feminismo, la teología de la liberación, el postestructuralismo (Laclau y Mouffe), la cultura (Stuart Hall) y lo poscolonial. Sin embargo, aunque esta amplia gama de teorías sigue siendo claramente relevante, hoy en día, reconocemos con facilidad los inevitables apegos modernistas del materialismo histórico (como su aspiración a la universalidad, la totalidad, la teleología y la verdad que se le cuelan aun a través del agudo lente analítico de la dialéctica). Más aún, no se puede desconocer que vamos aprendiendo nuevas formas de pensar la materialidad, de la mano de la ecología económica, las teorías de la complejidad, la emergencia, la autopoiesis y la auto-organización y de las nuevas formas de pensar la contribución de todo aquello que quedó por fuera en la explicación modernista de lo real, desde los objetos y las ‘cosas’ con su ‘materialidad vibrante’ hasta todo el rango de lo no-humano (microrganismos, animales, múltiples especies, minerales), que tanto como las relaciones sociales de producción son determinantes de las configuraciones de lo real. En estas nuevas ‘ontologías materialistas’ hasta las emociones, los sentimientos, y lo espiritual tienen cabida como fuerzas activas que producen la realidad.

 

Quisiera recalcar dos nociones de este breve recuento. Por un lado, la ruptura de los nuevos materialismos con el antropocentrismo de los materialismos de la modernidad. Del otro, y como corolario, el ‘desclasamiento epistémico’ a que se ven abocadas aquellas vertientes que usualmente consideramos de izquierda. Por «desclasamiento epistémico» me refiero a la necesidad de abandonar toda pretensión de universalidad y de verdad, y una apertura activa a aquellas otras formas de pensar, de luchar y de existir que van surgiendo, a veces con claridad y contundencia, a veces confusas y titubeantes, pero siempre afirmativas y apuntando a otros modelos de vida, en tantos lugares de un continente que pareciera estar cercano a la ebullición. Este desclasamiento convoca a los pensadores de izquierda a pensar más allá del episteme de la modernidad, a atreverse a abandonar de una vez por todas sus categorías más preciadas, incluyendo el desarrollo, el crecimiento económico y el mismo concepto de ‘hombre’. Los conmina a sentipensar con la Tierra y con las comunidades en resistencia para rearticular y enriquecer su pensamiento.

 

El pensamiento desde abajo

Un fantasma recorre el continente: el fantasma del autonomismo.

 

El autonomismo, es una fuerza teórico-política que comienza a recorrer Abya Yala/Afro/Latino-América de forma sostenida, contra viento y marea y a pesar de sus altibajos. Surge de la activación política de la existencia colectiva y relacional de una gran variedad de grupos subalternos –indígenas y afrodescendientes, campesinos, pobladores de los territorios urbanos populares, jóvenes, mujeres solidarias. Es la ola creada por los condenados de la tierra en defensa de sus territorios ante la avalancha del capital global neoliberal y la modernidad individualista y consumista. Se le ve en acción en tantas movilizaciones de las últimas dos décadas, en encuentros inter-epistémicos, en mingas de pensamiento, cumbres de los pueblos, y en convergencias de todo tipo donde los protagonistas centrales son los conocimientos de las comunidades y los pueblos que resisten desde las lógicas de vida de sus propios mundos. Involucra a todos aquellos que se defienden del desarrollo extractivista porque saben muy bien que “para que el desarrollo entre, tiene que salir la gente”. Son los que luchan, como sostienen los zapatistas, por un mundo donde quepan muchos mundos. Aquellos “que ya se cansaron de no ser y están abriendo el camino” (M. Rozental), de los sujetos de la digna rabia, de todas y todos los que luchan por un lugar digno para los pueblos del color de la Tierra.

 

A nivel teórico, el «autonomismo» se relaciona con una gran variedad de tendencias, desde el pensamiento decolonial y los estudios subalternos y postcoloniales hasta las epistemologías del sur y la ecología política, entre otros. Tiene un parentesco claro con nociones tales como la descolonización del saber, la justicia cognitiva y la inter-culturalidad. Pero su peso teórico–político gravita en torno a tres grandes conceptos: autonomía, comunalidad y territorialidad, sólo el primero de los cuales tiene alguna genealogía en las izquierdas, especialmente en el anarquismo.

El «autonomismo» tiene su razón de ser en la profundización de la ocupación ontológica de los territorios y los mundos-vida de los pueblos-territorio por los extractivismos de todo tipo y por la globalización neoliberal. Esta ocupación es realizada por un mundo hecho de un mundo (capitalista, secular, liberal, moderno, patriarcal), que se arroga para si el derecho de ser ‘el Mundo’, y que rehúsa relacionarse con todos esos otros mundos que se movilizan cada vez con mayor claridad conceptual y fuerza política en defensa de sus modelos de vida diferentes. El «autonomismo» nos habla de sociedades en movimiento, más que de movimientos sociales (R. Zibechi, refiriéndose a la ola de insurrecciones indígeno-populares que llevaran al poder a Evo Morales), y podríamos hablar con mayor pertinencia aun de mundos en movimiento, porque aquello que emerge son verdaderos mundos relacionales, donde prima lo comunal sobre lo individual, la conexión con la Tierra sobre la separación entre humanos y no-humanos, y el buen vivir sobre la economía.

En el lenguaje de la ‘ontología política’, podemos decir que muchas luchas étnico-territoriales pueden ser vistas como luchas ontológicas – por la defensa de otros modelos de vida. Interrumpen el proyecto globalizador de crear un mundo hecho de un solo mundo. Dichas luchas son cruciales para las transiciones ecológicas y culturales hacia un mundo en el que quepan muchos mundos (el pluriverso). Constituyen la avanzada de la búsqueda de modelos alternativos de vida, economía, y sociedad. Son luchas que enfrentan ‘entramados comunitarios’ y ‘coaliciones de corporaciones transnacionales’ (Raquel Gutiérrez A.), buscando la reorganización de la sociedad sobre la base de autonomías locales y regionales; la autogestión de la economía bajo principios comunales, aun si articuladas con el mercado; y una relación con el Estado pero solamente para neutralizar en lo posible la racionalidad del estado. En resumen, son luchas que buscan organizarse como los poderes de una sociedad otra, no-liberal, no-estatal y no-capitalista.

 

La «autonomía» es de esta forma una práctica teórico-política de los movimientos étnico-territoriales – pensarse de adentro hacia afuera, como dicen algunas líderes afrodescendientes en Colombia, o cambiando las tradiciones tradicionalmente y cambiando la forma de cambiar, como dicen en Oaxaca. “La clave de la «autonomía»  es que un sistema vivo encuentra su camino hacia el momento siguiente actuando adecuadamente a partir de sus propios recursos”, nos dice el biólogo Francisco Varela, definición que aplica a las comunidades. Implica la defensa de algunas prácticas así como la transformación e invención de otras. Podemos decir que en su mejor acepción la «autonomía»  es una teoría y práctica de la inter-existencia, una herramienta de diseño para el pluriverso.

El objetivo de la «autonomía»  es la realización de lo comunal, entendida como la creación de las condiciones para la autocreación continua de las comunidades (su autopoiesis) y para su acoplamiento estructural exitoso con sus entornos cada vez más globalizados. Las nociones de «comunidad» están reapareciendo en diversos espacios epistémico-políticos, incluyendo las movilizaciones de indígenas, afrodescendientes y campesinos, sobre todo en México, Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú. Cuando se habla de «comunidad» se usa en varios sentidos: comunalidad, lo comunal, lo popular-comunal, las luchas por los comunes, comunitismo (activismo comunitario). La comunalidad (la condición de ser comunal) constituye el horizonte de inteligibilidad de las culturas de la América profunda e igualmente de luchas nuevas, aun en contextos urbanos; es una categoría central en la vida de muchos pueblos, y continua siendo su vivencia o experiencia más fundamental. Todo concepto de «comunidad» en este sentido se entiende de forma no esencialista, comprendiendo ‘la comunidad’ en toda su heterogeneidad e historicidad, siempre surtiéndose de la ancestralidad (el tejido relacional de la existencia comunal), pero abierta hacia el futuro en su autonomía.

Como dicen los comuneros indígenas misak del Norte del Cauca de Colombia, hay que “recuperar la tierra para recuperarlo todo … por eso tenemos que pensar con nuestra propia cabeza, hablando nuestro propio idioma estudiando nuestra historia, analizando y transmitiendo nuestras propias experiencias así como la de otros pueblos” (Cabildo Indígena de Guambia, 1980, citado en Quijano 2012: 257). O como lo expresan los nasa en su movilización, la minga social y comunitaria, "la palabra sin acción es vacía. La acción sin la palabra es ciega. La acción y palabra sin el espíritu de la comunidad son la muerte". Autonomía, comunalidad, territorio, y relacionalidad aparecen aquí íntimamente ligados, constituyendo todo un marco teórico-político original dentro de esta segunda vertiente del pensamiento crítico de Abya Yala/Afro/Latino-América.

 

El pensamiento de la Tierra

La relacionalidad – la forma relacional de ser, conocer y hacer – es el gran correlato de la autonomía y la comunalidad. Así puede verse en muchas cosmovisiones de los pueblos, tales como la filosofía africana del Muntu o concepciones de la Madre Tierra como la Pachamama, Ñuke mapu, o Mama Kiwe, entre muchas otras. También está implícita en el concepto de crisis civilizatoria, siempre y cuando se asume que la crisis actual es causada por un modelo particular de mundo (una ontología), la civilización moderna de la separación y la desconexión, donde humanos y no humanos, mente y cuerpo, individuo y comunidad, razón y emoción, etc. se ven como entidades separadas y autoconstituidas.

 

Las ontologías o mundos relacionales se fundamentan en la noción de que todo ser vivo es una expresión de la fuerza creadora de la tierra, de su auto-organización y constante emergencia. Nada existe sin que exista todo lo demás (“soy porque eres”, porque todo lo demás existe, dicta el principio del Ubuntusurafricano). En las palabras del ecólogo y teólogo norteamericano Thomas Berry, “la Tierra es una comunión de sujetos, no una colección de objetos”. El Mandato de la Tierra del que hablan muchos activistas nos conmina por consecuencia a ‘vivir de tal forma que todos puedan vivir’. Este mandato es atendido con mayor facilidad por los pueblos-territorio: “Somos la continuidad de la tierra, miremos desde el corazón de la tierra” (Marcus Yule, gobernador nasa). No en vano es la relación con la Tierra central a las luchas indígenas, afro, y campesinas en el contexto actual.

 

Desde esta perspectiva, el gran desafío para la izquierda y al autonomismo es aprender a sentipensar con la Tierra. Escuchar profundamente tanto el grito de los pobres como el grito de la Tierra (L. Boff, Laudato Si). Es refrescante pensar que de las tres vertientes mencionadas la más antigua es esta tercera. Viene desde siempre, desde que los pueblos aprendieron que eran Tierra y relación, expresiones de la fuerza creadora del universo, que todo ser es ser-Tierra. Podemos decir, sin caer en anacronismo alguno, que las ‘cosmogonías’ de muchas culturas del mundo son el pensamiento primigenio de la Tierra. Es el pensamiento cosmocéntrico de los tejidos y entramados que conforman la vida, aquel que sabe, porque siente, que todo en el universo está vivo, que la conciencia no es prerrogativa de los humanos sino una propiedad distribuida en todo el espectro de la vida. Es el pensamiento de aquellos que defienden la montaña contra la minería porque ella es un ser vivo (M. de la Cadena), o los páramos y nacimientos de agua porque son el origen de la vida, con frecuencia lugares sagrados donde lo humano, lo natural, y lo espiritual se funden en un complejo entramado vital.

 

En el pensamiento de la tierra subyace las concepciones de territorio. “Tierra puede tener cualquiera, pero territorio es otra cosa”, dicen algunos mayores afrodescendientes en el Pacífico colombiano, gran territorio negro. El territorio es el espacio para la enacción de mundos relacionales. El territorio es el lugar de aquellos que cuidan la tierra, como lucidamente lo expresaran las mujeres de la pequeña comunidad negra de La Toma en el Norte del Cauca, movilizadas contra la minería ilegal de oro: “A las mujeres que cuidan de sus territorios. A las cuidadoras y los cuidadores de la Vida Digna, Sencilla y Solidaria. Todo esto que hemos vivido ha sido por el amor que hemos conocido en nuestros territorios. Nuestra tierra es nuestro lugar para soñar con dignidad nuestro futuro. Tal vez por eso nos persiguen, porque queremos una vida de autonomía y no de dependencia, una vida donde no nos toque mendigar, ni ser víctimas” (Carta abierta de Francia Márquez, líder de La Toma, abril 24 del 2015). Marchando y defendiendo sus derechos, las mujeres de La Toma afirman que “el territorio es la vida y la vida no se vende, se ama y se defiende”.

 

También encontramos el pensamiento de la Tierra en la cosmoacción de muchos pueblos indígenas. El Plan de Vida del pueblo misak, por ejemplo, se explica como una propuesta de “construcción y reconstrucción de un espacio vital para nacer, crecer, permanecer y fluir. El plan es una narrativa de vida y sobrevivencia, es la construcción de un camino que facilita el tránsito por la vida, y no la simple construcción de un esquema metodológico de planeación” (en: Quijano 2012: 263). Por esto, muchos pueblos describen su lucha política como ‘la liberación de la Madre Tierra”. La pregunta clave para estos movimiento es: ¿cómo mantener las condiciones para la existencia y la re-existencia frente al embate desarrollista, extractivista y modernizador? Esta pregunta y el concepto de liberación de la Madre Tierra, son potentes conceptos para toda práctica política en el presente: para la izquierda y los procesos autonómicos tanto como para las luchas ambientales y por otros modelos de vida. Vinculan justicia ambiental, justicia cognitiva, autonomía, y la defensa de mundos (J. Martínez-Alier, V. Toledo).

Para nosotros, los urbano-modernos, que vivimos en los espacios más marcados por el modelo liberal de vida (la ontología del individuo, la propiedad privada, la racionalidad instrumental y el mercado), la relacionalidad constituye un gran desafío, dado que se requiere un profundo trabajo interior personal y colectivo para desaprender la civilización de la desconexión, del economismo, la ciencia y el individuo. Quizás implica abandonar la idea individual que tenemos de práctica política radical. ¿Cómo tomamos en serio la inspiración de la relacionalidad? ¿Cómo re-aprendemos a inter-existir con todos los humanos y no-humanos? ¿Debemos recuperar cierta intimidad con la Tierra para re-aprender el arte de sentipensar con ella? ¿Cómo hacerlo en contextos urbanos y descomunalizados?

¿Salir de la modernidad?

 

El «desclasamiento epistémico» de la izquierda implica atreverse a cuestionar el desarrollo y la modernidad. Sólo de esta forma podrá el pensamiento de izquierda participar en pensar y construir las transiciones civilizatorias que se adumbran desde el pensamiento autonómico y de la Tierra. Como es bien sabido, el progresismo de las últimas dos décadas ha sido profundamente modernizador, y su modelo económico está basado en el núcleo duro de premisas de la modernidad, incluyendo el crecimiento económico y el extractivismo.

 

Tanto en el Norte Global como en el Sur Global, el pensamiento de las transiciones tiene muy claro que las transiciones deben ir más allá del modelo de vida que se ha impuesto en casi todos los rincones del mundo con cierta visión dominante de la modernidad. Salir de la modernidad solo se logrará caminando apoyados en las tres vertientes mencionadas. Sanar la vida humana y la Tierra requieren de una verdadera transición “del período cuando los humanos eran una fuerza destructiva sobre el planeta Tierra, al período cuando los humanos establecen una nueva presencia en el planeta de forma mutuamente enriquecedora” (T. Berry). Significa caminar decididamente hacia una nueva era, que algunos denominan como ‘Ecozoica’ (la casa de la vida; T. Berry/L. Boff). El cambio climático es solamente una de las manifestaciones más patentes de la devastación sistemática de la vida por la modernidad capitalista.

 

La liberación de la madre Tierra, concebida desde el cosmocentrismo y la cosmoacción de muchos pueblos-territorio, nos invitan a ‘disoñar’ el diseño de mundos. Este acto de disoñacion y de diseño tiene como objetivo reconstituir el tejido de la vida, de los territorios, y de las economías comunalizadas. Como lo dice un joven misak, se trata de convertir el dolor de la opresión de siglos en espereza y está en la base de la autonomía. Para los activistas afrocolombianos del Pacífico, tan impactado por las locomotoras desarrollistas, esta región es un Territorio de Vida, Alegría, Esperanza, y Libertad. Hay un sabio principio para la práctica política de todas las izquierdas en la noción de tejer la vida en libertad.

 

Las tres vertientes presentadas no constituyen un modelo aditivo sino de múltiples articulaciones. No son paradigmas que se reemplazan nítidamente unos a otros. Queda claro, sin embargo, la necesidad de que la izquierda y el autonomismo (y el humano) devengan Tierra. El humano ‘post-humano’ – aquel ‘humano’ que emerja del final del antropocentrismo – habrá de aprender de nuevo a existir como ser vivo en comunidades de humanos y no-humanos, en el único mundo que verdaderamente compartimos que es el planeta. La re-comunalización de la vida y la re-localización de las economías y la producción de los alimentos en la medida de lo posible – principios claves de los activismos y diseños para la transición – se convierten en principios apropiados para la práctica teórico-política del presente. En esto yace la esperanza; al fin y al cabo, “la esperanza no es la certeza de que algo pasará, sino de que algo tiene sentido, pase lo que pase” (G. Esteva).

 

Aquellos que aun insistan en la vía del desarrollo y la modernidad son suicidas, o al menos ecocidas, y sin duda históricamente anacrónicos. Por el contrario, no son románticos ni ‘infantiles’ aquellos que defienden el lugar, el territorio, y la Tierra; constituyen la avanzada el pensamiento pues están en sintonía con la Tierra y entienden la problemática central de nuestra coyuntura histórica, las transiciones hacia otros modelos de vida, hacia un pluriverso de mundos. No podemos imaginar y construir el postcapitalismo (y el postconflicto) con las categorías y experiencias que crearon el conflicto (particularmente el desarrollo y el crecimiento económico). Saltar al Buen Vivir sin completar la fase de industrialización y modernización es menos romántico que completarla, ya sea por la vía de la izquierda o de la derecha. No podemos construir lo nuestro con lo mismo … lo posible ya se hizo, ahora vamos por lo imposible (Activistas indígenas, campesinos y Afrodescendientes, Tramas y Mingas por el Buen Vivir, Popayán, 2014).

Podremos atrevernos a afirmar que Abya Yala/Afro/Latino-América hoy presenta al mundo, en la complejidad de su pensamiento crítico en las tres vertientes tan esquemáticamente resumidas, un modelo diferente de pensar, de mundo, y de vida. En esto – y a pesar de todas las tensiones y contradicciones entre las vertientes y al interior de cada una de ellas – radicaría ‘la diferencia latinoamericana’ para la primera mitad del Siglo XXI. Algo que si podemos decir con certeza, con la gran Mercedes Sosa, es que pueblos, colectivos, movimientos, artistas e intelectuales caminan la palabra ‘por la cintura cósmica del sur’ en ‘la región más vegetal del tiempo y de la luz’ que es el hermoso continente que habitamos. Gracias a la vida, que nos ha dado tanto…

Fuente: http://anarquiacoronada.blogspot.com.ar/2016/02/desde-abajo-por-la-izquierda-y-con-la.html