Qué País

Abril 2016

Con enfrentamiento al extractivismo desde la unión de las diversas luchas abajo.

 

 


 

 

 

SITUACIÓN / CRISIS CIVILIZATORIA / ALTERNATIVAS

 

 Situación

 

Hace casi quince años, la mayoría de los diversos de abajo ocupamos algunos de los principales espacios públicos para rechazar el neoliberalismo y la democracia representativa.  Pero ignoramos al capitalismo como sistema mundo de ahí que una mayoría de nosotros se ilusionó con el kirchnerismo cuya misión fue restauradora de nuestro sometimiento a privilegiar la rentabilidad patronal por sobre nuestras necesidades y su éxito se basó en asumir el proceso reactivo a la  inflexión histórica del 2001-2002. Hoy urge generalizar el debate sobre el destino común de la humanidad entera y sobre el desafío a asumir por cada cual y por una creciente mayoría.

 

El sistema es insostenible: ¿hay alternativa?

6 de marzo de 2016

 

"Si no construimos la superación del capitalismo, con la acción y con la difusión del conocimiento, las opciones podrían ser ambas terribles: una gran catástrofe ecológica que provocaría grandes hambrunas o una guerra atómica intercontinental, con consecuencias posteriores incalculables". Artículo de Opinión.

 

Por Guillermo Almeyra.

El pésimo desempeño de la economía china y la velocidad con que caen las reservas del banco central de ese país se suman al desastre provocado por la caída de los precios de exportación en Rusia y en Brasil, Argentina, Sudáfrica, Venezuela y los países de África, Asia o América Latina exportadores de petróleo y gas o de materias primas minerales o agrícolas. Para completar este panorama económico, la Unión Europea está estancada y en crisis política, al igual que Japón y Estados Unidos, cuyo crecimiento económico no alcanza a compensar siquiera el crecimiento demográfico y, por consiguiente, equivale a una caída del PIB per cápita.

La amenaza de una nueva larga recesión similar a la que comenzó en 2008 está acompañada por una gravísima crisis ecológica mundial (el calentamiento climático, el aumento de la temperatura de los mares, la aparición y desarrollo en los países otrora templados de enfermedades tropicales, el agravamiento de las sequías, inundaciones, huracanes, tornados y ciclones en todo el planeta). Aún más, la victoria de Rusia y del reanimado ejército sirio contra el Estado Islámico y contra la oposición sostenida por Arabia Saudita, los Emiratos, Estados Unidos y Francia que se perfila en el horizonte provocaría cambios tales en la relación de fuerzas en el Cercano Oriente que Israel y Estados Unidos podrían verse tentados a una aventura militar (un ataque contra Siria, Irán o incluso contra Rusia), desencadenando así un conflicto mundial de terribles proporciones (Corea del Norte acaba de lanzar exitosamente un cohete intercontinental que podría dejar caer bombas atómicas en Japón y en Estados Unidos).

El ya presente empeoramiento mundial de las ya graves condiciones económicas podría traer aparejado un aumento brutal de las tensiones sociales y de la lucha de clases que nos anuncia el crecimiento de los partidos racistas, xenófobos, de extrema derecha en Europa, por un lado, y por el otro, de tendencias radicales de izquierda en el Reino Unido, Portugal, España, o de centro izquierda, como la que expresa Bernie Sanders, en Estados Unidos, o de luchas que tienden a superar los frenos de los "gobiernos progresistas" latinoamericanos.

El capitalismo no es eterno. Es el resultado de un proceso histórico. Como sistema tiene apenas 600 años y se extendió mundialmente sin trabas recién a fines del siglo pasado. Como todo lo que existe morirá.

 

Pero no perecerá por sí mismo, ya que se reproduce mediante la dominación ideológica, reforzada por sus medios de información y también por todos los gobiernos y partidos de masas, sin excepción alguna, que nos presentan como natural y a veces hasta como "socialista" el sistema asalariado –o sea, la explotación capitalista–, e identifican el intercambio de mercancías y el mercado (que existen desde las primeras hordas errantes) con la producción de mercancías para el mercado y la transformación de la fuerza de trabajo en mercancía, propios sólo del capitalismo.

 

Para enterrar un sistema insustentable y cada vez más dañino:

·       por un lado es necesario desarrollar las formas de resistencia precapitalistas o anticapitalistas que surgen en las luchas (comunitarismos, solidaridades de todo tipo, experiencias de autogestión, defensa colectiva de los recursos naturales) y,

·       por otro, ir más allá de la lucha defensiva contra los efectos del sistema capitalista (la corrupción, la represión, la rebaja de los ingresos reales, la delincuencia organizada, la guerra) para desarrollar conciencia de que el sistema no puede ser reformado. Es necesaria igualmente una organización conscientemente anticapitalista que se apoye en la comprensión de masas (hoy inexistente) de lo que es el sistema.

 

Estamos en la barbarie y en la perspectiva de que el sistema acabe con las bases materiales y sociales de la civilización y en una hecatombe humana mucho peor que las anteriores de 1914-1918 y 1938-1946. Si no construimos la superación del capitalismo, con la acción y con la difusión del conocimiento, las opciones podrían ser ambas terribles: una gran catástrofe ecológica que provocaría grandes hambrunas o una guerra atómica intercontinental, con consecuencias posteriores incalculables. Ambas destruirían inmensas riquezas y buena parte de la humanidad y alejarían brutalmente las posibilidades de la superación del capitalismo.

Porque ésta, llámese socialismo o no, sólo es posible si existe a escala mundial cultura, civilización avanzada, abundancia, riqueza. Ahí está el ejemplo de Vietnam para demostrar que no basta con la más firme y decidida lucha contra la opresión si no existe la base material, la cultura y la riqueza que permita restañar las heridas de la guerra antiimperialista y producir un régimen democrático que no dependa ni de una minoría que "sabe" y comanda burocráticamente ni del imperio del "mercado".

La opción está ahí: vivir y comer como y lo que determinen los amos capitalistas o romper las cadenas de la resignación, la sumisión, la ignorancia, la aceptación como natural de un sistema de explotación y dominación cuya fuerza principal consiste en que controla las cabezas de aquellos a los que oprime.

Levantarse, ponerse en pie, defender la dignidad humana es un deber político y moral si queremos evitar el fin de nuestra especie o un retroceso social de milenios. La solidaridad debe remplazar la búsqueda del lucro a costa de todos y de todo; la fraternidad debe sustituir al ciego egoísmo y el "después de mí, el diluvio"; la conciencia de pertenencia a una sola especie debe acabar con el chovinismo, el racismo, la xenofobia. Todos somos indios, mujeres, homosexuales, judíos, palestinos, negros, inmigrantes, porque nadie es libre mientras existan oprimidos.

Como dice el himno de lucha La Internacional: no hay salvadores supremos. La liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos organizados independientemente de estados, patrones, partidos, capitalistas o iglesias.

Fuente: http://www.anred.org/spip.php?article11600

 

 

A fin de reconocer porqué el país se está volviendo inhabitable mediante el extractivismo, indaguemos la cara oculta del elogiado crecimiento económico:

 

La desertificación, desertización o aridización, avanza y avanza
17/06/08

Por Norberto Ovando. Vicepresidente de la Asociación Amigos de los Parques Nacionales -AAPN- Experto de la Comisión Mundial de Áreas Protegidas - WCPA
La Asamblea General de Naciones Unidas designó en 1994, el día 17 de junio como el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía. La desertificación es el proceso por el que un territorio que no posee las condiciones climáticas de los desiertos, principalmente una zona árida, semiárida o subhúmeda seca, termina adquiriendo las características de éstos. Esto sucede como resultado de la destrucción de su cubierta vegetal, de la erosión del suelo y de la falta de agua. (…)

La desertificación en la Argentina

El 75% del territorio de la República Argentina se extiende bajo condiciones áridas y semiáridas.

Según los datos del Programa de Acción Nacional de Lucha contra la Desertificación - PAN - (2002), de los 270 millones de ha que componen el territorio nacional, 60 millones están afectadas por distintos procesos y grados de desertificación.

La magnitud de las pérdidas económicas y sociales se evidencian si consideramos que las tierras secas de Argentina producen el 50 % de la producción agrícola y el 47 % de la ganadera.

La dramática disminución de las formaciones boscosas de la Argentina ha acompañado a la desertificación. En los últimos 75 años ha disminuido el 66 % de la superficie forestal natural (mayoritariamente en las zonas secas), por la sobreexplotación para la producción de madera, leña o carbón, el sobrepastoreo y la expansión de la frontera agropecuaria.

De 106 m. de ha de bosque nativo que existían en 1914, en 2005 quedan solamente 33 millones de ha, lo que significa sólo el 33% del potencial original. Se calcula una tasa de deforestación del bosque nativo de alrededor de 850.000 ha/año. De continuar a este ritmo, perderemos este valioso recurso en el año 2036.

En cuanto a la biodiversidad, el 40 % de las especies vegetales y animales de las regiones marginales se encuentra en peligro de desaparición.

También las actividades mineras e industriales producen desertificación, especialmente la exploración y explotación petroleras.

La Dra. Cristina Manzano opina "que la erosión que más preocupa no es la del suelo, sino la "erosión humana" que producen los procesos de desertificación y esto origina problemas de marginalidad y exclusión en la periferia de las grandes ciudades, lo que provoca que el 83 % de la población argentina sea urbana".

El informe de PAN nos dice que la República Argentina ocupa más del 80% de su territorio con actividades agrícolas, ganaderas y forestales, generando un impacto importante en la base de sus recursos naturales, que se expresa en la actualidad con más de 60.000.000 de hectáreas sujetas a procesos erosivos de moderados a graves. Cada año se agregan 650.000 ha, con distintos grados de erosión.

En la región Pampeana Semiárida (20.000.000 de ha), con suelos arenosos de pendientes suaves, se generalizó la agricultura con prácticas incorrectas y el sobrepastoreo en las áreas mas secas. Las sequías periódicas desataron procesos de erosión eólica (más de 8.000.000 de ha) dando origen a médanos y exponiendo los suelos a la erosión hídrica (4.000.000 de ha).

En la Patagonia (80.000.000 de ha), estepa con relieve de mesetas, la causante principal de la desertificación está dada por el sobrepastoreo ovino. Los sistemas ganaderos extensivos establecidos hace más de un siglo no contemplaron el uso sustentable del pastizal natural, acentuando sus condiciones de aridez por disminución o eliminación de la cubierta vegetal.

Coexisten en el ambiente patagónico los valles irrigados con severos procesos de salinización y revenimiento de acuíferos. Actualmente más del 30 % de la superficie de la región se encuentra afectada por procesos erosivos eólicos e hídricos severos o graves.

El Chaco semiárido (32.000.000 de ha) gran planicie ubicada en el centro norte del país, presenta un ecosistema con vocación forestal sujeto a desmonte masivo asociado a la expansión de la agricultura, que expone los suelos a las precipitaciones y temperaturas extremas, generando pérdidas en la fertilidad y eficiencia hídrica, y consecuentes procesos erosivos.

Esta situación se agrava hacia el suroeste, donde la región del Chaco árido presenta las condiciones más extremas de aridez y fuertemente sujeto al sobrepastoreo.

La Puna (8.000.000 de ha), altiplanicie despoblada, ubicada en el Noroeste a más de 3.000 metros de altura, junto a la desierta región Altoandina (8.000.000 de ha) está sujeta a procesos de erosión hídrica y eólica, fundamentalmente por sobrepastoreo.

Los Valles Áridos del Noroeste y las Sierras Secas Centrales (15.000.000 de ha), áreas montañosas con sistemas agrícolas bajo riego y ganadería extensiva en los faldeos montañosos, presentan problemas de erosión en las cuencas hidrográficas por sobrepastoreo, deforestación e incendios.

En el área de Cuyo (20.000.000 de ha) coexisten importantes áreas bajo riego, con problemas de salinización y revenimiento freático (oasis de cultivo), con extensas llanuras fluvioeólicas "de las travesías", sujetas a sobrepastoreo y deforestación.

El equipo de investigadores que forman el Proyecto de Prevención y Control de la Desertificación para el desarrollo sustentable de la Patagonia indica que "Es indispensable realizar substanciales cambios en la actitud de la Comunidad Patagónica y para ello se necesita una decisión de tipo político que interprete el verdadero Problema del Deterioro Ambiental, para evitar la Degradación Social que conlleva la desertificación".

La lucha contra la desertificación y la lucha contra la pobreza son con frecuencia una misma lucha: plantea el desarrollo sostenible de las zonas áridas, semiáridas y subhúmedas. Debe entenderse también como una lucha en plano político.

Poblaciones rurales deben disponer de un entorno jurídico, legislativo, social y económico, sensible y propicio para las iniciativas encaminadas hacia la sostenibilidad del desarrollo. 

 Fuente: http://www.caletao.com.ar/ecol/artecol/08/deserava.htm

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Argentina: desertificación, lado escondido del boom granario

 

"En forma simultánea al incremento de los rendimientos, la frontera agrícola se ha desplazado hacia zonas más frágiles, tradicionalmente mixtas o ganaderas, en muchos casos ocupadas por montes nativos. Es por ello que las más de 200 mil hectáreas por año que se quedan sin su cobertura natural de bosques donde sufren grave riesgo de desertificación."

 

Hoy 17 de junio se celebra el Día Mundial de la Lucha contra la Desertificación, un problema del que poco se habla, a pesar de que amenaza la sustentabilidad en la producción de alimentos. En Argentina, por el imaginario del país "granero del mundo", se trata también de un tema oculto, subordinado al éxito del modelo agroexportador. Asimismo, un problema relacionado es la degradación de los suelos fértiles, porque también afecta la capacidad de producir. En tal sentido, un reciente estudio del INTA, difundido por la Secretaría de Ambiente de la Nación, concluye que el suelo pierde nutrientes. Incluso contabiliza esta pérdida en casi 4 mil millones de dólares, para la campaña 2010- 2011.

El trabajo "Extracción y balance de nutrientes en los suelos agrícolas de la Argentina", elaborado por Gustavo Cruzate y Roberto Casas del Instituto de Suelos del INTA fue publicado por el Observatorio Nacional de la Degradación de Tierras y Desertificación, una iniciativa de la Secretaría de Ambiente de la Nación. Allí se alerta: "Se registra una elevada extracción de nutrientes no repuestos en igual magnitud, que provoca un deterioro progresivo en la fertilidad de los suelos poniendo en peligro la sustentabilidad de los sistemas productivos".

Desde la visión de la Economía Ecológica, siempre se cuestionó la rentabilidad del modelo agroexportador. Incluso el biólogo Raúl Montenegro de FUNAM, lo llama una "agricultura minera" puesto que extrae minerales sin reponerlos. Por lo cual, un recurso renovable como el suelo, se está convirtiendo en no renovable. De esto se trata el proceso de desertificación, el fenómeno por lo cual los suelos no pueden volver a ser fértiles que sucede en tierras áridas, semiáridas o subhúmedas secas. Sin embargo, en las zonas húmedas, la degradación también es un problema grave.

"Las cifras correspondientes al balance entre la extracción de nutrientes por los principales cultivos y los aportes por fertilización, continúan siendo deficitarias en los suelos agrícolas de la Argentina", así describe la situación el trabajo. En tal sentido, detalla que para la campaña 2010/11 se extrajeron 3.93 millones de toneladas de nitrógeno, fósforo, potasio, sodio y calcio, de los cuales sólo se repusieron 1.26 millones de toneladas. Esto representa un 34.6 por ciento de reposición, es decir, un déficit de casi el 65 por ciento.

 

El informe detalla además que el fósforo disminuye a razón de 1 a 2 partes por millón por año. Del mismo modo, la materia orgánica del área núcleo (Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe) sufrió un descenso de 0,5 por ciento en las últimas tres décadas. Y destaca: "Esta especie de “subsidio” que la riqueza natural de nuestros suelos otorga al usuario de la tierra y al estado, en realidad no es otra cosa que una pérdida paulatina del capital suelo".

Así entonces, haciendo bien las cuentas, el negocio no es tan negocio. "En términos económicos, se observa que la exportación neta de nutrientes en grano, correspondiente a la campaña agrícola 2010/11, fue de alrededor de 2.57 millones de toneladas, lo que representa una cifra de U$S 3.63 mil millones", cuantifican los investigadores del INTA. No estaban tan equivocados entonces los movimientos sociales que plantean de la soja: "Pan para hoy, hambre para mañana".

Es decir, como bien analizan los autores: "Si en los márgenes brutos de las explotaciones agropecuarias se incluyeran los costos de reposición de nutrientes extraídos por las cosechas, la rentabilidad de los cultivos sufriría variaciones en función del sistema de rotación elegido. Serviría además para demostrar la dificultad de obtener planteos sustentables tanto desde el punto de vista físico como económico, cuando la visión es estrictamente cortoplacista".

La problemática de la pérdida de fertilidad es más aguda con el avance de la deforestación. Según aclaran los investigadores: "En forma simultánea al incremento de los rendimientos, la frontera agrícola se ha desplazado hacia zonas más frágiles, tradicionalmente mixtas o ganaderas, en muchos casos ocupadas por montes nativos". Es por ello que las más de 200 mil hectáreas por año que se quedan sin su cobertura natural de bosques donde sufren grave riesgo de desertificación. Y la gran responsable allí es la sojización, que cuadriplicó la superficie en las últimas dos décadas.

Según los investigadores del INTI: “La situación descripta indica la existencia de sistemas productivos que no son sostenibles, afectando negativamente los niveles de fertilidad e incrementado los procesos de degradación de los suelos y, por ende, limitando el crecimiento de la producción agrícola nacional".

 

La discusión superada.

Por Eduardo Soler

En medio del conflicto por la resolución 125, los efectos perjudiciales de la sojización fueron puestos en debate por actores sociales ligados al kirchnerismo. Esto, aunque la Presidente de la Nación acuñó la frase "la soja es en términos científicos un yuyo, porque crece prácticamente sin cuidados". Lo cierto es que crece sin cuidados, con poca mano de obra, por el paquete tecnológico del cultivo transgénico, preparado para ser resistente al glifosato, otro término técnico divulgado en la época.

En aquel tiempo, caracterizábamos al conflicto como apropiación de la renta agraria, no discusión del modelo. En la palabra del ingeniero agrónomo Walter Pengue, investigador universitario: "El gobierno sólo se basa en una política coyuntural de altos precios y rentabilidad interna, pero debería analizar el tema con una visión de sustentabilidad de los recursos, y manejar estos fondos para ello y no para su propia caja". Por ello mismo proponía instaurar "retenciones ambientales".

Así, el tiempo pasó, y el conflicto por las retenciones fue superado en gran medida, a pesar de la insistencia esporádica de dirigentes de la Mesa de Enlace, como registramos en la actualidad. En el cambio al agrobierno, la propia Presidente se convirtió en una de las mayores defensores de la biotecnología, apoyada explícitamente por el Estado Nacional a través del Ministerio de Ciencia. Al mismo tiempo, también cerró filas con la corporación Monsanto, sobre todo con las nuevas inversiones en Córdoba.

Hoy mismo, la Presidente, junto con los Ministros de Agricultura, de Industria y de Economía, recibió la visita oficial del empresario Gustavo Grobocopatel, quien anunció una inversión de 400 millones, que serán destinadas en buena medida a la compra de una empresa de agroquímicos. El así llamado "Rey de la Soja" es uno de los símbolos del agronegocios en el país. El comunicado destaca que de esta forma "la compañía vuelve a nacionalizarse".

No es noticia para quienes siguen de cerca las novedades del sector la cercanía del empresario con el gobierno nacional. Ambos trabajan en conjunto en la "creación" del primer trigo transgénico en el país, a través de un acuerdo entre el CONICET, el organismo científico estatal, junto con la compañía privada Bioceres, fundada por Grobocopatel. EL CEO es Federico Trucco, hijo de un dirigente de AAPRESID, quien fue uno de los impulsores de la introducción de la soja transgénica en Argentina, en la década de los noventa.

Fuente original: Comunicación Ambiental

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Noticias/Argentina_desertificacion_lado_escondido_del_boom_granario

En consecuencia, abajo y a la izquierda, precisamos promover la deliberación de una creciente mayoría sobre los problemas que han suscitado la respectiva autoorganización popular. Esta última no sólo para exigir justicia e impedir el avasallamiento de derechos sino también el asumirse militancia crea o apoya solidaridades. Lleva a la toma de conciencia sobre el imperativo de articular las luchas enfrentadas a la diversidad de negocios y represiones que viabilizan el sistema de privilegio del lucro del bloque dominante por sobre las necesidades populares. Sin embargo, todavía el kirchnerismo gravita entre diversos de abajo e implica haberlos convencido de que el capitalismo puede ser reformado. Suponen posible su realización y su función de etapa de transición. Fetichizan el Estado y así se diferencian de Houtart que explica: 

 

 

El concepto de transición
8 de marzo de 2016

Por François Houtart*(La Jornada)

 

Se habla mucho de transiciones para calificar periodos de cambio socioeconómico o político. Es el caso actualmente frente al agotamiento de las experiencias posneoliberales en América Latina por razones externas (crisis mundial) e internas, lo que no significa el agotamiento de las luchas antisistémicas. El término puede tener muchos sentidos, según la lectura de los eventos. Carlos Marx desarrolló el concepto de transición a propósito del paso del modo de producción feudal al capitalismo en Europa y Maurice Godelier, economista y antropólogo francés, lo resume de la manera siguiente: es la fase particular de una sociedad que encuentra más y más dificultades a reproducir el sistema económico y social sobre el cual ella se funda y empieza a reorganizarse sobre la base de otro sistema que se trasforma en la forma general de las nuevas condiciones de existencia (Maurice Godelier, 1982, 1165). Se trata evidentemente de procesos largos, no lineares, más o menos violentos de acuerdo con las resistencias de los grupos sociales involucrados. Muchos analistas estiman que el capitalismo llegó al fin de su papel histórico porque se ha vuelto un sistema destructor de las propias bases de su éxito, la naturaleza y el trabajo, como ya lo decía Carlos Marx. Es así que Samir Amin habla del capitalismo senil, que Immanuel Wallerstein publicó un artículo en medio de la crisis financiera diciendo que se asiste al fin del capitalismo y que István Mészarós habla de su incapacidad de asegurar el mantenimiento del metabolismo social de la humanidad (2008, 84).

 

Si, por una parte, se puede aceptar la idea de que estamos viviendo una transición del modo de producción capitalista a otra forma y que el proceso puede ser precipitado por la crisis climática, por la otra, no se debe olvidar que un tal cambio será el resultado de un proceso social y que no puede realizarse sin luchas ni una transformación de las relaciones de fuerza. En otras palabras, el capitalismo no caerá por sí solo y la convergencia de todas las luchas sociales y políticas es un requisito para llegar a un resultado. La historia nos enseña que el capitalismo es capaz de transformar sus propias contradicciones en un aporte al proceso de acumulación. Ya se habla de un capitalismo social y de un capitalismo verde. La elaboración teórica del concepto en el contexto histórico de la crisis sistémica actual permitirá la elaboración de instrumentos de evaluación de las experiencias sociales y políticas en curso. Es particularmente el caso en América Latina con los regímenes que empezaron procesos de cambio y que se reclaman del socialismo del siglo XXI. La cuestión fundamental es de saber en qué medida las experiencias políticas latinoamericanas fueron transiciones hacia otro modelo social o adaptaciones del capitalismo contemporáneo a las nuevas demandas ecológicas y sociales.

 

Las transiciones que pueden conducir a un cambio de paradigma son numerosas, pero exigen una visión específica. De hecho muchas de las medidas presentadas como transiciones son adaptaciones del sistema y no orientaciones hacia una construcción realmente pos-capitalista. Eso se nota en todos los países del Sur y también a los tratados que se concluyen entre países del Sur o en el cuadro de las políticas del BRICS. El apoyo al desarrollo de un capitalismo moderno en América Latina, el acaparamiento de tierras en África por parte de India y de China, la extensión de los monocultivos en Asia del suroeste para la producción de agrocombustibles o de madera, no son transiciones, sino nuevos caminos hacia un capitalismo nuevo, con todas las consecuencias de concentración del poder económico y de ignorancia de las externalidades (daños ambientales y sociales) que constituyen las características de todo capitalismo, aun el verde y el social.

 

El concepto puede también ser aplicado a procesos particulares dentro de una transformación general, por ejemplo en los campos económicos, sociales, culturales, políticos, religiosos, etcétera. En todo caso, se trata, sin perder la radicalidad de los objetivos, de definir las acciones que pueden conducir al resultado (otro paradigma de desarrollo humano) teniendo en cuenta, por una parte, las circunstancias concretas del desarrollo material, y, por otra, las relaciones de fuerza existentes en los campos económico-social y político. Un ejemplo típico son las economías de extracción, que, a pesar de ser dañinas ecológica y socialmente y de ser dominadas ampliamente por el interés del capital, no pueden ser paradas de un día al otro en los países que, en América Latina, por ejemplo, empezaron cambios importantes, porque, entre otros factores, constituyen la fuente financiera de las nuevas políticas. Es el caso de Venezuela, del Ecuador y de Bolivia. La transición consistiría: 1) en iniciar una política económica basada sobre las necesidades del mercado interior (lo que es a largo y mediano plazo); 2) en promover leyes ecológicas y sociales más estrictas para las explotaciones; 3) hacer pagar sus costos (daños ambientales y sociales) a los usuarios, y 4) promover una legislación internacional para evitar el fenómeno de las ventajas comparativas en favor de los que aplican regulaciones más laxas.

La utilización de este instrumento conceptual no puede servir de pretexto a concesiones políticas o ideológicas de tipo socialdemócrata, es decir, aceptando que el desarrollo de las fuerzas de producción exige la adopción de principios, herramientas y recetas del capitalismo. Eso se traduce en el reforzamiento del poder de las clases sociales más opuestas a un cambio de modelo, como es el caso del Brasil, a pesar de avances en otros dominios. O también, como sucede en países socialistas, se crean nuevas diferencias sociales que inevitablemente alargarán un proceso de transición, tal como en China o en Vietnam.

De verdad eso plantea un problema fundamental: ¿cómo desarrollar las fuerzas productivas en una perspectiva socialista, es decir, en función del bien común de la humanidad y cuáles fuerzas desarrollar en prioridad? Es un problema que los países socialistas y los regímenes progresistas que nacieron desde la Segunda Guerra Mundial, no pudieron resolver adecuadamente y que fue el origen, tanto de los fracasos, como de la orientación neoliberal de la mayoría de ellos. Como lo decía Maurice Godelier en sus cursos en la Universidad Católica de Lovaina: El drama del socialismo es que ha tenido que aprender a caminar con los pies del capitalismo.

Frente a esto urge, por ejemplo, desarrollar la agricultura campesina orgánica, como se lo propuso en un seminario asiático en la Universidad Renmin (popular) en Pekín en 2010 y en otro, latinoamericano, en La Paz en 2013, en vez de promover los monocultivos de una agricultura agroexportadora; o también, reorganizar la red de ferrocarriles locales en América Latina, en vez de adoptar los proyectos del IIRSA (la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana). Muchas otras propuestas podrían ser pensadas como elementos de una verdadera transición que no sea una simple adaptación al sistema.

*François Houtart. Sacerdote católico. Fundador del Centro Intercontinental de la Universidad Católica de Lovaina

Fuente original: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/06/opinion/022a1eco
Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=209704

 

 

En Houtart, hallamos una visión muy habitual pero equivocada que asocia al extractativismo con la disminución de la pobreza. Otra creencia complementaria en instalar falsa conciencia es que ese modo de producción destructor encamina hacia el progreso y la independencia, cuando es todo lo contrario.

 

 

Extractivismo o subdesarrollo:

el falso dilema de los gobiernos progresistas en América Latina
27  de enero de 2016

Actualmente las exportaciones de minerales y petróleo mantienen un ritmo creciente en América Latina, y los gobiernos insisten en concebirlas como los motores del crecimiento económico. Situación que se repite en los gobiernos progresistas, siendo varios de ellos promotores del extractivismo. Una situación que de no cambiar -menos posible aún con el alza de gobiernos conservadores en la región- seguirá haciendo común y extendida la falsa explicación dicotómica dada por aquellos gobiernos hasta hoy: extractivismo o subdesarrollo.

 

Por Ricardo Bustamante / El Mostrador

Mucho se ha analizado sobre los cuestionamientos al modelo de desarrollo y reales cambios efectuados por los gobiernos progresistas o de sensibilidad de izquierda que han dirigido nuestro subcontinente en los últimos años. Sin embargo, en algunos de estos países el panorama nos muestra que la derecha neoliberal y conservadora comienza a lograr triunfos significativos, como ya sucedió con la elección presidencial de Mauricio Macri en Argentina y la derrota del chavismo en las últimas legislativas en Venezuela.

No obstante, e independiente de los gobiernos de turno en la región, hay un dato que no miente: En Latinoamérica los ingresos provenientes del sector extractivo -que incluye la explotación minera y petrolera- se han incrementado 20 veces durante la última década. Una situación que ha ocasionado la propagación de un sinnúmero de conflictos socio-ambientales a lo largo de la región y la consiguiente violación de derechos sociales, ambientales, económicos y culturales de millones de latinoamericanos.

Y es que las banderas de lucha de los gobiernos llamados progresistas en el continente, si bien descansaban en un discurso que siempre cuestionó los modelos de desarrollos tradicionales, y por ende, al extractivismo. Se criticaba la dependencia de las exportaciones, el papel de las economías de enclave, las condiciones laborales, el enorme poder de las empresas extranjeras, la mínima presencia estatal o la baja tributación. Con el fin de desarmar los entramados neoliberales, diversificando la producción e industrializando las materias primas, apuntando precisamente a los sectores extractivos típicos: la minería y el petróleo.

Sin embargo, la realidad ha logrado ser otra muy distinta. Actualmente las exportaciones de minerales y petróleo mantienen un ritmo creciente en América Latina, y los gobiernos insisten en concebirlas como los motores del crecimiento económico. Situación que se repite en los gobiernos progresistas, siendo varios de ellos promotores del extractivismo, incluso a través de reformas legislativas o de subsidios financieros. Y no sólo eso, sino que han generado una versión de agricultura basada en monocultivos y orientada a la exportación, que termina resultando ser una nueva forma de extractivismo, esta vez, agrícola. Muy bien lo sabe Chile con millones de hectáreas plantadas con pino y eucaliptos y sus nocivas consecuencias socio-ambientales, y la aplicación del subsidio estatal DL-701.

La dirigente ambiental ecuatoriana, Esperanza Martínez, ha estado en Chile para relatar su experiencia en instancias académicas, y destaca cómo el proceso de reposicionamiento del rol del Estado en las sociedades latinoamericanas, llevado a cabo durante los últimos 15 años y más allá de otros méritos, responde a una nueva fase de capitalismo extractivista, caracterizada por una economía sostenida mediante el agotamiento del petróleo y los minerales.

En Ecuador, país que lleva varios años viviendo de la renta petrolera, las zonas más pobres del país son aquellas de donde se saca petróleo. ¿Cómo es posible aquello?, Simple, como en el caso de Chile -con la explotación minera en el norte, la forestal y salmonera en el sur- “estas políticas extractivas lo que generan, justamente, es pobreza local”. Porque los recursos que se quedan en el país de turno no se traspasan a las regiones impactadas, sino que se traspasan -en una lógica colonial- hacia las grandes ciudades industrializadas. Martínez, y su comunidad, llaman a este suceso la “deuda ecológica a escala local”.

En Colombia, en tanto, la superficie utilizada para la extracción minera ha pasado de 1,1 millones de hectáreas en 2002 a 8,4 millones de hectáreas en 2009. Según Sergio Coronado, del Centro de Investigación y Educación Popular de Colombia, el 80% de violaciones a los derechos humanos y laborales se dan en esos territorios. “La minería a gran escala no ha facilitado la superación de la pobreza”, y agrega que esto no sólo sucede en su país, “la experiencia histórica de América Latina está mostrando una muy mala relación entre la garantía de derechos sociales y la presencia de industrias extractivas. En la mayoría de los casos, la situación de los derechos sociales y humanos es mucho peor en zonas mineras”.

 

Cifras del falso dilema

Como señala el investigador uruguayo Eduardo Gudynas, del Centro Latinoamericano de Ecología Social (CLAES), a pesar de los profundos cambios políticos continentales hacia la izquierda, los sectores extractivistas mantienen su importancia y son uno de los pilares de las estrategias de desarrollo actuales.

En paralelo al gran peso de los sectores extractivos en las exportaciones y la economía nacional de los países latinoamericanos, buena parte de estos mismos gobiernos enfrentan bajos niveles de desarrollo humano, alta incidencia de la pobreza e incluso limitaciones en el acceso a la alimentación. Para algunos expertos, esto es la llamada “maldición de la abundancia”.

Como el caso de Ecuador, que exporta el 59% de su producción de hidrocarburos, tiene un 36% de pobreza y un 11% de niños desnutridos, o el de Colombia, en que el 60% de sus exportaciones la componen materias primas, suma un 31% de pobreza y un 11% de desnutrición. O sumar el ejemplo de Bolivia, que si bien desde el arribo al poder de Evo Morales ha rebajado sostenidamente sus índices de pobreza e indigencia, el 91% de sus exportaciones la siguen constituyendo commodities, registrando un 36% de pobreza y un 19% de desnutrición, según cifras de la FAO y CEPAL.

 

Aunque el estilo extractivista se mantenga en estos gobiernos progresistas, cabe señalar que no debe asumirse como idéntico al observado bajo gobiernos conservadores. Por ejemplo, la llegada de Morales y el MAS en Bolivia rápidamente desembocó en un cambio sustancial en la imposición tributaria y regalías de las empresas, renegociación de los contratos, y un Estado que deja de ser un mero espectador y pasa a constituirse en un actor clave para esos sectores. O si se observa el caso de Brasil, se verá también una presencia estatal más enérgica, que incluso empuja a una expansión de la empresa Petrobrás, y que ha llegado a discutir un nuevo marco legal y administrativo para el sector petrolero.

De esta forma, es posible postular un neo-extractivismo de cuño progresista (Gudynas), el que, sin embargo, no ha modificado sustancialmente el modelo de esta industria, y que por consiguiente, ni haya comenzado a resolver los grandes impactos sociales y ambientales a los que son sometidas las comunidades.

Un desafío mayor, que no sólo basta con diversos postulados sobre el cambio del modelo de desarrollo de nuestras naciones, sino que muchas veces, los análisis no tienen en cuenta la existencia de mayorías parlamentarias -sumado a la voluntad política necesaria- que mitigue los múltiples impactos ocasionados por esta industria. Una situación que de no cambiar -menos posible aún con el alza de gobiernos conservadores en la región- seguirá haciendo común y extendida la falsa explicación dicotómica dada por aquellos gobiernos hasta hoy: extractivismo o subdesarrollo.

Fuente original: MapuExpress Leer

 

 

En Gudynas hallamos qué concepciones necesitamos, abajo y a la izquierda, instalar en la agenda pública para confrontarlas con la realidad concreta de sus respectivas puestas en práctica desde hace décadas. También señala alternativas poscapitalistas o postextractivistas.

 

 

 

Eduardo Gudynas reivindica una alternativa frente a

modelos de desarrollo extractivistas

7 de marzo de 2016

 

Por Virginia Fermenedez Ruiz (Economistas sin Fronteras)

Una de las principales problemáticas a la hora de salir del modelo de desarrollo convencional capitalista, es la incapacidad de los gobiernos, ya sean conservadores o progresistas, de romper con un modelo de crecimiento basado en la explotación a gran escala de los recursos naturales. Este hecho impide el nacimiento de una auténtica alternativa, según afirmó Eduardo Gudynas, ecólogo social, investigador, docente y Secretario Ejecutivo de CLAES (Centro Latino Americano de Ecología Social); en la conferencia “El Buen Vivir, Una alternativa al desarrollo”, que organizó Economistas sin Fronteras y Ecooo, con la colaboración de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) el pasado 23 de febrero.

 

En ese sentido, Gudynas calificó esta estrategia de crecimiento como un modelo de desarrollo “zombi”, porque vuelve una y otra vez y no sirve para cambiar un problema estructural en relación a cómo gestionamos los recursos. Un desarrollo que es por excelencia “extractivista”, independientemente de las ideologías. Para ilustrarlo recurrió a distintos ejemplos en Asia y Latinoamérica, donde el concepto desarrollista gira en torno a una idea de crecimiento económico basado fundamentalmente en la inversión extranjera y la explotación de los recursos naturales, capaces de influir en el auge del consumo.

 

Impacto medioambiental y violación de derechos humanos

De hecho, Gudynas nos recordó que el boom económico de los últimos 15 años en América del sur, se debe a una estrategia de desarrollo que fomenta ese modelo, lo que ha generado un fuerte impacto medioambiental y ha favorecido la violación sistemática de los derechos humanos a través del tráfico de personas. Un coste que nunca es contemplado a la hora de hablar de desarrollo.

 

Asimismo, aprovechó para cuestionar que la nacionalización de los recursos naturales en América del sur sea algo clave a la hora de hablar de un verdadero motor de cambio social desde el punto de vista del desarrollo, ya que según su opinión la propiedad de los recursos no es determinante, pero sí lo son las cadenas de producción, distribución y comercialización.

 

En ese sentido, puso como ejemplo, aquellos gobiernos progresistas, supuestamente más comprometidos con la erradicación de la pobreza, como fueron los casos de los gobiernos de José Mújica y Lula da Silva, que aplicaron igualmente una estrategia de desarrollo extractivista para fomentar el crecimiento del PIB, relacionando la idea de progreso fundamentalmente a un mayor acceso al consumo. Ya que, según su opinión, los gobiernos de izquierdas, asocian el progresismo a un concepto de redistribución económica, obviando sin embargo los costes humanos y medioambientales que genera la explotación de los recursos naturales.

 

La alternativa, un modelo de desarrollo no extraccionista

Gudynas, precursor de la idea de un desarrollo sostenible, capaz de cubrir las necesidades humanas respetando el equilibrio de la naturaleza y los derechos humanos, reflexionó sobre la evolución del concepto de progreso, propio del siglo XIX, hasta la irrupción del concepto de Desarrollo tal y como lo percibimos hoy.

Para él, el auténtico problema es la existencia de una pre-cultura que asocia el bienestar al nivel de consumo, en lugar de usar otros indicadores. Por ello, aboga por crear una auténtica alternativa, frente a las variantes de desarrollo existentes, tomando como referencia los valores de los pueblos indígenas, íntimamente ligados al respeto por la naturaleza. En ese sentido, nombró a figuras relevantes que defienden un modelo diferente de desarrollo, como es el caso de Alberto Acosta Espinosa, presidente de la Asamblea Constituyente de Ecuador o Simón Yampara Huarachi, sociólogo investigador aymara.

Según Gudynas, no se puede crear una guía planetaria para promover “el buen vivir”, ya que cada país tiene una coyuntura cultural, económica y de recursos distinta. Los saberes son diversos y se gana con la articulación de todos ellos. Para lograr un mayor equilibrio habría que romper con la tradición moderna, y concebir lo “No Humano” como algo que también está sujeto a derechos, situando lo humano y la naturaleza al mismo nivel. Con el objetivo de repensar el desarrollo, es necesario imaginar un mundo donde no exista el extraccionismo. Según su opinión el dinero que se invierte en esta actividad podría utilizarse para investigar otros modelos de producción. Actualmente existen ya líneas de trabajo de diversas organizaciones sociales y académicas que buscan demostrar que un modelo de desarrollo realmente diferente es posible. En ese sentido, nombró el proyecto transiciones.org, una iniciativa que investiga las posibles alternativas a las concepción de desarrollo actual para comprometerse con la erradicación de la pobreza y la protección de la naturaleza.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=209666

 

 Crisis civilizatoria

 

Consideremos que los pueblos de Nuestra América han sido empobrecidos y conducidos a estar bajo altos niveles de dependencia y fragilidad tanto mediante el neoliberalismo como mediante el neodesarrollismo de los gobiernos progresistas.  Todos ellos fueron y están siendo reorganizados en forma constante, fundamentalmente desde los noventa, alrededor del extractivismo por los capitales y estados imperialistas en contubernio con los locales. Implica reestructuraciones geoeconómicas que están destruyendo las posibilidades de vida y trabajo tanto del presente como del futuro. Reflexionemos sobre:

 

Las nuevas fronteras de las commodities en Venezuela
9 de marzo de 2016

Por Emiliano Teran Mantovani (Rebelión)

 

“El capitalismo está definido por el movimiento de frontera […] La apropiación de la tierra y el trabajo de frontera ha sido la condición indispensable para las grandes olas de acumulación de capital, desde la era de los Holandeses en el siglo XVII hasta el ascenso del neoliberalismo en los años 70 y 80 del siglo XX […] Las fronteras [son] la vía decisiva para que otros, fuera del circuito del capital, [paguen] la factura de la acumulación interminable de capital”.
Jason Moore
 

La Faja [del Orinoco] es territorio virgen, no hay resistencias”
Ricardo Menéndez, Ministro de Planificación, 2015


“Nuestras conciencias serán sacudidas por el hecho de sólo estar contemplando la autodestrucción basada en la depredación capitalista, racista y patriarcal”.
Berta Cáceres


La significativa reorganización geoeconómica del territorio venezolano que se está impulsando actualmente alrededor del extractivismo no es cualquier cosa. Si hay algo que ha unido a todos los grandes proyectos político-partidistas en disputa en el país –Plan de la Patria, Programa de la MUD, “Petróleo en La Mejor Venezuela” de Leopoldo López– es su horizonte hacia un extractivismo repotenciado (y en numerosos sentidos salvaje). Sólo que ahora en este contexto de capitalismo del desastre y de crisis histórica, se han creado las condiciones para evitar cualquier resistencia por parte de políticas nacionalistas: ahora la pelota parece estar del lado del capital transnacional.

Así pues, el capital reorganiza coaliciones con las élites políticas nacionales, redefine las funciones históricas de Venezuela en la división internacional del trabajo y la naturaleza, y acelera la expansión tanto en extensión como en intensidad, a las nuevas fronteras de las commodities, a la apropiación las últimas zonas “vírgenes” del país, para abrir paso a un nuevo proceso de acumulación originaria. Esto no es cualquier cosa porque no se trata sólo de la conformación de un nuevo pacto político, o la asunción de nuevas estructuras de poder, sino de cómo se va a moldear el territorio nacional, como se va a desarrollar el capitalismo-en-la-naturaleza (J. Moore), orientado a las funciones del mercado mundial, tal y como ocurrió en las primeras décadas de la Venezuela petrolera. Estamos ante una oleada sin precedentes de mercantilización de la naturaleza en el país.

Factores históricos y coyunturales de las nuevas fronteras de las commodities en Venezuela

Estamos asistiendo a un cambio histórico y prolongado de la territorialización del capitalismo rentístico venezolano, de su ordenamiento geo-económico, mediante el cual se busca solventar la crisis del modelo y de gobernabilidad, y que apunta a las nuevas fronteras de las commodities. Los factores más determinantes de este proceso son:

 


Las nuevas fronteras de las commodities en Venezuela

Podemos pensar en un mapa en tres tiempos.

 

Montados de nuevo en el tren al sur –recordemos desde los viajes de Sir Walter Raleigh hasta la tragedia del Caño Manamo– voceros principales del gobierno nacional anuncian con orgullo la apertura a unas 150 empresas internacionales de 35 países para la explotación del Arco Minero de Guayana (u Orinoco), con una extensión de 111.000 km2 que sumados a la Faja del Orinoco ampliada (64.000 km2) totalizan un “polo de desarrollo” de 175.000 km2, una extensión equivalente a todo el territorio de Uruguay.

Presionados por la emergencia económica nacional y el apetito del capital transnacional, el Gobierno nacional pisa el acelerador hacia la apropiación de las fronteras –tan rápido como 1 año y medio para certificar las reservas de oro, diamante, coltán y hierro en el Arco Minero Orinoco3, y tan pronto como un mes para que se instalen los capitales canadiense, estadounidense y alemán para iniciar la extracción en dicho Arco4–.
 

Anuncios oficiales sobre la construcción de una “nueva economía” de una “diversificación, de romper con la tradición de ser un país monoproductor y de una industrialización de los recursos naturales5, no dan cuenta de que en realidad se apunta a una diversificación del extractivismo, una expansión del rentismo (ahora mixto) y al procesamiento de los commodities que de ninguna manera está conectado a un horizonte de soberanía alimentaria, cuidado del territorio y la vida, y de aminorar la dependencia en tiempos de crisis global. La apropiación oficial del discurso sobre el ecosocialismo deforma este concepto, lo ahueca y lo convierte en puro cinismo.



El mapa de las fronteras de las commodities 

Los principales enclaves de las nuevas apropiaciones de frontera son:


En la Zona Occidental destacan los diamantes (resaltando la zona de Guaniamo, edo. Bolívar), donde existirían, según el viceministro de Minas, Richard Lozada, alrededor de 3.000 millones de quilates de diamantes en la zona8, aunque el Ministro para Petróleo y Minería Eulogio del Pino habló de un potencial de reservas de hasta 11.800 millones de quilates, para llegar a ser la 6ta reserva más grande del mundo9. Sobre el coltán (destacando la zona de Parguaza, edo. Bolívar), hay pocas precisiones acerca de sus reservas potenciales, pero en 2010, en una evaluación muy preliminar, el presidente Chávez las calculó (a los precios de aquel entonces) en 100.000 millones US$10. También se han declarado estimaciones de reservas de hierro de más de 14.000 millones de toneladas (concentradas hacia las zonas de Ciudad Piar y Cerro Bolívar)11, 200 millones de toneladas de bauxita y unas potenciales 108 millones de libras de cobre al año.

 

 

 


Modalidades del extractivismo en las nuevas fronteras de las commodities

Las nuevas fronteras de las commodities no solo suponen un avance cuantitativo de la mercantilización y apropiación de la naturaleza y la vida (más hectáreas ocupadas, más cuotas extractivas, más sectores de la actividad extractiva). En estos tiempos en los que se hace cada vez más borrosa la distinción entre “progresismo” y neoliberalismo en América Latina, es importante evaluar también qué modalidades y operaciones le dan forma a estos proyectos y formas de gestión y gobernanza de los “recursos naturales” y los territorios. Mencionaremos 4 modalidades:

a) Pagar con commodities: apropiación directa del “recurso”

Este formato ya se ha venido desarrollando desde hace unos años con los préstamos por petróleo que ha venido adquiriendo el gobierno venezolano con China. El “modelo exitoso de la Faja del Orinoco” (E. Del Pino) parece que se aplicará en los demás convenios extractivos. Por ejemplo, en enero de este año el Ministro Del Pino ofrecía estímulos a inversores para levantar la extracción de carbón de Carbozulia, proponiendo pagar con carbón de alta calidad parte del financiamiento adquirido con éstos.

b) Las Fajas y las Zonas Estratégicas de Desarrollo Nacional: extractivismo como desterritorialización salvaje.
 

En noviembre de 2014 se hizo oficial la "Ley de Regionalización Integral" (LRI), que plantea las figuras de las “Zonas Estratégicas de Desarrollo Nacional” (ZEDN) y las “Zonas económicas especiales” (ZEE) –tomadas del modelo chino–, las cuales representan una liberalización integral de regiones geográficas del país, para derribar obstáculos al capital (IED). En ellas se plantean políticas tales como: estímulos fiscales y aduanales, incentivos económicos a las empresas para el desarrollo de las zonas; liberación de restricciones arancelarias, suspensión de impuestos a empresas; definición de una autoridad (coordinador) de la ZEDN; definición de un régimen especial y extraordinario de contrataciones, acorde a los objetivos de la ZEDN que se cree; posibilidad de una administración especial de los ingresos generados en las zonas; autorizaciones para la movilización de mercancías y facilidades de despacho, simplificación de trámites y obtención de permisos de forma sencilla; y orientación de las ZEE a la exportación y comercio internacional (aunque no únicamente)21.

El reordenamiento geográfico de este formato extractivista propone una territorialización que no se centra únicamente en el enclave extractivo, planteando en cambio todo un eje integral desarrollista, una nueva forma del capitalismo-en-la-naturaleza: las fajas (faja minera, faja petrolífera, faja pesquera). Junto a Paraguaná, el eje Morón-Puerto Cabello, y en el eje Ureña-San Antonio, estos enclaves de las nuevas fronteras de las commodities han sido decretados oficialmente como ZEDN, para potenciar la acumulación originaria que allí se proyecta. 

Aunque la LRI no hace referencia específica a ningún parámetro ambiental, preocupa que esta liberalización territorial sea un cheque en blanco para la devastación de la naturaleza, y haga prácticamente imposible detener estos procesos destructivos de la vida, si acaso pudiendo apenas remediarlos posteriormente.



c) La naturaleza como reserva monetaria: hipotecar la vida

La expansión del extractivismo de oro en Venezuela tiene relación no sólo con el negocio en sí, sino también con las posibilidades de reforzar directamente las reservas internacionales del país. Adicionalmente, tras una reforma de la Ley del Banco Central realizada por el presidente Maduro en diciembre de 2014, el diamante y demás piedras o metales preciosos forman parte de las reservas internacionales22.
Así que, incluso lo que no se ha extraído entra a la valoración del casino del mercado mundial –de ahí el afán por la certificación de las reservas mineras–. La Vida ecológica pasa a ser reserva monetaria, forma de cumplimiento de pago de deuda, y garantía de la hipoteca. Con esta neoliberalización de la naturaleza, esta entra de lleno en los términos del ajuste y la reestructuración económica. De ahí que la relación de la minera canadiense Gold Reserve Inc. con el gobierno nacional pasara, de ser expropiada en 2009, seguido de un arbitraje del CIADI por este caso que falló contra Venezuela por 760 millones US$ en 2014, a firmar en febrero de este año (2016) un acuerdo con dicho gobierno para operar en la mayor mina de oro del país –el CEO de Gold Reserve ha dicho también que aspira contar con la conformación de una ZEE23–, al tiempo que Venezuela se comprometió a pagar el monto del arbitraje en 60 días. Hemos pasado del extractivismo por desarrollismo al extractivismo por endeudamiento. En esencia, la trampa de la deuda se cobra con taladros, excavadoras y cianuro. 

d) Gobernanza sobre los “recursos naturales”: la amenaza de una oligarquía autoritaria

Una expansión territorial de este tipo supone necesariamente un tipo gobernanza sobre los llamados “recursos naturales” y el territorio que se amolde a ella. Una coalición corporativa aparece como la garante del “desarrollo” y la seguridad nacional. Conviene pues preguntarse, cuál será el papel tanto del sector militar, como el de las compañías transnacionales en estos procesos.
 

Respecto al primero, además de evaluar su rol histórico en la composición del Petro-estado venezolano y su papel en el devenir de la Revolución Bolivariana, el decreto del 10/02/2016 de la creación de la Compañía Anónima Militar de Industrias Mineras, Petrolíferas y de Gas (CAMIMPEG - Gaceta Oficial N° 40.845) parece indicar las formas de este nuevo rol: no sólo apunta a una completa “securitización” de los recursos naturales del país –ya se contemplan despliegues de las Fuerzas Armadas y labores de inteligencia logística en las ZEDN24–, sino también a una gestión directa del sector militar en el proceso extractivo, siendo que la Camimpeg estará facultada para realizar una larguísima lista de operaciones que lo abarca prácticamente todo (art. 3): “todo lo relativo a las actividades lícitas de Servicios Petroleros, de Gas y Explotación Minera en general, sin que esto implique limitación alguna”25. La sociedad mercantil tendrá una duración de al menos 50 años y otorga atribuciones directas al Ministro de la Defensa.

Esto se combina con un mucho mayor nivel de incidencia territorial por parte de las compañías transnacionales por medio de las flexibilizaciones y liberalizaciones de las ZEDN y los acuerdos económicos realizados con el gobierno nacional, en el marco de un Decreto de Emergencia Económica (Gaceta Oficial Extraordinaria N° 6.214) y la declaración de estado de excepción en varios municipios de estados fronterizos desde fines del año pasado. En comparación con la forma de la alianza política en los primeros años de la Revolución Bolivariana (Petro-Estado y base popular organizada), donde se plantearon Comunas, NUDES o demarcación de tierras indígenas, la crisis y la nueva correlación de fuerzas podrían apuntar a una modalidad de autoridad y gobernanza oligárquica sobre el territorio y los recursos naturales.



Consecuencias

Los cambios en curso, en el marco de la reproducción del extractivismo, un modelo de acumulación capitalista que genera profundas desigualdades sociales, devastación ambiental y dependencia sistémica, tendrían consecuencias que podrían ser muy significativas. Mencionaremos algunas de ellas:

a) Renta extractiva, déficit ecológico y pobreza estructural: uno de los argumentos principales es que esta colonización salvaje de las nuevas fronteras se hace para obtener más divisas, “impactar positivamente en el PIB” y garantizar la continuidad de las políticas sociales. Lo que en realidad terminará ocurriendo es la liquidación masiva de riqueza de la vida natural, de los medios de reproducción de la vida social, para transformarlos en dinero el cual serviría para el consumo de productos importados en las ciudades o para pagar la deuda externa.

Hay por tanto una riqueza que emerge (renta extractiva) sobre la destrucción de otra (vida natural) –esta imagen promocional del gobierno nacional representa muy bien esta disputa de valoraciones–. Un ejemplo de esto está en la altísima huella de agua y materiales que supone la minería de oro a cielo abierto (que será aplicada en el proyecto Brisas-Las Cristinas). Si partimos de la estimación del Ministro Del Pino, de las 7.000 toneladas de las reservas potenciales de oro en el Arco Minero se obtendrían unos 200.000 millones US$26 (esto dependería de los flujos y condiciones del mercado mundial y de las pautas de los convenios). Pero al mismo tiempo, obtener esta suma de dinero supondría, por ejemplo, una pérdida abismal de riqueza de agua (la que sería utilizada específicamente para el proyecto) de entre 3,1 a 7,4 billones de litros de agua –basado en estimaciones en diversas investigaciones de minería de oro a cielo abierto en Colombia27–.
Desde un criterio de sostenibilidad, el cotejo MMM US$/billones lts de agua es absurdo en semejantes cantidades, sencillamente porque la gente no puede ni comer ni beber dinero. Además, la transformación de la naturaleza en dinero hace que dicha riqueza circule bajo las lógicas del capital mundial (flujos financieros), favoreciendo a las clases propietarias y los países del Norte Global. Las consecuencias de esto son un aumento del déficit ecológico y el potenciamiento de las bases estructurales de la pobreza.

b) Patrón primarizado, dependencia y crecimiento del metabolismo social: aunque se esté anunciando que ahora sí vamos a salir del modelo rentista, este reordenamiento del territorio supone un fortalecimiento del patrón primarizado, produciéndose un conflicto entre usos del suelo, a favor del extractivismo. Como ejemplo, podríamos preguntarnos ¿qué va a pasar con la agricultura en estados como Guárico, Anzoátegui y Monagas, donde se va desarrollando la Faja del Orinoco?; ¿qué va a pasar con la pesca en Sucre si se sigue impulsando megaproyectos gasíferos y de infraestructuras en sus costas?

Adicionalmente, la expansión de los impactos ambientales va mermando la disponibilidad de bienes comunes naturales para la vida, al tiempo que podría crecer el metabolismo social producto de la modernización y urbanización de nuevas zonas. Por ejemplo, la gravísima crisis eléctrica en Venezuela –el ministro de Energía Eléctrica, Luis Motta Domínguez, ha advertido de un colapso eléctrico en abril, si no se toman medidas urgentes28– es también producto del enorme sesgo urbano nacional (casi 90% de la población) y la incapacidad doméstica para sostener el crecimiento del metabolismo social del país. Un mayor déficit ecológico acentúa la insostenibilidad económica del capitalismo rentístico venezolano.

c) Una devastación ambiental de grandes proporciones: la vida en Venezuela es posible gracias a sus fuentes de agua, al papel que cumplen sus sistemas ecológicos no urbanos, inclusive posibilitando la existencia de las grandes ciudades del país, que dependen de la importación de naturaleza para sobrevivir. La enorme devastación ambiental que conlleva la expansión de estos megaproyectos extractivos tendría un impacto en la vida integral del país. Recordemos, por ejemplo, que la zona FPO/Arco Minero se desarrollaría en el medio de la cuenca hidrográfica más importante del país. Son conocidos los crecientes problemas de contaminación y acceso al agua de la región norte de Venezuela –la más poblada del país–, que se ven agravados por fenómenos de intensas sequías (2010, o la actual). A su vez, podríamos asistir a una mayor depredación de zonas de reserva como la Reserva Forestal del Imataca, Parques Nacionales como Canaima o el Aguaro-Guariquito, o el Delta del Orinoco. Antes que una reivindicación paisajista, se trata de un llamado a la preservación de las posibilidades de vida armoniosa en el país.

d) Extraordinaria amenaza para la subsistencia de los pueblos indígenas del país: los pueblos indígenas se encuentran ubicados, fundamentalmente, en las nuevas fronteras de las commodities. Los varios yukpa asesinados en los últimos años, la contaminación por mercurio de la mayor parte de los pueblos Yekwana y Sanema en la cuenca del río Caura, o los desplazamientos por contaminación y las infecciones de VIH en el pueblo Warao, son ejemplos de efectos directos o indirectos que las actividades extractivas dejan en sus territorios, y que se verían extraordinariamente potenciados por esta expansión extractivista, que se realiza sin ninguna consulta previa a estos. Una alerta debe propagarse para evitar que este proceso colonizador arrase con lo que queda de nuestros pobladores originarios.

Alternativas al tren del extractivismo: ¿se pueden ‘ambientalizar’ las luchas en un país tan urbano como Venezuela?

Existen alternativas a esta nueva oleada de acumulación por desposesión, que estarían vinculadas, por ejemplo, al impulso de la agricultura en diversas escalas; la recuperación de pozos petroleros convencionales no explotados, en vez de insistir en la FPO y la megaminería depredadora (moratorias), lo que serviría para financiar una recuperación y la transición hacia otro modelo, como lo ha propuesto el analista petrolero Carlos Mendoza Pottellá29; usos diferentes de estas reservas naturales, como el turismo sustentable; o bien una nueva arquitectura de distribución de las rentas que tenga un sentido de justicia social (abolir impuestos a los más necesitados y pechar, por ejemplo, a la banca nacional) de transición ecológica (estímulos a actividades productivas comunitarias sostenibles y desincentivos a actividades que generen devastaciones ambientales), y de estrategia geopolítica (¿existe deuda odiosa en Venezuela?).

Pero no se puede dejar de reconocer que la correlación de fuerzas ha cambiado negativamente respecto a años atrás y el estado de corrupción que reina en las élites políticas, gobernantes, partidos políticos y grandes sectores económicos del país es enorme, lo que achica notablemente el margen de maniobra para una política de izquierda.
 

Esto supone que una alternativa ante esta ola de mercantilización de la naturaleza y depredación de la vida debe ser construida necesariamente desde abajo. Diversos conflictos eco-territoriales están en desarrollo en el país, generalmente vinculados a pueblos indígenas, que defienden sus territorios y sus modos de vida ante el avance desarrollista. Pero la población de las ciudades suele estar bastante desvinculada de estos conflictos, o apática ante los procesos de degradación ambiental en otros territorios lejanos al lugar donde habita.

La paradoja para un país tan urbanizado como Venezuela es que, para detener el tren del extractivismo, o al menos frenar lo más posible su desenfreno, es necesario el crecimiento de un movimiento de justicia ambiental en las ciudades. ¿Podría la crisis del capitalismo rentístico, el aumento de las dificultades para acceder al agua en las ciudades, la creciente insostenibilidad de las mismas, abrir una etapa para una mayor “ambientalización” del movimiento popular? Creemos que sí.

Esto en ningún sentido es una tarea fácil. La histórica “cultura del petróleo” (Rodolfo Quintero) que en buena medida ha configurado nuestros imaginarios, cuerpos y prácticas, se ha proyectado como un ideal urbano, anti-agrícola y colonial con la naturaleza. Si hay algo que podría ser culturalmente revolucionario en Venezuela es promover la agricultura urbana y la ambientalización de las luchas populares. No porque esto vaya a resolver todos los problemas del país, sino que puede constituir la base orgánica de una transformación profunda y necesaria, que tenga como una de sus premisas la defensa de los medios de reproducción de la vida
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*Emiliano Teran Mantovani es sociólogo es investigador

Fuentes consultadas
- Agencia Venezolana de Noticias. “Gobierno nacional prevé certificar en año y medio reservas del Arco Minero Orinoco”. Caracas, 25 Feb. 2016. En: http://www.avn.info.ve/contenido/del-pino-a%C3%B1o-y-medio-deben-estar-certificadas-reservas-del-arco-minero-orinoco.
____________________________. “Venezuela avanza en el proceso de certificación de la explotación del diamante”. 11 de febrero de 2016. En: http://www.avn.info.ve/contenido/venezuela-avanza-proceso-certificaci%C3%B3n-explotaci%C3%B3n-del-diamante-0.
____________________________. “Plan del Arco del Orinoco contempla industrializar potencial minero nacional”. 27 de febrero de 2016. En: http://www.avn.info.ve/contenido/industrializar-nuestro-potencial-minero-ser%C3%A1-prioridad-arco-del-orinoco
____________________________. “Gobierno potenciará desarrollo del arco minero como alternativa a la producción petrolera”. 12 de febrero de 2016. En: http://www.avn.info.ve/contenido/gobierno-potenciar%C3%A1-desarrollo-del-arco-minero-como-alternativa-producci%C3%B3n-petrolera
- Business Wire.
“Gold Reserve Enters into Memorandum of Understanding with the Government of Venezuela to Settle Gold Reserve’s Arbitration Award and Jointly Develop the Brisas and Las Cristinas Projects”. 29 de febrero de 2016. En: http://www.businesswire.com/news/home/20160229006802/en/Gold-Reserve-Enters-Memorandum-Understanding-Government-Venezuela.
- Cabrera Leal, Mauricio. Fierro Morales, Julio. “Implicaciones ambientales y sociales del modelo extractivista en Colombia”, en: Garay Salamanca, Luis Jorge (coord.). Minería en Colombia. Derechos, políticas públicas y gobernanza. Contraloría General de la República de Colombia. 2013. pp.89-122
- Carbozulia. “Plan estratégico corporativo 2006-2012”. Septiembre 2005. En: http://www.guasare.com/carbozulia/images/plan.pdf
- Contrapunto. “Venezuela tendría reservas por 11 mil 800 millones de quilates de diamantes”. 24 de febrero de 2016. En: http://contrapunto.com/noticia/venezuela-tendria-reservas-por-11-mil-800-millones-de-quilates-de-diamantes-63355/.
- Correo del Orinoco. “Arco minero del Orinoco generará ingresos millonarios en divisas”. 24 febrero 2016. En: http://www.correodelorinoco.gob.ve/economia/arco-minero-orinoco-generara-ingresos-millonarios-divisas/
_________________. “Ángel Belisario: Faja pesquera acuícola impulsará el Motor Agroalimentario”. 19 febrero 2016. En: http://www.correodelorinoco.gob.ve/nacionales/angel-belisario-faja-pesquera-acuicola-impulsara-motor-agroalimentario/
- Declaraciones del Ministro para Petróleo y Minería Eulogio del Pino. 18/01/2016. Instalaciones de la gobernación del Zulia.
- El Estímulo. “Merentes revela que roban por sacos el coltán, una fortuna de $100.000 millones”. 29 de enero de 2016. En: http://elestimulo.com/blog/merentes-revela-que-roban-en-sacos-el-coltan-una-fortuna-de-100-000-millones/
- Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela. No. 6.151 Extraordinario. “Decreto con rango, valor y fuerza de ley de Regionalización Integral para el Desarrollo Socioproductivo de la Patria”. Decreto 1.425. 13 de noviembre de 2014, en: http://www.asambleanacional.gob.ve/uploads/documentos/doc_cda930a8d3ec807496d4f37c53069e53672c2bc4.pdf.
- Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela. No.40.845. Decreto Nº 2.231, mediante el cual se autoriza la creación de una empresa del Estado, bajo la forma de Compañía Anónima, que se denominará Compañía Anónima Militar de Industrias Mineras, Petrolíferas y de Gas (CAMIMPEG), la cual estará adscrita al Ministerio del Poder Popular para la Defensa. 10 de febrero de 2016. En: http://www.juris-line.com.ve/data/files/3287.pdf
- Globovisión. “Motta Domínguez: Sistema eléctrico puede colapsar en abril si no se toman acciones”. 19 de febrero de 2016. En: https://www.youtube.com/watch?v=eBXKqTEjc5M
- Klare, Michael.
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- Perdomo, Alessandra. “De arbitraje contra Venezuela a operar el principal proyecto minero del país”. Contrapunto. 24 de febrero de 2016. En: http://contrapunto.com/noticia/del-arbitraje-contra-venezuela-a-operar-el-principal-proyecto-minero-del-pais-63317/ 
- Pezzella, Silvana. “Lomas de Níquel: Nuevas exportaciones venezolanas”. VenEconomía Mensual, Vol. 18, Num. 7, Año 2001. En: http://www.veneconomia.com/site/files/articulos/artEsp464_238.pdf.
- Repsol. “Repsol pone en marcha el megacampo Perla en Venezuela”. Nota de prensa del 6 de julio de 2015. En: http://www.repsol.com/es_es/corporacion/prensa/notas-de-prensa/ultimas-notas/06072015-repsol-pone-en-marcha-el-megacampo-perla-en-venezuela.aspx
- Telesur. “Arco minero del Orinoco diversificará economía venezolana”. 24 febrero 2016. En: http://www.telesurtv.net/news/Arco-minero-del-Orinoco-diversificara-la-economia-venezolana-20160224-0061.html.
- Últimas Noticias. “Merentes: Nuevo esquema minero apunta a la diversificación”. 29-02-2016. En: http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/actualidad/economia/merentes-nuevo-esquema-minero-apunta-a-la-diversif.aspx#ixzz41rpofSZf
- Venezolana de Televisión. “Venezuela firmó con China programa especial para préstamo de 5 mil millones de dólares (+Video)”. Beijing, China, 1 de septiembre de 2015, en: http://www.vtv.gob.ve/articulos/2015/09/01/venezuela-firmo-con-china-programa-especial-para-prestamo-de-5-mil-millones-de-dolares-7860.html. 
- Villegas, Tatiana. “En un mes se instalan empresas mineras”. Últimas Noticias. 28-02-2016. En: http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/actualidad/economia/en-un-mes-se-instalan-empresas-mineras.aspx#ixzz41O5gI8WZ

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=209774  Leer

 

Insistamos en cómo nos están aniquilando como comunidades e individuos y desintegrando los ecosistemas.

 

 

Ministro de Energía insiste en “polos de desarrollo”

que convertirían cuencas de la Patagonia en “zonas de sacrificio”
12 de marzo de 2016

Por Chile sustentable (Rebelión)

Aunque el Ejecutivo ha expresado que el proyecto impulsaría el desarrollo de las Energías Renovables No Convencionales (ERNC), lo cierto es que rechazó la propuesta de los diputados de asegurar que un 70 % de la generación de los territorios definidos en tal categoría provenga de este tipo de fuentes.

Una serie de reparos al proyecto de transmisión eléctrica, que impulsa el ministro de Energía Máximo Pacheco, hicieron tanto senadores como los representantes del Consejo Minero y de la Asociación Chilena de Energías Renovables Alternativas (ACERA) durante la última sesión de la Comisión de Minería y Energía del Senado. La reunión, realizada el lunes 7 de marzo, se enmarca en la revisión del proyecto que ya fuera aprobado por la Cámara de Diputados y que, entre sus principales líneas de acción, contempla la creación de los llamados “polos de desarrollo” energético.

La figura de los polos de desarrollo es vista por la sociedad civil como un mecanismo encubierto para instaurar por ley zonas de sacrificio de mega hidroelectricidad en todas las cuencas del centro sur del país, incluida la región de Aysén, donde se impondrían proyectos energéticos. Por esta razón es considerado uno de los aspectos más controversiales del proyecto del gobierno.

Bajo este nuevo modelo de clasificación territorial, las franjas de transmisión podrían ser calificadas por la autoridad administrativa vía decreto como de “interés público”. De esta forma el Estado realizaría el trabajo previo de los estudios y las evaluaciones, asumiendo los chilenos y chilenas los costos que debieran solventar los inversionistas privados. Una vez cumplida esta etapa, el Estado traspasaría a las empresas la franja para que estas determinen los trazados para sus obras de transmisión.

Este modelo permitiría viabilizar proyectos hoy con amplio rechazo, como la central hidroeléctrica Río Cuervo (con capacidad de poco más de 600 MW), embalse que inunda 13 mil hectáreas en las cercanías de Puerto Aysén y que sólo se haría viable con este subsidio encubierto del Estado en términos de línea de transmisión. Lo mismo para múltiples otras represas proyectadas en las regiones del Bío Bío, Araucanía, Los Ríos y Los Lagos, lo cual es resistido por las poblaciones locales.

 

¿Polos de desarrollo o Zonas de Sacrificio?

Las intenciones del gobierno de impulsar con esta ley las grandes hidroeléctricas en distintas partes del país y, particularmente, en la Patagonia, quedaron demostradas con la oposición de Pacheco a definir los polos de desarrollo como territorios con alto potencial de generación energética, pero con un 70 % en base a energías renovables no convencionales (ERNC). Aunque la Comisión de Minería y Energía de la Cámara votó favorablemente dicho porcentaje, a instancias del Ejecutivo la Comisión de Hacienda lo rebajó a un 20 %, dejando el 80 % restante para las grandes hidroeléctricas. Esto generó acaloradas discusiones en la sala de la Cámara.

La pugna entre la sociedad civil y Energía se ha mantenido desde el origen de la tramitación del proyecto, escalando desde que se lanzara un video crítico de la iniciativa. El tenor de la pieza audiovisual habría molestado a las autoridades del ministerio, según informó la semana pasada El Diario Financiero.

 

Críticas cruzadas

Uno de los objetivos del ministerio de Energía es que el proyecto sea votado a la brevedad por la Comisión de Minería y Energía, luego de lo cual debe pasar a la sala. Es así que se han agendado una serie de audiencias, las primeras de las cuales fueron las del académico de la UC Hugh Rudnick, el gerente del Consejo Minero Carlos Urenda y el director ejecutivo de ACERA, Carlos Finat Finat.

Según consignara La Tercera, Urenda explicó que la normativa “genera preocupación en nuestro sector", dado que ciertos artículos “tienden a generar mayores costos, los que pasan a ser 100% de cargo de los clientes". Entre ellos “la remuneración del sistema de transmisión nacional, el financiamiento de la fracción sin uso de la transmisión para Polos de Desarrollo y el del coordinador nacional”. En el caso de la remuneración, actualmente un 80 % lo pagan las generadoras y solo un 20 % los demandantes.

Por su parte Finat se refirió a un aspecto no considerado en el proyecto y que podría ser fundamental para el fomento de las ERNC, como el del almacenamiento. “Una mayor adopción de sistemas de almacenamiento puede apoyar la integración de una mayor cantidad de fuentes de generación renovables en el sistema de transmisión y distribución eléctrica” señaló en su presentación.

 

Más transparencia

En la sesión del lunes también participó el senador por Aysén Antonio Horvath (ind), quien planteó la necesidad de que las audiencias sean de acceso público y que los audios de las discusiones queden a disposición de la ciudadanía. También propuso que se invite al presidente del Banco Central a exponer sobre la variación de la tasa del costo de capital en el tiempo. Finalmente el legislador planteó la necesidad de considerar el tema de la amortización de la inversión de las instalaciones de transmisión, ya que bajo el formato propuesto por el Ministerio de Energía las empresas tendrían derecho a cobro por las instalaciones ad eternum.

Quien también tendrá un rol clave en la votación es el senador por Aysén Patricio Walker (DC), quien ha señalado estar a favor de las minicentrales hidroeléctricas más que de las represas, pero que hasta ahora no se ha involucrado en este crucial debate para la región que representa.

http://www.chilesustentable.net/energia-insiste-en-polos-de-desarrollo-que-convertirian-cuencas-del-centro-a-la-patagonia-en-zonas-de-sacrificio-hidroelectrico/

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=209864

 

En consecuencia, es imprescindible generalizar la toma de conciencia sobre:

 

¿Qué son los crímenes económicos y ecológicos internacionales?
27 de enero de 2016

Por Juan Hernández Zubizarreta y Pedro Ramiro (La Marea)

La Corte Penal Internacional es una institución permanente facultada para ejercer su jurisdicción sobre los crímenes más graves de trascendencia internacional de conformidad con el Estatuto de Roma. Esta corte tiene competencia respecto al crimen de genocidio, los crímenes de lesa humanidad, los crímenes de guerra y el crimen de agresión. Todos estos crímenes son violaciones muy graves de las normas imperativas del Derecho Internacional; no obstante, el seguimiento de los mismos, a la fecha de hoy, debe ser complementado con la persecución de los crímenes económicos y ecológicos.

 

Las prácticas de las empresas transnacionales o de aquellas personas que actúen en su nombre, así como de los Estados y de las instituciones internacionales económico-financieras —y de las personas físicas responsables de las mismas— que cometan actos o actúen como cómplices, colaboradores, instigadores, inductores o encubridores, que violen gravemente los derechos civiles, políticos, sociales, económicos, culturales y medioambientales podrán ser tipificadas como crímenes internacionales de carácter económico o ecológico. El elemento internacional se configura cuando la conducta delictiva afecta a los intereses de la seguridad colectiva de la comunidad mundial o vulnera bienes jurídicos reconocidos como fundamentales por la comunidad internacional. Veamos un par de ejemplos para ilustrar esta cuestión.

 

La extinta troika —compuesta por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional— aprobó planes de ajuste vinculados a medidas de austeridad que han destruido la vida de miles de personas y han generado auténticas crisis humanitarias. El caso de Grecia es paradigmático: aumento de la pobreza y del número de familias sin hogar; desmantelamiento de las estructuras de salud pública y mercantilización de la misma, provocando la disminución de la esperanza de vida en dos años, que haya tres millones de personas sin cobertura de seguridad social, miles de mujeres sin derecho a la prevención de cánceres de mama y la eliminación de la salud reproductiva; aumento de la mortalidad de los recién nacidos y ausencia de vacunas para quien no puede pagarlas; incremento de la cifra de suicidios; empobrecimiento generalizado de la población…

 

En Ecuador, la petrolera Chevron-Texaco se dedicó a la extracción de crudo en la Amazonía durante tres décadas. En ese periodo, entre 1964 y 1992, vertió 80.000 toneladas de residuos petrolíferos, una cantidad 85 veces superior a la vertida por BP en el Golfo de México. Después de salir del país, la multinacional dejó tras de sí unos daños ambientales que, según peritos internacionales, han provocado la muerte de más de mil personas, todas ellas afectadas de cáncer. Y, a pesar de que los tribunales ecuatorianos han condenado a la compañía estadounidense a indemnizar a las víctimas de sus prácticas, Chevron-Texaco no acepta la sentencia ni los procedimientos judiciales, no asume sus responsabilidades y ha puesto en marcha todos los resortes de la lex mercatoria para favorecer sus propios intereses. Dicho de otro modo, la empresa no acepta la soberanía nacional del país y se aprovecha de un sistema jurídico internacional completamente asimétrico.

 

Ambos hechos no son casos aislados, sino todo lo contrario: son apenas un par de ejemplos para mostrar cómo funciona la arquitectura jurídica de la impunidad, ese nuevo Derecho Corporativo Global del que se sirven las grandes empresas para asegurar sus negocios por todo el planeta y que debe ser neutralizado con propuestas jurídicas alternativas. Como, entre otras, el Tratado internacional de los pueblos para el control de las empresas transnacionales, una iniciativa impulsada por organizaciones sociales de los cinco continentes con el fin de avanzar en la regulación de los crímenes económicos y ecológicos.

 

Según este Tratado de los pueblos, la tipificación de los crímenes económicos internacionales —además de valorar la dimensión cuantitativa o la extrema gravedad de los daños sobre los derechos humanos— debe configurarse sobre premisas como la corrupción, el soborno, el crimen organizado, el tráfico de personas, la malversación de fondos, el blanqueo de dinero, el tráfico de información privilegiada, la manipulación de mercados, la estafa organizada y la falsedad de estados financieros. Se debe, además, valorar la opacidad del complejo entramado de bancos, empresas, grupos de inversores, agencias de calificación, consultoras, comisionistas y otros actores que operan en los mercados financieros, teniendo en cuenta el movimiento especulativo de capitales y de los fondos de inversión, el fraude y la elusión fiscal, la retribución de los altos directivos, el secreto bancario, los flujos ilícitos de capital y de los servicios financieros.

 

Para la definición de los crímenes económicos internacionales, se considerarán igualmente las prácticas de los Estados, instituciones internacionales económico-financieras, empresas transnacionales, bancos y otras sociedades financieras dirigidas a la especulación e intervención del mercado de los commodities, es decir, de materias primas y de productos agrícolas; la mercantilización de la ayuda humanitaria; las políticas de ajuste; el uso abusivo de los paraísos fiscales y la especulación con la deuda soberana; sobre cualquier intento de patentar las diversas formas de vida presentes en la naturaleza y de establecer un derecho de preferencia del dominio privado sobre las cuestiones fundamentales para la salud.

 

Por su parte, los crímenes ecológicos internacionales generados por las prácticas de las personas físicas o jurídicas —como las empresas transnacionales— incluyen el acaparamiento de tierras y territorios, la privatización y contaminación de fuentes de agua y la destrucción del ciclo hidrológico integral, el arrasamiento de selvas y la pérdida de biodiversidad, la biopiratería, el cambio climático, la contaminación masiva de los mares y la atmósfera, etc. Y es que la distribución de todos estos impactos y las cargas de contaminación y avasallamiento son recibidas por los territorios y, en consecuencia, se produce lo que podríamos llamar un ecocidio. Esto tiene directa relación con los derechos de la naturaleza y a su vez con los derechos humanos y la posibilidad de gozar de un ambiente sano, premisa que resulta fundamental para la garantía de los demás derechos consagrados en las normas nacionales e internacionales.

En este marco, la aprobación y regulación de los crímenes económicos y ecológicos internacionales es urgente. Requiere, eso sí, una adecuada correlación de fuerzas en el ámbito de la comunidad internacional; no podemos olvidar que su regulación colisiona con los núcleos centrales del funcionamiento del capitalismo global. Volviendo al ejemplo de la Troika: sus medidas sometieron a la ciudadanía griega a condiciones extremas que pueden tipificarse como crímenes contra la humanidad, con lo que las personas físicas responsables de las mismas —los miembros del Consejo Europeo y los presidentes de la Comisión Europea, del consejo de administración del FMI y del consejo de gobierno del BCE— pueden ser denunciados ante la Corte Penal Internacional.

 

Convenimos con el jurista argentino Alejandro Teitelbaum en que es posible invocar ante los tribunales como Derecho vigente el artículo 7 del Estatuto de la Corte Penal Internacional (Roma, 1998), que establece que “se entenderá por ‘crimen de lesa humanidad’ cualquiera de los actos siguientes cuando se cometa como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque”; entre ellos, el texto menciona “otros actos inhumanos de carácter similar que causen intencionalmente grandes sufrimientos o atenten gravemente contra la integridad física o la salud mental o física”. A la vez, considera que el “exterminio” comprende “la imposición intencional de condiciones de vida, la privación del acceso a alimentos o medicinas entre otras, encaminadas a causar la destrucción de parte de una población”.

No obstante, a pesar de que las denuncias de todos estos crímenes económicos y ecológicos disponen de fundamento jurídico, las relaciones de poder se imponen —los responsables políticos de los países centrales y las clases dominantes se sitúan al margen de la responsabilidad penal internacional— y el Derecho Internacional de los Derechos Humanos queda sometido al poder político y financiero. De ahí la necesidad de aprobar una regulación y mecanismos para el control de los crímenes económicos y ecológicos internacionales, que permita, al menos formalmente, procesar a los responsables de tanta atrocidad.

 

Juan Hernández Zubizarreta y Pedro Ramiro (@pramiro_) son autores de “Contra la ‘lex mercatoria’. Propuestas y alternativas para desmantelar el poder de las empresas transnacionales” (Icaria, 2015)
http://www.lamarea.com/2016/01/22/que-son-los-crimenes-economicos-y-ecologicos-internacionales/

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=208237

 

 

 

El informe titulado "¿Cuántos más?" señala que en 2014 Honduras fue el país que registró más asesinatos per capita de defensores del ambiente en todo el mundo.

De las 116 muertes de ambientalistas que se documentaron el año pasado –el número real puede ser mayor– casi tres cuartas partas ocurrieron en América Latina, especialmente en Honduras, Brasil y Perú.
En el caso de Honduras, entre 2002 y 2014 se produjeron 111 asesinatos de activistas ambientales en territorio hondureño. "Más de 80 tuvieron lugar sólo en los últimos tres años en una región, Bajo Aguán", dijo Chris Moye, de Global Witness, a la BBC.
La ONG cuestiona que mientras los gobiernos se reúnen constantemente a discutir en foros globales el cambio climático, quienes están a la vanguardia de la defensa de ríos y bosques mueren impunemente sin siquiera generar cobertura en la prensa internacional.
Para Chris Moye, el caso de Berta Cáceres es representativo de la persecución sistemática a la que se enfrentan los defensores del ambiente en Honduras.
¿Cuál es la historia de esta mujer cuyo pueblo se considera guardián de los ríos?
 

"Aprendí de mi madre"
Cáceres asegura que aprendió de su madre el sentido de la justicia.
"Somos de una familia de muchas mujeres a las que le ha tocado luchar solas".
"Crecí en un hogar dirigido sólo por mi mamá y desde temprano ella trabajó en la defensa de los derechos humanos".
Su madre, doña Berta, fue partera, enfermera y alcaldesa y en la peor época de la represión de los 80 se dedicó atender la salud de refugiadas salvadoreñas.
"A mi madre le tocó vivir dictaduras, golpes de Estado, y hasta hoy en día me motiva para continuar con esta lucha".
La actitud frente a la vida de doña Berta marcó profundamente a su hija. De niña ayudó a su madre, participó luego activamente en organizaciones estudiantiles y en 1993 cofundó el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras, COPINH.
 

"Pueblo milenario"
La defensa de la naturaleza es parte del ADN de Cáceres y está enraizada en su identidad lenca.

"Actualmente somos más de 400 mil lencas. Somos un pueblo milenario en Honduras y el oriente de El Salvador".
"Nos consideramos custodios de la naturaleza, de la tierra, y sobre todo de los ríos", dijo Cáceres a la BBC.
En la tradición lenca, en los ríos residen los espíritus femeninos y las mujeres son sus principales guardianas.
Una de las mayores luchas por esos ríos ha sido de Agua Zarca.
La represa de Agua Zarca
Fue en 2006 que la comunidad lenca de Río Blanco buscó la ayuda de la organización fundada por Cáceres.
"Comenzó a ingresar maquinaria pesada al lugar. Ahí se dieron cuenta que era unproyecto hidroeléctrico, nadie del gobierno les había comunicado nada".
Cáceres ha sufrido múltiples amenazas de muerte y secuestro. También demandas judiciales con "cargos fabricados", según Global Witness.
El proyecto de la represa de Agua Zarca fue aprobado con una concesión a la empresa hondureña Desarrollos Energéticos SA, DESA, que inicialmente logró el respaldo de la compañía china

 

Sinohydro.
La organización que concedió el premio a Cáceres señala que a partir del golpe de estado de 2009, Honduras vio un aumento explosivo de megaproyectos, especialmente vinculados a la provisión de energía barata para concesiones mineras.
La represa de Agua Zarca "hubiera significado desplazamientos y hubiera impedido a la comunidad desarrollar sus actividades agrícolas. No sólo se privatiza el río sino varios kilómetros a la redonda", dijo Cáceres a la BBC.
En esos proyectos "el río deja de ser de las comunidades y pasa a manos privadas".
Bloqueo y "hostigamiento militar"
En más de 150 asambleas indígenas las comunidades lencas expresaron el rechazo a la construcción de la represa sobre el río Gualcarque.
El proyecto hidroeléctrico negó, según Cáceres, el derecho de consulta libre, previa e informada, garantizada en el convenio 169 de la OIT sobre pueblos indígenas, ratificado por Honduras.
Amenazan con construir en otro punto, aguas arriba. Y también está Blue Energy, otro proyecto sobre el río Cangel, con capitales estadounidenses y canadienses.

 

Berta Cáceres
Ante la falta de respuesta del gobierno, en 2010 Cáceres llevó la protesta a la capital, Tegucigalpa, para exigir al Congreso el rechazo al proyecto hidroeléctrico.
"Pero otorgaron los ríos a empresas privadas por más de 30 años".
Finalmente, en 2013, el pueblo lenca comenzó una toma indefinida de carreteras para impedir la entrada de maquinaria.
El bloqueo duró más de un año y fue según Cáceres uno de los períodos más difíciles.
"Había presencia y hostigamiento militar, policial, guardias privados, sicarios. Incluso la policía hizo acciones en que apuntó los cañones de sus fusiles a las cabezas de niños y niñas y ancianos de Río Blanco".
Tres líderes lenca fueron asesinados durante la campaña de Agua Zarca, según Global Witness.
Uno de ellos fue Tomás García. El militar que le disparó durante el bloqueo fue detenido por unos días y luego puesto en libertad.


El retiro del gigante chino.
A finales de 2013, Sinohydro dio por terminado el contrato con DESA, señalando públicamente como motivo la continua resistencia comunitaria.
La Corporación Financiera Internacional retiró posteriormente su financiación citando inquietudes sobre violaciones de los derechos humanos.
Y organizaciones internacionales como Amigos de la Tierra instan ahora a otra empresa, la alemana Voith Hydro, a que abandone su respaldo al proyecto.
 

Derechos humanos
El proyecto de Agua Zarca está detenido por el momento.
"Pero amenazan con construir en otro punto, aguas arriba. Y también está Blue Energy, otro proyecto sobre el río Cangel, con capitales estadounidenses y canadienses", por el que Cáceres asegura haber recibido múltiples amenazas.

El Proyecto negó, según Cáceres, el derecho de consulta previa en el Convenio 169 de la OIT sobre pueblos indígenas, ratificado por Honduras.
"Sabemos que es muy duro y que es una situación que se va a agravar".
Luego de una visita a la región en diciembre, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos denunció "reportes que apuntan a una completa ausencia de las medidas más básicas para dar respuesta a denuncias de graves violaciones a los derechos humanos (…) a pesar de patrones de violencia identificados por organizaciones campesinas en relación a la posible participación del Estado en los presuntos incidentes".
El país fue retirado de la lista negra de la Comisión, algo que según la misma sólo implica un sistema de monitoreo distinto.
El gobierno hondureño recogió la medida el 27 de enero de 2015 con una declaración en el sitio presidencial: "Por primera vez, después de cinco años, un gobierno logra que Honduras sea excluida de la Lista Negra de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, lo que demuestra el firme compromiso del presidente Juan Orlando Hernández en garantizar que se respeten los derechos humanos de los hondureños".


"Me lo dijo el río"
Dos de los hijos de Cáceres ya abandonaron Honduras por temores de seguridad.
"Cuando iniciamos la lucha contra Agua Zarca yo sabía lo duro que iba a ser pero sabía que íbamos a triunfar, me lo dijo el río".
"Seguiremos ya no sólo como pueblo lenca sino con otras organizaciones con la esperanza de cambiar la situación en nuestro país", dijo Cáceres a la BBC.
"No nos queda otro camino más que luchar".

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En memoria de Berta Cáceres

“Me lo dijo el río…”

4 de marzo de 2016

Por Guido Eguigure (Rebelión)

 

“Pobre del país
que con la violencia crea
que puede matar la idea
de su liberación…”
Rubén Blades, Prohibido olvidar


Conversé a finales de 2012 con Berta en Utopía, ese espacio donde la gente Lenca y de otras latitudes se reúne en Intibucá para planificar sus sueños, compartir esperanzas y alegrías en las luchas. La había visto muchas veces en marchas, plantones, tomas, luchando pues, pero nunca había hablado con ella. Llegamos a la hora de la cena. La oscuridad iba cayendo poco a poco. Medio centenar de Lencas, de pie la mayoría, saboreaban la cena en sus manos. Berta nos recibió con su serenidad distintiva. Nos ofrecieron comida junto a ellos. Además de los patastes y los frijolitos calientes nos saboreamos un te de piña con arroz. La noche terminó de caer junto a la neblina y luego de la cena, nos sentamos con Berta a conversar sobre las actividades que nos llevaron hasta allá. Su serenidad y su voz suave contrastaba con su fuerza. Esa fuerza interior que sólo puede ser sustentada por el apego a la verdad y a la justicia.

Berta se convirtió en una gran lideresa que durante muchos años condujo al pueblo Lenca en su lucha por el respeto de sus derechos ancestrales, vinculados todos con el territorio, cuyos títulos originarios han sido desconocidos por quienes quieren apropiarse de ellos ilegalmente. A pesar de incontables amenazas a su vida, Berta se ganó a pulso, a fuerza de coraje y corazón, el respeto de todo su pueblo. Hace mas de dos años fue condenada por portación ilegal de armas en un episodio confuso que supuso un capítulo mas en la triste y tenebrosa historia de persecución de las lideresas y lideres populares, muchos de los cuales acabaron asesinados por el único delito de defender los derechos que le son inherentes.

Lo que ocurre en el Aguán, en San Manuel, en Tornabé, Miami, Ensenada, Punta Piedra, Triunfo de la Cruz, Santa Bárbara, Copán y tantos otros sitios más de nuestra hermosa geografía, no es casualidad, ni mucho menos. Hay un elemento en común: la voracidad de las corporaciones transnacionales y la ambición de los apátridas que nos gobiernan por entregar las riquezas que son de todas y todos. Honduras no es un país pobre, es un país empobrecido por los criminales que lo tienen secuestrado. Honduras tiene suficientes riquezas para que no haya pobreza, pero unos pocos, cuya ambición sólo se compara con su cinismo, se oponen poniendo al estado y a los cuerpos paramilitares a su servicio, sin importarles el futuro ni la vida de la población.

Hace unas semanas fueron asesinados tres miembros del pueblo originario Tolupán en Locomapa, Yoro. De nuevo, el denominador común en este caso es la lucha por la defensa del territorio, de los bienes naturales que son el vínculo con el universo, con la vida y que está siendo destruido por la ambición de políticos, funcionarios estatales y empresarios. Lo que ellos no entienden, ni entenderán nunca es la responsabilidad histórica que los pueblos originarios y las personas de bien comparten y que les motiva a la defensa de la naturaleza, de la vida y del futuro de las generaciones que continuarán nuestro legado.

El COPINH se movilizó en contra de la construcción del proyecto hidroeléctrico “Agua Zarca” que impulsaba la empresa Desarrollos Energéticos S.A. DESA, propiedad de Fredy Nazar, uno de los hombres más ricos y poderosos de Honduras. Fundamentado en los derechos de los pueblos indígenas reconocidos en diferentes instrumentos jurídicos nacionales e internacionales, Berta Cáceres al frente del pueblo Lenca luchó incansablemente hasta parar completamente el proyecto. Esto le valió un proceso judicial que le llevó varios años hasta que sus derechos se impusieron.

Este caso es uno de los mejores para ejemplificar cómo el estado hondureño se ha convertido en instrumento primordial para la acumulación de capitales, por parte de la elite que tiene secuestrado el país para su propio beneficio. El proyecto hidroeléctrico “Agua Zarca” publicó en la Gaceta No. 32,588 de ocho de agosto de 2,011, “Contrata de Aprovechamiento de Aguas Nacionales Para Generación de Energía Eléctrica Mediante el Proyecto Hidroeléctrico Agua Zarca Ubicado Sobre el Río Gualcarque, del Municipio de San Francisco de Ojuera, Departamento de Santa Bárbara” firmado el 22 de enero de 2010 entre la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente SERNA y la empresa DESA.

Es interesante resaltar de este contrato varios aspectos. Primero, la fecha en que se firmó el contrato. Esto fue a escasos tres días de asumir el gobierno de Pepe Lobo, sucesor directo del golpe de estado. Se sabe que la SERNA recibió inmediatamente después del golpe, una avalancha de solicitudes, que incluyó la instalación física de aproximadamente treinta abogados de empresas que durante el gobierno de Mel Zelaya no pudieron obtener los permisos de explotación de RRNN por no cumplir con los requisitos, sea los de impacto ambiental o social. Así, una montaña de expedientes detenidos en base a ley, fueron tramitados y aprobados de forma expedita por los funcionarios golpistas. Es muy probable que el proyecto “Agua Zarca” fuera uno de ellos.
Esto nos lleva a las razones del golpe de estado. Es de conocimiento común que un grupo de empresarios de la elite hondureña conspiraron y pagaron enormes cantidades para financiar la trama que concluyó con el golpe de estado cívico militar que terminó con el gobierno de Zelaya.

Segundo, otro dato contundente que nos aporta el contrato en su cláusula quinta es el monto que dicha empresa pagaría a la Alcaldía de San Francisco de Ojuera en concepto de canon anual por el aprovechamiento de las aguas nacionales del río Gualcarque. Este se tasó en US$ 1,445.80 a pagarse en el mes de enero de cada año durante los primeros quince años de explotación y a partir del año dieciséis, sería de US$ 2,891.60. Estas cifras son realmente ridículas considerando el tamaño del proyecto y las consecuencias que el embalse tendría sobre población y territorio indígena. Además si lo contrastamos con la cifra que la misma empresa DESA manejó en base a sus proyecciones de pérdidas por el tiempo de paro provocado por el COPINH por un total de US$ 3,359,263.68, podemos inferir que dicha empresa ganaría anualmente la cantidad de US$ 20,155,578.48 o sea unos Lps.455,731,738.34. Est
o significa que la empresa pagaría a la Alcaldía de San Francisco de Ojuera la irrisoria cantidad del 0.007 por ciento del total de las ganancias de la empresa. Esto explica claramente el estado actual de cosas que el golpe de estado vino a restablecer y reafirmar. Los empresarios de la elite hondureña se muestran al desnudo en este análisis económico básico, muy ilustrativo.

Tercero,
resulta interesante resaltar cómo la institucionalidad del estado se ha convertido desde hace muchos años en instrumento al servicio de la acumulación privada de capitales. Para el caso, La Gaceta No. 32,405 es sumamente extraña y atípica por, al menos dos razones: 1. La fecha en que fue impresa: 31 de diciembre de 2010. 2: por el número de folios que contiene: al menos 2,375 páginas. Ustedes pueden imaginarse que cosas contiene esta inusual gaceta con casi cinco resmas de papel bond. En este sentido voy a permitirme especular en base a mis investigaciones y al convencimiento que tengo por lo hechos que ocurren a diario en Honduras, de que esta Gaceta no contiene mas que el pago mediante contratos, concesiones y a saber que cosas más, a los empresarios que financiaron el golpe de estado. Un dato mas sobre esta gaceta: es secreta. Les invito a consultarla. Ya varios intentos han fracasado, al preguntar en el despacho respectivo, la cara de sorpresa de los funcionarios, las fruncidas de ceño típicas y las explicaciones diciendo que esa gaceta no existe en la Empresa Nacional de Artes Gráficas. ¿Cuánto dinero se pagó a los empresarios en concesiones, contratos, y otros publicados en esa Gaceta en el gobierno de la aplanadora legislativa de los cachurecos?

Honduras sigue sorprendiéndonos, no sólo por los elevados niveles de degradación que el estado va mostrando en la tergiversación de su fin último, sino en la función fiel de testaferros que los más altos cargos del estado cumplen a favor de los grupos de poder.


Más allá de los hechos ya consumados, Berta fue una mujer excepcional, lideresa nata que condujo a su pueblo Lenca más allá de las reivindicaciones básicas, para elevarlos a la conciencia de pueblo indígena, de pueblo digno, de pueblo con derechos y con voluntad para defenderlos. Berta estará siempre en el corazón de su pueblo. Se eleva con la luz de su corazón, con la fuerza de Lempira y Etempica, con la sangre de los mártires y cómo dijo Alí Primera, los muertos que mueren por la vida no pueden llamarse muertos. Berta es de las imprescindible, de las que murieron luchando. Juramos como lo dijo Berta “vamos a ganar esta lucha… me lo dijo el río.”

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=209606

 

 

La lucha política e ideológica de los poderes establecidos contra pueblos, organizaciones y personas procura  convertir la legalidad (gracias a la 'democracia') de su acaparamiento económico territorial en realidad concreta.

 

 

 

Por qué atacan a la Sociedad Homo et Natura
24 de junio de 2014

Por: Sociedad Homo et Natura

La Sociedad Homo et Natura forma parte de un movimiento nacional propio libertario que no pide permiso a nadie para asumir las luchas populares en defensa de los derechos humanos de las naciones originarias, de los ecosistemas de la Sierra de Perijá y el Estuario (Lago) de Maracaibo.

Algunas de su gente viene desde 1985 movilizándose permanentemente con ecologistas y luchadores sociales al lado del pueblo Barí, posteriormente con los Yukpa en 1992 y más recientemente 2004 con los Wayuu del Socuy y Maché en apoyo de sus autonomías y autodeterminación como pueblos diferenciados, con derechos, y por la protección y defensa de sus aguas y territorios originales.

Hoy la organización Sociedad Homo et Natura concentra sus fuerzas dentro del movimiento social nacional que lucha:

 

Para que se haga justicia en el juicio contra los asesinos detenidos del gran Cacique Sabino Romero Izarra, se capturen los otros implicados y porque los actores materiales no sean los únicos que vayan al juicio y posteriormente a la cárcel, sino también los pudientes hacendados de la Asociación de Ganaderos de Machiques (Gadema) financiadores del sicariato ocurrido el 3 de marzo de 2013 en la comunidad Tukuko. Se exige además justicia por los otros siete dirigentes Yukpa que como Sabino fueron asesinados por orden de estos mismos violentos hacendados. El pasado lunes 23 de junio cumplió dos años del asesinato en la noche en el Parcelamiento las Flores de Alexander Fernández Fernández, su hermano José Luis Fernández Fernández y Leonel Romero cuñado de José Luis, menor de edad. En este mismo Parcelamiento fue asesinado 19 de diciembre de 2011 Darío Segundo García Fernández, primo de Alexander y José Luis Fernández Fernández. El 16 de abril de 2012 los sicarios ganaderos asesinaron con armas de guerra a un kilómetro de distancia en el Parcelamiento las Estrella a los jóvenes Yukpa dirigentes Lorenzo Romero (22) y Wilfrido Romero (27), yerno de Sabino Romero. Pese a todas las protestas el Ministerio Público y el CICPC no continuaron realizando las investigaciones.

 

1.      Hoy el juicio contra los asesinos de Sabino está entrapado y se corren rumos en Tribunales, Machiques y en la Sierra de Perijá que los ganaderos nunca serán imputados y que Ángel Romero Bracho (a) Manguera y a Giovanny Delgado (a) Mantequilla saldrán en un tiempo prudencial ya que personeros de Gadema, del GAES, de la Policía y políticos influyentes del Zulia andan buscando en las altas esfera del poder estatal la libertad negociada de los asesinos de Sabino.

 

2.      Para que el Estado Gobierno termine por cancelar las bienhechurías de las haciendas (Mi Deleite, La Delicia, Araguaney, el Carmen y Barranquilla) y parcelamientos como las Flores y la Estrellas aún no canceladas y el resto de la indemnización exigida por su viuda Lucía Martínez y sus hijos e hijas; hoy dicha exigencia está en manos de la Defensoría del Pueblo ante la tardanza y el máximo desinterés de cumplir dicho compromiso por parte de la Gobernación del Zulia e instancias gubernamentales nacionales como el Ministerio del Poder Popular de Agricultura y Tierra, el INTI y Ministerio del Poder Popular para los Pueblos Indígenas.

 

3.      Para que el Gobernador del Zulia Arias Cárdenas no imponga su criterio grupal de abrir una carboeléctrica en la mina Paso Diablo para generar electricidad para el Zulia y Colombia. A tal propuesta contaminante y a espaldas del 5to. Objetivo Histórico al Plan de la Patria hemos elaborado una propuesta de usar energía eólica y solar proveniente del Parque de la Guajira, o en todo caso en base a gas natural libre proveniente del oriente del país, o del Proyecto Rafael Urdaneta ubicado en el Golfo de Venezuela.

 

4.      Para que no se abran nuevas minas por parte de Carbozulia y el Ministerio de Energía y Petróleo en las cuenca de los río Socuy, Maché, Cachirí, Laja, Palmar, ni en los territorios Barí y Yukpa, ni en Casigua El Cubo, en el Carmelo. Así como se cierre las empresas depredadoras picadoras de piedra en la cuenca de los río Apón, Palmar y Cachirí que cuentan para sus operaciones con el visto bueno del Ministerio del Poder Popular para el Ambiente, hoy dirigido por el ingeniero Manuel Leonardo Tadeo Rodríguez.

 

5.      Para que el Gobernador del Zulia no cierre el Canal de Navegación del Estuario de Maracaibo basado en la falacia de estratificación de sal y la anoxia. Ya que ningún estudio científico ha determinado que la anoxia del estuario lo determina la sal, sino la materia orgánica generadora de fosforo y nitrógeno arrastrada por los ríos en especial el Catatumbo y el Limón.

 

6.      Todo este cuento de la cuña salina y la eutrofización del estuario montado por la Gobernación del Zulia está determinado por la construcción imperial de Puerto Bolívar o Puerto América en las islas del Golfo de Venezuela, a saber Zapara, San Bernardo/San Carlos y Pájaro.

 

En la medida que acumulamos pruebas científicas y fuerza populares en la calle el Diputado Diosdado Cabello pretende sacarnos del juego con una tarjeta amarilla acusándonos de golpistas y conspiradores vinculados a Altamira. Por favor, cuando él era estudiante ya mucho de nosotros andábamos haciendo la revolución, sólo que nuestra fuerza, en particular la de la Sociedad Homo et Natura, se desarrolla en las bases populares, sin aspirar a ser ministro o diputado alguno, sólo exigimos respeto y pruebas en Fiscalía. De lo contrario quedará dentro de la tradición que los hacendados afiliados a Gadema inventaron contra el profesor Lusbi Portillo y la organización Sociedad Homo et Natura en los tiempos de la cuarta república y posteriormente en la quinta república el General con Kioto o sin Kioto Martínez Mendoza, expresidente de Corpozulia. Los primeros aseguraban que éramos los representantes peruanos en la Sierra de Perijá y en los pueblos Barí y Yukpa del grupo guerrillero Sendero Luminoso, el General sin Kioto que éramos agentes de la CIA, paramilitares y representantes de poderosas empresas mineras internacionales; y ese camino ya ha sido trillados por verbos decadentes de altos funcionarios del gobierno chavista de hoy.

Nosotros emplazamos a los hombres del Gobierno a que hagan un debate verdadero con las bases del movimiento social popular venezolano en torno al extractivismo, el modelo fósil como modelo de vida rentista y el desarrollo, y sobre el papel de los movimientos sociales, los pueblos originarios, la ecología y la democracia participativa en la Venezuela del Siglo XXI. Y no continuar por el camino de la descalificación de los dirigentes sociales revolucionaros que construimos a diario la sociedad que queremos, esa que se debate en los Foros Sociales Mundiales.

Fuente: http://www.aporrea.org/actualidad/a190403.html

 

 

 Alternativas postcapitalistas

 

Necesitamos romper con visiones de progreso y de fuentes laborales que están justificando la destrucción tanto de comunidades como de ecosistemas. En ese camino hay que generalizar la toma de conciencia sobre:

 

”El extractivismo no es un rasgo aleatorio, sino que es la médula estructural constituyente del capitalismo periférico dependiente. Entonces, cómo pensar transformar una sociedad en términos de justicia, de sustentabilidad, de equidad, profundizando un aspecto medular del capitalismo periférico dependiente”.

 

La política minera de Macri:

extractivismo recargado
23 de febrero de 2016

El anuncio por parte del gobierno de Mauricio Macri de quitar las retenciones a las exportaciones mineras, además de garantizar un incremento sideral de la ya de por sí millonarias ganancias de las empresas trasnacionales dedicadas a este tipo de explotación, obliga a realizar un balance de los doce años de política minero-energética dinamizada por el kirchnerismo, así como del papel que ha jugado el Estado, e incluso el sistema científico nacional, en el sostenimiento y agudización de este modelo. Para analizar en profundidad la nueva medida y las raíces profundas del extractivismo en Argentina y en la región, desde Enredando las Mañanas conversamos el viernes 19 de febrero con Horacio Machado, docente de la Universidad Nacional de Catamarca e investigador del CONICET.

 

Por RNMA

 

¿Cuál es tu lectura del decreto Nº 349 que quita retenciones al sector minero? ¿Qué viene a plantear de novedoso esta iniciativa macrista con respecto al kirchnerismo en la materia?

En realidad la quita de las retenciones es correr todavía más el umbral del despojo, porque estamos ante un paquete tributario que fue pergeñado en la época de Martínez de Hoz, después concretado con la ley Nº 2456 y sus correlativas con Menem, y eso no fue tocado en absoluto durante los 12 años del kirchnerismo. El antecedente de esto es que en el año 2007, en un contexto de salto de la cotización internacional de los minerales con ganancias extraordinarias, el gobierno de Kirchner mediante resoluciones administrativas de la Secretaria de Minería, impone retenciones del 5 al 10% a las mineras. Obviamente las mineras apelaron esto, iniciaron un proceso judicial, porque afectaba los 30 años de “estabilidad fiscal” que le garantiza la ley 24196. Lo que vino a hacer Macri es eliminar esas retenciones, y lo que me llama mucho la atención es que esta medida fue anunciada como un “estímulo” de apoyo a las economías regionales. Lo cual en realidad es un disparate, ya que tiene efectos y consecuencias completamente contrarias.

El modelo minero es un modelo de enclave, beneficia exclusivamente a empresas transnacionales, por lo tanto, resulta irrisorio y ofensivo para la inteligencia media que en el decreto se mencione que se quiere favorecer pequeñas y medianas empresas. Estamos hablando de que las exportaciones mineras esta 100% concentrada en grandes oligopolios de empresas transnacionales. Las empresas pequeñas y medianas que trabajan con la minería son minería de cantera, dedicada a la construcción y al mercado interno, y no tienen ningún tipo de exportación. No hay ninguna justificación más que granjearse la simpatía de los capitales. Nada más que eso. Porque ni siquiera modifica significativamente la búsqueda que se pretende de atraer inversiones.

 

Si tuvieras que hacer un balance o señalar los aspectos principales del modelo minero de 12 años de kirchenirsmo, ¿qué nos dirías?

Una cosa que resulta llamativa de este anuncio es cómo gobernadores de provincias alineadas con el kirchnerismo estuvieron presentes apoyando y celebrando esta quita de retenciones. Habría que preguntarse por qué esto.

En realidad en el año 2004 el presidente Kirchner anuncia el Plan minero argentino. El mismo modelo de saqueo ahí tiene una inflexión y empieza a tener una retórica de que la minería podría aportar al desarrollo nacional, a la industrialización, y bajo esa retórica se pretendió justificar la continuidad de un modelo que venía dentro de los lineamientos del Consenso de Washington. Porque hay que decir que las leyes mineras de los ’90 fueron impuestas por el Banco Mundial a nuestro país y a otros 190 de toda América Latina, Asia y África. Tiene que ver con una re-localización general de las grandes empresas mineras, que tenían fuertes costos sociales, ambientales y tributarios en el norte, y empiezan a buscar nuevas reservas de estos yacimientos en los países del sur.

El Banco Mundial impulsa entonces una transformación de todo el marco legislativo, con el objeto principal de garantizar la rentabilidad de estas empresas. Este es el modelo que no se tocó, no se vio afectado, de hecho el Secretario de Minería del kirchnerismo, Jorge Mayoral, tiene fuertes vínculos con empresas mineras, él mismo es un empresario minero, entonces esto de la “ceocracia” podemos decir que ya tiene antecedentes en el modelo minero del kirchenirsmo. Con respecto a los gobiernos provinciales, hay que decir que este modelo minero profundiza una economía rentística. Los gobiernos provinciales no están interesados en el desarrollo del aparato productivo de los sectores locales, la minería no genera empleo. Estamos ante una economía de enclave, no tiene ningún tipo de encadenamiento con la economía local, al contrario, tiene efectos negativos, porque se trata de una actividad que consume muchísimos recursos hídricos y energéticos, que producen el desplazamiento de otras actividades locales. Nosotros siempre decimos que más que generar empleos producen destrucción de empleos, y esto se puede constatar a lo largo de las investigaciones, no sólo en nuestro país sino a lo largo de toda América Latina. Para que tengan un dato que ejemplifica esto, los casos de Chile y Perú, cuyas exportaciones mineras están alrededor del 70% del total de las exportaciones (un sector mucho más expandido), el empleo minero es menos del 1% del total de la población económicamente activa en estos países.

De manera tal que se trata efectivamente de un modelo de saqueo, y volviendo a lo que decía con respecto a cuál es el interés que tienen los gobiernos provinciales para apoyar este tipo de medidas, es que captan una mínima renta que les permite profundizar un modelo asistencial-clientelar que es el que predomina en estas provincias.

 

Conversando hace un tiempo con Raúl Zibechi desde la radio nos decía que el extractivismo no respeta a quien lo gestiona. Queríamos preguntarte por algo tan incómodo para la izquierda latinoamericana, y tan angustiante para los pueblos del continente, como es el dilema del extractivismo, que condiciona a países que tienen una larga tradición en ese sentido, como Bolivia, donde el despojo ha sido una constante desde Potosí hasta hoy con el auge del Litio, o Venezuela, donde el rentismo petrolero le ha generado una encerrona al proceso bolivariano. Sabiendo que no es una respuesta sencilla, y que incluso resulta todo un desafío salir del extractivismo en esas economías tan ancladas forzosamente en la extracción de bienes minerales o gasífero energéticos, ¿cuál es tu reflexión respecto de la coyuntura que vivimos a nivel continental?

Creo que la fuerza de los movimientos populares y la izquierda comprometida con procesos emancipatorios tienen que reflexionar fuertemente sobre esto. Los procesos de transformación que se han dado han significado un avance importante, sobre todo si uno los compara con las políticas del Consenso de Washington. Tenemos que pensar qué es lo que se ha transformado.

El extractivismo no es un rasgo aleatorio, sino que es la médula estructural constituyente del capitalismo periférico dependiente. Entonces, cómo pensar transformar una sociedad en términos de justicia, de sustentabilidad, de equidad, profundizando un aspecto medular del capitalismo periférico dependiente. Evidentemente hay acá una encerrona, que tiene que ver con el hecho de que en estos primeros momentos los gobiernos progresistas necesitaron reactivar la economía interna, generar puestos de trabajo, reactivar el consumo. Pero en un punto, nunca estuvo en agenda la transformación de la estructura productiva y la transformación del modelo de inserción periférico dependiente del país. El extractivismo no es solo un problema de nuestras economías, es una función metabólica del capitalismo a escala global. Es decir, se hace extractivismo acá, porque hay consumo sostenible en los modos de vida imperiales de los países dominantes. Mas allá de los flujos financieros y de las utilidades que se remiten desde el sur hacia el norte, nosotros ponemos mucho énfasis en los flujos materiales y los flujos de energía, quienes son en definitiva los que controlan, usufructúan y disponen de los territorios y las energías corporales de nuestras poblaciones.

En ese sentido, ¿qué papel juegan los pueblos organizados, las asambleas ciudadanas que vienen resistiendo todos estos años a este saqueo por parte de los malos gobiernos y las multinacionales?

Yo creo que el movimiento socio-territorial que ha venido tratando de batallar frente a esto, configura un espacio de lucha política fundamental para nuevos procesos de subjetivación política. Hay nuevos sujetos políticos que se empiezan a constituir y se empiezan a sumar. Y el gran desafío es cómo articular y sumar con sujetos políticos que tuvieron sus procesos de irrupción en otras épocas y otras fases, como el movimiento obrero, el movimiento de desocupados, el movimiento feminista, campesino y de pueblos originarios.

El movimiento socioterritorial que lucha contra el saqueo y la devastación de nuestros bienes naturales, configura un proceso de subjetivación de nuevo tipo, y que viene a dar nuevos contenidos a la idea de revolución. A la idea de un horizonte socialista que no piensa que solamente se puede concebir la justicia en términos de redistribución de la riqueza, sino que tenemos que pensar en una re-significación de la riqueza y preguntarnos qué significa la idea de riqueza más allá del velo del dinero y del velo de la mercancía.

 

Por último, siendo muy cercano a las luchas socio-ambientales en todo este tiempo, pero también parte de la Universidad y de un sistema científico que, por lo general, tiende a ser cómplice de esta política de despojo, saqueo y colonialidad, ¿cuál es tu reflexión sobre el papel que ha cumplido la ciencia, la universidad, la investigación, muchas veces acompañando y siendo cómplice, como en el caso especifico de las universidades, que vienen recibiendo fondos de ese mismo engranaje, sumamente aceitado, que se basa en el saqueo y la contaminación constantes?

Es un tema muy interesante y estratégico. Los presuntos científicos y técnicos académicos, prestan un servicio muy importante a la política de saqueo, que tiene que ver con la legitimación bajo un halo presuntamente científico de estas políticas neocoloniales. Y la verdad es que estas políticas de saqueo y extractivismo, no solo en el tema minero sino sojero, petrolero, etc., ha partido a la comunidad académica, produciendo re-acomodamientos en términos de intereses.

· De un lado, podemos ver la oficialidad de las instituciones del sistema científico y universitario, que se han plegado mayoritariamente a estas políticas de legitimación del extractivismo. Por eso no es casual tampoco la continuidad de Lino Barañao, siendo ministro de Cristina Kirchner y continuando hoy con Macri.

· Por otro lado, también hay muchos otros científicos, docentes que han venido dando una batalla muy desigual y acompañando a lo que creemos como un aspecto estratégico para los procesos de emancipación: la reivindicación de una ciencia que tiene que estar al servicio de los intereses populares y no al servicio de las grandes transnacionales. No puedo deja de mencionar el caso emblemático de la lucha de Andrés Carrasco, denunciando los efectos letales del glifosato y que con toda su carrera académica ha sido completamente marginalizado por el CONICET. También el extractivismo constituye al ámbito científico y de las universidades en un espacio de disputa, donde nosotros como sujetos activos de esto (me refiero a toda la comunidad académica: estudiantes, docentes e investigadores), tenemos que corrernos de esa pretensión ingenua de neutralidad.

El conocimiento no es políticamente neutro, tiene efectos en términos de prácticas, de legitimación de órdenes sociales, entonces tenemos que asumir cabalmente las consecuencias de nuestras investigaciones y del lugar donde nosotros estamos parados. Esto da mucho para hablar, pero simplemente quería remarcar con fuerza que hay pueblos que están movilizados. La política del extractivismo atraviesa las lógicas de los partidos, las izquierdas y las derechas, y nos lleva a pensar nuevos procesos de subjetivación política y horizontes para imaginar por dónde van los desafíos de la emancipación, de la transformación real de este capitalismo periférico dependiente; las cosas que están pasando hoy en Venezuela son indicativas de la complejidad del escenario y me parece que por ahí hay que buscar este tipo de alternativas.

Fuente: http://www.anred.org/spip.php?article11536

 

 

 

"El proceso de construcción histórica de nuestros territorios ha estado atravesado por un constante esquema de acumulación de territorio, acotado a los esquemas de los estilos de desarrollo propuestos por los centros hegemónicos de poder capitalista contemporáneos, que impusieron sucesivamente un determinado modelo de país". 
 

"No hay discusión en torno del impacto directo de este esquema “productivo” con la debacle de las inundaciones recientes en la zona del litoral y norte argentino, que además son las importantes en los últimos 60 años".

 

 

 

Una lógica que produce inundación y daño ambiental

Acumulación y desmonte
1  de enero de 2016

Por R. Gómez Mederos (Rebelión)

Desde los tiempos de la brutal conquista de Nuestramerica hasta nuestros días, el proceso de construcción histórica de nuestros territorios ha estado atravesado por un constante esquema de acumulación de territorio, acotado a los esquemas de los estilos de desarrollo propuestos por los centros hegemónicos de poder capitalista contemporáneos, que impusieron sucesivamente un determinado modelo de país. 

Desde siempre el avasallamiento sobre grandes contingentes humanos fue uno de los modos de apropiación del territorio; fueron las naciones originarias las primeras en sufrir el éxodo constante y el embate de la violencia de la conquista.

Según el Banco Mundial, en estos últimos años se está produciendo un boon comprador por parte de corporaciones de grandes extensiones de tierras en países en vías de desarrollo, los cálculos son 50 millones de hectáreas; el resultado: extranjerización, acaparamiento, reordenamiento y zonificación, con una fuerte re diagramación de la distribución de las aéreas de cultivo intensivo, minero y maderero respectivamente.

Desmonte y tragedia

Es más que evidente la relación directa entre el modelo de desmonte y extensión de la frontera agropecuaria hacia zonas extra-mesopotámicas, pero también la tala de bosques nativos hacia las zonas “estipuladas pretenciosamente” como de exclusividad agrícola industrial.

No hay discusión en torno del impacto directo de este esquema “productivo” con la debacle de las inundaciones recientes en la zona del litoral y norte argentino, que además son las importantes en los últimos 60 años.

La sojización provoca la falta de drenaje de superficies como consecuencia del monocultivo y la intensificación de su impacto se hace sentir de manera brutal, la dinámica del desmonte como consecuencia de la ampliación de la frontera agrícola, avanzó sobre 85000 hectáreas de monte nativo solamente en la provincia de Entre Ríos, una de la provincias más afectadas por las inundaciones. Pero estas no solamente se han producido a la orilla del Río Uruguay y toda la zona del litoral, sino que además en los límites con Brasil y Paraguay, dos países con las mismas características en cuanto del esquema productivo que han adoptado, lo que hasta ahora ha causado la evacuación de 170000 personas en los tres países.

La conservación de un equilibrio biodiverso es la garantía de una estabilidad climática local, pero el impacto de la modificación eco geográfico, la modificación del paisaje y el uso abusivo de la tierra no respetando el ciclo natural de descanso, pero fundamentalmente cambiando el uso de la tierra, en el 80 % de los casos, provocando un vergonzoso desmonte, dibujan un escenario futuro con pocas chances de cambiar, las bajas a las retenciones del campo dan aún más vía libre a un incentivo mayor al aumento de la productividad y la súper explotación de las tierras de cultivo, con las ya sabidas consecuencias.

Aunque hasta ahora el panorama presente y futuro es por demás desalentador, no termina ahí la desgracia; según un informe de la ONU, Argentina es el país número 10 en la tala de sus árboles, para distintos usos, pero fundamentalmente para ampliar su frontera agroindustrial, solamente por año se talan nada menos que 300000 mil hectáreas, contrariamente , Argentina vende commodities baratos a países como China, el que aumenta 1,5 millones de hectáreas de sus bosques , la misma cantidad que perdió nuestro país entre el año 2010 y 2015 ; hacia el año 1990 Argentina contaba con casi 35 millones de hectáreas de bosques , hoy solo tiene 27 millones ,es decir que en 25 años perdió la cuarta parte de ellos.

Con la reciente catástrofe de las inundaciones, uno de las provincias más afectadas, Entre Ríos, y una de sus ciudades, Concordia, demuestran en la práctica que este esquema de desmonte ,que en 7 años arrasó con 2 millones de hectáreas, de las cuales 620000 eran bosques protegidos, y en la que, como decíamos más arriba, Entre Ríos, destruyó 85000, no tiene razón de seguir como hasta ahora; recordemos que la situación de Selva Misionera, atravesada por los ríos Uruguay, Paraná e Iguazú, es crítica ya que sólo queda un 7% de la superficie original de bosques, un ejemplo vivo de lo que hasta ahora ocurrió.

El agravamiento de la situación en el litoral y el norte de nuestro país, recicla un esquema de la dependencia y de desidia. El sitio del desastre es una zona geo- estratégica para la región y se constituye como un sector territorial en el cual han puesto los ojos los países más importantes del mundo, incluido EEUU como el principal.

La Cuenca del Plata acopia el 82% del caudal de los ríos de Argentina, entre ellos Paraná, Paraguay, Uruguay y de La Plata, en Sudamérica es el tercer reservorio de agua dulce y la quinta cuenca hídrica más grande del globo. Es decir,
su importancia es central en cuanto de la preservación del ecosistema que lo rodea, incluido los cinco países que atraviesa.

Tener uno de los sistemas más biodiversos del mundo requiere un sistema de preservación y sustentabilidad, acotado a sus propios requerimientos naturales, desequilibrar este, trae lo que hasta ahora hemos visto, un éxodo enorme de pobladores nativos viviendo
en condiciones de hacinación y desesperanza, hasta ahora son 20000 los evacuados, para algunos sólo un número. 

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=207388

 

La búsqueda de una solución a la crisis ecológica mediante eliminación de parte de la población "quieren distraernos de sus auténticas causas.

Ahora bien, no es porque somos demasiado numerosos, por lo que el 50% de los alimentos producidos a nivel mundial nunca acaba ni en nuestros platos ni en nuestros frigoríficos.

No es porque somos demasiado numerosos que la parte que acaba en nuestros platos o en nuestros frigoríficos llega después de haber recorrido miles de kilómetros a menudo inútiles.

No es porque somos demasiado numerosos que esta parte implica cada vez más la carne, especialmente la de vacuno, cuando la alimentación con mucha carne es mala para la salud.

No es porque somos demasiado numerosos que las empresas gastan fortunas en publicidad para provocar en la gente artificialmente necesidades de consumo alienadas, compensación miserable para la pobreza de las relaciones humanas en esta sociedad.

No es porque somos demasiado numerosos que las empresas rivalizan en ingeniosidad para que las mercancías que nos venden se usen y se averíen cada vez más rápido y que no sean reparables.

No es porque somos demasiado numerosos que los estados gasten fortunas y derrochen ingentes recursos en armamento y en materiales de vigilancia y seguridad.

No es porque somos demasiado numerosos, en fin, por lo que quienes toman las decisiones económicas y políticas, aunque estén perfectamente informados de los peligros, rechazan desde hace medio siglo organizar seriamente la transición hacia un sistema energético basado exclusivamente en las renovables que bastan ampliamente para satisfacer las necesidades energéticas de la humanidad".

 

 

 

Frente a la urgencia ecológica

Proyecto de sociedad, programa, estrategia

17 de agosto de 2015

 Por Daniel Tanuro (Viento Sur)

Transcripción (abreviada) de la exposición realizada el 28 de julio en el marco del 32 Encuentro Internacional de Jóvenes de la IV Internacional, organizado en Bélgica. Agradezco las aportaciones de quienes intervinieron, que me han llevado a retocar y precisar este texto en algunos puntos.

En abril de 2014, dos equipos diferentes de glaciólogos americanos especialistas en la Antártida llegaron -por métodos diferentes, basados en la observación- a la misma conclusión: debido al calentamiento global, una parte del casquete glaciar ha comenzado a derretirse y este deshielo es irreversible.

Aunque los científicos son reacios a decir que sus proyecciones son ciertas al 100%, estos fueron categóricos: “El punto de no retorno se ha sobrepasado” declararon en una conferencia de prensa conjunta. Ya nada, según ellos, puede impedir una aumento del nivel de los océanos de 1,2 metros en los próximos 300 o 400 años. Consideran más que probable que el fenómeno provocará una desestabilización acelerada de de la zona adyacente, lo que posteriormente podría desencadenar un aumento suplementario del nivel de los océanos de más de 3 metros /1.

 

La catástrofe silenciosa está en marcha

Las consecuencias de un aumento del nivel de los océanos de tal magnitud no se le escapan a nadie. Es suficiente recordar que 10 millones de habitantes de Egipto viven a menos de 1 metro de altitud, 15 millones en Bangladesh, unos 30 millones en China e India, unos 20 millones en Vietnam... Sin contar las grandes ciudades construidas en las zonas costeras: Londres, Nueva York, San Francisco...

Sin duda, se pueden construir diques de un metro de alto, a condición de contar con los medios financieros y tecnológicos. Pero no se pueden construir diques de diez metros de altura. Incluso si se pudiera, pocas personas aceptarían vivir tras él.

Ahora bien para comprender bien la dimensión de la amenaza, hay que saber que el deshielo del casquete antártico solo es una de las cuatro causas del alza del nivel de los océanos. Las otras tres son: la dilatación térmica de las masas de agua, el deshielo de los glaciares de las montañas y el deshielo del casquete de Groelandia. Si la cantidad de hielo acumulada bajo las tierras sumergidas se fundiera completamente, le seguiría una subida del mar de más de 90 metros.

Uno de los autores del capítulo “aumento del nivel del mar” del cuarto informe del GIEC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático), Anders Levermann, intentó globalizar las proyecciones del aumento que los modelos imputan a estas cuatro causas. Su conclusión es inquietante: a cada grado Celsius de aumento de la temperatura media de la superficie respecto a la de finales del siglo XVIII le correspondería un aumento del nivel de los océanos de 1,3 metros en el punto de equilibrio/2.

El diferencial de temperatura en relación al periodo es actualmente de 0,8º C de aquí a final de siglo Si Levermann tiene razón, el correspondiente aumento de 1,84 metros en el equilibrio es ya inevitable.

Fatih Birol ”economista jefe” en la Agencia Internacional de la Energía no es ni un bolchevique ni un ecosocialista. Recientemente, ha admitido que la tendencia actual en materia de emisión de gases de efecto invernadero es perfectamente coherente con un recalentamiento de 6º C de aquí a finales de siglo, pudiendo llegar más allá de 11ºC /3.

En la hipótesis en que las conclusiones de Levermann sean exactas, entonces estaríamos creando las condiciones del equivalente aumento del nivel de los mares en equilibrio de 13,8 metros o más. Es una de las razones por las que ninguna adaptación a un calentamiento de esta amplitud es posible en un mundo de 9.000 millones de habitantes /4.

En estas proyecciones la expresión “en equilibrio” significa esto: el momento en el que se alcanzará un nuevo punto de equilibrio entre la temperatura media de superficie y la cantidad de hielo presente en el globo. Concretamente esta vuelta al equilibrio energético del sistema Tierra debería tardar entre mil y alrededor de dos mil años.

De mil a dos mil años, es mucho tiempo. Pero el aspecto importante es que el proceso, una vez iniciado, no puede detenerse: a determinada concentración atmosférica X de gas invernadero corresponderá inexorablemente una aumento Y de la temperatura, que provocará una dilatación Zde las masas de agua y el deshielo de una cantidad Z’ de hielo que, transformado en agua, aumentará el volumen de los mares.

La única manera de parar este encadenamiento de causas y efectos sería colocar el planeta en el congelador. Existe una especie de congelador natural: son las glaciaciones. Pero evidentemente, las glaciaciones no se desencadenan por encargo. Los astrofísicos creen que la próxima sucederá lo más pronto, dentro de 30.000 años.

Hasta ahora, sólo he recordado el impacto del calentamiento sobre el aumento del nivel de los océanos. Este aumento da una imagen impresionante del terrible peligro -irreversible a escala humana del tiempo- que se acumula en silencio encima de nuestras cabezas. Pero, como sabéis, es solo una de las consecuencias del cambio climático. Me limito a enumerar rápidamente otras, que son más amenazadoras a corto plazo que el aumento de las aguas y algunas de las cuales ya son perceptibles:

 

 El descenso de la productividad agrícola. Se estima que la productividad global aumentará hasta 3ºC de aumento de temperatura respecto al siglo XVIII. Pero ahora baja en algunas regiones tropicales, especialmente en África subsahariana.

Los fenómenos meteorológicos extremos. Si este campamento de jóvenes hubiera empezado dos semanas antes, habría llegado en plena canícula, con temperaturas superiores a los 35º durante más de una semana lo que en otro tiempo era excepcional en estas regiones, pero que tiende a producirse cada vez más a menudo.

Las consecuencias para la salud: si vuelve a hacer calor y os tumbáis en el bosque, tened cuidado con las garrapatas. Estos acáridos portadores de la enfermedad de Lyme son mucho más numerosos que antes porque los inviernos son cada vez más suaves. En las regiones subtropicales, la extensión de la zona propicia al desarrollo de la malaria es ya un grave problema sanitario.

 

 Una degradación acelerada de todos los parámetros ecológicos

 

Al mismo tiempo, el cambio climático sólo es una manifestación entre otras de una degradación acelerada del medio ambiente. A propósito de esto, se habla de una “crisis ecológica”. He explicado anteriormente por qué esta expresión, en mi opinión, es impropia. Limitémonos por ahora con dejar constancia de que la “crisis ecológica” conlleva numerosas facetas. Las principales son las siguientes:

·        La acidificación de los océanos: constituye una seria amenaza para numerosos organismos marinos cuyo esqueleto externo de carbonato de calcio no resistiría una acidificación demasiado fuerte.

·         El declive de la biodiversidad: actualmente se conoce lo que los biólogos denominan la “sexta ola de extinción” de los seres vivos y es más rápida que la precedente que es la de la desaparición de los dinosaurios hace sesenta millones de años.

·         La alteración del ciclo del nitrógeno y el fósforo, lo que podría provocar un fenómeno mal conocido de muerte súbita de los océanos que parece que ya se produjo de forma natural en la historia de la Tierra.

·         La destrucción de la capa de ozono en la estratosfera que nos protege de los rayos ultravioletas. Es el único dossier medioambiental importante sobre el que los aspectos positivos han mejorado, volveré sobre esto más adelante.

·         La degradación y sobreexplotación de las reservas de agua: actualmente, el 25% de los cursos de agua no llegan al mar porque sufren captaciones muy importantes, especialmente por la agricultura de regadío.

·         El envenenamiento químico de la biosfera: en un siglo, la industria química ha creado 100 millones de moléculas que no existían en la naturaleza y de las que un cierto número, especialmente los compuestos tóxicos, no pueden ser descompuestos por agentes naturales.

·         La destrucción de los suelos y la pérdida de tierras cultivables.

 

 

Todos estos fenómenos están interconectados y el cambio climático ocupa una posición central. La acidificación de los océanos, por ejemplo, es el resultado de las crecientes concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono, que al mismo tiempo, es el principal gas de efecto invernadero. El declive de la biodiversidad, así mismo, se debe en parte al calentamiento: es tan rápido que algunas especies no llegan a salvarse mediante la migración.

 

Sobre todo, todos estos fenómenos tienen en común que su representación gráfica permite observar curvas análogas, de tipo exponencial, con una aceleración neta desde los “Treinta Gloriosos”:

·         la curva de las concentraciones atmosféricas de gas de efecto invernadero en función del tiempo es exponencial;

·         la curva del número de especies que desaparecen en función del tiempo es exponencial;

·         el aumento de la acidificación de los océanos en función del tiempo es exponencial;

·         la cantidad de suelos destruidos es una curva exponencial

·         la cantidad de fosfatos y nitratos arrojados al mar lo es igualmente.

El perfil común de todas estas curvas demuestra claramente un origen común. La cuestión planteada es: ¿cuál es este origen?

 

Sí a la transición demográfica, no a las maniobras de distracción

A esta pregunta, un sector reaccionario y misántropo, muy presente en los medios de comunicación de masas, responde señalando con el dedo la naturaleza humana o la población, o a las dos. La Tierra estaría “enferma de humanidad” como dice James Lovelock en la conclusión de su ensayo sobre Gaia /5. Patriarcado obliga, las mujeres están en el punto de mira de esos señores.

Debemos ser muy firmes en esta cuestión. Se da por supuesto que el número de seres humanos sobre la Tierra, es un factor de la ecuación medioambiental. Sería estúpido negarlo. Además, somos partidarios de la estabilización de la población, lo que se llama la transición demográfica. Pero ponemos en guardia sobre las soluciones autoritarias, neoliberales y bárbaras que la obsesión demográfica hace germinar en ciertos cerebros, por ejemplo, la proposición de establecer “derechos de procrear” intercambiables, semejante a los “derechos de contaminar”.

La transición demográfica depende fundamentalmente de dos elementos: el derecho de las mujeres a controlar su propia fecundidad -incluyendo el derecho al aborto en buenas condiciones- y una seguridad social digna de ese nombre -especialmente, un sistema de pensiones que permita a las personas mayores vivir dignamente sin la ayuda de numerosos hijos-.

Si se excluyen las soluciones bárbaras -¡y evidentemente hay que excluirlas!- la transición demográfica es un proceso lento, que no responde a la urgencia medioambiental. Por eso, hay que estar vigilantes: lo más normal es que quienes buscan una solución a la crisis ecológica por parte de la población quieren distraernos de sus auténticas causas.

Ahora bien, no es porque somos demasiado numerosos, por lo que el 50% de los alimentos producidos a nivel mundial nunca acaba ni en nuestros platos ni en nuestros frigoríficos.

No es porque somos demasiado numerosos que la parte que acaba en nuestros platos o en nuestros frigoríficos llega después de haber recorrido miles de kilómetros a menudo inútiles.

No es porque somos demasiado numerosos que esta parte implica cada vez más la carne, especialmente la de vacuno, cuando la alimentación con mucha carne es mala para la salud.

No es porque somos demasiado numerosos que las empresas gastan fortunas en publicidad para provocar en la gente artificialmente necesidades de consumo alienadas, compensación miserable para la pobreza de las relaciones humanas en esta sociedad.

No es porque somos demasiado numerosos que las empresas rivalizan en ingeniosidad para que las mercancías que nos venden se usen y se averíen cada vez más rápido y que no sean reparables.

No es porque somos demasiado numerosos que los estados gasten fortunas y derrochen ingentes recursos en armamento y en materiales de vigilancia y seguridad.

No es porque somos demasiado numerosos, en fin, por lo que quienes toman las decisiones económicas y políticas, aunque estén perfectamente informados de los peligros, rechazan desde hace medio siglo organizar seriamente la transición hacia un sistema energético basado exclusivamente en las renovables que bastan ampliamente para satisfacer las necesidades energéticas de la humanidad.

 

En realidad, lo habéis comprendido, la causa de estos fenómenos no es la población ni la naturaleza humana sino el capitalismo y la “naturaleza” de esta forma de producción contra natura. En realidad, las curvas exponenciales de la degradación medioambiental no son otra cosa que la manifestación de la ley fundamental del capitalismo: “Siempre más”.

Un capitalismo sin crecimiento es una contradicción en sus propios términos". (...)

26/08/2015

Traducción VIENTO SUR

Notas

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=202665

En consecuencia, abajo y a la izquierda, el Nunca Más al poder real y a su sistema político nos exige generalizar el involucramiento en la lucha de los:

 

Pueblos del Abya Yala frente a los desafíos climáticos

LOS  PUEBLOS INDIGENAS TE LLAMAN A  LA ACCION
10 de diciembre de 2014

Nosotros, representantes de los pueblos indígenas del Abya Yala y del mundo, reunidos en la Maloca del Pabellón Indígena de la COP20, desde el 2 de diciembre para discutir y reflexionar las causas del Cambio Climático en el mundo y aportar a los caminos de solución que se deben asumir en las Cumbres Mundiales, elevamos nuestra voz para decir:

1° El Cambio Climático está enfermando nuestra Madre Tierra, está interrumpiendo la unidad entre humanos y naturaleza que durante siglos ha permitido la vida sobre el planeta.  Esta situación nos provoca un sentimiento profundo de tristeza porque impacta en la relación que los pueblos indígenas hemos desarrollado con la naturaleza; una naturaleza viva que la comprendemos como totalidad de la que formamos parte.  Así, si se enferma la Tierra,  los pueblos indígenas también nos enfermamos.

2° Los jefes de Estados están reunidos para discutir este problema, para buscar soluciones al desastre que se viene produciendo con la Madre Tierra.  Sin embargo, vemos con gran preocupación que las salidas que se están buscando no hablan del verdadero problema, y por lo tanto no cambiarán el destino de desastre en el cual estamos.  Estamos afectando la Madre Tierra y no se está encontrando soluciones verdaderas que reviertan el proceso, que protejan y defiendan la integridad de la naturaleza.

3° Para nosotros, los pueblos indígenas del Abya Yala y del mundo, el desastre que se está produciendo con la Madre Tierra tiene un origen, una causa estructural; tiene que ver con un modo de desarrollo que se ha instaurado y generalizado en el mundo, un modo de vida que busca incansablemente crear nuevas necesidades, aunque éstas sean fugaces.  Estamos ante un modelo de desarrollo que tiene como centro la producción de riqueza y la distribución profundamente desigual de ella.

4° El modelo de desarrollo que está enfermando la Madre Tierra tiene nombre y apellido, se llama capitalismo del siglo XXI, y aquí en el Abya Yala tiene un rostro perverso de largo aliento llamado extractivismo, extracción de riqueza y expropiación de territorios a favor del capital global, a favor de la concentración de la riqueza en unas cuantas manos y despojo de territorios para los pueblos indígenas.  Nos están despojando de nuestro Vivir Bien y Vida Plena que implica vivir en armonía con la naturaleza.

5° El extractivismo del Abya Yala se muestra en todas las iniciativas que toman los gobiernos de nuestra región y que implican: ampliación de la frontera hidrocarburífera, priorización de las actividades mineras y de hidroeléctricas respecto de las necesidades de los pueblos, crecimiento de la deforestación para la conversión de los bosques en zonas con cultivos agroindustriales.  Lo más triste de esta situación es que los gobiernos de izquierda y de derecha se comportan de manera similar ante la acumulación por despojo como característica fundamental del capital global, cuyas principales víctimas somos los pueblos indígenas.

6° Los gobiernos progresistas de nuestra región, los que acuñaron el horizonte del socialismo del siglo XXI, en realidad se han convertido en hacedores e impulsores del capitalismo del siglo XXI.  Usando frases populares como Revolución Ciudadana o Revolución Democrático Cultural, redistribuyendo riqueza de manera menos asimétrica y componiendo sus gobiernos con algunos sectores sociales que en un pasado formaron parte de las luchas, hoy en día pretenden mostrarse como alternativos sin modificar las claves y los compases de ese rostro reverso de larga data del capitalismo global que en nuestra región del Abya Yala se llama extractivismo.

7° Nosotros, los pueblos indígenas del Abya Yala, hemos resistido y luchado a lo largo de nuestra historia con este modelo de desarrollo, con este modelo de colonización, con este modelo de acumulación de riqueza fundamentado en el despojo de nuestros territorios y recursos naturales.  Con nuestras luchas hemos buscado dignificar el nacimiento colonizado de los Estados y Naciones que conforman el Abya Yala, que conforman la región de América Latina, por eso no nos sorprende que un derecho tan fundamental como es el de Consulta para el consentimiento libre e informado, hoy día sea utilizado como una herramienta que antes que proteger el Derecho de Consulta, lo desnaturaliza y usan a su antojo.

8° Este panorama nos lleva a convocar a todos los pueblos del mundo, y a quienes  se congregan en la Cumbre de los Pueblos en Lima-Perú, a tomar caminos alternativos que nos acerquen a las verdaderas soluciones del Cambio Climático, a las verdaderas soluciones que reviertan los impactos que está sufriendo la Madre Tierra.  La defensa de la Madre Tierra y sus derechos es también la defensa de los pueblos y la vida.  La acumulación de riquezas a cambio del despojo de nuestros territorios es la agenda de las grandes corporaciones financieras y económicas que están metidas dentro de los Estados.

9º Llamamos a persistir en nuestro  camino de la autodeterminación de los pueblos, de la sociedad civil organizada, como la alternativa principal que nos permitirá encontrar salidas al problema estructural del Cambio Climático. Consolidar y reconstituir nuestra Territorialidad y titularidad integral de nuestros territorios y el control de todos sus recursos. Detener  los grandes motores del calentamiento global como son las operaciones extractivas y agroindustriales. Exigir el acceso directo de los fondos climáticos, y en especial de las mujeres indígenas en las estrategias de adaptación. Detener la criminalización y judicialización de la libre determinación porque es imposible defender a la madre tierra persiguiendo a los que la defienden.

Ni  despojo  colonial  ni  desarrollismo extractivista.

Solución climática  global.

Territorialidad y libre determinación de los pueblos indígenas

para el buen vivir y vida plena para el enfriamiento global.

Fuente: http://www.cop20.coica.org.ec/index.php/component/k2/item/152-pueblos-del-abya-yala-frente-a-los-desafios-climaticos

 

 

Nos interpela la siguiente convocatoria frente a situaciones similares:

 

 

Chavismo, crisis histórica y fin de ciclo:

 

repensarnos desde el territorio
4  de enero de 2016

Por Emiliano Teran Mantovani (Rebelión)

 

 

(...)Repensarnos desde el territorio: la ecología política del chavismo

Una de las paradojas de la Revolución Bolivariana ha sido que, mientras se otorgaban a las luchas populares algunas banderas de reivindicación radicales, generalmente no se concretaba una territorialización del poder que posibilitara la constitución masiva del proyecto. Esto significa que las pulsiones y las energías se orientaron fundamentalmente a grandes ideales (el Socialismo del Siglo XXI), factores metafísicos y trascendentales, tiempos pasados y futuros, y a formas mediadas de poder, y muy poco a reproducir desde abajo, en el aquí y el ahora, esta radicalidad emancipatoria.

Si recordamos las luchas sociales del primer siglo republicano (de principios del siglo XIX a principios del XX), éstas estaban movidas fundamentalmente por un deseo de recuperar la riqueza concreta (principalmente la tierra). Con el desarrollo del capitalismo rentístico, y con el perfil urbano que toma la territorialidad y la subjetividad del venezolano, las pulsiones de las luchas populares se han dirigido hacia la riqueza abstracta (básicamente, la renta del petróleo), y esto sigue siendo así en la actualidad.

 

Discutir nuevamente, todo, desde abajo, al calor del sacudón del giro electoral reciente, es una ocasión para repensar estos procesos históricos, y los ocurridos en la Revolución Bolivariana en los últimos años, y tratar de recuperar el centro de la producción política en el territorio, en la superficie. Esto de ninguna manera implica un aislamiento o abandono de las luchas a escalas nacionales o estatales, que serán trascendentales en el futuro. Más bien nos hace recordar que una de las expresiones más radicales del « mandar obedeciendo » en Venezuela en los últimos años se produjo el 12 y 13 de abril de 2002, mostrando cómo los de abajo sacuden las bases de un movimiento de restauración conservadora y reinician un proceso instituyente hacia arriba. La vuelta popular contrahegemónica a Miraflores ahora, en estos tiempos, cobra el sentido de la exigencia a que los de arriba hagan parte del planteado « golpe de timón » y que se recupere la esencia reivindicativa del proyecto.

 

Pero si entonces la lucha popular territorial fuese el punto de partida político de cualquier agenda, a cualquier escala geográfica, la pregunta clave parece ser cómo comenzar a reterritorializar las luchas sociales en Venezuela, que podrían estar configurándose en un nuevo ciclo histórico; cómo resignificar el chavismo originario sobre sí mismo, sobre la materialidad de sus cuerpos, de sus entornos, de sus cotidianidades.

 

Necesario es recuperar la centralidad de los medios de reproducción de la vida en la agenda de lucha popular – y no sólo atender a los medios de producción, como lo ha planteado Silvia Federici –. Ahí se juntan y se encuentran todos los de abajo: chavistas convencidos, chavistas desencantados, exchavistas, opositores de las clases trabajadoras, « ni-nis » de los barrios urbanos, pero también esas subjetividades un tanto más alejadas de nuestra modernidad petrolera como los pueblos indígenas, que no obstante se vieron de una u otra forma involucrados en el proceso de cambios. La subjetividad popular del chavismo nació precisamente de la negación radical que el capital – en su forma rentista – hace a las personas de sus medios de reproducción de la vida. Tal vez ahí, en primer lugar, deba reencontrarse.

 

No hay socialismo sin agua, no hay autonomía política ni resistencias sostenibles (resiliencia) a una restauración conservadora sin autonomía material, no hay proyecto emancipatorio sin las posibilidades de acercarnos a la gestión de la vida y el territorio. Esto es lo que hemos llamado la ecología política del chavismo contrahegemónico.

 

Los tiempos animan para reimpulsar agendas populares de transformación. Sobre esto propondremos para cerrar:

Ø En Venezuela básicamente en la actualidad no hay un referente ético que nutra el discurso político. Ante la metástasis de la corrupción y el descrédito que salpica los proyectos políticos, es necesario hacer un claro deslinde: ¿qué supone, por ejemplo, para las bases populares del chavismo, denunciar a una burocracia corrupta y decir ¡no en nuestro nombre!? Y luego, ¿cuál es el proyecto colectivo que surge de esta reivindicación ética?

Ø Es necesario reconocer que un proyecto de lo común en Venezuela tiene sus particularidades: no tiene, por ejemplo, los rasgos generales de las comunidades indígenas como en Bolivia, Ecuador o Guatemala, siendo en cambio fundamentalmente de perfil urbano. Son pues, formas de comunidad muy movibles, diversas, volátiles y en permanente reformulación. Estas son las bases sobre las cuales debemos partir para pensarnos desde lo común.

Ø Luchas desde abajo aisladas no tienen pertinencia histórica. En este sentido, la proliferación de redes de organizaciones populares y plataformas de movimientos sociales es vital. Hay un interesante saldo de experiencias, saberes y organización que ha dejado la Revolución Bolivariana. Tenemos demasiado para aprender unos de otros, de los de abajo, que conforman un tejido de saberes y haceres populares que representan la base material para un proyecto emancipatorio: redes de producción agrícola, producción cultural en barrios urbanos, formas de economía cooperativa y solidaria, gestiones territoriales comunitarias en las ciudades y en zonas rurales, y un largo etcétera. Esto está ahí. Ahora, ¿cómo lo convertimos en una amplia red?

Ø Una agenda mínima popular compartida ¿hacia dónde podría enfocarse?: una auditoría social de todas las cuentas de la nación, incluyendo la deuda – el pueblo no tiene por qué pagar los desfalcos de unos pocos – y la canalización de mecanismos nacionales de contraloría social de las mismas ; la democratización de la ciudad y la « revolución urbana » es una de las claves; redes interregionales de producción agrícola popular vinculadas al consumo urbano; nuevas formas de gobernanza nacional-territorial – ¿cómo fomentar la comuna en tiempos turbulentos? –; acceso y cuidado de los bienes comunes para la vida, con especial atención en el agua; sostenibilidad energética a partir de experiencias piloto (como en la propuesta de los TES en el Zulia ); salarios dignos y protección a trabajadores y trabajadoras ante la precarización laboral; auditoria social de los proyectos extractivos –principalmente en la Faja del Orinoco– y moratoria de los proyectos mineros en el país; igualdad de género y respeto a la sexo-diversidad en todas las instituciones sociales; redes sociales de promoción de saberes populares, comunes y tradicionales como plataforma de construcción de modos de vida alternativo; y redes sociales de seguridad y protección social-territorial.

* Emiliano Teran Mantovani es sociólogo e investigador en ciencias sociales, y hace parte de la red Oilwatch Latinoamérica

Fuentes consultadas

BBC Mundo. “¿Qué significa que la Reserva Federal de Estados Unidos suba las tasas de interés por primera vez en una década? 16 diciembre 2015. Disponible en: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/12/151216_economia_aumenta_tasas_interes_estados_unidos_fed_lf . Consultado: [29/12/2015].

Correo del Orinoco. “Ley de Actividades Petroquímicas abre puertas a nuevas inversiones”. 31 diciembre 2015. Disponible en:http://www.correodelorinoco.gob.ve/nacionales/ley-actividades-petroquimicas-abre-puertas-a-nuevas-inversiones/ . Consultado: [31/12/2015].

Fondo Monetario Internacional. “La incertidumbre y fuerzas complejas entorpecen el crecimiento mundial”. Boletín del 06 de octubre de 2015. Disponible en: http://www.imf.org/external/Spanish/pubs/ft/survey/so/2015/RES100615AS.htm. Consultado: [29/12/2015].

Husson. Michel. “ Las coordenadas de la crisis que viene”. Rebelión. 14-11-2015. Disponible en:    http://www.rebelion.org/noticia.php?id=205638. Consultado: [15/12/2015].

Teran Mantovani, Emiliano. “Las espirales del debate sobre extractivismo y los nuevos tiempos para América Latina”, en: Carosio, Alba (comp.).Tiempos para pensar. Investigación social y humanística hoy en Venezuela. Tomo I. CLACSO-CELARG. Venezuela, 2015. pp.423-429. Disponible en:http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/se/20151211124235/Tiempos_para_pensar_TOMO1.pdf.

[1] Hemos planteado que en América Latina existen actualmente al menos cuatro proyectos en disputa que marcarán nuestra dinámica geopolítica en los próximos años: el uribismo, el lulismo, el Socialismo del Siglo XXI y un proyecto popular que hemos denominado ‘pluricomunista’. Para más detalles de esta categorización, véase: “Las espirales del debate sobre extractivismo y los nuevos tiempos para América Latina”, en: Carosio, Alba (comp.). Tiempos para pensar. Investigación social y humanística hoy en Venezuela.

[2] Piénsese que la desmovilización que determina un cierre de ciclo de luchas en Venezuela a principio de la década de los 70 (iniciada con la llamada “pacificación” de Rafael Caldera), está en consonancia con la estabilización del ciclo político histórico iniciado en 1958 con el Pacto de Punto Fijo. Nuestro interés fundamental es hacer esta distinción entre ciclo político histórico y ciclo de luchas desde abajo, aunque estén profundamente conectados el uno con el otro. En todo caso, queda abierta una rica discusión historiográfica sobre criterios y modos de periodificación.

[3] Incluso el FMI parece haberse unido a esta idea. Véase: Fondo Monetario Internacional. “La incertidumbre y fuerzas complejas entorpecen el crecimiento mundial”.

[4] BBC Mundo. "¿Qué significa que la Reserva Federal de Estados Unidos suba las tasas de interés por primera vez en una década?"

[5] Husson. Michel. “Las coordenadas de la crisis que viene”.

[6] El 31 de diciembre pasado (2015), en el marco de la aprobación de la Ley Orgánica para el desarrollo de Actividades Petroquímicas (30/12/2015), el ministro de Minería y Petróleo, Eulogio Del Pino, hacía referencia a la gran certificación de reservas para la minería en el país, el llamado «Proyecto Magna Reserva Minero», el cual tendrá una extensión más grande que la Faja Petrolífera del Orinoco. Del Pino planteaba que “Vamos a romper la tradición de un país monoproductor”, y hacía un llamado al sector privado para impulsar el Plan de Desarrollo Minero 2016-2018. Sobre esto, véase: Correo del Orinoco. “Ley de Actividades Petroquímicas abre puertas a nuevas inversiones”.

 Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=207450