Qué País

Agosto 2017

Con extractivismos regidos por oligopolios y estados imperialistas subordinando a los locales.

 


 

 

 

SITUACIÓN / CRISIS CIVILIZATORIA / ALTERNATIVAS

 

 Situación

 

Reflexionemos sobre cómo los gobiernos progresistas fueron fundamentales para la reestructuración económica territorial de Nuestra América a favor exclusivo del capitalismo e imperialismos por embaucar con el mito de la Patria Grande a pueblos que los originaron debido a su ideología de izquierda y a su insurrección contra el neoliberalismo. 

 

 Interconexión sin integración: 15 años de IIRSA

25 de septiembre de 2015

 

 Por Raúl Zibechi
www.cipamericas.org

 

Han pasado 15 años desde la creación de la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA) y se impone un balance desde la perspectiva de su aporte a la integración.

Una ciudad de Quito arrasada por los efectos del cambio climático, cobijó el Seminario Internacional 15 Años de IIRSA, “Miradas críticas sobre la integración sudamericana”. El día que comenzaba el encuentro, martes 15 de septiembre, gigantescas nubes envolvían la ciudad que sufría 22 incendios forestales, tres de ellos en la ciudad y el resto en el sector rural colindante. La sequía causa estragos y hasta 18 barrios de la ciudad sufren racionamiento de agua [1].

El seminario fue convocado por la Coalición Regional por la Transparencia y la Participación, integrada por distintas organizaciones de varios países [2], que se propuso hacer un balance a la mitad del trayecto de un proyecto que fue pensado para su implementación en 30 años.

En estos 15 años el proyecto inicial sufrió algunas transformaciones. Por un lado, pasó a integrarse en la UNASUR en el consejo denominado COSIPLAN (Consejo Suramericano de Infraestructura y Planeamiento); por otro, el proyecto avanzó sustancialmente y se expandió de forma vertiginosa, lo que hace necesario un nuevo acercamiento al tema [3].

 

Un poco de historia

El 29 de agosto de 2000 llegaron a Brasilia los presidentes sudamericanos convocados por el presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso. Desde un comienzo la IIRSA se planteaba como un vasto proyecto asociado al ALCA, pero con un perfil regionalista.

El propio Cardoso, partidario del ALCA, manifestaba sus diferencias con los países del norte. “Los países más ricos, los más poderosos, que son los que tienen más barreras comerciales que nos afectan, quieren ir muy rápido, sin percibir que nosotros no podemos, porque nos vamos a caer”[4].

En la reunión participaron los doce presidentes sudamericanos y 350 empresarios latinoamericanos. Cardoso sentó las bases del proyecto IIRSA y definió el objetivo de su país de “trabajar juntos”, liderando sin imponer para “resolver nuestros problemas internos, que son muchos”[5].

El geógrafo Carlos Walter Porto Gonçalves sostiene que el origen teórico y político de la IIRSA y del Plan Puebla Panamá se encuentran en dos estudios.

El concepto de ejes de integración y desarrollo sustituye al de región como núcleo de la acción gubernamental, privilegiando los flujos por sobre los territorios habitados por pueblos y naciones[7].

La IIRSA es una iniciativa que rompe con la tradición histórica de Latinoamérica como una región con personalidad propia, para situarse en el estrecho marco de América del Sur. El concepto de América Latina había nacido en el siglo XIX en contraposición a la América imperialista, pero ahora asistimos a un paulatino desplazamiento que coloca en el centro del escenario la idea de América del Sur, como destaca con acierto Porto Gonçalves.

Por el contrario, Sudamérica es una espacio geopolítico formulado por los estrategas militares ligados a la dictadura brasileña (1964-1985), como Golbery do Couto e Silva, uno de los principales teóricos de la doctrina de seguridad nacional elaborada en la década de 1950 por la Escuela Superior de Guerra. Fue además creador del Servicio Nacional de Informaciones en 1964, presidió la filial de la multinacional estadounidense Dow Chemical y fue autor del libro “Geopolítica del Brasil”[8].

Con el gobierno Lula, Sudamérica se convierte en “un nuevo espacio de afirmación geopolítica” que coincide con la crisis hegemónica de Estados Unidos [9]. Ese viraje deja de lado el carácter antiimperialista que había generado el concepto de América Latina. El resultado es preocupante: América del Sur es el espacio en el que se expanden las grandes empresas brasileñas financiadas por el BNDES y apoyadas por Brasilia, para la realización de Brasil como potencia regional y global, mientras se acepta de hecho la hegemonía estadounidense en América Central y el Caribe.

 

Cosiplan y expansión de la IIRSA

La derrota del ALCA en 2005 y la llegada al gobierno de fuerzas progresistas y de izquierda impulsó una redefinición de la IIRSA. El COSIPLAN se creó en la cumbre de presidentes de agosto de 2009 en Quito. Desde ese momento, la IIRSA es el Foro Técnico para temas relacionados con la planificación de la integración física de la UNASUR. El Consejo está integrado por las ministras y los ministros de las áreas de infraestructura o planeamiento.

El organismo se ha dotado de un comité coordinador, grupos de trabajo y un foro técnico, designándose presidencias pro témpore rotativas por países. Hasta 2015 se han realizado seis reuniones de ministros del COSIPLAN. El Comité de Coordinación Técnica (CCT) está integrado por funcionarios del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la CAF, Banco de Desarrollo de América Latina y el Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (FONPLATA).

 

Sin embargo, lo más notable es la importante expansión que tuvo la cartera de proyectos en los últimos años: de 335 en 2004 con 37.000 millones de dólares de inversión a 579 proyectos con 163.000 millones de dólares en 2014. La Cartera de Proyectos se amplió en más del 72% y aumentó más de cuatro veces la inversión total estimada[10]. Por otro lado, hay 106 proyectos ya concluidos y 179 en fase de ejecución.

Más de 70% del financiamiento de las obras es público y una parte importante corresponde al brasileño BNDES, aunque la crisis en ese país está disminuyendo ese financiamiento. Casi el 90% de los proyectos son del área de transporte, siendo la mitad en carreteras, que se llevan la mitad de la inversión. Casi un tercio de la inversión total está destinada a energía, en particular usinas hidroeléctricas, que son las obras más criticadas por los pueblos.

El eje con más cantidad de proyectos es Mercosur-Chile con 123 y 55.000 millones de dólares, lo que supone un 25% del total para uno sólo de los nueve ejes multimodales que conectan los océanos Atlántico y Pacífico. Por países, Argentina supera a todos los demás con un total de 180 proyectos que la involucran, seguida de Brasil con 106.

Las obras de la IIRSA generan resistencias ambientales y sociales, como lo manifiestan los conflictos en torno a las represas de Jirau y Santo Antônio en el río Madera en Brasil, las represas sobre el río Inambari en Perú y la construcción de la carretera que atraviesa el TIPNIS en Bolivia[11]. Además muestran una nueva geografía de las luchas sociales que tienen como escenarios los corredores de la IIRSA, que desbordan los marcos del Estado-nación para situarse allí donde los flujos del capital afectan pueblos y medio ambiente.

Un relevamiento del Laboratorio de Estudio de Movimiento Sociales y Territorialidades de la Universidad Federal Fluminense, muestra que en los ejes de la IIRSA existen 1.347 poblaciones territorializadas: 664 comunidades indígenas, 247 comunidades campesinas, 146 de afrodescendientes, 139 comunidades de poblaciones tradicionales (pescadores, mariscadores, junqueros), 60 organizaciones sociales (sin techo, desempleados) y 59 organizaciones ambientales[12].

 

Para esas comunidades la IIRSA es una iniciativa neocolonial, una imposición vertical que nada tiene que ver con sus intereses y que supone una agresión para ellas. Este nuevo colonialismo afecta tanto a comunidades que viven en Brasil como a las que están en otros países de la región y benefician a un bloque de poder financiero e industrial en el cual el empresariado brasileño/paulista ocupa un lugar central.

 

Balance: más interconexión que integración

El centro del debate en el Seminario Internacional giró en torno a las consecuencias estratégicas del proyecto. En los diez últimos años, además de los ambientales y sociales han ido apareciendo otros focos de interés y crítica respecto a la IIRSA, como el débil impulso hacia integración generado y la falta de estrategias de largo plazo en las que se incluyan el conjunto de obras.

Jorge Acosta, coordinador de la UNASUR en el Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana de Ecuador, aceptó lo que plantearon otros participantes del Seminario de que “no existe una estrategia para la integración en la región sudamericana”. Agregó que “la estrategia IIRSA aún no ha fracasado pero va mal, con muy bajos impactos y efectividad”, para concluir que si no se logra llegar a una visión general de la región seguirán imperando los marcos nacionales.

El investigador del instituto Ibase, Gerardo Cerdas, señaló que las obras de la IIRSA “se decantaron por las grandes obras de infraestructura en detrimento de infraestructuras sociales de mayor impacto para la población, evidenciando el carácter centrípeto de estas obras enfocadas hacia el comercio internacional de commodities, que hoy en día es la principal relación sudamericana con el mercado global”.

Recordó que ninguna institución de la región y ningún gobierno realizó actos conmemorativos de la creación de la IIRSA para debatir con los pueblos los avances y dificultades del proyecto. Resaltó la necesidad de “encontrar mecanismos de financiamiento autónomos, soberanos y no comerciales para pensar otro tipo de desarrollo y recuperar el debate sobre la nueva arquitectura financiera de la región”.

En su opinión se trata de una necesidad urgente ante la acelerada penetración de capitales chinos que “ponen nuevos desafíos a la autonomía sudamericana” ante su dependencia histórica de capitales externos.

El académico brasileño Fabio Barbosa dos Santos, destacó que según los números sobre las obras concluidas, en ejecución y proyectadas, la IIRSA va muy bien. Pero, en contraste, la integración no avanza. “Cuando la IIRSA se incorporó al COSIPLAN hubo un cambio al ponerse como objetivos la integración física de los países, las economías de escala y las cadenas productivas”.

Pero la construcción de infraestructura regional forma parte del “proceso de internacionalización de las multinacionales brasileñas, básicamente las grandes constructoras, apoyadas en los préstamos del BNDES que crecieron un 3.000%”.

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“No debemos confundir interconexión con integración”

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Cree necesario desmitificar al Partido de los Trabajadores (PT) de Lula, ya que desde el gobierno “neutralizó la ALBA, reproduce el patrón hegemónico en el mundo, no contradice a los Estados Unidos y promueve un desarrollo regional basado en sus empresas”.

Destacó que la IIRSA no promueve la integración regional ya que alimenta a quienes se le oponen, porque la exportación de commodities nunca puede ser la base de la integración sino la complementariedad productiva. Concluyó advirtiendo que “no debemos confundir interconexión con integración”, que los 15 años de IIRSA “corresponden al período en que el Buen Vivir despunta como horizonte civilizatorio alternativo, pero ambos son irreconciliables porque la IIRSA tiene un carácter antipopular que es necesario denunciar y enfrentar”.

Finalmente, se debatió sobre el gran problema que enfrenta un proyecto como la IIRSA: las grandes inversiones en obras de infraestructura, sin definiciones estratégicas, pueden desembocar en “hacer obras por hacerlas”, beneficiando sólo a las grandes empresas y al principal Estado de la región, pero no a los países pequeños ni a los pueblos. La región no debe dejarse arrastrar por los mercados y el capital financiero, ya que corre el riesgo de convertirse apenas en una “periferia de lujo”, como señala el economista José Luis Fiori.

Raúl Zibechi es analista internacional del semanario Brecha de Montevideo, docente e investigador sobre movimientos sociales en la Multiversidad Franciscana de América Latina, y asesor a varios grupos sociales. Escribe el “Informe Mensual de Zibechi” para el Programa de las Américascipamericas/org/es

Notas:

[1] El Comercio, 15 de setiembre de 2015

[2] Centro de Derechos Económicos y Sociales (CDES) de Ecuador, Derecho, Ambiente y Recursos Naturales de Perú (DAR), Asociación, Ambiente y Sociedad de Colombia (AAS), Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario de Bolivia (CEDLA) y el Instituto Brasileño de Análisis Sociales (IBASE). En http://servindi.org/actualidad/opinion/740

[3] Véase como referencia el artículo publicado nueve años atrás: Raúl Zibechi, “IIRSA: la integración a la medida de los mercados” Programa de las Américas (Silver City, NM: International Relations Center, 13 de junio de 2006). Enhttp://www.ircamericas.org/esp/3314

[4] “América do Sul debe ousar mais, diz FHC”, Folha de Sao Paulo, 1 de setiembre de 2000.

[5] “FHC pede reciprocidade em abertura”, Folha de Sao Paulo, 2 de setiembre de 2000.

[6] Carlos Walter Porto Gonçalves, “Ou inventamos ou erramos. Encruzilhadas de Integraçâo Regional Sul-americana”, IPEA, 2011, p. 12.

[7] Ibid., pp. 12-13.

[8] México, El Cid Editor, 1978.

[9] Carlos Walter Porto Gonçalves, p. 20.

[10] Fuente: http://www.iirsa.org/Page/Detail?menuItemId=32

[11] Sobre estos conflictos puede consultarse: “Bolivia: Un nuevo triunfo de la gente común”, 23 de octubre de 2011 en http://www.cipamericas.org/es/archives/5629 y “Rebelión en la Amazonia brasileña”, 12 de abril de 2011 en http://www.cipamericas.org/es/archives/4257, ambos en el Programa de las Américas.

[12] Carlos Walter Porto Gonçalves, p. 23.

http://www.cipamericas.org/es/archives/16490

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=203700

 

 

Comprobamos cómo la transnacionalización de Nuestra América entrelazó/entrelaza a los gobiernos progresistas con los neoliberales en planes contra los pueblos y de devastación a cargo de ciencias-tecnologías de avanzada. Desterritorializa-reterritorializa artificializando la naturaleza con las graves consecuencias de aniquilar las posibilidades de vida y trabajo.

 

Los líderes progresistas e izquierdistas sabían bien de este destino común porque ante catástrofes socioambientales sólo respondieron intensificando la expansión de los extractivismos, tampoco se sensibilizaron por expulsar-excluir a los pueblos originarios y campesinos. Ni se opusieron o denunciaron a la perversión que la planificación pertenezca a los prestamistas a tasas usurarias y se financie esa infraestructura del saqueo con creciente endeudamiento de nuestros pueblos.

 

América del Sur - IIRSA: la integración a la medida de los mercados

13 de junio de 2006

Raúl Zibechi, IRC-Americas

El proyecto Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA), que se viene implementando en silencio, es el más ambicioso y abarcativo plan para integrar a la región al comercio internacional. Si se llevara a cabo completamente, conseguiría conectar las zonas donde se encuentran los recursos naturales (gas, agua, petróleo, biodiversidad) con las grandes ciudades y, a ambos, con los principales mercados del mundo.

El 31 de agosto y el 1 de septiembre de 2000, durante la reunión de presidentes sudamericanos realizada en Brasilia a instancias del presidente Fernando Henrique Cardoso, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) presentó la propuesta “Plan de Acción para la Integración de la Infraestructura de Sudamérica”. Fue, de hecho, el lanzamiento de la IIRSA, un ambicioso plan para la ejecución de proyectos físicos y cambios en las legislaciones, normas y reglamentos nacionales para facilitar el comercio regional y global.

El proyecto IIRSA es un proceso multisectorial que pretende desarrollar e integrar las infraestructuras de transporte, energía y telecomunicaciones en diez años. Se trata de organizar el espacio geográfico en base al desarrollo de una infraestructura física de transporte terrestre, aéreo y fluvial; de oleoductos, gasoductos, hidrovías, puertos marítimos y fluviales y tendidos eléctricos y de fibra óptica, entre los más destacados. Esas obras se materializarán en doce ejes de integración y desarrollo, corredores que concentrarán las inversiones para incrementar el comercio y crear cadenas productivas conectadas con los mercados mundiales.

Para poder llevar adelante este megaproyecto es necesario remover las “barreras” físicas, normativas y sociales, lo que supone realizar grandes obras, armonizar las legislaciones nacionales de los doce países implicados en la IIRSA y ocupar los espacios físicos claves que suelen tener baja densidad de población pero guardan las principales reservas de materias primas y biodiversidad.

Un proyecto ambicioso

Un aspecto clave de la IIRSA, como lo señala el estudio del BID “Nuevo impulso a la Integración de la Infraestructura Regional en América del Sur”, presentado en diciembre de 2000, consiste en considerar que el principal problema para posibilitar la integración física, y por lo tanto para mejorar el flujo de mercaderías, son las “formidables barreras naturales tales como la Cordillera de los Andes, la selva Amazónica y la cuenca del Orinoco” [1]. Esa misma concepción es sustentada por el ex presidente del BNDS, Carlos Lessa, quien señalo: “La cordillera de los Andes es ciertamente una belleza, pero es un terrible problema de ingeniería” [2]. Esa lógica de la naturaleza como “barrera” o como “recurso”, está presente en todos los aspectos del plan.

En el Seminario Subregional organizado por el Comité de Coordinación Técnica de la IIRSA, en septiembre de 2003 en Lima, se definieron tres objetivos:

Según los principales estudios disponibles, uno de los objetivos de esta integración es poder volcar los recursos naturales de los países sudamericanos para los mercados norteamericanos y europeos.

Pero estos objetivos se observan de modo transparente en los mapas en los que aparecen los ejes de integración y desarrollo que siempre abarcan varios países [3]. Los diez ejes definidos (dos están en estudio) son:

-Eje Andino (Venezuela-Colombia-Ecuador-Perú-Bolivia)

-Eje del Amazonas (Colombia-Ecuador-Perú-Brasil)

-Eje Interoceánico Central (Perú-Chile-Bolivia-Paraguay-Brasil)

-Eje Interoceánico Capricornio (Antofagasta / Chile – Jujuy / Argentina – Asunción / Paraguay – Porto Alegre / Brasil)

-Eje del Escudo Guayanés (Venezuela-Brasil-Surinam-Guyana)

-Eje Mercosur-Chile (Brasil-Uruguay-Argentina-Chile)

-Eje del Sur (Talcahuano-Concepción / Chile - Neuquén-Bahía Blanca / Argentina)

-Eje Amazónico del Sur (Perú-Brasil-Bolivia)

-Ejes Marítimos del Atlántico y Pacífico (todos los países)

Además están en estudio la Hidrovía Paraná-Paraguay y un megaproyecto para unir las cuencas del Orinoco, el Amazonas y el Plata, a través de la interconexión de 17 ríos, lo que permitiría el transporte fluvial entre el Caribe y el Río de la Plata.

Cada uno de los ejes incluye variadas obras. A modo de ejemplo, veamos lo que sucede con el eje Amazonas que une el Pacífico y el Atlántico e incluye tres grandes ecosistemas (costa, sierra andina y selva): deberá unir el Amazonas y sus afluentes con los puertos de Tumaco (Colombia), Esmeraldas (Ecuador) y Paita (Perú). Ello supone mejorar las carreteras existentes y construir otras. Por otro lado, ya que se trata de un eje que se asienta en una densa red de transporte fluvial, debe asegurarse la navegabilidad de los ríos a través del dragado y linealización de algunos tramos, a la vez que se mejorarán los puertos fluviales. Estas obras y el importante tránsito generarán impactos sobre el ecosistema amazónico.

En las zonas que atraviesa el eje hay un gran potencial hidroeléctrico y grandes reservas de petróleo en explotación, además de cultivos de soya y actividades de extracción de madera, pesca y piscicultura. El eje estará interconectado con otros tres (Andino, Interoceánico Central y Escudo Guyanés) y conseguirá abaratar el transporte de los países del Pacífico hacia Europa y de Brasil hacia Japón, estimulando el comercio. En plena Amazonia brasileña está contemplada la construcción de dos gasoductos de Coarí a Manaos y de Urucu a Porto Velho, con un costo de 750 millones de dólares, lo que permitirá poner el gas en condiciones de ser exportado desde puntos clave de los ejes Amazónico y Perú-Brasil-Bolivia. El primero incluye el importante puerto de Manaos, y el segundo a Porto Velho (Brasil) que quedaría unido con los puertos peruanos del Pacífico para poder sacar la producción cerealera de la zona -donde más están creciendo los cultivos de soya, maíz y trigo-, además del gas de Camisea (Perú).

La mayor parte de los ejes están interconectados. De los diez ejes, cuatro involucran la región amazónica y cinco unen los océanos Pacífico y Atlántico. De esta manera, todas las riquezas naturales del continente quedan a disposición de los mercados.

Por otro lado, se definieron siete procesos sectoriales de integración, para identificar los obstáculos de tipo normativo e institucional que encuentra el proyecto. Los siete procesos son: mercados energéticos regionales, sistemas operativos de transporte aéreo, de transporte marítimo y de transporte multimodal, promoción de las tecnologías de información y telecomunicaciones, facilitación de los pasos de frontera y modalidades de financiamiento.

Las inversiones totales serían de unos 37 mil millones de dólares. El conjunto del proyecto IIRSA será financiado por el BID, la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (FONPLATA), además de los importantes aportes del brasileño Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (ver recuadros).

Banco Interamericano de Desarrollo (BID)

Institución financiera regional creada en 1959 par impulsar el desarrollo económico y social de América Latina y el Caribe. Tiene 46 miembros: 26 de América Latina y el Caribe, Estados Unidos, Canadá y 18 países extra regionales. La autoridad máxima es la Asamblea de Gobernadores integrada por los ministros de Hacienda de cada país.

El poder de voto está determinado por las acciones de cada uno: América Latina y el Caribe 50%; Estados Unidos 30%; Japón 5%; Canadá 4% y resto 11%. Brasil, Argentina y México tienen la misma cantidad de acciones que Estados Unidos.

Entre 1961 y 2002 el BID aprobó préstamos de 18.823 millones de dólares: 51% a proyectos de energía; 46% a transporte terrestre y 3% a telecomunicaciones, transporte marítimo, fluvial y aéreo. Brasil obtuvo el 33% de los recursos.

Corporación Andina de Fomento (CAF)

Institución financiera multilateral creada en 1970. Hasta 1981 aprobó operaciones por 618 millones de dólares pero entre 1995 y 1999 tuvo una gran expansión aprobando operaciones por 12.325 millones.

Es el mayor agente de financiamiento de proyectos de infraestructura en América Latina. Tiene 16 países miembros y es el primer financiador de los países de la Comunidad Andina de Naciones. Es un gran financiador de la IIRSA y del Plan Puebla Panamá (PPP) y puede llegar a financiar el canal Atrato-Truandó o Atrato-Cacarica-SanMiguel, que permitirá la conexión entre IIRSA y PPP.

Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (FONPLATA)

Creado en 1971 para financiar proyectos de integración de esta cuenca. Brasil y Argentina tienen el 33,3% cada uno; Bolivia, Paraguay y Uruguay el 11,1% cada uno. Financia proyectos por unos mil millones de dólares en transporte, agropecuaria, industria, exportaciones y salud.

Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDS)

Banco público brasileño creado en 1952. Con el gobierno Lula está dirigido a financiar grandes proyectos de infraestructura en América del Sur. Cuenta con grandes recursos, mayores a los de los otros organismos financieros de la región, y está implementando proyectos de energía e hidroeléctricos muy importantes en Venezuela y Ecuador, entre otros. Con Venezuela y Argentina tiene proyectos superiores a los mil millones de dólares con cada uno.

En realidad, una parte de estos proyectos ya están en marcha aunque no se menciona que forman parte de la IIRSA. Según el Informe Anual de la CAF de 2002, fueron identificados en ese momento cerca de 300 proyectos de integración física en América del Sur, de los cuales 140 podían ser ejecutados inmediatamente y 60 de ellos relacionados a la IIRSA ya estaban en marcha: 40 de transporte, 10 de energía y 10 de telecomunicaciones [4].

 

Territorios y mercados

Vencer las barreras físicas, legales y sociales para poder implementar la IIRSA, supone cambios profundos en la geografía, la legislación de los estados y las relaciones sociales. Se considera al continente sudamericano como la suma de cinco “islas” que deben ser unidas: la plataforma del Caribe, la cornisa andina, la plataforma atlántica, el enclave amazónico central y el enclave amazónico sur. Los ejes de integración y desarrollo atraviesan esas “islas” y rompen su unidad, lo que en el lenguaje tecnocrático se denomina como “barreras” naturales.

Desde el punto de vista geográfico, ello supone grandes obras de infraestructura para “corregir” las trabas que impone la naturaleza para hacer más fluido el transporte y el comercio y, de esa manera, reducir los costos. El eje Perú-Brasil-Bolivia, por ejemplo, busca sacar rápidamente la producción agrícola brasileña –en el enclave amazónico del Sur- por puertos del Pacífico, evitando el desplazamiento hacia el Norte por la cuenca del Amazonas. En este caso, a las obras en ríos se suman carreteras eficientes que atraviesen la cordillera andina. El recorrido natural se modifica –mediante grandes inversiones- para acelerarlo y así llegar velozmente a los mercados mundiales.

Como señala Andrés Barreda, “desde los años 80, el tráfico comercial del Pacífico desplaza al del Atlántico; de los 90 para acá, el tráfico portuario del Pacífico supera al del Atlántico; y en el año 2000, en Estados Unidos el tráfico portuario del Pacífico ya doblaba al del Atlántico. Por tanto, hay un problema en el momento en que la economía mundo se reinventa del Atlántico al Pacífico” [5]. Eso ha hecho que el canal de Panamá pierda su importancia y en su lugar aparecen estos corredores para conectar ambos océanos. En Sudamérica el “cuello estratégico”, según Barreda, es Bolivia, por donde pasan cinco de los doce corredores.

Por otro lado, y siguiendo al mismo autor, la región sudamericana es una de las pocas del planeta que combina los cuatro recursos naturales estratégicos: hidrocarburos, minerales, biodiversidad y agua. Esta profunda modificación de la geografía no persigue la integración del continente sino su vinculación con los mercados globales. Puede decirse que se trata de una integración “hacia afuera”, exógena, en vez de propiciar una integración “hacia adentro”.

Los ejes o corredores deben tener, además, ciertas características. “Para la conexión en tiempo real el Internet es básico. Para la conexión justo a tiempo, la intermodalidad es básica” [6]. Por lo tanto, los corredores deben combinar una moderna plataforma de telecomunicaciones con la infraestructura necesaria para el transporte intermodal.

La intermodalidad se asienta en la “revolución de los contenedores”: el sistema es el mismo para el transporte terrestre, aéreo y fluvial y una mercancía debe poder pasar de uno a otro con fluidez, lo que impone carreteras y camiones, aeropuertos y aviones, ríos y barcos capaces de cargar grandes contenedores que ahora sustituyen el viejo concepto de almacén o depósito en el que se guardaban las mercancías. Esto se vincula al nacimiento de las “fábricas globales” que funcionan bajo la premisa just in time: se crea así una suerte de “autómata global” ya que las grandes empresas se han deslocalizado y abarcan todo el planeta en forma de red. Pero este autómata global, “integrado industrial y productivamente, mantiene ahora nuevas relaciones jerárquicas centro-periferia, pero de carácter industrial”, como lo muestra la industria maquiladora [7]. El IIRSA es precisamente el eslabón sudamericano que integra al continente en este proceso, pero de forma subordinada.

Desde el punto de vista de superar las barreras normativas de los estados, la IIRSA profundiza la estrategia neoliberal de desregulación y debilitamiento de los estados nacionales. Adecuar las legislaciones nacionales a las necesidades del comercio mundial supone homogeneizar las normas. De esa manera cada región y cada país pierde sus rasgos diferenciadores y los estados pierden autonomía frente a las multinacionales y los estados del primer mundo.

Por último, deben ser superadas las llamadas “barreras sociales”. Un solo ejemplo, entre decenas que se podrían traer, es suficiente para ilustrar de qué se trata: el gasoducto Coari-Manaos, con 420 kilómetros, atraviesa el río Amazonas y una de las zonas mejor preservadas de la selva. Las dos empresas más interesadas en el proyecto son la brasileña Petrobras y la estadounidense El Paso (líder mundial en el área del gas y una de las mayores del mundo en el sector energético). En 1998 Petrobras construyó la primera parte del gasoducto, con 280 kilómetros, uniendo las reservas de Urucu con la ciudad de Coari. La obra trajo grandes impactos socio-ambientales a la región: “disminuyó la pesca, afectando a las poblaciones ribereñas que dependen de los peces para sobrevivir; afectó las zonas de extracción de castaña de Pará, fundamental para la sobrevivencia de las comunidades; la población de Coari creció considerablemente, pues la ciudad alberga a los trabajadores que llegan de diferentes lugares, hubo un crecimiento fuerte de la prostitución, de la violencia y de los casos de malaria” [8]. Sólo el gasoducto Urucu-Porto Velho afectará a 13 pueblos indígenas y a cinco municipios donde el 90% de la población son indios.

En suma, el beneficio que obtiene un puñado de multinacionales supone perjuicios sociales y ambientales irreversibles, y el debilitamiento de estados de la periferia que se verán impotentes para contener estos problemas.

 

Dos casos: Brasil y Bolivia

Este proyecto de integración afecta de modo diferente a cada país y a cada región del continente pero, a grandes rasgos, pueden definirse “ganadores” y “perdedores” en función de los beneficios o daños resultantes de la implementación de la IIRSA. Uno de los problemas del proyecto es, precisamente, que ahondará las diferencias entre países, regiones y sectores sociales ricos y pobres, ya que todos se integrarán en el mercado mundial de forma desigual, en función de las “ventajas comparativas” que hoy presentan. Para ejemplificar estas diferencias tomaremos en cuenta dos países: el más pobre del continente, Bolivia, y uno de los países más industrializados del mundo, Brasil.

En Bolivia sólo es pobre la mayoría indígena. Cuenta con importantes reservas de hidrocarburos, las segundas del continente luego de las de Venezuela. Tiene además una posición geográfica clave, ya que por su territorio rico en biodiversidad –que va del altiplano andino a la selva amazónica- deben pasar cinco ejes de integración y desarrollo que unen el Pacífico y el Atlántico. Por eso la banca internacional definió en el plan El Cambio para Todos que Bolivia debía convertirse en “país tránsito del subcontinente y centro distribuidor de gas y otros energéticos” [9]. Como país de tránsito, los corredores de exportación de bienes y servicios formarán parte de importantes proyectos binacionales de generación y distribución de energía hidroeléctrica y termoeléctrica.

Según los planes definidos en la IIRSA, Bolivia se verá abocado a la construcción de una nueva Red Fundamental de Carreteras, que dejan zonas enteras del país aisladas pero conectan las reservas de hidrocarburos con los mercados mundiales. El Eje Interoceánico Central –que une el puerto brasileño de Santos con los chilenos de Arica e Iquique- atraviesa Bolivia por la zona central y es imprescindible para países como Brasil y Chile, que son los más interesados en impulsar el comercio bi-oceánico. El Eje Perú-Brasil-Bolivia permite unir el estado brasileño de Rondonia con el Pacífico, para sacar la gigantesca producción de soya de ese estado “aprovechando una de las pocas regiones del continente en el que el cruce de los Andes presenta menores dificultades” [10]. De este modo el país es objeto de grandes inversiones que fraccionan su territorio con cinco corredores.

Brasil está en la situación opuesta. Este tipo de integración exógena le permitiría “avanzar en su anhelo de lograr una posición dominante en América Latina, resultado de la estrategia desarrollada desde los 80 de alcanzar el liderazgo regional a través de la incorporación a su zona de influencia de los países de su entorno geográfico más próximo: Argentina, Uruguay, Paraguay, luego Bolivia y Chile, posteriormente los demás países de la Comunidad Andina y luego toda Sudamérica, con el fin de fortalecer su economía frente al ALCA” [11].

Brasil está en condiciones muy similares a los países del primer mundo a la hora de sacar provecho de la IIRSA. En los hechos, Brasil tiene una relación con los demás países sudamericanos –con la parcial excepción de Argentina- similar a la que tienen los países del centro con los de la periferia. En primer lugar, Brasil es el más interesado en la región en poder sacar su producción industrial y del agrobusiness por el Pacífico. En segundo lugar, son brasileñas algunas de las empresas que construyen parte de la infraestructura, como la Constructora Norberto Odebrecht, que tiene inversiones en casi todos los países de la región, o como la petrolera Petrobrás [12]. En tercer lugar, el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) es uno de los principales financiadores de la IIRSA.

El Complejo Río Madera, que es uno de los núcleos del Eje Perú-Brasil-Bolivia, es quizá el mejor ejemplo. Carlos Lessa, ex presidente del BNDES, sostuvo que con ese proyecto “Brasil promueve su propia versión de la conquista del oeste en una zona selvática vecina a Perú y Bolivia, con su megaproyecto que ilustra los sueños de integración de América Latina, en cuyas fronteras está todo por hacer” [13]. El proyecto Complejo Rió Madera incluye dos hidroeléctricas en Brasil; esclusas para hacer navegable el río, lo que supone la eliminación de una zona de cachelas que “interrumpen” la navegación; una hidroeléctrica en el río Beni (Bolivia) y puertos para la hidrovía de los ríos Madera-Guaporé-Beni-Madre de Dios (Brasil-Bolivia-Perú). El proyecto permite “la generación de energía en cantidades significativas y a bajo costo y para la consolidación del Polo de Desarrollo del agrobusiness en la región oeste de Brasil y la Amazonía boliviana”, lo que permite la reducción de los costos de transporte de granos y otros commodities [14].

 

El proyecto tendrá un enorme impacto ambiental, y beneficiará sólo a Brasil. “Las empresas brasileñas se constituirán en el único comprador de toda la energía producida, imponiendo condiciones de compra, contratos y precios”. El proyecto demanda una inversión de 6 mil millones de dólares, beneficiará a las brasileñas Odebrecht, Furnas Centrais Eléctricas y al grupo Tedesco Maggi (el mayor exportador de soya de Brasil), que ha invertido cien millones de dólares en la navegabilidad del río Madera, “donde posee la flota más importante de barcazas y remolcadores, con una capacidad de transporte fluvial de 210 mil toneladas por mes” [15].

 

Observado en perspectiva, proyectos como el Complejo Río Madera forman parte de la geopolítica brasileña de expansión hacia el oeste y de ocupación de territorios “vacíos”, de control de recursos estratégicos como los hidrocarburos bolivianos, y confirma la impresión de que “los gobernantes brasileños parecen haber llegado a la conclusión de que el aumento de la competitividad brasileña en el mercado internacional depende, en gran medida, de la integración de Sudamérica” [16]. Sólo habría que agregar que se trata de una integración doblemente subordinada: a Brasil, por parte de los países sudamericanos, y del conjunto de la región al mercado y el empresariado mundiales.

 

La IIRSA en el mundo

La IIRSA aparece estrechamente vinculada al ALCA, al punto que puede decirse que son dos caras de una misma moneda. “El ALCA determina lo jurídico administrativo en forma más concreta y la IIRSA la infraestructura” [17]. Y ambos aparecen ligados a un proyecto más vasto del que forma parte también el Plan Puebla-Panamá.

 

Sin embargo, la IIRSA tiene una particularidad: es un tipo de integración nacida en el Sur, gestionada en gran medida por las elites del Sur, pero que beneficia a los sectores mejor insertos en el mercado internacional. El énfasis en las obras de infraestructura aparece vinculado a la necesidad de los mercados mundiales de conseguir un flujo sostenido y en aumento constante de las exportaciones de materias primas y recursos naturales. Y hacerlo de modo “competitivo”, o sea reduciendo los costos. Es evidente que este tipo de desarrollo generará más pobreza y mayores desigualdades, aumentará la concentración de la riqueza a escala local y global y tendrá profundos impactos ambientales. Entre otras consecuencias negativas, la deuda externa de los países de la región seguirá creciendo y la sobreexplotación de los recursos puede llevar a que en algunas décadas los países que cuentan con petróleo o gas como su principal riqueza, acaben por agotarla sin haber obtenido ninguna ventaja.

 

Por último, y este es uno de los aspectos más preocupantes de la IIRSA, la forma como se está implementando es muy grave, ya que los proyectos se están llevando adelante en silencio. Así como en todo el continente hay un amplio debate sobre el ALCA y los TLC, los proyectos vinculados a la IIRSA se vienen realizando sin participación de las sociedades civiles ni de los movimientos sociales, sin información por parte de los gobiernos. Este estilo induce a pensar que se busca evitar el debate. En paralelo, se están construyendo los proyectos en partes para más tarde enlazarlos, lo que impide la vigilancia y control de las poblaciones afectadas y facilita que se burlen las leyes ambientales. Formalmente, la IIRSA nació en el año 2000, pero buena parte de los proyectos vienen de los años 90. El aspecto más perturbador es si la creación de esta enorme red de infraestructura no conseguirá, finalmente, imponer los mismos objetivos del ALCA pero sin ese nombre, sin debate, de modo vertical por parte de los mercados y las elites. Si esto fuera así, tal vez en unas décadas se haya consumado, de forma invisible, un gigantesco proyecto que remodela todo el continente y afecta a todos sus habitantes. Porque las elites saben, como lo muestra la experiencia reciente, que un debate abierto de sus planes, los condena al fracaso.

Referencias:(...)

Raúl Zibechi es miembro del Consejo de Redacción del semanario Brecha de Montevideo, docente e investigador sobre movimientos sociales en la Multiversidad Franciscana de América Latina, y asesor a varios grupos sociales. Es colaborador mensual con el IRC Programa de las Américas (www.americaspolicy.org).

http://www.ircamericas.org/esp/3314

Fuente: http://www.alterinfos.org/spip.php?article1334

 

 

Insistamos el capitalismo no es presente ni futuro para los pueblos de Nuestra América como los progresismos tratan de encubrir induciendo a pensar en que tienen proyectos nacionales. Ni siquiera puede ser enfocado como etapa de transición de las transformaciones revolucionarias. Veamos a los 18 años de gobiernos bolivarianos no han roto con:  

 

 

ASALTO PLANIFICADO

El plan para explotar Latinoamérica
9 de junio de 2011 

 

Es un plan dividido en planes regionales, pero su objetivo final es la explotación sin límite de los recursos de Latinoamérica. Energía, agroindustria, minería... todos los grandes sectores se beneficiarán de él, pero las poblaciones verán amenazados sus territorios, sus Derechos Humanos, su ambiente y su futuro…

 

Por Pilar Chato

El IIRSA (Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional de Suramericana); el Proyecto Mesoamérica (antes Plan Puebla Panamá y vinculado a Colombia desde 2006) que incluye el Sistema de Interconexión Eléctrica para América Central (SIEPAC); el brasileño Plan de Aceleración del Crecimiento (PAC), y tratados comerciales como el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) o el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN o NAFT en inglés)… Una amalgama de siglas grandilocuentes para representar grandes objetivos –e intereses- con cifras de inversión mareantes -sólo el IIRSA prevé montos que superan los 96.000 millones de dólares; 235.000 millones el PAC-; y una larga lista de casi incontables y variadísimos proyectos de infraestructuras, energía o telecomunicaciones.

 

Son planes –que dan forma a una sola estrategia- firmados por Estados con el apoyo y el impulso de organismos multilaterales que se presentan como la palanca imprescindible del desarrollo de América Latina, pero las voces de alerta advierten de que están diseñados para 'servir' a los grandes megaproyectos en marcha en todo el centro y sur del continente, en manos todos de multinacionales y que amenazan la sustentabilidad de ecosistemas y culturas. Esas voces de alerta advierten que se trata de la financiación semipública de un inmenso ‘canal de salida’ (de carácter eminentemente privado) de los recursos de Latinoamérica de los que se aprovecha el primer mundo y las potencias asiáticas, que todo es para que la explotación sea más eficiente, menos costosa y más competitiva (es decir, mano de obra barata e infraestructuras casi regaladas).

Las voces de alerta hablan de aumento de la deuda externa, de crecimiento económico, sí, pero sin desarrollo para la región, de desintegración, de explotación, de pérdida de soberanía, de aumento de la inseguridad social y de pérdida de recursos naturales.

 

La mayor parte de los proyectos de infraestructuras contemplados en estos grandes tratados tiene relación con megaproyectos energéticos, privados, o la creciente industria agroalimentaria y forestal (monocultivos de soja y palma aceitera, madera, explotaciones ganaderas…). No hay que olvidar que el actual ‘boom’ económico de Latinoamérica se basa en la exportación de materia prima o productos no manufacturados. Las infraestructuras contempladas en el IRSA, por ejemplo, conectarán las zonas donde están los principales recursos con los principales puertos de exportación.

Todas estas iniciativas y tratados, mirados en conjunto, parecerían un solo plan para explotar Latinoamérica.

 

Plan de Aceleración de Crecimiento (Brasil)

PAC- 1 (2007-2010)

235.000 millones de dólares. El 55% de la inversión destinado a energía y combustibles, 33% a desarrollo urbano y 12% a transportes (Brasil ampliará en 3.500 kilómetros la red ferroviaria). Entre los objetivos específicos figura la exploración de hidrocarburos y proyectos hidroeléctricos. El paquete de 19 medidas está destinado a estimular las inversiones en infraestructura y en la construcción, dando prioridad a más de 100 proyectos energéticos.

PAC 2 (2011-2014)

Puesto en marcha con el PAC 1 sin ejecutar plenamente (Según el Gobierno, ya fue realizado un 50% y el otro 50% estaría en proceso. Según la oposición, sólo un 16% del proyecto ha sido hecho).

INVERSIONES PAC 2 En US$ mil millones (R$ mil millones

Del total de US$ 872.300 millones de inversiones previsto en el Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC 2), un total de, US$ 518.716 millones serán gastados entre 2011 a 2014 y los US$ 341.663 restantes están previstos para después del 2014, según la información de Agencia Brasil.

La mayor parte, dice la información oficial, va para la energía (US$ 590.718 millones). Sólo en los sectores de petróleo y gas están previstos gastos por US$ 475.495 millones y para generación eléctrica otros US$ 73.894, según el anuncio oficialista de la Empresa Brasil de Comunicación.

La explotación del yacimiento de hidrocarburos y de pré-sal contará con un aporte de unos US$ 69.981 millones, de los cuales US$ 35.909 millones serán incorporados desde 2011 a 2014 y US$ 34.071 a partir de 2014. Esos valores van a financiar análisis de los siguientes yacimientos de hidrocarburos: Tupi, Nordeste, Carioca e Ircema.

 

Proyecto Mesoamérica (Plan Puebla-Panamá-Colombia)

Desde sus inicios, el PPP ha sido fuertemente cuestionado por diversas Ongs regionales e internacionales, por considerar que el objetivo de dicho plan es servir a los intereses de las grandes transnacionales y a crear un ambiente propicio mediante reducción de aranceles, vías de comunicación favorables e infraestructura especializada, además de aprovechar la mano de obra barata y perjudicar el legado cultural de cada región. Se maneja que el objetivo es el control de los recursos naturales de la región, controlar el mercado y garantizar el suministro energético a los Estados Unidos.

El Plan, en teoría, propone llevar a cabo ocho diferentes iniciativas, que son la de integración vial, de facilitación del intercambio comercial, de interconexión energética, de integración de los servicios de telecomunicaciones, de desarrollo ‘sustentable’, de promoción del turismo, de desarrollo humano, y de prevención y mitigación de desastres naturales.

En la web oficial no existen cifras globales de inversiones. Sólo números concretos en algunos proyectos. La propaganda oficial asegura que las iniciativas de desarrollo humano y desarrollo sustentable son las prioritarias del PPP. Pero las cifras desmienten estas afirmaciones (www.tropicoverde.org): Por ejemplo, los proyectos que se han planteado para la iniciativa de desarrollo humano van a recibir una inversión cercana a los US$ 42 millones, lo que supone cerca de 80 veces menos que lo que se va a invertir en la integración vial. En lo que respecta a la iniciativa de desarrollo sostenible, la inversión prevista es algo menor a los US$ 59 millones, lo que también queda muy lejos de las inversiones en infraestructura y facilitación del comercio. El costo estimado en junio del 2002 para desplegar las iniciativas de desarrollo sustentable, promoción del turismo, desarrollo humano, y prevención y mitigación de desastres naturales no llega al 3% del presupuesto total del Plan Puebla-Panamá.

Los gestores de la iniciativa le han cambiado el nombre para tratar de desvincular sus proyectos de la mala fama aparejada al Plan Puebla-Panamá-Colombia, pero el contenido es milimétricamente igual.

 

Algunos proyectos concretos

 

  1. El Sistema de Interconexión Eléctrica para América Central (SIEPAC): 1.800 Km de línea de transmisión y 15 subestaciones de la red SIEPAC; 103 Km de las interconexiones del Sistema México-Guatemala y 614 Km de la conexión PanamáColombia. Estas redes, según la propaganda, permitirán crear las condiciones para desarrollar un mercado eléctrico mesoamericano. En estos proyectos se han invertido cerca de $451  millones de dólares. De momento, lo que han traído es un alto grado de conflictividad social y desplazamiento forzado de población mientras el precio de la ebergía eléctrica sigue en las nubes.
  2. Autopista Mesoamericana de la Información (AMI) implica la construcción –con la participación de inversión privada- de infraestructura de telecomunicaciones de banda ancha (fibra óptica) que interconecte a los países mesoamericanos. El tendido sobre la línea SIEPAC llevará un cable OPGW con 36 fibras ópticas, ello permitirá una plataforma básica (DWDM) para la convergencia de las  diferentes señales de información.
  3. Red Internacional de Carreteras Mesoamericanas (RICAM).Una de las más importantes, por el monto de la inversión que requiere. La RICAM es el programa emblemático en materia de transporte, compuesta por 13.132 Kms de carreteras. Incluye la aceleración del Corredor Pacífico (2009-2015) con la ruta más corta entre México y Panamá: 3.160 Km. cruzando 6 fronteras y 7 países. Transportaría el 95% de los bienes comerciados en la región 
  4. Petróleo, Gas y Plan Puebla-Panamá. En el documento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) “Conectividad de la Propuesta Regional de Transformación y Modernización de Centroamérica y del Plan Puebla-Panamá” (30 de abril de 2001) se hace mención de los estudios denominados “Terminales Regionales para la Importación y Almacenamiento de Combustibles” y “Suministro de Gas Natural al Istmo Centroamericano”. En ellos se insiste en la pretensión de “hacer más eficiente la adquisición externa de hidrocarburos” y construir “dos gasoductos, uno desde México y otro desde Colombia, con una longitud de 1.117 y 1.310 Km e inversiones estimadas de 593 y 830 millones de dólares (...)”. 

 

Según señala Gustavo Castro Soto, “El gasoducto tiene más efectos locales y cuenta con sinergias con el Sistema de Integración Eléctrica para América Central (SIEPAC)”. Segundo, pone en relieve nuevamente el objetivo estratégico del ALCA: “Permite la eventual interconexión desde Venezuela hasta Estados Unidos: Gasoducto entre Yucatán y Guatemala, con extensión al resto de Centroamérica; Gasoducto submarino de Colombia a Panamá, con extensión a otros países del norte; Gasoducto entre Venezuela y Colombia (para proveer a Panamá)”. Estos proyectos debieran poner en alerta a las poblaciones indígenas y campesinas ya que los gasoductos cruzarán por sus casas, milpas, cafetales y bosques. 

 

IIRSA. Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional de Suramericana

En el marco de IIRSA, los gobiernos han conformado una cartera consensuada de 524 proyectos de infraestructura de transporte, energía y comunicaciones, que se encuentran agrupados en 47 grupos de proyectos y que representan una inversión estimada de US$ 96.119,2 millones a junio de 2010.

Los organismos multilaterales que los impulsa son el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la CAF (Corporación Andina de Fomento) y FONPLATA (Fondo Financiero para el desarrollo de la Cuenca del Plata).

Adicionalmente, los gobiernos seleccionaron un conjunto acotado de proyectos de alto impacto al cual están dando una atención especial para su financiamiento y ejecución en el corto plazo (Agenda de Implementación Consensuada 2005 -2010). Esta Agenda está constituida por 31 proyectos con una inversión estimada de US$ 14.023 millones.

Resumen de Proyectos en Ejecución correspondientes a la Agenda de Implementación Consensuada 2005-2010…

La  llamada Agenda de Implementación Consensuada (AIC) incluye los ejes que requieren inversiones claves y estratégicas, en los denominados proyectos “ancla” por ser los que impriman un primer paso para vincular luego con otros proyectos. Casi todos estos son proyectos de inversión en carreteras. Para la construcción de estas carreteras se recurre a licitaciones mediante endeudamiento externo y concesiones. Es en este nivel que las instituciones financieras empiezan a operar otorgando créditos a las constructoras o directamente a los gobiernos.

Tratado de Libre Comercio (NAFTA)

Firmado el 1 de enero de 1994 entre Canadá EE UU y México. A diferencia de tratados o convenios similares (como el de la Unión Europea) no determina organismos centrales de coordinación política o social.

Después de ocho años de haberlo firmado, México tiene una pobreza nunca antes vista: la mitad de la población vive en la pobreza y el 20% en la indigencia. Bajaron los salarios y aumentó la carestía. Fueron destruidos decenas de miles de puestos de trabajo, El trabajo informal abarca el 50% del empleo actual. Creció fuertemente la deuda externa y la dependencia de la economía mexicana respecto de los EE.UU. En el Estado de Guerrero se desmontaron el 40% de las selvas. Ha aumentado dolorosamente el trabajo infantil en terribles condiciones de desprotección e insalubridad.

ALCA

Es un acuerdo impulsado en 1994 por EEUU en el que se involucra a 34 países y que se negoció sin transparencia. Pretende asegurar la libre circulación de las mercaderías y el capital desde Alaska a Tierra del Fuego. Busca asimismo lograr el control de las economías de los países de todo el continente.

Estados Unidos necesita el ALCA para solucionar sus problemas económicos y satisfacer su ambición de dominar, a cualquier precio al resto de América Latina y el Caribe, para asegurarse un mercado sin limitaciones como podrían serlo las medidas de protección de la industria y la producción nacional por parte del resto de los países. 
El ALCA propicia la libre circulación de mercaderías, sin aranceles, ni otras trabas aduaneras, pero no asegura la libre circulación de personas, por ejemplo de trabajadores que quieran o necesiten ir a trabajar a otros países. Por el contrario EEUU está interesado en restringir las migraciones de trabajadores. También Washington impone unas condiciones en el tema de propiedad intelectual y patentes claramente lesivas para el sur.

Por eso, desde la Cumbre de las Américas en Mar de Plata (2005) se da por muerto el Acuerdo, bombardeado además por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, uno de sus detractores más directos y que, en contraposición, creó el ALBA-TCP: Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América- Tratado de Comercio de los Pueblos.

 

Fuente: http://otramerica.com/temas/el-plan-para-explotar-latinoamerica/307

En consecuencia, las «reformas sociales progresistas» hicieron posible que las grandes mayorías delegasen el potencial de su reciente rebelión en líderes y desatendiesen el avasallamiento de todos los derechos humanos en las zonas donde las corporaciones y estados imperialistas (con los locales como socios menores) expandían/expanden los megaproyectos e infraestructuras correspondientes. Urge que, abajo y a la izquierda, valoremos deliberaciones e iniciativas como la siguiente:

 

VIII Foro Mesoamericano de los Pueblos. Declaración de Minatitlán

13 de abril de 2011

 

Reunidos los días 8,9 y 10 de Abril del 2011 en este pueblo de Minatitlán, Veracruz, México en el corazón de la tierra olmeca, los representantes de organizaciones, comunidades, redes y movimientos de toda Mesoamérica emitimos la presente Declaratoria.

Los pueblos de Mesoamérica vivimos hoy una de las etapas más difíciles de nuestra ya larga historia; los grandes megaproyectos como el Plan Puebla-Panamá ( hoy Proyecto Mesoamérica) y los Tratados de Libre Comercio sólo han traído más miseria y violencia para nuestras gentes. En nuestros territorios se vive una nueva invasión. Millones de hogares mesoamericanos están hoy desgarrados por la pobreza y la migración y somos las mujeres las que sufrimos con mayor fuerza la discriminación y la violencia.

Los derechos de nuestros pueblos son pisoteados por oligarquías al servicio de las grandes corporaciones trasnacionales. La creciente militarización demuestra que la democracia en nuestros países es sólo una farsa. La persecución en contra de los hombres y mujeres que defienden sus derechos es una muestra más que quienes nos gobiernan son súbditos del gran capital y de sus proyectos de muerte.

Como resultado de la terrible desigualdad que existe en nuestros países, diariamente miles y miles de mesoamericanos dejamos nuestras casas, para viajar al Norte en busca de empleo. Los migrantes son objeto de gravísimas violaciones a sus derechos, a diario decenas mueren por accidentes, pero también por ataques y agresiones del crimen organizado y de la policía. Esta tragedia en buena parte es responsabilidad de los gobiernos y en particular del mexicano que le hace el trabajo sucio a los intereses norteamericanos.

En los últimos años nuestros territorios han sido escenario de grandes siniestros, miles y miles han muerto o han perdido sus viviendas, animales y cultivos. El llamado Cambio Climático producido por el ritmo enloquecido del modelo capitalista neoliberal afecta principalmente a los más pobres. La Madre Tierra viene sufriendo grandes daños y son las mismas empresas y gobiernos responsables de este desastre quienes promueven falsas soluciones, como el REDD que significa el despojo y la privatización de selvas y bosques muchas de ellas de propiedad inmemorial de los pueblos indios.

En nuestros países, son muchas las familias que han sido desplazadas de sus hogares, por la construcción de represas hidroeléctricas, carreteras y otros proyectos como los de ganadería extensiva. También son muchos los pobladores que han sido desalojados de sus viviendas por proyectos de urbanización salvaje.

Las inversiones extranjeras apoyadas por los gobernantes de nuestros países están orientadas al saqueo de nuestros recursos naturales, hoy mismo el 14% del territorio mesoamericano ha sido concesionado a empresas mineras extranjeras principalmente canadienses, las cuales explotan brutalmente la fuerza de trabajo de nuestra gente, destruyen ríos, contaminan tierras y dividen comunidades. Los gobiernos de Norteamerica, Asia y Europa impulsan iniciativas de muerte disfrazadas de cooperación y a través del llamado Libre Comercio sólo buscan favorecer los intereses de las grandes empresas trasnacionales.

Los pueblos de Mesoamérica somos herederos de antiguas culturas, contamos con costumbres y conocimientos milenarios y con una larga tradición de resistencia y lucha. En base a esta historia es que este Foro condena al Modelo Neoliberal el cual es impulsado por los gobiernos y empresas trasnacionales; modelo que sólo nos ha empobrecido y que ha dañado profundamente a nuestra Madre Tierra.

Es por ello que este VIII Foro Mesoamericano de los Pueblos ha tomado los siguientes acuerdos:

Luchar por la Soberanía Alimentaria, la defensa de nuestras semillas nativas y de los conocimientos tradicionales.

Impulsar la defensa de los Derechos Humanos, y en contra de la Militarización, la criminalización de la protesta. Exigimos cese el feminicidio y la discriminación hacia las mujeres y la comunidad lésbico-gay.

Defender nuestras tierras y recursos naturales, enfrentando los proyectos hidroeléctricos, mineros, turísticos, de ganadería extensiva, plantaciones forestales y de infraestructura. Lucharemos en contra del desplazamiento de población por parte de estos megaproyectos y de los desarrollos urbanos.

Movilizarnos en contra de la persecución que sufren los y las jóvenes por el sólo hecho de ser jóvenes. Asimismo intensificaremos nuestra acción en contra de las agresiones que sufren a diario los migrantes.

Rechazar el papel del Banco Mundial en el financiamiento de las falsas soluciones a la crisis climática. Que el desastre lo paguen quienes lo provocaron

Fortalecer la solidaridad entre nuestros pueblos en su lucha por transformar radicalmente esta realidad injusta y caminar juntos por la construcción de sociedades equitativas, justas y libres.

Ante el gran reto que tenemos enfrente los pueblos de Mesoamerica se hace necesario que impulsemos una nueva etapa de movilización conjunta, para lo cual aportaremos nuestros esfuerzos para construir juntos y juntas un instrumento de coordinación y comunicación que nos permita movilizarnos para derrotar al sistema capitalista, neoliberal y patriarcal.

Hoy nace en Minatitlán, un nuevo movimiento, el movimiento de los pueblos mesoamericanos. En el día que recordamos la muerte de Emiliano Zapata, nacemos con dignidad y coraje en este nuevo caminar, que es el caminar de nuestros antepasados y que será el caminar de nuestros hijos e hijas.

Basta ya de despojos, basta ya de miseria y atropellos, Es la hora de los Pueblos de Mesoamerica Libre

Minatitlán, Veracruz . a 10 de Abril del 2011

Organizaciones, Pueblos, Redes de Guatemala, México, Nicaragua, El Salvador, Panamá, Honduras y Costa Rica

Minga Informativa de Movimientos Sociales

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Documentos/VIII_Foro_Mesoamericano_de_los_Pueblos._Declaracion_de_Minatitlan

 

 

Acojamos vivencias, análisis y posicionamientos de quienes están creando políticas desde abajo. Compartamos:

“Nos sentimos muy felices a pesar de todo, porque hubo mucha gente que alzó la voz. Todos los que se presentaron como particulares para poder exponer en esa audiencia plantearon su postura en contra de las represas y porqué, porque siempre hay un fundamento. No es decir, a ver estos eco-terroristas que se les ocurre que no quieren tener desarrollo, no se trata de eso. Los fundamentos fueron muy claros, de decir nosotros acá vivimos de otras cosas y necesitamos otro tipo de desarrollo que no implique el daño de nuestro ambiente. En función de esto se presentaron muchos estudios”.

 

 

Megarepresas: matar al Río Santa Cruz

 

Desde el Enredando las Mañanas nos comunicamos con Nazarena Paschetta, desde Calafate, guía de turismo e integrante de un Colectivo de Vecinos y Vecinas Autoconvocados por el Río Santa Cruz, que a su vez articulan con vecinos y vecinas de Río Gallegos y de Luis Piedrabuena. El tema son las represas. 

 

Por RNMA.

 

Descargar audio.

 

ELM: Aparentemente, el proyecto de las dos represas, "Presidente Néstor Carlos Kirchner" y "Gobernador Jorge Cepernic", sobre el Río Santa Cruz se reactivaría en las próximas semanas, o por lo menos es la intención del gobierno. Lo primero que nos interesa preguntarte es qué es lo que está en juego para el río con estas dos represas.

 

Nazarena Paschetta: Acá, en realidad, uno tiene que entender el ecosistema que forma este río. Es una cuenca muy grande, una cuenca que nace del campo de hielo patagónico sur. Dentro de lo que es la Cordillera de Los Andes, en esta zona nosotros tenemos el campo de hielo patagónico sur, son casi 13.000 km2 de hielo que tenemos ahí en la montaña. Es la tercera reserva de agua dulce que nosotros tenemos en el planeta. Está la Antártida, Groenlandia, y después tenemos, en superficie, de estas características, el campo de hielo patagónico sur. Se comparte entre ambos países, hay vertientes que descienden hacia Argentina y forman justamente el Lago Argentino, el Lago Viedma, el Lago del Desierto, muchos lagos que tenemos acá, que están conectados todos a través de ríos. Toda el agua va dar al Lago Argentino, y termina en el Océano Atlántico por el Río Santa Cruz. O sea, que el Río Santa Cruz es un río glaciario, con casi 380 km de recorrido. Y justamente en ese río es donde tenemos este tema con la represas.

Hablamos de un proyecto que tiene muchísimos años, se viene planteando desde hace más de 50 años atrás. En un comienzo era para acopiar agua, en otro momento para hacer riego, en otro momento para generar energía. En los '70 fue el gran momento de decir que esto iba a ser el proyecto que iba a desarrollar Santa Cruz, y seguimos con el mismo discurso hasta el día de hoy. Es un proyecto que en realidad plantea dos grandes represas en el río Santa Cruz, la Néstor Kirchner y Cepernic, con el objetivo de generar energía hidroeléctrica. Estamos hablando de megarepresas.

 

Las megarepresas hoy en el mundo son proyectos que en muchos países incluso se están desmantelando, porque el costo que tienen y el daño ambiental no se relaciona con una energía limpia, o sea, son lo que se llaman energías renovables convencionales, pero que dañan muchísimo al ambiente. Justamente eso es lo que nosotros estamos planteando, que no queremos esas represas porque somos muy conscientes del daño que están generando.

 

En el 2015, cuando se aprobó el proyecto anterior que tenía muchísimas falencias, generaba inundaciones en el lago Argentino, había un montón de cosas que no se habían tenido en cuenta, la cota era muy alta y demás. Cuando tuvimos el cambio de gobierno, este proyecto se cambia nuevamente y tienen que hacer de nuevo los estudios de impacto ambiental. De por medio tuvo que haber un amparo, la Asociación de Abogados Ambientalistas de la Patagonia tuvieron que presentar un amparo en la Corte Suprema para que no siguieran con los trabajos, porque a pesar de que habían cambiado un proyecto y no habían hecho el estudio, seguían con los trabajos.

 

La última instancia de este estudio es la audiencia pública que fue la semana pasada. Allí se presentaron todos los estudios. A nosotros nos dieron muy poco tiempo para leerlos pero los leímos y ahí nos encontramos con un montón de falencias, que es lo que se presentó en la audiencia pública.

 

ELM: Estamos mirando el estudio del impacto ambiental, que tiene la perlita de encabezar diciendo "aprovechamientos hidroeléctricos del Río Santa Cruz", término que te traslada a una interpretación "ociosa" de un elemento al cual habría que sacarle el jugo de alguna manera. ¿Podrás mencionarnos algunas de las falencias de este nuevo estudio de impacto ambiental?

 

NP: Nosotros somos un grupo de vecinos autoconvocados de acá de Calafate que como bien dijiste, trabajamos junto con la gente de Río Gallegos, que es Río Vida, con la gente de Luis Piedrabuena, donde hay comunidades mapuche-tehuelches, y también está las ONGs que trabajan desde Buenos Aires. Después de la audiencia pública se presentó una denuncia de 130 hojas donde se plantean todos los errores que tiene este estudio de impacto ambiental. Hay errores que tienen que van desde la sedimentación, que tiene que ver con todos los minerales y sedimentos que traslada el río Santa Cruz. Si vos ves el color del río, es de color celeste, igual que el lago Argentino. Eso es porque lleva un material que se llama la leche glaciaria, que es un polvo que generan los glaciares al rozar la piedra, como que la pulverizan en el avance y todas estas cosas es fundamental que lleguen. Los ríos son sistemas que la naturaleza “diseñó” con una razón, como resultado de miles de años de evolución y de cambios. Entonces todo esto que el río va arrastrando y que llega hasta el mar, es fundamental para muchos tipos de animales. O sea, por ejemplo, hay un documental que se llama "Matar al río" en donde el Instituto de Conservación de Ballenas nos habla de que esto hasta puede afectar a las ballenas, como para hablarte de un mamífero grande, pero tenemos toninas, y algo que es muy importante para nosotros es el tema de macá tobiano, que es un ave exclusiva de la provincia de Santa Cruz.

 

Justamente el macá pasa los inviernos en la desembocadura del Río Santa Cruz. Si nosotros hacemos una modificación en el río, se puede llegar a ver afectado. Ellos presentan estudios e información sobre el macá, pero el tema es que no existe la información suficiente porque es una de las últimas especies que se descubrió, la reducción en la población es enorme y al día de hoy se están haciendo estudios para ver bien cómo es su comportamiento, pero esos estudios no son suficientes ni concluyentes como para asegurar que la represa no va a generar ningún daño.

Después tenemos algo que es gravísimo, que lo expuso una compañera nuestra de aquí de Santa Cruz que es guía del Parque Nacional como yo, que tiene que ver con las cotas del Lago Argentino. Hay algo que era fundamental que tuvieran en cuenta que era el desacople entre el Lago Argentino y la represa Néstor Kirchner, hay una diferencia de 5 km entre un lugar y el otro y que no se podía subir el nivel del lago Argentino por los glaciares. Nosotros tenemos glaciares que están en un retroceso total. Si nosotros le subimos el nivel del agua al lago Argentino, estamos ayudando a que los glaciares se sigan yendo para atrás. Estamos afectando una reserva de agua dulce que es un patrimonio de la humanidad destacable.

La cuestión es que hubo errores con respecto a la medición de las cotas del lago. Las reglas con las cuales se tomaban estas mediciones se modificaron en enero de este año porque estaban mal tomadas. El Instituto Geográfico Nacional hizo una nueva medición y los ingenieros del Ebisa que son los que presentan este estudio de impacto ambiental, se ve que se les pasó el tema de que había estos cambios, entonces las medidas están mal tomadas. Si las medidas allí están mal tomadas, ese proyecto está mal hecho. Entonces eso es uno de los puntos principales, dentro de muchas cosas más que se han tenido en cuenta.

 

ELM: Eso quiere decir que esta audiencia pública que se desarrolló en esta semana en dos días, no es solamente un trámite como el gobierno preveía, sino que va a tener alguna consecuencia, va a impactar sobre este proyecto.

NP: Sí, en realidad a nosotros nos asustó mucho cuando escuchamos a Aranguren decir que esto era un mero trámite. Fue terrible, porque en realidad hace un mes atrás salía en todos los medios en diarios y demás, salía "el proyecto de las represas ya está listo, vamos a empezar a trabajar después de la audiencia pública". Nosotros decíamos que hay una ley que dice que esto recién se resuelve después de la audiencia pública, no pueden estar anunciando un proyecto sin pasar por los pasos que deben.

Eso fue algo que se planteó en la audiencia, que se reclamó, que esto no es un mero trámite y que tienen que tener en cuenta estas cosas. Después de la audiencia pública, la verdad es que escuchando a las partes, nosotros nos sentimos muy felices a pesar de todo, porque hubo mucha gente que alzó la voz. Todos los que se presentaron como particulares para poder exponer en esa audiencia plantearon su postura en contra de las represas y porqué, porque siempre hay un fundamento. No es decir, a ver estos eco-terroristas que se les ocurre que no quieren tener desarrollo, no se trata de eso. Los fundamentos fueron muy claros, de decir nosotros acá vivimos de otras cosas y necesitamos otro tipo de desarrollo que no implique el daño de nuestro ambiente. En función de esto se presentaron muchos estudios. Si no se resuelve anular este estudio de impacto ambiental se seguirá por la parte judicial con denuncias para que tengan en cuenta que no está bien hecho.

 

ELM: Este tema del desarrollo te vamos a convocar en otro momento para poder desarrollarlo, para saber los vecinos y las vecinas de Calafate cuál es la idea de desarrollo que tienen y qué significan estas represas dentro de ese concepto. Te agradecemos mucho tu intervención y el esclarecimiento que nos hiciste.

 

NP: Muchas gracias a ustedes, para nosotros es muy importante que los medios se involucren y que nos den lugar a comentar este tipo de cosas porque sabemos que hay mucha gente que desconoce la situación de la Patagonia.

Una de las cosas que escuchamos mucho es que en la Patagonia no hay nada, que hay que llevar cosas, que en la Patagonia no vive nadie. Vivimos un montón de personas y hay muchas que elegimos este lugar para vivir, hay mucha gente que nació acá y lo sigue eligiendo y no nos pueden venir a decir que no estamos, hablar como si nosotros no existiéramos. Y el tema del desarrollo y el tema del trabajo es muy importante también para tener en cuenta, porque nos prometen cosas que en realidad no son. Así que si en algún momento quieren hablar de eso, sería fantástico. Muchas gracias.

ELM: Por supuesto, además les están proponiendo algo que ustedes no necesitan, que son esas dos represas. Muchísimas gracias Naza, la seguimos.

Red Nacional de Medios Alternativos -  rnma.org.ar

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Multipliquemos los siguientes deseos y visiones profundas sobre el conflicto de vida o muerte en que estamos. Deseos y visiones como: "Queremos unirnos y complementarnos en la defensa de nuestra ñuke mapu ante el avance de las empresas extractivista en nuestros territorios y específicamente en la región de Los Ríos. Este avance se sitúa de cordillera a mar, centrales y minicentrales hidroeléctricas, forestales, mineras, agroindustria, celulosas, mega parques eólicos y salmoneras; proyectos que vulneran los derechos al buen vivir, a la identidad cultural como Pueblo-Nación mapuche."

 

 

Chile - Declaración Encuentro Wadalafken:

Organizaciones y comunidades alertan por proyectos mineros en la Costa Valdiviana

27 de julio de 2017

 

WADALAFQUEN, Los Molinos; PÜKEM 2017

 

En el marco del encuentro por la Defensa del Lafken Mapu realizada en la ciudad de Valdivia y en la localidad de Los Molinos los días 22 y 23 julio, las organizaciones que firmamos estas declaración queremos declarar lo siguiente:

Queremos unirnos y complementarnos en la defensa de nuestra ñuke mapu ante el avance de las empresas extractivista en nuestros territorios y específicamente en la región de Los Ríos.

 

Este avance se sitúa de cordillera a mar, centrales y minicentrales hidroeléctricas, forestales, mineras, agroindustria, celulosas, mega parques eólicos y salmoneras; proyectos que vulneran los derechos al buen vivir, a la identidad cultural como Pueblo-Nacion mapuche. Invocamos el respeto por nuestros derechos colectivos expresados en el convenio 169 OIT y en la declaración UNIVERSAL DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS.

 

Es por esto que hacemos un llamado a construir y gestar colectivamente entre los territorios, organizaciones, colectivos y personas una coordinación de trabajo para defender nuestros bienes comunes.

 

Desde este encuentro por la defensa del Lafken mapu, queremos expresar nuestra profunda preocupación por lo que se vive actualmente en la costa valdiviana, ante las concesiones de explotación minera aprobadas por Sernageomin y localizadas en los sectores de Las Minas y Cutipay.

 

La ejecución de estos proyectos impactaría gravemente el patrimonio cultural y natural de la Costa Valdiviana; afectando directamente la calidad de vida de las comunidades y localidades que la habitan, especialmente en cuanto a la contaminación y disponibilidad de agua, elemento esencial para el Kume Mongen o Buen Vivir.

 

Estas futuras explotaciones mineras afectaran directamente sitio ceremeniales y de alta significación cultural quebrando el equilibrio espiritual y el itrofill mongen o biodiversidad de nuestro territorios ancestrales en la costa valdiviana.

 

Nuestras organizaciones y comunidades llamamos a impulsar procesos de construcción de alternativas de soberanía territorial de las comunidades, en ámbitos como la energía, la alimentación y las economías locales y comunitaria, para lograr el buen vivir.

 

Finalmente queremos llamar pu lamngen Ka pu wenuy que están en la lucha y defensa de los territorios y aguas a la Marcha por la Defensa de los Territorios a realizarse el 28 de octubre en Valdivia.

 

Suscriben y adhieren:

Kiñe Rakizuam

Lof Michillanka

Lof Coliñir Huapi

Comunidad Quinan Chicuy

Lof Newen Mapuche Punta Niebla

Comunidad Fey tañi Mapu

Parlamento de Koz Koz

Red por la defensa de los Territorios los Rios

Red de Defensa de los Territorios Zona Sur

Coordinadora por la Defensa de los Territorios Bio Bio

Colectivo Viento Sur

Pichi Newen

Red por la Defensa de Infancia Wall Mapu

CDDC Agua y Bosque

Comunidad Chanlelfu

Movimiento Ñuble Libre

Centro de Estudios Antropológicos Comunitarios Valdivia

Coordinadora Tomecina

SEPAAP- ANAMURI

Red Defensa Territorios/ Red Economias Territoriales

CODECIAM

Estudiantes Mapuche Valdivia Weche Ke Kawiñ

ONG AYNI

El Puelche Comunicaciones

Red Organizaciones Sociales y Ambientales de Panguipulli Mapuexpress

Red de Medios de los Pueblos

Red de Defensa de los Territorios y los Rios Libres Melipeuco Geografía Construyendo Territorio

Red de Estudiantes por la Sustentabilidad de Chile

Escucha el audio aquí

Ver video a continuación:

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 Crisis civilizatoria

 

Alertémonos de cómo los gobiernos progresistas convencieron a las mayorías sobre la continuidad en el capitalismo como etapa de transición o como construcción de un capitalismo serio. Para ello descubramos la mentira mediante el siguiente artículos:

 

El mundo actual y la decadencia de la civilización capitalista
2 de febrero de 2017

Por Narciso Isa Conde (desde República Dominicana) / Resumen Latinoamericano

Es evidente la aceleración de la crisis de decadencia de la civilización burguesa, la profundización y extensión de la  multi-crisis del sistema capitalista mundial y muy especialmente del imperialismo occidental hegemonizado por EEUU; crisis económica, social. político-institucional, medio-ambiental, moral, militar, urbanística…

 

Es un dato incontrovertible de la realidad la continua recurrencia y el progresivo ascenso de las diversas expresiones dramáticas de esa crisis tanto en el centro como en la periferia del sistema mundial, amén de la potenciación de la tendencia parasitaria y destructiva del capitalismo imperialista en fase senil.

 

Alarma el auge del militarismo imperialista y  el ejercicio persistente a su cargo de la “guerra global” y del terrorismo de Estado con  manidos pretextos anti-terroristas, reales motivos de control geo-estratégicos y desbordados afanes de conquistas y reconquistas de territorios ricos en “recursos” naturales estratégicos vitales para la prolongación de su modelo derrochador.

Las agresiones a Irak, Afganitán, Libia, Palestina, Siria, Yemen, Ucrania, Colombia… y  las amenazas contra Irán, Venezuela, la Amazonía…son manifestaciones de esa impronta inaceptable.

Tanta ha sido la crueldad social y militar de ese imperialismo, que ahora EUROPA OCCIDENTAL se encuentra bajo el impacto estremecedor de una crisis migratoria agudizada por la incontenible  y justificable avalancha humana procedente de África y Medio-Oriente, generada por la intensificación del saqueo y las guerras; así como atemorizada por el constante accionar de células extremadamente agresivas.

Al mismo tiempo asistimos a un creciente y brutal deterioro ambiental.

Al agravamiento del calentamiento global.

A la afectación en escalas nunca vistas de las fuentes de aguas, bosques, mares… A la depredación, degradación, desertificación de la corteza terrestre a niveles trágicos,  acompañadas de una peligrosa contaminación consustancial al sistema dominante y a su patrón de acumulación.

En este mismo periodo ha repuntado en grande la putrefacción de los Estados carcomidos por la corrupción en países capitalistas de diversos niveles  de crecimiento, con periódico e intensos brotes de inestabilidad y parálisis.

En un contexto en que fluyen desigualdades brutales, guerras devastadoras y se eleva el empobrecimiento de pueblos y territorios, crece la indignación como contrapartida y se multiplican las resistencias y movilizaciones populares contra los efectos desgarradores de las recetas neoliberales y neo-conservadoras impuestas; registrándose periódicas oleadas de rebeldías victoriosas con balbuceos alternativos que quiebran el partidismo tradicional en importante  países de llamado “primer mundo” y  sobre todo en su periferia dependiente azotada en mayor grado por impresionantes desigualdades sociales, corruptelas estatales y modelos generadores de miseria.

 

Fracturas que lo debilitan.

Concomitantemente tiene lugar el fraccionamiento y la segmentación de la globalización del capital y sus sedes estatales, a partir de la evidente declinación de la tendencia a la unipolaridad  geopolítica a favor de EEUU (registrada después del colapso de la URSS) y pese a la subordinación de la Unión Europea a los designios militares estadounidenses

En ese aspecto son palpables las tendencias centrifugas en EUROPA, las pugnas inter-potencias, el separatismo inglés de la UE y la tendencia a una crisis de integración al servicio de los grandes monopolios con preeminencia alemana.

En Europa y a escala mundial  perturba en grande  la tradicional hegemonía y la tranquilidad del Imperialismo Occidental la evidente recomposición de la Federación Rusa como superpotencia militar, con su actual impronta imperialista.

Tal fenómeno tiene lugar en el contexto de la guerra global desatada con un enorme despliegue de prepotencia por EEUU en compañía de sus aliados europeos de la OTAN,  que se ha visto seriamente bloqueada por la intensa competencia ejercida por Rusia  en sus propias áreas de influencia y en otras en disputa; exhibiendo la Rusia de Putin capacidades militares para asestarle fuertes reveses o contener la ofensiva euro-estadounidense en Irán, Siria, Ucrania y para a la vez desplegar sus fuerzas de alta tecnología en todos los continentes, incluyendo el llamado “patio trasero” de EEUU.

Recientemente se han registrado avances de Rusia frente a EEUU en Siria, Turquía y en algunos Emiratos Árabes, debilitando su influencia tradicional en zonas muy estratégicas. Esto, claro está, no descarta pactos puntuales entre ambas superpotencias militares cuando los intereses de ambas coinciden contra terceros fuera de su control, como aconteció en la batalla por el control de Alepo.

Nuevas y graves dificultades les generan también a los planes de reconquista militar de EEUU y la OTAN la reciente concreción de la alianza estratégica  de RUSIA con CHINA POPULAR y la importante contribución de ambas potencias a la formación de nuevos bloques fuera del control de EEUU y  la UE, como los BRICs.

Eso, además, se produce en el marco de la emergencia de China con tendencia a convertirse en primera potencia económica mundial, no sin fuertes condicionantes determinados por la creciente interdependencia al interior del gran capital transnacionalizado. A esto se agrega  un significativo fortalecimiento de su poderío militar.

En la actualidad son más complejas, intensas y peligrosas las fracturas  sociales y políticas al interior del sistema capitalista-imperialista mundial y al interior de cada una de sus potencias centrales.

Repuntan, además, con gravitación internacional y local, corrientes fascistoides con altas dosis de chauvinismo ultra-derechita, racismo, xenofobia y pretensiones de supremacía blanca; con altas  posibilidades de ser gobierno en varias potencias y en no pocos países periféricos. Algo muy propio de la grave descomposición que afecta al capitalismo y sus modelos de dominación siete décadas después de derrotado el nazi-fascismo y de proclamado el amor del capitalismo “adulto” por la democracia liberal burguesa.

A ese fenómeno corresponde el separatismo en el Reino Unido, el auge de Len Pen en Francia, la victoria de TRUMP en EEUU y el rebrote de la derecha anti-globalización de corte ultranacionalista, racista y anti-migrantes; así como los avances de un conjunto de fuerzas ultraderechistas y ultra-neoliberales que operan en nuestra América con patrocinio de poderosos enclaves del poder estadounidense.

Trump: un engendro perturbador.

La avalancha Trump ha sobrepasado temporalmente el “establecimiento tradicional” republicano y demócrata. La misma merece una atención especial al escenificarse en el centro del sistema imperial occidental y al representar fractura aberrante al interior de la clase dominante estadounidense llamada a perturbar y/o dislocar en mayor escala esa sociedad y el mundo, y a generar más indignaciones masivas, como ya puede observarse.

En el curso de sus decadencias las civilizaciones generan engendros que las debilitan y le llegó  el turno a la civilización burguesa.

Y es que la transnacionalización del gran capital norteamericano, el impacto de la globalización en la expansión empresarial fuera de sus fronteras y sus efectos empobrecedores sobre la clase obrera asalariada, la precarización incluso de las condiciones de vida de la clase obrera blanca, la intensificación del flujo migratorio del tercer mundo hacia EEUU, los efectos perverso del parasitismo usurero contra la tradición productiva industrial y las contradicciones en la esfera de lo militar, han re-engendrado esa y otras corrientes que ahora –con rasgos propios de la época- pasa a ser gobierno; optando por un modelo de re-acumulación interna que fractura la clase dominante y genera más tensiones en vista de la actual hegemonía de la especulación y el parasitismo desligado de los procesos productivos a escala global.

Por otra parte, las dificultades y reveses sufridos por EEUU a nivel extra-continental han potenciado su tendencia al repliegue y a la intensificación del contra-ataque violento en nuestra América contra todos los procesos que no controlan y contra las rebeldías de clase y los anhelos de soberanía y cambio social presente en nuestras sociedades; generando nuevas confrontaciones, dado que los virajes ultraderechistas que impone se tornan ingobernables y generan nuevas indignaciones y rebeldías masivas más radicales.

En lo esencial el choque entre un imperialismo agresivo por senil y decadente, y la necesidad de la revolución gestora de una nueva civilizaciónn podrían tender a ser dominante a mediano plazo.

La barbarie y el caos tendrán que ser enfrentados por un proyecto transformador de socialización de la economía y del poder en todas sus acepciones, de las relaciones entre los seres humanos, de los derechos y libertades, camino a un mundo solidario.

 Fuente: http://www.resumenlatinoamericano.org/2017/02/02/el-mundo-actual-y-la-decadencia-de-la-civilizacion-capitalista/

 

 

Cuestionemos a UNASUR al  componerse de gobiernos como el de Colombia y de Perú.

 

 

 

 

Militarización en América Latina: Entrevista a Ana Esther Ceceña
6 de febrero de 2009

Yásser Gómez - Rivista Mariátegui

Associazione Ya Basta Caminantes

América Latina vive tiempos de cambio con gobiernos de izquierda y el protagonismo alcanzado por el movimiento indígena. Sin embargo, la geopolítica nos dice que aún no hemos derrotado al imperio. Porque los EE.UU. están militarizando la región con la excusa de construir megaproyectos de infraestructura, para apoderarse de los recursos naturales y mantener el control político con una guerra preventiva. Para analizar este tema Upsidedownworld entrevistó en Perú a Ana Esther Ceceña, doctora en Relaciones Económicas Internacionales de la Universidad de Paris I – Sorbona, miembro del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM (México) y Coordinadora del Observatorio Latinoamericano de Geopolítica, quien estuvo en Lima dictando el seminario: Emancipaciones en un Contexto Militarizado.

- ¿Qué significan la IIRSA (Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana) y el Plan Puebla Panamá para América Latina?

-Son dos megaproyectos que se articulan entre sí, incluso geográficamente y que son similares, porque son dos proyectos de construcción de infraestructura. Están estructurados bajo la idea de canales o líneas de comunicación, en las cuales no solamente se está pensando en que sean vías de comunicación para mercancías y personas. Sino también vías de construcción de líneas de electricidad, energéticas, oleoductos, gasoductos. Incluso en el caso del Plan Puebla Panamá (PPP), está pensado también estas mismas líneas como carreteras de información. La IIRSA(Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana) está mucho mejor planeado con canales interoceánicos para conectar los dos océanos y entonces con eso agilizar la salida hacia Europa, Asia y EE.UU.. La idea es tener vías de llegada al más importante mercado que son los EE.UU. que en sus dos costas tiene características económicas diferentes. El propósito es la extracción de recursos en América Latina y trasladar la mercancía que hay hacia estos mercados. No están tan pensados como apertura de mercado interno. Por eso la IIRSA se proyecta desde el corazón de Sudamérica hacia fuera, hacia las dos costas. Y el PPP está pensado desde Panamá hacia el norte. De manera que las rutas, los canales corren en ese sentido.

- ¿El Plan Mérida es la complementación del Plan Puebla Panamá en México? ¿Cuán avanzado está éste?

-El Plan Mérida (PM) si es la complementación del Plan Puebla Panamá, pero en realidad el P.P.P. en sí mismo ya se transformó en Proyecto Meso América incorporando a Colombia y muy explícitamente la dimensión de seguridad. Ya el propio Plan Puebla Panamá asumió las dos cosas, la integración energética que era la parte económica más importante que tenía y la integración de seguridad. Y en ese sentido, ya no es que requiera del Plan Mérida, sino que es un eslabón más que permite que el PM que está en México se concrete de manera muy natural, sin necesidad de mucha bisagra con el Plan Colombia. Porque el Plan Mérida corresponde directamente al Plan Colombia, es el mismo proyecto adaptado a las circunstancias tanto geográficas como temporales. Porque ya se asume toda la experiencia tenida con el Plan Colombia y la estructura es similar, ayuda para seguridad y una muy pequeña para desarrollo, que es como avanzan varios de los proyectos del Plan Colombia. Y entonces tienes una superposición del Plan Mérida en la parte norte, proyecto Meso América enlazando esa parte norte con Colombia, Plan Colombia en Colombia y Perú. Además hay la ASPAN (Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte) que es un proyecto también de seguridad y energético, pero difiere en el sentido de que es más la creación de un bloque regional, lo que está implícito en este plan.

 

- Después de realizadas las fases de invasión denominadas Plan Colombia y Plan Patriota. por parte de los EE.UU. en Colombia ¿Qué es lo que sigue?

-La expansión del Plan Colombia hacia dos partes del continente, una es el norte, bueno que se está logrando con el Plan México y con estas acusaciones que se hacen después del ataque de Colombia a Sucumbíos, Ecuador se arma un poco el escenario de que, en México está la oficina internacional de las FARC y que en esa medida, eso justifica el Plan México y digamos, las mismas políticas que en Colombia. Luego el otro derrame es hacia el sur y éste se ha intentado por varias rutas. La que más se ha intentado es la de Paraguay como si extendiera un brazo del Plan Colombia hasta la Triple Frontera, que por supuesto, eso lo que hace, es que cubre el área boliviana, pero además permite colocarse en un lugar geográfico que es de gran interés, que es, esta Triple Frontera encima del Acuífero Guaraní y además como epicentro de la parte digamos conosureña, rioplatense de América del Sur. Esto también se intentó en el 2006, se hizo este montaje de que se había secuestrado a la hermana del ex presidente y que entonces, esto indicaba que había células y campos de entrenamiento de las FARC en Paraguay. Y con esta argumentación tan precaria, se estaba pretendiendo montar un operativo Plan Colombia ahí, pero también se ha intentado y de hecho se ha logrado involucrar a Perú desde hace tiempo con el Plan Colombia, porque los recursos del Plan Colombia no son sólo para Colombia, sino para el área. Entonces si los recursos son para el área, incluidos Perú y Ecuador, si los está incluyendo también los está comprometiendo, esta ayuda siempre es con contraparte, ésa es como otra ruta de expansión. Pero, lo que se ha puesto en juego hoy después del Plan Patriota, justamente lo que se inaugura con el ataque a Sucumbíos, que es la posibilidad de que los EE.UU. a través de un tercer país, pueda echar a andar una política de guerra preventiva. Y digo EE.UU. porque el operativo de Sucumbíos lo diseñaron en gran medida desde Manta y los operadores en gran parte fueron norteamericanos. Entonces, se inaugura el hecho de que ellos actúen desde Colombia directamente, pero también la posibilidad de que Colombia, emulando la política norteamericana se lance también en una –si se quiere más limitada regionalmente– guerra preventiva, en una defensa de sus intereses, fuera de su territorio, en territorios de otras naciones. Esto marca pautas, que de no haber sido por esa reacción tan fuerte del gobierno ecuatoriano, realmente estarían perfilando ya como la intervención directa en cualquier país del continente.

- En el tablero geopolítico de la región ¿Qué importancia tiene el Perú en los planes hegemónicos de los EE.UU. que intenta establecer una base militar en la región surandina de Ayacucho?

-Se está hablando de dos bases en Perú desde hace tiempo, del área de Chiclayo y también ahora, más recientemente la de Ayacucho. Incluso por ahí, hay alguien quien dice que tal ves, es en la zona de Quinua (Ayacucho), donde se quiere establecer. Pero con bases de nuevo tipo, muy flexibles, eficaces, pero también más pequeñas, realmente bases más adecuadas a lo que son las condiciones de la actuación militar en este momento de la guerra. Pero también del simple trabajo del monitoreo y vigilancia. Entonces cuando nosotros vemos la posición geográfica de Perú y evaluamos la situación política y geopolítica del continente, realmente la posición de Perú es inmejorable como para tener una posibilidad de acceso más directo y más variado hacia algunas regiones que están preocupando mucho como la de la zona sur de Bolivia, la zona gasífera. La zona norte de Argentina que es petrolífera, entonces, está en términos de los recursos, pero también en términos de su potencial rol en la desestabilización de gobiernos que se consideren convenientes. La base de Ayacucho está en línea recta hacia La Paz, de manera que, de acuerdo con los radios de acción –incluso mínimos– que tienen los aviones de guerra actuales, La Paz quedaría bajo el alcance de la base de Ayacucho sin ningún problema. Y lo de Chiclayo apunta más hacia la zona amazónica, la veo como una oportunidad, por un lado, de garantizar la entrada por el río hacia Iquitos y la zona Amazónica, pero también de mantener vigilado a Ecuador por los dos flancos. Porque, pues Colombia está garantizado, pero Ecuador ya no va a tener una base y además se ha rebelado, ha elevado a rango constitucional la idea de que Ecuador es un territorio de paz y por eso, no admite la presencia ni de bases militares extranjeras, ni de tropas extranjeras en su territorio. Entonces, allí les cerró una posición y esa posición parece estarse trasladando simultáneamente hacia arriba y hacia abajo. Hacia abajo sería lo de Chiclayo y seguramente también Ayacucho, porque queda en esa misma línea de alcance. Y hacia arriba, hacia la costa colombiana, posiblemente en la costa del Chocó. Los dos ejes que están moviendo esas nuevas posiciones, el diseño de cómo será mejor establecer estas nuevas posiciones y que están haciendo pensar en Perú son fundamentalmente el de garantizar el acceso a los recursos naturales estratégicos y el del control de la insurgencia o el control de la posible formación de coaliciones contrahegemónicas. Estas dos cosas están perfiladas en el corazón de América del Sur, de manera que el hecho de tener posiciones en Perú o de tener una situación más permisiva para el arribo de tropas y la movilización de tropas. Por un lado, les facilita la entrada a los recursos naturales peruanos, que son muchos, muy valiosos y a los recursos de los países vecinos, pero les facilita también y quizás esto, coyunturalmente es lo más importante, el flanqueo de Bolivia y desde ahí una línea de acceso más directo por el centro a Venezuela.

Yásser Gómez es Periodista, Corresponsal de Upsidedownworld en Perú y Editor de Mariátegui. La revista de las ideas. / mariategui(a)riseup.net

Fuente: http://www.yabasta.it/spip.php?article787

En consecuencia, son tiempos en que los diversos de abajo debemos internacionalizarnos para emanciparnos del capitalismo y los imperialismos. Desde esa vocación nos interpela: 

 

La Vía Campesina llama a intensificar la lucha contra el agronegocio,

unidxs por la soberanía alimentaria

24 de julio de 2017

 

“Tras días de debate fructuosos, cerramos esta VII Conferencia de La Vía Campesina y marchamos en la ciudad para pedir el compromiso de la sociedad civil para luchar con nosotros por el derecho a la alimentación, a la tierra, al agua y a las semillas”, afirmó Unai Aranguren.

 

“Alimentamos a los pueblos y construimos movimiento para cambiar el mundo”

La Vía Campesina, un movimiento internacional de campesinos que representa a más de 170 organizaciones y movimientos en aproximadamente 72 países del mundo, ha concluido su séptima Conferencia Internacional el sábado 22 de julio, en Derio, en el País Vasco. El evento fue clausurado con una poderosa declaración que llama a intensificar la resistencia contra el agronegocio transnacional, los acaparamientos de tierras a gran escala, la criminalización de las luchas populares, y la creciente xenofobia, racismo y patriarcado.

 

Tras cuatro días de discusiones y reflexiones colectivas sobre la soberanía alimentaria, la agroecología campesina, las redes de formación autónomas, la construcción de alianzas, los derechos de los migrantes, el comercio, la justicia climática y la criminalización de los movimientos sociales, la conferencia culminó con la Declaración de Euskal Herria cuyo lema es “Alimentamos a los pueblos y construimos movimiento para cambiar el mundo” (ver aquí). La declaración señaló con preocupación la expansión del capital financiero acompañado del monopolio desenfrenado de los recursos naturales y la promoción sin precedentes de peligrosas tecnologías favorecidas por las mega fusiones corporativas cuyo afán es el de dominar el sistema alimentario a toda costa, violando flagrantemente los derechos humanos y destruyendo el medioambiente para su lucro.

La Declaración, que establece el rumbo estratégico para construir un movimiento que cambie el mundo a través del feminismo y la soberanía alimentaria, también destacó la necesidad urgente de construir alianzas más amplias a nivel local, regional e internacional, y la necesidad de unirse en contra de la nueva combinación de capitalismo y populismo de derechas.

Para construir la soberanía alimentaria de los pueblos del mundo, fueron planteadas la agroecología campesina y la reforma agraria popular que contempla el refuerzo y el desarrollo de los mercados locales a la par que se construyen y se forjan nexos entre el campo y la ciudad. Con este objetivo, la VII Conferencia Internacional resaltó la importancia no sólo de continuar, sino también de expandir la formación política, ideológica, organizacional y técnica basada en los conceptos propios de los movimientos, para darle forma a sus identidades e ideas socialmente transformadoras.

Existe un fundamento para cambiar el mundo: la solidaridad entre los pueblos. En el día de cierre de la conferencia, los delegados de La Vía Campesina definieron de manera colectiva el funcionamiento interno (las normas y procesos, entre otros) para encauzar la solidaridad. Según Unai Aranguren, miembro europeo del Comité de coordinación internacional de La Vía Campesina, hay dos palabras que definen a La Vía Campesina: “solidaridad y esperanza”.

En una demostración de solidaridad, cerca de 1600 personas marcharon a través de las calles de Bilbao el domingo, en el marco de una acción publica organizada por EHNE Bizkaia que llegó hasta la Plaza Nueva de la ciudad donde los delegados de La Vía Campesina dieron discursos, difundieron declaraciones de apoyo y celebraron la música y la danza locales. “Tras días de debate fructuosos, cerramos esta VII Conferencia de La Vía Campesina y marchamos en la ciudad para pedir el compromiso de la sociedad civil para luchar con nosotros por el derecho a la alimentación, a la tierra, al agua y a las semillas”, afirmó Unai Aranguren.

Dos informes clave fueron presentados en Derio. Por un lado, “Campesinos luchan por la justicia: casos de violaciones de los derechos humanos de los campesinos” que se centra en las continuas instancias de ataque y asalto a los movimientos campesinos; y por otro lado, “La reforma agraria y la defensa de la vida, la tierra y los territorios” que pone el punto de mira en la manera en que las luchas por la reforma agraria han transformado el movimiento histórico por la reforma agraria y cómo han ido surgiendo nuevas estrategias para hacerle frente al rostro cambiante del agronegocio corporativo en el medio rural.

¡Globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza!

La Vía Campesina Leer

 

 

 Alternativas postcapitalistas

 

Reflexionemos sobre cómo los gobiernos progresistas han facilitado la ocupación económico territorial de los capitales y estados imperialistas en asociación con los locales. Tengamos en cuenta qué estructura fundamental estableció:

 

La “sintonía fina” del modelo sojero

Cristina Kirchner, Rockefeller, Monsanto y

la nueva oligarquía agroindustrial
15 de enero de 2013

 

Por Jorge Rulli y Maximiliano Mendoza

Grupo de Reflexión Rural

 

Después de un primer semestre convulsionado por las oscilaciones de los mercados globales, y aún cuando restan aproximadamente cinco meses para la cosecha de soja transgénica en nuestro país, surgen algunos datos de relevancia en torno a las proyecciones en el corto plazo de la balanza comercial que, si bien permanecerá superavitaria, arrojará considerables disminuciones de aprovisionamiento de divisas por exportación (se estima que ingresarán U$D 4000 millones menos). La crisis del capital internacional, sumado al notable impacto del descenso de la demanda europea y asiática en el mercado de futuros, hace que la cotización de la oleaginosa genéticamente modificada en la Bolsa de Chicago esté muy por debajo de las expectativas proyectadas a principios del año pasado.

En este contexto, la Argentina tomó a lo largo de 2012 una serie de determinaciones en materia de agronegocios cuyas implicancias consideramos alarmantes. La consolidación de un modelo de desarrollo extractivo, agro-minero-exportador, productor de materias primas, destinadas a satisfacer la demanda de los mercados globales, parece ser el objetivo final de todos los planes estratégicos diseñados por el Estado Nacional.

Para comprobarlo, sólo basta con consignar algunos de los objetivos principales del Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial Participativo y Federal 2010-2020 (PEA2) [1]: incrementar la superficie sembrada con granos en un 27%, (es decir, aumentar la superficie actual de 33 millones de has. a 42 millones de has.), elevar la producción de soja GM en un 20% (aumentar la superficie actual de casi 20 millones de has. a más de 22 ó 23 millones de has.) y elevar la producción de maíz GM en un 56% (aumentar la superficie actual de 3,7 millones de has. a 5,7 millones de has.), entre otros objetivos.

Como dato adicional, es importante destacar el PEA2 se sustenta ideológicamente en los Objetivos del Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas, cuyos mayores promotores a nivel global son el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial del Comercio [2]. Es un dato relevante en términos del análisis del discurso, puesto que la dirigencia oficialista de nuestro país se caracteriza por el uso de una retórica nacional-popular, enérgicamente antineoliberal, crítica del llamado “Consenso de Washington”, condenatoria de las ideologías del libre mercado y de la dependencia de los organismos multilaterales de crédito. No obstante esos discursos, los responsables supranacionales del diseño macroeconómico de los aciagos años del menemismo parecen seguir presentes en las decisiones estratégicas de la alianza actual entre el estado nacional, las corporaciones transnacionales y la nueva oligarquía local.

La discusión en torno a estas cuestiones fundamentales están ausentes del debate político-mediático. Parecería que la llamada realpolitik y el marketing político impusieron estilos de confrontación en los que no prevalecen las formas; ya poco importa si se emplean retóricas de izquierda o de derecha, excepto por aquéllos casos en los que la polarización se presta al uso pragmático de los grupos de poder. Los principales partidos políticos y los grandes medios de comunicación de la Argentina parten del acuerdo tácito de no discutir el modelo de desarrollo en vigencia, especialmente en lo que concierne al modelo sojero. Sencillamente porque casi todos están de acuerdo con él.

En este artículo enunciamos una serie de acontecimientos en materia de agronegocios cuya importancia para el modelo de desarrollo impulsado por el Estado Nacional y las corporaciones son decisivos para los años venideros, y que seguramente configurarán nuevos y extraordinarios escenarios de luchas y resistencias sociales.

 

Bioceres, Gustavo Grobocopatel y la soja resistente a la sequía: la ciencia empresarial como política de estado

En febrero del año pasado, durante una videoconferencia organizada en la Casa Rosada, en simultáneo con Tecnópolis, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunciaba junto al actual Ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, el descubrimiento de un gen cuya implementación permitiría incrementar la producción de soja, maíz y trigo en contextos de sequía. El anuncio fue realizado junto a las autoridades de la empresa Bioceres S.A. y la Dra. Raquel Lía Chan, directora del proyecto nacido a la luz de un convenio público-privado firmado en 2004 entre dicha empresa, el CONICET y la Universidad Nacional del Litoral [3] [4].

Bioceres es una empresa cuyos accionistas son a su vez destacados miembros de AAPRESID (Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa) y cuyo director titular es nada más y nada menos que el llamado “Rey de la Soja”, Gustavo Grobocopatel.

Durante dicho encuentro, Cristina Fernández de Kirchner consideró que “si se adapta esta tecnología en todo el mundo, con tan sólo los cultivos de soja se obtendrían unos 2500 millones de dólares en concepto de regalías por campaña” y que “se trata de uno de los descubrimientos más importantes en términos de mejorar la calidad de las semillas, la producción y lo que va a significar en materia de regalías para el Conicet, para la Universidad del Litoral, para la empresa asociada; además del crecimiento en la producción agrícola del país” [5].

Por su parte el ministro Lino Barañao, expresó que “este caso permite demostrar que hemos instalado en la Argentina algo que es la norma de los países desarrollados: se invierte en investigación, se protege adecuadamente la propiedad intelectual y luego se comercializa a través de canales adecuados para que ese rédito se efectivice. También me parece importante destacar que la seguridad alimentaria, es decir, la seguridad de provisión de alimentos, es tal vez el mayor desafío que tendrá la humanidad en las próximas décadas”.  

Con un financiamiento de $3.750.352 aprobado por la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica en 2008 (según consta en la resolución Nº 034/2008 del Programa Áreas Estratégicas) [6] , dicho proyecto “logró el aislamiento y la caracterización de un gen de girasol (el ya patentado gen HAHB-4) cuya función estaba relacionada con la respuesta natural de la planta a condiciones de estrés abiótico, tales como sequía y salinidad. Según concluyeron, el incremento de la productividad de esta nueva tecnología oscilará entre el 10% y el 100% dependiendo del tipo de cultivo, la calidad del mismo y el lugar donde se produzca así como también de los factores climáticos”. Todo parece indicar que, además de permitir sortear eventualidades climáticas, el objetivo último de la introducción de estas nuevas tecnologías apunta a extender el cultivo de soja GM hacia áreas de estrés hídrico como la región cuyana, lugar donde hoy sus poblaciones ya padecen el terrible flagelo de la megaminería.

Cabe destacar que el patentamiento de dicho descubrimiento es de propiedad conjunta del Estado Nacional, a través de la titularidad del CONICET y la Universidad Nacional del Litoral. Sin embargo -y en absoluta consonancia con la antigua tradición liberal estado bobo/ empresas prebendarias- se otorgó a la empresa Bioceres S.A. su licencia para uso y explotación durante veinte años.

En tal sentido, Bioceres S.A. anunció el nacimiento de Verdeca, una joint-venture conformada junto la empresa estadounidense Arcadia Biosciences, para el desarrollo y la comercialización internacional de eventos transgénicos utilizados para la obtención de semillas GM. En su página web ya se pueden apreciar los anuncios de su nueva soja resistente a la sequía, lanzamiento estimado entre los años 2015 y 2017 [7] . En teoría, las empresas participantes del acuerdo invertirán durante los próximos cuatro años U$D 20.000.000 para el desarrollo de la tecnología y su introducción en nuestro país y los mercados globales.

 

Monsanto, el Consejo de las Américas y el poder global: la nueva soja Intacta RR2 PRO, la propiedad intelectual y la nueva fase del agronegocio.

El 14 de junio del año pasado 2012, pocas horas después de su aclamada intervención por la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas ante el Comité de Descolonización de la ONU, Cristina Fernández de Kirchner participó de una reunión en el Consejo de las Américas junto a diversos representantes de las corporaciones transnacionales más poderosas del mundo [8]. Entre ellos, por supuesto, se encontraban los directivos de Monsanto Company.

Durante el encuentro, la presidenta anunció algunas de las medidas que favorecen a su filial en Argentina y que hoy mantienen en estado de alerta a muchos movimientos sociales de todo el país: la inversión de casi 2000 millones de pesos para la construcción de dos “centros de investigación y desarrollo” en la localidad de Islas Malvinas (Córdoba) y en Tucumán; el lanzamiento comercial de la nueva soja “Intacta RR2 Pro” [9] -que agrega mayor resistencia al glifosato y repelencia a lepidóteros-; la aplicación de nuevas tecnologías aplicadas al maíz transgénico para incrementar su productividad; el futuro “respeto por las patentes” sobre las modificaciones genéticas de Monsanto -que posiblemente se traduzca en un nuevo esquema legal sobre las semillas con el fin de asegurar su tributación por parte de los productores-; la importancia de las inversiones de dicha empresa en el marco de los objetivos del Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial Participativo y Federal 2010-2020 (PEA2) y la posibilidad de extender la frontera agropecuaria hacia la Patagonia.  

Tampoco ahorró elogios para el trabajo del Ministerio de Ciencia y Tecnología y sus casi 900 científicos repatriados. Y repitió una vez más la cantinela favorita de las corporaciones globales de la agroindustria: “la producción de alimentos con métodos tradicionales es insuficiente para alimentar a la humanidad, por lo que se hace fundamental la intervención de la ciencia y la tecnología”. En suma, Cristina Fernández de Kicrhner considera que lo fundamental radica en el negocio de las corporaciones transnacionales de la agrobiotecnología en aras de consolidar el dominio global de la especulación alimentaria.

Un dato clave respecto de esta reunión: estuvo organizada por una amiga íntima de la presidenta: Susan Segal, CEO del Consejo de las Américas, territorio del magnate del petróleo y las finanzas David Rockefeller (accionista de Monsanto junto a George Soros y Bill Gates, entre otros) y del tristemente célebre John Negroponte, aquel oscuro diplomático quien en su momento fuera un aliado fundamental del genocida Henry Kissinger para la ejecución de la Operación Cóndor en América Latina [10].

Susan Segal también es consultora de JP Morgan Partners y fue directora de América Latina para Chase Capital Partners. Pero los lazos con el poder económico de la Argentina se estrechan: según consta en su currículum [11] , también fue Directora Titular y Miembro del Comité de Auditoría de CRESUD, una de las empresas del imperio de Eduardo Elsztain, durante los años 2004 y 2006.

Eduardo Elsztain, uno de los empresarios con mayor llegada a los centros del poder financiero global, es dueño de numerosos shoppings, edificios, y hoteles en la Ciudad de Buenos Aires y en gran parte del país. Controla el Banco Hipotecario desde los años ’90, es propietario de IRSA (la mayor corporación inmobiliaria del país) y de CRESUD, empresa del rubro agroindustrial mediante la cual controla casi un millón de hectáreas en Argentina, Brasil, Paraguay y Bolivia, destinadas principalmente a la producción de transgénicos. Este empresario, además de ser uno de las personas más influyentes de la Casa Rosada, es también uno de los selectos miembros del Comité Asesor Internacional de la Presidencia del Consejo de las Américas , espacio que comparte junto a otros empresarios de la Argentina como su ex socio Marcelo Mindlin (Pampa Energía, Edenor y Transener), Alejandro Bulgheroni (Bridas), Woods Staton (Arcos Dorados, operador de Mc Donald’s para América Latina) y Amalita Amoedo, nieta y heredera de la fallecida empresaria Amalia Lacroze de Fortabat [12]. Conforme estos datos, resulta a todas luces comprensible el hecho de que el ex presidente Néstor Kirchner registrara una asistencia casi perfecta a la sede del Council of Americas cada vez que viajó a Nueva York.

Lo curioso es que al día siguiente de aquella reunión en el Council of Americas, en Paraguay tuvo lugar un hecho que desataría un vendaval político: la masacre de Curugauty [13], en la que fallecieron 11 campesinos y 6 policías. Como se conoció después, este hecho fue aprovechado por la oposición del por entonces ya debilitado presidente Fernando Lugo, quienes no trepidaron en iniciarle un juicio político para destituirlo, algo que lograron transcurridos unos pocos días. Detrás de la trama conspirativa estuvo nada más y nada menos que Monsanto, quienes junto a los sectores del poder local más reaccionario, tales como la Unión de Gremios de Producción (UGP) y el Grupo Zucolillo -socios locales de Cargill y dueños del diario ABC-, iniciaron una intensa campaña de lobby pro transgénicos, tras verse impedidos por los organismos sanitarios del Estado para imponer nuevas semillas de algodón genéticamente modificado. Lamentablemente, ni siquiera este golpe mediático-institucional logró hacer mella en la sensibilidad política de Cristina Fernández de Kirchner, quien a su regreso de Nueva York, se solidarizó con Fernando Lugo y junto a sus pares de la UNASUR repudió el “golpe de Estado” en el Paraguay luego de haber estado reunida con la corporación transnacional que lo propiciara.

Sin dudas estas nuevas tecnologías de “segunda generación” anunciadas por Cristina Fernández de Kirchner y por la empresa Monsanto a mediados de 2012, suponen la apertura de una nueva fase del agronegocio en la Argentina. Algunas fuentes señalan que dichos anuncios fueron producto de una larga serie de negociaciones entre el gobierno argentino y Monsanto, operaciones en las que el lobby empresarial se expresó a través de la Embajada de los Estados Unidos e inclusive mediante la intervención de altos miembros del gabinete del presidente Barack Obama [14].

 

A modo de conclusión

El brutal proceso de sojización inaugurado en la Argentina a mediados de la década del ’90, evidencia una de las continuidades más palmarias de los llamados modelos de desarrollo: tanto el neoliberalismo como el actual neodesarrollismo de base extractiva, comparten los mismos presupuestos en términos de acumulación del capital, basada en el despojo de los bienes comunes. Estas intersecciones políticas, puestas de relieve, demuestran que, visto desde las lógicas de la modernidad, no necesariamente existe un antagonismo irreconciliable entre neoliberalismo y progresismo.

Desde la aprobación ejecutada por el menemismo en 1996 de la soja RR (Round Up Ready) de Monsanto hasta la aprobación de la soja “Intacta RR2 Pro” ejecutada por el kirchnerismo, transcurrieron casi dieciséis años en los que la superficie sembrada con soja resistente a los herbicidas creció prácticamente en un 5000%, pasando de 370 mil hectáreas en 1996 a los 20 millones de hectáreas en la actualidad , lo que representa prácticamente dos tercios de la superficie cultivada total de la Argentina. A esto debe agregarse el colosal abuso de la tecnología química: durante el 2012 se utilizaron más de 300 millones de litros agrotóxicos.

 

El tutelaje estatal del excedente es fundamental para comprender el fetiche por el crecimiento compartido por el neoliberalismo y el progresismo: el uso de la agrobiotecnología se justifica por la constante búsqueda del incremento de la productividad, puesto que a una mayor producción le sigue una mayor recaudación. Así, las previsiones económicas indican que en la temporada 2012/13 se logrará obtener una cosecha de soja GM que oscilará entre los 55 y 60 millones de toneladas. De esa manera, el Estado Nacional obtendría una recaudación de 12 mil millones de dólares en concepto de retenciones (casi el 10% de la recaudación total).

La Argentina, largamente gobernada por una dirigencia que mixtura progresismo setentista y neoliberalismo reciclado, consolida de esta forma su estatus de “Republiqueta Sojera”, metáfora que alude a una de las facetas más perversas del modelo extractivo y neocolonial en vigencia: la agricultura biotecnológica, productora de granos transgénicos y de agrocombustibles para los mercados globales, hegemonizada por el capital concentrado transnacional y sus socios locales, aliados a los fanáticos, tanto públicos como privados, de la ciencia y de la tecnología. Una agricultura desnaturalizada y deshumanizada; una agricultura sin agricultores, profundamente violenta con el suelo y con los ecosistemas; una agricultura que considera meros insumos a las semillas y a la biodiversidad.

Los terribles impactos de las fumigaciones, el desmonte, las enfermedades, la falta de alimentos sanos, las inundaciones y sequías, la pérdida de los suelos y sus riquezas, el desplazamiento de las poblaciones y su consiguiente hacinamiento en las periferias urbanas asistencializadas, no forman parte de las preocupaciones gubernamentales, son justificadas por “razones de estado” y configuran la contracara del jactancioso “modelo de crecimiento económico con inclusión social” machacado por el poder comunicacional del kirchnerismo.

Los procesos político-económicos que se profundizan en torno al modelo de los agronegocios, sumado a la creciente subordinación de las políticas de estado hacia los objetivos económicos de las corporaciones transnacionales y las necesidades de los mercados globales, se distancian de manera abrupta de las retóricas épicas que, ilegítimamente, pretenden activar el imaginario social de la tradición nacional y popular. Una mirada congruente con las complejidades propias de la historia reciente de la Argentina , observaría con facilidad la tensión que existe entre la base material y el universo simbólico-ideológico del actual proceso político, tensión que, sin dudas, el progresismo oficial ha sabido capitalizar en términos proselitistas: apropiarse de retóricas que apelan a la memoria de las resistencias de nuestros pueblos para resignificarlas y reconvertirlas en herramientas de dominación simbólica al servicio del capitalismo global.

La resignación y la capitulación de ciertos sectores progresistas y/o de izquierdas (intelectuales, funcionarios, sindicalistas, etc.), cuando no el posibilismo y la creencia en la gradualidad, dieron lugar a una legitimación del actual proceso de recolonización cuya contribución al confuso maremágnum conceptual de nuestra época resulta crucial. Es por ello que en ciertos “relatos” progresistas y hasta de izquierdas, se encuentran disparatadas interpretaciones históricas en procura de justificar nuestro triste rol neocolonial de apéndice agro-minero-exportador impuesto por la globalización.

Jorge Rulli y Maximiliano Mendoza nos proponen al finalizar el documento:

 

Tenemos que salir de la encerrona racional, urbana e industrial periférica que nos propone la globalización. Necesitamos desactivar a sus portavoces liberales y progresistas. La fe ciega en el progreso y el desarrollo material infinitos, nos impide pensar la posibilidad de mundos-otros, e indefectiblemente nos conduce a un suicidio colectivo.

Es por ello que necesitamos recrear un pensamiento nuevo con ligazón a las sabidurías ancestrales, orientado hacia nuevos horizontes decoloniales, ecológicos y libertarios. Un pensamiento que nos permita cuestionar las lógicas de la modernidad de manera radical, convencidos de que el cuestionamiento de sus presupuestos es el mejor modo de aportar a las luchas contra el capitalismo y el colonialismo.

Luchamos por retomar el derrotero americano del arraigo y recuperar la dimensión sagrada del territorio, el alimento y la vida en comunidad. En suma: asumir el destino cósmico que nos une a la Madre Tierra.  

"Se trata de descubrir un nuevo horizonte humano, menos colonial, más auténtico y más americano. ¿Para qué? Pues para que desde aquí recién pensemos la necesidad o falta de necesidad de las revoluciones, o quizás un mundo auténtico donde una revolución podría ser inútil por estar ya todos nosotros desde siempre en ella, pero en toda su profundidad, con toda nuestra plenitud americana" (Rodolfo Kusch) [15].

Referencias: (...) Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=162247

 

 

Es evidente cómo la lógica del capital-Estado despliega un crecimiento económico que no es el del país y menos de la inmensa mayoría de los de abajo. Causa empobrecimiento cada vez más extendido y estructural. Porque tiende al totalitarismo de la completa desposesión de bienes comunes tanto sociales como naturales y de la sobreexplotación laboral. Es una destrucción de comunidades, países, continentes en aras del lucro oligopólico y de quienes se enriquecen perfeccionando su corrupción. Que sigue profundizándose sin importar arrasar con la habitabilidad de regiones e incluso del país-continente. En efecto, expande los agrocombustibles vs. los alimentos y extrema tamaña desertificación mediante acaparamiento oligopólico de las semillas. 

 

 

 

Argentina: desertificación, lado escondido del boom granario
19 de junio de 2013

Por Comunicación Ambiental

"En forma simultánea al incremento de los rendimientos, la frontera agrícola se ha desplazado hacia zonas más frágiles, tradicionalmente mixtas o ganaderas, en muchos casos ocupadas por montes nativos. Es por ello que las más de 200 mil hectáreas por año que se quedan sin su cobertura natural de bosques donde sufren grave riesgo de desertificación."

 

Hoy 17 de junio se celebra el Día Mundial de la Lucha contra la Desertificación, un problema del que poco se habla, a pesar de que amenaza la sustentabilidad en la producción de alimentos. En Argentina, por el imaginario del país "granero del mundo", se trata también de un tema oculto, subordinado al éxito del modelo agroexportador. Asimismo, un problema relacionado es la degradación de los suelos fértiles, porque también afecta la capacidad de producir. En tal sentido, un reciente estudio del INTA, difundido por la Secretaría de Ambiente de la Nación, concluye que el suelo pierde nutrientes. Incluso contabiliza esta pérdida en casi 4 mil millones de dólares, para la campaña 2010- 2011.

El trabajo "Extracción y balance de nutrientes en los suelos agrícolas de la Argentina", elaborado por Gustavo Cruzate y Roberto Casas del Instituto de Suelos del INTA fue publicado por el Observatorio Nacional de la Degradación de Tierras y Desertificación, una iniciativa de la Secretaría de Ambiente de la Nación. Allí se alerta: "Se registra una elevada extracción de nutrientes no repuestos en igual magnitud, que provoca un deterioro progresivo en la fertilidad de los suelos poniendo en peligro la sustentabilidad de los sistemas productivos".

Desde la visión de la Economía Ecológica, siempre se cuestionó la rentabilidad del modelo agroexportador. Incluso el biólogo Raúl Montenegro de FUNAM, lo llama una "agricultura minera" puesto que extrae minerales sin reponerlos. Por lo cual, un recurso renovable como el suelo, se está convirtiendo en no renovable. De esto se trata el proceso de desertificación, el fenómeno por lo cual los suelos no pueden volver a ser fértiles que sucede en tierras áridas, semiáridas o subhúmedas secas. Sin embargo, en las zonas húmedas, la degradación también es un problema grave.

"Las cifras correspondientes al balance entre la extracción de nutrientes por los principales cultivos y los aportes por fertilización, continúan siendo deficitarias en los suelos agrícolas de la Argentina", así describe la situación el trabajo. En tal sentido, detalla que para la campaña 2010/11 se extrajeron 3.93 millones de toneladas de nitrógeno, fósforo, potasio, sodio y calcio, de los cuales sólo se repusieron 1.26 millones de toneladas. Esto representa un 34.6 por ciento de reposición, es decir, un déficit de casi el 65 por ciento.

 

El informe detalla además que el fósforo disminuye a razón de 1 a 2 partes por millón por año. Del mismo modo, la materia orgánica del área núcleo (Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe) sufrió un descenso de 0,5 por ciento en las últimas tres décadas. Y destaca: "Esta especie de “subsidio” que la riqueza natural de nuestros suelos otorga al usuario de la tierra y al estado, en realidad no es otra cosa que una pérdida paulatina del capital suelo".

Así entonces, haciendo bien las cuentas, el negocio no es tan negocio. "En términos económicos, se observa que la exportación neta de nutrientes en grano, correspondiente a la campaña agrícola 2010/11, fue de alrededor de 2.57 millones de toneladas, lo que representa una cifra de U$S 3.63 mil millones", cuantifican los investigadores del INTA. No estaban tan equivocados entonces los movimientos sociales que plantean de la soja: "Pan para hoy, hambre para mañana".

Es decir, como bien analizan los autores: "Si en los márgenes brutos de las explotaciones agropecuarias se incluyeran los costos de reposición de nutrientes extraídos por las cosechas, la rentabilidad de los cultivos sufriría variaciones en función del sistema de rotación elegido. Serviría además para demostrar la dificultad de obtener planteos sustentables tanto desde el punto de vista físico como económico, cuando la visión es estrictamente cortoplacista".

La problemática de la pérdida de fertilidad es más aguda con el avance de la deforestación. Según aclaran los investigadores: "En forma simultánea al incremento de los rendimientos, la frontera agrícola se ha desplazado hacia zonas más frágiles, tradicionalmente mixtas o ganaderas, en muchos casos ocupadas por montes nativos". Es por ello que las más de 200 mil hectáreas por año que se quedan sin su cobertura natural de bosques donde sufren grave riesgo de desertificación. Y la gran responsable allí es la sojización, que cuadriplicó la superficie en las últimas dos décadas.

Según los investigadores del INTI: “La situación descripta indica la existencia de sistemas productivos que no son sostenibles, afectando negativamente los niveles de fertilidad e incrementado los procesos de degradación de los suelos y, por ende, limitando el crecimiento de la producción agrícola nacional".

 

La discusión superada.

Por Eduardo Soler

En medio del conflicto por la resolución 125, los efectos perjudiciales de la sojización fueron puestos en debate por actores sociales ligados al kirchnerismo. Esto, aunque la Presidente de la Nación acuñó la frase "la soja es en términos científicos un yuyo, porque crece prácticamente sin cuidados". Lo cierto es que crece sin cuidados, con poca mano de obra, por el paquete tecnológico del cultivo transgénico, preparado para ser resistente al glifosato, otro término técnico divulgado en la época.

En aquel tiempo, caracterizábamos al conflicto como apropiación de la renta agraria, no discusión del modelo. En la palabra del ingeniero agrónomo Walter Pengue, investigador universitario: "El gobierno sólo se basa en una politica coyuntural de altos precios y rentabilidad interna, pero debería analizar el tema con una visión de sustentabilidad de los recursos, y manejar estos fondos para ello y no para su propia caja". Por ello mismo proponía instaurar "retenciones ambientales".

Así, el tiempo pasó, y el conflicto por las retenciones fue superado en gran medida, a pesar de la insistencia esporádica de dirigentes de la Mesa de Enlace, como registramos en la actualidad. En el cambio al agrobierno, la propia Presidente se convirtió en una de los mayores defensores de la biotecnología, apoyada explícitamente por el Estado Nacional a través del Ministerio de Ciencia. Al mismo tiempo, también cerró filas con la corporación Monsanto, sobre todo con las nuevas inversiones en Córdoba.

Hoy mismo, la Presidente, junto con los Ministros de Agricultura, de Industria y de Economía, recibió la visita oficial del empresario Gustavo Grobocopatel, quien anunció una inversión de 400 millones, que serán destinadas en buena medida a la compra de una empresa de agroquímicos. El así llamado "Rey de la Soja" es uno de los símbolos del agronegocios en el país. El comunicado destaca que de esta forma "la compañía vuelve a nacionalizarse".

 

No es noticia para quienes siguen de cerca las novedades del sector la cercanía del empresario con el gobierno nacional. Ambos trabajan en conjunto en la "creación" del primer trigo transgénico en el país, a través de un acuerdo entre el CONICET, el organismo científico estatal, junto con la compañía privada Bioceres, fundada por Grobocopatel. EL CEO es Federico Trucco, hijo de un dirigente de AAPRESID, quien fue uno de los impulsores de la introducción de la soja transgénica en Argentina, en la década de los noventa.

 

Fuente original: Comunicación Ambiental

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Noticias/Argentina_desertificacion_lado_escondido_del_boom_granario

 

Veamos: "Muchas de las alternativas exitosas enfocadas al aprovisionamiento local, eficiencia energética y bienestar humano, están actualmente produciendo alimentos y energía en formas tales que no amenazan los sistemas alimentarios, el ambiente ni la sobre-vivencia. La pregunta no es si el etanol o el bio-diesel tienen un espacio en nuestro futuro; sino, si es que vamos o no vamos a permitir que un puñado de corporaciones globales transforme nuestros sistemas alimentarios y energéticos, destruyendo la biodiversidad del planeta y empobreciendo a la mayoría de sus habitantes. Para evitar esta trampa debemos promover un estado de transición agraria estable, basada en la re-distribución de la tierra de tal forma que re-pueble y estabilice las comunidades rurales deprimidas. Esto incluye una reconstrucción y fortalecimiento de nuestros sistemas alimentarios locales y la creación de las condiciones para la re-inversión de la riqueza rural. Poner a la gente y el medio ambiente – en lugar que a las mega-ganancias corporativas – al centro del desarrollo rural requiere de soberanía alimentaria: El derecho de la gente de establecer sus propios sistemas alimentarios".

 

Bio-combustibles: mitos de la transición de los agro-combustibles

4 de septiembre de 2007

 

Por Eric Holt-Giménez* 

Los defensores de los agro-combustibles nos aseguran que debido a que los cultivos son renovables, los agro-combustibles son ambientalmente amigables, pueden reducir el calentamiento global y promover el desarrollo rural. Pero el tremendo poder de mercado de las corporaciones globales de agro-combustibles, junto con la débil voluntad política de los gobiernos en regular sus actividades, es la receta para un desastre ambiental e incremento del hambre en el Sur.

Los biocombustibles evocan una imagen de abundancia renovable que permite a la industria, políticos, Banco Mundial, Naciones Unidas e incluso al Panel Intergubernamental del Cambio Climático, presentar a los combustibles producidos a partir del maíz, caña de azúcar, soya y otros cultivos como una suave transición de la cúspide de una economía del petróleo hacia otra basada en combustibles renovables. Los mitos sobre la abundancia desvían la atención lejos de los poderosos intereses económicos que se benefician de esta transición, evitando la discusión sobre el creciente precio que los ciudadanos del Sur están comenzando a pagar para mantener el estilo de vida consumista del Norte basada en el petróleo. La obsesión por los biocombustibles obscurece las profundas consecuencias de la industria de transformación de nuestros alimentos y sistemas energéticos.

El boom de los agro-combustibles(...)

Agro-combustible corporativo: ¿Una nueva revolución industrial?

La Agencia Internacional de Energía estima que en los siguientes 23 años, el mundo podría producir 147 millones de toneladas de agro-combustibles. Esta producción estará acompañada de la generación de bastante carbón, óxido nitroso, erosión y producción de más de 2 billones de toneladas de aguas de desecho. Sorprendentemente, este combustible a duras penas podrá reducir el incremento anual de la demanda global de petróleo, actualmente calculada en 136 toneladas por año – y no reducirá nada de la demanda existente.

La transición hacia los agro-combustibles está basada en una relación de 200 años entre la agricultura y la industria que comenzó con la Revolución Industrial. El invento de la energía a vapor prometió el fin del trabajo pesado. A medida que los gobiernos privatizaron las tierras comunitarias, despojan a los campesinos del aprovisionamiento de predios y jornales accesibles. Los fertilizantes petroquímicos baratos han abierto la agricultura a la industria. La mecanización ha intensificado la producción, manteniendo los precios bajos y el apogeo de la industria. El segundo siglo ha visto el triple cambio global hacia la vida urbana con mayor gente viviendo en las ciudades que en el área rural.[10] La masiva transferencia de riqueza de la agricultura a la industria, la industrialización de la agricultura y el cambio urbano-rural son parte de la “Transición Agraria”, que trasforma la mayor parte de los sistemas de combustibles y alimentos; y estableciendo un petróleo no renovable como el cimiento de la actual multi trillonaria industria agroalimentaria.

Los pilares de la industria agro-alimenticia son las grandes corporaciones de granos que incluye a ADM, Cargill y Bunge. De igual forma, ellos están rodeados por una estructura formidable de compañías de agro-químicos, semilla y maquinaria, por un lado; y procesadores de alimentos, distribuidores y cadenas de supermercados, por el otro. En conjunto, estas industrias absorben cuatro de cada cinco dólares del mercado de alimentos. Sin embargo, el margen de sus ganancias se ha estancado por un tiempo.

Los subsidios gubernamentales y objetivos establecidos para los agro-combustibles son por la reducción de las ganancias del agronegocio; creciendo a medida que se reduce el petróleo y concentrando el poder de mercado en las manos de los actores más poderosos de la industria de alimentos y combustibles. Similar a la original Transición Agraria, la Transición Corporativa de los agro-combustibles “atrapará a los bienes comunes” mediante la industrialización de lo que queda de los bosques y praderas del mundo. Esto hará que los restantes pequeños propietarios, agricultores familiares e indígenas se dirijan a las ciudades. La complicidad entre los gobiernos y la industria tiene el potencial de canalizar los recursos rurales hacia los centros urbanos en forma de combustible, concentrando la riqueza industrial. Pero esto puede empujar a millones de personas dentro de la pobreza e incrementar las muertes por inanición de forma dramática.

La transición de los agro-combustibles padece de un defecto fatal – no existe “nueva” revolución industrial. No hay una nueva expansión del sector industrial que pudiera recibir comunidades indígenas, pequeños propietarios y trabajadores rurales desplazados. No existen avances en la producción esperando a inundar el mundo con comida barata. Esta vez, los combustibles no subsidiarán la agricultura con energía de bajo costo. Al contrario, los combustibles competirán con los alimentos por tierra, agua y recursos. Los agro-combustibles van a colapsar el vínculo entre alimentos y combustibles. La inherente entropía de la agricultura industrial ha sido invisible todo el tiempo que el petróleo ha sido abundante. Ahora, los sistemas alimentarios y de combustibles deben cambiar de una cuenta de ahorros a una de cuenta corriente. Los agro-combustibles nos dirigen hacia un sobre giro. “Renovable” no significa “ilimitado”. Mientras que los cultivos pueden ser re-plantados, la tierra, el agua y los nutrientes son limitados. Pretender lo contrario sirve a los intereses de aquellos que monopolizan dichos recursos.

La propuesta de los agro-combustibles se basa en su potencial de prolongar un sistema industrial basado en petróleo. Con un estimado de un trillón de barriles de reserva de petróleo restantes en el planeta, el precio de $100 por barril no está alejado. [11] Mientras mayor sea el precio del petróleo, el costo del etanol puede incrementar en cuanto se mantenga competitivo. A medida que el petróleo sea más caro, la primera generación de los agro-combustibles será más lucrativa, desmotivando al desarrollo de la segunda generación de los bio-combustibles. Si el petróleo alcanza un valor de $80 por barril, los productores de etanol tendrán la capacidad de pagar $5 por aproximadamente 127 kg (ó 32 L) de maíz, haciéndola competitiva con la caña de azúcar. La crisis energética del planeta significa una bonanza de $80 a 100 trillones de dólares para las corporaciones de alimentos y combustibles.

Las limitantes – no los incentivos – deben ser aplicados en la industria corporativa de los agro-combustibles. Si los agro-combustibles van a ser amigables con el bosque y la alimentación, la industria de granos, caña y palma aceitera requieren un manejo, regulación y cumplimiento global estrictos. Estándares fuertes y aplicables basados en la limitación de las áreas plantadas de agro-combustibles son una necesidad urgente, así como suficientes leyes anti-monopolio para prevenir la concentración corporativa. Los beneficios a largo plazo para el área rural, serán construidos sólo si los agro-combustibles complementan los planes de desarrollo rural sostenible a nivel local, regional y nacional.

Construyendo la soberanía alimentaria y energética

La Transición Corporativa de los Agro-Combustibles no es inevitable. No existe una razón inherente para sacrificar los sistemas y equidad de alimentos y combustibles por la industria. Muchas de las alternativas exitosas enfocadas al aprovisionamiento local, eficiencia energética y bienestar humano, están actualmente produciendo alimentos y energía en formas tales que no amenazan los sistemas alimentarios, el ambiente ni la sobre-vivencia. La pregunta no es si el etanol o el bio-diesel tienen un espacio en nuestro futuro; sino, si es que vamos o no vamos a permitir que un puñado de corporaciones globales transforme nuestros sistemas alimentarios y energéticos, destruyendo la biodiversidad del planeta y empobreciendo a la mayoría de sus habitantes. Para evitar esta trampa debemos promover un estado de transición agraria estable, basada en la re-distribución de la tierra de tal forma que re-pueble y estabilice las comunidades rurales deprimidas. Esto incluye una reconstrucción y fortalecimiento de nuestros sistemas alimentarios locales y la creación de las condiciones para la re-inversión de la riqueza rural. Poner a la gente y el medio ambiente – en lugar que a las mega-ganancias corporativas – al centro del desarrollo rural requiere de soberanía alimentaria: El derecho de la gente de establecer sus propios sistemas alimentarios.

En ambas áreas, el Norte industrializado y el Sur, cientos de miles de productores y consumidores están activamente organizados para la defensa de sus derechos en la salud y de alimentos culturalmente apropiados producidos de manera ecológica y por métodos sostenibles. Ellos también están reconstruyendo un sistema local de alimentos de forma que la mayor parte los ingresos económicos y beneficios de estos sistemas se mantengan a nivel local – no en los cofres corporativos de las agroindustrias inmensas y distantes. Ellos están haciendo a las corporaciones agroindustriales responsables por las externalidades que sus industrias imponen sobre las personas en forma de hambre, destrucción ambiental y salud debilitada por los alimentos procesados baratos. Los movimientos sociales de reforma agraria, derechos de los indígenas, agricultura sostenible campesino a campesino, comercio ético, mercados campesinos, agricultura apoyada por las comunidades, agricultura urbana y desarrollo de sistemas alimentarios en los barrios, son unos cuantos ejemplos de los amplios y multifacéticos esfuerzos por la soberanía alimentaria. Organizaciones como Vía Campesina, el Movimiento Sin Tierra (MST) del Brasil, la Federación de Cooperativas del Sur de Agricultores Afro-Americanos, y la Coalición Comunitaria por Alimentos y Justicia (Estados Unidos) están transformando la voluntad social desde estos movimientos rurales y urbanos en voluntades políticas – creando un cambio en sus visiones.

Los movimientos defensores de la soberanía alimentaria están ya reclamando justicia al boom de los agro-combustibles. Cuando el presidente de los Estados Unidos, George Bush visitó Brasil para establecer una alianza sobre etanol con el presidente Lula, 700 mujeres de Vía Campesina protestaron ocupando el molino de caña de Cargill en Sao Paulo. Pero el desmantelamiento de la perversidad de los agro-combustibles implica cambiar la Transición Corporativa de los agro-combustibles por una transición agraria que beneficie a las comunidades rurales – una transición que no drene el bienestar del área rural; pero que ponga recursos en las manos de las personas rurales. Este es un proyecto de largo impacto. Un buen siguiente paso sería una moratoria global en la expansión de los agro-combustibles corporativos. Tiempo y debate público son necesarios para asesorar el impacto potencial de los agro-combustibles y desarrollar estructuras reguladoras, programas e incentivos para la conservación y alternativas de desarrollo de alimentos y combustibles. Necesitamos tiempo para fraguar una mejor transición – una transición agraria la soberanía alimentaría y energética.www.ecoportal.net
* Eric Holt-Giménez, Ph.D., Director Ejecutivo, Food First / Institute for Food and Development Policy, Oakland, CA, Estados Unidos. Traducido por Georgina Catacora V., Tierra Viva, Cochabamba, Bolivia
Notas:Fuente: http://www.ecoportal.net/Temas_Especiales/Energias/Bio-combustibles_mitos_de_la_transicion_de_los_agro-combustibles

Consideremos: "Otra de las particularidades del anteproyecto tiene que ver con la propuesta de integrar los agronegocios y la pequeña agricultura territorializada (campesinos, indígenas, huerteros, minifundistas y otros pobladores del campo). De este modo, dos paradigmas, dos visiones del mundo antagónicas, dos modelos difícilmente compatibles desde el punto de vista social, cultural, territorial y ecológico, se amalgaman de manera espuria en el texto de la pretendida reforma. El planteo de la convivencia/coexistencia de los agronegocios y la llamada “agricultura familiar” forma parte del discurso que el gobierno nacional y las empresas asumieron como nueva estrategia de legitimación del modelo agro-biotecnológico.".

 

No nos patenten la Vida: Campaña contra la privatización de las semillas en Argentina

Gacetilla de Prensa Buenos Aires, Argentina 4 de Septiembre, 2014.

 

 

Una nueva amenaza de las corporaciones agro-biotecnológicas se cierne ante la sociedad: la modificación de la legislación vigente en materia de semillas. Se trata de un anteproyecto para la reforma de la Ley de Semillas y Creaciones Fitogenéticas (Ley N° 20.247/1973) que está siendo impulsado por intereses concentrados del agronegocio. Su versión preliminar ya estaría en manos del Poder Ejecutivo para su última revisión, a la espera de ser enviado al Congreso Nacional para su tratamiento. En un contexto mundial marcado por un fuerte embate del neoliberalismo -que incide sobre la producción y el comercio global de alimentos (transformados en commodities)-, la expansión del extractivismo agrario, el aflojamiento de controles ambientales y la desaparición de pequeños agricultores, componen una ofensiva corporativa estratégica que aquí denunciamos. Las modificaciones en la ley de semillas forman parte de este conjunto de políticas.

 

Diversas estrategias tendientes al patentamiento de las semillas han sido ensayadas a lo largo y a lo ancho de América Latina y el Caribe. Tales iniciativas, promovidas en los últimos años por los gobiernos de turno y corporaciones transnacionales como Monsanto, fracasaron en muchos casos gracias al accionar de las resistencias sociales. A pesar de la crisis económica y del cambio climático, el modelo sojero -paradigma del extractivismo agrario- continúa profundizándose en nuestro país. La devaluación del peso argentino impulsada por el Gobierno nacional a principios de este año permitió que el complejo agroexportador volviera a obtener ganancias exorbitantes. Los productores sojeros celebraron que la superficie sembrada con soja transgénica superara, por primera vez en la historia, las 20 millones de hectáreas. En tanto, las corporaciones del agronegocio y sus socios especulan con una nueva devaluación para su beneficio; hecho que se explicaría en buena medida por la crisis financiera internacional, la actual brecha cambiaria y el proceso inflacionario que incide sobre los ingresos de los sectores populares.

 

Mientras este paradigma avanza, las funestas consecuencias sociales y ecológicas de los agronegocios también se profundizan. El llamado “crecimiento económico” celebrado por el gobierno y las corporaciones, representa la “expresión amable” de un modelo agro-minero-exportador basado en el sacrificio de los pueblos, el despojo de sus territorios y la devastación de la naturaleza. Para corroborarlo, basta con destacar que durante los últimos años la expansión de la frontera agrícola devastó más de 2,5 millones de hectáreas de bosques nativos; las fumigaciones masivas con agrotóxicos, asociadas con gravísimos problemas sanitarios en la población (tales como cánceres y malformaciones), superaron la barrera de los 300 millones de litros anuales; el agotamiento de los suelos y sus nutrientes continúa agudizándose como consecuencia del monocultivo y la siembra directa con su paquete tecnológico (glifosato). Todo ello conduce al desplazamiento compulsivo de las poblaciones, consecuencia de la ampliación de la frontera agrícola que continúa desestructurando economías regionales, destruyendo culturas ancestrales y desarraigando formas de vida comunitaria, obligando a millones de personas a migrar hacia las ciudades en busca de sustento para sus familias, lugares en los que pasan a engrosar los cordones periurbanos de hacinamiento y de miseria.

 

A pesar de semejante escenario, los cuestionamientos existentes y la evidencia de sus impactos negativos, el gobierno nacional apuesta al afianzamiento del modelo de los agronegocios, con la anuencia de gran parte de la oposición. Así, la institucionalización progresiva del Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial 2020 (PEAA 2020) diseñado por el Ministerio de Agricultura, cuyo objetivo fundamental consiste en alcanzar una producción de 160 millones de toneladas de granos (fundamentalmente soja) en un plazo de seis (6) años, supone un incremento brutal de la superficie cultivada, que pasaría de las actuales 34 millones de has. a las 42 millones de has. Las implicancias de una expansión de tales magnitudes redundarían en el agravamiento de las actuales consecuencias socio-ambientales derivadas de un sistema productivo que se inscribe dentro de los modelos extractivistas imperantes en América Latina. Otros datos dan cuenta de la orientación asumida por el gobierno nacional en aras de profundizar el modelo de los agronegocios: Desde la aprobación de la soja RR en el año 1996 hasta la fecha, el Estado -a través de la Comisión Nacional de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA)- emitió autorizaciones comerciales para 30 eventos transgénicos (en soja, maíz y algodón) y tuvo como beneficiarios a corporaciones tales como Monsanto, Syngenta, Bayer, Dow AgroSciences, Pioneer, AgrEvo, Basf, Nidera, Novartis y Ciba-Geigy. Lo ilustrativo es que sobre el total de estos eventos transgénicos, 23 fueron aprobados entre 2003 y 2014 por los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, y fue Monsanto el principal beneficiario del otorgamiento de dichas autorizaciones. Además, las aprobaciones se realizaron mediante simples resoluciones ministeriales, sin controles ni debates públicos y sin tener en cuenta el principio precautorio. Asimismo, las evaluaciones sanitarias y ambientales de dichos eventos transgénicos se siguen efectuando en base a estudios proporcionados por las propias empresas. En este contexto general, luego de aprobar las nuevas semillas transgénicas de soja y maíz desarrolladas por Monsanto, el gobierno nacional estaría buscando una reforma de la ley de semillas para favorecer a las corporaciones biotecnológicas en su objetivo de apoderarse por completo de la producción de los alimentos y del control de las cadenas alimentarias. 

 

El anteproyecto para reformar la ley de semillas 

El gobierno nacional y las corporaciones agro-biotecnológicas buscan armonizar criterios comunes en materia de semillas, patentamientos y cobro de regalías. De esta manera lograron condensar en un anteproyecto las expectativas de los intereses del agronegocio para reformar la antigua Ley de Semillas y Creaciones Fitogenéticas, con el fin de adecuarla a los parámetros internacionales que regulan la protección de las obtenciones vegetales (semillas) conforme a los sistemas de propiedad intelectual. En nuestro país contamos con dos sistemas de propiedad intelectual: 1) la protección de la propiedad de las creaciones vegetales mediante el Derecho del Obtentor (DOV) establecido en la actual ley de Semillas, y 2) el sistema de Patentes de Invención y Modelos de Utilidad (establecido por Ley 24.572). Esta última excluye expresamente el patentamiento de plantas. Es importante destacar que los Derechos del Obtentor también se aplican para variedades que se descubren, dado que no exigen exclusivamente una invención. Conforme esta premisa, aquel que descubre o inventa una variedad puede tener derechos sobre la misma sin que el agricultor que la cultiva pierda su derecho al uso propio, es decir, la libertad de utilizar parte de su cosecha para una nueva siembra. Esto cambiaría sustancialmente en caso de adoptarse el sistema de patentes tal y como lo establece, casi de modo encubierto, el anteproyecto para modificar la ley de semillas. El uso propio se vería seriamente restringido y además, actividades ancestrales como el libre almacenamiento, selección, reproducción, mejoramiento, preservación e intercambio de semillas provenientes de la cosecha, resultarían coartadas o, en el peor de los casos, criminalizadas. Por otra parte, el anteproyecto propone la creación de sistemas de registro y control (habilitando, por ejemplo, el intercambio de semillas sólo entre usuarios registrados ante el Estado) así como la configuración de un sistema de penalización para aquéllos que no se adecuen a las exigencias establecidas. Asimismo, se propone el apuntalamiento de un poder de policía para facilitar el decomiso de semillas, suspensiones, inhabilitaciones, etc. Además, se anularía la posibilidad de que otros obtentores puedan reproducir nuevas variedades vegetales.

 

Cabe destacar que las políticas de patentamiento forman parte de las prioridades del gobierno nacional en materia productiva, lo que explica que varios órganos estatales hayan estado promoviendo, en los últimos años, iniciativas de apropiación y privatización de saberes y semillas. Un ejemplo de esto es que las asociaciones de carácter prebendario entre empresas agro-biotecnológicas y organismos del Estado hayan llegado a desarrollar patentamientos propios. Tal es el caso de la soja HB4 resistente a la sequía, un desarrollo conjunto entre el CONICET, la Universidad Nacional del Litoral y Bioceres, esta última una empresa agro-biotecnológica en cuyo directorio se encuentran Víctor Trucco y Gustavo Grobocopatel, dos de los responsables del despliegue del modelo sojero en la Argentina. Dicho evento transgénico, declarado de interés estratégico por el Senado de la Nación y cuyo lanzamiento está previsto para el año 2015, será un negocio de propiedad intelectual a partir del cobro de regalías compartidas.

 

Frente a estos escenarios es importante recordar que históricamente, desde que se inventó la agricultura hace diez mil años, los productores agropecuarios reproducen su propia semilla y, en algunos casos, tienden a experimentar formas de mejoramiento genético mediante los cruces de las diversas semillas de una misma especie. Como consecuencia, surgió un consenso mundial para defender ese potencial del productor agropecuario y, por ende, su existencia como tal. En efecto, se impulsó la prerrogativa del productor de reproducir su semilla, estableciéndose que ésta debería ser considerada patrimonio de la humanidad. Antes de los años treinta, la mayor parte de los proveedores de la semilla comercial eran pequeñas empresas familiares. La investigación genética era realizada por las agencias de los Estados y otras instituciones tales como cooperativas. Las empresas semilleras tenían por finalidad primordial multiplicar y vender las variedades de semillas desarrolladas en el dominio público. En 1936 se establece en nuestro país la primera iniciativa para instituir una protección legal de las variedades de plantas. Ya en ese período en muchos países en desarrollo, más del 80% de las semillas requeridas por los agricultores era provisto por la semilla almacenada de la propia cosecha u obtenida por canales no oficiales. A partir de entonces surgió una legislación tendiente a restringir estas formas de provisión de la semilla e inducir a los productores a abastecerse año tras año en las semilleras privadas. De allí que en los últimos años, en especial a partir de la generación de los híbridos y los transgénicos, comienzan a tener una enorme primacía las grandes empresas semilleras transnacionales, que combinan su producción o difusión de la semilla con la de los agroquímicos producidos por ellos mismos. 

 

La “coexistencia” del agronegocio y la agricultura familiar 

Otra de las particularidades del anteproyecto tiene que ver con la propuesta de integrar los agronegocios y la pequeña agricultura territorializada (campesinos, indígenas, huerteros, minifundistas y otros pobladores del campo). De este modo, dos paradigmas, dos visiones del mundo antagónicas, dos modelos difícilmente compatibles desde el punto de vista social, cultural, territorial y ecológico, se amalgaman de manera espuria en el texto de la pretendida reforma. El planteo de la convivencia/coexistencia de los agronegocios y la llamada “agricultura familiar” forma parte del discurso que el gobierno nacional y las empresas asumieron como nueva estrategia de legitimación del modelo agro-biotecnológico. Dicho planteo está presente de manera explícita en el anteproyecto para modificar la ley de semillas vigente, y su principal expresión consiste en la “excepción” de las obligaciones tributarias para con los denominados “agricultores familiares”, un concepto muy amplio con confusas referencias empíricas a actores muy diferentes, como “el chacarero” y “el trabajador sin tierra”. De cualquier modo en la ley aparece como una suerte de concesión del Estado tendiente a dotar la iniciativa de cierta “apariencia contemplativa” hacia quienes han sido hasta ahora, junto a los Pueblos Originarios, las principales víctimas de la expansión del agronegocio. Basta recordar los asesinatos perpetrados por el Estado o por privados, en situaciones de arrinconamiento, para despojarlos de sus tierras. La llamada “coexistencia” orientó a los principales actores a conformar una “Mesa de Diálogo” convocada por el Estado (a través de la cartera de Agricultura Familiar) que reunió a las corporaciones del agronegocio con algunas de las más importantes organizaciones campesinas (entre ellas, el Movimiento Nacional Campesino Indígena) y representantes de la Iglesia. Este encuentro fue resultado de un nuevo clima cultural y político que habilita, a través del diálogo (entre actores de muy distinta capacidad económica y poder político), el “consenso” y la “pacificación”. La historia está plagada de ejemplos que muestran la imposibilidad de estos encuentros pacificadores cuando lo que está en juego es la tierra y su “limitud”, las ganancias y abultadas rentas. Estos nuevos humores culturales que circulan en el mundo de los agronegocios (y lamentablemente, en algunas organizaciones sociales) se expresan internacionalmente, y buscan integrar la agricultura de base campesina y de pequeños productores a las lógicas de los agronegocios. No es un hecho menor que la FAO haya declarado al presente año como el “Año de la Agricultura Familiar” y que, repentinamente, haya reconocido la “importancia de la agricultura campesina” en términos similares y afines a las lógicas de mercado. Esto se hizo más evidente todavía, con el entendimiento de cooperación suscripto por la Vía Campesina y la FAO en Roma (Octubre, 2013). Así, las necesidades de “responsabilidad social” y de “maquillaje verde” del capital concentrado de la agro-biotecnología, fueron satisfechas mediante entendimientos que hasta hace poco parecían imposibles. Los propios documentos de la Vía Campesina denunciaban a la FAO como un organismo que actuaba monolíticamente junto al Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio en la ejecución de las medidas económicas necesarias para la expansión global de los agronegocios. Pareciera que todo ello forma parte del pasado. Estos mandatos internacionales se articulan nacionalmente con nuevos roles asumidos por las instituciones que rodean la problemáticas: Universidades Públicas, Agencias Científicas, el INTA, etcétera. 

 

 

A modo de conclusión 

De aprobarse esta ley, no sólo estaríamos suturando un campo de disputas en relación con la agricultura, la alimentación y modos de vida, sino que marcaríamos un fracaso para América Latina, que está logrando parar esta iniciativa de privatización de la vida en muchos países. En definitiva, el avance de la frontera sojera representa el correlato territorial de una ofensiva extractivista general a nivel local y latinoamericano. Así, la Argentina, con sus fuerzas políticas tradicionales como administradores de un modelo colonial, profundiza las actividades extractivas en todas sus variantes: continúa la devastación del corredor andino con la megaminería contaminante; la cementación urbana con fines de especulación inmobiliaria; se multiplican los monocultivos forestales y las papeleras y la industria pesquera sigue depredando nuestros mares. El gobierno nacional, además, a contramano de la necesidad imperiosa de construir una matriz energética alternativa -dadas las imprevisibles consecuencias del cambio climático- prioriza irresponsablemente, como respuesta a la crisis energética, la construcción de represas hidroeléctricas y nuevas centrales nucleares. Incluso profundiza la explotación de hidrocarburos no convencionales o fracking, cuyo andamiaje legal y orientación estratégica fijara el acuerdo de YPF con la transnacional Chevron el año pasado. Afortunadamente, no todo es desazón. A lo largo y a lo ancho del continente se multiplican las resistencias de los pueblos que optan por la dignidad de la vida y defienden nuestros territorios y bienes comunes de la depredación neocolonial del capitalismo. Las formidables resistencias de las asambleas cordilleranas contra las corporaciones megamineras; las campañas contra las fumigaciones; la resistencia indígena en defensa de sus territorios contra el avance sojero; el ejemplo mundial de las Madres de Ituzaingó, la Asamblea de Malvinas Argentinas y de las organizaciones sociales que impidieron la radicación de Monsanto en Córdoba; la irreductible lucha de la Asamblea de Gualeguaychú en contra de las papeleras transnacionales; la emergencia de nuevas voces en la academia que se inspiran en el legado de Andrés Carrasco para cuestionar un sistema científico colonizado por las corporaciones; la juventud que lucha por volver a la tierra para construir una nueva ruralidad basada en el arraigo y recuperar la libertad de producir el propio alimento, nos siguen inspirando para continuar resistiendo a pesar de las adversidades, con la esperanza de edificar una nueva sociedad basada en la igualdad y profundamente identificada con la naturaleza. Por lo tanto, frente a este cuadro de situación manifestamos: 

– No a la privatización de las semillas. Las semillas son patrimonio de los pueblos del mundo, símbolos de saberes y culturas. La vida no se patenta. – No al avance del agronegocio y en particular al anteproyecto para reformar la ley de semillas en todas sus versiones.

– No la tramposa operación política desmovilizadora que defiende la “coexistencia de la agricultura familiar con el agronegocio”.

– Nos pronunciamos por un modelo alternativo de país libre de agronegocios, megaminería, fracking, cementación urbana, energía nuclear, represas hidroeléctricas, depredación marítima, bosques artificiales y papeleras.

– Con transgénicos no hay Soberanía Alimentaria. Prohibición de la modificación genética de alimentos.

-Por el repoblamiento del territorio actualmente en manos del agronegocio, la recuperación de los ecosistemas y la producción de alimentos sanos para los pueblos.

– Por encima de cualquier ley estará siempre la responsabilidad de los pueblos para garantizar su Soberanía Alimentaria y la de las generaciones venideras.

 

Con espíritu amplio y diverso nos convocamos, junto a las personas, organizaciones sociales, ambientales, campesinas, sindicales, estudiantiles y políticas que compartan esta lucha para desplegar una intensa movilización y todas las acciones necesarias para impedir el avance del extractivismo capitalista en nuestro territorio. Nos declaramos en alerta y movilización autoconvocándonos al Congreso Nacional al momento de discutirse e intentar aprobarse este proyecto de Ley de Semillas.

 

Las adhesiones son recibidas en semillabiencomun@gmail.com Firmas: Organizaciones y espacios: Acción Reverdeciente Colectivo Volver a la Tierra -FAUBA Cultivarte Frente de Lucha por la Soberanía Alimentaria Argentina: Agrupación Visión Sostenible – CTA – Estudiantes Críticos en el Frente Popular Darío Santillán – Fundación Che Pibe – Grupo de Reflexión Rural (GRR) – Mishkila Alimentos – Red Tacurú – Sopita Ropita- Autoconvocadxs por la libertad de las semillas y la Soberanía Alimentaria – Programa de Extensión “Por una nueva economía, humana y sustentable” de la Carrera de Comunicación Social (UNER) – Centro de Educación Agroecológico ASHPA de Guernica – Proyecto Sur Pcia. de Bs.As. en Corriente Nacional Emancipación Sur – La Usina Cultural del Sur Almagro/Pompeya en Corriente Nacional Emancipación Sur- Sobre Rieles UnLa – Los Pies en La Tierra – Oro del Inca Cooperativa – Reforestala “Proyecto Compartir” – Colectivo desde el Pie – Bandera Negra UNQ. Red Ecosocialista (MST+Independientes) Todos los 25 hasta que se vaya Monsanto La Revolución de la Cuchara Argentina Piratas X Tierra Mojada (colectivo adherente a la Sexta iniciativa del EZLN)” Individuales: Nora Cortiñas – Mirta Baravalle – Félix Diaz – Miguel Teubal – Norma Giarracca – Jorge E. Rulli – Jorge Falcone – Alejandro Bodart – Vilma Ripoll – Laura Isod – Lucila Díaz Rönner – Patricia Langlais – Maristella Svampa – Miguel Bonasso – Enrique Viale – Soledad Barruti – Eduardo González. Internacionales: Raúl Prada Alcoreza. Grupo Comuna, Bolivia. Fuente: http://nonospatentenlavida.org/

 

 

Es prioritario, para el Nunca Más al capitalismo, una reforma agraria integral como rebelión (tanto en medios urbanos como rurales) frente a que:

(...)Las corporaciones tienen desatada una invasión perpetua de los territorios y buscan someternos con sus modelos autoritarios de producción y distribución, pretendiendo expresamente impedirnos el ejercicio de una producción independiente de alimentos, el cuidado y aprovechamiento (a nuestro modo) de nuestros lugares de origen y vida comunitaria y eso destruye el significado de nuestro espacio compartido, de nuestros lugares de origen.(...)

El agravio principal: reclamamos que las condiciones impuestas entre el Estado y las corporaciones nos impiden resolver por nosotros mismos lo que nos atañe fundamentalmente, nuestro sustento, y todo lo que nos da sentido personal y común. Nos impiden defender eso que reivindicamos como territorio: el entorno vital para recrear y transformar nuestra existencia: ese espacio al que le damos pleno significado con nuestros saberes compartidos. Sin esos saberes, como dicen bien los viejos de las comunidades, los territorios no serían sino sitios, serían paisaje nomás.

 

El ataque entonces es que nos quieren impedir la relación con nuestra historia de entendimiento cercano con un espacio, con nuestras tierras, con el agua, con el bosque, con nuestras semillas, con nuestros modos de nacer y parir y cuidar el nacimiento, con nuestras  formas de cultivo, con nuestros modos de curación, con nuestro entendimiento de la alimentación, con nuestras formas de trasladarnos y convivir en comunidad.

Es un ataque integral contra nuestras relaciones y nuestra vida entera. Debería ser tipificado como un delito de lesa humanidad, pues el despojo no es sólo total en un momento determinado, sino acumulativo en tiempo, y en ocasiones es, incluso, irreversible. Es un delito que crece en la historia propia de los pueblos y las regiones. No hablamos de actos aislados, ni azarosos. Son acciones sistemáticas, perpetradas con conocimiento previo, y en los que median la corrupción, el tráfico de influencias, la omisión y el desvío de poder: que el Estado privilegie los intereses corporativos mientras obstruye los canales legales para que la gente busque y logre la justicia.(...) Leer

 

Pero reconociendo que el desafío de hacer virar el trabajo desde el concretar el actual privilegio lucrativo de una minúscula minoría de la humanidad hasta la producción de buenos vivires abajo consiste ante todo en:

 

 

 

Movimiento Sin Tierra

Disputa agraria, disputa integral, disputa global
19 de febrero de 2014

 

Por Gonzalo Fernández Ortiz de Zárate (Rebelión)

El pasado viernes 14 de febrero concluyó en Brasilia el 6º Congreso Nacional del MST, que presentó públicamente el resultado de los intensos debates desarrollados por el movimiento a lo largo de estos dos últimos años. De esta manera, más de 15.000 militantes, acompañados por unos 300 delegados y delegadas internacionales, tuvimos la oportunidad de debatir en torno al gran eje estratégico propuesto por los y las sin tierra para los próximos años: la «reforma agraria popular». Este concepto hace referencia no sólo a la prioridad de que los y las campesinas brasileñas -quienes realmente alimentan al mundo- accedan a una tierra que históricamente se les niega, sino que además incide en la necesidad de avanzar en un modelo social, económico, político y cultural alternativo basado en la soberanía alimentaria y en la agroecología. En este sentido, se apuesta por la alimentación como un derecho y no como una mercancía; por la capacidad democrática del pueblo para decidir qué y cómo producir, atendiendo en primer lugar a sus propias necesidades; por las economías campesinas como sujeto de producción; por el control social de los bienes naturales; y por una alimentación sostenible, sana y culturalmente apropiada.

 

Lamentablemente, esta apuesta por la reforma agraria popular choca frontalmente con la realidad actual de la alimentación, tanto en Brasil como en todo el mundo, dominada por el agronegocio. En un ejercicio de síntesis podríamos decir que la alimentación se ha convertido globalmente en una mercancía en vez de en un derecho, controlada por la alianza entre el capital especulativo, las empresas transnacionales y los grandes productores capitalistas. Así, el agronegocio se caracteriza por la primacía absoluta de la ganancia como principio regulador; por la prioridad del mercado global capitalista frente a lo local y frente a las necesidades humanas; por la intensificación productiva, incluyendo el uso de químicos y transgénicos; por el acaparamiento y privatización de los bienes naturales; por la explotación laboral; y por el ataque a los campesinos y campesinas en defensa de la tierra y del territorio.

 

Lamentablemente también para el MST, Brasil es uno de los máximos exponentes mundiales de este modelo, produciendo para el mercado global soja, maíz, caña -tanto para producir azúcar como agrocombustibles-, eucalipto o carne, en base a monocultivos que acaparan el 85% de la tierra cultivada, intensificando la propiedad en manos de empresas transnacionales (en torno a 30 millones de hectáreas), y generando un modelo brasileño de desarrollo basado en la apropiación privada de bienes naturales -agua, tierra, minerales, etc.- y en la producción de commodities. El resultado del mismo, además de la vulnerabilidad directamente vinculada a una apuesta estratégica por la explotación de materias primas, es el ahondamiento de las desigualdades sociales, la imposibilidad de acceso al mercado de tierra por parte de los y las campesinas, el control privado y no popular de los bienes naturales, la destrucción y pauperización del empleo agrario, y la incapacidad de Brasil para alimentar a su población.

 

Precisamente este modelo de intensificación del agronegocio y de privatización de los bienes naturales se ha producido bajo los gobiernos progresistas de Lula y Dilma Roussef. Éstos han aprovechado la crisis de reproducción del capital en el Norte Global desde 2008, atrayendo a los capitales especulativos para la inversión en el sector primario brasileño -como han hecho otros países de la región, como Argentina o Uruguay-. De esta manera, se favoreció al agronegocio con todo tipo de políticas públicas, a la vez que se paralizó completamente el acceso campesino a la tenencia de la tierra, y se negó la posibilidad de poner en marcha política integral de apoyo a las economías campesinas.

 

Esta realidad de un gobierno cercano por un lado, pero a su vez favorecedor del enemigo de la economía campesina -el agronegocio-, ha generado intensos debates en el MST, y le plantea una serie de desafíos estratégicos para este nuevo período: hasta qué punto concertar o confrontar con el gobierno actual; hasta qué punto retomar o no la ocupación como lógica de acción política; hasta qué punto priorizar el papel de lobby e incidencia política o el trabajo interno de movilización y formación. Estos han sido algunos de los nudos de este 6º Congreso, y veremos en el futuro cómo el MST consigue avanzar en su apuesta por la reforma agraria popular en este contexto tan complejo y adverso.

 

En todo caso, lo que sí es seguro que el MST iniciará esta nueva etapa sostenido sobre tres de sus principales señas de identidad.

·         En primer lugar, sale fortalecido del Congreso por su renovado compromiso por la dinámica colectiva y comunitaria, demostrada en la histórica movilización del 12 de febrero a lo largo de Brasilia.

·         En segundo lugar, el MST seguirá incidiendo en la necesidad de ampliar la agenda de la reforma agraria popular a la integralidad de la clase trabajadora, del campo y de la ciudad, prestando especial atención a esta alianza así como a las diferentes formas de movilización social que se vienen desarrollando últimamente en Brasil, como el Passe Livre y muchos otros.

·         En tercer lugar, el MST entiende que su lucha es una lucha global y que los parámetros que definen al agronegocio precisan de una lucha articulada globalmente. En este sentido, no cejarán en su apuesta internacionalista, como ya han demostrado por ejemplo en brigadas a Palestina o Haití, en su liderazgo en la ALBA Movimientos Sociales o en su apertura de la Escuela Nacional Florestán Fernandes para militantes de movimientos de todo el mundo.

 

Estas tres señas de identidad del MST nos ofrecen la principal enseñanza que nos llevamos los y las delegadas internacionales presentes en el Congreso: la necesidad de articular la lucha integral y globalmente. El agronegocio es un fenómeno global que nos impacta a todos y todas, en diferentes intensidades pero bajo los mismos parámetros, y la lucha por la soberanía alimentaria no es por tanto ni un asunto campesino ni exclusivo de los países empobrecidos.

 

Por ello, nuestra mayor aportación a la reforma agraria popular del MST es luchar por la soberanía alimentaria en nuestros pueblos y territorios, y articularnos con éste en dicha lucha. En este sentido, en 2017 se celebrará en Euskal Herria la 7º Conferencia Internacional de la Vía Campesina, principal impulsor de la propuesta por la soberanía alimentaria. Aprovechamos estos tres años, al igual que ha hecho el MST con su Congreso, para ampliar la base social y política de la agenda de la soberanía alimentaria, apoyando al movimiento campesino vasco, favoreciendo su articulación con el resto de movimientos, incidiendo en la derogación de la PAC, impidiendo la mercantilización de la tierra, el agua y las semillas, construyendo agroecología desde la práctica. Contextos diferentes, agendas comunes, ese es el camino. Como corea el MST, la lucha prevalece, aquí y allá, es el momento.

 

Gonzalo Fernández Ortiz de Zárate, internacionalista vasco. 

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=181005

 

 

Es hora de revertir este empobrecimiento que implica muerte (genocidios silenciosos) y destrucción de las condiciones de vida y trabajo tanto del presente como del futuro. Se trata de posibilitar que una creciente mayoría se comprometa con el destino común atendiendo a:

 

 

Pronunciamiento de los pueblos cordilleranos y patagónicos en repudio al pacto federal minero
25 de enero de 2016

Expresamos:

Las comunidades afectadas por el modelo extractivista repudiamos esta reorganización del Estado Minero con la noticia del lanzamiento del nuevo Pacto Federal  Minero.  Una vez más elevamos nuestra voz con fundamento, experiencia y bronca, ante la constante negación de todos los gobiernos, a enfrentar al pueblo que exige el cumplimiento de leyes vigentes, que exige ser partícipe de las decisiones que atañen a su territorio, a su presente y su futuro, que exige sean reconocidos los recursos humanos y culturales preexistentes al extractivismo. Por el contrario,  al igual que los gobiernos anteriores, las  declaraciones del Subsecretario de Desarrollo Minero, Mario Capello los primeros días de este año 2016, demuestran una vez más que las políticas mineras están hechas a favor de las transnacionales, en detrimento de los pueblos y sus territorios.

Capello señaló que su “principal preocupación es hacer que vengan  inversiones para minería sustentable para todas las provincias mineras…”  …“las provincias mineras” como decidieron llamar a las riquísimas y diversas provincias cordilleranas, hemos comprobado en casi 20 años de este tipo de minería, que minería a gran escala y sustentabilidad son imposibles de compatibilizar. Es triste escuchar a un funcionario estar principalmente preocupado por generar las condiciones para lograr inversiones extranjeras, y no OCUPADO en resolver las gravísimas problemáticas ambientales que tenemos los pueblos afectados por la mega minería. Por ejemplo: en Andalagalá no tenemos idea de qué pasará con el dique de cola tras el cierre de operaciones, no hay ninguna presentación en los organismos correspondientes del informe de impacto ambiental. No se hacen cargo de los diversos informes que indican contaminación ambiental producida entre otros varios factores por la rotura del minaraloducto y fisuras en el dique de colas, violando  efectivamente tanto la Ley de Ambiente como el Código Minero. Es gravísimo que en su concepto de sustentabilidad no registre la reciente tragedia En Jachal, ni todos los recientes ejemplos en el mundo respecto de lo imposible que resulta el control de estos monstruos.

Capello  sigue  “con  esto se busca impactar positivamente en los departamentos donde se lleva adelante la minería”…para “que sirva al agro, a la forestación, a todo el desarrollo sustentable y al desarrollo social”…

Le queremos contar  a Capello por si no lo sabe, que los pueblos que vivimos en torno a las megamineras, ya escuchamos este cuento hace 20 años, y no sóo las economías regionales desaparecieron sino que hemos comprobado que todos estos tipos de planes responden a los intereses de las transnacionales.

En este sentido exigimos información respecto del plan Belgrano para el NOA, que dice reparar deudas históricas con las provincias, pero deja ver un plan de infraestructura a medida del extractivismo, por ejemplo viabilizar la construcción el  Dique Potrero-Clavillo que tiene como objetivo principal abastecer de energía a las Empresas Mineras.

En otro segmento de sus declaraciones Capello explica: “queremos una página web seria, con toda la información actualizada de la minería hoy”… “la página actual es una vergüenza”…”hay que actualizar todo, de manera que si algún inversor interesado del extranjero la consulta online, posea una radiografía completa de nuestra minería”…

Lo que da VERGÜENZA  e impotencia es que los gobiernos estén vendiéndonos online como si no fuéramos mas que mercancía, y que la actualización de la información sea para los inversores y no para las comunidades que reclaman históricamente conocer información oficial respecto de los cientos de proyectos a lo largo de nuestro territorio cordillerano y patagónico, que reclama amparado en su derecho, información acerca de las consecuencias en el medio ambiente de los mega emprendimientos que ya hoy están en marcha. La información que manejamos las comunidades son las visibles y notorias consecuencias negativas que este tipo de actividad produce.

Dejamos  para lo último lo “mejor”, Capello  y sus  colegas declaran…”queremos enamorar a los Argentinos con la minería”. Desde ya le decimos que estamos enamorados de la vida, de nuestro territorio de nuestras culturas y que a fuerza de represión, contaminación, destrucción de las economías regionales y saqueo de los recursos naturales, hemos aprendido, nos hemos informado y estamos unidos y de pie para defender nuestro derecho a decidir cómo queremos vivir. Estamos cansados de que nos tomen el pelo, que nos mientan en la cara, que subestimen a los pueblos, que nos declaren pueblos sacrificables.

Toda esta experiencia acumulada en nuestras luchas ha fructificado en nuestros pueblos: cada vez más son los vecinos que toman conciencia, sacan sus conclusiones, y sostienen firmemente que la mega minería MATA.

 

No a la mega minería contaminante en nuestros territorios. 

Megamineria delito de lesa naturaleza. 

Aplicación efectiva y urgente de la ley de presupuestos mínimos para la protección de los glaciares y áreas periglaciares y la ley de medio ambiente. 

Respeto a la previa, libre e informada autodeterminación de los pueblos. 

Respeto por nuestras culturas. 

Repudio a la represión y criminalización de la protesta social. 

Sí a la vida, al ambiente sano y a un mundo sin comunidades  sacrificables. 

Basta de megamineria!! No queremos ninguna megaminera más!!

Asamblea ciudadana Concordia, Entre Ríos

Asamblea Ciudadanos por la Vida, Chilecito, La Rioja Asamblea Comarcal Contra el Saqueo – Paralelo 42 Asamblea de Belén, Catamarca Asamblea de la Plaza, Tucumán Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Esquel Asamblea del Buen Vivir, San Luis Asamblea del Yokavil, Santa María, Catamarca Asamblea El Algarrobo, Andalgalá, Catamarca Asamblea Jachal No se toca, Jachal, San Juan Asamblea Pachamama Uruguay Asamblea Popular por el Agua, Mendoza Asamblea Riojana Capital, La Rioja Asamblea Sanjuanina contra la contaminación y el saqueo, San Juan Asamblea Villa Giardino Despierta,  Córdoba. Asoc.Cristian Gonzalez , San Martin de los Andes Asociación Civil Árbol de Pie, Bariloche. Catamarca Despierta, Catamarca Centro Cultural Abya Yala, Chilecito, La Rioja CIFMSL, Centro de Investigación y Formación de Movimientos Sociales Latinoamericanos, Bs. AS. Equipo de Educación Popular Pañuelos en Rebeldía, Buenos Aires Fm Estación Sur, Catamarca Foro Ambiental Santiagueño. Investigadores Populares sobre la Problemática Minera (IPPM) Juntos podemos en un ambiente sano, Jujuy Miguel Teubal, Buenos Aires Movimiento Antinuclear Zárate Campana. Bs As Pablo Bergel, Buenos Aires Piuke-Bariloche y Radio Autónoma Piuke. Pro Eco Grupo Ecologista, Tucumán Radio El Algarrobo, Andalgalá, Catamarca Sanjuaninos en Bs As Tinku Kamayu, Cooperativa de Tejedoras, Santa Maria, Catamarca Todos los 25 hasta que se vaya Monsanto Unidos por las aguas de la cuenca Curru Leuvu. Viedma, Río Negro

Fuente: http://www.opsur.org.ar/blog/2016/01/25/pronunciamiento-de-los-pueblos-cordilleranos-y-patagonicos-en-repudio-al-pacto-federal-minero

 

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Relmu Ñanku: “El territorio, la tierra y nuestros cuerpos libres”

14 de febrero de 2016

Revista Alta Llama dialogó con Relmu Ñanku. Mujer, pobre, indígena y una de las líderes de la comunidad mapuche Winkul Newen, que hace más de 500 años viene resistiendo y en el último período sufriendo el avance de las petroleras sobre su territorio ancestral, expoliación que ha sido desatendida, cuando no favorecida, por los Estados nacional y provincial. 

 

Por Desde el Fuego La Plata, Colectiva Disidente y Antipatriarcal / Foto: ANRed

“Los pueblos originarios atraviesan por diferentes problemáticas que los estados deben abordar, pero no desde una mirada asistencialista, sino considerándolos como actores políticos, como sujetos de derecho. Asimismo, los movimientos feministas deben incluir en su agenda la cuestión indígena, fundamentalmente, la situación de las mujeres en las comunidades”.

Son las palabras de nuestra entrevistada. Revista Alta Llama dialogó con Relmu Ñanku, mujer, pobre, indígena y una de las líderes de la comunidad mapuche Winkul Newen, que hace más de 500 años viene resistiendo, y en el último período sufriendo el avance de las petroleras sobre su territorio ancestral, expoliación que ha sido desatendida, cuando no favorecida, por los Estados nacional y provincial.

Sobre estos temas conversamos con ella.

 

Las comunidades indígenas y la resistencia por el territorio

 

Alta Llama (AL): ¿Cómo afecta a la comunidad la industria extractiva del petróleo?

Relmu Ñanku (RÑ): En la lucha por el territorio en Neuquén y en el país, las comunidades estamos siendo afectadas por la industria extractiva. Puntualmente la nuestra es por las petroleras, que es una lucha muy desigual, y muy dura; porque las empresas desembarcan en territorio indígena. Es porque hay un gobierno y un estado que le generan todas las condiciones para poder ingresar a los territorios indígenas. Y cuando llegan, en muchos de los casos no tienen idea, que van a llegar a territorios donde hay comunidades, y es ahí cuando empiezan los problemas.

En nuestro caso, hace más de 10 años que venimos en resistencia. En lucha contra la empresa Apache, pero anteriormente fue Pioneer y anteriormente contra Alberta, y así distintas concesiones que se fueron dando.

Cada empresa nos fue dejando las consecuencias en el territorio; no sólo la contaminación en nosotros, sino también la contaminación cultural. Este impacto tiene que ver con los lugares que no tienen posibilidad de revertir su situación de contaminación, por ejemplo nuestra medicina, que está en el territorio, y hoy está contaminada; genera que se quiebre el sistema de salud mapuche, ya que lo primero que se contamina es el campo, la tierra, el aire, el agua; esta todo contaminado. Prácticamente nuestra cultura se ve impactada y es muy difícil de revertir, porque nuestra cosmovisión también se desequilibra. Y nosotros al ser pueblos originarios y estar ligados a la tierra, sin nuestra cosmovisión, nuestra relación con la tierra está impedida, por lo tanto también está siendo atentada la vida del pueblo mapuche.

No es una simple lucha de decir no porque no, sino porque hay explotación y un cambio, una transformación en la cultura de manera negativa.

 

AL: Hablaste de la petrolera Apache ¿Cómo se fue dando esa invasión al territorio?

RÑ: Bueno, en el año 2012, cuando la empresa Apache pretendía avanzar sobre nuestro territorio con más explotación; nosotros tuvimos un año muy difícil en donde hubieron desalojos, procesamientos, enfrentamientos con la policía, patotas petroleras que golpearon a nuestra comunidad. Y finalizando el año tuvimos un enfrentamiento con la empresa cuando venía dispuesta a ingresar, y en el medio del desalojo quedó herida una Oficial de Justicia, y a partir de allí se nos arma una causa judicial caratulada como tentativa de homicidio. Y esta causa duró tres años de proceso, primero se inició por lesiones, después con el correr del tiempo se fue transformando a tentativa de homicidio, obviamente que la pena por lesiones es muy diferente a la tentativa de homicidio; entonces ya la Fiscalía, la Justicia avanzó sobre un pedido de condena de 15 años de prisión. Se convocó a un jurado popular, justamente el año pasado, 2015, en el mes de octubre; en los primeros días de noviembre se desarrolló el juicio, lo importante fue que era un jurado de composición plural, la mitad de ese jurado era mapuche. Creemos que los hermanos siguieron toda la situación, si bien nosotros no los conocíamos, más de uno de ellos creemos que han vivido la situación que venimos viviendo; de despojo, de avasallamiento, de violencia.

Producto de todos nuestros relatos fuimos encontrados “no culpables”, y creo que marcó algo importante no sólo para nuestra comunidad, ni para nosotros que éramos los procesados, sino para todos los movimientos sociales del país, porque detrás de la criminalización nuestra, si hubiese habido una condena, vendrían todos los otros movimientos, pueblos indígenas que hoy estamos en resistencia.

 

Después del Juicio

 

AL: ¿El objetivo del Juicio era disciplinar al pueblo mapuche, a través de la ley antiterrorista?

RÑ: Por eso es que nosotros decíamos que si había una condena iba a ser el inicio de la aplicación de la ley antiterrorista, por suerte no fue y hoy podemos seguir militando la causa de los pueblos originarios de otra manera con mucha más organización, con otra visibilidad de las causas, en un contexto de país en donde también hubo un acampe del pueblo Qom de la organización Qu.Pi.Wi.Ni, que estuvieron diez meses en buenos aires y también mostraron la situación de los pueblos originarios a otro nivel. Creo que eso fue algo positivo a pesar de la situación que tenemos en los territorios para mostrar un país, la Argentina, que realmente tiene población indígena y que a nivel internacional es mirado como un país europeo, y en realidad es que los pueblos originarios existimos, tenemos diferentes problemáticas y hoy es necesario que los estados aborden la situación de los pueblos indígenas pero no desde una mirada asistencialista sino de una mirada como actores políticos, como sujetos de derechos, que somos preexistentes a los Estados, en este caso al Estado nacional.

 

AL: En este sentido. ¿Es un avance la reunión con Macri?

RÑ: Si es o no un avance lo vamos a ir viendo en el transcurso, creemos que nosotros como pueblos indígenas no nos podemos negar nunca al diálogo, porque el diálogo es el tren para resolver los conflictos. Ahora vamos a ver si estamos dialogando con alguien, con un Estado que quiere realmente cambiar la realidad o que estamos hablando con una pared. Eso lo vamos a ir viendo en el transcurso, lo que sí nosotros no nos podemos negar al diálogo porque creemos siempre que todas las acciones que hacemos en el territorio es porque no tenemos diálogo. Entonces, si hoy podemos tener un espacio para plantear cuál es la situación de los pueblos originarios en el país y hacer una propuesta, lo vamos a hacer porque creemos que siempre hemos estado relegados, de hecho venimos de un gobierno que se va, que mantuvo a Félix Díaz diez meses, sin posibilidad de diálogo alguno. En ese contexto vamos a aprovechar siempre la instancia de diálogo, pero el diálogo va a durar hasta que se avance sobre nuestros territorios, el día que se avance sobre nuestros territorios hasta ahí llegó el diálogo. En este sentido siempre decimos que vamos a estar con esa apertura, que para nosotros no es difícil estar en la lucha permanente, en la resistencia, porque es lo que conocemos hace más de quinientos años. Por eso no es ningún ejercicio, como sí para muchos que fueron funcionales a un gobierno durante doce años, y que ahora volver a la militancia les va a costar mucho, porque se han achanchado dentro de un Gobierno, ¿y vamos a ver quién vuelve a la calle? Pero para nosotros no, porque siempre estuvimos en la calle, siempre excluidos, nunca tuvimos un espacio dentro del Estado, entonces no es algo nuevo para nosotros la lucha. Lamentamos que sí, producto de no tener diálogo, tantos hermanos indígenas muertos, eso sí que es un problema porque está en juego la vida y creo que ningún Estado debería generar políticas para seguir contaminándonos.

 

Una mirada de género. La cuestión indígena en la agenda feminista

 

AL: Luego de unos meses de la finalización del Juicio y pensándolo desde una perspectiva de género ¿Cuál es tu balance?

RÑ: Creemos que fue un logro no sólo de nuestra comunidad, sino porque hubo diversas organizaciones que se movilizaron, y una de ellas fueron las organizaciones feministas, que también entendieron que ésta era una causa que también tenía que ver con el género porque junto a mí estaban acusadas dos personas más que eran varones y que, las pruebas que existían tanto para mí como para ellos eran las mismas, pero sin embargo se me acusaba con los peores cargos. Por eso es que nosotros empezamos a avanzar, a convocar la solidaridad de las organizaciones feministas para que puedan acompañarnos y también ayudarnos a difundir nuestra causa. Y bueno creo que eso fue muy bueno, muy positivo, porque pudimos acompañar a otras mujeres, como por ejemplo el caso de Reina Maraz e ir a otros espacios de organizaciones sociales para difundir lo que estábamos viviendo, como una antesala a lo que podría vivir cualquier organización si avanzaba a una condena.

 

AL: ¿Cómo abordar y qué importancia tiene incluir a las mujeres indígenas en la agenda feminista?

RÑ: Nosotros sostenemos siempre que actualmente la agenda feminista no incorpora la situación de las mujeres indígenas, o que las incorpora como un sector más, y que las mujeres no somos solamente un sector, sino que somos parte de un pueblo que al tener sus derechos vulnerados y como mujeres vamos a seguir estando bajo situaciones de violencia, violencia que no queremos. Consideramos que dentro de la escala de violencia, las mujeres indígenas son las que más violencias sufrimos, porque somos las que estamos invisibilizadas, ni siquiera se habla de las mujeres indígenas, ni siquiera existimos; entonces como no existimos es algo que vos directamente no ves, el no verlo es una forma también de entender que somos las más vulnerables o las más violentadas a la hora de saber que hay violencia de género no solo desde un Estado sino desde la sociedad que ni siquiera sabe que hay indígenas en el país.

Para nosotros también es un desafío todo el trabajo que hacemos también para que dentro de los movimientos feministas se incorpore en la agenda, porque también hay que incorporar una visión distinta de atender la problemática. Se tiene que entender de que nosotras como pueblos originarios tenemos una cosmovisión y tienen que respetarla, y saber que vivimos en un país plurinacional y que los pueblos originarios tenemos derechos. Creo que hay todo un ejercicio y es por eso que llamamos a que los movimientos feministas incorporen en sus agendas la cuestión indígena.

Lo que sabemos es que con todos los riesgos que hay al ser mujer, no es lo mismo, las posibilidades y las condiciones que tiene una mujer indígena a una mujer que no lo es, por ser la propia condición indígena, por ejemplo, para buscar un laburo tenés un montón de imposibilidades, entonces es que por eso sostenemos que hay todo un desconocimiento y es que por eso es que hay que tratar de meterlo en agenda de las mujeres porque es una deuda pendiente, no se conoce el tema, y a veces cuando se quiere abordar el tema se lo aborda desde una visión muy occidental, que no es la visión nuestra que tiene que ver con otras pautas, con otras formas, no quiere decir que una sea mejor que la otra, pero hay que tratar de ampliar el conocimiento y el respeto de la diversidad cultural.

 

La Resistencia

El pueblo mapuche resiste cada día el avance de las petroleras sobre el territorio, el cual es afectado y contaminado de manera negativa, influyendo directamente sobre ellos y su cultura; generando daños irreversibles. En este sentido, hay que evidenciar la complicidad del Estado nacional y provincial, acompañado de la persecución política y judicial.

Se vuelve necesario también tomar desde los movimientos feministas, la lucha de las mujeres de las comunidades, quienes son también invisibilizadas, violentadas y criminalizadas por el hecho de ser mujeres. Pero resisten y su rebeldía no pudo ni será callada por la violencia patriarcal y colonial. ¡Arriba el pueblo Mapuche!

*Nota que se publicará en la próxima edición de "Revista Alta Llama"

Ver Revista Alta Llama Nº1

Fuente: http://www.anred.org/spip.php?article11476

En consecuencia, abajo y a la izquierda, nos toca la generalización de la deliberación y toma de decisiones respecto al destino común de nuestros pueblos y de la humanidad entera. En ese camino del Nunca Más al capitalismo mediante el internacionalismo revolucionario nos proponen:

 

El pensamiento crítico latinoamericano es más vibrante que nunca

Desde abajo, por la izquierda y con la Tierra

 25 de enero de 2016

Por Arturo Escobar (Sudamérica Rural)

 

Las contribuciones teórico-políticas para repensar la región reverberan a lo largo y ancho del continente, en los encuentros de los pueblos, en las mingas de pensamiento, en los debates de movimientos y colectivos, en las asambleas de comunidades en resistencia, en las movilizaciones de jóvenes, mujeres, campesinos y ambientalistas, y sin duda también en algunos de aquellos sectores que tradicionalmente se han considerado los espacios del pensamiento crítico por excelencia, tales como las universidades, la academia y las artes.

Un listado de las tendencias más notables del pensamiento crítico latinoamericano tendría que incluir, entre otras, las críticas a la modernidad y a la teoría decolonial; los feminismos autónomos, decoloniales, y comunitarios; la diversa gama de debates ecológicos y de economías alternativas, incluyendo la ecología política, la economía social y solidaria (ESS), las economías comunales; las posiciones autonómicas; otras y nuevas espiritualidades; y las diferentes propuesta de transiciones civilizatorias, el posdesarrollo, el Buen Vivir, y el post-extractivismo. Más importante aún, toda genealogía y catálogo del pensamiento latinoamericano debe incluir las categorías, saberes, y conocimientos de las comunidades mismas y sus organizaciones como uno de las expresiones más potentes del pensamiento crítico. Esta última proposición constituye el mayor desafío para el pensamiento crítico latinoamericano dado que la estructura epistémica de la modernidad (ya sea liberal, de derecha o de izquierda) se ha erigido sobre el borramiento efectivo de este nivel crucial del pensamiento, y es precisamente este nivel el que emerge, hoy en día, con mayor claridad y contundencia.

 

Un análisis de la coyuntura regional y planetaria y de cómo ésta se refleja en los debates teórico-políticos del continente nos lleva a postular las siguientes hipótesis.

  • Primero, que el pensamiento crítico latinoamericano no está en crisis, sino en efervescencia.

  • Segundo, que los conocimientos de los pueblos en movimiento, de las comunidades en resistencia y de muchos movimientos sociales están en la avanzada del pensamiento para las transiciones, y cobran una relevancia inusitada para la reconstitución de mundos ante las graves crisis ecológicas y sociales que enfrentamos, más aun que los conocimientos de expertos, las instituciones y la academia. (Aclaro que esto no quiere decir que estos últimos sean inútiles, sino que ya son claramente insuficientes para generar las preguntas y pautas para enfrentar las crisis).

Para verlo de esta manera, sin embargo, es necesario ampliar el espacio epistémico y social de lo que tradicionalmente se ha considerado el pensamiento crítico latinoamericano para incluir, junto al pensamiento de la izquierda, al menos dos grandes vertientes que desde las últimas dos décadas han estado emergiendo como grandes fuentes de producción crítica: aquella vertiente que surge de las luchas y pensamientos ‘desde abajo’, y aquellas que están sintonizadas con las dinámicas de la Tierra.

A estas vertientes las llamaremos ‘pensamiento autonómico’ y ‘pensamiento de la Tierra’, respectivamente. Mencionemos por lo pronto que el primero se refiere al pensamiento, cada vez más articulado y discutido, que emerge de los procesos autonómicos que cristalizan con el Zapatismo pero que incluyen una gran variedad de experiencias y propuestas a lo largo y ancho del continente, desde el sur de México al suroccidente de Colombia, y desde allí al resto del continente. Todos estos movimientos enfatizan la reconstitución de lo comunal como el pilar de la autonomía. Autonomía, comunalidad y territorialidad son los tres conceptos claves de esta corriente.

 

Con pensamiento de la Tierra, por otro lado, nos referimos no tanto al movimiento ambientalista y a la ecología sino a aquella dimensión que toda comunidad que habita un territorio sabe que es vital para su existencia: su conexión indisoluble con la Tierra y con todos los seres vivos. Más que en conocimientos teóricos, esta dimensión se encuentra elocuentemente expresada en el arte (tejidos), los mitos, las prácticas económicas y culturales del lugar, y en las luchas territoriales y por la defensa de la Pacha Mama. Esto no la hace menos importante, sino quizás más, para la crucial tarea de todo pensamiento crítico en la coyuntura actual, a la cual nos referiremos como ‘la reconstitución de mundos’.

Así, quisiera definir el pensamiento crítico latinoamericano como el entramado de tres grandes vertientes: el pensamiento de la izquierda, el pensamiento autonómico y el pensamiento de la Tierra. Estas no son esferas separadas y preconstituidas sino que se traslapan, a veces alimentándose mutuamente, otras en abierto conflicto. Mi argumento es que hoy en día tenemos que cultivar las tres vertientes, manteniéndolas en tensión y en diálogo continuo, abandonando toda pretensión universalizante y de poseer la verdad. Dicho de otra manera, a la formula zapatista de luchar “desde abajo y por la izquierda”, hay que agregar una tercera base fundamental, “con la Tierra” (hasta cierto punto implícita en el zapatismo).

 

El pensamiento de la izquierda y la izquierda del pensamiento

Qué tantas cosas es la izquierda: teoría, estrategia, práctica, historia de luchas, humanismo, íconos, emociones, canción, arte, tristezas, victorias y derrotas, revoluciones, momentos bellos y de horror, y muchas otras cosas. Cómo no seguir inspirándonos en los momentos más hermosos de las luchas revolucionarias socialistas y comunistas a través de su potente historia; al menos para mi generación, cómo no seguir conmoviéndose por la carismática figura del Che, o de un Camilo Torres esperando la muerte con un fusil en la mano que nunca disparó, figuras estas que continúan engalanando las paredes de las universidades públicas de Colombia y el continente y que aún nos hacen sonreír al verlas. Cómo no pensar en el bello e intenso rojo de las banderas de las movilizaciones campesinas y proletarias de otrora, de campesinos aprendiendo a leer con los ubicuos libritos rojos, esperando marchar por el derecho a la tierra. Cómo no incorporar en toda lucha y en toda teoría los principios de justicia social, los imaginarios de igualdad de clase, y los ideales de libertad y emancipación de la izquierda revolucionaria.

A nivel teórico, es imperante reconocer las múltiples contribuciones del materialismo dialéctico y el materialismo histórico, su renovación en el encuentro con el desarrollismo (dependencia), el ambientalismo (marxismo ecológico), el feminismo, la teología de la liberación, el postestructuralismo (Laclau y Mouffe), la cultura (Stuart Hall) y lo poscolonial. Sin embargo, aunque esta amplia gama de teorías sigue siendo claramente relevante, hoy en día, reconocemos con facilidad los inevitables apegos modernistas del materialismo histórico (como su aspiración a la universalidad, la totalidad, la teleología y la verdad que se le cuelan aun a través del agudo lente analítico de la dialéctica). Más aún, no se puede desconocer que vamos aprendiendo nuevas formas de pensar la materialidad, de la mano de la ecología económica, las teorías de la complejidad, la emergencia, la autopoiesis y la auto-organización y de las nuevas formas de pensar la contribución de todo aquello que quedó por fuera en la explicación modernista de lo real, desde los objetos y las ‘cosas’ con su ‘materialidad vibrante’ hasta todo el rango de lo no-humano (microrganismos, animales, múltiples especies, minerales), que tanto como las relaciones sociales de producción son determinantes de las configuraciones de lo real. En estas nuevas ‘ontologías materialistas’ hasta las emociones, los sentimientos, y lo espiritual tienen cabida como fuerzas activas que producen la realidad.

Quisiera recalcar dos nociones de este breve recuento. Por un lado, la ruptura de los nuevos materialismos con el antropocentrismo de los materialismos de la modernidad. Del otro, y como corolario, el ‘desclasamiento epistémico’ a que se ven abocadas aquellas vertientes que usualmente consideramos de izquierda. Por desclasamiento epistémico me refiero a la necesidad de abandonar toda pretensión de universalidad y de verdad, y una apertura activa a aquellas otras formas de pensar, de luchar y de existir que van surgiendo, a veces con claridad y contundencia, a veces confusas y titubeantes, pero siempre afirmativas y apuntando a otros modelos de vida, en tantos lugares de un continente que pareciera estar cercano a la ebullición. Este desclasamiento convoca a los pensadores de izquierda a pensar más allá del episteme de la modernidad, a atreverse a abandonar de una vez por todas sus categorías más preciadas, incluyendo el desarrollo, el crecimiento económico y el mismo concepto de ‘hombre’. Los conmina a sentipensar con la Tierra y con las comunidades en resistencia para rearticular y enriquecer su pensamiento.

 

El pensamiento desde abajo

Un fantasma recorre el continente: el fantasma del autonomismo.

El autonomismo, es una fuerza teórico-política que comienza a recorrer Abya Yala/Afro/Latino-América de forma sostenida, contra viento y marea y a pesar de sus altibajos. Surge de la activación política de la existencia colectiva y relacional de una gran variedad de grupos subalternos –indígenas y afrodescendientes, campesinos, pobladores de los territorios urbanos populares, jóvenes, mujeres solidarias. Es la ola creada por los condenados de la tierra en defensa de sus territorios ante la avalancha del capital global neoliberal y la modernidad individualista y consumista. Se le ve en acción en tantas movilizaciones de las últimas dos décadas, en encuentros inter-epistémicos, en mingas de pensamiento, cumbres de los pueblos, y en convergencias de todo tipo donde los protagonistas centrales son los conocimientos de las comunidades y los pueblos que resisten desde las lógicas de vida de sus propios mundos. Involucra a todos aquellos que se defienden del desarrollo extractivista porque saben muy bien que “para que el desarrollo entre, tiene que salir la gente”. Son los que luchan, como sostienen los zapatistas, por un mundo donde quepan muchos mundos. Aquellos “que ya se cansaron de no ser y están abriendo el camino” (M. Rozental), de los sujetos de la digna rabia, de todas y todos los que luchan por un lugar digno para los pueblos del color de la Tierra.

A nivel teórico, el autonomismo se relaciona con una gran variedad de tendencias, desde el pensamiento decolonial y los estudios subalternos y postcoloniales hasta las epistemologías del sur y la ecología política, entre otros. Tiene un parentesco claro con nociones tales como la descolonización del saber, la justicia cognitiva y la inter-culturalidad. Pero su peso teórico–político gravita en torno a tres grandes conceptos: autonomía, comunalidad y territorialidad, solo el primero de los cuales tiene alguna genealogía en las izquierdas, especialmente en el anarquismo. El autonomismo tiene su razón de ser en la profundización de la ocupación ontológica de los territorios y los mundos-vida de los pueblos-territorio por los extractivismos de todo tipo y por la globalización neoliberal. Esta ocupación es realizada por un mundo hecho de un mundo (capitalista, secular, liberal, moderno, patriarcal), que se arroga para si el derecho de ser ‘el Mundo’, y que rehúsa relacionarse con todos esos otros mundos que se movilizan cada vez con mayor claridad conceptual y fuerza política en defensa de sus modelos de vida diferentes. El autonomismo nos habla de sociedades en movimiento, más que de movimientos sociales (R. Zibechi, refiriéndose a la ola de insurrecciones indígeno-populares que llevaran al poder a Evo Morales), y podríamos hablar con mayor pertinencia aun demundos en movimiento, porque aquello que emerge son verdaderos mundos relacionales, donde prima lo comunal sobre lo individual, la conexión con la Tierra sobre la separación entre humanos y no-humanos, y el buen vivir sobre la economía.

En el lenguaje de la ‘ontología política’, podemos decir que muchas luchas étnico-territoriales pueden ser vistas como luchas ontológicas – por la defensa de otros modelos de vida. Interrumpen el proyecto globalizador de crear un mundo hecho de un solo mundo. Dichas luchas son cruciales para las transiciones ecológicas y culturales hacia un mundo en el que quepan muchos mundos (el pluriverso). Constituyen la avanzada de la búsqueda de modelos alternativos de vida, economía, y sociedad. Son luchas que enfrentan ‘entramados comunitarios’ y ‘coaliciones de corporaciones transnacionales’ (Raquel Gutiérrez A.), buscando la reorganización de la sociedad sobre la base de autonomías locales y regionales; la autogestión de la economía bajo principios comunales, aun si articuladas con el mercado; y una relación con el Estado pero solamente para neutralizar en lo posible la racionalidad del estado. En resumen, son luchas que buscan organizarse como los poderes de una sociedad otra, no-liberal, no-estatal y no-capitalista.

La autonomía es de esta forma una práctica teórico-política de los movimientos étnico-territoriales – pensarse de adentro hacia afuera, como dicen algunas líderes afrodescendientes en Colombia, o cambiando las tradiciones tradicionalmente y cambiando la forma de cambiar, como dicen en Oaxaca. “La clave de la autonomía es que un sistema vivo encuentra su camino hacia el momento siguiente actuando adecuadamente a partir de sus propios recursos”, nos dice el biólogo Francisco Varela, definición que aplica a las comunidades. Implica la defensa de algunas prácticas así como la transformación e invención de otras. Podemos decir que en su mejor acepción la autonomía es una teoría y práctica de la inter-existencia, una herramienta de diseño para el pluriverso.

El objetivo de la autonomía es la realización de lo comunal, entendida como la creación de las condiciones para la autocreación continua de las comunidades (su autopoiesis) y para su acoplamiento estructural exitoso con sus entornos cada vez más globalizados. Las nociones de comunidad están reapareciendo en diversos espacios epistémico-políticos, incluyendo las movilizaciones de indígenas, afrodescendientes y campesinos, sobre todo en México, Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú. Cuando se habla de comunidad se usa en varios sentidos: comunalidad, lo comunal, lo popular-comunal, las luchas por los comunes, comunitismo (activismo comunitario). La comunalidad (la condición de ser comunal) constituye el horizonte de inteligibilidad de las culturas de la América profunda e igualmente de luchas nuevas, aun en contextos urbanos; es una categoría central en la vida de muchos pueblos, y continua siendo su vivencia o experiencia más fundamental. Todo concepto de comunidad en este sentido se entiende de forma no esencialista, comprendiendo ‘la comunidad’ en toda su heterogeneidad e historicidad, siempre surtiéndose de la ancestralidad (el tejido relacional de la existencia comunal), pero abierta hacia el futuro en su autonomía.

 

Como dicen los comuneros indígenas misak del Norte del Cauca de Colombia, hay que “recuperar la tierra para recuperarlo todo … por eso tenemos que pensar con nuestra propia cabeza, hablando nuestro propio idioma estudiando nuestra historia, analizando y transmitiendo nuestras propias experiencias así como la de otros pueblos” (Cabildo Indígena de Guambia, 1980, citado en Quijano 2012: 257). O como lo expresan los nasa en su movilización, la minga social y comunitaria, "la palabra sin acción es vacía. La acción sin la palabra es ciega. La acción y palabra sin el espíritu de la comunidad son la muerte". Autonomía, comunalidad, territorio, y relacionalidad aparecen aquí íntimamente ligados, constituyendo todo un marco teórico-político original dentro de esta segunda vertiente del pensamiento crítico de Abya Yala/Afro/Latino-América.

 

El pensamiento de la Tierra

La relacionalidad – la forma relacional de ser, conocer y hacer – es el gran correlato de la autonomía y la comunalidad. Así puede verse en muchas cosmovisiones de los pueblos, tales como la filosofía africana del Muntu o concepciones de la Madre Tierra como la Pachamama, Ñuke mapu, o Mama Kiwe, entre muchas otras. También está implícita en el concepto de crisis civilizatoria, siempre y cuando se asume que la crisis actual es causada por un modelo particular de mundo (una ontología), la civilización moderna de la separación y la desconexión, donde humanos y no humanos, mente y cuerpo, individuo y comunidad, razón y emoción, etc. se ven como entidades separadas y autoconstituidas.

Las ontologías o mundos relacionales se fundamentan en la noción de que todo ser vivo es una expresión de la fuerza creadora de la tierra, de su auto-organización y constante emergencia. Nada existe sin que exista todo lo demás (“soy porque eres”, porque todo lo demás existe, dicta el principio del Ubuntusurafricano). En las palabras del ecólogo y teólogo norteamericano Thomas Berry, “la Tierra es una comunión de sujetos, no una colección de objetos”. El Mandato de la Tierra del que hablan muchos activistas nos conmina por consecuencia a ‘vivir de tal forma que todos puedan vivir’. Este mandato es atendido con mayor facilidad por los pueblos-territorio: “Somos la continuidad de la tierra, miremos desde el corazón de la tierra” (Marcus Yule, gobernador nasa). No en vano es la relación con la Tierra central a las luchas indígenas, afro, y campesinas en el contexto actual.

Desde esta perspectiva, el gran desafío para la izquierda y al autonomismo es aprender a sentipensar con la Tierra. Escuchar profundamente tanto el grito de los pobres como el grito de la Tierra (L. Boff, Laudato Si). Es refrescante pensar que de las tres vertientes mencionadas la más antigua es esta tercera. Viene desde siempre, desde que los pueblos aprendieron que eran Tierra y relación, expresiones de la fuerza creadora del universo, que todo ser es ser-Tierra. Podemos decir, sin caer en anacronismo alguno, que las ‘cosmogonías’ de muchas culturas del mundo son el pensamiento primigenio de la Tierra. Es el pensamiento cosmocéntrico de los tejidos y entramados que conforman la vida, aquel que sabe, porque siente, que todo en el universo está vivo, que la conciencia no es prerrogativa de los humanos sino una propiedad distribuida en todo el espectro de la vida. Es el pensamiento de aquellos que defienden la montaña contra la minería porque ella es un ser vivo (M. de la Cadena), o los páramos y nacimientos de agua porque son el origen de la vida, con frecuencia lugares sagrados donde lo humano, lo natural, y lo espiritual se funden en un complejo entramado vital.

 

El pensamiento de la tierra subyace las concepciones de territorio. “Tierra puede tener cualquiera, pero territorio es otra cosa”, dicen algunos mayores afrodescendientes en el Pacífico colombiano, gran territorio negro. El territorio es el espacio para la enacción de mundos relacionales. El territorio es el lugar de aquellos que cuidan la tierra, como lucidamente lo expresaran las mujeres de la pequeña comunidad negra de La Toma en el Norte del Cauca, movilizadas contra la minería ilegal de oro: “A las mujeres que cuidan de sus territorios. A las cuidadoras y los cuidadores de la Vida Digna, Sencilla y Solidaria. Todo esto que hemos vivido ha sido por el amor que hemos conocido en nuestros territorios. Nuestra tierra es nuestro lugar para soñar con dignidad nuestro futuro. Tal vez por eso nos persiguen, porque queremos una vida de autonomía y no de dependencia, una vida donde no nos toque mendigar, ni ser víctimas” (Carta abierta de Francia Márquez, líder de La Toma, abril 24 del 2015). Marchando y defendiendo sus derechos, las mujeres de La Toma afirman que “el territorio es la vida y la vida no se vende, se ama y se defiende”.

 

También encontramos el pensamiento de la Tierra en la cosmoacción de muchos pueblos indignas. El Plan de Vida del pueblo misak, por ejemplo, se explica como una propuesta de “construcción y reconstrucción de un espacio vital para nacer, crecer, permanecer y fluir. El plan es una narrativa de vida y sobrevivencia, es la construcción de un camino que facilita el tránsito por la vida, y no la simple construcción de un esquema metodológico de planeación” (en: Quijano 2012: 263). Por esto, muchos pueblos describen su lucha política como ‘la liberación de la Madre Tierra”. La pregunta clave para estos movimiento es: ¿cómo mantener las condiciones para la existencia y la re-existencia frente al embate desarrollista, extractivista y modernizador?Esta pregunta y el concepto de liberación de la Madre Tierra, son potentes conceptos para toda práctica política en el presente: para la izquierda y los procesos autonómicos tanto como para las luchas ambientales y por otros modelos de vida. Vinculan justicia ambiental, justicia cognitiva, autonomía, y la defensa de mundos (J. Martínez-Alier, V. Toledo).

Para nosotros, los urbano-modernos, que vivimos en los espacios más marcados por el modelo liberal de vida (la ontología del individuo, la propiedad privada, la racionalidad instrumental y el mercado), la relacionalidad constituye un gran desafío, dado que se requiere un profundo trabajo interior personal y colectivo para desaprender la civilización de la desconexión, del economismo, la ciencia y el individuo. Quizás implica abandonar la idea individual que tenemos de práctica política radical. ¿Cómo tomamos en serio la inspiración de la relacionalidad? ¿Cómo re-aprendemos a inter-existir con todos los humanos y no-humanos? ¿Debemos recuperar cierta intimidad con la Tierra para re-aprender el arte de sentipensar con ella? ¿Como hacerlo en contextos urbanos y descomunalizados?

¿Salir de la modernidad?

El desclasamiento epistémico de la izquierda implica atreverse a cuestionar el desarrollo y la modernidad. Solo de esta forma podrá el pensamiento de izquierda participar en pensar y construir las transiciones civilizatorias que se adumbran desde el pensamiento autonómico y de la Tierra. Como es bien sabido, el progresismo de las últimas dos décadas ha sido profundamente modernizador, y su modelo económico está basado en el núcleo duro de premisas de la modernidad, incluyendo el crecimiento económico y el extractivismo.

 

Tanto en el Norte Global como en el Sur Global, el pensamiento de las transiciones tiene muy claro que las transiciones deben ir más allá del modelo de vida que se ha impuesto en casi todos los rincones del mundo con cierta visión dominante de la modernidad. Salir de la modernidad solo se logrará caminando apoyados en las tres vertientes mencionadas. Sanar la vida humana y la Tierra requieren de una verdadera transición “del período cuando los humanos eran una fuerza destructiva sobre el planeta Tierra, al período cuando los humanos establecen una nueva presencia en el planeta de forma mutuamente enriquecedora” (T. Berry). Significa caminar decididamente hacia una nueva era, que algunos denominan como ‘Ecozoica’ (la casa de la vida; T. Berry/L. Boff). El cambio climático es solamente una de las manifestaciones más patentes de la devastación sistemática de la vida por la modernidad capitalista.

 

La liberación de la madre Tierra, concebida desde el cosmocentrismo y la cosmoacción de muchos pueblos-territorio, nos invitan a ‘disoñar’ el diseño de mundos. Este acto de disoñación y de diseño tiene como objetivo reconstituir el tejido de la vida, de los territorios, y de las economías comunalizadas. Como lo dice un joven misak, se trata de convertir el dolor de la opresión de siglos en espereza y está en la base de la autonomía. Para los activistas afrocolombianos del Pacífico, tan impactado por las locomotoras desarrollistas, esta región es un Territorio de Vida, Alegría, Esperanza, y Libertad. Hay un sabio principio para la práctica política de todas las izquierdas en la noción de tejer la vida en libertad.

 

Las tres vertientes presentadas no constituyen un modelo aditivo sino de múltiples articulaciones. No son paradigmas que se reemplazan nítidamente unos a otros. Queda claro, sin embargo, la necesidad de que la izquierda y el autonomismo (y el humano) devengan Tierra. El humano ‘post-humano’ – aquel ‘humano’ que emerja del final del antropocentrismo – habrá de aprender de nuevo a existir como ser vivo en comunidades de humanos y no-humanos, en el único mundo que verdaderamente compartimos que es el planeta. La re-comunalización de la vida y la re-localización de las economías y la producción de los alimentos en la medida de lo posible – principios claves de los activismos y diseños para la transición – se convierten en principios apropiados para la práctica teórico-política del presente. En esto yace la esperanza; al fin y al cabo, “la esperanza no es la certeza de que algo pasará, sino de que algo tiene sentido, pase lo que pase” (G. Esteva).

 

Aquellos que aun insistan en la vía del desarrollo y la modernidad son suicidas, o al menos ecocidas, y sin duda históricamente anacrónicos. Por el contrario, no son románticos ni ‘infantiles’ aquellos que defienden el lugar, el territorio, y la Tierra; constituyen la avanzada el pensamiento pues están en sintonía con la Tierra y entienden la problemática central de nuestra coyuntura histórica, las transiciones hacia otros modelos de vida, hacia un pluriverso de mundos. No podemos imaginar y construir el postcapitalismo (y el postconflicto) con las categorías y experiencias que crearon el conflicto (particularmente el desarrollo y el crecimiento económico). Saltar al Buen Vivir sin completar la fase de industrialización y modernización es menos romántico que completarla, ya sea por la vía de la izquierda o de la derecha. No podemos construir lo nuestro con lo mismo … lo posible ya se hizo, ahora vamos por lo imposible (Activistas indígenas, campesinos y Afrodescendientes, Tramas y Mingas por el Buen Vivir, Popayán, 2014).

 

Podremos atrevernos a afirmar que Abya Yala/Afro/Latino-América hoy presenta al mundo, en la complejidad de su pensamiento crítico en las tres vertientes tan esquemáticamente resumidas, un modelo diferente de pensar, de mundo, y de vida. En esto – y a pesar de todas las tensiones y contradicciones entre las vertientes y al interior de cada una de ellas – radicaría ‘la diferencia latinoamericana’ para la primera mitad del Siglo XXI. Algo que si podemos decir con certeza, con la gran Mercedes Sosa, es que pueblos, colectivos, movimientos, artistas e intelectuales caminan la palabra ‘por la cintura cósmica del sur’ en ‘la región más vegetal del tiempo y de la luz’ que es el hermoso continente que habitamos. Gracias a la vida, que nos ha dado tanto…

 

Arturo Escobar es profesor de antropología en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill e Investigador Asociado del Grupo Cultura/Memoria/Nación de la Universidad del Valle en Cali. Ha sido profesor visitante de universidades en Ecuador, Argentina, España, Finlandia, Mali, Holanda, e Inglaterra. Sus intereses principales son: la ecología política, el diseño ontológico, la antropología del desarrollo, los movimientos sociales y la tecnociencia. Durante los últimos veinte años ha colaborado con organizaciones y movimientos sociales afro-colombianos en la región del Pacífico colombiano, particularmente el Proceso de Comunidades Negras (PCN). Su libro más conocido es La invención del desarrollo (1996, 2ª. Ed. 2012). Sus libros más reciente son Territorios de Diferencia: lugar, movimiento, vida, redes (2010); Una minga para el postdesarrollo(2013); y Sentipensar con la Tierra. Nuevas lecturas sobre desarrollo, territorio y diferencia (2014). Algunos de sus textos pueden ser consultados en http://aescobar.web.unc.edu/

http://www.sudamericarural.org/promocion/articulos-de-opinion/promo/783-desde-abajo-por-la-izquierda-y-con-la-tierra

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=208132

 

Examinemos algunas de las luchas contra el extractivismo, teniendo en cuenta su centralidad tanto  para gobiernos progresistas como para neoliberales, que desde lo local se encaminan al internacionalismo revolucionario por ir contra la acumulación gran capitalista y están convergiendo de modo concreto hacia otra unión de Nuestra América:

 

 

a. La que construye la oposición abajo contra la creciente institucionalidad del libre mercado para los oligopolios que les da derechos de ir acaparando los bienes comunes o a extender su violación de derechos humanos al punto de multiplicar genocidios silenciosos.

 

 

Rechazo al Acuerdo Transpacífico TPP y a la Ley Monsanto

congrega a miles de manifestantes en todo Chile
23 de enero de 2016

 

Una serie de convocatorias en Chile se llevó a cabo este viernes con el objetivo de manifestar el rechazo de la ciudadanía a la próxima firma del TPP y las consiguientes consecuencias que tendrá en la reposición de la Ley Monsanto.

 

Por Observatorio Ciudadano.

 

Organizaciones sociales y colectivos a lo largo de todo Chile se movilizaron este viernes en las calles para denunciar y manifestar rechazo ante la eventual firma del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica, el mismo que la presidenta Bachelet sellará el próximo 4 de febrero en Nueva Zelanda.

Los opositores denuncian que el acuerdo, forjado en negociaciones secretas, tendrá un fuerte impacto sobre el precio de los medicamentos genéricos, además de conllevar otros efectos como la privatización de las semillas, las restricciones en Internet y la violación de los derechos de los pueblos indígenas, los cuales que han sido consagrados internacionalmente.

La convocatoria, que fue realizada por el Colectivo Ecológico y la plataforma Chile Mejor Sin TPP contó con una amplia convocatoria en las ciudades de Iquique, Valparaíso, Santiago, Concepción, Los Ángeles, Angol, Temuco, Valdivia, Puerto Montt, Chiloé y Chaitén, donde denunciaron los efectos que tendrá el acuerdo y llamaron a Bachelet y a los parlamentarios a desistir de la firma.

 

 “Hoy Chile dijo no al TPP, no a ceder soberanía bajo presión de Estados Unidos, no a los remedios más caros. Chile estará mejor sin TPP y los parlamentarios deben escuchar lo que está diciendo la gente en las calles”, recalcó Carlos Figueroa, vocero de la plataforma.

 

ALTO AL TPP: EL CONTUNDENTE EMPLAZAMIENTO DE LA CIUDADANÍA

En la capital, cerca de 1.500 personas se reunieron en Alameda con Ahumada pasadas las 18 horas, acompañados de pancartas, disfraces y consignas alusivas al acuerdo comercial liderado por Estados Unidos y a la amenaza que implica su ratificación para los defensores de las semillas, debido a la inminente vigencia del Convenio UPOV91 que contiene el tratado.

“Somos compañeras chilenas y argentinas que venimos acá a manifestarnos porque consideramos que este acuerdo va profundizar la fase extractivista del modelo capitalista. Nosotras luchamos desde el comienzo contra el UPOV91 y nos oponemos a un tratado que profundizará la depredación de los recursos naturales”, comentó Ana Téllez, directora de formación de la Asociación Nacional de Mujeres Rurales Indígenas (ANAMURI).

En Santiago, el recorrido avanzó por Ahumada hasta llegar a Plaza de Armas, donde diversos voceros realizaron sus discursos llamando a la ciudadanía a informarse sobre las implicancias del TPP en los Derechos Humanos.

 

Lucio Cuenca, director del Observatorio de Conflictos Ambientales, destacó la importancia de la transversalidad de la convocatoria en todo el país y en organización con las movilizaciones de Perú, México y Argentina en contra del TPP y la multinacional Monsanto.

“Esto demuestra que existe un nivel de consciencia importante de un sector de la ciudadanía de cómo se hipoteca la soberanía de nuestros países en estos tratados. Cada uno de nosotros ha ido concluyendo que el TPP va a afectar el conjunto de la vida de nuestros países”, señaló.

Dentro de sus polémicas normas, el tratado comercial habla de garantizar las expectativas de ganancia de las empresas que invierten en los 12 países firmantes. Por lo mismo, recordó Cuenca, cualquier amenaza a sus intereses va a ser considerada una afectación de sus derechos. En este plano, el TPP contempla tribunales privados extranjeros que pueden demandar al Estado chileno.

 

Otro de los asistentes a la marcha, el economista y ex candidato presidencial Alfredo Sfeir, señaló que “el TPP, en términos de derechos de propiedad, privatización de la semilla y recursos naturales en general, choca fundamentalmente con nuestra cultura”.

En opinión del economista, “después de haber escuchado al presidente norteamericano decir tantas cosas maravillosas sobre este tratado, es claro que para que alguien gane otro tiene que perder. Y en este caso somos nosotros los que perdemos”.

 

Al finalizar la convocatoria en Santiago, los opositores al Acuerdo Transpacífico TPP y Monsanto aseguraron que realizarán una nueva convocatoria de cara al 4 de febrero, día en que Bachelet, en principio, firmará el acuerdo. Sin embargo, la resistencia ciudadana reflejada hoy en todo Chile promete nuevas movilizaciones para emplazar a los parlamentarios, que jugarán un rol fundamental al decidir si apoyan o rechazan el tratado.

Más información:
Vocera Chile Mejor Sin Tpp: Paulina Acevedo (89006515)
Vocera Colectivo Ecológico de Acción: Patricia Núñez (52446289)

Fuente: http://www.anred.org/spip.php?article11381

 

 

b. La que asume la "Resistencia y Dignidad Nacional para la defensa de la soberanía del territorio nacional y para visibilizar ante la comunidad internacional nuestras luchas por la defensa del agua, la tierra, los derechos indígenas y sociales."

 

 

Perú: Encuentro macro regional sur de los pueblos afectados

por la minería transnacional y por la descolonización
12 de enero de 2016

 

"En nuestra condición de ser hijos herederos de la grandiosa cultura milenaria del Tawantinsuyu, guardianes de la biodiversidad y la Madre Tierra consensuamos las conclusiones de la macro región sur y respaldamos la Lucha frontal del pueblo de Islay, Cotabambas, Grau Apurímac, Puno y la lucha de los Guardianes del Agua de Cajamarca, son el Símbolo de Resistencia y Dignidad Nacional, para la defensa de la soberanía del territorio nacional y para visibilizar ante la comunidad internacional nuestras luchas por la defensa del agua, la tierra, el derechos indígenas y sociales."

 

Conclusiones

En el auditorio del Colegio Nacional Ciencias en esta ciudad del Cusco, el día Jueves 17 de diciembre del 2015, se realizó el ENCUENTRO MACRO REGIONAL SUR DE LOS PUEBLOS AFECTADOS POR LA MINERIA TRANSNACIONAL Y POR LA DESCOLONIZACION, con la participación de los líderes de las organizaciones Indígenas, Agrarias, Organizaciones comunales, ligas Agrarias, Rondas campesinas, Frentes de Defensa, organización de mujeres, jóvenes, Asociación de productores Agropecuarios, Comunidades afectadas por la minería de departamento de Cusco, Puno, Arequipa Apurímac, Huancavelica.

En nuestra condición de ser hijos herederos de la grandiosa cultura milenaria del Tawantinsuyu, guardianes de la biodiversidad y la Madre Tierra consensuamos las conclusiones de la macro región sur y respaldar la Lucha frontal del pueblo de Islay, Cotabambas, Grau Apurímac, Puno y la lucha de los Guardianes del Agua de Cajamarca, son el Símbolo de Resistencia y Dignidad Nacional, para la defensa de la soberanía del territorio nacional y para visibilizar ante la comunidad internacional nuestras luchas por la defensa del agua, la tierra, el derechos indígenas y sociales.

 

PRIMERO: Desconocer las concesiones mineras impuestas sin consulta previa en todo el territorio de la macro región sur del Perú e Iniciar el proceso de Recurso de oposición a los petitorios de concesión mineros metálicos, no metálicos, recursos hídricos y otros.

Hacer prevalecer la Soberanía y la defensa de la Amazonia, la Defensa del Agua de Angostura Espinar, del Lago Titicaca, Declarando Patrimonio de las Comunidades Originarias y Rechazo de las Concesiones mineras, Hidrocarburiferas, hidroeléctricas e impactos ambientales en la región Cusco, Cotabambas Grau, Espinar, Chumbivilcas, Moquegua, Puno, Arequipa Revisión del contrato a las empresa mineras de Constancia de HUDBAY, MINSUR, BEAR CREECK, CIEMSA, ARASI, ARUNTANI, TIA MARIA, ANTAPACAY, que solo representan el saqueo y destrucción de la Naturaleza.

SEGUNDO: Crear el Tribunal nacional de Justicia Indígena del Tawantinsuyu para establecer la Comisión de la Verdad sobre la Minería y Extractivismo Transnacional que evalúe los daños Ambientales ocasionados por los proyectos mineros y petroleros.

Exigimos la Derogatoria del D. S. 054-2013 MEM que viola los derechos de los Pueblos Cotabambas de Grau-Apurímac del Perú, también rechazamos la criminalización en la zona de influencia del megaproyecto MMG las BAMBAS donde se perdieron vidas de humildes agricultores y 2 encarcelados 20 heridos de bala, 3 agricultores asesinados por la PNP en el Valle de Tambo Arequipa, los 6 muertos por balas de PNP en el aeropuerto de Juliaca el 2011.

DENUNCIAMOS ANTE LAS CORTES INTERNACIONALES DE DERECHOS HUMANOS estos asesinatos que no deben quedar en la impunidad que recae en responsabilidad directa del traidor Ollanta Humala Tasso.

 

TERCERO.- Rechazar a los candidatos, asesinos, corruptos, vende patria traidores, de los partidos tradicionales corruptos de la derecha PPK, KK, APRA, AP, PNP, Alianza para el Progreso APP y borrar las pintas de las casas y paredes, reemplazándolo con mensajes alusivos a la vida.

 

CUARTO: En el marco del respeto y la dignidad de los pueblos y naciones originarias, por reunificar el cuerpo de Tupaq Amaru, Micaela Bastidas, que es el anhelo y deseo de la unidad de nuestros pueblos del Tawantinsuyu, hacemos un llamamiento a los pueblos originarios de la Macro Región Sur, y se acuerda ratificar la Constitución de la organización denominada Consejo de Autogobierno de los Pueblos Originarios del Perú,( CAPOP) instancia del Pacto de Unidad, de los Derechos Políticos, Económicos, Sociales, Ambientales, Alimentaria , Culturales, Espirituales y de lucha Sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación y Racismo, la sede central se declara en la ciudad del Cusco, el ejecutivo transitorio del consejo conforman los coordinadores a nivel distrital, provincial y nacional para fortalecer nuestra organización.

 

QUINTO: Tomar las iniciativas y trabajo desde los Pueblos Originarios, las convocatorias y elaboración de nueva Constitución Política para un nuevo Estado Plurinacional del Perú.

 

SEXTO: Convocar al Encuentro Binacional de los Pueblos Originarios de Bolivia y Perú y del Tawantinsuyu para tratar la situación geopolítica y defensa de los recursos naturales del Lago Titicaca.

 

SÉPTIMO: Exigimos al gobierno peruano la devolución de nuestro Patrimonio Cultural Sagrado como el Qoricancha, Saqsaywaman, Macchu Piqchu, k’enqo, Pukapukara, Choquequirao, Sillustani y tantos otros cuyos propietarios legítimos son los pueblos originarios, así mismo exigimos la Repatriación del Patrimonio material e inmaterial, los cientos de toneladas de oro y plata que fueron robado de los territorios indígenas y que se encuentran en España y el extranjero, demandamos la inmediata devolución del santuario Qorikancha y el santuario de Qoylloriti injustamente usurpado y mercantilizado por la Iglesia Católica.

 

OCTAVO: Denunciar e Iniciar el Juicio Histórico de Reparación, Restitución e Indemnización por los Genocidios y las Matanzas perpetrados por la invasión colonial durante los últimos 523 años al Perú.

 

NOVENO: Denunciamos y rechazamos el ingreso de semillas y alimentos transgénicos y/o comida chatarra en todo el territorio nacional. Exigimos expulsar inmediatamente a Monsanto y otras empresas venenosas y contaminantes.

 

DÉCIMO: Pedimos la Derogatoria de la Ley Agua 29338, Ley 30157 ley de organizaciones usuarios de Agua, D.L. 30230, Ley 30327 Paquetazo Ambiental, D. S. No 001-2015 EM., D.L 1192, D.L.1120, D.L. 1202, Vulnera el derecho a la propiedad territorial y autonomía de las comunidades campesinas y otras disposiciones, normas, que violan los derechos de las comunidades y pueblos originarios del Perú.

 

DÉCIMO PRIMERO: Denunciar ante los organismos internacionales la ley de licencia para matar en Perú N° 30151, así mismo condenamos las demás normas que criminalizan la justa lucha de nuestros Pueblos. Exigir el archivamiento de los diversos procesos penales por extorsión, disturbio contra los líderes indígenas y sociales judicializados y perseguidos por el estado peruano.

 

DÉCIMO SEGUNDO: Exigir el retiro definitivo de las bases militares norteamericanas, paramilitares de todo el Perú, pedimos la desmilitarización de todos los territorios indígenas ancestrales, áreas de conservación natural por constituir amenaza constante a la soberanía de nuestros pueblos.

 

DÉCIMO TERCERO: Iniciar nuevas escuelas políticas de líderes de los pueblos originarios basados en el Buen Vivir, la Descolonización para el nuevo Estado Plurinacional.

 

DÉCIMO CUARTO: Asumiendo los acuerdos de la Cumbre Planetaria por la Descolonización y Despatriarcalizacion realizado en Bolivia, se acuerda asumir la Convocatoria de la réplica de Escenificación del martirio y asesinato a nuestro líder originario Julián Apaza Túpac Katari y Bartolina Sisa el mismo en memoria al Levantamiento de nuestro padre y Madre Túpac Amaru y Micaela Bastidas y a la lucha continua del levantamiento de nuestros Pueblos en el Tawantinsuyu, para el próximo 18 de Mayo del 2016 con sede en la ciudad de Qosqo Perú y camino a la escenificación del levantamiento para el próximo año 2017.

 

DÉCIMO QUINTO: Por ejercer un gobierno de los pueblos y para los pueblos Expresar mediante un pronunciamiento de apoyo y respaldo sobre la iniciativa de la propuesta de la Reelección del mandato del hermano EVO MORALES AYMA en gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia

 

DÉCIMO SEXTO: Frente a la Exclusión, corrupción, discriminación por mayoría se acuerda fundar el Movimiento Político Plurinacional de los Pueblos Originarios, la definición del nombre estará sujeto a los siguientes encuentros, para participar en proceso electoral del año 2018 y 2021

 

DÉCIMO SÉTIMO: Para seguir cumpliendo el proceso de fortalecimiento de la organización se acuerda realizar los próximos encuentros descentralizados en Abancay 15 enero, Puno 30 enero, Huancavelica 6 de marzo, Arequipa 15 marzo, Cusco 30 Marzo del 2016.

Los Participantes, Las autoridades y líderes de las organizaciones Indígenas, Agrarias, Ligas Agrarias, Presidentes comunales, organización de Mujeres, Jóvenes, Asociación de Productores, Frentes de Defensa, Comités de Lucha, Rondas Campesina, colectivo de organizaciones, Comunidades afectados de la Región Cusco, Madre de Dios, Puno, Moquegua, Tacna, Arequipa, Apurímac, Ayacucho, firman estos mandatos, acuerdos y conclusiones en la ciudad de Cusco en señal de conformidad.

Consejo de Autogobierno de los Pueblos Originarios

En Defensa de la Pachamama, la Vida, los Derechos Indígenas y Sociales

Fundado el 25-09-2015 en Arequipa en la 4ta Cumbre de los Pueblos Afectados por la Minería Transnacional

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Minga Informativa de Movimientos Sociales Leer